jueves, 1 de diciembre de 2011

Sábado, 17 de diciembre de 2011

“JESÚS EL HIJO DE YAVHE”

PRIMERA LECTURA
GENESIS 49,2.8-10


“NO SE APARTARÁ DE JUDÁ EL CETRO NI EL BASTÓN DE MANDO”

Acérquense para oir, hijos de Jacob,
escuchen a su padre Israel.
"Judá, tus hermanos te alabarán.
Tomarás por el cuello a tus enemigos,
y tus propios hermanos te harán reverencias.
¡Tú, Judá, hijo mío!
Eres como un cachorro de león
cuando deja de devorar a su víctima:
se agacha, se echa en el suelo,
como si fuera un león grande.
¿Y quién se atreverá a molestarlo?
Nadie le quitará el poder a Judá
ni el cetro que tiene en las manos,
hasta que venga el dueño del cetro

REFLEXIÓN
Este texto está tomado de lo que algunos han llamado el “testamento profético de Jacob”, ya a finales del primer libro del Antiguo Testamento. Allí, Jacob se despide de sus hijos, dándole un lugar privilegiado a la tribu de Judá, de la cual nació el rey David y de la cual nacería el Mesías. Las imágenes del león y del cetro o bastón de mando, indican que Judá dominará sobre sus hermanos, su tribu sobre las demás. Este anuncio, que en principio pudo ser interpretado como referido a David o a su hijo Salomón, fue más tarde releído y referido al futuro Mesías. La línea mesiánica estaría ligada, así, a la tribu de Judá, a la familia de David, de la cual nacería -como lo dice el evangelio- Jesús, Hijo de José y de María, en quien se cumplen todas las profecías y esperanzas: Él traerá la justicia, instaurará la paz, optará de manera especial por los pobres y humildes, y será bendición de todos los pueblos de la tierra.

SALMO RESPONSORIAL: 71
R. / Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 1,1-17

“GENEALOGÍA DE JESUCRISTO, HIJO DE DAVID, HIJO DE ABRAHAM”

Esta es una lista de los antepasados de Jesucristo, que fue descendiente de David y de Abraham:
Abraham fue padre de Isaac, este lo fue de Jacob y este de Judá y sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zérah, y su madre fue Tamar. Fares fue padre de Hesrón y este de Aram. Aram fue padre de Aminadab, este lo fue de Nahasón y este de Salmón. Salmón fue padre de Booz, cuya madre fue Rahab. Booz fue padre de Obed, cuya madre fue Rut. Obed fue padre de Jesé, y Jesé fue padre del rey David.

El rey David fue padre de Salomón, cuya madre fue la que había sido esposa de Urías. Salomón fue padre de Roboam, este lo fue de Abías y este de Asá. Asá fue padre de Josafat, este lo fue de Joram y este de Ozías. Ozías fue padre de Jotam, este lo fue de Acaz y este de Ezequías. Ezequías fue padre de Manasés, este lo fue de Amón y este de Josías. Josías fue padre de Jeconías y de sus hermanos, en el tiempo en que los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia.

Después de la cautividad, Jeconías fue padre de Salatiel y este de Zorobabel. Zorobabel fue padre de Abihud, este lo fue de Eliaquim y este de Azor. Azor fue padre de Sadoc, este lo fue de Aquim y este de Eliud. Eliud fue padre de Eleazar, este lo fue de Matán y este de Jacob. Jacob fue padre de José, el marido de María, y ella fue madre de Jesús, al que llamamos el Mesías.

De modo que hubo catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta la cautividad de los israelitas en Babilonia, y otras catorce desde la cautividad hasta el Mesías.

REFLEXIÓN
El evangelista Mateo presenta hoy una espléndida lista de los antepasados de Jesús. Se trata de un ejercicio en el que confluyen teología e historia. Ésta es la comprensión que hacen las primeras comunidades cristianas: Si Jesús es tan importante, lo lógico es vincular sus origines a una cadena de personas muy importantes para el pueblo.

Este árbol genealógico vincula a Jesús con quienes han configurado la historia de su pueblo, patriarcas, reyes, sacerdotes, profetas; también mujeres extranjeras y profetas populares. Es una relectura de la historia del pueblo de Israel, que desemboca en Jesús, el Mesías.

Es importante observar que en los antepasados de Jesús tienen cabida personas que han sido instrumentos para realizar la voluntad de Dios; ése es carácter teológico de este relato. Si no lo vemos así, fácilmente podemos llegar a pensar que se trata de una cadena histórica de muchos hombres poderosos, con poca participación de la mujer. Sin embargo es en una mujer, María, en la que converge y tiene desenlace toda esta historia.

Hoy estamos invitados por la Palabra de Dios a recuperar la memoria. Seguramente en nuestra comunidad han existido hombres y mujeres muy valiosos que han sido testimonio de auténtico compromiso cristiano

ORACIÓN
Señor, haz que la Navidad abra mis ojos a tu grandeza y me devuelva la alegría que el pecado me robó. Que tu nacimiento traiga la bendición a mi vida para que, ya restaurada, sea bendición para todos los que te buscan. Amén.

Domingo, 18 de diciembre de 2011

“ALÉGRATE LLENA DE GRACIA”

PRIMERA LECTURA
2 SAMUEL 7,1-5.8B-12.14A.16

“EL REINO DE DAVID DURARÁ POR SIEMPRE EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR”


Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda." Natán respondió al rey: "Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo."
Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra.
Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y, cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."


REFLEXIÓN
La lectura del segundo libro de Samuel nos cuenta que, deseando David edificarle una casa a Yahvé en Jerusalén, Yahvé dirigió la palabra al profeta Natán, para comunicarle que no sería David quien le edificaría una casa a Yahvé, sino que Yahvé le edificaría una casa a David. En aquellos tiempos «casa» se entiendía de varias maneras, como Templo, como morada, o como descendencia. Esta profecía quiere decir es que Dios le dará una descendencia a David, es decir, la permanencia del linaje de David sobre el trono de Israel. Está es la promesa que hace Yahvé a David y que la tradición posterior interpretará en relación con el Mesías como hijo-descendiente de David. La primitiva Iglesia entendió estas palabras en relación con Jesús como el verdadero Mesías. Mateo y Lucas se esfuerzan en presentar en sus genealogías a Jesús como descendiente de David, y varias veces se le llama Hijo de David. Es claro, Jesús es el Mesías esperado, en él se cumplen las promesas de Dios.


SALMO RESPONSORIAL: 88
R/ Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad." R.

"Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades."" R.

Él me invocará: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora."
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.

REFLEXIÓN

En los versículos que hemos leído del larguísimo salmo 88 están dispuestos en la liturgia para mostrarnos la relación de Jesús con Dios. El salmo es un himno al Creador seguido de un oráculo mesiánico. En este oráculo el salmista pone en boca de Dios estas palabras: yo lo nombraré mi primogénito, altísimo entre los reyes de la tierra. Se refiere al Mesías, al salvador esperado, pero que nosotros como cristianos lo leemos claramente referido a Jesús. Él es el Hijo, la primicia por la que todos seremos salvados, el primogénito entre todos los hombres. Por su predicación, por su sencillez y servicio a los más pequeños, por su sí incondicional a Dios hasta la muerte, Dios lo resucitó haciéndolo altísimo entre los reyes de la tierra.

SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 16,25-27


“EL MISTERIO, MANTENIDO EN SECRETO DURANTE SIGLOS, AHORA SE HA MANIFESTADO”


Hermanos: Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en los escritos proféticos, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe al Dios, único sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


REFLEXIÓN
La segunda lectura tomada de la carta de Pablo a los Romanos nos presenta una oración de alabanza a Dios, con la que concluye toda la carta. La oración está dirigida a Jesucristo, en él cual se revela el misterio que Dios había mantenido oculto por siglos, pero que ahora, gracias a la Escritura y la predicación del mismo Jesucristo fue dado a conocer a todos, pero especialmente a los gentiles para la obediencia de la fe. Finaliza con una bendición tomada de las costumbres judías. Reconocemos que el misterio oculto por los siglos, es Jesús mismo que ahora nos revela el rostro del Padre y que se convierte en salvación para de todos los hombres.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,26-38

“CONCEBIRÁS EN TU VIENTRE Y DARÁS A LUZ UN HIJO”


En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?"
El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.


