martes, 1 de octubre de 2013

Lunes 07 de Octubre de 2013


“TODO SIRVE PARA MANIFESTAR LA PRESENCIA DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
JONÁS 1,1-2,1-11

Se levantó Jonás para huir lejos del Señor”

Jonás, hijo de Amitai, recibió la palabra del Señor: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y proclama en ella: "Su maldad ha llegado hasta mí."" Se levantó Jonás para huir a Tarsis, lejos del Señor; bajó a Jafa y encontró un barco que zarpaba para Tarsis; pagó el precio y embarcó para navegar con ellos a Tarsis, lejos del Señor. Pero el Señor envió un viento impetuoso sobre el mar, y se alzó una gran tormenta en el mar, y la nave estaba a punto de naufragar. Temieron los marineros, e invocaba cada cual a su dios. Arrojaron los pertrechos al mar, para aligerar la nave, mientras Jonás, que había bajado a lo hondo de la nave, dormía profundamente. El capitán se le acercó y le dijo: "¿Por qué duermes? Levántate e invoca a tu Dios; quizá se compadezca ese Dios de nosotros, para que no perezcamos." Y decían unos a otros: "Echemos suertes para ver por culpa de quién nos viene esta calamidad." Echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. Le interrogaron: "Dinos, ¿por qué nos sobreviene esta calamidad? ¿Cuál es tu oficio? ¿De dónde vienes? ¿Cuál es tu país? ¿De qué pueblo eres?" Él les contestó: "Soy un hebreo; adoro al Señor, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra firme." Temieron grandemente aquellos hombres y le dijeron: "¿Qué has hecho?" Pues comprendieron que huía del Señor, por lo que él había declarado. Entonces le preguntaron: "¿Qué haremos contigo para que se nos aplaque el mar?" Porque el mar seguía embraveciéndose. Él contestó: "Levantadme y arrojadme al mar, y el mar se os aplacará; pues sé que por mi culpa os sobrevino esta terrible tormenta." Pero ellos remaban para alcanzar tierra firme, y no podían, porque el mar seguía embraveciéndose. Entonces invocaron al Señor, diciendo: "¡Ah, Señor, que no perezcamos por culpa de este hombre, no nos hagas responsables de una sangre inocente! Tú eres el Señor que obras como quieres." Levantaron, pues, a Jonás y lo arrojaron al mar; y el mar calmó su cólera. Y temieron mucho al Señor aquellos hombres. Ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos. El Señor envió un gran pez a que se comiera a Jonás, y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches seguidas. El Señor dio orden al pez, y vomitó a Jonás en tierra firme. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El libro de Jonás es como una parábola extensa, o como una novela corta, que deja preciosas enseñanzas: sobre la misericordia sorprendente de Dios, y sobre la inesperada respuesta de Jonás y la respuesta misma que muchas veces nosotros damos.
Si hay una especie de constante en la Biblia es que a Dios le cuesta conseguir ayudantes. Moisés se queja de que no sabe hablar, Gedeón de que su familia es poco importante, Jeremías de que es muy joven, y Jonás, ya lo vemos hoy, no quiere ir a donde le envía el Señor, ni hacer lo que él le manda y sale huyendo de su destino.
Miremos la primera actitud de Jonás, la resistencia al llamado. Dios llama a Jonás para una misión, pero Jonás se resiste. Oyó la voz de Dios, y huyó de esa voz. Y lo que a él se le ocurrió para huir, fue tomar un barco para irse muy lejos. La historia continúa en que el barco está a punto de naufragar, la gente se pregunta qué está sucediendo, y Jonás tiene la honestidad de reconocer que él, con su rebeldía, ha trastornado el orden de las cosas, y que la única solución es que lo boten a él por la borda del barco. Así sucede, y ahí es cuando Jonás queda en el vientre del cetáceo, tres días y tres noches.
El relato también nos habla del corazón de Jonás: es un hombre que ama la justicia más que la propia vida. Es capaz de reconocer dónde está lo malo y dónde lo bueno, aunque ello implique morir él mismo. Por algo Dios le tiene una misión que consiste precisamente en denunciar el mal.

Reconozcamos que la voz de Dios, aunque Dios sea la fuente de toda bondad, es a veces una voz difícil de aceptar. Al igual que Jonás, Dios quiere que escuchemos su voz, cada uno de nosotros tiene un encargo del Señor, tenemos una misión,: y es ser sus testigos para el mundo. No es tarea fácil. Tal vez la realidad que nos rodea sea peor que Nínive y nos haga sentir miedo y dudar de que las cosas puedan cambiar. Tal vez sintamos la tentación de huir o permanecer indiferentes, creyendo que no somos capaces de transformar el mundo para Dios … pero entonces ¿Quién hará el trabajo?. Volvamos nuestra mirada a Jesús y aprendamos de Él, que aún en los momentos más difíciles de su vida, permaneció fiel al Padre, y triunfó y cumplió su misión.

