miércoles, 1 de febrero de 2023

Sábado 25 de Febrero de 2023

 

“LA MISERICORDIA EMBELLECE NUESTRA VIDA”

 

PRIMERA LECTURA

ISAÍAS 58,9B-14

 

“Cuando partas tu pan con el hambriento..., brillará tu luz en las tinieblas”

 

Así dice el Señor Dios: "Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña; reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas.

 

Si detienes tus pies el sábado y no traficas en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia, y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob." Ha hablado la boca del Señor.  Palabra de  Dios.

 

REFLEXIÓN

Esta primera lectura nos ofrece una descripción de acciones típicas y propias de la conversión. La idea es: reemplaza tus obras malas por obras buenas. Y lo primero que nos llama la atención es esto, que la conversión se describe en términos de "obras" y no en términos,  de afectos, propósitos, sentimientos, resoluciones, ideas claras, conceptos diferentes, o lo que sea. Convertirse es aquí: obrar de otro modo.

Esto es importante afirmarlo porque nuestra sociedad y nuestro tiempo estiman que la vida sólo se reforma bajo el concepto de presentar un nuevo proyecto y que es la aceptación de esa nueva versión de mi "yo" la que abre la posibilidad de que yo mismo llegue a ser distinto. De este modo, el “yo” conserva siempre el control sobre todas las versiones de sí mismo, y en el fondo no cambia: no se convierte.

Así entendemos que toda conversión supone dos cosas: un acto de confianza, por el que entregamos el control del proceso de cambio a otro, es decir, a Dios; y un acto de obediencia, por el que nos dejamos moldear y rehacer en sus manos, nos “hacemos barro en sus manos”. La confianza nos abre a una escucha profunda y sincera; la obediencia nos lleva a realizar aquellos actos concretos que van dando un perfil nuevo a nuestra vida.

 

SALMO RESPONSORIAL: 85

R. / Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.

 

Inclina tu oído, Señor, escúchame,

que soy un pobre desamparado;

protege mi vida, que soy un fiel tuyo;

salva a tu siervo, que confía en ti. R.

 

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,

que a ti te estoy llamando todo el día;

alegra el alma de tu siervo,

pues levanto mi alma hacia ti. R.

 

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,

rico en misericordia con los que te invocan.

Señor, escucha mi oración,

atiende a la voz de mi súplica. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

 

Este salmo es una lamentación y súplica, expresada en términos bastante generales, permite que se aplique a diversas circunstancias. El salmista quiere seguir siempre el camino trazado por Dios. También nosotros tenemos muchas ocasiones de acudir a Dios en busca de su ayuda y pedirle que nos enseñe el camino trazado por el mismo Jesús, quien nos invita a tomar nuestra propia cruz y seguirlo.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 5,27-32

 

“No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan”

 

En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?" Jesús les replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Como bien sabemos los publicanos o recaudadores de impuestos no eran bien queridos por los judíos, porque consideraban que su relación con Roma, la permanente manipulación del dinero de origen pagado, y sobre todo, el abuso que estos hacían en el cobro de los impuestos para el imperio, les acarreaba el repudio del pueblo, sobre todo de los escribas y fariseos. Jesús se acerca a ellos, los invita a participar de su plan de salvación, come con ellos (es decir, los hace sus amigos) y los acepta como discípulos. Aprovecha la crítica de sus adversarios para develar sus opciones y sujetos preferenciales en su misión evangelizadora: los excluidos, los impuros, los que no pueden ser aceptados dentro del sistema social y religioso vigente. La única condición es abrirse a la novedad del Reino de Dios y ponerse en camino de conversión. ¿Cuántas personas en nuestro medio que son consideradas poco practicantes, pueden ser las predilectas de Jesús? ¿Quiénes son hoy en nuestras comunidades los impuros, los excluidos y rechazados por quienes nos consideramos portadores de la salvación de Dios? ¿Cuál es nuestra actitud frente a ellos? ¿No tendrían que ser también los predilectos de nuestra misión?

