lunes, 1 de junio de 2015

Viernes 19 de junio de 2015


“VER EL MUNDO CON LOS OJOS DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
2CORINTIOS 11,18.21B-30

“Aparte de todo lo demás, la carga de cada día, la preocupación por todas las Iglesias”

Hermanos: Son tantos los que presumen de títulos humanos, que también yo voy a presumir. Pues, si otros se dan importancia, hablo disparatando, voy a dármela yo también. ¿Que son hebreos?, también yo; ¿que son linaje de Israel?, también yo; ¿que son descendientes de Abrahán?, también yo; ¿que sirven a Cristo?, voy a decir un disparate: mucho más yo.
Les gano en fatigas, les gano en cárceles, no digamos en palizas, y en peligros de muerte, muchísimos; los judíos me han azotado cinco veces, con los cuarenta golpes menos uno; tres veces he sido apaleado, una vez me han apedreado, he tenido tres naufragios y pasé una noche y un día en el agua. Cuántos viajes a pie, con peligros de ríos, con peligros de bandoleros, peligros entre mi gente, peligros entre gentiles, peligros en la ciudad, peligros en despoblado, peligros en el mar, peligros con los falsos hermanos. Muerto de cansancio, sin dormir muchas noches, con hambre y sed, a menudo en ayunas, con frío y sin ropa. Y, aparte de todo lo demás, la carga de cada día, la preocupación por todas las Iglesias. ¿Quién enferma sin que yo enferme?; ¿quién cae sin que a mí me dé fiebre? Si hay que presumir, presumiré de lo que muestra mi debilidad. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo concluye su alegato contra los corintios, con una frase llena de la sabiduría de la Cruz: "si se trata de presumir, presumiré de mis debilidades". En efecto, es por lo menos extraña esa carta de presentación de este hombre que por lo visto sólo tiene para contar infortunios, traiciones padecidas, enfermedades y cárceles, dolores y desconciertos. Pero si lo pensamos, mejor encontraremos una profunda lógica en todo esto. ¿En dónde nos mostró Dios la fuerza de su amor, si no fue en la debilidad de la carne rota de Cristo en la Cruz?
Continuamos escuchando las duras palabras de Pablo a los corintios, quien les dice que ha sido demasiado blando con ellos, pues se han doblegado fácilmente ante la predicación de aquellos que se creen "super-apóstoles". Pablo les dice que, si se trata de méritos, él los supera, y, aclarando que va a hablar como necio, enumera una paradójica lista en su largo camino apostólico cargando la cruz: sufrimientos, privaciones, fatigas, persecuciones, castigos, peligros de muerte, etc. Sólo “la cruz de Cristo“ que lleva a cuestas un apóstol confirma su legitimidad y el poder de su apostolado. Ninguno de aquellos supuestos apóstoles podría soportar una confrontación con la abnegación y los sacrificios con que Pablo va llevando a cabo su ministerio. ¿En qué se apoyan, para poner en duda la autoridad del Apóstol? Pues sencillamente en el hecho de que Pablo no hacía valer su derecho, propio de todo apóstol, de ser mantenido por la comunidad. Al final, alude al sufrimiento quizás más intenso y evangélico que está viviendo mientras escribe: su preocupación por las iglesias que ha fundado y que le hace estar en ascuas, enfermo de ansiedad como lo está ahora, a causa de la debilidad de los corintios.
SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / El Señor libra a los justos de sus angustias.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
 que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avengonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Salmo didáctico, de forma alfabética. El salmista nos participa su experiencia del amor de Dios y nos invita a hacer nosotros mismos esa experiencia. Jesús más que nadie en este mundo, puede hablarnos del amor de Dios y puede habérnoslo comprender en toda su profundidad.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 6, 19-23

“Donde está tu tesoro, allí está tu corazón”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La literatura está plagada de relatos de personas que descubren un tesoro y dejan todo por alcanzarlo. Casi siempre es algún misterioso secreto del universo. Jesús conocía la fuerza de esos sueños infantiles y por eso nos propone un desafío: descubrir el tesoro oculto que es el Reino de Dios. Ese desafío nos puede conducir a descubrir una nueva dimensión de la vida, en la que las seguridades más imperiosas de la cultura como son la riqueza, el prestigio y el poder cedan ante el amor, la justicia y la gracia. ¿Qué podemos tener y qué debemos elegir para alcanzar aquello que deseamos? – El evangelio nos indica el camino al recordarnos que debemos cambiar la mirada. Sólo una mirada limpia, un ojo abierto, una mente transformada por la enseñanza de Jesús es capaz de descubrir el tesoro, donde las demás personas sólo ven pobreza, opresión y limitaciones. ¿Qué podemos dar a cambio de la vida? Únicamente la vida misma. Una vida conducida por los valores más altos, pero al mismo tiempo, siempre atenta a la dura realidad humana y dispuesta a aceptar los propios límites y errores. La enseñanza de Jesús es un tesoro oculto que sólo podremos descubrir entrenando nuestro ojo en la espiritualidad.

