martes, 1 de septiembre de 2015

Lunes 07 de Septiembre de 2015


“ACOGER AL SER HUMANO AL ESTILO DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
COLOSENSES 1,24-2,3

“Dios me ha nombrado ministro de la Iglesia para anunciaros a vosotros el misterio escondido desde siglos”
Hermanos: Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A estos Dios ha querido dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria.
Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo: ésta es mi tarea, en la que lucho denodadamente con la fuerza poderosa que él me da. Quiero que tengáis noticia del empeñado combate que sostengo por vosotros y los de Laodicea, y por todos los que no me conocen personalmente. Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender, y que capten el misterio de Dios. Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y del conocer. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El dolor y el sufrimiento es repetidamente valorado de modo particular en el Nuevo Testamento como manifestación de amor: Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros, dice San Pablo a los Colosenses. El propio Cristo reprende severamente a Pedro, cuando quiere hacerle abandonar los pensamientos sobre el sufrimiento y sobre la muerte de cruz. Jesús deseaba su sufrimiento, aunque le costaba, hasta entrar en agonía por la Pasión ya inminente.
La perspectiva de sufrimiento: de fatiga agobiante, de trabajo que parece excesivo, de dolor crónico, de incapacidad definitiva, de marginación, de abandono, de incomprensión, de humillación continua, de permanente frustración… podría cegarnos e inducirnos a menospreciar esos momentos y situaciones que vienen a ser como la angustia en Getsemaní, cuando ruega Jesús al Padre que le libre de aquel Cáliz: las palabras de la oración de Cristo en Getsemaní prueban la verdad del amor mediante la verdad del sufrimiento. San Pablo enseña con su actitud y con su ejemplo que el cristiano puede y debe imitar la disposición del Señor ante el dolor. Cristo ya había exigido a los suyos el sacrificio para alcanzar el Reino de los Cielos: Si alguno quiere venir en pos de mí… tome cada día su cruz. La fidelidad a Cristo exige este sacrificio. Entrad por la puerta angosta, porque amplia es la puerta y ancho el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por ella. ¡Qué angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la Vida, y qué pocos son los que la encuentran!

SALMO  RESPONSORIAL 61
R. / De Dios viene mi salvación y mi gloria.

Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré. R.

Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En medio del peligro amenazante, el salmista expresa su confianza inalterable en Dios. Solo de Él espera ayuda. Igual confianza nos inspira el Nuevo Testamento, pero nos proporciona  un motivo más profundo de esperanza: la unión con Cristo presente en medio de su pueblo.  

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6,6-11
“Estaban al acecho para ver si curaba en sábado”
Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: "Levántate y ponte ahí en medio." Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: "Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?" Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: "Extiende el brazo." Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Lucas nos mantiene con la mirada en las acciones de Jesús frente al sábado; el escenario de este episodio es la sinagoga, lugar de culto de la tradición judía con un alto sentido de pertenecía. El objetivo de la presencia de Jesús en ese lugar era, como lo afirma Lucas, mostrar en qué consiste su enseñanza.
Es de notar que en las sinagogas sólo enseñaban los maestros o rabinos, por lo general oficio ejercido por varones notables. Lucas ya nos ha informado que la gente se agolpaba para escuchar a Jesús; sus palabras y la forma de enseñar en diversos lugares atrae a la muchedumbre, que siente que hay algo nuevo en ese galileo; la gente logra establecer la diferencia entre la sinagoga y Jesús.
La enseñanza en esta ocasión es acerca la defensa de la vida. El Dios de Jesús es un Dios de vivos y ha optado por la vida como valor supremo. La pregunta sobre si está permitido en sábado, día dedicado a Dios, salvar la vida o destruirla, marca el talante de la discusión y hacia dónde va encaminada la propuesta del Reino de Dios proclamada por Jesús.

