lunes, 1 de septiembre de 2014

Lunes 8 de Septiembre de 2014


Natividad de la Santísima Virgen María

“A TRAVÉS DE ELLA NOS HA VENIDO EL LIBERADOR”

PRIMERA LECTURA
MIQUEAS 5,1-4A

“El tiempo en que la madre dé a luz”

Así dice el Señor: "Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

En esta primera lectura escuchamos al profeta campesino Miqueas, que vive y actúa en los años 750 y 700 AC. Miqueas ha tenido que huir de su pueblo a causa de la invasión a Siria, y se ha refugiado en Jerusalén. Allí, al ver la situación de injusticia social, la proliferación de cultos paganos, lanza sus denuncias de destrucción mezclados con anuncios de esperanza de una nueva situación en la que se cumplirán las promesas de Dios, mediante una monarquía digna de sus orígenes davídicos.
El nuevo rey se caracterizará por varias cosas:    Sus orígenes humildes, pues nacerá en la pequeña aldea de Belén; con él terminará el tiempo de abandono y  dispersión; en él se manifestará la mano de Dios a favor de su pueblo pobre; y como el objetivo es que el pueblo pueda vivir en paz, este rey tiene como nombre la misma paz.

Grandes hombres y mujeres proceden, a veces, de los lugares más pequeños y de ambientes no muy destacados. De la misma manera, el futuro Mesías de Israel tendría un origen humilde  y llegaría a ser el más grande sobre la tierra. Fue engendrado en el vientre de una humilde mujer campesina, se crío en la anónima Nazareth, ejerció un oficio sencillo junto a José, y por muchos años paso desapercibido para los “grandes e importantes de su tiempo”. Ojalá hoy nos dejemos motivar por este mensaje y permitamos que el Señor siga sacando de cada uno de nosotros lo mejor de sus dones, para ponerlos al servicio de nuestros hermanos y de la paz que tanto anhelamos.    

SALMO RESPONSORIAL: 12
R. / Desbordo de gozo con el Señor.

Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio. R.

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
La confianza en el amor de Dios es el centro de la espiritualidad de los salmos. El cristiano debe repetir con San Pablo: “Tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo futuro; ningún poder creado, ni lo más alto ni lo más profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.”


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 1,1-16.18-23

“La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo”

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.

Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios con nosotros"." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El Evangelio nos presenta los orígenes de Jesús acudiendo a dos recursos muy frecuentes en el Antiguo Testamento. El primero es una genealogía que vincula a Jesús con la promesa universal realizada por medio de la bendición de Abraham y, al mismo tiempo, con la promesa nacional por medio del profeta Natán. Las genealogías son listas de antepasados celebres que tienen como función destacar la misión y el significado de Jesús para la historia de la Salvación. El segundo recurso es el nacimiento milagroso, como ocurrió con Moisés, con Sansón y con Samuel. Al igual que otros destacados personajes bíblicos, el nacimiento excepcional de Jesús destaca un valor especial en la vida de la comunidad. Con él renace la esperanza de una intervención extraordinaria de parte de Dios para redimir la situación del pueblo de Dios. Detrás de estos dos recursos está la maravillosa figura de una mujer que supo como nadie conjugar la urgencia histórica de su pueblo con su decidida entrega personal. En la persona de María de Nazaret converge toda la historia de salvación con su potencial salvador. La comunidad cristiana recuerda hoy la fecha de su nacimiento y le da valor de buena noticia y de fiesta.
ORACIÓN
Gracias Señor, porque a través de una hermosa e integra mujer, Tú hiciste llegar a esta tierra al que nos enseña la esencia del amor verdadero, al que es camino, verdad y vida, al que siempre está con nosotros. Ayúdanos, como ella, a disponernos para ti, a ser conscientes de nuestra realidad de opresión en que aún vivimos a causa de no meternos contigo para aprender y desarrollar los valores del Reino. Amén

“Preparémonos, como María, para ser la mejor respuesta al Dios de la cercanía y hacer vida la palabra”



Martes 9 de Septiembre de 2014


“NO SOMETERNOS AL JUICIO DE LOS APARTADOS DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
1CORINTIOS 6, 1-11

“Un hermano tiene que estar en pleito con otro, y además entre no creyentes”

