viernes, 1 de julio de 2011

Domingo 03 de Julio de 2011

“EL PUEBLO DE DIOS RECONOCE LA OBRA DIVINA EN SU HISTORIA”

Las lecturas de hoy enfatizan en la humildad, en la gente sencilla y humilde. Virtudes no muy populares hoy en nuestro tiempo, por lo que este domingo esta reflexión nos viene muy bien a todos, nos ayuda a descubrir una faceta de la vida cristiana que nos hace mucho bien y que en cierto modo es la puerta para muchos otros bienes, los bienes verdaderos.

PRIMERA LECTURAZACARÍAS 9,9-10

“MIRA A TU REY VIENE A TI MODESTO

Alégrate mucho, ciudad de Sión!
¡Canta de alegría, ciudad de Jerusalén!
Tu rey viene a ti, justo y victorioso,
pero humilde, montado en un burro,
en un burrito, cría de una burra.
Él destruirá los carros de Efraín,
los caballos de Jerusalén
y los arcos de guerra.
Anunciará paz a las naciones
y gobernará de mar a mar,
del Éufrates al último rincón del mundo.

REFLEXIÓN
La profecía de Zacarías era ‘una piedra en el zapato’ para los fanáticos que en la época de Jesús buscaban un mesías triunfante y nacionalista. Zacarías nos ofrece una reflexión que sintoniza mucho con las grandes aspiraciones de las comunidades que, después del exilio babilónico, intentaron reconstruir la identidad nacional a partir de elementos universales, pluralistas y comunitarios. La esperanza del pueblo de Dios no podía estar en un guerrero triunfador como David ni en un diplomático equilibrista como Salomón. El pueblo quería algo diferente y definitivo. Atrás quedaron los modelos militaristas, administrativos y centralistas de todos los reyes de Israel y Juda. El pueblo quería una persona que fuera capaz de encaminar la nación por los rumbos desconocidos de la justicia, la paz y la solidaridad. El profeta Zacarías asume esta propuesta y la relanza a todo el pueblo de Dios como una gran utopía.

Para Zacarías, el nuevo gobernante debía distinguirse por la humildad, la justicia y pacífico. La humildad entendida como la capacidad para andar en la verdad y no como sumisión y conformismo. La justicia como pilar de una organización social en la que se le da a cada persona de acuerdo con sus necesidades y no según sus ambiciones. El pacifismo como la actitud básica para solucionar los inevitables conflictos que se presentan en toda organización humana. Tres cualidades que configuran una nueva forma de ejercer el poder. Sin embargo, Israel se estrello con la ambición de algunos grupos minoritarios y poderosos que impusieron una teocracia centralista, prepotente y uniformadora. Fueron suprimidas de manera sistemática, todas las disidencia posibles y se le negó así al pueblo de Dios la posibilidad de intentar una utopía universalista, solidaria y transformadora. Se centró todo el poder en unas pocas familias que controlaban el Templo, el gobierno y la tierra. Así, ‘los pobres de Yahvé no tuvieron la posibilidad de darle vida a su proyecto por falta de posibilidades económicas, de apertura política y de libertad religiosa.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey


SEGUNDA LECTURAROMANOS 8,9.11-13

“SI CON EL ESPIRITU DAN MUERTE A LAS OBRAS DEL MUNDO VIVIRÁN”

Pero ustedes ya no viven según esas inclinaciones, sino según el Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios vive en ustedes. El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús vive en ustedes, el mismo que resucitó a Cristo dará nueva vida a sus cuerpos mortales por medio del Espíritu de Dios que vive en ustedes.
Así pues, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir según las inclinaciones de la naturaleza débil. Porque si viven ustedes conforme a tales inclinaciones, morirán; pero si por medio del Espíritu hacen ustedes morir esas inclinaciones, vivirán.

REFLEXIÓNQuien ingresa en la escuela de Jesús se deja llenar de su Espíritu, que habita en todo discípulo, una vez entonces lo posee, lo transforma y le permite vivir una experiencia de alegría, de amor y de felicidad.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,25-30

“SOY MANSO Y HUMILDE DE CORAZÒN

En aquel tiempo, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido."
"Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce realmente al Hijo, sino el Padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer. Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros."


REFLEXIÓNEl evangelio de Mateo nos presenta a Jesús con las características mesiánicas de la profecía de Zacarías: una persona pacífica y humilde, dispuesta a hacer realidad la utopía de Dios. Por esta razón, Jesús no se identifica con los ideales acerca del Mesías, vigentes en su época. No hay el más mínimo asomo del militar aguerrido e irresistible que con un formidable despliegue eliminaría las pretensiones del imperio romano, ni con el sacerdote que con sus extraordinarias dotes santificadoras transformaría el santuario de Jerusalén, ni con el gobernante extraordinario que congregaría al pueblo de Israel disperso por el mundo. Jesús no comparte ninguno de estos proyectos que todos los demás en su época esperaban.

Los ideales de Jesús estaban más cerca de otros valores, como el pacifismo y la humildad. El pacifismo nos obliga a asumir actitudes de transformación social, pero, no se rinde a la imparable lógica de la violencia. La humildad, nos exige reconocer en cada momento los propios límites de la existencia. Humildad y pacifismo hacen de un proyecto tan grandioso e imponente como el reino de Dios, algo al alcance de todos, especialmente de los pobres y excluidos.

Jesús insiste en la necesidad de asumir el ‘suave yugo’ de la vida comunitaria y la ‘ligera carga’ de las opciones del evangelio. Pero, entendiendo que esto "no es para todo el mundo". Sólo aquel que ha madurado en la fe, que ha crecido en su experiencia con Dios y en comunidad, es capaz de asumir este proyecto. Porque quien no ha crecido en la comunidad, sino que ve todo desde ‘afuera’, desde los valores e ideales del mundo, para él, los valores del Reino son una carga difícil de llevar, y el ideal de la cruz es una ideología insufrible e imposible.

Jesús quiere una comunidad donde los lazos de solidaridad, afecto y respeto sean la base para la realización del reino. Una comunidad donde los sencillos, los pequeños, hallen un lugar de importancia y sean los gestores de una nueva manera e vivir. Por eso sólo aquel que se ha abierto a la acción del Espíritu de Dios, es capaz de vivir la vida a plenitud.

Jesus nos llama hoy para que vengamos a Él, no suprime el yugo o la carga, pero si nos la aligera. Nos propone además una carga suave pero exigente: EL AMOR. "Ama y haz lo que quieras" dice San Agustín. Estamos pues, invitados a ingresar a la "Escuela de Jesús, escuela de vida, escuela de amor y perdón, escuela de humildad y sencillez, al estilo de Jesús, que es manso y humilde de corazón. Déjate llenar por su Espíritu, dejate poseer y transformar, deja que aligere tu "carga", permite vivir con Él una experiencia de alegría, de amor y felicidad. ... con la seguridad de que no te arrepentirás.


PARA REFLEXIONAR

1. ¿Reconocemos hoy cuáles son nuestras cargas, nuestras debilidades y flaquezas, reconocemos nuestros propios límites, nuestros desconsuelos y miserias? ¿Reconocemos que también nos equivocamos?
2. ¿Nos reconocemos necesitados… necesitados de Dios?
3. ¿Estamos dispuestos a que Jesús nos ayude con nuestro yugo y que aligere nuestras cargas?


ORACIÓNSeñor Jesús, Tú eres el Maestro maravilloso que nos invitas a ingresar a tu Escuela de santidad y de amor. Queremos aprender en Ti a vivir conforme al evangelio, a luchar y trabajar por construir un mundo mejor y a ser imágenes vivas de tu amor. Amén.

Lunes 4 de julio de 2011

“DIOS ACTÚA A TRAVÉS DE LA FE”


PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 28, 10-22


EL SEÑOR SERÁ MI DIOS”



Jacob salió de Beerseba y tomó el camino de Harán. Llegó a cierto lugar y allí se quedó a pasar la noche, porque el sol ya se había puesto. Tomó como almohada una de las piedras que había en el lugar, y se acostó a dormir. Allí tuvo un sueño, en el que veía una escalera que estaba apoyada en la tierra y llegaba hasta el cielo, y por la cual los ángeles de Dios subían y bajaban. También veía que el Señor estaba de pie junto a él, y que le decía: "Yo soy el Señor, el Dios de tu abuelo Abraham y de tu padre Isaac. A ti y a tus descendientes les daré la tierra en donde estás acostado. Ellos llegarán a ser tantos como el polvo de la tierra, y se extenderán al norte y al sur, al este y al oeste, y todas las familias del mundo serán bendecidas por medio de ti y de tus descendientes. Yo estoy contigo; voy a cuidarte por dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra. No voy a abandonarte sin cumplir lo que te he prometido."
Cuando Jacob despertó de su sueño, pensó: "En verdad el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía." Tuvo mucho miedo, y pensó: "Este lugar es muy sagrado. Aquí está la casa de Dios; ¡es la puerta del cielo!"
Al día siguiente Jacob se levantó muy temprano, tomó la piedra que había usado como almohada, la puso de pie como un pilar, y la consagró derramando aceite sobre ella. En ese lugar había antes una ciudad que se llamaba Luz, pero Jacob le cambió el nombre y le puso Betel.
Allí Jacob hizo esta promesa: "Si Dios me acompaña y me cuida en este viaje que estoy haciendo, si me da qué comer y con qué vestirme, y si regreso sano y salvo a la casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios. Esta piedra que he puesto como pilar, será casa de Dios; y siempre te daré, oh Dios, la décima parte de todo lo que tú me des."
REFLEXIÓN
Cuando Jacob descubre que Dios estaba, que siempre estuvo, se llenó de sorpresa Parte de lo que descubrió Jacob es que el cielo no estaba tan lejos. Sorpresa, la que nos lleva a comprender que no lo comprendemos todo. Algo así parece necesitar nuestro mundo cuando quiere ufanarse demasiado de sus razones y su ciencia. También esto es útil a nosotros. La eternidad está cerca; lo decisivo, lo definitivo, lo último no es sólo "último" sino que está ahí, en el talante de las decisiones que tomamos.
La comparación repetida sirve: vivir es como hacer una escultura; cada martillazo importa; cada día importa, y todos dejan su huella. El cielo no está lejos, porque la versión definitiva de lo que seremos la hacemos con lo que vamos siendo.

SALMO RESPONSORIAL: 90
R: Dios mío, confío en ti.



LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9, 18-26


“TEN CONFIANZA, TU FE TE HA SALVADO”



Mientras Jesús les estaba hablando, un jefe de los judíos llegó, se arrodilló ante él y le dijo --Mi hija acaba de morir; pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella, volverá a la vida.
Jesús se levantó, y acompañado de sus discípulos se fue con él. Entonces una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre, se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde de la capa. Porque pensaba: "Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana." Pero Jesús se dio la vuelta, vio a la mujer y le dijo:
--Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada.
Y desde aquel mismo momento quedó sana.
Cuando Jesús llegó a casa del jefe de los judíos, y vio que los músicos estaban preparados ya para el entierro y que la gente lloraba a gritos, les dijo:
--Sálganse de aquí, pues la muchacha no está muerta, sino dormida.
La gente se rió de Jesús, pero él los hizo salir; luego entró y tomó de la mano a la muchacha, y ella se levantó. Y por toda aquella región corrió la noticia de lo que había pasado.

