miércoles, 1 de febrero de 2012

MIÉRCOLES, 15 DE FEBRERO DE 2012

“LA PALABRA DE DIOS ES GUÍA Y LUZ PARA LA VIDA”



PRIMERA LECTURA
SANTIAGO1,19-27



“LLEVAD A LA PRÁCTICA LA PALABRA Y NO OS LIMITEIS A ESCUCHARLA”

Tened esto presente, mis queridos hermanos: sed todos prontos para escuchar, lentos para hablar y lentos para la ira. Porque la ira del hombre no produce la justicia que Dios quiere. Por lo tanto, eliminad toda suciedad y esa maldad que os sobra y aceptad dócilmente la palabra que ha sido plantada y es capaz de salvaros. Llevadla a la práctica y no os limitéis a escucharla, engañándoos a vosotros mismos, pues quien escucha la palabra y no la pone en práctica se parece a aquel que se miraba la cara en el espejo y, apenas se miraba, daba media vuelta y se olvidaba de cómo era. Pero el que se concentra en la ley perfecta, la de la libertad, y es constante, no para oír y olvidarse, sino para ponerla por obra, éste será dichoso al practicarla.

Hay quien se cree religioso y no tiene a raya su lengua; pero se engaña, su religión es vacía. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo.


REFLEXIÓN
Sobre la prudencia en el uso de las palabras nos habla el apóstol Santiago el día de hoy. Puede ser interesante presentar una colección de frases sobre este tema, porque bien se ve que todo el que ha buscado sabiduría o esta en la búsqueda seria de la santidad, ha de pasar por la escuela de aprender a callar.

Frases como estas: “Nada hay en la tierra más difícil de sostener que la boca”. “Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio”. “Tenemos dos orejas y una sola boca, justamente para escuchar más y hablar menos”, nos invitan a seguir la exhortación de cuidar nuestra lengua y aprender a callar en el momento oportuno.
Otra invitación también es a hacernos VERBO y no SUSTANTIVO, a escuchar la Palabra pero que esta se haga vida en nosotros y seamos un fiel reflejo de su paso en nuestras vidas.

SALMO RESPONSORIAL: 14
R. / ¿Quién puede habitar en tu monte santo, Señor?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino, / el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 8,22-26

“EL CIEGO ESTABA CURADO Y VEÍA TODO CON CLARIDAD”


En aquel tiempo, Jesús y los discípulos llegaron a Betsaida. Le trajeron un ciego, pidiéndole que lo tocase. Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: "¿Ves algo?" Empezó a distinguir y dijo: "Veo hombres; me parecen árboles, pero andan." Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado y veía con toda claridad. Jesús lo mandó a casa, diciéndole: "No entres siquiera en la aldea."

REFLEXIÓN
El ciego del evangelio necesita tres pasos para superar su ceguera. El primero es salir de la ciudad, donde ni veía ni era visto; sólo era una boca más que alimentar a expensas de la caridad pública. Jesús lo saca de un centro de marginación y lo conduce a una periferia desde donde puede recomenzar. El segundo, al comenzar a recuperar la luz de los ojos sólo es capaz de reconocer a los demás como parte del entorno natural; es decir, no los ve como seres humanos. El tercero y último paso lo conduce a ver con claridad y bien lejos, es decir, a entrar en el ámbito de Jesús en el que el horizonte humano supera la lógica de la exclusión y la supremacía del centro urbano. Por eso, cuando este hombre afina la mirada, es enviado a casa sin volver a la ciudad. Volver al centro urbano sería regresar a su antigua condición. – Hoy afrontamos un desafío similar. Hemos perdido la capacidad de reconocer a los demás como seres humanos y sólo los reconocemos en sus roles sociales como jefes, madres, profesionales. Pero, lo más importante es despegarnos del molde que nos impone el mundo, su cultura, su visión, su egoísmo y consumismo y reconocernos como humanos y hacer de nuestro caminar un mundo diferente y más humano.

ORACIÓN
Padre de bondad, toca mis ojos para que pueda ver con claridad tu proyecto de vida sobre mí. No permitas que la inmediatez desdibuje tu rostro o el de mis hermanos y los vea borrosos. Dame hoy tu luz. Pon tu mano sobre mi vida para que pueda ir más allá de las apariencias y descubra lo que tú quieres que yo vea. Amén

JUEVES, 16 DE FEBRERO DE 2012

“OBRAR CON JUSTICIA COMPROMETE HASTA LA PROPIA VIDA”


PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 2,1-9

¿ACASO NO HA ELEGIDO DIOS A LOS POBRES? VOSOTROS, EN CAMBIO. HABÉIS AFRENTADO AL POBRE

Hermanos: No juntéis la fe en Nuestro Señor Jesucristo glorioso con la acepción de personas.
Por ejemplo: llegan dos hombres a la reunión litúrgica.
Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso.
Veis al bien vestido y le decís: Por favor, siéntate aquí, en el puesto reservado.
Al otro, en cambio: Estate ahí de pie o siéntate en el suelo.
Si hacéis eso ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos? Queridos hermanos, escuchad: ¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino, que prometió a los que le aman? Vosotros, en cambio, habéis afrentado al pobre.

Y sin embargo, ¿no son los ricos los que os tratan con despotismo y los que os arrastran a los tribunales? ¿No son ellos los que denigran ese nombre tan hermoso que lleváis como apellido? ¿Cumplís la ley soberana que enuncia la Escritura: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo? » Perfectamente. Pero si mostráis favoritismos, cometéis un pecado y la Escritura prueba vuestro delito.

REFLEXIÓN
Tal vez nos puede chocar un poco el estilo del Apóstol Santiago. Nos puede dejar la sensación de un regaño continuo, de un reproche continuo, porque está a cada momento señalando un problema, señalando un pecado, señalando un exceso, o una injusticia.

Pero también tengamos en cuenta que esta Carta tiene un estilo sapiencial, , "Sapiencial" quiere decir relacionado con el saber vivir, que es el modo como lo entiende la Biblia. Esta Carta, pues, no insiste en algunos temas típicos de la predicación cristiana primitiva, sino pasa a delinear el perfil de una vida genuinamente cristiana. El método de Santiago, parece concentrarse en denunciar las incoherencias y mostrar los pecados. Aunque parezca un poco incómodo, en cierto modo es una señal de amor. Lo que amamos lo protegemos y lo resguardamos de aquello que pueda adulterarlo. Por ejemplo: si la comunidad deja entrar la idolatría por las riquezas, que se traduce en veneración hipócrita y vacía hacia los ricos, pronto perderá su esencia y su capacidad de significado. Es aquí donde el apóstol deja ver su amor que defiende y habla con vigor.
Tomemos pues con seriedad cada palabra del Apóstol. Reconozcamos que en nuestras comunidades hay mucho que corregir. Reconozcamos que en nuestros corazones también hay mucho que corregir, y que con la ayuda del Señor, con el poder de su Espíritu, vamos a avanzar y vamos a vivir a plenitud su mensaje.

SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 8, 27-33



“TÚ ERES EL MESÍAS. EL HIJO DEL HOMBRE TIENE QUE PADECER MUCHO”

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesárea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos le contestaron: "Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas." Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?" Pedro le contestó: "Tú eres el Mesías." Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.

Y empezó a instruirlos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días." Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: "¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!"

REFLEXIÓN
Las dos preguntas que Jesús plantea a sus discípulos resuenan hoy con más poder: “¿Quién dice la gente que soy yo?, ¿quién dicen ustedes que soy yo?” Con mucha probabilidad el Evangelio según Marcos fue escrito para responder a estas dos preguntas, no en vano ellas ocupan la mitad del evangelio. El texto que las precede nos presenta el episodio de un ciego que gradualmente recupera la visión en la medida en que se deja conducir por Jesús. El episodio siguiente nos planteará el problema de seguir a Jesús asumiendo su causa y preparándose para asumir la cruz que esta opción comporta. En este punto, este evangelio de hoy nos deja claro que, si bien comenzamos reconociendo a Jesús como maestro autorizado y como profeta de los nuevos tiempos, sin embargo, para confesarlo como Mesías necesitamos caminar con Él, comprender su enseñanza y asumir su estilo de vida. La misión que Jesús realiza supera los límites formales de una religión basada en rituales o en el estricto cumplimiento de la Ley. Su propuesta nos exige conversión y fe en su mensaje de salvación. Reconocer a Jesús como ungido, como Cristo, es reconocer en su camino una alternativa que no puede ser ni ignorada ni minimizada.


