lunes, 1 de octubre de 2012

Jueves 11 de Octubre de 2012


 
“LA ORACIÓN SIEMPRE ESCUCHADA: LA QUE PIDE EL ESPÍRITU SANTO”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 3, 1-5

¿Recibisteis el Espíritu por observar la ley, o por haber respondido a la fe?

¡Insensatos gálatas! ¿Quién os ha embrujado?

¡Y pensar que ante vuestros ojos presentamos la figura de Jesucristo en la cruz! Contestadme a una sola pregunta: ¿recibisteis el Espíritu por observar la ley, o por haber respondido a la fe?

¿Tan estúpidos sois? ¡Empezasteis por el espíritu para terminar con la carne! ¡Tantas magníficas experiencias en vano! Si es que han sido en vano. Vamos a ver: Cuando Dios os concede el Espíritu y obra prodigios entre vosotros, ¿por qué lo hace? ¿Porque observáis la ley, o porque respondéis a la fe?
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Los elementos centrales  nuestra fe se pueden resumir en  dos: la gracia y la fe. "Gracia," en griego: jaris, es una palabra que alude al amor con que Dios nos ha amado, es decir, al regalo de su amor que nos perdona, nos restaura, nos da victoria, y nos participa de la vida misma que hay en Dios. Todo esto es regalo, no es algo que hayamos comprado o que podamos comprar, ni siquiera si nos ponemos en la tarea de "ser buenas personas."

Y la fe es fundamentalmente entender que así son las cosas, o sea, que por nuestras propias fuerzas nada podemos esperar sino desastre. Ni nuestra inteligencia, ni nuestras tradiciones, ni los grupos a que pertenezcamos, ni las ceremonias que realicemos, nada de eso por sí solo trae salvación, nada de eso nos permite acceder a la gracia. Recibimos la gracia de Dios por un acto de absoluta confianza en él, es decir, arrojándonos en su amor manifiesto en la Cruz de Jesucristo, y en la gloria de su resurrección. Obrar así es tener fe.

Pablo, pues, quiere que esa predicación básica esté siempre ante los ojos de los gálatas, y los nuestros por supuesto. Esto es tan vital, es tan central a la predicación de este apóstol y está tan unido al valor de la Pasión de Jesús, que olvidarlo es dejar sin fruto la labor de los genuinos predicadores y mucho más que eso: hacer inútil el dolor de Cristo. Pablo no puede tolerar algo así y por eso su voz se levanta.

SALMO RESPONSORIAL: Interleccional: Lucas 1
R. / Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su pueblo.

Nos ha suscitado una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas. R.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia / que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza. R.

Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días. R.

LECTURA EVANGELIO
Lucas 11, 5-13

“Pedid y se os dará”

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene a medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle", y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada, mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos". Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y al que llama, se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuanto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El evangelio destaca dos valores: la fidelidad y la perseverancia. La fidelidad se manifiesta en la recepción del huésped inesperado. No importa si llega sin avisar; para la cultura del pueblo de Jesús, los deberes de hospitalidad son sagrados. Por esta razón el anfitrión se anima a importunar a su vecino para atender al amigo que ha llegado. El visitante es merecedor de todas las atenciones y el cuidado que se preste a estas obligaciones revela la calidad humana del anfitrión. La perseverancia se manifiesta en la capacidad de no dejarse vencer por los obstáculos y de mantener siempre claros los objetivos de la tarea que se ha emprendido; no importa que una persona parezca inoportuna, si las metas que se proponen obedecen a un propósito noble. – En la vida cristiana ocurre algo semejante. Jesús es nuestro huésped y llega a nosotros en la Palabra, en la eucaristía, en la persona necesitada. Para recibirlo bien, con frecuencia debemos asumir trabajos, pasar molestias e incluso importunar a otras personas, despertarlos, “sacarlos de su lecho”. Sin embargo, si asumimos los deberes de la hospitalidad para con nuestro Señor y Maestro, lo recibiremos correctamente y le daremos la prioridad que se merece.
ORACIÓN
Señor gracias porque hoy nos recuerdas que contamos con esa persona maravillosa del Espíritu Santo para llegar a una plena comunión contigo, a una comprensión correcta  de tu Palabra y a  ejercerla en la vida como verdaderos apóstoles(as). Que es en la oración constante personal y comunitaria, guiada por El donde Tú nos darás las respuestas a nuestras peticiones. Amén


