sábado, 1 de septiembre de 2012

Martes 18 de Septiembre de 2012

“LA UNIDAD ES DON DE DIOS Y PUESTA EN COMÚN DE LOS TALENTOS RECIBIDOS”



PRIMERA LECTURA
1Corintios 12, 12-14. 27-31a

“Vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro”

Hermanos: Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo.

Y todos hemos bebido de un solo Espíritu. El cuerpo tiene muchos miembros, no uno solo.

Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro. Y Dios os ha distribuido en la Iglesia: en el primer puesto los apóstoles, en el segundo los profetas, en el tercero los maestros, después vienen los milagros, luego el don de curar, la beneficencia, el gobierno, la diversidad de lenguas, el don de interpretarlas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿O todos son profetas? ¿O todos maestros? ¿O hacen todos milagros? ¿Tienen todos don para curar? ¿Hablan todos en lenguas o todos las interpretan? Ambicionad los carismas mejores. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El Apóstol San Pablo nos ha revelado el nombre hermoso que nosotros tenemos: nos llamamos "el cuerpo de Cristo". Jesús es nuestra Cabeza, nosotros somos su Cuerpo. Todos y cada uno de nosotros tenemos un lugar en Cristo, y de la unión de todos nosotros resulta la realización del plan de Dios y la gloria misma de Nuestro Salvador, el Señor Jesús.
Cristo recibe gloria en la unidad de su pueblo, es decir, en la unidad de su Cuerpo. Y San Pablo, en la lectura que hemos hecho, nos revela un poquito sobre esa unidad que se da en el Cuerpo de Cristo: es una unidad perfecta y es una unidad en la diversidad. Unidad plena que no significa confusión.
San Pablo nos enseña que en este cuerpo no hay distinciones, y sin embargo sí hay diferencias: "Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo.

La podemos sintetizar de esta manera: en el cuerpo de Cristo no existen las diferencias que tienen su origen en el pecado, ni existen las diferencias que tienen su origen en los prejuicios nuestros, o en las conveniencias humanas,pero sí existen otras diferencias, que son las que provienen de la distribución de la gracia, de los talentos, de los diferentes ministerior, somos diferentes y distintos pero pertenecientes a un solo cuerpo para vivir unidos a él … valga la redundancia …para vivir en unidad.

Salmo responsorial: 99
R. / Somos un pueblo y ovejas de su rebaño.

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.

"El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades." R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 7, 11-17

“¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!”

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío.
Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.

Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: "No llores."
Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: "¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!" El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.

Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: "Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo;"

La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Entre todos los pobres y marginados, las viudas y los huérfanos llevaban la peor parte. La misma comunidad cristiana nos da cuenta de todas las iniciativas que se tomaron para beneficiar a estas personas que a nivel social representaban un número significativo. El prodigio que hoy nos presenta el evangelio representa esa profunda transformación humana que Jesús opera al interior de las más alarmantes situaciones. El público asistente ve en estos signos de Jesús una manifestación de la evidente opción de Dios por los desprotegidos. Aunque la Ley de Israel, particularmente el libro del Deuteronomio, preveía unos recursos y unos medios para socorrer a los desprotegidos sociales, la práctica era todo lo contrario. Pero nadie o casi nadie se quejaba de desacato a la Ley. Con este prodigio Jesús hace de la misericordia una Ley, ya que la función de la misma en Israel no era sólo reprimir las malas conductas, sino sobre todo, promover la solidaridad, el servicio y la justicia. Como cristianos tenemos la obligación de compartir la misión de Jesús, conservando sus opciones, estilo y enfoque. Pero, tal vez el milagro que podemos obrar es el de motivar a otras personas hacia la solidaridad y el servicio.

ORACIÓN
Amado Dios Tú anhelas que seamos comunidades que formen parte de tu Cuerpo, unidos, fortalecidos en la oración y la Palabra para la acción, en beneficio de los pequeños, los necesitados de encontrar en Dios el sentido verdadero de la vida. Ayúdanos, Señor para no decaer y ser cada vez más respuesta a la misión que nos encargas como tus discípulos(as). Amén

Miércoles 19 de Septiembre de 2012

“AMAR ES TOMAR LA DECISIÓN DE ESTAR AL SERVICIO DE LA VIDA”

PRIMERA LECTURA
1Corintios 12, 31- 13, 13

“Quedan la fe, la esperanza, el amor; la más grande es el amor”

Hermanos: Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca.
¿El don de profecía?, se acabará. ¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El saber?, se acabará.
Porque limitado es nuestro saber y limitada es nuestra profecía; pero, cuando venga lo perfecto, lo limitado se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño. Cuando me hice un hombre acabé con las cosas de niño.
Ahora vemos confusamente en un espejo; entonces veremos cara a cara. Mi conocer es por ahora limitado; entonces podré conocer como Dios me conoce.
En una palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor: estas tres. La más grande es el amor. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En el centro de los capítulos dedicados a la relación entre carismas y ministerios, en la comunidad de Corinto, Pablo quiere dejar claro que es lo fundamental del tema, y nos coloca lo que se ha conocido como “Himno al Amor” (caridad cristiana), una de las páginas más bellas de todos los escritos. Hablando de carismas y ministerios Pablo presenta al amor como el carisma más grande, el que supera a todos. Para Pablo, el cristiano debe amar como Dios ama, como Cristo ama; por los mismos motivos, con la misma intensidad, constante y gratuitamente, sin condiciones, sin desmayar en el propósito. Incluso la fe y la esperanza, las otras 2 virtudes que llamamos cardinales, no son tan importantes como el amor. Todo lo demás pasará; sólo el amor durará para siempre. Quien ama como Dios, se realiza y llega a la madurez cristiana.
Al final, y a manera de alabanzas Pablo trata de describir, sin pretender agotarlas, las características del amor que viene de Dios. Cuanto necesitamos hoy como comunidad, reflexionar este pasaje de la Escritura. Si miramos nuestra realidad, descubrimos que no somos muy diferentes de la comunidad de Corinto, destinataria del mensaje paulino, respecto a la caridad cristiana. Se nos dificulta amar bien, saber disculpar, aguantar sin límites, ni irritarnos fácilmente, no tener envidia. Damos poco lugar a la tolerancia, a saber perdonar, a desde la diversidad construir unidad. A veces nos creemos buenos discípulos (as) de Jesús, llenos de carismas y dones, pero terminamos siendo como “un metal que resuena o unos platillos que aturden”. Por eso, debemos inclinarnos continuamente en humildad ante el Señor e implorarle que nos dé un corazón como el suyo: “Manso y humilde”. Un corazón que ambicione amar como Dios ama y que no ponga los dones y carismas por encima de la personas.

Salmo responsorial: 32
R. / Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 7, 31-35

“Tocamos y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis”

En aquel tiempo, dijo el Señor: "¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos?
Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: "Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis."

Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: "Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores."

Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Todos hemos tenido alguna vez la sensación de haber nacido en el momento equivocado y nos figuramos que, si hubiésemos nacido hace un siglo, viviríamos en un ambiente sano y en un mundo tranquilo o, tal vez, si hubiéramos de nacer dentro de uno o dos siglos la tecnología remediaría las angustias que hoy nos agobian. Pero, de haber nacido hace un siglo, seguramente hubiésemos terminado envueltos en una de las tantas y grandes guerras de la primera mitad del Siglo XX y, si naciéramos en el futuro, asistiríamos con toda seguridad a las consecuencias del desastre ambiental y demográfico que se ha producido en los últimos años. A los contemporáneos de Jesús les pasaba lo mismo. Se imaginaban que, si hubiesen nacido en el glorioso pasado, no habrían cometido los mismos errores de sus antepasados, y, si nacieran en un futuro ideal, verían al Mesías. Sin embargo, ambas suposiciones desconocían algo fundamental: Dios se revela en el aquí y el ahora de nuestra existencia. La historia no es un cristal transparente donde miramos el éxito o el fracaso de nuestras acciones, sino el escenario donde realizamos o no la voluntad de Dios. El cristiano aprende a bailar al son que le toquen, pero siempre marcando su propio paso, el paso del Señor.

