domingo, 1 de abril de 2018

Martes 10 de Abril de 2018


“EL IDEAL DE COMUNIDAD”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES  4, 32-37

Todos pensaban y sentían lo mismo

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno. José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa Consolado, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este texto es una muestra ideal de vida de una comunidad cristiana. Es una invitación, un reto, no para que digamos: qué lindos que eran los discípulos, sino para que nos sintamos movidos a vivir como Jesús quería, con una renuncia total y verdadera a cualquier pretensión de riqueza y no porque sea malo tener cosas, sino porque el tener es una tentación grande y sólo venciéndola podemos ser verdaderamente libres. Tal vez esta comunidad en la que yo vivo no piense que es posible vivir a la manera de Jesús, hace dos mil años tampoco creían que eso fuera posible. Sin embargo, cuando nos arriesgamos a vivir  de verdad, y nos aventuramos a ser felices, descubrimos como Jesús que no se necesita mucho y que es más lo que sobra que lo que conviene. Ser capaces de renunciar, es ser capaces de poner nuestra felicidad más allá de las cosas, de lo que tengo y de lo que puedo.  Este pasaje nos vuelve a cuestionar sobre nuestras esclavitudes, sobre nuestros tesoros, sobre nuestra incredulidad frente al: déjalo todo y sígueme.

SALM O RESPONSORIAL: 92
R. / El Señor reina, vestido de majestad.

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un Himno a la majestad de Dios, Rey y Señor de la creación. Esta se describe con el lenguaje de poemas orientales antiguos que hablan de la lucha entre el caos primitivo y el Dios Creador. La majestad de Dios sigue presente en sus enseñanzas y en el templo. La majestad de Dios resplandece más mientras más conocemos la inmensidad del cosmos; pero más admirable es su amor manifestado en el nuevo templo que es Cristo.    

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,5a.7b-15

Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: "Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu." Nicodemo le preguntó: "¿Cómo puede suceder eso?" Le contestó Jesús: "Y tú, el maestro de Israel, ¿no lo entiendes? Te lo aseguro, de lo que sabemos hablamos; de lo que hemos visto damos testimonio, y no aceptáis nuestro testimonio. Si no creéis cuando os hablo de la tierra, ¿cómo creeréis cuando os hable del cielo? Porque nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El encuentro con Cristo, resucitado por el amor infinito del Padre, tiene que hacer posible el surgimiento de una nueva humanidad, con otra lógica, con otro proyecto. Es lo que le plantea Jesús a Nicodemo. El encuentro entre el Maestro de Nazaret y el Maestro de Israel (Nicodemo), deja claro que la religión no ayuda a los hombres y mujeres a encontrarse con la vida de Dios, sino que hace que el ser humano se llene más de angustias, de dolores más profundos y de muerte. Nicodemo es un experto en religión. Pero en ese volverse experto en asuntos religiosos, descuidó la vida del Espíritu cerrándose a la posibilidad de vivir la vida de Dios en su propio ser. Hoy estamos invitados a vivir la experiencia de conversión que Jesús le propone a Nicodemo. La conversión no es un simple cambio de actitud, de pensamiento o de sentimiento. La conversión que Jesús propone es desandar el camino que hayamos recorrido, para comenzar a caminar desde la lógica de Dios, teniendo los sentimientos de su Hijo Jesús. 

ORACIÓN
Señor así como el agua que creaste para mantener la vida, nos quita la sed,  limpia y alimenta ayúdanos para que  tu Espíritu nos lleve a entender  el sentido de tu paso por la vida, donde lo importante no es la pretensión de riqueza y poder, sino abrir el corazón para permitir que acontezca en nosotros el milagro de la libertad y el amor.