ORACIÓN
Señor Jesús, hoy te quiero dar gracias y alabarte a ti, el enviado de Dios eterno, deseo adorarte. Nada se compara contigo. Por eso te proclamo mi rey y mi salvador. Si dudo, aumenta mi fe, si caigo, levántame, si enfermo sáname, sino sé que decir, habla tú por mí. Adhiérete a mí para que en todo momento pueda dar testimonio de tus maravillas. Amén

VIERNES, 17 DE FEBRERO DE 2012

“FE: ABANDONO TOTAL EN DIOS”

PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 2,14-24.26

“LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA”

¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar? Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos del alimento diario, y que uno de vosotros les dice: "Dios os ampare; abrigaos y llenaos es estómago", y no les dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve? Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta. Alguno dirá: "Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe."
Tú crees que hay un solo Dios; muy bien, pero eso lo creen también los demonios, y los hace temblar. ¿Quieres enterarte, tonto, de que la fe sin obras es inútil? ¿No quedó justificado Abrahán, nuestro padre, por sus obras, por ofrecer a su hijo Isaac en el altar? Ya ves que la fe actuaba en sus obras, y que por las obras la fe llegó a su madurez. Así se cumplió lo que dice aquel pasaje de la Escritura: "Abrahán creyó a Dios, y esto le valió la justificación." Y en otro pasaje se le llama "amigo de Dios". Veis que el hombre queda justificado por las obras, y no por la fe sólo. Por lo tanto, lo mismo que un cuerpo sin espíritu es un cadáver, también la fe sin obras es un cadáver.

REFLEXIÓN
Con los actos es como hay que demostrar la fe. Este pasaje de Santiago nos preserva de toda ilusión en la vida cristiana: ésta no consiste en conceptos, sino en realizaciones concretas. Al leer el pasaje, caemos en la cuenta de que está hecho más bien para ser proclamado; y a nadie puede dejar indiferente. El cristiano que lo oye, se siente inmediatamente invitado a considerar cómo vive. No nos dice Santiago -que lo da por sabido- qué es la fe y cuál es su objeto. En cuanto a la concreta actividad que ella supone, nos la describen estos versículos orientados al cuidado del otro y de la caridad. Es un estilo pastoral muy simple y un tema querido de Juan en sus cartas.
La fe conceptual no salva; tiene que pasar a lo concreto de la vida. El verdadero testigo de la fe no se contenta con predicarla, sino que percibe de hecho las necesidades y busca solucionarlas. Para Santiago, el cristiano de su parábola sólo tiene una fe muerta... "Yo, por las obras, te probaré mi fe." Así pues, la sola posesión del don de la fe no puede salvar, es preciso obrar.

SALMO RESPONSORIAL 111:
R. / Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.
En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. R.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 8,34-9,1

“EL QUE PIERDA SU VIDA POR MÍ Y POR EL EVANGELIO LA SALVARÁ”


«Y llamando a la gente a que se reuniera con sus discípulos, les dijo: El que quiera venirse conmigo, que reniegue de sí mismo, que cargue con su cruz y entonces me siga. Porque si uno quiere salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por mí y por la buena noticia, la salvará. Y luego, ¿de qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si le falta la vida? Pues ¿qué podrá dar para recobrarla? Además, si uno se avergüenza de mí y de mis palabras entre la gente ésa, idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre.»


REFLEXIÓN
¿Qué es negarse a sí mismo? Tal vez la primera imagen que viene a nuestra mente es la de una persona que se impone una vida llena de sacrificios y penurias. Pero no es ésta la idea que nos comunica el evangelio. Negarse a sí mismo es romper con eso que llamamos individualismo. Es decir, la falsa ilusión de vivir aislado o de ser autosuficiente. Todos los seres humanos, quiéranlo o no, viven en solidaridad entre sí y con la naturaleza. Negarse a sí mismo es tomar conciencia de la propia ínfima condición y pequeñez. Negarse a sí mismo es reconocerse como incapaz de transformar el mundo sin vincularse a un proyecto mayor. Jesús ofrece un camino para superar la pretensión del individualismo, por medio del seguimiento y de la cruz. El seguimiento es la aceptación de su llamada y el dejarse transformar por su enseñanza. La cruz viene cuando asumimos las contradicciones que su seguimiento genera en nosotros y en nuestro mundo. Negarse a sí mismo es asumir que tenemos la potencialidad para ser felices con lo que somos y tenemos, y que tenemos el poder para transformar el mundo, si asumimos el proyecto de Jesús: el Reino.

ORACIÓN
Tú, Señor, eres el Mesías prometido desde la eternidad. Contigo todo lo tengo y lo puedo, no me hace falta nada. Quiero seguir tus huellas y recorrer tus caminos. Ayúdame a entender que esta decisión me exige una renuncia total a todo lo que no es tuyo. Acompáñame en mi caminar, para que pueda ver en la cruz mi redención. Amén

SÁBADO, 18 DE FEBRERO DE 2012

“ESCUCHAR A AQUEL QUE ES LA PALABRA DE DIOS”


PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 3,1-10


“NINGÚN HOMBRE ES CAPAZ DE DOMAR LA LENGUA”


Hermanos míos, sois demasiados los que pretendéis ser maestros, y tened por cierto que nuestra sentencia será más severa. Todos faltamos a menudo, y si hay uno que no falta en el hablar es un hombre perfecto, capaz de tener a raya su persona entera. A los caballos les ponemos el bocado para que nos obedezcan, y así dirigimos a todo el animal; fijaos también en los barcos: por grandes que sean y por recio que sople el viento, se gobiernan con un timón pequeñísimo y siguen el rumbo que quiere el piloto.
Eso pasa con la lengua: como miembro es pequeño, pero puede alardear de muchas hazañas. Mirad cómo una chispa de nada prende fuego a tanta madera. También la lengua es una chispa; entre los miembros del cuerpo, la lengua representa un mundo de iniquidad, contamina a la persona entera, pone al rojo el curso de la existencia, y sus llamas vienen del infierno. Toda especie de fieras y pájaros, de reptiles y bestias marinas, se pueden domar y han sido domadas por el hombre; la lengua, en cambio, ningún hombre es capaz de domarla: es dañina e inquieta, cargada de veneno mortal; con ella bendecimos al que es Señor y Padre; con ella maldecimos a los hombres, creados a semejanza de Dios; de la misma boca salen bendiciones y maldiciones. Eso no puede ser, hermanos míos.


REFLEXIÓN
Santiago se preocupa bastante del tema del uso de las palabras, según vemos. Hoy nos ilustra por medio de ejemplos muy gráficos y muy típicos su enseñanza. Su discurso vigoroso muestra por medio de contrastes las contradicciones en que incurrimos: somos poderosos para domar otras cosas y no nos dominamos nosotros mismos; somos elocuentes para bendecir y prontos para denigrar; nos creemos grandes y todo lo que somos se lo entregamos a algo tan pequeño como es la lengua.
Ahora bien, hay un motivo particular por el que el apóstol vuelve a un tema que ya nos había mencionado antes. Es aquello que dice la frase breve del comienzo: "No quieran todos llegar a ser maestros." La palabra es la gran herramienta del maestro. Mostrando los peligros y contradicciones que rodean el ministerio de la palabra, Santiago quiere desanimar una tendencia que seguramente era ya visible en la época: ganar importancia o fama buscando el puesto del maestro, quizá como alternativa a la dificultad de allegar dinero o alguna otra cosa deseable y que diera prestigio.
El apóstol quiere destacar que no es sencillo el ministerio del maestro o predicador y que de hecho está cercado de amenazas. Una vez más, el interés aquí es purificar la fe, librándola de intereses mundanos que se ve que ya existían y avanzaban en la época, así como pueden darse entre nosotros.


SALMO RESPONSORIAL: 11
R. / Tú nos guardarás, Señor.

Sálvanos, Señor, que se acaban los buenos,
que desaparece la lealtad entre los hombres:
no hacen más que mentir a su prójimo,
hablan con labios embusteros / y con doblez de corazón. R.

Estirpe el Señor los labios embusteros
y la lengua fanfarrona
de los que dicen: "La lengua es nuestra fuerza,
nuestros labios nos defienden,
¿quién será nuestro amo?" R.