Interleccional: Jonás 2,3-8
R. / Sacaste mi vida de la fosa, Señor.

En mi aflicción clamé al Señor,
y me atendió;
desde el vientre del infierno pedí auxilio,
y escuchó mi clamor. R.

Me arrojaste a lo profundo en alta mar,
me rodeaban las olas,
tus corrientes y tu oleaje pasaban sobre mí. R.

Yo dije: "Me has arrojado de tu presencia;
quien pudiera ver de nuevo tu santo templo." R.

Cuando se me acababan las fuerzas
me acordé del Señor;
llegó hasta ti mi oración,
hasta tu santo templo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 10,25-37

“¿Quién es mi prójimo?”

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" Él le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?" Él contestó: "Amarás al Señor, tu, Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo." Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida." Pero el maestro de la Ley queriendo justificarse, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó en una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta." ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?" Él contestó: "El que practicó la misericordia con él." Díjole Jesús: "Anda, haz tu lo mismo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Estamos ante una lectura que, cada vez que la escuchamos, toca la sensibilidad de nuestro corazón. Esta parábola nos sitúa ante una pregunta fundamental: “¿Y quién es mi prójimo?”. Cuatro personajes están en el camino de Jerusalén a Jericó. Uno sin nombre, que se debate entre la vida y la muerte. Dos representantes del sistema religioso de la capital y otro, de procedencia samaritana. Sus actitudes ante el hombre medio muerto hablan por sí solas y revelan en profundidad la calidad humana que anida en sus corazones. El sacerdote y el levita ven al herido y pasan de largo. El samaritano, en cambio, lo ve y se compadece. Lucas nos muestra en detalle la actitud del samaritano, sobre quien pesaban muchos prejuicios negativos. En el sentimiento de compasión es donde se diferencian los personajes religiosos y el samaritano. Todos pueden ver al hombre caído, pero no todos se ponen en su lugar. El samaritano sana y venda las heridas, monta al herido en su cabalgadura, lo conduce a la posada y cuida de él. Asume los gastos, invita al posadero, y nos invita también a las comunidades y a los creyentes de hoy a cuidar la vida amenazada de nuestro prójimo.

ORACIÓN
Amado Dios que caminas con nuestras debilidades, gracias por enseñarnos, motivarnos y ser paciente, hasta lograr que nuestro ser asimile tu proyecto, lo anhele y luche por alcanzarlo. Por favor desde el corazón te decimos que deseamos amarte amarnos y amar a nuestro prójimo hasta el extremo, solo así lograremos reconocer tu acción en el mundo. Amén.


Martes 08 de Octubre de 2013

“ACOGER LA PALABRA DE DIOS EN ACTITUD DE DISCÍPULO”

PRIMERA LECTURA
JONÁS 3,1-10

Los ninivitas se convirtieron de su mala vida, y Dios se compadeció”

De nuevo vino la palabra del Señor sobre Jonás: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo." Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando: "¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!" Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños.

Llegó el mensaje al rey de Nínive; se levantó del trono, dejó el manto, se cubrió de saco, se sentó en el polvo y mandó al heraldo a proclamar en su nombre a Nínive: "Hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, no pasten ni beban; vístanse de saco hombres y animales; invoquen fervientemente a Dios, que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios, quizá cese el incendio de su ira, y no pereceremos." Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Son tantos los ejemplos de dureza del corazón humano ante el llamado de Dios, son tantas las oportunidades en que los profetas parece que predicaron en el vacío, son tantas, en fin, las ocasiones en que la rebeldía se impone sobre la sensatez, que hoy no podemos sino alegrarnos de que los ninivitas hayan aceptado la palabra de Jonás. Por una vez, funcionó. El ejemplo de la conversión de estos paganos, que fueron capaces de oír a un profeta de una religión que no era la suya, fue citado más de una vez por Jesús. "Los hombres de Nínive se levantarán con esta generación en el juicio y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y mirad, algo más grande que Jonás está aquí."Mateo 12, 41, y también dijo: "de la misma manera que Jonás vino a ser una señal para los ninivitas, así también lo será el Hijo del Hombre para esta generación." Lucas 11,30.

