miércoles, 1 de julio de 2015

Lunes 06 de Julio de 2015


“EL ENCANTO DE BUSCAR A JESÚS”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 28,10-22A

“Vio una escalinata y ángeles de Dios que subían y bajaban y a Dios que hablaba”

En aquellos días, Jacob salió de Berseba en dirección a Jarán. Casualmente llegó a un lugar y se quedó allí a pernoctar, porque ya se había puesto el sol. Cogió de allí mismo una piedra, se la colocó a guisa de almohada y se echó a dormir en aquel lugar. Y tuvo un sueño: Una escalinata apoyada en la tierra con la cima tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y bajaban por ella. El Señor estaba en pie sobre ella y dijo: "Yo soy el Señor, el Dios de tu Padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás acostado, te la daré a ti y a tu descendencia. Tu descendencia se multiplicará como el polvo de la tierra, y ocuparás el oriente y el occidente, el norte y el sur; y todas las naciones del mundo se llamarán benditas por causa tuya y de tu descendencia. Yo estoy contigo; yo te guardaré dondequiera que vayas, y te volveré a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido."

Cuando Jacob despertó, dijo: "Realmente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía." Y, sobrecogido, añadió: "Qué terrible es este lugar; no es sino la casa de Dios y la puerta del cielo." Jacob se levantó de madrugada, tomó la piedra que le había servido de almohada, la levantó como estela y derramó aceite por encima. Y llamó a aquel lugar "Casa de Dios"; antes la ciudad se llamaba Luz. Jacob hizo un voto, diciendo: "Si Dios está conmigo y me guarda en el camino que estoy haciendo, si me da pan para comer y vestidos para cubrirme, si vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios, y esta piedra que he levantado como estela será una casa de Dios." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El texto de Génesis nos relata cómo Jacob, huyendo  de su hermano Esaú, llega a un lugar donde, en sueños, se le manifiesta el Señor. Allí, acontece al menos tres cosas importantes: 1. Dios le ratifica a Jacob las promesas hechas a Abraham e Isaac, con palabras casi idénticas a las que dirigió a ellos. 2. La escena con la escala que une el cielo y la tierra, por la que suben y bajan ángeles y que conduce hasta Dios, parece que tiene la intención de justificar el origen divino del Santuario de Betel (Casa de Dios), un lugar antes ordinario; 3. Dios actúa con libertad absoluta a la hora de elegir a sus colaboradores, incluso, valiéndose de las debilidades y fallas humanas, para llevar adelante su plan de salvación para la humanidad.      

A ejemplo de Jacob, todos somos llamados a estar disponibles y colaborar en el proyecto de Dios, así no seamos los más dignos entre los demás seres humanos. Jesús, nuestro Mediador, nos abre el acceso a Dios y nos ha llamado a ser discípulos suyos y a colaborar con Él, siendo luz, sal y fermento en este mundo. Ante las dificultades que esto conlleva, tenemos que saber escuchar la voz de Dios: “Yo estoy contigo”. Él nos ayuda en el camino, nos conoce y está cerca de nosotros  en cualquier circunstancia y lugar en que nos encontremos.   

SALMO RESPONSORIAL: 90
R. / Dios mío, confío en ti.

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti." R.

Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás. R.

"Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Exhortación a tener confianza absoluta en la protección de Dios, en medio de toda clase de peligros y dificultades. La enseñanza de Jesús, quien nos invita a llamar a Dios “Padre nuestro, hace aún más íntimo el sentimiento de confianza filial.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9, 18-26

“Ten confianza, tu fe te ha salvado”

Mientras Jesús les estaba hablando, un jefe de los judíos llegó, se arrodilló ante él y le dijo --Mi hija acaba de morir; pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella, volverá a la vida.
Jesús se levantó, y acompañado de sus discípulos se fue con él. Entonces una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre, se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde de la capa. Porque pensaba: "Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana." Pero Jesús se dio la vuelta, vio a la mujer y le dijo:
--Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada.
Y desde aquel mismo momento quedó sana.
Cuando Jesús llegó a casa del jefe de los judíos, y vio que los músicos estaban preparados ya para el entierro y que la gente lloraba a gritos, les dijo:
--Sálganse de aquí, pues la muchacha no está muerta, sino dormida.
La gente se rió de Jesús, pero él los hizo salir; luego entró y tomó de la mano a la muchacha, y ella se levantó. Y por toda aquella región corrió la noticia de lo que había pasado. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:
El texto narra la sanación de dos mujeres por parte del Señor. Doble milagro. En un relato, es la mujer enferma con flujo de sangre quien toma la iniciativa para solicitar la ayuda de Jesús; en el otro, la mujer es menor de edad, y es el padre quien se acerca a él para interceder por ella. En ambos casos es decisiva la fe y el contacto con Jesús. Las dos narraciones están unidas por la conveniencia de reintegrar a estas dos mujeres a la vida con dignidad en toda su plenitud. La fe en Jesús permite acceder a la realidad de la salvación por encima de todo tipo de normas y consignas preestablecidas que pregonan que lo más importantes son las reglas y las instituciones y no las personas. Estos signos del reino de Jesús (la sanación de la hemorragia y el devolverle la vida a la hija del funcionario) son el fruto del encuentro entre su amor y la fe del otro. Nuestra tarea como auténticos seguidores de Jesús es la de luchar, desde el amor, por la dignidad y liberación de todos los seres humanos, sin ningún tipo de discriminación.

