lunes, 1 de julio de 2019

Viernes 26 de Julio de 2019


“COSECHA ABUNDANTE”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 20,1-17

“La Ley se dio por medio de Moisés”

En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras: "Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud. No tendrás otros dioses frente a mí. No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua debajo de la tierra. No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y biznietos, cuando me aborrecen. Pero actúo con piedad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos. No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.  Fíjate en el sábado para santificarlo. Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que viva en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos. Y el séptimo día descansó: por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.

Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarás tus días en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás testimonio falso contra tu prójimo. No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él."  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Esta primera lectura nos presenta el texto referente a los diez mandamientos, o decálogo de alianza entre Dios y su pueblo. Todo empieza con una frase básica: “Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la esclavitud de Egipto. Las normas de vida que el pueblo recibe no vienen de un Dios extraño, lejano, sino de quien los ha liberado de la opresión, está con ellos, los acompaña en su camino, camina con ellos. Los diez mandamientos son el estilo o programa de vida  que Dios pide al pueblo elegido. Unos se refieren a la relación con Dios, empezando por el primero y más importante: “No tendrás otros dioses fuera de mi”. Los otros mandamientos dan normas sobre la relación y trato con los demás de la comunidad, empezando por el “Honra a tu padre y a tu madre”.
Hoy también siguen siendo válidos estos mandatos antiguos de Dios, pero a la luz y visión de la enseñanza de Jesús, quien les dio sentido y motivaciones más profundas (“Amaos como yo os he amado”) y los completó sobre todo con las Bienaventuranzas y el Sermón de la Montaña. No se trata de normas contra la libertad, sino del camino de una vida digna, más justa, libre, en armonía con Dios y con los hermanos. Los mandamientos de Jesús (bienaventuranzas) son el camino para la verdadera liberación y promoción humana. 

SALMO RESPONSORIAL: 18
R. / Señor, tú tienes palabras de vida eterna.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo hace la alabanza de la revelación de Dios, primero en las obras de la creación y luego en la ley, para terminar con una humilde oración. La revelación de Dios  tiene su punto culminante en Jesús, Palabra definitiva de Dios, camino, verdad y vida.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,18-23

“El que escucha la palabra y la entiende, ése dará fruto”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Toda nuestra vida es una parábola en la que Dios está escondido y sin embargo desde ahí nos habla. Uno puede quedarse en el exterior de las personas o los acontecimientos y ser como esos terrenos donde no se encuentra fruto o bien podemos escuchar a Dios poniéndolo en el centro de nuestras situaciones humanas y entonces podremos claramente descubrir su voluntad y buscar cumplirla con una fe iluminada por la Palabra, una esperanza alentada por la vida con sentido y una caridad inflamada por nuestro compromiso en obras de misericordia. El Señor nos invita a luchar contra los enemigos que impiden que la semilla, que es el mensaje del reino, no de fruto. Los enemigos a combatir son: la sordera ante la Palabra; miedo a la crítica y la oposición al mensaje; un estilo de vida egoísta y una vida infecunda, impía. Estemos atentos en nuestros pensamientos, palabras y obras para convertirnos día con día en terreno bien dispuesto a recibir con fe esta semilla y dejarnos transformar. ¿Qué clase de terreno eres hoy?

ORACIÓN
Señor, necesitamos comprender y vivir con mayor plenitud, tus preceptos y orientaciones para unas relaciones armoniosas, sanas, equilibradas.  A Moisés le diste las tablas de la ley  y tú, Jesús nos revelas una guía para vivir desde el amor que es donde se resume el principal sentido de tu paso por esta tierra. Ayúdanos por favor para aprender a ser y hacer como tú nos indicas, para nuestro bien y el de los que nos rodean. Amén 


“Lo importante para Dios es que la Palabra llegue a todas partes incluso a donde no hay esperanza de vida”

Sábado 27 de Julio de 2019

“LA MALEZA NO CONSUME EL BUEN TRIGO”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 24,3-8

“Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes”

