jueves, 1 de diciembre de 2022

Miércoles 28 de Diciembre de 2022

 Los Santos Inocentes

 

“LOS INOCENTES TAMBIÉN TIENEN VOZ”

 

Los días de la semana posterior a la Navidad conforman una "octava" es decir, un conjunto de ocho días que prolongan la meditación y la celebración de la fiesta mayor que les precede. En la actualidad se conserva sólo dos octavas: la de Pascua y la de Navidad. En la octava de Navidad no es tan fácil descubrir un hilo conductor, si vemos una variedad de fiestas que la tradición de veinte siglos nos ha entregado para estos días: San Esteban, San Juan Evangelista, y ahora los Santos Inocentes.

 

 

PRIMERA LECTURA

1JUAN 1,5-2,2

 

“La sangre de Jesús nos limpia los pecados”

 

Queridos hermanos: Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra. Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Continuamos hoy la lectura de la primera carta de Juan. El autor nos introduce en el primera gran tema de su exposición: En Jesucristo Dios ha manifestado su luz, y todo aquel que crea en Él debe caminar en la luz, es decir vivir en comunión con Dios, reconociendo que sólo por su poder podrá pasar de las tinieblas a la luz. No se trata de entrar en estados de angustia o complejos de culpa, sino de reconocer humildemente que tendemos al mal, a lo fácil, a lo que no es de Dios. Nadie puede decir que no tiene pecado. Sería engañarse a sí mismo e ir contra la luz. El Jesús de quien habla Juan es el que ha venido en Navidad y, a la vez, el de la Cruz, el que con su sangre nos purifica de todo pecado, no solo a nosotros, sino a todo el mundo. Él es quien aboga ante el Padre por nosotros y nos fortalece para vivir en la luz.

 

La invitación de Juan es a que vivamos en coherencia con nuestra fe en el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, a través de una conducta coherente, hecha de alegría y a la vez de seriedad exigente con nosotros mismos. Porque el pecado no se puede conjugar con la luz. La luz, en el lenguaje bíblico, es sinónimo de alegría, de vida, de verdad, de bondad, de pureza. Lo contrario de todo esto son las tinieblas, es la oscuridad, o la penumbra en la que a veces vivimos.

 

SALMO RESPONSORIAL: 123

R. /Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.

 

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,

cuando nos asaltaban los hombres,

nos habrían tragado vivos:

tanto ardía su ira contra nosotros. R.

 

Nos habrían arrollado las aguas,

llegándonos el torrente hasta el cuello;

nos habrían llegado hasta el cuello

las aguas espumantes. R.

 

La trampa se rompió, y escapamos.

Nuestro auxilio es el nombre del Señor,

que hizo el cielo y la tierra. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

En este canto de liberación, Israel agradece al Señor que lo haya salvado de un gravísimo peligro. Varias imágenes se suceden para describir vívidamente la seriedad de la amenaza: las aguas torrenciales, las fieras a punto de devorar, la trampa del cazador, pero finalmente se reconoce que estuvo la protección de Dios. Debemos proclamar con el salmista que nuestro auxilio está en el nombre del Señor que hizo el cielo y la tierra.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 2,13-18

 

“Herodes mandó matar a todos los niños en Belén”

 

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto." Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: "Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

 

 

El hijo/una hija, siempre será la razón de la existencia de sus padres. Esta experiencia no es ajena a la familia de Nazaret, que, ante el anuncio del ángel, huye inmediatamente protegiendo y velando por sus vidas. Los tres se convierten en desplazados en “situación forzada”; hoy evidenciamos esta realidad como una crisis de escalada mundial. Bien nos dicen las lecturas que Dios libera de la trampa del cazador. La vida del niño estaba amenazada por la prepotencia de Herodes, que no reconoce en él las posibilidades redentoras; más bien lo ve como una amenaza que hay que exterminar, de la misma manera que el faraón en otros tiempos atentó contra la vida de tantos “inocentes” en Egipto. El plan de Herodes representa la estrategia de muerte de grandes corporaciones que, sin ética alguna, encarnando el mal, buscan lucrarse y obtener ganancias a costa de la salud y la vida de miles de inocentes. Invitamos, en este día, a despertar del sueño consumista que envenena y mata, siendo un pueblo valiente y más libre.

 

ORACIÓN

Bendito Padre, te pedimos nos des la fuerza para no dejarnos vencer por el mal, danos de tu paz, de tu guía para no seguir las lógicas del mundo, que esclavizan, tiranizan, destruyen, destierran. Oramos hoy muy especialmente por los niños, pero también por todos los pueblos maltratados, desprotegidos, asesinados, vulnerados, desterrados, desplazados, explotados, víctimas de violencia, te pedimos nos ayudes a luchar por ellos, por nuestras familias, por un mundo, más justo, solidario, menos hostil, equitativo,  ayúdanos a ser constructores de paz, constructores de tu Reino. Amén. 

