martes, 1 de julio de 2014

Domingo 06 de Julio de 2014


“VOLVER A LA PAZ DE LA LIBERACIÓN”


PRIMERA LECTURA
ZACARÍAS 9,9-10

“Mira a tu rey que viene a ti modesto”

Así dice el Señor: "Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso; modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica. Destruirá los carros de Efraín, los caballos de Jerusalén, romperá los arcos guerreros, dictará la paz a las naciones; dominará de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La profecía de Zacarías era ‘una piedra en el zapato’ para los fanáticos que en la época de Jesús buscaban un mesías triunfante y nacionalista. Zacarías nos ofrece una reflexión que sintoniza mucho con las grandes aspiraciones de las comunidades que, después del exilio babilónico, intentaron reconstruir la identidad nacional a partir de elementos universales, pluralistas y comunitarios. La esperanza del pueblo de Dios no podía estar en un guerrero triunfador como David ni en un diplomático equilibrista como Salomón. El pueblo quería algo diferente y definitivo. Atrás quedaron los modelos militaristas, administrativos y centralistas de todos los reyes de Israel y Judá. El pueblo quería una persona que fuera capaz de encaminar la nación por los rumbos añorados de la justicia, la paz y la solidaridad. El profeta Zacarías asume esta propuesta y la lanza a todo el pueblo de Dios como una gran utopía.

Para Zacarías, el nuevo gobernante debía distinguirse por la humildad, la justicia y su carácter pacífico. La humildad entendida como la capacidad para andar en la verdad, no como sumisión y conformismo. La justicia como pilar de una organización social en la que se le da a cada persona de acuerdo con sus necesidades y no según sus ambiciones. El pacifismo como la actitud básica para solucionar los inevitables conflictos que se presentan en toda organización humana. Tres cualidades que configuran una nueva forma de ejercer el poder. Sin embargo, Israel se estrelló con la ambición de algunos grupos minoritarios y poderosos que impusieron una teocracia centralista, prepotente y uniformadora. Fueron suprimidas de manera sistemática, todas las disidencias posibles y se le negó así al pueblo de Dios la posibilidad de intentar una utopía universalista, solidaria y transformadora. Se centró todo el poder en unas pocas familias que controlaban el Templo, el gobierno y la tierra. Así, los pobres de Yahvé no tuvieron la posibilidad de dar vida a su proyecto por falta de posibilidades económicas, de apertura política y de libertad religiosa.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R. / Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás. R.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO

Himno que celebra las grandes obras del Señor, que lo manifiestan como Rey justo y poderoso, a la vez que bondadoso y lleno de misericordia hacia todas sus criaturas. El simbolismo que describe al señor como Rey será central también en la predicación de Cristo, es la expresión del proyecto salvífico de Dios, el cual no es indiferente ante la historia humana; al contrario, con respecto a ella tiene el deseo de realizar con nosotros y por nosotros un proyecto de armonía y paz.

SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 8,9.11-13

“Si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis”

Hermanos: Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En esta segunda lectura Pablo exhorta a la comunidad de Roma a vivir según el Espíritu deDios, que es el mismo Espíritu de Cristo, que si no habita en los corazones de cada miembro de la comunidad no tendremos nada  que ver con Jesús y su proyecto de amor. Vivir sin el Espíritu del resucitado es dar lugar a aquellos impulsos y actitudes emocionalitas que nos hacen menos personas, menos seres humanos y más vulnerables a todo aquello que va contra la voluntad y el querer de Dios.

Habla de dar muerte con el Espíritu a las “prácticas del cuerpo”, es decir las obras que no benefician nuestras relación con nosotros mismos, con Dios y con los demás, que nos pueden hacer caer en pérdida de valores, como la vida, el orden y el amor, que solo satisfacen egoístamente las emociones y sensaciones del cuerpo, de la humanidad y no del Espíritu para un mejor modo de existencia. El Espíritu de Cristo nos fortalece en la comunión con Dios, con Jesucristo y con la comunidad eclesial, para así tener una vida más organizada y justa que es la que propone el Señor en su Reino. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,25-30

“Soy manso y humilde de corazón”

En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera."