ORACIÓN
Amado Maestro, tú te desgastaste, te sacrificaste por anunciar la Buena Nueva. Necesitamos de tu fuerza para ser pregoneros empeñados, esforzados y  dedicados a salvar vidas. Ayúdanos para que con nuestras palabras y acciones demostremos que lo más importante para Dios es el ser humano, su bienestar, su liberación, su paz y que esto solo se logra con una vida en el Espíritu, y es lo que debemos transmitir. Amén.


“Que el encuentro con Jesús nos lleve a construir relaciones fraternas y solidarias”

Martes 08 de Septiembre de 2015


“EN MARÍA CELEBRAMOS LA VIDA Y LA MATERNIDAD DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
MIQUEAS 5,1-4ª

El tiempo en que la madre dé a luz
Así dice el Señor: "Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En esta lectura escuchamos al profeta Miqueas, este campesino, que vive y actúa entre los años 750 y 700 a.C., ha tenido que huir de su pueblo a causa de la invasión asiria, y se refugia en Jerusalén. Allí al ver la situación de injusticia social y la proliferación de cultos paganos, lanza sus oráculos de destrucción mezclados con anuncios de una nueva situación en la que se cumplirán las promesas de Dios mediante una monarquía digna de sus orígenes davídicos.
El nuevo rey se caracterizará por varias cosas: sus orígenes humildes, pues nacerá en la aldea de Belén; su continuidad con la dinastía davídica; con él terminará el tiempo de abandono y dispersión; en él se manifestará la mano de Dios a favor de su pueblo y, como el objetivo es que el pueblo pueda vivir en paz, este rey tiene como nombre la misma paz.

SALMO RESPONSORIAL: 12
R./Desbordo de gozo con el Señor.

Porque yo confío en tu misericordia:
Se alegra mi corazón con tu auxilio. R.

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
La confianza en el amor de Dios es el centro de la espiritualidad de los salmos. El cristiano repite con San Pablo “Tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni los demonios, ni lo presente, ni lo futuro; ningún poder creado, ni lo más alto, ni lo más profundo, ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 1,1-16.18-23

La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo
Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios con nosotros". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Conocer los antepasados de cada persona era de suma importancia en la cultura judía. En esta perspectiva, Mateo utiliza la genealogía para explicar el origen de Jesús y la importancia de sus antepasados, entre los que se cuentan Abrahán y David. Hoy, cuando celebramos la Natividad de María, cabe destacar en esta genealogía la presencia de Tamar, Rajab, Rut y la mujer de Urías, cuatro mujeres extranjeras y por tanto paganas, que ponen sus vientres, a veces en forma extraña, para que la salvación siga su curso en la historia. La lógica de la humanidad no siempre coincide con la lógica de Dios. Dentro de la lógica de los que tienen el poder de dominio en la historia, Jesús debió nacer de una reina, en un palacio y en Jerusalén, la capital del país. Sin embargo, nacerá en un establo entre animales, de una mujer campesina que vive en una casa sencilla en Nazaret, una ciudad de poca importancia en la Galilea de los gentiles. María, la pobre de Nazaret sin dudas ni ambiciones, también pondrá su vientre al servicio de Dios para enriquecer a la humanidad con el maravilloso fruto de la salvación. El nacimiento de María es la fiesta de la maternidad generosa y solidaria con la vida del género humano. 
ORACIÓN
Te alabamos Señor, y te bendecimos por el misterio de la Virgen Madre y su natividad. En ella descubrimos  tu rostro y encontramos razones para seguir esperando en Ti. Concédenos un corazón como el suyo: limpio, libre, dócil y confiado y enséñanos de su silencio, sabiduría y fe. Amén.