ORACIÓN
Si no tengo Amor, cómo podré recibir de ti para dar a mis semejantes? Ayúdame para aprovechar tu paso por mi vida, para solicitarte, antes que dones materiales, lo que a Ti más te gusta: que caminando contigo seamos libres para a mar y servir sin prejuicios ni complicaciones, sino a tu estilo. Amén.

Jueves 20 de Septiembre de 2012


“LA PREDICACIÓN PASCUAL ESTA UNIDA A LA PRÁCTICA DE LA MISERICORDIA”

PRIMERA LECTURA
1Corintios 15, 1-11

“Esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído”

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe.

Porque lo primero que yo os transmití, tal como lo había recibido, fue esto: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí.

Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios.

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto ellos como yo esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Cuanto más leemos y conocemos de la comunidad de Corinto creo que más admiramos la paciencia y caridad con que Pablo se dedicó a aquellos fieles, que a menudo actuaban como infieles. La primera lectura de hoy, por ejemplo, nos muestra que el apóstol estaba dispuesto prácticamente a volver a iniciar la tarea de fundar esta comunidad, y por ello les recuerda los rudimentos y bases primeras de la fe.

Nosotros, por nuestra parte, salimos ganando con todos esos problemas y deficiencias de los corintios, porque todo eso sirvió para que oyéramos más y más a este gran testigo del Evangelio, con lo cual nuestra fe recibió y recibe gran cantidad de alimento saludable.

Lo que Pablo les recuerda es lo que suele llamarse el "kerigma," por una palabra griega que quiere decir "anuncio." Lo que leímos hoy, pues, es como el "primer anuncio" de la fe, y en él se condensa la buena noticia: que Cristo murió por nuestros pecados y que resucitó para nuestra salvación.

El retorno a lo esencial no es un modo de perder el tiempo. Es recuperar las fuentes profundas de la alegría y también percibir de manera nueva el impacto de ese regalo de amor que es el sacrificio de Jesucristo. Si es bueno subir hasta las hojas y frutos para apreciar la dulzura y bondad del árbol, también es bueno descender a sus raíces y ponderar la profundidad de la que brota toda su savia y toda su fuerza. Tal es el ejercicio de la oración y la meditación: ir de la raíz a las ramas para ver las consecuencias de nuestra fe en todos los ámbitos, pero también saber volver de las ramas a la raíz para percibir la grandeza y hermosura del don recibido, y descansar en él.

Salmo responsorial: 117

R. / Dad gracias al Señor porque es bueno.

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel:

eterna es su misericordia. R.


"La diestra del Señor es poderosa,

la diestra del Señor es excelsa."

No he de morir, viviré

para contar las hazañas del Señor. R.


Tú eres mi Dios, te doy gracias;

Dios mío, yo te ensalzo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 7, 36-50

“Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor”

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás, junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: "Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora". Jesús tomó la palabra y le dijo: "Simón, tengo algo que decirte". El respondió: "Dímelo, maestro". Jesús le dijo: "Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?". Simón contestó: "Supongo que aquel a quien le perdonó más". Jesús le dijo: "Has juzgado rectamente".

Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor, pero al que poco se le perdona, poco ama". Y a ella le dijo: "Tus pecados están perdonados". Los demás convidados empezaron a decir entre sí: "¿Quién es esté, que hasta perdona pecados?" Pero Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado, vete en paz". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En las culturas orientales los deberes de la hospitalidad son sagrados. Si una persona invita a otra a su casa, se obliga a brindarle las mejores atenciones y el mejor trato. Jesús le reprocha a Simón, su anfitrión, el hecho no haber sido muy cortés durante la cena a la que había sido invitado. En cambio, la mujer pecadora, a pesar de su reputación, rinde homenaje a Jesús, digno de su condición de profeta. Las dos actitudes revelan la percepción que Simón y la pecadora tienen de Jesús: Simón lo descalifica con sus pensamientos negativos, mientras la mujer lo glorifica con sus acciones. – A nosotros nos puede pasar algo similar con Jesús. Puede que pensemos que él es importante o, incluso, que consideremos que debería tener más importancia, pero con toda seguridad no observamos los deberes de hospitalidad hacia él. El primero de ellos es escucharlo, en su palabra y en la palabra que otras personas nos comunican sobre él. Si no estamos dispuestos a acoger a Jesús y a configurarnos con él, de nada nos sirve aclamarlo como Mesías. El segundo deber de hospitalidades darle un puesto preferente y central en nuestra casa, de modo que él se sienta acogido y atendido. De lo contrario, ¿qué clase de anfitriones seríamos?

ORACIÓN
Señor tu paso por nuestra vida, aún sin merecerlo, es fruto de tu misericordia, por eso te pedimos perdón con la certeza que conoces nuestro corazón y nos abres tu casa, tu ser para que trabajemos contigo perdonando, amando, sirviendo y acogiendo a quienes lo necesiten. Amén

Viernes 21 de Septiembre de 2012

San Mateo apóstol

“LOS DISCÍPULOS MISIONEROS SON SIGNO Y FUNDAMENTO DE LA UNIDAD DE LA IGLESIA”


PRIMERA LECTURA
Efesios 4,1-7.11-13

“Él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, evangelizadores”

Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo.

Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En esta primera lectura de Pablo a la comunidad de Efeso se trata de explicar a los discípulos(as), que son y que se espera de ellos y al mismo tiempo como desde su vocación todo está a su servicio; al indicarles lo que es la vocación con los carismas, la carta resalta su unidad en: “Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza, una sola fe, un solo Dios, Padre de todos”.

Ahora bien, esa unidad no es uniformidad. La vocación es una sola, pero respeta la originalidad personal. Cada uno crece y se desarrolla a su modo, en el amor. La unidad de los creyentes encuentran su sentido y su comprensión precisamente en la diversidad, pero es un don del Espíritu que dinamiza a la comunidad y una tarea del cristiano, que debe esforzarse todos los días por mantenerla y fortalecerla con la práctica de la humildad, la mansedumbre, la paciencia y la caridad. Pero, para esta tarea vital, el creyente no se encuentra solo. La Iglesia- comunidad, donde se le ha dicho que es y donde ha aprendido a vivir como cristiano, está a su servicio en la persona de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Todos están ahí, “para equipar a los discípulos para la tarea del servicio en busca de construir el Cuerpo de Cristo”.

Salmo responsorial: 18

R. / A toda la tierra alcanza su pregón.

El cielo proclama la gloria de Dios,

el firmamento pregona la obra de sus manos:

el día al día le pasa el mensaje,

la noche a la noche se lo susurra. R.

Sin que hablen, sin que pronuncien,

sin que resuene su voz,

a toda la tierra alcanza su pregón

y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Mateo 9,9-13

“Sígueme. Él se levantó y lo siguió”

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: "¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús lo oyó y dijo: "No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús se enfrenta con unos grupos fanáticos, como los fariseos, que promueven una religión para gente fuerte, para personas que pueden avasallar a los demás con sus creencias. Mateo no era parte de los pobres, pero sí de los excluidos. En su condición de cobrador de impuestos vivía amenazado por los grupos piadosos. Jesús promueve una religión para todas estas personas que han sido debilitadas por la pobreza, la marginación social y la exclusión religiosa. Estas personas no son culpables de su condición, pero sí tienen la posibilidad de redimirse mediante la aceptación del mensaje transformador de Jesús. Por eso, al final, el evangelista nos recuerda tres enseñanzas importantes: la primera, Jesús ha venido a redimir a quienes están postrados; segunda, la clave de su enseñanza y de su acción es la misericordia o el amor de Dios; tercera, son los pecadores, y no los que se creen justos, quienes tienen la prioridad en la misión de Jesús. – Hoy tenemos el mismo desafío. Debemos renunciar a la violenta mentalidad que nos impone la cultura social y que nos lleva a marginar a las personas con carencias económicas o con problemas de integración religiosa. Nuestra tarea no es alejarlos o excluirlos, sino acogerlos e invitarlos a participar de esa mesa común que es la vida cristiana.