Moisés fue y le contó al pueblo todo lo que el Señor había dicho y ordenado, y todos a una voz contestaron:--¡Haremos todo lo que el Señor ha ordenado! Entonces Moisés escribió todo lo que el Señor había dicho, y al día siguiente, muy temprano, se levantó y construyó un altar al pie del monte, y colocó doce piedras sagradas, una por cada tribu de Israel. Luego mandó a unos jóvenes israelitas que mataran toros y los ofrecieran al Señor como holocaustos y sacrificios de reconciliación. Moisés tomó la mitad de la sangre y la echó en unos tazones, y la otra mitad la roció sobre el altar. Después tomó el libro de la alianza y se lo leyó al pueblo, y ellos dijeron: --Pondremos toda nuestra atención en hacer lo que el Señor ha ordenado. Entonces Moisés tomó la sangre y, rociándola sobre la gente, dijo: --Esta es la sangre que confirma la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, sobre la base de todas estas palabras. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Vemos como Moisés y el pueblo ratifican su Alianza con Dios a través de un pacto con sangre, ritual muy común en aquella época. La sangre es símbolo de la vida, y la vida es algo sagrado que viene de Dios.
Es muy expresiva la ceremonia: 1) Se levanta una piedra grande a modo de altar,, que representa a Yahvé, y doce más pequeñas, una por cada tribu de Israel; 2) Se sacrifican unos animales y la sangre se guarda en recipientes; 3) Moisés proclama el texto de la Alianza que el pueblo va a hacer con Dios y todos contestan: “haremos todo lo que dice el Señor”; y 4) Entonces, con la mitad de la sangre, asperja el altar y con la otra mitad, las doce estelas: la misma sangre une a Dios y al pueblo de tal manera, que quedan obligados a cumplir la Alianza, bajo pena de que el que falte a ella pueda sufrir el mismo destino que los animales sacrificados.

SALMO RESPONSORIAL: 49
R./ Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza

El Dios de los dioses, el Señor, habla:
convoca la tierra de oriente a occidente.
Desde Sión, la hermosa, Dios resplandece. R.

"Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio."
Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. R.

"Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus votos al Altísimo
e invócame el día del peligro:
yo te libraré, y tú me darás gloria." R.

OREMOS CON EL SALMO
El Señor Juez supremo, echa en cara a su pueblo el atribuir excesivo valor a los sacrificios de animales, y reprocha a los malos el no poner en práctica las exigencias de la alianza. El NT reconoce que el sacrificio de Cristo supera y hace caducos los antiguos sacrificios, pero nos recuerda también la necesidad de vivir de acuerdo con nuestra profesión de fe. 
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,24-30

“De dónde viene la cizaña”

Jesús les contó esta otra parábola: "Sucede con el reino de los cielos como con un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero cuando todos estaban durmiendo, llegó un enemigo, sembró mala hierba entre el trigo y se fue. Cuando el trigo creció y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: 'Señor, si la semilla que sembró usted en el campo era buena, ¿de dónde ha salido la mala hierba?' El dueño les dijo: 'Algún enemigo ha hecho esto.' Los trabajadores le preguntaron: '¿Quiere usted que vayamos a arrancar la mala hierba?' Pero él les dijo: “No, porque al arrancar la mala hierba pueden arrancar también el trigo. Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que han de recogerla que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesús, con esta parábola, nos ofrece misericordiosamente la posibilidad de la conversión. Desea que podamos darnos cuenta de nuestros errores y rectificar. Nos ofrece un plazo de gracia. El Señor es cuidadoso para no dañar ni a una sola persona. Tiene paciencia con la “mala hierba” que habita en nosotros y en nuestra sociedad porque no quiere que se pierda ni uno solo de los que el Padre le encomendó (Mt. 18, 14). Nos recuerda que juzgar a los demás no es nuestro derecho y menos nuestro deber, eso sólo le corresponde a Dios. Jesús sabe la posibilidad de nuestras caídas y retrocesos que podemos tener en nuestro ser discípulos misioneros y porque nos ama nos respeta y ofrece tiempo y espacio para romper con la corrupción que habita en nuestros corazones y por eso mismo no está de acuerdo con los fanatismos y la intolerancia. Su amor y paciencia son más grandes que nuestra maldad. ¿Qué me sugiere esto con respecto a mi vida? ¿Qué me exige esta Palabra con respecto a mi prójimo?