ORACIÓN
Señor te suplicamos nos ayudes para que nuestra vida sea Evangelio vivo,  ayúdanos a mirar con tus ojos, a pensar como tú lo haces, que no nos dejemos llevar por los intereses y las riquezas del mundo, sino a buscar el verdadero tesoro y la verdadera riqueza que viene de ti, que si permanece; ayúdanos a construir tu Reino,  de paz, amor, justicia y solidaridad. Amén.

“El apego a los bienes materiales pone en riesgo la libertad y la felicidad aquí y más allá de la vida terrena”
    

Sábado 20 de junio 2015


“VIVIR CON GOZO CADA DÍA”

PRIMERA LECTURA
2 CORINTIOS 12,1-10

“Muy a gusto presumo de mis debilidades”
Hermanos: Toca presumir. Ya sé que no está bien, pero paso a las visiones y revelaciones del Señor. Yo sé de un cristiano que hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo, con el cuerpo o sin cuerpo, ¿qué sé yo?, Dios lo sabe. Lo cierto es que ese hombre fue arrebatado al paraíso y oyó palabras arcanas, que un hombre no es capaz de repetir; con el cuerpo o sin cuerpo, ¿qué sé yo?, Dios lo sabe. De uno como ése podría presumir; lo que es yo, sólo presumiré de mis debilidades.
Y eso que, si quisiera presumir, no diría disparates, diría la pura verdad; pero lo dejo, para que se hagan una idea de mí sólo por lo que ven y oyen. Por la grandeza de estas revelaciones, para que no tenga soberbia, me han metido una espina en la carne: un ángel de Satanás que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces he pedido al Señor verme libre de él; y me ha respondido: "Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad." Por eso, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo. Por eso, vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Continuamos leyendo a Pablo en su argumentación frente a los cristianos de Corinto, respecto a quienes los quieren desviar de la verdad del evangelio. Les dice que podría gloriarse de visiones, de gracias, de carismas, de fenómenos místicos, pero que la fuerza de su testimonio no radica en eso. El único criterio de su ministerio apostólico es la flaqueza: saber aceptar con alegría y paciencia todo lo que une su vida a la humillación del Señor a quien sirve. No es masoquismo o culto al dolor, sino la alegría de ser “fuerte”, de ser más fuerte que el mal, de ser capaz de dominarlo. Pablo no presume de sí mismo, pues sabe que el fuerte es Cristo, quien triunfa en la persona de Apóstol. Pablo realmente no resultó maestro de la humildad de la Cruz por puro gusto o por casualidad. En él, como también ha sucedido o sucederá en nosotros, el amor a la Cruz fue fruto de un camino que pasó por presiones exteriores y desfallecimientos interiores. En efecto, estas son las dos cosas que nos humillan: reconocernos pequeños frente a lo que nos amenaza, y reconocernos frágiles en cuanto a nuestras fuerzas, convicciones y virtudes. Pablo habla de un “aguijón” o “espina” clavada en su cuerpo que le golpea. No podemos saber con exactitud a que se refiere. Lo que si podemos decir es que esta “espina” implicaba para él, un serio obstáculo para su obra misionera. Sin embargo, los límites personales son superados por una confianza total en el poder y la gracia de Dios. La gloria del Evangelio consiste en que nuestra debilidad podemos encontrar esta maravillosa gracia; porque cuando llegamos al fondo de nuestra indefensión es cuando se le ofrece a Dios la oportunidad de intervenir.
SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / Gustad y ved qué bueno es el Señor.
El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.

Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que lo temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada. R.