ORACIÓN
Señor Tú nos haces conscientes que somos tus discípulos(as) y que no caminamos solos como ruedas sueltas, sino que pertenecemos a una comunidad de personas que has llamado y rescatado como a mí, con todo y nuestros defectos, para estar al servicio. Por eso nos necesitamos y debemos unidos(as) a ti, permanecer juntos(as), ejerciendo nuestros dones. Ayúdanos para no fallarte como comunidad. Amén.

Sábado 22 de Septiembre de 2012

“LA ESCUCHA DE LA PALABRA ES CERTEZA DE VIDA Y DE RESURRECCIÓN”


PRIMERA LECTURA
1Corintios 15, 35-37. 42-49

“Se siembra lo corruptible, resucita incorruptible”

Hermanos: Alguno preguntará: "¿Y cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo traerán?" ¡Necio! Lo que tú siembras no recibe vida si antes no muere. Y, al sembrar, no siembras lo mismo que va a brotar después, sino un simple grano, de trigo, por ejemplo, o de otra planta. Igual pasa en la resurrección de los muertos: se siembra lo corruptible, resucita incorruptible; se siembra lo miserable, resucita glorioso; se siembra lo débil, resucita fuerte; se siembra un cuerpo animal, resucita cuerpo espiritual. Si hay cuerpo animal, lo hay también espiritual. En efecto, así es como dice la Escritura: "El primer hombre, Adán, fue un ser animado."
El último Adán, un espíritu que da vida. No es primero lo espiritual, sino lo animal. Lo espiritual viene después. El primer hombre, hecho de tierra, era terreno; el segundo hombre es del cielo. Pues igual que el terreno son los hombres terrenos; igual que el celestial son los hombres celestiales. Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Mucha gente considera, de modo espontáneo, que nuestra fe se opone a la materia y el espíritu; siendo que la materia no es contraria al espíritu. La lectura de hoy nos ayuda a entender el grave error de quienes piensan de esa manera. Pero no es sólo esta lectura: es TODA la Biblia la que predica que es absurdo considerar mala a la materia. Ya desde el Génesis queda claro que hay un único Creador, Dios, que "vio todo lo que había hecho, y era muy bueno." Pero la lectura de hoy va más allá: no es sólo nuestro origen sino nuestro destino final el que muestra que el plan de Dios para con la materia es algo grande y sublime: ¡nuestro cuerpo será glorificado!

En efecto, así como el cuerpo de Cristo, una vez resucitado de entre los muertos ya no muere, así nuestro cuerpo será renovado de una manera que no entendemos pero que sí creemos, porque el testimonio de Dios, que resucitó a su Hijo, no puede ni engañarse ni engañarnos. Esto habla de la enorme dignidad del cuerpo humano, que, frágil y todo como es, vemos que ha sido llamado a un destino eterno y glorioso.

Una consecuencia importantísima de esta enseñanza es que no hay espacio para hablar de "reencarnación" en la fe cristiana. La reencarnación presupone que mi verdadero yo es completamente separable de mi cuerpo, y eso es sencillamente mentira. Nuestro destino no es pasearnos por esta tierra en distintas vidas sino participar de la vida que no acaba y que ya refulge en el Cuerpo Glorioso de nuestro Amado Señor y Salvador.

Salmo responsorial: 55
R. / Caminaré en presencia de Dios a la luz de la vida.

Que retrocedan mis enemigos cuando te invoco,
y así sabré que eres mi Dios. R.

En Dios, cuya promesa alabo,
en el Señor, cuya promesa alabo,
en Dios confío y no temo;
¿qué podrá hacerme un hombre? R.

Te debo, Dios mío, los votos que hice,
los cumpliré con acción de gracias;
porque libraste mi alma de la muerte,
mis pies de la caída;
para que camine en presencia de Dios
a la luz de la vida. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 8, 4-15

“Los de la tierra buena son los que escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando”

En aquel tiempo se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo. Entonces les dijo esta parábola: "Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, y, al crecer, se secó por falta de humedad. Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena, y, al crecer, dio fruto el ciento por uno". Dicho esto, exclamó: "El que tenga oídos para oír, que oiga". Entonces le preguntaron los discípulos: "¿Qué significa esa parábola?" El les respondió: "A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de Dios; a los demás, sólo en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

El sentido de la parábola es éste: La semilla es la palabra de Dios. Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan. Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan, pero con los afanes y riquezas y placeres de la vida se van ahogando y no maduran. Lo de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Las parábolas son fragmentos de la vida ordinaria, que nos ayudan a comprender la extraordinaria lógica de Dios. El evangelio de hoy nos ofrece un modelo de esa enseñanza de Jesús en la parábola del sembrador y, al mismo tiempo, nos conserva un testimonio de la comprensión de los primeros cristianos en la explicación que sigue a continuación. La parábola nos explica en el lenguaje cotidiano la lógica de Dios al sembrar con generosidad, sin reparar demasiado en la calidad de los terrenos. La explicación nos hace entender cómo la eficacia de la Palabra de Dios reside en la calidad de las personas que la acogen. La generosidad divina se aúna a la respuesta humana; una y otra constituyen la condición de posibilidad de la obra salvífica de Dios. – La evangelización junta lo extraordinario de la acción de Dios con lo ordinario de nuestra condición humana, para que los frutos alimenten a las nuevas generaciones de seguidores de Jesús. Cada creyente debe despejar las aves del oportunismo y la ambición, la cizaña del consumismo y de la cultura de la superficialidad, para ofrecer un buen terreno a esa palabra que Jesús siembra a diario en nuestro corazón. Si tenemos oído para su palabra, tendremos boca para comunicarla.

ORACIÓN
Ay, Señor tu Palabra es cada vez más maravillosa y diciente. Ayúdanos a comprender que aunque nacemos con este cuerpo débil y predispuesto a estar sin ti, nos has traído desde tu dimensión espiritual, no para vivir el ciclo natural de la existencia, sino para ser buena tierra que de fruto en el Espíritu. En busca de un mundo que despierte y se dé cuenta que más que carne, somos de Dios y que es desde aquí donde debemos restablecer tu Reino de Amor.

Domingo 23 de Septiembre de 2012

“LA MALDAD NUNCA TIENE LA ÚLTIMA PALABRA EN EL PROCESO CONTRA LOS JUSTOS”

PRIMERA LECTURA
Sabiduría 2, 12. 17-20

“Lo condenaremos a muerte ignominiosa”

Se dijeron los impíos: "Acechemos al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados, nos reprende nuestra educación errada; veamos si sus palabras son verdaderas, comprobando el desenlace de su vida. Si es el justo hijo de Dios, lo auxiliará y lo librará del poder de sus enemigos; lo someteremos a la prueba de la afrenta y la tortura, para comprobar su moderación y apreciar su paciencia; lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien se ocupa de él." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El libro de la Sabiduría recoge la experiencia de los profetas de Israel y nos presenta a la persona «justa» como el modelo de sabiduría. El modelo de piedad no lo constituye la persona que hace sacrificios abundantes o que sigue con elegancia y delicadeza todos los pormenores de los ritos litúrgicos. La persona ideal es la que vive la justicia y muestra con sus obras que es posible realizar la voluntad de Dios en este mundo. Pero, aunque este es el camino auténtico y querido por Dios, no por ello, se puede realizar con simplicidad. La oposición no se hace esperar. Incluso, al interior de la familia o del círculo de amigos. El que tome el camino de la justicia, pronto se dará cuenta que hará el viaje en compañía de pocas personas.

Salmo responsorial: 53
R. / El Señor sostiene mi vida.

Oh Dios, sálvame por tu nombre,
sal por mí con tu poder.
Oh Dios, escucha mi súplica,
atiende mis palabras. R.

Porque unos insolentes se alzan contra mí,
y hombres violentos me persiguen a muerte,
sin tener presente a Dios. R.

Pero Dios es mi auxilio,
el Señor sostiene mi vida.
Te ofreceré un sacrificio voluntario,
dando gracias a tu nombre, que es bueno. R.

SEGUNDA LECTURA
Santiago 3, 16-4, 3

“Los que procuran la paz están sembrando paz, y su fruto es la justicia.”