REFLEXIÓN:
El texto de evangelio de Mateo narra la sanación de dos mujeres por parte del Señor. Doble milagro. En un relato, es la mujer enferma con flujo de sangre quien toma la iniciativa para solicitar la ayuda de Jesús; en el otro, la mujer es menor de edad, y es el padre quien se acerca a él para interceder por ella. En ambos casos es decisiva la fe y el contacto con Jesús. Las dos narraciones están unidas por la conveniencia de reintegrar a estas dos mujeres a la vida con dignidad en toda su plenitud. La fe en Jesús permite acceder a la realidad de la salvación por encima de todo tipo de normas y consignas preestablecidas que pregonan que lo más importantes son las reglas y las instituciones y no las personas. Estos signos del reino de Jesús (la sanación de la hemorragia y el devolverle la vida a la hija del funcionario) son el fruto del encuentro entre su amor y la fe del otro. Nuestra tarea como auténticos seguidores de Jesús es la de luchar, desde el amor, por la dignidad y liberación de todos los seres humanos, sin ningún tipo de discriminación.



FRASE PARA REFLEXIONAR EL DIA DE HOY :


LA FE ANTES QUE CREER EN DIOS ES CREERLE A DIOS



Recuerda que en medio de las dificultades Dios se nos presenta como la solución y no duda en manifestarnos su amor.



ORACIÓN
Señor ayúdanos a caminar hoy por la senda de una fe viva y verdadera, de entender que no se trata de saberlo todo, racionarlo todo, sino de creer, de esperar, de amar. Que aún ante las circunstancias difíciles, de nuestras crisis y dificultades, de nuestras enfermedades, nos mantengamos firmes en la fe, que te creamos y creamos que tu puedes iluminar todos los acontecimientos de nuestra vida por difíciles e imposibles que parezcan. Amén

Martes 5 de julio de 2011

“LOS COMBATES DE LOS SEGUIDORES(RAS) DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 32,22-32

“HE VISTO A DIOS CARA A CARA Y HE QUEDADO VIVO”

Aquella misma noche Jacob se levantó, tomó a sus dos esposas, sus dos esclavas y sus once hijos, y los hizo cruzar el vado del río Jaboc, junto con todo lo que tenía. Cuando Jacob se quedó solo, un hombre luchó con él hasta que amaneció; pero como el hombre vio que no podía vencer a Jacob, lo golpeó en la coyuntura de la cadera, y esa parte se le zafó a Jacob mientras luchaba con él. Entonces el hombre le dijo:

--Suéltame, porque ya está amaneciendo.
--Si no me bendices, no te soltaré --contestó Jacob.
--¿Cómo te llamas? --preguntó aquel hombre.
--Me llamo Jacob --respondió él.
Entonces el hombre le dijo:
--Ya no te llamarás Jacob. Tu nombre será Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.
--Ahora dime cómo te llamas tú --preguntó Jacob.
Pero el hombre contestó:
--¿Para qué me preguntas mi nombre?

Luego el hombre lo bendijo allí mismo. Y Jacob llamó a aquel lugar Penuel, porque dijo: "He visto a Dios cara a cara, y sin embargo todavía estoy vivo."

Ya Jacob estaba pasando de Penuel cuando el sol salió; pero debido a su cadera, iba cojeando. Por eso hasta el día de hoy los descendientes de Israel no comen el tendón que está en la coyuntura de la cadera, porque Jacob fue golpeado en esa parte.

REFLEXIÓN
Es un poco extraño el texto de la primera lectura de hoy, pero no es menos extraño que la compleja relación que nuestra voluntad suele tener con la voluntad de Dios.
Dios, nuestro Dios, nos hace fuertes para que le venzamos: esta es la gran paradoja. Le gusta ser vencido por aquello que, si él no nos lo diera, no tendría poder alguno sobre él. Y esto que nos da es la oración que brota de la fe, y la compasión que brota de sabernos amados sobre toda medida.
Tales son, pues, nuestras "armas" para ganarle a Dios: orar, creer, compadecer. No podemos tener misericordia sin asemejarnos a Jesús Compasivo. Y no podemos ser semejantes a él sin tener una participación en su poder.

SALMO RESPONSORIAL: 16
R: Con mi apelación, Señor, vengo a tu presencia.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9,32-38

“LA COSECHA ES ABUNDANTE, PERO LOS TRABAJADORES SON POCOS”

Mientras los ciegos salían, algunas personas trajeron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. En cuanto Jesús expulsó al demonio, el mudo comenzó a hablar. La gente, admirada, decía:
--¡Nunca se ha visto en Israel una cosa igual!
Pero los fariseos decían:
--Es el propio jefe de los demonios quien le ha dado a este el poder de expulsarlos.
La cosecha es mucha
Jesús recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas de cada lugar. Anunciaba la buena noticia del reino, y curaba toda clase de enfermedades y dolencias. Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Dijo entonces a sus discípulos:
--Ciertamente la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos. Por eso, pidan ustedes al Dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla.


REFLEXIÓN:
El evangelio de hoy habla de la liberación de un hombre poseído por un demonio que lo mantenía mudo, acción que Jesús realiza como signo de la presencia del reino en medio de las injusticias. Sin lugar a dudas, este hombre simboliza la realidad del pueblo maltratado por el poder opresor. Es notable percibir cómo la misión de Jesús encontró sus principales detractores entre los dirigentes del pueblo. Jesús tuvo que enfrentar la implacable oposición de todos los grupos religiosos de su tiempo, debido, sobre todo, a sus denuncias de las injusticias contra los más pobres, encubiertas con falsedades. No es de extrañar que, entre algunos que se consideran “verdaderos religiosos” y “auténticos cristianos”, encontremos hoy ciertas oposiciones a propuestas alternativas de evangelización liberadora, cuando en realidad es obra de Dios. Indudablemente que proclamar y practicar la igualdad de derechos humanos inalienables y la justicia sigue sonando como satánico a mucha gente eminentemente religiosa. Necesitamos comprometernos radicalmente a ser apasionados del Reino de Dios.

ORACIÓN
Señor nos envías a ser constructores de tu Reino, a ser obreros de tu causa, Señor capacítanos, ayúdanos a cumplir la tarea, a no desistir, a no dejarnos llevar por otros proyectos, a ser anuncidores de buenas noticias, de tu Buena Noticia, y porque muchos otros también se unan a esta causa. Amén.

Miércoles 6 de julio de 2011

“UNA SOLA FAMILIA EN CRISTO”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 41,55-57; 5-7. 17-24a

“ESTAMOS PAGANDO EL DELITO CONTRA NUESTRO HERMANO”

En aquellos días, llegó el hambre a todo Egipto, y el pueblo reclamaba pan al Faraón; el Faraón decía a los egipcios: "Dirigíos a José y haced lo que él os diga." Cuando el hambre cubrió toda la tierra, José abrió los graneros y repartió raciones a los egipcios, mientras arreciaba el hambre en Egipto. Y de todos los países venían a Egipto a comprarle a José, porque el hambre arreciaba en toda la tierra. Los hijos de Jacob fueron entre otros a comprar grano, pues había hambre en Canaán. José mandaba en el país y distribuía las raciones a todo el mundo. Vinieron, pues, los hermanos de José y se postraron ante él, rostro en tierra. Al ver a sus hermanos, José los reconoció, pero él no se dio a conocer, sino que les habló duramente: "¿De dónde venís?" Contestaron: "De tierra de Canaán, a comprar provisiones." Y los hizo detener durante tres días.
Al tercer día les dijo: "Yo temo a Dios, por eso haréis lo siguiente, y salvaréis la vida: si sois gente honrada, uno de vosotros quedará aquí encarcelado, y los demás irán a llevar víveres a vuestras familias hambrientas; después me traeréis a vuestro hermano menor; así probaréis que habéis dicho la verdad, y no moriréis." Ellos aceptaron, y se decían: "Estamos pagando el delito contra nuestro hermano, cuando le veíamos suplicarnos angustiado y no le hicimos caso; por eso nos sucede esta desgracia." Intervino Rubén: "¿No os lo decía yo: "No pequéis contra el muchacho", y no me hicisteis caso? Ahora nos piden cuentas de su sangre." Ellos no sabían que José les entendía, pues había usado intérprete. Él se retiró y lloró; después volvió a ellos.

REFLEXIÓNJosé, hijo de Jacob, es el hombre que es traicionado por sus hermanos y a la vez se convierte en salvador de sus hermanos; es el hombre que es rechazado por su propia familia, pero luego se convierte en la puerta de salvación para toda esa familia, así como Jesús es el salvador y es la puerta de salvación. Observemos cómo José, siendo la solución para su familia, de alguna manera, aplaza la solución; los hermanos de él llegan a Egipto buscando alimentos, y tal vez la solución sencilla o la solución más inmediata hubiera sido darse a conocer inmediatamente y darles los alimentos. Si él quería ser generoso, como efectivamente quería serlo, ¿por qué aplazó ese momento de reconciliación?
Tal vez porque tiene que ver con la manera cómo Dios también nos trata muchas veces a nosotros. Muchas veces parece que Dios aplaza la solución, un momento de alegría y de encuentro con Él, aplaza algo que estamos necesitando. Sea de una manera consciente o inconsciente, lo que está haciendo José es conduciendo a sus hermanos, a un reconocimiento de lo que han hecho; de su equivocación, a recapacitar en lo que hicieron, no es simplemente que obré mal y Dios me perdonó, y llegó mi recompensa, y mi vida sigue igual.
Lo más importante es volver a Dios, no es si hay mucho trigo o poco trigo, mucho dinero o poco dinero, mucha salud o poca salud; lo más interesante en la vuelta a Dios es la transformación interior de cada uno.
Entendamos entonces que Dios es el Señor del tiempo y Dios maneja el tiempo, Dios gobierna el tiempo, y eso significa que a veces posterga su respuesta, porque en ese aplazamiento quiere que suceda algo dentro de nosotros. Lo más importante no son las cosas que nosotros recibimos o las cosas que nosotros pedimos; lo más importante es lo que sucede en nuestro interior, a medida que Dios nos va conduciendo y nos va cambiando.
Más que las cosas que Dios nos da, lo maravilloso es lo que Él hace con nosotros y las personas que llegamos a ser cuando Él obra en nosotros.

SALMO RESPONSORIAL: 32R: Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.


LECTURA DEL EVANGELIOMATEO 10,1-7

“VAYAN Y PROCLAMEN QUE EL REINO DE DIOS ESTÁ CERCA”

Jesús llamó a sus doce discípulos, y les dio autoridad para expulsar a los espíritus impuros y para curar toda clase de enfermedades y dolencias.
Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado también Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el que cobraba impuestos para Roma; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón el cananeo, y Judas Iscariote, que después traicionó a Jesús.
Jesús instruye y envía a los apóstoles
Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: "No vayan a las regiones de los paganos ni entren en los pueblos de Samaria; vayan más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
"No lleven oro ni plata ni cobre ni provisiones para el camino. No lleven ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, pues el trabajador tiene derecho a su alimento.


