domingo, 1 de febrero de 2015

Sábado 07 de Febrero de 2015


“COMPARTIR CON JESÚS SUS SENTIMIENTOS DE BUEN PASTOR”

PRIMERA LECTURA
HEBREOS 13,15-17.20-21


“Que el Dios de la paz, que hizo subir de entre los muertos al gran Pastor, os ponga a punto en todo bien”

Hermanos: Por medio de Jesús, ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de unos labios que profesan su nombre. No os olvidéis de hacer el bien y de ayudaros mutuamente; ésos son los sacrificios que agradan a Dios. Obedeced con docilidad a vuestros dirigentes, pues ellos se desvelan por vuestro bien, sabiéndose responsables; así lo harán con alegría y sin lamentarse, con lo que salís ganando.

Que el Dios de la paz, que hizo subir de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, nuestro Señor Jesús, en virtud de la sangre de la alianza eterna, os ponga a punto en todo bien, para que cumpláis su voluntad. Él realizará en nosotros lo que es de su agrado, por medio de Jesucristo; a él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Terminamos hoy la lectura de la Carta a los Hebreos. Un escrito siempre actual, como toda la Biblia, que ha traído luz al misterio de Cristo y luz en medio de las dificultades que experimentamos sus discípulos. Hemos aprendido a desenmascarar las disculpas propias de nuestra pereza y mediocridad, y a mirar con renovado amor la grandeza del misterio de gracia que nos ha visitado y que desde el cielo nos convoca. Ha llegado el momento de despedirnos de esta Carta, porque ni siquiera ella agota todo lo que admiramos y amamos en Jesús, el Hijo del Dios vivo.

En su cierre, el autor que nos ha acompañado a lo largo de estas semanas, nos invita a la generosidad y a obrar y vivir en una atmósfera de obediencia sana y de mutuo amor. Es todo un ideal de Iglesia: pastores solícitos del bien de sus ovejas; súbditos dóciles y agradecidos por el bien que reciben. La Iglesia no es un aula de uniformidad sino un espacio de comunión. No nos caracterizamos por tener los mismo poderes sino porque cada uno pone lo que puede en servicio de los hermanos.

SALMO RESPONSORIAL: 22
R. / El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
 y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 6,30-34

“Andaban como ovejas sin pastor”

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco." Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El texto de hoy es la introducción al milagro de la multiplicación de los panes, en donde Marcos se encarga de presentar, a través de la figura del pastor, el corazón tierno y compasivo de Jesús. Los apóstoles (primera y única vez en la que aparece este título) han regresado de la gran jornada misionera con gran alegría, con muchas experiencias que compartir y reflexionar; ahora necesitan estar con Jesús, para seguir creciendo en la fe y en su compromiso con el Reino. Para ello, Jesús los conduce a un lugar solitario, a un lugar en donde puedan descansar y puedan estar a solas, en la intimidad, con el Maestro; sin embargo, son tantas las personas que acuden a ellos que no pueden ignorarlas o decirles que vuelvan luego. El descanso se convierte en hacer descansar del dolor y el sufrimiento a los otros; el descanso del grupo es sentir compasión, como Jesús la siente. El compromiso actual de todo creyente es asumir la actitud compasiva de Jesús; ser en todo tiempo solidario y amoroso con aquellos que sufren el dolor de la pobreza y la exclusión.

ORACIÓN

Gracias por ser tan bueno con nosotros, por quedarte a nuestro lado y luchar; por llenar nuestros  brazos de fuerza cuando ya sentimos desfallecer;  Señor, eres nuestro refugio, amigo verdadero,  fortaleza de nuestros pasos y en quien confiamos. Te pedimos danos nuevo impulso, aliento y llénanos de tu misericordia para continuar la misión, especialmente con los más pobres y necesitados. Amén.