Las palabras del Señor son palabras auténticas,
como plata limpia de ganga, refinada siete veces.
Tú nos guardarás, Señor,
nos librarás para siempre de esa gente. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 9,2-13

“SE TRANSFIGURÓ DELANTE DE ELLOS”

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías." Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: "Éste es mi Hijo amado; escuchadlo." De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos." Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de "resucitar de entre los muertos". Le preguntaron: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Les contestó él: "Elías vendrá primero y lo restablecerá todo. Ahora, ¿por qué está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Os digo que Elías ya ha venido, y han hecho con él lo que han querido, como estaba escrito.


REFLEXIÓN
El episodio de la transfiguración, como el del bautismo, nos descubre que lo esencial de la experiencia espiritual de Jesús radica en el descubrirse como hijo amado del Padre. Tanto la espiritualidad del que lucha contra la idolatría, representada en la figura de Elías, como la espiritualidad del profeta legislador, representada en la figura de Moisés, quedan incluidas en esta nueva espiritualidad filial en la que lo esencial es el amor a la causa del Padre y la escucha traducida en obediencia. La propuesta de las tres tiendas de Pedro queda desplazada por la voz que viene del cielo y que exige el reconocimiento de Jesús como el hijo por excelencia, y la obediencia a él, como respuesta de fe. A Jesús se le comprende en relación con la Ley y los Profetas, es decir, con las enseñanzas del Antiguo Testamento, pero se le acepta en su realidad de ser la voz autorizada de Dios. El ascenso al monte para escuchar el mensaje de Dios es el paso necesario antes de hacer realidad esa experiencia en la vida cotidiana. Jesús nos invita a participar en su transfiguración, pero, al mismo tiempo, a vivir todas las vicisitudes de la vida ordinaria.


ORACIÓN
Cristo Jesús, que bien se siente estar contigo en la intimidad de mi corazón, adorando tu presencia en el sagrario de mi vida. Haz que hoy y siempre viva transfigurado(a) por tu amor y que mi vida te irradie al mundo. Amén

DOMINGO, 19 DE FEBRERO DE 2012

EL AMOR DE DIOS SUPERA LA LÓGICA HUMANA”


PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 43,18-19.21-22.24b-25

“POR MI CUENTA BORRABA TUS CRÍMENES”


Así dice el Señor: "No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo, para apagar la sed del pueblo que yo formé, para que proclamara mi alabanza. Pero tú no me invocabas, Jacob, ni te esforzabas por mí, Israel; me avasallabas con tus pecados y me cansabas con tus culpas. Yo, yo era quien por mi cuenta borraba tus crímenes y no me acordaba de tus pecados."


REFLEXIÓN
En la primera lectura del «segundo Isaías», Yahvé se dirige a su pueblo y le reprocha no recordar ni caer en la cuenta del pasado. No sólo han olvidado su historia sino que no han reflexionado sobre la presencia permanente de Dios en ella. Tampoco son capaces de reconocer su actuación histórica presente. ¿No lo reconocen? Ese olvido se manifiesta en una vida de iniquidad y pecado, que ha cansado a Dios, quien ha permanecido fiel en una actitud de perdón. El profeta evidencia la inconsciencia del Pueblo, e impele a reconocer al Dios fiel en los acontecimientos de su vida.


SALMO RESPONSORIAL: 40


R. / Sáname, Señor, porque he pecado contra ti.
Dichoso el que cuida del pobre y desvalido;
en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor.
El Señor lo guarda y lo conserva en vida,
para que sea dichoso en la tierra,
y no lo entrega a la saña de sus enemigos. R.

El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor,
calmará los dolores de su enfermedad.
Yo dije: "Señor, ten misericordia,
sáname, porque he pecado contra ti." R.

A mí, en cambio, me conservas la salud,
me mantienes siempre en tu presencia. Bendito el Señor, Dios de Israel,
ahora y por siempre. Amén. Amén. R.

SEGUNDA LECTURA
2CORINTIOS 1,18-22


JESÚS NO FUE PRIMERO “SI” Y LUEGO “NO”; EN ÉL TODO SE HA CONVERTIDO EN UN “SI”.


Hermanos: ¡Dios me es testigo! La palabra que os dirigimos no fue primero "sí" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo os hemos anunciado, no fue primero "sí" y luego "no"; en él todo se ha convertido en un "sí"; en él todas las promesas han recibido un "sí". Y por él podemos responder: "Amén" a Dios, para gloria suya. Dios es quien nos confirma en Cristo a nosotros junto con vosotros. Él nos ha ungido, él nos ha sellado, y ha puesto en nuestros corazones, como prenda suya, el Espíritu.


REFLEXIÓN
Pablo, en su segunda carta a los Corintios recalca esta fidelidad de Dios manifestada en la persona de Jesús, en cuyos actos y palabras no hubo doblez ni ambigüedad. En Jesús Dios mostró su total coherencia: él es el «sí» de Dios a la Humanidad. Esto exige de los cristianos la misma coherencia y honestidad. La actitud de Dios firme y constante, llena de confianza, un “Amén” que implica una aceptación de esa acción de Dios expresada en el proyecto de Jesús. Por su parte Dios, en Cristo, conforta a la comunidad creyente, unge, marca, sella y da “en arras” el Espíritu como signo de la total pertenencia del cristiano a Dios, en una unidad que ha de expresarse en actitudes y palabras coherentes a ejemplo de Jesús.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 2,1-12


“EL HIJO DEL HOMBRE TIENE POTESTAD EN LA TIERRA PARA PERDONAR PECADOS”


Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni en la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados quedan perdonados." Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: "¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?" Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: "¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico "tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge la camilla y echa a andar"? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados..." Entonces le dijo al paralítico: "Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa." Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: "Nunca hemos visto una cosa igual."

REFLEXIÓN
El evangelio de Marcos nos descubre la coherencia de Jesús. Regresa a Cafarnaum y corre la voz de que está en casa, y la gente se agolpa en la puerta. Las casas de aquellas poblaciones contaban con patios comunes, de modo que una buena cantidad de personas podía agruparse a las entradas de las casas.

Él se pone a enseñar, pero sobreviene una interrupción: cuatro hombres han traído a un paralítico y al no encontrar paso han subido y han abierto un agujero por el techo, por donde lo descuelgan. Detengámonos un poco en ellos. El primero está impedido: su enfermedad le obliga a depender totalmente de los demás. Por estar enfermo seguramente es rechazado, y es tenido por impuro y pecador. Los hombres que lo traen han sido arriesgados al ponerlo en medio de la multitud. Es la ocasión precisa para poner a prueba la coherencia de Jesús.

Jesús parte de la relación cultural existente entre pecado-castigo y enfermedad: “Tus pecados te son perdonados”. La liberación de la culpa está directamente relacionada con la recuperación de la salud. Los escribas presentes, reaccionan: la sociedad judía estaba estructurada sobre la base de la exclusión; no parecía haber posibilidad de cambio, ni alternativa para los excluidos, salvo una exigente carga de tributos y ritos de purificación que en su gran mayoría les resultaba imposible cumplir. Jesús rescata a la persona misma, el poder oculto y real de aquel hombre de levantarse por sí mismo, de superar la parálisis en la que la culpa y el rechazo social lo habían sumido. Él revive, se hace dueño de sí al levantar por sí mismo la camilla en la que antes yacía, y regresa a casa con nueva vida.
Como el domingo pasado, estamos ante esa unidad de palabra y acción, de teoría y práctica, de decir y hacer. Como solemos decir, «no hay nada más práctico que una buena teoría», y «nunca se ha entendido del todo una teoría, hasta que no se ha experimentado y dominado su práctica». Jesús es maestro de esa unidad. Y sus discípulos también lo hemos de ser. Tenemos un mensaje de salvación que hay que anunciar, pero que también hay que «realizar», aunque sea con gestos simbólicos. La Utopía, («¡el Reino!») no sólo debe ser anunciado (hablado, dicho, comunicado, informado, pensado, teorizado), sino construido (hecho, realizado, implantado, promovido, luchado). La Buena Noticia no sólo tiene que ser anunciada-explicada, sino mostrada-evidenciada, primero en nuestra propia vida, también en la comunidad y, hasta donde nos dejen, en la sociedad.


