domingo, 1 de diciembre de 2019

Martes 10 de Diciembre de 2019


“EL CONSUELO EXISTE PARA QUIEN ESPERA EN DIOS, QUIEN ESPERA UN TIEMPO NUEVO”
PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 40,1-11

“Dios consuela a su pueblo”

"Consolad, consolad a mi pueblo -dice vuestro Dios-; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados." Una voz grita: "En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos -ha hablado la boca del Señor-." Dice una voz: "Grita." Respondo: "¿Qué debo gritar?" "Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, se marchita la flor, cuando el aliento del Señor sopla sobre ellos; se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece por siempre." Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: "Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y hace recostar a las madres." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN

La deportación a Babilonia significó la catástrofe más estrepitosa de la historia para el pueblo de Dios; aquella nación la entendió como castigo a sus pecados. Pero un día todo cambió, y una voz profética anunció el retorno a la tierra de los padres: había que preparar el camino. Preparación es quizá la palabra con menos eco en nuestros medios. Somos buenísimos improvisando. Preparar significa nutrir una visión de mediano y largo plazo. No dejar que la pereza y desidia se adueñen de nuestras disposiciones con eso de que “nadie sabe lo que va a pasar en el futuro” Dejemos de agobiar a la Providencia responsabilizándola de nuestras irresponsabilidades: "Ya estaría de Dios", “Si Dios quiere…” y frases parecidas. Adueñarse de la historia, preparar, mirar el futuro que Dios coloca en nuestras manos, como Isaías recomienda. ¡A levantar cabeza y a trabajar! La justicia y el derecho abren la brecha. Algo nuevo y bueno se avecina, es un adviento. Dios se apresta a consolar a su pueblo. 
Dios no nos gobierna con una ley inexorable, ni un destino ciego. Por grande y santo que sea el cielo, por puro y bello que sea Dios, sabe de tierras y miserias; entiende de dolores y pecados. En lo más alto hay un corazón. La suprema palabra no es una idea seca y fría, sino un corazón que palpita, que ama y que a su hora sabe gritar: "¡consuelen a mi pueblo!".

Ahora bien, el consuelo sólo es comprensible después del tiempo duro. Uno puede mirar los tiempos duros sólo como tiempos amargos, o puede mirarlos como purificación y preparación para una realidad nueva. El consuelo existe para quien espera un tiempo nuevo, preparémonos para vivirlo en esta Navidad.
SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / Nuestro Dios llega con poder.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.

Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.
Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él gobierna a los pueblos rectamente." R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque, R.

delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto litúrgico que expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, e invitación universal a reconocer la gloria y el poder de Dios. Nuestra liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra salvadora de Dios en Cristo. La invitación universal es más actual gracias al evangelio. El juicio anunciado es juicio liberador.  
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18,12-14

“Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy encontramos a Jesús enseñando en medio del pueblo dedicado al pastoreo; acude a una experiencia posible, la pérdida de una oveja y lo que ella genera en el pastor.

El relato se ubica en la valoración de lo pequeño, en dejar claro cuál es la forma de actuar de Dios. En el corazón de Dios todos somos pequeños muy amados, dotados de libertad para poder optar por aquello que nos parezca mejor, aún a riesgo de perdernos en nuestros intereses. Aún así perdidos, Dios nos busca para reconciliarnos y hacernos volver al rebaño de la fraternidad.

La opción preferencial por los pequeños y por los que se pierden confronta, sin duda, nuestra experiencia cristiana. En la sociedad actual solemos mirar con cierto desprecio a quienes han sido víctimas de la violencia o padecen alguna enfermedad; con frecuencia juzgamos a otros de ser mala compañía, malas personas, malos trabajadores. Sin embargo, Dios nos pone ante el desafío de ir en busca de ellos y aportar a su conversión. Se trata de fomentar e implementar la acogida amorosa y fraterna en nuestra vida.

ORACIÓN
Padre misericordioso, somos tus hijos, en medio de nuestras debilidades y limitaciones, confiamos en ti, no permitas, Señor, que nunca nos alejemos ni olvidemos el perfume de tu amor; que nadie ni nada nos haga perder la ruta y olvidar el camino que nos conduce a ti. Como Padre Bueno, Maestro, Señor y Buen Pastor, sabemos que tu nos acoges y nos consuelas, eres nuestro auxilio; te pedimos ven hoy Señor, tú que nunca te olvidas de nosotros, ven que te necesitamos. Amén.


Miércoles 11 de Diciembre de 2019


¿A DONDE VAS A RECUPERAR TUS FUERZAS?