ORACIÓN
Señor Jesús, gracias por este nuevo día y especialmente por tener tu vida, en medio de las necesidades que pueda estar atravesando. Señor Jesús, quiero como estas dos mujeres del evangelio de hoy, buscar de tu medicina sanadora para combatir todo signo de enfermedad; y de tu resurrección, en medio de cualquier área o situación de muerte que este viviendo. Ayúdame a que no me cueste tanto creer y confiar en tu proyecto de vida y hacerte presente en mis realidades y en mi historia. Amén.


“Dios siempre está delante nuestro, nos espera para recibirnos en su corazón”

Martes 07 de Julio de 2015


“UN DIOS DEMASIADO CERCANO A NUESTRA REALIDAD”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 32,22-32

“Te llamarás Israel, porque has luchado con dioses y has podido”

En aquellos días, todavía de noche se levantó Jacob, tomó a las dos mujeres, las dos siervas y los once hijos y cruzó el vado de Yaboc; pasó con ellos el torrente e hizo pasar sus posesiones. Y él quedó solo. Un hombre luchó con él hasta la aurora; y, viendo que no le podía, le tocó la articulación del muslo y se la dejó tiesa, mientras peleaba con él. Dijo: "Suéltame, que llega la aurora." Respondió: "No te soltaré hasta que me bendigas." Y le preguntó: "¿Cómo te llamas?" Contestó: "Jacob." Le replicó: "Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con dioses y con hombres y has podido." Jacob, a su vez, preguntó: "Dime tu nombre." Respondió: "¿Por qué me preguntas mi nombre?" Y le bendijo.

Jacob llamó a aquel lugar Penuel, diciendo: "He visto a Dios cara a cara y he quedado vivo." Mientras atravesaba Penuel salía el sol, y él iba cojeando. Por eso los israelitas, hasta hoy, no comen el tendón de la articulación del muslo, porque Jacob fue herido en dicho tendón del muslo.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Es un poco extraño el texto de la primera lectura de hoy, pero no es menos extraño que la compleja relación que nuestra voluntad suele tener con la voluntad de Dios.
Dios, nuestro Dios, nos hace fuertes para que le venzamos: esta es la gran paradoja. Le gusta ser vencido por aquello que, si él no nos lo diera, no tendría poder alguno sobre él. Y esto que nos da es la oración que brota de la fe, y la compasión que brota de sabernos amados sobre toda medida.
Tales son, pues, nuestras "armas" para ganarle a Dios: orar, creer, compadecer. No podemos tener misericordia sin asemejarnos a Jesús Compasivo. Y no podemos ser semejantes a él sin tener una participación en su poder.

SALMO RESPONSORIAL: 16
R. / Yo con mi apelación vengo a tu presencia, Señor.

Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R.

Emane de ti la sentencia,
miren tus ojos la rectitud.
Aunque sondees mi corazón,
visitándolo de noche,
aunque me pruebes al fuego,
no encontrarás malicia en mí. R.

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas de los adversarios
a quien se refugia a tu derecha. R.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R.

OREMOS CO N EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
El salmista, perseguido injustamente, proclama su inocencia y pide a Dios que él mismo actúe como juez, expresa su confianza en que Dios salva al que a él se acoge. Podemos recitar este salmo aunque lo hagamos  profesión de inocencia; podemos hacer una declaración de nuestras intenciones de agradar a Dios con nuestras vidas. La esperanza de contemplar el rostro de Dios adquiere un sentido muy profundo. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9,32-38

“La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos”

En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: "Nunca se ha visto en Israel cosa igual." En cambio, los fariseos decían: "Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios." Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:
El evangelio de hoy habla de la liberación de un hombre poseído por un demonio que lo mantenía mudo, acción que Jesús realiza como signo de la presencia del reino en medio de las injusticias. Sin lugar a dudas, este hombre simboliza la realidad del pueblo maltratado por el poder opresor. Es notable percibir cómo la misión de Jesús encontró sus principales detractores entre los dirigentes del pueblo. Jesús tuvo que enfrentar la implacable oposición de todos los grupos religiosos de su tiempo, debido, sobre todo, a sus denuncias de las injusticias contra los más pobres, encubiertas con falsedades. No es de extrañar que, entre algunos que se consideran “verdaderos religiosos” y “auténticos cristianos”, encontremos hoy ciertas oposiciones a propuestas alternativas de evangelización liberadora, cuando en realidad es obra de Dios. Indudablemente que proclamar y practicar la igualdad de derechos humanos inalienables y la justicia sigue sonando como satánico a mucha gente eminentemente religiosa. Necesitamos comprometernos radicalmente a ser apasionados del Reino de Dios.
Y por otro lado  al final del texto está la introducción al bellísimo tema del discipulado, desarrollado por Mateo, en la cual se  revela una faceta de Jesús preocupado por la gente porque no tiene verdaderos guías, “pastores”; invita a hacer una petición-oración al “Dueño del campo” para que envíe operarios. Esta invitación debe resonar fuertemente en nuestros oídos. Hoy necesitamos “operarios”, hombres y mujeres que quieran apostar su vida al servicio del evangelio de la paz y la justicia. Intensifiquemos nuestra oración y nuestras acciones para que surjan vocaciones laicales, sacerdotales y religiosas al servicio del reino. 