Dios hizo fecundo a Jonás. Notemos que el común denominador en la Biblia, es que prácticamente a los profetas la gente no los oye: Isaías, Jeremías, Ezequiel; Samuel, lo que encontramos son profetas que no fueron escuchados. Jonás fue la excepción, fue un ministerio excepcional, después de haber traicionado su vocación, fue un ministerio muy humilde, valioso ante los ojos de Dios, y Dios le hizo fecundo, aunque hubiera resbalado.
Entendamos que Dios permanece y que Él puede bendecir nuestras palabras, que nuestro Dios es el Dios que resucita a los muertos, cambia nuestras realidades, está por encima de toda situación, nuestro Dios es el que nos hace nacer de nuevo y siempre nos da otra oportunidad.

SALMO RESPONSORIAL: 129
R. / Si llevas cuentas de los delitos, Señor, ¿quién podrá resisitir?

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R.

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
 de todos sus delitos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Humilde reconocimiento del pecado y acto de confianza en el perdón de Dios para el salmista y para todo el pueblo. Con la misma convicción de que todos necesitamos el perdón de Dios, podemos hacer nuestras las palabras del salmista. En Cristo, Dios concede a todos el perdón.    


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 10,38-42

“Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la mejor parte”

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano." Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."  Palabra del Señor.

REFLEXIÒN
El episodio de Jesús en casa de Marta pone de manifiesto la inconveniencia de dejar que se enrede nuestra vida en demasiadas preocupaciones. La lectura nos sitúa en el nivel de la vida y las relaciones cotidianas de dos hermanas que actúan con Jesús de modo diferente. A Marta le absorben los quehaceres domésticos de la casa, como puede sucederle a muchos hombres y mujeres hoy en nuestras comunidades y en nuestras parroquias. En cambio, María asume el camino de discípula, que, poniéndose a los pies de Jesús, expresa su deseo de seguirle y de escuchar su palabra. María hizo la mejor elección. Jesús no subvalora la labor de Marta. Con Jesús incluso habría que recriminar a quienes no valoran el trabajo arduo y abnegado de las mujeres en la dirección de sus hogares y a quienes consideran su trabajo como inferior y de menor valor al de otras personas. Pero queda de manifiesto que, como cristianos, el discipulado es como una carta de navegación que debe orientar por el buen camino todo lo que hagamos o digamos. Con Marta miremos hacia María para aprender que, a los pies de Jesús, comienza nuestro discipulado al servicio de la familia y de la sociedad.

ORACIÓN

Cuando reconocemos tu Palabra, Señor, y nos disponemos a escucharla y sentirla encontramos paz, aliento e instrucción para la acción. Ayúdanos por favor a ser oidores (as), aquietándonos y atendiendo a tu amorosa sabiduría y enseñanza instrucción. Amén    

Miércoles 09 de Octubre de 2013



“LA ORACIÓN NOS REVELA LA IDENTIDAD DE HIJOS DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
JONÁS 4,1-11

“Tú te lamentas por el ricino, y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad?”

Jonás sintió un disgusto enorme y estaba irritado. Oró al Señor en estos términos: "Señor, ¿no es esto lo que me temía yo en mi tierra? Por eso me adelanté a huir a Tarsis, porque sé que eres compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, que te arrepientes de las amenazas. Ahora, Señor, quítame la vida; más vale morir que vivir." Respondíole el Señor: "¿Y tienes tú derecho a irritarte?" Jonás había salido de la ciudad, y estaba sentado al oriente. Allí se había hecho una choza y se sentaba a la sombra, esperando el destino de la ciudad. Entonces hizo crecer el Señor un ricino, alzándose por encima de Jonás para darle sombra y resguardarle del ardor del sol. Jonás se alegró mucho de aquel ricino.

Pero el Señor envió un gusano, cuando el sol salía al día siguiente, el cual dañó al ricino, que se secó. Y, cuando el sol apretaba, envió el Señor un viento solano bochornoso; el sol hería la cabeza de Jonás, haciéndole desfallecer. Deseó Jonás morir, y dijo: "Más me vale morir que vivir." Respondió el Señor a Jonás: "¿Crees que tienes derecho a irritarte por el ricino?" Contestó él: "Con razón siento un disgusto mortal?" Respondióle el Señor: "Tú te lamentas por el ricino, que no cultivaste con tu trabajo, y que brota una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy ha sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad, que habitan más de ciento veinte mil hombres, que no distinguen la derecha de la izquierda, y gran cantidad de ganado?" Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La misericordia debería ser siempre una buena noticia, pero hay ocasiones en que tanto nos alegra que Dios se compadezca de nosotros como nos disgusta que se compadezca de los otros. Y esto es lo que refleja con una pizca de humor la primera lectura de hoy: Jonás considera que en esta ocasión Dios "se pasó de bueno".