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 40,25-31

“El Señor todopoderoso da fuerza al cansado”

"¿A quién podéis compararme, que me asemeje?", dice el Santo. Alzad los ojos a lo alto y mirad: ¿Quién creó aquello? El que cuenta y despliega su ejército y a cada uno lo llama por su nombre; tan grande es su poder, tan robusta su fuerza, que no falta ninguno. ¿Por qué andas hablando, Jacob, y diciendo, Israel: "Mi suerte está oculta al Señor, mi Dios ignora mi causa"? ¿Acaso no lo sabes, es que no lo has oído? El Señor es un Dios eterno y creó los confines del orbe. No se cansa, no se fatiga, es insondable su inteligencia. Él da fuerza al cansado, acrecienta el vigor del inválido; se cansan los muchachos, se fatigan, los jóvenes tropiezan y vacilan; pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse. Palabra de Dios”
REFLEXIÓN

Dios es incomparable: así podría resumirse el mensaje de Isaías el día de hoy. Comparar a Dios es reducir a Dios, es poner al corazón en situación de escoger entre el Bien y los bienes. Y como los bienes, así en plural, tienen el encanto de lo inmediato, el alma que compara es generalmente alma propensa a la idolatría. Es impresionante y brillante la descripción de la soberanía de Dios en este pasaje. Es el grande que conoce los detalles; es el inmenso al que nada se le escapa. Su conocimiento no es general, sino próximo, inmediato. Su grandeza no le aleja, su cercanía no le hace perder el conjunto. ¡Dios es bello y sabio!. Dios es también soberano porque "no se cansa". Así como su inteligencia no pierde el detalle en el conjunto ni el conjunto en el detalle, así su fuerza es magnífica en los ejércitos del alto cielo y compasiva en los pobres que se sienten agotados. Nadie lo cansa y él da fuerzas a los cansados. Nadie tiene lo que él tiene y por eso nadie da lo que él da, Él es  “Incomparable”.

SALMO RESPONSORIAL: 102
R./ Bendice, alma mía, al Señor.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no nos trata como merecen nuestro pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este himno de alabanza a Dios comienza en forma de diálogo entre el salmista y su propia alma, y luego continúa en el estilo propio de los himnos. Su tema es la infinita bondad del Señor, que se brinda incesantemente a los hombres, en especial a los débiles y a los oprimidos.  La actitud de Dios hacia los pecadores no es la de un Juez inapelable, sino la de un padre bondadoso, que conoce a fondo la miseria del hombre. El poema concluye con una invitación a bendecir a Dios, dirigida a todo el universo.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,28-30

“Venid a mí todos los que estáis cansados”
En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La Palabra de Dios hoy nos invita directamente al seguimiento de Jesús, a cargar con él su yugo para que resulte más liviano. Parece una paradoja que Jesús invite a los que están cansados a seguir cargando otros yugos, pero esto se puede comprender reconociendo que las cargas impuestas al pueblo por las clases poderosas eran prácticamente insoportables, sometían a las personas bajo el peso de las leyes, quitándoles su libertad y su dignidad. Mientras ellos ponen duras cargas sobre los hombros de otros, Jesús coloca una carga suave y llevadera. Jesús llama a los que están cansados, a los afligidos, que han sido oprimidos por el peso de las estructuras sociales, económicas, políticas y religiosas del Imperio Romano y de la monarquía de turno; los está invitando a construir un proyecto en el que ser generoso, humano, solidario, acogedor, no represente una gran carga, sino una posibilidad de liberación.

Hoy nuestros pueblos están oprimidos bajo estructuras de muerte e injusticia que los poderosos han montado sobre la sangre y el hambre de muchos inocentes. La guerra, el desempleo, los altos costos de la vida, el endeudamiento, siguen siendo pesadas cargas que se oponen al proyecto de Dios, que atentan contra la justicia y la igualdad.  Mientras ellos ponen duras cargas sobre los hombros de otros, Jesús coloca una carga suave y llevadera. Es preciso liberarnos nosotros mismos y ayudar a liberar al pueblo, comprendiendo que el Dios verdadero es el que quiere libertad, justicia y vida para todos.  Hay que desconfiar de todos los que enseñen y prediquen en contra de la libertad y de la vida, porque pueden poner sobre nosotros la carga de la esclavitud y de la muerte. La hipocresía de muchas autoridades, en todo tiempo y en todo lugar, necesita ser denunciada con el testimonio de una vida al servicio de los demás y no de nuestro propio beneficio. La auténtica autoridad es practicar la justicia y el amor con todos los seres humanos, sin distinción ni exclusión.

