lunes, 1 de abril de 2013

Martes 23 de abril de 2013


  
“LAS COMUNIDADES VIVEN EL GOZO DE LA EXPANSIÓN”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 11,19-26

“Se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles el Señor Jesús” 

En aquellos días, los que se habían dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los helenistas, anunciándoles la Buena Noticia del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor.
Llegó la noticia a la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho, y exhortó a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño; como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe, una multitud considerable se adhirió al Señor. Más tarde, salió para Tarso, en busca de Saulo; lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Durante un año fueron huéspedes de aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos.
REFLEXIÓN
Este capítulo once de los Hechos de los Apóstoles, tiene una gran importancia; podemos decir que es como un punto de inflexión, es aquel lugar donde  la misión  toma un rumbo nuevo, un enfoque nuevo. Y ese punto de inflexión está marcando el instante,  el tiempo en que la comunidad cristiana se abre al mundo no judío. Será un proceso que tiene varias etapas, un proceso que no carece de tensiones.
Veíamos cómo, en primer lugar Pedro tiene una experiencia mística, una experiencia en la cual él es llamado por Dios a no considerar como impuro lo que Dios ha purificado. Y que en el judaísmo las nociones de pureza e impureza eran bastante estrictas, no tenían que ver únicamente, ni incluso principalmente con lo relativo al sexo; tenían que ver con la conciencia de ser pueblo elegido. Por ejemplo, si un judío iba al mercado, al volver a casa se lavaba las manos, pero el motivo principal no era la higiene, sino era un modo ritual de decir "quito de mí todo lo que se me haya pegado de esos no creyentes, de esos paganos". Este es el tipo de mentalidad que tiene que superarse para llevar el Evangelio a los paganos.
Y encontramos en el texto del día de hoy cómo la persecución a la que fueron sometidos los cristianos de Jerusalén, los llevó muy lejos, hasta tierras de lo que hoy es Siria, y entonces allá, en Antioquía de Siria, por primera vez los llaman los "cristianos", "los seguidores de Cristo", y es también allá donde abiertamente se empieza a predicar el mensaje a unos que no son de raza judía.
Esto va mostrando poco a poco cómo el Espíritu de Dios vence todo tipo de barreras. Nosotros también tenemos que tener esta confianza, esta esperanza, este optimismo, incluso esta alegría; tenemos que tener esta certeza de que el Espíritu es capaz de vencer las barreras de los prejuicios, las barreras de los resentimientos, las barreras del odio, y es capaz de instaurar un tipo de civilización, la civilización del amor, en la cual el reinado de Jesús y la conciencia del Evangelio cumplan el papel de una Constitución.
Demos gracias a Dios por estas señales, demos gracias a Dios por esos primeros valientes que empiezan a abrir el Evangelio hacia otras naciones, y también nosotros tomemos nuestra responsabilidad como misioneros.

SALMO RESPONSORIAL: 86
R./ Alabad al Señor todas las naciones.

Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios! R.

"Contaré a Egipto y a Babilonia
entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes
 han nacido allí."
 Se dirá de Sión: "Uno por uno
todos han nacido en ella;
l Altísimo en persona la ha fundado." R.

El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
"Éste ha nacido allí."
Y cantarán mientras danzan:
"Todas mis fuentes están en ti." R

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 10,22-30

“Yo y el Padre somos uno”
Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: "¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente." Jesús les respondió: "Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno."

REFLEXIÓN

Jesús aparece por última vez en el templo, en la fiesta de la Dedicación o de la Consagración. Los líderes judíos quieren saber si Jesús es en realidad el Mesías.
Declarándose a sí mismo como el único pastor con quien las ovejas pueden sentirse seguras, Jesús declara la ineptitud y la falsedad de los que se tienen a sí mismos como pastores del pueblo. La reacción más inmediata que provoca Jesús con estas palabras es que sus oyentes se dividen en dos bandos: Los que creen en sus palabras y aceptan que en verdad él es el enviado de Dios, y el bando de quienes sólo ven en él a un endemoniado y loco.


Para los estos líderes, todo lo que ha dicho Jesús sólo les ha causado curiosidad y suspenso. Necesitan pruebas y señales contundentes, pues hasta el momento no son suficientes las obras realizadas en nombre de Dios. Ante la interpelación de los judíos, Jesús expone de nuevo el sentido de su mesianismo. Es el consagrado del Padre, sus obras las hace en nombre del Padre, de quien da testimonio. Con la mención de las ovejas les explica a sus discípulos, por medio de parábolas, quién y cómo es el Buen Pastor. Quienes le interpelan son dirigentes judíos que le siguen en su camino hacia Jerusalén, pero que no hacen parte de su grupo de ovejas. Sus ovejas escuchan su voz y él las reconoce mediante el seguimiento. Estas autoridades solamente buscan un pretexto para acusarlo. Jesús es el consagrado del Padre porque practica la unidad. El Padre y el Hijo son uno solo. –Recordemos que esta unidad es una exigencia también para todos sus discípulos, de ayer y de hoy; para nosotros.