ORACIÓN
La Palabra nos permite conocerte como el Dios que se preocupa de nuestra condición humana y actúa sin reparos cubriendo nuestras carencias materiales, afectivas y espirituales. Oh Señor ayúdanos a asimilar la grandeza de tu amor y de tu  propuesta para  convertirnos en  constructores  de tu Reino  cimentados en la solidaridad, el amor, la justicia, el cuidado y aprovechamiento sano de los recursos para el bien de todos y todo lo creado. Amén.


“Hoy Cristo nos manda a predicarle en nuestro entorno social, aunque no es tarea fácil”

Miércoles 08 de Julio de 2015


“LA RESPONSABILIDAD DE SER CONTINUADORES(AS) DE LA OBRA DE JESÚS”


PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 41,55-57; 5-7. 17-24a

“Estamos pagando el delito contra nuestro hermano”

En aquellos días, llegó el hambre a todo Egipto, y el pueblo reclamaba pan al Faraón; el Faraón decía a los egipcios: "Dirigíos a José y haced lo que él os diga." Cuando el hambre cubrió toda la tierra, José abrió los graneros y repartió raciones a los egipcios, mientras arreciaba el hambre en Egipto. Y de todos los países venían a Egipto a comprarle a José, porque el hambre arreciaba en toda la tierra. Los hijos de Jacob fueron entre otros a comprar grano, pues había hambre en Canaán. José mandaba en el país y distribuía las raciones a todo el mundo. Vinieron, pues, los hermanos de José y se postraron ante él, rostro en tierra. Al ver a sus hermanos, José los reconoció, pero él no se dio a conocer, sino que les habló duramente: "¿De dónde venís?" Contestaron: "De tierra de Canaán, a comprar provisiones." Y los hizo detener durante tres días.
Al tercer día les dijo: "Yo temo a Dios, por eso haréis lo siguiente, y salvaréis la vida: si sois gente honrada, uno de vosotros quedará aquí encarcelado, y los demás irán a llevar víveres a vuestras familias hambrientas; después me traeréis a vuestro hermano menor; así probaréis que habéis dicho la verdad, y no moriréis." Ellos aceptaron, y se decían: "Estamos pagando el delito contra nuestro hermano, cuando le veíamos suplicarnos angustiado y no le hicimos caso; por eso nos sucede esta desgracia." Intervino Rubén: "¿No os lo decía yo: "No pequéis contra el muchacho", y no me hicisteis caso? Ahora nos piden cuentas de su sangre." Ellos no sabían que José les entendía, pues había usado intérprete. Él se retiró y lloró; después volvió a ellos. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
José, hijo de Jacob, es el hombre que es traicionado por sus hermanos y a la vez se convierte en salvador de sus hermanos; es el hombre que es rechazado por su propia familia, pero luego se convierte en la puerta de salvación para toda esa familia, así como Jesús es el salvador y es la puerta de salvación. Observemos cómo José, siendo la solución para su familia, de alguna manera, aplaza la solución; los hermanos de él llegan a Egipto buscando alimentos, y tal vez la solución sencilla o la solución más inmediata hubiera sido darse a conocer inmediatamente y darles los alimentos. Si él quería ser generoso, como efectivamente quería serlo, ¿por qué aplazó ese momento de reconciliación?
Tal vez porque tiene que ver con la manera cómo Dios también nos trata muchas veces a nosotros. Muchas veces parece que Dios aplaza la solución, un momento de alegría y de encuentro con Él, aplaza algo que estamos necesitando. Sea de una manera consciente o inconsciente, lo que está haciendo José es conduciendo a sus hermanos, a un reconocimiento de lo que han hecho; de su equivocación, a recapacitar en lo que hicieron, no es simplemente que obré mal y Dios me perdonó, y llegó mi recompensa, y mi vida sigue igual.
Lo más importante no son las cosas que nosotros recibimos o las cosas que nosotros pedimos; lo más importante es lo que sucede en nuestro interior, a medida que Dios nos va conduciendo y nos va cambiando. Más que las cosas que Dios nos da, lo maravilloso es lo que Él hace con nosotros y las personas que llegamos a ser cuando Él obra en nosotros.

SALMO RESPONSORIAL: 32
R: Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.

El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad. R.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y a reanimarlos en tiempo de hambre. R.


OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que  solo Israel y tiene motivos más amplios aún para cantar su alabanza, con la humilde confianza de ser objeto del amor de Dios.     
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,1-7

“Id a las ovejas descarriadas de Israel”

En aquel tiempo, Jesús llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: "No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:

Este capítulo es considerado como el Discurso Misionero. En el pasaje del llamado al discipulado, los elegidos son doce; lo importante es que esta invitación representa la universalidad del pueblo de Dios, que peregrinará por el reino anunciado por Jesús. Los llamados y enviados tienen que acoger una serie de exigencias que resultan ineludibles en el seguimiento: Luchar por el acontecer de un proyecto alternativo en la realidad humana: el Reino; con un modo peculiar de vida, una vida en comunidad; con actitudes concretas de solidaridad, servicio y caridad; y compartiendo el mismo destino del maestro. Por eso la importancia de sentir el llamado con nombre propio, sintiéndose discípulo, cumpliendo la voluntad de Dios. Todos los que nos sentimos elegidos por Jesús, somos enviados a manifestar que es posible una sociedad diferente en medio de la injusticia y la corrupción; y, más aún, a anunciar a las comunidades humanas, tanto creyentes como no, que nuestra tarea es estar donde se necesita libertad y justicia.