REFLEXIÓN
En el evangelio leemos el anuncio del ángel a María del nacimiento de Jesús, que la convierte en la primera discípula y evangelizada: escucha la palabra de Dios, es capaz de reconocer que la acción de Dios pasa por los más pequeños y humildes. María era una mujer joven y pobre de un pueblo muy pequeño del norte del país. Ella recibe el anuncio del ángel, que la sorprende pero que sabe reconocer la acción de Dios en el anuncio. Le dice sí a Dios. A diferencia de Zacarías el signo que pide María no parte de la incredulidad, sino de la necesidad de poner por obra las palabras del ángel.
El evangelista Lucas pone de manera consecutiva el anuncio a Zacarías y el anuncio a María para resaltar que la acción de Dios se manifiesta fuera del Templo, fuera del lugar sagrado, en medio de los pobres y abandonados, como lo es María triplemente excluida por ser mujer, por ser pobre y por ser joven. Y es en ese lugar de marginación y pobreza donde el proyecto de Dios para la humanidad va a fructificar, por medio del sí consciente de María y de todos los que se identifican con ella.
El niño que nacerá de María será el Salvador, el Mesías, un «Hijo de Dios». Dios se hace ser humano en la persona de Jesús para que siendo como él, los seres humanos seamos semejantes a Dios. Pero no lo hace en contra de la voluntad de los hombres. María, con su «sí» al proyecto de Dios, introduce a Jesús en la historia, haciéndose hombre pobre y creyente.
Adviento es tiempo de preparación, de espera de la fiesta de la Natividad, de la manifestación del Mesías. Participar de esta fiesta es asumir la misma dinámica de María que le dice sí a Dios, y la misma actitud de Dios que se hace pobre para nuestra salvación en la persona de Jesús de Nazaret.


ORACIÓN

Señor haznos dóciles a tu acción como lo hizo María, que creamos confiadamente en ti, que podamos darte un SI sincero de la misma forma que lo hizo María, nace Señor en nuestro corazón en esta Navidad. Amén.

Lunes, 19 de diciembre de 2011

“DIOS PREPARA LA VENIDA DEL MESÍAS”


Las lecturas de hoy nos presentan el anuncio de dos nacimientos, Sansón y Juan Bautista. La llegada de cada ser humano a este mundo es una inmensa pregunta al futuro. La Historia misma es ante todo el tejido de las decisiones, pequeñas o grandes, que vamos tomando, y por ello la voluntad de cada persona es un elemento más de libertad para el conjunto de la humanidad.
En este caso los dos nuevos seres humanos tendrán una característica en común: una inmensa fortaleza. La proverbial fuerza física de Sansón y el poder de la denuncia de hacen pareja. Aunque, si bien lo pensamos, hay varios contrastes entre estos dos formidables siervos de Dios.

PRIMERA LECTURA
JUECES 13,2-7.24-25a


“EL ÁNGEL ANUNCIA EL NACIMIENTO DE SANSÓN”


En aquellos días, había en Sorá un hombre de la tribu de Dan, llamado Manoj. Su mujer era estéril y no había tenido hijos. El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: "Eres estéril y no has tenido hijos. Pero concebirás y darás a luz un hijo; ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro, porque concebirás y darás a luz un hijo. No pasará la navaja por su cabeza, porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer. Él empezará a salvar a Israel de los filisteos."
La mujer fue a decirle a su marido: "Me ha visitado un hombre de Dios que, por su aspecto terrible, parecía un mensajero divino; pero no le pregunté de dónde era, ni él me dijo su nombre. Sólo me dijo: "Concebirás y darás a luz un hijo: ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro; porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer hasta el día de su muerte." La mujer de Manoj dio a luz un hijo y le puso de nombre Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo. Y el espíritu del Señor comenzó a agitarlo.

REFLEXIÓN
Sansón es la imagen de un hombre que quiere cambiar su entorno; Juan Bautista es aquella voz que llama a cada uno a revisar su propia vida. Sansón mira y hace mirar hacia fuera; Juan mira y hace mirar hacia adentro. Como Sansón actúa hacia fuera, desconoce su propio interior, y allí, en su mundo interior de afectos, es atrapado por un cariño que finalmente lleva al desastre su camino. En paralelo: como Juan denuncia la infidelidad interior, la del corazón, es encarcelado por un rey que vive encadenado a una pasión ilícita. Finalmente: aunque Sansón fue atrapado por ese afecto interior, al final de sus días ejerció a su modo su vocación y puso su fortaleza al servicio del plan divino. Paralelamente, aunque Juan fue encarcelado en su cuerpo, su profetismo obró en libertad y su muerte dejó una página imborrable de santidad y fidelidad que todavía hoy nos libera y hace inmenso bien.


SALMO RESPONSORIAL: 70
R/ Que mi boca esté llena de tu alabanza y cante tu gloria.
Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R.

Contaré tus proezas, Señor mío,
narraré tu victoria, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,5-25


“EL ÁNGEL GABRIEL ANUNCIA EL NACIMIENTO DE JUAN BAUTISTA”

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada.
Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto."
Zacarías replicó al ángel: "¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada." El ángel le contestó: "Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento."
El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo: "Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres."


REFLEXIÓN

El evangelio de hoy presenta el anuncio del nacimiento de Juan a Zacarías, un anciano sacerdote, servidor en el templo de Jerusalén. Los términos del anuncio son similares a los del anuncio a María; sin embargo, Zacarías no cree que el designio de Dios pueda ser posible, dada la avanzada edad de él y de su esposa Isabel.

Las palabras del ángel clarifican a Zacarías el proyecto de Dios, a la vez que confrontan la fe del sacerdote. Aquí no hay una respuesta de disposición total; al contrario, Zacarías duda del querer de Dios, lo que va a generar su mudez. La mudez de Zacarías es una muestra del silencio sacerdotal y religioso ante la venida del Hijo de Dios. En esa lógica cultual no es fácil celebrar el anuncio de un hijo, aunque éste les devuelva el reconocimiento social y religioso.

Hoy también los creyentes estamos llamados a someter a juicio nuestra fe en Dios y reconocer su voz en los signos de los tiempos, que exigen nuestra respuesta. Históricamente han sido muchos los silencios que silencian también a Dios Nosotros no podemos callar y no podemos desconfiar de la grandeza del poder de Dios, que mantiene su promesa de liberación, aun valiéndose de los medios más inesperados.

ORACIÓN
Señor, queremos creer en ti, ayúdanos a nunca desconfiar de tus promesas, auméntanos la fe, que estemos siempre dispuestos a hacer lo que nos pidas, lo que se necesite, más allá de toda lógica, a confiar en ti plenamente en lo que eres y haces. Amén

Martes, 20 de diciembre de 2011

"HÁGASE EN MI SEGÚN TU PALABRA”


PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 7,10-14

“MIRAD: LA VIRGEN ESTÁ ENCINTA”


En aquellos días, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".

REFLEXIÓN
Miremos el sentido original que tiene este texto tan conocido. Isaías quiere hacer entrar en razón a Acaz, rey de Judá, para que no se fie de los poderes humanos, porque quería aliarse con Asiria contra las amenazas de Damasco y Samaria. Entonces poniendo palabras en boca de Dios, el profeta le propone que pida una señal que certifique que las promesas de Dios no son espejismos engañosos. La actitud del rey es ambigua: por una parte, parece tener tanto respeto al Señor que teme ponerlo a prueba; pero por otra, se confía más al poder de Asiria contra sus enemigos que en Dios. Ante la negativa de Acaz de pedir una señal, el mismo Dios hace anuncio de la misma: “la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”.