Queridos hermanos: Donde hay envidias y rivalidades, hay desorden y toda clase de males. La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante y sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia. ¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros?¿No es de vuestras pasiones, que luchan en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis, ardéis en envidia y no alcanzáis nada; os combatís y os hacéis la guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para dar satisfacción a vuestras pasiones. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La carta de Santiago nos da una explicación tan sencilla como eficaz de la causa de los conflictos en la comunidad cristiana: la ambición. En efecto, nadie roba, ni asesina ni arruina la vida ajena si no está movido por algún tipo de ambición. El deseo de ser más fuerte que los demás, de tener más capacidad económica, de asegurarse esta vida y la otra, no son sino manifestaciones de la ambición. El problema, es que las personas que piensan así, comienzan a ver al resto del mundo como un obstáculo a eliminar o como un puente sobre el cual pasar. Pero, el problema de tales conductas, animadas y patrocinadas por la sociedad, radica en que se constituyen en ideales de vida, incluso de personas que se proclaman como cristianos. La carta de Santiago nos invita a poner todas esas ideas a contraluz y a pasarlas por el inequívoco tamiz del evangelio. La codicia de dinero, prestigio y poder nos puede conducir por un camino sin regreso y nos puede alejar del cristianismo de manera irreversible, aunque nos sigamos considerando cristianos y vayamos a misa todos los días.

LECTURA DEL EVANGELIO
Marcos 9, 30-37

“El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos.”

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará." Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó llamó a los Doce y les dijo: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado."´Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En el evangelio de Marcos, el «camino» representa el itinerario de formación de un buen discípulo. Jesús no quiere un grupo de fanáticos que le entonen vivas a su nombre, sino un grupo de personas responsables que sean capaces de asumir un proyecto. Por esta razón, sus esfuerzos se concentran en la enseñanza de sus seguidores. Pero, la instrucción parte de los desaciertos y de las respuestas erráticas que ellos van dando a lo largo del trayecto hacia Jerusalén.

Jesús debe superar el miedo cultural que invade a sus discípulos y que les impide dirigirse a su «Maestro» con toda confianza. Para esto utiliza una estrategia pedagógica muy ingeniosa. Retoma la discusión de los discípulos que estaban concentrados no en su enseñanza, sino en la repartición de los cargos burocráticos de un hipotético gobierno y reconduce la discusión mediante un ejemplo tomado de la vida diaria. El «niño» era una de las criaturas más insignificantes de la cultura antigua. Por su estatura y edad no estaba en condiciones de participar en la guerra, ni en la política ni en la vida religiosa. Jesús coloca a uno de esos pequeños en medio de ellos y muestra cómo el presente y el futuro de la comunidad esta en colocar en el centro no las propias ambiciones, sino las personas más postergadas y simples. Sólo así se revierte el sistema social de valores. Y sólo así, la comunidad es una alternativa ante el «mundo», que ya sabe poner en el centro a las personas adineradas. La novedad de Jesús consiste en hacer grande lo pequeño, lo doméstico e insignificante.

Eso que Jesús revelaba era muy serio: Jesús identificaba su propia suerte y la de Dios con la suerte de los niños, los que no tienen derechos ni quien mire por ellos, los últimos, los despreciados, los no tenidos en cuenta. Porque en realidad todo él se identificaba con ellos: se había puesto de su lado, había asumido su causa como propia. Por eso decía que todo servicio hecho a ellos se le hacía a él mismo y, en definitiva, al Padre. Nuevamente ponía la jerarquía de valores de la sociedad al revés o, mejor, al derecho. Una sociedad que mira sólo por los de arriba –o en la que las decisiones la toman los que están arriba o miran por los intereses de los de arriba- no garantiza ni el Reino ni la Vida; ésta sólo puede sobrevivir en un mundo que desde abajo mire por los de abajo, los que no tienen derechos.

ORACIÓN
Solo Tú conoces nuestro corazón y sabes qué hay en él. Sabes que anhelamos ser guiados y protegidos por ti, por eso nos cubres del mal, aunque nos toque, y nos corriges para estar pendientes más de la misión que de nuestros propios intereses que a veces son individuales y poco espirituales. Ayúdanos, Señor a ser cada vez mejores discípulos tuyos. Amén

Lunes 24 de Septiembre de 2012


Fiesta de Nuestra Señora  de las Mercedes

Celebramos hoy el día de Nuestra Señora de las Mercedes, Virgen Patrona de los presos y cautivos. Recordemos históricamente como la Virgen se le apareció a San Pedro Nolasco en 1218, recomendándole que fundara una comunidad religiosa que se dedicara a auxiliar a los cautivos que eran llevados a sitios lejanos, especialmente surgió por los cristianos cautivos por los musulmanes. Así nace en España esta comunidad mariana mercedaria ( dedicada a la merced, que significa  obras de misericordia)y que luego se difunde por el resto del mundo. Muchos de los miembros de la Orden canjeaban sus vidas por las de los  presos y esclavos,  y fue la “Virgen María  fundamento y pilar de esta comunidad. Esta orden religiosa se ha dedicado por siglos a ayudar y rescatar  a los prisioneros  y ha tenido muchos mártires y santos en esta misión.

“SOMOS CANDILES ENCENDIDOS EN MEDIO DE LA OSCURIDAD DEL MUNDO”


PRIMERA LECTURA
Proverbios 3, 27-34

“El Señor aborrece al perverso”

Hijo mío, no niegues un favor a quien lo necesita, si está en tu mano hacérselo. Si tienes, no digas al prójimo: "Anda, vete; mañana te lo daré." No trames daños contra tu prójimo, mientras él vive confiado contigo; no pleitees con nadie sin motivo, si no te ha hecho daño; no envidies al violento, ni sigas su camino; porque el Señor aborrece al perverso, pero se confía a los hombres rectos; el Señor maldice la casa del malvado y bendice la morada del honrado; se burla de los burlones y concede su favor a los humildes; otorga honores a los sensatos y reserva baldón para los necios.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La lectura de hoy, cuando regresamos a textos del Antiguo Testamento después de unas semanas con San Pablo, es simple y sencillamente una invitación a ser buenos. Y esto en sí mismo es interesante porque muestra que ser bueno no es algo espontáneo. A veces nos "nace" ser buenos pero no siempre, y por ello hay que saber permanecer en lo que somos más allá de lo que nos pasa y de lo que nos nace. Por eso, para ser bueno hay, entre otras cosas, que decidirse a serlo.

Ser bueno o bondadoso entraña dos cosas: el deseo de hacer el bien y la voluntad de resistirse al contagio de la maldad. Sobre lo primero leemos hoy: "No le niegues un favor a quien lo necesita;" sobre lo segundo quedó escrito esto: "No envidies al hombre malvado ni imites nunca sus acciones."

Para nuestra tarea de ser buenos el libro de los Proverbios nos da argumentos que resultan a la larga insuficientes, por decir algo. Nos habla de que al bueno le va bien y al malo mal. De aquí aprendemos que la revelación bíblica fue como un proceso. No es lo mismo resolverse a ser bueno cuando puede creer que al malo le irá mal que ser bueno y bondadoso cuando muchas veces vemos a los malvados tener gran éxito y jactarse de ello. Por eso la enseñanza de hoy tendrá que perfeccionarse en la palabra y sobre todo en la obra de Cristo. Sólo a los pies de la Cruz podemos decir, esta vez sin restricciones, que al bueno le va bien y al malo le va muy mal.

Salmo responsorial: 14
R. / El justo habitará en tu monte santo, Señor.

