martes, 1 de mayo de 2018

Viernes 25 de Mayo de 2018


“INDISOLUBLE”


PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 5,9-12

“Mirad que el juez está a la puerta”

No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor. Llamamos dichosos a los que tuvieron constancia. Habéis oído ponderar la paciencia de Job y conocéis el fin que le otorgó el Señor. Porque el Señor es compasivo y misericordioso. Pero ante todo, hermanos míos, no juréis ni por el cielo ni por la tierra, ni pronunciéis ningún otro juramento; vuestro sí sea un sí y vuestro no un no, para no exponeros a ser juzgados. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

Las exhortaciones prácticas del apóstol Santiago en la primera lectura de hoy nos remiten a situaciones que se pueden presentar en lo cotidiano de la existencia humana, precisamente porque la vida cristiana, aunque no le guste a muchos, no se trata o se circunscribe a ritos o celebraciones litúrgicas, sino es un estilo de vida que abarca todas las dimensiones de la existencia. Por eso Santiago hace útil recordar a la comunidad que nuestro seguimiento de Cristo implica evitar las murmuraciones, ser pacientes, soportar con serenidad las adversidades. Después de haber enfrentado cara a cara a los ricos y poderosos que se confían a sus riquezas explotando a otros, Santiago se dirige hoy directamente a los pobres,  víctimas de los anteriores y que el apóstol los llama con afecto (hermanos), poniéndoles como ejemplo a los profetas, los invita en medio de las tribulaciones a ser pacientes, constantes, sin perder nunca la esperanza en Dios. Es muy corta la vida, no vale la pena amargarse ni amargarle la vida a otros. Los invita a no jurar el nombre de Dios en vano, sino a ser claros y sinceros en todo. Ánima a la comunidad que atraviesa la adversidad de no cansarse de seguir obrando el bien.

SALMO RESPONSORIAL: 102
R./El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto de alabanza a Dios por la bondad que ha tenido con el pueblo y con el salmista en particular. En medio de la fragilidad del ser humano se revela la grandeza del amor de Dios. Al asumir el Hijo de Dios nuestra propia fragilidad, nos permite participar con Él de la misma herencia y nos revela la inmensidad del amor de Dios. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 10,1-12

“Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”
En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Se acercaron unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Él les replicó: "¿Qué os ha mandado Moisés?" Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio." Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios "los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne." De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre."En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Los fariseos no preguntan si es lícito que una esposa repudie a su marido. Eso no podía pasar en una sociedad machista y patriarcal. El único que tenía derecho a repudiar a su mujer era el varón. Como Jesús andaba por los caminos de Galilea en compañía de discípulos varones y discípulas mujeres, los fariseos ya saben que Jesús no sigue las normas de una sociedad machista y desigual. Jesús defiende la dignidad e igualdad de la mujer con respecto al varón. Rechaza la discriminación a que era sometida la mujer y reclama la igualdad del origen cuando Dios creó al ser humano. Toda desigualdad es fruto de la dureza del corazón, del egoísmo de los seres humanos. El Reino de Dios rechaza toda dominación, ni por causas económicas, sociales, políticas o de género. Mucho hemos caminado para lograr esta igualdad, pero mucho nos falta caminar todavía. Miremos nada más la cantidad de feminicidios que se suceden en nuestra sociedad y veremos que la realidad nos exige volver al evangelio de Jesús, día tras día, con más decisión y exigencia.

ORACIÓN
Padre de misericordia, que diste gran dignidad a la unión del hombre y la mujer, danos de tu Espíritu y ayúdanos a liberar y santificar nuestros ambientes familiares. Bendice, acompaña y protege nuestros hogares, fortalece a los miembros más débiles de nuestra familia. Que aprendamos juntos el valora del respeto la solidaridad y el perdón. Amén

“Dios hizo el matrimonio para que la pareja encuentre la unidad, el dialogo, el respeto, la comprensión…pero sin Dios como centro de la familia, la sociedad fracasa”



Sábado 26 de Mayo de 2018


“HUMILDAD Y CONFIANZA”

PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 5,13-20

“Mucho puede hacer la oración intensa del justo”

Queridos hermanos: ¿Sufre alguno de vosotros? Ore. ¿Está alegre alguno? Cante cánticos. ¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, y que oren sobre él, después de ungirlo con óleo, en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo curará, y, si ha cometido pecado, lo perdonará. Así, pues, confesaos los pecados unos a otros, y rezad unos por otros, para que os curéis. Mucho puede hacer la oración intensa del justo. Elías, que era un hombre de la misma condición que nosotros, oró fervorosamente para que no lloviese; y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Luego volvió a orar, y el cielo derramó lluvia y la tierra produjo sus frutos. Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro lo encamina, sabed que uno que convierte al pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados. Palabra  del Señor.