REFLEXIÓN:

El capítulo diez de Mateo es considerado como el Discurso Misionero. En el pasaje del llamado al discipulado, los elegidos son doce; lo importante es que esta invitación representa la universalidad del pueblo de Dios, que peregrinará por el reino anunciado por Jesús. Los llamados y enviados tienen que acoger una serie de exigencias que resultan ineludibles en el seguimiento: Luchar por el acontecer de un proyecto alternativo en la realidad humana: el Reino; con un modo peculiar de vida, una vida en comunidad; con actitudes concretas de solidaridad, servicio y caridad; y compartiendo el mismo destino del maestro. Por eso la importancia de sentir el llamado con nombre propio, sintiéndose discípulo, cumpliendo la voluntad de Dios. Todos los que nos sentimos elegidos por Jesús, somos enviados a manifestar que es posible una sociedad diferente en medio de la injusticia y la corrupción; y, más aún, a anunciar a las comunidades humanas, tanto creyentes como no, que nuestra tarea es estar donde se necesita libertad y justicia.

ORACIÓNAquí estoy Señor, pongo ante Tí mi vida con todo lo que soy. Tómala y moldéala según tu Espíritu. Quiero ser un mensajero de tu amor y tu misericordia en medio de mis hermanos. Envíame Señor. Amén

Jueves 7 de julio de 2011

“SOMOS ADMINISTRADORES DE LA CASA ABIERTA DEL SEÑOR”



PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 44,18-21.23b-29,45,1-5




"NO LES PESE HABERME VENDIDO"


Entonces Judá se acercó a José y le dijo:
--Yo le ruego a usted, señor, que me permita decirle algo en secreto. Por favor, no se enoje conmigo, pues usted es como si fuera el mismo faraón. Usted nos preguntó si teníamos padre o algún otro hermano, y nosotros le contestamos que teníamos un padre anciano y un hermano todavía muy joven, que nació cuando nuestro padre ya era anciano. También le dijimos que nuestro padre lo quiere mucho, pues es el único hijo que le queda de la misma madre, porque su otro hermano murió. Entonces usted nos pidió que lo trajéramos, porque quería conocerlo.
Pero usted nos dijo que si él no venía con nosotros, no volvería a recibirnos.
"Cuando regresamos junto a mi padre, le contamos todo lo que usted nos dijo. Entonces nuestro padre nos ordenó: 'Regresen a comprar un poco de trigo'; pero nosotros le dijimos: 'No podemos ir, a menos que nuestro hermano menor vaya con nosotros; porque si él no nos acompaña, no podremos ver a ese señor.' Y mi padre nos dijo: 'Ustedes saben que mi esposa me dio dos hijos; uno de ellos se fue de mi lado, y desde entonces no lo he visto. Estoy seguro de que un animal salvaje lo despedazó. Si se llevan también a mi otro hijo de mi lado, y le pasa algo malo, ustedes tendrán la culpa de que este viejo se muera de tristeza.'
José ya no pudo contenerse delante de todos los que estaban a su servicio, y gritó: "¡Salgan todos de aquí!" Así que ninguno de sus siervos estaba allí con José cuando él se dio a conocer a sus hermanos.
Entonces se puso a llorar tan fuerte que todos los egipcios lo supieron, y la noticia llegó hasta el palacio del faraón. José les dijo a sus hermanos:

--Yo soy José. ¿Vive mi padre todavía?

Ellos estaban tan asustados de estar delante de él, que no podían contestarle. Pero José les dijo:

--Por favor, acérquense a mí.

Cuando ellos se acercaron, él les dijo:

--Yo soy su hermano José, el que ustedes vendieron a Egipto; pero, por favor, no se aflijan ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido, pues Dios me mandó antes que a ustedes para salvar vidas.

REFLEXIÓN

Si hay una escena conmovedora y profética en el libro del Génesis, el primero de la Biblia, es esta escena en que José, el que había sido traicionado y vendido como esclavo, se convierte en salvador de los mismos que lo habían desechado y en bienhechor magnánimo de los que lo insultaron y maltrataron. Pocas páginas en la Biblia entera, salvo las de la pasión del Señor Jesucristo, pueden mostrarnos tan perfectamente lo que significa AMAR, amar de verdad, amar hasta el fondo.

Y es admirable no sólo la exquisita ternura de José, su manera de querer y dejar ver en llanto su amor de hermano; no sólo eso admira, sino especialmente el don que Dios le da de reconocer que había una PLAN detrás de todo aquello. Este hombre maravilloso, verdadero adelanto de la caridad que nos hablará el Nuevo Testamento, no se queda al nivel de las ofensas recibidas sino que eleva su mente al plano de los designios divinos y reconoce que la voluntad de Dios mismo se estaba realizando A TRAVES de las voluntades perversas y miopes de sus hermanos envidiosos. Por ello su alma no es un pozo de amargura sino un manantial de acción de gracias. No destila venganza sino gozo.

SALMO RESPONSORIAL: 104
R. / Recuerden las maravillas que hizo el Señor

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,7-15


"AL ENTRAR EN LA CASA, SALUDEN. INVOCANDO LA PAZ"



Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
"No lleven oro ni plata ni cobre ni provisiones para el camino. No lleven ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, pues el trabajador tiene derecho a su alimento.
"Cuando lleguen ustedes a un pueblo o aldea, busquen alguna persona de confianza y quédense en su casa hasta que se vayan de allí. Al entrar en la casa, saluden a los que viven en ella. Si la gente de la casa lo merece, su deseo de paz se cumplirá; pero si no lo merece, ustedes nada perderán. Y si no los reciben ni los quieren oir, salgan de la casa o del pueblo y sacúdanse el polvo de los pies. Les aseguro que en el día del juicio el castigo para ese pueblo será peor que para la gente de la región de Sodoma y Gomorra.

REFLEXIÓN
Cristo envía, es decir, pone en la vía, pone en el camino a los suyos. Este es el mensaje del evangelio de hoy. Detengámonos hoy en ese solo hecho, dejando para otra ocasión meditar en el contenido un poco extraño de las radicales consignas que les da al enviarlos.
Cristo pone en camino. La sola palabra indica dinamismo. El evangelio no es algo que yo pueda guardar; lo conservo dándolo; es mi tesoro si lo arriesgo; me alimenta cuando nutre a otros.
Cristo pone en camino. En otro lugar se llamó a sí mismo "camino." Ponernos en camino es ponernos en Cristo, es estar en el puente interminable y sin embargo brevísimo que une el sí del amor divino y el sí de la fe que brota del corazón humano, cuando la gracia lo enciende.
Cristo pone en camino. Y también aguardará a los suyos al final del camino. El Apocalipsis lo llama "Alfa y Omega" porque de él brota y en él se resume toda la obra misionera de la Iglesia. Su sonrisa nos envía; su abrazo nos espera.

ORACIÓN

Hoy te pido Señor la virtud de la humildad. Concédeme ser una persona agradecida contigo y con todos aquellos que procuran mi bien, ser comprensivo con quien no sabe comprenderme y generoso con quien necesite de mi, tener una mente que ame y busque incansablemente la verdar, atersorar bienes en mi corazón para gozar atribuyéndolos en justicia y caridad. Amén.

Viernes 8 de julio de 2011

“NO TEMAS, EL ESPÍRITU SANTO HABLARÁ POR USTEDES ”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 46, 1-7.28-30

“YO SOY EL DIOS DE TU PADRE”

En aquellos días, Israel, con todo lo suyo, se puso en camino, llegó a Berseba y allí ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Dios le dijo a Israel en una visión de noche: "Jacob, Jacob." Respondió: "Aquí estoy." Dios le dijo: "Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas bajar a Egipto, porque allí te convertiré en un pueblo numeroso. Yo bajaré contigo a Egipto, y yo te haré subir; y José te cerrará los ojos."
Al salir Jacob de Berseba, los hijos de Israel hicieron montar a su padre, con los niños y las mujeres, en las carretas que el Faraón había enviado para transportarlos. Tomaron el ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán y emigraron a Egipto Jacob con todos sus descendientes, hijos y nietos, hijas y nietas, y todos los descendientes los llevó consigo a Egipto. Jacob despachó por delante a Judá, a visitar a José y a preparar el sitio en Gosén. Cuando llegaron a Gosén, José mandó preparar la carroza y se dirigió a Gosén a recibir a su padre. Al verlo, se le echó al cuello y lloró abrazado a él. Israel dijo a José: "Ahora puedo morir, después de haberte visto en persona, que estás vivo."
REFLEXIÓN
Entre consolaciones y desolaciones, Dios nos va educando….Dios ha venido conduciendo la historia a través de las voluntades humanas, para que los israelitas se establezcan en Egipto.
Cuando Abraham salió de Caldea, Dios le dijo: "Te voy a llevar a una tierra, que yo te mostraré" Génesis 12,1 y esa tierra, la tierra prometida, era la tierra de Canaán, allá se estableció, nació Isaac luego Jacob.



Parecía como que ya se había cumplido la promesa que Dios le había hecho a Abraham; y ya estaba en la tierra prometida. Pero la historia no fue tan sencilla, porque había que salir de esa tierra, ir a Egipto; y es de vuelta de Egipto, cuando Dios hace su gran Alianza con Moisés como instrumento. Dios va guiando la historia, pero aparecen muchas voluntades: La gente que traicionó a José, obró con su propia voluntad, lo hizo perversamente, llevando a José a Egipto. Pero, por encima de esas voluntades de los hombres, Dios está manifestando su voluntad; "Dios escribe derecho en renglones torcidos".
Los renglones torcidos son nuestras voluntades, que muchas veces son egoístas, codiciosas, pueden tener resentimiento, soberbia, pero Dios cambia la historia y por encima de estas voluntades, está su voluntad. Es maravilloso ver como este plan de Dios, se cumple a través de José, es ver cómo se cumple a través de las voluntades humanas, que han sido dóciles a la acción de Dios.


Abraham, Isaac y Jacob, Israel alcanzaron a experimentar algo de la tierra prometida, vivieron en ella, la degustaron un tiempo. Esta era una anticipación… Cuantas veces así obra Dios también en nuestra vida. Dios no nos da las cosas de una vez. Dios, como en los grandes banquetes, nos da un aperitivo, una pequeña degustación que nos prepara para luego el gran banquete. Así Dios nos lleva a Canaán, que es la tierra de la consolación, y luego tiene que llevarnos a Egipto, que es la tierra de la desolación. Y entre Canaán y Egipto; nos va llevando y guiando, para que no nos falten fuerzas, Él sabe lo que nos va dando, y sabe cuánto necesitamos. El sabe cuando ya hemos aprendido y estamos preparados para volver a la tierra prometida. .
Suyo es el tiempo, el conoce nuestras necesidades y si lo dejamos, el va distribuyendo lo que cada uno necesita, y nos va educando día a día.

SALMO RESPONSORIAL: 36
R: El Señor es quien salva a los justos.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,16-23

“LES MANDO COMO OVEJAS ENTRE LOBOS”

"¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas. Tengan cuidado, porque los entregarán a las autoridades, los golpearán en las sinagogas y hasta los presentarán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podrán dar testimonio de mí delante de ellos y de los paganos. Pero cuando los entreguen a las autoridades, no se preocupen ustedes por lo que han de decir o cómo han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios les dará las palabras. Pues no serán ustedes quienes hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.
"Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se volverán contra sus padres y los matarán. Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; pues les aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que ustedes hayan recorrido todas las ciudades de Israel.