El que procede honradamente
 y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 8, 16-18

“El candil se pone en el candelero para que los que entran tengan luz”

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. A ver si me escucháis bien: al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener".  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Era común en las casas antiguas colocar un candil a la entrada de la casa, incluso de día. Constituía un gesto de cortesía, pero también tenía la función de iluminar corredores y ambientes oscuros, ya que el uso de las ventanas no estaba muy extendido. El refrán de Jesús invita a sus seguidores a colocar su enseñanza en el lugar más alto y visible de la comunidad, de modo que pudiera iluminar los problemas de la vida diaria.
Lucas y su comunidad nos invitan hoy a todos los que nos llamamos cristianos a ser lámparas encendidas que iluminen a la humanidad. Pero para ser lámparas necesitamos recibir de la luz que nos viene de la palabra de Dios. Llevar la palabra significa llevar a Jesús mismo. El que ha recibido la Palabra de Dios está en el deber de anunciarla, porque nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija o la mete debajo de la cama. Es tal el gozo de llevar la palabra que el discípulo la coloca en el candelero para que los que entran vean la luz. ¡Hay de aquél que teniendo la luz de la palabra se la guarda para sí! Sería un acto muy egoísta no compartir con los demás esa palabra recibida, mientras que quien se siente de verdad comprometido con el anuncio profético, ese recibirá aún más porque al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará aún lo que parece tener. Cabe hoy preguntarnos: ¿Estamos siendo servidores idóneos de la Palabra de Dios, o estamos escondiendo la luz debajo de la cama, es decir, no estamos compartiendo con los demás ese don tan precioso que el Señor nos ha regalado?
¿Qué lugar damos a la enseñanza de Jesús en nuestras vidas? ¿Nos esforzamos por ser luz para los que nos rodean compartiendo con ellos la Palabra de Dios proclamada y orada?

ORACIÓN
Señor, nos has dado la luz de tu Espíritu y ya tenemos claro que todo lo sabes y lo das a conocer, por eso nos llamas  a ser transparentes y andar en la verdad, a ser lámparas que irradian lo que tu les enseñas y revelas. Por favor fortalécenos y no permitas que nos apartemos de ti cayendo en las tinieblas en que anda este mundo apartado de un Dios que libera y transforma. Amén

Martes 25 de Septiembre de 2012

“ESCUCHAR LA PALABRA Y PONERLA EN PRÁCTICA NOS HACE COMUNIDAD DE DIOS”



PRIMERA LECTURA
Proverbios 21, 1-6. 10-13

“Diversas sentencias”

El corazón del rey es una acequia en manos de Dios, la dirige adonde quiere.
Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones.
Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a los sacrificios.
Ojos altivos, mente ambiciosa, el pecado es el distintivo de los malvados.
Los planes del diligente traen ganancia, los del atolondrado traen indigencia.
Tesoros ganados por boca embustera son humo que se disipa y lazos mortales.
Afán del malvado es buscar el mal, no mira con piedad a su prójimo.
Cuando el cínico la paga, aprende el inexperto, pero el sensato aprende con la experiencia.
El honrado observa cómo la casa del malvado precipita al malvado en la ruina.
Quien cierra los oídos al clamor del necesitado no será escuchado cuando grite. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Se les ha llamado "píldoras de sabiduría" y existen en la mayor parte, si no todas, las culturas que conocemos. Son los proverbios, refranes, dichos, que condensan en el breve espacio de una frase lo que ha sucedido a muchas personas en muy diversas circunstancias. Aunque no todos los aforismos son igualmente elocuentes, estaremos de acuerdo en que algunos son genuinas obras de arte.

También la Biblia tiene su libro de Proverbios, y aparte de él, cuenta con algunas otras colecciones de sentencias o máximas que versan sobre los más diversos temas, como es frecuente con esta clase de literatura. Algunos recomiendan prudencia, otros la sobriedad, o el saber escoger las amistades, o acercarse a la piedad. Muchos enfatizan las pésimas consecuencias de seguir los caminos del pecado y muchos más ponderan la dulzura y la alegría que vienen de seguir la voluntad de Dios.

Una cosa sí debe quedar clara: los proverbios y refranes de la Biblia no tienen un propósito distinto que el resto de las páginas de la Sagrada Escritura, a saber, acercar nuestra vida, en este caso, nuestra vida bien concreta, a la luz, la belleza y la bondad de Aquel que es nuestro creador y nuestro destino.

Salmo responsorial: 118
R. / Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos.

Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor. R.

Instrúyeme en el camino de tus decretos,
y meditaré tus maravillas. R.

Escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.

Enséñame a cumplir tu voluntad
y a guardarla de todo corazón. R.

Guíame por la senda de tus mandatos,
porque ella es mi gozo. R.

Cumpliré sin cesar tu voluntad,
por siempre jamás. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
Lucas 8, 19-21

“Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra”

En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos,
pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Entonces lo avisaron: "Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte." Él les contestó: "Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los familiares de Jesús enfrentaron un dilema semejante al que nosotros ahora enfrentamos: o se acercan por su propia iniciativa o se quedan fuera. Jesús ya ha formado una escuela a la que su familia se asoma de cuando en cuando, aunque no sin cierto recelo. Incluso los vecinos alarman a los familiares de Jesús, ya que, al verlo, dicen que “está fuera de sí”. – Muchos cristianos afrontan un problema similar. Sienten que Jesús les parece simpático, incluso novedoso, pero o bien no les gusta mucho formar parte del grupo heterogéneo que anda tras él; o bien, piensan que su enseñanza es o muy fuerte o muy idealista. Son cristianos sin iglesia; cristianos sin cristianismo o, incluso, cristianos sin Jesús; es decir, son cristianos del atrio, pero no de la comunidad. Pero, como decían los antiguos: “el cristiano no nace, se hace”. Seguir a Jesús significa arriesgarse a formar parte de ese grupo de personas que, no obstante su origen heterogéneo, es capaz de compartir un propósito común y un estilo de vida. Seguir a Jesús es asumir su ideal de evangelizar a los más pobres, a los excluidos, a los desesperados (Lucas 4,16-22). ¿Y nosotros somos cristianos del atrio o de la comunidad?

ORACIÓN
Señor ayúdanos a comprender lo que tu Palabra nos indica para ser mejores personas en el Espíritu, las de tu Redil, las que buscan ser transformadas, practicar la rectitud y atender a quienes necesitan de ayuda para creer en el verdadero Amor. Amén.

Miércoles 26 de Septiembre de 2012

“PALABRA Y VIDA SON DOS COMPONENTES DEL ANUNCIO DEL EVANGELIO”

PRIMERA LECTURA

Proverbios 30, 5-9

“No me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan”

La palabra de Dios es acendrada, él es escudo para los que se refugian en él.

No añadas nada a sus palabras, porque te replicará y quedarás por mentiroso.

Dos cosas te he pedido; no me las niegues antes de morir: aleja de mí falsedad y mentira; no me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan; no sea que me sacie y reniegue de ti, diciendo: "¿Quién es el Señor?"; no sea que, necesitando, robe y blasfeme el nombre de mi Dios. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Cuando uno empieza a acercarse a Dios normalmente hace oraciones muy concretas y como muy utilitarias: "quiero ganarme la lotería", "quiero que se me quita esta enfermedad", "quiero que tal persona se fije en mí y me ame." La primera lectura de hoy es una lección muy hermosa y sencilla sobre lo que es hacer peticiones que podemos llamar "sabias."

El primer ejemplo de este tipo de petición es "aleja de mí falsedad y mentira." Esta súplica es sabia porque entraña la resolución de vivir en la verdad. No es sólo que otros no me digan mentiras sino que yo mismo no las diga ni me las diga. Y vivir en la verdad es conocerse, saber de los propios límites y no cerrarse al desarrollo de los propios talentos: ¡todo un programa de vida!

La otra petición es sapientísima y se explica como por ella misma: "no me des pobreza ni riqueza, dame sólo lo necesario para vivir; no sea que la abundancia me aparte de ti y me haga olvidarte; no sea que la pobreza me obligue a robar y me lleve a ofenderte." Lo interesante de este ruego es que pone por encima de la necesidad material la unión con Dios; es decir, el criterio para gobernar las cosas temporales es no perder las eternas.

Salmo responsorial: 118

R. / Lámpara es tu palabra para mis pasos, Señor.

Apártame del camino falso,

y dame la gracia de tu voluntad. R.

Más estimo yo los preceptos de tu boca

que miles de monedas de oro y plata. R.

Tu palabra, Señor, es eterna,

más estable que el cielo. R.

Aparto mi pie de toda senda mala,

para guardar tu palabra. R.

Considero tus decretos,

y odio el camino de la mentira. R.