ORACIÓN
Señor, por favor ayúdanos a abrirnos al Espíritu para obrar solo aquello que es para bien, a responder a tu llamado de rescatar a quienes aún no se han encontrado con el Dios de la vida y el amor. Que nuestro actuar motive a otros a conocerte y caminar contigo, mostrándonos tan humanos pero tan llenos de ti, que aunque fallemos logremos buscar la reconciliación y enmendar los errores. Amén.


“Orad para que los(as)  jóvenes que sientan el llamado del Señor no tengan miedo”

Jueves 09 de Julio de 2015


Fiesta de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

“EL PROFETA OFRECE SU VIDA POR DEFENDER LA JUSTICIA Y LA VERDAD”

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 1,3-6.11-12

Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, saluda a quienes en la ciudad de Éfeso pertenecen al pueblo santo y como creyentes están unidos a Cristo Jesús.  Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues en Cristo nos ha bendecido en los cielos con toda clase de bendiciones espirituales. Dios nos escogió en Cristo desde antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos y sin defecto en su presencia. Por su amor,  nos había destinado a ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, hacia el cual nos ordenó, según la determinación bondadosa de su voluntad.  Esto lo hizo para que alabemos siempre a Dios por su gloriosa bondad, con la cual nos bendijo mediante su amado Hijo.  En Cristo, Dios nos había escogido de antemano para que tuviéramos parte en su herencia, de acuerdo con el propósito de Dios mismo, que todo lo hace según la determinación de su voluntad. Y él ha querido que nosotros seamos los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo, para que todos alabemos su glorioso poder. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El himno de acción de gracias que escuchamos en la primea lectura en labios de Pablo es, básicamente, una bendición del “Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo” porque  Él fue el primero en bendecirnos. Es decir, se da gracias porque nos dio su gracia. Y su gracia o bendición consiste en elegirnos para “ser hijos adoptivos suyos” por medio de Jesucristo. Y esto lo hizo el Padre de acuerdo con su plan salvador concebido “antes de la creación del mundo”.
Este himno nos ayuda a comprendernos como “agraciados”, teniendo como modelo a María. Somos benditos, amados por el Padre desde siempre, con un amor que se manifiesta en toda su fuerza al rescatarnos del pecado al precio de la sangre de Cristo. Antes de la creación fuimos elegidos y pensados con amor, existimos por amor, crecemos porque no dejamos de ser amados, y no moriremos porque siempre seremos amados. Esta acción de gracias de Pablo está motivada por las noticias que tiene de la fe de los efesios, lo cual motiva también su oración para que el Padre les conceda un “espíritu de sabiduría y revelación” que les lleve al verdadero conocimiento del Padre y de la esperanza de los creyentes: la participación en la misma suerte de Cristo.     
SALMO RESPONSORIAL 112
R./ Bendito sea el nombre del Señor por siempre.

Alaben, siervos del Señor,
alaben el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre!

De la salida del sol hasta el ocaso,
alabado sea el nombre del Señor
El Señor se eleva sobre todos los
pueblos, su gloria sobre los cielos.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono y se abaja
para mirar al cielo y a la tierra?
El Señor levanta del suelo al pobre,
y saca del lugar más bajo al necesitado.


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,27-28

En aquel tiempo, Mientras Jesús decía estas cosas a la multitud, una mujer entre la gente gritó: ¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!. Él contestó:—¡Dichosos más bien quienes escuchan lo que Dios dice, y lo obedecen!. Palabra del Señor

REFLEXIÓN
El evangelio de hoy nos muestra como, el poder de Jesús, la autoridad  de su palabra, la integridad de su existencia provocan la admiración en el pueblo sencillo. Una mujer se hace portavoz de la alabanza y la hace extensiva a la madre que lo engendró y lo crió. Jesús, acepta la alabanza de la mujer, pero la rectifica. En el Reino de Dios, que él inaugura, el  motivo de gloria no se ha de poner en el parentesco con Jesús, pues la salvación no proviene de pertenecer a determinada familia ni a cierta confesión religiosa, sino de una actitud justa ante el prójimo y ante Dios. Lo que realmente cuenta es la relación que se establece con Jesús sobre la base de la aceptación y el cumplimiento de la voluntad del Padre. Sólo desde esa perspectiva se puede entender la importancia del lugar privilegiado que tiene la Virgen María en la vida de Jesús y de la Iglesia. Ella, al decir “sí” a Dios, al confiar en las palabras del ángel ha comenzado a ser el signo de una nueva forma de existencia. Ha concebido con la fe en su corazón antes de hacerlo con el vientre. Su bienaventuranza no se limita al seno y a los pechos, sino que abarca toda su persona. Recordemos que el evangelista Lucas, quien es el que más habla de ella, la pone de cierto modo, como modelo de los creyentes.
Podemos aprender de María la gran lección que nos repite Jesús que sepamos escuchar la Palabra y la cumplamos. Es lo que alaba hoy en sus discípulos y lo que había dicho era el distintivo de sus seguidores.    