Hermanos: Cuando uno de vosotros está en pleito con otro, ¿cómo tiene el descaro de llevarlo a un tribunal pagano y no ante los santos? ¿Habéis olvidado que los santos juzgarán el universo? Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias? Recordad que juzgaremos a ángeles: cuánto más asuntos de la vida ordinaria. De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a ésos que en la Iglesia no pintan nada. ¿No os da vergüenza?. ¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre dos hermanos? No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro, y además entre no creyentes. Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros. ¿No estaría mejor sufrir la injusticia? ¿No estaría mejor dejarse robar? .En cambio, sois vosotros los injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros. Sabéis muy bien que la gente injusta no heredará el reino de Dios. No os llaméis a engaño: los inmorales, idólatras, adúlteros, afeminados, invertidos, ladrones, codiciosos, borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios. Así erais algunos antes. Pero os lavaron, os consagraron, os perdonaron en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por Espíritu de nuestro Dios.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Los cristianos corintios eran muy inmaduros espiritualmente. Aunque debieran haber sido relativamente maduros a estas alturas (1Cor 3,2-3), este pasaje es un clásico ejemplo de cómo Pablo trata con la inmadurez espiritual. El confronta las conductas, luego  expone sus problemas de valores y finalmente les señala la solución espiritual. Los corintios estaban enjuiciándose unos a otros sobre asuntos y disputas menores, los griegos eran de hecho notorios por su amor de recurrir a la ley.  Pablo está realmente enojado y avergonzado porque esto era una demostración más de que ellos aún vivían como los no-cristianos, eran motivados por los mismos valores de antes, de  los no- cristianos (como la avaricia) y estaban manejando sus problemas de la misma manera que ellos. Esto no quiere decir que Pablo este en contra o prohíba que los cristianos en ningún momento  sean enjuiciados,  ni llevados a la corte de ley civil y secular. Pablo deja claro que son válidas y necesarias, y deben aplicarse según las circunstancias.
Pablo les exhorta a que en caso de problemas menores, tratar  de resolver el problema a través de alguna mediación (o arbitración), de la comunidad, a la cual ambas partes deben obedecer y aceptar las obligaciones que resuelvan otros cristianos. Considera deben absorber la pérdida. Y si deciden que es necesario ir a la corte, resistir la avaricia, y ser justos en la remuneración. (No es enjuiciar por todo y sacarle el mayor provecho económico).  En todos los casos invita a rechazar el odio, la amargura,  la venganza y elegir  perdonar y ser abiertos a la reconciliación. Es que la raíz del problema que molestaba tanto a Pablo era que los corintios,  estaban tan comprometidos con sus propios derechos personales hasta el punto que ellos no les importaba la causa de Cristo y el bien de los demás. Pero ellos como cristianos ya deben cambiar su conducta.  El corrige su conducta y sus valores, (v 9-11) y les exhorta: ¡Recuerda tu nueva identidad en Cristo y vive consistentemente con esto!  Y también nos exhorta a nosotros: ¿Sabes quién dice Dios que eres? ¿Eliges creerlo, incluso cuando tus sentimientos y circunstancias dicen lo contrario? ¿Eliges actuar en fe pensando en tu identidad? ¡Este es el verdadero camino para la transformación profunda!

SALMO RESPONSORIAL: 149
R. / El Señor ama a su pueblo.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
 que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un canto de alabanza al Dios de las victorias. La verdadera victoria de Dios es la victoria sobre el mal y sobre la muerte, realizada en Cristo. 

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6, 12-19

“Pasó la noche orando. Escogió a doce y los nombró apóstoles”

Por entonces subió Jesús a la montaña a orar y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso el nombre de Pedro; y Andrés, su hermano; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón apodado el Zelotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Lucas presenta a Jesús en varios momentos de su experiencia vital orando a Dios. Jesús ora en momentos de crisis y dificultad, en momentos de soledad, en momentos de alegría y discernimiento de la voluntad de Dios, en momentos de intervenir ante la gente, en momentos en que debe elegir a sus discípulos y discípulas para formarlos y enviarlos a la misión. De la oración de Jesús y de su práctica de vida, se genera por parte de muchos hombres y mujeres abatidos por innumerables dolencias y enfermedades, la esperanza de una acción que les permita recobrar la salud pérdida y la reintegración a la comunidad eclesial y social.
No hay duda que entre las acciones de Jesús que más llamaron la atención de la multitud Jesús fue su capacidad de ayudar en la sanación de muchos enfermos, quienes estaban oprimidos no solo bajo el dolor de la enfermedad, sino también por el dolor de la exclusión religiosa y social, al considerarlos impuros y por tanto impedidos a vivir en comunidad. Revisemos nuestra práctica de oración, pero no dejemos de lado nuestra cercanía con los pobres y los enfermos. Así lo hizo Jesús. ¿Cómo está nuestra oración y nuestro discipulado?

ORACIÓN
Dios comunitario, nos enseñas a través de Jesús la importancia de mantenernos unidos como hermanos en el camino discipular y misionero. Humanamente nos equivocamos y necesitamos ser exhortados y corregidos, para eso también debemos contar con los hermanos(as) en la fe, no andar como ruedas sueltas, buscando en quienes no caminan contigo ayuda y consejo, pues así no damos testimonio de nuestra vida cristiana. Ayúdanos por favor a vivir en la gracia de la vida comunitaria. Amén    


“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido a vivir el sencillo arte de vivir juntos como hermanos”

Miércoles 10 de Septiembre de 2014


“VIVIR LA FE CONTRA LA  CORRIENTE”

PRIMERA LECTURA
1CORINTIOS 7, 25-31

“¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre? No busques mujer”

Hermanos: Respecto al celibato no tengo órdenes del Señor, sino que doy mi parecer como hombre de fiar que soy, por la misericordia del Señor. Estimo que es un bien, por la necesidad actual: quiero decir que es un bien vivir así. ¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre? No busques mujer; aunque, si te casas, no haces mal; y, si una soltera se casa, tampoco hace mal. Pero estos tales sufrirán la tribulación de la carne. Yá respeto vuestras razones. Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.