ORACIÓN
Amado Dios estamos llamados a dejar que en medio de las comunidades se desarrollen quienes no siembran para bien, que aunque sus acciones y palabras tiendan a destruir, nos llenemos de tu fuerza de amor y con nuestro ser sanado, transformado y alimentado por ti logremos que crezca tu propuesta de vida personal y comunitaria. Amén   


“Quien camina en relación con Dios, motiva a otros a no dejarse llevar por los que se desvían”

Domingo 28 de Julio de 2019


“LLAMANDO A LA PUERTA CON INSISTENCIA”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 18, 20-32

“No se enfade mi Señor, si sigo hablando”

En aquellos días, el Señor dijo: "La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave; voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la acusación; y si no, lo sabré." Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios: "¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocentes en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti hacer tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?" El Señor contestó: "Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos."  Abrahán respondió: "Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?"  Respondió el Señor: "No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco." Abrahán insistió: "Quizá no se encuentren más que cuarenta." Le respondió: "En atención a los cuarenta, no lo haré." Abrahán siguió: "Que no se enfade mi Señor, si sigo hablando. ¿Y si se encuentran treinta?" Él respondió: "No lo haré, si encuentro allí treinta." Insistió Abrahán: "Me he atrevido a hablar a mi Señor. ¿Y si se encuentran sólo veinte?"  Respondió el Señor: "En atención a los veinte, no la destruiré." Abrahán continuo: "Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?" Contestó el Señor: "En atención a los diez, no la destruiré." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Este texto, continuación del que se leía el domingo pasado, nos muestra a Abraham, padre de la fe y antepasado de Israel, como gran intercesor antes los habitantes de estas ciudades. Muestra una actitud a imitar: apertura y ayuda a los demás. La negociación entre el intercesor y Dios, recuerda el estilo oriental (y muy latinoamericano, también) del regatear. Lo que se busca es acentuar la insistencia intercesora de Abraham y la magnitud del pecado de Sodoma y Gomorra. El texto es el mejor ejemplo de oración como diálogo audaz y comprometido con Dios, en el que vemos a Abraham hablar con el Señor y tratar de convencerlo a partir de su bondad y justicia, pero, al parecer, abusando de su confianza. El estilo y modo de proceder es, obvio, de una mentalidad semítica: poner en juego el honor de Dios, su reputación de justicia pero que muestran la confianza en Dios y la proximidad de los hombres a El. Por otra parte, este texto, puede ser modelo para el tema de la hospitalidad: Al narrar como estos “tres seres” escuchan a Abraham atentamente. Esta “atención” le permite entrar en el misterio. Uno se revela como el Señor (18,10.13.20) y los otros dos como sus ángeles (19,1).

SALMO RESPONSORIAL: 137
R. / Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.

El Señor es sublime, se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
Cuando camino entre peligros,
me conservas la vida;
extiendes tu brazo contra la ira de mi enemigo. R.

Y tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Esta lamentación y súplica expresada en términos bastante generales permite que se aplique a diversas circunstancias. El salmista quiere seguir siempre el camino trazado por Dios. También nosotros tenemos muchas ocasiones de acudir a Dios en busca de su ayuda y pedirle que nos enseñe el camino trazado por el mismo Jesús, quien nos invita a tomar nuestra propia cruz y seguirlo.  
SEGUNDA LECTURA
COLOSENSES 2, 12-14

“Os dio vida en Cristo, perdonándoos todos los pecados”

Hermanos: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
A partir de este texto los cristianos consideraban la pila bautismal como un sepulcro en el que somos sepultados con Cristo; por otra parte, es también como la madre que engendra a la vida; de ahí, el expresivo ritual de la inmersión. Pero el ritual que representa esta muerte y esta resurrección sólo tiene eficacia si corresponde a la fe en Dios que resucitó a Cristo de entre los muertos. Esta expresa, pues, la vinculación entre bautismo y fe. Pecado y muerte, fe y bautismo son correlativos. La inserción al misterio de Cristo acontece en el bautismo, pero se funda en la fe. Haber resucitado significa en realidad vivir en Cristo, como consecuencia de haber obtenido el perdón de los pecados como resultado de la muerte del Señor. Siendo coherente, Pablo dice que “el perdón del pecado es liberación de la ley y de su observancia, porque existe una correspondencia entre Ley, muerte y pecado (Rom 7,7-9). La mejor expresión paulina al respecto se encuentra aquí como imagen. La Ley ha sido clavada en la cruz.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11, 1-13

