martes, 1 de septiembre de 2015

Jueves 24 de Septiembre de 2015

Fiesta de Nuestra Señora de las Mercedes

“LA PRESENCIA DE DIOS EN EL PROYECTO DE VIDA”

PRIMERA LECTURA
AGEO 1,1-8

“Construid el Templo, para que pueda complacerme”
El año segundo del rey Darío, el mes sexto, el día primero, vino la palabra del Señor, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote: "Así dice el Señor de los ejércitos: Este pueblo anda diciendo: "Todavía no es tiempo de reconstruir el templo."" La palabra del Señor vino por medio del profeta Ageo: "¿De modo que es tiempo de vivir en casas revestidas de madera, mientras el templo está en ruinas? Pues ahora -dice el Señor de los ejércitos- meditad vuestra situación: sembrasteis mucho, y cosechasteis poco, comisteis sin saciaros, bebisteis sin apagar la sed, os vestisteis sin abrigaros, y el que trabaja a sueldo recibe la paga en bolsa rota. Así dice el Señor: Meditad en vuestra situación: subid al monte, traed maderos, construid el templo, para que pueda complacerme y mostrar mi gloria -dice el Señor-." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Todo sucedió en el siglo sexto antes de Cristo. A principios de este siglo, un rey llamado Nabucodonosor, rey de los caldeos, destruyó Jerusalén y desterró a los judíos. Unos setenta años después, todavía dentro del siglo sexto antes de Cristo, los reyes: Ciro, Darío, Artajerjes, fueron instrumentos de Dios para que los judíos pudieran regresar a su tierra. Pero no todo estaba en volver simplemente a una tierra, a unos ganados y a unos sembrados. Y es aquí donde entra la palabra de Ageo. Este hombre santo le recuerda al pueblo de Dios, podemos decir, les recuerda los derechos de Dios, y les recuerda que cuando Dios está en primer lugar, las bendiciones fluyen; en cambio, cuando nos preocupamos primero de nuestras cosas, entonces se cumple lo que dice el mismo Ageo: "Sembramos mucho y cosechamos poco" "nos esforzamos mucho y obtenemos poco". Son palabras milenarias, y sin embargo nos hablan directo al corazón. Pueden servir para describir un poco de esa ansiedad y vacío que persiguen a tantas vidas.
"Nunca el género humano tuvo a disposición suya tantas riquezas, tantas posibilidades y tanto poder económico. Sin embargo, una gran parte de la humanidad sufre aún hambre y miseria, mientras inmensas multitudes no saben leer ni escribir. Nunca como hoy ha tenido el hombre sentido tan agudo de su libertad, mas al mismo tiempo surgen nuevas formas de esclavitud social y psíquica. Pareciera que Ageo se estuviera dirigiendo a nuestra actual sociedad, en la cual se da prelación a lo material y pasajero, y se deja de lado la construcción de verdaderos valores humanos y espirituales. No negamos que la prosperidad económica sea importante, que los adelantes científicos y técnicos mejoren, muchas veces, la calidad de vida del ser humano. Lo que si creemos es que aquellas cosas no son lo principal en la vida de una persona o de una comunidad.
SALMO RESPONSORIAL 149
R. /El Señor ama a su pueblo.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Invitación universal a la alabanza con acompañamiento de música y de danzas. El salterio concluye con una invitación a la alabanza a Dios. La oración no se reduce a pedir dones, sino que tiene que ser sobre todo reconocimiento del amor y del poder divino.      


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9,7-9

“A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?”

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía: "A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?" Y tenía ganas de ver a Jesús. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El desconcierto de Herodes Antipas ante la misteriosa figura de Jesús de Nazaret nos prepara para la pregunta crucial que éste hará a sus discípulos en el relato de la confesión de Pedro: “¿quién dice la gente que soy yo?” (Lc 9,18). Ciertamente, la identidad de Jesús no estaba clara para nadie. Unos pensaban que se trataba de Juan el Bautista resucitado, noticia que debía causar terror en Herodes, sabiendo que él mismo lo había mandado decapitar por cuestionar su concubinato con Herodías, la mujer de su hermano. Para otros, Jesús representa lo mejor de la tradición profética, especialmente la figura de Elías. Herodes no parece arrepentido de lo que hizo; más bien está preocupado de que tal misterioso personaje, al igual que los profetas y que Juan, le cante la verdad, o lo que es lo mismo, se convierta en la conciencia crítica de su gobierno y del sistema político, económico y religioso imperante en Israel y en Roma. Para Herodes, y en general para los que tienen hoy el poder de dominio en el mundo, la verdad es un enemigo temible; en cambio, para los cristianos la verdad es una opción de vida y de libertad.

ORACIÓN
Señor el templo que quieres restaurar para que puedas habitar en él, es la vida de todo ser humano que apartado de Ti comete tantas equivocaciones, pero que muy en su interior siente la curiosidad de saber de ti. Si Dios, porque eres la esencia de nuestra existencia. Solo necesitamos recibirte y dejar que camines a nuestro lado, haciéndonos personas que luchan por un mundo donde prevalezca el amor liberador que nos permita al final de este paso volver a ti plenamente. Amén.

“La Madre del Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el  misterio de su amor” (Papa Francisco)


Viernes 25 de Septiembre de 2015


“PARA LLEGAR A LA GLORIA HAY QUE PASAR POR EL SUFRIMIENTO”

PRIMERA LECTURA
Ageo 1,15b. -2,9
“Todavía un poco más, y llenaré de gloria este templo”

El año segundo del reinado de Darío, el día veintiuno del séptimo mes, vino la palabra del Señor por medio del profeta Ageo: "Di a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote, y al resto del pueblo: "¿Quién entre vosotros vive todavía, de los que vieron este templo en su esplendor primitivo? ¿Y qué veis vosotros ahora? ¿No es como si no existiese ante vuestros ojos? ¡Ánimo!, Zorobabel -oráculo del Señor-; ¡Ánimo!, Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote; ¡Ánimo!, pueblo entero -oráculo del Señor-, a la obra, que yo estoy con vosotros -oráculo del Señor de los ejércitos-. La palabra pactada con vosotros cuando salíais de Egipto, y mi espíritu habitan con vosotros: no temáis. Así dice el Señor de los ejércitos: Todavía un poco más, y agitaré cielo y tierra, mar y continentes. Pondré en movimiento los pueblos; vendrán las riquezas de todo el mundo, y llenaré de gloria este templo -dice el Señor de los ejércitos-. Mía es la plata y mío es el oro -dice el Señor de los ejércitos-. La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero -dice el Señor de los ejércitos-; y en este sitio daré la paz -oráculo del Señor de los ejércitos-." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El profeta Ageo sigue animando a su pueblo en la reconstrucción del Templo, recordándoles que Dios les ha estado siempre cercano. Más aún les promete que el futuro todavía será mejor que el pasado.  En nuestra vida, y en especialmente en nuestra vida de discípulos, son muchos los proyectos inconclusos, los trabajos frustrados y los sueños olvidados. La desafiante y dura realidad que nos aborda en determinados momentos de la vida y los pronósticos de tantos predicadores de calamidades, tienden a conducirnos por el camino del sinsentido y de la pereza y a llenarnos de excusas para no poner manos a la obra en la tarea de la evangelización y de la construcción de una sociedad mejor. Por eso las palabras alentadoras del profeta resuenan con toda su actualidad para nosotros hoy. La iglesia de Jesús tiene futuro, pues es su Espíritu mismo el que la sigue inspirando y animando en el devenir de la historia. Que nunca sea excusa para nuestra pereza, ni para darnos por vencidos, la situación del mundo, por decadente que nos parezca. Cuanto más ruinoso esté, más urgente y necesitado estará el mundo de nuestro trabajo.

SALMO RESPONSORIAL 42
R. / Espera en Dios, que volverás a alabarlo: "Salud de mi rostro, Dios mío."
Hazme justicia, oh Dios, defiende mi causa
contra gente sin piedad,
sálvame del hombre traidor y malvado. R.

Tú eres mi Dios y protector,
¿por qué me rechazas?,
¿por qué voy andando sombrío,
hostigado por mi enemigo? R.

Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R.

Que yo me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El poeta lejos de Jerusalén expresa la nostalgia de otros tiempos y el deseo de regresar a la ciudad para poder entrar  la presencia de Dios. Todo ser humano puede repetir con San Agustín: “Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”. El anhelo de ver a Dios solo será saciado en nuestra patria definitiva.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9,18-22

“Tú eres el Mesías de Dios. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho”
Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas." Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Pedro tomó la palabra y dijo: "El Mesías de Dios." Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Ahora encontramos a Jesús en una actitud especial, que se hará constante conforme se acercan a Jerusalén: la intimidad con Dios. La oración profunda y contemplativa el maestro Jesús la enseña a sus discípulos en la práctica. Sus seguidores fueron testigos de la experiencia fuerte de oración de Jesús. Dios Padre era su fuerza; hacer la voluntad del Padre su compromiso. Después de que Herodes deseara verlo, Jesús se retira a orar; los discípulos se acercan y él aprovecha la oportunidad para preguntarles sobre su propia identidad; quiere sondear cuánto han comprendido sus discípulos sobre él. El interrogante señala en doble dirección: primero pregunta sobre qué piensa sobre él la multitud que le sigue; la respuesta es la misma dada anteriormente a Herodes: unos dicen que Juan Bautista, otros que Elías o un antiguo profeta.

Una vez escuchada la respuesta, se dirige directamente a sus discípulos para saber su pensamiento e impresiones sobre él. Pedro entonces toma la palabra en nombre del grupo y responde con lo que la tradición ha llamado la “profesión de fe ”: “Tú eres el Mesías de Dios”,

Pero seguro en su mente estaba la idea, originada también en el Antiguo Testamento, de un Mesías nacionalista que encabezaría una rebelión militar contra Roma para restaurar el reino de David. El mesianismo de Jesús, por el contrario, es universal; su arma más poderosa es la Palabra; sus destinatarios preferentes son los pobres y excluidos; su objetivo es el anuncio de un reino que “no es de este mundo” (Jn 18,36); su metodología apunta a trabajar la conciencia de las personas para lograr los cambios sociales que conduzcan a un mundo nuevo, y por fidelidad al proyecto del Padre y amor a la humanidad no rehúye ni el sufrimiento ni la muerte. Nuestra misión es continuar la obra de construcción de ese reino, fieles a los objetivos y métodos del Maestro. ¿Actuamos realmente en esa forma?

ORACIÓN 
Señor tu Palabra es como aceite sobre nuestras  heridas, es el agua en el desierto y el calor en el invierno, es la voz que nos  habla en la mañana. Es nuestro consejo cada día y en las pruebas quien nos guía. Podríamos estar perdidos(as) como náufragos en el mar o como niños sin su hogar,  y aún perderlo todo hasta el aliento, pero sabemos que tu Palabra siempre nos sostendrá. Gracias amado Dios. Amén    


“La señal adecuada de que somos cristianos, no es la de la cultura del bienestar, sino de la de quienes acompañan a Jesús hasta la cruz, con la capacidad de soportar las humillaciones”

Sábado 26 de Septiembre de 2015

“CON CRISTO RESUCITADO EL MIEDO DESAPARECE”

PRIMERA LECTURA
ZACARÍAS 2,5-9.14-15ª

“Yo vengo a habitar dentro de ti”

Alcé la vista y vi a un hombre con un cordel de medir. Pregunté: "¿Adónde vas?" Me contestó: "A medir Jerusalén, para comprobar su anchura y longitud." Entonces se adelantó el ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, diciéndole: "Corre a decirle a aquel muchacho: "Por la multitud de hombres y ganados que habrá, Jerusalén será ciudad abierta; yo la rodearé como muralla de fuego y mi gloria estará en medio de ella -oráculo del Señor-."" "Alégrate y goza, hija de Sión, que yo vengo a habitar dentro de ti -oráculo del Señor-. Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos, y serán pueblo mío, y habitaré en medio de ti."  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
"El libro de Zacarías consta de dos partes claramente diferenciadas. La primera comienza con una exhortación profética al arrepentimiento y a la conversión (1,2–6), y continúa con una serie de visiones simbólicas. El Señor está representado por un ángel intérprete, que da explicaciones, hace preguntas o responde a los interrogantes que le plantea el profeta. Los temas que más se destacan son el amor y la compasión del Señor hacia Jerusalén(1,14.16), la humillación de las naciones opresoras que dispersaron a Judá (1,21;2,4), la eliminación de toda maldad y de todo pecado en el pueblo de Dios (5,4.8) y la esperanza mesiánica. El profeta dedica también atención especial a la reconstrucción del templo, y describe con entusiasmo el futuro esplendor de la ciudad santa: Jerusalén será una ciudad abierta, que no necesitará la protección de una muralla, porque la gloria del Señor habitará en medio de ella". El gran paso adelante que nos trae Zacarías en el texto de hoy es que la alegría de la reconstrucción de Jerusalén, posterior al destierro, aquí está unida al gozo de ver cómo el pueblo de Dios se extiende mucho más allá, más allá del pueblo de Israel: "muchas naciones se unirán al Señor", fruto de la benevolencia de Dios.
Es una invitación también al optimismo. Nos recuerda que la iglesia ha de ser abierta, universal, orgullosa de la variedad de sus pueblos, culturas y procedencias. Una iglesia que sabe que su mejor riqueza es Dios mismo.

SALMO: INTERLECCIONAL: JEREMÍAS 31,10-13
R. / El Señor nos guardará como pastor a su rebaño.
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
"El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño." R.

"Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte."
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO 
El género literario de este cantico es el de la  profecía de la consolación: la restauración consistirá en la reunificación de las diferentes tribus y en la nueva alianza, que Dios escribirá en el corazón del hombre y no ya en las tablas de piedra.
LECTURA DEL EVANELIO
LUCAS 9,43B-45

“Al Hijo del hombre lo van a entregar. Les daba miedo preguntarle sobre el asunto”

En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: "Meteos bien esto en la cabeza: al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres." Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro que no cogían el sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La actitud que asumen los discípulos frente al segundo anuncio de la Pasión se resume en incomprensión y miedo. No comprenden las palabras de Jesús, porque perciben su persona como una opción de poder nacionalista y militar capaz de aniquilar a los enemigos de Israel, y no como una opción de poder desde el amor, la conciencia crítica y el compromiso con los más débiles. Hay que reconocer que para los discípulos era difícil entender el significado de la cruz sin haber vivido todavía el acontecimiento de la Resurrección. Además, tenían miedo de preguntarle. ¿Miedo a qué? Tal vez a tener que asumir el mismo camino del Maestro. Recordemos que en el relato de la Transfiguración Pedro le propone a Jesús quedarse a vivir en la montaña, para evitar así el viaje a Jerusalén, lugar de la Pasión. La incomprensión y el miedo hacen que muchos cristianos se acuerden de Jesús sólo en los momentos de las urgencias personales, pero se olviden y alejen en la abundancia o cuando son convocados a unir esfuerzos cristianos frente a los falsos profetas que manipulan a la gente con la ilusión del poder, el dinero fácil, la intolerancia, la violencia, la corrupción, la indiferencia....

ORACIÓN
Jesús, cuando permitimos que vivas en medio de la comunidad y de cada uno(a) de quienes la conformamos,  nuestro corazón puede ver y comprender lo bello, bueno y misericordioso que eres. Al revelarnos tu propuesta de amor por los necesitados, abatidos y atacados por un sistema injusto, y de cambio de vida basada en tu Palabra, nos haces entender el  sentido de tu muerte y resurrección. Por eso podemos afirmar que eres Padre y Madre, Amigo, Maestro, Pastor, Liberador y mucho más. Amén.    

“Caminemos siempre buscando a Dios, atentos(as), incansables y valientes”

Domingo 27 de Septiembre de 2015


“PROFETIZAR ES CONSTRUIR UN MUNDO SEGÚN EL QUERER DE DIOS”

Una clave de comprensión para las lecturas de este domingo: «Nadie puede ser excluido del servicio que se realiza en nombre de Dios». En medio de las tradiciones del pueblo israelita por el desierto, el libro de los Números nos presenta el relato del «reparto» del espíritu de Moisés, entre setenta miembros del pueblo. La intención es que Moisés no tenga que llevar la carga solo. Con esta decisión de Yavé, la responsabilidad queda repartida: cada uno de quienes han recibido «parte» del espíritu que estaba en Moisés debería ser profeta en el pueblo.

PRIMERA LECTURA

¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá todo el pueblo fuera profeta! 
En aquellos días, el Señor bajó en la nube, habló con Moisés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. Al posarse sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar enseguida. Habían quedado en el campamento dos del grupo, llamados Eldad y Medad. Aunque estaban en la lista, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó sobre ellos, y se pusieron a profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a contárselo a Moisés: "Eldad y Medad están profetizando en el campamento." Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino: "Señor mío, Moisés, prohíbeselo." Moisés le respondió: "¿Estás celoso de mí?"?¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El capítulo 11 del libro de los Números nos da cuenta de las etapas de la marcha por el desierto; la narración se centra en una dificultad que tiene el pueblo: llevan varios meses comiendo maná y ya se encuentran hastiados: «tenemos el alma seca» (v. 6), «no vemos más que maná» (v. 6b), y con esto viene la tentación de añorar el tiempo de abundancia de comida en Egipto. Por aquí podemos intuir la grave dificultad en que se halla Moisés, ¿cómo hacer para que el pueblo no siga pensando en Egipto? El desierto es el gran desafío. Detrás está Egipto, con su abundancia, pero también con su esclavitud. Hacia delante está la promesa de una tierra, una libertad, una vida digna, pero que hay que conquistar a precio de privaciones, sacrificios, esfuerzos. El relato causa admiración porque Yavé monta en cólera... Es un recurso literario para introducir la preocupación de Moisés, que se expresa en una bella oración de intercesión por el pueblo. La solución que plantea Yavé es la adecuada: reunir setenta representantes del pueblo para repartir entre ellos el espíritu que estaba en Moisés; de esa manera la dirección, orientación y concientización del pueblo sería obligación de muchos y no sólo de Moisés. El espíritu que se dona a todas estas personas viene a ser, entonces, profético; es decir, está en función de profetizar. Hay que asumir que esta actividad profética está orientada a ayudar al pueblo a tomar más y más conciencia del plan de Dios con ellos, a entender lo que hay realmente detrás: Egipto y su abundancia de comida pero con su esclavitud que es lo contrario al plan divino, y lo que está por delante: un desierto inevitable, desafiante, mortal, pero al fin y al cabo, un medio que es necesario asumir para poder llegar a la tierra de la libertad, tierra de promisión. A cualquier persona del pueblo que, entendiendo las cosas así, «catequizara» a sus hermanos en este sentido había que verlo como profeta «autorizado» no porque hubiera estado necesariamente en la tienda del encuentro, sino por estar en comunión con el ideal de Yavé.
Ese parece ser el caso de Eldad y Medad. Ellos no estuvieron en el momento del reparto del espíritu y sin embargo estaban profetizando. Viene la reacción de Josué, el mismo que más tarde se encargará de guiar a su pueblo en los trabajos de conquista y ocupación de la tierra prometida. Josué no entiende todavía que todo el que influya de manera positiva en la conciencia del ser hermano, debe ser considerado profeta, y por eso aconseja a Moisés que lo prohíba (v. 28). Por su parte, Moisés ha captado muy bien que en el trabajo de liberación del pueblo, todos y todas tienen una gran tarea, y responde a Josué con palabras aparentemente duras, pero que en definitiva buscan también abrir la conciencia de su ayudante: «ojalá todo el pueblo fuera profeta» (v. 29); ojalá cada uno asumiera con verdadero empeño la tarea de concientizarse y concientizar a su semejante, a su prójimo, ¿no es eso justamente lo que Dios quiere y espera? A Josué pues, no le preocupaba mucho la necesidad de que cada miembro del pueblo tuviera una conciencia bien formada para continuar hacia adelante por el desierto; le preocupaba más defender lo «oficial», lo «autorizado» por Dios en la tienda del encuentro, es decir lo «instituido», la defensa de «los derechos de Dios».
SALMO RESPONSORIAL 18
R./ Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.

Aunque tu siervo vigila
para guardarlos con cuidado,
¿Quién conoce sus faltas?
Absuélveme de lo que se me oculta. R.

Preserva a tu siervo de la arrogancia,
para que no me domine:
así quedaré libre e inocente
del gran pecado. R

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo hace alabanza,  la revelación de Dios, primero en las obras de la creación y luego en la Ley, para terminar con una humilde oración. La revelación de Dios tiene su punto culminante en Jesús, Palabra definitiva de Dios, camino, verdad y vida.     


SEGUNDA LECTURA

Vuestra riqueza está corrompida. 
Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego. ¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final! El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Esta segunda lectura ejemplifica, lo que significa ejercer la profecía como una forma de desenmascarar y denunciar la injusticia. Con un lenguaje fuerte Santiago denuncia a los injustos haciéndoles ver el futuro que les espera por sus malas acciones, pero al mismo tiempo enviándoles un mensaje  para que cambie su conducta y caminen por la justicia, equidad y responsabilidad social. Es un mensaje siempre presente a la sociedad que pone por encima de todo el lucro y las ganancias. Santiago invita a la comunidad de Jerusalén sobre el desprendimiento de los bienes terrenales, recordemos que para los judíos la riquezas materiales son la verdadera bendición, mientras que para los cristianos es la búsqueda del amor de Dios que los lleva a ser solidarios y compartir sus bienes con todos los hermanos especialmente los más necesitados, sino es así, las riquezas materiales se pueden convertir en un obstáculo en la búsqueda del Reino de Dios, que puede llevar a la comunidad y a cada uno de sus miembros a una infelicidad o destrucción total; nos recuerda no aferrarse a los bienes materiales que son pasajeros, que son vulnerables que pueden corromper el corazón humano. Más bien Santiago invita a la comunidad a descubrir una riqueza mayor, que es Cristo Jesús Resucitado, su Palabra que no pasa de moda, que no se compra ni se vende.          
LECTURA DEL EVANGELIO
“El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Si tu mano te hace caer, córtatela”
En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros." Jesús respondió: "No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos la infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El evangelio de Marcos nos presenta para este domingo, una situación semejante a la de la primera lectura, con los discípulos de Jesús. Apenas transmitida por Jesús la lección sobre quién es el mayor (Mc 9,33-37), se produce un incidente que tiene que ver con la exclusividad de los miembros del grupo seguidor de Jesús. Juan le cuenta a Jesús que le han impedido a un hombre expulsar demonios en su nombre porque no se trataba de uno de los miembros del grupo (v. 38). No hay una pregunta, cómo hacer en casos semejantes, qué posición asumir, etc. La respuesta de Jesús es sabia, «nadie que obre un milagro en mi nombre puede después hablar mal de mí» (v. 39), y «el que no está contra nosotros, está con nosotros». En la tarea de construcción del reino nadie tiene la exclusiva. Tal vez los discípulos no tenían claro o no recordaban que su pertenencia al grupo de Jesús fue un don de pura gratuidad; ninguno de ellos presentó ante Jesús un concurso de méritos para ser elegido; fue Jesús quien se presentó ante ellos, se les atravesó a cada uno por su camino y los llamó, aun a sabiendas de que no eran ni los mejores ni lo más representativo de su sociedad. En ese sentido también otros y otras pueden seguir siendo llamados. En cada hombre y en cada mujer Dios ha sembrado las semillas del bien; cómo y cuándo esas semillas comienzan a germinar y dar frutos, eso es decisión de cada uno. A veces nos parecemos a Juan y al resto de discípulos, nos ponemos celosos de quienes sin pertenecer a la institución hacen obras mejores que las nuestras. Y sale inevitablemente la frase: «pero ése o ésa es de tal o cual religión, o de tal o cual grupo...». Anteponemos a la vocación universal de hacer el bien y a la práctica del amor, unos intereses mezquinos y unos criterios de autoridad y de exclusividad absolutamente rechazados por Jesús (cf. Mc 9,39)
El diálogo de Jesús con sus discípulos refleja la situación de la comunidad para la cual Marcos escribe su evangelio. Una comunidad quizás muy consciente de lo que eran las exclusiones, pero al mismo tiempo en peligro de ser exclusivista, con una excusa quizás aparentemente sana: «ser o no ser de los nuestros», «ser o no ser del camino», «estar o no estar en el proceso...»,frases que  pretendidamente intentan justificarse con la excusa de defender la «pureza» de la fe o del «orden» o, en definitiva, de «defender los derechos» de Dios. Pues bien, cuando se cae en el extremo de «defender» a Dios, o los «derechos» de Dios, lo que se logra en definitiva es minimizar a Dios, ponerlo en ridículo ante el mundo, y la consecuencia más inmediata, la que previó Jesús y quizás la que ya se veía en la primera comunidad, era la del escándalo a los más pequeños. A Jesús le preocupan los «pequeños», no sólo los menores de edad, sino los que apenas empiezan a intuir la dinámica del reino con la subsiguiente imagen de Dios que él propone.
Con todo, a través de los siglos, los peligros de la comunidad primitiva se convierten en hechos reales: cuántos creyentes promotores del bien, de la justicia y de la paz excluidos o en entredicho sólo porque «no eran de los nuestros», cuántos Josués y Juanes empeñados todavía en «defender» una pretendida exclusividad que, por supuesto, nadie posee, con lo cual lo único que logran es escandalizar cada vez más a muchos, haciéndoles creer que Dios es tan pequeño, que puede reducirse a los estrechos límites de un grupo o de una institución, aunque sus adeptos se cuenten por millares.  Si logramos tomar conciencia de que Dios es más grande que un grupo o una institución y que en ningún momento nuestra vocación es la de defender unos supuestos derechos de Dios, sino simplemente servir, ponernos en función de construir el Reino con y desde las múltiples posibilidades que ello implica dada la insondable riqueza del mismo espíritu, entonces jamás se nos ocurrirá pensar si éste o aquél es o no es «de los nuestros», sino mejor... ¡como cooperar más y mejor con aquél o aquélla que tan bien están luchando por construir aquí el Reino!

ORACIÓN
Señor Jesús tu que anunciaste, denunciaste y buscaste siempre la justicia, la paz y la promoción del ser humano desde el amor, hoy nos haces ver que nos has regalado múltiples dones, capacidades, bendiciones,  pero todo lo que hemos recibido de ti, nos enseñas es para compartirlo con nuestros hermanos para la construcción de tu proyecto de vida. Ayúdanos a hacerlo conforme a tu voluntad, sin creernos más que otros, ni  excluirlos, sino con una mente abierta como la tuya.   Amén   

“No perdamos la esperanza y los sueños de construir una civilización del amor, comenzando por la base de la sociedad, la Familia”

Lunes 28 de Septiembre de 2015

San Lorenzo Ruiz, San Wenceslao y compañeros mártires.

“SER SERVIDORES SEGÚN EL CORAZÓN DE CRISTO ”

PRIMERA LECTURA
ZACARÍAS 8,1-8

“Yo libertaré a mi pueblo del país de oriente y de occidente”
En aquellos días, vino la palabra del Señor de los ejércitos: "Así dice el Señor de los ejércitos: Siento gran celo por Sión, gran cólera en favor de ella. Así dice el Señor: Volveré a Sión y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén se llamará Ciudad Fiel, y el monte del Señor de los ejércitos, Monte Santo. Así dice el Señor de los ejércitos: De nuevo se sentarán en las calles de Jerusalén ancianos y ancianas, hombres que, de viejos, se apoyan en bastones. Las calles de Jerusalén se llenarán de muchachos y muchachas que jugarán en la calle. Así dice el Señor de los ejércitos: Si el resto del pueblo lo encuentra imposible aquel día, ¿será también imposible a mis ojos? -oráculo del Señor de los ejércitos-. Así dice el Señor de los ejércitos: Yo libertaré a mi pueblo del país de oriente y del país de occidente, y los traeré para que habiten en medio de Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios con verdad y con justicia."
REFLEXIÓN
La frase central de la primera lectura es esta: "Aunque esto les parezca imposible a los sobrevivientes de este pueblo, ¿acaso va a ser imposible para mí?"
La verdad es que los seres humanos sólo podemos imaginar el futuro como un modo de prolongación del pasado. Eso cuadra bien con nuestra capacidad de seres racionales pero ciertamente no cuadra con las razones de Dios, que a menudo trascienden nuestros estrechos marcos de referencia. La enseñanza básica de hoy es que el futuro no es sólo la consecuencia del pasado pues nuestro Dios es Creador y es Soberano. Creer en este Dios es creer que no hay medida que lo mida a Él. Tradicionalmente se llama "omnipotencia" a esa cualidad divina. Pero no debemos imaginar la omnipotencia como una prolongación o realización de nuestros deseos de poder. La omnipotencia no es una vara mágica con la que Dios se da gusto, o juega o adquiere lo que le hace falta, pues su alegría propia en nada está fuera de su ser, y él mismo de nada carece. Su omnipotencia es la expresión de lo que hemos dicho: es soberano, y su amor es tan grande como su sabiduría, que es tan grande como su poder.

SALMO RESPONSORIAL 101
R. / El Señor reconstruyó Sión, y apareció en su gloria.

Los gentiles temerán tu nombre,
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión,
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones. R.

Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte. R.

Los hijos de tus siervos vivirán seguros,
su linaje durará en tu presencia,
para anunciar en Sión el nombre del Señor,
y su alabanza en Jerusalén,
cuando se reúnan unánimes los pueblos
y los reyes para dar culto al Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Invocación a Dios en una grave enfermedad y lamentación por la situación de la ciudad en ruinas. En medio de tal situación se expresa la confianza en la acción salvadora de Dios. Nuestras calamidades personales y públicas nos ayudan a reconocer nuestra pequeñez y a poner la confianza en Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9,46-50
“El más pequeño de vosotros es el más importante”
En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante. Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: "El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí acoge al que me ha enviado. El más pequeño de vosotros es el más importante."
Juan tomó la palabra y dijo: "Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir." Jesús le respondió: "No se lo impidáis; el que no está contra vosotros, está a favor vuestro."
REFLEXIÓN
El evangelio de hoy recoge una escena que fue recogida en más de una versión en los textos que los evangelistas han hecho llegar a nosotros: Jesús presenta a un niño como ejemplo de lo que significa disponerse para el Reino, es decir, preparar el terreno para que Dios reine.

Sabemos que los niños del tiempo de Nuestro Señor tenían una vida bien diferente de la de los niños de ahora. En aquella época eran despreciados como gente que consume, pone problemas y no aporta mucho ni en conocimientos, ni en fuerza, ni en trabajo. Jesús toma como modelo a esos "descartados" para decir dos cosas. Primera, que recibir a un despreciado es recibir al mismo Jesús. Por lo mismo, el que busca ser "más" y para eso humilla a los que son "menos" jamás entenderá el Evangelio. En segundo lugar, nos enseña en dónde está la verdadera grandeza; quien descubre este "secreto" del Evangelio es realmente grande y trae los cambios verdaderamente grandes.

ORACIÓN
Señor hoy muy especialmente te damos gracias por ese apóstol tuyo que con sencillez y humildad  entregó  gran parte de su vida al estudio de la Biblia. Jerónimo, viviendo cerca de la cueva de Belén, donde tu naciste se dedicó a esta labor que tanto bien le hizo a las generaciones postreras, pues dio el gran paso para acercarnos al conocimiento y presencia del Dios de la vida, el amor, la paz y la justicia. Gracias por él y por todos los que a lo largo de la historia y en el presente nos animan en  nuestro caminar en Ti, desde la espiritualidad de la Casa Abierta. Amén

“Para entrar en sintonía con el Evangelio hay que tener cuidado de no acomodar el mensaje de Jesús según nuestras estructuras y formas de pensamiento”


Martes 29 de Septiembre de 2015

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

“DIOS ENVÍA MENSAJEROS QUE CUIDAN NUESTRA VIDA”

Hoy, la iglesia nos propone un paréntesis en la liturgia para celebrar a los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Creer en los ángeles es creer en la presencia trascendente de Dios en la historia. Detrás de cada persona y de cada suceso liberador, hay siempre un ángel, es decir, hay siempre una realidad divina trascendente.


PRIMERA LECTURA
DANIEL 7,9-10.13-14

“Miles y miles de ángeles le servían”
Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Esta lectura nos habla de una época de enfrentamiento cultural y religioso entre la cultura helenística y la cultura tradicional bíblica. El libro de Daniel quiere animar a sus contemporáneos a mantenerse firmes en la vivencia de la fe y a confiar en el Señor de la historia. Una época muy parecida a la nuestra, en la que intentamos vivir nuestra fe en un ambiente que no la considera significativa.
El autor nos presenta al “pueblo de los santos” bajo una figura humana (un hijo de hombre), que es elevada hasta la presencia de Dios. Esta comunidad fiel a la alianza en medio de las pruebas y de la cultura helenística que invitaba a la incredulidad, al rechazo a la fe, representada en ese Hijo de hombre, está llamada a participar de la trascendencia de Dios y a ser su testigo a lo largo de la historia humana. De la misma forma, nosotros somos llamados a ser testigos de Cristo, el verdadero Hijo del hombre, en medio de la sociedad que invita a dejar de lado a la fe.

SALMO RESPONSORIAL: 137
R./ Delante de los ángeles tañeré para ti.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R.

OREMOS CON EL SALMO  Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de acción de gracias a Dios y expresión de confianza en la protección divina. La invitación es a tener la certeza a que sabiéndose amados por Él aunque haya muchas dificultades, Él escucha y da la valentía para salir adelante, porque somos hechura de sus manos. Esa acción de gracias es universal; el mundo entero debe expresarle gratitud.   

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 1,47-51
“Verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre”

Cuando Jesús vio acercarse a Natanael, dijo:     --Aquí viene un verdadero israelita, en quien no hay engaño.
Natanael le preguntó:  --¿Cómo es que me conoces?
 Jesús le respondió: --Te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera.
 Natanael le dijo: --Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel!
 Jesús le contestó:  --¿Me crees solamente porque te he dicho que te vi debajo de la higuera? Pues vas a ver cosas más grandes que estas.
También dijo Jesús: --Les aseguro que ustedes verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

REFLEXIÓN
Los encuentros personales de Jesús con personas particulares, como es el caso de Natanael, llaman la atención desde varias dimensiones y por tanto nos ayudan a reforzar la idea central que desarrolla Jesús, la formación de sus discípulos para el Reino. La presencia de Natanael ante Jesús trae como resultado un gran elogio por parte del maestro: “Ahí tienen un israelita de verdad, sin falsedad”, Natanael, un tanto sorprendido, le pregunta a Jesús de qué le conoce. Y la repuesta de Jesús: “Antes de que Felipe te llamara, te vi”.
Natanael reconoce en Jesús al Hijo de Dios y éste, a su vez, reconoce en Natanael a un hombre apto para el Reino de Dios. Israelitas de verdad y sin falsedad, ellos serán la tierra fecunda donde los frutos del Reino crecerán. Juan nos presenta este pasaje evangélico en forma de diálogo directo. Jesús habla para Natanael y para todos los que han venido a escucharle. La confianza de Jesús en el discípulo y la profesión de fe del discípulo en Jesús son como dos caras de una misma moneda. Jesús propone este dinamismo nuevo antes del ingreso a la ciudad, donde ocurrirá su muerte.

ORACIÓN
Mi Dios y Padre, no te pedimos brillo ni triunfo, ni fama, ni gloria ni poder. Haz que acojamos en lo limitado de cada día, tu brisa, tu gracia, tu palabra, tu voluntad como un regalo maravilloso para poder vivir. Abre nuestros ojos y haznos sensibles a las necesidades de los hermanos que caminan junto a nosotros cansados, tristes y enfermos. Amén.


"Dios nos protege con sus ángeles y cuida nuestro camino, nuestra actitud es la de acorgerlos y agradecerle por ellos, sin cambiar su sentido bíblico original" 

Miércoles 30 de septiembre de 2015


“SEGUIR A JESÚS EXIGE DISPONIBILIDAD Y DESPRENDIMIENTO”

PRIMERA LECTURA
NEHEMÍAS 2,1-8

“Quiero reconstruir mi ciudad”

