sábado, 1 de septiembre de 2012

Domingo 09 de Septiembre de 2012


 

“TODAS LAS PROMESAS DE DIOS SE HAN CUMPLIDO EN CRISTO JESÚS”
 

PRIMERA LECTURA
Isaías 35, 4-7a

 “Los oídos del sordo se abrirán, la lengua del mudo cantará”
 Decid cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios que trae el desquite, viene en persona, resarcirá y os salvará." Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque, lo reseco un manantial.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El profeta Isaías es el profeta de la consolación. El pueblo en medio del dolor que ha generado el destierro, necesita  una voz de aliento y esperanza, por eso el profeta los invita a tener valor a que «no tengan miedo», es necesario confiar en Dios pues él va a salvar a su pueblo de la esclavitud.

El profeta evoca con sus palabras el recuerdo de la tierra de Palestina con sus riquezas naturales, torrentes y manantiales, una tierra fértil y espaciosa, un paraíso o una tierra prometida, que les espera después del exilio, a la que regresarán como en un nuevo éxodo. En esta tierra se volverán a instaurar y reconstruirán el Templo, la ciudad y la historia. Y vivirán en plenitud, llenos de vida y salud, con sus órganos de los sentidos completos, capaces de percibir lo que está pasando a su alrededor. En las mismas palabras del profeta, se puede descubrir la fuerza de Dios, que busca reanimar a los abatidos y transformar la tierra devastada. El profeta anuncia tantos bienes que parece la llegada de los tiempos mesiánicos.

Salmo responsorial: 145
R. / Alaba, alma mía, al Señor

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente, / tu Dios, Sión de edad en edad. R.

SEGUNDA LECTURA
Santiago 2. 1-5
 
“¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres para hacerlos herederos del Reino?”
 Hermanos míos: No juntéis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con el favoritismo. Por ejemplo: llegan dos hombres a la reunión litúrgica. Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso. Veis al bien vestido y le decís: "Por favor, siéntate aquí en el puesto reservado." Al pobre, en cambio: "Estáte ahí de pie o siéntate en el suelo." Si hacéis eso, ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos? Queridos hermanos, escuchad: ¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino, que prometió a los que lo aman?  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La carta de Santiago es un reclamo fuerte a la fraternidad. El que hace distinción de personas en la asamblea, es decir, en la celebración litúrgica, no puede ser cristiano. Santiago en su carta nos habla de diferencias y desigualdades en el interior de la misma comunidad, paradójicamente donde se tendría que construir otro modelo que prefigure la relación que los seres humanos deben construir en la vida social. En una palabra: la fraternidad, como fruto del mandamiento del amor, empieza en la misma celebración litúrgica y se debe hacer realidad en las relaciones sociales de los miembros de la comunidad.
 
Cada vez que el cristiano celebra la eucaristía debe asumir el compromiso del amor real, un amor que se hace efectivo en las obras que enriquecen la vida y la llenan de contenidos de humanización. Ésta es una tarea que tenemos que asumir para hacer de la celebración cristiana un espacio de vida abundante y de experiencia profunda de amor.

LECTURA DEL EVANGELIO
Marcos 7, 31-37
 
“Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”
 En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es "Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos."  Palabra del Señor.

 REFLEXIÓN
El evangelio de hoy nos dice que los paganos también fueron destinatarios del anuncio del Reino de Dios por parte de Jesús. Que saliendo Jesús de nuevo de la región de Tiro se dirigió por Sidón hacia el mar de Galilea, por en medio de los límites de la Decápolis, todo en territorio pagano. Y le trajeron un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Es una de las poquísimas veces que vemos a Jesús fuera de su país; si creemos a los evangelios, Jesús, prácticamente, no viajó al extranjero. Es importante señalar que en aquel entonces, ir al «extranjero» es también ir al «mundo de los paganos»... no como hoy. En este fragmento del evangelio de Marcos observamos a Jesús pues en medio de gente de otra religión… Puede ser muy significativo para nosotros el comportamiento que tenga hacia esas personas que no creen en el Dios de Abraham que cree Jesús...

En efecto. Vemos en primer lugar cómo Jesús no está entre los gentiles o paganos con una actitud «apostólica», tampoco parece preocupado por hacer entre ellos proselitismo religioso: no trata de convertir a nadie a su religión, a la fe israelita, en el Dios de Abraham. Y tampoco vemos que Jesús aproveche su paso para «impartir la doctrina», «enseñar y divulgar las santas máximas de su religión». Más aún: observemos que ni siquiera predica, no da discursos religiosos. Más bien, simplemente «cura». Es decir: no teoría, sino práctica. Hechos, no dichos.