Jonás juzga a Dios. Da escalofrío decirlo, o escribirlo, pero es sencillamente lo que sucede en ese pasaje de hoy... y lo que sucede cada vez que tratamos de convencer a Dios de que haga justicia a nuestra manera, o en el tiempo y modo que estimamos mejor.

El texto deja ver cómo juzga Dios a quien lo juzga. Es algo parecido a lo que hizo Natán con el rey David, cuando éste había cometido el crimen de hacer matar a Urías, para quedarse con su esposa, Betsabé. En aquella ocasión (cf. 2 Sam 12,1-7), Natán puso a David a juzgar en un caso de un hombre que teniendo grandes rebaños había preferido robar la oveja a su vecino para dar un cierto banquete. Y cuando David saltó de ira, Natán le dijo: "¡Ese hombre eres tú!".

Algo así sucede en el pasaje de hoy. Natán puso a David a hacer el papel de Dios, administrando justicia. En el pasaje de hoy, Dios pone a Jonás a sentir algo de lo que él siente. Jonás, puesto en el lugar de Dios, descubre que hasta un árbol que se marchita tiene su valor, y así aprende algo de cómo nos ama Dios y cuánto le "duele" que nos perdamos.

SALMO RESPONSORIAL: 85
R. /Tú, Señor, eres lento a la cólera, rico en piedad.

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti. R.

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
 rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica. R.

Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
"Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios." R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,1-4

“Señor, enséñanos a orar”

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos," Él les dijo: "Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Con la oración del Padre Nuestro, Jesús quiere hacer conscientes a sus discípulos de su condición de hijos de Dios. La oración del cristiano es la oración de un hijo que se dirige a su Padre Dios con confianza filial. Al llamar a Dios Padre Nuestro, reconocemos que la filiación divina nos une a Cristo,”primogénito entre muchos hermanos” (Rom 8, 29), por medio de una verdadera fraternidad.

Por ello, la santidad cristiana, aun siendo personal e individual, nunca es individualista o egocéntrica: “Si rezamos de verdad el Padre Nuestro, salimos del individualismo, porque de él nos libera el amor que recibimos. En la oración del Señor, a la invocación inicial: “Padre Nuestro, que estás en el Cielo”, siguen siete peticiones. Las tres primeras tienen por objeto la gloria del Padre: la santificación de su nombre, la venida de su Reino y el cumplimiento de su divina voluntad. Las otras cuatro presentan al Padre nuestros deseos: estas peticiones conciernen a nuestra vida, para alimentarla o para curarla del pecado, y se refieren a nuestro combate por la victoria del bien.

ORACIÓN
Gracias Señor porque en el encuentro íntimo contigo nos revelas tu voluntad para todos los que hemos atendido a tu llamado, con lo cual nos hacemos tus hijos. Por favor ayúdanos también a reconocer que es importante no solo la oración individual, sino la que comunitariamente hacemos con la intención de que haya liberación y bienestar para toda la humanidad. Amén


Jueves 10 de Octubre de 2013


“EL ESPÍRITU COMO GARANTE DE LA SALVACIÓN”

PRIMERA LECTURA
MALAQUÍAS 3,13-20ª

“Mirad que llega el día, ardiente como un horno”

"Vuestros discursos son arrogantes contra mí -oráculo del Señor-. Vosotros objetáis: "¿Cómo es que hablamos arrogantemente?" Porque decís: "No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes."
Entonces los hombres religiosos hablaron entre sí: "El Señor atendió y los escuchó." Ante él se escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su nombre. Me pertenecen -dice el Señor de los ejércitos- como bien propio, el día que yo preparo. Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo que lo sirve. Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven. Porque mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Leemos el texto de Malaquías que, más que un nombre, sería un título: “mensajero del Señor”. El momento histórico en que habla este mensajero sería, a mediados de siglo V a C, cuando el Templo de Jerusalén ya ha sido reconstruido y, por tanto, el culto y el sacerdocio están funcionando.

El pueblo, desanimado porque aún no se cumplen las antiguas promesas entra en la apatía religiosa y en una actitud de desconfianza hacia Dios, lo cual se refleja en el culto y en la ética del pueblo. Como Job, aquí resuena la duda: “no vale la pena servir al Señor”. La pregunta es inquietante ¿por qué al malvado le va bien, mientras que al justo le va mal?. Malaquías entonces, responde en el día definitivo (el día final) se hará sentir la justicia divina. La suerte de los justos y de los malvados no podrá ser igual. En el último día se sabrá porque era necesario caminar según los preceptos del Señor.

¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena y por qué los que hacen el mal la pasan tan bien?. Es la pregunta de tantos que no entienden el silencio de Dios y quisieran que la cizaña fuera ya separada del trigo y que un rayo fulminara a todos aquellos que no reciben a Jesús. Pero Dios tiene paciencia. Jesús enseña a no precipitarse a no adelantar el juicio, sino a dar tiempo (un tiempo que no es eterno) a la libertad y a la conversión. Malaquías nos asegura que Dios aunque aparentemente calla, lleva cuenta de nuestras buenas obras, se da cuenta de todo y no se dejará ganar en generosidad, dando el ciento por uno a quienes permanezcan en su amor.

SALMO RESPONSORIAL: 1
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.”

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como árbol plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo, introducción a todo el salterio, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la ley. Se contrapone a la suerte que tendrán los que siguen el camino opuesto. Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir el buen camino es seguir a Jesús, camino, verdad y vida.  

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,5-13

“Pedid y se os dará”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesús nos propone pedir al Padre a través de la oración, movidos por el Espíritu Santo, con fe, con el corazón abierto, con la certeza de que vamos a ser escuchados y con una actitud dispuesta a aceptar su voluntad, aun cuando no nos conceda de forma inmediata lo que hemos pedido. Pero no por eso vamos a juzgarle, ni vamos a sentir rencor contra él, ni tampoco le haremos responsable de nuestros errores. Tenemos que tener confianza y ser perseverantes en la oración, descubrir que la vida que tenemos no es tan absurda y complicada, reconocer abiertamente a través de los hechos el rostro de Dios que nos ama. Él es ternura, compasión, fluidez. Habremos de ser constantes en nuestras oraciones, pedir desde el alma, para tener una mayor comunicación con él como Padre. Ojalá compartamos la convicción de Jesús, de que Dios nunca dará nada que no sea útil y saludable para quienes se empeñan en vivir la Palabra y en seguir por el camino que él nos enseña. Y cuando invocamos a Dios, aún estaremos hablando y él ya nos habrá escuchado.

ORACIÓN
La imagen que tenemos de ti Padre Santo, es la que nos reveló tu Hijo Jesucristo, no la de un Dios lejano y castigador, sino la de un Padre y Madre  justo, liberador y que nos ama entrañablemente. Necesitamos por eso de tu Espíritu Santo en todo momento, para continuar transmitiendo esta imagen tuya a nuestro prójimo.   Amén



Viernes 11 de Octubre de 2013


“LA PEDAGOGÍA DIVINA NOS SORPRENDE”

PRIMERA LECTURA
JOEL 1,13-15;2,1-2

“El día del Señor, día de oscuridad y tinieblas”

Vestíos de luto y haced duelo, sacerdotes; llorad, ministros del altar; venid a dormir en esteras, ministros de Dios, porque faltan en el templo del Señor ofrenda y libación. Proclamad el ayuno, congregad la asamblea, reunid a los ancianos, a todos los habitantes de la tierra, en el templo del Señor, nuestro Dios, y clamad al Señor. ¡Ay de este día! Que está cerca el día del Señor, vendrá como azote del Dios de las montañas. Tocad la trompeta en Sión, gritad en mi monte santo, tiemblen los habitantes del país, que viene, ya está cerca, el día del Señor. Día de oscuridad y tinieblas, día de nube y nubarrón; como negrura extendida sobre los montes, una horda numerosa y espesa; como ella no la hubo jamás, después de ella no se repetirá, por muchas generaciones. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El oráculo de Joel es fuerte: un grito de dolor y de denuncia; también un llamado a emprender el camino del arrepentimiento y del temor al Señor. ¿Qué destacar en esta palabra vigorosa de hoy? Estamos ante un llamado esencialmente comunitario. Lo personal, como es la conversión, no riñe con lo genuinamente comunitario, nos dice el profeta: "Hagan penitencia y lloren...; giman, ministros del altar; vengan, acuéstense en el suelo... Promulguen un ayuno...". El motivo de la exhortación que hace el profeta a la penitencia y la ayuno es la catástrofe económica que se acaba de producir debido a una gran plaga de langostas que ha destruido las cosechas. Para el profeta es un claro juicio de Dios, contra el relajamiento del pueblo, que ha descuidado su vida de fe.
Es un llamado al dolor, pero también a la reflexión. No hay penitencia sin dolor del alma por haber ofendido a Dios, eso está claro, pero el dolor de que aquí se trata no enceguece, no obnubila, no cierra sino que abre. Es el sentido de aquel clamor: "reúnan a los ancianos". En ellos se espera la sabiduría, como expresa Is 9,15: "
También hoy nosotros estamos llamados a escuchar la voz de Dios que nos invita a la conversión, a volver a nuestros pasos a Él, pues nuestra realidad actual, personal y comunitaria, está fuertemente marcada por una clara laxitud moral y religiosa, que nos va conduciendo a la decadencia y al fracaso.
¿Tendremos que esperar plagas, catástrofes, desgracias personales y colectivas para despertar de nuestra vida de fe?. Las bendiciones diarias que nos concede el Señor, deberían ser suficientes para cambiar de vida y seguir siempre sus caminos.