REFLEXIÓN:
El evangelio de Mateo quiere dar un mensaje de resistencia. Por boca de Jesús, Mateo se refiere a la realidad de sufrimiento y contradicciones que viven sus comunidades, signo de lo que le ocurre a toda comunidad que decide radicalmente comprometerse con el Evangelio. La misión tiene una perspectiva no tan alentadora, pero no pierde de vista un horizonte de esperanza, exigiendo del discípulo un equilibrio. El evangelio nos hace caer en la cuenta de una de las características esenciales del discipulado: Tener fe, tener confianza en la misericordia y manifestación de Dios. Pero para construir esa comunidad alternativa en toda dimensión de la vida humana (Reino) es necesario que seamos consecuentes y prudentes. El Evangelio desencadena, hoy como ayer, denuncia, persecución y conflicto, porque desenmascara, crítica y desnuda, el totalitarismo, tanto personal como colectivo existente en la realidad del común, que pretende desalentar los brotes de esperanza activa, de imaginación y conciencia crítica del ser humano en un futuro mejor de posibilidades. Que la evangelización y la labor misionera sean nuestra tarea constante de humanización, liberación y de salvación.
ORACIÓN
Señor queremos caminar hacia la tierra prometida, Señor queremos construir tu Reino, que a pesar de los muchos Egiptos por los que debamos pasar, que a pesar de las muchas desilusiones, persecuciones que tengamos que experimentar, a pesar de un mundo egoísta, que quiere desanimarnos a seguir, Señor que a pesar de todo… Tú seas nuestra fortaleza, nuestro norte, nuestra razón de ser de cada día. Amén

Sábado 9 de julio de 2011

“EL PROFETA OFRECE SU VIDA POR DEFENDER LA JUSTICIA Y LA VERDAD”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 49,29-33;50, 15-26a


“DIOS CUIDARÁ DE VOSOTROS Y OS SACARÁ DE ESTA TIERRA”


En aquellos días, Jacob dio las siguientes instrucciones a sus hijos: "Cuando me reúna con los míos, enterradme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita, la cueva del campo de Macpela, frente a Mambré, en Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad. Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía. El campo y la cueva fueron comprados a los hititas." Cuando Jacob terminó de dar instrucciones a sus hijos, recogió los pies en la cama, expiró y se reunió con los suyos.
Al ver los hermanos de José que había muerto su padre, se dijeron: "A ver si José nos guarda rencor y quiere pagarnos el mal que le hicimos." Y mandaron decirle: "Antes de morir tu padre nos encargó: "Esto diréis a José: Perdona a tus hermanos su crimen y su pecado y el mal que te hicieron". Por tanto, perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre." José, al oírlo, se echó a llorar. Entonces vinieron los hermanos, se echaron al suelo ante él, y le dijeron: "Aquí nos tienes, somos tus siervos." Pero José les respondió: "No tengáis miedo, ¿soy yo acaso Dios? Vosotros intentasteis hacerme mal, pero Dios intentaba hacer bien, para dar vida a un pueblo numeroso, como hoy somos. Por tanto, no temáis; yo os mantendré a vosotros y a vuestros hijos." Y los consoló, hablándoles al corazón.
José vivió en Egipto con la familia de su padre y cumplió ciento diez años; llegó a conocer a los hijos de Efraín, hasta la tercera generación, y también a los hijos de Maquir, hijo de Manasés; los llevó en las rodillas. José dijo a sus hermanos: "Yo voy a morir. Dios cuidará de vosotros y os llevará de esta tierra a la tierra que prometió a Abrahán, Isaac y Jacob." Y los hizo jurar: "Cuando Dios cuide de vosotros, llevaréis mis huesos de aquí." José murió a los ciento diez años de edad.
REFLEXIÓN
Sin el talento y sabiduría de José, que llegó a ser administrador de las riquezas de Egipto, su propia familia habría perecido de hambre. El vino a ser un instrumento de la Providencia de Dios, y gracias a su intervención la promesa hecha a Abraham pudo continuarse en la historia del pueblo elegido que a la sombra de los egipcios vino a crecer de modo asombroso. Llegaron a ser muy numerosos y en esa fecundidad y vitalidad vino a verse como un primer cumplimiento de aquello que Dios había dicho a Abraham, que tendría descendientes como las estrellas del cielo.


Sin embargo, el lugar de la alianza no podía ser Egipto. La tierra que Dios dio a Abraham no fue esa, sino Canaán. Egipto, pues, no podía ser sino una etapa, una larga pero no definitiva parada en el largo peregrinar de la fe del pueblo creado por el poder de Dios.
En el ocaso de su vida, José comprende de modo maravilloso que su vida era parte de ese plan pero que el plan iba más allá, hacia tierras, gentes y tiempos que él ya no alcanzaría a ver. Como un acto de profecía, y también un modo de unirse al destino de la promesa, él no quiere que sus huesos queden en los elegantes pero idolátricos sepulcros egipcios. Sus huesos, imagen su de su última voluntad y de su última posesión, tendrán que seguir peregrinando, porque sólo hay descanso allí donde Dios cumple sus promesas.

SALMO RESPONSORIAL: 104
R: Humildes, busquen al Señor, y vivirá su corazón.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10, 24-33


“NO TEMAN A LOS QUE MATAN EL CUERPO, NO PUEDEN MATAR EL ALMA”


"Ningún discípulo es más que su maestro, y ningún criado es más que su amo. El discípulo debe conformarse con llegar a ser como su maestro, y el criado como su amo. Si al jefe de la casa lo llaman Beelzebú, ¿qué dirán de los de su familia?
Hablar sin temor
"No tengan, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a la luz del día; y lo que les digo en secreto, grítenlo desde las azoteas de las casas. No tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; teman más bien al que puede hacer perece alma y cuerpo en el infierno.
"¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.
Reconocer a Jesucristo delante de los hombres
"Si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, yo también me declararé a favor de él delante de mi Padre que está en el cielo; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en el cielo.

REFLEXIÓN:
El pasaje del Evangelio de Mateo nos habla de las implicaciones que trae consigo la misión de predicar el Reino de Dios, que son básicamente la incomprensión y el sufrimiento. Sólo la fe en un Dios amor, que se revela en la adversidad, en las situaciones límites de la vida, puede posibilitarnos superar este temor: El de encontrarnos cara a cara con las dificultades y contradicciones de la vida misionera. En otras palabras, la tarea misionera debe prepararse para tropezar en su camino con una difícil elección; la de compartir el mismo destino de Jesús, ya que una persona o comunidad misionera que no asuma el conflicto, pone en cuestión su credibilidad. Definitivamente, el Reino no puede realizarse sin el desgarramiento propio del corazón humano y sin la denuncia de las estructuras de injusticia y de opresión del mundo de hoy, un mundo que busca la salvación sólo en sí mismo. Sin embargo, el diálogo con el mundo es una de las exigencias misioneras de este Milenio, ya que el Reino de Dios no es otro mundo, sino éste mismo, pero totalmente transformado.


ORACIÓN
Señor, cuando el mundo nos ha vendido la idea de que podemos hacer todo lo que queramos, lo que nuestra débil voluntad busca y desea; es más difícil asumirá la causa del evangelio. Pero tu Señor eres más fuerte y das plenitud a nuestra vida, por eso te entregamos nuevamente nuestra vida para que obres tu voluntad y nos conduzcas por camino que lleva a la verdadera felicidad. Amén

Domingo 10 de julio de 2011

“LA PALABRA DE DIOS EN MEDIO DE LA COMUNIDAD ES SEMILLA FECUNDA”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 55, 10-11


“MI PALABRA, QUE SALE DE MI BOCA, NO VOLVERÁ A MÍ VACÍA”


"Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, y producen la semilla para sembrar y el pan para comer, así también la palabra que sale de mis labios no vuelve a mí sin producir efecto, sino que hace lo que yo quiero y cumple la orden que le doy.


REFLEXIÓN
El libro del profeta Isaías se divide en tres partes: la primera la podemos llamar el libro de la denuncia; la segunda el libro del anuncio y la tercera la consolación. El texto que hoy leemos pertenece a esta última sección del libro y nos da ya una pista para la interpretación del pasaje. Isaías III nos presenta una comparación que subraya el papel fundamental de la palabra de Dios para que se verifique la eficacia de su obra o acción. La palabra de Dios es entonces la lluvia que hace fecundos incluso los terrenos más áridos y duros. Se describe todo el ciclo completo del agua, desde su precipitación como gotas en las nubes, pasando por su acción benéfica en el terreno cultivado, hasta su retorno al cielo, lista para emprender de nuevo su cometido. De igual forma la palabra de Dios, que parte rauda de la boca de Dios, hace fértil el campo cultivado y realiza el cometido para el que fue enviada.


Esta comparación nos ayuda a comprender que la palabra que Dios nos comunica no gira en el vacío, sino que se dirige a los ‘terrenos cultivados’, o sea , a todas las personas que con devoción y cariño preparan su mente y sus afectos para que sea eficaz la palabra que ellos reciben de Dios por medio de los profetas. De este modo la comparación resalta dos elementos muy importantes: la palabra se dirige a los ‘terrenos cultivados’ donde la semilla ya reposa y la palabra retorna a su fuente de origen, pero lo hace dando fruto, fruto abundante.


SALMO RESPONSORIAL: 64
R: La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.


SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 8,18-23


“LA ESPERANZA DE LA GLORIA”


Considero que los sufrimientos del tiempo presente no son nada si los comparamos con la gloria que habremos de ver después. La creación espera con gran impaciencia el momento en que se manifieste claramente que somos hijos de Dios. Porque la creación perdió su verdadera finalidad, no por su propia voluntad, sino porque Dios así lo había dispuesto; pero le quedaba siempre la esperanza de ser liberada de la esclavitud y la destrucción, para alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que hasta ahora la creación entera se queja y sufre como una mujer con dolores de parto. Y no solo ella sufre, sino también nosotros, que ya tenemos el Espíritu como anticipo de lo que vamos a recibir. Sufrimos profundamente, esperando el momento de ser adoptados como hijos de Dios, con lo cual serán liberados nuestros cuerpos.