REFLEXIÓN

Casi concluyendo la carta de Santiago, la última parte contiene una exhortación e invitación al tema de la oración, invitando a descubrir el poder de Dios a través de la oración. Citando a Elías, nos ilustra y motiva acerca de lo que puede la oración de un creyente. El apóstol, hace referencia de la importancia de la oración cuando aparece la adversidad de la enfermedad, invitando a llamar a los presbíteros para que oren ungiendo con óleo al enfermo para que venga sobre ellos el don de la salud.
La carta termina con un gran elogio de la corrección fraterna de la comunidad; el que logra a recuperar a un hermano que se estaba desviando de camino, este se salvara de la muerte y se le perdonará un sinfín de pecados.
Seguro que una vez reflexionando el final de esta carta declararíamos que nos irían mucho mejor las cosas en la vida si las diversas experiencias de nuestra historia, tanto las buenas como las tristes, las convirtiéramos en oración y comunicación con Dios. Para el cristiano, la oración debería impregnar todas las circunstancias de la vida, llegar un momento a no tener simples raticos o momentos de oración, sino hacer del día y de la vida toda una oración. 

SALMO RESPONSORIAL: 140
R./Suba mi oración como incienso en tu presencia, Señor.

Señor, te estoy llamando, ven deprisa,
escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. R.

Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios.
Señor, mis ojos están vueltos a ti,
en ti me refugio, no me dejes indefenso. R.
OREMOS CON EL SALMO
En esta súplica, el salmista pide al Señor que lo libre del doble peligro que lo amenaza: la hostilidad de sus enemigos  y la tentación de dejarse arrastrar por los malos deseos, imitando  el mal y los excesos de los impíos.  Su voluntad de resistir a las seducciones del mal, incluye también la buena disposición para aceptar las advertencias de los justos, aunque resulten penosas.
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 10,13-16

“El que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él”
En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: "Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él." Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En una época en que los niños eran tenidos en nada, conmueve el cariño y la ternura que Jesús demuestra al recibirlos, abrazarlos y bendecirlos. Jesús se identifica con el Reino de Dios, por eso pide que dejen a los niños acercarse a Él. Quien se acerca a Jesús se acerca al Reino y entra en contacto con la fuerza liberadora de Dios. Jesús rechaza el exclusivismo de los Doce que se creen con derecho a determinar quién se acerca a Jesús y quiénes no. Jesús se enojó. Defiende su libertad de acoger a los pequeños. La identificación con los niños nos hace bajar del pedestal de nuestras pretendidas superioridades para colocarnos a la altura de los que dependen de Dios para vivir, de quienes se saben incapaces de realizarse por sus propias posibilidades. Esta total dependencia de Dios nos despoja del orgullo, nos ayuda a vaciarnos de nuestro ego y nos hace ser simples, pequeños y disponibles para Dios. Si así recibimos el Reino, con esta simplicidad de corazón, Dios podrá actuar con eficacia en nosotros y a través nuestro en el mundo.

ORACIÓN
Señor Jesús, queremos  pedirte hoy, que como signo del encuentro contigo a través de esta oración podamos tener una experiencia de renovación en nuestra  vida; que tu Espíritu Santo nos configure más contigo, queremos  ser más reflejo y testimonio de tu amor. En este día queremos confiarte nuestro sueños, anhelos, luchas, logros,  frustraciones y derrotas. Queremos hoy volver a ti como niños, abajarnos como ellos, verin con un corazón sencillo,  sincero, humilde,  y necesitado de ti. Amén.