“Nunca olvidemos que por medio de María,  se realiza el milagro más grande de la historia humana”

Miércoles 09 de Septiembre de 2015


“PREFERENCIA POR LOS POBRES”

PRIMERA LECTURA
COLOSENSES 3,1-11

“Habéis muerto con Cristo; en consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros”
Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.
En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría. Esto es lo que atrae el castigo de Dios sobre los desobedientes. Entre ellos andabais también vosotros, cuando vivíais de esa manera; ahora, en cambio, deshaceos de todo eso: ira, coraje, maldad, calumnias y groserías, ¡fuera de vuestra boca! No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos del hombre viejo, con sus obras, y revestíos del nuevo, que se va renovando como imagen de su Creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres, porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo, el apóstol incansable, nos pone en movimiento el día de hoy: hacia arriba y hacia delante. Nos invita, nos apremia a buscar los bienes de cielo y a dejar atrás nuestro pasado. Pablo nos invita e invita a la comunidad de Colosas para que se mantengan en coherencia, si son conscientes que “han resucitado con Cristo”, deben ser consecuentes y buscar “los bienes de allá ariba” y no los de este mundo. De aquí aprendemos en primer lugar que la vida cristiana es movimiento más que posesión; conquista, más que dominio; más la búsqueda del peregrino, que la seguridad del residente.
Queda claro también que la dirección no es la que cada cual pretenda, sino que el Señor Jesús, en virtud de su resurrección, se ha convertido en el punto omega de toda evolución y trasegar humano, y a la vez, en el punto de referencia y criterio de marcha de la humanidad entera.
Por otro lado, no dejemos perder ese otro dinamismo tan característico del pensamiento de Pablo entre lo antiguo y lo nuevo, entre el "hombre viejo" y el "hombre nuevo". El pecado es una flecha que pretende retardar el tiempo, para encarcelarnos en "lo mismo". Vivir el hombre nuevo, es vivir la Pascua, que nos debe llevar a renunciar a todo lo terreno que hay en el corazón (la codicia, la avaricia, la ira, calumnia, etc. Y en cambio revestirnos de la criatura nueva, que cada día se va asemejando más a su creador. “Buscad las cosas de arriba” significa vivir con una mentalidad no terrena y libre, vivir resucitados conscientes de que nuestra nueva condición exige, no tanto nuevos conocimientos sino un modo de vida diferente.

SALMO RESPONSORIAL 144
R. / El Señor es bueno con todos.

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO .
Salmo alfabético de alabanza al amor de Dios que se extiende a todas las criaturas. Conocido como "el Salmo de los Salmos," cuyos versos son parte de la liturgia judía y recitados tres veces al día. Presenta la plena revelación de Dios y su deseo respecto a su creación. Así también para los cristianos refleja que el reinado del Mesías es de amor, de paz y será eterno.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6,20-26

“Dichosos los pobres; ¡ay de vosotros, los ricos!”
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: "Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El sermón de Lucas no será de la montaña, sino de la llanura. Las Bienaventuranzas tienen en él un carácter eminentemente social, tal como se refleja en su interés por describir situaciones concretas de pobres y ricos. Los destinatarios no pueden ser otros que los pobres, pues son éstos los que tienen hambre, los que lloran, los que son excluidos y perseguidos. “No hay que pensar que la mirada de Dios se dirija preferentemente a los pobres porque sean mejores o más justos que los ricos, sino porque Dios quiere ser misericordioso con los oprimidos o excluidos”. Desde el Éxodo Dios dejó en claro que escucha con atención el clamor de los pobres. A las bienaventuranzas de los pobres corresponden en Lucas cuatro “ayes”: a los ricos, los saciados, los que ríen y los que son alabados. La riqueza simboliza en la pluma lucana a los que están alejados de Dios por una riqueza adquirida con injusticia. En el “Magníficat” ya habíamos encontrado en labios de María una asombrosa crítica social de los ricos y plena acogida de los pobres (Lc 1,51-53). En definitiva, hay que evitar poner la vida al servicio de la riqueza, pues ésta suele resultar engañosa (Lc 12,16-20). El rostro de Jesús se ve mejor en los más débiles y necesitados.

