viernes, 1 de julio de 2022

Domingo 24 de Julio de 2022

 


“ORAR COMO JESÚS NOS ENSEÑA”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 18, 20-32

 

“No se enfade mi Señor, si sigo hablando”

 

En aquellos días, el Señor dijo: "La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave; voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la acusación; y si no, lo sabré." Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios: "¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocentes en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti hacer tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?" El Señor contestó: "Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos." Abrahán respondió: "Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?" Respondió el Señor: "No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco."Abrahán insistió: "Quizá no se encuentren más que cuarenta." Le respondió: "En atención a los cuarenta, no lo haré." Abrahán siguió: "Que no se enfade mi Señor, si sigo hablando. ¿Y si se encuentran treinta?" Él respondió: "No lo haré, si encuentro allí treinta."  Insistió Abrahán: "Me he atrevido a hablar a mi Señor. ¿Y si se encuentran sólo veinte?" Respondió el Señor: "En atención a los veinte, no la destruiré." Abrahán continuo: "Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?" Contestó el Señor: "En atención a los diez, no la destruiré." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Como suele suceder los domingos, hay un tema común entre la primera lectura y el evangelio, en este caso, el tema común es la oración y cuánto puede lograrse a través de ella. La primera lectura, nos muestra a Abraham, padre de la fe y antepasado de Israel, como gran intercesor ante  los habitantes de estas ciudades de Sodoma y Gomorra.  Abraham intercede a favor de los que, siendo inocentes, se hallan en medio de un pueblo corrupto y vil. Las ciudades de Sodoma y Gomorra han amontonado su propia destrucción, pero Abraham no quiere que en la catástrofe que habrá de llegar perezcan juntos los culpables con los honrados. Por eso ruega, apelando a la justicia de Dios, de un modo humilde pero persistente. De su ejemplo aprendemos esas dos cualidades que son muy propias de la oración cristiana: humildad y perseverancia.

Abraham nos muestra una actitud a imitar: apertura y ayuda a los demás. La negociación entre el intercesor y Dios, recuerda el estilo oriental (y muy latinoamericano, también) del regatear. Lo que se busca es acentuar la insistencia intercesora de Abraham y la magnitud del pecado de Sodoma y Gomorra. El texto es el mejor ejemplo de oración como diálogo audaz y comprometido con Dios, en el que vemos a Abraham hablar con el Señor y tratar de convencerlo a partir de su bondad y justicia, pero, al parecer, abusando de su confianza. El estilo y modo de proceder es, obvio, de una mentalidad semítica: poner en juego el honor de Dios, su reputación de justicia pero que muestran la confianza en Dios y la proximidad de los hombres a Él.

 

SALMO RESPONSORIAL: 137

R./ Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

 

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;

delante de los ángeles tañeré para ti,

 me postraré hacia tu santuario. R.

 

Daré gracias a tu nombre,

por tu misericordia y tu lealtad.

Cuando te invoqué, me escuchaste,

 acreciste el valor en mi alma. R.

 

El Señor es sublime,

se fija en el humilde,

y de lejos conoce al soberbio.

 Cuando camino entre peligros,

me conservas la vida;

extiendes tu brazo contra la ira de mi enemigo. R.

 

Y tu derecha me salva.

El Señor completará sus favores conmigo:

Señor, tu misericordia es eterna,

no abandones la obra de tus manos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es un canto de acción de gracias a Dios y expresión de confianza en la protección divina. La invitación es a tener la certeza a que sabiéndose amados por Él aunque haya muchas dificultades, El escucha y da la valentía para salir adelante, porque somos hechura de sus manos. Esa acción de gracias es universal; el mundo entero debe expresarle gratitud

 

SEGUNDA LECTURA

COLOSENSES 2, 12-14

 

“Os dio vida en Cristo, perdonándoos todos los pecados”

 

Hermanos: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

A partir de este texto los cristianos consideraban la pila bautismal como un sepulcro en el que somos sepultados con Cristo; por otra parte, es también como la madre que engendra a la vida; de ahí, el expresivo ritual de la inmersión. Pero el ritual que representa esta muerte y esta resurrección sólo tiene eficacia si corresponde a la fe en Dios que resucitó a Cristo de entre los muertos. Esta expresa, pues, la vinculación entre bautismo y fe. La introducción al misterio de Cristo acontece en el bautismo, pero se funda en la fe. Haber resucitado significa en realidad vivir en Cristo, como consecuencia de haber obtenido el perdón de los pecados como resultado de la muerte del Señor. Siendo coherente, Pablo dice que “el perdón del pecado es liberación de la ley y  porque existe una correspondencia entre Ley, muerte y pecado ( Rom 7,7-9). La mejor expresión paulina al respecto se encuentra aquí como imagen. La Ley ha sido clavada en la cruz.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 11, 1-13

 

“Pedid y se os dará”

 

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos."Él les dijo: "Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." Y les dijo: "Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre.

¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La oración forma parte de la vida del pueblo judío. Los piadosos volvían su espíritu a Dios varias veces al día. Jesús aprende, desde el pueblo y su tradición a orar. Como buen judío, aprendió a hacerlo en la familia y en la sinagoga. En su ministerio, su oración adquiere una particularidad: su acercamiento a Dios, “su Abbá”. Lucas lo describe en oración varias ocasiones (3,21; 5,16; 6,12; 9,29). Lucas  muestra la transmisión más fiel de la oración con el Padrenuestro: PADRE, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: o sea que Dios sea conocido, dado a conocer, alabado, amado, bendecido, glorificado y agradecido por todas las personas del mundo. Que el nombre del Señor, o sea el mismo Dios, reciba estimación, amor veneración, y piadosa adoración por todos y cada vez más. VENGA TU REINO: es una oración misionera. Lo que buscan los misioneros es hacer que Dios reine en las personas de las tierras en que ellos están evangelizando desde sus culturas y costumbres. Que venga su Reino. Si primero buscamos el Reino de Dios, todo lo demás vendrá por añadidura. Es un deseo de que Dios reine en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro hogar, en la sociedad, en la nación y en el mundo entero. Y en cuantas naciones y personas todavía no reina! DANOS EL PAN DE CADA DÍA. Pedimos para cada día el pan, sin afanarnos por el futuro, porque Dios estará también en el futuro y El proveerá. Como el Maná del desierto, el pan de cada día es un don maravilloso de la bondad del Señor. Con esta petición del pan diario le estamos queriendo pedir que nos libre de tantas dificultades económicas, desempleo, inundaciones y sequía,  violencia, desplazamiento, injusticia social,  desprotección para la madre, niño, anciano, viuda abandonados.   Todos los días lo necesitamos, necesitamos de su pan,  por eso tenemos que pedirlo todos los días. PERDONANOS NUESTROS PECADOS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. San Agustín enseña que a algunos no les escucha Dios la oración que le hacen, porque antes no han perdonado a los que los han ofendido, o no le han pedido perdón al Señor por sus pecados. Sin pedirle excusas por los disgustos que le hemos proporcionado, ¿cómo queremos que nos conceda las gracias que le estamos suplicando?. Dios pone una condición para perdonarnos: no podemos obtener perdón del cielo, si no perdonamos en la tierra. El día del Juicio no tendrás disculpas: te juzgarán como hayas juzgado. Te condenarán si no quisiste perdonar a los demás, y te absolverán si supiste perdonar siempre.: El Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan. ÉL LES DARÁ EL ESPÍRITU SANTO. El objetivo final y el contenido de la oración cristiana es llegar a recibir el Espíritu que es capaz de renovar la faz de la tierra, incluidos nosotros. El Espíritu Santo es la fuerza que viene de lo alto con poder avasallador y aleja los vicios y nos trae muchos buenos pensamientos y deseos. El Espíritu Santo quiere ser nuestro Huésped, y es enviado por el Padre Celestial si se lo pedimos con fe y perseverancia. El Espíritu Santo es el que nos hace comprender la Palabra.  El Espíritu Santo cuando viene nos ofrece: orar mejor, arrepentirnos de nuestros pecados y tener deseo de dedicarnos a agradar a Dios.

 

ORACIÓN

Padre Bondadoso, te damos gracias, te alabamos y te bendecimos por esta nueva semana. Por la acción de tu Espíritu a través de la poderosa  Palabra que hoy nos regalas, permítenos tener voluntad y esfuerzo para lograr que tu Reino venga a  nuestra vida y a los nuestros, concédenos todo lo que tú sabes que necesitamos, para ser hijos agradecidos, creyentes convencidos y discípulos fieles de tu Hijo Jesús, que siempre estemos atentos a la escucha de tu Palabra y tocando a tu corazón a través de la oración para ser bendecidos y transformados compartiendo siempre en solidaridad con los más necesitados. Amén.