No podemos decir que Jesús pase por el territorio pagano con indiferencia, o con los ojos cerrados, como si no tuviera nada que hacer allí… Más bien diríamos que lo que considera es que no tiene mucho que decir. No lo vemos discurseando, ni dando su «servicio de la palabra», sino curando y sanando. No habla del Reino (lo que es su «profesión» y hasta su «obsesión» dentro de los límites de Israel); fuera de su territorio religioso calla sobre el Reino y «hace Reino». O como dice la gente al verle: «hace el bien», no habla sobre el bien, «donde se hace el bien, allí está el Reinado de Dios»,

ORACIÓN
Hoy nos muestras en tu Palabra como a través de los profetas das ánimo y certeza de una vida diferente para quienes has llamado a formar parte de tu pueblo. Ayúdanos por favor para permanecer en  esa promesa de liberación, que nos quita todas las limitaciones para comprender la verdadera dimensión del amor del Padre en Jesús. Amén  

Lunes 10 de Septiembre de 2012


 “EL CENTRO DEL EVANGELIO ES EL SER HUMANO”


PRIMERA LECTURA
1Corintios 5, 1-8

“Quitad la levadura vieja, porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo”

Hermanos: Se sabe públicamente que hay un caso de unión ilegítima en vuestra comunidad, y tan grave que ni los gentiles la toleran; me refiero a ése que vive con la mujer de su padre.

¿Y todavía os engreís? Estaría mejor ponerse de luto, para que el que ha hecho eso desaparezca de vuestro grupo.

Lo que es yo, ausente en el cuerpo, pero presente en espíritu, ya he tomado una decisión como si estuviera presente: reunidos vosotros en nombre de nuestro Señor Jesús, y yo presente en espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús entregar al que ha hecho eso en manos del diablo; en la carne quedará destrozado, pero así su espíritu se salvará en el día del Señor.   

Ese orgullo vuestro no tiene razón de ser. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Quitad la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que sois panes ázimos. Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hay algunas diferencias entre la celebración de la Eucaristía que tenemos los cristianos Occidentales y la que tienen los Orientales. Una de ellas es que los Orientales usan pan con levadura mientras que nosotros no: nuestras hostias no tienen levadura.

Esta lectura podría servir como de comentario explicativo a la costumbre que seguimos los Occidentales: en el texto de san Pablo a los corintios la levadura es aquello que el pan no debería tener. El pan sin levadura, también llamado "ácimo" es, en cambio, la expresión de un pan que es sólo pan, un pan más puro.

En el caso de los corintios, la levadura que iba afectando e infectando a la masa entera era la inmoralidad. El pan ácimo, en cambio, se refiere a aquel que no ha sido tocado o afectado por esa levadura, es decir, es la imagen de una comunidad que ha resistido eficazmente a la propagación del pecado.

Una Iglesia modelada sobre la figura del pan ácimo es una comunidad  que conocen el precio de su propia salvación y la grandeza del don de la gracia y a la vez  se mantienen firmes y  defienden con ardor y eficacia la libertad que han recibido.

Salmo responsorial: 5
R. / Señor, guíame con tu justicia.

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R.

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor. R.

Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 6, 6-11

“Estaban al acecho para ver si curaba en sábado”

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los letrados y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: "Levántate y ponte ahí en medio". El se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: "Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido hacer en sábado: hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?" Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: "Extiende el brazo".  

Él lo hizo, y el brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El dilema planteado por Jesús sólo tiene una respuesta. Cualquier creyente, judío o cristiano, puede declararse solamente a favor de la vida y de la salvación. Cualquier otra respuesta sería una contradicción, incluso entre los más conservadores y fanáticos. Por eso sus detractores guardan silencio y Jesús debe interpretar ese silencio a favor de la persona lisiada. Restaurar la capacidad de trabajar es un signo claramente mesiánico y profético que le da de nuevo a la persona el poder de participar de la vida común. Restaurar la autonomía de la persona no es un bien menor, sino que es darle de nuevo la posibilidad de que sea libre. Es decir, la sanación es un proceso de liberación que fundamenta la posibilidad de ser libres y de actuar en libertad. La esperanza mesiánica se ve así acrecentada en la acción de Jesús. – La comunidad cristiana tiene, entonces, un nuevo punto de partida para preparar la llegada definitiva del Reino. Cada cristiano se enfrenta al desafío de continuar esa práctica de Jesús en su propia conducta personal. ¿Favorece el estilo de vida que llevamos a nuestra capacidad de ayudar a los demás, o somos paralizados por la avalancha informativa de los medios?

ORACIÓN
Señor que triste cuando vemos que nuestra sociedad se sume en la pérdida del valor de la dignidad de las personas siendo más importante el dinero, el consumo, el saber, la diversión, en si lo superficial, que la vida en el Espíritu, donde prevalece el amor a Dios y al prójimo, que se refleja en personas, familias, comunidades  y gobiernos gobernados por Tí.  Ayúdanos por favor para vivir realmente tu  Evangelio. Amén    

Martes 11 de Septiembre de 2012


 “QUE NADA EN LA COMUNIDAD ACONTEZCA SIN LA PRESENCIA DEL ESPÍRITU DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
1Corintios 6, 1-11

 “Un hermano tiene que estar en pleito con otro, y además entre no creyentes”
Hermanos: Cuando uno de vosotros está en pleito con otro, ¿cómo tiene el descaro de llevarlo a un tribunal pagano y no ante los santos?

¿Habéis olvidado que los santos juzgarán el universo?

Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias?

Recordad que juzgaremos a ángeles: cuánto más asuntos de la vida ordinaria.

De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a ésos que en la Iglesia no pintan nada.

¿No os da vergüenza?

¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre dos hermanos?

No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro, y además entre no creyentes.

Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros.