REFLEXIÓN
El evangelio de Mateo nos presenta a Jesús con las características mesiánicas de la profecía de Zacarías: una persona pacífica y humilde, apasionado por hacer realidad la Utopía de Dios. Por esta razón, Jesús no se identifica con los ideales acerca del Mesías, vigentes en su época. No hay en él el más mínimo asomo del militar aguerrido e irresistible que con un formidable despliegue eliminaría las pretensiones del imperio romano, ni del sacerdote excelso que con sus extraordinarias dotes santificadoras transformaría el Santuario de Jerusalén, ni del gobernante extraordinario que congregaría al pueblo de Israel disperso por el mundo. Jesús no comparte estos proyectos, como tampoco las extravagantes aspiraciones de los nacionalistas furibundos que veían en el imperio romano un peligro que no eran capaces de descubrir al interior de ellos mismos, la violencia incontenible.

Los ideales de Jesús estaban más cerca de las grandes tradiciones proféticas que aspiraban a que el pueblo de Dios fuera capaz de organizarse como modelo alternativo de sociedad. Por esta razón, valores como el pacifismo y la humildad eran urgentes y necesarios. El pacifismo obliga a asumir actitudes dinámicas de transformación social pero, al mismo tiempo, no se rinde a la imparable lógica de la violencia. La humildad, por su parte, exige reconocer en cada momento los propios límites de la existencia y las barreras intrínsecas de la historia. Humildad y pacifismo hacen de un proyecto tan grandioso e imponente como el reino de Dios, algo al alcance de los pobres y excluidos.

Jesús, sin embargo, sabía perfectamente que no bastaba con que el ‘rey’ o líder poseyera atributos excepcionales para que la situación cambiara. Para él, era necesario que una comunidad de hermanos y hermanas se comprometiera a vivir la alternativa, a demostrar al mundo que «otras maneras de organización eran posibles», que la lógica aparentemente inextinguible de la violencia podía ser controlada. Por esto, Jesús insiste en la necesidad de asumir el ‘suave yugo’ de la vida comunitaria y la ‘ligera carga’ de las opciones evangélicas. Pero, atención, esto no es para todo el mundo. Es necesario madurar la fe y crecer como personas antes de meterse en este proyecto. Porque para quien no ha crecido en la dinámica de la comunidad, sino que ve todo desde ‘afuera’, desde los valores sociales vigentes, los ideales de Jesús son una carga  y el ideal de la cruz una ideología insufrible. No podemos pedir a cualquiera que asuma la inmensa responsabilidad del pacifismo si toda su vida ha creído que la ‘ley del revólver’ es un destino inexorable. No podemos pedir mansedumbre a una persona a la que siempre le han enseñado que el control de los demás, las ambiciones de ascenso social y el arribismo son las herramientas para ‘progresar’ en la vida.

Jesús quiere una comunidad en la que los lazos de solidaridad, afecto y respeto hagan de un grupo humano una gran familia consagrada a la realización del Reino. Una comunidad en la que los sencillos, los pequeños, hallen un lugar de importancia y sean los gestores de una nueva manera de organizar las relaciones interhumanas. Porque, como dice Pablo, sólo el ser humano espiritual, o sea, el ser humano que se ha abierto a la acción del Espíritu de Dios, es capaz de vivir la vida en plenitud, es decir, en gozosa aceptación y armonía con la humanidad.

ORACIÓN
Señor, nos cuesta ser constructores de paz, presentarnos mansos y humildes. Llénanos de tu     Espíritu para hacer frente a una sociedad violenta, y llevar por doquier tu Palabra generadora de paz. Ayúdanos a buscar los medios que capaciten a la sociedad para deponer las armas, buscar la paz que sólo Dios puede dar y llevar una vida según tu voluntad, que es: el amor que produce justicia social. Amén.