Por otro lado, tiene su gracia la pregunta de Isaías con la inicia el texto, al asustado e incrédulo rey Acaz: "¿les parece poco cansar a los hombres, que quieren cansar también a Dios?". ¿Por qué le habla de cansar a los hombres? ¿Qué es eso de cansar a Dios.?. El sentido de ese "cansar" es algo como "fastidiar, molesta". Acaz "cansa" a los hombres porque su reinado carece del vigor, del "liderazgo" que le da confianza y alegría a un pueblo. Acaz "cansa" a Dios en cuanto su falta de confianza en el liderazgo de Dios. Dicho de otro modo: Acaz ni guía ni se deja guiar; ni lidera ni deja a Dios tomar control de su vida.


En el texto el término utilizado: "la virgen" está encinta y dará a luz un hijo” alude a una concepción o un nacimiento milagroso, pues "virgen" en el hebreo equivale a una joven o doncella, mujer en edad de matrimonio aunque sin hijos, probablemente la esposa o una de las esposas del mismo Acaz. De acuerdo con esto, el sentido primero de las palabras del profeta sería: "aun en medio de esta crisis política y de esta incertidumbre agobiante, Dios mantiene su promesa a la descendencia de David: así como tú eres rey, ya Dios anuncia heredero, porque habrá un futuro; tenemos a Dios con nosotros". Este sentido original, si quedar anulado, queda enriquecido al paso del tiempo. Dios no sólo sosiega y da un camino a Acaz. Dios sosiega y abre un camino a la humanidad, que en aquella Virgen por excelencia, recibe al verdadero Emmanuel. Es el misterio gozoso de la Navidad.

SALMO RESPONSORIAL: 23


R/ Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria.


Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.


¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.


Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,26-38

“CONCEBIRÁS EN TU VIENTRE Y DARÁS A LUZ UN HIJO”

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin."
Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.


REFLEXIÓN
En estos días de adviento, María, la Madre de Jesús, es una persona clave para entender por dónde transita el plan de Dios. En la disponibilidad de María, los creyentes encontramos un modelo de discipulado. El anuncio del ángel a María acontece a través de un diálogo, entre ella y un mensajero de Dios. A diferencia del anuncio a Zacarías, el encuentro se da fuera del templo y con una persona humilde, lejos de toda dignidad sacerdotal. María, una mujer joven, sin esposo, oriunda de Nazaret, es el medio elegido por Dios para la encarnación de su Hijo, lo que significa que los pobres son los elegidos para realizar el proyecto liberador de Dios.
Los temores de María son normales; ella podría caer en manos de los legalistas, que la pueden apedrear por su embarazo antes del matrimonio; sin embargo, ella dice sí, está dispuesta a correr todos los riesgos. La respuesta incondicional de María la convierte en discípula, ya que sabe distinguir la voz de Dios, la escucha atentamente, la pone por obra y en ese sentido participa plenamente del proyecto de salvación.


ORACIÓN


Niño de Belén, te he esperado desde siempre. Mi corazón, que anhela tenerte cerca, te dice: no tardes tanto. No tardes tanto, porque las madres agobiadas, en Ti pueden ser felices. No tardes tanto, porque los niños abandonados en ti encuentran protección. No tardes tanto porque los campesinos sin tierra, en Ti vuelven a creer. No tardes tanto, porque la humanidad entera, sin Ti, se acaba en el caos y la confusión. Niño de Belén, yo, que te he esperado desde siempre, quiero que en mi pongas tu morada. Amén.

Miércoles, 21 de Diciembre de 2011

“HÁGASE EN MI SEGÚN TU PALABRA”



PRIMERA LECTURA
CANTAR DE LOS CANTARES 2,8-14



"LLEGA MI AMADO, SALTANDO SOBRE LOS MONTES "


¡Oíd, que llega mi amado, saltando sobre los montes, brincando por los collados! Es mi amado como un gamo, es mi amado un cervatillo. Mirad: se ha parado detrás de la tapia, atisba por las ventanas, mira por las celosías.

Habla mi amado y me dice: "¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Porque ha pasado el invierno, las lluvias han cesado y se han ido, brotan flores en la vega, llega el tiempo de la poda, el arrullo de la tórtola se deja oír en los campos; apuntan los frutos en la higuera, la viña en flor difunde perfume. ¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Paloma mía, que anidas en los huecos de la peña, en las grietas del barranco, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz, porque es muy dulce tu voz, y es hermosa tu figura."

REFLEXIÓN
El texto poético del Cantar de los Cantares nos aproxima a esa experiencia, íntima y transformante, descrita en términos esponsales. ¡Oh, qué gozo para la niña enamorada, sentir los pasos del amado! ¡Qué palpitar en su corazón, qué rubor en sus mejillas, qué esplendor de sonrisa en sus labios! "¡Es él, es él!", le grita el corazón, y ella, temerosa y gozosa a la vez, apenas asoma a la ventana, para comprobar con júbilo impetuoso, que lo que anunció el oído ahora pueden disfrutarlo los ojos: sí, es verdad, es Él; el amado está aquí, el invierno se ha acabado; ahora es tiempo de cantos y perfumes, de sonrisa y de danza. ¡Feliz, mil veces feliz el alma que algo semejante sienta aguardando a Jesucristo!
Este libro que canta de manera franca y atrevida el amor humano, no la tuvo fácil entrar en la lista de los textos inspirados por Dios. Tuvo que ser interpretado de manera alegórica por la comunidad judía del siglo I de nuestra era, pasando así a la tradición cristiana. En esta línea de interpretación, el Cantar habla del amor de Dios (el esposo) a Israel (su esposa). Para los cristianos, los interlocutores son Cristo y la Iglesia, Cristo y el alma, el Espíritu Santo y María. Es hermoso que la lectura bíblica nos hable de amor, de enamoramiento, de primavera, poesía y gratuidad, en medio de un mundo lleno de interés comercial y de cálculos medidos. Y que este amor juvenil sea precisamente el lenguaje con el que en vísperas de Navidad, se nos anuncia la buena noticia: Dios, el novio se dispone a celebrar la fiesta una vez más, si la humanidad y la novia, acepta su amor.

SALMO RESPONSORIAL: 32
R. / Aclamad, justos, al Señor, cantadle un cántico nuevo.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.

El plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,39-45



“¿QUIÉN SOY YO PARA QUE ME VISITE LA MADRE DE MI SEÑOR?”



Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."

REFLEXIÓN
Encontramos a María en una actitud misionera. La visita a Isabel se caracteriza por una serie de acciones que revelan el anuncio de Buenas Noticias.
María viaja desde el Norte hasta la región de Judea, para visitar a Isabel; ese solo gesto de desplazamiento es un hecho que muestra el poder del envío de Dios. Es la materialización de la generosidad.
El saludo de María a Isabel es toda una fiesta de la maternidad de Dios. El niño Juan dando saltos de alegría en el vientre, en reacción a las palabras de María, es un símbolo del poder de la Palabra divina que va sembrando alegría y gozo por todas partes. Los movimientos no dejan de ser significativos, lo que rompe con todo formalismo. Dios mismo supera los formalismos para expresarse de la manera que él quiere.
El encuentro de María e Isabel, es el encuentro en realidad de los dos hijos: Juan inaugura su misión anunciando, por boca de su madre, el señorío de Jesús, la realización de su mesianismo y de su profunda relación con Dios. Es un hermoso símbolo del Antiguo y del Nuevo Testamento, de los tiempos de espera y de la plenitud de la venida.

ORACIÓN
Señor, ya se siente en el aire la alegría de la Navidad. Hoy, cuando la tierra entera se llena de colores, con mi vida sencilla te espero, te anhelo, te deseo. Eres mi único Mesías, mi única esperanza, mi única razón. Haz que nada me separe de Ti, que no busque otros salvadores en medio del afán de mi vida. Que no escuche los clamores de falsos mesías que quieren tomar tu lugar. Amén.

