sábado, 1 de agosto de 2026

AGOSTO 2026

 

“¿SEÑOR, NO TE IMPORTA LO QUE ESTAMOS VIVIENDO?”

 

La realidad y momento que vivían los discípulos de Jesús que vemos en Marcos capítulo 4 y Mateo capítulo 8, nos revela la crisis de fe en la que muchos cuestionan la presencia y autoridad de Dios hoy en día. El cuadro comienza con un desafío de lo más cotidiano para aquellos hombres, simplemente para subir a su embarcación y pasar al otro lado; es decir a la gran y eterna promesa del Señor que es siempre: “pasarnos a la otra orilla”. El texto nos relata que subieron pues, avanzaron, remaron, y todo hasta allí estaba tan tranquilo que hasta le quedó tiempo a Jesús para un descansito (se durmió). Pero, quizás esas nubes negras que empiezan a aparecer en el horizonte, no eran como las que los despidieron al partir en la otra orilla; eran negras, grandes y amenazantes. Todavía estaban ellos remando cuando las primeras gotas frías mojaron sus caras. Faltaba todavía mucho para llegar a la otra orilla, como el Maestro les había prometido. Ellos sabían muy bien que quien estaba descansando y dormía plácidamente en la barca ( La barca significa la vida, familia, comunidad, nación), era el mismo Hijo de Dios y su confianza estaba puesta en Él y en la orden que Él les dio. Pero ellos pensaban que esa orden se iba a manifestar en medio de un plácido y tranquilo viaje, sin dificultades de ningún tipo, y no en una difícil y peligrosa tormenta en las dimensiones que ya estaba tomando. Más gotas, más viento, olas embravecidas cada vez más grandes, por lo que su fe entra en crisis: ¡Señor por favor despierta¡. ¿No te importa que perezcamos (Marcos 4,38).

Quedémonos para interiorizar con esta pregunta tan común hecha a Dios: ¿Señor no te importamos? Las variantes son interminables: ¿No te importan las guerras que hay entre las naciones? ¿No te importa la violencia contra las mujeres y contra los niños? ¿No te importa tanta injusticia social, corrupción y personas débiles muriendo de hambre física? ¿No te importa que la familia creada por ti se esté destruyendo y que parezcan falsos rostros de nuevas familias? ¿No te importa el desempleo, la perdida de la fe, de los valores de tantas personas? Y ¿qué haces tú, Dios? Pero algunos ya saben la respuesta: No nos ves y permaneces dormido. Pero, esa no es la verdad para un creyente, Dios siempre ve, está atento al sufrimiento y dolor de su pueblo; pero también es cierto que Él nunca ha prometido un viaje tranquilo y sereno,  sin dificultades; Él siempre estará a nuestro lado, aunque parezca dormido. Solo aquellos(as) que aprenden en comunión o amistad, que aún el dulce sueño del Señor es más seguro que todos los ojos abiertos del mundo, desafían las tormentas y quizás junto con San Pablo preguntan: ¿Quién nos podrá separar del amor de Dios? Confiemos que, en estos días difíciles, Él va a cumplir su promesa cuando nos dijo que “pasaremos a la otra orilla”, tan cierto que llegaremos allí sanos y salvos

Para nosotros el hoy de esta realidad adversa que quizás estamos viviendo es una gran oportunidad para acercarnos y volver al Señor (conversión) para mostrar nuestra fe, confianza y esperanza en Él. Por muy dura que parezca la situación presente confiemos en que El dirá de nuevo: “¿Por qué temen, mujeres y hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y todo se calmó” (Mateo 8,26). No es una acción mágica que haga de un momento a otro desaparecer todas las dificultades, pero si un signo poderoso que mostrara que no hay nada ni nadie por encima de su poder. Por eso, hoy acudimos de nuevo a su presencia, a clamarle en oración que nos ayude, que calme esa tormenta existencial que estamos viviendo, que pronuncie de nuevo esa orden que todos obedecen y que podamos sentir la paz y la calma de su “estar presente” dentro de nosotros y en medio de nosotros. Sigamos confiando con la certeza que no nos va a dejar defraudados, porque Él es amor y nunca falla. Que el calme cualquier tempestad que esté amenazando tu vida, tu salud, familia, economía, relación, trabajo etc.