Viernes 12 de Octubre de 2012



“VIVIR DE  LA FE CON LA CERTEZA DEL TRIUNFO DE JESUCRITO SOBRE EL MAL”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 3, 7-14

“Son los hombres de fe los que reciben la bendición con Abrahán, el fiel”

Hermanos: Comprended de una vez que hijos de Abrahán son los hombres de fe. Además, la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, le adelantó a Abrahán la buena noticia: "Por ti serán benditas todas las naciones." Así que son los hombres de fe los que reciben la bendición con Abrahán, el fiel.
En cambio, los que se apoyan en la observancia de la ley tienen encima una maldición, porque dice la Escritura: "Maldito el que no cumple todo lo escrito en el libro de la ley."
Que en base a la ley nadie se justifica ante Dios es evidente, porque lo que está dicho es que "el justo vivirá por su fe", y la ley no arranca de la fe, sino que "el que la cumple vivirá por ella."
Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros un maldito, porque dice la Escritura: "Maldito todo el que cuelga de un árbol." Esto sucedió para que, por medio de Jesucristo, la bendición de Abrahán alcanzase a los gentiles, y por la fe recibiéramos el Espíritu prometido. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El tono de la primera lectura es fuerte. Pablo, casi más que enseñar, parece estar dando consignas y criterios de acción. La situación, como hemos comentado en otros lugares, no era para menos. Los gálatas, confundidos por la llegada de algunos predicadores posteriores a la evangelización que había hecho Pablo, empieza a creer que su fe estaba incompleta si no empezaban a obedecer la Ley de Moisés. El apóstol escribe con líneas de fuego porque le arde el corazón de pensar que el mensaje central de su enseñanza está por perderse.

Y tomando el tema por su raíz misma, se remonta hasta Abrahán. Si todo el orgullo de los predicadores que le hacen la competencia a Pablo es lograr que los gálatas se circunciden para que así empiecen a ser "hijos de Abrahán," pues entonces examinemos qué es ser hijo de Abrahán. Nacer de Abrahán es tener la vida que él tuvo, pues un hijo recibe vida de su padre. Y lo que le dio vida a Abrahán, lo único que lo salvó de la esterilidad y con ello de una vida absurda, fue la fe. Tener la vida de Abrahán es vivir de fe como vivió Abrahán.


Salmo responsorial: 110

R. / El Señor recuerda siempre su alianza.
Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. R.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 15-26

“Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros”

En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: "Si echa los demonios, es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios".
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. El, leyendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino en guerra civil va a la ruina, y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo hecho los demonios con el poder de Belzebú; y si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero si yo echo les demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "volveré a la casa de donde salí". Al volver se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio".  Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El evangelio nos invita a darle el debido lugar a Jesús. Sus opositores intentaban desprestigiarlo con acusaciones absurdas y colocándolo al nivel de los exorcistas populares que obraban por puro capricho. Jesús les responde con argumentos, demostrándoles cómo la realización del bien no requiere medios mágicos, sino únicamente la fe en Dios. Él se presenta como el hombre fuerte que puede restablecer el orden en la casa; él, con su presencia, logra llenar el espacio dejado por los miedos y temores, que se alejan cuando se emprende un camino de liberación interior. En la vida cristiana tenemos el desafío no sólo de obrar el bien, sino también el deber de reconocerlo allí donde acontece, incluso, si las obras buenas realizadas no pertenecen a la religión cristiana; es un deber cristiano acoger y exaltar ese bien. Tenemos también el desafío de permitirle a Jesús que ponga orden en nuestra casa, en nuestro interior, en nuestra mente. En vano haremos terapias de liberación interior, de sanación, de reconciliación, si el lugar del temor, de la angustia y de la violencia no es ocupado por el amor de Dios. ¿Cómo podemos entonces, disponer nuestra vida para que sea Jesús quien habite en ella?