Venid, hijos, escuchadme:
os instruiré en el temor del Señor;
¿hay alguien que ame la vida
y desee días de prosperidad? R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Como el plan de salvación de Dios no tiene límites de espacio o de tiempo, así este salmo queda abierto hacia el desarrollo futuro y pleno de dicha salvación, queda disponible para expresar la confianza de cuantos esperan en la misericordia de Dios.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 6,24-34

“No os agobiéis por el mañana”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y yo os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Ayer hablábamos de la consecuencia que ocasiona el estar apegado a lo material: la esclavitud. No queremos decir que lo material sea malo en sí; simplemente que, cuando eso material esclaviza a la persona, se vuelve alienante y dañino. Lo material, y, en el caso del evangelio de hoy, el dinero, es un medio para nuestra subsistencia; no es el fin último de nuestra existencia, como muchas veces se toma. “No pueden estar ustedes al servicio de Dios y del dinero”, nos dice el Señor. Un siervo de Dios no tiene amor al dinero, sino a su proyecto de vida, en el que el dinero juega un papel importante, pero no fundamental. Jesús quiere fundamentar la felicidad de cada uno en encontrarse consigo mismo, para no dejarse vencer por los bienes materiales, que hacen descuidar los pequeños gozos de la vida y agobiarse por el consumismo. “No anden angustiados por la comida para conservar la vida o por la ropa para cubrir el cuerpo”, nos dice Jesús. Pareciera que Jesús estuviera promoviendo el no hacer nada, porque el Padre nos lo dará todo. La bien llamada providencia de Dios significa abandonarse con plena confianza a las manos del Padre. Y la actitud del discípulo ante esa providencia no es quedarse quieto y esperar a ver qué pasa, sino buscar ante todo el Reino de Dios y su justicia, que se traduce en hacer en todo la voluntad del Padre y trabajar por un mundo mejor.

ORACIÓN
Dios nuestro te haces cercano a quienes te buscamos con confianza, seguros de tu bondad, tu amor  y tu poder; Señor que te podamos dar prioridad a ti y a tu proyecto dejando todo a tu disposición, vivir confiados en ti  y con la certeza que lo demás vendrá por añadidura. Gracias porque sabemos que te preocupas por nuestras necesidades y las suples de la mejor manera. Amén.

“Vivamos  el presente con alegría y responsabilidad, superando la obsesión por el futuro”


Domingo 21 de junio de 2015


“NO ESTAMOS EXENTOS DE PELIGROS”

PRIMERA LECTURA
JOB 38,1.8-11

“Aquí se romperá la arrogancia de tus olas”
El Señor habló a Job desde la tormenta: "¿Quién cerró el mar con una puerta, cuando salía impetuoso del seno materno, cuando puse nubes por mantillas y nieblas por pañales, cuando le impuse un límite con puertas y cerrojos, y le dije: "Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí se romperá la arrogancia de tus olas?" Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
En la primera lectura vemos cómo el Señor le contesta a Job desde un torbellino, una forma muy común en el Antiguo Testamento para las apariciones de Dios. Le muestra lo que el Señor es capaz de hacer por el ser humano, hasta frenar el mar para que no irrumpa contra él. Las comunidades cristianas crecen en medio de dificultades y conflictos. Se encuentran asediadas por muchas amenazas internas y externas. Son como una pequeña barca navegando en altamar, en aguas turbulentas. Cunde la desesperación y el desencanto. Job es el símbolo de la paciencia y la resistencia. Se siente asediado por todas partes. Dios lo interpela haciéndole caer en cuenta de que él es el Señor de la historia. Las dificultades de la vida no podrán derrotar a quien pone toda su confianza en Dios.
SALMO RESPONSORIAL: 106
R./Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia.

Entraron en naves por el mar,
comerciando por las aguas inmensas.
Contemplaron las obras de Dios,
sus maravillas en el océano. R.

Él habló y levantó un viento tormentoso,
que alzaba las olas a lo alto;
subían al cielo, bajaban al abismo,
el estómago revuelto por el mareo. R.

Pero gritaron al Señor en su angustia,
y los arrancó de la tribulación.
Apaciguó la tormenta en suave brisa,
y enmudecieron las olas del mar. R.