Detesto y aborrezco la mentira,

y amo tu voluntad. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 9, 1-6

“Los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos”

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: "No llevéis nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa".

Ellos de pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús da a los Doce “poder y autoridad” y les fija una tarea y una exigencia. El poder que él les transmite es el de amar incondicionalmente a todos los seres humanos, especialmente a los pobres y pecadores. La autoridad es la que nace de una interpretación transformadora de la Escritura. A diferencia del poder de dominación que todos los grupos religiosos y políticos utilizan para manipular a las demás personas, Jesús ejerce un poder restaurador que reconcilia a los seres humanos entre sí, con la naturaleza y con Dios. La tarea es continuación de la que él mismo realiza: luchar contra el mal, sanar las dolencias, liberar de las esclavitudes y anunciar la Buena Noticia. La exigencia es la misma que él asume: libertad en el camino y gratuidad en la casa. El exceso de equipaje retrasaría la actividad evangelizadora y la construcción de casas propias distraería de lo fundamental. El evangelio que los Doce comunican cambiará la situación de todas las personas que escuchen ese mensaje y lo conviertan en un patrón de vida. – Como discípulos de Jesús tenemos la oportunidad y la misión de llevar su mensaje reconciliador a todas las situaciones y lugares, para que la autoridad de la libertad y el poder del amor transformen todas las situaciones humanas.

ORACIÓN
Nos envías a difundir la Buena Nueva con un estilo de vida diferente al del mundo, sin riquezas, sino lo necesario para subsistir dignamente, confiados en tu provisión, con la verdad por delante y dando testimonio con nuestra manera de obrar, pensar, hablar y servir. Ayúdanos a hacer vida tu Palabra y responder a tu encargo. Mi Señor, no es nada fácil pero en ti logramos vencer. Amén

Jueves 27 de Septiembre de 2012

“A PESAR DE TODO, DIOS ES SIEMPRE ETERNAMENTE NUEVO Y MARAVILLOSO”

PRIMERA LECTURA

Eclesiastés 1, 2-11

“Nada hay nuevo bajo el sol”

¡Vanidad de vanidades, dice Qohelet; vanidad de vanidades, todo es vanidad! ¿Qué saca el hombre de todas las fatigas que lo fatigan bajo el sol? Una generación se va, otra generación viene, mientras la tierra siempre está quieta.

Sale el sol, se pone el sol, jadea por llegar a su puesto y de allí vuelve a salir. Camina al sur, gira al norte, gira y gira y camina el viento.
Todos los ríos caminan al mar, y el mar no se llena; llegados al sitio adonde caminan, desde allí vuelven a caminar.
Todas las cosas cansan y nadie es capaz de explicarlas. No se sacian los ojos de ver ni se hartan los oídos de oír.
Lo que pasó, eso pasará; lo que sucedió, eso sucederá: nada hay nuevo bajo el sol.
Si de algo se dice: "Mira, esto es nuevo", ya sucedió en otros tiempos mucho antes de nosotros. Nadie se acuerda de los antiguos y lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Tal vez nos extrañe el tono de la primera lectura de hoy. Ante todo, porque estamos acostumbrados a mirar la Biblia como una fuente de respuestas más que de preguntas. Se supone que la fe es para lograr seguridad, ¿no? ¡Y resulta que esta lectura del Eclesiastés está colmada de interrogantes y pareciera más invitarnos a dudar que a creer!
Una primera conclusión es que la Biblia no es sólo una caja de respuestas. Muchas veces una pregunta es más importante que una respuesta, porque sólo la pregunta tiene el vigor para ponernos en movimiento. Y así es un hecho que Jesucristo, por ejemplo, no se dedicó a darle respuestas fáciles a la gente sino que muchas veces los dejó pensando o haciéndose preguntas. A veces terminaba sus discursos magníficos añadiendo cosas como "¡El que tenga oídos para oír que oiga!" Y así los ponía a pensar.

Además, es bueno que salgan a luz, a la luz de Dios, las preguntas que seguramente todos nos hacemos. Es muy posible, por ejemplo, que alguna vez nos hayamos sentido simplemente fastidiados por la historia humana que parece repetirse siempre. Entonces diremos: "¿Qué provecho saca el hombre de todos sus trabajos en la tierra? Pasa una generación, viene otra, pero la tierra permanece siempre." Si uno no percibe esa contingencia, esa especie de fragilidad y provisionalidad de todas las cosas visibles y pasajeras, seguramente nunca buscará las duraderas y eternas.

Así pues, no hagamos de la duda un absoluto, pero admitamos que algo de duda y de pregunta es como apetito que hacemos para el pan de la verdad.

Salmo responsorial: 89

R. / Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Tú reduces el hombre a polvo,

diciendo: "Retornad, hijos de Adán."

Mil años en tu presencia

son un ayer, que pasó;

una vela nocturna. R.

Los siembras año por año,

como hierba que se renueva:

que florece y se renueva por la mañana,

y por la tarde la siegan y se seca. R.

Enséñanos a calcular nuestros años,

para que adquiramos un corazón sensato.

Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?

Ten compasión de tus siervos. R.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,

y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

Baje a nosotros la bondad del Señor

y haga prósperas las obras de nuestras manos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 9, 7-9

“A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?”

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía: "A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas? Y tenía ganas de verlo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La misión de los Doce ha incrementado notablemente el impacto que Jesús produce en la sociedad de su tiempo. Tanto es así que inclusive uno de los reyes, Herodes, comienza a preocuparse y ve en él una continuación de la acción del profeta Juan, aunque con mayor poder y bajo unos signos excepcionales. Pero el interés de Herodes no pasaba de ser una curiosidad personal y una preocupación política. Al igual que estos personajes, mucha gente se interesa por Jesús, bien sea por su fama, por su acción profética, por los milagros que se le atribuyen o, incluso, por lo novedoso de su enseñanza. Y esta curiosidad ya es un buen punto de partida, pero es insuficiente si no se da el paso de seguirlo a él por el camino del conocimiento personal. A diferencia de los grandes personajes, una masa anónima de gente pobre y marginada busca a Jesús para aprender de él, para escuchar su mensaje de salvación. Pero sólo un diminuto grupo de personas se atreve a acompañarlo por el camino hacia Jerusalén, y un grupo aún más reducido continúa su misión después de su muerte para anunciar su resurrección. – ¿Con qué grupo nos identificamos: con los curiosos, con los simpatizantes o con los discípulos fieles?

ORACIÓN
El amor en Ti no pierde su valor, aunque a veces todavía no seamos buenos y la vida parezca una rutina siempre estarás ahí dándote a conocer y a amar, haciendo las cosas nuevas y manifestando tu obrar en nuestra vida para que volvamos el rostro y veamos cuán grande, humano, divino y misericordioso eres. Gracias Señor.

Viernes 28 de Septiembre de 2012


“TAMBIÉN LA SALVACIÓN TIENE SU TIEMPO DE PARTO Y DE GLORIA”

PRIMERA LECTURA

Eclesiastés 3, 1-11

“Todas las tareas bajo el sol tienen su sazón”

Todo tiene su tiempo y sazón, todas las tareas bajo el sol: tiempo de nacer, tiempo de morir; tiempo de plantar, tiempo de arrancar; tiempo de matar, tiempo de sanar; tiempo de derruir, tiempo de construir; tiempo de llorar, tiempo de reír; tiempo de hacer duelo, tiempo de bailar; tiempo de arrojar piedras, tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar, tiempo de desprenderse; tiempo de buscar, tiempo de perder; tiempo de guardar, tiempo de desechar; tiempo de rasgar, tiempo de coser; tiempo de callar, tiempo de hablar; tiempo de amar, tiempo de odiar; tiempo de guerra, tiempo de paz. ¿Qué saca el obrero de sus fatigas? Observé todas las tareas que Dios encomendó a los hombres para afligirlos: todo lo hizo hermoso en su sazón y dio al hombre el mundo para que pensara; pero el hombre no abarca las obras que hizo Dios desde el principio hasta el fin. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El texto del Eclesiastés, en la primera lectura de hoy, es quizás el más conocido de este libro de la Biblia: hay tiempo para cada cosa. Sin embargo, no es tan sencillo saber qué enseñanza se esconde detrás de la enumeración de los distintos tiempos: llorar, reír, danzar, gemir... ¿qué significa que la vida sea eso, esa composición de momentos diversos, que además parecen repetirse?