¿No estaría mejor sufrir la injusticia?

¿No estaría mejor dejarse robar?

En cambio, sois vosotros los injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros.

Sabéis muy bien que la gente injusta no heredará el reino de Dios.

No os llaméis a engaño: los inmorales, idólatras, adúlteros, afeminados, invertidos, ladrones, codiciosos, borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios.

Así erais algunos antes.

Pero os lavaron, os consagraron, os perdonaron en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por Espíritu de nuestro Dios.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los cristianos corintios eran muy inmaduros espiritualmente. Aunque debieran haber sido relativamente maduros a estas alturas (1Cor 3,2-3), este pasaje es un clásico ejemplo de cómo Pablo trata con la inmadurez espiritual. El confronta las conductas, luego  expone sus problemas de valores y finalmente les señala la solución espiritual.

Los corintios estaban enjuiciándose unos a otros sobre asuntos y disputas menores, los griegos eran de hecho notorios por su amor de recurrir a la ley.  Pablo está realmente enojado y avergonzado porque esto era una demostración más de que ellos aún vivían como los no-cristianos, eran motivados por los mismos valores de antes, de  los no- cristianos (como la avaricia) y estaban manejando sus problemas de la misma manera que ellos.

Esto no quiere decir que Pablo este en contra o prohíba que los cristianos en ningún momento  sean enjuiciados,  ni llevados a la corte de ley civil y secular. Pablo deja claro que son válidas y necesarias, y deben aplicarse según las circunstancias.

Pablo les exhorta a que en caso de problemas menores, tratar  de resolver el problema a través de alguna mediación (o arbitración), de la comunidad, a la cual ambas partes deben obedecer y aceptar las obligaciones que resuelvan otros cristianos. Considera deben absorber la pérdida. Y si deciden que es necesario ir a la corte, resistir la avaricia, y ser justos en la remuneración. (No es enjuiciar por todo y sacarle el mayor provecho económico).  En todos los casos invita a rechazar el odio, la amargura,  la venganza y elegir  perdonar y ser abiertos a la reconciliación.

Es que la raíz de problema que molestaba tanto a Pablo era que los corintios,  estaban tan comprometidos con sus propios derechos personales hasta el punto que ellos no les importaba la causa de Cristo y el bien de los demás. Pero ellos como cristianos ya deben cambiar su conducta.  El corrige su conducta y sus valores, (v 9-11) y les exhorta: ¡Recuerda tu nueva identidad en Cristo y vive consistentemente con esto!

Y también nos exhorta a nosotros: ¿Sabes quién dice Dios que eres? ¿Eliges creerlo, incluso cuando tus sentimientos y circunstancias dicen lo contrario? ¿Eliges actuar en fe pensando en tu identidad? ¡Este es el verdadero camino para la transformación profunda!

Salmo responsorial: 149
R. / El Señor ama a su pueblo.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 6, 12-19

“Pasó la noche orando. Escogió a doce y los nombró apóstoles”
Por entonces subió Jesús a la montaña a orar y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso el nombre de Pedro; y Andrés, su hermano; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón apodado el Zelotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El rasgo fundamental del apóstol es el de ser enviado a evangelizar. Con frecuencia se mira más al título que a sus implicaciones. Quienes ahora han sido constituidos apóstoles han hecho un largo proceso. El primer paso ha sido el encuentro con Jesús, que ha acontecido por diversas vías. Luego el seguimiento, dentro de la multitud o en el grupo más reducido de allegados a él. En este seguimiento son constituidos discípulos, por el llamado o vocación para estar con él y seguir su camino. Avanzado el proceso, Jesús hace una nueva elección, la de Los Doce, después de una oración y de un discernimiento. El grupo de elegidos es heterogéneo en su procedencia e intereses, pero Jesús le da unidad en torno al anuncio del Reino de Dios. La tarea consistirá en prolongar, multiplicar y fortalecer la misión de Jesús. Ese mismo grupo se verá fortalecido por el apoyo de otros “setenta y dos” seguidores. El evangelio destaca la necesidad de hacer un proceso, en el que la compañía y la presencia de Jesús marquen la pauta y, sobretodo, la necesidad de acompañar con el discernimiento de la oración las decisiones fundamentales. – ¿Hemos desarrollado nosotros esa vocación que hemos recibido en el bautismo? ¿Cómo?

ORACIÓN
Amado Dios,  ayúdanos para que seamos familias y comunidades soportadas en tu Palabra,  la oración, el compartir solidario y el amor; envueltas en la guía de tu Espíritu Santo para no desfallecer ni caer en situaciones que nos aparten de ti. Amén   

Miércoles 12 de Septiembre de 2012


“ANTE LA VIDA QUE JESÚS OFRECE, TODO LO DEMÁS PALIDECE”
PRIMERA LECTURA
1Corintios 7, 25-31

 “¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre? No busques mujer”
Hermanos: Respecto al celibato no tengo órdenes del Señor, sino que doy mi parecer como hombre de fiar que soy, por la misericordia del Señor.

 Estimo que es un bien, por la necesidad actual: quiero decir que es un bien vivir así.

¿Estás unido a una mujer? No busques la separación.