 

“Seamos sensibles ante las necesidades de nuestros semejantes y dispongámonos a interceder por ellos en oración y en acción”

Lunes 25 de Julio de 2022

Santiago, apóstol

 

“EL VERDADERO PODER ES  EL DEL SERVICIO Y LA ENTREGA POR AMOR”

 

PRIMERA LECTURA

2 CORINTIOS 4,7-15

 

“Llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús”

 

Hermanos: Este tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.

Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: "Creí, por eso hablé", también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Pablo nos ofrece en esta  lectura, toda una teología sobre el servicio y ministerio de la Palabra. Es un apóstol que habla desde su propia experiencia, desde una vida íntimamente relacionada con Cristo y consagrada por entero a predicar  al Mesías Salvador entre todos los pueblos. Pablo entiende que su ministerio es una participación en la muerte y resurrección de Jesucristo. Si en la muerte de Jesús triunfa la fuerza vivificante del Espíritu Santo, también triunfa la extraordinaria fuerza de Dios en medio de la debilidad de quienes anunciamos el evangelio. Pues el “evangelio es fuerza de Dios para salvar a los creyentes”. Que esta fuerza es de Dios y no de los hombres se ve con claridad precisamente al considerar las múltiples debilidades de quienes anuncian el evangelio.  Pablo  manifiesta, no solo a sí mismo sino a toda la  comunidad de Corinto que somos “vasijas de barro” en  las  manos del Creador,  que por dentro llevamos un tesoro muy grande, que es Jesucristo, salvación de Dios para toda la humanidad. Pablo, resume sus tareas apostólicas: “Nos aprietan, pero no nos aplastan, estamos apurados, pero no nos desesperamos”.  En todo nos sentimos unidos a Cristo. La comunidad se ha solidarizado con Cristo en los sufrimientos, con la esperanza de que también ella participará de su triunfo: “Quien resucitó al Señor Jesús también con Él nos resucitará a nosotros”. El discípulo(a) misionero(a), es ante todo ministro(a) o servidor(a) de la comunidad y para ello debe prepararse sabiendo que parte de su equipaje misionero va a ser el sufrimiento por Cristo, siendo consciente de que lleva un tesoro en vasija de barro. Todos somos frágiles, por las enfermedades, dificultades que nos aprietan desde afuera y por la debilidad que sentimos desde adentro. Esto nos debe hacer humildes y realistas.

Como Pablo, debemos confiar en Dios, no dejándonos amilanar ni desilusionar por las dificultades y debilidades personales y comunitarias. Hoy él nos da un ejemplo magnífico de valentía y generosidad en medio de las tribulaciones, siguiendo de esta manera los pasos de Jesús, que se entregó totalmente para liberar a la humanidad del yugo que la oprimía.

 

SALMO RESPONSORIAL: 125

R./ ¡Haz que cambie nuestra suerte!

 

 Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos pareció que estábamos soñando.
 Entonces nuestra boca y nuestros labios
se llenaron de risas y gritos de alegría; R


Entonces los paganos decían:
«¡El Señor ha hecho grandes cosas por ellos!»
 Sí, el Señor había hecho grandes cosas por nosotros,
y estábamos alegres.

 ¡Señor, haz que cambie de nuevo nuestra suerte,
como cambia el desierto con las lluvias! R.


 Los que siembran con lágrimas,
cosecharán con gritos de alegría.
 Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla,
volverán cantando de alegría,
con manojos de trigo entre los brazos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El tono de este poema -como el del Salmo 85- refleja elocuentemente la situación espiritual de los israelitas al término del exilio. El edicto de Ciro (538 a. C.), que autorizó la vuelta de los cautivos a la patria, había provocado un inesperado cambio político y era motivo de la más intensa alegría. Pero al mismo tiempo, la restauración nacional se realizaba en medio de muchas dificultades, y los vaticinios proféticos (Is. 40 - 55) no acababan de cumplirse plenamente. Por eso Israel pide al Señor que “cambie la suerte” de Sión (v. 4), para que la fatigosa siembra se transforme en una gozosa cosecha (vs. 5-6)

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 20,20-28

 

“Mi cáliz lo beberéis”

 