“AÚN EL DULCE SUEÑO DEL SEÑOR ES MÁS SEGURO QUE TODOS LOS OJOS ABIERTOS DEL MUNDO”

 

Roberto Zamudio

 

PROMESA BÍBLICA DEL MES

“No temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudare; te sostendré con mi diestra victoriosa”

Isaías 41,10

 

ORACIÓN DEL DÍA

En estas mañanas de Agosto, venimos a  buscarte y queremos acercarnos más a ti, queremos darte muchas gracias por estar aquí, por no abandonarnos, porque sabemos  tú tienes el control a lo largo de la historia del mundo y lo único que necesitamos, para que las consecuencias del estar alejados de ti  no sean lo que en este mundo está viviendo; es una relación directa contigo, de 24 X 7 (veinticuatro horas del día los siete días a la semana), una búsqueda interior de cambio, el de contar siempre contigo, conocerte y vivirte a través de tu Palabra, orar continuamente, estar en comunidad y amar al prójimo. Vivimos situaciones difíciles,  las cuales queremos poner en tus manos, te entregamos nuestro día a día. Sabemos que  te importa lo que estamos viviendo, que no eres ajeno a nuestras realidades y que tú nunca duermes; ayúdanos a vivir confiadamente en Ti y  guía siempre nuestra barca. Amén

 

ORACIÓN DE LA NOCHE

Bendito Dios, hoy te damos gracias por todo lo que nos diste y por todo lo que nos darás. Gracias porque en medio de las circunstancias, de la marea en que andan nuestras barcas, nos sigues amando como un padre ama a sus hijos, y aunque, no lo merezcamos, tú sigues ahí con nosotros apoyándonos, cuidándonos, enseñándonos, proveyéndonos, fortaleciéndonos y consolándonos. Señor te pedimos, por favor por este mundo, por nuestra nación, nuestros gobernantes, nuestras comunidades, sus familias y amigos, que esta situación sea para que todas las personas te conozcan y realicen tu obra. Ayuda a los que aún sin tenerte en cuenta, te necesitan, están enfermos, afligidos de corazón, desanimados, viven en desolación y angustia, porque no saben llevar ante Ti sus cargas; dales tu amor misericordioso. A nosotros(as) gracias por seguir levantándonos y llevándonos a comprender que después de la tempestad viene la calma, pero que no nos podemos soltarnos de tu mano, ni perder la mirada hacia Ti, aun cuando la marea sea muy fuerte. Amén

 

 

CUMPLEAÑOS  AGOSTO

2. Valentina Suavita

4. Catalina Fonseca y Julio  Rodríguez

5. Carmen Bejarano y Camilo  Ramírez

7. Dominga Téllez y Fanny Vásquez

8. Luz Dary Piza

20. Daniel Zamudio

21. Emilse Roa y Héctor Buitrago

22. Francisco Henao

25. Silvia González

28. Miriam Riveros

31. Teresa Quiñones

 

 

Sábado 01 de Agosto de 2026

 

 

“PROFETAS PARA EL MUNDO DE HOY”

 

PRIMERA LECTURA

Jeremías 26, 11-16. 24

  

“Ciertamente me ha enviado el Señor a vosotros, a predicar estas palabras”

 

En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los príncipes y al pueblo: "Este hombre es reo de muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis oído con vuestros oídos."

Jeremías respondió a los príncipes y al pueblo: El Señor me envió a profetizar contra este templo y esta ciudad las palabras que habéis oído. Pero, ahora, enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, escuchad la voz del Señor, vuestro Dios; y el Señor se arrepentirá de la amenaza que -pronunció contra vosotros.

Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor  os parezca. Pero, sabedlo bien: si vosotros me matáis, echáis sangre inocente sobre vosotros, sobre esta ciudad y sus habitantes. Porque ciertamente me ha enviado el Señor a vosotros, a predicar a vuestros oídos estas palabras."

 

Los príncipes del pueblo dijeron a los sacerdotes y profetas: Este hombre no es reo de muerte, porque nos ha hablado en nombre del Señor, nuestro Dios." Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías, para que no lo entregaran al pueblo para matarlo.  Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

La primera lectura, del libro del profeta de Jeremías, nos deja ver un momento dramático del ministerio de este hombre de Dios, enfrentado por las circunstancias a decir lo que nadie quiere oír y a no poder callar lo que sabe que sólo le atrae enemistad y persecución. Las cosas alcanzan una tensión máxima cuando empiezan a deliberar si Jeremías merece o no la muerte. Algunos dicen que sí, presentando al profeta como un enemigo del templo, y por lo tanto, como enemigo de Dios y de la Ley; otros en cambio dicen que no puede merecer la muerte porque precisamente ha hablado de parte de ese mismo Dios. Las cosas se dan de tal modo que el profeta mismo poco puede hacer y casi le toca convertirse en espectador angustiado de las deliberaciones y decisiones de otros sobre sí mismo.