¿Estás libre? No busques mujer; aunque, si te casas, no haces mal; y, si una soltera se casa, tampoco hace mal. Pero estos tales sufrirán la tribulación de la carne. Yá respeto vuestras razones.

Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Sin duda, uno de los reclamos más frecuentes a la Iglesia en nuestra época se refiere al celibato obligatorio de los sacerdotes, una tradición que se remonta muchos siglos dentro de la Iglesia Católica en Occidente. Pablo recomienda el celibato, aunque no lo considera una  obligación. El punto central en la propuesta de Pablo es que si uno está enamorado de Dios, convencido del poder del Evangelio y deseoso de servir a Cristo siempre y en toda circunstancia, ello es más fácil y mejor para la persona que no tiene que agradar a una pareja. No desconoce Pablo los bienes del matrimonio ni habla nunca en contra de su dignidad y belleza pero es evidente a todos que una persona casada, cuando de veras quiere entregarse al Señor, a menudo halla dificultades en su propio cónyuge.

Es bueno saber que el celibato obligatorio para los sacerdotes podría terminar en la Iglesia Católica pues es una disposición que viene de la misma Iglesia y que Ella podría cambiar. Pero también es bueno saber lo que eso implica en términos de lo que hoy nos enseña san Pablo. Quizá lo que nos falta no es  cambio en la ley sino un cambio en nuestra manera de amar al Señor.
Salmo responsorial: 44
R. / Escucha, hija, mira: inclina el oído.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu Señor. R.

Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,
la siguen sus compañeras. R.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
"A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra." R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 6, 20-26

“Dichosos los pobres; ¡ay de vosotros, los ricos!”
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: "Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 
Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.
Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con-los profetas.
Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.
¡ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre.
¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.
¡ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas."

REFLEXIÓN
A las Bienaventuranzas se contraponen unas malaventuranzas. Unas y otras van de la mano. Jesús, al elegir a sus seguidores entre gente sencilla, ha destacado los valores de la vida campesina: la pobreza vivida en trabajo y honestidad, y la búsqueda incesante de un equilibrio social que permita remediar el hambre y el sufrimiento. Esta forma de vida es una bendición que se opone al peligro de la opulencia y el despilfarro, que amenaza la estabilidad social y que, en nuestro tiempo, tiene grandes alcances, porque pone en peligro la supervivencia misma de la especie humana. Pero la propuesta de Jesús, a pesar de su simplicidad, tiene unas implicaciones enormes, y pocas personas la comprenderán y menos aún estarán dispuestas a asumirlas. Sin embargo, el nuevo horizonte que abre esta enseñanza nos permite mirar la realidad bajo una nueva perspectiva y, sobre todo, percibir que la enseñanza de Jesús nos da el poder de salvar no sólo a los individuos, sino a la vida misma. Nuestra tarea es, entonces, ponernos en camino hacia la bendición o bienaventuranza y, al mismo tiempo, saber que como seguidores de Jesús vivimos el momento presente con una perspectiva de futuro y en constante tensión con quienes favorecen el consumismo, el despilfarro y la explotación.

ORACIÓN
Señor gracias porque a través de tu Palabra nos enseñas lo que realmente es importante. Por favor ayúdanos a vivir en conciencia de que es en Ti que no nos desviaremos del camino y que nuestra vocación se mantendrá firme, dándote la prioridad que debes tener en quienes hemos abierto el corazón y vamos comprendiendo el sentido de tu entrega y poderte decir de corazón:”mi Dios y mi Todo" .Amén      

Jueves 13 de Septiembre de 2012


ACTUAR EN CONCIENCIA Y DESDE LA MISERICORDIA DE DIOS”
PRIMERA LECTURA
1Corintios 8, 1b-7. 11-13

 “Al pecar contra los hermanos, turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo”

Hermanos: El conocimiento engríe, lo constructivo es el amor.
Quien se figura haber terminado de conocer algo, aún no ha empezado a conocer como es debido. En cambio, al que ama a Dios, Dios lo reconoce.
Vengamos a eso de comer de lo sacrificado.
Sabemos que en el mundo real un ídolo no es nada, y que Dios no hay más que uno; pues, aunque hay los llamados dioses en el cielo y en la tierra-y son numerosos los dioses y numerosos los señores-, para nosotros no hay más que un Dios, el Padre, de quien procede el universo y a quien estamos destinados nosotros, y un solo Señor, Jesucristo, por quien existe el universo y por quien existimos nosotros.
Sin embargo, no todos tienen ese conocimiento: algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, comen pensando que la carne está consagrada al ídolo y, como su conciencia está insegura, se mancha. Así, tu conocimiento llevará al desastre al inseguro, a un hermano por quien Cristo murió. Al pecar de esa manera contra los hermanos, turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo. Por eso, si por cuestión de alimento peligra un hermano mío, nunca volveré a comer carne, para no ponerlo en peligro.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Una de las virtualidades de las Cartas de san Pablo es que, partiendo de situaciones muy concretas y limitadas, saben darnos lecciones maravillosas de un alcance inmenso, y prácticamente universal. La primera lectura de hoy es un buen ejemplo de ello.
La situación era esta: en un ambiente pagano como el de la ciudad de Corinto algunos vendedores ofrecían o consagraban sus productos en ofrenda a los dioses, con la esperanza manifiesta de que esos poderes sobrenaturales les ayudaran a hacer buen dinero. Además del afán de lucro, siempre presente, su petición tenía algo de angustioso cuando se trataba de vender carnes, pues la falta de sistemas apropiados de conservación hacía de cada día de venta un día de riesgo.
En ese contexto, algunos cristianos sentían escrúpulos de comer esa carne comparada en el mercado, porque sentían que comían algo que de algún modo pertenecía a los dioses falsos, es decir, en últimas, a los demonios. Otros en cambio, obraban con libertad de conciencia, muy seguros de que la fuerza de la bendición que hemos recibido en Cristo es más poderosa que cualquier supuesta maldición o atadura que estuviera ligada al consumo de ese alimento. Pablo evidentemente pensaba de esta última forma.
Y sin embargo su enseñanza es bella: no hagas de tu libertad de conciencia tu máxima norma de vida: aún más importante que tu libertad es buscar el bien de todos. Más importante que tener libertad es tener caridad. Y por eso propone lo que hemos leído: que nuestro amor vaya más allá de preservar nuestros derechos.