ORACIÓN
Señor Jesús, queremos pedirte hoy que nos sigas enseñando en tu Espíritu a confiar  plenamente en el amor del Padre Dios. Ayúdanos a tener la fuerza y el equilibrio, para enfrentar con sabiduría las dificultades, a vencer los temores y obstáculos que la vida a veces nos depara, a aprender de todas estas situaciones y a encontrar tu rostro en medio del dolor; te entregamos todo lo que hay dentro de nosotros, nuestras cargas y esclavitudes, incluso aquello de lo que más nos cuesta entregar. Doblamos nuestro corazón ante ti, te pedimos nos ayudes a practicar la justicia, equidad, amor, sin distinción, a vivir en libertad, a no esclavizar a otros y luchar por la  liberación de tantos que se encuentran oprimidos. Amén. 


“Donde mis fuerzas terminan comienzan las de Dios”

Jueves 12 de Diciembre de 2019

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

“BIENAVENTURADA TÚ QUE HAS CREÍDO”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS  7 10-14; 8,10

 El Señor dijo también a Acaz: «Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal, ya sea abajo en lo más profundo o arriba en lo más alto.»  Acaz contestó: «No, yo no voy a poner a prueba al Señor pidiéndole una señal.» Entonces Isaías dijo: «Escuchen ustedes, los de la casa real de David. ¿Les parece poco molestar a los hombres, que quieren también molestar a mi Dios?  Pues el Señor mismo les va a dar una señal: La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel. Hagan planes, que serán desbaratados; propongan lo que quieran, que no se realizará, porque Dios está con nosotros. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
En la profecía de Isaías, Dios por medio de este se dirige al rey Acaz, quien se encuentra desesperado     por el temor a una posible invasión extranjera, al punto de casi ofrecer en sacrificio a su propio hijo, y le dice que no tema, que conserve su “fe” en Dios, y él y su dinastía estarán asegurados. Le promete un nuevo heredero, un descendiente, que afianzará su reino. Ese hijo será Ezequías, el rey piadoso que reinara en Jerusalén, pero, leído a la luz de la fe, en Jesús, detrás de ese contexto histórico se perfila el futuro y tan esperado Mesías. Esto lo concluye la primitiva comunidad cristiana cuando empezó a celebrar la llegada de la gran promesa a través del niño, que nacería de una virgen. Como suele ocurrir en la historia de Israel  es mucho tiempo después de realizada la profecía,  cuando esta resulta  esclarecida.

SALMO RESPONSORIAL 66
R./ Oh Dios, que te alaben los Pueblos; ¡Que Todos Los pueblos te alaben!

Que el Señor tenga compasión y nos bendiga,
que nos mire con buenos ojos,
para que todas las naciones de la tierra
conozcan su voluntad y salvación. R.

Que canten de alegría las naciones, 
porque gobiernas a los pueblos con justicia 
y guías a las naciones de la tierra. R.

La tierra ha dado su fruto: 
el Señor, nuestro Dios, nos bendice. 
Que Dios nos bendiga, 
y lo teman todos los confines de la tierra.
R.

OREMOS CON EL SALMO
En esta hermosa oración -compuesta para celebrar la recolección de las cosechas (Éx. 23. 16)- la comunidad agradece al Señor los frutos de la tierra. Además, le suplica que renueve constantemente sus bendiciones, a fin de que todos los pueblos reconozcan en el Dios de Israel al único Dios.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS  1,39-48
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."  María dijo: «Mi alma alaba la grandeza del Señor;  mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador. Porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava, y desde ahora siempre me llamarán dichosa. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En el evangelio de hoy, la comunidad lucana nos narra cómo María,  después de la anunciación no se queda instalada egoístamente en su propio bienestar, sino el Espíritu de Dios que lleva dentro de su vientre, la lleva al servicio, a la misión; dando a entender que lleva a Jesús en su corazón y vida por naturaleza   debe colocarse en una continua disposición  a la misión.  María emprende el camino, hasta la casa  (comunidad) de su prima Isabel, madre de Juan el Bautista, para ayudarla en los meses que le restan de embarazo; en esta misión se da el encuentro de dos generaciones:  María, que representa al proyecto y generación nueva, traída por Jesús el Señor, e Isabel que representa la antigua alianza en la generación de los adultos mayores. Al saludo de María (palabra de bendición), el pequeño que se gesta en el vientre de Isabel “salta de alegría”, como reconocimiento al salvador que llega a visitarle. Entonces Isabel responde a aquel saludo también con una alabanza de bendición que exalta a María como la feliz, la bienaventurada, la llena de la gracia, del  favor de Dios.  Pero también reconoce la fe de María que libremente  “creyó” en el anuncio del ángel  y acepto el plan salvador y liberador de Dios. Ella, tú y yo que creemos, somos los favorecidos de Dios.
En María, Dios nos invita y enseña a estar abiertos a la acción del Espíritu, que todo lo puede, a la escucha de la palabra para ponerla en práctica, a optar con una disposición libre  a trabajar, por hacer realidad el Reino de Dios, que es amor , justicia, perdón  y solidaridad entre todos nosotros. Esta experiencia de encuentro transformador entre María e Isabel se sigue dando a diario en personas que como tú y yo, le creemos al Señor y creemos en  sus promesas de bendición y vida.