“La verdadera fraternidad no consiste simplemente en sentirse miembros de una misma comunidad, sino en disponer los bienes y la vida misma para que todos puedan vivir con dignidad”

Miércoles 11 de Abril de 2018


“PERSECUCIÓN Y BUENAS OBRAS”


PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 5,17-26

Los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo enseñando al pueblo

En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido -la secta de los saduceos-, llenos de envidia, mandaron prender a los apóstoles y meterlos en la cárcel común. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera, diciéndoles: "Id al templo y explicadle allí al pueblo íntegramente este modo de vida." Entonces ellos entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con los de su partido, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos israelitas, y mandaron por los presos a la cárcel. Fueron los guardias, pero no los encontraron en la celda, y volvieron a informar: "Hemos encontrado la cárcel cerrada, con las barras echadas, y a los centinelas guardando las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro." El comisario del templo y los sumos sacerdotes no atinaban a explicarse qué había pasado con los presos. Uno se presentó, avisando: "Los hombres que metisteis en la cárcel están ahí en el templo y siguen enseñando al pueblo." El comisario salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Seguimos el comportamiento de la primera comunidad y de los discípulos, seguimos el apostolado que está en cabeza de Pedro. Y nos encontramos hoy con que, de nuevo, han ido a parar a la cárcel los apóstoles.  Los ha mandado detener el Sanedrín, sobre todo el grupo de los saduceos. Pero el ángel del Señor les libera y les anima a seguir dando testimonio. Se repite a dinámica de la Pascua de Jesús: la muerte y la resurrección, la persecución y la liberación. Y  los apóstoles obedientes una vez más, e íntimamente convencidos de lo que hacen, -se ponen a enseñar en el templo- ya de buena mañana. La obra de Dios sigue adelante: no tiene barreras. Las autoridades tienen que volver a mandar que los detengan, aunque con miedo al pueblo.  A la fe en Cristo Jesús que predican, los apóstoles la llama el ángel: “ese modo de vida”. Y es que no se trata sólo de conocimiento, sino un estilo que revoluciona la vida entera de los seguidores de Jesús.
SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un himno de alabanza a Yahvé por su palabra creadora y su dominio de la historia. El plan de Dios es un plan de salvación que no pueden frustrar los planes humanos adversos; que incorpora en su realización las acciones de los hombres, conocidos por Dios. La confianza, como enlace del hombre con el plan de Dios, se convierte en factor histórico activo, para encarnarse en la historia de la salvación


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,16-21
Dios mandó su Hijo para que el mundo se salve por él
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

El juicio que Dios plantea al mundo nada tiene que ver con las ideas extrañas, violentas y de película de Hollywood que hemos fijado en el imaginario personal y comunitario. Dios establece el juicio de manera clara y sencilla. El Evangelio de hoy lo deja claro: “El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz”. Entonces el juicio se resuelve en sabernos ubicar en la historia: si vivimos según el instinto o si lo hacemos según el Espíritu. Esto nos hace definirnos en la historia de manera clara. Estar de parte de Dios y de su obra exige ubicarnos del lado del Espíritu, caminar en la lógica del Espíritu y ser fiel al Espíritu que es el mismo Cristo crucificado-resucitado. La experiencia de conversión se va verificando en la vida del creyente a medida que entra en una lógica comunitaria y de solidaridad. La invitación es a dejarnos tocar por Dios, para que comencemos a vivir como Jesús.

ORACIÓN
Cuán grande es el amor de Dios, por tu pueblo que sobrepasa todo entendimiento. Entregar a su hijo único para que los seres humanos restablezcan la comunión con el Padre y comprendan el sentido de la vida en comunidad realmente no tiene comparación. Gracias por tu bendito amor y ayúdanos a no apartarnos de ti ni de tu proyecto liberador y comunitario para toda  tierra. Amén.


“Con valentía y en medio de las adversidades, hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”

Jueves 12 de Abril de 2018


“¿ACEPTO O RECHAZO A JESÚS?”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 5,27-33

Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo

En aquellos días, los guardias condujeron a los apóstoles a presencia del Sanedrín, y el sumo sacerdote les interrogó: "¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre." Pedro y los apóstoles replicaron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen." Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Se nos vuelve a mostrar que Jesús transformó la vida de los hombres.  Éstos que eran discípulos miedosos que abandonaron a Jesús en su camino del calvario, ahora son hombres decididos a darlo todo. Por eso aparecen de nuevo los apóstoles dándonos ejemplo de valentía y coherencia. Pedro insiste en el arrepentimiento de las autoridades judías. Les recuerda cómo Dios transforma la muerte del justo en camino de redención. Por esto, Jesús es propuesto como Guía y Salvador. La furia de los saduceos no se hizo esperar, por fortuna, un hombre prudente evitó un castigo mayor y aconsejó una salida diplomática. La comunidad, a pesar del castigo, sale fortalecida de este enfrentamiento y continúa dando testimonio y transformando la situación de los marginados.


SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO
El salmista participa su experiencia del amor de Dios e invita al ser humano a hacer esa experiencia también.  Jesús, más que nadie en este mundo, puede hablar del amor de Dios y puede hacérnoslo comprender en toda su profundidad. 

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,31-36
“El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano”

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica la veracidad de Dios. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
 Jesús es la Palabra definitiva del Padre. Él que ha venido de Dios, es quien puede decirnos quien es el Padre Dios porque lo conoce y viene de Él. Jesús sigue ampliando la visión a Nicodemo. El diálogo iniciado, y que hemos venido reflexionando en días pasado, no termina. Jesús ahonda la cuestión y manifiesta la urgente necesidad de adherirse total y plenamente a él para experimentar la vida de Dios. Jesucristo es la Vida Eterna que el Padre da a todos los que le aman. Esta Vida que Jesús ofrece es un don y un regalo para salvación del mundo. ¿Qué hemos de hacer para entrar en esa Vida que Jesús ofrece? ¿Hay que tener méritos para recibirla? No. Nada de eso. La Vida Eterna consiste en abrir el corazón, la mente y la vida a Jesús. Haciendo eso Dios ya está dando su salvación a través del Hijo Amado en quien ha recapitulado todas las cosas. Abrámonos al amor infinito del Padre. Abrámonos a la Vida Eterna que ha traído Jesús. Dejémonos alcanzar por el amor de Dios. 

“Quien cree en Jesús y pone toda su confianza en Él, no teme a la muerte, sino que participa de una vida nueva y espera el encuentro definitivo”


Viernes 13 de Abril de 2018


“PARTIR Y COMPARTIR”
  
PRIMERA LECTURA
HECHOS 5,34-42

“Salieron contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús”

En aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la Ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a aquellos hombres y dijo: "Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos hombres. No hace mucho salió un tal Teudas, dándoselas de hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado, dispersaron a todos sus secuaces, y todo acabó en nada. Más tarde, cuando el censo, salió Judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo; también pereció, y dispersaron a todos sus secuaces. En el caso presente, mi consejo es éste: No os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se dispersarán; pero, si es cosa de Dios, no lograréis dispersarlos, y os expondríais a luchar contra Dios."
Le dieron la razón y llamaron a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Los apóstoles salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando el Evangelio de Jesucristo. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Gamaliel recoge de la memoria de los judíos varios ejemplos en los que hay un común denominador: a la muerte de un líder sigue la dispersión de sus seguidores. Y con juicio sensato estima este maestro de la ley que en esos hechos asoma un buen criterio para analizar lo que sucede con ese fenómeno que es nuevo para ellos: los seguidores del crucificado. Afirma Gamaliel que, si todo es cosa de hombres, seguirá la regla de las cosas humanas: muerto el líder se dispersarán sus discípulos. Al fin y al cabo, se supone que nadie va detrás de un fracasado; nadie da la vida por quien ya ha muerto. Uno podría pensar que este criterio no es absoluto, porque hemos conocido obras simplemente humanas que duran muchos siglos. Religiones paganas y credos orientales han resistido miles de años sin diluirse. Mas hay que tener en cuenta el contexto en el que habla Gamaliel: no se refiere él a las religiones en general, sino a un momento y un lugar específicos, pues todos sus ejemplos tienen en común la fe en Dios y en sus promesas.
Las religiones paganas no tienen una promesa más allá del ciclo infinito de la naturaleza a la que divinizan; veamos como en parte las prácticas orientales son básicamente anestésicos para la mente. Adormecen los anhelos más profundos del alma, aquellos que en cambio encontramos con fuerza colosal en la palabra de los profetas del Antiguo Testamento. La muerte de un adormecido no hace suficiente ruido como para despertar a sus seguidores; la muerte de un mártir de la alianza necesariamente confronta a sus seguidores: ¿vale la pena seguir ese mismo camino?
Y es aquí donde resulta notable la fe cristiana: una religión que no dopa, un credo que nos estrella con el rostro abominable de la muerte, y que sin embargo da un vigor superior a la muerte. Una religión que canta la gloria del Resucitado.

