martes, 1 de noviembre de 2022

Viernes 4 de Noviembre de 2022

 

 

San Carlos Borromeo

 


“DISPONER LAS HABILIDADES PARA DIOS”

 PRIMERA LECTURA

FILIPENSES 3,17- 4,1

 “Aguardamos un Salvador; él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso”

Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros. Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

 

Duro pasaje nos ofrece la primera lectura de hoy: después de descubrir la inmensa grandeza de Cristo en la hora terrible pero magnífica de la Cruz, ahora debemos oírle una pésima noticia: hay enemigos de la Cruz de Cristo. Sus características pueden confundirnos en un primer vistazo. Pablo habla de un modo metafórico y es nuestro deber descubrir a qué y a quiénes se refiere.

Hay tres notas que identifican a estos enemigos: "su dios es el vientre"; "se enorgullecen de lo que debería avergonzarlos", y "sólo piensan en las cosas de la tierra". Sería fácil pensar en gente glotona o materialista, por la primera y tercera de estas notas, pero un poco de atención a la segunda nos muestra que esta interpretación es quizá insuficiente. Ni los glotones ni la gente superficial "se enorgullecen de lo que debería avergonzarlos".

Si ser enemigo de la Cruz de Cristo es apoyarse en prácticas externas y humanas como las de la ley de Moisés, entendemos también qué significa ser amigo de la Cruz del Señor. Tal amistad consiste sobre todo en aceptar el bien propio del sacrificio de Jesús, que es nuestra salvación.  Del amor de Cristo recibimos un cuerpo nuevo y una ciudadanía nueva. No vale la pena dar demasiada importancia al vientre, es decir: qué alimentos están prohibidos o permitidos por la Ley; ni a la circuncisión, es decir: si soy o no judío de raza, o si mi genealogía es más o menos limpia que la tuya. Nuestras expectativas y nuestra gloria siguen otras sendas, fundadas en Cristo: "El transformará nuestro frágil cuerpo en un cuerpo glorioso como el suyo" (Flp 3,21).  Tampoco vale la pena anclarnos en los "elementos de este mundo" y encerrar nuestra lógica en pensamientos que sólo se refieren a cosas y prácticas que pasarán cuando este mundo pase. ¡Nuestra ciudadanía está en los cielos!, grita Pablo (Flp 3,20), proclamando la maravillosa libertad de los que no dependen de sí mismos sino de Dios en cuanto a su destino eterno.

 

SALMO RESPONSORIAL 121

 R./Vamos alegres a la casa del Señor.

¡Qué alegría cuando me dijeron:

"Vamos a la casa del Señor"!

Ya están pisando nuestros pies

tus umbrales, Jerusalén. R.

 

Allá suben las tribus,

las tribus del Señor,

según la costumbre de Israel,

a celebrar el nombre del Señor;

en ella están los tribunales de justicia,

en el palacio de David. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Los Salmos recogen sentires diversos: alabanza, agradecimiento, reconocimiento a la divinidad; dolor, amargura, sufrimiento, recogimiento, lamento y resurgimiento. Hoy, el salmista comparte el anhelo de Paz que deviene de una historia de destrucción. El salmista se alegra por el retorno de los exiliados a su casa. Miremos hoy nuestra realidad, nuestra América Latina y Caribeña, que colecciona años de violencia y empobrecimiento, produce denigrantemente movilidades humanas, migraciones forzadas, esperas eternas, anhelos de retorno de miles de migrantes, anhela decir a sus hijos e hijas migrantes: «¡La paz sea contigo!». Un retorno digno, justo, seguro, ‘acuerpado’, se hace canto en la garganta del sufriente. El salmo nos lleve a suplicar por el retorno a la tierra de la “promesa”: ¡tierra de descanso, pan, solidaridad y esperanza! Necesitamos construir, creativamente y sin ingenuidad, las bases de esa comunidad humana que se abrace sin desconfianza y desde un amor sincero.


LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 16,1-8

“Los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz”


En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido".

El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa". Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo, y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Este respondió: "Cien barriles de aceite". El le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta". Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" El contestó: "Cien fanegas de trigo". Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta". Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Una  buena clave para comprender mejor cada una de las parábolas narradas por Jesús es tratar de descubrir el doble objetivo que buscaba Jesús a través de ellas: denunciar y anunciar. Miremos qué es lo que denuncia Jesús aquí: salta a la vista que lo que Jesús quiere poner en evidencia es la tremenda corrupción administrativa de su tiempo, corrupción que toca todas las esferas del sistema; esto es, la política, la economía, la religión. ¿No nos hemos sentido admirados también nosotros por la diversidad de formas de corrupción que campea hoy en nuestros países o ciudades, pero sobre todo por la sagacidad y la astucia con que actúan los corruptos?

Cierto que esta no es una conducta que debamos imitar; aunque el administrador es felicitado por su patrón, es claro que la parábola está denunciando toda forma de corrupción; sin embargo, a partir de algo tan negativo Jesús invita a utilizar también la sagacidad y la astucia en las tareas de implantación del Reino. Y esa debería ser una súplica constante al Señor: que nos ayude a ser más sagaces, más astutos, más audaces en las tareas de denuncia y de anuncio del reinado de Dios entre nosotros.

 

ORACIÓN

Padre Amado, acércanos a tu corazón para que hoy se reflejen en nuestra vida tus sentimientos, todo lo bueno que viene de ti. Que nuestros actos sean reflejo de tu amor que nos conquisto, ese amor incondicional y perfecto, que podamos dar a nuestros hermanos un poco de lo que tú nos has dado y salir juntos a tu encuentro.  Oramos, damos gracias y bendecimos las vidas de  Héctor Buitrago y Ana González en su cumpleaños. Amén.  

"Todas aquellas pericias que tenías para manejar el mundo, ponlas al servicio del amor en Jesucristo"


Sábado 05 de Noviembre 2022

 

 “DEPENDIÉNDO SOLO DE CRISTO”

 

PRIMERA LECTURA

FILIPENSES 4,10-19

 

“Todo lo puedo en aquel que me conforta”

 

Hermanos: Me alegré muchísimo en Cristo de que ahora por fin pudierais expresar el interés que sentís por mí; siempre lo habíais sentido, pero os faltaba la ocasión. Aunque ando escaso de recursos, no lo digo por eso; yo he aprendido a arreglarme en toda circunstancia. Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.

Vosotros, los filipenses, sabéis además que, desde que salí de Macedonia y empecé a predicar el Evangelio, ninguna Iglesia, aparte de vosotros, me abrió una cuenta de haber y debe. Ya a Tesalónica, me mandasteis más de una vez un subsidio para aliviar mi necesidad; no es que yo busque regalos, busco que los intereses se acumulen en vuestra cuenta. Éste es mi recibo: por todo y por más todavía. Estoy plenamente pagado al recibir lo que me mandáis con Epafrodito: es un incienso perfumado, un sacrificio aceptable que agrada a Dios.

En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Pablo usualmente ganó con sus propias manos los recursos materiales que necesitaba para subsistir. Sabemos por Hch. 18,3 que se dedicaba a tejer lonas para tiendas o toldos. Sin embargo, no hemos de mirarle como una persona autosuficiente o como alguien que no supiera valorar un regalo. Era escrupuloso en evitar que la gente creyera que él obraba por mezquino interés, pero sabía apreciar el apoyo no sólo espiritual, en la oración, sino también material, en el cubrimiento de sus necesidades.

Esto queda particularmente claro en la primera lectura de hoy, que nos presenta un episodio más de la relación de entrañable afecto que unió a este apóstol con una comunidad cristiana, la de Filipos. Los filipenses fueron solícitos de los gastos y estrecheces que veían que pasaba Pablo y él aceptó la bondad de ellos.