ORACIÓN
Señor ayúdanos para que en esta Pascua nuestra certeza de tu amor en nuestras vidas, se vea reflejada en la confianza en ti, el servicio, el amor al prójimo; poniéndonos en camino para ir a anunciar la buena noticia de que tu Reino esta en medio de nosotros, tu pueblo,  y que solo deseas encontrar en cada uno de sus hijos e hijas el empeño por desarrollar la civilización del amor. Amén

Miércoles 24 de abril de 2013



“NADIE DEBE ANUNCIAR A CRISTO A TÍTULO PERSONAL”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 12, 24-13,5a

“Oración y misión”
En aquellos días, la palabra de Dios cundía y se propagaba. Cuando cumplieron su misión, Bernabé y Saulo se volvieron de Jerusalén, llevándose con ellos a Juan Marcos. En la Iglesia de Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, apodado el Moreno, Lucio el Cireneo, Manahén, hermano de leche del virrey Herodes, y Saulo. Un día que ayunaban y daban culto al Señor, dijo el Espíritu Santo: "Apartadme a Bernabé y a Saulo para la misión a que los he llamado." Volvieron a ayunar y a orar, les impusieron las manos y los despidieron. Con esta misión del Espíritu Santo, bajaron a Seleucia y de allí zarparon para Chipre. Llegados a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, llevando como asistente a Juan.
REFLEXIÓN
El pasaje de la primera lectura nos recuerda el estrecho vínculo que hay entre oración y misión. Ni la oración es pura quietud ni la misión es pura actividad. Cuando carece del vigor misionero, la oración se adormece y tiende a encerrarse en sí misma con egoísmo y búsqueda de autosatisfacción. Por otra parte, cuando la misión carece del sustento de la oración se vuelve ruido, y no palabra; espectáculo para hombres y no gloria para Dios.
Notemos también que el mismo Espíritu Santo que hace posible la oración lanza hacia la misión. A través de la oración, el Espíritu nos mantiene en la verdad de Jesús. A Jesús no lo terminaremos de conocer nunca porque en él se muestra el misterio insondable de Dios mismo; y sin embargo, la oración nos sumerge muy hondamente en esas aguas. De ellas tomamos las palabras que calman la sed, también honda y misteriosa, del corazón humano.

SALMO RESPONSORIAL: 66
R: ¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe. R.


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 12, 44-50

“Yo he venido al mundo como luz ”

Jesús dijo con voz fuerte: "El que cree en mí, no cree solamente en mí, sino también en el Padre, que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve también al que me ha enviado. Yo, que soy la luz, he venido al mundo para que los que creen en mí no se queden en la oscuridad. Pero a aquel que oye mis palabras y no las obedece, no soy yo quien lo condena; porque yo no vine para condenar al mundo, sino para salvarlo. El que me desprecia y no hace caso de mis palabras, ya tiene quien lo condene: las palabras que yo he dicho lo condenarán en el día último. Porque yo no hablo por mi cuenta; el Padre, que me ha enviado, me ha ordenado lo que debo decir y enseñar. Y sé que el mandato de mi Padre es para vida eterna. Así pues, lo que yo digo, lo digo como el Padre me ha ordenado."

REFLEXIÓN:
Las reacciones, tan contrarias a lo que se esperaba después de un testimonio así de claro y directo como el de Jesús, son las que utiliza Juan para ilustrar la oscuridad y las tinieblas en que se halla su pueblo; pero más especialmente, sus líderes y guías. De ahí que el contenido de las palabras de Jesús comienza a orientarse hacia el tema de la luz como contraposición a la oscuridad y tinieblas en que viven sus oyentes.
Como ya lo ha hecho Jesús en otros pasajes del evangelio de Juan, él se autoproclama como esa luz que les hace falta a quienes lo escuchan: “Yo soy la luz”, luz que no ha venido a juzgar ni a condenar, sino a rescatar y a iluminar el camino de quienes dicen creer en Dios. Quien recibe esta luz está salvado, ha entrado en la órbita de una humanidad nueva, regenerada por el enviado de Dios; pero quien la rechaza, no es condenado por Dios ni por su Hijo Jesucristo; él mismo se condena, se extravía del camino, porque no sabe a dónde va.
Y es que siguiendo esta “luz” cambia nuestra manera de ver las cosas, cambia nuestro entendimiento, porque efectivamente vemos otras cosas, hace que nuestros ojos mismos sean transformados y puedan encontrarse en sintonía con la voluntad, con el querer y con la claridad de Dios.
Que el poder de esta luz de Jesús se adueñe de nosotros, y que con esa obra maravillosa, aparte toda área de tinieblas y oscuridad en nuestra vida.