SALMO RESPONSORIAL: 26
R./ Una cosa pido al Señor: habitar en su casa.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este salmo, la presencia de Dios en el templo es fuente de atracción constante y de alegría confiada, La presencia de Dios entre los seres humanos se hace definitiva a través de su hijo Jesucristo, quien es luz que ilumina a todos y todas. Él puso su morada entre nosotros y nosotras para hacernos partícipes de su vida.  
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 6,1-15

“Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron”
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: "¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?" Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: "Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo." Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: "Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?" Jesús dijo: "Decid a la gente que se siente en el suelo." Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: "Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie." Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: "Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo." Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo. Palabra de Señor.

REFLEXIÓN
Nos encontramos con el relato de la multiplicación de los panes, ahora contado por San Juan. Para el cuarto evangelista este es un signo, no un milagro tal como lo entienden los otros tres evangelios. En la escena planteada se informa que todos estaban preocupados por saciar el hambre de la multitud. El asunto se centraba en cómo darles de comer a todos. Frente a esta necesidad, lo más fácil era hacer un milagro, casi que con características mágicas. Pero no podemos perder de vista que Jesús no funciona en esa lógica. Jesús toca la fibra más delicada de aquella sociedad y deja claro que el pan que saciará el hambre de la gente es experimentar en la propia vida de los Discípulos y de los que estaban en la escena, la vivencia de la vocación filial y fraternal. Solo cuando el ser humano se reconoce verdaderamente hijo de Dios y hermanos de los otros, entonces se saciará el hambre. Es la solidaridad la que hace nuevas todas las cosas.

ORACIÓN
Gracias Señor por seguir realizando los mismos gestos misericordiosos de bendición, enseñando a compartir el pan de vida  con todos nosotros, tus nuevos(as) discípulos(as). Por satisfacer a plenitud nuestras necesidades y también por darnos la fuerza para seguir luchando por superar todos nuestros problemas. Amén


“Basta el simple gesto de compartir lo que tenemos para que las necesidades se satisfagan”

Sábado 14 de Abril de 2018

“CAMINEMOS CON ESPERANZA”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 6,1-7

Eligieron a siete hombres llenos de Espíritu

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas. Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron: "No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.  Palabra del Señor

REFLEXIÓN
Los cristianos no somos gente perfecta, esto hay que tenerlo muy claro, hasta ahora solamente vamos en camino de santidad, pero no de perfección; aunque intentamos serlo, no hemos acabado nuestro proceso de conversión, aunque algunos ya llevemos  nuestro tiempo andando por ese camino. Esto no es algo novedoso, siempre la humanidad ha pasado por estas situaciones. Por muy buena que sea una comunidad, no es perfecta, tampoco es extraño que en el camino haya habido momentos de crisis y tensión.
La primera comunidad de Jerusalén en los Hechos de los Apóstoles también paso por dificultades internas y externas; no era una comunidad ideal. Los diferentes grupos con sus diversas lenguas, aramea y griega, tenían problemas en la convivencia. La lengua no es sólo una gramática y un vocabulario: es el reflejo de una cultura y de una formación. La fe en Cristo une a todos los grupos pero la sensibilidad no cambia fácilmente y puede dar lugar a roces y tensiones como la que encontramos hoy en esta primera lectura. Es admirable la serenidad con que se resolvió el conflicto, con un oportuno diálogo entre los apóstoles y la comunidad. Así se llegó al nombramiento y ordenación a partir de la propuesta de nombres por parte de todos, de esos siete diáconos, y luego, a una razonable descentralización y división de funciones entre los apóstoles y los diáconos.