Domingo 8 de Febrero de 2015


“ANUNCIAR EL EVANGELIO Y ORAR SIEMPRE”

PRIMERA LECTURA
JOB 7,1-4.6-7

“Mis días se consumen sin esperanza”
Habló Job diciendo: "El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus días son los de un jornalero. Como el esclavo, suspira por la sombra, como el jornalero, aguarda el salario. Mi herencia son meses baldíos, me asignan noches de fatiga; al acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré? Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Mis días corren más que la lanzadera, y se consumen sin esperanza. Recuerda que mi vida es un soplo, y que mis ojos no verán más la dicha. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy el libro de Job nos lo presenta sumido en un gran sufrimiento. Delante de sus amigos desnuda su corazón, su desilusión. Ellos, que defienden una teología alejada de la vida, no pueden comprender la queja de su amigo ni acompañarlo plenamente en su dolor.
Job se encuentra enfermo, triste, desilusionado. Miremos el origen de la palabra "enfermedad". El que está "in-firmus" es el que "no está firme". Esta etimología corresponde con sensaciones que probablemente todos asociamos con la enfermedad: debilidad, indefensión, sufrimiento, angustia, tristeza. El libro de Job expresa este sentir con imágenes muy vivas: desengaño, noches de dolor y pesadillas, impotencia ante el tiempo que se precipita en una vorágine sin sentido, depresión intensa. El grito de Job está presente en la vida diaria de muchos hombres y mujeres en todos los rincones del planeta, que enfrentan una vida de lucha y dificultad.
Pero en medio de esta realidad, está Jesús, Jesús, que aparece como el gran médico en el evangelio de hoy. Si la enfermedad nos lleva a tocar el fondo de nuestra debilidad, la sanación de Cristo nos lleva a experimentar la "debilidad" de Dios por los débiles. De este modo, allí donde el ser humano encuentra la verdad de su contingencia y de su fragilidad allí también encuentra la verdad del amor inconmensurable de Dios, pues la debilidad de Dios son los débiles.
SALMO RESPONSORIAL:  146
R./ Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados.

Alabad al Señor, que la música es buena;
 nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R.

Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R.

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R.

SEGUNDA LECTURA
1CORINTIOS 9,16-19.22-23

“¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!”
Hermanos: El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles, me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo, de manera parecida a Job, se encuentra en una discusión acalorada con sus interlocutores, en la comunidad de Corinto, en la que grupos fracciones que critican y cuestionan su autoridad (v.3). Pablo responde haciendo una defensa radical de su misión y declara su absoluta libertad frente a toda manipulación o poder humano. No se declara miembro de un movimiento o representante de alguna institución, sino como un hombre “obligado a cumplir una tarea”. En el imperio Romano era común la práctica del clientelismo, en la cual el benefactor se convertía en patrón de quien recibía sus beneficios. El apóstol desea dejar en claro la pureza de su mensaje, que no está vendido a ningún “cliente”, ni moldeado por ningún interés personal. Esta libertad en Cristo, le permite al apóstol ser un servidor de los demás. No teme amoldarse a las condiciones de vida de los destinatarios de su mensaje: judíos, seguidores de la ley o rebeldes a ella, débiles. Pablo anuncia así el Evangelio de la libertad que no se matricula con la rigidez, ni hace el juego a ningún interés particular o sectario, sino que es capaz de entrar en diálogo con la diferencia y de llegar a “todas” las realidades humanas, como una Buena Noticia del amor de Dios.
LECTURA DEL EVAGELIO
MARCOS 1,29-39

“Curó a muchos enfermos de diversos males”
En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron. "Todo el mundo te busca." Él les respondió: "Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido." Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Marcos nos presenta hoy un Jesús que entra en la vida de las personas, que se hace uno de ellos en su cotidianidad. El domingo pasado, lo vimos sanando a un endemoniado. Hoy, lo acompañamos con Simón y Andrés a la casa de Pedro. La casa, el lugar íntimo donde se comparte el techo, la mesa. Allí se encuentra con una anciana enferma, la suegra de Pedro, Jesús se acerca, la toma de la mano y la levanta. Un gesto tan simple como es el acercarse, y tomar de la mano hace el milagro de recuperar a esta mujer, que no sólo recupera su salud, sino su capacidad de servicio. Al atardecer muchos vinieron a buscarlos, y relata el evangelista que Jesús continuó sanando. Era común en la época de Jesús que los enfermos fueran tenidos por malditos o poseídos por espíritus malos, de manera que eran alejados, excluidos y nadie se atrevía a acercarse a ellos. Jesús, al contrario, se entrega con amor y dedicación a su cuidado, siendo su servidor.
La práctica de curación, la lucha contra el mal, es decir, la práctica de  liberación del ser humano... es la práctica habitual de Jesús. Tan importante como hacer el bien, es evitar el mal, y luchar contra él: dar la vida en la tarea de procurar la paz, la salud, el bienestar, la felicidad... a todos aquellos que la han perdido. Ser cristiano es, entre otras muchas cosas, luchar contra el mal, no quedarse de brazos cruzados, o ensimismado en los propios asuntos, cuando vivimos en un mundo con las cifras escalofriantes de pobreza y miseria que hoy padecemos.
«Anunciar hoy el Reino» no es cuestión de sólo palabras; exige simultáneamente construirlo. La «evangelización», la nuestra, ha de ser como la de Jesús. Su «anunciar» la buena noticia no es cuestión de simplemente transmitir información... sino de hacer, de construir, de luchar contra el mal, de sanar, curar, rehabilitar a los hermanos, ponernos a su servicio, acompañar y dignificar la vida que, en todas sus manifestaciones, es manifestación de la mano creadora de Dios.