SALMO RESPONSORIAL: 9
R. /El Señor juzgará el orbe con justicia.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
proclamando todas tus maravillas;
me alegro y exulto contigo
y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. R.

Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío
y borraste para siempre su apellido.
Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
su pie quedó prendido en la red que escondieron. R.

Dios está sentado por siempre
en el trono que ha colocado para juzgar.
Él juzgará el orbe con justicia
y regirá las naciones con rectitud. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Israel experimenta de manera especial la predilección de Dios cuando se ve atacado por sus enemigos. El salmista pide también protección a Dios frente a sus propias adversidades. La iglesia y cada cristiano tienen que confiar en el poder de Dios que se manifiesta de diversas maneras La presencia de Dios puede experimentarse también en el abatimiento.   

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,15-26

“Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros”

En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: "Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios."
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo les demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "Volveré a la casa de donde salí." Al volver, se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La lógica es que ante Dios nadie debe permanecer neutral: o se le acepta y se le ama para seguir por su camino, y entonces el Reino ha llegado a ustedes, o simplemente no se le acepta. En la época de Jesús aún se creía que las enfermedades eran demonios, que se apoderaban de los estados mentales de la persona, como en la epilepsia; por eso algunos llegaron a convencerse de que Jesús estaba poseído por alguno de esos demonios; de ahí que Jesús llama a la conversión total para no volver al mundo de las tinieblas, acercándose al Padre a través de las comunidades, logrando una autoestima que impida volver al estado anterior de ceguedad. Por esta razón hay que entregarse a la santidad, pureza y amor de Dios, para, a través de él, ver la luz del camino y no seguir creyendo en demonios, que nos produce mudez y recaída en el pecado. Hemos de tener claro que Dios está en medio de nosotros; que Jesús está ahí para cuidarnos, guiarnos, amarnos y jamás dejarnos solos. Él vino para darnos vida y colmarnos de amor y alegría.

ORACIÓN

Gracias Señor por este nuevo encuentro contigo, reconozco mi necesidad de ti, quiero contarte sobre mi realidad. Confieso que a veces me enfrío en mi relación contigo, me da pereza buscar tiempo para encontrarme contigo, me dejo sumergir en mis propios afanes del día a día. Pero sé que cuando alguien se acerca a mí con un corazón sincero, eres tu quien se me acerca, me escuchas  y me bendices. Sígueme enseñando en tu sabia,  amorosa y poderosa pedagogía. Aquí estoy, delante de ti Seño. Amén

Sábado 12 de Octubre de 2013


DE LA PALABRA DIVINA BROTA LA MISERICORDIA”

PRIMERA LECTURA
JOEL 4,12-21

Mano a la hoz, madura está la mies”

Así dice el Señor: "Alerta, vengan las naciones al valle de Josafat: allí me sentaré a juzgar a las naciones vecinas. Mano a la hoz, madura está la mies; venid y pisad, lleno está el lagar. Rebosan las cubas, porque abunda su maldad. Turbas y turbas en el valle de la Decisión, se acerca el día del Señor en el valle de la Decisión. El sol y la luna se oscurecen, las estrellas retiran su resplandor. El Señor ruge desde Sión, desde Jerusalén alza la voz, tiemblan cielo y tierra. El Señor protege a su pueblo, auxilia a los hijos de Israel. Sabréis que yo soy el Señor, vuestro Dios, que habita en Sión, mi monte santo. Jerusalén será santa, y no pasarán por ella extranjeros. Aquel día, los montes manarán vino, los collados se desharán en leche, las acequias de Judá irán llenas de agua, brotará un manantial del templo del Señor, y engrosará el torrente de las Acacias. Egipto será un desierto, Edón se volverá árida estepa, porque oprimieron a los judíos, derramaron sangre inocente en su país. Pero Judá estará habitada por siempre, Jerusalén, de generación en generación. Vengaré su sangre, no quedará impune, y el Señor habitará en Sión."  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Continuamos leyendo el libro del profeta Joel, hoy en su segunda parte. Allí, el profeta hace una descripción poética y “apocalíptica” (con imágenes y símbolos) del día del Señor, el día de su juicio sobre la historia y sobre todas las naciones, quienes bajarán al valle de Josafat o al valle “del juicio” y allí habrán de responder a las implacables acusaciones de Yavhé por el mal que hicieron a Israel.