 

 Por otra parte, es interesante ver cuáles son las partes a favor o en contra de Jeremías. En contra van los sacerdotes (que ven disminuirse el culto en el templo, por las críticas de Jeremías a la hipocresía de ese culto) y van los demás profetas (que pierden popularidad al ser denunciados como farsantes que sólo endulzan el oído de la gente). A favor van "los jefes," especies de líderes por tribus y "el pueblo entero." Es en cierto modo, la gente, el sentido de la fe de la gente, quien percibe que Jeremías lo está arriesgando todo, hasta su propia vida, por ser fiel al Señor. Eso lo salvará.

  

Salmo responsorial: 68

R. / Escúchame, Señor, el día de tu favor

 

Arráncame del cieno, que no me hunda;

líbrame de los que me aborrecen,

y de las aguas sin fondo.

Que no me arrastre la corriente,

que no me trague el torbellino,

que no se cierre la poza sobre mí. R.

 

Yo soy un pobre malherido;

Dios mío, tu salvación me levante.

Alabaré el nombre de Dios con cantos,

proclamaré su grandeza con acción de gracias. R.

 

Miradlo, los humildes, y alegraos,

buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.

Que el Señor escucha a sus pobres,

no desprecia a sus cautivos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El salmista se siente desesperado y exclama a Dios que le salve porque siente que se ahoga. Aunque es un salmo de David, no se ve la grandeza y majestad de él.  Al contrario, es un grito de sufrimiento lanzado por un hombre justo, distanciado aún de su familia por su celo por Dios.  David, el mayor héroe de Israel es presentado como una víctima impotente a causa de su fe en Dios.  Jesús cumplió con todos los requisitos de este modelo, aunque no siguió todas las propuestas del salmo.  En vez de las maldiciones a sus enemigos, Jesús oró pidiendo que fueran perdonados.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

Mateo 14, 1-12

 

“Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús”

 

En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: "Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él". Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.

 

El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: "Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista". El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre.

Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En la muerte de Juan el Bautista, está implicada la corrupción y la prepotencia de Herodes. El enfoque del evangelio de hoy, presenta quién es Jesús para Herodes, quién en el fondo tenía miedo de que le arrebataran el poder. También encontramos en Herodes un reinado lleno de prepotencia y poder sin control. Los evangelios presentan el asesinato de Juan por la denuncia que hizo el profeta a Herodes por casarse con Herodías, mujer de su hermano Felipe. Fuentes extrabíblicas señalan que la prisión y la posterior muerte de Juan fue por el miedo que Herodes tenía a un levantamiento del pueblo. El asesinato es tramado en una fiesta vinculada a un sistema corrupto que negocia la vida, y en esa coyuntura piden la cabeza de Juan el Bautista. Parece que en muchas naciones las personas que detentan el poder siguen vigilando los destinos de los habitantes, pensando en lucro propio, la falta de moral y la negociación de la vida de las personas, ¿Cómo vivimos la profecía en unan sociedad que se negocia con la vida?

 

ORACIÓN

Señor que inclementes podemos ser los seres humanos cuando nos dejamos llevar por nuestros propios intereses, sentimientos y emociones, que hasta podemos caer en el gran pecado de irrespetar la vida de otros, siendo que esa vida te pertenece solo a Ti.  Por favor te suplicamos nos ayudes, a respetar siempre la vida,  que podamos ser tus verdaderos profetas, que a pesar de nuestras debilidades tu nos fortalezcas y seamos capaces de anunciar tu Reino y denunciar cuando sea necesario. Amén

 

 

“El Señor nos invita a caminar por la senda estrecha y a ser consecuentes con nuestra fe”

 

 

 

Domingo 02 de Agosto de 2026

 

“EL AMOR ABUNDANTE DE DIOS”

 

PRIMERA LECTURA

ISAÍAS 55,1-3

 

“Venid y comed”

Así dice el Señor: "Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Las tres lecturas de hoy repican como campanas de pascua el tema del amor abundante de Dios. Nuestro Dios no es tacaño ni mezquino; es generoso, más allá de todo lo que podemos imaginar o afirmar. Y tal es su magnificencia el da sin esperar nada a cambio. La palabra clave del Nuevo Testamento y quizá de toda la Biblia lleva ese sello de que es gratis, por lo que hablamos de la palabra gracia. Dios es un Dios compasivo, un Dios que sana,  multiplica panes, regala perdón, ofrece alimento, sabiduría, vida.