REFLEXIÓN
Sin duda, uno de los reclamos más frecuentes a la Iglesia en nuestra época se refiere al celibato obligatorio de los sacerdotes, una tradición que se remonta muchos siglos dentro de la Iglesia Católica en Occidente. Pablo recomienda el celibato, aunque no lo considera una  obligación. El punto central en la propuesta de Pablo es que si uno está enamorado de Dios, convencido del poder del Evangelio y deseoso de servir a Cristo siempre y en toda circunstancia, ello es más fácil y mejor para la persona que no tiene que agradar a una pareja. No desconoce Pablo los bienes del matrimonio ni habla nunca en contra de su dignidad y belleza pero es evidente a todos que una persona casada, cuando de veras quiere entregarse al Señor, a menudo halla dificultades en su propio cónyuge. Es bueno saber que el celibato obligatorio para los sacerdotes podría terminar en la Iglesia Católica pues es una disposición que viene de la misma Iglesia y que Ella podría cambiar. Pero también es bueno saber lo que eso implica en términos de lo que hoy nos enseña san Pablo. Quizá lo que nos falta no es cambio en la ley sino un cambio en nuestra manera de amar al Señor.

SALMO RESPONSORIAL: 44
R. / Escucha, hija, mira: inclina el oído.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu Señor. R.

Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,
la siguen sus compañeras. R.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
"A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un canto compuesto para la boda de un rey de Israel, idealizado poéticamente, lo que permite leerlo en una perspectiva profética. La carta a los Hebreos 1,8-9,  aplica parte de este salmo (“Tu trono, Oh Dios...”) a Cristo. La liturgia lo entiende todo en sentido mesiánico. Cristo es el Rey de reyes y el Señor de Señores.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6, 20-26

“Dichosos los pobres; ¡ay de vosotros, los ricos!”

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: "Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con-los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas."

REFLEXIÓN
Las Bienaventuranzas son la manera positiva de actualizar los mandamientos. Nuevamente los pobres, los hambrientos, los que lloran, los excluidos, los despreciados, son los hijos predilectos del Reino de Dios. Indistintamente que Lucas y Mateo presenten algunas variantes en la formulación de las bienaventuranzas, tienen en común a los pobres.
Lucas contrapone en el mensaje de las bienaventuranzas las realidades que vivirán pobres y ricos en la propuesta del Reino: mientras a los pobres les pertenece el Reino de Dios, serán saciados y reirán, a los ricos que han hecho del dinero su dios, pasarán hambre y llorarán. No es el evangelio el que excluye a los ricos, sino estos los que se excluyen y huyen de las exigencias del evangelio. Del evangelio podemos deducir que los cristianos hacemos opción por los pobres no porque ellos sean los mejores o los más buenos, sino porque Dios hizo la opción por ellos. La Biblia, de principio a fin, deja claro que los pobres están en el corazón de Dios. Sin embargo, aunque los pobres son los invitados privilegiados al banquete, también estos deben estar vestidos con el traje apropiado. ¿Qué bienaventuranza toca de cerca nuestra experiencia de vida cristiana?
 ORACIÓN
Dios al que pertenecemos, ayúdanos por favor a constatar que podemos seguir tu ejemplo. Sí, nos critican, nos ven como cosa rara porque obramos diferente; no buscamos la riqueza, la imagen, el pare de sufrir, el milagrito, tratamos al que nos hace daño y no le deseamos mal, no vivimos pendientes de la moda y las marcas, ni nos dejamos consumir por los modernos medios de comunicación, en fin vamos por otro lado. Gracias Señor, porque ¡SI! somos de los(as) tuyos(as) y nos sentimos muy bien. Amén 


“En donde se detenga tu mirada allí volarás”

Jueves 11 de Septiembre de 2014


“SER COMPASIVOS CON EL PRÓJIMO”

PRIMERA LECTURA
1CORINTIOS 8, 1B-7. 11-13

“Al pecar contra los hermanos, turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo”

Hermanos: El conocimiento envanece, lo constructivo es el amor. Quien se figura haber terminado de conocer algo, aún no ha empezado a conocer como es debido. En cambio, al que ama a Dios, Dios lo reconoce. Vengamos a eso de comer de lo sacrificado. Sabemos que en el mundo real un ídolo no es nada, y que Dios no hay más que uno; pues, aunque hay los llamados dioses en el cielo y en la tierra-y son numerosos los dioses y numerosos los señores-, para nosotros no hay más que un Dios, el Padre, de quien procede el universo y a quien estamos destinados nosotros, y un solo Señor, Jesucristo, por quien existe el universo y por quien existimos nosotros. Sin embargo, no todos tienen ese conocimiento: algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, comen pensando que la carne está consagrada al ídolo y, como su conciencia está insegura, se mancha. Así, tu conocimiento llevará al desastre al inseguro, a un hermano por quien Cristo murió. Al pecar de esa manera contra los hermanos, turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo. Por eso, si por cuestión de alimento peligra un hermano mío, nunca volveré a comer carne, para no ponerlo en peligro. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Una de las virtualidades de las Cartas de san Pablo es que, partiendo de situaciones muy concretas y limitadas, saben darnos lecciones maravillosas de un alcance inmenso, y prácticamente universal. La primera lectura de hoy es un buen ejemplo de ello. La situación era esta: en un ambiente pagano como el de la ciudad de Corinto algunos vendedores ofrecían o consagraban sus productos en ofrenda a los dioses, con la esperanza manifiesta de que esos poderes sobrenaturales les ayudaran a hacer buen dinero. Además del afán de lucro, siempre presente, su petición tenía algo de angustioso cuando se trataba de vender carnes, pues la falta de sistemas apropiados de conservación hacía de cada día de venta un día de riesgo.