Sábado, 24 de diciembre de 2011

"LA MANO DE DIOS ESTABA CON JESÚS”


Estamos ya en vísperas de la celebración de la Navidad. En la noche nos reuniremos como Iglesia, como familia de Dios, y cantaremos con los ángeles que anuncian el nacimiento del Salvador: “Gloria a Dios en el cielo y paz a los hombres de buena voluntad”. Como preparación para este gran acontecimiento, hoy las lecturas nos presentan la promesa de Dios a David de una dinastía eterna y, en el evangelio, la alabanza de Zacarías que canta el cumplimiento de las profecías mesiánicas con la llegada de “el Sol que nace de lo alto”, es decir, Cristo Jesús.

PRIMERA LECTURA
2 SAMUEL 7,1-5.8B-12.14A.16


“EL REINO DE DAVID DURARÁ POR SIEMPRE EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR “


Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda." Natán respondió al rey: "Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo."
Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Esto dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los ariscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra. Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."


REFLEXIÓN
Nos dice la primera lectura que el rey David después de un largo período de guerrilla contra los filisteos, se encontraba, por fin, en paz en la ciudad de Jerusalén, donde se había hecho construir un palacio real. Sin embargo, le inquietaba vivir como rey mientras Dios, representado en el Arca de la Alianza , no tenía todavía una Casa. Entonces, se hace el propósito de construir un Templo, una casa para Dios.
Pero Dios a través del profeta Natán, le recuerda a David quién es el protagonista en su historia personal y en la de Israel. Antes de ser rey, David era un simple pastor. Pero Dios lo eligió para liderar a su pueblo y hacer de él una comunidad de hermanos. Por eso, será Dios quien le construya una “Casa” (descendencia) a David y no al contrario. Esta descendencia será en principio, Salomón, pero eterna en Jesús. La iniciativa es de Dios y sólo Él puede mantener su promesa . ¡Hay que permanecer humilde delante de Dios…. Incluso cuando se es el rey David!. No somos nosotros quienes damos a Dios, ¡Dios es el que nos da!.


SALMO RESPONSORIAL: 88
R/Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad." R.

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades." R.

Él me invocará: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora."
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.


LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 1,67-79


“NOS VISITARÁ EL SOL QUE NACE DE LO ALTO”


En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."


REFLEXIÓN
Zacarías había quedado mudo. Le había pedido certeza al arcángel Gabriel, un modo de asegurarse él, porque no podía sentirse seguro con la sola palabra del mensajero. Ya que no le han bastado las palabras, el ángel le da una dura señal de certeza: lo deja mudo. Si la palabra del cielo no le convence, que se quede sin palabras en la tierra. Mudo y todo, Zacarías hace finalmente caso, ahora que ya se siente seguro: se une a su mujer y en el silencio engendra. De su silencio saldrá la Voz; en el silencio fue concebido Juan, el Bautista.
El evangelio de hoy nos transporta al momento bello y solemne en que ese silencio se quiebra. Todo hay que notarlo: Zacarías es interrogado por el nombre de su hijo, su único, y él renuncia a su propio nombre para dar a su hijo un nombre que expresa y canta la misericordia: "misericordia o gracia de Dios" es el nombre de Juan, según la etimología común. Sus primeras palabras, pues, son para alabar la misericordia, después de haberse desprendido, en cierto modo, de su propio derecho como padre.
Zacarías canta y alaba a Dios a boca llena, no el día del nacimiento de Juan, sino el día de la circuncisión, que es el día en que los niños judíos recibían su nombre, de acuerdo con lo que sucedió el día en que Dios hizo pacto con Abraham y le dio este nombre en lugar de Abram ( Génesis 17). El día en que renace la voz es el día de darle nombre al niño. El día también en que ese niño entra en la alianza, con su hijo, que entra en el Pacto, Zacarías renueva su propio Pacto.
De este modo se cumple, de modo inesperado y profético, lo que el ángel le había dicho al mismo anciano: "irá delante de Él en el espíritu y poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto" (Lucas 1,17). Bien podemos decir que esto se cumple ya el día mismo en que Juan está entrando en la alianza de Abraham: están volviendo "los corazones de los padres a los hijos" y "los desobedientes a la actitud de los justos", aunque ese padre sea el propio padre de Juan, y ese desobediente se llame Zacarías.
Juan es aquí el "profeta del Altísimo", y también el que va "delante del Señor". Anuncia, porque es profeta, y muestra, porque va delante. Su voz tiene el tono ardoroso del que espera y el entusiasmo maravilloso del que ve llegar al esperado. En él se abrazan la esperanza y la llegada. Su alma conoce los dolores de la ausencia y el gozo de la presencia.

ORACIÓN
Dispuesto a celebrar la Navidad, te pido, Niño Dios, que calles el ruido de mi corazón, que tu llanto de amor cambie mi vida y transforme mi historia. Renuévame con el poder de tu amor y que la fragancia de tu gloria rompa las cadenas que me atan y no me dejan ver tu esplendor. Amén .

Domingo, 25 de diciembre de 2011

"LA NAVIDAD: ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO Y CON LOS HERMANOS”


El nacimiento del Señor

Navidad es un tiempo precioso para adorar. Adorar es dejarnos conquistar por el amor, dejarnos invadir por la belleza, abrir las puertas a la pureza y darle permiso a la humildad para que irrumpa suavemente llenando todo de orden y sentido. El alma humana necesita adorar porque si no tiene hacia dónde dirigirse se precipita monstruosamente sobre sí misma, y se recome en su egoísmo y su nada.
Mas, ¿qué o quién es digno de adoración? La respuesta brota en Navidad: hay Uno que es adorable. Uno que no engaña si le creemos, que no decepciona si en él confiamos; hay Uno que cumple todo lo que promete y que rebasa nuestros mejores deseos; Uno que nos ama bien y que desde su primer aliento de vida, hasta su último suspiro sólo conoce el lenguaje del amor. Hoy es Niño en el pesebre, mañana Sacerdote en la Cruz. Se llama Jesús.


PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 52, 7-10

“VERÁN LOS CONFINES DE LA TIERRA LA VICTORIA DE NUESTRO DIOS"


¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: "Tu Dios es rey"! Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén; el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios.


REFLEXIÓN

La primera lectura del segundo Isaías, nos trae un hermoso poema que trata del pueblo deportado, centrándose, en primer lugar, en que éste no se puede continuar su actual situación como definitiva. El pueblo, pues, clama Dios (que parece estar dormido) exigiendo su intervención como en el pasado. El Señor responde infundiendo confianza, Él es el omnipotente, el consolador que viene con la liberación.

Veamos otro punto del cual nos habla el texto, la primera lectura contiene una orden muy severa: "no puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir". ¡Oh dura prohibición! ¡Sólo él es el Dios vivo, y sin embargo no puede vérsele y tener vida!
Hoy ese límite ha sido transpuesto, y el trasgresor no merece castigo, porque es el mismo Dios. Isaías, cantor de la esperanza en el Dios vivo, lo había proclamado: "tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan alborozados, porque ven con sus propios ojos al Señor que retorna a Sión" (Is 52,8). Para el gran profeta, "ver a Dios" era ver restaurada la ciudadela de Sión; es más grande lo que hemos recibido: es la humanidad entera la que ha sido restaurada y hoy se recuesta en el regazo de María para delicia de cuantos quieran ver al Recién Nacido.
Cuando Isaías decía: "verá la tierra la salvación" era ese un ver pasivo, era ver que Dios salía a salvar a los suyos; es más grande lo que hemos recibido: no el reino de Judá sino cada pueblo, cada raza y cada nación está en deuda con el Niño del pesebre; hemos visto que es grande para salvarnos.