ORACIÓN
Oramos desde Tu Palabra, Señor, en gratitud hoy al recordar el discipulado fiel de María Virgen, desde la advocación de la Virgen de Guadalupe, y meditando las palabras de sabiduría de esta discípula amada: “Mi alma canta la grandeza del Señor, mi espíritu festeja a Dios mi Salvador, porque ha mirado nuestra pequeñez”. Queremos a imagen de María de Nazareth, ser mujeres y hombres que decimos si a Jesucristo como centro y Señor de nuestra vida. Amén. 



“Gozaos, reconociendo en María de Nazaret a la bienaventurada mujer que aceptó traer a la existencia humana al Hijo de Dios”

Viernes 13 de Diciembre de 2019

“CONVERTIRSE:  ES SINTONIZARSE CON DIOS”.


PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 48,17-19


“Si hubieras atendido a mis mandatos”

Así dice el Señor, tu redentor, el Santo de Israel: "Yo, el Señor, tu Dios, te enseño para tu bien, te guío por el camino que sigues. Si hubieras atendido a mis mandatos, sería tu paz como un río, tu justicia como las olas del mar; tu progenie sería como arena, como sus granos, los vástagos de tus entrañas; tu nombre no sería aniquilado ni destruido ante mí." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Dios se queja de su pueblo. No hay sintonía. Llamó a penitencia por medio de Juan, y la respuesta fue de rechazo; llamó a amistad por medio de Cristo, y de nuevo el rechazo. La dureza del hombre desconcierta al mismo hombre si reflexiona un poco sobre ella. Nos conmueve la palabra de Isaías. He aquí a un Dios que casi tiene que darle explicaciones a su pueblo. "Te instruyo por tu bien", dice el Señor, por si alguien no lo había entendido. El problema de nuevo es de sintonía: el bien que Dios quiere no es bien que el pueblo quiera. O tal vez estos bienes coinciden en el fondo, pero la obediencia a los mandatos, camino para el bien, no encuentra espacio en el corazón endurecido del pueblo.
Ahora bien, nosotros no podemos quedarnos contemplando el espectáculo de la desobediencia pasada. Es preciso que hoy  aquí creamos en la palabra del profeta: lo que Dios nos ordena nos lo ordena por nuestro bien. La gran mentira del demonio es: "Dios no te ama, no se ocupa de ti"; la gran verdad revelada por Cristo es: "Dios te quiere a ti; eres importante para él". Y desde ese amor y desde esa importancia que tienes ante él, te ordena sus mandamientos.
SALMO RESPONSORIAL: 1
R./El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
que no entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
 da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, introducción a todo el salterio, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la ley.  Se contrapone a la suerte que tendrán los que siguen el camino opuesto. Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir “el buen camino” es seguir a Jesús, camino, verdad y vida.
  
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,16-19

No escuchan ni a Juan ni al Hijo del hombre
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: "Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado." Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio." Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores." Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Parece que Jesús está decepcionado de la generación que lo escucha. Al menos así se deduce de la pregunta que hace y de la comparación que usa para responder. Sale a relucir la eterna inconformidad y la incoherencia que caracteriza a las generaciones de todos los tiempos. Pero también la incapacidad para leer los signos de los tiempos. A cada generación le cuesta valorar y aceptar lo diferente o lo diverso. No sabemos lamentarnos ni divertirnos según la ocasión. Juan había convocado a la penitencia, Jesús convoca a la alegría y al gozo. A ninguno de los dos les hacemos caso. Cuando la Biblia habla de sabiduría, hace referencia al proyecto de Dios y a los mecanismos y personas que usa para implementarlo. Juan y Jesús son agentes de ese plan, sus conductas son diversas, opuestas si se quiere, pero los dos están en la línea de la Verdad. Y al final, la misma Biblia lo dice, Jesús es la Sabiduría de Dios, lo que hizo convalidó el plan de Dios, y al final los que aparecemos equivocados somos nosotros, los seres humanos de todas las generaciones, incoherentes, inconformes, criticones y uniformados. ¡Cuánto nos falta para vivir los valores del Reino!

ORACIÓN
Padre Bueno,  de nuevo te bendecimos. Queremos que al comenzar este día tu Espíritu nos  enamore más de ti, que cada acto de nuestra vida se convierta en buena fragancia a tus pies, que a través de tu bendita y maravillosa palabra podamos vivir en la plenitud tu amor. Guíanos Señor con tu sabiduría, que dejemos de ser, inconformes, juzgando y criticando sin razón, sino que seamos críticos constructivos, que tu palabra, oración y servicio se conviertan en bendición  para nosotros, nuestras familias y nuestro entorno. Amén.