En ese contexto, algunos cristianos sentían escrúpulos de comer esa carne comparada en el mercado, porque sentían que comían algo que de algún modo pertenecía a los dioses falsos, es decir, en últimas, a los demonios. Otros en cambio, obraban con libertad de conciencia, muy seguros de que la fuerza de la bendición que hemos recibido en Cristo es más poderosa que cualquier supuesta maldición o atadura que estuviera ligada al consumo de ese alimento. Pablo evidentemente pensaba de esta última forma. Y sin embargo su enseñanza es bella: no hagas de tu libertad de conciencia tu máxima norma de vida: aún más importante que tu libertad es buscar el bien de todos. Más importante que tener libertad es tener caridad. Y por eso propone lo que hemos leído: que nuestro amor vaya más allá de preservar nuestros derechos.

SALMO RESPONSORIAL: 138
R. /Guíame, Señor, por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras. R.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
La experiencia de fe lleva al salmista a un diálogo en que expresa el misterio de Dios y la absoluta dependencia del hombre respecto de él, y le pide protección y guía. También San Pablo exclama: “¡Qué abismo el de la generosidad, de la sabiduría y de la providencia de Dios! ¡Qué insondables son sus juicios y que insospechables sus caminos!”


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6, 27-38

“Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo”

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada: tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desgraciados. Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará; os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis la usarán con vosotros.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este texto está entrelazado a través de una serie de palabras que resumen las exigentes enseñanzas de Jesús: “amor, bendición, oración, compartir, hacer el bien, no juzgar, no condenar, perdonar, dar…”. Entre todas ellas se distinguen unas exigencias que parecieran ir en contravía de la tradicional lógica humana: “poner la otra mejilla al que te golpee, no reclamar lo que te quiten, y la más difícil de todas, amar al enemigo. Ser cristiano no es tan fácil, a no ser que nos hagamos los desentendidos con estas exigencias o vivamos nuestro cristianismo como si esto nunca lo hubiéramos escuchado. El desafío consiste en tomar conciencia de que mientras en nuestra vida cotidiana solemos cultivar relaciones cerradas y exclusivas, Jesús nos pone en una encrucijada de amor que incluye a quienes en otra lógica deberíamos excluir de nuestras relaciones y afectos. Esta prueba de amor, difícil para todos, solo es posible si cultivamos en nuestra vida la compasión, esa actitud cristiana que nos permite ver al otro con los ojos de Dios, es decir verlo como un hermano. Una vez más, Jesús confirma que la clave de toda vida cristiana es el amor. El amor todo lo puede.

ORACIÓN
Dios Padre de la misericordia, ayúdanos a experimentar ese sentimiento que sacude nuestra vida y nos lleva a mirar al otro desde una perspectiva diferente, poniéndonos en su lugar, asumiendo su lamento y dolor  como propios y así actuar con compasión y no con el peso de la ley. Amén.


“Recuerda: Ponerse en los zapatos del otro es aprender a sentir con el otro y amarle en sus limitaciones”

Viernes 12 de Septiembre de 2014

“GANAR A TODOS PARA CRISTO”