 

“La historia de la humanidad ha girado entre dos poderes: los que reconocen al único poderoso que es Dios y los que no se inclinan ante el Señor e impiden a toda costa  que Él reine”

 

Jueves 29 de Diciembre de 2022

 

“ LA LUZ DE CRISTO DA SENTIDO A LA EXISTENCIA”

 

 PRIMERA LECTURA

1JUAN 2,3-11

 

“Quien ama a su hermano permanece en la luz”

 

Queridos hermanos: En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: "Yo le conozco", y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él. Queridos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado. Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo -lo cual es verdadero en él y en vosotros-, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya. Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La Primera Carta de Juan ya tuvo que tratar el tema de la gente que se creía muy iluminada pero que llevaba una vida oscura. Lo básico es que la vida tiene que resplandecer, y que una luz que se queda en el nivel del conocimiento no es la luz verdadera.

Juan nos dice dónde está la prueba de la verdadera fe: “en esto sabemos que le conocemos, en que guardamos sus mandamientos”. Y no como los gnósticos de fines del primer siglo, contra los que escribe esta carta, que daban prioridad absoluta al saber (gnosis, conocimiento), y con eso se sentían salvados, sin prestar gran atención a las consecuencias de la vida. No actuaban según ese conocimiento de Dios.

Más en concreto todavía, para Juan la demostración de que hemos dejado la oscuridad y entrado en la luz, es si amamos al hermano. Es la consecuencia de haber conocido el misterio del amor de Dios en esta Navidad: también nosotros tenemos que imitar su gran mandamiento, que es el amor. La teoría es fácil. La práctica no lo es tanto y las dos deben ir juntas.

 

SALMO RESPONSORIAL: 95

R/Alégrese el cielo, goce la tierra.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

cantad al Señor, toda la tierra;

cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

 

Proclamad día tras día su victoria.

 Contad a los pueblos su gloria,

sus maravillas a todas las naciones. R.

 

El Señor ha hecho el cielo;

 honor y majestad lo preceden,

fuerza y esplendor están en su templo. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo es un canto de alabanza al Señor de la creación y de la alianza. También presenta una amonestación al pueblo para recordarle las exigencias de la alianza La nueva alianza sellada con la Sangre de Cristo exige igualmente una correspondencia generosa al amor de Dios

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 2,22-35

 

“Luz para alumbrar a las naciones”

 

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El evangelista presenta dos acontecimientos que disipan las tinieblas de la familia de Nazaret y del pueblo de Israel: la presentación de su hijo en manos de Dios, confiándolo a su providencia, y la confirmación profética que se hace del niño como esperanza de liberación para su pueblo. José y María actúan con gratitud y convicción, sin tener los pormenores del futuro, confían en el plan de Dios para sus vidas. A ejemplo de la familia de Nazaret, hoy es buen día para presentar nuestro hogar ante Dios, comprometiéndonos a plantar en él los valores que lo hagan sólido. Una profecía mesiánica se hace evidente a los ojos de Simeón: la dignificación de la vida empobrecida y la vergüenza de los poderosos. El Mesías viene como luz que reivindica al pueblo humilde que vive en opresión. Por eso se alegran el cielo y la tierra. Necesitados como estamos de esperanza, al igual que Simeón, reconozcamos el potencial liberador que anida en nuestras familias. ¿De qué necesita liberarse nuestras  familias? ¡Pidámosle al Señor  fervientemente!

 

ORACIÓN

Gracias, Señor, finalizando este año, reconocemos todos los signos de bondad y misericordia para nosotros. Porque has dispuesto que tu Hijo fuera la luz que vino a iluminar nuestro sendero y a guiar todos los pueblos en la búsqueda de la verdad, la paz y la vida plena. Continúa Buen Señor, dándonos animadores que nos sigan motivando a seguir nuestro caminar hacia tu Reino. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Lucila Mojica en su cumpleaños. Amén.