ORACIÓN

Gracias Señor por ser, a través de tu bendita Palabra, medicina contra todo tipo de enfermedad. Hoy Señor danos la gracia de reconocer que somos criaturas pequeñas y limitadas. Te entregamos  hoy las diferentes fiebres que nos paralizan, limitan y alejan de la realidad. Te pedimos nos ayudes y nos sanes nuestro Buen Señor. Amén   

"La oración es la vid del alma, la fuente mas fecunda de paz interior, y la que nos prepara para ir a la acción"

Lunes 09 de Febrero de 2015


“CUANDO DIOS PRONUNCIA SU PALABRA, ÉSTA REALIZA LO QUE DICE”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 1,1-19

“Dijo Dios, y así fue”

Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas.

Y dijo Dios: "Que exista la luz." Y la luz existió. Y vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla; llamó Dios a la luz "Día"; a la tiniebla, "Noche". Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. Y dijo Dios: "Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas." E hizo Dios una bóveda y separó las aguas de debajo de la bóveda de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue. Y llamó Dios a la bóveda "Cielo". Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. Y dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes." Y así fue. Y llamó Dios a los continentes "Tierra", y a la masa de las aguas la llamó "Mar". Y vio Dios que era bueno. Y dijo Dios: "Verdee la tierra hierba verde que engendre semilla, y árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra." Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero.

Y dijo Dios: "Que existan lumbreras en la bóveda del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años; y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra." Y así fue. E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche, y las estrellas. Y las puso Dios en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra; para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Las lecturas de hoy nos hablan de comienzos: el comienzo absoluto de todo cuanto existe, gracias al poder de Dios, y el nuevo comienzo, en gracia y santidad, que Jesucristo hace posible a través de sus obras de sanación y misericordia.
Al principio, Dios, en medio de la nada, un acto de Dios, un acto de amor. No hay nadie con él. Más, sin él, todo resulta impensable y anónimo. Existía solo caos, soledad, tinieblas...". No hay nadie. Sólo Dios. Sólo su libertad. Sólo su sabiduría. Sólo su amor. Y un mundo que no existe ni tiene nombre, a punto de salir de sus manos.
Creó Dios el cielo..." dice Gén 1,1 y el firmamento… y cada día, cada cosa hasta crear el hombre y el universo entero. Lo primero que proclama la Biblia es la perfecta, absoluta y permanente soberanía de Dios sobre todo y sobre todos. Dios es Señor, Único Señor y nos invita a que le reconozcamos como tal. La expresión de su voluntad es la realización de su voluntad, porque él dice y se hace. Y vio Dios que todo era bueno. En su creación Dios ha plasmado de su propia bondad. No son nuestros deseos ni nuestros negocios los que hacen bueno al mundo. Lo recibe de su Hacedor. Las cosas con su sólo existir irradian ese bien. Y esa mirada divina necesitamos recuperarla porque en ella está nuestra única posibilidad de amar, ser felices, serenos y generosos.

SALMO RESPONSORIAL: 103
R. / Goce el Señor con sus obras.

Bendice, alma mía, al Señor,
¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R.

Asentaste la tierra sobre sus cimientos,
y no vacilará jamás;
la cubriste con el manto del océano,
y las aguas se posaron sobre las montañas. R.

De los manantiales sacas los ríos,
para que fluyan entre los montes;
junto a ellos habitan las aves del cielo,
y entre las frondas se oye su canto. R.

