domingo, 1 de marzo de 2015

Viernes 06 de Marzo de 2015


“AUTORIDAD, SINÓNIMO DE SERVICIO Y AYUDA”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 37,3-28

“Ahí viene el de los sueños, vamos a matarlo”

José era el preferido de Israel, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas. Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo. Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José: "Tus hermanos deben estar con los rebaños en Siquén; ven, que te voy a mandar donde están ellos."
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos. Antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros: "Ahí viene el de los sueños. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños." Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo: "No le quitemos la vida." Y añadió: "No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él." Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica con mangas, lo cogieron y lo echaron en un pozo vacío, sin agua. Y se sentaron a comer. Levantando la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos: "¿Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pondremos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra." Los hermanos aceptaron. Al pasar unos comerciantes madianitas, tiraron de su hermano, lo sacaron del pozo y se lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas. Éstos se llevaron a José a Egipto. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
José, vendido por sus hermanos y llevado a Egipto, un hijo del propietario muerto para conseguir la herencia; Jesús, crucificado por su pueblo. En verdad las lecturas de hoy tienen el sello, la característica del viernes.
Cada uno de los viernes de Cuaresma va anunciando ese viernes definitivo en el que Jesús fue llevado a la cruz. Lo que quiere la liturgia de la Iglesia es que al escuchar estas lecturas, nuestro corazón se vaya preparando para escuchar la terrible iniquidad de la Cruz y el terrible amor de la Cruz.
Prepararse para el Viernes Santo es preparar el corazón para las dimensiones de la miseria humana y para las dimensiones de la misericordia divina. Prepararse para el Viernes Santo es comprender la terrible injusticia de los hombres y la hermosa Providencia de Dios.
Sabemos el desenlace del relato de José, aunque en estos capítulos veamos cómo se amontonan las injusticias sobre su cabeza, luego descubriremos que había un plan de Dios. Será precisamente José el que salve a sus hermanos. Traicionado por ellos, por ellos ofendido y vendido, sin embargo su historia maltratada está en la historia de salvación que Dios escribe.  Pocas veces en la Biblia queda tan claro que Dios escribe derecho en renglones torcidos. Hay que saber que están torcidos y retorcidos los renglones del corazón humano, pero hay que saber que están derechos y justos y bellos los escritos de Dios. Hay que saber que nuestros propios renglones, las torceduras, los traumas, las heridas, los pecados de nuestra vida, están retorcidos, pero hay que aprender a creer que en esos caminos tortuosos, Dios escribirá también en nuestra vida, escribirá con letra hermosa y con palabras derechas y bellas su amor. 
SALMO RESPONSORIAL: 104

Recordad las maravillas que hizo el Señor.
Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre,
a José, vendido como esclavo. R.

Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R.

El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este Salmo “histórico” es la proclamación de las maravillas que realizó el Señor para la salvación de su Pueblo. Las acciones divinas se enumeran a partir de la Alianza de Dios con Abraham (vs. 8-9), y el designio salvífico es presentado como una prueba constante de la fidelidad de Dios, que lleva a su cumplimiento las promesas hechas al Patriarca (vs. 44-45). La alabanza, la acción de gracias y la obediencia a los preceptos divinos deben ser la respuesta de Israel a la obra de Dios. Una parte de este Salmo se vuelve a encontrar en 1 Crón. 16. 8-22, en el contexto de una acción litúrgica.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 21,33-43.45-46

“Éste es el heredero: venid, lo mataremos”

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo." Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?"

Le contestaron: "Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos." Y Jesús les dice: "¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos." Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
De manera abierta y decisiva Jesús les dice a los jefes del pueblo que “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular”. Declara Jesús de este modo, cuál es su origen de quien procede su autoridad. La piedra desechada, el Crucificado, se convierte en piedra angular, en el Resucitado. Aquí está la lógica y la clave desde donde hemos de leer este pasaje evangélico de hoy. En la muerte del Hijo quedan claros dos proyectos que están en lucha permanente: nuestro egoísmo, marcado por la perversidad y por el acaparamiento, y la bondad de Dios, marcada por su amor humanizador e ilimitado. El relato nos presenta cómo se entrelaza nuestra infidelidad con la fidelidad de Dios, y nuestro rechazo mezquino con su encarnación cargada de bondad y generosidad. – En este tiempo de Cuaresma, pensemos seriamente cómo estamos viviendo el seguimiento de Jesús y cómo continuamos su obra. Hemos de reconocer y acoger a Jesús, de manera personal y comunitaria, como la verdadera y definitiva manifestación de Dios en la historia. Pero esta aceptación ha de tocar todas las esferas de nuestra vida: la razón, el corazón, los sentidos, los sentimientos y actitudes, todo nuestro existir.