Pero para el pueblo de Dios es un mensaje de esperanza. Dios se apiada de su pueblo y su castigo no es definitivo; cambiará de pensamiento y los perdonará. Es como una respuesta a la llamada angustiosa del pueblo. Dios promete, generoso, el perdón y la venganza. Esa perspectiva final para los elegidos es descrita por Joel con imágenes paradisíacas: “”Aquel día, los montes manarán vino, los collados se desharán en leche, las acequias de Judá irán llenas de agua, brotará un manantial del templo del Señor, y engrosará el torrente de las Acacias”.

Ésta es también una invitación para nosotros hoy. Es saludable mirar con frecuencia hacia nuestro futuro en Dios, donde no sólo contemplaremos con claridad su rostro de Padre, sino que también seremos juzgados por Él que es la plenitud de toda justicia, recibiendo cada uno lo que él sabe que merecemos. Por eso, nos debemos ir preparando desde ya, en el acontecer de cada día, con la esperanza de que en Jesús somos vencedores, para ese examen del que ninguno será eximido. Ojalá “aquel día” escuchemos de Dios.


SALMO RESPONSORIAL: 96
R. / Alegraos, justos, con el Señor.

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Amanece la luz para el justo,
y  la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Himno de alabanza a la realeza de Dios, quien manifiesta su grandeza en los fenómenos naturales y en los juicios de la historia. Se anuncia la venida de la luz para los justos. Esa luz anunciada es Cristo, que al venir a este mundo ilumina a toda la humanidad.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: "Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron." Pero él repuso: "Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El texto de hoy nos muestra cómo desde su estado de silencio, y reconociendo la presencia de Jesús, una mujer anónima se anima a alabarle. Jesús, en cambio, le muestra cuál es la verdadera grandeza ante los ojos de Dios. Aquí vemos de manera concreta cuál es el proyecto de Jesús. La mujer alaba y llama dichosa a la madre del mismo Jesús, desea felicidad y honor para la mujer que le ha dado la vida y que lo ha visto crecer. Pero Jesús contesta que es más bien dichoso quien escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica. Éste es el auténtico motivo de dicha y felicidad: Escuchar, y seguir a la Palabra que es Jesús y guardar la enseñanza por él proclamada.

Hoy el evangelio nos invita a ser Palabra viva, Palabra practicada, Palabra creadora. Escuchar la Palabra de Dios es dejarse guiar por ella, es eliminar nuestros egoísmos, nuestra tendencia de dominio, para que viva en nuestra vida la fraternidad y la misericordia. Veamos a María como modelo, porque ella guardó, creyó y escuchó la Palabra de Dios.

ORACIÓN

Gracias Señor,  porque hoy hemos entendido, que de tu Palabra divina y poderosa, brota el amor misericordioso. Desde esa palabra misericordiosa hoy queremos despojarnos de ese ser viejo y estancado  y revestirnos de la criatura nueva, purificada por el precio de tu sangre. Hoy proclamamos tu bendito nombre y tus promesas de amor y bendición, confesamos que Tú me has salvado y liberado de las ataduras del mal. Hoy clamamos a Ti, pidiéndote una nueva vida. Nos abandonamos y confiamos plenamente en Ti, Señor. Amén.

Domingo 13 de Octubre de 2013


“LA ACCIÓN Y EL PODER DE DIOS NO CONOCEN FRONTERAS”

PRIMERA LECTURA
2REYES 5, 14-17

“Volvió Naamán al profeta y alabó al Señor”