Por otra parte este texto que leemos  hoy  nos invita a hacer una valoración existencial de la Palabra de Dios, nos habla del hambre y  la sed  que son mecanismos fundamentales de los seres vivos. Todo ser viviente necesita nutrición e hidratación, pero en los seres humanos, estas necesidades biológicas tienen carácter social. El autor toma, entonces, esta necesidad vital y la traslada al campo de la fe para mostrarnos que para el creyente la Palabra de Dios es algo más que una comunicación divina, es la que alimenta nuestro ser y nos vivifica.

Isaías nos hace una invitación a degustar con sabiduría todos los dones que Dios nos ofrece, sabiendo que lo mejor que podemos ofrecer nosotros mismos es una gratitud activa, que revierte sobre los menos favorecidos los dones que unos pocos acaparan. Lo mismo ocurre con la Palabra de Dios, debe ser entregada con sabiduría y generosidad de modo que el pueblo de Dios no desfallezca. La Palabra de Dios nos invita y convoca a hacer de este ‘valle de lágrimas’ un jardín frondoso donde florezca la justicia y la sabiduría.

SALMO RESPONSORIAL: 144

R./Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores.

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

 el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas. R.

 

Los ojos de todos te están aguardando,

tú les das la comida a su tiempo;

 abres tú la mano,

y sacias de favores a todo viviente. R.

 

El Señor es justo en todos sus caminos,

es bondadoso en todas sus acciones

cerca está el Señor de los que lo invocan,

de los que lo invocan sinceramente. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo es una alabanza al amor de Dios, que se basa en el poder creador del Señor y en su bondad para con los pobres y oprimidos. Invita a los fieles a no confiar en los poderosos, porque de ellos no puede venir la salvación. También proclama la felicidad de los que confían en el Señor.

 

SEGUNDA LECTURA

ROMANOS 8,35.37-39

“Ninguna criatura podrá apartaros del amor de Dios, manifestado en Cristo”

Hermanos: ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Si creer significa aceptar no sólo lo que Dios nos da sino sobre todo aceptar al Dios que nos lo da, uno entiende que no es posible acoger la gracia de Dios sin llegar a ser creaturas nuevas,  dispuestas a vivir no según la lógica antigua del egoísmo y la satisfacción sino a la manera nueva, con la lógica de la donación y la santidad, como nos mostró Cristo, y como nos ha dicho Pablo. El amor que nos ofrece Dios  tiene expresión en regalos concretos, como el pan multiplicado como nos muestra la lectura del evangelio,  pero es ante todo un amor que quiere QUEDARSE en nosotros, habitar en nosotros. Ese amor es el don mismo del Espíritu Santo, y de ese amor nada, ni nadie  puede separarnos, como bien explica Pablo en esta segunda lectura de hoy.

LECTURA EL EVANGELIO

MATEO 14,13-21

“Comieron todos hasta quedar satisfechos”
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: "Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer." Jesús les replicó: "No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer." Ellos le replicaron: "Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces." Les dijo: "Traédmelos." Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

 

En el evangelio de Mateo, la multiplicación y los peces nos evoca la gran tentación de considerar que únicamente la satisfacción de las necesidades básicas nos conduce al Reino. Jesús se preocupó de que sus discípulos fueran mediadores efectivos frente a las necesidades del pueblo, pero no recurriendo a la mentalidad mercantilista que reduce todo a la presencia o ausencia de dinero (Mt 14,15). Es muy fácil, a falta de un benefactor, despedir a la multitud hambrienta para que cada cual consiga lo necesario. Pero Jesús no quiere eso; él pide a sus seguidores que sean ellos mismos quienes se ofrezcan a ser agentes de la solidaridad, ofreciendo lo que son y todo (lo poco) que tienen. Entonces la ración de tres personas, cinco panes y dos peces, se convierte en el incentivo para que todos aporten desde su pobreza y pueda ser alimentado todo el pueblo de Dios, que es lo que simbolizan las doce canastas. En la intención del evangelista, Jesús demuestra de este modo que el problema no es la carencia de recursos, sino la falta de solidaridad. «Cuando el pobre crea en el pobre, ya podremos cantar ¡Libertad!», dice un canto  Salvadoreño.