“Pedid y se os dará”

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos." Él les dijo: "Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." Y les dijo: "Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle."  Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La oración forma parte de la vida del pueblo judío. Los piadosos volvían su espíritu a Dios varias veces al día. Jesús aprende, desde el pueblo y su tradición a orar. Como buen judío, aprendió a rezar en la familia y en la sinagoga. En su ministerio, su oración adquiere una particularidad: su acercamiento a Dios, “su Abbá”.  Se dice que  en Lucas se encuentra la transmisión más fiel de la oración del Padrenuestro , reflexionémosla hoy: 
PADRE, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: o sea que Dios sea conocido, dado a conocer, alabado, amado, bendecido, glorificado y agradecido por todas las gentes del mundo. Que el nombre del Señor, o sea el mismo Dios, reciba estimación, amor veneración, y piadosa adoración por todos y cada vez más. Hay que volver a notar el orden de la oración en el Padrenuestro. Primero que Dios sea reverenciado y amado.
VENGA TU REINO: es una oración misionera. Lo que buscan los misioneros es hacer que Dios reine en las gentes de las tierras que ellos están misionando desde sus culturas e idiosincrasia. Y es lo que debemos desear y pedir y buscar todos en todos los tiempos: que reine Dios.  Y es lo que debemos desear y pedir y buscar todos en todos los tiempos: que reine Dios. Que venga su Reino. Si primero buscamos el Reino de Dios, todo lo demás vendrá por añadidura. Es un deseo de que Dios reine en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro hogar, en la sociedad, en la nación y en el mundo entero.

DANOS EL PAN DE CADA DÍA. Pedimos para cada día el pan, sin afanarnos por el futuro, porque Dios estará también en el futuro y El proveerá. Como el Maná del desierto, el pan de cada día es un don maravilloso de la bondad del Señor. Con esta petición del pan diario le estamos queriendo pedir que nos libre del desempleo o de la demasiada carestía, y de las inundaciones y sequías que acaban con los cultivos, y de las guerrillas que impiden a los campesinos recoger sus cosechas, empleo para el esposo que tiene que mantener una familia, ayudas económicas para esa madre abandonada; protección para el anciano echando a un lado por la sociedad. El corporal y el espiritual.
PERDONANOS NUESTROS PECADOS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. El perdón es un arte que se consigue con infinitos ejercicios. Dios pone una condición para perdonarnos: no podemos obtener perdón del cielo, si no perdonamos en la tierra. Sin pedirle excusas por los disgustos que le hemos proporcionado, ¿cómo queremos que nos conceda las gracias que le estamos suplicando?. Es un recuerdo muy oportuno para que no se nos vaya a ocurrir nunca la mentirosa idea de creernos buenos.
ÉL LES DARÁ EL ESPÍRITU SANTO. El objetivo final y el contenido de la oración cristiana es llegar a recibir el Espíritu que es capaz de renovar la faz de la tierra, incluidos nosotros. El Espíritu Santo es la fuerza que viene de lo alto con poder avasallador y aleja los vicios y nos trae muchos buenos pensamientos y deseos. El Espíritu Santo quiere ser nuestro Huésped, y es enviado por el Padre Celestial si se lo pedimos con fe y perseverancia. El Espíritu Santo es el que nos hace comprender las Sagrada Escrituras. El Espíritu Santo cuando viene nos ofrece: orar mejor, arrepentirnos de nuestros pecados y tener deseo de dedicarnos a agradar a Dios.