“Siguiendo la predilección de Dios por los marginados y excluidos estamos construyendo en su Reino”

Domingo 27 de Mayo de 2018


“MISTERIO DE AMOR”

PRIMERA LECTURA
Deuteronomio 4,32-34.39-40

“El Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro”

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Quiere esta primera lectura que nosotros nos dejemos asombrar por el poder de la Palabra, porque Dios sacó a su pueblo de Egipto con la fuerza de la Palabra. Lo que sabía Moisés, lo único que sabía Moisés era entregar la Palabra de Dios, y con esa Palabra de Dios, quebrantó el poder de la magia de aquellos brujos egipcios; realizó los milagros; se abrieron las aguas del Mar Rojo;  sofocó las rebeliones en el desierto; y alimentó física y espiritualmente a ese pueblo.
El libro del  Deuteronomio, nos invita a revisar nuestra historia personal y comunitaria para descubrir en ella la presencia siempre amorosa y salvadora de nuestro Dios, que nos da su Palabra, su cercanía, su amor misericordioso, sus signos de poder, su liberación. Si comparamos nuestra experiencia de Dios con la de otros pueblos, nosotros nos gloriamos de tener un Dios-Comunidad, todo Amor por nosotros, todo misericordia, que nos comprende, nos busca nos entiende y nos salva siempre, dándonos la alegría y la felicidad plenas.  “Reconoce, pues, y medita en tu  corazón, que el Señor es Único, no hay otro” y trata de vivir y cumplir su Palabra de Vida.
Salmo responsorial: 32
R. / Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos,
porque él lo dijo, y existió,
él lo mandó, y surgió. R.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
 en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, es un canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que el solo Israel y tiene motivos más amplios aún para cantar su alabanza, con humilde confianza de ser objeto del amor de Dios.

SEGUNDA LECTURA
Romanos 8,14-17

“Habéis recibido un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: "¡Abba!" (Padre)

Hermanos: Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: "¡Abba!" (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este texto nos dice que el Espíritu Santo que hemos recibido en el bautismo es un espíritu de libertad y de vida, pero sobre todo una fuerza interior que nos hace sentir y vivir como hijos de Dios. Por eso, podemos decirle a Dios “¡Abba!” (Papá), con todo derecho y seguridad. Pero agrega  “Y si somos hijos, somos también herederos de la Vida de Dios, y herederos con Jesús, nuestro Hermano mayor”. De modo que todo lo que Él tiene ahora, después de la Pascua, lo podemos tener nosotros al llegar a la Casa del Padre. Tal es la seguridad y la confianza que nos da el saber que somos de Dios y para Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO  28,16-20

“Bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: "Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."   Palabra del Señor.

REFLEXION
Durante la Semana mayor agradecíamos a Dios Padre por el amor inmenso que nos ha manifestado al darnos a su Hijo como Redentor y como Aquél que se entregó por nosotros en la cruz.  En las semanas de Pascua vivimos la alegría de Cristo Resucitado que  nos ofrece su Vida y la posibilidad de vivir como hombres y mujeres nuevos. La semana pasada agradecimos y recibimos el don del Espíritu y la experiencia de su poder. De esta manera hemos entrado en un contacto salvador con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Hoy,  la liturgia nos permite celebrar en una sola fiesta esta realidad de nuestro Dios, un Dios que es Comunidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y vive en perfecta unidad, volcado todo Él a  favor de nuestra realización.  Tal es el sentido básico de esta fiesta de la Santísima Trinidad.

Si nuestra experiencia de Dios es fuerte y seria, si realmente nos edificamos en Él como hijos suyos amados, nuestra vida toda se hará testimonio y evangelio ante los demás, pues no nos cansaremos de cantar las bendiciones de Dios y de contar a los otros lo que Dios hace por nosotros. Por eso, el Evangelio de hoy nos lanza comprometidamente en una tarea de discipulado: anunciar a otros lo que nuestro Dios es y hace y proponerles una experiencia como la nuestra, para que se sumerjan en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo. Esto es lo que significa originalmente el verbo “bautizar”. Que nosotros y nuestros hermanos con nosotros, podamos sentirnos sumergidos en el Amor del Dios Padre que nos llena, sumergidos en la salvación de Jesús-Hijo que nos libera y sumergidos en el Poder y la Fuerza del Espíritu que nos colma y nos alegra.