El adviento no es sólo dulce espera o amable camino al encuentro: implica abrir nuestra mente, romper esquemas, quitar obstáculos”

Sábado 14 de Diciembre de 2019


“¿QUIÉNES SON LOS PROFETAS DE NUESTRO TIEMPO?”

PRIMERA LECTURA
ECLESIÁSTICO    48,1-4.9-11

 “Elías volverá”

Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido. Les quitó el sustento del pan, con su celo los diezmó; con el oráculo divino sujetó el cielo e hizo bajar tres veces el fuego. ¡Qué terrible eras, Elías!; ¿quién se te compara en gloria? Un torbellino te arrebató a la altura; tropeles de fuego, hacia el cielo. Está escrito que te reservan para el momento de aplacar la ira antes de que estalle, para reconciliar a padres con hijos, para restablecer las tribus de Israel. Dichoso quien te vea antes de morir, y más dichoso tú que vives. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La Biblia asocia más de una vez a Elías con el fuego (1 Re 18,25; 2 Re 1,10.12; Sir 48,1). Su palabra purifica, trae ardor de fe y provoca incendios que propagan el celo por la causa de Dios. Quizá tal es la esencia de este profeta: el celo, es decir, el amor que reclama sus derechos.
Es posible que a nosotros un amor así nos parezca exagerado. Preferimos tal vez una fe sin  excesos, sin mucho compromiso. El problema es que así, esa actitud, fácilmente nos vuelve cómplice de los intereses de los poderosos de este mundo. Una fe acostumbrada a no sufrir es una fe acostumbrada a negociar, a evitarse problemas, a venderse por el precio engañoso de una aparente calma. Por eso, de tanto en tanto necesitamos profetas de fuego.

SALMO RESPONSORIAL 79
R/ ¡Oh Dios, restáuranos; que brille tu rostro y nos salve!

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R.

Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es una súplica que toda la nación dirige al “Pastor de Israel”, en un momento de grave calamidad. El sentimiento  que caracteriza a todo el poema aparece con particular relieve en los vs. 9-12, donde Israel es presentado como una “vid” que el Señor sacó de Egipto y plantó cuidadosamente en la Tierra prometida. La imagen de la vid es utilizada también en el Nuevo Testamento para referirse al pueblo de Dios. También nosotros debemos repetir: “La luz de tu mirada nos dará la salvación”  

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO  17,10-13

“Elías ya ha venido, y no lo reconocieron”
Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les contestó: "Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos." Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN

Los judíos, en tiempos de Jesús, esperaban el retorno de Elías. La profecía de Malaquías decía que el profeta Elías regresaría antes del día de Yahvé, antes de la venida del Mesías. Y por esa profecía la gente esperaba a este precursor. Pero sus acusadores utilizaban éste argumento para rechazar a Jesús, ya que Elías, según ellos, aún no había venido, y por tanto, el Mesías tampoco. Jesús afirma que Elías ya vino, pero no lo reconocieron y lo maltrataron. Juan el Bautista es Elías, porque el fuego del Espíritu lo habita y prepara el camino del Señor. Jesús invita a reconocer la acción de Dios aquí y ahora, nos ancla en la necesidad de reconocer la acción de Dios en la historia, en las personas que denuncian la injusticia y anuncian la Buena Nueva. Hay que descubrir los signos de los tiempos a través de las situaciones concretas, para que examinemos los hechos y acontecimientos que el Espíritu suscita en nuestra vida. En lo pequeño es donde más habla Dios al hombre. En los que luchan por la justicia y la dignidad de las personas con un compromiso diario es donde se presenta con mucha fuerza el Espíritu de Dios.

ORACIÓN
Señor gracias porque tu Palabra suena en la historia por boca de tus profetas y se ha hecho visible y palpable en las acciones que realizan. Ayúdanos por favor a ser profetas tuyos en el entorno que nos coloques y que a pesar de las dificultades y persecuciones, logremos   instaurar tu Reino de amor y  justicia. Amén.


“Siembra esperanza, en medio de las persecuciones, para que los pueblos caminen unidos en busca de ese Amor que todo transforma” 

Domingo 15 de Diciembre de 2019


 “ESTAR CERCA DE LOS NECESITADOS DE AMOR”

La primera y la segunda lectura de hoy, del profeta Isaías y del apóstol Santiago, coinciden en el mensaje: merece la pena esperar, hay que esperar, debemos esperar, porque viene nuestro Dios, él mismo viene en persona, ... Hay que tener paciencia, porque es inminente su llegada, y ya está a la puerta...