PRIMERA LECTURA
1CORINTIOS 9, 16-19. 22B-27

Me he hecho todo a todos, para ganar a algunos
Hermanos: El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga?. Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes. Ya sabéis que en el estadio todos los corredores cubren la carrera, aunque uno solo se lleva el premio. Corred así: para ganar. Pero un atleta se impone toda clase de privaciones. Ellos para ganar una corona que se marchita; nosotros, en cambio, una que no se marchita. Por eso corro yo, pero no al azar; boxeo, pero no contra el aire; mis golpes van a mi cuerpo y lo tengo a mi servicio, no sea que, después de predicar a los otros, me descalifiquen a mí. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La primera lectura nos ayuda a descubrir como en un primer plano y en acercamiento un aspecto de la vida y la tarea de un verdadero evangelizador, en este caso, a través de la experiencia única del apóstol Pablo. Este hombre de Dios se vio como "obligado" a hablar de su propio ministerio porque la comunidad de los corintios estuvo siempre bombardeada de muy diversas influencias. En semejante ambiente no faltaban los que querían acreditarse y alcanzar popularidad con toda clase de recursos, sobre todo ponderando su propia sabiduría o asimilándose a los filósofos de la época, que eran de corte humanista. Este ámbito polémico era en sí mismo algo fastidioso, como un "ruido" que entorpecía la labor de predicación del apóstol, y sin embargo vino a resultar un beneficio de todo ello porque Pablo, obligado a hablar de sí mismo, nos dejó en sus Cartas a los Corintios preciosos retratos de su propia vocación, ministerio, dificultades y alegrías.
Pablo en el texto nos dice que siente  que evangelizar es una tarea ineludible, un encargo en el cual no hay escapatoria, "No tengo más remedio", y nos dice "Si yo lo hiciera por mi propio gusto, esa sería mi paga"  y antes ha dicho: "El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo". El Evangelio no es motivo, ni de soberbia ni de gusto. Así es la tarea del  evangelizador,  si nosotros miramos a una persona que trabaja, y además con esfuerzo, porque es un oficio que le han encargado, no es por gusto, ni por soberbia, ni por sueldo, esa es  grandeza de la misión del evangelizador, empezando por Jesucristo, es que lo hace  por puro amor;  el amor nos irá haciendo libres; a medida que vayamos sintiendo más y más amor, descubriremos que, aunque no nos guste, aunque no  salgan las cosas bien, aunque no  podamos enorgullecernos de los resultados, aunque no nos paguen, aunque tengamos que esforzarnos, aunque tengamos a veces que luchar incluso contra nosotros  mismos, descubriremos que ya no podemos  dejar el Evangelio, porque el Evangelio no nos deja a nosotros. Y sepamos que quien anuncia gratis la llegada de la gratuidad hace coincidir su enseñanza con su forma de vida, de modo que el mensaje se funde con el mensajero. En esto Pablo  sigue la manera de Cristo, pues también él fue anunciador y es anunciado, es evangelizador y es evangelio.
Pidámosle hoy a Dios que nos  infunda  ese Espíritu de amor que nos haga libres de cualquier otra motivación, de manera que cualquier persona que nos conozca tenga que decir: "Lo que están haciendo, lo están haciendo por amor, verdadero amor al Señor.”
 SALMO RESPONSORIAL: 83
R./¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne / retozan por el Dios vivo. R.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
al preparar su peregrinación. R.

Porque el Señor es sol y escudo,
él da la gracia y la gloria; / el Señor no niega sus bienes
a los de conducta intachable. R.


OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Canto puesto en boca de los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén y expresan la alegría del encuentro con el Señor. El templo definitivo donde Dios se hace presente entre los hombres es Cristo y la nueva Jerusalén es la iglesia. Dios invita a todos los pueblos a dirigirse a ella.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6, 39-42

“¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?”
En aquel tiempo ponía Jesús a sus discípulos esta comparación: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Hermano, déjame que te saque la mota del ojo", sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Jesús sigue siendo fuerte con sus enseñanzas. El ambiente de prepotencia, chisme, división, que seguramente se vivía en las comunidades y especialmente entre sus mismos discípulos y discípulas, llevan a Jesús a hacer un llamado de atención para que no se sientan autosuficientes ni se crean los dueños únicos y absolutos de la verdad, como sucedía en la tradición judía y como a veces sucede en nuestras comunidades cristianas, cualquiera que sea la denominación.
En el seguimiento de Jesús, más importante que las leyes y las normas es el amor capaz de vencer la tentación de juzgar al hermano, una tentación que como un tóxico termina envenenando la buena convivencia en nuestras familias y en nuestras comunidades. Un amor que debería llevarnos a mejorar nuestra vida y dar el paso de ayudar a que otros la mejoren, sin orgullos, chismes ni juicios. Para guiar e iluminar el camino de otros, es necesario ser capaces de reconocer nuestras propias limitaciones, dejarnos ayudar por otros que han hecho camino y reconocer la luz en quienes ya la han recibido. ¿Estamos siendo hipócritas en el juicio cotidiano que hacemos a nuestros hermanos o en el intentar ser guías o referentes de ellos?

ORACIÓN
Señor, el encuentro personal contigo no nos puede dejar indiferentes, callados ni aislados, sino que nos lleva al encuentro con nosotros mismos para reconocer nuestras fallas, carencias y necesidades de cambio, pero también al encuentro cara a cara con el otro, para anunciarle el Evangelio y así conducirlo hacia Ti Maestro, haciéndolo participe de las maravillas de tu amor. Haz que logremos esto para que sean muchos los que tengan la oportunidad de volver a Tí. Amén 

.             “Seamos guías preparados para la escucha de la Palabra para mostrar a los otros a Jesús”


Sábado 13 de Septiembre de 2014


“LLAMADOS A ESCUCHAR AL MAESTRO”