ORACIÓN
Señor, gracias por revelarnos que el único camino para alcanzar la liberación es aprender de ti y actuar conforme a tu propuesta. Por favor mantennos con la conciencia bien abierta para  pensar no con la mentalidad del mundo sino la tuya, que nos preocupemos más por buscar tus riquezas, no caer en el orgullo, ni en la injusticia, por  construir tu evangelio de amor que buscar ayudar a los más pobres y necesitados. Amén.


“Todos necesitamos hacernos pobres de ambicionar cosas superfluas; salir de nuestro egoísmo para acercarnos a los otros”  (Papa Francisco)

Jueves 10 de Septiembre de 2015


“PRACTICAR LA MISERICORDIA, ¿ALGO INAUDITO?”

PRIMERA LECTURA
COLOSENSES 3,12-17

“Por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada”

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite en vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Sin duda es alto el nivel de vida y virtud que Pablo espera de los cristianos, según aprendemos de la primera lectura. Quiere que seamos "compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes". Y lo primero que nos llama la atención es cómo en todas ellas brilla más la dimensión de recibir y de acoger que la de emprender o sobresalir. Según eso, lo grande de ser cristiano está decisivamente en la capacidad de construir en otros y con otros. Pablo nos quiere "compasivos" ante la debilidad o dolor de los demás; el mundo a menudo nos manda ser egoístas y tener cuidado sólo de nuestras metas y nuestro propio confort. Pablo nos quiere "magnánimos", es decir, de alma grande y horizontes amplios; el mundo pretende que nos concentremos en unas metas y que seamos mezquinos en nuestro manejo de los resentimientos y roces con los demás, como condición para construir nuestro pequeño imperio. Pablo nos pide "humildad" y el mundo nos reclama autosuficiencia, vanidad, egolatría, apetito de honores y una vida centrada en nosotros mismos y nuestros intereses. Pablo, en fin, quiere que vivamos en la "afabilidad" y la "paciencia", pero ¿quién más en el mundo estaría interesado en ello? El mundo parece pertenecer a los impacientes, a los implacables, a los inescrupulosos y a los "duros".

Ahora bien, ¿por qué un cristiano debería estar dispuesto a practicar, fomentar y predicar este género de virtudes "blandas"? ¿Qué razones tiene para apartarse del río común del comportamiento humano, sobre todo si lo miramos en nuestra sociedad occidental? Las razones las da el mismo Pablo: "Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado su amor". Antes de pedir nada en nombre de Dios, el apóstol recuerda cuánto nos ha "dado" Dios. Esto también quiere decir que, sin la conciencia de esa elección divina, y de haber sido consagrados por él, y sobre todo, sin la conciencia bien despierta de haber sido AMADOS por él, es imposible practicar lo que aquí se pide. Por eso San Pablo nos dice, en el mismo pasaje de hoy: "Que la Palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza"; y también: "con el corazón lleno de gratitud alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales". Con otras palabras: una Iglesia colmada de la abundancia de la Palabra y rebosante de la acción del Espíritu que ora en nosotros es una Iglesia que vive la vida de Cristo. ¿Podía ser de otro modo?

SALMO RESPONSORIAL 150
R. / Todo ser que alienta alabe al Señor.
Alabad al Señor en su templo,
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza. R.

Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras,
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas. R.

Alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo es una invitación universal a la alabanza con acompañamiento de música y de danza. El salterio concluye con una invitación a la alabanza a Dios. La oración no se reduce a pedir dones, sino que tiene que ser sobre todo reconocimiento del amor y del poder divino.


LECTURA DEL EVNGELIO
LUCAS 6,27-38
“Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.
Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
 La lógica del mundo parece no superar en la práctica el antiguo “ojo por ojo, diente por diente”, “al enemigo hay que aniquilarlo”, o “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. En el Antiguo Testamento, el odio al enemigo era algo natural (Sal 34,1-8). Pero Jesús sorprende a la humanidad con otra lógica: “amen a sus enemigos”. El Dios de Jesús es ante todo el Dios de la Misericordia. El cristiano debe, por tanto, adoptar en su práctica cotidiana el comportamiento misericordioso de Dios. “Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes” es la llamada “regla de oro de la caridad cristiana”. Debemos tener cuidado de no entenderla de manera mercantilista, reduciéndola a un simple negocio de reciprocidad. Hay que entenderla como un amor que no se contenta sólo con evitar el mal, sino que se compromete a hacer el bien a los demás, quienes quiera que ellos sean. Frente a los conflictos ensayemos una actitud misericordiosa, y nos sorprenderemos de su capacidad de desarmar a los enemigos y calmar su agresividad.