“Compartir todas las desdichas con el Señor, hace sentir paz 

interior y esperanza en la solución”

   

Lunes 07 de Julio de 2014


“DIOS, EL FIEL HASTA EL EXTREMO”



PRIMERA LECTURA
OSEAS 2, 16. 17B-18. 21-22

“Me casaré contigo en matrimonio perpetuo”

Así dice el Señor: "Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto. Aquel día -oráculo del Señor-, me llamará Esposo mío, no me llamará ídolo mío. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Oseas tiene, en cuanto profeta, una palabra que decir. Más no será una palabra externa o simplemente aprendida: su propia vida es la referencia y el lenguaje de su profecía. Oseas fue un hombre que se casó con una mujer infiel, probablemente una mujer dedicada a la prostitución. Y este matrimonio que indudablemente fue infeliz y que estuvo marcado por el dolor, la traición, la infidelidad, se convirtió en un mensaje.  Oseas, por consiguiente, sabe de qué habla cuando compara a Dios con el Esposo y al pueblo con la Esposa: él conoce qué es padecer un amor defraudado.

En ese contexto escuchamos la primera lectura de hoy. Este Esposo, que es Dios, quiere recuperar a su Amada. Está dispuesto a perdonarla y a despertar en ella un amor renovado que deje atrás los tiempos del amor defraudado. ¿Cómo lograrlo? Dios toma el lugar de un novio o de un esposo mil veces traicionado, airado, indignado, dolido, pero que más allá de lo que pueden los esposos humanos, tiene la capacidad, tiene la fuerza para volver fiel a su prometida o a su esposa. Sin embargo, la capacidad para reconquistar ese amor se llama “el desierto”. Hay una evocación que viene del pasado en el desierto, donde el pueblo dependía sólo de Dios y no había espacio para ídolos ni para infidelidades. El desierto será entonces el lugar apropiado para recuperar el amor primero.

A lo largo de los siglos la Iglesia ha comprobado la gracia particular que tiene el desierto, ya hablamos de Egipto, en la cuaresma, que despierta tantas conversiones, es como un acompañar a Jesús en su desierto y purificar y renovar la fe.

El Señor nos quiere  "Hablar al corazón", pero es necesario llevarnos al desierto, pidámosle a Dios, que seamos dóciles a Él, fieles a su amor  y misericordia.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R. / El Señor es clemente y misericordioso.

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.


Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R.

Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias. R.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO

Esta parte del salmo dirige la alabanza orante del salmista, que se hace portavoz de todos los fieles y hoy el portavoz de todos nosotros. En efecto, la oración bíblica más elevada es la celebración de las obras de salvación que revelan el amor del Señor con respecto a sus criaturas. En este salmo se sigue exaltando «el nombre divino”, es decir, su persona que se manifiesta en su actuación histórica: en concreto se habla de «obras», «hazañas», «maravillas», «fuerza», «grandeza», «justicia», «paciencia», «misericordia», «gracia», «bondad» y «ternura».


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9, 18-26

“Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, y vivirá”

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: "Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá". Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que, con sólo tocarle el manto, se curaría. Jesús se volvió, y al verla le dijo: "¡Animo, hija! Tu fe te ha curado. Y en aquel momento quedó curada la mujer.

Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: "¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida". Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por aquella comarca. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelista Mateo destaca las actitudes de confianza ante la acción de Jesús. La primera actitud viene de un personaje que desempeña una función importante en el mundo social. La segunda procede de una pobre mujer que había arrastrado una enfermedad hemorrágica durante largo tiempo. Tanto la muerte como la sangre eran signo de impureza, que Jesús desafía para rescatar la vida de estas dos mujeres. Jesús se admira por la fe de estas personas que confían en su poder sanador; pero queda desconcertado por la incredulidad y la burla de los allegados al jefe que se resignan a la muerte. De este modo, quedan enfrentados un pequeño grupo de seguidores y creyentes en Jesús frente a un grupo considerable de descreídos, que incluso se burlan de él sin conocerlo.  Hoy podemos verificar una realidad semejante. Una gran parte de personas asisten a las funciones religiosas como parte del protocolo social y, tal vez, motivados por el aspecto estético de las ceremonias y los templos. Al mismo tiempo un reducido reducto de creyentes busca la enseñanza de Jesús y sus signos maravillosos, haciendo caso omiso de las burlas y la incredulidad. La fe es el camino difícil que busca la puerta estrecha.