ORACIÓN
Señor tu amor llena la tierra en todos los tiempos, si tan solo nos dejáramos  guiar por Ti y no por lo que el mundo ciegamente hoy propone seríamos libres y aceptaríamos tus enseñanzas y claves para una vida en el Espíritu, como tus discípulos(as), así encontraríamos la verdadera paz  no solo personal sino familiar, comunitaria, nacional y mundial. Ayúdanos te pedimos a permanecer en Ti como Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén


“El Padre, el Hijo y el Espíritu son las tres personas que viven el amor verdadero en plenitud y luchan, sin cansancio, para que el mundo lo entienda y lo viva”

Lunes 28 de Mayo de 2018


“LA LLAVE DEL REINO”

PRIMERA LECTURA
1PEDRO 1,3-9

“No habéis visto a Jesucristo, y lo amáis; creéis en él, y os alegráis con un gozo inefable

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, para una herencia incorruptible, pura, imperecedera, que os está reservada en el cielo. La fuerza de Dios nos custodia en la fe para la salvación que aguarda a manifestarse en el momento final. Alegraos de ello, aunque de momento tengáis que sufrir un poco, en pruebas diversas: así la comprobación de vuestra fe -de más precio que el oro, que, aunque perecedero, lo aquilatan al fuego- llegará a ser alabanza y gloria y honor cuando se manifieste Jesucristo. No habéis visto a Jesucristo, y lo amáis; no lo veis, y creéis en él; y os alegráis con un gozo inefable y transfigurado, alcanzando así la meta de vuestra fe: vuestra propia salvación. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Iniciamos este tiempo con la primera  de carta de San Pedro,  la cual tiene la estructura de una enseñanza para la gente que acaba de empezar una vida cristiana,   para los recién nacidos en la fe,  pero también está dirigida  para nosotros mismos que también hemos tenido  una nueva experiencia en Pentecostés, nuestro nuevo renacimiento a la fe. El apóstol Pedro en esta introducción nos habla de  5 cimientos fundamentales en nuestro renacer de la vida cristiana:  el primer cimiento es la misericordia de Dios, se refiere a la generosidad de Dios para con nosotros, que a pesar de nuestro actuar, de nuestra indiferencia, de nuestra indignidad,  nos envió a su Hijo para salvarnos. El segundo cimiento es la  Resurrección de Jesús; la Resurrección es la confirmación de que nuestros propósitos y sueños en Dios tienen sentido.  El tercer cimiento es la Vida Nueva, de un nacer de nuevo pero en el Espíritu Santo,  es  Él  el motor interior de nuestra vida, por Él  recibimos un nuevo impulso,  por Él  nuestros ojos tienen una mirada diferente, por Él gustamos de hacer el bien y por Él perseveramos en vivir como Dios quiere. El cuarto cimiento es la Esperanza viva, esperanza de una herencia, de la certeza del cielo, la esperanza en las grandes promesas de Dios. No dependemos del mundo, sino dependemos de Dios. Tenemos la mirada en el cielo pero con los pies en la tierra. Y el último  cimiento es  la Fuerza de Dios que  nos custodia en la fe y nos sostiene en  nuestro día a día. 
SALMO RESPONSORIAL: 110
R. / El Señor recuerda siempre su alianza.

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R.


Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza;
la alabanza del Señor dura por siempre. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo hacía parte de las ceremonias en que Israel renovaba su Alianza con Dios. La realidad de la Alianza tenía entonces una extraordinaria carga de afectividad y seguridad: admirable pensar que el Todopoderoso se haya aliado "por amor" con el pueblo de Israel. ¡Qué responsabilidad también! El Dios con quien se hacía la Alianza no era un cualquiera, sino el Dios de la vida, el creador de la naturaleza y del hombre, cuyas "Leyes" se debían respetar.


LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 10,17-27

“Vende lo que tienes y sígueme
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre." Él replicó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño." Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: "Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dales el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, luego sígueme." A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!" Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?" Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El  joven del evangelio que reflexionamos hoy, tiene todos los bienes que le aseguran una vida de satisfacciones en el mundo, cumple con los mandamientos y sin embargo siente que algo le falta. Busca en Jesús una plenitud que sus tesoros no le dan. Pero tiene el corazón atado a sus riquezas y no puede entender que la vida que busca comienza por hacer espacio dentro suyo para que pueda ser llenado de hermandad, igualdad y solidaridad con los pobres, es decir de otros bienes que el dinero no compra. El Señor lo invita a aligerar el equipaje para entrar en la comunidad de hermanos que lo han dejado todo para seguirlo. Vender los bienes acumulados y darlos a los pobres era la condición para iniciar una vida de igualdad. La salvación viene de Dios que la da gratuitamente, pero hay que despojar el corazón de ese apego a la riqueza que hace pensar que la vida está asegurada por los bienes que se poseen. Aprendamos a poner nuestra confianza en Dios y a abandonarnos con serenidad en sus manos llenas de ternura.