Salmo responsorial: 138
R. /Guíame, Señor, por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras. R.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 6, 27-38

“Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo”

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada: tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desgraciados. Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará; os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis la usarán con vosotros.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio nos propone lo que sería el núcleo de una ética comunitaria. La ética tiene como finalidad identificar los principios que orientan la vida común de una colectividad humana y, al mismo tiempo, adecuar esos principios para cada momento y circunstancia particular. El mandato de “amar a los enemigos” que nos propone la ética cristiana se refiere a dos ámbitos distintos: la comunidad y la sociedad. A nivel comunitario no puede haber enemigos, ya que, si se comparte el mismo ideal, estilo de vida y espiritualidad, las diferencias en cuanto a la posesión de las cosas se pueden remediar de acuerdo a las necesidades reales. A nivel social, el amor a los enemigos significa no transformar las diferencias en un grito de guerra. Jesús mismo trata a sus oponentes con máxima caridad, lo que no le impide decirles la verdad y exigirles el debido respeto a las personas y a la ley.  Nosotros tenemos el mismo desafío para transformar las relaciones al interior de la comunidad cristiana y, fuera de la comunidad, a nivel social. No podemos permitir que nuestras comunidades se conviertan en foco de conflictos e injusticias en las que se reproduce la guerra social.

ORACIÓN
Gracias Amado Dios porque nos das muchas claves de tu ser para abrir nuestra mente y corazón a al vivir misericordioso. Oh Señor que difícil parece, pero en ti lo podremos lograr. Despójanos del ser viejo que vive según el mundo  y haznos más como Tú. Amén.

Viernes 14 de Septiembre de 2012

Exaltación de la Santa Cruz


“LA CRUZ ES EL SIGNO PROFUNDO DEL AMOR ENTREGADO”
PRIMERA LECTURA
Números 21,4b-9

“Miraban a la serpiente de bronce y quedaban curados”
 En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo." El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes." Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: "Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpiente quedarán sanos al mirarla." Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Esta primera lectura nos  recuerda aquella escena extraña, en la cual el pueblo después de rebelarse muchas veces contra Dios, tiene que experimentar una especie de derrota; serpientes venenosas acechan a los israelitas y no pocos mueren, son atacados por estas serpientes, que por supuesto los muerden y así varios de ellos fallecen.

Entonces el pueblo cae en cuenta de que se ha rebelado contra Dios; y Moisés recibe de Dios, cuando intercede por el pueblo, una instrucción muy peculiar: sucede que hay que hacer una serpiente de bronce, de modo que los que son mordidos por las serpientes, levantan la mirada hacia la serpiente de bronce, y así son curados.

Este modo de obrar de Moisés indudablemente nos parece extraño, pero si lo analizamos mejor tiene una cierta lógica, porque la serpiente es aquel animal que tiene como gran arma obrar de modo astuto y escondido. Entonces la serpiente de bronce en realidad está sacando a luz lo que está oculto, está sacando a luz lo que está escondido.  Esta serpiente de bronce es algo así como la acción de desenmascarar el mal. A través de ese gesto el mal queda a la luz, el mal tiene que presentarse tal cual es.

Y esto fue lo que sucedió en la Cruz de Cristo. Nosotros muchas veces no caemos en cuenta de la gravedad de nuestros pecados, sin embargo lo que sucede en la Cruz de Jesús nos está mostrando la gravedad del pecado; contemplando el  dolor  Cristo estamos mirando ciertamente el perdón de Dios, pero también estamos desenmascarando el mal.

Bendita entonces la Cruz de Cristo, que para nosotros ya no es signo de derrota sino que es signo de victoria, como lo fue también para los israelitas. Mucho más perfecta la victoria en Jesús, por supuesto, porque se trata ahora de la victoria sobre todo aquello que tenía poder de maldad en nuestras vidas.

Salmo responsorial: 77
R. / No olvidéis las acciones del Señor.

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclinad el oído a las palabras de mi boca:
que voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado. R.

Cuando los hacía morir, lo buscaban,
y madrugaban para volverse hacia Dios;
se acordaban de que Dios era su roca,
el Dios Altísimo su redentor. R.