Cuántas son tus obras, Señor,
y todas las hiciste con sabiduría;
la tierra está llena de tus criaturas.
¡Bendice, alma mía, al Señor! R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 6, 53-56

“Los que lo tocaban se ponían sanos”

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este pequeño relato es una síntesis conformada por tres elementos que el autor considera fundamentales en el ministerio de Jesús: La predicación (anuncio de la Buena Nueva), las sanaciones (sanación de enfermedades) y los exorcismos (liberación de los oprimidos de espíritus inmundos). A su vez, el texto nos narra que los pobladores de Genesaret reconocieron a Jesús apenas tocó tierra; ese “reconocer”, según nos indican los versículos siguientes, se diferencia del conocimiento que tienen los discípulos de Jesús, pues éstos han estrechado una amistad íntima con el Maestro, han participado de sus enseñanzas y su misión; sin embargo, la muchedumbre de aquella región acude a Jesús porque ve en él una esperanza, una alternativa para sus vidas sufrientes; tal vez vean al Maestro como un brujo o mago, pero tienen una cierta fe en él. A pesar de esta confianza en Jesús, es necesario que los que han sido sanados perciban que en él se hace presente el misterio de salvación querido por Dios; deben ir mucho más allá de un simple reconocer su figura y de tocar su cuerpo; deben, y debemos, intimar con su vida y su causa.

ORACIÓN
Señor tu Palabra creadora da sentido y significado a nuestra vida, ayúdanos por favor a descubrir tu voluntad en nuestras experiencias y situaciones cotidianas, en tu acción a favor nuestro, en la enfermedad y en la salud, pues todo lo que vivimos tus hijos e hijas es para nuestro bien. Gracias Amado por tu Palabra liberadora. Amén 


Martes 10 de Febrero de 2015


“LA PALABRA DE DIOS NO SOLO CREA, ELLA TAMBIÉN BENDICE LO  CREADO”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 1,20-2,4A

“Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”
Y dijo Dios: "Pululen las aguas un pulular de vivientes, y pájaros vuelen sobre la tierra frente a la bóveda del cielo." Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que el agua hizo pulular según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: "Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra." Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. Y dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies." Y así fue. E hizo Dios las fieras según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles según sus especies. Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra." Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: "Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra." Y dijo Dios: "Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todo ser que respira, la hierba verde les servirá de alimento." Y así fue. Y vio Dios todo lo que habla hecho; y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.  Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus ejércitos. Y concluyó Dios para el día séptimo todo el trabajo que habla hecho; y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de todo el trabajo que Dios habla hecho cuando creó. Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El precioso relato del Génesis sobre el origen del cielo y la tierra culmina con la creación del ser humano. Su llegada es tan importante que de algún modo todo lo demás queda relegado al nivel de un escenario que ahora acoge a la estrella de esta obra en la que veremos desplegarse la soberanía de Dios a través de su administrador de confianza: el hombre.
En esta acción existe una gran diferencia con todo lo creado, la decisión de Dios, más intimista e intensiva: Hagamos al hombre… y hagámoslo a imagen y semejanza. El hombre entero ha sido creado a imagen y semejanza de Dios: esto supone que debe corresponder al modelo original, pero más fructífero que preguntarnos en que consistió la semejanza será hacerlo por el para qué, es decir, las razones por las que lo hizo: para dominar al mundo, y en especial los animales. Esta misión es consecuencia de la semejanza con Dios quien ha sido llamado a continuar y preservar la soberanía sobre la tierra.
Y es mucho lo que podemos aprender del relato bíblico: No somos un accidente, ni un acto de azar, ni el fruto maduro de las solas fuerzas de la materia. Tenemos un encargo importantísimo: ser administradores del universo en el lugar de Dios, con lo que esto implica de poder, pero también de sabiduría, compasión e incluso ternura para con todo lo que existe. Estamos llamados a compartir esa soberanía con nuestros semejantes y por ello es intrínsecamente inaudito tratar al ser humano con una dignidad inferior a la que le es propia, por ejemplo, convirtiéndolo en un mero instrumento de trabajo, utilidad o placer para otro ser humano. La distinción de los géneros es algo querido por Dios y tiene un lugar en el plan de Dios para el mundo, como dice la palabra y los creo varón y hembra. Ahora simplemente seamos sensatos y miremos el curso de la historia: ¿qué ha sucedido con el ser humano cuando se considera un accidente, un azar o cuando olvida que es parte de su esencia trascender? ¿Qué pasa cuando somos dominados por las cosas en lugar de dominarlas? ¿Adónde nos conduce la manipulación del ser humano, bajo un rostro de esclavitud o bajo el manto sutil del consumismo o la alienación ideológica?
SALMO RESPONSORIAL: 8
R. / Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder? R.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies. R.

Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 7,1-13

“Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)
Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?" Él les contestó: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos." Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres." Y añadió: "Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Marcos detalla en este relato las prácticas de purificación realizadas por los judíos, especialmente por los sacerdotes, levitas y fariseos, con el fin de expresar que este absurdo legalismo, mezclado con el afán de exigencia por las tradiciones, excluye y somete al pueblo de Dios, especialmente a los enfermos, los niños, las mujeres y los paganos. En este caso, los fariseos preguntan a Jesús la razón por la cual sus discípulos no se lavan las manos antes de comer; Jesús, de una manera muy sabia, responde desde las Escrituras, afirmando que las normas que los fariseos practican son meramente humanas y no superan el verdadero espíritu del mandamiento de Dios, que se fundamenta en la misericordia y la justicia para con el prójimo. Las prácticas religiosas y sociales de las autoridades judías están lejos del corazón compasivo de Dios, pues en ellas existe un “divorcio” entre la fe y la vida, entre el culto y la práctica de la justicia, convirtiéndose así en vacías e inútiles. Es importante no perder el horizonte del ser cristiano, que consiste fundamentalmente en promover la solidaridad, la misericordia y la justicia con el hermano, en comprender que la vida del ser humano es lo más valioso y sagrado.

ORACIÓN

Te bendecimos Señor por todo lo que diseñaste y creaste para nosotros, nuestro cuerpo, la naturaleza, la familia, el trabajo, el universo, mejor dicho todo lo que hiciste y sigues haciendo para nuestro bien. Ayúdanos para no caer en estar pegados a preceptos tontos de forma y no de fondo, que nos hacen perder la bendición de reconocer todo lo que eres y haces, en nuestra vida y en el mundo. Amén  

Miércoles 11 de Febrero de 2015


 “EL QUERER DE DIOS NO ES LA FATALIDAD”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 2,4B-9.15-17

“El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén”
Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo, no habla aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el campo. Sólo un manantial salía del suelo y regaba la superficie del campo. Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que habla modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara. El Señor Dios dio este mandato al hombre: "Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comas; porque el día en que comas de él, tendrás que morir."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Ayer en la primera lectura, leímos la creación según la tradición sacerdotal,  hoy leemos otra con versión más antigua –la llamada yahvista, diferente de la sacerdotal del capítulo primero.-  Esta vez, se nos dice el cómo creó Dios al hombre y lo colocó en el jardín del Edén. Otra versión también llena de poesía y encanto popular, sin pretensiones científicas.  El cuerpo de Adán lo moldea Dios, según este relato, de la arcilla de la tierra. Imagen muy expresiva de Dios como alfarero. Todo lo hace Él, la tierra, los manantiales y las plantas, pero con especial cariño y detención, el cuerpo humano. Y luego el espíritu, que se describe aquí como un soplo del mismo aliento de Dios. A este hombre le encomienda que cultive el jardín. También aparece la orden de que no coma de un determinado árbol. ¿Símbolo de la limitación que el hombre tiene que reconocer en su afán de saberlo todo y de estar sobre el bien y el mal?.
SALMO RESPONSORIAL: 103
R./Bendice, alma mía, al Señor.

Bendice, alma mía, al Señor,
¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R.

Todos ellos aguardan
a que les eches comida a su tiempo:
se la echas, y la atrapan;
abres tu mano, y se sacian de bienes. R.

Les retiras el aliento, y expiran,
y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 7,14-23

“Lo que sale de dentro es lo que hace impuro el hombre”
En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. El que tenga oídos para oír, que oiga."  Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. El les dijo: "¿Tan torpes sois también vosotros? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina." Con esto declaraba puros todos los alimentos. Y siguió: "Lo que sale de dentro, eso sí mancha al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro." Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
La crítica establecida por Jesús contra las prescripciones de la ley no recae precisamente sobre la ley en sí, que seguramente hubiera llegado, en virtud de su dinamismo interno, a la espiritualización deseada por él. Pero los judíos, y más especialmente los fariseos, bloquearon ese dinamismo por efecto de una mentalidad demasiado material. La polémica de Jesús contra el fariseísmo ha terminado por configurar este término, originariamente sinónimo de piedad y de perfección, como el símbolo mismo de la hipocresía.
Jesús fundamentaba la religión sobre la persona más que sobre la ley; se orientaba claramente hacía un mesianismo puro y atribuía más importancia a los gestos de fraternidad que a las prácticas cultuales; debía chocar necesariamente con la intolerancia y el integrismo de los fariseos. Predicó abiertamente contra ellos una vuelta bien justificada al espíritu de la ley primitiva. Primero rompió el inmovilismo de ley, con el fin de espiritualizarla; y de ahí redujo y desenmascaró al fariseísmo como un movimiento hipócrita. Conforme a esta pedagogía popular del Maestro, no hay forma alguna de ritualismo que pueda contaminar al ser humano; es el actuar de éste el que puede contaminarlo si no reconoce a los demás dentro de una fraternidad basada en la fe.