ORACIÓN
Amado Dios que en este tiempo de reflexión, tu Espíritu nos ayude a ver si en nosotros(as) hay aquellos sentimientos y actitudes de envidia, resentimiento por alguien, traición, y todo aquello propio del desamor que como humanos podemos sentir y hacer. Que el camino recorrido en esta cuaresma nos lleve a cambiar esto tan inadecuado por actos de misericordia, solidaridad, perdón; a tomar decisiones en ti y a transformar la vida en el amor. Amén

“Dios da a cada uno su talento y su lugar para servir” 

Sábado 07 de Marzo de 2015


LA MISERICORDIA DE DIOS NO TIENE LÍMITES”

PRIMERA LECTURA
MIQUEAS 7,14-15.18-20

“Arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos”

Señor, pastorea a tu pueblo con el cayado, a las ovejas de tu heredad, a las que habitan apartadas en la maleza, en medio del Carmelo. Pastarán en Basán y Galaad, como en tiempos antiguos; como cuando saliste de Egipto y te mostraba mis prodigios. ¿Qué Dios como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad? No mantendrá por siempre la ira, pues se complace en la misericordia. Volverá a compadecerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos. Serás fiel a Jacob, piadoso con Abrahán, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Nuestro mundo mide la grandeza en términos de poder, fuerza, riqueza, ostentación o capacidad de daño. La Biblia conoce un modo distinto de medir el poder: es más fuerte el que puede perdonar más. ¿De quién sino del Espíritu Santo podría venir una frase tan sorprendente como esta que hemos escuchado en la primera lectura: "¿Qué Dios hay como tú, que quitas la iniquidad y pasas por alto la rebeldía del resto de tu heredad?"

Dios no nos trata como enemigos, sino que se pone a nuestro lado contra nuestro enemigo, que es también su enemigo: el pecado. Por eso el perdón es parte de su estrategia de amor con nosotros. Como dice el salmo 103: "él aparta de nosotros nuestros delitos", con lo cual le quita al arrogante su presa, que éramos nosotros mismos. Dicho de otro modo: perdonar demuestra el poder de Dios porque es la victoria contra uno que era inmensamente más fuerte que nosotros: el pecado. 


SALMO RESPONSORIAL: 102
R. / El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor,
 y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este himno de alabanza a Dios comienza en forma de diálogo entre el salmista y su propia alma (vs. 1-6), y luego continúa en el estilo propio de los himnos. Su tema es la infinita bondad del Señor, que se brinda incesantemente a los hombres, en especial a los débiles (vs. 3-4) y a los oprimidos (v. 6). La actitud de Dios hacia los pecadores no es la de un Juez inapelable, sino la de un padre bondadoso (vs. 8-13), que conoce a fondo la miseria del hombre (vs. 14-16). El poema concluye con una invitación a bendecir a Dios, dirigida a todo el universo.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 15,1-3.11-32

“Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido”

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: "Ése acoge a los pecadores y come con ellos." Jesús les dijo esta parábola: "Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna." El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de saciarse de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces, se dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros."

Se puso en camino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado." Y empezaron el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: "Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud." Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: "Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado." El padre le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Muchas personas que se han alejado de la fe cristiana-católica terminan siendo más radicalmente creyentes que muchos de nosotros. Ellos rechazaron quizás la idea de un Dios dictador, contrario al ser humano, y una experiencia religiosa rígida, carente de vida y más fiel a las leyes que a la Buena Noticia enseñada por Jesús. Hemos de estar más atentos a las nobles críticas que muchos, desde el exterior de la Iglesia, nos hacen. No queremos movilizarnos, no estamos dispuestos a hacer más ágiles las estructuras eclesiales. Esto nos vuelve muchas veces duros e implacables con los hermanos. Cuando nos acercamos al texto mal llamado del “Hijo Pródigo” (tendría que llamarse del “Padre Misericordioso”), comprendemos que Jesús estaba en la línea más genuina de la tradición religiosa de Israel y sabía de Dios lo que los profetas, los sabios y los santos del pueblo habían proclamado a lo largo de la historia del pueblo. Jesús aclara de manera contundente que su Padre es el Padre de la Misericordia. Jesús, que conoce bien el misterio, sabe que Dios es puro amor. – Que esta Cuaresma nos sirva para regresar a ese buen Dios que sigue siempre esperándonos para el abrazo, lleno de misericordia.