ORACIÓN
Señor aunque en este mundo alejado de Ti sea tan difícil hacer la diferencia, muchos y muchas luchamos por no dejar que se nos ataque en nuestra convicción de que tu actuar en nuestra vida y en todo lo creado, vence tanta existencia sin amor.  Ayúdanos por favor a reflejar nuestra fe en Ti desde lo que somos, pensamos, hacemos y esperamos. Amén




Sábado 13 de Octubre de 2012


 “HIJOS DE DIOS POR LA FE Y LA ESCUCHA DE LA PALABRA”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 3, 22-29

“Todos sois hijos de Dios por la fe”

Hermanos: La Escritura presenta al mundo entero prisionero del pecado, para que lo prometido se dé por la fe en Jesucristo a todo el que cree.
Antes de que llegara la fe estábamos prisioneros, custodiados por la ley, esperando que la fe se revelase.
Así, la ley fue nuestro pedagogo hasta que llegara Cristo y Dios nos justificara por la fe. Una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sometidos al pedagogo, porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y, si sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán y herederos de la promesa.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Pablo trata de explicar a los Gálatas que la Ley, la de Moisés, no es una perfección de la gracia que ya les fue anunciada, sino al contrario: la gracia vino a perfeccionar, a dar plenitud y remate al camino que la Ley había iniciado. ¿De qué manera?

En esto había como dos extremos. De un lado, los de tendencia judaizante, muy opuestos a Pablo, veían en la Ley el único camino real de la llegada del Reino de Dios, así como el único criterio firme de su realización. Para estos, había que predicar la obediencia a la Ley de Moisés con tanto o mayor énfasis que el que se diera al Evangelio de Jesús.

En el otro extremo, los de tendencia neopagana propagaban la idea de un Evangelio sin implicaciones morales de ninguna clase.

En realidad la posición de san Pablo es muy clara y vigorosa, pero también llena de sensatez y equilibrio.

La Ley denuncia el pecado pero no lo cura. Muestra su maldad pero no tiene el poder para arrancarnos de ella. Nos ayuda a dar claridad a la conciencia pero no a las obras. Enciende la luz, que ya es algo y es valioso e importante, pero no logra lo decisivo, lo que sólo logra la gracia: movernos realmente con eficacia hacia el bien.

Salmo responsorial: 104
R. / El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R.

Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 27-28

“¡Dichoso el vientre que te llevó! Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios!”

En aquel tiempo, mientras hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!" Pero él repuso: "Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!"  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Las bienaventuranzas son una forma especial de bendición, que se volvió distintivo de las primeras comunidades cristianas. Pero, mientras en el ambiente de la época se consideraba una bendición la riqueza, la fuerza física, el poder político, el origen racial o la nobleza de cuna, la comunidad cristiana valoró como bendición el amor universal, la solidaridad con los pobres y excluidos y la capacidad de discernir la voluntad de Dios en la escucha de la Palabra. La mujer que interrumpe y aclama a Jesús bendice a la familia en la que él nació y, ciertamente, su hogar de proveniencia debió ser un lugar muy especial, en el que se cultivaron de manera extraordinaria todos los valores que después él propuso a toda la humanidad. – Pero la bendición que Jesús nos propone es la del cultivo asiduo de su palabra, escuchada en clima de oración y vivida en ambiente de comunidad. Tenemos, pues, la bendición de Jesús, y la Iglesia nos proporciona algunos métodos de lectura y de oración: ¿Qué esperamos, para hacer de la Palabra el centro de nuestra vida?

ORACIÓN
Padre, mil gracias porque, sin merecerlo nos haces tus hijos, pastoreados por el Maestro, sin diferencias ni leyes apartadas del  verdadero sentido de obrar el bien por convicción de amor. Ayúdanos por favor a responderte como familia en el Espíritu que se siente amada, con la responsabilidad de escuchar, transmitir y vivir desde tu Palabra que nos da tu ejemplo. Amén 

Domingo 14 de Octubre de 2012



“PREFERIR EL DON DE DIOS ANTES QUE CUALQUIER OTRA COSA”


PRIMERA LECTURA
Sabiduría 7, 7-11

“En comparación de la sabiduría, tuve en nada la riqueza”

Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro. La quise más que la salud y la belleza, y me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Con ella me vieron todos los bienes juntos, en sus manos había riquezas incontables.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La primera lectura, tomada del libro de la Sabiduría, expresa la preferencia de la Sabiduría frente a todos los bienes de la tierra. El sabio pone en la plegaria de Salomón la superioridad de los valores espirituales sobre los materiales, supeditándolos todos al don de la sabiduría y la prudencia para el gobierno de su pueblo; encontramos a alguien, que según el relato es Salomón, ha hecho una opción radical por algo maravilloso que es la sabiduría. No un asunto de amontonar conocimientos o teorías, sino un modo de vida, “de saber vivir”; una opción fundamental, que en este caso ha traído una inmensa felicidad al rey Salomón.