SALMO RESPONSORIAL: 97
R/ Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

SEGUNDA LECTURA
HEBREOS 1,1-6


“DIOS NOS HA HABLADO POR EL HIJO”

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo. Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado que los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: "Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado", o: "Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo"? Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: "Adórenlo todos los ángeles de Dios."


LECTURA DEL EVAGELIO
JUAN 1, 1,18


“LA PALABRA SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS”


En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. [Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.] La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.


Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. [Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."" Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


REFLEXIÓN
¡Aleluya! Un decreto de amor nos cobija, una palabra de gracia nos protege, un designio de misericordia ha sido pronunciado a favor de nosotros. Es Cristo, es él, en la humildad de Belén, quien nos invita a aprender el lenguaje siempre antiguo y siempre nuevo del amor. Junto al pesebre la humanidad recomienza, en el seno de María todo tiene una nueva oportunidad, un nuevo principio.
El lenguaje que triunfa no es el de los hombres. Las palabras humanas desfallecen persiguiéndose unas a otras. Son como las olas, que en su vaivén viajan sin llegar y se mueven sin cambiar. La Palabra Divina es distinta, porque tiene una fuente y un término, a saber, el misterio de Dios, misterio que no se esconde al revelarse pero que en su revelación nos desborda con su riqueza, profundidad y hermosura.


ORACIÓN
Que nuestro corazón sea un lugar en el que pueda nacer Jesús, que maravillados por tu luz caminemos en la alegría y la esperanza, que nuestra fe sea más sincera y más comprometida cada día. Amén

Lunes, 26 de diciembre de 2011

Santo Esteban, Protomártir


"EL QUE PERSEVERE HASTA EL FIN SE SALVARÁ”

PRIMERA LECTURA

HECHOS 6,8-10;7,54-60


“VEO EL CIELO ABIERTO”


En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios." Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado." Y, con estas palabras, expiró.


REFLEXIÓN
Hoy en la Iglesia celebramos la memoria de Esteban, primer mártir de la fe. Su testimonio es una muestra de radicalidad y compromiso. Hoy encontramos una bonita oportunidad para preguntarnos: ¿Hasta dónde puede llegar nuestro compromiso de fe?
Dice la Palabra de Dios que Esteban, elegido para servir a las viudas de origen griego, entra en conflicto con otras personas de la sinagoga de los libertos. Él hace una exposición magistral de la historia de salvación que concluye en Jesús. Naturalmente, todo esto incomoda a sus opositores que se valen de mentiras para enjuiciarlo y posteriormente matarlo. La fe y el amor de Esteban son tan grandes que, aun ante los dolores de la muerte, es capaz de amar; y pide a Dios que no les tenga en cuenta ese pecado a los torturadores, a la vez que ve a Dios y a Jesús a su derecha. Ésa parece ser la suerte de los auténticos seguidores de Jesús, enfrentar mil adversidades con la fuerza y sabiduría que provienen del Espíritu Santo.


SALMO RESPONSORIAL: 30
R/ A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.


Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Te has fijado en mi aflicción. R.

Líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,17-22


“NO SERÉIS VOSOTROS LOS QUE HABLÉIS, SINO EL ESPÍRITU DE VUESTRO PADRE”


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará."


REFLEXIÓN
En el evangelio, también Jesús hace una advertencia a los discípulos a causa del proyecto de justicia que él propone. Les llevarán ante los tribunales (amenaza judicial), los azotarán en las sinagogas (castigo religioso) y los conducirán ante gobernadores y reyes (juicio político). Sin embargo, Jesús invita a depositar la confianza plena en Dios, pues será el Espíritu el que hablará por ellos y los asistirá en toda tribulación. La fuerza y el poder del Espíritu se pueden comprender como la gran experiencia y convicción que deben tener los auténticos seguidores de Jesús. Seguramente muchos de ellos se llenarán de miedo y negarán haber pertenecido a su proyecto; pero los que permanezcan fieles contarán con el favor de Dios.
Nuestra historia está llena de sufrimientos y martirios. En todo el mundo hombres y mujeres se han dejado colmar por la fuerza de Dios y el amor a la humanidad, y han apostado sus vidas por la causa de la justicia, de la paz, del respeto a la madre tierra. A muchos de ellos, las estructuras de poder, las que dicen ser legítimas, les han quitado la vida para imponer sus propios intereses.


ORACIÓN
Señor, nos has llamado a caminar contigo, queremos hacerlo hasta el final. Reconocemos que no nos es fácil pensar que habrá sufrimientos y adversidades, pero te pedimos nos des la fortaleza para hacerlo y permanecer fieles a Ti, para no volver a atrás. Te pedimos nos hagas tus testigos, aún a costa de nuestra propia vida. Amén.

Martes, 27 de diciembre de 2011

"EL DISCÍPULO AMADO”


San Juan apóstol y evangelista

Hoy celebramos la fiesta de San Juan, Apóstol y evangelista. Hacemos memoria de un testigo de la resurrección, que nos invita a nosotros también a ser testigos, a creer y palpar la presencia de Cristo resucitado en la comunidad.

PRIMERA LECTURA
1JUAN 1,1-4


“OS ANUNCIAMOS LO QUE HEMOS VISTO Y OÍDO”


Queridos hermanos: Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa.


REFLEXIÓN
Dos características se destacan indudablemente, en los escritos de Juan; dos notas que parecen contradecirse en términos físicos, pero se complementan bellamente cuando se trata de espiritualidad: altura y profundidad, es decir: ojo a lo alto y mirada a lo profundo.
Este es el evangelista que hunde su mirada en el misterio admirable del Verbo, donde la audacia de su mensaje compite con la belleza de su expresión. Apegado a lo concreto y a lo real, nos dice: "lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de la vida...". No es un vendedor de quimeras, no es un soñador atorado en sus ilusiones: es ante todo un testigo.


Es también difícil saber cuál podría ser la "gran palabra", el concepto clave de la enseñanza de Juan: ¿la Palabra?, ¿la pareja ver-creer?, ¿la vida? Lo más seguro es decir que, más que una palabra o una única idea, en el corazón de la enseñanza de Juan tenemos un conjunto armonioso y complementario de experiencias vividas desde Dios y hacia Dios. En este sentido el término clave es la "comunión". Estar "en comunión" es precisamente participar-de, recibir y compartir, aprender y ejercer un lenguaje, vivir lo mismo aunque no en la misma forma, en fin, llegar a ser con el otro. Estar en “comunión”, es respirar de un mismo Espíritu, haber aprendido juntos un modo de hablar sobre el Señor, llorar con las lágrimas del hermano y reír con su sola sonrisa.


SALMO RESPONSORIAL: 96
R/Alegraos, justos, con el Señor.

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 20,2-8


“EL OTRO DISCÍPULO CORRÍA MÁS QUE PEDRO Y LLEGÓ PRIMERO AL SEPULCRO"


El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto." Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.


REFLEXIÓN
En el relato del evangelio observamos cómo la comunidad de creyentes tiene que pasar por un largo proceso para entender el misterio de la resurrección. Poco a poco, primero María Magdalena y luego un discípulo querido por Jesús, y más tarde Pedro y el resto del grupo, irán experimentando que están formando parte del plan de Dios, y que el haber creído en Cristo Jesús los comprometía de ahora en adelante a ser testigos de lo que aprendieron con él, hasta entregar sus vidas en razón de su fe.
A la comunidad cristiana no la preside la muerte. La preside la vida. Hoy, como ayer y siempre, estamos convocados a verificar que el sepulcro está vacío, que Jesús no está en el lugar de los muertos, porque Dios lo ha resucitado y con él a todos los que han creído. La vida es ahora el proyecto. El defenderla, cuidarla y provocarla nos configurará cada día más y mejor con el resucitado.


ORACIÓN
Señor, yo quiero ser, tu discípulo amado, anhelo verte y enamorarme cada vez más de ti, necesito de tu mano para no caer en la tentación, para no volver atrás, para que seas tú mi sostén en las dificultades, Amado Señor quédate conmigo hoy y siempre. Amén.