ORACIÓN
Por favor Señor no nos des riquezas ni pobreza, concédenos la ración de pan de cada día, lo necesario para vivir con dignidad, pues la abundancia nos puede llevar a perder la cabeza, apartarnos de ti y de tu proyecto comunitario. Que buscando tu tierna mirada  estemos dispuestos(as) a seguirte ligeros(as) de equipaje y con el gozo de tu compañía. Amén
“Dios nos invita a seguirlo en libertad y amor y es quien puede concedernos un corazón desprendido de apegos y generoso en el servicio y la entrega”


Martes 29 de Mayo de 2018


 “DEJARLO  TODO”

PRIMERA LECTURA
1PEDRO 1,10-16

“Predecían la gracia destinada a vosotros; por eso, controlaos bien, estando a la expectativa

Queridos hermanos: La salvación fue el tema que investigaron y escrutaron los profetas, los que predecían la gracia destinada a vosotros. El Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, les declaraba por anticipado los sufrimientos de Cristo y la gloria que seguiría; ellos indagaron para cuándo y para qué circunstancia lo indicaba el Espíritu. Se les reveló que aquello de que trataban no era para su tiempo, sino para el vuestro. Y ahora se os anuncia por medio de predicadores que os han traído el Evangelio con la fuerza del Espíritu enviado del cielo. Son cosas que los ángeles ansían penetrar. Por eso, estad interiormente preparados para la acción, controlándoos bien, a la expectativa del don que os va a traer la revelación de Jesucristo. Como hijos obedientes, no os amoldéis más a los deseos que teníais antes, en los días de vuestra ignorancia. El que os llamó es santo; como él, sed también vosotros santos en toda vuestra conducta, porque dice la Escritura: "Seréis santos, porque yo soy santo."  Palabra del Señor
REFLEXIÓN
El apóstol Pedro nos recuerda cómo hay un tema que atraviesa las Sagrada Escrituras: la salvación. Se trata de esto: el ser humano necesita ser salvado y Dios ha provisto su salvación en Jesucristo. Ahí está todo. El hombre necesita salvación porque en el camino de sus anhelos más profundos y auténticos hay tres obstáculos gigantescos, que parecen aplastar nuestra esperanza; ellos son la ignorancia, el pecado y la muerte. Ignorancia de nuestra verdadera dignidad; pecado que nos ata a bienes parciales, transitorios o aparentes; y por último, la muerte, que se burla de todo lo que intentamos y perpetúa su dominio en todos y en todas partes.
Y luego viene otra pregunta: cómo nos salva Jesucristo. Respondemos: de la ignorancia, porque su vida y sus palabras revelan que somos preciosos para el Dios que nos creó. Del pecado, porque su sacrificio eficaz nos arranca del poder de Satanás y abre un camino para el Espíritu Santo que empieza a vivir y transformarnos desde dentro. Y de la muerte porque él mismo venció a la muerte, y es capaz de comunicar vida inmortal a los que creemos en su Nombre.
SALMO RESPONSORIAL: 97
R. / El Señor da a conocer su victoria.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclamad al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un himno de alabanza al Señor, que estableció su trono en Sión para revelarse a Israel como Rey justo y poderoso. La benevolencia y la justicia con que el Señor gobierna a su Pueblo se manifiesta, en las figuras de Moisés, Aarón y Samuel: ellos son, a un mismo tiempo, los mediadores de la Revelación divina y un ejemplo constante para los seguidores. El despliegue del poder salvador de Dios llega a su punto culminante en la encarnación de su Hijo y su victoria frente a la muerte y la desobediencia.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 10,28-31

“Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna

En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido." Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pedro se compara con el joven rico que no se animó a seguir a Jesús pobre y le hace notar a Jesús que ellos lo dejaron todo para seguirlo. Jesús responde que todo lo que se deje por su Persona y por el Evangelio se ha de recuperar multiplicado por cien. Dios no se queda con nada. No le interesan nuestros bienes sino nuestras personas, nuestros corazones libres y disponibles. En esta enumeración que hace Jesús, todo se recupera menos el padre. Porque en la sociedad patriarcal en que vivían, el padre representaba la sociedad dominadora que impedía la horizontalidad, la hermandad entre iguales. Por eso enseñará más adelante: “A nadie llamen padre porque uno solo es el Padre de Ustedes El que está en el cielo”. En la tierra y especialmente en su comunidad, todos somos iguales, todos hermanos y hermanas. Este proyecto del Reino sin dominaciones ni discriminaciones debe ser ensayado en comunidades cristianas para que el mundo vea que es posible vivir el sueño de una sociedad reconciliada donde se comparten la vida y los bienes. 