Salmo responsorial: 89
R. / Sácianos de tu misericordia, Señor. Y toda nuestra vida será alegría.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Dános alegría, por los días en que nos afligiste,
por los años en que sufrimos desdichas. R.

Que tus siervos vean tu acción,
y sus hijos tu gloria.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prosperas la obras de nuestras manos. R.

SEGUNDA LECTURA
Hebreos 4, 12-13

“La palabra de Dios juzga los deseos e intenciones del corazón”

La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El autor, al describir la fuerza transformadora de la Palabra de Dios, se hace eco de hondas raíces  del Antiguo Testamento. En efecto, ya Isaías 42,9 había comparado la Palabra de Dios con la espada, y Jeremías la había presentado como una realidad operante por sí misma. (Jer 23,29).

La íntima acción salvadora de la Palabra en la persona oyente es descrita en el texto diciendo que es “penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu”. Allí, en el santuario de la intimidad del corazón de la persona, de la comunidad oyente activa de esa voz salvadora que le muestra caminos de liberación, allí, donde reside la voluntad y la decisión de aceptarla o de rechazarla, donde anida lo más denso del ser humano: sus intereses, sus afectos, su libertad, es hasta donde la Palabra llega cuestionante, incisiva, liberadora, transformante. Por eso, el autor de la carta coloca intencionadamente las palabras “corazón, deseos, intenciones”, como abarcando en estas categorías la integralidad humana. Dios y su Palabra, “más íntimo que yo mismo” en expresión de San Agustín, conoce hasta los secretos más recónditos del corazón. El más absoluto misterio humano está patente ante sus ojos. Por eso, la Palabra es juez densamente imparcial, que conoce amando lo que ocurre en la conducta humana y en el corazón de hombres y mujeres.

LECTURA DEL EVANGELIO

Marcos 10, 17 - 30
“Vende lo que tienes y sígueme”.
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre."Él replico: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño." Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: "Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme." A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!" Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡que difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús se les quedo mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo." Pedro se puso a decirle: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido." Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más- casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna."  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Estamos ante el tema del seguimiento de Jesús. En ese sentido va la pregunta de aquel que únicamente Mateo llama "el joven rico" (19, 22); para Marcos (y Lucas) parece tratarse más bien de una persona mayor que pregunta: ¿cómo heredar la vida? ( Mc 10,17). Jesús comienza por remitir a Dios; su bondad está al inicio de todo. Esto equivale a resumir la primera tabla de los mandamientos. En seguida enuncia explícitamente los correspondientes a la segunda tabla, con un añadido importante (que sólo se encuentra en Marcos): "no seas injusto" (v. 19). La frase es algo así como un sumario del listado que se recuerda. Se trata de la condición mínima que se plantea al creyente. Con sencillez el rico dice que todo eso lo ha observado ( v. 20), no hay nada de arrogante en esta afirmación. Esa era la convicción de los sabios de la época: la ley puede ser cumplida plenamente.

Pero seguir a Jesús es algo más exigente. Con afecto lo invita Jesús a ser uno de los suyos. No sólo debe abandonar la riqueza, hay que entregarla a los pobres, a los necesitados. Esto lo pondrá en condiciones de seguirlo (v.21). No basta respetar la justicia en nuestras actitudes personales, hay que ir a la raíz del mal, al fundamento de la injusticia: el ansia de acumular riqueza. Pero, dejar sus posesiones, le resultó una exigencia muy dura al preguntante; como muchos de nosotros prefirio una vida creyente resignada a una cómoda mediocridad (v. 22). «Creer sí, pero no tanto». Profesar la fe en Dios, aunque negándonos a poner en práctica su voluntad. Jesús aprovecha la ocasión para poner las cosas en claro con sus discípulos: el apego al dinero y al poder que él otorga es una dificultad mayor para entrar en el Reino (v23). La comparación que sigue es severa; algunos han querido suavizarla, pretendiendo -por ejemplo- que había en la ciudad unas puertas pequeñas llamadas "agujas"... Bastaba entonces al camello agacharse para poder entrar por el ojo de la aguja...