ORACIÓN
Gracias mi Señor por ser un Padre misericordioso que olvidas nuestras ofensas y haces fiesta cuando de corazón nos arrepentimos. Ayúdanos a aprovechar este tiempo de interiorización, para hacer, a la luz de tu Santo Espíritu, un examen de conciencia, que nos lleve a reconocer nuestras debilidades, fallas y caídas, con dolor y arrepentimiento solicitando tu perdón y ayuda para poder cambiar. Amén 


“La iglesia es un hospital de pecadores, no un museo de santos. Por todos se entregó  Jesús”

Domingo 08 de Marzo de 2015


Domingo 3º de Cuaresma

“LA “SUBVERSIÓN” DEL AMOR SUPERA TODO ODIO Y VIOLENCIA”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 20,1-17

“La Ley se dio por medio de Moisés”

En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras: "Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud. No tendrás otros dioses frente a mí.
No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua debajo de la tierra. No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y biznietos, cuando me aborrecen. Pero actúo con piedad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos. No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso. Fíjate en el sábado para santificarlo. Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que viva en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, y el mar y lo que hay en ellos. Y el séptimo día descansó: por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarás tus días en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás testimonio falso contra tu prójimo. No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La semana pasada dábamos el segundo paso en nuestro “camino cuaresmal”, al contemplar la persona de Jesús y hacer un esfuerzo por escuchar de una manera nueva su Palabra. Llegamos hoy a la mitad de la Cuaresma y al tercer paso de nuestro proceso: “Respetar el mandamiento del Señor y su presencia viva entre nosotros”.
En efecto, la escucha atenta de la Palabra nos conduce hoy hasta el momento en que el pueblo peregrino por el desierto recibe de Dios el “decálogo” que debe orientar su vida en medio del mundo (Ex. 20,1-17). Aquel está constituido por “diez palabras” o propuestas de Dios para que lleguemos a vivir una vida justa y comprometida como creyentes en Dios. Si lees  detenidamente esta primera lectura, encontrarás que siete veces insiste Dios en lo que Él es para nosotros: “Yo soy el Señor, tu Dios…”. Recuerda que siete y diez son números completos en la cultura oriental. Por eso en la base de todo hay una afirmación fundamental: Dios es plenamente nuestro, es nuestro Dios y Señor, la razón de ser de nuestra vida; y nosotros hemos de estar totalmente a su servicio mediante una vida justa y comprometida. Esto se expresa en tres palabras  o compromisos con Dios y siete palabras o compromisos con los hermanos.
Quien vive estos mandamientos con rectitud, como nos dice  el Salmo 18 de hoy, sabe que son una ley perfecta, fiel y  veraz, que abre los ojos a un estilo de vida, da gozo y felicidad.

SALMO RESPONSORIAL: 18
R./Señor, tú tienes palabras de vida eterna.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
 el precepto del Señor es fiel
 e instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
 la norma del Señor es límpida
 y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
 y eternamente estable;
 los mandamientos del Señor son verdaderos
 y enteramente justos. R.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este Salmo se encuentran yuxtapuestos dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero es un himno de intensa vibración lírica, que celebra la gloria del Creador manifestada en la armonía y grandiosidad del firmamento (vs. 2-7). El segundo  -que proviene de una época mucho más reciente- es un poema didáctico, en el que se describen las excelencias de la Ley divina.
A pesar de estas diferencias, la yuxtaposición de los dos poemas no es totalmente artificial, ya que así se establece un paralelismo entre las dos manifestaciones de la gloria de Dios: una en la Creación y en las perfecciones del universo, y otra en la Revelación concedida a su Pueblo, fuente de felicidad y de vida para los que la aman y aceptan sus exigencias.

SEGUNDA LECTURA
1CORINTIOS 1,22-25

“Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero, para los llamados, sabiduría de Dios”
Hermanos: Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero, para los llamados -judíos o griegos-, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Cuando Jesús vino a proclamar el Evangelio de la vida, lo resumió todo en esto: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente, y al prójimo como a ti mismo” (Mc. 12,29-31). Y Pablo, a su vez, dirá: “El amor es el cumplimiento pleno de la ley” (Rom. 13,10). Por eso, escuchar la Palabra de Jesús en esta Cuaresma es respetar sus mandamientos. ¿Qué hemos hecho de este proyecto de Dios?, ¿Vivimos sinceramente en el amor y para el amor?, ¿Respetamos a Dios y a los hermanos?.  