ORACIÓN
Señor que con el poder de la oración lleguemos a tu presencia, te hablemos como amigo y  Padre- Madre, presentando ante ti las verdaderas necesidades de nuestro prójimo y del mundo entero para alcanzar tu misericordia. Con la certeza que en tu inmensa bondad nos escucharás, animarás, exhortarás y darás la respuesta más favorable, caminaremos confiados(as) y seguros(as). Amén 


“El que persevera alcanza y Dios en su amor, responde”

Martes 30 de Julio de 2019


“PACIENCIA Y PERDÓN”
PRIMERA LECTURA
ÉXODO 33,7-11;34,5B-9.28

“El Señor hablaba con Moisés cara a cara”

En aquellos días, Moisés levantó la tienda de Dios y la plantó fuera, a distancia del campamento, y la llamó "tienda del encuentro". El que tenía que visitar al Señor salía fuera del campamento y se dirigía a la tienda del encuentro. Cuando Moisés salía en dirección a la tienda, todo el pueblo se levantaba y esperaba a la entrada de sus tiendas, mirando a Moisés hasta que éste entraba en la tienda; en cuanto él entraba, la columna de nube bajaba y se quedaba a la entrada de la tienda, mientras él hablaba con el Señor, y el Señor hablaba con Moisés. Cuando el pueblo veía la columna de nube a la puerta de la tienda, se levantaba y se prosternaba, cada uno a la entrada de su tienda. El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con un amigo. Después él volvía al campamento, mientras Josué, hijo de Nun, su joven ayudante, no se apartaba de la tienda.
Y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando: "Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad. Misericordioso hasta la milésima generación, que perdona culpa, delito y pecado, pero no deja impune y castiga la culpa de los padres en los hijos y nietos, hasta la tercera y cuarta generación." Moisés al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: "Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya." Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches: no comió pan ni bebió agua; y escribió en las tablas las cláusulas del pacto, los diez mandamientos. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La primera lectura de hoy introduce un tema bellísimo, y hasta cierto punto inesperado, del libro del Éxodo: Moisés, el contemplativo. Quizá nos hemos acostumbrado a pensar en Moisés ante todo como un hombre de acción, por su fe resuelta que puso en marcha la inmensa odisea que da nombre al segundo libro de la Biblia. Pero ese vigor formidable no nace por pura generosidad, ni mucho menos del deseo de marcar con su huella las dunas del desierto del Sinaí. Su fuerza reside en el volumen de amor que le desborda el alma. Y su amor tiene su fuente propia en la oración. Dios y Moisés hablaban "como un hombre con su amigo". La unión de amistad es una preciosa imagen de lo que es la genuina oración. ¿Nos hemos dado cuenta de cuánto tiempo "perdemos" con nuestros verdaderos amigos? Y no es que lo "perdamos", es que el tiempo deja de existir, simplemente no importa, cuando el corazón se expande gozoso y libre ante otro corazón que sabe recibirlo.
SALMO RESPONSORIAL: 102
R./ El Señor es compasivo y misericordioso.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.

No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas.
Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles. R.

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, es un canto de alabanza a Dios por la bondad que ha tenido con el pueblo y con el salmista en particular. En medio de la fragilidad del ser humano se revela la grandeza del amor de Dios. Al asumir el Hijo de Dios nuestra propia fragilidad, nos permite participar con él de la misma herencia y nos revela la inmensidad del amor de Dios. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,36-43

“Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo”
En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo." Él les contestó: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La cosecha, en los profetas, se refiere muchas veces al juicio de Dios. Ya no se trata de ver por qué el trigo y la cizaña se dejan crecer juntos, sino el discernimiento que se llevará a cabo el día del juicio. El evangelista nos invita a poner en práctica las enseñanzas del Maestro pues ellas determinarán nuestra suerte. No es determinante en el momento del juicio nuestra pertenencia a la Iglesia, incluso ni siquiera conocer a Jesús, sino la práctica auténtica del amor al prójimo. Por lo anterior debemos dejar el juicio a Dios y su ejecución a los ángeles. Nuestra tarea consiste en seguir trabajando por el Reino, haciendo todo lo posible para cuidar la buena semilla y convertir, por qué no, “las malas hierbas” que habitan en nosotros y entre nosotros en excelente trigo ya que para Dios no hay imposibles cuando dejamos actuar su gracia. Esforcémonos por tener “oídos para oír” ¿Me esfuerzo con fe, esperanza y alegría para que mis palabras y acciones me hagan “brillar como el sol”? 