REFLEXIÓN
Pablo, en la Carta a los Romanos, nos propone esta misma reflexión, de la primera lectura, la tierra y el terreno: la creación, el terreno fértil que Dios ha dado al ser humano en la historia (Gn 2, 4-25), aguarda con impaciencia la realización de la obra de Cristo en toda la humanidad. La propuesta de Jesús nos abre a la esperanza de un futuro en el que la Humanidad se reconoce en la justicia y en el amor solidario y no en la muerte y la guerra.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13, 1-23


“PARÁBOLA DEL SEMBRADOR”


Aquel mismo día salió Jesús de casa y se sentó a la orilla del lago. Como se reunió mucha gente, Jesús subió a una barca y se sentó, mientras la gente se quedaba en la playa. 3 Entonces se puso a hablarles de muchas cosas por medio de parábolas.
Les dijo: "Un sembrador salió a sembrar. Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron. Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esa semilla brotó pronto, porque la tierra no era muy honda; pero el sol, al salir, la quemó, y como no tenía raíz, se secó. Otra parte de la semilla cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio buena cosecha; algunas espigas dieron cien granos por semilla, otras sesenta granos, y otras treinta.9 Los que tienen oídos, oigan."
El porqué de las parábolas
Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron por qué hablaba a la gente por medio de parábolas. Jesús les contestó: "A ustedes, Dios les da a conocer los secretos del reino de los cielos; pero a ellos no. Pues al que tiene, se le dará más, y tendrá bastante; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará. Por eso les hablo por medio de parábolas; porque ellos miran, pero no ven; escuchan, pero no oyen ni entienden. Así, en el caso de ellos se cumple lo que dijo el profeta Isaías: 'Por más que escuchen, no entenderán, por más que miren, no verán. Pues la mente de este pueblo está entorpecida, tienen tapados los oídos y han cerrado sus ojos, para no ver ni oir, para no entender ni volverse a mí, para que yo no los sane.'
"Pero dichosos ustedes, porque tienen ojos que ven y oídos que oyen. Les aseguro que muchos profetas y personas justas quisieron ver esto que ustedes ven, y no lo vieron; quisieron oir esto que ustedes oyen, y no lo oyeron.
Jesús explica la parábola del sembrador
"Escuchen, pues, lo que quiere decir la parábola del sembrador: Los que oyen el mensaje del reino y no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino; viene el maligno y les quita el mensaje sembrado en su corazón. La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero como no tienen suficiente raíz, no se mantienen firmes; cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fallan. La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de esta vida les preocupan demasiado y el amor por las riquezas los engaña. Todo esto ahoga el mensaje y no lo deja dar fruto en ellos. Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden y dan una buena cosecha, como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla."
REFLEXIÓN:
Empezamos a leer este domingo el evangelio de Mateo en el capítulo 13, este capítulo reúne una serie de siete parábolas, enseñadas por Jesús en diversas circunstancias, en forma e comparaciones sencillas, tomadas de la vida diaria, nos va a ofrecer los aspectos fundamentales de su escuela, la escuela del Maestro, la escuela del Reino de Dios.
La primera parábola de la serie es la ‘parábola del sembrador’, Mateo allí nos complementa esta imagen tan poderosa y sugestiva descrita en la primera lectura, de la Palabra, la semilla, la siembra. En esta parábola los elementos decisivos son la excelente calidad de la semilla y la disposición del terreno. El sembrador lanza una semilla de excelente calidad y lo hace con la generosidad y esperanza de quien ama su campo de cultivo. No ahorra esfuerzo ni semillas; las coloca incluso en lugares en donde no cabría esperar ningún resultado ya que su interés no es conservar sino esperar que esa semilla haga fructificar todos los sectores de su parcela.
El otro elemento decisivo, el terreno, responde de diferente manera según la ‘calidad’ de la tierra. La buena disposición de cada pedazo de la parcela constituye el factor decisivo para el éxito de la empresa. La semilla es buena, pero no siempre el terreno que responde de manera desigual.


La interpretación de la parábola que aparece en la sección siguiente del evangelio, nos da una claves poderosas: La disposición del terreno se refiere a la actitud de las personas. Algunas se dejan cultivar y ofrecen una tierra apta donde la semilla echa raíces profundas. Otras, en cambio, ofrecen terrenos donde la semilla se pierde por exceso de dureza, por descuido, superficialidad o negligencia. Tanto el grupo representado por los buenos terrenos, como el grupo representado por los terrenos no receptivos, hacen parte de la misma parcela. Los dos están en la misma geografía, en la misma historia y en el mismo momento. No hay excusa válida para justificar la falta de acogida y de respuesta.


Esta parábola se refiere a una nuestra realidad, a la realidad de la comunidad cristiana. En la comunidad, representada por la parcela, se encuentran terrenos, personas, con diferentes actitudes y proyectos. No se puede saber de antemano que respuesta va a dar cada quien. Lo único que se sabe es que el sembrador reparte con generosidad su fértil semilla. Sin embargo, en el desarrollo del proceso de cultivo se sabe quién es apto y quién no. Pero no basados en criterios arbitrarios, sino en el fruto que cada quien muestra. Y ‘dar frutos’ tiene un valor muy preciso en la Biblia y se refiere siempre a la respuesta positiva del ser humano al proyecto de Dios. Pero no a cualquier proyecto presentado en nombre de Dios, sino a la propuesta de los profetas que Jesús de Nazaret ha llamado ‘reinado de Dios’. Es decir, una experiencia humana donde sea posible al amor solidario, la libertad para hacer el bien y la justicia responsable.
La parábola del sembrador nos pone en contacto con la profecía consoladora de Isaías. La palabra de Dios actúa en la historia humana, en nuestra historia, en las personas que cultivan el terreno sorprendente del amor solidario, de la escucha atenta del hermano y del servicio generoso y desinteresado al pobre y excluido.

PARA REFLEXIONAR:
Dios ha sembrado su palabra en mi vida. ¿Cómo la he acogido? ¿Según la “Parábola del Sembrador, qué tipo de terreno soy yo?
¿Qué ha pasado con la semilla, se ha secado o esta dando fruto?

ORACIÓN
Señor, Jesús, Maestro maravilloso, te damos gracias porque nos llamas, nos admites en tu escuela y nos instruyes con tu Bendita Palabra. Queremos disponer nuestra vida, para que siembres tu semilla, que esta sea terreno propicio, con buenas raíces, y de frutos abundantes, para que tu Reino se establezca en nuestra realidad. Amén

Lunes 11 de julio de 2011

“LA MISIÓN DEL DISCÍPULO FIEL”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 1, 8-14.22


“LOS OPRIMIERON CON CARGAS Y CONSTRUCCIÓN”


En aquellos días, subió al trono en Egipto un Faraón nuevo, que no había conocido a José, y dijo a su pueblo: "Mirad, el pueblo de Israel está siendo más numeroso y fuerte que nosotros; vamos a vencerlo con astucia, pues si no, cuando se declare la guerra, se aliará con el enemigo, nos atacará, y después se marchará de nuestra tierra."
Así, pues, nombraron capataces que los oprimieran con cargas, en la construcción de las ciudades granero, Pitom y Ramsés. Pero, cuanto más los oprimían, ellos crecían y se propagaban más. Hartos de los israelitas, los egipcios les impusieron trabajos crueles, y les amargaron la vida con dura esclavitud: el trabajo del barro, de los ladrillos, y toda clase de trabajos del campo; les imponían trabajos crueles. Entonces el Faraón ordenó a toda su gente: "Cuando nazca un niño, echadlo al Nilo; si es niña, dejadla con vida."

REFLEXIÓN
Desde hoy, y durante casi tres semanas, haremos lectura del libro del Éxodo, fundamental para entender la historia de la liberación de Israel. Han pasado más de cuatrocientos años desde la historia de José y va a empezar la historia de otro gran personaje escogido por Dios para sacar a su pueblo de la esclavitud y conducirlo a la libertad y a la tierra prometida: Moisés.

El faraón de turno ya no recuerda el invaluable servicio que José presto al imperio en el pasado y, siguiendo sus tendencias egoístas cegado por su sed de poder, se propone reducir a los israelitas por medio de fuertes trabaos. Aún más, no satisfecho con eso, toma una terrible decisión: manda matar a todos los niños varones hebreos recién nacidos.
Los imperios tienen siempre un enemigo declarado, y esta vez son los niños. Los niños son la fuerza de la vida nueva; son el mensaje que saluda al presente desde el futuro. El mundo que pisamos es más de ellos que nuestro, y por eso su sola presencia nos recuerda que nunca seremos demasiado dueños de nada.


El Faraón rechaza, por supuesto, esa idea; sufre con horror la idea de que su imperio cambie la forma que él conoce, que él ha establecido, lo hace por su ambición de poder, de dinero. Quisiera que su voluntad se volviera eterna y que ninguna fuerza nueva cambiara sus planes. Su solución: que los niños mueran. Es la "solución" que repiten muchos faraones e imperios de nuestro tiempo, realidades que se repiten hoy. Pero ante las cuales Dios no permanece indiferente y cuenta con nosotros para que, animados por su Espíritu luchemos contra toda forma de injusticia y maldad.

SALMO RESPONSORIAL: 123
R: Nuestro auxilio es el nombre el Señor.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10, 34-11,1



“EL QUE SE AFERRE A LA VIDA LA PERDERÁ; QUIEN LA PIERDA POR MÍ LA CONSERVARÁ”


"No crean que yo he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra. He venido a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra; de modo que los enemigos de cada cual serán sus propios parientes.
"El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no merece ser mío; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no merece ser mío; y el que no toma su cruz y me sigue, no merece ser mío. El que trate de salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.
Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y anunciar el mensaje en los pueblos de aquella región.

REFLEXIÓN:
El mensaje del evangelio de Mateo apunta a la vida de la comunidad misionera: El discípulo aprende en su propia experiencia que la vivencia de la predicación, testimonio y practica del Reino es contradictoria y depara, querámoslo o no, división personal y colectiva. La primera ruptura es con la familia; en diversos momentos los lazos de sangre se colocarán en contra del anuncio del Reino. Un auténtico seguidor de Jesús necesita hacer renuncias radicales en su vida: Con la riqueza acaparadora; con los lazos familiares alienantes; con ideologías preestablecidas; con los propios intereses, El Señor y su misión deben ser lo más importante. En definitiva, libertad y renuncia a todo aquello que impida que el Reino de Dios sea una realidad. El Reinado de Dios y el Evangelio que lo anuncia es un acontecimiento que transforma todas las estructuras tanto personales, como sociales. Las primeras comunidades cristianas debieron radicalizar las opciones de Jesús. Nosotros hoy, también como comunidad estamos llamados a radicalizar las opciones por la vida, por la dignidad de la persona, por una paz con justicia, por la solidaridad, por un cese real de la violencia, por rechazo a todo tipo de muerte.

Ser cristiano, día a día y minuto a minuto es un tremendo desafío que requiere esfuerzo constante y creciente en la coherencia de la vida y una lucha permanente para la construcción del Reino de Dios por encima de todo.