Se alegraron de aquella bonanza,
 y él los condujo al ansiado puerto.
Den gracias al Señor por su misericordia,
por las maravillas que hace con los hombres. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En este canto de acción de gracias, se describen cuatro situaciones típicas, que ponen de manifiesto una especial providencia de Dios: la vuelta del exilio, presentada como un nuevo Éxodo (vs. 4-9); la liberación de los cautivos (vs. 10-16); la ayuda divina a los que sufren (vs. 17-22) y a los navegantes en peligro (vs. 23-32). La parte final del Salmo (vs. 33-43) tiene un carácter hímnico-sapiencial, y su tema central es el poder de Dios, que transforma el orden de los acontecimientos en beneficio de sus fieles.
SEGUNDA LECTURA
2CORINTIOS 5,14-17

“Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado”
Hermanos: Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
En la carta a los Corintios se nos expone la nueva humanidad que a través de la muerte de Cristo recobra la vida plena. Cristo murió por todos para que todos tengamos vida por medio de él. El amor de Cristo ha sido tan grande que nos ha rescatado de la muerte y de la esclavitud del pecado, y nos ha hecho partícipes de la vida nueva. Lo antiguo ha sido superado por la muerte y resurrección del Señor.
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 4,35-40

“¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!”
Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla." Dejando a la gente, se lo llevaron en la barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: "¡Silencio, cállate!" El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?" Se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!"
REFLEXIÓN

El evangelio que leemos hoy, llamado el relato de la tempestad presenta las dificultades por las que atravesaba la Iglesia primitiva en el contexto del imperio romano. El mar es símbolo de peligro; es una amenaza para quienes viven cerca de él, porque saben que por ahí vienen los perseguidores. La comunidad es esa pequeña nave que navega a la deriva. La fe de muchos naufraga ante las amenazas y las presiones del medio. Entonces es cuando hay que recordar que Jesús no ha abandonado la barca. El navega con ellos. Es capaz de derrotar la tempestad. La certeza de la presencia de Jesús fortalece la frágil fe de la comunidad.
Nos sentimos amenazados de muchas formas. La injusticia, la violencia y la corrupción, el consumismo. Sentimos la tentación de ceder. Fácilmente caemos en el pesimismo y la resignación. Desistimos de todo esfuerzo y dejamos que la historia empuje la barca a su propio viento. El ambiente nos ahoga y nos sentimos perdidos, desorientados o perplejos. Hoy también las palabras de Pablo en la segunda lectura nos resultan alentadoras: Cristo murió y resucitó; con él hemos muerto nosotros, y tenemos la firme esperanza de participar en su resurrección. Sólo la certeza de que Jesús camina con nosotros nos puede ayudar a vencer los miedos y las incertidumbres y a “remar mar adentro, hacia aguas profundas”.

ORACIÓN
Señor Jesús, gracias por que un día nos invitaste a caminar contigo y nos has prometido que no estaremos solos, que en medio de las turbulencias y dificultades de la vida allá siempre estarás con nosotros. Te pedimos Señor, sigue hoy subiendo y tomando la dirección de nuestra barca, para que con tu ayuda podamos a llegar a feliz puerto; que nunca perdamos la esperanza, que vivamos confiadamente en tus manos. Señor salva, protege y haz de nuestra barca instrumento valioso en tus manos. Amén.  

“El discípulo(a) no se deja vencer por el miedo y la desesperanza, porque camina de la mano y confía en su Señor”

Lunes 22 de junio de 2015


“JUZGAR A LOS DEMÁS ES INVADIR EL ESPACIO DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 12,1-9

“Abrán marchó, como le había dicho el Señor”
En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: "Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo."
Abrán marchó, como le había dicho el Señor, y con él marchó Lot. Abrán tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán. Abrán llevó consigo a Saray su mujer, a Lot, su sobrino, todo lo que había adquirido y todos los esclavos que había ganado en Harán. Salieron en dirección de Canaán y llegaron a la tierra de Canaán. Abrán atravesó el país hasta la región de Siquén, hasta la encina de Moré. En aquel tiempo habitaban allí los cananeos. El Señor se apareció a Abrán y le dijo: "A tu descendencia le daré esta tierra." Él construyó allí un altar en honor del Señor, que se le había aparecido. Desde allí continuó hacia las montañas al este de Betel, y plantó allí su tienda, con Betel a poniente y Ay a levante; construyó allí un altar al Señor e invocó el nombre del Señor. Abrán se trasladó por etapas al Negueb.