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 35,1-6a.10

“Dios viene en persona y os salvará”
El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría. Tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes; decid a los cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará." Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán. Palabra de Dios
REFLEXIÓN
El tono de este tercer domingo de Adviento es de muy grande consuelo y de especial alegría. El Adviento es un ejercicio de esperanza, una mirada hacia el futuro, y en ese sentido, supone el esfuerzo de ver más allá del presente. Ese esfuerzo es necesario porque no nos gusta. Una persona plenamente feliz en su presente no tendría cómo vivir un Adviento. Por eso el Adviento tiene una nota de dolor, una nota que nace de la conciencia de que este momento es incompleto, insatisfactorio, insuficiente. Por todo ello necesitamos palabras de ánimo como las de este domingo.
Y la primera gran nota de alegría en este domingo la da Isaías, el gran profeta del Adviento cristiano. Se resume en la expresión imponente: "Dios viene en persona." Esto se cumplió a la letra en el Nacimiento de Cristo, en su vida cargada de frutos de amor y sobre todo en su Pasión redentora y gloriosa Resurrección. Subrayemos lo que se nos está anunciando, porque no hay otro anuncio igual en otras religiones o filosofías: he aquí a un Dios que, sin necesitarnos, nos busca, y sin ganancia para él ofrece a su Hijo por salvarnos. ¿Tiene el Dalai Lama algo semejante para contarnos? ¿Soñó Marx algo parecido? ¿Mahoma creyó posible algo así?. Sólo el Dios de la vida en su generosidad y amor por nosotros lo hace.
SALMO RESPONSORIAL: 145
R./Ven, Señor, a salvarnos.

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un  canto de alabanza al reinado de Dios en favor de los necesitados.
Jesús proclama el reinado de Dios y lo presenta con sus obras de compasión y de poder.
SEGUNDA LECTURA
SANTIAGO 5,7-10

“Manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca”
Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
 La segunda lectura, del apóstol Santiago, invita a la alegría también en un tono distinto, más discreto, si se quiere. Su frase de hoy es: "mantengan firme el ánimo, porque la venida del Señor está cerca." Y para darle firmeza a nuestro ánimo nos invita a mirar la obra de la lluvia en los campos. Cada gota parece insignificante e incluso un solo aguacero es del todo insuficiente, pero la sucesión de lluvias logra el milagro de la cosecha. Saber valorar las gotas humildes y las lluvias breves; saber confiar en lo que sucede en el secreto de la tierra, más allá de lo que ven nuestros ojos: algo así es el Adviento, algo así es la vida humana misma.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,2-11

¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?
En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?" Jesús les respondió: "Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!"
Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: "¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: "Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti." Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El evangelio de Mateo nos presenta la llamada «prueba mesiánica». Juan el Bautista desde la cárcel manda emisarios para preguntarle a Jesús si es él el esperado o si deben esperar a otro. Jesús no responde con pruebas teológicas, ni con citas bíblicas  o con  dogmas o doctrinas, sino que se remite y remite a los consultantes a los puros hechos, que pueden ser «vistos y oídos»: «los ciegos ven, los inválidos andan, los leprosos quedan limpios... y a los pobres se les anuncia el Evangelio, la Buena Noticia». Estos «hechos», estas buenas noticias, son la prueba de identidad del Mesías. Y  tienen que ser, la prueba de identidad de quienes sigan al Mesías, al Xristós, o sea «cristianos». Sólo si nuestra vida produce esos mismos hechos, sólo si somos «buena noticia para los pobres», sólo entonces estaremos siendo seguidores de aquel Mesías, o sea,  verdaderos «cristianos».
Y planteémonos por otro lado si la vida humana tiene tantas cargas de insatisfacción y por consiguiente tantas razones de búsqueda, y si viene Cristo y se presenta ante nosotros con todo su mensaje de amor y redención, ¿cómo esquivar la pregunta que hace Juan Bautista desde la cárcel? Hacia Cristo Señor se dirigen nuestros ojos y las palabras sencillamente brotan: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?"
Hoy, sobre todo en el mundo llamado "desarrollado," muchos tienen una respuesta equivocada a esa pregunta: "hay que esperar a otro;" o si no: "ni era Cristo ni hay que esperar a nadie." Corrientes como la  Nueva Era y el gnosticismo contemporáneo; lo hacen, así pues, es un hecho que mucha gente ha respondido a la pregunta del Bautista en la dirección opuesta al Evangelio. Y volvemos a reiterar que Cristo no respondió a la pregunta con palabras sino con obras. Las razones de esperanza que envió a Juan Bautista fueron simplemente los hechos que estaban aconteciendo a ojos de todos, nuestra esperanza, y nuestra alegría, no nacen de discursos bien arreglados, sino de experiencias vivas y reales de amor, de gracia y de salvación.