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella contestó: "Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda." Pero Jesús replicó: "No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?" Contestaron: "Lo somos." Él les dijo: "Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre." Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La memoria festiva de un apóstol es siempre estimulante para renovar nuestro modelo de iglesia. Por encima de todo, un apóstol es un testigo del Resucitado. Por un lado vemos a Santiago, una madre, unos discípulos dentro del esquema injusto de este mundo. Con ansias de poder, de prestigio, de protagonismo. Y la envidia rondando en la mente de los que no pueden escalar esos honores. Es el esquema del mesianismo de la toma de poder para oprimir a los demás. Lo increíble del texto evangélico es que todo esto sucede camino de Jerusalén. Para los discípulos, en su mente, es la ciudad del poder, del templo separado de la vida. Para Jesús es la ciudad donde se mata a los profetas. Dos músicas diferentes.

 

Por otro lado Jesús además, viendo al pueblo de Dios sofocado por el pago de los tributos a los romanos, las tasas de la casa herodiana y las ofrendas y diezmos del templo y la religión. Esas formas opresoras de ejercer la autoridad, Jesús les muestra a sus discípulos no deben ser reproducidas en su comunidad discipular del Reino. La autoridad del Mesías es de servicio y de ofrendar la vida para rescatar a los hijos de Dios. Por eso es tan importante la conversión pastoral en la que ha insistido el Papa Francisco y tantas resistencias ha tenido.

La fiesta de Santiago, una fiesta para reflexionar sobre nuestro modelo de Iglesia. Puestos en una balanza, qué predomina hoy más en nuestras estructuras sociales y eclesiales: el servicio, la fraternidad o la sed de poder y de prestigio?  ¿Hay  formas de autoritarismo entre nosotros? ¿Qué mecanismos ejercemos para que la autoridad sea servicial?

 

ORACIÓN

Amado Dios, ayúdanos para que el anuncio del Evangelio refleje signos que generan vida, con nuestras actitudes y obras, que no perdamos el norte, que entendamos el propósito que tienes para con nosotros, danos de tu fortaleza y guía para hacerlo. Que al igual que los apóstoles, contemos con la luz de tu Espíritu, para que con sincera disposición nos entreguemos a servir, dar y ayudar como tú lo hacías. Amén.

 

 

“Pidamos la gracia de entrar en la dinámica del servicio humilde y desinteresado a ejemplo de Jesús ”

Martes 26 de Julio de 2022

 

“DICHOSOS(AS) POR VER LO QUE VEMOS Y OIR LO QUE OÍMOS ”

 

PRIMERA LECTURA

JEREMÍAS 14, 17-22

 

“Recuerda, Señor, y no rompas tu alianza con nosotros”

 

Mis ojos se deshacen en lágrimas, día y noche no cesan: por la terrible desgracia de la doncella de mi pueblo, una herida de fuertes dolores.  Salgo al campo: muertos a espada; entro en la ciudad: desfallecidos de hambre; tanto el profeta como el sacerdote vagan sin sentido por el país. ¿Por qué has rechazado del todo a Judá? ¿Tiene asco tu garganta de Sión? ¿Por qué nos has herido sin remedio? Se espera la paz, y no hay bienestar, al tiempo de la cura sucede la turbación. Señor, reconocemos nuestra impiedad, la culpa de nuestros padres, porque pecamos contra ti. No nos rechaces, por tu nombre, no desprestigies tu trono glorioso; recuerda y no rompas tu alianza con nosotros. ¿Existe entre los ídolos de los gentiles quien dé la lluvia? ¿Soltarán los cielos aguas torrenciales? ¿No eres, Señor, Dios nuestro, nuestra esperanza, porque tú lo hiciste todo?. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Jeremías es un hombre de oración, profundamente comprometido con su pueblo; coloca ante Dios sus sentimientos más genuinos, cuando describe la desgraciada situación que vive su pueblo en sequía. Eleva su reclamo ante Dios, algo incomprensible para los guías religiosos, y apela a la alianza para que él intervenga, porque la condición empeora y suman ya muchos muertos. Los ojos del profeta parecen puestos en muchos de nuestros pueblos y ciudades, asolados por la violencia y la corrupción. La gente vive espantada, víctima del crimen y de la podredumbre institucional que no ataja la injusticia. Pareciera más conveniente callar, pero quejarse también es liberador y un derecho humano; las voces que se alzan al cielo y a la tierra abren camino a la esperanza. El profeta no ve respuesta alguna de la tierra, pero la espera de Dios como lluvia torrencial. La alianza es la pizca de esperanza a la que el creyente se aferra. La lluvia limpiará la tierra ensangrentada y la vida nueva podrá germinar. ¿Qué situaciones de desesperanza traemos hoy ante el Señor? ¿A qué podemos apelar para generar esperanza? 