ORACIÓN
Gracias Señor por enseñarnos con tu ejemplo que la prioridad de nuestro paso por esta tierra es para seguir tu causa y el evangelio del amor  a Dios a nuestro prójimo, sin dejarnos absorber por la dependencia a personas, cosas o ideales que nos distraen del caminar contigo. Que entendamos que no es abandonar a los nuestros, sino aún con ellos, que seas  Tú el centro de nuestra vida. Ayúdanos por favor a vivirlo así. Amén


“Si el sufrimiento tiene un propósito, si se padece por amor, por alguien amado, resulta edificante y soportable”

Miércoles 30 de Mayo de 2018

“UN PRECIO MUY ALTO”

PRIMERA LECTURA
1PEDRO 1,18-25

“Os rescataron a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto”

Queridos hermanos: Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente. Mirad que habéis vuelto a nacer, y no de una semilla mortal, sino de una inmortal, por medio de la palabra de Dios viva y duradera, porque "toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, la flor se cae; pero la Palabra del Señor permanece para siempre". Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pedro recuerda a los recién bautizados la suerte que han tenido, porque ahora creen en Cristo Jesús, han sido rescatados de su antigua vida y han vuelto a nacer de Dios. Ser rescatado significa que alguien ha pagado el precio, la fianza por su liberación. Jesucristo no ha pagado con una cantidad de dinero sino con su propia sangre. Con eso ha cambiado la situación de esos neófitos: ahora ponen su fe y su esperanza en Dios, que ha resucitado a Cristo de la muerte. Han vuelto a nacer, no de un padre mortal, sino de Dios mismo, de su Palabra viva y duradera, el evangelio. Pedro quiere que los cristianos saquen de esta convicción una consecuencia concreta: “Amaos unos a otros de corazón”. Si todos hemos nacido del mismo Dios, todos somos hermanos.   Una perspectiva tan optimista debería motivar nuestra vida cristiana; de nosotros se tendría que poder decir que “habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra Esperanza”
SALMO RESPONSORIAL: 147
R. / Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto de acción de gracias a Dios por la reconstrucción de Jerusalén y el regreso de los derrotados, y de alabanza por la providencia con que gobierna el universo. La restauración de Jerusalén es anticipo y símbolo de la redención obrada por Dios en Cristo. Él sigue presente en medio de su pueblo y le ofrece diariamente pruebas de su amor.  

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS  10,32-45
“Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado
En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo camino de Jerusalén, y Jesús se les adelantaba; los discípulos se extrañaban, y los que seguían iban asustados. Él tomó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: "Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará." Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: "Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir." Les preguntó: "¿Qué queréis que haga por vosotros?" Contestaron: "Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda." Jesús replicó: "No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?" Contestaron: "Lo somos." Jesús les dijo: "El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está reservado."
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar la vida en rescate por todos." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Se acercan a Jerusalén donde se llevará a cabo el martirio de Jesús y los discípulos van haciendo planes de gobierno para cuando, según su mentalidad y sus propios deseos, Jesús tome el poder y sea coronado rey. Jesús será el rey. Eso no se discute. Ocupará el sillón de Herodes y desde allí gobernará a todo el pueblo. Pero, al igual que Herodes, necesitará ministros y funcionarios de diferentes rangos. Juan y Santiago piden los primeros puestos, los de mayor jerarquía. Entonces Jesús vuelve a explicarles por enésima vez que el Reino de Dios no es como los reinos de este mundo donde los que gobiernan lo hacen como dueños y señores. En el Reino donde reina Dios la única jerarquía la da el servicio. Quien más y mejor sirva a los demás será más grande y tendrá más autoridad. Después de dos mil años de predicación del evangelio los cristianos todavía soñamos con puestos de honor y prestigio. Aún no hemos entendido que Jesús es Servidor de Servidores y nos invita a ser iguales a Él.