ORACIÓN
Señor Jesús, ayúdanos a escuchar y a creer en tu Palabra. Que esa Palabra se convierta en un signo de paciencia y perdón en nuestra vida. Que podamos antes que mirar la cizaña que hay en la vida de los demás y en los diferentes círculos que nos rodean, identificar y reconocer que dentro de nosotros también hay cizaña, que podemos y si queremos corregirla y cambiarla más bien por buenas obras. Amén.  

“Necesitamos permanentemente de la oración y la conversión”


Lunes 29 de Julio de 2019


“MOSTRAR Y VER”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 32, 15-24.30-34

“Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro”

En aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas de la alianza en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada en las tablas. Al oír Josué el griterío del pueblo, dijo a Moisés: "Se oyen gritos de guerra en el campamento." Contestó él: "No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo." Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las tablas y las rompió al pie del monte. Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua, haciéndoselo beber a los israelitas. Moisés dijo a Aarón: "¿Qué te ha hecho este pueblo, para que nos acarreases tan enorme pecado?" Contestó Aarón: "No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso. Me dijeron: "Haznos un Dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado." Yo les dije: "Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé"; yo lo eché al fuego, y salió este becerro." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Una de las enseñanzas que nos dio el Papa Benedicto XVI en la inauguración de su Pontificado fue sobre la impaciencia. Nos decía el Papa: "¡Cuántas veces desearíamos que Dios se mostrara más fuerte! Que actuara duramente, derrotara el mal y creara un mundo mejor. Todas las ideologías del poder se justifican así, justifican la destrucción de lo que se opondría al progreso y a la liberación de la humanidad. Nosotros sufrimos por la paciencia de Dios. Y, no obstante, todos necesitamos su paciencia. El Dios, que se ha hecho cordero, nos dice que el mundo se salva por el Crucificado y no por los crucificadores. El mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres." Los israelitas cayeron en la impaciencia: "no sabemos lo que le ha pasado a Moisés, ese hombre que nos sacó de Egipto." Quieren respuestas, quieren lo que se puede tener a la mano, ver, tocar. Por eso reclaman un dios que sea visible ya. El Dios que gobierna con sus tiempos y según sus caminos no les convence; quieren un dios que quepa en el tiempo de ellos, que esté a la distancia que les gusta y que por consiguiente los lleve por los caminos que a ellos les agradan. La impaciencia, pues, la incapacidad de esperar al Dios verdadero, lleva a la idolatría, es decir, a construirse dioses falsos.
SALMO RESPONSORIAL: 105

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R.

Dios hablaba ya de aniquilarlos;
pero Moisés, su elegido,
se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es una alabanza al amor de Dios y reconocimiento de los pecados del pueblo desde el comienzo hasta una situación actual de miseria. Invocación a la misericordia de Dios. Al proclamar el amor de Dios, debemos al mismo tiempo reconocer nuestra miseria e infidelidad. Por eso en el “Padre Nuestro”  pedimos a diario perdón a Dios por nuestras faltas y que nos libre del mal.
LECTURA DEL EVANGELIO
“El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas”
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: "El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas." Les dijo otra parábola: "El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente." Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Estas dos parábolas preciosas nos acercan más a los secretos del reino, a la dinámica interior de este movimiento inserto en la historia: el proyecto del reino. Primero destacamos que no acepta la lógica del poder político que se impone por las armas, los conocimientos científicos o el dinero. El reino no es una multinacional que arrasa por doquier imponiéndose por una lógica avasalladora. El reino trabaja en lo secreto, inserto en el tejido más íntimo de los corazones y de las estructuras humanas, a modo de un semillita, llena de energía o al modo de levadura transformadora de la masa que es el mundo, que es la vida de los pueblos que, sin los valores del reino, es un mundo insípido. Lo hace en secreto, sin ostentación, pero los pájaros pueden anidar en sus ramas, y la masa del mundo empieza a tener sabor. Como Iglesia hemos caído en la tentación de lo grandioso en construcciones, en concentraciones masivas, en recursos económicos y en la tentación de entender nuestro servicio como un poder sobre los demás.