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 2,13-25

“Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: "Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre." Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: "El celo de tu casa me devora." Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: "¿Qué signos nos muestras para obrar así?" Jesús contestó: "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré." Los judíos replicaron: "Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?" Pero hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio de Juan coloca esta manifestación mesiánica de Jesús al comienzo de su actividad pública y en el contexto de una fiesta de Pascua en Jerusalén. Para Juan es muy importante poner a Jesús y a su comunidad en ese marco de la sucesión de las fiestas judías. Eso lo vemos a lo largo de todo el evangelio, pues no hay ningún acontecimiento fuera de ese marco. Juan optó por encuadrar toda la actividad pública de Jesús en el tiempo religioso de los que su propio Evangelio define como “los judíos”. Al organizar la narración en función de una serie de fiestas judías, deja entrever una construcción ideológica y cultural rica, articulada e intencionada (hoy sabemos que las cosas no se sucedieron así, sino que se trata de una organización literaria de la narración, con una intención significativa).
El evangelio de hoy, por su parte nos dice que, antes de la Pascua, Jesús sube a Jerusalén y, al ingresar al templo, encontró una serie de situaciones que desdecían e irrespetaban la identidad de la Casa de Dios. Por eso “hizo un azote de cuerdas y expulsó a todos del templo, diciendo: “¡No sigan haciendo de la Casa de mi Padre un mercado!” Y Él mismo se presenta, luego, como el santuario vivo de Dios.  Ahora bien, después de la muerte y resurrección de Jesús, es destruido el templo de Jerusalén y nosotros pasamos a ser “el santuario de Dios”, el lugar donde Dios habita y recibe culto. Por eso, entendemos mejor a dónde llega la enseñanza del Evangelio de Juan. Hemos de respetar también el santuario de Dios, que somos nosotros. El Señor Jesús habita en nosotros y en nuestro corazón porque, desde el bautismo, somos el lugar vivo de su presencia y de su acción. Pero, así como reside en nosotros, habita también en los hermanos. De ahí que, vivir esta semana de Cuaresma es hacer el esfuerzo por aceptar, respetar y venerar la presencia viva de Jesús en cada uno de nosotros, en una actitud de contemplación y adoración gozosa. Pero es también, aceptar, respetar y venerar la presencia  del Señor en los hermanos con quienes vivo y trabajo. Va a ser un trabajo duro pero liberador, que traerá como consecuencia un cambio de actitud con los demás.
Repitamos varias veces, durante la semana esta oración:
“Señor Jesús, te adoramos y te veneramos presente en mí y en mis hermanos. Tú has hecho de nosotros el lugar de tu presencia y de tu amor; enséñanos a respetar esa presencia y amar sinceramente a los hermanos por amor a ti.”.

ORACIÓN
Gracias Señor por ser tú en nosotros el verdadero templo sagrado, Tú resucitado, eres el único templo; que podamos entender que el culto que te agrada a ti consiste en hacer visible tu amor y misericordia en medio de la humanidad. Que nuestro cuerpo debe ser cuidado porque a través de este servimos y llevamos a más personas a comprender cuál es el verdadero templo. Amén.

“Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para qué quieres vivir?”

                                                                                                          (San Agustín)

Lunes 09 de Marzo de 2015


LA RIQUEZA DE LA LIBERACIÓN NO ES EXCLUSIVA”

PRIMERA LECTURA
2REYES 5,1-15A

“Muchos leprosos había en Israel, sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio”

En aquellos días, Naamán, general del ejército del rey sirio, era un hombre que gozaba de la estima y del favor de su señor, pues por su medio el Señor había dado la victoria a Siria. Era un hombre muy valiente, pero estaba enfermo de lepra. En una incursión, una banda de sirios llevó de Israel a una muchacha, que quedó como criada de la mujer de Naamán, y dijo a su señora: "Ojalá mi señor fuera a ver al profeta de Samaría: él lo libraría de su enfermedad." Naamán fue a informar a su señor: "La muchacha israelita ha dicho esto y esto." El rey de Siria le dijo: "Ven, que te doy una carta para el rey de Israel." Naamán se puso en camino, llevando tres quintales de plata, seis mil monedas de oro y diez trajes. Presentó al rey de Israel la carta, que decía así: "Cuando recibas esta carta, verás que te envío a mi ministro Naamán para que lo libres de su enfermedad."