PRIMERA LECTURA
1CORINTIOS 10, 14-22

“Aunque somos muchos, formemos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan”
Amigos míos, no tengáis que ver con la idolatría. Os hablo como a gente sensata, formaos vuestro juicio sobre lo que digo. El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan. Considerad a Israel según la carne: los que comen de las víctimas se unen al altar.
¿Qué quiero decir? ¿Que las víctimas son algo o que los ídolos son algo? No, sino que los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios, y no quiero que os unáis a los demonios. No podéis beber de los dos cálices, del  Señor y del de los demonios. No podéis participar de las dos mesas, de la del Señor y de la de los demonios. ¿Vamos a provocar al Señor? ¿Es que somos más fuertes que él?. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La primera lectura de hoy nos ilumina de  lo que somos como cuerpo de Cristo, del cuerpo físico, flagelado, muerto y luego glorificado, hemos nacido todos nosotros, que en lo que padecemos y en lo que hemos hecho padecer, en lo que manifestamos y en lo que habremos de manifestar de la gloria del Padre, somos cuerpo suyo. Su Cuerpo nos hace cuerpo.
Ya hemos mencionado, cómo los fieles de Corinto eran propensos a las divisiones y partidismos. Su ciudad, un populoso puerto repleto de comerciantes tanto como de maestros de toda clase de teorías y doctrinas, era terreno abonado para una especie de continua competencia y búsqueda de adeptos y discípulos. Es natural que esto engendrara una mentalidad propensa a los grupos, a las polémicas y a las divisiones. Pablo era consciente de las causas profundas de este modo de pensar y de obrar y quiere sanarlas llevando la atención de aquellos cristianos hacia la raíz misma de su ser; por eso escribe: "El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan."
Una consecuencia importante de esta enseñanza es que nuestra unidad radica en Cristo y no en otras cosas, por bellas o plausibles que nos parezcan. La unidad no la dan ni la darán las clases sociales, los estilos litúrgicos, las preferencias teológicas, los temperamentos o el pasado nacional o cultural. Más bien: todas esas cosas, que en su medida pueden ayudar, también pueden interrumpir o dificultar la unidad entre los cristianos. Ser pobre o ser francés o alemán, preferir el canto gregoriano o determinada teología, tener un talento muy contemplativo o un modo de ser modesto y educado, todo ello puede definir modos de ser cristiano pero no puede definir el cristianismo. Sólo quien busca a Cristo por encima de toda versión existente o posible de cristianismo podrá trabajar eficazmente en la unidad entre los hermanos por una misma Sangre y congregados por un mismo Cuerpo.

SALMO RESPONSORIAL: 115
R./Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
En este Salmo, alguien que ha experimentado la protección divina en una grave aflicción da gracias al Señor por su bondad y proclama ante la comunidad los beneficios recibidos de Dios. Nuestra Eucaristía es la acción de gracias de la Iglesia por los beneficios recibidos mediante Cristo y así repite con el salmista “Alzaré la copa de la salvación invocando su nombre.”


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 6, 43-49

“¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo?”
En aquel tiempo decía Jesús a sus discípulos: "No hay árbol sano que dé fruto dañoso, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal, porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Porqué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra, se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Reconocer a Jesús como Señor implica para los discípulos de todos los tiempos, un llamado exigente a la coherencia entre lo que decimos del evangelio y lo que practicamos en nuestra vida cotidiana. La bondad del corazón es un don, pero también es como una semilla que debemos cultivar y alimentar todos los días para que los frutos del amor puedan brotar de nuestros corazones y así, contagiar al mundo que nos rodea. A la maldad, como una cizaña, también le gusta el corazón, y si le damos oportunidad se enquista y comenzará a producir la maldad en el mundo. La bondad del corazón tiene su mejor alimento en la Palabra de Dios. Una Palabra que como una roca debe convertirse en la base para la construcción de una vida cristiana bondadosa, generosa, solidaria y comprometida con la causa de Jesús. De lo contrario, serán palabras que se lleva el viento, sin tiempo de dar fruto ni de sostener la vida de nadie. Construir sobre roca a arena es una decisión que corresponde a cada cristiano.
¿Está hoy nuestra vida levantada sobre roca o sobre una frágil arena movediza? ¿Sentimos que la Palabra de Dios nos hace personas buenas, generosas, tiernas, solidarias…?

ORACIÓN
Dios que nos educas y transformas, ayúdanos por favor a poner en práctica lo que nos enseñas, para hacer lo que tú nos dices; que cuando vengan las dificultades, tentaciones y opresiones seamos capaces de decir no y de hacer lo que es correcto; pues ¿de qué sirve alabarte, recibir y transmitir tu mensaje si no obramos según lo que nos enseñas?. Amén.

“La fe no es algo estático que hay que conservar, sino algo dinámico que hay que transmitir ”

Domingo 14 de Septiembre 2014

“ÉL, PERDONA NUESTRAS OFENSAS SI  PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN”