Lo más hermoso aquí es que Pablo, que estaba adaptado a todo, a vivir en abundancia o necesidad, se regocija en los bienes que recibe pero no tanto por lo que él mismo recibe sino porque está convencido que dar atrae bendiciones y por eso se goza al ver que sus amigos se están colmando de bendiciones gracias a todo lo que están dando y compartiendo. ¡Qué preciosa lección para nosotros!

 

SALMO RESPONSORIAL: 111

R. / Dichoso quien teme al Señor.

 

Dichoso quien teme al Señor

y ama de corazón sus mandatos.

 Su linaje será poderoso en la tierra,

la descendencia del justo será bendita. R.

 

Dichoso el que se apiada y presta,

administra rectamente sus asuntos.

El justo jamás vacilará,

su recuerdo será perpetuo. R.

 

Su corazón está seguro, sin temor.

Reparte limosna a los pobres;

su caridad es constante, sin falta,

y alzará la frente con dignidad. R.

 

OREMOS CON EL SALMO 

El tono de las reflexiones de los sabios, proclama la felicidad que gozará el que es bueno, clemente u compasivo. Las bienaventuranzas de Jesús proponen temas complementarios en relación con su proclamación de Reino de Dios, que él hace presente entre los hombres.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 16, 9-15

 

“Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras?” 

En aquel tiempo decía Jesús a sus discípulos: "Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar, el que no es honrado en lo menudo, tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, lo vuestro, ¿quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos: porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero".

Oyeron esto unos fariseos, amigos del dinero, y se burlaban de él. Jesús les dijo: "Vosotros presumís de observantes delante de la gente, pero Dios os conoce por dentro. La arrogancia con los hombres, Dios la detesta". Palabra del Señor.

  

REFLEXIÓN

El relato de este día nos invita en la oración a usar bien el dinero. No se puede servir a Dios y al dinero, pero con el dinero si se puede servir a Dios, presente en las necesidades de los pobres, excluidos e indigentes. El dinero administrado rectamente, con justicia y sabiduría, se puede convertir en ofrenda y sacrificio que acepta a Dios con agrado y recompensa en bendición y, al mismo tiempo constituye una maravillosa ocasión para Él hacernos ricos ante Él por medio de nuestros donativos. Un ejemplo de generosidad sin medida lo encontramos en la comunidad de Filipos que nos recuerda la primera lectura, comunidad que ayudó a Pablo especialmente cuando se encontraba en momentos de gran dificultad.

Para conquistar el tesoro del cielo es necesario ser buenos administradores, esto es lo que representa ser fieles en lo mínimo o poco, en comparación con la inefable riqueza de la vida futura de gloria prometida por nuestro Padre Celestial. Pidamos hoy al Señor nos conceda un corazón generoso, sensible a las necesidades de los demás. Recordemos el sabio consejo del anciano Tobit a su hijo: “practica con tus bienes la limosna y no apartes tu rostro de ningún  pobre, porque así no apartará de ti su rostro el Señor”. Aprendamos también la serenidad y el equilibrio de San Pablo para afrontar las situaciones como se van presentando, dando siempre gracias a Dios por la abundancia y la prosperidad, pero también por la escasez y la adversidad.

La limosna en el antiguo testamento era muy apreciada y valorada por encima de los ayunos, sacrificios y prácticas similares., en el nuevo testamento se le dan nuevos motivos, como el amor al prójimo (ofrenda). La ofrenda no puede ser una mera obra exterior, sino que debe corresponder a una actitud interior.