REFLEXIÓN        
Hoy comenzamos  leer una selección de historias patriarcales y en particular, escuchamos el relato de la vocación de Abraham, allá en su tierra de Ur, en el país de Caldea, un pueblo de cultura bastante avanzada, con buenas técnicas de trabajo y una buena legislación social. Pero corrompido, como todos los demás, religiosa y moralmente. Dios ha decidido formar un pueblo según su corazón, en medio de ese mundo pagano, para que conserve la religión monoteísta y atraiga la bendición sobre toda la humanidad.
Para ello Dios se fija en Abrahán, un hombre mayor ya, que parecería que tiene derecho a un descanso. Pero la orden es “Sal de tu tierra”. Tal vez esté relacionada esta salida con alguno de los fenómenos que también existían entonces, de migraciones colectivas de pueblos buscando mejores condiciones de vida. Abraham responde con decisión, fiándose de lo que entiende como voz de Dios. Junto con su familia y sus posesiones, abandona Caldea y emprende el camino que Dios le indica, “sin saber a donde iba”. Está abierto al futuro. No se apega al pasado. Tiene mérito su fe, porque Dios le promete dos cosas difíciles de creer: que le hará padre de un gran pueblo ( a él que es ya mayor y su esposa, estéril) y le dará en posesión la tierra que le mostrará ( abandona algo seguro por algo que en seguid se verá que es utópico). 

SALMO RESPONSORIAL: 32
R./Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que el solo Israel y tiene motivos más amplios aún para cantar su alabanza, con la humilde confianza de ser objeto del amor de Dios.   
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 7,1-5

“Sácate primero la viga del ojo”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No juzguéis y no os juzgarán; porque os van a juzgar como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Déjame que te saque la mota del ojo", teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita; sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Las palabras del evangelio de hoy las podemos entender mejor si pensamos en una hipocondríaca, o sea, una persona que se considera enferma sin estarlo. Si esta persona lee un libro de medicina, comienza a sentir todos los síntomas de la enfermedad que le describen; en cambio, si lee un libro de psicología o psiquiatría, comienza a adjudicarles enfermedades mentales a todos los que le rodean. Lo mismo pasa con nuestra crítica a los demás. Si se trata de descalificar a nuestros colegas, hermanos o líderes, nuestra lengua corta más que una espada de doble filo; pero si se trata de enumerar méritos, nos cubrimos a nosotros mismos de los más altos elogios, y no pensamos en los hermanos que también tienen méritos por sus acciones. No podemos, por pura honestidad cristiana, aplicar criterios de vida a los demás que nosotros mismos no estemos dispuestos a cumplir. No podemos mirar objetivamente las fallas de los demás si antes no nos preguntamos si con ello estamos causando lesión enorme al principio fundamental del cristianismo, que es el amor incondicional al prójimo. ¡Que la viga que hay en tu ojo no te impida ver la vida que brota en tu prójimo!

ORACIÓN
Padre amoroso, te agradecemos y bendecimos en este nuevo día, gracias porque todos los días nos enseñas nuevas lecciones para la vida, esta vez nos invitas a no juzgar a los demás en absoluto, que miremos antes nuestros errores y defectos y actuemos con misericordia.  Señor te pedimos nos ayudes porque solos y  en nuestras fuerzas no lo hacemos, que primero nos propongamos mirarnos a nosotros y detengamos todo pensamiento y palabra de señalamiento a los demás. Amén.

“Una fe responsable es aquella capaz de ayudar antes que de criticar y señalar a los demás”



Martes 23 de Junio de 2015


“LOS(AS) SEGUIDORES(AS) DE CRISTO NO PIENSAN COMO TODO EL MUNDO”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 13,2.5-18
“No haya disputas entre nosotros dos, pues somos hermanos”

Abrán era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abrán, poseía ovejas, vacas y tiendas; de modo que ya no podían vivir juntos en el país, porque sus posesiones eran inmensas y ya no cabían juntos. Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abrán y los de Lot. En aquel tiempo cananeos y fereceos ocupaban el país. Abrán dijo a Lot: "No haya disputas entre nosotros dos, ni entre nuestros pastores, pues somos hermanos. Tienes delante todo el país, sepárate de mí; si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha yo iré a la izquierda." Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán, hasta la entrada de Zear, era de regadío (esto era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); parecía un jardín del Señor, o como Egipto. Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia levante; y así se separaron los dos hermanos. Abrán habitó en Canaán; Lot en las ciudades de la vega, plantando las tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.
El Señor habló a Abrán después que Lot se había separado de él: "Desde tu puesto dirige la mirada hacia el norte, mediodía, levante y poniente. Toda la tierra que abarques te la daré a ti y a tus descendientes para siempre. Haré a tus descendientes como el polvo; el que pueda contar el polvo podrá contar a tus descendientes. Anda, pasea el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar." Abrán alzó la tienda y fue a establecerse junto a la encina de Mambré, en Hebrón, donde construyó un altar en honor del Señor. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Hay varios temas que se entrecruzan en la primera lectura de hoy. Por una parte, es un ejemplo hermoso ver que estos parientes, tío y sobrino, Abraham y Lot, buscan una solución pacífica a sus diferencias. Es Abraham, el mayor, quien deja escoger al más joven, de modo que no haya división ni conflicto entre ellos. Obrando así, Abraham se exponía a quedarse con la parte menos apetecible de la tierra que tenían al frente, y de hecho eso fue lo que sucedió, pero este patriarca mostró su sabiduría prefiriendo perder eso y no la buena relación con su sobrino. Ese es un tema, que nos sirve de ejemplo.