El problema de la humanidad no es únicamente la satisfacción de las necesidades básicas, sino, también, hacer surgir y formar una consciencia que exija la justa distribución de los recursos, que lleve a que la humanidad cultive lo mejor de sí y lo entregue como solidaridad y justicia en un proyecto social alternativo al proyecto egoísta.

Lo que nos acerca a Jesús no son los muchos rezos o ceremonias, sino el amor incondicional a su Causa, ¡el Reino, la Utopía! Algo que hizo diferente a Jesús de todos los predicadores de la época fue su capacidad para despertar los mejores sentimientos de la gente: amor, generosidad, solidaridad y respeto. Nosotros deberíamos amar a Jesús con el mismo tipo de amor con el que él nos ama. Si el nos amó con un amor solidario, generoso, compasivo... nosotros no podemos responderle solo con  plegarias o explosiones de emotividad, porque esto no sería un amor comprometido. Por eso, si entendemos con qué amor Jesús nos amó, estaremos seguros de lo que proclama Pablo hoy en la segunda lectura: nada nos podrá separar del amor de Cristo.

 

ORACIÓN

Gracias Señor, porque te compadeces de nosotros y no solo calmas nuestras penurias, sin pedir nada a cambio para ti, sino que nos transformas a nosotros mismos, para ser mejores seres humanos, que amen como Tú. Ayúdanos para que te busquemos, no para satisfacer nuestros apetitos y antojos, sino nuestras verdaderas necesidades que incluyen un cambio, una conversión, en nuestro ser integral. Oramos, damos gracias y bendecimos  la vida de Valentina Suavita en su cumpleaños. Amèn.

“En nuestras necesidades o en nuestras dificultades está el camino para experimentar un Dios abundante en su amor”

 

Lunes 03 de Agosto de 2026

 

“LA FRÁGIL BARCA DE NUESTRA EXISTENCIA”

 

 

 

PRIMERA LECTURA

JEREMÍAS 28, 1-17

 

“Ananías, el Señor no te ha enviado, y tú has inducido al pueblo a una falsa confianza”

 

Al principio del reinado de Sedecías en Judá, el mes quinto, Ananías, hijo de Azur, profeta natural de Gabaón, me dijo en el templo, en presencia de los sacerdotes y de toda la gente: Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: "Rompo el yugo del rey de Babilonia. Antes de dos años devolveré a este lugar todo el ajuar del templo que Nabucodonosor, rey de Babilonia, cogió y se llevó a Babilonia. A Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, y a todos los judíos desterrados en Babilonia yo los haré volver a este lugar -oráculo del Señor-, porque romperé el yugo del rey de Babilonia.""

 

El profeta Jeremías respondió al profeta Ananías, en presencia de los sacerdotes y del pueblo que estaba en el templo; el profeta Jeremías dijo: Amén, así lo haga el Señor. Que el Señor cumpla tu profecía, trayendo de Babilonia a este lugar todo el ajuar del templo y a todos los desterrados. Pero escucha lo que yo te digo a ti y a todo el pueblo: "Los profetas que nos precedieron, a ti y a mí, desde tiempo inmemorial, profetizaron guerras, calamidades y epidemias a muchos países y a reinos dilatados. Cuando un profeta predecía prosperidad, sólo al cumplirse su profecía era reconocido como profeta enviado realmente por el Señor."

 

Entonces Ananías le quitó el yugo del cuello al profeta Jeremías y lo rompió, diciendo en presencia de todo el pueblo: Así dice el Señor: "Así es como romperé el yugo del rey de Babilonia, que llevan al cuello tantas naciones, antes de dos años." El profeta Jeremías se marchó por su camino.

 

Después que el profeta Ananías rompió el yugo del cuello del profeta Jeremías, vino la palabra del Señor a Jeremías: Ve y dile a Ananías: "Así dice el Señor: Tú has roto un yugo de madera, yo haré un yugo de hierro. Porque así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Pondré yugo de hierro al cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia; y se le someterán, y hasta las bestias del campo le entregaré."

El profeta Jeremías dijo a Ananías profeta: Escúchame, Ananías; el Señor no te ha enviado, y tú has inducido a este pueblo a una falsa confianza. Por eso, así dice el Señor: "Mira: yo te echaré de la superficie de la tierra; este año morirás, porque has predicado rebelión contra el Señor."