En aquellos días, Naamán de Siria bajó al Jordán y se bañó siete veces, como había ordenado el profeta Eliseo, y su carne quedó limpia de la lepra, como la de un niño. Volvió con su comitiva y se presentó al profeta, diciendo: "Ahora reconozco que no hay dios en toda la tierra más que el de Israel. Acepta un regalo de tu servidor." Eliseo contestó: "¡Vive Dios, a quien sirvo! No aceptaré nada." Y aunque le insistía, lo rehusó. Naamán dijo: "Entonces, que a tu servidor le dejen llevar tierra, la carga de un par de mulas; porque en adelante tu servidor no ofrecerá holocaustos ni sacrificios a otros dioses fuera del Señor." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Por lo demás algo parecido había sucedido ya en el libro de los Reyes, donde Naamán, general del ejército del rey sirio, aquejado de una enfermedad de la piel, fue a ver al profeta de Samaría, Eliseo, para que lo librase de su enfermedad. Eliseo, en lugar de recibirlo, le dijo que fuese a bañarse siete veces en el Jordán y quedaría limpio. Naamán, aunque contrariado por no haber sido recibido por el profeta, hizo lo que éste le dijo y quedó limpio. Cuando se vio limpio, a pesar de no pertenecer al pueblo judío, se volvió al profeta para hacerle un regalo, reconociendo al Dios de Israel, como verdadero Dios, capaz de dar vida. Este Dios, además, se manifiesta en Jesús como el siempre fiel a pesar de la infidelidad humana.

SALMO RESPONSORIAL: 97
R. / El Señor revela a las naciones su salvación.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia
y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra
han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera,
gritad, vitoread, tocad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de aclamación a la realeza de Dios, Señor del universo y de la historia. El despliegue del poder salvador de Dios llega a su punto culminante  en la encarnación de su Hijo y en la victoria de este sobre la muerte y el pecado.


SEGUNDA LECTURA
2TIMOTEO 2, 8-13

“Si perseveramos, reinaremos con Cristo”

Querido hermano:
Haz memoria de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David.
Éste ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada:
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna.
Es doctrina segura: si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él. Si lo negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En esta segunda lectura encontramos una situación de enfermedad diferente a la de la  primera lectura. Ya no se trata aquí de una enfermedad física, sino de una situación de cautividad de un misionero, que ha perdido la libertad a causa de predicar el Evangelio. No sufre la enfermedad de la lepra como en la primera lectura, y el evangelio, pero es considerado un malhechor, por tanto es excluido. Sufre de la persecución del imperio romano, a la que antepone la convicción de la esperanza: “Pero la Palabra de Dios no esta encadenada” . Es anunciar y confesar a Jesucristo como salvador y liberador, que resucitó de la muerte y que su palabra es la única que da sentido verdadero a la vida.  La Palabra de Dios actúa mas allá de todos los limites que el ser humano quiere establecer. Pablo está convencido de que la Palabra aún cuando el mensajero este en prisión, ella dejará de realizar las obras poderosas que promete. La Palabra que es Cristo mismo, mantiene su fidelidad perpetuamente, su amor expresado en la cruz, es un signo indeleble de una nueva y eterna Alianza entre Dios y la humanidad.      

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 17, 11-19

¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: "Jesús, maestro, ten compasión de nosotros."
Al verlos, les dijo: "Id a presentaros a los sacerdotes."
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.
Éste era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo: "¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?"
Y le dijo: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Ésta era la situación en tiempos de Jesús, judío de nacimiento, cuando tiene lugar la escena del evangelio de hoy. Los leprosos vivían fuera de las poblaciones; si habitaban dentro, residían en barrios aislados del resto de la población, no pudiendo   cutánea andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: ¡Impuro, impuro! Mientras
le dure la afección seguirá impuro. Vivirá apartado y tendrá su morada fuera del campamento” (Lv 13, 45-46). El concepto de lepra en la Biblia dista mucho de la acepción que la medicina moderna da a esta palabra, tratándose en muchos casos de enfermedades curables de la piel.
Jesús, al ver a los diez leprosos, los envía a presentarse a los sacerdotes, cuya función, entre otras, era en principio la de diagnosticar ciertas enfermedades, que, por ser contagiosas, exigían que el enfermo se retirara por un tiempo de la vida pública. Una vez curados, debían presentarse al sacerdote para que le diera una especie de certificado de curación que le permitiese reinsertarse en la sociedad. Pero el relato evangélico no termina con la curación de los diez leprosos, pues anota que uno de ellos, precisamente un samaritano, se volvió a Jesús para darle las gracias.

ORACIÓN
En medio de nuestra familia, comunidad y amigos, todos queremos darte gracias, y reconocer lo que tú has hecho, haces y seguirás haciendo en nosotros y en el mundo entero. Todo lo que nos rodea es expresión de tu bondad y generosidad. Tu acción, poder y misericordia no conocen fronteras: Tú eres un buen Padre que comparte con nosotros todo lo que tienes: tu vida, tu amor, alegría,   plenitud y salud integral. En gratitud  alabanza te pedimos que nos enseñes a ser como Tú y darnos a los demás generosamente  y misericordiosamente, sin esperar recompensa. Amén