 

ORACIÓN

Cuando nos das el don de la vida en Ti, comenzamos a comprender que nada de lo que tenemos nos pertenece, que todo lo recibimos por tu gran amor y misericordia. Por favor ayúdanos a compartir lo que recibimos con quienes te sirven y con los que padecen necesidades, para que te reflejes en ellos y descubran también que es por tu gracia que reciben la bendición de la solidaridad. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Miriam González en su cumpleaños. Amén

 

“Hay personas tan pobres, tan pobres que de lo único que dependen es del dinero”

 

Domingo 06 de Noviembre 2022

 

 “NO ES DIOS DE MUERTOS SINO DE VIVOS”

 

PRIMERA LECTURA

2MACABEOS 7, 1-2. 9-14

 

“El rey del universo nos resucitará para una vida eterna”

 

En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. Uno de ellos habló en nombre de los demás: "¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres."  El segundo, estando para morir, dijo: "Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna." Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida, y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: "De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios." El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos. Cuando murió este, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba para morir, dijo: "Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida." Palabra de Dios

 

REFLEXIÓN

El hilo que parece unir más claramente las lecturas de hoy, especialmente a la primera con el evangelio, es la resurrección. En este caso, no la resurrección de Cristo, que está siempre en el trasfondo de toda predicación porque es el corazón de la fe, sino nuestra resurrección. El contexto en la primera lectura es de persecución: judíos llevados al extremo de la humillación con tal de hacerlos rechazar sus leyes y su fe. El perseguidor, un tirano cruel y sanguinario, no logra sin embargo su propósito cuando tiene que enfrentarse con unos jóvenes audaces y demasiado firmes en sus principios. Es entonces cuando ellos, como empujados por las circunstancias, reclaman el señorío para Dios. Y como no parece que Dios reine cuando el torturador logra su propósito y siega la vida de un inocente, la única respuesta posible es: hay algo después de esta vida.

Para nosotros los creyentes no existe la reencarnación sino la resurrección y la Vida Eterna. Nuestro espíritu no va de cuerpo en cuerpo purificándose, sino que tenemos una sola oportunidad, en esta vida, para realizarnos  y para responder al amor de Dios con nosotros. Pero somos débiles y frágiles; entonces la misericordia y el perdón de Dios nos alcanzan, nos lavan y purifican, para ofrecernos la posibilidad de vivir plenamente junto a Dios, en unión con todos a aquellos que han aceptado el amor y han luchado por vivir aquí de acuerdo al Evangelio. Ahora bien el tema de la resurrección no surgió con la fe de Israel, sino que brotó con fuerza y como respuesta al sufrimiento y martirio, por ser fieles a la ley de Dios. ¿Cuál es la respuesta del Dios Justo y Bueno a quienes ofrecen su vida por afirmar la fe?. De ahí brotó la convicción que encontramos en esta lectura. Quien muere por defender y testimoniar la Ley de Dios, recibirá la resurrección y la Vida Eterna. El creyente fiel muere, sí; pero resucita para la vida plena y verdadera en Dios. Quien da la vida humana por su Dios, recibe del Señor la Vida Eterna del mismo Dios.

 

SALMO RESPONSORIAL: 16

R./Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

 

Señor, escucha mi apelación,

atiende a mis clamores,

presta oído a mi suplica,

que en mis labios no hay engaño. R.

 

Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,

y no vacilaron mis pasos.

Yo te invoco porque tú me respondes,

 Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. R.

 

Guárdame como a las niñas de tus ojos,

a la sombra de tus alas escóndeme.

Yo con mi apelación vengo a tu presencia,

 y al despertar me saciaré de tu semblante. R.

OREMOS CON EL SALMO

 La situación en que se recitaba este Salmo es idéntica a la que se describe a propósito del Salmo 7: un inocente –acusado y perseguido injustamente– expone su caso al Señor en demanda de justicia. La súplica se alterna con las declaraciones de inocencia y con una descripción de la maldad de sus perseguidores. En el versículo final, el salmista manifiesta su certeza de que alcanzará el favor divino.

 

SEGUNDA LECTURA

2TESALONICENSES 2, 16-3, 5

“El Señor os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas”


 Hermanos: Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas.