ORACIÓN
Amado Jesús el testimonio y las palabras con las que te anuncian tus apóstoles, no vienen de sí mismos(as), sino del Espíritu Santo que les ha escogido para esa misión. Por favor Señor que no caigamos en orgullos y prepotencias y mucho menos en que nos vanagloriemos por la gracia que viene solo de ti. Para ti sea siempre la gloria, la honra, el honor y la gratitud. Amén

Jueves 25 de abril de 2013


Fiesta de San Marcos evangelista

“EL GOZO DEL ENCUENTRO CON CRISTO”

PRIMERA LECTURA

“Os saluda Marcos, mi hijo”


Queridos hermanos: Tened sentimientos de humildad unos con otros, porque Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los humildes. Inclinaos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, para que, a su tiempo, os ensalce. Descargad en él todo vuestro agobio, que él se interesa por vosotros. Sed sobrios, estad alerta, que vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos en el mundo entero pasan por los mismos sufrimientos. Tras un breve padecer, el mismo Dios de toda gracia, que os ha llamado en Cristo a su eterna gloria, os restablecerá, os afianzará, os robustecerá. Suyo es el poder por los siglos. Amén.
Os he escrito esta breve carta por mano de Silvano, al que tengo por hermano fiel, para exhortaros y atestiguaros que ésta es la verdadera gracia de Dios. Manteneos en ella. Os saluda la comunidad de Babilonia, y también Marcos, mi hijo. Saludaos entre vosotros con el beso del amor fraterno. Paz a todos vosotros, los cristianos.

REFLEXIÓN
Hoy celebramos la fiesta de San Marcos, Marcos es el evangelista, que pareciera tener como consigna esta frase: ¡Que hablen los hechos! Su texto, en efecto, tiene un gran porcentaje de relatos sobre las obras de Cristo, incluso en una mayor proporción que la que otorga a los discursos del Señor.
Por eso la lectura del Evangelio según san Marcos es dinámica y fluye con naturalidad y con fuerza. Su mensaje presenta los datos fundamentales: una humanidad necesitada de salvación y un enviado, Jesucristo, como lugar para recibir esa salvación. La noción de salvación que surge de la lectura  de Marcos es sencilla. Cristo ha venido a vencer a todo aquello que nos frena, nos duele, nos retrasa, nos encarcela. No enfatiza él en la diferencia entre lo físico y lo espiritual, o entre lo emocional y lo racional, o entre lo más trascendente y los más próximo o perecedero. Para Cristo, según esta mirada, todo tiene importancia y todo se convierte en ocasión de recibir la salvación.
¿Pero quién era Marcos?  Juan Marcos, pues ambos nombres tenía, fue compañero de la labor evangelizadora de Pablo y luego de Pedro. La primera lectura de hoy nos recuerda el estrecho vínculo de discipulado y cálida amistad que se forjó entre Marcos y Pedro, con lo cual queda insinuado que es el testimonio y son los recuerdos mismos de Pedro los que seguramente emergen en el evangelio que nosotros llamamos "de Marcos.".

SALMO RESPONSORIAL:88
R/Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad." R.

El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad, en la asamblea de los ángeles.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? R.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;
 tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

“Proclamad el Evangelio a toda la creación”
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos."
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

REFLEXIÓN
Jesús encomienda a sus discípulos la misión de anunciar la Buena Nueva a toda criatura. Creer y ser bautizados son las exigencias que coloca Jesús para quien quiera convertirse en misionero del Reino. A los que crean en la Buena Nueva y se bauticen les promete las siguientes señales: expulsarán demonios, hablarán en lenguas, agarrarán serpientes y el veneno no les hará daño, impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos. Expulsar demonios es combatir el poder del mal que daña la vida. La vida de muchas personas que pertenecen a un grupo de reflexión cristiana o a una comunidad de oración comienza a ser testimonio de esa Buena Nueva anunciada por Jesús. Hablar lenguas nuevas consiste en hablar con la gente de una manera nueva; es compartir con una persona a quien nunca hemos visto, pero que nos parece que hace tiempo la conocemos; esto es hablar el lenguaje del amor. Vencer el veneno: hay muchas cosas que envenenan nuestra convivencia. Los chismes, las envidias dañan las relaciones, y quien vive en presencia del Señor logra no ser envenenado por ese veneno ponzoñoso. Sanar enfermos: estamos llamados a optar por los excluidos y marginados, y sobre todo por los enfermos. Tomemos hoy, la misión a la que hemos sido llamados por Jesús y seamos sus verdaderos discípulos.