Si nos ceñimos al texto de hoy, parecen claras dos cosas: una cierta sensación de desconsuelo que está reflejada en la pregunta del autor: "¿Qué provecho saca de su trabajo el que se esfuerza?" Si los tiempos se repiten, y todo llego y todo pasa, ¿qué sentido tiene esforzarse?
De un modo más positivo, este crítico de la existencia humana llega a otra conclusión: la variedad de tiempos y circunstancias abre un universo de posibilidades que no podemos abarcar. Nuestra vida particular o personal no es toda la vida posible. Esto puede causar desasosiego o abrirnos a una tremenda admiración sobre la existencia y sobre lo que significa vivir.

Además, este predicador fue más allá: los tiempos, todos esos tiempos de los que hablamos, no dependen finalmente de una rueda anónima o de un destino fatal, como pretendería el hinduismo con su "sámsara" o el antiguo paganismo griego con su "moira." El tiempo, o mejor, los tiempos, vienen de Dios. Él es el Señor de la Historia.

Salmo responsorial: 143

R. / Bendito el Señor, mi Roca.

Bendito el Señor, mi Roca,

mi bienhechor, mi alcázar,

baluarte donde me pongo a salvo,

mi escudo y mi refugio. R.

Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él?;

¿qué los hijos de Adán para que pienses en ellos?

El hombre es igual que un soplo;

sus días, una sombra que pasa. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 9, 18-22

“Tú eres el Mesías de Dios. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho”

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas". El les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Pedro tomó la palabra y dijo: "El Mesías de Dios". El les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar el tercer día". Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

En público, Jesús recibe un reconocimiento de ‘profeta’; en privado, es proclamado como ‘Mesías’. La condición de profeta no necesita ninguna aclaración adicional, ya que el pueblo lo coloca en la misma línea de los grandes profetas de Israel: Elías, el profeta clásico que, junto con Moisés, configuran los grandes modelos; Juan Bautista, el gran profeta contemporáneo que muere a causa de su testimonio en contra de la corrupción generalizada de los líderes de Israel. El título de ‘Mesías’, en cambio, sí merece una aclaración. No es el Mesías triunfante, bien sea un guerrero invencible o un poderoso gobernante, sino el ungido misericordioso, capaz de acoger a los pecadores, sanar a los enfermos y orientar a la multitud. El mesianismo de Jesús no pasa por los palacios regios ni por el gran Templo; sí pasa por los campos, caminos y aldeas donde la esperanza de una justicia posible aún no se ha perdido. El pueblo pobre no sueña con paraísos imposibles, sino con una vida digna en la que las necesidades vitales estén al alcance del trabajo diario, y los recursos no estén sujetos a los caprichos de los gobernantes. – ¿Qué significado podría tener el mesianismo de Jesús para nuestros días?

ORACIÓN
Señor Jesús Gracias porque tu Palabra es tan real y actual. Si para todo hay tiempo para nacer y morir, para sufrir y estar gozosos, para vivir en las tiniebla y pasar a conocer el sentido de tu Ser por esta tierra y del nuestro también. Que cuando sea el tiempo de regresar a Casa podamos hacerlo tranquilos(as) porque estaremos tomados(as) de tu mano y habremos hecho lo que nos correspondía. Amén.

Sábado 29 de Septiembre de 2012

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

“COSAS MAYORES SE RESERVA A LOS QUE CREEN EN EL ENVIADO DEL PADRE”

PRIMERA LECTURA

Daniel 7,9-10.13-14

“Miles y miles le servían”

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Se celebra la fiesta de los tres Arcángeles que nombra la Sagrada Escritura. La palabra Arcángel proviene de dos palabras: Arc, "el principal", y "ángel", es decir, "principales entre los ángeles".
Según la Escritura, los Ángeles son mensajeros de Dios, "poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra" (Salmo 103,20), al servicio de su plan de salvación, "enviados para servir a los que deben heredar la salvación" (Hebreos 1,14).

Los nombres de los arcángeles

San Miguel. Este nombre significa: "¿Quién como Dios?" o también: "Nadie es como Dios”

San Gabriel. Su nombre significa: "Dios es mi protector". Al Arcángel San Gabriel se le confió la misión más alta que jamás se le haya confiado a criatura alguna: anunciar la encarnación del Hijo de Dios.

San Rafael. Su nombre significa: "Medicina de Dios". Fue el Arcángel enviado por Dios para quitarle la ceguera a Tobías y acompañar al hijo de éste en un larguísimo y peligroso viaje y conseguirle una santa esposa.

Salmo responsorial: 137

R. / Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;

delante de los ángeles tañeré para ti,

me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre:

por tu misericordia y tu lealtad,

porque tu promesa supera a tu fama;

cuando te invoqué, me escuchaste,

acreciste el valor en mi alma. R.

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,

al escuchar el oráculo de tu boca;

canten los caminos del Señor,

porque la gloria del Señor es grande. R.

LECTURA DEL EVANGELIO

Juan 1,47-51

“Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”

En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño." Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?" Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi." Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel." Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores." Y añadió: "Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La palabra ‘ángel’ significa ‘mensajero’ y establecen un contacto fluido y permanente entre el cielo, como ámbito de la presencia de Dios, y el mundo, como espacio específicamente humano. En la Biblia aparecen siempre en los momentos críticos de la historia del pueblo de Dios para animar a los líderes de Israel y para comunicarles la trascendencia de su misión. Merecen una mención especial precisamente su aparición al inicio de la vida de Jesús, para ayudar a María y a José a comprender la naturaleza y el alcance de la misión que Dios les encomienda. Luego, en el momento de la resurrección ayudan a las seguidoras, Magdalena y las otras mujeres, a comprender que la memoria de Jesús no está entre los monumentos fúnebres, sino que él marcha al frente de su comunidad hacia la misión, en el resto del mundo. – Hoy debemos preguntarnos qué personas, realidades o situaciones son portadoras de un mensaje de Dios para nosotros. No podemos esperar que “seres alados” se nos aparezcan de improviso para indicarnos el camino de realización de la vocación cristiana. Debemos confiar en los seres de al lado, en todas las personas que comparten con nosotros esta búsqueda de la voluntad de Dios.

ORACIÓN
Gracias Señor Jesús porque nos permites ver y reconocer todo lo que haces por las criaturas e hijos del Padre Dios. Nos ayudaste a darnos cuenta que eres real y que tu dimensión es diferente a la nuestra, por eso viniste a devolver el verdadero sentido de una sociedad basada en el amor y a rescatar nuestra vida sin sentido a una de esperanza, paz y entrega. Amén

Domingo 30 de Septiembre de 2012

“LA COMUNIDAD VIVE DESDE EL ESPÍRITU DE CRISTO LA MULTIPLICIDAD DE SERVICIOS”

PRIMERA LECTURA

Números 11, 25-29

“¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá todo el pueblo fuera profeta!”

En aquellos días, el Señor bajó en la nube, habló con Moisés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. Al posarse sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar enseguida. Habían quedado en el campamento dos del grupo, llamados Eldad y Medad. Aunque estaban en la lista, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó sobre ellos, y se pusieron a profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a contárselo a Moisés: "Eldad y Medad están profetizando en el campamento." Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino: "Señor mío, Moisés, prohíbeselo." Moisés le respondió: "¿Estás celoso de mí?"?¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!". Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

La primera lectura, nos presenta el relato del «reparto» del espíritu de Moisés, entre setenta miembros del pueblo. La intención es que Moisés no tenga que llevar la carga solo. Con esta decisión de Yavé, la responsabilidad queda repartida: cada uno de quienes han recibido parte del espíritu que estaba en Moisés debería ser profeta en el pueblo. Ahora bien, tendríamos que atenernos al contexto para intuir qué características implicaba la tarea de estos personajes.