Por lo demás, hermanos, rezad por nosotros, para que la palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados, porque la fe no es de todos. El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del Maligno. Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos enseñado. Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a Dios y tengáis la constancia de Cristo. Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Pablo está diciendo aquí, que la Palabra de Dios capacita al creyente para vivir en este mundo de maldad. La Palabra es la que establece firmemente al creyente en su andar por esta tierra. Por lo que debemos estar cimentados en ella. Y vemos luego en el texto su ruego: orad por nosotros. La oración es algo en lo cual cada creyente se puede implicar, es algo que todos los creyentes debemos practicar diariamente, constantemente sin descansar. Oración y Palabra de Dios. Cada trabajo u obra que se lleve a cabo, para tener éxito, tendría que estar respaldada por la oración y Palabra de Dios.  Pablo les había guiado al Señor, les había enseñado, no solo les estaba instruyendo en la Palabra, sino que también estaba intentando consolarlos y aconsejarlos. Y una de sus pedidos a ellos fue que oraran. Nos dice también en este texto: Que el Señor es “fiel y nos afirmará y guardará del mal." Nosotros no hemos cumplido con Él pero sin embargo Él nunca nos ha abandonado. El es fiel, es siempre fiel, a pesar de nuestras infidelidades. Al final del texto los encomienda al Señor, con la confianza en que  cumplirán y continuarían cumpliendo lo que sus maestros les habían enseñado y nos llama a hacerlo a nosotros también, seguir en el camino, continuar firmes en Dios, pacientes y constantes, hasta las últimas consecuencias en nuestro diario vivir, con la esperanza de la llegada del Señor Jesucristo.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 20, 27-38

“No es Dios de muertos, sino de vivos”


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella."

Jesús les contestó: "En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección.

Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos." Palabra del Señor.

 


REFLEXIÓN

Los saduceos eran los más conservadores en el judaísmo de la época de Jesús. Pero sólo en sus ideas, no en su conducta. Consideraban como revelados por Dios sólo los primeros cinco libros de la Biblia, que atribuían a Moisés. Los profetas, los escritos apocalípticos, todo lo referente por tanto al Reino de Dios, a la otra vida... lo consideraban ideas “liberacionistas” de resentidos sociales. Para ellos no existía otra vida, la única vida que existía era la presente, y en ella se consideraban eran los privilegiados, por eso, pensaban que no había que esperar otra.  Mantenían una posición cómoda: por un lado, la apariencia de piedad; por otro, un estilo de vida de acuerdo a las costumbres paganas de los romanos, sus amigos, de quienes recibían privilegios y concesiones que agrandaban sus fortunas. Los fariseos eran lo opuesto a ellos, tanto en sus esperanzas como en su estilo de vida austero y apegado a la ley de la pureza. Una de las convicciones que tenían más firmemente arraigadas era la fe en la resurrección. Pero muchos concebían la resurrección como la continuación de la vida terrena, sólo que para siempre, ya sin muerte.

Jesús estaba ya en la recta final de su vida pública. El último servicio que estaba haciendo a la Causa del Reino –en lo que se jugaba la vida–, era desenmascarar las intenciones torcidas de los grupos religiosos de su tiempo. Había declarado a los del Sanedrín incompetentes para decidir si tenían o no autoridad para hacer lo que hacían; a los fariseos y a los herodianos los había tachado de hipócritas, ahora se enfrentó con los saduceos y dejó en claro ante todos la incompetencia que tenían incluso en aquello que consideraban su especialidad:  la ley de Moisés.