ORACIÓN
Oh Señor perdónanos porque hay momentos en que nos pasa como a estos discípulos, donde tú queriendo revelarnos las cosas que son del Reino del amor, y nosotros pensando en el poder  y el reino del mundo.  Nos desviamos a otros proyectos, buscando nuestra comodidad, nuestro prestigio, nos dejamos llevar por el orgullo, cuando lo que necesitas de nosotros es  que nos despojemos, nos desinstalemos en pro del bienestar de otros. Ayúdanos a vivir tu Reino con la fuerza de tu Espíritu, como lo hiciste con tantos hermanos y hermanas que lo han entendido y lo viven. Amén   

“Aunque la fragilidad humana nos impida aprender la lección del servicio y la entrega de la vida por amor, que nos enseñó Jesús, debemos disponernos a asumirlo…”
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Jueves 31 de Mayo de 2018

Visitación de la Virgen María

 “LA MUJER QUE CON SU PRESENCIA CAUSA ADMIRACIÓN Y JÚBILO”

PRIMERA LECTURA
SOFONIAS 3,14

“El Señor será el rey de Israel, en medio de ti”

Regocíjate, hija de Sión; grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva. Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta." Apartaré de ti la amenaza, el oprobio que pesa sobre ti. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
No sabemos si Sofonías, cuando habla de la hija de Sion, piensa en el pueblo elegido o en una persona individual que lo simboliza; quizá se le superponen ambas imágenes. Lo importante para él es la expresión “en medio de ti”; Yahvé en medio de su pueblo, no oculto en la estratosfera. Y, cuando Yahvé se acerca a los suyos, ahuyenta el temor y el desfallecimiento, y en su lugar pone la fiesta, el júbilo y el regocijo. La alegría de la presencia de Dios en medio de su pueblo está condicionada en que el Proyecto de Dios se vaya convirtiendo en realidad palpable; y cada creyente tendrá que trabajar, lleno de gozo en esa dirección.
SALMO RESPONSORIAL: ISAÍAS 12, 2-3
R. /  El Señor es mi refugio y mi fuerza, él es mi salvador.

En ese tiempo dirás:
«Te doy gracias, Señor,
porque aunque estuviste enojado conmigo,
tu ira ya pasó
y me has devuelto la paz. R.

 Dios es quien me salva;
tengo confianza, no temo.
El Señor es mi refugio y mi fuerza
él es mi salvador.» 

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo corresponde al llamado “cantico de Isaías”. Es un himno de alabanza compuesto para celebrar la esperanza del glorioso reino del santo de Israel. La mención de aquel día, y el hecho de que haya cesado la indignación de Dios Padre, lo convierten en un himno mesiánico. Es una descripción gráfica del gozo de las personas cuando Jesucristo venga a reinar sobre la tierra. Aun ahora necesitamos expresar nuestra gratitud a Dios: agradecerle, alabarle y hablar a otros de Él.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1, 39-56

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."
María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Celebramos la  fiesta de la "Visitación",  visita que hace  María a su prima Isabel,  una vez  el Ángel Gabriel le anuncia  que Ella había sido elegida como Madre del Mesías, anunciándole también: “Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez ha concebido, porque para Dios nada hay imposible"
Estas palabras son una declaración del poder de Dios, pero  también una invitación a servir.   María era muy joven, ajustaba hasta ahora unos catorce o tal vez quince años,  vivía en Nazaret que queda en la región de Galilea, tenía que atravesar la hostil región de Samaría para llegar a las montañas de Judea; María como buen oyente de la Palabra, escucha esta invitación a servir,  no mirando los obstáculos, vemos  el espíritu de prontitud y servicio de la Madre del Señor. Y veamos a  Isabel, movida por el Espíritu Santo, reconoce en María a la Madre del Mesías.  Diciendo  Isabel: "¿De dónde a mí que venga a mí la Madre de mi Señor?  Pero las palabras de elogio de Isabel, sin embrago, no se quedan en el corazón de María; Ella no se queda con nada, Ella sólo quiere la alabanza y el servicio a Dios. Es por eso, que al escuchar estas palabras de elogio, Ella entona su sublime cántico de alabanza, el "Magnificat", "engrandece mi alma al Señor", enseñándonos a nosotros, también así, que todo elogio, que todo bien que nosotros encontremos en nosotros mismos, sólo tiene un origen, y se llama Dios.  Y que sólo a Dios, alabanza  honor y gloria…. por siempre y para siempre. Pero no cabe duda que el texto  del Magníficat es inquietante; es toda una denuncia profética contra  el sistema de poder que oprime y excluye. Dios quiere que se abajen nuestros orgullos personales, pero seguramente también tiene proyectado un mundo en el que no haya poderosos que exploten a los débiles e indefensos.