Miércoles, 28 de diciembre de 2011

Santos Inocentes, mártires.



"SE OYEN LLANTOS Y LAMENTOS”



Los días de la semana posterior a la Navidad conforman una "octava" es decir, un conjunto de ocho días que prolongan la meditación y la celebración de la fiesta mayor que les precede. En la actualidad se conserva sólo dos octavas: la de Pascua y la de Navidad.
En la octava de Navidad no es tan fácil descubrir un hilo conductor, si vemos una variedad de fiestas que la tradición de veinte siglos nos ha entregado para estos días: San Esteban, San Juan Evangelista, y ahora los Santos Inocentes.



PRIMERA LECTURA
1JUAN 1,5-2,2



“LA SANGRE DE JESÚS NOS LIMPIA LOS PECADOS”


Queridos hermanos: Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.



REFLEXIÓN
Continuamos hoy la lectura de la primera carta de Juan. El autor nos introduce en el primera gran tema de su exposición: En Jesucristo Dios ha manifestado su luz, y todo aquel que crea en Él debe caminar en a luz, es decir vivir en comunión con Dios, reconociendo que sólo por su poder podrá pasar de las tinieblas a la luz. No se trata de entrar en estados de angustia o complejos de culpa, sino de reconocer humildemente que tendemos al mal, a lo fácil, a lo que no es de Dios. Nadie puede decir que no tiene pecado. Sería engañarse a sí mismo e ir contra la luz. El Jesús de quien habla Juan es el que ha venido en Navidad y, a la vez, el de la Cruz, el que con su sangre nos purifica de todo pecado, no solo a nosotros, sino a todo el mundo. Él es quein aboga ante el Padre por nosotros y nos fortalece para vivir en la luz.



La invitación de Juan es a que vivamos en coherencia con nuestra fe en el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, a través de una conducta coherente, hecha de alegría y a la vez de seriedad exigente con nosotros mismos. Porque el pecado no se puede conjugar con la luz. La luz, en el lenguaje bíblico, es sinónimo de alegría, de vida, de verdad, de bondad, de pureza. Lo contrario de todo esto es la tiniebla, la oscuridad, o la penumbra en la que a veces vivimos.



SALMO RESPONSORIAL: 123
R/ Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.




Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R.
Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R.
La trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R.



LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 2,13-18



“HERODES MANDÓ MATAR A TODOS LOS NIÑOS EN BELÉN”



Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto." Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: "Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven".



REFLEXIÓN
Hoy en la Iglesia celebramos la memoria de los santos inocentes y oramos por todos los seres humanos que han entregado su vida en la lucha por alcanzar un mundo más justo, más humano, más acorde al plan de Dios.
En el evangelio encontramos una clara manifestación de la reacción del poder, representado en Herodes, que ve una amenaza en Jesús, un niño de quién se ha dicho será rey y librará a Israel de toda opresión. Sin embargo, el texto tiene una carga simbólica mayor; identifica a Jesús con Moisés, que también desde su nacimiento fue perseguido, tanto que el Faraón mandó matar a todos los niños menores de dos años por miedo a una revuelta popular de esclavos. Jesús es el nuevo Moisés, nacido para liberar y para confrontar todo tipo de poderes opresores. El relato también revela de manera simbólica la muerte de muchísimos cristianos, en esos primeros siglos, a manos del poder imperial. Y es que tales poderes no han tenido otra forma de imponerse más que la fuerza, la mentira y la tiranía.
También en la Iglesia y en nuestra sociedad son muchos los santos inocentes que han ofrendado su vida al servicio de Reino de Dios: Sino hagamos memoria hoy de todos los mártires del mundo.



ORACIÓN
Señor queremos vivir en tu luz, no en medio de la oscuridad, queremos Señor vivir en tu alianza de amor. Que en el cotidiano vivir podamos ser testimonio vivo de tu Palabra y tus enseñanazas, como lo hicieron tantos mártires que murieron por ti. Amén.

Jueves, 29 de diciembre de 2011

“JESÚS SIGNO DE CONTRADICCIÓN”



PRIMERA LECTURA
1Juan 2,3-11

“QUIEN AMA A SU HERMANO PERMANECE EN LA LUZ”


Queridos hermanos: En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: "Yo le conozco", y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él.

Queridos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado. Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo -lo cual es verdadero en él y en vosotros-, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya. Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.

REFLEXIÓN
Las lecturas de hoy van unidas en el tema de la luz. El que está en Cristo tiene luz porque Cristo mismo es la luz. ¿Qué significa esto para nosotros?
Es interesante recordar que los cristianos llamaban "iluminación" a la recepción del bautismo: era entendido este sacramento como entrar en la luz.
Para Juan, el verdadero conocimiento de Jesús, la prueba contundente de que vivimos en sintonía con él, es cumplir sus mandamientos. Porque quien dice que le conoce, pero no guarda su palabra, no sigue sus enseñanzas “es un mentiroso”. Y el mensaje de Jesús se resume en “amar a Dios” y en él ”a los hermanos”. Dicho de otra manera, no amamos a Dios en abstracto, como si fuera algo asi como una energía sino en la práctica del amor fraterno. Si estamos dividimos, si odiamos a alguien , si somos infieles, malos amigos, si no ayudamos al necesitado…,no podríamos celebrar dignamente la navidad.



SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / Alégrese el cielo, goce la tierra.

Cantad al Señor un cántico nuevo,

cantad al Señor, toda la tierra;

cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

Proclamad día tras día su victoria.

Contad a los pueblos su gloria,

sus maravillas a todas las naciones. R.

El Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,

fuerza y esplendor están en su templo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 2,22-35



“JESÚS, SALVADOR ,LUZ PARA ALUMBRAR A LAS NACIONES”


Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel."

Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."

REFLEXIÓN
Nos sentimos alegres por el nacimiento de Jesús en medio de nosotros; nuestros corazones han sido el mejor pesebre. Hoy es bueno asumir el compromiso pleno de ser cristianos, que no consiste solamente en alegrarnos con la venida del Hijo de Dios.



El canto de Simeón recoge con maestría la esperanza de los pobres, cansados ya de tanta opresión, pero con mucha confianza en el Dios de la liberación. Los padres de Jesús son cumplidores de la ley; por eso van a presentar a Jesús al templo. Sin embargo, el encuentro con este anciano Simeón es el encuentro con una historia popular de marginaciones, generadas desde todas las estructuras de poder. En Simeón es el pueblo entero el que canta, el que ve en Jesús la gran esperanza para derribar del trono a los poderosos y enaltecer a los humildes.



Pidamos a Dios que nos dé claridad para ver las manifestaciones de la liberación que viene de Dios; que estemos dispuestos a seguir el proyecto de Jesús hasta sus últimas consecuencias; que recreemos permanentemente el sentido de nuestro bautismo por el que somos discípulos y misioneros.



ORACIÓN
Este es mi tiempo contigo, Señor, y no lo quiero perder. Éste es el día, ahora es el momento. Mientras aún resuena la voz de los ángeles que cantan “gloria a Dios en el cielo” yo aquí en la tierra, en el silencio de mi corazón proclamo que “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de verdad y gracia. Éste es el momento, Señor, y yo lo quiero vivir junto a Ti. Amén.

Viernes, 30 de Diciembre de 2011

“LA FAMILIA DE NAZARET MODELO PARA HOY”



Después de haber contemplado a figuras importantes del Adviento y de la Navidad como Juan el Bautista, Elías, los niños inocentes, Simeón…, hoy nos detenemos en el modelo de toda familia cristiana. La familia de Nazaret: Jesús, María y José. Jesús, encarnado en el seno de una familia, asume nuestra realidad humana, crece allí en sabiduría y gracia ante Dios, y santifica la institución familiar.