ORACIÓN
Señor ayúdanos a ser conscientes de que tus acciones son capaces de devolver la vida, el ánimo y la fe y despierta nuestros corazones, adoloridos, frustrados y enfermos, que necesitan de tu acción, porque eres un Dios que siempre está atento a nuestras debilidades para rescatarnos y liberarnos. Amén.


“Dios siempre tiene la solución, incluso cuando parece que nada ni nadie puede ayudarnos”

Martes 8 de julio de 2014


“FIEL ES QUIEN SABE RECONOCER AL SEÑOR”

PRIMERA LECTURA
OSEAS 8, 4-7. 11. 13

“Siembran viento y cosechan tempestades”

Así dice el Señor: "Se nombraron reyes en Israel sin contar conmigo, se nombraron príncipes sin mi aprobación. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su perdición. Hiede tu novillo, Samaria, ardo de ira contra él. ¿Cuándo lograréis la inocencia? Un escultor lo hizo, no es dios, se hace añicos el novillo de Samaria.

Siembran viento y cosechan tempestades; las mieses no echan espiga ni dan grano, y, si lo dieran, extraños lo devorarían. Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar, para pecar le sirvieron sus altares. Aunque les dé multitud de leyes, las consideran como de un extraño. Aunque inmolen víctimas en mi honor y coman la carne, al Señor no le agradan. Tiene presente sus culpas y castigará sus pecados: tendrán que volver a Egipto."   Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Esta lectura, tomada de la profecía de Oseas, es una dura reprimenda. Probablemente nos molestan los castigos, pero no los rechacemos sin saber si son justos, porque a veces la salud llega como medicina amarga pero muy oportuna.
¿Qué reprocha el profeta? Por lo menos cuatro cosas: el intento de hacerse dioses, la pretensión de nombrar sus jefes y príncipes sin contar con Dios, la sordera ante la voz del Señor, expresada en sus mandatos, y la ofrenda de un culto vacío.

Ahora preguntémonos: ¿son esas quejas justas para aquel tiempo? De eso no queda duda. ¿Son útiles para nuestro tiempo? Creo que tampoco pueda dudarse.

SALMO RESPONSORIAL: 113B
R/ Israel confía en el Señor.

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.

Tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen. R.

Tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan.
Que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos. R.

Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
La Biblia Vulgata reúne bajo el número 113, numeración que sigue la Liturgia, los salmos 114 y 115 del texto hebreo. A este salmo se le da el título de El único Dios verdadero. Es una exhortación a la confianza mediante la evocación del poder de Yahvé y de la nada de los ídolos: el pueblo, a su regreso del destierro, no tiene por qué desalentarse. Es necesario profesar nuestra fe en el verdadero Dios frente a los ídolos modernos (la riqueza, el poder, el placer, la fama…). En la persona de Cristo Dios nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9, 32-38

“La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos”

En aquel tiempo llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó el demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: "Nunca se había visto en Israel cosa igual". En cambio, los fariseos decían: "Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios". Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, "como ovejas que no tienen pastor". Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies".  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Para el evangelista Mateo, la misión de Jesús estuvo caracterizada en esta segunda etapa por cuatro acciones: recorrer, enseñar, proclamar y sanar. Todas y cada una de ellas lo diferenciaban de los maestros y de los movimientos religiosos y sociales de esa época. Pero tal vez lo más característico fue su preocupación y cuidado del pueblo pobre, comparado con un ‘rebaño sin pastor’. Era bien sabido para los lectores de los evangelios la situación difícil de las ovejas sin el cuidado de un pastor, porque a diferencia de las cabras que se organizan en manadas pequeñas o que son capaces de sobrevivir solas, las ovejas necesitan el cuidado frecuente de alguien que las conduzca hacia mejores pastos, las defienda de las fieras y las limpie de parásitos peligrosos. En el evangelio de Mateo esta situación es afrontada directamente por Jesús con la serie de curaciones o acciones terapéuticas y, de ahora en adelante, por medio de un discurso llamado apostólico con el que instruye a sus seguidores en la atención y cuidado de esa masa de personas que percibe en Jesús y su grupo una esperanza. Nosotros tenemos ahora el mismo desafío de los apóstoles: dejarnos formar por las enseñanzas de Jesús.