PRIMERA LECTURA
ECLESIÁSTICO 27, 33-28,9

También el rencor y la ira son abominables, y ambas cosas son patrimonio de pecador. El hombre vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de todos sus pecados. Perdona el agravio a tu prójimo y entonces, cuando ores, serán absueltos tus pecados. Si un hombre mantiene su enojo contra otro, ¿cómo pretende que el Señor lo sane? No tiene piedad de un hombre semejante a él, ¡y se atreve a implorar por sus pecados!. Él, un simple mortal, guarda rencor: ¿quién le perdonará sus pecados?. Acuérdate del fin, y deja de odiar; piensa en la corrupción y en la muerte y sé fiel a los mandamientos; acuérdate de los mandamientos, y no guardes rencor a tu prójimo; piensa en la Alianza del Altísimo, y pasa por alto la ofensa. Evita los altercados y pecarás mucho menos, porque el hombre iracundo enciende las disputas. El pecador siembra la confusión entre los amigos y crea división entre los que vivían en paz. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El rencor suele aflorar inexorablemente en venganza, ya que esta es solo su manifestación interna. Tardará más o menos en manifestarse, pero como una fiera al acecho, en cualquier momento sacará sus garras para hacer daño; es el tema que nos propone la primera lectura del Eclesiástico. El rencor y su consecuencia no suele quedar impune ya que siguiendo la ley del Talión, el rencoroso siempre cae en su propia trampa; así nos lo recuerda el viejo sabio autor del Eclesiástico: “Tira una piedra a lo alto y te caerá a la cabeza….. el que cava una fosa caerá en ella, el que tiende una red quedará cogido en ella; el que hace el mal se le volverá contra él, aunque no sepa de donde viene” (Eclo 27, 25-27). Por lo tanto en torno al rencor  se da una relación entre causa y efecto. Mediante tres preguntas el autor intenta hacernos ver el error que comete todo hombre rencoroso. Porque si el hombre, ser débil y enfermo, no sabe compadecerse de otro hombre, también débil y enfermo igual que él ¿Cómo se atreve a pedir el perdón a Dios?, su postura sería hipócrita y contradictoria.  En un mundo sumergido en la cultura del rencor, el odio y la venganza, se hace importante la propuesta del perdón.

SALMO RESPONSORIAL: 102
R. / Bendice alma mía al Señor

Bendice al Señor, alma mía, 
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; 
2 bendice al Señor, alma mía, 
y nunca olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas 
y cura todas tus dolencias; 
 rescata tu vida del sepulcro, 
te corona de amor y de ternura; 
él colma tu vida de bienes, 
y tu juventud se renueva como el águila. 

 El Señor hace obras de justicia 
y otorga el derecho a los oprimidos; 
él mostró sus caminos a Moisés 
y sus proezas al pueblo de Israel. 

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este Salmo es un canto de alabanza a Dios por la bondad que ha tenido con el pueblo y con el salmista en particular. En medio de la fragilidad del ser humano se revela la grandeza del amor de Dios. Al asumir el Hijo de Dios nuestra propia fragilidad, nos permite participar con él de la misma herencia y nos revela la inmensidad del amor de Dios.

SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 14, 7-9
Ninguno de nosotros vive para sí mismo ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. De manera que, tanto en la vida como en la muerte, del Señor somos. Para eso murió Cristo y volvió a la vida: para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La carta a los Romanos nos deja un recuerdo de las razones o motivaciones profundas que debe tener la conducta cristiana: somos y pertenecemos al Señor Jesús, aún en acciones como el vivir y morir, que parecerían individuales y  egoístas. Pero todo tiene un sentido hasta perdonar incluso en contra de lo que el mundo considera normal y justo. Pablo da unas orientaciones prácticas a la comunidad cristiana para que en ella siempre reine el respeto mutuo, el amor compasivo y el perdón. El judaísmo ya conocía el deber del perdón de las ofensas, pero todavía se trataba de una conquista reciente que desde el amor buscaba liberar plenamente el corazón del ser humano.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18,21-35
Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: —Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete?
Jesús le contestó: —No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
 »Por esto, sucede con el reino de los cielos como con un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios.  Estaba comenzando a hacerlas cuando le presentaron a uno que le debía muchos millones.  Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, para que quedara pagada la deuda.  El funcionario se arrodilló delante del rey, y le rogó: “Tenga usted paciencia conmigo y se lo pagaré todo.”  Y el rey tuvo compasión de él; así que le perdonó la deuda y lo puso en libertad.
 »Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero suyo que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y comenzó a estrangularlo, diciéndole: “¡Págame lo que me debes!”  El compañero, arrodillándose delante de él, le rogó: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.”  Pero el otro no quiso, sino que lo hizo meter en la cárcel hasta que le pagara la deuda.  Esto dolió mucho a los otros funcionarios, que fueron a contarle al rey todo lo sucedido.  Entonces el rey lo mandó llamar, y le dijo: “¡Malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste.  Pues tú también debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.”  Y tanto se enojó el rey, que ordenó castigarlo hasta que pagara todo lo que debía.
 Jesús añadió: —Así hará también con ustedes mi Padre celestial, si cada uno de ustedes no perdona de corazón a su hermano. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La comunidad de Mateo descubre y experimenta al Dios que trae Jesús, como un Dios que ama profundamente a su pueblo, que no se lo merecía ni por su grandeza cultural, ni por su poderío político, ni por su fidelidad religiosa, ni por ningún otro valor antecedente, y a nosotros se nos invita hoy a experimentar ese amor y a actuar en gratitud, amando a los que nos han hecho daño y a los que no nos pueden devolver ningún bien. La muestra más palpable de la profundidad del amor que experimentan los seguidores de Jesús es que pueden perdonar. En el perdón el amor se hace concreto y  real. Ya no es un ser abstracto objeto de amor. Es la persona viva, con todas sus limitaciones y  pecados, indigente y necesitada, a veces molesta e irritante.  El verdadero amor es perdón o no es nada. El perdón es la única posibilidad de amar en un mundo en que la cruz de Cristo nos habla de la existencia del mal. No necesitamos cerrar los ojos  y fingir hombres que no existen, en la comunidad del perdón, aludimos a la gente concreta que conocemos, que amamos, que forman parte de nuestra vida, pero que consciente o inconscientemente  nos han dañado en algo, nos han ofendido con intención o sin ella, y a ellos precisamente a ellos, aunque no lo merezcan debemos entregar el regalo y bendición del perdón. El perdón es un beneficio del amor, es el mismo amor en acción; amamos perdonando y sólo perdonamos cuando amamos; en primera instancia a nosotros mismos que recibimos en el amor la liberación del rencor, del odio, del sentimiento negativo que nos destruye. Perdonar desde el amor es sanar. Por eso hoy el Señor nos invita a ser sanos desde el perdón.
“¿Quieres ser sano(a) hoy?, pues la única medicina se llama el perdón”.
 