ORACIÓN
Buen Pastor Jesús, por la semilla de mostaza, que nos das en tu Palabra, te damos gracias, te alabamos y te bendecimos porque ella nos lleva a vivir en tu presencia en medio de este mundo; palabra o semilla que pareciera que es pequeña en apariencia, pero grande en poder creador e influenza productiva. Señor Jesús no te canses de contarnos entre tus discípulos(as) fieles, envíanos tu Espíritu para creer en esa fidelidad y disposición en el servicio de tu Reino. Amén. 

“Las comunidades cristianas deben luchar contra el egoísmo, para ser siempre lugares de acogida, abiertas y constructivas”

Miércoles 31 de Julio de 2019


“EN BUSCA DEL TESORO DEL REINO”

PRIMERA LECTURA
ÉXODO 34,29-35

“Al ver la cara de Moisés, no se atrevieron a acercarse a él”

Cuando Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas de la alianza en la mano, no sabía que tenía radiante la piel de la cara, de haber hablado con el Señor. Pero Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la piel de la cara radiante, y no se atrevieron a acercarse a él. Cuando Moisés los llamó, se acercaron Aarón y los jefes de la comunidad, y Moisés les habló. Después se acercaron todos los israelitas, y Moisés les comunicó las órdenes que el Señor le había dado en el monte Sinaí. Y, cuando terminó de hablar con ellos, se echó un velo por la cara. Cuando entraba a la presencia del Señor para hablar con él, se quitaba el velo hasta la salida. Cuando salía, comunicaba a los israelitas lo que le había mandado. Los israelitas veían la piel de su cara radiante, y Moisés se volvía a echar el velo por la cara, hasta que volvía a hablar con Dios. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El rostro de Moisés reflejaba algo de la luz divina. La oración lo convertía en un pequeño espejo de la hermosura del cielo. Lo mismo hará Dios con nosotros si de veras nos enamoramos de la oración. La oración que nos hace iluminar es aquella que primero nos ha hecho arder. Irradiamos luz porque hemos sido contagiados del fuego que viene de lo alto. En la escuela de los grandes orantes, como Moisés, aprenderemos a orar no como quien hace un negocio sino como quien dilata su tiempo y su corazón frente al mejor amigo. La gente no entendía qué sucedía en el rostro de Moisés. Uno diría que casi les molestaba o les aterraba esa luz extraña. Molestar o aterrar, fastidiar o asustar: estos son los verbos que la mayor parte de la gente aplica a la vida espiritual. El místico será siempre un ser extraño para sus semejantes. Esto no lo autoriza a dejarse guiar por el capricho, pues no es el capricho lo que debe distinguirle, sino la novedad que trae el Espíritu. Tan grande es esa obra que nuestra mediocridad hace a veces que deseemos cubrir con un velo tanta maravilla.
SALMO RESPONSORIAL: 98
R./ Santo eres, Señor, Dios nuestro.

Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
postraos ante el estrado de sus pies:
Él es santo. R.

Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
Samuel con los que invocan su nombre,
invocaban al Señor,
y él respondía. R.

Dios les hablaba desde la columna de nube;
oyeron sus mandatos y la ley que les dio. R.

Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante su monte santo:
Santo es el Señor, nuestro Dios. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un himno de aclamación a la realeza de Dios y de reconocimiento de su santidad. La santidad de Dios se muestra en el perdón y en las exigencias de justicia. La santidad soberana de Dios se manifiesta en el llamamiento que hace a todos a formar parte del pueblo  de Dios, consagrado por la sangre de Cristo.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13,44-46

“Vende todo lo que tiene y compra el campo”
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Cuentos, películas y más nos presentan la trama de un tesoro escondido. Todo el mundo sueña con encontrar un tesoro que cambie su vida por completo y darle un nuevo significado. En el caso de la parábola el tesoro es el Reino de Dios y quien lo encuentra, en lugar de soñar en todo lo que puede adquirir, valora lo imperdonable que sería desprenderse de él. El descubrimiento del reino es considerado como una oportunidad decisiva que cambia la vida. Quien en la vida busca las respuestas últimas dejará todos los caminos para abrazar el reinado de Dios. ¿Quién puede encontrar el reino? Cualquiera puede. A veces encontramos el reino por pura gracia, como la persona que encuentra por casualidad un tesoro escondido en el campo. Otras veces lo encontramos como resultado de una búsqueda activa, igual que el comerciante que buscaba la perla más fina. Pero lo que importa es lo que vamos a hacer habiéndolo encontrado. ¿Estamos dispuestos a arriesgar todo lo que tenemos a fin de poseer el reino?