ORACIÓN
Oh! Señor hoy nos haces darnos cuenta si nos falta oración y acción, para que la viña madura tenga operarios capacitados para reconocerte, escucharte y tomar las decisiones más acertadas en la vida personal y comunitaria. Ayúdanos, Señor a ser conscientes de cómo estamos viviendo nuestra misión en esta tierra: ¿contamos realmente contigo o permanecemos sin ti? Amén 


“Dios no puede ayudar a los que ni siquiera desean que lo haga”

Miércoles 09 de Julio de 2014


“ESCUCHANDO LA PALABRA DE DIOS Y PONIÉNDOLA EN PRÁCTICA”

PRIMERA LECTURA
EFESIOS 1,3-6.11-12

Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues en Cristo nos ha bendecido en los cielos con toda clase de bendiciones espirituales. Dios nos escogió en Cristo desde antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos y sin defecto en su presencia. Por su amor, nos había destinado a ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, hacia el cual nos ordenó, según la determinación bondadosa de su voluntad. Esto lo hizo para que alabemos siempre a Dios por su gloriosa bondad, con la cual nos bendijo mediante su amado Hijo. En Cristo, Dios nos había escogido de antemano para que tuviéramos parte en su herencia, de acuerdo con el propósito de Dios mismo, que todo lo hace según la determinación de su voluntad. 12 Y él ha querido que nosotros seamos los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo, para que todos alabemos su glorioso poder. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En esta primera lectura de Pablo a la comunidad de Éfeso da gracias al Dios de la vida, básicamente por la bendición de ser “Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”, porque él fue el primero en bendecirnos. Es decir se da gracias porque nos dio su Gracia. Y su gracia o bendición consiste en elegirnos para ser hijos e hijas adoptivos suyos por medio de Jesucristo. Este hermoso canto o himno nos ayuda a comprendernos como: agraciados, teniendo como modelo a María la Madre de nuestro Salvador, cuya memoria celebraos hoy.
Somos benditos, amados por el Padre, desde siempre, con un amor que se manifiesta en toda su fuerza al rescatarnos del pecado al precio de la sangre de Cristo. Antes de la creación fuimos elegidos y pensados con amor, existimos por amor, crecemos porque no dejamos de ser amados, y no moriremos porque siempre seremos amados (resucitados).


SALMO RESPONSORIAL: 112
R.  / ¡Bendito sea el nombre del Señor para siempre!

Alaben, servidores del Señor,
alaben el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
desde ahora y para siempre. R.

Desde la salida del sol hasta su ocaso,
sea alabado el nombre del Señor.
El Señor está sobre todas las naciones,
su gloria se eleva sobre el cielo. R.

¿Quién es como el Señor, nuestro Dios,
que tiene su morada en las alturas,
y se inclina para contemplar
el cielo y la tierra? R.

El levanta del polvo al desvalido,
 alza al pobre de su miseria,
para hacerlo sentar entre los nobles,
entre los nobles de su pueblo. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
A este salmo se le da el título de El único Dios verdadero. Es una exhortación a la confianza mediante la evocación del poder de Yahvé y de la nada de los ídolos: el pueblo, a su regreso del destierro, no tiene por qué desalentarse. Es necesario profesar nuestra fe en el verdadero Dios frente a los ídolos modernos (la riqueza, el poder, el placer, la fama…). En la persona de Cristo Dios nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11, 27-28

Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer entre la gente gritó:
—¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!
Él contestó:
—¡Dichosos más bien quienes escuchan lo que Dios dice, y lo obedecen! Palabra del Señor.