ORACIÓN
Cuando llegó el momento puntual en que se nos abrió el entendimiento y te descubrimos, experimentamos algo tan inexplicable, que nos llevó a vivir en una gran alegría, júbilo y certeza de tu amor misericordioso. Así, Señor, queremos que sea en cada mañana, en cada oración comunitaria, en cada encuentro con tu Palabra y en toda circunstancia por dura que sea. Amén  


Viernes 26 de abril de 2013



“LA PROMESA SE CUMPLIÓ EN LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 13,26-33

“Dios ha cumplido la promesa resucitando a Jesús”
En aqu-ellos días, habiendo llegado Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: "Hermanos, descendientes de Abrahán y todos los que teméis a Dios: A vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación. Los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las profecías que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que lo habían acompañado de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. Nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: "Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy."

REFLEXIÓN
Hoy hemos escuchado en la primera lectura la continuación del discurso de Pablo en Antioquía de Pisidia. Y lo primero que atrae nuestra atención es la luz con la que Pablo descubre la acción de Dios a través de las desobediencias humanas. En su frase: "los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús, y al condenarlo cumplieron las palabras de los profetas". Aunque a veces creamos que para que Dios obre es necesario que la gente le obedezca, y eso, por sorprende que pueda parecernos, en cierto sentido no es indispensable.
Esto no significa que Dios pierda soberanía, o deje de ser Rey de la Creación y Señor de la Historia. Todo lo contrario: significa que, cuando algo o alguien pretende escapar de su gobierno en un determinado sentido, vuelve o se devuelve a él en otro sentido; por ejemplo: el que huye de su amor es alcanzado por su justicia. Esto implica que las desobediencias humanas, aunque nos parezcan "fracasos" del plan divino, no son sino entradas hacia nuevas posibilidades de la infinita sabiduría y del inagotable poder de Dios. En esta línea de pensamiento hay que afirmar que Dios no quiere nuestras desobediencias, pero a través de ellas hace que obedezcamos a un plan que no conocíamos y al que finalmente servimos. Un plan de amor que ciertamente es proporcional al tamaño de su misericordia y de su gracia.

SALMO RESPONSORIAL: 2
R: Tú eres mi Hijo: Yo te he engendrado hoy.

"Yo mismo he establecido a mi rey
en Sión, mi monte santo."
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho:
"Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy." R.

"Pídemelo: te daré en herencia las naciones,
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
 los quebrarás como jarro de loza." R.

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
 rendidle homenaje temblando. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14, 1-6

“Yo soy el camino, la verdad y la vida”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No se angustien ustedes. Crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de irme y de prepararles un lugar, vendré otra vez para llevarlos conmigo, para que ustedes estén en el mismo lugar en donde yo voy a estar. Ustedes saben el camino que lleva a donde yo voy."Tomás le dijo a Jesús:Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?. Jesús le contestó:--Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre. Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre; y ya lo conocen desde ahora, pues lo han estado viendo.

REFLEXIÓN:
En la pregunta de Tomás condensa el evangelista las dudas e incertidumbres del que quiere seguir a Jesús, pero no ve claro el camino para seguirlo: “No sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino?” Y eso que Tomás ha tenido la oportunidad de convivir con Jesús, no sabemos exactamente por cuánto tiempo; pero sabemos que es uno de los Doce. La pregunta refleja, entonces, la situación de la comunidad de Juan; tienen referencias de Jesús, pero en el momento definitivo, ¿hacia dónde hay que ir? ¿Qué hay que hacer? Juan les garantiza que Jesús es el verdadero camino, él es la verdad misma, y es la vida. Jesús es el único que conduce al Padre, y por lo mismo, es fuente de Vida, y de vida en abundancia, y a través de su obra nos “revela” el verdadero sentido de la existencia (la verdad).
Seguramente es posible que nosotros alguna vez hayamos sentido desconcierto y quizás un poco de desorientación como sus discípulos, no hemos preguntado ¿Hacia dónde ir, cual es el camino?; es que hay tantos “profetas” y “mesías” en nuestro tiempo, quizás más atractivos que el mismo Jesús; pero, ¿a dónde nos conducen?
Luego para nosotros vale lo mismo la respuesta de Jesús a Tomás: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Roguemos para que siempre nos mantengamos en ese camino y que nunca nos alejemos de esa verdad.