ORACIÓN
Dios de la libertad, del amor, conocedor de mis necesidades, miedos y anhelos, infúndeme de tu Espíritu para que cuando llegue el momento de la prueba y las renuncias, permanezca firme ante todo, para que tu ocupes el primer lugar en mi vida, para que tu proyecto, tu Reino sea prioridad para mi vida. Amén

Martes 12 de Julio de 2011

“LA FE QUE NOS SALVA Y LIBERA”


PRIMERA LECTURA
ÉXODO 2,1-15

“LO LLAMÓ MOISÉS PORQUE LO HABÍA SACADO DEL AGUA”



Un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de la misma tribu, la cual quedó embarazada y tuvo un hijo. Al ver ella que el niño era hermoso, lo escondió durante tres meses; pero, no pudiendo tenerlo escondido por más tiempo, tomó un canastillo de junco, le tapó todas las rendijas con asfalto natural y brea, para que no le entrara agua, y luego puso al niño dentro del canastillo y lo dejó entre los juncos a la orilla del río Nilo; además le dijo a una hermana del niño que se quedara a cierta distancia, y que estuviera al tanto de lo que pasara con él.
Más tarde, la hija del faraón bajó a bañarse al río y, mientras sus sirvientas se paseaban por la orilla, vio el canastillo entre los juncos. Entonces mandó a una de sus esclavas que se lo trajera. Al abrir el canastillo y ver que allí dentro había un niño llorando, la hija del faraón sintió compasión de él y dijo:
--Este es un niño hebreo.
Entonces la hermana del niño propuso a la hija del faraón:
--¿Le parece a usted bien que llame a una nodriza hebrea, para que le dé el pecho a este niño?
--Ve por ella --contestó la hija del faraón.
Entonces la muchacha fue por la madre del niño, y la hija del faraón le dijo:
--Toma a este niño y críamelo, y yo te pagaré por tu trabajo.
La madre del niño se lo llevó y lo crió, y ya grande se lo entregó a la hija del faraón, la cual lo adoptó como hijo suyo y lo llamó Moisés, pues dijo:
--Yo lo saqué del agua.
Moisés huye de Egipto
Cuando Moisés era ya hombre, salió un día a visitar a sus hermanos de raza y se dio cuenta de que sus trabajos eran muy duros. De pronto vio que un egipcio estaba golpeando a uno de sus hermanos hebreos. Entonces miró bien a todos lados y, al no ver a nadie por allí, mató al egipcio y lo enterró en la arena. Al día siguiente volvió a salir, y vio que dos hebreos se estaban peleando. Entonces preguntó al que maltrataba al otro:
--¿Por qué golpeas a uno de tu propia raza?
Y aquel hebreo le contestó:
--¿Y quién te ha puesto a ti como jefe y juez entre nosotros? ¿Acaso piensas matarme, como mataste al egipcio?
Al oír esto, Moisés tuvo miedo, pues se dio cuenta de que ya se había descubierto la muerte del egipcio. En efecto, en cuanto el faraón supo que Moisés había dado muerte a un egipcio, lo mandó buscar para matarlo; pero Moisés huyó y se fue a vivir a la región de Madián. Allí se sentó cerca de un pozo.

REFLEXIÓN
Frente a la poderosa fuerza del Faraón, de la cual nos hablaba la palabra en el día de ayer, se alza una fuerza paradójica: un niño nacido de un pueblo de esclavos, que no tiene ningún derecho a vivir porque así lo ordena el faraón, que vivirá gracias precisamente a los que lo habían condenado, del que intentarán hacer un egipcio más, pero que, en definitiva, acabará educándose en la misma casa paterna. Ya adulto, Moisés sale de su instalación en la corte faraónica y descubre la opresión a que están sometidos sus hermanos hebreos. Toma partido a favor del oprimido y, sin pensarlo dos veces, compromete su futuro, orientado según el plan de Dios.
En este relato todo parece provisional y débil, sosteniéndose apenas con alfileres; todo es realmente despreciable según el criterio de los poderosos, absorbidos por sus grandes cosas importantes. Pero es precisamente ahí donde se funda su importancia como invitación a la esperanza: Dios salva, Dios es poderoso, Dios está claramente del lado de los débiles, de los oprimidos, del pueblo que sufre. Como en tiempos de Moisés, también hoy Dios sigue escuchando y respondiendo al clamor de todos aquellos que lo invocan en medio del dolor, de la tristeza, de la desesperación, porque ”El Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos” (Salmo 68). Dios no está sordo; los sordos son todos aquellos hombres o estructuras que siguen esclavizando, explotando, amenazando y matando a sus semejantes.

SALMO RESPONSORIAL: 68
R-/Humildes busquen al Señor y vivirá su corazón


LECTURA DEL EVANGELIO
Mateo 11,20-24


Y TÚ, CAFARNAÚM, ¿PIENSAS ENCUMBRARTE HASTA EL CIELO?



Entonces Jesús comenzó a reprender a los pueblos donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían vuelto a Dios. Decía Jesús: "¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho entre ustedes, ya hace tiempo que se habrían vuelto a Dios, cubiertos de ropas ásperas y ceniza. Pero les digo que en el día del juicio el castigo para ustedes será peor que para la gente de Tiro y Sidón. Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás levantado hasta el cielo? ¡Bajarás hasta lo más hondo del abismo! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, esa ciudad habría permanecido hasta el día de hoy. Pero les digo que en el día del juicio el castigo para ti será peor que para la región de Sodoma."

REFLEXIÓN
Nos encontramos con lo que Jesús advirtió a sus discípulos en el texto de ayer “no he venido a traer paz, sino espadas y división”. Este texto está construido teniendo en cuenta los oráculos y lamentaciones de los grandes profetas contra las ciudades pecadoras, y resumen el juicio del Mesías sobre el pueblo que no ha aceptado su mensaje de conversión al Reino de Dios.
Tres de las ciudades que tenían que haber creído en Jesús, porque escuchaban su predicación y veían continuamente sus signos milagrosos, se resisten. Jesús se lamenta de ellas y las compara con otras ciudades con fama de paganas y corruptas y asegura que estas últimas serán mejor tratadas que las que ahora se niegan a reconocer en Jesús al enviado de Dios.
Los que pertenecemos a la Iglesia de Jesús, podemos compararnos a las ciudades frecuentadas por Él, pues somos testigos continuos de su gracia y de su actuación salvadora. Por eso, como más hemos recibido, más tenemos que dar. Somos verdaderamente ricos en gracias de Dios, por la formación, la fe, los sacramentos, la comunidad cristiana.


PARA REFLEXIONAR
¿De verás nos hemos convertido a Jesús, y hemos organizado nuestro proyecto de vida según sus enseñanzas?


ORACIÓN
Reconozco Señor, que no siempre he sido dócil a tu Palabra y que he preferido seguir mi egoísta y torpe parecer. Por eso vengo a Ti para pedirte que me perdones y me des la capacidad de seguirte fielmente, superando día a día mis propias flaquezas. Amén.

Miércoles 13 de julio de 2011

“REVELACIÓN PARA LA MISIÓN”


PRIMERA LECTURA
ÉXODO 3,1-6.9-12

Moisés cuidaba las ovejas de su suegro Jetró, que era sacerdote de Madián, y un día las llevó a través del desierto y llegó hasta el monte de Dios, que se llama Horeb. Allí el Ángel del Señor se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza. Moisés se fijó bien y se dio cuenta de que la zarza ardía con el fuego, pero no se consumía. Entonces pensó: "¡Qué cosa tan extraña! Voy a ver por qué no se consume la zarza."
Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:

--¡Moisés! ¡Moisés!

--Aquí estoy --contestó Moisés.

Entonces Dios le dijo:

--No te acerques. Y descálzate, porque el lugar donde estás es sagrado.

Y añadió:

--Yo soy el Dios de tus antepasados. Soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Moisés se cubrió la cara, pues tuvo miedo de mirar a Dios.
Mira, he escuchado las quejas de los israelitas, y he visto también que los egipcios los maltratan mucho. Por lo tanto, ponte en camino, que te voy a enviar ante el faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas.

Entonces Moisés le dijo a Dios:

--¿Y quién soy yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas?

Y Dios le contestó:

--Yo estaré contigo, y esta es la señal de que yo mismo te envío: cuando hayas sacado de Egipto a mi pueblo, todos ustedes me adorarán en este monte.

REFLEXIÓN
La visión de la zarza que arde sin consumirse marca un momento decisivo en la historia de Israel; allí, Dios llama a Moisés y le encomienda la misión de llevar a cabo la liberación de su pueblo.
Han pasado varios años desde la huída de Moisés. Se ha instalado en tierras de Madián como pastor, se ha casado, ha tenido familia, ha madurado en su carácter. En esas circunstancias se le aparece Dios, como suele hacerlo en momentos decisivos de la historia de su pueblo, en una teofanía, en forma de fuego. Es el Dios de los patriarcas, el Dios de la promesa, que ve cómo sufre su pueblo y no lo puede soportar y decide intervenir para liberarlo. De momento, Moisés responde decididamente: “aquí estoy”, pero luego, ante la petición de Dios presenta sus objeciones: ¿precisamente él, huido de la justicia de Egipto, es el que va a volver allí, nada menos que a pedir al faraón que deje salir a los suyos? Pero la respuesta de Dios es clara y contundente “Yo estoy contigo”.
Así como en el pasado de Israel, Dios sigue escuchando el clamor de los que sufren a causa de las esclavitudes del cuerpo, del espíritu y del corazón. Por eso, nos envía a practicar su misma misericordia y a comunicar un poco de esperanza a quienes se encuentren hoy con nosotros en entorno social, ayudándoles a salir de sus diversas esclavitudes. Si nos parece que es misión difícil, nos hará bien recordar la palabra de Dios a Moisés: “Yo estoy contigo”.

SALMO RESPONSORIAL: 102
R./ El Señor es compasivo y misericordioso.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,25-27

En aquel tiempo, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido."

"Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce realmente al Hijo, sino el Padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer.

REFLEXIÓN:
El texto de hoy posee un significado que permite comprender la magnitud de su alcance para la vida de los discípulos: Jesús aparece como revelador de la sabiduría divina a los empobrecidos del mundo. La misión de los seguidores de Jesús tiene un resultado contracultural para la mentalidad de su tiempo: Los pobres e ignorantes han recibido el anuncio y el Reino aconteciendo en ellos. Este pasaje se ha convertido en una de las revelaciones paradigmáticas de Dios a los desheredados del mundo. Sólo los pobres son capaces de comprender el proyecto de Dios. Éstos, que fueron despojados de su libertad y en su vida no han contado con los elementos mínimos de vida con dignidad, pueden comprender que el proyecto alternativo es la justicia y la gratuidad, porque ellos lo supieron acoger con toda sencillez y confianza. Indudablemente, el hecho de que Dios haya escondido estas cosas a los sabios y entendidos nos hace caer en la cuenta de que muchos jefes y dirigentes de nuestros pueblos, y muchos de nosotros, hoy en día nos creemos dueños de la revelación y somos incapaces de reconocer la acción de Dios en la sencillez y conflictividad de la vida.


PARA REFLEXIONAR
1. ¿Somos humildes, sencillos, conscientes de que necesitamos la salvación de Dios?
2. ¿Nos creemos tan sabios y entendidos que no necesitamos preguntar porque lo sabemos todo?

ORACIÓN
Señor, dame un corazón sencillo y unos ojos bien abiertos para descubrir tu paso, tus huellas, tu figura en el acontecer vivo y cotidiano de la historia. Que nada en mí se resista a descubrir tu presencia amorosa que me nutre, me sostiene, me guía y me protege. Hazme humilde, Señor. Amén.

Jueves, 14 de julio de 2011

“YO SOY EL QUE SOY Y HAGO SER”

PRIMERA LECTURA
EXODO 3,13-20


“SOY EL QUE SOY”



Pero Moisés le respondió:
--El problema es que si yo voy y les digo a los israelitas: 'El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes,' ellos me van a preguntar: '¿Cómo se llama?' Y entonces, ¿qué les voy a decir?
Y Dios le contestó:
--YO SOY EL QUE SOY, Y dirás a los israelitas: 'YO SOY me ha enviado a ustedes.'
5 Además, Dios le dijo a Moisés:
--Di también a los israelitas: 'El Señor, el Dios de los antepasados de ustedes, el Dios de



Abraham, de Isaac y de Jacob, me ha enviado a ustedes.' Este es mi nombre eterno; este es mi nombre por todos los siglos. Anda, reúne a los ancianos de Israel y diles: 'El Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo que ha puesto su atención en ustedes, y que ha visto el trato que les dan en Egipto. También me dijo que los va a librar de los sufrimientos en Egipto, y que los va a llevar al país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos; a una tierra donde la leche y la miel corren como el agua.' Los ancianos te harán caso; entonces tú irás con ellos a ver al rey de Egipto, y le dirás: 'El Señor, el Dios de los hebreos, ha salido a nuestro encuentro. Por lo tanto, déjanos ir al desierto, a una distancia de tres días de camino, a ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios.' Sin embargo, yo sé muy bien que el rey de Egipto no los dejará salir, si no es por la fuerza. Por lo tanto, yo mostraré mi poder y heriré de muerte a los egipcios con todas las cosas asombrosas que haré en su país; después de eso el faraón los dejará salir.