 

“La fe es un don de Dios que debemos pedir y cultivar”

Viernes 30 de Diciembre de 2022

  SAGRADA FAMILIA

 

“VIVIR INSPIRADOS EN LA FAMILIA DE NAZARETH”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 3, 2-6. 12-14

 

“El que teme al Señor honra a sus padres”

 

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha.  Hijo mío, sé constante en honrar  a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En la primera lectura, tomada del libro del Eclesiástico, escuchamos los consejos que un hombre, Ben Sirac, que vivió varios siglos antes de Jesucristo, da a sus hijos. El respeto y la veneración de éstos hacia sus padres es cosa agradable a los ojos de Dios, que éste no dejará sin recompensa. Los hijos que veneren a sus padres serán venerados a su vez por sus propios hijos. Todos estos consejos, aun conservando hoy plena validez, parecen insuficientes, puesto que están dados desde una mentalidad estrictamente rural, en donde otros aspectos de la vida familiar no son tenidos en cuenta. No sólo importa hablar hoy del respeto que los hijos deber a los padres, sino de la actitud de éstos con relación a los hijos. Esta insuficiencia resulta particularmente notable en momentos como los actuales, cuando la familia tiene planteados problemas de pérdida de sus funciones.

Desde una perspectiva cristiana, la familia continúa teniendo una función insustituible: ser una comunidad de amor en donde los que la integran puedan abrirse a los demás con una total sinceridad y confianza. Dejando aparte un poco,  los consejos que da San Pablo en la segunda lectura algunos circunstanciales y muy ligados a las costumbres y mentalidad de la época, la exhortación a la mansedumbre, a la paciencia, al perdón y, sobre todo, al amor, es algo realmente básico para la familia de nuestro tiempo.

 

SALMO RESPONSORIAL: 127, 1-2. 3. 4-5

R. / Dichosos los que temen al Señor

 

Dichoso el que teme al Señor

y sigue sus caminos.

Comerás del fruto de tu trabajo,

serás, dichoso, te irá bien. R.

 

Tu mujer, como parra fecunda,

en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo,

alrededor de tu mesa. R.

 

Ésta es la bendición del hombre

que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión,

 que veas la prosperidad de Jerusalén

todos los días de tu vida. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

La felicidad de los justos -constituida por los sencillos goces de la vida familiar- es el tema central de este hermoso poema. Al final del Salmo (v. 5), el horizonte se amplía, y la felicidad personal aparece estrechamente vinculada con la prosperidad de Jerusalén, centro de la vida nacional y fuente de bendición para todo Israel.

 

SEGUNDA LECTURA

COLOSENSES 3, 12-21

 

“La vida de familia vivida en el Señor”

 

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión.  Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.  Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.  Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Pablo da algunos consejos para la convivencia con otros. Se requiere humildad, acogida mutua y paciencia. Y si fuese necesario, perdón. Así procede Dios con nosotros. Su actitud debe ser el modelo de la nuestra (v.12-13). Pero, “por encima de todo”, está el amor, de Él tenemos que revestirnos, dice Pablo empleando una metáfora frecuente en sus cartas (v.14). De este modo “la paz de Cristo” presidirá en nuestros corazones (v.15).

Si el amor es el vínculo que une a las personas, la paz se irá construyendo en un proceso, los desencuentros irán desapareciendo (los enfrentamientos también) y las relaciones se harán cada vez más trasparentes. En el marco de la familia humana, esos lazos son detallados en el texto del Eclesiástico (3,3-17).

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 2,13-15.19-23

 

“Coge al niño y a su madre y huye a Egipto”

 

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto".

Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño." Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El vaciamiento de Dios en el acto creador no fue otra cosa que la manifestación de su amor. Contrario a ese gesto de bondad divina se encuentra el endiosamiento de quienes abusan de todo y de todos. La familia de Nazaret, como tantas familias hoy, se ve amenazada en su integridad por las injusticias y desigualdades del sistema imperial. Particularmente, el niño campesino de Nazaret es imagen de los indefensos, vulnerables y vulnerados en sus derechos fundamentales. En este duro escenario donde la vida de tantos inocentes corre peligro, estamos invitados a la prudencia y la esperanza. Prudencia de quienes aguardan el momento preciso para salirse de estructuras que atentan contra la vida; esperanza, que ilumine nuevos horizontes donde construir futuro. La paciencia cristiana no es ingenua y tampoco se resigna; mientras la vida se encuentre amenazada el cristiano no podrá cruzarse de brazos. Necesitamos, con la ayuda de Dios, convertirnos en defensores de la vida en todas sus formas.

ORACIÓN

Señor  y Dios Familia, gracias te damos hoy por todo tu amor y bendición derramados, en nuestras vidas, a través de esos seres maravillosos, pero también limitados que tú nos has regalado, como papá y mamá, por medio de los cuales tú nos diste la vida. Bendícelos, protégeles, regálales la salud y también sabiduría, serenidad y paciencia, para que puedan enfrentar las adversidades de la enfermedad y la vejez. A los que ya han partido concédeles el verdadero reposo, la vida eterna, la victoria de la resurrección y la gracia de contemplarte eternamente. Amén.  