ORACIÓN
Señor Jesús, tu conoces bien nuestra miseria y nuestro pecado, danos la seguridad del perdón gratuito del Padre, para que seamos capaces de levantarnos en nuestras derrotas y caídas, y podamos rehacer nuestras vidas, según tu Palabra y tu Voluntad. Así podremos actuar como hombres y mujeres nuevos, que te dan la gloria que mereces con el Padre y el Espíritu. Amén

LUNES, 20 DE FEBRERO DE 2012

LOS DEMONIOS QUE NO NOS DEJAN ACTUAR”



PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 3,13-18



“SI TENÉIS EL CORAZÓN AMARGADO POR LA ENVIDIA Y LAS RIVALIDADES, NO ANDÉIS GLORIÁNDOOS”



Queridos hermanos: ¿Hay alguno entre vosotros sabio y entendido? Que lo demuestre con una buena conducta y con la amabilidad propia de la sabiduría. Pero, si tenéis el corazón amargado por la envidia y las rivalidades, no andéis gloriándoos, porque sería pura falsedad. Esa sabiduría no viene del cielo, sino que es terrena, animal, diabólica. Donde hay envidias y rivalidades, hay desorden y toda clase de males. La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia.

REFLEXIÓN
Los acontecimientos científicos que vive nuestro tiempo nos proveen de un ejemplo elocuente de la diferencia entre conocimiento y sabiduría. Podemos amontonar conocimientos como para clonar seres humanos, pero ¿es eso sabio? ¿Adónde nos conduce? ¿Qué hará de la especie humana el concepto de utilizar un embrión para hacer repuestos que curen la enfermedad de otro ser humano?

Santiago da unos criterios de lo que es verdadera sabiduría: "intachable, pero además pacífica, tolerante, conciliadora, compasiva, fecunda, imparcial y sincera." El desenlace de esta sabiduría es vida, paz, salvación. Su raíz no está en la rivalidad ni en la ambición. Logra lo que quiere y no tiene que quitárselo a nadie, porque lo produce desde sí misma. Esta es la clase de conocimiento que Cristo trajo al mundo y que los que son de Cristo saben testificar con sus vidas.

SALMO RESPONSORIAL: 18
R. / Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.

Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, roca mía, redentor mío. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 9,14-29

“TENGO FE, PERO DUDO, AYÚDAME”



En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?" Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces."

Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos." Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe." Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame." Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él." Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie.
Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?" Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración."



REFLEXIÓN
La tentación más frecuente de las personas religiosas es la falta de fe. El evangelio nos habla de la falta de fe en la fuerza del evangelio que afecta a los escribas y a los discípulos de Jesús. Para los letrados o escribas, que eran profesionales de la interpretación jurídica de la Biblia, la fe se confunde con mucha frecuencia con la coherencia teórica de sus doctrinas. Bastaba con que sus interpretaciones de la Ley se mantuvieran dentro de los límites fijados por sus maestros para darse por bien servidos. Los discípulos de Jesús se contentaban con intentar cambiar las cosas, pero sin comprometerse realmente. Lo que Jesús propone es que hagamos de la fe una fuerza capaz de cambiar la realidad; en particular la realidad de la miseria, opresión y enfermedad que con frecuencia cerca la vida de las personas y les impide vivir en plenitud, como “Dios manda”. – Nosotros vivimos hoy en medio de una realidad desesperanzadora donde la lógica del lucro incesante parece encarnizarse en el agotamiento de los recursos del planeta y en la distribución no equitativa de las riquezas. Frente a ese aire de resignación pasiva, Jesús nos empuja a hacer de nuestra fe una fuerza de transformación.



ORACIÓN
Padre misericordioso, tu que me has enseñado el gran valor de la compasión, la caridad y la misericordia, ayúdame a descubrir que la verdadera felicidad consiste en ponerme al servicio de mis hermanos, poniéndome en segundo lugar. Que pueda encontrar la forma de hacer a los demás felices, y en esa felicidad halle mi propia felicidad. Amén

MARTES, 21 DE FEBRERO DE 2012

“HUMILDAD Y SERVICIO PARA SEGUIR A DIOS”


PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 4,1-10


“PEDÍS Y NO RECIBÍS, PORQUE PEDÍS MAL”



Queridos hermanos: ¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, que luchan en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis, ardéis en envidia y no alcanzáis nada; os combatís y os hacéis la guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para dar satisfacción a vuestras pasiones. ¡Adúlteros! ¿No sabéis que amar el mundo es odiar a Dios?
El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. No en vano dice la Escritura: "El espíritu que Dios nos infundió está inclinado al mal." Pero mayor es la gracia que Dios nos da. Por eso dice la Escritura: "Dios se enfrenta con los soberbios y da su gracia a los humildes." Someteos, pues, a Dios y enfrentaos con el diablo, que huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y Dios se acercará a vosotros. Pecadores, lavaos las manos; hombres indecisos, purificaos el corazón, lamentad vuestra miseria, llorad y haced duelo; que vuestra risa se convierta en llanto y vuestra alegría en tristeza. Humillaos ante el Señor, que él os levantará.



REFLEXIÓN
La buena y grande noticia es que el mal puede ser vencido. No es solamente un regaño, sino una voz de inmensa esperanza lo que nos da el apóstol cuando dice: "resistan al diablo y se alejará de ustedes." Además, la denuncia fortísima de su voz de profeta no es en contra de nosotros sino a favor nuestro. Aquello de "quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios," es una palabra que marca un camino, que indica una ruta de luz y de vida. Más allá de las trampas que se esconden en la seducción de las cosas de esta tierra, la predicación de los apóstoles quiere enamorarnos de aquello que no se ve pero que es más real y durable que todo lo que se ve.
Y está también la palabra sobre la humildad, con un rasgo propio: no es simplemente "abájense," sino "abájense ante Dios." Esto es clave: el cristiano no es un ser acomplejado ni derrotado, sino uno que sólo se doblega ante el Rey del Universo y depende de Él plenamente.



SALMO RESPONSORIAL: 54
R. / Encomienda a Dios tus afanes, que él te sustentará.

Pienso: "¡Quién me diera alas de paloma
para volar y posarme!
Emigraría lejos,
habitaría en el desierto." R.

"Me pondría en seguida a salvo de la tormenta,
del huracán que devora, Señor;
del torrente de sus lenguas." R.

Violencia y discordia veo en la ciudad:
día y noche hacen la ronda
sobre sus murallas. R.

Encomienda a Dios tus afanes,
que él te sustentará;
no permitirá jamás que el justo caiga. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 9,30-37


“EL HIJO DEL HOMBRE VA A SER ENTREGADO. QUIEN QUIERA SER EL PRIMERO, QUE SEA EL ÚLTIMO DE TODOS"


En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará." Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado."


REFLEXIÓN
Todos los seres humanos queremos tener el control de todo y de todos. El evangelio de hoy nos muestra cómo estos pensamientos que exaltan las ideologías de turno bajo la promesa del éxito, de la riqueza y del poder ilimitado son exclusivamente fantasías peligrosas que, con facilidad, se transforman en pesadillas de horror, miseria y sufrimiento. La conciencia humana sólo madura cuando alcanza el amor universal y desinteresado, es decir, la capacidad de servir incondicionalmente. El servicio prestado como cumplimiento de un deber moral o laboral es una tenue expresión de vocación más honda de la humanidad. El servicio prestado por amor, aun en las más extremas condiciones de carencia o de limitación, es expresión de esa madurez humana a la que Dios nos llama. Para servir no necesitamos el poder, entendido como riqueza, prestigio o control sobre los demás. Para servir necesitamos la escuela de sabiduría con la que Jesús nos forma como sus discípulos, amigos y hermanos. Jesús es plenamente consciente de que la misión que él mismo se ha propuesto realizar por amor a Dios desbordará los límites de su existencia y deberá continuarse por todas las personas que lo siguen con la fuerza del Espíritu de amor.

ORACIÓN
Padre misericordioso, tu que me has enseñado el gran valor de la compasión, la caridad y la misericordia, ayúdame a descubrir que la verdadera felicidad consiste en ponerme al servicio de mis hermanos, colocándome en segundo lugar. Que pueda encontrar la forma de hacer a los demás felices, y en esa felicidad halle mi propia felicidad. Amén

MIÉRCOLES 22 DE FEBRERO DE 2012 (Miércoles de ceniza)

“CUARESMA: TIEMPO PARA LA CONVERSIÓN”


PRIMERA LECTURA
JOEL 2,12-18

“RASGAD LOS CORAZONES Y NO LAS VESTIDURAS”


"Ahora -oráculo del Señor- convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas." Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios.

Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: "Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo."