ORACIÓN
Que hermosa es María tu Madre, que mujer sabia, llena de la gracia de Dios, tan ubicada en su realidad, tan entregada a la voluntad del Padre. Cómo no ha de inspirarnos ese empoderamiento de nuestro ser no solo como madres, sino como personas capaces de generar espacios familiares, laborales, barriales, comunitarios y sociales llenos de amor emocional, inteligente, sabio, de prosperidad y belleza. Danos tu Espíritu para que logremos transmitir a nuestras mujeres el verdadero sentido de “ser mujer” al modelo de María, la Bendita entre todas nosotras. Amén.

“Que la fe de María de Nazaret, sea nuestra inspiración para creer en la Palabra de Dios y seguir su ejemplo de mujer dispuesta a la misión”


domingo, 1 de abril de 2018

ABRIL 2018



“PASCUA: LA HISTORIA DEL VERDADERO AMOR QUE SE ENTREGA POR EL OTRO”

La Pascua es un ritual que marcaba el cambio. El paso de Dios por su pueblo. Originalmente era una fiesta campesina (agrícola y pastoril)  de la vida y la esperanza, que marcaba la diferencia entre el invierno y la primavera. En las fiestas agrícolas señalaba el inicio de la primavera y el momento de la siembra en los cultivos.  Se consume pan sin levadura porque ya no es necesario multiplicar el pan, ya que se confía en que Dios proveerá abundantemente en la nueva cosecha. En las fiestas pastoriles se ofrece un corderito o un cabrito para una cena de familia, porque se confía en la bondad de Dios que proveerá una gran ganadería. La finalidad de los rituales es la de marcar la terminación de una etapa  y el inicio de una nueva realidad. La imposición del nombre a un nuevo hijo, el bautismo, la fiesta de cumpleaños y otros rituales resaltan transformaciones drásticas en la vida personal, familiar, a nivel social, político y religioso.

La primera Pascua de los hebreos es un ritual que señala el inicio de una nueva vida, se celebra todavía en Egipto, en  una situación de precariedad, a la sombra de la gran pirámide del poder faraónico. La segunda fiesta de la Pascua marca la nueva situación de los hebreos que, partir de este momento, se transforman en el pueblo de Israel; que es esclavo en Egipto y sale en busca de la liberación hacia la tierra prometida. La siguiente Pascua   de especial recordación es la celebrada en la tierra prometida, justo al comenzar la lucha por un lugar en un territorio tan poblado, y al organizar instituciones, que no repitan las injusticias del Faraón en Egipto. La Pascua de Jesús marca el final de su presencia física en medio de la comunidad de discípulos y el inicio de un nuevo pueblo, transformado por la fuerza de su palabra, de su acción y de su sacrificio. Esta Pascua es regularmente recordada en la Eucaristía, con el poder de la Palabra,  leída en comunidad y sumada al poder del pan compartido también en comunidad nos la representan. La Pascua Cristiana marca un camino pero no es cualquier camino; sino es el camino del Proyecto del Dios liberador en medio de su pueblo. La Pascua es un cambio que se da en medio de la oscuridad y de la muerte, un paso de la esclavitud, el desplazamiento forzado, la violencia y el exilio a veces promovido por la injusticia institucionalizada. El punto de partida es la muerte y la oscuridad, pero la meta es la vida y la luz, que no sólo sirve para saber qué pasó, sino sobre todo para comprender que algo nuevo vendrá. Al final de la dura experiencia de la pasión y muerte de Jesús les aguarda la efusiva intervención del Espíritu Santo, el día de Pentecostés. La nueva ley instaurada por Jesús abre la posibilidad para que las personas no sólo cambien su situación personal o comunitaria, también es una ocasión para que los pobres, los marginados y excluidos reciban una voz de esperanza.

PASCUA= PALABRA, VIDA Y COMUNIDAD

En medio de tu dificultad hay un camino de  esperanza porque Él vive y te ama. Felices Pascuas de resurrección.

Oro por ti.  Bendiciones

Roberto Zamudio