ORACIÓN
Señor gracias por  crearnos y hacerlo con amor, una vez más queremos ser arcilla en tus manos, tú, nuestro único y verdadero alfarero, que podamos caminar y vivir bajo tu voluntad y no guiados por nuestros intereses; que entendamos tu proyecto y no vivamos bajo la ley sino fraternalmente bajo tu amor. Amén.   

Jueves 12 de Febrero de 2015


 “HOMBRE Y MUJER SON IGUALES EN DIGNIDAD”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 2,18-25

“Dios presentó la mujer al hombre. Y serán los dos una sola carne”
El Señor Dios se dijo: "No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude." Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera. Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontraba ninguno como él que lo ayudase. Entonces el Señor Dios dejó caer sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne. Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre, haciendo una mujer, y se la presentó al hombre. El hombre dijo: "¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Mujer, porque ha salido del hombre. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne." Los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza uno de otro. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Según el relato del Génesis la mujer es una expresión del amor de Dios hacia el hombre. Su existencia es un regalo que produce una alegría singular; es una buena noticia. La tradición yavista que leemos desde ayer en el Libro de Génesis, nos presenta en el texto de hoy la creación de Eva, con un lenguaje igualmente popular y lleno de encanto. Si ayer eran las manos de un Dios alfarero las que modelaban al hombre, hoy son las de un cirujano las  que extraen una costilla de Adán y forman a Eva.
Hay diferencias con el relato que habíamos escuchado en el capítulo primero. Allí creaba Dios al hombre y a la mujer a la vez: “hombre y mujer los creó”. Aquí, primero al hombre y, más tarde, a la mujer. Pero lo importante es la tesis que hay en el fondo: que Dios es el que ha ideado lo de la compañía y la atracción de los sexos y el amor; que Él es quien ha dicho que “no está bien que el hombre este solo: voy a hacerle alguien como él, que le ayude”; después de pasar revista a todos los animales y aves, Adán no encontraba ninguno como él, que le ayudase,  mientras que quedó entusiasmado cuando se le presentó la mujer: ésta si es igual a él, “hueso de mis huesos y carne de mi carne”; la mujer tiene el mismo origen que el hombre: las manos creadoras de Dios, es lo que se expresa con el juego de nombres (juego que sólo tiene validez en el original): el hombre se llamó “ish” y la mujer “isha”, como si dijéramos varón y varona, los dos están destinados en el plan de Dios a unirse y ser “una sola carne” y a engendrar vida nueva, el mayor milagro que puede pasar en la creación y la mejor manera de colaborar con el Dios de la vida y del amor.
SALMO RESPONSORIAL: 127
R./Dichosos los que temen al Señor.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 7,24-30

“Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños”
En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo: "Deja que coman primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de los hijos." Pero ella replicó: "Tienes razón, Señor; pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños." Él le contestó: "Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija." Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La intención de Marcos está clara: también los paganos tienen derecho al pan de la salvación, porque también ellos se benefician de la piedad del Señor. Hasta el momento de su encuentro con la mujer pagana, probablemente Jesús no tenía aún plena conciencia de su misión universal: como judío que era, seguía aún las normas de la educación e instrucción de sus compatriotas. Fue precisa la irrupción inesperada (más inesperada, por cierto, en la versión de Mateo que en la de Marcos) de una pagana, para impulsar a Jesús a abrir el horizonte de la conciencia que tenía de su misión e incorporar a su función una perspectiva verdaderamente misionera. Sería precisa una circunstancia aparentemente fortuita para que el apóstol Pedro se decidiera, a su vez, en la persona del pagano Cornelio, a salir del reducido círculo de la simple presidencia de la comunidad judeo-cristiana para llegar hasta los paganos. Hechos como el de la cananea y el de Cornelio ponen de manifiesto que la misión no es tan sólo centrífuga: la vocación misionera no procede de una afición a la propaganda o a la irradiación, sino del encuentro entre el cristiano y el incrédulo, entre la Iglesia y el mundo; de la acogida que los primeros dispensan a los segundos, y de la actitud de escucha en que se colocan para recibir antes de dar.