¿Pero cuál es la enseñanza de hoy de la comunidad de Lucas para nosotros? La respuesta de Jesús hace quedar mal a los saduceos, pero nos da una enseñanza valiosa. Primero: afirma la existencia de una vida futura, en Dios, en paralelo con esta vida humana e histórica que llevamos actualmente. La vida actual es temporal y pasajera; la vida futura será eterna y permanente. En segundo lugar, dice claramente que no todas las personas serán consideradas aptas para acceder a esta nueva situación. Sólo quienes hayan sido considerados dignos de esta vida eterna serán galardonados con ella. La vida eterna es un don y un regalo de Dios para sus elegidos, para los que respondan a su acción.  En tercer lugar, en la vida eterna no hay necesidad de contraer matrimonio, porque todos seremos hijos de Dios y hermanos entre nosotros. Y porque nadie morirá, no habrá necesidad de contraer matrimonio para perpetuar la especie. Allí seremos todos hijos de Dios e hijos  de la resurrección.  El cuarto elemento, es que en la vida futura seremos como ángeles en la presencia de Dios. En la época de Jesús, los ángeles constituían los servidores más cercanos de Dios, siempre junto a su trono, para darle gloria y alabanza. Lo que significa, entonces, que en la resurrección se dará una cercanía grande junto a Dios y un participar de su vida para siempre. Felicidad, plenitud, gozo profundo, unidad e intimidad con Dios, comunión con los hermanos que acceden a la vida eterna. 

Esto fue lo que comprendió desde el principio la Iglesia, y por eso nos propone una consecuencia: la vida eterna se conquista desde aquí, se recibe al mismo tiempo como don. Se conquista en la lucha y en el esfuerzo por acoger el Reino de Dios entre nosotros y por vivir de acuerdo al Evangelio de Jesús. Pero se recibe como don de la gracia y de la misericordia de Dios. Pero más aún, la vida eterna se puede acoger y experimentar desde aquí, en el hoy de cada día, cuando nos abrimos al amor de Dios y los hermanos y nos esforzamos por edificar un mundo más humano y fraterno. Revisemos pues, nuestra fe y dejemos de lado toda visión que no va de acuerdo con el mensaje de Dios.  

  

ORACIÓN

Señor Jesús, te damos infinitas gracias, te alabamos y bendecimos por hacernos dignos de la vida eterna y llamarnos a actuar en todo como hijos tuyos e hijos de la resurrección. Que la vida nueva, que Tú viniste a traernos por el Espíritu Santo, nos llene, nos transforme y nos haga verdaderos testigos alegres de la vida plena que vamos a gozar cuando nos llames a tu presencia. Amén.

 

“El que cree en una vida más allá de esta vida, vive de un modo diferente y es capaz de sacrificar hasta su misma vida por la fe en Jesucristo”

Lunes 07 de Noviembre 2022

 

 “LA ALTURA DEL AMOR CRISTIANO”

 

PRIMERA LECTURA

TITO 1, 1-9

“Establece servidores siguiendo las instrucciones que te dí”


Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para promover la fe de los elegidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, según la piedad apoyada en la esperanza de la vida eterna.

Dios, que no miente, había prometido esa vida desde tiempos inmemoriales; al llegar el momento, la ha manifestado abiertamente con la predicación que se me ha confiado, según lo dispuso Dios, nuestro salvador.

Querido Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos; te deseo la gracia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, salvador nuestro.

Mi intención al dejarte en Creta era que pusieras en regla lo que faltaba y establecieses presbíteros en cada ciudad, siguiendo las instrucciones que te di.

El candidato, que sea un hombre sin tacha, fiel a su única mujer, con hijos creyentes, que no sean indóciles ni acusados de mala conducta.

Porque el obispo, siendo administrador de Dios, tiene que ser intachable, no arrogante ni colérico, no dado al vino ni pendenciero, ni tampoco ávido de ganancias.

Al contrario, ha de ser hospitalario, amigo de lo bueno, prudente, justo, fiel, dueño de sí.

Debe mostrar adhesión a la doctrina cierta, para ser capaz de predicar una enseñanza sana y de rebatir a los adversarios. Palabra del Señor.