SALMO RESPONSORIAL: 32
R. / Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la citara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, es un canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que el solo Israel y tiene motivos más amplios aún para cantar su alabanza, con humilde confianza de ser objeto del amor de Dios


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 6,16-21

Vieron a Jesús caminando sobre el lago
Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos cinco o seis kilómetros, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y se asustaron. Pero él les dijo: "Soy yo, no temáis." Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El encuentro con Jesús Crucificado-Resucitado está marcado por la finalización de todo temor y miedo. Cuando un creyente tiene un encuentro existencial con Jesús el miedo y el temor desaparecen de su vida, de sus proyectos, de su existencia. Quien en la vida cristiana padece miedo y angustia no ha tenido un encuentro determinante con el Señor. En el relato evangélico Jesús se presenta a los discípulos como Aquel que vence todo miedo en la vida del creyente. Les dice: “Soy yo, no teman”. Hemos de tener una nueva experiencia de Dios en nuestra vida, gobernada por la palabra y la obra de Jesús de Nazaret. Él es la norma para acercarnos a Dios, porque fue él quien nos reveló definitivamente el rostro de Dios y la manera de relacionarnos con su Padre. Cuando nos acercamos a Jesús, y por medio de él al Padre Dios, hemos de aprender a vivir el gozo y la alegría que él sabe dar. Sigamos viviendo el tiempo de Pascua en alegría. Hagamos de nuestra vida un tiempo permanente de resurrección.

ORACIÓN
Amado Jesús ayúdanos a no temer, a confiar en que tú nos sostienes y caminas con nosotros aunque por nuestra condición no te veamos claramente. Gracias porque en medio de las dificultades nos das la certeza de tu apoyo y tu presencia, por eso no podemos dejar de comunicarnos contigo, con el Padre-Madre y el Espíritu Santo. Amén

“Aunque el mar de nuestra fe esté oscuro y confuso, no hay que temer porque Dios está entre nosotros”


Domingo 15 de Abril de 2018

“¿SOMOS SUS TESTIGOS?”


PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APOSTOLES 3,13-15.17-19

Matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos

En aquellos días, Pedro dijo a la gente: "El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y rechazasteis ante Pilatos, cuando había decidido soltarlo. Rechazasteis al santo, al justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos. Sin embargo, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, y vuestras autoridades lo mismo; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer. Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la lectura de los Hechos encontramos de nuevo a Pedro, que se dirige a todo Israel y lo sigue   invitando a la conversión. Pedro tranquiliza a sus oyentes haciéndoles ver que todo ha sido fruto de la ignorancia, pero al mismo tiempo los anima a acoger al Resucitado como al último y definitivo don otorgado por Dios. La muerte de Jesús se convierte para el creyente en sacrificio expiatorio. No hay asomo de resentimiento ni de venganza, sino llamado al arrepentimiento para recibir la plenitud del amor y de la misericordia del Padre, que se concreta en la confianza y en la seguridad de haber recuperado aquella filiación rota por la desobediencia. El creyente, expuesto a las tentaciones, rupturas y caídas no tiene por qué sentirse condenado eternamente al fracaso o a la separación de Dios.

Salmo responsorial: 4
R. / Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor.

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;
tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mí y escucha mi oración. R.

Hay muchos que dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?" R.

En paz me acuesto y en seguida me duermo,
porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este Salmo se refleja la confianza en Dios, quien da la paz y el descanso al dormir. Hoy en día muchos viven estresados, no tienen tiempo ni para su familia, ni para ellos mismos y por supuesto ni para su Dios, el Creador, pero es en ese momento de ir a dormir, cuando podemos meditar y reconocer la acción de Dios en nuestras vidas, su justicia y protección.



SEGUNDA LECTURA
1JUAN 2,1-5

Él es víctima de propiciación por nuestros pecados y también por los del mundo entero
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. En esto sabemos que lo conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: "Yo lo conozco", y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Juan nos da hoy en su Primera Carta el anuncio gozoso del perdón y de la reconciliación consigo mismo y con Dios. El cristiano está invitado por vocación a vivir la santidad; sin embargo, las infidelidades a esta vocación no son motivo de rechazo definitivo por parte de Dios, más bien son motivo de su amor y su misericordia, al tiempo que son un motivo esperanzador para el cristiano, para mantener una actitud de sincera conversión.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 24,35-48

Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: "Paz a vosotros." Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: "¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo." Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: "¿Tenéis ahí algo de comer?" Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: "Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse." Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En el evangelio nos encontramos una vez más con una escena pospascual que ya nos es común: los Apóstoles reunidos comentado los sucesos de los últimos días. Recordemos que en esta reunión,  están también los discípulos de Emaús que habían regresado a Jerusalén luego de haber reconocido a Jesús en el peregrino que los ilustraba y que luego compartió con ellos el pan.  En este ambiente de reunión se presenta Jesús y, a pesar de que estaban hablando de él, se asustan y hasta llegan a sentir miedo, porque creen que se trata de un fantasma. Los eventos de la Pasión no han podido ser asimilados suficientemente por los seguidores de Jesús. Todavía no logran establecer la relación entre el Jesús con quien ellos convivieron y el Jesús glorioso, y no logran tampoco abrir su conciencia a la misión que les espera.
Aclarar la imagen de Jesús es una exigencia para el discípulo de todos los tiempos, para la misma Iglesia y para cada uno de nosotros hoy. En nuestro contexto actual hay tantas y tan diversas imágenes de Jesús, que no deja de estar siempre latente el riesgo de confundirlo con un fantasma. He ahí el desafío para el evangelizador de hoy: clarificar su propia imagen de Jesús a fuerza de dejarse penetrar cada vez más por su palabra; por otra parte está el compromiso de ayudar a los hermanos a aclarar esas imágenes de Jesús.  Es un hecho, entonces, que aún después de resucitado, Jesús tiene que continuar con sus discípulos su proceso pedagógico y formativo. Ahora el Maestro tiene que instruir a sus discípulos sobre el impacto o el efecto que sobre ellos también ejerce la Resurrección.  Poco a poco los discípulos tendrán que asumir que a ellos les toca ser testigos de esta obra del Padre, pero a partir de la transformación de su propia existencia.  Las expectativas mesiánicas de los Apóstoles reducidas sólo al ámbito nacional, militar y político, siempre con característica triunfalistas, tienen que desaparecer de la mentalidad del grupo. No será fácil para estos rudos hombres re-hacer sus esquemas mentales, pero  no queda otro camino. El evento de la resurrección es antes que nada el evento de la renovación, comenzando por las convicciones personales. Este pasaje debe ser leído a la luz de la primera parte: la experiencia de los discípulos de Emaús.
Las instrucciones de Jesús basadas en la Escritura infunden confianza en el grupo; no se trata de un invento o de una interpretación caprichosa. Se trata de confirmar el cumplimiento de las promesas de Dios, pero al estilo de Dios, no al estilo de los humanos.  De alguna forma conviene insistir que el evento de la resurrección no afecta sólo al Resucitado, nos afecta como discípulos en la medida en que nos dejamos transformar para ponernos  en el camino de la misión. Nuestras comunidades cristianas están convencidas de la resurrección, sin embargo, nuestras actitudes prácticas todavía no logran ser traspasadas por ese acontecimiento.   Vivamos, renovémonos, dejémonos transformar por la Resurrección de Jesús.

ORACIÓN
Nos debatimos en una sociedad marcada por la injusticia social, la negación de la vida y la dignidad humana, Por favor que en este tiempo pascual, con la ayuda del Espíritu del Señor, quienes te seguimos podamos mostrar al mundo a Jesús resucitado y de qué  manera nos sigue transformando y resucitando con Él. Amén.