 

SALMO RESPONSORIAL: 78

R./ Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre.

 

No recuerdes contra nosotros

las culpas de nuestros padres;

que tu compasión nos alcance pronto,

pues estamos agotados. R.

 

Socórrenos, Dios, salvador nuestro,

por el honor de tu nombre;

líbranos y perdona nuestros pecados

a causa de tu nombre. R.

 

Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:

con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte.

Mientras, nosotros, pueblo tuyo,

ovejas de tu rebaño,

te daremos gracias siempre,

contaremos tus alabanzas

de generación en generación. R.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 13, 36-43

                                                                                                                           

“Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo”

 

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo". El les contestó: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su Reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La parábola de la cizaña es un mensaje de Jesús para tiempos de crisis y tiene doble enseñanza para la comunidad cristiana. Primero, los miembros de la comunidad no pueden prescindir de vivir en un mundo donde el bien tiene que abrirse camino con capacidad de convivir en medio de las situaciones complejas y contradictorias que producen las dinámicas del mal: corrupción, guerra, discriminación e impunidad. Ante esto, la crisis es la oportunidad para no perder la esperanza, la resistencia, la lucidez histórica y las acciones que redunden en justicia y reconciliación. El segundo mensaje va dirigido al interior de la comunidad eclesial. No podemos negar que la Iglesia se ha visto cuestionada y exigida a “sanearse” al interior de ella misma. El reino de Dios que es siempre una propuesta, en y para la libertad. Queda en nuestras manos acogerlo o rechazarlo. ¿Cómo vivir en el mundo sin ser del mundo?.

ORACIÓN

Padre Bueno, Bendito seas por este nuevo comienzo, por este nuevo día. Haznos trigo que ha sido sembrado por ti, que nuestro crecimiento a través de tu Palabra se convierta en una multiplicada bendición para los otros. Haznos tuyos, para que todo lo que hoy vivamos sea para  gloria del Padre Dios. Enséñanos para saber descubrir en nuestra vida y en la de los que nos rodean, el trigo pero también la cizaña, ayúdanos a no desfallecer en medio de las adversidades, a vivir en el mundo sin ser del mundo Amén

 

 "Quien se abre a la acción de Dios puede experimentar su  presencia, su acompañamiento y comprender su propuesta de amor”

Miércoles 27 de Julio de 2022

 

“EL INFINITO VALOR DEL REINO DE DIOS”

 

PRIMERA LECTURA

JEREMÍAS 15, 10. 16-21

 

“¿Por qué se ha vuelto crónica mi llaga? Si vuelves, estarás en mi presencia”

 

¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de pleitos y contiendas para todo el país! Ni he prestado ni me han prestado, y todos me maldicen. Cuando encontraba palabras tuyas, las devoraba; tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque tu nombre fue pronunciado sobre mí, Señor, Dios de los ejércitos. No me senté a disfrutar con los que se divertían; forzado por tu mano, me senté solitario, porque me llenaste de ira. ¿Por qué se ha vuelto crónica mi llaga, y mi herida enconada e incurable? Te me has vuelto arroyo engañoso, de aguas inconstantes.

 

Entonces respondió el Señor: "Si vuelves, te haré volver a mí, estarás en mi presencia; si separas lo precioso de la escoria, serás mi boca. Que ellos se conviertan a ti, no te conviertas tú a ellos. Frente a este pueblo te pondré como muralla de bronce inexpugnable; lucharán contra ti y no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte y salvarte -oráculo del Señor-. Te libraré de manos de los perversos, te rescataré del puño de los opresores." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

En las confesiones que hemos estado leyendo estos días de  Jeremías se percibe como un inadaptado. La vida del profeta está marcada por la contradicción de propios y extraños; vive en tensión constante, porque va a contracorriente; su parecer no se amolda al de los demás. Su convicción y seguridad le vienen de la palabra del Señor, que no siempre se ve clara ni constante,  pero ella es su alimento y coraza contra los embates de sus adversarios. Hoy abundan profetas y, como en los tiempos de Jeremías, hoy nos corresponde discernir los verdaderos de los falsos, por su apego a la palabra de Dios que nos muestra la verdad y nos libera.