ORACIÓN
Dios del amor, gracias por tu generosidad sin límites. Gracias por ser tú mismo a través de todo tu proyecto, por ser el tesoro más valioso y la perla más fina que podemos encontrar. Ayúdanos a no depender de otros valores superfluos que a veces producen una alegría momentánea y efímera en nuestra vida. Que a través de la acción de tu Espíritu podamos aprovechar cada minuto de la vida que nos has regalado para crecer  en el amor a ti y a los demás.   Amén.

“Aprovecha cada minuto de la vida para crecer en el amor a Dios y a los  demás”


sábado, 1 de junio de 2019

JUNIO 2019

"VIVIENDO LA GRACIA DE PENTECOSTÉS"

Después de haber iniciado un tiempo fuerte en la liturgia de la iglesia a partir del Miércoles de Ceniza, nos aproximamos al final con la fiesta de Pentecostés;  en total noventa días de preparación y celebración de Jesús como centro, artífice, Señor y triunfador sobre la muerte. La fiesta de Pentecostés celebra la llegada del Espíritu Santo sobre la pequeña comunidad de mujeres y de hombres en ambiente de oración para ser enviados a la misión. Aquí se desprende una clave o trípode muy importante en la Iglesia naciente. Acción del resucitado, que es lo mismo que acción del Espíritu Santo, equivaldría a decir: ORACIÓN- COMUNIDAD Y MISIÓN.  El mismo Espíritu va haciendo tomar conciencia a la comunidad de la presencia del Resucitado. En medio de ellos y ellas, de tal manera se ha despertado el sentido de gratitud y alabanza de ésta hacia Él, que lo experimentan vivo, que está con ellos(as) y su bendición les acompaña.
La vida del Espíritu que empieza a embargar el seno de la vida comunitaria hace que comience a nacer la mujer y el hombre nuevo; nuevos en la manera de pensar, sentir, hablar, ver el mundo, es decir nueva visión, nuevos proyectos, al estilo o con los ojos del Resucitado, que llevan al creyente o discípulo(a) a desarrollar o construir un estilo de vida diferente. Como hemos conversado en otras oportunidades, hablar de Pentecostés, es hablar de dinámica o fuerza que produce el Espíritu en la vida del creyente. El Espíritu pone a la mujer y al hombre en una continua actividad y revolución en:
Ø  Amor, Fraternidad y solidaridad
Ø  Necesidad de perdón y reconciliación
Ø  Sentimientos de generosidad y compartir
Ø  Enamoramiento de la Palabra y la oración
Ø  Seguimiento o discipulado de Jesús resucitado
Ø  Servicio o vida misionera de la comunidad
Ø  Vida fraterna y solidaria con los demás miembros de la comunidad
Ø  Relaciones fraternas y abiertas a los diferentes pensamientos, culturas y espiritualidades, es decir abiertos a la inclusión (Casa Abierta)
En un tiempo difícil por el que atravesamos; marcado por tanta inseguridad, violencia, injusticia, desempleo, miseria, corrupción, polarización,  todas estas situaciones a veces nos paralizan y nos llena de miedo, desaliento y desesperanza. Pero el Crucificado que es el mismo Resucitado, sigue irrumpiendo en nuestro interior, traspasa las puertas de nuestro corazón y con su Espíritu ilumina nuestro entendimiento para que comprendamos que no nos ha abandonado; que está aquí presente con nosotros. Jesús lo ha prometido, Él lo ha asegurado que no nos dejaría solos (as); que el Espíritu Santo de Dios nos asistiría para que se cumpla todo lo anunciado, que ese mismo Espíritu todo lo crea y lo hace nuevo. Que sopló sobre los discípulos (as) y hoy lo hace sobre nosotros (as) para renovar la creación por su entrega amorosa en la cruz.

“SIGAMOS VIVIENDO EN PENTECOSTÉS LA DINÁMICA DEL PRIMER AMOR “

PROMESA BIBLICA DEL MES
“Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo”
Hechos 2,4