Cuando el rey de Israel leyó la carta, se rasgó las vestiduras, exclamando: "¿Soy yo un dios capaz de dar muerte o vida, para que éste me encargue de librar a un hombre de su enfermedad? Fijaos bien, y veréis cómo está buscando un pretexto contra mí." El profeta Eliseo se enteró de que el rey de Israel se había rasgado las vestiduras y le envió este recado: "¿Por qué te has rasgado las vestiduras? Que venga a mí y verá que hay un profeta en Israel. Naamán llegó con sus caballos y su carroza y se detuvo ante la puerta de Eliseo. Eliseo le mandó uno a decirle: "Ve a bañarte siete veces en el Jordán, y tu carne quedará limpia." Naamán se enfadó y decidió irse, comentando: "Yo me imaginaba que saldría en persona a verme, y que, puesto en pie, invocaría al Señor, su Dios, pasaría la mano sobre la parte enferma y me libraría de mi enfermedad. ¿Es que los ríos de Damasco, el Abana y el Farfar, no valen más que toda el agua de Israel? ¿No puedo bañarme en ellos y quedar limpio?" Dio media vuelta y se marchaba furioso. Pero sus siervos se le acercaron y le dijeron: "Señor, si el profeta te hubiera prescrito algo difícil, lo harías. Cuanto más si lo que te prescribe para quedar limpio es simplemente que te bañes."

Entonces Naamán bajó al Jordán y se bañó siete veces, como había ordenado el profeta, y su carne quedó limpia como la de un niño. Volvió con su comitiva y se presentó al profeta, diciendo: "Ahora reconozco que no hay dios en toda la tierra más que el de Israel." Palabra de Dios.


REFLEXIÓN
Naamán había ganado muchas guerras pero estaba perdiendo su batalla contra la lepra. La lepra era el punto negro, el gran lunar, el centro de su vergüenza. La lepra era el espacio de derrota de un hombre acostumbrado a triunfar. Pero los hechos se dieron de tal modo que ese espacio de derrota se volviera un espacio de triunfo, no suyo, sino de Dios.
 Es una especie de constante  en la Biblia: aquello que nos avergüenza y nos deshonra es a menudo la grieta por la que el plan de Dios se cuela en nuestros planes. Dios irrumpe por la brecha abierta que dejan nuestras derrotas y problemas no resueltos. De este modo transforma lo más bajo en lo más alto. Cuando somos así salvos no cabe espacio para el orgullo sino sólo proclamación de la piedad y el poder de Dios.  Naamán se cargó unas cuantas arrobas de regalos para el rey de Israel: "diez barras de plata, seis mil monedas de oro, diez vestidos nuevos...". Eliseo no acepta los regalos. No por falta de educación sino porque Naamán debía entender que las relaciones con el Dios de Israel no eran comparables a las relaciones políticas entre los reyes que este general conocía.
 En las leyes de la diplomacia los "regalos" son el método usual para buscar el favor o gracia del rey o soberano a quien se ofrecen. Tal recurso es superfluo cuando se trata del Dios Altísimo, el Dios de Israel: nada le hace falta y su gracia no está en subasta al mejor postor. Aceptar este lenguaje es maravilloso y a la vez difícil. Maravilloso porque nos introduce en la dimensión del amor sin intereses. Difícil porque implica reconocer la radical indigencia que tenemos en aquellas cosas que son tan importantes en nuestra vida como era la salud en la vida de Naamán.
SALMO RESPONSORIAL: 41
R. / Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios?

Como busca la cierva
corrientes de agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío. R.

Tiene sed de Dios,
del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver
el rostro de Dios? R.

Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R.

Que yo me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
La unidad temática, el estilo y la repetición del mismo estribillo a intervalos regulares (42. 6, 12; 43. 5) indican que los Salmos 41 y 42 forman un mismo poema. En él se armonizan admirablemente la hondura del sentimiento religioso y la eficacia de la expresión lírica. El v. 7 indica que el autor del Salmo  -probablemente un levita- se encuentra lejos de la Tierra santa, en las cercanías del monte Hermón, y suspira por volver a gozar de la presencia divina en el Santuario de Sión. A pesar de sentirse olvidado de Dios (42. 10), el salmista no ha perdido la esperanza, y confía en que el Señor volverá a guiar sus pasos hasta su santa Montaña (43. 3).
LECTURA DEL EVNGELIO
LUCAS 4,24-30

“Jesús, igual que Elías y Eliseo, no ha sido enviado únicamente a los judíos”

En aquel tiempo, dijo Jesús al pueblo en la sinagoga de Nazaret: "Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de
Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio."