ORACIÓN
Gracias Buen Dios porque cumples tus promesas. Hoy celebramos un año más, a través de los siglos, de la hermosa Resurrección de Jesús. No permitas que nos quedemos estáticos(as) frente a esta realidad sino que la prediquemos. Gracias por ser el camino, la verdad y la vida para llegar a la dimensión del Padre,  que es la del AMOR. Amén.

Sábado 27 de abril de 2013



“EL ROSTRO DEL PADRE ES EL ROSTRO DEL HIJO”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 13, 44-52

“Sepan que nos dedicamos a los gentiles”

El sábado de la semana siguiente, casi toda la ciudad se reunió para oir el mensaje del Señor. Pero cuando los judíos vieron tanta gente, se llenaron de celos y comenzaron a contradecir a Pablo y a insultarlo. Entonces Pablo y Bernabé, hablando con valentía, les contestaron:
--Teníamos la obligación de anunciar el mensaje de Dios en primer lugar a ustedes, que son judíos; pero ya que ustedes lo rechazan y no se consideran dignos de la vida eterna, nos iremos a los que no son judíos. Porque así nos mandó el Señor, diciendo: 'Te he puesto como luz de las naciones, para que lleves mi salvación hasta las partes más lejanas de la tierra.'
Al oir esto, los que no eran judíos se alegraron y comenzaron a decir que el mensaje del Señor era bueno; y creyeron todos los que estaban destinados a tener vida eterna. Así se predicó el mensaje del Señor por toda aquella región. Pero los judíos hablaron con algunas mujeres piadosas y honorables, y con los hombres importantes de la ciudad, y los incitaron a comenzar una persecución contra Pablo y Bernabé, para echarlos de la región. Entonces estos sacudieron el polvo de sus pies en señal de protesta contra aquella gente, y se fueron a Iconio. Pero los creyentes estaban llenos de alegría y del Espíritu Santo.

REFLEXIÓN
Pablo y Bernabé siguen su misión, ellos tenían un modo de obrar muy claro en la difusión del Evangelio. No iban simplemente de un lado a otro. ¿Qué hacían? Su punto de partida evidente son las comunidades judías que habían sufrido la dispersión, comunidades que habían  tenido que salir y vivir en otras naciones. Y aunque un número de ellos regresó a Jerusalén y a Judea en la época de Ciro de Persia, la mayor parte nunca regresó a la tierra que Dios había prometido. Cuando Pablo y Bernabé empiezan su misión de predicación del Evangelio no parten de cero sino de su propia experiencia. Ellos como judíos han encontrado en Jesucristo que Dios ha cumplido las promesas que fueron hechas a los patriarcas y pregonadas por los profetas. Y es eso precisamente lo que llevan como noticia gozosa a las comunidades de judíos de la dispersión.  

Esta noticia encuentra varios tipos de acogida. Hay alegría, pero también perplejidad; alabanza a Dios, pero también dura oposición e incluso persecución. Para algunos tal vez esta noticia, llegó demasiado tarde. Imaginemos un naufragio y pensemos que los marineros han llegado a acostumbrarse tanto al bote salvavidas que luego no quieren buscar la playa ni subir al barco que viene a rescatarlos. Nace así la desconfianza en los líderes, la persecución abierta y la oposición al Evangelio entre los judíos.

A nosotros nos puede suceder lo mismo, esta vida, si la miramos en su conjunto es también una estación, un momento de paso, y todos los habitantes de esta tierra somos como náufragos de una desventura que se llama el pecado, desde la orilla, Cristo, el Cristo de la Pascua, nos aguarda a todos, pues todos hemos sido salvos sólo por su gracia. Pasando el mar, en la playa está Jesús, y allí, teniendo invitado a su pueblo, prepara una fogata de amor... con los maderos del bote salvavidas sólo para nosotros.


SALMO RESPONSORIAL: 97
R: Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14, 7-14

“Quien me ha visto a mí ha visto al Padre”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré."