Los discípulos, en cambio, entendieron bien el mensaje. El asunto se les presenta poco menos que imposible. Pasar por el ojo de la aguja significa poner su confianza en Dios y no en las riquezas. No es fácil ni personalmente ni como Iglesia aceptar este planteamiento, siguiendo a los discípulos nos preguntamos -con pretendido realismo-: “entonces, ¿quién se podrá salvar?" (v. 26). El dinero da seguridad, nos permite ser eficaces, decimos. Pero el Señor nos recuerda que nuestra capacidad de creer solamente en Dios es una gracia ( v. 27).

Como comunidad de discípulos, como Iglesia, debemos renunciar a la seguridad que da el dinero y el poder. Eso es tener el "espíritu de sabiduría" (Sab 7,7), aceptar que ella sea nuestra luz ( v. 10). A la sabiduría nos lleva la palabra de Dios, cuyo filo corta nuestras ataduras a todo prestigio mundano. Ante ella nada queda oculto y todas nuestras complicidades aparecen con claridad (Heb 4,12-13). Como creyentes, como Iglesia, ¿seremos capaces de pasar por el ojo de una aguja?

ORACIÓN
Amado Dios necesitamos constantemente suplicar los dones que nos hacen más como Tú. La vida ofrece muchos bienes en todos los ámbitos, concédenos como discípulos(as) tuyos(as),  saber optar por el mejor bien que se puede recibir, el de tu Palabra en tu hijo amado, que escuchándola se abra nuestra inteligencia y corazón para poder hacerla vida a lo largo de esta semana que inicia. Amén

Lunes 15 de Octubre de 2012



“CONVOCADOS A VIVIR EN INTENSIDAD EL DON DE LA LIBERTAD EN CRISTO”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 4, 22-24. 26-27. 31-5, 1


“No somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre”

Hermanos: En la Escritura se cuenta que Abrahán tuvo dos hijos, uno de la esclava y otro de la libre; el hijo de la esclava nació de modo natural, y el de la libre por una promesa de Dios.

Esto tiene un significado: Las dos mujeres representan dos alianzas.

Agar, la que engendra hijos para la esclavitud, significa la alianza del Sinaí.

La Jerusalén de arriba es libre; ésa es nuestra madre, como dice la Escritura: "Alégrate, estéril, que no das a luz, rompe a gritar, tú que no conocías los dolores de parto, porque la abandonada tiene más hijos que la que vive con el marido."

Resumiendo, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre. Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Pablo ve un peligro real en que los gálatas piensen que serán mejores cristianos si aceptan y obedecen la Ley de Moisés con todas sus prescripciones. Para él es casi tan riesgoso devolverse a la Ley como lo sería devolverse al pecado. El que pone su confianza en la Ley, es decir, el que cree que será salvo por obedecer  la Ley está negando que necesita la gracia y en la práctica está rechazando la gracia que viene de Cristo. No es que la Ley sea mala: es un avance formidable si la contrastamos con una vida sin conciencia del bien y del mal. Pero esa conciencia es todo lo que da la Ley y precisamente eso la hace tan peligrosa: la sola conciencia sobre lo malo, sin la voluntad eficaz para vencerlo termina conduciendo a algo espantoso: el cinismo, o algo incluso peor: el pecado.

Pablo, siendo gran conocedor de la Escritura,  en este texto, hace una interpretación alegórica de la historia de Abraham para insistir que es en Cristo que encontramos la libertad. Agar, la esclava, dio a luz un hijo nacido por las fuerzas humanas, pero Sara, la que era estéril, dio a luz a Isaac como fruto de una bendición especial de Dios, del cual prometió una descendencia de seres libres. Los cristianos nos injertamos en la herencia de la mujer libre, hacemos parte de la Jerusalén nueva y celestial porque en el Espíritu de Cristo fuimos sacados del dominio de toda atadura para vivir según la única y plena ley, la  ley del amor.


Salmo responsorial: 112
R. /Bendito sea el nombre del Señor por siempre.

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R.