REFLEXIÓN
La drástica expresión de la primera lectura nos impacta: "desgarren los corazones". Sin embargo, un corazón desgarrado es un corazón próximo al encuentro con el Señor, por más de una razón.
Ante todo, un corazón desgarrado es un corazón ABIERTO. Cerramos el corazón cuando no queremos escuchar; lo cerramos cuando no queremos sentir; lo clausuramos cuando preferimos no compadecernos de nadie si no es de nosotros mismos; lo sellamos a fuego cuando pretendemos que podemos resolverlo todo y que no hace falta un Dios en nuestra vida. Un corazón cerrado es un sepulcro. Abrir el corazón es dejarlo respirar, dejarlo escuchar, dejarlo sentir. Pero para abrir un corazón que se sentía cómodo en su propia cárcel hay que desgarrarlo.
Un corazón desgarrado es un corazón DOLIENTE. El pecado nos atrajo con la seducción de la alegría. El pecado utilizó a la belleza y se hizo acompañar de la risa para envolvernos en su encanto mentiroso. Dejar estas mieles duele y abandonar estas caricias es duro. Pero en ese dolor empieza un camino de genuina salvación, y por eso hemos de considerar como bendito ese sufrimiento primero que nos desprende por fin del engaño.

SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Misericordia, Señor: hemos pecado.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.

SEGUNDA LECTURA
2CORINTIOS 5,20-6,2


“RECONCILIAOS CON DIOS; AHORA ES TIEMPO FAVORABLE”


Hermanos: Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.

REFLEXIÓN
A la vista de estos llamados de la gracia en la voz de Nuestro Señor y de sus profetas entendemos la expresión apremiante de San Pablo en la segunda lectura de hoy: " ¡En nombre de Cristo les suplicamos que se dejen reconciliar con Dios!".

Esta época, esta cuaresma, es "un tiempo favorable". Lo mejor que podía sucedernos quiere sucedernos. Dios quiere llegar a nuestra vida y reconstruirla. Dios sabe quiénes somos; conoce lo escondido, y así como somos nos acepta; aunque no para dejarnos cuales somos sino para hacernos cada vez más imagen y semejanza suya. Este es el tono sereno y profundo de gozo que se esconde detrás de la penitencia que hoy empezamos.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 6,1-6.16-18

“TU PADRE, QUE VE EN LO SECRETO, TE LO PAGARÁ”


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.

Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga.

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará."

REFLEXIÓN
Pareciera que para Jesús, según el evangelio de Mateo, los signos externos no tienen ningún sentido si no nacen del corazón, de una “recta intención”, de una auténtica actitud de conversión, de un compromiso real con el Reino de Dios. La limosna, la oración y el ayuno deben estar íntimamente conectados con un compromiso de vida que contribuya a transformar el ambiente en que vivimos. La solidaridad, la justicia, la honradez y la apuesta por la paz son la expresión de una auténtica conversión que nace de lo profundo del ser humano.

La Cuaresma ha sido considerado dentro del año litúrgico, «un tiempo fuerte», junto con el Adviento y el tiempo pascual. Un tiempo con su peculiaridad propia, con su sentido de preparación de la Pascua, centro del año litúrgico.

ORACIÓN
Señor, tu que lo ves todo y lo conoces, sondea mi corazón y la intención de mis actos. En este tiempo de cuaresma que iniciamos hoy llévame a descubrir en la discreción y el anonimato el sentido de hacer el bien sin buscar el reconocimiento de los demás, sino la alegría de servir. Que en este tiempo de cuaresma rumbo hacia la pascua con tu ayuda yo pueda tener una conversión sincera. Amén

JUEVES, 23 DE FEBRERO DE 2012

“EL HOMBRE SE CONDENA SOLO”



PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 30,15-20


“HOY TE PONGO DELANTE BENDICIÓN Y MALDICIÓN”


Moisés habló al pueblo, diciendo: "Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob."



REFLEXIÓN
Dios nos invita a elegir y a la vez nos apremia a tomar una determinada opción. Parece contradictorio: el Dios que me hizo capaz de bien y de mal luego me invita a que elija el bien y rechace el mal. Tal vez por eso algún existencialista dijo que el hombre estaba "condenado" a ser libre. ¿Por qué Dios, que sabe cuál es mi bien, abre para mí la tremenda posibilidad de no elegir ese bien?
Es que el bien no es en primer lugar una "cosa" que hacemos, sino aquello que somos, aquello que alcanzamos ser a través de los que decimos, pensamos, optamos y vivimos. Miremos en cambio en contraste con nosotros, por ejemplo, a los planetas, siguiendo rígidamente sus órbitas, o las plantas, cumpliendo las leyes de la biología, o los animales, obedeciendo sin protestas el curso de sus instintos. Esos bienes existen y tiene la altura y cualidad de los seres que los realizan, pero no pueden elevarse de allí a la consideración de su propio ser o de su propio obrar. Desconocen la majestad que revelan en una armonía que les precede y les domina en silencio.
Algo distinto quiso Dios para nosotros. Sólo en nosotros el pensamiento se levanta a la consideración de su propio origen y de su último fin. Somos las únicas creaturas visibles que pueden decir "no" a sus propios impulsos y detenerse a sí mismos en el curso de los deseos que parecerían inevitables. Dios, pues, nos ha creado con su poder, nos educa con su sabiduría y nos mueve con su amor. Quiere hacer verdad y realidad en nosotros un bien nuevo, un bien inédito entre las creaturas visibles: el bien de aquel que, en libertad, con lucidez y amor, se levanta sobre sí mismo y saluda con gratitud a su Hacedor.



SALMO RESPONSORIAL: 1
R./ Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9,22-25


“EL QUE PIERDA SU VIDA POR MI CAUSA LA SALVARÁ”


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Y, dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?"

REFLEXIÓN
El anuncio de la pasión por parte de Jesús a sus discípulos no solo es un episodio puntual y pasajero que se queda en el tiempo y en el espacio sino un verdadero itinerario de vida. La entrega de la vida no se hace de un momento a otro sino que implica recorrer un camino en fidelidad a la misión del Padre. La muerte en cruz es la plena manifestación de la misión cumplida, de la vida entregada y del amor donado “hasta las últimas consecuencias”. Por eso, la propuesta de Jesús es exigente, radical y sin medias tintas. No se puede ser cristiano, discípulo, misionero de Jesús si no se está dispuesto a entregar la vida minuto a minuto para que la obra de Dios se transparente en el mundo. La salvación integral y total de la humanidad pasa, necesariamente, por la donación de la misma vida. Tampoco se trata de hacer acciones espectaculares y fantásticas. A veces una existencia ofrendada en el silencio y la sencillez de la vida ordinaria es más elocuente y efectiva para que el Reino de Dios se haga presente en medio de nuestro mundo. ¿Estás en disposición para recorrer este camino?



ORACIÓN
Buen Jesús, ayúdame a cuidar mi alma como el tesoro mas sagrado. De nada me vale ganar el mundo entero si no te tengo a ti. Si tu no habitas mis sueños, ni estas en mis planes, nada de eso tiene sentido. Tu Señor eres mi gran tesoro y no te quiero perder por un descuido. Señor Jesús, tu eres todo para mí. Amén

VIERNES, 24 DE FEBRERO DE 2012

“LA PENITENCIA Y AYUNO QUE A DIOS AGRADA”




PRIMERA LECTURA
ISAIAS 58,1-9a


“EL AYUNO QUE QUIERE EL SEÑOR”




Así dice el Señor Dios: "Grita a plena voz, sin cesar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino, como un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de Dios. Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios. "¿Para qué ayunar, si no haces caso?; ¿mortificarnos, si tú no te fijas?" Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad. No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?
El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: "Aquí estoy.""