 ORACIÓN
Señor si hemos permitido que tu amor se derrame y permanezca en nuestros corazones, podremos llegar a ser personas que amen de verdad, aún a sus enemigos. Oh Dios que difícil comprender y llevar a cabo estos principios del Reino. Por esto como tus discípulos(as) te rogamos nos ayudes,  para que tu Espíritu Santo se mantenga activo en nuestro interior y nos capacite para toda obra buena, para amar sin límites y demostrarlo. Amén.  


“La fuerza del Espíritu Santo en un corazón lleno de Dios produce: amor por los enemigos, hacerles el bien y orar por ellos”

Viernes 11 de Septiembre de 2015


“DEJARSE ILUMINAR POR JESÚS PARA SER GUÍA ESPIRITUAL”

 PRIMERA LECTURA
1TIMOTEO 1,1-2.12-14

“Yo antes era un blasfemo, pero Dios tuvo compasión de mí”
Pablo, apóstol de Cristo Jesús por disposición de Dios, nuestro salvador, y de Jesucristo, nuestra esperanza, a Timoteo, verdadero hijo en la fe. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Doy gracias a Cristo Jesús, nuestro Señor, que me hizo capaz, se fió de mí y me confió este ministerio. Eso que yo antes era un blasfemo, un perseguidor y un insolente. Pero Dios tuvo compasión de mí, porque yo no era creyente y no sabía lo que hacía. El Señor derrochó su gracia en mí, dándome la fe y el amor en Cristo Jesús. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la primera lectura de hoy hay una expresión sorprendente, Pablo habla de un Dios que le tuvo por fiel" o "por digno de confianza”. Es sorprendente que pueda hablar así quien fue elegido por Dios en el tiempo en que estaba obrando en abierta y violenta oposición al mensaje de Dios. Hay un contraste total entre lo que Pablo hacía y lo que Dios veía en él. Y lo sorprendente, y maravilloso, es que lo que finalmente se impone no es lo que Pablo hacía sino lo que Dios veía. De aquí aprendemos varias cosas: ante todo, que Dios ve cosas que nosotros no vemos. Luego, que es la visión de Dios la que se impone. ¡Bendita sea la mirada del Señor! ¡Y bendita su voluntad!

SALMO  RESPONSORIAL 15
R. / Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: "Tú eres mi bien."
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO 
Los levitas no recibieron una porción especial en Israel, porque Dios mismo fue la parte que les tocó en herencia. El salmista expresa su alegría por esa suerte y la certeza de que su pertenencia a Dios no será frustrada por la muerte. Esta herencia especial se extiende a todo el pueblo de Dios, pueblo sacerdotal. Cada creyente puede repetirlo personalmente, Cristo, al resucitar, nos da la certeza de que Dios no dejará en el poder de la muerte a aquellos que Él ama (Hech. 2,31)      