REFLEXIÓN

Dios, ¿Cómo te llamas? Es una pregunta legítima que Moisés le dirige al que le está llamando a una misión tan complicada. ¿En nombre de quién tendrá que presentarse a su pueblo y al faraón en Egipto? Dios responde “Soy el que Soy”.
Mucho se ha dicho sobre el nombre de Dios en la Biblia. Sin embargo, nos quedamos con lo siguiente: no hay que entenderlo tanto desde una perspectiva filosófica griega (el que tiene la plenitud del ser) sino en perspectiva existencial e histórica, siguiendo la manera de pensar hebrea: “soy el que estoy ahí para”, “soy el que está cerca”. Es un Dios concreto y personal, el Dios que se “revela” en la historia, el Dios de los patriarcas, el Dios de la promesa, que se ha comprometido en Alianza con su pueblo para siempre. Por eso, ahora se dispone a su liberación.
Nosotros podemos llamar a Dios, con mejores motivos que Moisés, “el Dios que está con”, “el Dios que siempre se acerca para ayudar”. Porque en Jesús nos hemos convencido de que Dios es “Dios-con-nosotros”. Incluso, Jesús se llama a sí mismo con el nombre: “Yo soy”. A veces, con referencia a diversos aspectos, de su personalidad: yo soy el pastor, la puerta, el pan de la vida, la luz, el camino, la verdad, la vida. Y otras en su totalidad divina: “antes que Abrahán existiera, Yo soy (Jn.8,58). Con Jesús “se ha acercado nuestra liberación”.

SALMO RESPONSORIAL:104



R. / El Señor se acuerda de su alianza eternamente.



LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,28-30




“SOY TOLERANTE Y HUMILDE DE CORAZÓN”



Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros."

REFLEXIÓN
Uno de los momentos cumbres del evangelio de Mateo es precisamente éste, la constatación que se hace del llamamiento de Jesús como Israel Siervo, heraldo de la buena noticia, a los fatigados y agobiados. Jesús promete descanso y paz, regalos que sólo pueden proceder de una profunda relación con Dios. Jesús invita a todos los abatidos y agobiados por la exclusión y discriminación y les propone emanciparse del yugo que los oprime y les ofrece su yugo llevadero: La posibilidad de que los pobres lo sigan en libertad. Este yugo exige ineludiblemente al que asume el camino del discipulado honestidad personal, diálogo y tolerancia. En el fondo, el Reino que Jesús proclama con esta inversión de valores y de actitudes a contracorriente de la mentalidad dominante se basa en una propuesta nueva: En que las relaciones sociales se funden en la práctica de la justicia y la fraternidad; que defiendan y dignifiquen la vida en todas sus formas. La norma fundamental es el seguimiento y el testimonio en libertad.

PARA REFLEXIONAR
¿Atendemos el llamado de Jesús cuando nos invita a depositar nuestras cargas en Él?

ORACIÓN
Señor, me declaro “cansado(a) y agobiado(a) por las dificultades de la vida y quiero descansar en Ti, haz que descubra tu compañía amorosa en cada momento de mi existencia para caminar con fe y esperanza, superando todo obstáculo a mi felicidad. Amén

Viernes, 15 de julio de 2011

“DIOS PASA EVITANDO LA INJUSTICIA”


PRIMERA LECTURA
ÉXODO 11,10-12,14


“ES LA PASCUA, EL PASO DEL SEÑOR”


Moisés y Aarón hicieron todas estas maravillas delante del faraón, pero como el Señor lo había hecho ponerse terco, el faraón no dejó salir de Egipto a los israelitas.
El Señor habló en Egipto con Moisés y Aarón, y les dijo:
"Este mes será para ustedes el principal, el primer mes del año. Díganle a toda la comunidad israelita lo siguiente: 'El día diez de este mes, cada uno de ustedes tomará un cordero o un cabrito por familia, uno por cada casa. Y si la familia es demasiado pequeña para comerse todo el animal, entonces el dueño de la casa y su vecino más cercano lo comerán juntos, repartiéndoselo según el número de personas que haya y la cantidad que cada uno pueda comer. El animal deberá ser de un año, macho y sin defecto, y podrá ser un cordero o un cabrito. Lo guardarán hasta el catorce de este mes, y ese día todos y cada uno en Israel lo matarán al atardecer. Tomarán luego la sangre del animal y la untarán por todo el marco de la puerta de la casa donde coman el animal. Esa noche comerán la carne asada al fuego, con hierbas amargas y pan sin levadura. No coman ni un solo pedazo crudo o hervido. Todo el animal, lo mismo la cabeza que las patas y las entrañas, tiene que ser asado al fuego, y no deben dejar nada para el día siguiente. Si algo se queda, deberán quemarlo. Ya vestidos y calzados, y con el bastón en la mano, coman de prisa el animal, porque es la Pascua del Señor. Esa noche yo pasaré por todo Egipto, y heriré de muerte al hijo mayor de cada familia egipcia y a las primeras crías de sus animales, y dictaré sentencia contra todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor, lo he dicho.
'La sangre les servirá para que ustedes señalen las casas donde se encuentren. Y así, cuando yo hiera de muerte a los egipcios, ninguno de ustedes morirá, pues veré la sangre y pasaré de largo. Este es un día que ustedes deberán recordar y celebrar con una gran fiesta en honor del Señor. Lo celebrarán como una ley permanente que pasará de padres a hijos.


REFLEXIÓN
La Pascua será, para todo el Antiguo Testamento, la gran fiesta, la primera y madre de todas las fiestas del pueblo hebreo. Pascua significa “paso, tránsito”. Fue Dios quien “pasó de largo” ante las puertas de los judíos, señaladas con sangre, e Israel el que “pasó” de la esclavitud a la libertad. En ella está, de una manera dinámica y viva, la síntesis de toda la fe y toda la esperanza del pueblo elegido. La Pascua, en efecto, es un "credo en acción"; más que una enseñanza sobre el Dios que libera, es una experiencia de la libertad que Él y sólo Él puede conceder.
La Pascua contiene en sí una fuerza de revelación inmensa. En ella se recuerda y hace presente, se proclama y se reconoce a Dios en toda la fuerza de su poder, en toda la inmensidad de su ternura, en toda la grandeza de sus designios, en toda la perfección de sus obras.
El Dios de la Pascua es el Dios solícito por su pueblo, cercano a los dolores de quienes le pertenecen, atento a la tribulación de sus niños, celoso por el bien de su rebaño. Por su parte, el pueblo "pascual" es aquel que se fía de creador y redentor; es el pueblo que reconoce su pequeñez pero también la grandeza de su Dios; admite su debilidad, pero conoce la fuerza de su Señor; es humilde y confiesa su pecado, pero sabe a Dios vencedor de ese mismo pecado.


SALMO RESPONSORIAL: 115
R./ Alzaré el cáliz de la salvación invocando el nombre del Señor


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 12,1-8

“EL HIJO DEL HOMBRE ES SEÑOR DEL SÁBADO”


Por aquel tiempo, Jesús caminaba un sábado entre los sembrados. Sus discípulos sintieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas de trigo y a comer los granos. Los fariseos lo vieron, y dijeron a Jesús:
--Mira, tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado.

Él les contestó:

--¿No han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? Pues entró en la casa de Dios y comieron los panes consagrados a Dios, los cuales no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes. ¿O no han leído en la ley de Moisés que los sacerdotes en el templo no cometen pecado aunque no descansen el sábado? Pues les digo que aquí hay algo más importante que el templo. Ustedes no han entendido el significado de estas palabras: 'Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios.' Si lo hubieran entendido, no condenarían a quienes no han cometido ninguna falta. Pues bien, el Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.


REFLEXIÓN
Este pasaje del evangelio hace referencia a la manera como Jesús cuestiona la ley del sábado en beneficio de los derechos y la dignidad de las personas. Mateo pone a prueba la flexibilidad entre la fuerza legal de las autoridades religiosas y los preceptos auténticos de la Torá; Jesús no está en contra de la Torá o del sábado, sino en contra del excesivo desarrollo de la legislación farisaica sobre la Ley y el sábado. Jesús pone en cuestión esta actitud farisaica haciéndonos saber que ni el tiempo, ni las normas o los códigos morales se pueden poner por encima de la vida de las personas, ya que éstos existen para ayudar a hacer la vida más digna, y no para suprimirla o disminuirla. Nada en este mundo puede ser absoluto, lo único absoluto es el Reino de Dios. El cumplimiento de las normas religiosas no debe ser mirado como un termómetro ético. Sin lugar a dudas, nadie se hace a sí mismo mejor o peor sólo por cumplir o dejar de cumplir un precepto moral, unas prescripciones religiosas. La medida del discípulo está en su capacidad de hacerse prójimo, de hacerse justicia encarnada en medio de la injusticia humana.


ORACIÓN
Acógeme Señor, en tu casa y regálame tu presencia; disuelve los miedos que me paralizan, aligérame de leyes y cargas; lava mis ojos y mi corazón; fija mi deseo sólo en Ti; haz que permanezca adherido a Ti, para que tenga vida y produzca mucho fruto. Amén.

Sábado, 16 de julio de 2011

“MARÍA MADRE Y DISCÍPULA PERFECTA DE LA COMUNIDAD CRISTIANA”



PRIMERA LECTURA
ZACARÍAS 2,10-13


“REGOCÍJATE, JERUSALÉN, PUES VENGO A VIVIR EN MEDIO DE TI”




El Señor afirma: "¡Canten de alegría, habitantes de Jerusalén, porque yo vengo a vivir entre ustedes! Cuando esto suceda, muchas naciones se unirán al Señor. Y él dirá: "También estas naciones serán pueblo mío. Y yo viviré entonces entre ustedes." Así comprenderán ustedes que el Señor todopoderoso me ha enviado. El Señor tomará nuevamente a Judá como su posesión especial en la tierra santa, y proclamará de nuevo a Jerusalén como su ciudad elegida.
¡Que todo el mundo guarde silencio ante el Señor, pues él viene a nosotros desde el santo lugar donde habita!

REFLEXIÓN
Tenemos uno de los discursos del profeta Zacarías, quien trata de levantar el ánimo del pueblo que, recién llegado del destierro, aún contempla el Templo en ruinas. El profeta los invita a la alegría y a confiar en que Dios está en medio de ellos. Los motivos de la alegría son tres: la presencia salvífica de Dios en medio de su pueblo, la venida del rey mesiánico y la gratuidad de Dios para con todas las naciones.
Éste y otros textos de algunos de los profetas en el Antiguo Testamento, han sido interpretados por la tradición de la Iglesia en clave mariana.

