“¿SEÑOR,
NO TE IMPORTA LO QUE ESTAMOS VIVIENDO?”
La realidad y momento que vivían los
discípulos de Jesús que vemos en Marcos capítulo 4 y Mateo capítulo 8, nos
revela la crisis de fe en la que muchos cuestionan la presencia y autoridad de
Dios hoy en día. El cuadro comienza con un desafío de lo más cotidiano para
aquellos hombres, simplemente para subir a su embarcación y pasar al otro lado;
es decir a la gran y eterna promesa del Señor que es siempre: “pasarnos a la
otra orilla”. El texto nos relata que subieron pues, avanzaron, remaron, y todo
hasta allí estaba tan tranquilo que hasta le quedó tiempo a Jesús para un
descansito (se durmió). Pero, quizás esas nubes negras que empiezan a aparecer
en el horizonte, no eran como las que los despidieron al partir en la otra
orilla; eran negras, grandes y amenazantes. Todavía estaban ellos remando
cuando las primeras gotas frías mojaron sus caras. Faltaba todavía mucho para
llegar a la otra orilla, como el Maestro les había prometido. Ellos sabían muy
bien que quien estaba descansando y dormía plácidamente en la barca ( La barca
significa la vida, familia, comunidad, nación), era el mismo Hijo de Dios y su
confianza estaba puesta en Él y en la orden que Él les dio. Pero ellos pensaban
que esa orden se iba a manifestar en medio de un plácido y tranquilo viaje, sin
dificultades de ningún tipo, y no en una difícil y peligrosa tormenta en las
dimensiones que ya estaba tomando. Más gotas, más viento, olas embravecidas
cada vez más grandes, por lo que su fe entra en crisis: ¡Señor por favor
despierta¡. ¿No te importa que perezcamos (Marcos 4,38).
Quedémonos para interiorizar con esta
pregunta tan común hecha a Dios: ¿Señor no te importamos? Las variantes son
interminables: ¿No te importan las guerras que hay entre las naciones? ¿No te
importa la violencia contra las mujeres y contra los niños? ¿No te importa
tanta injusticia social, corrupción y personas débiles muriendo de hambre
física? ¿No te importa que la familia creada por ti se esté destruyendo y que
parezcan falsos rostros de nuevas familias? ¿No te importa el desempleo, la
perdida de la fe, de los valores de tantas personas? Y ¿qué haces tú, Dios?
Pero algunos ya saben la respuesta: No nos ves y permaneces dormido. Pero, esa
no es la verdad para un creyente, Dios siempre ve, está atento al sufrimiento y
dolor de su pueblo; pero también es cierto que Él nunca ha prometido un viaje
tranquilo y sereno, sin dificultades; Él siempre estará a nuestro lado,
aunque parezca dormido. Solo aquellos(as) que aprenden en comunión o amistad,
que aún el dulce sueño del Señor es más seguro que todos los ojos abiertos del
mundo, desafían las tormentas y quizás junto con San Pablo preguntan: ¿Quién
nos podrá separar del amor de Dios? Confiemos que, en estos días difíciles, Él
va a cumplir su promesa cuando nos dijo que “pasaremos a la otra orilla”, tan
cierto que llegaremos allí sanos y salvos
Para nosotros el hoy de esta realidad
adversa que quizás estamos viviendo es una gran oportunidad para acercarnos y
volver al Señor (conversión) para mostrar nuestra fe, confianza y esperanza en
Él. Por muy dura que parezca la situación presente confiemos en que El dirá de
nuevo: “¿Por qué temen, mujeres y hombres de poca fe? Entonces, levantándose,
reprendió a los vientos y al mar; y todo se calmó” (Mateo 8,26). No es una
acción mágica que haga de un momento a otro desaparecer todas las dificultades,
pero si un signo poderoso que mostrara que no hay nada ni nadie por encima de
su poder. Por eso, hoy acudimos de nuevo a su presencia, a clamarle en oración
que nos ayude, que calme esa tormenta existencial que estamos viviendo, que
pronuncie de nuevo esa orden que todos obedecen y que podamos sentir la paz y
la calma de su “estar presente” dentro de nosotros y en medio de nosotros.
Sigamos confiando con la certeza que no nos va a dejar defraudados, porque Él
es amor y nunca falla. Que el calme cualquier tempestad que esté amenazando tu
vida, tu salud, familia, economía, relación, trabajo etc.
“AÚN
EL DULCE SUEÑO DEL SEÑOR ES MÁS SEGURO QUE TODOS LOS OJOS ABIERTOS DEL MUNDO”
Roberto
Zamudio
PROMESA BÍBLICA DEL MES
“No
temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te
fortaleceré y te ayudare; te sostendré con mi diestra victoriosa”
Isaías
41,10
ORACIÓN DEL DÍA
En estas mañanas de Agosto, venimos
a buscarte y queremos acercarnos más a ti, queremos darte muchas gracias
por estar aquí, por no abandonarnos, porque sabemos tú tienes el control
a lo largo de la historia del mundo y lo único que necesitamos, para que las consecuencias
del estar alejados de ti no sean lo que en este mundo está viviendo; es
una relación directa contigo, de 24 X 7 (veinticuatro horas del día los siete
días a la semana), una búsqueda interior de cambio, el de contar siempre
contigo, conocerte y vivirte a través de tu Palabra, orar continuamente, estar
en comunidad y amar al prójimo. Vivimos situaciones difíciles, las cuales queremos poner en tus manos, te
entregamos nuestro día a día. Sabemos que te importa lo que estamos
viviendo, que no eres ajeno a nuestras realidades y que tú nunca duermes;
ayúdanos a vivir confiadamente en Ti y guía siempre nuestra barca. Amén
ORACIÓN DE LA NOCHE
Bendito Dios, hoy te damos gracias por
todo lo que nos diste y por todo lo que nos darás. Gracias porque en medio de
las circunstancias, de la marea en que andan nuestras barcas, nos sigues amando
como un padre ama a sus hijos, y aunque, no lo merezcamos, tú sigues ahí con
nosotros apoyándonos, cuidándonos, enseñándonos, proveyéndonos,
fortaleciéndonos y consolándonos. Señor te pedimos, por favor por este mundo,
por nuestra nación, nuestros gobernantes, nuestras comunidades, sus familias y
amigos, que esta situación sea para que todas las personas te conozcan y
realicen tu obra. Ayuda a los que aún sin tenerte en cuenta, te necesitan,
están enfermos, afligidos de corazón, desanimados, viven en desolación y
angustia, porque no saben llevar ante Ti sus cargas; dales tu amor
misericordioso. A nosotros(as) gracias por seguir levantándonos y llevándonos a
comprender que después de la tempestad viene la calma, pero que no nos podemos
soltarnos de tu mano, ni perder la mirada hacia Ti, aun cuando la marea sea muy
fuerte. Amén
CUMPLEAÑOS AGOSTO
2.
Valentina Suavita
4.
Catalina Fonseca y Julio Rodríguez
5.
Carmen Bejarano y Camilo Ramírez
7.
Dominga Téllez y Fanny Vásquez
8.
Luz Dary Piza
20.
Daniel Zamudio
21.
Emilse Roa y Héctor Buitrago
22.
Francisco Henao
25.
Silvia González
28.
Miriam Riveros
31.
Teresa Quiñones
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Mensaje o Intercesión por: