miércoles, 1 de julio de 2015

Sábado 25 de Julio de 2015


Santiago apóstol


“EL MAYOR DE LOS PRIVILEGIOS ES SERVIR”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 4,33;5,12.27-33;12,2

“El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago”

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó: "¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre." Pedro y los apóstoles replicaron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen." Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En la fiesta hoy del discipulado del apóstol Santiago, la escena que nos presenta esta primera lectura es hermosa. La escuela o comunidad del médico Lucas que escribe y es el animador bíblico de esta comunidad, hace una clara distinción entre los hombres que ahora se enfrentan sin miedo al sanedrín y a aquellos que tenía miedo a la hora de la muerte de Jesús. El Espíritu que ahora habita a las discípulas y discípulos, es el Espíritu del Resucitado, que les hace valientes, sabios(as) y que les lleva más allá de toda lógica, capaces de hablar por encima de las voluntades humanas y de saber que la vida no nos puede ser arrebatada porque ella le pertenece solo a Dios. En este sentido el texto es claro en que dicha valentía no proviene de un hecho humano, sino de la experiencia con el Espíritu que ahora está dentro de ellos.
La promesa que se realizó el día de Pentecostés, ha transformado a estos hombres y mujeres; los ha hecho nacer a una vida o dimensión nueva: en la manera de pensar, en la manera de ver la realidad y el mundo, nueva en la manera de sentir, en la manera de hablar y nueva en la manera de actuar y enfrentar las situaciones de adversidad. Ya no están poseídos por el miedo a los poderosos, ni por la desazón de no encontrarle sentido a la vida. Dios les ha mostrado que en la muerte en cruz de su Hijo hay una invitación a toda la humanidad a optar por un estilo diferente de vida.


SALMO RESPONSORIAL: 125
R./  Entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor

Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
Seremos como los que sueñan.
 Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza. R.

Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres. R.

 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
Como los arroyos del Neguev.
 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Recuerdo de la alegría que  experimentó el pueblo al regresar del destierro e invocación de una nueva intervención divina en un nuevo peligro. La liberación de Israel seguirá siendo presagio y figura de la redención obrada por Cristo y esta será prenda de la liberación definitiva en la consumación del Reino de Dios.

SEGUNDA LECTURA
2CORINTIOS 4,7-15

“Llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús”

Hermanos: Este tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.

Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: "Creí, por eso hablé", también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
En esta misma celebración del apóstol Santiago, Pablo a la comunidad de Corinto manifiesta, no solo a sí mismo, sino a todos los miembros de la comunidad que somos una vasija de barro, pero que por dentro llevamos un tesoro muy grande, que es Jesucristo, salvación de Dios para toda la humanidad. Pablo, resume sus tareas apostólicas: “Nos aprietan, pero no nos aplastan, estamos apurados, pero no nos desesperamos”.  En todo nos sentimos unidos a Cristo. La comunidad se ha solidarizado con Cristo en los sufrimientos, con la esperanza de que también ella participará de su triunfo: “Quien resucitó al Señor Jesús también con Él nos resucitará a nosotros”.
El discípulo(a) misionero(a), es ante todo ministro(a) o servidor(a) de la comunidad y para ello debe prepararse sabiendo que parte de su equipaje misionero va a ser el sufrimiento por Cristo, siendo consciente de que lleva un tesoro en vasija de barro. Todos somos frágiles, por las enfermedades, dificultades que nos aprietan desde afuera y por la debilidad que sentimos dese adentro. Esto nos debe hacer humildes y realistas.  Como Pablo, debemos confiar en Dios, no dejándonos amilanar ni desilusionar por las dificultades y debilidades personales y comunitarias. Hoy él nos da un ejemplo magnífico de valentía y generosidad en medio de las tribulaciones, siguiendo de esta manea los pasos de Jesús, que se entregó totalmente para liberar a la humanidad del yugo que la oprimía.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 20,20-28

“Mi cáliz lo beberéis”

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella contestó: "Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda." Pero Jesús replicó: "No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?" Contestaron: "Lo somos." Él les dijo: "Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre." Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El texto evangélico lo podemos dividir en dos partes: la primera corresponde a los vv. 20-23 y en ellos encontramos la petición a Jesús de parte de la madre de los Zebedeos para que sus hijos se sienten uno a la derecha y el otro a la izquierda en el Reino. La segunda parte la encontramos en los vv. 24-28 los cuales presentan la reacción de los otros discípulos contra los dos hermanos y la actitud de Jesús frente a todos los discípulos.

La madre de los Zebedeos se acerca a Jesús con actitud reverente y suplica para pedirle “que sus hijos se sienten uno a la derecha, el otro a la izquierda, en su Reino". La petición es disonante en contraste con el programa que Jesús le ha ido trazando a sus discípulos mientras van subiendo a Jerusalén (20, 17-19); se pone una vez más en relieve la incomprensión del misterio de la cruz. Por otra parte, la suplica traduce una absoluta confianza en el poder de la palabra del maestro y en el próximo advenimiento de su Reino. Pero también expresa los problemas que se están dando al interior de la comunidad apostólica por los primeros puestos.  La respuesta de Jesús no está dirigida a la madre de los Zebedeos, sino a los doce discípulos; les dijo: “no saben lo que están pidiendo”. Con la pedagogía de quien reprende para enseñar, Jesús llama la atención sobre la falta de inteligencia de quienes estaban destinados por vocación a comprender los misterios del Reino de Dios. Luego Jesús les llama la atención sobre la capacidad de asumir su proyecto: ¿pueden beber el cáliz que yo voy a beber? La pregunta introduce el tema de fondo que Jesús les está proponiendo a sus discípulos: la comunión de destino entre el Mesías y sus seguidores, que caminan hacia Jerusalén, el lugar de la pasión, muerte y resurrección.

Los discípulos dicen que están en capacidad de asumir el cáliz, es decir, de correr la misma suerte del maestro, de entregar la propia vida; ellos están dispuestos a “com-padecer”, ser “crucificados” y “morir con Cristo”. Pero Jesús disimulando sus ilusiones presentes y pensando en la fidelidad a la hora de la verdad, les dice: “Mi cáliz, ciertamente, lo beberán, pero el sentarse a mi derecha o mi izquierda no me toca a mí concederlo; será para los que mi Padre tiene designados”.

ORACIÓN
Señor te damos gracias por todos aquellos que pasaron enfrentando toda dificultad con valentía, entrega y sabiduría, porque como discípulos(as) lograron reconocer y vivenciar el sentido de tu amor redentor, clavado en una cruz por decir la verdad y buscar la justicia e igualdad social. Te pedimos por favor que estos testimonios de vida y tu acción en nuestra vida nos anime para ser verdaderos servidores de tu amor. Amén


“Es necesario ir más allá del deber. Antes que te lo pidan, muéstrate dispuesto a dar la mano”

Domingo 26 de Julio de 2015


“DIOS NOS DA SUS BIENES EN ABUNDANCIA Y SIN LÍMITES”

PRIMERA LECTURA
2REYES 4,42-44

“Comerán y sobrará”
En aquellos días, uno de Baal-Salisá vino a traer al profeta Eliseo el pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano reciente en la alforja. Eliseo dijo: "Dáselos a la gente, que coman." El criado replicó: "¿Qué hago yo con esto para cien personas?" Eliseo insistió: "Dáselos a la gente, que coman. Porque así dice el Señor: Comerán y sobrará." Entonces el criado se los sirvió, comieron y sobró, como había dicho el Señor. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Hay un nexo evidente entre la primera lectura y el evangelio: en ambos casos se trata de multiplicación de panes. En esta primera lectura vemos, aunque parece que no van a alcanzar para tanta gente, al repartirlos alcanza y sobra. La fuerza de este pan es más de orden espiritual: basta un poco de pan compartido con gusto y con alegría, para sentir su fuerza y su energía.
Hay también otro nexo, más profundo: Eliseo es un profeta y Jesús, después de alimentar a la multitud es llamado "el profeta que tenía que venir al mundo."  Y hay todavía otro detalle en común: es la palabra de Eliseo la que hace el milagro, y por eso la repartición misma del pan es encomendada a un criado; de modo análogo, es la palabra de Jesús la que hace el milagro, y la repartición se encomienda a los apóstoles. Esta distancia entre la realización del milagro y la repartición material del alimento viene a subrayar en ambos casos que es el poder de la palabra, venida de Dios, quien realiza el prodigio, lo cual refluye sobre lo ya dicho: estamos ante gestos propios de profetas, cuyo ministerio propio es la predicación, la Palabra.
SALMO RESPONSORIAL: 144
R./Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.

Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano,
 y sacias de favores a todo viviente. R.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Salmo alfabético de alabanza al amor de Dios que se extiende a todas las criaturas. Conocido como "el Salmo de los Salmos," cuyos versos son parte de la liturgia judía y recitados tres veces al día. Presenta la plena revelación de Dios y su deseo respecto a su creación. Así también para los cristianos refleja que el reinado del Mesías es de amor, de paz y será eterno.
SEGUNDA LECTURA
EFESIOS 4,1-6

“Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo”
Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Este texto es una exhortación a la unidad. Pablo desde la prisión suplica a los Efesios que vivan de acuerdo con la vocación a la que han sido llamados y se esfuercen por mantener la unidad, ya que han recibido un mismo bautismo. El reconocimiento de la paternidad de Dios nos lleva a reconocer en los demás a nuestros hermanos. Una intachable conducta de vida corresponde a la vocación que han recibido los que antes eran gentiles. La vida digna del llamamiento a la esperanza se muestra en el hecho de que los miembros de la Iglesia guarden la unidad obrada por el Espíritu en el único cuerpo.
Se habla de la relación con la Iglesia y en la Iglesia como comunión que los abraza. La desintegración de la unidad es señal de desesperanza de los miembros de la Iglesia. Presupuestos internos para la unidad son: tener en más estima a los otros que a sí mismo, saber apreciar los dones que Dios ha dado a los demás, pensar y sentir unánimemente... Todo esto presupone apartarse de todas las formas de ambición. La humildad y la modestia desempeñan un gran papel donde hay amenaza contra la unidad. La mansedumbre, la apacibilidad, la dulzura son comportamientos con el prójimo que alejan toda clase de riñas, evitan la acritud y el sentimiento de superioridad. La paciencia es un rasgo esencial del amor, hace posible y salvaguarda la unidad de la paz.  El llamamiento que se hace a los que antes eran gentiles es un llamamiento hacia los otros, a respetar el espacio interno y externo, a permitirles que sean ellos mismos y a poderles apreciar en el amor. El Espíritu es el poder que crea y conserva la unidad y esta unidad es la que hay que guardar.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 6,1-15

“Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron”
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: "¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?" Lo decía para tentarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe contestó: "Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo." Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: "Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?" Jesús dijo: "Decid a la gente que se siente en el suelo." Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: "Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie." Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: "Éste sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo." Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Mucha gente acudía a escuchar a Jesús. A veces venían de lejos, y era lógico que vinieran preparados para pasar unos días. Venían atraídos por la fama de los milagros y señales que realizaba. Jesús aprovecha el momento para dar una lección a sus oyentes. Comienza preguntándole a Felipe que con qué comprarían panes para dar de comer a la multitud. Felipe le dice que no bastarían doscientos denarios. Andrés le dice que hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces, pero que eso no es nada para tanta gente. Es la misma pregunta que el criado le hace a Eliseo. Jesús enseña que la dinámica del Reino es el arte de compartir. Quizá todo el dinero del mundo no fuese suficiente para comprar el alimento necesario para los que pasan hambre... El problema no se soluciona comprando, el problema se soluciona compartiendo.
La dinámica del mundo capitalista es precisamente el dinero. Creemos que sin dinero nada se puede hacer y tratamos de convertirlo todo en dinero, no sólo los recursos naturales sino también los recursos humanos y los valores: el amor, la amistad, el servicio, la justicia, la fraternidad, la fe, etc. En el mundo capitalista nada se nos da gratuitamente, todo tiene su precio, todo se tasa y se comercializa. Se nos ha olvidado que la vida acontece por pura gratuidad, por puro don de Dios.  Jesús en esta multiplicación de los panes y de los peces parte de lo que la gente tiene en el momento. El milagro no es tanto la multiplicación del alimento, sino lo que ocurre en el interior de sus oyentes: se sintieron interpelados por la palabra de Jesús y, dejando a un lado el egoísmo, cada cual colocó lo poco que aún le quedaba, y se maravillaron después de que vieron que al alimento se multiplicó y sobró. Comprendieron entonces que si el pueblo pasaba hambre y necesidad, no era tanto por la situación de pobreza, sino por el egoísmo de los hombres y mujeres que conformados con lo que tenían, no les importaba que los demás pasaran necesidad. El gesto de compartir marca profundamente la vida de las  primeras comunidades que siguieron a Jesús. Compartir el pan se convierte en un gesto que prolonga y mantiene la vida, un gesto de pascua y de resurrección. Al partir el pan se descubre la presencia nueva del resucitado.
Si somos hijos de un mismo Padre como reconoce Pablo en la lectura que hemos hecho, no se entiende por qué tantos hombres y mujeres viven en extrema pobreza mientras unos cuantos viven en abundancia y no saben qué hacer con lo que tienen. En el mundo actual es mucho el dinero que se invierte en guerra, en viajes extraterrestres, en tratamientos para adelgazar. Los que tienen el capital crean condiciones cada vez más injustas y pretenden hacer más dinero, explotando los recursos que quedan, aunque destruyan todo y acaben con las condiciones de vida sobre la tierra. Ningún ser humano debiera morir de hambre, pues la tierra tiene suficiente para albergarnos a todos. Los cristianos no debemos olvidar el compartir: ésta es la clave para hacer realidad la fraternidad, para reconocernos hijos de un mismo Padre. Cuando se comparte con gusto y con alegría el alimento se multiplica y sobra. La multitud, al ver lo que Jesús ha hecho, intenta llevárselo para proclamarlo rey pero Jesús huye solo a la montaña.

ORACIÓN
Señor Jesús, que nuestra oración sea una conversación sencilla, humilde y amorosa con el Padre Dios, en tu Bendito nombre y no una lista de peticiones y demandas. Has que podamos superar aquellas oraciones y acciones que no nos conducen al verdadero servicio o ministerio que tu nos encomiendas. Amén.     

“Cuando hay verdadero  encuentro con Jesús se deja de ser más que un necesitado, un menesteroso de Él”



Lunes 27 de Julio de 2015


“EL VALOR DE COMUNICAR LA FE CON COMUNIDADES VIVAS Y DINÁMICAS”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 32,15-24.30-34

“Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro”

En aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas de la alianza en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada en las tablas. Al oír Josué el griterío del pueblo, dijo a Moisés: "Se oyen gritos de guerra en el campamento." Contestó él: "No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo." Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las tablas y las rompió al pie del monte. Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua, haciéndoselo beber a los israelitas. Moisés dijo a Aarón: "¿Qué te ha hecho este pueblo, para que nos acarreases tan enorme pecado?" Contestó Aarón: "No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso. Me dijeron: "Haznos un Dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado." Yo les dije: "Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé"; yo lo eché al fuego, y salió este becerro."
Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: "Habéis cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a expiar vuestro pecado." Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo: "Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo, haciéndose dioses de oro. Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro de tu registro." El Señor respondió: "Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije; mi ángel irá delante de ti; y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El relato de la adoración del becerro de oro nos recuerda la tendencia o mala fe “ver para creer” y la dificultad que esta postura representa para nuestro camino de fe. Siendo de capital importancia la dimensión espiritual, para todo hombre y mujer, las imágenes permiten crear cercanía e identificación con el objeto de nuestra fe, sin embargo hasta los más profundos símbolos que diseñemos serán capaces de abarcar las realidades divinas, de modo que si una imagen cualquiera se convierte en la única manera en la que alguien puede comprender la presencia de Dios en medio de la humanidad y adicionalmente reglamentamos los modos de acceder y relacionarnos con esta imagen, entonces estamos cometiendo idolatría. Hay  ocasiones en que los creyentes, sin obrar de mala fe, consienten en abandonarse a “representaciones”  que respondan a una necesidad concreta en un momento específico pero no profundizan a través de esa imagen en el Señor. Puede ser que también nosotros nos fabriquemos o hagamos ídolos a nuestro gusto, más permisivos, sin tantas exigencias.  O bien, nos hacemos una imagen de Dios o de Cristo, a nuestra medida que justifique nuestras acciones y nuestro modo de pensar.  
        
SALMO RESPONSORIAL: 105
R./. Dad gracias al Señor porque es bueno.

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
 de un toro que come hierba. R.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
 portentos junto al mar Rojo. R.

Dios hablaba ya de aniquilarlos;
 pero Moisés, su elegido,
 se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo es una alabanza al amor de Dios y reconocimiento de los pecadores del pueblo  desde el comienzo hasta una situación actual de miseria. Invocación a la misericordia de Dios. Al proclamar el amor de Dios, debemos al mismo tiempo reconoce nuestra miseria e infidelidad. Por eso en el “Padre nuestro” pedimos a diario perdón a Dios por nuestras faltas y que nos libre del mal.   
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,31-35

“El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas”
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: "El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas."
Les dijo otra parábola: "El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente." Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Tenemos hoy dos parábolas que contrastan enormemente, y por medio del contraste explican a la comunidad y a nosotros la fuerza y dinamismo que tiene el reino. Un inicio pequeño, ínfimo, casi imperceptible, tiene un final grande, deslumbrante y visible. Estas dos parábolas se complementan y nos dan dos dimensiones del reino de los Cielos: lo pequeño que se hace grande y es enormemente valorado por Jesús. Recordemos que “para ser grande hay que ser pequeño”; “si dieron a uno de estos pequeños...”; “cada vez que no lo hicieron con uno de estos pequeños...”; “gracias, Padre, porque revelaste esto a los sencillos y pequeños...”), y lo poco que llega a todos, valorando la capacidad de penetración y la gran transformación que algo tan poco genera en toda la masa.

El grupo de Jesús estaba compuesto por “pequeños” desde la perspectiva social de entonces, y además eran pocos. Las parábolas infunden en esa pequeña comunidad un ánimo y esperanza. Hoy nos deberían animar para seguir haciendo el trabajo del reino, aunque parezcamos ser cada vez más pocos y más pequeños.
  
ORACIÓN
Señor que comenzar este nuevo día sea una oportunidad para abrirnos a tener un nuevo encuentro de amor contigo. Ayúdanos Señor a apartarnos en este día de toda tentación y asechanza que pueda convertir nuestra vida en cizaña; más bien Señor desde esa quizás nuestra primera fe como la del granito de mostaza, queremos crecer integralmente, en las diferentes áreas de nuestra vida. Amén. 
“Las comunidades cristianas deben luchar contra el egoísmo, para ser siempre lugares de acogida, abiertas y constructivas”


Martes 28 de Julio de 2015


“EN LA AMISTAD DE DIOS SE REVELA EL MISTERIO DE LA VIDA HUMANA”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 33,7-11; 34,5b-9.28

“Que mi Señor vaya con nosotros”

Moisés tomó la tienda de campaña y la puso a cierta distancia fuera del campamento, y la llamó tienda del encuentro con Dios. Cuando alguien quería consultar al Señor, iba a la tienda, la cual estaba fuera del campamento. Y cuando Moisés iba a la tienda, toda la gente se levantaba y permanecía de pie a la entrada de su propia tienda de campaña, siguiendo a Moisés con la mirada hasta que este entraba en la tienda. En cuanto Moisés entraba en ella, la columna de nube bajaba y se detenía a la entrada de la tienda, mientras el Señor hablaba a Moisés. Y cuando la gente veía que la columna de nube se detenía a la entrada de la tienda, cada uno se arrodillaba a la entrada de su propia tienda en actitud de adoración.
Dios hablaba con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo, y después Moisés regresaba al campamento. Pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, nunca se apartaba del interior de la tienda.

Entonces el Señor bajó en una nube y estuvo allí con Moisés, y pronunció su propio nombre. Pasó delante de Moisés, diciendo en voz alta:
--¡El Señor! ¡El Señor! ¡Dios tierno y compasivo, paciente y grande en amor y verdad! Por mil generaciones se mantiene fiel en su amor y perdona la maldad, la rebeldía y el pecado; pero no deja sin castigo al culpable, sino que castiga la maldad de los padres en los hijos y en los nietos, en los bisnietos y en los tataranietos. Rápidamente Moisés se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y adoró al Señor diciendo:¡Señor! ¡Señor! Si en verdad me he ganado tu favor, acompáñanos. Esta gente es realmente muy terca, pero perdónanos nuestros pecados y maldad, y acéptanos como tu pueblo. Moisés se quedó allí con el Señor cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber. Allí escribió sobre las tablas las palabras de la alianza, es decir, los diez mandamientos. Palabra de Dios

REFLEXIÓN
Dos pasajes distintos aparecen en la lectura de hoy: el que se refiere a la “tienda del encuentro”, junto al campamento, y el diálogo de Moisés con Dios, en la montaña. Pero en los dos aparece algo claro: al pecado y la debilidad del pueblo responde, por una parte, Moisés con su solidaridad e intercesión, y sobre todo Dios, con su amor y su paciencia.

La tienda del encuentro o de la reunión, a las afueras del campamento que van montando a lo largo de su recorrido por el desierto, es un símbolo que Dios no los abandona. Se visibiliza de alguna manera en forma de nube y habla con Moisés, el mediador, “cara a cara”. Moisés es un hombre de intensa oración además un guía eficaz del pueblo. Si los israelitas apreciaban la cercanía de Dios en la tienda del encuentro, los cristianos estamos mucho más motivados para agradecer su presencia en todo momento de nuestra vida. Haremos bien en buscar momentos de silencio y de “encuentro” con Dios, de experiencia de oración ante Él. Debemos saber escapar del campamento de la actividad y tomar nuevo aliento en la cercanía de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 102
R. /  El Señor es compasivo y misericordioso.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.

No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas.
Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles. R.

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este himno de alabanza a Dios comienza en forma de diálogo entre el salmista y su propia alma  y luego continúa en el estilo propio de los himnos. Su tema es la infinita bondad del Señor, que se brinda incesantemente a los hombres, en especial a los débiles y a los oprimidos. La actitud de Dios hacia los pecadores no es la de un Juez inapelable, sino la de un padre bondadoso, que conoce a fondo la miseria del hombre. El poema concluye con una invitación a bendecir a Dios, dirigida a todo el universo.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13, 36-43

“El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre”

Jesús despidió entonces a la gente y entró en la casa, donde sus discípulos se le acercaron y le pidieron que les explicara la parábola de la mala hierba en el campo. Jesús les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino, y la mala hierba representa a los que son del maligno, y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La cosecha representa el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles. Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo. El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal. Los echarán en el horno encendido, y vendrán el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:
La interpretación de la parábola de la cizaña tiene como fin la comprensión, por parte de los discípulos y de la comunidad cristiana, de tener que vivir en un mundo donde el bien (la justicia) tiene que abrirse camino en constante confrontación con el mal. El campo donde el Hijo del hombre siembra la buena semilla es el mundo y toda su condición ambivalente, entre las luchas por la justicia y la violencia sistemática. En el mundo, el trigo y la cizaña crecen juntamente y entremezclados. En este sentido, el mal no sólo está en el mundo, sino también al interior de la comunidad eclesial. La comunidad dentro de sí lleva siempre algo de cizaña, de ahí que los seguidores de Jesús se sientan invitados a ser como la semilla buena y no como la mala hierba. Las personas, las instituciones y los sistemas que han optado por convertir este mundo en un escenario de muerte, de violencia y ambición irremediablemente están condenadas a vivir de acuerdo a su propia elección. Pero los que hemos asumido la tarea de hacer germinar el Reino estamos llamados a resolver el destino del mundo en la tierra fértil de la historia siendo peregrinos de una comunidad de relaciones alternativas.

ORACIÓN
Amado Dios de la vida, con la luz de tu Espíritu queremos mantener un diálogo verdadero contigo, en un clima de amistad, cara a cara, sintiendo tu presencia, escuchado tu voz y descansando en ti. Alcanzando este grado de encuentro lograremos descubrir el sentido a nuestra existencia y las respuestas acertadas a nuestras inquietudes y necesidades. Ayúdanos, por favor,  para que así sea. Amén.

“Tus brazos son lo suficientemente largos para abrazar a un enfermo o a un solitario sediento de tu amor fraterno”


Miércoles 29 de Julio de 2015


Santa Marta

“LA FE EN JESÚS DA SENTIDO A LA RESURRECCIÓN”

“PRIMERA LECTURA
1RA CARTA JUAN 4, 7-16

"El amor, señal de nuestra comunión con Dios"

Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Dios mostró su amor hacia nosotros al enviar a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él. El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.
Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros. A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros. La prueba de que nosotros vivimos en Dios y de que él vive en nosotros, es que nos ha dado su Espíritu. Y nosotros mismos hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para salvar al mundo. Cualquiera que reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, vive en Dios y Dios en él. Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El tema del texto de la carta de Juan que leemos hoy es el amor fraterno; pues Juan no pierde de vista un momento la situación de la comunidad cristiana. Por eso se refiere concretamente a este amor, lo cual no excluye, sin embargo, la necesidad de amar a todos aunque no sean cristianos.
El amor, que debe ser el fundamento de toda comunidad cristiana y de todo cristiano, su distintivo, procede de Dios, y no debe confundirse con aquel amor con que pueden amarse los hombres en el mundo. Los que aman como Dios ama son Hijos de Dios, vienen de Dios, lo mismo que el amor que en ellos se manifiesta. Pero el que no ama de esa manera no tiene nada en común con Dios y tampoco puede conocerlo. El conocimiento de Dios es inseparable del amor que viene de Dios.

En Jesucristo, Dios nos da la prueba definitiva de su amor. Así, nos muestra que el amor no es sólo una propiedad más entre otras propiedades divinas, sino la misma esencia de Dios; pues nos da lo mejor que tiene y nos lo da sin reservas, nos da a su “Hijo único”. Y el amor que viene de Dios y se manifiesta plenamente en Jesucristo es amor desinteresado. Por lo tanto, el amor de Dios no es la respuesta al amor que los hombres ya le teníamos, sino el principio del amor que debemos tenernos los unos a los otros.

SALMO RESPONSORIAL: 33
R./ Bendigo al Señor en todo momento.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
 Gustad y ved qué bueno es el Señor,
 dichoso el que se acoge a él. R:

Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que le temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Himno de alabanza a Yahvé por su palabra creadora y su dominio de la historia.
El plan de Dios es un plan de salvación que no pueden frustrar los planes humanos adversos; que incorpora en su realización las acciones de los hombres, conocidos por Dios. La confianza, como enlace del hombre con el plan de Dios, se convierte en factor histórico activo, para encarnarse en la historia de la salvación.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 11, 19-27

“El que cree en mí, aunque muera, vivirá”

Y muchos de los judíos habían ido a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirlo; pero María se quedó en la casa. Marta le dijo a Jesús: --Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aún ahora Dios te dará todo lo que le pidas.
Jesús le contestó: --Tu hermano volverá a vivir.
Marta le dijo: --Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muertos resuciten, en el día último.
Jesús le dijo entonces: --Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?
Ella le dijo:--Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo. Palabra de Dios

REFLEXIÓN:
Martha de Betania brilla en el evangelio de hoy con el resplandor de una fe vigorosa y firme de confianza en el Señor. Tomemos sus propias palabras, y admiremos el don de la fe, concedido por el Único que puede darla. "Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas". Así habla Martha. Está segura del poder de Jesús, y esa certeza no queda destruida ni siquiera por el hecho aparentemente irreversible de la muerte.

Este encuentro de Jesús con Marta tiene también como sentido profundo el reconocimiento de Aquél como Señor de la resurrección y dador de vida. Para acceder a este reconocimiento se hace necesario creer en Jesús y en la promesa de la resurrección. El contenido de la confesión de fe de Marta consiste en la declaración de Jesús como Mesías y que su poder procede de Dios. Aunque Marta expresa la expectativa de la multitud de manera muy personal, si hubieras estado aquí (v. 21), ella se distingue del falso mesianismo de la multitud que queda maravillada sólo por las obras “extraordinarias de Jesús”. Ante la afirmación de Jesús de que Lázaro resucitará (v. 23), la respuesta de ella es una afirmación de fe en la resurrección en el tiempo final de los muertos. Al final, la declaración de Jesús como resurrección y vida termina con una pregunta vigente para los seguidores de Jesús hoy: ¿Creen esto? (v. 26b) La respuesta de Marta es una profesión de fe: “Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo” (v. 27). Esta confesión es el mensaje fundamental de todo el encuentro. Y hoy tú en tu experiencia personal ¿Crees tú esto?

ORACIÓN
Señor tu estadía en este mundo y tu resurrección nos llama a vivir en lo cotidiano ese amor que se manifiesta en el servicio desinteresado, en la esperanza y la certeza de un sistema de vida nuevo que comienza en el aquí y continúa hasta después del paso definitivo a tu presencia. Ayúdanos por favor a ejercerlo como Tú lo pides. Amén


“La muerte es solo un paso hacia la trascendencia, hacia la realización final de nuestra existencia”

Jueves 30 de Julio de 2015


“DIOS HABITA EN MEDIO DEL PUEBLO”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 40,16-21.34-38

“La nube cubrió la tienda del encuentro, y la gloria del Señor llenó el santuario”

En aquellos días, Moisés hizo todo ajustándose a lo que el Señor le había mandado. El día uno del mes primero del segundo año fue construido el santuario. Moisés construyó el santuario, colocó las basas, puso los tablones con sus trancas y plantó las columnas; montó la tienda sobre el santuario y puso la cubierta sobre la tienda; como el Señor se lo había ordenado a Moisés. Colocó el documento de la alianza en el arca, sujetó al arca los varales y la cubrió con la placa. Después la metió en el santuario y colocó la cortina de modo que tapase el arca de la alianza; como el Señor se lo había ordenado a Moisés.

Entonces la nube cubrió la tienda del encuentro, y la gloria del Señor llenó el santuario. Moisés no pudo entrar en la tienda del encuentro, porque la nube se había posado sobre ella, y la gloria del Señor llenaba el santuario. Cuando la nube se alzaba del santuario, los israelitas levantaban el campamento, en todas las etapas. Pero, cuando la nube no se alzaba, los israelitas esperaban hasta que se alzase. De día la nube del Señor se posaba sobre el santuario, y de noche el fuego, en todas sus etapas, a la vista de toda la casa de Israel. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Uno de los aspectos pedagógicos de nuestro acompañar a los israelitas a través del libro de Éxodo, en su peregrinar por el desierto es verlos obedecer e ir al ritmo de Dios. La nube misteriosa de la presencia divina no es un freno de incomprensión o de incapacidad para entender el plan divino: es más bien la guía maravillosa que marca un paso y que defiende el paso del pueblo de Dios.
Dios lo hace con una perspectiva esperanzadora: Dios está cercano a su pueblo, le acompaña en su camino a través del desierto. Moisés manda construir lo que aquí se llama “el santuario”, que no es todavía el Templo. Esta tienda, a veces envuelta en una nube misteriosa y otras veces por fuego, será el punto de referencia continuo de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Contiene el “Arca”, con el documento en que constan las cláusulas de la Alianza.
Se trata de una “tienda”, un abrigo frágil y confortable, que se desmonta a cada partida y se remonta a cada nueva etapa, porque el Dios de Israel es un Dios que “hace camino” con su pueblo. Es invisible…pero tiene en cuenta el deseo de “signos” y acepta que los hombres materialicen un lugar que simbolice su Presencia.

SALMO RESPONSORIAL: 83
R. / ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza;
caminan de baluarte en baluarte. R.

Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto puesto en boca de los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén y expresan la alegría del encuentro con el Señor. El templo definitivo donde Dios se hace presente ente los seres humanos es Cristo y la nueva Jerusalén es la Iglesia. Dios invita a todos los pueblos a dirigirse a ella.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,47-53

“Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran”

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí." Él les dijo: "Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo." Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Terminamos hoy el capítulo 13 de Mateo, el centro de su evangelio. La parábola nos habla del final y es como una voz de aliento y una exigencia para que se ponga en práctica todo lo que Jesús ha enseñado a la comunidad. Ese es el énfasis que le ha dado Mateo, pero nosotros podemos darle otro. Si ponemos atención al inicio de la parábola, la pesca es la acción del reino como oferta a todos. Es una red que recoge a toda clase de peces (recordemos el trigo y la cizaña); pero lo importante es cómo se vive y se llega al final.
Pero es lamentable que cuando aparece esta parábola en nuestra liturgia, muchos tenemos la tentación de centrarnos en las características “moralizantes” del final, y hacemos una predicación o catequesis “terrorista” usando el horno ardiente, el llanto y el rechinar de dientes. Pero la parábola en sí apenas dijo algo sobre la suerte que padecerán los que no fueron considerados aptos para el reino: “tiran lo que no sirve”, mientras que podríamos hacer una buena catequesis sobre las exigencias y las diversas formas que tenemos para ser “lo bueno que se recoge en canastas”. Subrayemos la esperanza que alienta la fidelidad a Jesús, y decidámonos a ser parte de la buena pesca del reino de Dios.

ORACIÓN
Gracias Señor porque nos has demostrado que no eres lejano a nosotros, sino que te haces tan cercano, caminas a nuestro lado como Amigo, Padre-Madre, Pastor y Guía. Ayúdanos por favor para responder a ese amor tuyo, necesitamos aprender a escucharte y a vivir de tal modo que nuestras acciones y conducta correspondan con la dignidad que nos das de ser tus discípulos y discípulas, tus cercanos(as) y parte de tu pueblo. Amén
“Una vida sin Dios no tiene sentido, pierde su norte y su razón de ser”


Viernes 31 de Julio de 2015


“COMO SER PERSONAS CREÍBLES”

PRIMERA LECTURA
LEVÍTICO 23,1.4-11.15-16.27.34b-37

“En las festividades del Señor os reuniréis en asamblea litúrgica”

El Señor habló a Moisés: "Estas son las festividades del Señor, las asambleas litúrgicas que convocaréis a su debido tiempo. El día catorce del primer mes, al atardecer, es la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes ázimos, dedicada al Señor. Comeréis panes ázimos durante siete días. El primer día, os reuniréis en asamblea litúrgica, y no haréis trabajo alguno. Los siete días ofreceréis oblaciones al Señor. Al séptimo, os volveréis a reunir en asamblea litúrgica, y no haréis trabajo alguno."

El Señor habló a Moisés: "Di a los israelitas: "Cuando entréis en la tierra que yo os voy a dar, y seguéis la mies, la primera gavilla se la llevaréis al sacerdote. Éste la agitará ritualmente en presencia del Señor, para que os sea aceptada; la agitará el sacerdote el día siguiente al sábado. Pasadas siete semanas completas, a contar desde el día siguiente al sábado, día en que lleváis la gavilla para la agitación ritual, hasta el día siguiente al séptimo sábado, es decir, a los cincuenta días, haréis una nueva ofrenda al Señor. El día diez del séptimo mes es el Día de la expiación. Os reuniréis en asamblea litúrgica, haréis penitencia y ofreceréis una oblación al Señor. El día quince del séptimo mes comienza la Fiesta de las tiendas, dedicada al Señor; y dura siete días. El día primero os reuniréis en asamblea litúrgica. No haréis trabajo alguno. Los siete días ofreceréis oblaciones al Señor. Al octavo, volveréis a reuniros en asamblea litúrgica y a ofrecer una oblación al Señor. Es día de reunión religiosa solemne. No haréis trabajo alguno. Éstas son las festividades del Señor en las que os reuniréis en asamblea litúrgica, y ofreceréis al Señor oblaciones, holocaustos y ofrendas, sacrificios de comunión y libaciones, según corresponde a cada día." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Recordamos seguramente que cuando Moisés se presentó ante faraón estaba encargado de decirle que los hebreos tenían que celebrar a Dios en el desierto. Como el rey egipcio no los dejó partir, finalmente el brazo poderoso del Señor arrancó a Israel de aquellas garras egipcias que tanto sabían de trabajo y tan poco de fiesta.
Porque hay que saber que hay orden de trabajar, pero también la fiesta es un mandato. El que no sabe alegrarse, el que no sabe compartir, el que no sabe agradecer, el que no sabe celebrar, ¿conocerá algo del Dios que da la vida, la libertad y la alegría?. Nadie espera, entonces, que la Iglesia enseña cómo divertirse, cómo celebrar, cómo descansar. Y la Iglesia misma, a veces, ni se lo cree; ¡pero es su deber! La verdad es que sin fiesta la vida es esclavitud, el tiempo es cadena, todo pan es sueldo y toda sonrisa una compra. Hoy esta primera lectura nos invita a tener un tiempo para parar, descansar,  alegrarnos, a celebrar y agradecer al Señor.


SALMO RESPONSORIAL: 80
R./ Aclamad a Dios, nuestra fuerza.

Acompañad, tocad los panderos,
las cítaras templadas y las arpas;
tocad la trompeta por la luna nueva,
por la luna llena, que es nuestra fiesta. R.

Porque es una ley de Israel,
un precepto del Dios de Jacob,
una norma establecida para José
al salir de Egipto. R.

"No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
La primera parte de este Salmo (vs. 2-6) es un preludio hímnico, que invita a celebrar jubilosamente una de las grandes fiestas anuales. La segunda (vs. 7-17) contiene un oráculo que el Señor dirige a Israel, en un tono de reproche y de promesa. En él, le recuerda sus beneficios y sus exigencias (vs. 9-11), lo amonesta por su obstinación (vs. 12-13) y le promete toda clase de bendiciones si escucha su Palabra (vs. 14-17). La fiesta cristiana también es un recuerdo de la historia de liberación y una constante invitación a ser fieles a Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,54-58

“¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?”

En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: "¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?" Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: "Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta." Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesús no fue el primer profeta en ser rechazado por sus compatriotas. Jeremías experimentó el rechazo de su pueblo natal y aún de su propia familia. Los residentes del pueblo donde Jesús creció lo conocían desde niño y habían estado relacionados con su familia. No podían creer su mensaje, no era posible que la salvación viniera desde un hombre con las manos encallecidas por su trabajo. Estaban ciegos. Jesús había ido a ellos como profeta, pero los profetas demandaban una respuesta a una verdad impopular. No prestaron atención al mensaje eterno porque no podían ver más allá del hombre demasiado familiar. Seguían preguntando por el hijo del carpintero porque su desconfianza nos les daba para comprender que Jesús era el Hijo de Dios. La actitud de los nazarenos simboliza la incredulidad de Israel frente a Jesús, y la sinagoga representa su ceguera religiosa. La incredulidad ciega a las personas a la verdad y hurta sus esperanzas. Este pueblo perdió al Mesías. – Bien vale preguntarnos: ¿Cuál es la medida de nuestra fe? ¿Estamos dejando de vivir los valores del Reino por culpa de nuestra incredulidad? Fortalezcamos nuestra fe. Dios podrá obrar en nuestras vidas si abrimos las puertas de nuestro corazón.

ORACIÓN
Señor, Tú como un Padre proveedor nos concedes los frutos materiales y espirituales que  necesitamos, por eso hoy también reconocemos tus dones y queremos acogerte y valorar todo lo que haces  sobre nuestra vida, en el mundo y en todo lo creado. Con gratitud y alegría en comunidad celebramos como tus discípulos(as), amigos(as) e hijos(as), tu gran amor .Amén

“A veces, basta una palabra, un momento de compañía para transformar en esperanza el horizonte sombrío de una vida”