REFLEXIÓN:
El evangelio de hoy describe el diálogo entre Jesús y Felipe. Ante la petición de Felipe, Jesús le responde con tres nuevas preguntas: hace tanto tiempo que estoy con ustedes ¿y todavía no me conocen? ¿Cómo pides que te enseñe al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Jesús está en el Padre y el Padre en él, por tanto él mismo es el camino que lleva al Padre; esto se corrobora en sus obras. La metáfora del camino apunta a un dinamismo, una fuerza vital progresiva para alcanzar el entendimiento, la asimilación y la madurez plena. Jesús marca el camino de la solidaridad con la humanidad, de su entrega como manifestación creciente del amor. Jesús insiste a los apósteles en la necesidad de conocer al Padre, pero no se trata de un conocimiento superficial, sino de un conocimiento profundo integral, que envuelve todo nuestro ser físico, mental y espiritual. Un conocimiento que se adquiere con la adhesión al Hijo. La invitación entonces es leer los textos desde toda nuestra integralidad. Nuestro ser  es un lugar teológico por excelencia donde Dios se manifiesta y se revela, invitándonos a contribuir a la transformación de nuestra sociedad.

ORACIÓN
Amado Padre que maravilloso es el haberte dado a conocer al mundo a través de tu Hijo Jesucristo. Gracias por permitirnos entrar a las Escrituras y descubrir la magnitud de tu esencia, de tu amor de entrega que nos rescata, nos transforma y nos hace  volver a ti. Que reconfortante es experimentarte a través de Jesús, como el Dios de la Vida y el Amor. Gracias Señor. Amén.

Domingo 28 de abril de 2013



“DIOS HA HECHO TODAS LAS COSAS NUEVAS EN CRISTO”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 14, 21B-27

“Contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos”
En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios.
En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

REFLEXIÓN
El libro de los Hechos nos sigue presentado el éxito misionero de Pablo y Bernabé entre los gentiles, pues “Dios les había abierto la puerta a los no judíos para que también ellos pudieran creer” (v.27). Sus desvelos misioneros serían fuente de esa propagación del Evangelio que, extendiéndose a lo ancho del mundo “gentil”, llegaría hasta nosotros.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R/Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío, mi rey.

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R.
Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad. R.

SEGUNDA LECTURA
APOCALIPSIS 21, 1-5A

“Dios enjugará las lágrimas de sus ojos”
Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. Y escuché una voz potente que decía desde el trono: "Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado." Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Todo lo hago nuevo."
REFLEXIÓN
En este texto, Juan, el vidente de Patmos, alienta nuestra esperanza con su magnífica visión de “un cielo nuevo y una tierra nueva”, como la gran meta de nuestros esfuerzos por transformar las realidades de muerte que nos rodean y redimir al mundo con la fuerza vital arrolladora del Resucitado. Una nueva realidad de justicia, paz y amor fraterno habrá de traer “la nueva Jerusalén que descendía del cielo enviada por Dios y engalanada como una novia”. Es la esperanza maravillosa que podemos enarbolar frente a los catastrofistas que nos amenazan con una destrucción inexorable del mundo, sobre la base de supuestas profecías que en nada coinciden con las promesas de la Nueva Alianza que Cristo ha sellado con su pasión y su triunfo sobre la muerte. “Esta es la morada de Dios con los hombres –señala un entusiasmado Juan-; acampará entre ellos. Serán su pueblo, y Dios estará con ellos. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado. El que estaba sentado sobre el trono dijo: Ahora hago el universo nuevo”.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 13, 31-33A. 34-35

“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros”
Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: "Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.
Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros."

REFLEXIÓN
El evangelio nos presenta unos cuantos versículos del gran discurso de despedida de Jesús en la noche de la Cena, donde el Maestro entrega su testamento espiritual a los discípulos: el gran mandato del amor como signo visible de la adhesión de sus discípulos a él y de la vivencia real y afectiva de la fraternidad. El mundo podrá identificar de qué comunidad se trata si los discípulos guardan entre sí este mandato del amor. Jesús rescata la Ley, pero le pone como medio de cumplimiento el amor.
Es posible que en la primera comunidad, se hubiera discutido cuál debía ser su distintivo propio y principal. Para eso apelan a las palabras mismas de Jesús. En un mundo cargado de egoísmo, de envidias, rencores y odios, la comunidad está llamada a dar testimonio de otra realidad completamente nueva y distinta: el testimonio del amor.
Una de las principales causas por las que tantos cristianos abandonan la comunidad radica justamente en la falta de un testimonio mucho más abierto y decidido respecto al amor. Nuestras  comunidades con frecuencia  son verdaderos campos de batalla donde nos enfrentamos unos contra otros; donde no reconocemos en el otro la imagen de Dios. Y eso afecta la fe y la buena voluntad de muchos. No se trata de que nuestros grupos sean totalmente ajenos al conflicto, porque a partir de él se puede crear un ambiente de discernimiento, fortalecemos la fe, aprendemos el valor de la tolerancia, del respeto  y el mejoramiento de nuestra manera de entender y practicar el amor. Del conflicto así entendido -inevitable donde hay más de una persona-, es posible hacer el espacio para construir y crecer.  Para ello hacen falta la fe, la apertura al cambio y, sobre todo, la disposición de ser llenados por la fuerza viva de Jesús. Sólo así nuestra vida va adquiriendo cada vez mayor sentido y va convirtiéndose en testimonio auténtico de evangelización.
Por eso escuchemos de nuevo y vivamos de verdad su gran mandato : "Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros."