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6,39-42

¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Hermano, déjame que te saque la mota del ojo", sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Nuevamente retomamos el itinerario que ha planteado Lucas, quien va describiendo las estrategias pedagógicas de Jesús para formar a sus discípulos. Después de la exhortación con carácter de mandato del amor a los enemigos, Jesús propone la comparación del ciego que guía a otro ciego. Una mirada al texto desde la perspectiva del discipulado nos ayudará a comprender mejor la comparación. Esta es la propuesta de Jesús para sus discípulos, que lleguemos a ser como él, sin sentirnos superiores a otros. Para llegar a ser como el maestro, es necesario mirar hacia nosotros mismos; en términos actuales sería hacer una auto-evaluación, o, como dice el mismo evangelio mirar la viga que tenemos en nuestro ojo, antes de pretender sacar la pelusa del ojo ajeno. Este pasaje se cierra con un fuerte adjetivo: “Hipócrita”, haciendo referencia a que no podemos ser guías de otros mientras no haya luz en nuestras vidas. Con este diálogo, Jesús cuestiona la pedagogía del momento y nos ubica en una nueva lógica, la diversidad de saberes que nos invita a valorar lo que hay de discípulo y de maestro en cada uno.
Perdamos el miedo de decirle al otro, con caridad cristiana, sus fortalezas y sus debilidades; pero, sobre todo, perdamos el miedo de hacerlas ver a nosotros mismos.

ORACIÓN
Gracias Señor porque nos haces dignos de confianza al ponernos a tu servicio. Nos  sentimos necesitados de tu Palabra y queremos vivir en encuentro permanente contigo, formándonos y fortaleciéndonos en ella. Ayúdanos a revisar diariamente nuestras vidas, mirar y corregir primero nuestras debilidades (vigas), antes que corregir y mirar las debilidades de nuestros hermanos y así ser luz para otros y dar verdadero testimonio con nuestra vida. Amén.  

 “El crecimiento espiritual exige conocer, escuchar, aceptar, amar y vivir la vida de Jesús”

Sábado 12 de Septiembre de 2015

Santísimo Nombre de María

CRECER DESDE ADENTRO Y SER COHERENTES

PRIMERA LECTURA
1TIMOTEO 1,15-17

Vino al mundo para salvar a los pecadores
Querido hermano: Podéis fiaros y aceptar sin reserva lo que os digo: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el primero. Y por eso se compadeció de mí: para que en mí, el primero, mostrara Cristo Jesús toda su paciencia, y pudiera ser modelo de todos los que creerán en él y tendrán vida eterna. Al rey de los siglos, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

SALMO RESPONSORIAL: 112
R./Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R.

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos. R.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO 
Canto de alabanza a Dios por su bondad especial con los pobres y afligidos. El canto de María (el Magníficat) desarrolla temas parecidos, pero relacionándolos con el acontecimiento central  de la historia de salvación: la venida del Mesías.  

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6,43-49

¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo?
En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: "No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó y quedó hecha una gran ruina." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesús propone lograr un equilibrio entre lo íntimo de la persona, que el evangelio llama corazón, y el comportamiento externo. Los frutos, por más hermosos que se vean, si provienen de un árbol enfermo son mera apariencia y fraude. Lo primero que debemos cuidar entonces es el árbol o el corazón, nuestro mayor tesoro, para que de él broten obras que reflejen el amor de Dios y el compromiso por una nueva y mejor sociedad. Vivir con sinceridad de corazón el proyecto de Jesús haría del mundo una casa más humana y fraterna. La coherencia entre fe y vida es un imperativo de madurez cristiana. Lucas termina el sermón de la llanura con una parábola cuyo mensaje es claro: las palabras de Jesús son para ponerlas en práctica. El verdadero discípulo es el que escucha y pone en práctica la Palabra de Dios, hasta el punto que los caudales o los huracanes de los problemas, las decepciones, las calumnias, las persecuciones… no logran socavar sus convicciones ni frenar sus acciones. De nada vale decir “¡Señor, Señor!” si no lo experimentamos en nuestros corazones ni lo practicamos en nuestra vida cotidiana. Que somos cristianos, pues, ¡que se nos note!

ORACIÓN
Señor que no nos disculpemos por el bien que no hacemos, que día a día nos sintamos comprometidos con nuestros hermanos y que les ayudemos a crecer a través de tu Palabra y testimonio. Que nuestra vida se construya sólo en ti que eres la verdadera roca que nos sostiene, que por el fruto que demos, muchos te conozcan, te amen y te sirvan. Amén.