REFLEXIÓN
Una de las prácticas propias de la cuaresma, desde los primeros siglos del cristianismo, es el ayuno. Pero las raíces de esta práctica se extienden aún más atrás, hasta los tiempos mismos de los profetas y aún de Moisés.
Grandes, pues son los bienes del ayuno, pero como casi todo lo bueno, era susceptible de desfiguración y fue perdiendo su verdadero sentido. Es lo que denuncia Isaías en su vigoroso texto de la primera lectura de hoy: "utilizan el día del ayuno para hacer lo que les da la gana y explotar a sus trabajadores; ayunan entre pleitos y riñas golpeando criminalmente con el puño". Lo grave aquí no es ayunar, sino utilizar el día de ayuno para hacer prevalecer los propios intereses. La maldad está en aparentar, de modo que el corazón se endurece precisamente cuando se muestra como más piadoso y atento al querer de Dios.
Dice el texto: "El ayuno que yo quiero es abrir las prisiones injustas, dejar libres a los oprimidos, partir su pan con el hambriento" Isaías 58,6. Es así entonces que lo primero que debe ayunar es la injusticia. Antes que abstenerse de alimentos hay que abstenerse de pecados, sobre todo de los que lastiman a los hermanos, empezando por los más pobres. Pero más que ayunar el alimento es ante todo compartirlos con los que no lo tienen. Así entendemos cómo la perfección del ayuno está en la caridad a la que dispone.
El sentido el ayuno, supone algo que va más allá, supone un renunciar a sí mismo para aceptar el Reino de Dios. El ayuno es ponerle un límite a mis intereses, y en ello entran los placeres, los gustos, etc.; poner un límite a todo ello para que los intereses de Dios ganen terreno en mí. El ayuno, no es un amor a la muerte, ni una aversión a la vida; sino implica de que mi yo pierda terreno para que la voluntad de Dios, que es liberadora, gane terreno, implica descubrir que nos hace falta Dios, para que ÉL venga a colmar nuestra hambre, para que Dios ocupe el espacio que le dejamos libre.
Dios necesita que le dejemos reinar, que le dejemos el cetro, que nos bajemos del trono de nuestro propio corazón y le demos amplio espacio a su voluntad, a su sabiduría y a su amor.



SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9,14-15



“CUANDO SE LLEVEN AL NOVIO, ENTONCES AYUNARÁN”



En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán."




REFLEXIÓN
Para los judíos el precepto del ayuno era un asunto de mucha importancia en la práctica religiosa. Los momentos de ayuno estaban muy bien estipulados en el calendario litúrgico semanal y anual. También se ayunaba por diversas circunstancias y motivos. Por eso los discípulos de Juan (junto con los de los fariseos) no logran entender por qué los discípulos de Jesús no asumen con seriedad esta tradición religiosa de su pueblo. Ante el cuestionamiento la respuesta de Jesús es contundente y sorprendente. En una fiesta de bodas todo el mundo está contento. Nadie va a hacer penitencia ni ayunar. Jesús pone de manifiesto que su presencia tiene un sentido festivo similar a una fiesta nupcial. El anuncia y testimonia una buena y alegre noticia de parte de Dios. Cuando él ya no esté con sus seguidores entonces sí que sentirán la necesidad de ayunar. Las prácticas devocionales, de piedad, de religiosidad no tienen sentido por sí solas. Cuando irrumpe el Reino en medio del Pueblo sólo hay cabida para la alegría y el gozo. ¿Cómo vives tu experiencia de la presencia del Reino de Dios en tu vida, en la vida de tu familia y de tu comunidad?

ORACIÓN
Padre bueno, son muchas las angustias y miedos que aquejan mi corazón, los avatares de cada día me resultan difíciles de sobrellevar si no estas junto a mi. Señor Jesús llena hoy mi vida de esperanza en mi corazón y en el de todos aquellos que se encuentran atribulados. Necesito de ti, Señor. Que en este día, tiempo de cuaresma, pueda ofrecerte la penitencia y el ayuno que a ti te agrada. Amén

SÁBADO, 25 DE FEBRERO DE 2012

“LIBERAR AL OPRIMIDO ES LA TAREA DE TODO DISCÍPULO FIEL”



PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 58,9b-14



“CUANDO PARTAS TU PAN CON EL HAMBRIENTO, BRILLARÁ TU LUZ EN LAS TINIEBLAS”



Así dice el Señor Dios: "Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña; reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas.
Si detienes tus pies el sábado y no traficas en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia, y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob." Ha hablado la boca del Señor.



REFLEXIÓN
Esta primera lectura nos ofrece una descripción de acciones típicas y propias de la conversión. La idea es: reemplaza tus obras malas por obras buenas. Y lo primero que nos llama la atención es esto, que la conversión se describe en términos de "obras" y no en términos, de afectos, propósitos, sentimientos, resoluciones, ideas claras, conceptos diferentes, o lo que sea. Convertirse es aquí: obrar de otro modo.
Esto es importante afirmarlo porque nuestra sociedad y nuestro tiempo estiman que la vida sólo se reforma bajo el concepto de presentar un nuevo proyecto y que es la aceptación de esa nueva versión de mi "yo" la que abre la posibilidad de que yo mismo llegue a ser distinto. De este modo, el “yo” conserva siempre el control sobre todas las versiones de sí mismo, y en el fondo no cambia: no se convierte.
Así entendemos que toda conversión supone dos cosas: un acto de confianza, por el que entregamos el control del proceso de cambio a Otro, es decir, a Dios; y un acto de obediencia, por el que nos dejamos moldear y rehacer en sus manos, nos “hacemos barro en sus manos”. La confianza nos abre a una escucha profunda y sincera; la obediencia nos lleva a realizar aquellos actos concretos que van dando un perfil nuevo a nuestra vida.



SALMO RESPONSORIAL: 85:
R. / Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.

Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti. R.

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti. R.

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 5,27-32





“NO HE VENIDO A LLAMAR A LOS JUSTOS, SINO A LOS PECADORES A QUE SE CONVIERTAN.”



En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?" Jesús les replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan."



REFLEXIÓN
Como bien sabemos los publicanos o recaudadores de impuestos no eran bien queridos por los judíos, porque consideraban que su relación con Roma, la permanente manipulación del dinero de origen pagado, y sobre todo, el abuso que estos hacían en el cobro de los impuestos para el imperio, les acarreaba el repudio del pueblo, sobre todo de los escribas y fariseos. Jesús se acerca a ellos, los invita a participar de su plan de salvación, come con ellos (es decir, los hace sus amigos) y los acepta como discípulos. Aprovecha la crítica de sus adversarios para develar sus opciones y sujetos preferenciales en su misión evangelizadora: los excluidos, los impuros, los que no pueden ser aceptados dentro del sistema social y religioso vigente. La única condición es abrirse a la novedad del Reino de Dios y ponerse en camino de conversión. ¿Cuántas personas en nuestro medio que son consideradas poco practicantes, pueden ser las predilectas de Jesús? ¿Quiénes son hoy en nuestras comunidades los impuros, los excluidos y rechazados por quienes nos consideramos portadores de la salvación de Dios? ¿Cuál es nuestra actitud frente a ellos? ¿No tendrían que ser también los predilectos de nuestra misión?



ORACIÓN
Señor, muy pocas veces me he detenido a mírate para darte el lugar que te corresponde en mi vida. Los atractivos que me ofrece el mundo a veces me hacen olvidar que Tú eres la perla más preciosa que poseo. Inspírame siempre desde el amanecer hasta el anochecer para darte siempre el primer lugar en mi corazón. Amén

DOMINGO, 26 DE FEBRERO DE 2012

“EL ESPÍRITU DEL BAUTISMO”
PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 9,8-15


“EL PACTO DE DIOS CON NOE SALVADO DEL DILUVIO”
Dios dijo a Noé y a sus hijos: "Yo hago un pacto con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañaron: aves, ganado y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Hago un pacto con vosotros: el diluvio no volverá a destruir la vida, ni habrá otro diluvio que devaste la tierra." Y Dios añadió: "Ésta es la señal del pacto que hago con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las edades: pondré mi arco en el cielo, como señal de mi pacto con la tierra. Cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco, y recordaré mi pacto con vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes."


REFLEXIÓN
La primera lectura, contiene la “alianza de Dios con Noé”. La alianza famosa, la más importante, será la alianza con Abraham... La Alianza con Noé pertenece a un segundo plano de “la economía de la salvación”. ¡Nunca más habrá diluvio para destruir la tierra!, le asegura Dios a Noé (Génesis. 9,11). Y esta promesa va acompañada de un memorial: el arco iris, señal del nuevo pacto entre Dios y la humanidad. ¡El miedo al “diluvio” ha sido quebrado! Ahora tenemos una nueva alianza a partir de una alternativa de vida para todos los seres. El arca que ha abrigado a la familia se transforma en una gran casa acogedora de la vida, en donde el cuidado con los animales se destaca de una manera especial (Génesis. 9,1-7). Es la casa de la vida que coloca al ser humano en comunión con la tierra, con la naturaleza, con el cosmos.