ORACIÓN
Señor cuánto nos has restaurado con tu paso por el mundo. Nos has dado la luz y las herramientas para recrear este sistema de vida que se debate en el desamor que lleva a la muerte.  Ayúdanos por favor a asumir la liberación que nos saca de esa muerte, aun existiendo en esta tierra, y nos prepara para llegar a la plenitud de la vida, Haznos nuevos(as) cada día por favor, queremos ver tu plenitud. Amén

Lunes 29 de abril de 2013



“LA PALABRA QUE PROCLAMAMOS CON VALENTÍA NO ES NUESTRA”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 14, 5-17

“Les predicamos para que dejen los dioses y se conviertan”
En aquellos días, se produjeron en Iconio conatos de parte de los gentiles y de los judíos, a sabiendas de las autoridades, para maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé; ellos se dieron cuenta de la situación y se escaparon a Licaonia, a las ciudades de Listra y Derbe y alrededores, donde predicaron el Evangelio.
Había en Listra un hombre lisiado y cojo de nacimiento, que nunca había podido andar. Escuchaba las palabras de Pablo, y Pablo, viendo que tenía una fe capaz de curarlo, le gritó, mirándolo: "Levántate, ponte derecho." El hombre dio un salto y echó a andar. Al ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de Licaonia: "Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos." A Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la ciudad, trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería ofrecerles un sacrificio.
Al darse cuenta los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando: "Hombres, ¿qué hacéis? Nosotros somos mortales igual que vosotros; os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen. En el pasado, dejó que cada pueblo siguiera su camino; aunque siempre se dio a conocer por sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia." Con estas palabras disuadieron al gentío, aunque a duras penas, de que les ofrecieran sacrificio.

REFLEXIÓN
Es bien interesante en la primera lectura de hoy las respuestas extremas que recibe este par de predicadores audaces, Pablo y Bernabé. En Iconio los quieren apedrear como si fueran lo peor del universo; en Listra los quieren adorar como si estuvieran por encima del mundo entero y ya se les pudiera llamar “dioses”.
Aprendamos de este hecho cuán variables son las opiniones que encontraremos si queremos seguir el camino del Señor. No faltará el que nos mire como basura, aunque es también probable que aparezca alguno que nos trate como si fuéramos grandes santos y magníficos testimonios de Dios. ¡Qué poco se puede confiar en las opiniones de la gente, que hoy nos desprecia y mañana nos alaba; hoy nos echan en olvido y mañana piden nuestra opinión; hoy se burlan de nosotros y mañana nos piden que oremos por sus intenciones!
La actitud de estos grandes del apostolado nos muestra cómo responder cuando nos pretendan amarrar los lazos del miedo o de la vanidad. Perseguidos, no buscan la muerte ni se exponen a riesgos innecesarios, pero tampoco dejan de predicar. Aclamados, no fomentan la ovación, ni  el aplauso, sino que obran varonilmente y proclaman claramente su condición de seres humanos como los demás, aunque bendecidos por la gracia que trae salvación.

SALMO RESPONSORIAL: 113
R/No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria.
No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones:
"Dónde está su Dios"? R.

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.

Benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14, 21-26

“El Defensor que enviará el Padre os enseñará todo”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él." Le dijo Judas, no el Iscariote: "Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?" Respondió Jesús y le dijo: "El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho."