Nos da cuenta de las etapas de la marcha por el desierto; la narración se centra en una dificultad que tiene el pueblo: llevan varios meses comiendo maná y ya se encuentran hastiados: «tenemos el alma seca» (v. 6), «no vemos más que maná» (v. 6b), y con esto viene la tentación de añorar el tiempo de abundancia de comida en Egipto. Por aquí podemos intuir la grave dificultad en que se halla Moisés, ¿cómo hacer para que el pueblo no siga pensando en Egipto? El desierto es el gran desafío. Detrás está Egipto, con su abundancia, pero también con su esclavitud. Hacia delante está la promesa de una tierra, una libertad, una vida digna, pero que hay que conquistar a precio de privaciones, sacrificios, esfuerzos.

El relato causa admiración porque Yavé monta en cólera... Es un recurso literario para introducir la preocupación de Moisés, que se expresa en una bella oración de intercesión por el pueblo. La solución que plantea Yavé es la adecuada: reunir setenta representantes del pueblo para repartir entre ellos el espíritu que estaba en Moisés; de esa manera la dirección, orientación y concientización del pueblo sería obligación de muchos y no sólo de Moisés.

El espíritu que se dona a todas estas personas viene a ser, entonces, profético; es decir, está en función de profetizar. Hay que asumir que esta actividad profética está orientada a ayudar al pueblo a tomar más y más conciencia del plan de Dios con ellos, a entender lo que hay realmente detrás: Egipto y su abundancia de comida pero con su esclavitud que es lo contrario al plan divino, y lo que está por delante: un desierto inevitable, desafiante, mortal, pero al fin y al cabo, un medio que es necesario asumir para poder llegar a la tierra de la libertad, tierra de promisión. A cualquier persona del pueblo que, entendiendo las cosas así, enseñara a sus hermanos en este sentido había que verlo como profeta «autorizado» no porque hubiera estado necesariamente en la tienda del encuentro, sino por estar en comunión con el ideal de Yavé.

Ese parece ser el caso de Eldad y Medad. Ellos no estuvieron en el momento del reparto del espíritu y sin embargo estaban profetizando. Viene la reacción de Josué, el mismo que más tarde se encargará de guiar a su pueblo en los trabajos de conquista y ocupación de la tierra prometida. Josué no entiende todavía que todo el que influya de manera positiva en la conciencia del ser hermano, debe ser considerado profeta, y por eso aconseja a Moisés que lo prohíba (v. 28). Por su parte, Moisés ha captado muy bien que en el trabajo de liberación del pueblo, todos y todas tienen una gran tarea, y responde a Josué con palabras aparentemente duras, pero que en definitiva buscan también abrir la conciencia de su ayudante: «ojalá todo el pueblo fuera profeta» (v. 29); ojalá cada uno asumiera con verdadero empeño la tarea de concientizarse y concientizar a su semejante, a su prójimo, ¿no es eso justamente lo que Dios quiere y espera? A Josué pues, no le preocupaba mucho la necesidad de que cada miembro del pueblo tuviera una conciencia bien formada para continuar hacia adelante por el desierto; le preocupaba más defender lo «oficial», lo «autorizado» por Dios en la tienda del encuentro, es decir lo «instituido», la defensa de «los derechos de Dios».

Salmo responsorial: 18

R. / Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.

La ley del Señor es perfecta

y es descanso del alma;

el precepto del Señor es fiel

e instruye al ignorante. R.

La voluntad del Señor es pura

y eternamente estable;

los mandamientos del Señor son verdaderos

y enteramente justos. R.

Aunque tu siervo vigila

para guardarlos con cuidado,

¿quién conoce sus faltas?

Absuélveme de lo que se me oculta. R.

Preserva a tu siervo de la arrogancia,

para que no me domine:

así quedaré libre e inocente

del gran pecado. R

SEGUNDA LECTURA

Santiago 5, 1-6

“Vuestra riqueza está corrompida.”

Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego. ¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final! El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En esta segunda lectura el apóstol Santiago dice palabras duras contra los ricos, que no han hecho más que amontonar bienes al precio de la injusticia, deshonestidad, defraudando los salarios, viviendo de lujos y placer, acumulando riquezas. El apóstol mira las riquezas acumuladas ahora corrompidas, buenas para nada, testigos mudos pero convincentes de la injusticia contra los pobres. Fuerte llamado para la comunidad creyente que debe practicar la justicia y la solidaridad, aún cuando esto implique privaciones; su meta evangélica es vivir no para acumular bienes, sino para ejercer el compartir solidario y la caridad humana. La carta de Santiago nos puede desconcertar con su claro rechazo de la riqueza vista como injusta apropiación del trabajo ajeno por medio de la retención de salarios equitativos y justos para todos. Mientras muchos grupos consideraban la riqueza como una bendición en sí misma, el cristianismo consideraba injusta toda forma de enriquecimiento ilícito. Al compararlas con polillas, y moho, la coloca al nivel de una maldición.Para contrarrestar esta tendencia humana, vista como una bendición en la mayor parte de las sociedades y aún en el pensamiento de ciertas espiritualidades y credos religiosos, aparece la voz incorruptible de legisladores y profetas, que debía mantener al pueblo en guardia contra todos los modos encubiertos de imponer el enriquecimiento como un modelo ideal de vida.

LECTURA DEL EVANGELIO

Marcos 9, 38-43. 45. 47-48

“El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Si tu mano te hace caer, córtatela”

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros." Jesús respondió: "No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos la infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Nos presenta el evangelio de Marcos para este domingo, una situación semejante a la primera lectura con los discípulos de Jesús. Apenas transmitida por Jesús la lección sobre quién es el mayor, se produce un incidente que tiene que ver con la exclusividad de los miembros del grupo seguidor de Jesús. Juan le cuenta a Jesús que le han impedido a un hombre expulsar demonios en su nombre porque no se trataba de uno de los miembros del grupo. No hay una pregunta, cómo hacer en casos semejantes, qué posición asumir, etc. La respuesta de Jesús es sabia, «nadie que obre un milagro en mi nombre puede después hablar mal de mí», y «el que no está contra nosotros, está con nosotros». En la tarea de construcción del reino nadie tiene la exclusiva. Tal vez los discípulos no tenían claro o no recordaban que su pertenencia al grupo de Jesús fue un don de pura gratuidad; ninguno de ellos presentó ante Jesús un concurso de méritos para ser elegido; fue Jesús quien se presentó ante ellos, se les atravesó a cada uno por su camino y los llamó, aun a sabiendas de que no eran ni los mejores ni lo más representativo de su sociedad. En ese sentido también otros y otras pueden seguir siendo llamados. En cada hombre y en cada mujer Dios ha sembrado las semillas del bien; cómo y cuándo esas semillas comienzan a germinar y dar frutos, eso es decisión de cada uno. A veces nos parecemos a Juan y al resto de discípulos, nos ponemos celosos de quienes sin pertenecer a la institución hacen obras mejores que las nuestras. Y sale inevitablemente la frase: «pero ése o ésa es de tal o cual religión, o de tal o cual grupo...». Anteponemos a la vocación universal de hacer el bien y a la práctica del amor, unos intereses mezquinos y unos criterios de autoridad y de exclusividad absolutamente rechazados por Jesús.

Si logramos tomar conciencia de que Dios es más grande que un grupo o una institución y que en ningún momento nuestra vocación es la de defender unos supuestos derechos de Dios, sino simplemente servir, ponernos en función de construir el Reino con y desde las múltiples posibilidades que ello implica dada la insondable riqueza del mismo espíritu, entonces jamás se nos ocurrirá pensar si éste o aquél es o no es «de los nuestros», sino mejor... ¡como cooperar más y mejor con aquél o aquélla que tan bien están luchando por construir aquí el Reino!

ORACIÓN
Señor ayúdanos a cambiar desde dentro para buscar siempre el bien de los tuyos, a través de tu Espíritu que nos es dado para desarrollar el sentido de la comunidad que se organiza y recibe el don de hacerse servidora a través de las funciones de cada miembro en pro de la propagación del proyecto de Dios en personas, familias, comunidades, naciones y sociedades. Amén