 REFLEXIÓN
En el evangelio de Lucas, el Poder de Jesús, la autoridad de su Palabra, la Integridad de su existencia provocan la admiración en el pueblo sencillo. Una mujer se hace portavoz de la alabanza y la hace extensiva a la madre que lo engendró y lo crio. Jesús acepta la alabanza de la mujer, pero la rectifica. En el reino de Dios, que él inaugura, el motivo de gloria no se ha de poner en el parentesco de sangre con Jesús, pues la salvación no proviene de pertenecer a determinada familia ni a cierta confesión religiosa, sino de una actitud justa ante el prójimo, ante su realidad social y ante Dios.
Lo que realmente cuenta es la relación que se establece con Jesús sobre la base de la aceptación y el cumplimiento de la voluntad del Padre, que siempre pasan por el otro. Solo desde esta perspectiva se puede entender la importancia y el lugar privilegiado que tiene la virgen María en el discipulado de Jesús y de la Iglesia. Ella, al decir “Si” a Dios y su proyecto de vida, al confiar en las palabras del ángel, ha comenzado a ser el signo de una nueva forma de existencia.
Ha concebido con la fe en su corazón antes de hacerlo con el vientre. Su bienaventuranza no se limita al seno y a los pechos, sino que abarca toda su persona. Recordemos que Lucas y su comunidad, es el que más habla de Mará en el discipulado Cristiano, y la pone, en cierto modo, como el modelo discipular de los creyentes.   
Para finalizar, de María podemos aprender la gran lección que nos repite Jesús: “que sepamos escuchar la Palabra y la cumplamos”
  
ORACIÓN
Nos ayudas a reconocer a tu Madre como la bendita mujer que conocía las Escrituras, amaba y hacia la voluntad de Dios. Por eso hoy necesitamos, conocer esas acciones, que como ella, han logrado realizar tantas mujeres y hombres a lo largo de la historia, que nos anime a no quedarnos en la escucha, sino también en ejercer lo que se nos indica para ser mejores seres humanos, amorosos, activos y seguidores de un Dios tan bello como Tú. Amén.


“Abrir la Biblia es encender la única fuente de luz que puede iluminar la vida”

Jueves 10 de julio de 2014


“UNA VIDA QUE COMUNICA LA FE EN GRATUIDAD”

PRIMERA LECTURA
OSEAS 11, 1-4. 8C-9

“Se me revuelve el corazón”

Así dice el Señor: "Cuando Israel era joven, lo amé, desde Egipto llamé a mi hijo. Cuando lo llamaba, él se alejaba, sacrificaba a los Baales, ofrecía incienso a los ídolos.
Yo enseñé a andar a Efraín, lo alzaba en brazos; y él no comprendía que yo lo curaba. Con cuerdas humanas, con correas de amor lo atraía; era para ellos como el que levanta el yugo de la cerviz, me inclinaba y le daba de comer.
Se me revuelve el corazón, se me conmueven las entrañas. No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín; que soy Dios, y no hombre; santo en medio de ti, y no enemigo a la puerta." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Algunas veces se oyen cosas como: "el Dios del Antiguo Testamento es un Dios vengativo y castigador; el Dios del Nuevo Testamento sí revela el rostro del amor." La primera lectura de hoy viene a sacarnos de ese modo simplista de ver las cosas. Todo ese texto, tomado del profeta Oseas, no es otra cosa sino una profunda declaración de amor.

Dios declara su amor y con ese amor, de algún modo, su dolor por el rechazo que ha sufrido tal amor: "no comprendían que yo cuidaba de ellos," dice el Señor. Es el drama de un pueblo que quiere disfrutar de los bienes del amor pero no se entera de quién es el autor de tales bienes. Queremos tanto lo que Dios da que nos olvidamos del Dios que lo da.