PRIMERA LECTURA
ECLESIÁSTICO 3,2-6.12.14



"EL QUE TEME AL SEÑOR HONRA A SUS PADRES "


Dios hace al padre más responsable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.


REFLEXIÓN
El autor del libro se dirige sobre todo a los jóvenes para instruirlos en los diversos aspectos de la vida. Les habla de las consecuencias de honrar al padre y a la madre, afirmando incluso que el que honra al padre expía sus pecados. Esta misma recompensa del perdón de los pecados se apunta como consecuencia de tratar bien al padre cuando ya es anciano, cuando ya no se puede valer por si mismo.
El autor sagrado se preocupa de la familia tal y como él la conocía entonces, descubre sus valores y los defiende; pero todo esto lo hace para proteger y salvar una tradición que ha llegado a ser en Jerusalén la herencia de todos los creyentes. Desde nuestra situación histórica y teniendo en cuenta la estructura más democrática de la familia, es preciso acentuar también el respeto que deben los hijos a los padres y la igualdad de la mujer frente a su marido.

SALMO RESPONSORIAL: 127
R./ Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

SEGUNDA LECTURA
COLOSENSES 3,12-21

"LA VIDA DE FAMILIA VIVIDA EN EL SEÑOR "


Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente.
Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

REFLEXIÓN
Pablo exhorta a los cristianos de la comunidad de Colosas a practicar la misericordia, tal como la han recibido también de Dios. El Padre los ha amado y elegido para ser un pueblo santo, una comunidad a su imagen. Por tanto, espera que reproduzcan en su vida comunitaria la bondad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia, el saber soportarse unos a otros y perdonarse mutuamente cuando alguno tiene alguna queja contra el otro. Especialmente, en lo que tiene que ver con la vida familiar: el amor y respeto de los padres entre sí, hacia sus hijos, y de los hijos para con los padres. Cuando Jesús es el centro de la familia reina el amor, no hay discriminaciones ni abusos ni imposiciones, sino una libre y alegre disposición para servir al otro.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 2,22-40



"EL NIÑO IBA CRECIENDO Y SE LLENABA DE SABIDURÍA"



Cuando se cumplieron los días en que ellos debían purificarse según la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentárselo al Señor. Lo hicieron así porque en la ley del Señor está escrito: "Todo primer hijo varón será consagrado al Señor." Fueron, pues, a ofrecer en sacrificio lo que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones de paloma.
En aquel tiempo vivía en Jerusalén un hombre que se llamaba Simeón. Era un hombre justo y piadoso, que esperaba la restauración de Israel. El Espíritu Santo estaba con Simeón, y le había hecho saber que no moriría sin ver antes al Mesías, a quien el Señor enviaría. Guiado por el Espíritu Santo, Simeón fue al templo; y cuando los padres del niño Jesús lo llevaron también a él, para cumplir con lo que la ley ordenaba, 28 Simeón lo tomó en brazos y alabó a Dios, diciendo:
"Ahora, Señor, tu promesa está cumplida:
puedes dejar que tu siervo muera en paz.
Porque ya he visto la salvación
que has comenzado a realizar
a la vista de todos los pueblos,
la luz que alumbrará a las naciones
y que será la gloria de tu pueblo Israel."
El padre y la madre de Jesús se quedaron admirados al oir lo que Simeón decía del niño. Entonces Simeón les dio su bendición, y dijo a María, la madre de Jesús:
--Mira, este niño está destinado a hacer que muchos en Israel caigan o se levanten. Él será una señal que muchos rechazarán, a fin de que las intenciones de muchos corazones queden al descubierto. Pero todo esto va a ser para ti como una espada que atraviese tu propia alma.
También estaba allí una profetisa llamada Ana, hija de Penuel, de la tribu de Aser. Era ya muy anciana. Se casó siendo muy joven, y había vivido con su marido siete años; hacía ya ochenta y cuatro años que se había quedado viuda. Nunca salía del templo, sino que servía día y noche al Señor, con ayunos y oraciones. Ana se presentó en aquel mismo momento, y comenzó a dar gracias a Dios y a hablar del niño Jesús a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén.
Después de haber cumplido con todo lo que manda la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su propio pueblo de Nazaret. Y el niño crecía y se hacía más fuerte, estaba lleno de sabiduría y gozaba del favor de Dios.
El niño Jesús es hallado en el templo

REFLEXIÓN
La Palabra de Dios hoy invita a contemplar la vida familiar. Vivimos en un mundo que ha relativizado todas las instituciones. También la familia, como lugar de la vida digna, pasa por una seria crisis de identidad y de sentido.
En el evangelio vemos a toda la familia de Nazaret en el cumplimiento de los preceptos religiosos; pero más importante es verlos juntos, realizando el plan de Dios: En esta ocasión se encuentran con Ana, una mujer profetisa; ella, al igual que Simeón, ha envejecido esperando ver la gloria de Dios; y en Jesús ha hallado algo especial: Este niño es la vida nueva, es el cumplimiento de la promesa liberadora de Dios.
La Sagrada Familia es una familia en la que Dios ocupa verdaderamente un lugar central. Para María y José esta opción de fe se concreta en el servicio al Hijo de Dios a ellos confiado, pero se expresa también en su amor recíproco, rico en ternura espiritual y fidelidad.
Termina el evangelio diciendo que Jesús crecía integralmente en el seno de su familia; un rasgo que vale la pena resaltar hoy. Jesús configura su ser en la hoguera de su casa, con su familia; es allí donde aprende a amar, a servir, a trabajar y a luchar por la justicia.


ORACIÓN
Señor Jesús, te entrego y te consagro a mi familia, protégela, guárdala e infunde en ella tu paz para que todos podamos llegar a gozar de la felicidad eterna. María, madre amorosa de Jesús y madre nuestra, te pido que intercedas por nosotros, para que nunca nos falte el amor, la comprensión y el perdón. San José, ayúdanos con nuestras oraciones en todas nuestras necesidades espirituales y temporales, a fin de que podamos agradar eternamente a Jesús. Amén.

Sábado, 31 de diciembre de 2011

“LA LUZ BRILLA EN LA TINIEBLAS”


Hoy acaba un año, y es preciso que demos gracias a Dios por la vida que sigue siendo posible a pesar de las múltiples adversidades. Que sea la bendición de Dios la que colme hoy y siempre nuestro ser, nuestras familias y comunidades; que, hecho el balance de fin de año, seamos capaces de ver el paso de Dios por nuestra historia.


PRIMERA LECTURA
1JUAN 2,18-21

“ESTÁIS UNGIDOS POR EL SANTO, Y TODOS VOSOTROS LO CONOCÉIS”


Hijos míos, es el momento final. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es el momento final. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros. En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad.


REFLEXIÓN
San Juan nos habla de la presencia de muchos "anticristos," pero sus palabras no son un grito de pánico sino un mensaje de esperanza porque lo que quiere es recordarnos la fuerza de la unción que hemos recibido junto con nuestra fe.
Así como Isaías, Juan Bautista y María nos acompañaron durante el Adviento, así también, durante estos días fugaces de Navidad, que forman parte de la octava de Navidad, tenemos como guía, a Juan, que ha sido comparado con el águila por la altura de su reflexión y por su capacidad de acercarse a la luz.


En la primera lectura Juan exhorta a la comunidad para que permanezca vigilante en la fe, pues ha aparecido, lo que él denomina, "anticristos"; falsos maestros que se buscan a sí mismos o su propio interés, que gustan de formar sectas o grupos aparte y no seguir el parece de la comunidad cristiana, contradiciendo así la voluntad de Jesús, que en la Última Cena ora por la unidad de los suyos. Los llama “anticristos”, porque se resisten al querer de Cristo. En fechas como el fin de año necesitamos sabiduría, discernimiento, vigilancia, para que nuestra historia personal y comunitaria no se desvíe de ese Cristo que, además de Niño nacido en Belén, se nos presenta como la Palabra, la Verdad y la Vida.