“El amor tiene que ponerse en acción. Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos” (Teresa de Calcuta)

Domingo 13 de Septiembre de 2015


“LO QUE SIGNIFICA RECONOCER A JESÚS COMO EL MESÍAS”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 50, 5-9ª

Ofrecí la espalda a los que me apaleaban
El Señor me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me aplastaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Tengo cerca a mi defensor, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos. ¿Quién tiene algo contra mí? Que se me acerque. Mirad, el Señor me ayuda, ¿quién me condenará?. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

El profeta Isaías nos enseña que el camino de la justicia, de la misericordia y la solidaridad no es un idílico sendero tapizado de rosas. La persona que opta por la verdad y la equidad debe prepararse al rechazo más rotundo e, incluso, a una muerte ignominiosa. Esto puede sonar un poco «patético», sin embargo, basta leer cualquier página del evangelio para verificar que ésta es la realidad de Jesús, su opción y su camino. El camino a Jerusalén estaba plagado de dificultades, incertidumbres y ambigüedades. Una de ellas, era la incapacidad del grupo de discípulos para reconocer la identidad de Jesús. Aunque él había demostrado a lo largo del camino que su interés no era el poder, en todas sus variedades, sino el servicio, en todas sus posibilidades, sin embargo, los seguidores se empeñaban en hacerse una imagen triunfalista de su Maestro. Jesús, entonces, debe recurrir a duras palabras para poner en evidencia la falta de visión de quienes lo seguían. Pedro, Juan y Santiago, líderes del grupo de Galilea, siguen aferrados a la ideología del caudillo nacionalista o del místico líder religioso y no descubren en Jesús al «siervo sufriente» que anunció el profeta Isaías.
SALMO RESPONSORIAL: 114
R./Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.

Amo al Señor, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí
el día que lo invoco. R.

Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre el Señor,
"Señor, salva mi vida." R.

El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas, me salvó R.

Arrancó mi alma de la muerte,
mis ojos de las lágrimas,
mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida. R.

OREMOS CON EL SALMO  Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Alguien que ha experimentado la protección divina en una grave aflicción da gracias al Señor por su bondad y proclama ante la comunidad los beneficios recibidos de Dios. Nuestra  eucaristía es la acción de gracias de los hijos e hijas de Dios y de la comunidad por los beneficios recibidos mediante Cristo y así repite con el salmista “Alzaré la copa de la salvación invocando su nombre”   

SEGUNDA LECTURA
SANTIAGO 2, 14-18

La fe, si no tiene obras, está muerta
¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar? Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos de alimento diario, y que uno de vosotros les dice: "Dios os ampare; abrigaos y llenaos el estómago", y no le dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve? Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta. Alguno dirá: "Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

Cuando los cristianos se propusieron la transformación del mundo esclavista, inhumano y violento que había impuesto el imperio romano, no comenzaron su labor apelando al hambre de la gente, ni a sus deseos de «acabar con los opresores romanos», sino que apelaron a la conciencia. En efecto, los discursos que prometen remediar el hambre, sólo son efectivos en la medida en que la carencia, la desprotección y el abandono son vistos como injusticias. De lo contrario, no pasan de ser una búsqueda de satisfacciones inmediatas y poco duraderas. Lo mismo ocurre con el deseo de derrocar a los poderosos del imperio y colocar allí a la gente del pueblo. Al poco tiempo, los líderes se llenan de ambiciones y se convierten en tiranos implacables. La única alternativa que queda y de la cual nos habla la carta de Santiago, es la frágil dignidad humana. Si la comunidad no está dispuesta a transformar en su interior toda esa realidad de muerte, miseria y marginación, es inútil que se proponga transformarla afuera. La solidaridad de la comunidad no sólo es un camino para remediar la injusticia en «pequeña escala», es una alternativa de vida. La solidaridad de una comunidad nos permite descubrir que «otro mundo es posible» y que el destino no está atado a la destrucción y la barbarie. La fe cristiana no es tal si se contenta con mirar, desde la barrera, el circo en el que mueren tantas personas inocentes.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 8, 27-35