ORACIÓN

Bendito seas Señor en este nuevo día de encuentro y vida con tu Palabra, gracias por la invitación que hoy nos haces a purificar y transformar el corazón, que esto se convierta en todos nosotros en el verdadero camino que lleva a la santidad y a la vida verdadera. Amén.

Viernes 13 de Febrero de 2015


 “ANTE EL TENTADOR EL SER HUMANO TIENE LA CAPACITADA PARA ELEGIR”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 3,1-8

“Seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal”
La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: "¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?" La mujer respondió a la serpiente: "Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: "No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte."" La serpiente replicó a la mujer: "No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal."  La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Oyeron al Señor que paseaba por el jardín a la hora de la brisa; el hombre y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La primera lectura nos trae un relato también lleno de imágenes muy típicas dela cultura del antiguo oriente. Sólo que usadas por la tradición yavista nos presenta un contenido teológico innegable. El texto nos cuenta la t4entadción de la serpiente la caída primero de Eva, y luego, de Adán, y el cambio inmediato: se sintieron desnudos, empezaron a tener miedo de Dios y se escondieron en su presencia. No sabemos por qué se ha personificado en la serpiente la tentación: ¿ Por la antipatía hacia este astuto animal y su peligroso veneno?, ¿Porqué en las religiones vecinas era objeto de culto, sobre todo porque se la consideraba relaciona con la fecundidad?. Tampoco sabemos qué puede expresar la prohibición de comer del fruto de aquel árbol. Lo que sí es claro es que nuestros primeros padres faltaron a una voluntad expresa de Dios, seducidos por la idea de “ser como Dios en el conocimiento del bien y del mal”. La serpiente había sembrado en ellos el veneno de la desconfianza. Todo lo que nos presenta el texto en figuras externas, es lo que pasa en nuestra vida interior, somos Evas, Adanes, serpientes, con sus discursos y sus actitudes.   
SALMO RESPONSORIAL: 31
“Dichoso el que está absuelto de su culpa”.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor / no le apunta el delito. R.
Había pecado, lo reconocí, / no te encubrí mi delito;
propuse: "Confesaré al Señor mi culpa",
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.

Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 7,31-37

“Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”
En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es: "Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Volvemos aquí, a propósito del aspecto particular de las sanaciones de mudos en la Biblia, al tema de la fe, que es el punto principal de este pasaje. La mayoría de los relatos que tratan de la vocación de profetas, es decir, de personajes que han de ser portadores de la Palabra de Dios, refieren al mismo tiempo sanaciones de mudos o tartamudos (Éx 4,10-17; Jr 1). Se trata de un procedimiento literario cuya finalidad es dar a entender que el profeta apoyado tan sólo en sus facultades naturales no es capaz siquiera de comenzar a hablar, sino que recibe de “Otro” una palabra que hay que transmitir. Por eso la sanación de un mudo que proclama la Palabra es considerada como un signo evidente de lo que es la fe: una virtud infusa que no depende de las cualidades humanas. La sanación de un mudo quiere darnos, a entender que debemos tomar conciencia de que la fe es un bien mesiánico. Más, al relatar esta sanación, Marcos quiere hacer suyo el tema del Antiguo Testamento que relaciona mutismo y falta de fe. El evangelista subraya repetidas veces que la multitud tiene oídos y no oye, tiene ojos y no ve. Somos llamados a profetizar y evangelizar, y sólo de Dios proceden nuestras capacidades.

ORACIÓN
Gracias Señor por tu amor, misericordioso y bendición, por acercarte y hacerte presente en nuestra vida sin violentar nuestras capacidades, por ese proceso amoroso de curación del que nos habla hoy tu Palabra. Amén. 