Pero hay otro tema, apenas sugerido pero quizá más sugerente. Al describir la tierra que Lot escoge, la Biblia usa estas palabras: "era como el paraíso." Nosotros recordamos que Dios prohibió a nuestros primeros padres volver al paraíso (Génesis 3,24). Alguien podría pensar que es un acto de dureza. En realidad, más que parte del castigo es parte de la salvación, como podemos aprender de los hechos que acontecieron a Lot y su familia. Esa tierra que "era como el paraíso" será el escenario de acontecimientos bochornosos y dolorosos. Esa es la tierra de Sodoma, donde la abundancia de bienes y placeres ha creado una raza de gente dedicada sólo a complacerse a sí misma y a buscar la satisfacción en el refinamiento y la exquisitez hasta llegara a la depravación. Lo que parecía un paraíso se convirtió en un infierno. Si Dios, pues, prohibió a nuestros padres volver al paraíso, aquello fue un acto de misericordia que quería buscar medio para salvarlos, pues para un corazón próximo al pecado la abundancia de bienes asegurados y crecientes no es algo bueno, sino algo que conduce a la idolatría de la comodidad, la vanidad y el culto al placer.

SALMO RESPONSORIAL: 14
R. / Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El salmo recalca la necesidad de unir el culto a Dios con la vida intachable. Al que sigue ese proceder Dios concede sus favores. Jesús nos enseña: “ Si al ir a presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí en el altar,  y ve a reconciliarte con tu hermano”    
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 7,6.12-14

“Tratad a los demás como queréis que ellos os traten”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas. Entrad por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Así como Abraham elige “el camino más estrecho”, Jesús va a realzar la importancia de dicho criterio para entrar en el Reino. El camino que propone Jesús es estrecho y difícil. Lamentablemente nosotros, por nuestras tendencias humanas, insistimos en buscar siempre caminos fáciles. Tendemos a huir del dolor y evadimos el conflicto que provoca el Evangelio. Pero Jesús es claro: nos propone un camino lleno de dificultades y tropiezos. No porque debamos buscar lo que nos haga sufrir, ni porque Dios sea un sádico empeñado en complicarnos la existencia, sino porque asumir la vida con seriedad y coherencia tendrá que traernos siempre grandes dificultades. Así nos marcó el camino el propio Jesús, así lo hicieron sus discípulos, y así lo han hecho muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia, particularmente en nuestra América latina. Vivir en forma coherente significa asumir el estilo de vida de Jesús. Eso va a contrapelo de los antivalores del mundo, y no puede dejar de traer dificultades a quien pretenda vivir con autenticidad y audacia el testimonio de Jesús, desenmascarar esos antivalores, luchar por la justicia, reivindicar los derechos de los más pobres y vejados por los sistemas inhumanos imperantes. Los santos y mártires asumieron así el Evangelio y lo hicieron su forma de vida; por eso se les ha considerado “evangelio viviente”. Sin embargo, nada de eso es posible contando sólo con las propias fuerzas. Es el Espíritu el que trabaja día y noche en nosotros para que, a pesar de nuestras debilidades, podamos asumir el Evangelio con una libertad radical y una coherencia lo más cercana posible al mensaje de Cristo. 