ORACIÓN
Señor  que al celebrar hoy y siempre la amorosa presencia del discipulado fiel y perfecto, que es el de la Virgen Madre de Nazaret sea un reto, y un nuevo impulso a través de tu Espíritu en mi vida y en toda tu Iglesia a seguir las huellas  y modelo de fe, humildad, servicio de esta tu discípula. Te doy gracias y te alabo porque en María se refleja la hermosura de tu gracia maternal y de la verdadera sabiduría que viene de ti y que tanto anhelamos tener. Amén   


“Hay dos cosas que el pueblo de Dios no puede perdonar: a un sacerdote apegado al dinero y a un sacerdote que maltrata a la gente”  (Papa Francisco)


Viernes 10 de Julio de 2015


“DISPUESTOS(AS) A PARTICIPAR DE LA GLORIA Y LA CRUZ DE CRISTO”

“PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 46, 1-7.28-30

“Yo soy el Dios de tu padre”

En aquellos días, Israel, con todo lo suyo, se puso en camino, llegó a Berseba y allí ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Dios le dijo a Israel en una visión de noche: "Jacob, Jacob." Respondió: "Aquí estoy." Dios le dijo: "Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas bajar a Egipto, porque allí te convertiré en un pueblo numeroso. Yo bajaré contigo a Egipto, y yo te haré subir; y José te cerrará los ojos."

Al salir Jacob de Berseba, los hijos de Israel hicieron montar a su padre, con los niños y las mujeres, en las carretas que el Faraón había enviado para transportarlos. Tomaron el ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán y emigraron a Egipto Jacob con todos sus descendientes, hijos y nietos, hijas y nietas, y todos los descendientes los llevó consigo a Egipto. Jacob despachó por delante a Judá, a visitar a José y a preparar el sitio en Gosén. Cuando llegaron a Gosén, José mandó preparar la carroza y se dirigió a Gosén a recibir a su padre. Al verlo, se le echó al cuello y lloró abrazado a él. Israel dijo a José: "Ahora puedo morir, después de haberte visto en persona, que estás vivo." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Entre consolaciones y desolaciones, Dios nos va educando….Dios ha venido conduciendo la historia a través de las voluntades humanas, para que los israelitas se establezcan en Egipto.
Cuando Abraham salió de Caldea, Dios le dijo: "Te voy a llevar a una tierra, que yo te mostraré" Génesis 12,1 y esa tierra, la tierra prometida, era la tierra de Canaán, allá se estableció, nació Isaac luego Jacob. Parecía como que ya se había cumplido la promesa que Dios le había hecho a Abraham; y ya estaba en la tierra prometida. Pero la historia no fue tan sencilla, porque había que salir de esa tierra, ir a Egipto; y es de vuelta de Egipto, cuando Dios hace su gran Alianza con Moisés como instrumento. Dios va guiando la historia, pero aparecen muchas voluntades: La gente que traicionó a José, obró con su propia voluntad, lo hizo perversamente, llevando a José a Egipto. Pero, por encima de esas voluntades de los hombres, Dios está manifestando su voluntad; "Dios escribe derecho en renglones torcidos". Los renglones torcidos son nuestras voluntades, que muchas veces son egoístas, codiciosas, pueden tener resentimiento, soberbia, pero Dios cambia la historia y por encima de estas voluntades, está su voluntad. Es maravilloso ver como este plan de Dios, se cumple a través de José, es ver cómo se cumple a través de las voluntades humanas, que han sido dóciles a la acción de Dios.

Abraham, Isaac y Jacob, Israel alcanzaron a experimentar algo de la tierra prometida, vivieron en ella, la degustaron un tiempo. Esta era una anticipación… Cuantas veces así obra Dios también en nuestra vida. Dios no nos da las cosas de una vez. Dios, como en los grandes banquetes, nos da un aperitivo, una pequeña degustación que nos prepara para luego el gran banquete. Así Dios nos lleva a Canaán, que es la tierra de la consolación, y luego tiene que llevarnos a Egipto, que es la tierra de la desolación. Y entre Canaán y Egipto; nos va llevando y guiando, para que no nos falten fuerzas, Él sabe lo que nos va dando, y sabe cuánto necesitamos. El sabe cuando ya hemos aprendido y estamos preparados para volver a la tierra prometida.

SALMO RESPONSORIAL: 36
R: El Señor es quien salva a los justos.

Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R.

El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre;
no se agostarán en tiempo de sequía,
en tiempo de hambre se saciarán. R.

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
 Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá. R.

El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
 los libra de los malvados y los salva
 porque se acogen a él. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En este Salmo se contrapone vívidamente la maldad del impío a la bondad de Dios. Los versículos  iniciales (2-5) presentan al impío como inspirado por una fuerza interior  -el Pecado- que lo induce a la rebelión contra Dios y a la práctica del mal. La segunda parte (vs. 6-l0) describe en estilo hímnico la Providencia universal de Dios, el dador de toda vida, que colma de felicidad a sus fieles. El Salmo concluye con una súplica (vs. 11-12), en la que el salmista pide la protección divina para sí y para todos los fieles, y anuncia la destrucción de los malvados (v. 13).
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,16-23

“Les mando como ovejas entre lobos”

"¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas. Tengan cuidado, porque los entregarán a las autoridades, los golpearán en las sinagogas y hasta los presentarán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podrán dar testimonio de mí delante de ellos y de los paganos. Pero cuando los entreguen a las autoridades, no se preocupen ustedes por lo que han de decir o cómo han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios les dará las palabras. Pues no serán ustedes quienes hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.
"Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se volverán contra sus padres y los matarán. Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; pues les aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que ustedes hayan recorrido todas las ciudades de Israel. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:
El evangelio quiere dar un mensaje de resistencia. Por boca de Jesús, Mateo se refiere a la realidad de sufrimiento y contradicciones que viven sus comunidades, signo de lo que le ocurre a toda comunidad que decide radicalmente comprometerse con el Evangelio. La misión tiene una perspectiva no tan alentadora, pero no pierde de vista un horizonte de esperanza, exigiendo del discípulo un equilibrio. El evangelio nos hace caer en la cuenta de una de las características esenciales del discipulado: Tener fe, tener confianza en la misericordia y manifestación de Dios. Pero para construir esa comunidad alternativa en toda dimensión de la vida humana (Reino) es necesario que seamos consecuentes y prudentes. El Evangelio desencadena, hoy como ayer, denuncia, persecución y conflicto, porque desenmascara, crítica y desnuda, el totalitarismo, tanto personal como colectivo existente en la realidad del común, que pretende desalentar los brotes de esperanza activa, de imaginación y conciencia crítica del ser humano en un futuro mejor de posibilidades. Que la evangelización y la labor misionera sean nuestra tarea constante de humanización, liberación y de salvación.

ORACIÓN
Señor la vida de las personas así como la de los pueblos experimenta momentos de duda, dolor, abandono y soledad, pero tú sabes que en lo más profundo del corazón humano se esconde la certeza de que las cosas serán mejores. Ayúdanos para que tu Espíritu Santo actúe de tal manera en nuestra vida discipular y evangelizadora, que seamos agentes de esperanza y transformación, aún en medio de un mundo difícil. Amén.


“Como misionero(a) llenate de valentía y coraje para no desfallecer en tu tarea”

Sábado 11 de Julio de 2015


     “DIOS GUÍA Y CONDUCE SABIAMENTE LOS HILOS DE LA HISTORIA HUMANA”

PRIMERA LECTURA
Génesis 49,29-32;50,15-26a

“Dios cuidará de vosotros y os sacará de esta tierra”
En aquellos días, Jacob dio las siguientes instrucciones a sus hijos: "Cuando me reúna con los míos, enterradme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita, la cueva del campo de Macpela, frente a Mambré, en Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad. Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía. El campo y la cueva fueron comprados a los hititas." Cuando Jacob terminó de dar instrucciones a sus hijos, recogió los pies en la cama, expiró y se reunió con los suyos. Al ver los hermanos de José que había muerto su padre, se dijeron: "A ver si José nos guarda rencor y quiere pagarnos el mal que le hicimos." Y mandaron decirle: "Antes de morir tu padre nos encargó: "Esto diréis a José: Perdona a tus hermanos su crimen y su pecado y el mal que te hicieron". Por tanto, perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre." José, al oírlo, se echó a llorar. Entonces vinieron los hermanos, se echaron al suelo ante él, y le dijeron: "Aquí nos tienes, somos tus siervos." Pero José les respondió: "No tengáis miedo, ¿soy yo acaso Dios? Vosotros intentasteis hacerme mal, pero Dios intentaba hacer bien, para dar vida a un pueblo numeroso, como hoy somos. Por tanto, no temáis; yo os mantendré a vosotros y a vuestros hijos." Y los consoló, hablándoles al corazón.
José vivió en Egipto con la familia de su padre y cumplió ciento diez años; llegó a conocer a los hijos de Efraín, hasta la tercera generación, y también a los hijos de Maquir, hijo de Manasés; los llevó en las rodillas. José dijo a sus hermanos: "Yo voy a morir. Dios cuidará de vosotros y os llevará de esta tierra a la tierra que prometió a Abrahán, Isaac y Jacob." Y los hizo jurar: "Cuando Dios cuide de vosotros, llevaréis mis huesos de aquí." José murió a los ciento diez años de edad. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Sin el talento y sabiduría de José, que llegó a ser administrador de las riquezas de Egipto, su propia familia habría perecido de hambre. El vino a ser un instrumento de la Providencia de Dios, y gracias a su intervención la promesa hecha a Abraham pudo continuarse en la historia del pueblo elegido que a la vera de los egipcios vino a crecer de modo asombroso. Llegaron a ser muy numerosos y en esa fecundidad y vitalidad vino a verse como un primer cumplimiento de aquello que Dios había dicho a Abraham, que tendría descendientes como las estrellas del cielo. Sin embargo, el lugar de la alianza no podía ser Egipto. La tierra que Dios dio a Abraham no fue esa, y la prueba está en que cuando él tuvo que conseguir sepulcro para Sara lo buscó y lo compró donde Dios le indicaba, es decir, en Canaán. Egipto, pues, no podía ser sino una etapa, una larga pero no definitiva parada en el largo peregrinar de la fe del pueblo creado por el poder de Dios.
En el ocaso de su vida, José comprende de modo maravilloso que su vida era parte de ese plan pero que el plan iba más allá, hacia tierras, gentes y tiempos que él ya no alcanzaría a ver. Como un acto de profecía, y también un modo de unirse al destino de la promesa, él no quiere que sus huesos queden en los elegantes pero idolátricos sepulcros egipcios. Sus huesos, imagen su de su última voluntad y de su última posesión, tendrán que seguir peregrinando, porque sólo hay descanso allí donde Dios cumple sus promesas.
SALMO RESPONSORIAL: 104
R/. Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R.

Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Himno litúrgico de alabanza a Dios por las maravillas hechas en favor de su pueblo, recordando la historia desde los patriarcas hasta la entrada a la tierra prometida. La historia de salvación de Israel hace parte de nuestra propia historia de salvación, pero ella se completa con la nueva alianza mediada por Jesucristo y con el ofrecimiento de liberación a todos los pueblos.  

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,24-33

“No tengáis miedo a los que matan el cuerpo”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
No tener miedo, aunque los perseguidores sean aparentemente más poderosos que los profetas. Ayer, como hoy, los misioneros han sido señalados y perseguidos; sin embargo, hoy como ayer, Jesús y su proyecto se abren camino con creatividad y alegría. A pesar de quienes matan el cuerpo y de quienes ponen barreras al evangelio, Jesús, con la seguridad que le otorga el Padre, convoca a la rebeldía de predicar públicamente, a la luz del día y con fuerte voz, para que todo el mundo sepa que su proyecto es capaz de transformar el alma o la conciencia de la humanidad. El poder de Dios y la sabiduría del espíritu acompañan toda acción misionera. La presencia de Dios nunca es relativa, es siempre una fuerza evidente que ayuda a conocer la realidad y a transformarla con los criterios del evangelio. Proclamar la confianza en Jesús es tener de nuestra parte la confianza de Dios Padre del cielo. – Pidamos a Dios para que despierte la vocación misionera en muchos hombres y mujeres; una vocación capaz de superar las barreras del miedo, de las comodidades, de la pereza, del individualismo, que nos impiden dar testimonio del amor y la justicia de Dios.

ORACIÓN
Si te reconociéramos y experimentáramos como el Dios que actúa tanto en el interior del ser humano, como en todos los sistemas y estructuras  de organización social y del mundo, podríamos en verdad identificar tu obrar permanente a través de los tiempos. Danos por favor la apertura de mente y corazón, para entender tu propósito y disponernos a invitar a otros a seguirte y trascender a tu dimensión de amor. Amén  



Domingo 12 de Julio de 2015


“SIN EXCEPCIÓN, TODOS SER HUMANO ESTA LLAMADO A LA MISIÓN”

Las lecturas de hoy nos dejan ver algo del poder que acompaña a los enviados de Dios. En el Antiguo Testamento esa expresión se refiere principalmente a los profetas, y en el Nuevo corresponde sobre todo a los apóstoles. Los elementos centrales son dos, que Dios envía y que Dios acompaña con su fortaleza, sabiduría y poder a los que envía.

PRIMERA LECTURA
AMÓS 7,12-15

“Ve y profetiza a mi pueblo”
En aquellos días, dijo Amasías, sacerdote de Casa-de-Dios, a Amós: "Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en Casa-de-Dios, porque es el santuario real, el templo del país." Respondió Amós: "No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo de Israel." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El santuario de Betel (que significa “Casa de Dios”)  tenía también su significación política para el Reino del Norte. Por eso el sacerdote Amasías tiene que cuidar su puesto defendiendo los intereses del rey. Amós, en el comienzo de su misión profética, encuentra rechazo de parte de la estructura religiosa, esto le augura problemas y dificultades pero está dispuesto a enfrentarlos. Vive de lo que hace, su vida no depende de su labor profética, de ahí que puede actuar con libertad tanto frente a la estructura religiosa como a la estructura política. Yahvé mismo le ha pedido que vaya a profetizar a Betel, así que Amasías va a tener que escucharlo aunque se incomode y aunque él no sea del Reino del Norte.
 Precisamente en la medida en que los profetas participan del poder del Dios soberano su palabra puede volverse antipática para los que quieren ocupar el lugar de Dios. Es el caso de Amasías sacerdote del santuario de Betel, que sentía que tenía controlada la situación y que habían hecho del culto su modo de llevar una vida cómoda aunque ajena a los mandamientos del Señor. En efecto, la predicación de Amós estaba mostrando la vaciedad de un culto que se queda en las obras exteriores; un culto que acalla la conciencia y que no deja ver la terrible incoherencia de un pueblo dividido por las injusticias. Amasías representa a todos aquellos que ven en la religión un pasatiempo o un escape que nos entretiene para no ver la violencia que se instala, el mal que se institucionaliza hasta volverse "respetable". Amós tiene bien claro quién lo ha hecho profeta. No vive para un santuario ni siente más lealtad por personas humanas que por Dios, así esas personas puedan amenazarlo o hacerle daño. Su respuesta es valiente, y Dios que lo envió lo asiste, de modo que el profeta permanece firme y su voz permanece clara, directa y eficaz.
SALMO RESPONSORIAL: 84
“Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación”.

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
"Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos."
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
 la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brta de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor nos dará lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En esta oración se refleja la situación espiritual de los que ya han pasado la prueba del exilio en Babilonia. La repatriación de los cautivos “ha cambiado la suerte” de Israel y es una prueba del amor del Señor hacia su Pueblo. Pero los vaticinios proféticos (Is. 60. 2) no se han cumplido plenamente, y la reconstrucción nacional se realiza en medio de las más duras penalidades. Por eso la comunidad suplica al Señor que manifieste su misericordia y le conceda la salvación, es decir, que lleve a su pleno cumplimiento la obra comenzada. La última parte del Salmo (vs. 9-14) es un oráculo profético, que contiene la respuesta divina a la súplica del Pueblo y anuncia la definitiva restauración de Israel, en una era de justicia y prosperidad.