ORACIÓN
Dios Padre del perdón, si tú no nos tratas como merecen nuestras acciones, pensamientos y sentimientos, sino que nos sigues amando y mostrando el camino recto, ¿quiénes somos para guardar odio o rencor o desear el mal a quienes nos hacen daño o viven fuera de ti? Por favor, ayúdanos, no permitas que nos olvidemos de perdonar hasta setenta veces siete… (siempre). Y también, a recordar que la verdadera amistad supone un pacto de fidelidad y una capacidad de dar sin esperar respuesta. Amén


“Nadie puede vanagloriarse de no tener defectos, examinando los suyos cada cual aprende a perdonar los del prójimo”

Lunes 15 de Septiembre de 2014

Nuestra Señora de los Dolores

“HACER QUE EL DOLOR SE VUELVA FECUNDO”

PRIMERA LECTURA
HEBREOS 5, 7-9

“Aprendió a obedecer y se ha convertido en autor de salvación eterna”

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La carta a los Hebreos describe a Cristo como el que padeciendo aprendió a obedecer. Jesús es uno de nuestra raza, a pesar de su condición divina. El aprendió a dirigirse a su Padre mediante la oración y la suplica y de esa manera se convirtió en causa de salvación para quienes aprenden como él a obedecer y siguen a su palabra. La obediencia de Cristo, como dice el autor de la carta a  los Hebreos, le llego hasta la muerte y la muerte de cruz, así la obediencia también de María como madre en la celebración de este día: la virgen Madre de los Dolores y sufrimientos. Al igual que su Hijo ella también sabe lo que es el dolor y el sufrimiento, sabe de un Hijo que en sus brazos   es solo el resto de uno que estaba vivo y    ahora ha muerto, pero fiel al pie de la cruz, su dolor se vuelve fecundo y salvífico. Ella participó de los gozos y delicias de su amor en el Hijo, pero también sufrió los amargos dolores de su pasión y muerte. Por eso, sólo a los pies de la cruz de Jesús se nos revela el misterio de la virgen Madre.    

SALMO RESPONSORIAL: 30
R. / Sálvame, Señor, por tu misericordia.

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí. R.

 Ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.

Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R.

Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: "Tú eres mi Dios."
En tus manos están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R.

Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para tus fieles,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
En este salmo hay elementos de petición de ayuda, que hace alguien injustamente perseguido, combinados con la acción de gracias por la liberación concedida. De todas maneras se expresa un profundo sentimiento de confianza en el poder y amor de Dios. Las últimas palabras de Cristo son una cita del verso 6. En él se cumple perfectamente la confianza absoluta en el amor de Dios, y en su resurrección se realiza con plenitud la liberación de la muerte y del mal, prenda y garantía de nuestra liberación definitiva. 

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 19,25-27

“Triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena”

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo." Luego, dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre." Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La tradición cristiana exalta la figura de María de Nazaret recordando alguno de los grandes valores que la caracterizaron. Hoy la advocación de “Nuestra Señora de los Dolores” hace memoria del camino que ella recorrió hasta la cruz. El camino de María fue particularmente difícil, ya que todo lo que hacía su hijo contradecía la mentalidad y expectativas de los poderosos de su tiempo: la inclusión de mujeres del grupo de seguidores, el contacto permanente con leprosos y enfermos, la comida compartida con publicanos y pecadores fueron algunas de las prácticas que originaron constantes conflictos con Maestros de la Ley, fariseos y herodianos. Y tal vez, lo más significativo fue el hecho de que Jesús constituyera una nueva manera de ser familia a partir de la escucha y la práctica de la palabra de Dios, lo que pudo causar mayor inquietud entre sus parientes. En todo esto María supo mantener la proximidad y seguir al hijo hasta la cruz. Permanecer junto a la cruz, a pesar del dolor mortal que la embargaba, es claramente una forma de resistencia ante la violencia que el imperio le imponía al hijo amado.  En cuanto a nosotros, amar a Jesús como María lo amó es asumir esa capacidad de tenacidad y resistencia ante la violencia desmedida que las sociedad ejerce sobre quienes la desafían.

ORACIÓN
Jesús del sufrimiento amoroso, queremos tener la fortaleza espiritual para afrontar las pérdidas, los desengaños, las soledades y demás circunstancias adversas. Necesitamos que las penas no nos consuman, sino volver ese dolor positivo en la entrega y el servicio a nuestro prójimo, como también lo hizo tu preciosa Madre. Amén   


“Dios es fuerte; fortalécete siempre en Él para seguir dando de ti a pesar de…”