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

REFLEXION
El rechazo del que Jesús es objeto en su patria chica presagia el rechazo total de que será objeto en Israel. Lucas anticipa también la futura extensión del programa mesiánico de Jesús a todas las naciones paganas: “Les aseguro que ningún profeta es aceptado en su patria”. Los dos ejemplos comparativos, el de la viuda de Sarepta (1 Re 17,7-16) y el de Naamán el Sirio (2 Re 5,1-14), dejan entrever que el alcance de la misión de Jesús no se circunscribe sólo a Israel. El fanatismo religioso de sus compatriotas no se contenta con recriminarle su falta de compromiso político: “Al oírlo, todos en la sinagoga se indignaron... y lo llevaron a un barranco del monte con intención de despeñarlo”. De hecho, al final de su vida lo sacarán fuera de la ciudad de Jerusalén y lo ejecutarán como si fuera un zelota más, crucificándole en medio de dos malhechores. La inscripción INRI es una acusación de que el Maestro se había autoproclamado “rey de los judíos”. Su misma gente se la ingeniará y lo harán callar. Le aplicarán el rigor del egoísmo y por fin le asesinarán. – ¿Hasta qué punto y por qué motivos rechazamos nosotros al Jesús inquietante?

ORACIÓN
Señor cuánto debemos agradecerte, porque nos das a entender que eres el Dios del universo, que rescata a todas sus criaturas; no te centras en escogencias o limites, sino que anhelas que toda persona vuelva a Ti y te reconozca como el Dios de la vida y el amor que diseñó y creó  un mundo donde todos cabemos y podemos recibir los beneficios de tu amor. Amén.


“Como creyentes estamos llamados a ser tolerantes, a respetar las demás  y a trabajar por la unidad de los cristianos(as)”

ABRIL 2015

PASCUA:  UNA HISTORIA DE AMOR Y DE AMISTAD

Después de haber sido preparados, motivados y retados en estas cinco semanas de Cuaresma, entramos a celebrar y especialmente a vivir este tiempo maravilloso y centro de la vida de fe del cristiano llamado la “Pascua”. Cincuenta días a partir del Jueves Santo y en el llamado Triduo Pascual  de la experiencia de la Resurrección; tiempo de vida y bendición que va a tener su culmen o plenitud en Pentecostés.

La Pascua ( Paso de Dios) es un ritual que desde el Antiguo Testamento se originaba en una fiesta campesina (agrícola y pastoril) celebración de la vida y de la esperanza, que se realizaba en el paso del invierno a la primavera. Era una fiesta y sigue siendo para el creyente la despedida del invierno (adversidades y problemas) e inicio de la primavera (recolección de una nueva siembra o bendición). Total, la Pascua antigua hebrea era toda una señal o inicio de una vida nueva, que más adelante se hace más conocida cuando el pueblo ya estaba en el último tiempo en Egipto y soñaba con la liberación definitiva por parte de Dios a través de Moisés de manos del gran faraón que los oprimía  y esclavizaba.
 Ya más adelante en el nuevo tiempo, es decir, en Jesús, sus nuevos discípulos y discípulas que han experimentado signos del amor de Dios, que se ha ofrendado en la cruz a través de su Hijo, experimentan la Resurrección, que es el nuevo y definitivo signo del amor de este Dios que en Jesús se descubre como Padre.

“LA VIDA HA VENCIDO DEFINITIVAMENTE LA MUERTE”. Por ello la nueva comunidad que nace en torno al Resucitado hará eco del canto de gozo de la comunidad orante que en Jesús se hace vencedora: “Este es el día en que actúo el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo.” Salmo 117,24.  Este canto de victoria y alegría resonará en toda la Iglesia dentro de todos estos cincuenta días del tiempo pascual. A través de esta experiencia de resurrección seguimos cantando a la vida como un hecho que no pasa de moda, que por grande que sea la adversidad nos abre un camino nuevo de esperanza y liberación para todos los desfigurados y crucificados de este tiempo en el mundo, nos lo abre  a la  gran y mejor noticia de este tiempo de pascua: “Si Cristo se transfiguro y resucito entonces también todos nosotros seremos transfigurados y resucitaremos con Él. Esa es la noticia más importante de estos días; noticia de alegría y esperanza. No es cualquier alegría barata y pasajera, por eso dejémonos contagiar de ese espíritu de victoria, esperanza y gozo.