SEGUNDA LECTURA
EFESIOS 1,3-14
“Nos eligió en la persona de Cristo, antes de Crear el mundo”
Bendito sea Dios, Padre nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra. Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Y también vosotros, que habéis escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, en el que creísteis, habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de su gloria.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La carta de San Pablo a los Efesios, es una de las cartas llamadas de la cautividad, porque Pablo las escribió estando preso. Llevaba ya tiempo como misionero, como apóstol, extendiendo por todas partes la Palabra de Dios. Mas, quisieron aquietarlo y lo encarcelaron, lo mismo que a Amós, esta es una carta más madura,  de un hombre que en la madurez de su servicio a Cristo, hace una reflexión sobre qué es lo que en realidad cree.  Nos habla de palabras fundamentales,   nos habla de la Gracia: "Dios, abriendo los tesoros de la gracia, nos obtuvo con su Sangre la redención, el perdón de los pecados"; esta palabra fundamental  es el descubrimiento de un amor que no se compra y que no se vende.
Así nos ha amado Dios, y por eso envió a su Hijo. El Hijo, derramando su Sangre por nosotros,  por amor. ¿Y qué más ha hecho Dios por nosotros? "Nos destinó a ser sus hijos", para que tuviéramos vida,  somos  hijos del Rey,  hijos del  Dios del universo, del Dios Altísimo. Esa es nuestra dignidad. Podemos sentirnos  felices,  porque como nos dice Pablo también en esta lectura, "hemos recibido con el Espíritu las arras".  Tenemos la prenda segura, tenemos la certeza,  la experiencia interior del amor, que se puede ser, que se puede existir, que nos podemos parar en la vida y mirar al frente, sonreír, creer y amar.
LECTURA DE EVANGELIO
MARCOS 6,7-13

“Los fue enviando”
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió: "Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa." Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN.
Comienza una nueva etapa en el proceso del seguimiento, la etapa de la misión. Ahora les corresponde a los Doce proclamar lo que han visto y oído. Jesús es consciente de que tendrán que enfrentar el mal en todas sus dimensiones por eso les da poder para hacerlo y les da algunas recomendaciones, les indica que es necesario un cierto estilo de pobreza, tener capacidad para acomodarse a las circunstancias y saber que van a ser aceptados o rechazados. La proclamación de la Buena Nueva debe hacerse en libertad, a nadie se puede obligar a aceptarla. Jesús les está hablando desde su propia vida, les está aportando desde su práctica pastoral.  Todos los comienzos tienen sus dificultades -así lo vemos también en la experiencia de Amós-, pero además están llenos de esperanza y de alegría porque se tiene la motivación de sacar a adelante un proceso. Jesús les advierte a los discípulos cómo son las cosas, para que nada los tome por sorpresa. Sin embargo, la experiencia para cada evangelizador será siempre diferente y a veces donde creemos que nos va a ir bien quizá no logramos nada. Quien evangeliza debe tener presente que es Dios quien hace que surja el fruto, pero también debe disponerse para que el mensaje que transmita motive, inquiete y sea más creíble.
Jesús sabe lo que les espera a los Doce. Los envía de dos en dos. La compañía es apoyo, fuerza y motivación para cumplir mejor con la misión y para resistir a las dificultades. La tarea que van a realizar es una tarea liberadora pero, ¿están capacitados para hacerla? Al final del texto se nos dice cómo los discípulos expulsaron muchos demonios y curaron muchos enfermos. De esta forma los Doce van adquiriendo autonomía y confianza en sí mismos, se dan cuenta de que son capaces de hacer lo mismo que hace Jesús.  El que es enviado sabe que debe permanecer en el lugar hasta que cumpla con su misión, así lo vemos en Amós y en las indicaciones que Jesús les da a los Doce. El enviado no va a nombre personal, va en nombre de quien lo envió. Además Jesús cuenta con la buena voluntad de muchos hombres y mujeres que son solidarios, que abren la puerta de su casa para compartir, de ahí que se atreva a decirles que se queden en la casa donde entren hasta que vayan a otro lugar. Pero también les dice que donde no los reciban ni los escuchen, al marcharse sacudan el polvo de los pies. El gesto de sacudir los pies se hacía públicamente y expresaba condena y separación. No se puede obligar al otro a que reciba la Buena Nueva, también los demás tienen derecho a disentir, a manifestar que no están de acuerdo y el evangelizador debe tener una actitud más tolerante y comprensiva, debe esperar una nueva oportunidad.

ORACIÓN
Gracias Bendito Señor, gracias por esta nueva semana que empieza; gracias porque el protagonista de la evangelización  es  tu Palabra,   tú Buena Nueva, y la Palabra eres tú mismo Señor Jesús. Quiero seguir desarrollado mis actividades cotidianas como parte de la misión cristiana que tú me has confiado, por eso a esta hora te pido por favor me guíes y me llenes de tu Espíritu Santo para transmitir el verdadero proyecto de vida que desarrollaste en medio de la humanidad. Amén. 

“La preocupación de Dios es el bienestar del mundo, por eso ha dotado a todo ser humano de bienes espirituales que deben ser puesto al servicio”