 

Miremos por otro lado como Jeremías es de las pocas figuras grandes del Antiguo Testamento que no vivió en matrimonio. La soledad de su voz hizo parejas con la soledad de su propia existencia. Si Oseas pudo denunciar la infidelidad del pueblo desde su propia experiencia de hombre casado con una mujer infiel, Jeremías pudo mostrar la soledad de Dios desde su realidad de hombre obligado a la soledad. Por otra parte, esta soledad del profeta no es puro vacío. Podemos equipararla con el hambre, un hambre particular que se convierte en deseo de recibir y "devorar" la Palabra de Dios. Su drama no es puro dolor, sino también consuelo y alegría. Semejante ambivalencia entre el gozo y el sufrimiento la volveremos a encontrar en la Cruz y la Resurrección. Será sello de nuestra Pascua, en realidad, conocer del dolor y poder ir más allá del dolor.

Jeremías  parece un monumento a la debilidad, su opinión no cuenta, no hay nadie de su lado,   sin embargo, Dios le declara que lo hace fuerte como el bronce. Se necesitaba fe para fiarse de eso. La fortaleza de Jeremías es sencillamente la de la verdad. La verdad aparecerá y la mentira caerá por su propio peso. Quien anunció verdad será reivindicado, así ahora parezca solo; quien anunció mentira quedará confundido así ahora parezca fuerte. Es así de claro, así de difícil y así de hermoso.

 

 

SALMO RESPONSORIAL: 58

R. / Dios es mi refugio en el peligro.

 

Líbrame de mi enemigo, Dios mío;

protégeme de mis agresores;

líbrame de los malhechores,

sálvame de los hombres sanguinarios. R.

 

Mira que me están acechando,

y me acosan los poderosos:

sin que yo haya pecado ni faltado, Señor,

sin culpa mía, avanzan para acometerme. R.

 

Estoy velando contigo, fuerza mía,

porque tú, oh Dios, eres mi alcázar;

que tu favor se adelante, oh Dios,

y me haga ver la derrota del enemigo. R.

 

Pero yo cantaré tu fuerza,

por la mañana aclamaré tu misericordia;

porque has sido mi alcázar

y mi refugio en el peligro. R.

 

Y tañeré en tu honor, fuerza mía,

porque tú, oh Dios, eres mi alcázar. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es una suplica a Dios de un hombre que se encuentra en medio de una gran maldad de dentro y de fuera. Él está seguro de que Dios vendrá en su ayuda. La lucha con los poderes del mal, en el interior y exterior del ser humano, debe fundarse en la confianza del poder de Dios y en la certeza de su amor.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 13, 44-46

 

“Vende todo lo que tiene y compra el campo”

 

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Las dos parábolas nos señalan que el Reino de Dios ya está entre nosotros. Tiene el valor de un tesoro o una perla fina. Es importante anotar que el hombre encuentra el tesoro sin estar buscándolo, lo que indica que el Reino es pura gratuidad, es un regalo de Dios que obtenemos aún sin merecerlo. Las parábolas expresan la inmensa alegría por el hallazgo y por la transformación total de la propia vida al encontrarlo. Cuando Jesús dice venderlo todo nos está diciendo que hay que vender toda la vida anterior para adquirir el tesoro del Reino. Que hay que organizar el corazón y la mente con valores nuevos. Que hay que hacer una revolución espiritual que contagie a todos del afán por comprar el tesoro del amor de Dios. Que hay que venderlo todo para volver a Dios y a los hermanos. Encontrar el Reino es un don, un regalo, pero es también una búsqueda permanente. Por eso Jesús decía “Busquen primero el reinado de Dios y su Justicia”. ¿En nuestra vida cristiana dedicamos tiempo a buscar los tesoros del amor, la fraternidad, la justicia, el perdón…? ¿Hemos “vendido” todo lo que nos impide disfrutar del tesoro de Dios?

 

ORACIÓN

Señor, eres el único camino que tenemos para cambiar nuestra vida, para sacar todos aquellos comportamientos, sentimientos, pensamientos y resentimientos; todo esto gracias a tu gracia, tu presencia y la acción del Espíritu Santo. Ayúdanos Señor para valorar, agradecer y permanecer en ti que eres el mejor tesoro que podemos encontrar. Amén.

 

 “Cuando se busca a Dios de todo corazón, se encuentra  el tesoro escondido que  cambia la vida ”