Vivamos este tiempo de Pascua; PASCUA es un tiempo nuevo,  como dice el profeta Isaías: “Dejar el ayer y descubrir un nuevo camino que se abre dentro de nuestros desiertos” Isaías 43,16-18. PASCUA es un tiempo para construir la verdadera amistad y vivenciar para luego compartir  el verdadero amor que se nos ha dado en la cruz. PASCUA es el tiempo para volver a soñar y trabajar por la vida compartida, es decir por la comunidad solidaria y fraterna que nace en torno al amor misericordioso del resucitado. PASCUA es el momento y el tiempo para la fe; como lo reflexionaremos al final de la cartilla en nuestra cuarta llave de bendición;  resucitados tenemos que volver a creer.  PASCUA es el tiempo para volver a hacer de la Palaba y la oración el centro y eje de la vida de la comunidad. PASCUA es el tiempo y la oportunidad de bajar del monte Tabor donde hemos sido transfigurados y lanzarnos con ardor en el corazón y valentía a la gran tarea del discípulo (a) que es la misión. Trabajo no fácil y arduo que nos espera; la misión de hacer de esta sociedad cada vez más egoísta y excluyente, un espacio de justicia, equidad amor, reconciliación y paz.
Si de verdad vivimos profundamente el espíritu de la Cuaresma, y ahora nos sentimos en PASCUA resucitados en Jesús, por el amor del Padre, tendremos que decir y hacer algo  en nuestra sociedad, en el sistema de salud, empleo, educación,  vivienda, política y aún sistema eclesial, que siguen oprimiendo, excluyendo y apoderándose para unos pocos de lo que nos pertenece a todo el pueblo de Dios. Total, al igual que la Navidad y todo el caminar de fe del creyente “LA PASCUA ES VERBO Y NO SUSTANTIVO”, es decir es una invitación al compromiso, a vivir en  amor  y siempre en comunidad, la existencia del evangelio del Reino de Dios.  PASCUA en la propuesta o lema de este año es, con fe y astucia aplicar las llaves de la bendición a estos días que nos llevaran como lo propondremos más adelante a vivir de Pentecostés en Pentecostés.

Oro por ti y  los tuyos, tu comunidad tus proyectos en este tiempo de Pascua. Te entrego de nuevo las llaves de la bendición en este nuevo mes, declarando que la bendición de Jesucristo Resucitado te transfigurará y abrirá nuevas puertas y oportunidades en su amor.  Bendiciones y  felicidades en este nuevo tiempo.                  

Roberto Zamudio

PROMESA BÍBLICA DEL MES: 
“Jesús el crucificado ha resucitado” Marcos  16.6

´ORACIÓN AL COMENZAR EL DÍA

Mi corazón se llena de gozo junto a ti y cada día con alegría te digo, “Buenos días mi Señor. Te busco en la mañana, trato de hacerlo, antes de que salga el sol, en medio del silencio, porque eres Tú  mi prioridad, eres el motor de mi vida.  Señor Gracias, porque  haces maravillas en mi y en los que me rodean y estás allí siempre guiando nuestros pasos,  Dios de la humildad y la sencillez. Tantas bellezas mereces que te diga, que te alabe sin medida, porque fuiste capaz de entregarte por mí, de  amarme plenamente y de haber puesto tu creación a entera disposición para mí y mis hermanos.  Que ingrato(a) he sido, cuando solo creo  en lo que veo y desconozco el misterio más grande de tu Ser y de mi existencia: “Dar la vida por lo demás”. Gracias, porque aún sin merecerlo me revelas  ese  misterio, profundo  y descomplicado; ayúdame Señor a entenderlo y ponerlo en práctica en mi día a día.
No necesito tocar ni ver cuando el corazón lo he dejado llenar de Ti, por eso te pido  por favor que cada día aumentes mi fe, que pueda vivir y  creer más allá de lo que ven mis ojos, aún a pesar de las circunstancias. Quiero ir a caminar este día contigo, tomado de tu mano, con la certeza que  no estoy solo,  de que me sostienes, fortaleces y me guías en la gran tarea de construir tu Reino. Amen


ORACIÓN AL FINALIZAR EL DÍA

Gracias Señor, porque aquí en la quietud de la noche, me permites tener este momento para estar a solas contigo, tengo la certeza que hoy me regalaste lo que me enriqueció el espíritu, lo que me fortaleció el alma, lo que traspaso barreras y trascendió en el tiempo: Tu Bendición mi Dios supremo, bello y hermoso.  Necesito que refuerces en mí el verdadero sentido de la fe, esa que ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible. Sé que tú estás aquí al anochecer, siento tu presencia y tu calor, eres tu Señor llenando mi vida con luz y guía, eres capaz de hacer cosa nuevas en mi vida, capaz de rescatarme, liberarme y sanarme. Te pido Dios de la ternura, que derrames abundante gracia tuya en mi vida y en la de quienes me rodean, que llegue la fe que da la paz que tanto buscan nuestros hogares. Actúa por favor  mientras descansamos, me despido con la seguridad que como Padre, Hijo y Espíritu Santo nos sigues amando y transformando, como nos lo demostraste con tu dolorosa pasión y hermosa resurrección. Amén


Martes 10 de Marzo de 2015


“EL PERDÓN FORJA SERES HUMANOS LIBRES Y TOLERANTES”
  
PRIMERA LECTURA
DANIEL 3,25.34-43

“Acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde”

En aquellos días, Azarías se detuvo a orar y, abriendo los labios en medio del fuego, dijo: "Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia. Por Abrahán, tú amigo; por Isaac, tu siervo; por Israel, tu consagrado; a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas. Pero ahora, Señor, somos el más pequeño de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados. En este momento no tenemos príncipes, ni profetas, ni jefes; ni holocausto, ni sacrificios, ni ofrendas, ni incienso; ni un sitio donde ofrecerte primicias, para alcanzar misericordia.