SALMO RESPONSORIAL: 24
R. / Tus sendas, Señor, son mi misericordia y lealtad para los que guardan tu alianza.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas.
Acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.

SEGUNDA LECTURA
1PEDRO 3,18-22

“ACTUALMENTE OS SALVA EL BAUTISMO”

Queridos hermanos: Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conduciros a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida. Con este Espíritu, fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados que en un tiempo habían sido rebeldes, cuando la paciencia de Dios aguardaba en tiempos de Noé, mientras se construía el arca, en la que unos pocos -ocho personas- se salvaron cruzando las aguas. Aquello fue un símbolo del bautismo que actualmente os salva: que no consiste en limpiar una suciedad corporal, sino en impetrar de Dios una conciencia pura, por la resurrección de Jesucristo, que llegó al cielo, se le sometieron ángeles, autoridades y poderes, y está a la derecha de Dios.


REFLEXIÓN
La segunda lectura nos trae un tema complementario: la fuerza del bautismo. La imagen que nos trae el apóstol Pedro es un poco compleja, sobre todo por aquello de los "espíritus encarcelados". Pero la idea general es clara: así como Noé y su familia fueron salvados a través de las aguas del diluvio por el arca, mientras todo perecía, así los cristianos sobreviven a un mundo pecador a través de las aguas del bautismo.
Es interesante comparar al bautismo con un diluvio, por aquello que significaba el agua para los hebreos. El agua era a la vez señal devastadora de muerte y principio irreemplazable de vida. El agua podía hacer eso que describe el relato del diluvio: borrar, cancelar una historia y hacer desaparecer a los agentes de iniquidad. El agua tiene poder para arrasar y limpiar. Pero así mismo en contraposición de dar vida.
Ese poder "natural", sin embargo, es sólo un símbolo, una sugerencia del verdadero poder de Dios y que llega a nosotros con el bautismo. Lo que no es de Él, lo que no le pertenece, lo que no le agrada puede ser borrado radicalmente por la fuerza de su designio, que ha quedado patente en aquel que estuvo muerto y ahora vive por los siglos de los siglos (Apocalipsis 1,18). Confiados en esa gracia eficaz entramos de lleno en la cuaresma, sabiendo que el que nos ha llamado, ha recorrido el primero nuestra senda y ha tomado victoria de nuestra historia.



LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1,12-15

“SE DEJABA TENTAR POR SATANÁS, Y LOS ÁNGELES LE SERVÍAN”

En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio."

REFLEXIÓN
El río Jordán, el desierto, y la Galilea son como un mismo “hilo conductor” de un desplazamiento fundamental que da inicio al evangelio de Marcos. Ahí percibimos el movimiento del reino de Dios que nos invita a movilizarnos en búsqueda de nuestros propios “lugares del Reino” donde se concreten y desarrollen nuestras opciones por la vida, por la dignificación de las personas y de las comunidades.
Hablemos del “desierto”, es la mediación muy frecuente de discernimiento, formación y maduración en el proyecto de Dios. Jesús es llevado por el Espíritu al desierto, lugar por excelencia donde Israel aprendió a ser pueblo. Sujeto y proyecto anudados alrededor de la memoria del éxodo dando inicio al evangelio de Jesús.
“Galilea” es el lugar donde Jesús concreta su opción de humanidad y de humanización. Esta geografía es para Jesús el espacio vital del Reino. Es un mar, una tierra y un pueblo abierto a las naciones del entorno. Las fronteras se “cruzan” dando lugar a la inclusión de lo diverso en múltiples “misturas”. Favorabilidad donde madura e irrumpe el kairós (el tiempo de Dios), del propio reino de Dios.
El paso del Jordán al desierto, plantea la articulación de movimientos mesiánicos proféticos que tienen en esos lugares, sus fuentes de inspiración y de organización. La confrontación con Satanás, como principio cósmico del mal que Marcos lo vincula con la enfermedad, la marginación y la muerte de los pobres, será para Jesús la definición de su vida por la ruta del reino de Dios. El desierto deja de ser lugar de prueba y penitencia según la tradición judía, para convertirse en lugar de aprendizaje definitivo en la confrontación y el desequilibrio. El Espíritu de Dios lleva a Jesús hasta la memoria original de Israel, donde, venciendo a Satán, la vida se torna en fidelidad hacia Dios y hacia lo humano.
El simbolismo de los “cuarenta” tiene que ver con el trauma del nuevo nacimiento. Los poderes de la historia se hallan enfrentados: Jesús como principio de la humanidad liberada desde Dios, y Satanás, que es signo y causa de la muerte en el mundo. Nos hallamos frente al relato de un nuevo origen. Marcos re-escribe la historia, llevándonos del agua del bautismo a la re-construcción de la humanidad, para decirnos que Jesús está ahí apostando por una opción de vida, dignidad y felicidad humana. Pero Jesús no asume el combate solitario. Jesús cuenta con fuerzas naturales y angelicales (la tierra y el cielo) favorables. Jesús se encuentra entre la tentación satánica y el servicio angélico. Es el dilema que permanentemente enfrentaremos. Marcos ha evocado estos poderes como en un espejo para que podamos mirarnos en ellos. Nos ha dicho lo que es tentar y servir, nos ha arraigado en la “historia original”. Ya en la historia concreta esos actores sobrenaturales desaparecen y es cuando Jesús nos enseña a servir, sirviendo a su comunidad discipular.
En definitiva, la palabra nos presenta este evangelio del comienzo del ministerio de Jesús, por paralelo con el comienzo de la cuaresma. La Cuaresma es la vida humana...


ORACIÓN
Señor Jesús te contemplamos a ti, hombre como nosotros, tentado por el demonio, pero vencedor con la fuerza del Espíritu. Te pedimos nos ayudes a vivir este camino cuaresmal con decisión y amor, porque queremos llegar a la pascua unidos(as) a ti, limpios(as) de toda maldad y firmes en la alianza que un día hicimos contigo en el bautismo. Te ofrecemos todo nuestro esfuerzo, como alabanza y gloria para Ti, que eres Vencedor. Amén

LUNES, 27 DE FEBRERO DE 2012

“EL AMOR AL PRÓJIMO ES UN PRECEPTO SIEMPRE ACTUAL”


PRIMERA LECTURA
LEVÍTICO 19,1-2.11-18


“JUZGA CON JUSTICIA A TU CONCIUDADANO”

El Señor habló a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No robaréis ni defraudaréis ni engañaréis a ninguno de vuestro pueblo. No juraréis en falso por mi nombre, profanando el nombre de Dios. Yo soy el Señor. No explotarás a tu prójimo ni lo expropiarás. No dormirá contigo hasta el día siguiente el jornal del obrero. No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezos al ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.

No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu conciudadano. No andarás con cuentos de aquí para allá, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.""

SALMO RESPONSORIAL: 18
R. / Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.

Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, roca mía, redentor mío. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 25,31-46


“CADA VEZ QUE LO HICISTE CON UNO DE ÉSTOS, MIS HUMILDES HERMANOS, CONMIGO LO HICISTEIS”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis."
Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis." Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna."


REFLEXIÓN
Frente a Jesús no valen las medias tintas. Es necesario tomar posición a favor o en contra. Los empobrecidos, excluidos, marginados, explotado, exiliados, desplazados, etc. Son “sacramento” de Jesús. Son el rostro auténtico de Dios. Aquí no se pregunta por credo, raza, posición social, grado de intelectualidad, sino por acción realizada a favor o en contra de estos “sujetos preferenciales”; “rostros sufrientes de Cristo” que posibilitan la cercanía con el Señor. Los hambrientos, los sedientos, los desnudos, los encarcelados, los enfermos, los extraños son la parte visible del mismo Jesús. Cada época, cada lugar y cada circunstancia tiene que discernir a la luz de este texto quienes son esos Cristos vivientes para no pasar de largo sino detenerse y abrir las manos y el corazón para solidarizarse y acoger. La tradición católica, a la luz de este pasaje, habla de obras de misericordia. Lamentablemente se queda sólo en el plano personal, asistencial. Habrá que trabajar mucho para que se entiendan las obras de misericordia como proyecto de “justicia y paz” para toda la humanidad. Hoy la misericordia también se traduce en justicia y solidaridad. Examinemos como estamos viviendo personal y comunitariamente la experiencia de la solidaridad en nuestras vidas.