ORACIÓN

Maestro Bueno, agradecemos el nuevo día que tú nos regalas, sabemos que tu eres el centro y el corazón de la historia, que todo viene de ti, pero también que todo en ti, tiene plenitud. En este nuevo día confiados en tu bendición queremos esperar serenamente tu acción redentora en nuestras vidas. Ven a nosotros en este nuevo día y nuevo Adviento y continúa tu obra liberadora en todos nosotros. Amén.    
“Nuestra esperanza y alegría, no nacen de discursos bien arreglados, sino de experiencias vivas y reales de amor, gracia y salvación”

Lunes 16 de Diciembre de 2019

“¿HABLAMOS CON LA AUTORIDAD DE DIOS O CON LA NUESTRA?”

PRIMERA LECTURA
NÚMEROS 24,2-7.15-17A

“Avanza la constelación de Jacob”

En aquellos días, Balaán, tendiendo la vista, divisó a Israel acampado por tribus. El espíritu de Dios vino sobre él, y entonó sus versos: "Oráculo de Balaán, hijo de Beor, oráculo del hombre de ojos perfectos; oráculo del que escucha palabras de Dios, que contempla visiones del Poderoso, en éxtasis, con los ojos abiertos: ¡Qué bellas las tiendas de Jacob y las moradas de Israel! Como vegas dilatadas, como jardines junto al río, como áloes que plantó el Señor o cedros junto a la corriente; el agua fluye de sus cubos, y con el agua se multiplica su simiente. Su rey es más alto que Agag, y su reino descuella."
Y entonó sus versos: "Oráculo de Balaán, hijo de Beor, oráculo del hombre de ojos perfectos; oráculo del que escucha palabras de Dios y conoce los planes del Altísimo, que contempla visiones del Poderoso, en éxtasis, con los ojos abiertos: Lo veo, pero no es ahora, lo contemplo, pero no será pronto: Avanza la constelación de Jacob, y sube el cetro de Israel." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
En la primera lectura el adivino pagano Balaam había sido llamado por el rey de Moab, para que maldijera a Israel en su camino hacia la tierra prometida. Pero Balaam no pudo cumplir su cometido. Cada vez que intentaba maldecir a Israel, el Señor le cambiaba la maldición en una bendición. A la cuarta vez, Balaam pronuncia una declaratoria (oráculo) que habla de un futuro rey que habrá de surgir de Israel. Este oráculo se refiere al rey David quien le da seguridad al reino, al liberarlo de sus enemigos. Pero David es solo un modelo del verdadero Rey que vendrá más adelante. Aunque no se lo cita expresamente en el Nuevo Testamento, el episodio de la adoración de los reyes magos ha sido inspirado en este oráculo de Balam. Jesús es el que establecerá definitivamente el Reino de Dios.
SALMO RESPONSORIAL: 24
R./Señor, instrúyeme en tus sendas.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto a la bondad  y al amor de Dios y petición humilde de orientación y enseñanza. El cristiano sabe que el amor de Dios se hizo presente de manera nueva e inseparable en la persona de Jesús. Él es quien debe guiarlo  y enseñarle la verdad que conduce a la vida.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 21,23-27

“El bautismo de Juan ¿de dónde venía?”
En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: "¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?" Jesús les replicó: "Os voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestáis, os diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?" Ellos se pusieron a deliberar: "Si decimos "del cielo", nos dirá: "¿Por qué no le habéis creído?" Si le decimos "de los hombres", tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta." Y respondieron a Jesús: "No sabemos." Él, por su parte, les dijo: "Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Que fácil se confunde la autoridad del poder humano con la autoridad del servicio amoroso que procede de Dios.  La autoridad que procede del poder humano se funda en el ejercicio de la dominación y la opresión sobre el otro. Es ejercida por la fuerza de la ley o por la fuerza de las armas, del temor y la intimidación. Mientras que la autoridad que procede del servicio y el testimonio está respaldada por la calidad de vida, por la coherencia entre lo que se dice y se hace y, por los valores y principios que se evidencian en el actuar cotidiano. Jesús cuestiona la autoridad que ejercen los escribas y fariseos: “hagan los que ellos dicen pero no lo que ellos hacen” (Mt 23,3). La autoridad de Jesús procede de un amor profundo por la humanidad. Los signos y señales (milagros) que Él realiza ratifican la autenticidad de su palabra y la legitimidad de su acción de parte de Dios, “Pero si las hago, crean en las obras aunque no me crean a mí, así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre” (Jn 10,38). ¿De dónde y cómo procede nuestra autoridad?

ORACIÓN
Padre Dios, renuévanos en tu Espíritu, para saber comprender en los signos del mundo de hoy y en las personas que nos rodean tu presencia y tu acción salvadora. Danos tu autoridad y un corazón sencillo y humilde como el de tu corazón. Amén. 