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos. R.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 29-32

“A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás”

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jonás es un signo de contradicción para la cultura religiosa de la época de Jesús. Frente a un exacerbado nacionalismo, Jonás representa el potencial de redención que se realiza entre los extranjeros. Mientras el pueblo de Israel se presenta renuente y bloqueado frente a los profetas que lo interpelan, el pueblo pagano de Nínive reconoce la voz de Dios en la palabra de un extranjero. La misión de Jonás realmente comienza luego de los tres días que pasa en las entrañas del pez. De igual manera, el despliegue de la misión cristiana entre los extranjeros comienza con la experiencia pascual de la resurrección de Jesús, es decir, al tercer día. La alusión a la Reina del Sur refuerza esta misma idea de la novedad de la predicación profética y resalta además el surgimiento de una sabiduría capaz de comprender la vida. – Como cristianos no debemos temer entrar en contradicción con los valores, criterios y modos de pensar de nuestra época, o del mundo, porque debemos reconocer que el potencial diferenciador del evangelio nos puede llevar a sentir, experimentar y vivir de una manera radicalmente distinta de cómo lo hace el común de la gente y hacerlo como lo hace el Señor.   

ORACIÓN
Señor, hoy nos ayudas a comprender el sentido de la liberad en Ti desde los preceptos que buscan ordenar la vida personal y social. Que no se trata de responder por simples leyes, o hacer lo que a mí me parezca, sino desde el sentido de reconocerte como liberador de vidas que asumen el Reino de no opresión sino comunión fraterna y solidaria desde nuestros derechos y deberes. Gracias  

Martes 16 de Octubre de 2012



“LA LIBERACIÓN ES POR LA FE EN JESUCRISTO Y LA PRÁCTICA DE LA MISERICORDIA”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 5, 1-6


“Da lo mismo estar circuncidado o no; lo único que cuenta es una fe activa en la práctica del amor”

Hermanos: Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado.

Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud.

Mirad lo que os digo yo, Pablo: si os circuncidáis, Cristo no os servirá de nada. Lo afirmo de nuevo: el que se circuncida tiene el deber de observar la ley entera. Los que buscáis la justificación por la ley habéis roto con Cristo, habéis caído fuera del ámbito de la gracia.

Para nosotros, la esperanza de la justificación que aguardamos es obra del Espíritu, por medio de la fe, pues, en Cristo Jesús, da lo mismo estar circuncidado o no estarlo; lo único que cuenta es una fe activa en la práctica del amor. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Con toda razón puede extrañarnos que aquellos cristianos de Galacia, a los que Pablo escribe en la primera lectura de hoy, dieran tanta importancia a la circuncisión. El motivo no era médico ni fisiológico, desde luego, sino estrictamente religioso: era el signo de entrada en el pueblo de la alianza, el pueblo de Abrahán. Circuncidarse equivalía, como subraya el apóstol, a entrar a formar parte de ese pueblo en los términos de la antigua alianza, la de la circuncisión y el resto de los preceptos de Moisés.

Luego el mensaje de hoy es sencillo: ¿te salva la alianza de Moisés, cuya señal es la circuncisión, o te salva la alianza en Cristo, cuya señal es la fe? No es asunto de una operación quirúrgica en la carne sino de la colosal operación de salvamento que Dios ha hecho en el poder de su Espíritu Santo, dándonos a su propio Hijo para que muriera por nosotros.

Salmo responsorial: 118
r. / Señor, que me alcance tu favor.

Señor, que me alcance tu favor,
tu salvación según tu promesa. R.

No quites de mi boca las palabras sinceras,
porque yo espero en tus mandamientos. R.

Cumpliré sin cesar tu voluntad,
por siempre jamás. R.

Andaré por un camino ancho,
buscando tus decretos. R.

Serán mi delicia tus mandatos,
que tanto amo. R.

Levantaré mis manos hacia ti
recitando tus mandatos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 11, 37-41

“Dad limosna, y lo tendréis limpio todo”

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. Él entró y se puso a la mesa. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: "Vosotros, los   fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo."  Palabra del Señor

REFLEXIÓN
La distinción entre pureza e impureza permitía diferenciar a los judíos de los gentiles, a los ‘justos’ de los pecadores y a los buenos de los malos. Sin embargo, esta distinción no se inspiraba en criterios éticos, sino en prescripciones de pureza ritual y, sobre todo, en costumbres de higiene. Siendo esto así, se producía un desequilibrio entre las exigencias morales y las costumbres culturales, ya que se daba más valor a cosas puramente funcionales, y se perdían de vista las exigencias sociales de la Ley. Jesús hace un llamado a sus opositores para que no conviertan un formalismo ritual en un criterio para discriminar a las demás personas por su condición social, racial, cultural, económica o religiosa. De hecho, las personas pobres que trabajaban en el pastoreo o en la agricultura tenían poca o ninguna posibilidad de cumplir estas normas de higiene y, por una razón ajena a su voluntad, se veían discriminados de la vida religiosa comunitaria. – En la actualidad enfrentamos problemas semejantes, porque en nuestra cultura las diferencias de clase social, las carencias económicas y la diversidad de raza son causa frecuente de segregación y discriminación. ¿Se compromete activamente nuestra comunidad cristiana en la superación de estos problemas?