SALMO RESPONSORIAL: LUCAS 1,46-55

María dijo:
"Mi alma alaba la grandeza del Señor;
mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
Porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,
y desde ahora siempre me llamarán dichosa;
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
¡Santo es su nombre!
Dios tiene siempre misericordia
de quienes lo reverencian.
Actuó con todo su poder:
deshizo los planes de los orgullosos,
derribó a los reyes de sus tronos
y puso en alto a los humildes.
Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.
Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo con misericordia.
Así lo había prometido a nuestros antepasados,
a Abraham y a sus futuros descendientes."

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 12,46-50



“LES MANDÓ QUE NO LO DESCUBRIERAN. ASÍ SE CUMPLIÓ LO QUE DIJO EL PROFETA”



Todavía estaba Jesús hablando a la gente, cuando acudieron su madre y sus hermanos, que deseaban hablar con él. Como se quedaron fuera, alguien avisó a Jesús:
--Tu madre y tus hermanos están ahí fuera, y quieren hablar contigo.
Pero él contestó al que le llevó el aviso:
--¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?
Entonces, señalando a sus discípulos, dijo:
--Estos son mi madre y mis hermanos. Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

REFLEXIÓN
Se nos describe una escena sencilla; la madre y los parientes de Jesús quieren saludarlo, y alguien se lo viene a decir. Jesús entonces aprovecha para anunciar el nuevo concepto de familia que se va a establecer en torno a él: no van a ser decisivos los vínculos de la sangre sino la referencia total a Dios: “el que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre”.
Jesús no niega los valores de la familia, lo que le interesa es subrayar que el nuevo pueblo de Dios (la iglesia) no se va a fundar en criterios de sangre o de raza. Los que creen en Jesús y cumplen la voluntad de su Padre, ésos son su nueva familia. Incluso a veces, si hay oposición, Jesús nos enseñará a renunciar a la familia y seguirle, a amarle a él más que a nuestros propios padres.
Pero también podemos aprender otra lección: pertenecer a la Iglesia de Jesús, por algún rito o función en particular, no es garantía última de que, en verdad, seamos “hermanos y madre” de Jesús. Esto dependerá de si cumplimos o no la voluntad del Padre. La fe tiene consecuencias en la vida. Los sacramentos y en particular la Eucaristía, piden coherencia en la conducta de cada día, para que podamos ser reconocidos como verdaderos seguidores y familiares de Jesús. María, madre de Jesús y madre nuestra, entra en pleno en esta nueva definición de familia, porque ella dijo si a la voluntad de Dios manifestada por la voz del ángel (“hágase en mí según tu Palabra”) y la cumplió fielmente en su vida diaria.

PARA REFLEXIONAR
¿Sigo el ejemplo de María en su disponibilidad para dejar cumplir la voluntad de Dios?

ORACIÓN
Señor Jesús que has dicho: “bajé del cielo no para hacer mi voluntad sino la del Padre que me envió. Y también: Todo el que cumple la voluntad de mi Padre, es mi hermano, mi hermana y mi madre”, concédenos que, siguiéndote en todo, renunciemos a nuestras miras humanas, y con decisión cumplamos los designios del que es tu Padre y nuestro Padre. Amén.

Domingo, 17 de julio de 2011

“EL JUSTO DEBE SER ANTE TODO SER HUMANO”


PRIMERA LECTURA
SABIDURÍA 12,13.16-19


“EN EL PECADO, DAS LUGAR AL ARREPENTIMIENTO”


Fuera de ti, no hay otro dios al cuidado de todo, ante quien tengas que justificar tu sentencia. Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos. Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total, y reprimes la audacia de los que no lo conocen. Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres. Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento.

REFLEXIÓN
Se trata de una meditación sobre la historia de Israel y más específicamente sobre el período posterior a la salida de Egipto y la travesía del desierto: la ocupación de la tierra. Allí muestra las abominaciones que cometían los paganos y nota que Dios no los exterminó por eso sino que se mostró indulgente.

El autor observa la moderación de Dios quien “ahora” permite la subsistencia de los idólatras tal como, en otro tiempo, perdonó a los pueblos cananeos del exterminio. Precisamente porque tiene un poder soberano y universal, pudiendo intervenir en cualquier momento. Dios no se deja llevar —como los pequeños tiranos— por manifestaciones de furia. Por eso es verdaderamente “justo”, siendo, al mismo tiempo, misericordioso e indulgente. A pesar de todo, el autor recuerda que Dios castiga el pecado. Pero lo hace con moderación y paciencia, de modo que les da a todos la posibilidad de arrepentirse.
En consecuencia, el “justo”, esto es, el creyente en Dios, debe imitar la “filantropía” divina. Una vez que conoce y experimenta la “humanidad” de este Dios que no se apresura a fulminar al pecador, de la misma manera el creyente debe ser moderado e indulgente con todos, alimentando siempre la “feliz esperanza” de su conversión. ¡El justo debe ser humano!

SALMO RESPONSORIAL: 85
R./Tú, Señor, eres bueno y clemente

SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 8,26-27


“EL ESPÍRITU VIENE EN AYUDA DE NUESTRA DEBILIDAD”


De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Porque no sabemos orar como es debido, pero el Espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que examina los corazones, sabe qué es lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega, conforme a la voluntad de Dios, por los del pueblo santo.

REFLEXIÓN
Pablo, en pocas palabras, nos propone algo más que un método de oración, él nos invita a hacer un acto de fe que va más allá de las palabras y las buenas intenciones.
El Espíritu establece la sintonía entre las aspiraciones del orante y de los planes salvíficos de Dios. La eficacia de la oración reside, por tanto, en esta acción del Espíritu que nos hace capaces de decirle a Dios: ¡“Abbá”-Padre!

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,24-43


“DEJEN CRECER LA CIZAÑA CON EL TRIGO”

La parábola de la mala hierba entre el trigo.

Jesús les contó esta otra parábola: "Sucede con el reino de los cielos como con un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero cuando todos estaban durmiendo, llegó un enemigo, sembró mala hierba entre el trigo y se fue. Cuando el trigo creció y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: 'Señor, si la semilla que sembró usted en el campo era buena, ¿de dónde ha salido la mala hierba?' El dueño les dijo: 'Algún enemigo ha hecho esto.' Los trabajadores le preguntaron: '¿Quiere usted que vayamos a arrancar la mala hierba?' Pero él les dijo: 'No, porque al arrancar la mala hierba pueden arrancar también el trigo. Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que han de recogerla que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero.' "

La parábola de la semilla de mostaza (Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

Jesús también les contó esta parábola: "El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo. Es, por cierto, la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, se hace más grande que las otras plantas del huerto, y llega a ser como un árbol, tan grande que las aves van y se posan en sus ramas."

La parábola de la levadura (Lc 13.20-21)
También les contó esta parábola: "El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa."

Cumplimiento de la Escritura (Mc 4.33-34)
Jesús habló de todo esto a la gente por medio de parábolas, y sin parábolas no les hablaba. Esto fue para que se cumpliera lo que había dicho el profeta:
"Hablaré por medio de parábolas;
diré cosas que han estado en secreto
desde que Dios hizo el mundo."
Jesús explica la parábola de la mala hierba
Jesús despidió entonces a la gente y entró en la casa, donde sus discípulos se le acercaron y le pidieron que les explicara la parábola de la mala hierba en el campo. Jesús les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino, y la mala hierba representa a los que son del maligno, y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La cosecha representa el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles. Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo. El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal. Los echarán en el horno encendido, y vendrán el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan.

REFLEXIÓN
La primera parábola de hoy la hemos llamado “del trigo y la cizaña”, y con mucha frecuencia la hemos interpretado a un nivel individual, como si en la vida da cada creyente existiera la posibilidad de convivir el trigo bueno con la cizaña mala. Con todo, Jesús mismo nos da su interpretación.

Digamos, primero que el nombre que Jesús le da es: “la parábola de la cizaña sembrada en el campo”. Jesús mismo es el sembrador y él siembra en el mundo la buena semilla. El campo es el mundo y la buena semilla somos los hijos o ciudadanos del Reino. Pero el enemigo malo, que es el diablo u opositor del Reino, tiene sus partidarios y ellos son la cizaña sembrada en la noche. Nosotros, pues, los discípulos del Evangelio, hemos de tomar conciencia de estar en continua lucha con los partidarios del mal. Es una lucha sin descanso que va a durar hasta el fin del mundo, cuando venga el tiempo de la cosecha. En ese momento vendrán los ángeles de Dios, como segadores, para hacer claridad: los malvados y los que inducen a otros al mal serán arrojados al fuero para desaparecer para siempre, en tanto que los justos o discípulos del Reino brillaremos como el sol en el Reino del Padre.

La enseñanza, pues, es precisa: el Reino de Dios se construye aquí y ahora, en lucha valiente entre los discípulos o hijos del Reino y los partidarios del diablo o hacedores de la maldad. Pero nosotros tenemos ya el parte de victoria, pues Jesús ha vencido al pecado y a la injusticia con su muerte en la cruz, y nos ha hecho participar de su triunfo.

Las dos parábolas que siguen, la semilla de mostaza y la levadura en la masa son muy simples y sencillas, pero nos llevan a pensar en el trabajo nuestro como testigos de Dios en medio del mundo. La pequeñez de la semilla de mostaza y la magnitud del árbol que puede cobijar y dar nido a los pájaros del cielo, lo mismo que la insignificancia de un poco de levadura que es capaz de fermentar toda la masa, nos hablan de la fuerza interna del Evangelio, que es capaz de enfrentar el mal y transformar un ambiente de antivalores en la presencia siempre nueva de los valores del Reino. La verdad, la justicia, la bondad, la generosidad, el servicio, el amor y todos los valores, pueden sembrarse y germinar en el mundo con el esfuerzo de los hijos del Reino.

Vivimos de nuevo una etapa en la historia en la que los creyentes no somos mayoría y masa y hemos de asumir una nueva realidad: ser fermento de vida y de fe en medio del mundo. Pasar de una iglesia de masas a una iglesia de levadura. Pocos pero valientes, convencidos y seguros de ser los discípulos y misioneros del Jesús en un mundo postmoderno que nos ataca y quiere destruirnos, pero al que podemos vencer sembrando los valores del Reino.

PARA REFLEXIONAR
1. ¿Seguimos haciendo dicotomías entre las personas: los buenos y los malos? (generalmente nos colocamos en el primer grupo) ¿Qué enseña la parábola al respecto?
2. ¿Por qué no fue arrancada la cizaña inmediatamente?
3. El mal en el mundo atormenta y lleva incluso a protestarle a Dios: “¿por qué no intervienes?” ¿Qué implica la paciencia de Dios para aquellos que le hacen juego al mal? ¿Dios les aprueba el mal que hacen? ¿Qué exige Dios?

ORACIÓN
Señor Jesús, tu enseñanza nos compromete a ser hijos del Reino, valientes y seguros, a vivir como discípulos convencidos en medio del mundo. Permite que nuestra vida de creyentes sea testimonio eficaz para sembrar en nuestra época la semilla del Reino y que luchemos con generosidad y perseverancia para ser fermento de bondad y de justicia. Amén.