ORACIÓN
Señor ayúdanos a tratar a nuestros semejantes como nos gustaría que nos trataran a nosotros(as); a preocuparnos por su bienestar, más que por el propio. Te pedimos  nos guíes y ayudes a tomar el  camino adecuado, el camino que nos propones: “el camino estrecho y difícil”, que implica  renunciar, cambiar de mentalidad y pasar por grandes dificultades; fortalécenos te pedimos, con tu Espíritu Santo para que no desfallezcamos ni desertemos en esta tarea. Amén 

“Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino será pleno de sol”  (Tomás Moro)


Miércoles 24 de Junio de 2015

Fiesta San Juan el Bautista

“JUAN INAUGURA LOS NUEVOS TIEMPOS”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 49,1-6

“Te hago luz de las naciones”

Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba y me dijo: "Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso." Mientras yo pensaba: "En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas", en realidad mi derecho lo llevaba el Señor, mi salario lo tenía mi Dios. Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo, para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel -tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza-: "Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
En Isaías se habla de un siervo elegido por Dios desde el seno materno para ser portador de un mensaje muy importante para todas las naciones, un mensaje que les afecta directamente, el mensaje de salvación; y Dios mismo es el garante de que dicha misión se cumpla, habla también del ministerio profético delante de las naciones, preparando los caminos de Dios.

Quisiera además resaltar dos elementos del texto: Primero es que toda misión, y sea la del profeta como la del siervo o la del precursor o cualquier otro, va íntimamente unida a un encuentro o una llamada. Por eso el siervo presenta sus credenciales: él es llamado por el Señor desde el seno materno. El evangelista hoy nos recuerda cómo, en el encuentro de María, portadora de Jesús, con su prima Isabel, Juan salta de alegría en el seno de esta. 
La segunda es el encuentro con Dios, el verdadero encuentro con Él, no esas raras experiencias místicas que algunas veces nos inventamos y que no son capaces de llevarnos hacia los demás, esas no pueden ser auténticas. Tras el encuentro con la divinidad, Juan, el siervo, como discípulo verdadero, continúa siendo humano, ser de carne y hueso, pero con una fuerza especial, ya que se siente portador de la palabra divina.  Ninguna fuerza por muy hostil que sea, le aterroriza. Su palabra es penetrante, como la espada, y de gran alcance, como la flecha.         
SALMO RESPONSORIAL: 138
R./Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras.
Conocías hasta el fondo de mi alma. R.

No desconocías mis huesos,
cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
La experiencia de fe lleva al salmista a un diálogo en que expresa el misterio de Dios y la absoluta dependencia del hombre respecto de él y le pide protección y guía. También San Pablo exclama !“¡Qué abismo el de la generosidad, de la sabiduría y de la providencia de Dios! ¡Qué insondables son sus juicios y qué insospechables sus caminos!”(Rom, 11,34-35)
SEGUNDA LECTURA
HECHOS 13, 22-26

“A ustedes se les ha enviado este mensaje de salvación”

Más tarde, Dios quitó de su puesto a Saúl, y les dio por rey a David, de quien dijo: 'He encontrado que David, hijo de Jesé, es un hombre que me agrada y que está dispuesto a hacer todo lo que yo quiero.' Uno de los descendientes de este mismo David fue Jesús, a quien Dios envió para salvar a Israel, como había prometido. Antes que Jesús viniera, Juan anunciaba el mensaje a todo el pueblo de Israel, diciéndoles que debían volverse a Dios y ser bautizados. Y cuando Juan se iba acercando al fin de su vida, dijo: 'Yo no soy lo que ustedes piensan; pero después de mí viene uno a quien yo ni siquiera merezco desatarle las sandalias de los pies.'
"Hermanos descendientes de Abraham, y ustedes, los extranjeros que tienen temor de Dios: este mensaje de salvación es para nosotros. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En el libro de Hechos, Pablo hace una breve síntesis de la historia de la salvación, destacando la figura del rey David y la promesa de parte de Dios que de su descendencia sacaría un salvador para Israel, lo cual se cumpliría en Jesús. De repente, inserta en la narración al Bautista empalmándolo con sus antecesores y colocándolo como el último eslabón de la acción de Dios para preparar la venida del Salvador. Juan no apunta hacia sí mismo, sino hacia Cristo, tal como dice la tradición sobre el Bautista; lo realmente importante es la palabra de salvación, el Señor Jesús, y Juan está en función de él.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1, 57-60.80

“Juan es su nombre”