 

ORACIÓN

Amado Dios, a veces estamos tan distraídos(as) en nuestros asuntos, que olvidamos que lo que tenemos no es nuestro, sino que viene a través tuyo y por eso lo debemos compartir. Ayúdanos a no encerrarnos en nosotros mismos, aislándonos, empobreciéndonos de espíritu y dejando de lado el verdadero sentido de nuestra existencia: la Casa Abierta, el corazón abierto para dar, compartir y amar. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Rovi Puerta en su cumpleaños. Amén

 

 “Brinda paz, amor, y bondad para que tu vida tenga sentido”

Domingo 26 de Febrero de 2023


 “VENCIENDO LAS TENTACIONES Y LAS  TINIEBLAS”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 2,7-9; 3,1-7

 

“Creación y pecado de los primeros padres”

El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: "¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?" La mujer respondió a la serpiente: "Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: "No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte."" La serpiente replicó a la mujer: "No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y del mal."

 

La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó el fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

La primera lectura de este domingo reúne, resumidamente, dos importantes relatos bíblicos: el de la creación y el del pecado original. Son muy significativos, muy importantes, y hoy día, también muy problemáticos.

En la primera lectura, del Génesis, y en el texto del evangelio de hoy aparece expresamente la acción seductora y perturbadora del enemigo malo.  Con una diferencia radical: si en el texto del Génesis este enemigo logró lo que quería, es decir, engendrar desobediencia, sembrar orgullo y producir muerte, en el texto de san Mateo como leeremos más adelante es él quien resulta vencido. Sus tentaciones fueron incapaces de confundir, doblegar o derrotar a Cristo. La enseñanza más obvia entonces es que admitimos que hay oscuridad y pecado; reconocemos que como seres humanos podemos caer y caemos, pero vemos también con alegría que hay uno que ha salido vencedor y en su victoria hay un germen de esperanza y también de victoria para nosotros.

SALMO RESPONSORIAL: 50

R. / Misericordia, Señor: hemos pecado.

 

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa,

lava del todo mi delito,

limpia mi pecado. R.

 

Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado:

contra ti, contra ti solo pequé,

cometí la maldad que aborreces. R.

 

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;

no me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu. R.

 

Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

Señor, me abrirás los labios,

y mi boca proclamará tu alabanza. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo  -designado tradicionalmente con el nombre de Miserere- es la súplica penitencial por excelencia. El salmista es consciente de su profunda miseria y experimenta la necesidad de una total transformación interior, para no dejarse arrastrar por su tendencia al pecado. Por eso, además de reconocer sus faltas y de implorar el perdón divino, suplica al Señor que lo renueve íntegramente, “creando” en su interior “un corazón puro”. El tono de la súplica es marcadamente personal, y en el contenido del Salmo se percibe la influencia de los grandes profetas, en especial de Jeremías y Ezequiel.

 

SEGUNDA LECTURA

ROMANOS 5,12-19

 

“Si creció el pecado, más abundante fue la gracia”

 

Hermanos: Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron. Porque, aunque antes de la Ley había pecado en el mundo, el pecado no se imputaba porque no había Ley. A pesar de eso, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era figura del que había de venir. Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el don: si por la transgresión de uno murieron todos, mucho más, la gracia otorgada por Dios, el don de la gracia que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, sobró para la multitud. Y tampoco hay proporción entre la gracia que Dios concede y las consecuencias del pecado de uno: el proceso, a partir de un solo delito, acabó en sentencia condenatoria, mientras la gracia, a partir de una multitud de delitos, acaba en sentencia absolutoria. Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuanto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación. En resumen: si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida. Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La desobediencia primera de la Palabra de Dios tuvo consecuencias para todo el ser humano, ahora privado de la gracia de Dios. La fidelidad de Dios hizo que sobreabundara la gracia, a tal punto que no es compatible con el delito, pues por la gracia de Jesucristo  en su misterio pascual todos han sido hechos justos y lo que era signo de condenación se ha convertido en causa de justificación. En el Hijo está la plenitud de la obediencia a la Palabra del Padre, por lo que tuvo el poder de enfrentar y derrotar al enemigo. Por eso hoy la comunidad discipular es la responsable de comunicar la Palabra de Dios como generadora de diálogo entre Él y el ser humano y como experiencia vital.

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 4,1-11

 

“Jesús ayuna cuarenta días y es tentado”

 

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes." Pero él le contestó, diciendo: "Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."  Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: "Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras." Jesús le dijo: "También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios." Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: "Todo esto te daré, si te postras y me adoras." Entonces le dijo Jesús: "Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."

Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El evangelio de hoy nos relata, que una vez Jesús es bautizado es llevado por el Espíritu al desierto y tentado por el mal (diablo). Las tentaciones de Jesús en el desierto son como un resumen o sumario de toda la vida de pruebas, acechanzas, crisis o tentaciones que le acompañarán a lo largo de su vida y de su ministerio público, sobretodo, la tentación de un “falso mesianismo”. Después de haber sido confirmado por el Padre, en su bautismo, como el “Hijo amado y predilecto”, lleno del poder del Espíritu Santo, y antes de iniciar su misión, Jesús apoyándose en la fuerza de la Palabra y el Espíritu, vence sus propias tentaciones que  vienen de su participación en la condición humana, débil y egoísta;  de esta forma, reafirma su fidelidad al Padre y su proyecto de vida. Todo esto ocurre en el desierto, lugar simbólico de purificación o transformación y de prueba, y durante cuarenta días (cuaresma), tiempo también simbólico que recuerda los cuarenta años de Israel por el desierto, en busca de la tierra prometida; tiempo dispuesto para alcanzar la perfecta plenitud. Jesús es tentado por el diablo (el que divide), que busca por todos los medios distraer, confundir y separar a Jesús y a todos nosotros de la misión que Dios nos ha encomendado. Pero Jesús se manifiesta en todo semejante a nosotros, menos en el pecado, y lo podemos ver venciendo las tentaciones.

Las tres tentaciones de Jesús en el desierto, buscan siempre lo mismo, que Jesús ceda a las tendencias egoístas de su naturaleza humana en provecho personal, sacando ventaja de su relación filial con Dios: “Si eres de verdad el Hijo de Dios…. ”. Jesús, entonces, en vez de faltar y falsear su relación filial con el Padre, se reafirma en ella, apoyado en la fuerza del Espíritu y  utilizando la misma Palabra como defensa y ataque a la acechanza (Deut. 8,3; 6,13-15 y 6,16). Rechazando así la tentación, Jesús rescata la dignidad de nuestra condición humana, siendo en la prueba obediente al Padre. Pablo el gran apóstol, como lo leímos hoy en la segunda lectura lo reafirma:  “por la obediencia de uno (Cristo) todos hemos sido liberados”. 

ORACIÓN

Dios de la vida, nos creaste por amor, dotándonos de tantos bienes y posibilidades que no se justifica el que seamos desobedientes a tu Palabra, que es certera, sabia, nos guía, alimenta, fortalece. Por favor ayúdanos a mantenerla muy presente, a ser fieles a Ti, asimilándola, discerniéndola, y sacando todos las enseñanzas que tiene para que vivamos como verdaderos hijos(as), amantes de un Dios tan Hermoso y maternal como Tú.  Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Enrique Fonseca en su cumpleaños. Amén

 

“Si cierras tus oídos a Dios, nunca escucharás los sonidos de la vida”


Lunes 27 de Febrero de 2023

 

“LA MISERICORDIA CAMINO DE LIBERACIÓN”

 

PRIMERA LECTURA

LEVÍTICO 19,1-2.11-18

 

“Juzga con justicia a tu conciudadano”

 

El Señor habló a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No robaréis ni defraudaréis ni engañaréis a ninguno de vuestro pueblo. No juraréis en falso por mi nombre, profanando el nombre de Dios. Yo soy el Señor. No explotarás a tu prójimo ni lo expropiarás. No dormirá contigo hasta el día siguiente el jornal del obrero. No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezos al ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.

No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu conciudadano. No andarás con cuentos de aquí para allá, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor."" Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Este texto de hoy nos habla de una guía para la vida. Repasemos con calma los preceptos de esta  primera lectura y encontraremos una fuente preciosa de sabiduría y humanidad.

Más hoy nos quiere destacar un hecho: la fuerza positiva de un buen "no". Alguien dijo que el hombre es el único ser que tiene la facultad de decirse "no" a sí mismo. Los animales o las plantas obedecen a sus ciclos y a sus estímulos. Comen, beben, duermen o se aparean según esas reglas internas que no quebrantan ni pueden quebrantar. Sólo el ser humano puede sentir el deseo, tener la oportunidad de realizarlo y sin embargo decirse "no".