REFLEXIÓN
El texto de hoy es la última parte de la respuesta de Jesús a Felipe. En las preguntas que van haciendo los discípulos se puede ver qué lejos se hallan de una percepción precisa o una comprensión exacta sobre Jesús y su propuesta de vida. “¿Por qué te vas a manifestar…?” Según esto, ellos esperan esa manifestación extraordinaria y espectacular del Mesías.
Como quien dice, ni las palabras ni los signos que los discípulos hasta aquí han visto y oído les han servido para ir experimentando esa manifestación de Dios en Jesús. En la respuesta a Judas, Jesús declara que es cuestión de entendimiento, comprensión y de amor. Quien es capaz de vivir la experiencia del amor, es capaz de ir viendo y descubriendo en cada acontecimiento, por simple que sea, la presencia y la acción siempre amorosa y tierna de Dios. Pero el “mundo” no está capacitado para ello. Según Juan, existe el “mundo” y existe la “comunidad” de los que no son del mundo. El “mundo” significa todo lo que es contrario al querer de Dios. Por supuesto que Dios se reveló, y continúa revelándose, al mundo; sin embargo, no todos pueden percibir esa acción divina.
Sólo observando el mandamiento del amor al prójimo (Jn 15,17) demostraremos  nuestro amor por Jesús y seremos amados por el Padre. Así pues, la manifestación del Padre está impresa en el corazón de la humanidad y se observa en cada persona que practica el amor y que hace de su vida una entrega a los demás. El criterio de preferencia del Señor es la práctica del amor; el Padre se manifiesta a todo aquel que vive el amor a su prójimo.

ORACIÓN
Ayúdanos por favor, Señor, a dejarnos conducir por tu Espíritu Santo para transmitir de ti, de tu esencia, a ser testigos, pero con la humildad, sencillez y amor con que Tú lo hiciste, dando toda la gloria al Padre, sin presumir grandezas, ni buscar halagos. Todo lo que de ti recibimos y damos no es por nuestros méritos, sino por pura gracia y misericordia tuya. Amén      

Martes 30 de abril del 2013



“RESPONSABLES DE COMUNICAR LO QUE DIOS REALIZA”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 14, 18-27

“Contaron a la iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos”
En aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad. Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe; después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios.
En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos.

REFLEXIÓN
El ejercicio de la misión no es ajeno a una de las realidades más humanas: el sufrimiento. La misión es exitosa pero tiene obstáculos que vienen, en esta mirada lucana, de los judíos quienes se niegan a creer. Pero Pablo entiende de que se trata: “Hay que pasar por todo”. Sí, para los judíos los sufrimientos eran signos del fin de los tiempos, por ello el apóstol tiene claro que para alcanzar la salud tiene que sufrir.

Las comunidades además se van estructurando. Nombran presbíteros, dirigentes de las comunidades para que las guíen y las enseñen. Estos ministerios son entendidos en íntima relación con el Espíritu, por ello se hace oración y ayuno previamente. La comunidad se construye en el compartir lo que Dios va haciendo en medio de ellos a través de ellos.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R: Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14, 27-31

“Mi paz les doy”

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo. Ya me oyeron decir que me voy y que vendré para estar otra vez con ustedes. Si de veras me amaran, se habrían alegrado al saber que voy al Padre, porque él es más que yo. Les digo esto de antemano para que, cuando suceda, entonces crean.
"Ya no hablaré mucho con ustedes, porque viene el que manda en este mundo. Aunque no tiene ningún poder sobre mí, así tiene que ser, para que el mundo sepa que yo amo al Padre y que hago lo que él me ha mandado.

REFLEXIÓN:
Las palabras de despedida de Jesús en la Última Cena tienen una doble finalidad. Por un lado, tranquilizar y consolar a los discípulos ante el futuro y ante la expectativa de lo que ha de suceder. Por otro, son recomendaciones que Jesús les volverá a dar antes de subir al cielo.  Además de la unidad que deben mantener los discípulos, además del amor en que deben vivir, reciben también el don de la paz: “La paz les dejo, les doy mi paz”; pero no una paz cualquiera, como la que da el mundo. ¿Qué diferencia puede haber?, ¿Por qué la paz de Jesús es diferente a la que da el mundo? Para el mundo la paz es sinónimo de tranquilidad y bienestar personal, de ausencia de guerras, de vivir despreocupado de los otros, de no hacer daño a los demás. La paz de Jesús es un don del Espíritu interiorizado en cada persona que está dispuesta a trabajar por la justicia. Por tanto, la paz es fruto del amor y del cumplimiento de la voluntad divina. Jesús hace aquí una crítica a las élites religiosas que explotan al pueblo y que contribuyen a su enriquecimiento. La paz del mundo, que era la que ofrecía Roma y las autoridades judías, apuntan a prácticas de alienación, sometimiento y dependencia del pueblo. – ¿Cómo entender hoy la paz de Jesús? ¿Cómo comprometernos para implantar esa paz entre nosotros?

ORACIÓN
Anunciar la Buena Nueva es un deber que tu Señor Jesús nos encomendaste, ayúdanos a hacerlo con corazón y verdadera entrega, no como un oficio, sino sintiéndonos llamados y enviados por ti para que en todo espacio donde nos encontremos se refleje, se comparta y se invite a pertenecer  a la comunidad de los hijos y las hijas del Dios que es vida y Amor. Amén