Tú eres el Mesías. . . El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino, preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos le contestaron: "Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas." Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?" Pedro le contestó: "Tú eres el Mesías." Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días." Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: "¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!" Después llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará." Palabra del Señor.
REFLEXION
Hace ocho días poníamos en las manos de Jesús todas nuestras debilidades para que Él, como Alfarero maravilloso,  reconstruyera nuestra vida y siguiera haciendo con nosotros una nueva creación.  La lectura del evangelio de Marcos (8,27-35) de hoy nos permite continuar este proceso y madurar en la fe. En efecto, sanados los ojos para ver, los oídos para escuchar y los pies para caminar sin tropiezos, podemos seguir el camino de la vida con Jesús o detrás de Jesús, como discípulos en su Escuela. Jesús va adelante como guía  y nosotros  seguimos sus pasos. Pero en ese caminar Él se detiene a preguntar qué  piensan de Él los hombres de nuestra época y que afirmamos nosotros de Él. Es la oportunidad, entonces, de escuchar diferentes pareceres del hombre actual sobre Jesús pero también de ofrecer al mundo nuestro propio testimonio sobre el Señor. Los dos asuntos van de la mano y son una manera de vivir como discípulos de Jesús.
¿Estamos atentos a lo que tantos hombres y mujeres de nuestra época piensan y sienten de Jesús?, ¿Descubrimos en ellos y en sus necesidades una búsqueda del verdadero rostro de Dios?, ¿Somos  capaces de acoger en muchos un testimonio vivo de Dios y en otros  un hambre fuerte  de salvación y plenitud?. Pero también, ¿Cuál es el testimonio que damos de Jesús al que nos pregunta por Él?, ¿Quién es Jesús para nosotros?. Hoy es la oportunidad para decírselo en oración y en la profesión de fe. El discípulo que sigue al Maestro ha de saber a quién sigue y porqué lo sigue si quiere que su fe madure. Tal es el sentido de la respuesta de Pedro a Jesús: ¡Tú eres el Mesías¡.
Con todo, a Jesús hay que seguirlo y aceptarlo en todo su misterio, en toda su realidad de salvación. Por eso, al testimonio de fe sigue el anuncio de lo que será su vida para nosotros. Una vida de entrega, de sufrimiento y de muerte, pero también una realidad de victoria y de resurrección. Es el misterio de Pascua, y a ella no se llega sin pena y sin esfuerzo, sin dolor y sin lágrimas.
Pedro no lo entiende, a pesar de que el Señor lo expone con claridad; por eso se lo lleva aparte y quiere proponerle a Jesús un camino diferente para conquistar la vida. Pero Jesús reacciona y, tanto a Pedro como a nosotros, nos vuelve a la realidad de discípulos: de Él hemos de aprender que no hay ganancia sin pérdida, no hay salvación sin despojo y negación de uno mismo. Para ganar hay que saber perder, para vivir en plenitud hay que saber morir al egoísmo y al desamor, para estar con Jesús Resucitado hay que acompañarlo hasta la cruz.  Tu fe, sin obras concretas de esfuerzo, sacrificio y generosidad, no tiene ningún sentido. Creer en Jesús Resucitado es aceptarlo también en la cruz y en la muerte. Si pensamos seguir a Jesús en su victoria y en su Pascua, tenemos que seguirlo en su entrega y en su muerte.   

ORACIÓN
Amado Dios, gracias porque en este día podemos comprender que el amarte y seguirte nos da fuerza para hacer llevaderas nuestras cargas, por favor haz que nosotros renunciemos a nuestras pretensiones egoístas, que carguemos con nuestra propia cruz, que te sirvamos, para ser capaces de amar, esperar y creer sin límites. Amén.   

  “No basta solo la fe para acercarse a Dios y salvarse, hay que dar testimonio de ella con las obras”