 

 REFLEXIÓN

La  lectura de hoy nos permite asomarnos a un momento muy singular de la vida de la Iglesia primitiva. Una primera generación de testigos declina y es preciso que el mensaje sea custodiado en su pureza y ofrecido con vigor a todos y en todas partes. Semejante coyuntura no podía escapar a la preocupación del apóstol que, precisamente porque no ha vivido para sí mismo sino para el Evangelio, escribe con rasgos vigorosos y profundos para definir en cuanto le es posible el cauce de la obra de la gracia en favor del pueblo santo.

Es hermoso percibir el alto sentido de responsabilidad que siente el apóstol. Sabe que la predicación es el gran instrumento querido por Dios para la realización de un designio antiguo y maravilloso, como no hay otro: la vida eterna. Este es el telón de fondo de toda su reflexión sobre la vida y el ministerio de los pastores al servicio de la Iglesia de Cristo.

Esta vida, por lo demás, no es una pura promesa, ni apunta sólo hacia el futuro. Tiene ya su expresión en fe concreta. La fe es la circulación vital que liga a Pablo con Tito, a quien escribe, y por eso lo llama "verdadero hijo en la fe que compartimos". Así como en un organismo animal todo se pierde si deja de circular la sangre, así también, en este organismo vivo que es la Iglesia todo depende de la circulación vital de la fe.

 

SALMO RESPONSORIAL: 23

R./ Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor

 

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

 el orbe y todos sus habitantes:

él la fundó sobre los mares,

él la afianzó sobre los ríos. R.

 

¿Quién puede subir al monte del Señor?

¿Quién puede estar en el recinto sacro?

El hombre de manos inocentes

y puro corazón,

que no confía en los ídolos. R.

 

Ése recibirá la bendición del Señor,

le hará justicia el Dios de salvación.

Éste es el grupo que busca al Señor,

que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R

 

OREMOS CON EL SALMO

En este salmo, después de enunciar las condiciones morales para que el culto  Dios tenga sentido, se dramatiza la entrada de Dios, Rey de la gloria, en el templo. Este Salmo se aplica a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. Nos habla también de la conducta de los que buscan al Señor que debe corresponder a su profesión de fe. 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 17,1-6

 

“Si siete veces vuelve tu hermano arrepentido, perdónalo”

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es inevitable que sucedan escándalos; pero !ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día y siete veces vuelve a decirte: "Lo siento", lo perdonarás". Los apóstoles le pidieron al Señor: "Auméntanos la fe". El Señor contestó: "Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", y os obedecería". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Jesús enseña a sus discípulos el elemento fundamental para permanecer unidos como comunidad alternativa y ser signo verdadero de la misericordia de Dios: la corrección fraterna. Únicamente quien tiene el don de la fe es capaz de perdonar ilimitadamente a su hermano, pues no tiene en cuenta la falta, el error, sino que tiene como prioridad la persona y su proceso de vida; el que actúa así es porque mira a su hermano y a su comunidad con los ojos de Dios y a reflexionado profundamente su querer: una comunidad fraterna y solidaria. El evangelio nos enseña que el perdón es un proceso de conversión personal y comunitario movido únicamente por la fe, por la acción misericordiosa de Dios con el fin de conducir a la comunidad a la santidad, es decir, a una vida regida por el amor y el servicio mutuo. El perdón entre los hermanos, así como el arrepentimiento y la corrección fraterna, es necesario para toda comunidad de creyentes, porque es la mejor forma de expresar que creemos en la misericordia de Dios y en una forma distinta de relacionarnos, en la que no nos condenamos ni nos juzgamos, sino que nos arrepentimos, enmendamos el error y perdonamos.

 

ORACIÓN

Señor, nos enseñaste el valor de vivir en comunidad, de aprender a perdonarnos y a organizarnos para poder llevar un trabajo en la fraternidad, la tolerancia y la unión de fuerzas, ayúdanos a mantenernos firmes en ti para reproducir tu amor misericordioso. Amén.

 

“Nuestra vida es cristiana es camino, es victoria progresiva en la cual no estamos solos porque contamos con el auxilio del amor divino”