“La esperanza cristiana brota de la confianza en el plan de Dios, cuyos caminos van más allá de nuestras razones y proyectos”

Martes 17 de Diciembre de 2019

“EL CUMPLIMIENTO DE LA PROMESA SE DA EN UNA HISTORIA CONCRETA”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 49,2.8-10

“No se apartará de Judá el cetro”

En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les dijo: "Reuníos, que os voy a contar lo que os va a suceder en el futuro; agrupaos y escuchadme, hijos de Jacob, oíd a vuestro padre Israel: A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, pondrás la mano sobre la cerviz de tus enemigos, se postrarán ante ti los hijos de tu padre. Judá es un león agazapado, has vuelto de hacer presa, hijo mío; se agacha y se tumba como león o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo? No se apartará de Judá el cetro, ni el bastón de mando de entre sus rodillas, hasta que venga aquel a quien está reservado, y le rindan homenaje los pueblos." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El capítulo 49 del Génesis es un texto muy antiguo donde Jacob pronuncia las últimas palabras referentes a sus hijos. Entre los doce hijos hay uno que tiene la preeminencia; no es el primogénito que era Rubén, sino Judá, el cuarto. Es el heredero de las promesas. Ha vencido a sus enemigos y por eso sus hermanos le rinden pleitesía. Una familia de esa tribu será la escogida para regir a Israel, y dentro de ella una persona. Pero inclusive más allá de David, el texto apunta a un personaje especial: el Mesías. El oráculo de Jacob a su hijo Judá le asegura el liderazgo perpetuo entre las tribus unidas en alianza con Dios y lo  entendemos cumplido en Jesús de Nazaret.
Pero recordemos que, como subraya el evangelio de Mateo, no ha sido la fidelidad generacional lo que ha propiciado su realización, sino la inquebrantable fidelidad de Dios. La fidelidad es una virtud que consiste en mantener los compromisos adquiridos incluso en circunstancias adversas. También hablamos de lealtad a alguien o a algo considerado valioso, e igualmente se habla de congruencia cuando se observa la continuidad entre pasado, presente y futuro. Este valor es uno de los que requieren ser más cultivado en nuestra vida. La fidelidad implica en tomar en cuenta aquello con lo que hemos establecido un vínculo de beneficio mutuo. Precisamos resaltar los beneficios que la fidelidad reporta para el crecimiento personal y colectivo. Y ahora cabe responder, si nuestros liderazgos se apegan al proyecto de Dios para su pueblo, o persiguen intereses individuales y por consiguiente incongruentes. 

SALMO RESPONSORIAL: 71
R/Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
 que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R.

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R.

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es una oración por el Rey de Israel, en la que se idealiza proféticamente su figura como gobernante que implanta la justicia y la paz. El éxito del Rey asegura la prosperidad para todo el pueblo.Ya en el judaísmo este salmo fue interpretado mesiánicamente y lo mismo ha hecho la liturgia cristiana. Cristo es el verdadero rey que establece la justicia y la paz, su Reino es universal.      


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 1,1-17

“Genealogía de Jesucristo, hijo de David”

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amós a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.  Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Durante estos días cobra mayor fuerza y carácter festivo la preparación de la celebración navideña en la mayoría de familias y comunidades cristianas. Litúrgicamente, hoy comienzan a leerse en la celebración eucarística los relatos de infancia, entrelazando las narraciones de Mateo y de Lucas. Hoy corresponde la genealogía de Jesús según Mateo. Nos encontramos con un listado de personajes que Mateo organiza en tres secciones de catorce generaciones cada una. En el Antiguo Testamento el género “listas”, del que forman parte las genealogías, es muy normal para concatenar los relatos de la historia de salvación o para probar la descendencia (real) de una persona. Sin embargo, Mateo coloca en esta genealogía a reyes, profetas, prostitutas, militares, gente santa y no tan santa. Con ello Mateo quiere indicar de una forma didáctica que el evangelio de Jesús es de carácter universal, que está destinado a todos los seres humanos de todos los tiempos, y que la salvación es para todos sin ningún tipo de distinción. Es la universalidad y la integridad del mensaje liberador de Jesús. Así, todos los seres humanos se sienten incluidos en la propuesta del Reino de Dios. – Todos somos invitados de manera especial a participar en este acontecimiento salvador.

ORACIÓN
Señor, sabemos que muchas veces no nos comportamos a la altura de nuestra dignidad, como hijos(as) tuyos(as), con frecuencia nos  apartamos  de ti, pero hoy aún así, tu quieres que seamos parte de tu proyecto familiar y comunitario;  ayúdanos Señor, necesitamos hoy de ti, regálanos tu Espíritu, danos tu sabiduría para ser honestos contigo, con nosotros mismos y con los demás. Amén.

“Lo que Dios dijo ayer, lo sostiene hoy, y mañana dirá lo mismo”