Lo adulaban con sus bocas,
pero sus lenguas mentían:
su corazón no era sincero con él,
ni eran fieles a su alianza. R.

Él, en cambio, sentía lástima,
perdonaba la culpa y no los destruía:
una y otra vez reprimió su cólera,
y no despertaba todo su furor. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Juan 3,13-17

“Tiene que ser elevado el Hijo del hombre”
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen el él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El Evangelio de Juan y su comunidad, nos ubican en el contexto de dialogo de Jesús con Nicodemo. Todas las realidades, incluso las más absurdas y negativas, pueden recibir un nuevo significado. La cruz y la serpiente eran en el antiguo Israel símbolo de maldición y destrucción; sin embargo, Moisés y Jesús en el evangelio, a través de sus acciones y palabras, les dan un nuevo significado. Moisés, al transformar la serpiente castigadora en un símbolo de sanación; Jesús, al convertir la cruz, patíbulo de los sediciosos en un símbolo de redención. El pecado que representa la serpiente es el negarse a dejar la esclavitud o servidumbre en Egipto y en empeñarse en seguir viviendo en el odio, en lugar de aceptar la libertad y el perdón que ofrece la tierra prometida. La cruz era en el mundo antiguo el castigo de todos aquellos que no aceptaban las condiciones de paz que imponía el imperio romano. La cruz, al igual que la serpiente de bronce, reciben en  la tradición cristiana una nuevo significado   y se convierten en símbolo de salud y redención. Nosotros como cristianos, hoy estamos llamados a dar un nuevo significado a muchas situaciones negativas que amenazan la vida humana.  De igual modo, estamos llamados a dar nuevo significado a nuestros símbolos, para que se conviertan en testimonios de libertad, solidaridad, respeto y comunión en un mundo que exalta todo lo contrario. 

 ORACIÓN
Señor nos enseñas sobre el verdadero amor, el que se entrega y es capaz de convertirse, aun en medio de la renuncia. Ayúdanos a  reconocer que necesitamos, basados en tus enseñanzas, aprender a mirarnos por dentro, a no juzgar y a guiar a otros, aunque haya quienes no lo entiendan y nos vean diferentes. Amén 

Sábado 15 de Septiembre de 2012

Nuestra Señora de los Dolores

“APRENDER DEL SIRVIENTE PARA OBEDECER SIRVIENDO”

PRIMERA LECTURA
Hebreos 5, 7-9

“Aprendió a obedecer y se ha convertido en autor de salvación eterna”

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna. Palabra del Señor.

REFLEXIÒN

La carta a los Hebreos describe a Cristo como el que padeciendo aprendió a obedecer. Jesús es uno de nuestra raza, a pesar de su condición divina. El aprendió a dirigirse a su Padre mediante la oración y la suplica y de esa manera se convirtió en causa de salvación para quienes aprenden como él a obedecer y siguen a su palabra. La obediencia de Cristo, como dice el autor a los Hebreos, le llego hasta la muerte y la muerte de cruz, así la obediencia también de María como madre en la celebración de este día: la virgen Madre de los Dolores y sufrimientos. Al igual que su Hijo ella también sabe lo que es el dolor y el sufrimiento, sabe de un Hijo que en sus brazos es solo el resto de uno que estaba vivo y ahora ha muerto, pero fiel al pie de la cruz, su dolor se vuelve fecundo y salvífico. Ella participó de los gozos y delicias de su amor en el Hijo, pero también sufrió los amargos dolores de su pasión y muerte. Por eso, sólo a los pies de la cruz de Jesús se nos revela el misterio de la virgen Madre.

Salmo responsorial: 30
R. / Sálvame, Señor, por tu misericordia.

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí. R.

Ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.

Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R.

Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: "Tú eres mi Dios."
En tus manos están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R.

Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para tus fieles,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Juan 19,25-27

“Triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena”

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo." Luego, dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre." Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La tradición cristiana exalta la figura de María de Nazaret recordando alguno de los grandes valores que la caracterizaron. Hoy la advocación de “Nuestra Señora de los Dolores” hace memoria del camino que ella recorrió hasta la cruz. El camino de María fue particularmente difícil, ya que todo lo que hacía su hijo contradecía la mentalidad y expectativas de los poderosos de su tiempo: la inclusión de mujeres del grupo de seguidores, el contacto permanente con leprosos y enfermos, la comida compartida con publicanos y pecadores fueron algunas de las prácticas que originaron constantes conflictos con Maestros de la Ley, fariseos y herodianos. Y tal vez, lo más significativo fue el hecho de que Jesús constituyera una nueva manera de ser familia a partir de la escucha y la práctica de la palabra de Dios, lo que pudo causar mayor inquietud entre sus parientes. En todo esto María supo mantener la proximidad y seguir al hijo hasta la cruz. Permanecer junto a la cruz, a pesar del dolor mortal que la embargaba, es claramente una forma de resistencia ante la violencia que el imperio le imponía al hijo amado. En cuanto a nosotros, amar a Jesús como María lo amó es asumir esa capacidad de tenacidad y resistencia ante la violencia desmedida que las sociedad ejerce sobre quienes la desafían.