Y el profeta Ananías murió aquel mismo año, el séptimo mes. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La primera lectura nos presenta el contraste entre dos profetas, uno falso, de nombre Ananías y otro verdadero, llamado Jeremías. La característica externa más sobresaliente del falso profeta es que pretendía decir lo que la gente quería oír, es decir, que los amagos de invasión que ya se habían presentado no iban a pasar de ser amagos. Jeremías, en cambio, tuvo que decir la parte que la gente no quería escuchar: que las cosas se iban a poner mucho peor, como efectivamente se pusieron. 

Ananías es un profeta que quiso ser demasiado aceptado y para eso modeló su lenguaje haciéndolo aceptable. En realidad estaba haciendo un daño a la gente, como se lo denunció Jeremías, pues le dijo: "has predicado rebelión contra el Señor." Esta denuncia del verdadero profeta es interesante porque solemos pensar que rebelarse contra Dios es tomar una actitud altanera y grosera, y no es así; por lo menos no es así forzosamente.

Hay una rebelión que consiste en gritar que uno no cree más en Dios; pero hay otra, más sutil pero no menos mala, que consiste en cambiar a Dios, en sustituirlo por algo o alguien, aunque sin hacer ruido. Como cuando ya no oramos pero sí hacemos "meditación zen," o cuando ya no perdonamos pero sí hacemos "higiene mental," o cuando ya no alabamos a Dios pero sí "entramos en armonía con el cosmos." Al final terminamos cambiando a Dios y olvidando el sacrificio de Jesús, esa es rebelión; esa es la rebelión que predicó Ananías...vista en versión del siglo XXI.

SALMO RESPONSORIAL: 118

R. / Instrúyeme, Señor, en tus leyes

 

Apártame del camino falso,

y dame la gracia de tu voluntad. R.

 

No quites de mi boca las palabras sinceras,

porque yo espero en tus mandamientos. R.

 

Vuelvan a mí tus fieles

que hacen caso de tus preceptos. R.

 

Sea mi corazón perfecto en tus leyes,

así no quedaré avergonzado. R.

 

Los malvados me esperaban para perderme,

pero yo meditaba tus preceptos. R.

 

No me aparto de tus mandamientos,

porque tú me has instruido. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Por su gran extensión y su estructura singular, este Salmo se distingue notablemente de todos los demás. En términos generales, se lo puede definir como una meditación sapiencial sobre las excelencias de la "Ley del Señor". Pero el salmista no expone su pensamiento en un tono impersonal, sino que reitera constantemente sus expresiones de amor y fidelidad a la voluntad divina, y suplica al Señor que le dé nueva luz y lo consuele en las aflicciones de  la vida.


LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 14, 22-36

 

“Mándame ir hacia ti andando sobre el agua”

 

Después que sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaron a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento les era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: "¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua". Él  le dijo: "Ven". Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: "Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?

En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: "Realmente eres Hijo de Dios". Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

Los discípulos y Jesús inician una travesía al otro lado del lago a tierra de paganos. Aparecen dos símbolos, la montaña que evoca el encuentro con Dios previo a un momento significativo, y la barca que simboliza la comunidad que inicia su vida misionera. En ese itinerario a la misión, se presentan vientos contrarios y en medio de las dificultades las comunidades son llamadas a aprender a resistir fortalecidas con la fe en Jesús que los envía. Hay un contraste, Jesús está en paz y los discípulos con miedo ante la turbulencia. El recorrido en el lago refleja las dificultades de la propuesta cristiana porque cuesta pasar a la misión y a la generosidad. Somos llamados a vencer el miedo para continuar su apostolado en las periferias geográficas y existenciales necesitadas de la Palabra de Dios. Pedro es el modelo de discípulo que se hunde por la falta de fe en Jesús, pero el mismo Jesús es el que lo salva sustentando la fe de los discípulos ¿Cómo vencemos el miedo en nuestra vida cristiana?

 

ORACIÓN

Jesús misericordioso, gracias por tu Palabra donde nos enseñas, nos exhortas y nos invitas a volver a Ti, a confiar plenamente en ti y hacerte nuestro compañero de camino. Ayúdanos  a no retroceder, a tenerte delante siempre de nosotros, te suplicamos auméntanos la fe, que podamos entender que solo tú puedes guiarnos en medio del lago y de la tormenta. . Amén.

 

“Si te embarcas en el proyecto de Dios, pídele una fe profunda que sin miedo  te lleve  a andar sobre el agua”