Por eso, acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde, como un holocausto de carneros y toros o una multitud de corderos cebados. Que éste sea hoy nuestro sacrificio, y que sea agradable en tu presencia: porque los que en ti confían no quedan defraudados. Ahora te seguimos de todo corazón, te respetamos y buscamos tu rostro, no nos defraudes, Señor. Trátanos según tu piedad, según tu gran misericordia. Líbranos con tu poder maravilloso y da gloria a tu nombre, Señor."
Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
En la primera lectura de hoy encontramos un texto fascinante del libro de Daniel. Sabemos bien que cuatro jóvenes fueron arrojados al fuego por no seguir las indicaciones del rey seléucida Antíoco IV Epífanes de comer carne impura. Y el verso que introduce la lectura confiesa que hay cuatro hombres caminando en medio del fuego. En este contexto, el libro de Daniel pone en labios de Azarías, uno de los tres jóvenes condenados en Babilonia al horno de fuego por no querer adorar a los ídolos falsos y ser fieles a su fe, esta oración. La cual es parecida a otras que ya hemos leído, como la de Daniel y la de Ester. Azarías reconoce el pecado del pueblo: “estamos humillados a causa de nuestros pecados”; expresa ante Dios el arrepentimiento; “acepta nuestro corazón arrepentido como un holocausto de carneros y toros”; y el propósito de cambio: “ahora te seguimos de todo corazón, buscamos tu rostro”. Sobre todo expresa su confianza en la bondad de Dios : “no nos desampares, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia…trátanos según tu clemencia y tu abundante misericordia”. Para ello no duda en buscar la intercesión ( la recomendación) de unas personas que sí habían gozado de la amistad de Dios: los patriarcas Abrahán, Isaac y Jacob (Israel).     

SALMO RESPONSORIAL: 24
R. / Señor, recuerda tu misericordia.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO:

Este es un salmo alfabético: en hebreo, cada verso comienza con una nueva letra del alfabeto. Canto a la bondad y el amor de Dios y petición humilde de orientación y enseñanza. El cristiano sabe que el amor de Dios se hizo presente de manera nueva e insuperable en la persona de Jesús. Él es quien debe guiarlo y enseñarle la verdad que conduce a la vida.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18,21-35

“Si cada cual no perdona de corazón a su hermano, tampoco el Padre os perdonará”

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: "Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?"

Jesús le contesta: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo." El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.

Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes." El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré." Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El fundamento de la relación de un cristiano con su prójimo es extensión de la relación que Dios tiene con él. Lo que Dios ha hecho con una persona, es lo que la persona tiene que hacer con sus semejantes, sus hermanos. Jesús insiste que hay que amarse mutuamente de la misma manera que él nos amó. Pablo nos recuerda que el perdón hay que hacerlo efectivo, ya que el Padre-Dios es el que ha perdonado primero. Esta parábola propia de Mateo, colocada como conclusión del discurso sobre la comunidad, es una verdadera exhortación al perdón. La comunidad vive no porque no cometamos errores o no nos ofendamos, sino porque somos perdonados y perdonamos. El mal, en lugar de dividir y aislar al uno del otro, debe superarse en el perdón reciproco. Precisamente donde hay comunidad huye el mal ¿y de dónde podría huir sino de ella, desde el momento en que toda la ley se compendia en el amor al hermano? El perdón es la victoria constante del amor. – Que durante este tiempo de Cuaresma podamos alejarnos del pecado, que divide y excluye, y pasemos a una experiencia del Espíritu, que une en el perdón, incluye y promueve la vida.

ORACIÓN
Señor, en este tiempo tan propicio para la reconciliación contigo, con nosotros mismos  y con nuestro prójimo, ayúdanos a reconocer, qué cosas andan mal en nuestra vida espiritual, respecto a nuestras debilidades y a todo aquello que nos  aparta de tu proyecto de amor, es decir, “qué nos hace pecadores(as)”; y que cantando te digamos: “Renuévanos Señor Jesús…..” “Venimos ante ti Señor con corazones sinceros, llenos de alabanza y de   adoración…. Amén.

“Nada nos asemeja tanto a Dios como estar dispuestos a perdonar"