El amor de Dios, aun rechazado y burlado, resulta más fuerte que la ingratitud humana. El nombre de ese amor es misericordia, compasión. La misericordia parece debilidad, y así la  vieron muchos pensadores y escritores ateos. En realidad, la genuina misericordia es fuerza pura, porque supone la capacidad de no detener el amor cuando desfallece la gratitud.

SALMO RESPONSORIAL: 79
R/ Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
El salmista se lamenta por la situación de aflicción y opresión y pide a Dios que tenga compasión de su pueblo. Se utiliza la alegoría de la vid, esta imagen es utilizada también en el Nuevo Testamento para referirse al pueblo de Dios. También nosotros debemos repetir: “la luz de tu mirada nos dará la salvación”. 

 LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10, 7-15

“Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis”

En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: "Id y proclamad que el Reino de los cielos está cerca; curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.
No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La misión de los enviados o apóstoles se caracteriza, como la de Jesús, por la urgencia y la gratuidad. Pero la gratuidad no significa que de esa misión no se pueda razonablemente esperar algunos frutos. Si bien los beneficiarios de la misión no tienen que pagar por la acción de los misioneros, sí se espera que apoyen esta obra para que otras personas puedan recibir el mismo beneficio. El número de enviados es reducido, pero su labor es multiplicadora. El objetivo no es que ellos hagan todo, sino que motiven a otras personas a vincularse a esa misma tarea. La tarea se concentra en el anuncio de la inminente presencia de Dios y en la labor terapéutica. Ellos anuncian la esperanza y sanan las heridas causadas por la exclusión social y un sistema religioso muy rígido, en el que no hay espacio para la misericordia y el perdón. La forma de realizarla se hace de forma sencilla y prescinde de las previsiones habituales de un viaje de negocios, es decir, del llevar dinero y atuendos adecuados para cada ocasión. –Este sentido de la urgencia y de la gratuidad que caracterizó la misión cristiana hace dos milenios no deberíamos olvidarlas y no deberían ser ajenas de nuestras preocupaciones actuales.

ORACIÓN
Señor lo mejor que nos puede suceder es que seamos transmisores(as) de la luz y de la fe que hemos recibido, sin que no cobres nada. Haz que nuestros corazones se conmuevan ante todo aquello que no es tuyo y necesitan la luz para recibir y vivir en la certeza de tu existencia real y verdadera, como lo es este mundo presente que se jacta de sus descubrimientos y posesiones, pero no de tu amorosa presencia. Amén 


“Procuremos irradiar vida, amor, inspiración, fe y aliento a los cuatro vientos”

Viernes 11 de julio de 2014


“EL ESPÍRITU PROTEGE Y CAPACITA”

PRIMERA LECTURA
OSEAS 14, 2-10

“No volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos”

Así dice el Señor: "Israel, conviértete al Señor Dios tuyo, porque tropezaste por tu pecado. Preparad vuestro discurso, volved al Señor y decidle: "Perdona del todo la iniquidad, recibe-benévolo el sacrificio de nuestros labios. No nos salvará Asiria, no montaremos a caballo, no volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos. En ti encuentra piedad el huérfano."
Yo curaré sus extravíos, los amaré sin que lo merezcan, mi cólera se apartará de ellos. Seré para Israel como rocío, florecerá como azucena, arraigará como el Líbano. Brotarán sus vástagos, será su esplendor como un olivo, su aroma como el Líbano.
Vuelven a descansar a su sombra: harán brotar el trigo, florecerán como la viña; será su fama como la del vino del Líbano. Efraín, ¿qué te importan los ídolos? Yo le respondo y le miro: yo soy como un ciprés frondoso: de mí proceden tus frutos. ¿Quién es el sabio que lo comprenda, el prudente que lo entienda? Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Aprender a confiar en el Señor es también aprender que no se puede confiar demasiado ni en las propias fuerzas ni en los recursos que solemos tener a mano, como son nuestras amistades, riquezas o negocios. Tal es la enseñanza principal de la primera lectura de hoy, tomada del profeta Oseas.