El "no", aunque es por definición una negación, tiene también un aspecto positivo. Decirse que “no” es un modo de disponer de sí mismo, de adueñarse de la propia vida. El que quiere dormir y hacer pereza toda una mañana pero se dice que "no" crea una disciplina, y con ella un hábito. Fortalecido por ese hábito llega a dominar un arte, aprender un idioma, lograr interpretar un difícil instrumento musical... ¡todo nace de un "no" dicho con amorosa constancia!

También las sociedades necesitan aprender a decirse "no" ante ciertas prácticas que las destruirían finalmente. Los grupos humanos que se abstienen de los caminos fáciles pero degradantes del robo, el adulterio o el soborno institucionalizado. Ese "no" como esfuerzo colectivo brinda también un precioso fruto colectivo que puede medirse en términos de paz, progreso, seguridad, confianza mutua, actitud creativa y gozo compartido. Así entendemos la fuerza de amor que tienen los preceptos de Dios:  ya que cada cosa que nos ha ordenado es para nuestro bien.

 

SALMO RESPONSORIAL: 18

R./ Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

 

La ley del Señor es perfecta

y es descanso del alma;

el precepto del Señor es fiel

e instruye al ignorante. R.

 

Los mandatos del Señor son rectos

y alegran el corazón;

la norma del Señor es límpida

y da luz a los ojos. R.

 

La voluntad del Señor es pura

y eternamente estable;

los mandamientos del Señor son verdaderos

y enteramente justos. R.

 

Que te agraden las palabras de mi boca,

y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,

Señor, roca mía, redentor mío. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo hace la alabanza de la revelación de Dios, primero en las obras de la creación y luego en la Ley, para terminar con una humilde oración. La revelación de Dios tiene su punto culminante en Jesús, Palabra definitiva de Dios, camino, verdad y vida. 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 25,31-46

 

“Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis."

 

Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis." Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Frente a Jesús no valen las medias tintas. Es necesario tomar posición a favor o en contra. Los empobrecidos, excluidos, marginados, explotado, exiliados, desplazados, etc. Son “sacramento” de Jesús. Son el rostro auténtico de Dios. Aquí no se pregunta por credo, raza, posición social, grado de intelectualidad, sino por acción realizada a favor o en contra de estos “sujetos preferenciales”; “rostros sufrientes de Cristo” que posibilitan la cercanía con el Señor. Los hambrientos, los sedientos, los desnudos, los encarcelados, los enfermos, los extraños son la parte visible del mismo Jesús. Cada época, cada lugar y cada circunstancia tiene que discernir a la luz de este texto quiénes son esos Cristos vivientes para no pasar de largo sino detenerse y abrir las manos y el corazón para solidarizarse y acoger. La tradición católica, a la luz de este pasaje, habla de obras de misericordia. Lamentablemente se queda sólo en el plano personal, asistencial. Habrá que trabajar mucho para que se entiendan las obras de misericordia como proyecto de “justicia y paz” para toda la humanidad. Hoy la misericordia también se traduce en justicia y solidaridad. Examinemos como estamos viviendo personal y comunitariamente la experiencia de la solidaridad en nuestras vidas.

 

ORACIÓN

Señor Jesús, Tú fuiste injustamente tratado sin merecerlo. Por favor danos el entendimiento y la sabiduría necesaria, para no seguir agrediendo al inocente, para buscar construir en la sociedad en la que tenemos que vivir, sistemas de relaciones armoniosas, donde prime el respeto, buen trato, dominio propio, justicia, solidaridad,  interés por el bienestar de nuestros semejantes; Señor  ayúdanos y mantennos firmes en medio de tantos sistemas cargados de poder, opresión e injusticia. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Rosario Rojas en su cumpleaños. Amén 

 

“El amor y la misericordia son los valores básicos para vivir al estilo de Jesús, pidamos  fuerza y sabiduría para vivirlos cotidianamente”.