ORACIÓN
Cuando te hemos experimentado e iniciamos un proceso de cambio en nuestra vida, nos sentimos amados, tranquilos y con la capacidad de enfrentar el mundo para parecernos más a Ti, esto nos llena de certeza en la acción de nuestro Dios y el querer experimentar y ejercer el amor que libera y nos hace misericordiosos. Ayúdanos por favor a seguir creciendo en este sentido. Amén

Miércoles 17 de Octubre de 2012


“LA JUSTICIA Y EL AMOR ESTÁN POR ENCIMA DE LEGALISMOS QUE CARGAN”

PRIMERA LECTURA
Gálatas 5, 18-25


“Los que son de Cristo han crucificado su carne con sus pasiones”

Hermanos: Si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la ley. Las obras de la carne están patentes: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, envidias, rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo, discordias, borracheras, orgías y cosas por el estilo. Y os prevengo, como ya os previne, que los que así obran no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la ley.
Y los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
 Pablo considera la persona como un campo de batalla donde dos fuerzas opuestas libran un combate, ellas, son: la fuerza del instinto y la fuerza del Espíritu. El instinto mata la libertad y lleva a la esclavitud de los vicios que enumera esta primera lectura. El Espíritu, por el contrario, produce solo frutos de amor. Al hacernos discípulos de Cristo, optamos por la nueva ley interior del amor que brota de la acción del Espíritu.
Los frutos del Espíritu Santo nacen en nosotros espontáneamente, en contraposición de la dictadura del pecado, que desde el interior quiere hacernos actuar, obligándonos al cumplimiento de las normas, presionándonos a actuar más por los criterios de la recompensa y del castigo. Los dones están dados para que los acojamos, pero siempre en libertad, hoy nos corresponde decidir si obedecemos a los instintos o al Espíritu.

Salmo responsorial: 1
R. / El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 11, 42-46
“¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros, juristas!”

En aquel tiempo dijo el Señor: "¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!" Un jurista intervino y le dijo: "Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros". Jesús replicó: "¡Ay de vosotros también, juristas que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En el evangelio de hoy, nos presenta la discusión de Jesús con los fariseos y los letrados. Los primeros versos, se podría decir que hacen referencia a lo que hoy llamamos la “justicia social”. El cumplimiento de la ley en cosas mínimas, o incluso en otras más grandes, no justifica de ningún modo nuestra obligación con el prójimo que pide nuestra ayuda y clama para que se haga justicia. Ser sepulcro significa convertirse en foco de contaminación, en eso se convierte toda persona que cree que no necesita de Dios ni de los demás, que cierra las puertas de su vida, aunque por fuera parezca muy buena y pura.
Los doctores de la ley fariseos se ufanaban de ser los guardianes de la fe, pero en realidad solo eran tiranos que imponían pesadas cargas con las cuales ni ellos mismos podían. Estas palabras no están dichas para un grupo del pasado, sino que nos lleva a reflexionar sobre nuestra conducta diaria. A veces buscamos la felicidad en el reconocimiento que otros hagan de nuestras obras, juzgamos con gran facilidad los pequeños errores de otros y no miramos nuestra gran falta de integridad de vida. Por tanto la comunidad cristiana, cuestionada por el mensaje de Jesús hoy, está llamada a reflexionar y cuestionar sus más profundas motivaciones y actitudes, preguntándose si hay signos de prepotencia, hipocresía, vanidad, egoísmo, interés y posiciones absolutas.

ORACIÓN
Señor cuando sentimos que no podemos ante tanto deber ser que el mundo nos presenta y que nos hace flaquear en el ser personas de justicia y amor, ayúdanos con la fuerza de tu Espíritu a mantenernos fuertes y seguros para obrar más que en leyes sin sentido, en tu proyecto de vida. Que aunque no sea fácil, nos capacites y animes en humildad, sencillez y sabiduría. Amén.