Para situar mejor este texto en su contexto conviene recordar cuán pequeño resultaba Israel en comparación con las potencias económicas y militares que le rodearon siempre: Egipto, por la izquierda, Asiria y Babilonia por la derecha, estaban siempre al acecho para tomar posesión de la tierra de Israel, que, aunque pequeño, resultaba ser un corredor de comercio y lugar de paso de tropas sumamente estratégico.

Es explicable, entonces, que cuando los reyes de Israel se veían amenazados por algún vecino grande procuraban afianzarse en otro de los vecinos grandes. Así vino a volverse costumbre una especie de política de alianzas políticas, a menudo selladas con matrimonios de conveniencia e intercambios de culto. Los hechos, sin embargo, demostraron que estas alianzas en primer lugar no resultaban gratuitas y en segundo lugar terminaban deteriorando gravísimamente la fe del pueblo elegido.

Así entendemos cómo el proceso de la fe de los israelitas les llevó a expresiones como las que hemos oído hoy: "Ya no nos salvará Asiria, ya no confiaremos en nuestro ejército, ni volveremos a llamar 'dios nuestro' a las obras de nuestras manos." La respuesta del Señor no se hará esperar: "Yo perdonaré sus infidelidades, dice el Señor; los amaré, aunque no lo merezcan, porque mi cólera se ha apartado de ellos. Seré para Israel como rocío; mi pueblo florecerá como el lirio, hundirá profundamente sus raíces, como el álamo, y sus renuevos se propagarán."

SALMO RESPONSORIAL: 50
R/ Mi boca proclamará tu alabanza, Señor.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve. R.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
El Rey David es en este salmo el modelo de arrepentimiento. Tras haber cometido crímenes contra su prójimo, los confiesa como pecados ante Dios con arrepentimiento sincero: “contra Ti solo he pecado”. Desde el fondo de su corazón desea cambiar radicalmente su vida, e implora a Dios que no le niegue su amistad. Promete mostrar su agradecimiento sirviendo al Señor continuamente y enseñando a otros los Caminos Divinos, para que ellos también cumplan en todo la voluntad de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10, 16-23

“No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre”

En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: "Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis; en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre: el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Creedme, no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre".  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio de este día trata de las dificultades y las persecuciones que sobrevienen a quienes asumen el camino de Jesús. No es, por tanto, un camino de rosas, para recorrerlo alegre e ingenuamente. La frase: “Miren, yo los envío como ovejas en medio de lobos”, enmarca el contexto de peligros, que reclama una actitud de astucia y sencillez. No obstante, las implicaciones son parte de la radicalidad del mensaje y oportunidad de dar testimonio del Señor Jesús. Quizás podamos reflexionar hoy sobre nuestras prácticas cristianas que gozan del respaldo y el aplauso de todo el mundo, que no incomodan ni interpelan en lo absoluto la vida social, política, económica y religiosa. En la vida y la misión de Jesús, la persecución es un hecho inevitable, que deviene como una consecuencia del actuar coherente con los valores del evangelio. Ciertamente que al creyente le esperan tribunales, maltratos, persecuciones y autoridades donde dar testimonio de la verdad, pero para ello le son insuficientes sus propias palabras. De ahí la promesa de la acción del Espíritu Santo, quien inspirará la mejor de las salidas. Confiemos siempre en su presencia y en su iluminación y mantengámonos en la firmeza y la resistencia.

ORACIÓN
 Amado Dios, constantemente reconocemos que cometemos errores, a veces aquellos que ya debían haberse quedado para siempre fuera de nuestra vida, por eso debemos sentirnos siempre necesitados(as) de ti y decirte, aunque has creado en mi un corazón nuevo, sigue puliéndome con tu precioso Espíritu, para no decaer y seguir fuertes frente a las acechanzas, porque necesitamos vivir en Ti y proclamar tu Palabra. Amén.


“Nadie se realiza como seguidor de Jesucristo, si no permite al Espíritu Santo llevar su obra dentro de él”