Yo era entonces copero del rey Artajerjes.  Y un día del mes de Nisán, en el año veinte de su reinado, mientras yo le servía vino, el rey me vio tan triste  que me preguntó:
--Te veo muy triste. ¿Qué te pasa? No pareces estar enfermo, así que has de tener algún problema.
En ese momento sentí un gran temor,  y le dije al rey:
 --¡Viva siempre Su Majestad! ¿Y cómo no he de verme triste, si la ciudad donde están las tumbas de mis padres se halla en ruinas y sus puertas han sido quemadas?
--¿Qué puedo hacer por ti? --preguntó el rey.
Entonces me encomendé al Dios del cielo,  y respondí al rey:
--Si a Su Majestad le parece bien, y si he alcanzado su favor, pido a Su Majestad que me mande a Judá, a la ciudad donde están enterrados mis padres, para que yo la reconstruya.
El rey, a cuyo lado estaba sentada la reina, me contestó:
--¿Cuánto tiempo durará tu viaje? ¿Cuándo volverás?
 Yo le indiqué la fecha, y él aceptó dejarme ir.  Además le dije que, si lo estimaba conveniente, se me diera una orden por escrito dirigida a los gobernadores al oeste del río Éufrates, para que me dejaran pasar libremente hasta llegar a Judá; y otra orden escrita para que Asaf, el guardabosques del rey, me diera madera para recubrir las puertas de la ciudadela del templo, así como para la muralla de la ciudad y para la casa donde yo tenía que vivir. Y el rey me lo concedió todo porque yo contaba con la bondadosa ayuda de mi Dios. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El sencillo relato de la primera lectura de hoy nos permite asomarnos al alma generosa y noble de un hombre que, desde su condición de laico, tuvo un papel no pequeño en las iniciativas de reconstrucción de Jerusalén después del destierro a Babilonia. Se llama Nehemías. Para apreciar qué riesgos y qué desprendimientos hubo de asumir el corazón de Nehemías, conviene recordar que la situación de los desterrados, si bien triste desde el punto de vista de la fe, no era ya desesperada, muchos de ellos habían establecido comunidades de mutua ayuda y pequeñas empresas de familia, y empezaban a prosperar, también económicamente, en los mercados más abiertos y nutridos del reino persa donde ahora se encontraban.
 Miremos a Nehemías, tenía muchas razones para quedarse tranquilo, tenía un puesto sobresaliente en la corte del rey: era el "copero mayor", un cargo de confianza;  el copero era el que mejor conocía los gustos del rey, y además, era el que protegía la vida del rey frente a envenenamientos siempre posibles.  Pero Nehemías  pone por encima su amor al Señor, su dolor por las ruinas de Jerusalén, como nos dice el salmo hoy:  "¡Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no te pongo, Jerusalén, por encima de mi propia alegría!" (Sal 137,6). Eso fue lo que hizo Nehemías: puso a Jerusalén por encima de su propia alegría! Estaba triste, teniendo aparentemente todas las razones para sentirse feliz; estaba desolado... porque Jerusalén estaba asolada y tomo la decisión de renunciar a su realidad, su comodidad y marchar a la reconstrucción.  Pidamos, pues nosotros, al Señor que nos regale la fidelidad y la audacia de Nehemías, para permanecer en la brecha, para no dar la espalda, para arriesgarnos y ser capaces de arriesgarlo todo por la gloria del Cristo, para desinstalarnos y salir a cumplir la misión.  
SALMO RESPONSORIAL: 136
R./ Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.

Junto a los canales de Babilonia
nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;
en los sauces de sus orillas
colgábamos nuestras cítaras. R.

Allí los que nos deportaron
nos invitaban a cantar;
nuestros opresores, a divertirlos:
"Cantadnos un cantar de Sión." R.

¡Cómo cantar un cántico del Señor
en tierra extranjera!
Si me olvido de ti, Jerusalén,
que se me paralice la mano derecha. R.

Que se me pegue la lengua al paladar
si no me acuerdo de ti,
si no pongo a Jerusalén
en la cumbre de mis alegrías. R.

OREMOS CON EL SALMO  Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Recuerdo de los tiempos del destierro, después de la destrucción de Jerusalén, y suplica a Dios para que castigue a los opresores. El amor a la comunidad de seguidores y seguidoras de Jesús debe hacernos solidarios con sus alegrías y sus penas.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9, 57-62

“Te seguiré adonde vayas”

 Mientras iban de camino, un hombre le dijo a Jesús:  --Señor, deseo seguirte a dondequiera que vayas.   Jesús le contestó:  --Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.   Jesús le dijo a otro. Sígueme.  Pero él respondió:   --Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.   Jesús le contestó:    --Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve y anuncia el reino de Dios.   Otro le dijo:  --Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de los de mi casa.   Jesús le contestó:   --El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás, no sirve para el reino de Dios.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Ahora que hemos leído detenidamente a Lucas desde el capítulo 5 hasta el fin del capítulo 9 comprendemos mejor por qué se ubica el texto del seguimiento radical a Jesús en este lugar del evangelio, o en esta parte del camino. La emoción que suscita la personalidad de Jesús conduce a expresiones como ésta: “Te seguiré a donde vayas”, y, si el lugar de destino es la muerte en el patíbulo, seguirá en pie la oferta.
La misión por el Reino de Dios es asumida ahora por quienes lo han seguido, escuchado y han asimilado sus enseñanzas. Ahora es Jesús quien ratifica su llamado a quienes lo siguen; quiere saber con quiénes cuenta hasta el final, pues con razón presiente que se irá quedando solo. La opción por el Reino amplía la familia y crea una nueva forma de lazos familiares y de fraternidad. El seguirle implica desapego, desprendimiento, por esta razón los operarios que aún añoran su antiguo estilo de vida familiar no son aptos para el Reino de Dios.
Jesús radicaliza su ministerio público, ahora va al corazón de cada uno de los que le siguen, allí radica la fuerza para asumir el reto que les espera.

ORACIÓN

Señor   te pedimos nos ayudes a ir prestos y ponernos en camino conforme a tu llamado, a darte prioridad en nuestra vida, a desinstalarnos y apartarnos de las situaciones confortables para saber mirar las preocupaciones de nuestros hermanos y trabajar con ellos para solucionarlas. Amén.

"A las personas que encuentra y que  quieren seguirlo les pone condiciones: saberse  desprender de los afectos humanos y no ceder a la nostalgia del pasado. (Papa Francisco)