Al cumplirse el tiempo en que Isabel debía dar a luz, tuvo un hijo. Sus vecinos y parientes fueron a felicitarla cuando supieron que el Señor había sido tan bueno con ella. A los ocho días, llevaron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías. Pero su madre dijo: --No. Tiene que llamarse Juan.
Le contestaron:
--No hay nadie en tu familia con ese nombre.
Entonces preguntaron por señas al padre del niño, para saber qué nombre quería ponerle. El padre pidió una tabla para escribir, y escribió: 'Su nombre es Juan.' Y todos se quedaron admirados. En aquel mismo momento Zacarías volvió a hablar, y comenzó a alabar a Dios. Todos los vecinos estaban asombrados, y en toda la región montañosa de Judea se contaba lo sucedido. Todos los que lo oían se preguntaban a sí mismos: "¿Qué llegará a ser este niño?" Porque ciertamente el Señor mostraba su poder en favor de él.
El niño crecía y se hacía fuerte espiritualmente, y vivió en los desiertos hasta el día en que se dio a conocer a los israelitas. Palabra del Señor.

REFLEXION
Celebramos la fiesta de San Juan Bautista, el precursor, como todos lo conocemos, por su vida y misión y por anunciar y preparar la llegada de los tiempos mesiánicos, que ven su cumplimiento en Jesús.  La narración se centra en cuatro momentos importantes de su vida: El relato de su nacimiento (vv. 57-58), la circuncisión, la imposición del nombre y la manifestación a toda su parentela e incluso a los vecinos de la comarca (vv. 59-66).
En el nacimiento de Juan se cumple lo anunciado a Zacarías y se hace realidad la promesa. La esterilidad de unos padres, vencida por el nacimiento de un hijo, es fuente de alegría, jubilo y regocijo que envuelve y contagia a vecinos y parientes, como ya lo había predicho el mensajero de Dios.  En la narración del nacimiento, Lucas matiza dos aspectos muy importantes: el de la misericordia de Dios que se manifiesta en favor del pueblo, al quitarle la afrenta de la esterilidad y por otra parte, el significado del nombre de Juan (“Dios ha mostrado su favor”), con el cual se subraya la presencia de la misericordia Divina, que recae no sólo sobre una persona en particular, Isabel en este caso, sino que alcanza a la totalidad del pueblo.
Al relato de nacimiento de Juan sigue el de su circuncisión, imposición del nombre, y su manifestación pública. Por la circuncisión, Juan queda indeleblemente marcado con la “señal de la alianza”, signo visible de la incorporación al pueblo de Israel. Esa marca en la propia carne hace de Juan partícipe de la bendición prometida por el Señor a su pueblo elegido, le capacita para celebrar la Pascua como fiesta de la comunidad y confirma sus esperanzas de compartir con todos sus antepasados la restauración futura y definitiva. La imposición de un nombre como el de “Juan” rompe radicalmente con la tradición familiar. Como era costumbre, los vecinos y parientes dan por hecho que el niño se llamaría como el padre. El acuerdo entre la madre y el padre en un nombre que no era familiar aparece como un signo donde se refleja el favor de Dios. El Evangelio de Lucas nos invita a reflexionar sobre la misericordia, la compasión y la generosidad divina, que caracterizan este nuevo período de la historia de la salvación que comienza a manifestarse con el nacimiento de Juan Bautista. Misericordia sin límites y sin medida, que engrandece y libera, que es signo de vida porque rescata a unos ancianos de la muerte por causa de la esterilidad.  Además, el Evangelio nos interpela sobre nuestra experiencia de la misericordia de Dios, sobre la manera como la estamos haciendo explicita en gestos y actitudes: acogida, solidaridad con los rechazados, invitación a todos aquellos que desean un mundo nuevo “según el corazón de Dios” a comprometerse en la construcción del mismo.
Celebremos hoy el nacimiento de aquel personaje que desde su nacimiento comenzó a cautivar los corazones de sus contemporáneos, y que habría de llevar su misión a plenitud al entregarle a Jesús la llama del anuncio profético de la Buena Noticia.

ORACIÓN
Señor gracias por llamarnos un día a caminar contigo, de una vida estéril y sin fruto, nos llevas a una vida de abundancia con sentido y con esperanza. Que tomando el  ejemplo de Juan el Bautista, seamos verdaderos anunciadores de tu Reino, firmes, incorruptibles, comprometidos, veraces, allanando el camino para que otros te conozcan y te vean con nuestro ejemplo y testimonio de vida. Amén.    


“Dios recuerda que hoy también estamos llamados(as) a mantenernos firmes en el testimonio y a presentarlo en el escenario de la historia, como el Dios liberador”