Martes 28 de Febrero de 2023

 

“LA PERFECTA ORACIÓN”

 

PRIMERA LECTURA

ISAÍAS 55,10-11

 

“Mi palabra hará mi voluntad”

 

Así dice el Señor: "Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Este texto nos presenta la imagen viva de la eficacia de la Palabra, de la cual dice Dios: "no volverá a mí sin resultado". Acerquémonos a esta imagen y descubramos su sabor y su fuerza nutritiva.

Nieve y lluvia "bajan del cielo". Pertenecen al ámbito de aquello que el hombre no domina. Son un regalo. Así es también la Palabra. Hay que "empapar" la tierra para fecundarla. Así también la Palabra hace su obra "empapándonos", es decir: colmándonos interiormente, penetrándonos, llenando nuestros vacíos interiores. Cuando permitimos a la Palabra que nos fecunde, daremos fruto. Lluvia y nieve "vuelven" al cielo. Así también la Palabra: a nosotros llega y de nosotros sale. Viene sola pero no retorna sola, pues ha hecho posible el milagro del pan y de la semilla. La Palabra llega del cielo como enseñanza y vuelve al cielo como plegaria y como alabanza. En nuestras súplicas de hijos y en nuestra gratitud de redimidos habla la Palabra con la fuerza de sus frutos.

 

SALMO RESPONSORIAL: 33

R. /El Señor libra de sus angustias a los justos.

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

y lo salva de sus angustias. R.

 

Los ojos del Señor miran a los justos,

sus oídos escuchan sus gritos;

pero el Señor se enfrenta con los malhechores,

para borrar de la tierra su memoria. R.

 

Cuando uno grita, el Señor lo escucha

y lo libra de sus angustias;

el Señor está cerca de los atribulados,

salva a los abatidos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El salmista nos participa su experiencia del amor de Dios y nos invita a que hagamos nuestra esa misma experiencia. Jesús, más que nadie en este mundo, puede hablarnos del amor de Dios y puede hacérnoslo comprender en toda su profundidad.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 6,7-15

 

“Vosotros rezad así”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La oración al Padre nos la enseñó y nos la dio el Señor Jesús. Esta oración que nos viene de Jesús es verdaderamente única; es la oración "del Señor". Por una parte, en efecto, por las palabras de esta oración el Hijo único nos da las palabras que el Padre le ha dado: El es el Maestro de nuestra oración. Por otra parte, como Verbo, hecho hombre, conoce en su corazón de hombre las necesidades de sus hermanos y hermanas los hombres, y nos las revela: es el Modelo de nuestra oración.

Y es como si Jesús con esta oración  nos diera algunos tips para hablarle a Dios. La tradición y la costumbre han convertido estas palabras de Jesús en la oración conocida como “Padre Nuestro”. Sin duda, lo que Jesús quería era que evitáramos la charlatanería, cayendo en la superficialidad. Confiarnos, incluso en el silencio, a nuestro Buen Dios, que ya sabe lo que queremos decirle antes de que pronunciemos palabra. Frente a tanto vacío y sin sentido en nuestras sociedades, se nos hace necesario cultivar la oración para crecer en  interioridad y en asertividad, en nuestra capacidad de escuchar y comunicar. Carecemos de humidad para pedir, agradecer, alabar, hacer silencio y escuchar. Es tiempo oportuno para reconocernos personas necesitadas de Dios; hacer nuestra su voluntad nos capacita para amar, evitando el egoísmo y la codicia. Nos dispone a trabajar sólo por lo necesario para vivir cada día; nos enseña a perdonar sabiéndonos perdonados y nos fortalece para tomar distancia del mal. ¡Qué nuestra vida sea una respuesta oportuna al amor de Dios! 

ORACIÓN

La Palabra es tan importante, ata o desata. Si solo estuviésemos atentos a la manera como nos dirigimos hacia los demás, si en todo momento pusiéramos por delante tu Palabra en nuestra mente, corazón y acción, que diferente  sería el mundo; Señor ayúdanos a dar testimonio de tu identidad como Padre-Madre que está cargada de amor, misericordia, bondad y entrega. Queremos ser verdadero ejemplo de lo que tú eres y esperas de nosotros(as) tus hijos(as). Amén

 

“Orar el Padrenuestro es volver a un encuentro vivo con el Dios Vivo, es recuperar la fuente de la cual se va a renovar toda nuestra vida”