“Para dar testimonio del Resucitado, no hay que enseñar doctrinas sino contagiar de su experiencia”

Lunes 16 de Abril de 2018


“EN BUSCA DE JESÚS”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 6,8-15


No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Indujeron a unos que asegurasen: "Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios." Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: "Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés." Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel. Palabra del Señor

REFLEXIÓN
Hechos nos va haciendo un recorrido interesante del desarrollo de la primera comunidad cristiana. Y con el texto de hoy nos muestra que no sólo los apóstoles fueron protagonistas en la primera comunidad, porque hoy aparece uno de los diáconos recién ordenados, se trata de Esteban, dando testimonio de Cristo ante el pueblo y las autoridades, con la misma valentía y lucidez que Pedro y los demás apóstoles.
Esteban fue el primer mártir cristiano. Por lo que podemos leer, su manera de pensar y de hablar excitaba los ánimos, incluso de los judíos libertos, que se llamaban así porque, después de haber sido llevados como esclavos fuera de Palestina, habían sido liberados y devueltos, y que en principio se suponía que eran de un talante más abierto que los judíos de Jerusalén. Por eso tenían sinagoga propia. Pero aun a ellos les resulta inadmisible que Esteban, lleno del Espíritu, les muestre con su elocuencia cómo Jesús , el Resucitado, ha superado la ley y el Templo, y que sólo en él está la salvación. Por eso le acusan: “éste habla contra el Templo y contra las tradiciones que hemos recibido de Moisés”. Se cumple una vez más el anuncio que hizo Jesús a sus discípulos: cuando fueran llevados ante los tribunales, el Espíritu les sugeriría que tenían que decir.

Salmo responsorial: 118
R. / Dichoso el que camina en la voluntad del Señor.
Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus leyes;
tus preceptos son mi delicia,
tus decretos son mis consejeros. R.

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus leyes;
instrúyeme en el camino de tus decretos,
y meditaré tus maravillas. R.

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu voluntad;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo el más largo de todos, presenta la excelencia de la ley de Dios, entendida como la manifestación de la voluntad de Dios para el ser humano. Su cumplimiento le asegura el bienestar y la dicha. La urgencia de cumplir siempre la voluntad de Dios nace da la misma fe. Para nosotros se trata de “la ley perfecta del amor” que se encuentra en el Evangelio y se encarna en el seguimiento de Cristo.  


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 6,22-29

Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna
Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?" Jesús les contestó: "Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios." Ellos le preguntaron: "Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?" Respondió Jesús: "La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado." Palabra del Señor

REFLEXIÓN
En la vida cristiana hemos caído permanentemente en la tentación de confundir la necesidad con la fe. Esta es una verdadera traición a la vida cristiana. La fe para un discípulo de Jesús es hacer la voluntad del Padre y de manera  progresiva hacer el itinerario discipular hasta llegar a tener los mismos sentimientos de Cristo. Muchas veces seguimos a Jesús buscando solucionar un asunto de índole personal, necesidad o problema cotidiano. Jesús, en el relato evangélico, nos invita a trabajar por el alimento que perdura para la vida eterna, que es: “hacer la voluntad del Padre”. Pero ¿qué significa hacer la voluntad del Padre? De manera contundente hemos de decirlo: Hacer la voluntad del Padre es hacer el proceso de cristificación. Es decir, permitir que el Crucificado-Resucitado nazca, crezca, se desarrolle en nosotros y así poder parirlo y ofrecerlo al mundo desde y con nuestra propia vida. Revisemos nuestro seguimiento a Jesús. ¿Estamos dispuestos a hacer la voluntad del Padre en nuestra vida? ¿Somos conscientes de lo que significa vivir la hondura del cristianismo, en nuestra existencia?

ORACIÓN
Gracias Señor porque hoy tu Palabra nos lleva a reflexionar sobre el sentido de tu existencia desde el Padre Dios, quien nos amó primero y te envió para que nos volviéramos a reconciliar con Él. Por eso para ti es tan importante que sigamos no los signos externos, que no te busquemos solo por nuestras necesidades,  por “el alimento que no permanece”, sino por el que perdurará por siempre, por hacer tu voluntad en nuestras vidas. Ayúdanos Señor a no perder el norte en nuestra vida. Amén.


“Que no nos mueva el interés del pan material y/o la solución de problemas, para acercarnos a Dios”