Sábado 14 de Febrero de 2015

 “CAPTAR EL PROPÓSITO DE DIOS REQUIERE DESPOJARSE DEL FACILISMO”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 3,9-24

“El Señor lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo”
El Señor llamó al hombre: "¿Dónde estás?" Él contestó: "Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí." El Señor le replicó: "¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?" Adán respondió: "La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí." El Señor dijo a la mujer: "¿Qué es lo que has hecho?" Ella respondió: "La serpiente me engañó, y comí." El Señor Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón." A la mujer le dijo: "Mucho te haré sufrir en tu preñez, parirás hijos con dolor, tendrás ansia de tu marido, y él te dominará." Al hombre le dijo: "Porque le hiciste caso a tu mujer y comiste del árbol del que te prohibí comer, maldito el suelo por tu culpa: comerás de él con fatiga mientras vivas; brotará para ti cardos y espinas, y comerás hierba del campo. Con sudor de tu frente comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella te sacaron; pues eres polvo y al polvo volverás." El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. El Señor Dios hizo pellizas para el hombre y su mujer, y se las vistió. Y el Señor Dios dijo: "Mirad, el hombre es ya como uno de nosotros en el conocimiento del bien y el mal. No vaya a echarle mano al árbol de la vida, coja de él, coma y viva para siempre." Y el Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde lo habían sacado. Echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y la espada llameante que se agitaba, para cerrar el camino del árbol de la vida. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la  primera lectura de hoy el libro de Génesis nos trae una escena muy viva sobre el después del pecado de Adán y Eva: Dios pide cuentas y cada uno de los protagonistas se defiende, se esconde echa la culpa al otro. El hombre casi se atreve a echar las culpas al mismo Dios: “ La mujer que me diste como compañera…”. El castigo que Dios les anuncia  parece como una justificación “a posteriori” de unas características naturales de cada uno, que no se saben explicar de otro modo: la serpiente que se arrastra por la tierra, la mujer que da a luz con dolor y el hombre que trabaja con el sudor de su frente. También el pudor que de repente empiezan a sentir parece como un signo de que algo no funciona en la armonía sexual de antes. La expulsión del paraíso siempre quedará como un recuerdo mítico y un ideal a conseguir en el futuro. Pero ya aparece, junto al castigo, la palabra de esperanza: Dios anuncia enemistades entre la descendencia de la mujer y la de la serpiente: ella te herirá en la cabeza.
SALMO RESPONSORIAL: 89
R./Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Antes que naciesen los montes,
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios. R.

Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: "Retornad, hijos de Adán."
Mil años en tu presencia
son un ayer, que pasó,
una vela nocturna. R.

Los siembras año por año,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca. R.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 8,1-10

“La gente comió hasta quedar satisfecha”
Uno de aquellos días, como había mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima de esta gente; llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y, si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos." Le replicaron sus discípulos: "¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para que se queden satisfechos?" Él les preguntó: "¿Cuántos panes tenéis?" Ellos contestaron: "Siete." Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil. Jesús los despidió, luego se embarcó con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Marcos nos presenta hoy la segunda multiplicación de los panes. Nos encontramos con una situación que se repite por segunda vez en el evangelio. Jesús y sus discípulos rodeados de muchas personas que los escuchan a pesar de la falta de alimentos y la solidaridad de Jesús y su grupo, que permite que se realice el milagro de tener alimento para todos cuando se creía que sólo había unos pocos. 
Jesús nuevamente  hace un milagro notable,  pero nuestra atención hará mejor si no se queda en el milagro, sino que busca el motivo del milagro. Hay cosas maravillosas que se hacen por orgullo, por vanidad o por ganar dinero o fama. Hay gente que busca llamar la atención haciendo cosas difíciles, extrañas o arriesgadas. Jesús no se asemeja a ellos. Su motivo, la razón de ser de sus milagros se nos revela hoy: es la compasión. "Siento lástima," dice, e impulsado por el amor desea no sólo saciar hambre física sino hambre de Dios, pues al dar pan en el desierto estaba revelando también el poder y al compasión de Dios, que puede vencer todo obstáculo. Es importante notar también que es el amor, ese amor de compasión, el que finalmente ha logrado abrir caminos para lo imposible. Y eso hay que anotarlo porque ese mismo amor está disposición de nosotros, y puede y quiere obrar en nosotros.

ORACIÓN

Gracias Señor por fijarte en nosotros, te pedimos que tú Palabra se haga visible en nuestra vida, que a semejanza tuya sea el amor, la misericordia, la solidaridad la que nos lleve  a no ser indiferentes ante la necesidades de los que nos rodean y seamos capaces de compartir y suplir las necesidades de otros. Amén.