SALMO RESPONSORIAL: 95
R/ Alégrese el cielo, goce la tierra.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 1,1-18


“LA PALABRA SE HIZO CARNE”


En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."" Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

REFLEXIÓN
En el evangelio de Juan, hoy encontramos una clara referencia al origen de Jesús, al origen de todo cuanto existe. La palabra creadora de Dios, la que ha existido siempre es la fuente inagotable de la vida, de ella proviene todo.
Dios quiere una humanidad fundada en el proyecto de la Luz; consciente de las tinieblas que habitan el mundo, pero decidida a luchar contra ellas con un proyecto de amor, de justicia, de solidaridad. Hoy, cuando se confirma el fracaso de las estructuras capitalistas que parecían tener la fórmula para el progreso humano. Ese modelo de intereses oscuros ha fracasado, pero no así la esperanza de los pobres; por eso, la nueva humanidad debe orientar su esperanza hacia Jesús y su proyecto de justicia, de igualdad, de amor y de perdón.


PARA REFLEXIONAR


Concluyamos el año dando gracias al Señor por todas las bendiciones que nos concedió durante el año que termina. Alabémosle y bendigámosle porque nos ha permitido se parte de su familia, ser sus hijos y hermanos entre nosotros. Pidámosle perdón si no dimos lo mejor de nosotros, si nos distrajimos con cosas vanas y no escuchamos su voz. Entreguémosle todo lo que somos para que haga en nosotros su voluntad y sea el escudo que nos protege de todo mal.


¡DIOS NOS BENDIGA DURANTE ESTE AÑO Y NOS PERMITA SER CADA DÍA MEJORES..... BIENVENIDO FELIZ AÑO 2012!

martes, 1 de noviembre de 2011

Martes, 1 de noviembre de 2011

“LA SANTIDAD META DEL CRISTIANO”



PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 7,2-4.9-14



“VI UNA MUCHEDUMBRE INMENSA, DE TODA NACIÓN, RAZAS, PUEBLOS Y LENGUAS”

También vi otro ángel que venía del oriente, y que tenía el sello del Dios viviente. Este ángel gritó con fuerte voz a los otros cuatro que habían recibido poder para hacer daño a la tierra y al mar: "¡No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, mientras no hayamos puesto un sello en la frente a los siervos de nuestro Dios!"
Y oí el número de los que así fueron señalados: ciento cuarenta y cuatro mil de entre todas las tribus israelitas.
Después de esto, miré y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos. Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que nadie podía contarlos. Iban vestidos de blanco y llevaban palmas en las manos. Todos gritaban con fuerte voz:
"¡La salvación se debe a nuestro Dios
que está sentado en el trono,
y al Cordero!"
Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se inclinaron delante del trono hasta tocar el suelo con la frente, y adoraron a Dios diciendo:
"¡Amén!
La alabanza, la gloria,
la sabiduría, la gratitud,
el honor, el poder y la fuerza
sean dados a nuestro Dios por todos los siglos.
¡Amén!"
Entonces uno de los ancianos me preguntó: "¿Quiénes son estos que están vestidos de blanco, y de dónde han venido?" "Tú lo sabes, señor", le contesté. Y él me dijo: "Estos son los que han pasado por la gran tribulación, los que han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero.

REFLEXIÓN
Al comenzar este mes, la Iglesia nos invita a celebrar con gozo la solemnidad de Todos los Santos.
Hoy, la Palabra de Dios orienta nuestra mirada hacia la meta. Esta lectura nos presenta un panorama espectacular y hermoso: la visión de una inmensa multitud que goza victoriosa y alaba a Dios en el cielo. Es la Iglesia de los Santos, de aquellos que siguieron fielmente a Jesús y ahora gozan de plena alegría en la eternidad de Dios. No son sólo los 144.000, como dicen algunos que leen literalmente la palabra, sino “una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua”.
La muchedumbre de la tierra se une a la muchedumbre del cielo. Pensábamos que luchábamos solos, que sufríamos solos, que no teníamos más compañía que nuestras propias ideas y recursos. De repente, el velo se corre y vemos que estamos y que siempre estuvimos acompañados. Millares de ángeles se gozan en el mismo Dios nuestro, y nuestro gozo es su mismo gozo.

SALMO RESPONSORIAL: 23
R. / Éste el grupo que viene a tu presencia, Señor.

SEGUNDA LECTURA
PRIMERA DE JUAN 3,1-3

“VEREMOS A DIOS TAL CUAL ES”

Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios,[a] y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han conocido a Dios. 2 Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como él, porque lo veremos tal como es. 3 Y todo el que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, de la misma manera que Jesucristo es puro.

REFLEXIÓN

El secreto de la santidad no esta en el esfuerzo humano sino en la iniciativa gratuita de amor con que Dios nos llama a ser sus hijos. En otras palabras, Dios nos quiere tanto, que desea que seamos como Él. “Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!”. Dios se inserta en nuestra historia imprimiéndole a nuestro ser su misma santidad y haciendo así de nuestra vida una bendición para el mundo.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,1-12ª


FELICES LOS QUE ELIGEN EL REINADO DE DIOS”



Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó. Sus discípulos se le acercaron, y él tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
Lo que realmente cuenta ante Dios
(Lc 6.20-23)
"Dichosos los que tienen espíritu de pobres,
porque de ellos es el reino de los cielos.
"Dichosos los que sufren,
porque serán consolados.
"Dichosos los humildes,
porque heredarán la tierra prometida.
"Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque serán satisfechos.
"Dichosos los compasivos,
porque Dios tendrá compasión de ellos.
"Dichosos los de corazón limpio,
porque verán a Dios.
"Dichosos los que trabajan por la paz,
porque Dios los llamará hijos suyos.
"Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo,
porque de ellos es el reino de los cielos.
"Dichosos ustedes, cuando la gente los insulte y los maltrate, y cuando por causa mía los ataquen con toda clase de mentiras. Alégrense, estén contentos, porque van a recibir un gran premio en el cielo;


REFLEXIÓN
Aparece Jesús seguido por multitudes judías y paganas; su actividad trasciende las fronteras de su pueblo. Sube al monte y se dispone a enseñar. El lugar nos refiere a Moisés, y la actividad a Dios mismo. Se sienta como un maestro y comienza a enseñar a sus discípulos.

Jesús va a hablar del Reino en muchas oportunidades, pero siempre de manera misteriosa, en parábolas. Aquí nos regala toda una propuesta para comenzar a vivir el proyecto del Padre, en el aquí y ahora de la historia, sabiendo que su consumación plena será al final de los tiempos. La misma lógica del reinado de Dios, que no encaja en la lógica del sistema imperante, no se entiende sino en la paradoja misma: “Felices los afligidos”, “felices los desposeídos”. La lógica de Jesús es ilógica para aquellos que no piensan y sienten desde el corazón de Dios. La herencia de la tierra es el Reino mismo que ya viven los que todo lo esperan en Dios, los que no acumulan, sino que comparten lo propio. En ellos ya está Dios reinando.

El programa de Jesús nos invita también a no descansar en la búsqueda de la paz, que proviene de la justicia, y a asumir el riesgo profético que lleva consigo el oponer una alternativa de inclusión, solidaridad e igualdad al sistema de opresión e injusticia. La persecución y la injuria serán elementos para discernir si nuestras opciones son las de Jesús y el Reino u otras.

Esta invitación es a vivir la verdadera santidad a la que nos llama la liturgia del día de hoy. Ser santos en el día a día para hacer realidad el Reino que Jesús nos mostró con palabras y hechos.

ORACIÓN
Sólo Tú eres Santo, Señor. Sólo en Ti encuentro la motivación para cambiar de vida, pues me permites descubrir que aunque débil y descuidado, Tú vienes en mi ayuda y vences todo lo que quiere apartarme del camino del amor y de la paz. Te lo pido, Señor: ¡ Hazme santo, como Tú eres Santo! Amén.