ORACIÓN
Señor queremos asumir tu ejemplo de obediencia y entrega para servir a Dios en el prójimo que más lo necesite, ayúdanos a responder a tu encargo, a no fallarte, a ser fieles a tu Evangelio con nuestras actitudes, sentimientos y pensamientos , aún en medio de lo que nos arrugue el corazón y no entendamos. Amén.

Domingo 16 de Septiembre de 2012

“EL MESÍAS PROMETIDO PASA POR LA PRUEBA DEL SUFRIMIENTO Y LA CRUZ”



PRIMERA LECTURA
Isaías 50, 5-9a

“Ofrecí la espalda a los que me apaleaban”

El Señor me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me aplastaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos.
El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.
Tengo cerca a mi defensor, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos. ¿Quién tiene algo contra mí? Que se me acerque.

Mirad, el Señor me ayuda, ¿quién me condenará? Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El profeta Isaías nos enseña que el camino de la justicia, de la misericordia y la solidaridad no es un idílico sendero tapizado de rosas. La persona que opta por la verdad y la equidad debe prepararse al rechazo más rotundo e, incluso, a una muerte ignominiosa. Esto puede sonar un poco «patético», sin embargo, basta también leer cualquier página del evangelio para verificar que ésta es la realidad de Jesús, su opción y su camino.

Salmo responsorial: 114
R. / Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.

Amo al Señor, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí
el día que lo invoco. R.

Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre el Señor,
"Señor, salva mi vida." R.

El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas, me salvó R.

Arrancó mi alma de la muerte,
mis ojos de las lágrimas,
mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida. R.

SEGUNDA LECTURA
Santiago 2, 14-18

“La fe, si no tiene obras, está muerta”

¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar? Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos de alimento diario, y que uno de vosotros les dice: "Dios os ampare; abrigaos y llenaos el estómago", y no le dais lo necesario para el cuerpo; ¿de que sirve? Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta. Alguno dirá: "Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe." Palabra del Señor.



REFLEXIÓN

Cuando los cristianos se propusieron la transformación del mundo esclavista, inhumano y violento que había impuesto el imperio romano, no comenzaron su labor apelando al hambre de la gente, ni a sus deseos de «acabar con los opresores romanos», sino que apelaron a la conciencia. En efecto, los discursos que prometen remediar el hambre, sólo son efectivos en la medida en que la carencia, la desprotección y el abandono son vistos como injusticias. De lo contrario, no pasan de ser una búsqueda de satisfacciones inmediatas y poco duraderas. Lo mismo ocurre con el deseo de derrocar a los poderosos del imperio y colocar allí a la gente del pueblo. Al poco tiempo, los líderes se llenan de ambiciones y se convierten en tiranos implacables. La única alternativa que queda y de la cual nos habla la carta de Santiago, es la frágil dignidad humana. Si la comunidad no está dispuesta a transformar en su interior toda esa realidad de muerte, miseria y marginación, es inútil que se proponga transformarla afuera. La solidaridad de la comunidad no sólo es un camino para remediar la injusticia en «pequeña escala», es una alternativa de vida. La solidaridad de una comunidad nos permite descubrir que «otro mundo es posible» y que el destino no está atado a la destrucción y la barbarie. La fe cristiana no es tal si se contenta con mirar, desde la barrera, el circo en el que mueren tantas personas inocentes.


LECTURA DEL EVANGELIO
Marcos 8, 27-35

“Tú eres el Mesías. . . El Hijo del hombre tiene que padecer mucho”

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino, preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos le contestaron: "Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas." Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?" Pedro le contestó: "Tú eres el Mesías." Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días." Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: "¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!" Después llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El camino a Jerusalén estaba plagado de dificultades, incertidumbres y ambigüedades. Una de ellas, era la incapacidad del grupo de discípulos para reconocer la identidad de Jesús. Aunque él había demostrado a lo largo del camino que su interés no era el poder, en todas sus variedades, sino el servicio, en todas sus posibilidades, sin embargo, los seguidores se empeñaban en hacerse una imagen triunfalista de su Maestro. Jesús, entonces, debe recurrir a duras palabras para poner en evidencia la falta de visión de quienes lo seguían. Pedro, Juan y Santiago, líderes del grupo de Galilea, siguen aferrados a la ideología del caudillo nacionalista o del místico líder religioso y no descubren en Jesús al «siervo sufriente» que anunció el profeta Isaías.



Este episodio marca el centro del evangelio de Marcos y es el punto de quiebre en el cual el camino de Jesús sorprende a sus seguidores. Ninguno está de acuerdo con él, aunque él esté realizando la voluntad del Padre. En medio de esta crisis del grupo de discípulos, Jesús decide continuar el camino y tratar de enderezar la mentalidad de sus discípulos, torcida por las ideologías sectarias y triunfalistas.

El anuncio que Jesús hace de las dificultades que van a venir, la «Pasión», la «Cruz», debe ser tomada siempre como una consecuencia inevitable, no como algo buscado... Jesús no buscó la Cruz, ni debemos buscarla nosotros.

Preguntémonos hoy también nosotros ¿Quién es Jesús para mí? ¿ Y qué significa para mi vida?