ORACIÓN
Amado Jesús, enséñame a hacer el bien sin poner barreras u objeciones. Dame muchos días de vida para llegar a tantos corazones que necesitan una mano amiga, a tantos atribulados que necesitan recobrar la esperanza. Escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida y permítenos gozar de tu presencia por toda la eternidad. Amén

MARTES, 28 DE FEBRERO DE 2012

“LA PALABRA DE DIOS ES MAS DULCE QUE LA MIEL”

PRIMERA LECTURA
ISAIAS 55,10-11


“MI PALABRA HARÁ MI VOLUNTAD”

Así dice el Señor: "Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo."


REFLEXIÓN
Nos presenta la imagen viva de la eficacia de la Palabra, de la cual dice Dios: "no volverá a mí sin resultado". Acerquémonos a esta imagen y descubramos su sabor y su fuerza nutritiva.
Nieve y lluvia "bajan del cielo". Pertenecen al ámbito de aquello que el hombre no domina. Son un regalo. Así es también la Palabra.
Hay que "empapar" la tierra para fecundarla. Así también la Palabra hace su obra "empapándonos", es decir: colmándonos interiormente, penetrándonos, llenando nuestros vacíos interiores. Cuando esto permitimos a la Palabra nos fecunda y hace dar fruto.
Lluvia y nieve "vuelven" al cielo. Así también la Palabra: a nosotros llega y de nosotros sale. Viene sola pero no retorna sola, pues ha hecho posible el milagro del pan y de la semilla. La Palabra llega del cielo como enseñanza y vuelve al cielo como plegaria y como alabanza. En nuestras súplicas de hijos y en nuestra gratitud de redimidos habla la Palabra con la fuerza de sus frutos.

SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / El Señor libra de sus angustias a los justos.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 6,7-15


“VOSOTROS REZAD ASÍ”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas."


REFLEXIÓN
La oración al Padre nos la enseñó y nos la dio el Señor Jesús. Esta oración que nos viene de Jesús es verdaderamente única; es la oración "del Señor". Por una parte, en efecto, por las palabras de esta oración el Hijo único nos da las palabras que el Padre le ha dado: El es el Maestro de nuestra oración. Por otra parte, como Verbo encarnado, conoce en su corazón de hombre las necesidades de sus hermanos y hermanas los hombres, y nos las revela: es el Modelo de nuestra oración.
Pero Jesús no nos deja una fórmula para repetirla de modo mecánico. Como en toda oración vocal, el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre. Jesús no sólo nos enseña las palabras de la oración filial, sino que nos da también el Espíritu por el que éstas se hacen en nosotros "espíritu y vida" (Jn 6,63). Más todavía: la prueba y la posibilidad de nuestra oración filial es que el Padre "ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!" (Ga 4,6). Ya que nuestra oración interpreta nuestros deseos ante Dios, es también "el que escruta los corazones", el Padre, quien "conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión en favor de los santos es según Dios" (Rm 8,27 ). La oración al Padre se inserta en la misión misteriosa del Hijo y del Espíritu.
Este don indisociable de las palabras del Señor y del Espíritu Santo que les da vida en el corazón de los creyentes ha sido recibido y vivido por la Iglesia desde los comienzos. Las primeras comunidades recitan la Oración del Señor "tres veces al día", en lugar de las Dieciocho Bendiciones de la piedad judía. Según la Tradición apostólica, la Oración del Señor está arraigada esencialmente en la oración litúrgica. En todas las tradiciones litúrgicas, la Oración del Señor es parte integrante de las principales Horas del Oficio divino. Este carácter eclesial aparece con evidencia, sobre todo, en los tres sacramentos de la iniciación cristiana.


ORACIÓN
Padre misericordioso, cada vez que oro el Padre nuestro, siento con certeza que tengo el mejor Padre del mundo. Tú me amas. Me cuidas, me ayudas, me animas, me alimentas, me fortaleces, me abrasas, me llamas la atención, me libras de todo mal y peligro. Padre, te amo con todas las fuerzas de mi corazón. Tú a través de tu Palabra eres para mí, más dulce que la miel. Amén

MIERCOLES 29 DE FEBRERO DE 2012

“NUESTRA SALVACIÓN ESTA EN LA CONVERSIÓN SINCERA”


PRIMERA LECTURA
JONÁS 3,1-10

“LOS NINIVITAS SE CONVIRTIERON DE SU MALA VIDA”



Vino la palabra del Señor sobre Jonás: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo." Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando: "¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!" Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños.
Llegó el mensaje al rey de Nínive; se levantó del trono, dejó el manto, se cubrió de saco, se sentó en el polvo y mandó al heraldo a proclamar en su nombre a Nínive: "Hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, no pasten ni beban; vístanse de saco hombres y animales; invoquen fervientemente a Dios, que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios, quizá cese el incendio de su ira, y no pereceremos." Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó.


REFLEXIÓN
Cuando Jonás empieza a predicar, habla de parte de Dios, y lo que dice es cierto. Sin embargo, aunque es cierto, es condicional: "Nínive será destruida"; pero Nínive no fue destruida, porque esos corazones se quebrantaron, se abrieron al arrepentimiento.
Y ese es el ejemplo hermoso que nos presenta el rey de Nínive, un rey que ni siquiera nombre tiene, un rey de una inmensa ciudad; renunció por completo a su propia gloria; qué impacto tuvo que haber causado en la Corte de aquella inmensa ciudad que el rey es el primero, es el que va adelante; se quita su manto, abandona su trono y reemplaza su trono por el piso duro, y reemplaza su manto por el sayal y por la ceniza; se viste de suciedad, se viste de iniquidad, y no tiene otro solio sino el piso, la tierra.
Sin embargo, este rey no dejó de ser rey; allá sentado, dice aquí: "se sentó en el polvo, se cubrió de saco, ceniza y mandó al heraldo"; allá sentado en el piso, cubierto de mugre, allá sigue siendo el rey, ¿pero para qué le sirve su realeza allá? Le sirve para mandar a todo el reino.
Eso es lo que Dios tiene que ver en esta Cuaresma, tiene que ver esas obras. "Vio que se convertían de la mala vida" . Y entonces viene la parte tierna, la parte misericordiosa, amorosa, que es la que a uno lo conmueve más: "Dios se compadeció, se arrepintió"
¡Qué mensaje tan hermoso para nosotros! Pues vamos a pedirle a Dios que nos dé conversión de corazón; que verdaderamente nuestro entendimiento, así confundido, sin buscar ya más argumentos de nada, se vuelva hacia Dios y le diga: "Tú eres mi único Dios, yo me arrepiento de todo lo que he hecho".


SALMO RESPONSORIAL: 50
R / Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,29-32


“A ESTA GENERACIÓN NO SE LE DARÁ MÁS SIGNO QUE EL SIGNO DE JONÁS”



En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás."


REFLEXIÓN
Tarea difícil es la conversión de corazón. Sobre todo cuando consideramos que ya estamos convertidos del todo. Quizá eso le sucedía a los oyentes de Jesús en el relato evangélico de Lucas. Escuchaban la predicación de Jesús pero no la comprendían ni aceptaban. Veían sus obras pero no las entendía. No fueron capaces de comprender que Dios estaba actuando en medio de ellos. Su corazón y su mente estaban empecinados en su propio ego religioso. Cuando esto sucede es casi imposible que la palabra de Dios penetre hasta el fondo. Es como un muro de contención que se coloca para detener el caudal de una represa. Así es un corazón empecinado en su propio mundo sin dejar la menor posibilidad de abrirse a otra mirada diferente, a una propuesta de vida nueva, transformada por la acción y la predicación de Jesús. Lo peor es pensar y sentir que como ya somos bautizados y pertenecemos a una institución eclesiástica entonces ya no necesitamos transformar nuestras vidas. Aprovechemos al máximo este tiempo de cuaresma para reconocer los signos salvadores de Jesús, escuchar y digerir sus palabras de vida y abrirnos a su propuesta de salvación.

ORACIÓN
Señor Jesús, gracias por el itinerario bíblico caminado contigo, a través de este mes que hoy termina. Gracias por todo tu amor, bendición y bendiciones. Perdona mi incredulidad, perdóname por pedirte signos y señales que confirmen tu amor por mí. Cuando Tú mismo ya eres el gran milagro. Dame la sabiduría de Salomón para que pueda aprender a discernir todo lo que viene de ti. Recibe mi humilde oración que brota de lo profundo de mi corazón. Amén