 

“La vida en familia no es fácil, pero cuando se le permite a Dios entrar y que permanezca en cada hogar contaremos con su presencia y amor”

Sábado 31 de Diciembre de 2022

 

 

“PROYECTAR A DIOS DESDE LA PALABRA”

 

PRIMERA LECTURA

1JUAN 2,18-21

 

“Estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis”

 

Hijos míos, es el momento final. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es el momento final. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros. En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Da que pensar eso de que en el siglo I ya Juan nos hable de que estamos en la última hora (1 Jn 2,18). Idea que no era sólo suya. La Carta a los Hebreos habla de "estos tiempos, que son los últimos...". Tales palabras resuenan de modo particular en el último día del año civil.

Juan ve llegada la última hora por la multiplicación de anticristos, palabra que aquí debe entenderse en el sentido general de "adversarios de la propagación del Evangelio". Las enseñanzas de estos adversarios pueden deducirse del conjunto de advertencias que trae la Carta. ¿Quién es el embustero sino aquel que niega que Jesús es Cristo?. La negación de Jesús es la negación de la verdad, de su promesa de salvación.

Juan hace eco además de la convicción de la Iglesia Primitiva, preocupado por la situación de los creyentes, deteniéndose a explicar los criterios para la verdadera fe: la fidelidad a lo que “habeís oído desde el principio”. El criterio fundamental de la verdadera fe esta ciertamente en lo que se oyó desde el principio, pero no en cuanto al contenido de su doctrina, sino más bien en su esencia en cuanto al Verbo hecho vida, escuchado, visto, palpado, el criterio fundamental:  Jesucristo.

 

SALMO RESPONSORIAL: 95

R. / Alégrese el cielo, goce la tierra.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

cantad al Señor, toda la tierra;

cantad al Señor, bendecid su nombre,

proclamad día tras día su victoria. R.

 

Alégrese el cielo, goce la tierra,

retumbe el mar y cuanto lo llena;

vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,

aclamen los árboles del bosque. R.

 

Delante del Señor, que ya llega,

ya llega a regir la tierra:

regirá el orbe con justicia

y los pueblos con fidelidad. R.

 

OREMOS CON EL SALMO 

Este salmo, es un canto de los desterrados que, desde Babilonia, retornan a Israel, para gozar en ella de la libertad. A nosotros(as), los(as) cristianos(as), nos habla del triunfo final de Dios en el último día; y también de nuestra vocación sacerdotal, consistente en invitar a la humanidad a celebrar a Dios. Nuestro día no sólo debe cantar al Señor, sino ser también una invitación a las familias de los pueblos a que aclamen la gloria y el poder del Señor.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 1,1-18

 

“La Palabra se hizo carne”

 

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas, y la tinieblas no la recibieron. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."  Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Dios continúa manifestándose en todo aquello que humaniza y defiende la vida. Jesús, «palabra» que da luz y vida, engendrada por el Espíritu, ha de ser para nosotros el medidor y el criterio de nuestro comportamiento. La «palabra» de Dios no es aplastante ni se impone; se hace oferta que también puede ser rechazada. Quien


 

mantiene relación cercana con él termina comprendiendo cómo ser hijo e hija de Dios, hermano y hermana de todos los seres creados. Dios encuentra en los hogares un lugar ideal para encarnarse y reivindicar a los sin derechos mostrando cómo en pequeños espacios se construye una nueva sociedad. Rechazan a Dios las familias acaparadoras, consumistas, llenas de antivalores que no fortalecen la unidad entre esposos, ni mejores relaciones con los hijos, al punto que, en situaciones críticas (como la última pandemia), sufren violencia y ruptura. Estamos invitados a no acostumbrarnos al estilo actual de relaciones virtuales-impersonales, ya que no pueden sustituirse por los vínculos reales.

ORACIÓN

Bendito Buen Señor, gracias por tu bendición y bendiciones a lo largo de este año que hoy termina, gracias por todo el derroche de tu amor misericordioso a lo largo de este caminar bíblico de nuestro Día a Día con tu Palabra. Sigue tomando el control de nuestra vida y nuestra familia para el nuevo tiempo y año que se aproxima y que en fe sabemos que va a ser un año maravilloso en ti. Ayúdanos Señor para que sepamos hacer del día a día de este nuevo año, una oportunidad para trabajar y experimentar tu amor, la verdadera paz, la alegría y la bendición. Amén 

 

 “Al pensar en el año que viene tengamos la confianza de dejarnos guiar por el Espíritu que se nos ha dado”