ORACIÓN
Qué hermoso eres mi Señor. Se cumplen las profecías de un ser increíble, Tú, quien al pasar por el dolor, la exclusión, la traición y la violencia, se mantuvo firme como una roca, porque sabía que su Padre no lo dejaría quedar en ridículo: Por eso hoy estás vivo en nuestros corazones y queremos mantenernos en Ti. Amén.

Lunes 17 de Septiembre de 2012

“SUPERAR LAS DIVISIONES Y LA FALTA DE FE ES SER TESTIGOS DE LA VIDA”


PRIMERA LECTURA
1Corintios 11, 17-26. 33

“Si os dividís en bandos, os resulta imposible comer la cena del Señor”

Hermanos: Al recomendaros esto, no puedo aprobar que vuestras reuniones causen más daño que provecho.

En primer lugar, he oído que cuando se reúne vuestra Iglesia os dividís en bandos; y en parte lo creo, porque hasta partidos tiene que haber entre vosotros, para que se vea quiénes resisten a la prueba.

Así, cuando os reunís en comunidad, os resulta imposible comer la cena del Señor, pues cada uno se adelanta a comerse su propia cena y, mientras uno pasa hambre, el otro está borracho. ¿No tenéis casas donde comer y beber? ¿O tenéis en tan poco a la Iglesia de Dios que humilláis a los pobres? ¿Qué queréis que os diga? ¿Qué os apruebe? En esto no os apruebo.

Porque yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía."

Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía."

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Así que, hermanos míos, cuando os reunís para comer, esperaos unos a otros. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Esta lectura nos deja ver un momento muy importante en la vida de la naciente comunidad cristiana de Corinto. Lo que está de fondo es: ¿qué significa la "Cena del Señor"? ¿Qué implica celebrarla?
No debemos dudar de un punto: fue el mismo apóstol Pablo quien introdujo esta celebración de la "Cena" junto con la predicación del Evangelio y de la fe cristiana en su conjunto. Las palabras de hoy muestran, sin embargo, que esa práctica se había desvirtuado de varias maneras. A nosotros nos sirve mirar qué sucedía en aquella comunidad porque muy probablemente se puede repetir en nuestras asambleas.

Pero antes hay que notar que la celebración de la Cena era un poco distinta en aquella época, si la comparamos con nuestra celebración. Había un compartir de otros alimentos, una especie de encuentro fraterno y luego sí la Cena como tal. Una de las razones por las que la Iglesia desistió de ese modo de celebrar es lo que dice el apóstol: se daban desigualdades y excesos, y no sabe uno qué es peor, si las injusticias entre cristianos o esas faltas de templanza que convertían lo sagrado en ridículo.

Las dos cosas las critica el apóstol, y si viniera a nuestras celebraciones seguramente las podría seguir criticando: comulgan el explotador y el explotado y hasta se dan la paz, una paz que puede resultar pura farsa. De otra parte, comulga gente sin discernir lo que come, o con el corazón helado por la indiferencia o recalentado por los excesos. Pablo es actual y sus palabras nos ayudarán a respetar y amar mejor el memorial del amor más grande.

Salmo responsorial: 39
R. / Proclamad la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: "Aquí estoy." R.

"-Como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad."
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.

Alégrense y gocen contigo
todos los que te buscan;
digan siempre: "Grande es el Señor"
los que desean tu salvación. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 7, 1-10

“Ni en Israel he encontrado tanta fe”

En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar a la gente, entró en Cafarnaum. Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos para rogarle que fuera a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: "Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga". Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: "Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; y a mi criado: "Haz esto", y lo hace". Al oír esto, Jesús se admiró de él, y, volviéndose a la gente que lo seguía dijo: "Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe". Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En la época de Jesús la religión judía se encontraba amplia y significativamente difundida más allá de Palestina. Los simpatizantes recibían el nombre de ‘prosélitos’. La religión de Israel suponía para ellos asumir una enorme carga de exigencias que iban desde las cuestiones dietéticas y rituales hasta la circuncisión para los varones. El centurión que protagoniza el episodio de hoy se destaca por sus actos de piedad y, sobre todo, por la preocupación que muestra por los de su casa, en particular los sirvientes. Este cuidado le lleva a dejar en manos de Dios lo que la medicina no podía solucionar. Su actitud es admirada por Jesús, quien ve en él unas capacidades y, sobre todo, una fe que escaseaba con frecuencia entre sus correligionarios. El cristianismo debe, al igual que Jesús, cultivar esa capacidad de admirar las muestras de fe que se manifiestan de manera maravillosa en personas que practican otras religiones o que, incluso, aun no practicando ninguna, viven los valores del evangelio de manera excepcional. La fe no es una cuestión de rituales o de partidas de bautismo, sino de poner la vida al servicio de los demás en los gestos de la vida cotidiana. ¿Qué personas conocemos que viven los valores del evangelio sin ser ‘oficialmente’ cristianas?

ORACIÓN
Vivir en comunidad y desarrollar una fe plena en ti nos es tan difícil a muchos(as). Ayúdanos por favor, cambia lo que hay en nosotros que nos hace aún tan imperfectos(as). Claro mi Señor que no pretendemos ser igual que Tú, porque eres Dios, pero si proponernos a ser mejores hijos(as) tuyos(as), que no se quedan en lo superficial sino que luchan por alcanzar tu propuesta de amor. Amén