viernes, 1 de julio de 2016

Lunes 18 de Julio de 2016


“JESÚS, SIGNO POR EXCELENCIA DEL AMOR Y LA MISERICORDIA DE DIOS ”

PRIMERA LECTURA
MIQUEAS 6, 1-4. 6-8

“Te han explicado, hombre, lo que Dios desea de ti”

Escuchad lo que dice el Señor: "Levántate y llama a juicio a los montes, que escuchen los collados tu voz."
Escuchad, montes, el juicio del Señor; atended, cimientos de la tierra: El Señor entabla juicio con su pueblo y pleitea con Israel: "Pueblo mío, ¿qué te hice o en qué te molesté? Respóndeme. Te saqué de Egipto, de la esclavitud te redimí, y envié por delante a Moisés, Aarón y María." "¿Con qué me acercaré al Señor, me inclinaré ante el Dios de las alturas? ¿Me acercaré con holocaustos, con novillos de un año? ¿Se complacerá el Señor en un millar de carneros, o en diez mil arroyos de grasa? ¿Le daré un primogénito para expiar mi culpa; el fruto de mi vientre, para expiar mi pecado?" "Te han explicado, hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente, que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andas humilde con tu Dios." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Una vez que uno empieza a caminar, quizá con paso vacilante, por los caminos del Señor no tardan en aparecer preguntas que pueden ser difíciles de contestar y que terminan resumiéndose en una sola: ¿qué es lo que Dios quiere? ¿Cuál es su voluntad?
 En efecto, la vida de pecado se caracteriza por una consigna: "voy a hacer mi deseo, haré lo que me venga en gana." Es lógico entonces que, cuando nos acercamos al Señor y su gracia nos transforma, empezamos a preguntarnos no por nuestros gustos, sino por los de Dios, y no por nuestra voluntad, sino por la suya.  Aunque no hay recetas para hallar la voluntad divina, sí hay en la Escritura un buen número de claves que nos ayudan especialmente a disponer el corazón para acoger el querer de Dios. Una de esas claves está en la primera lectura de hoy, que es como un precioso resumen de la Ley de Moisés: "practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios."
Justicia, misericordia y humildad son el regalo que nos da Miqueas, el profeta de Dios. O mejor: son el regalo del amor de Dios que quiere sintonizar nuestro corazón con el suyo y darnos vida abundante.

SALMO RESPONSORIAL: 49
R. / Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

"Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio.
"Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. R.

"No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños." R.

"¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?" R.

"Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias,
ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
La parte central de este Salmo está constituida por la acusación que Dios dirige a su Pueblo, para reprocharle su infidelidad a la Alianza. El reproche está precedido por la descripción de la aparición de Dios, en la que se manifiesta como acusador y como Juez. El motivo de la acusación es la infidelidad de Israel a las exigencias morales de la Alianza, no compensada por la observación de prácticas culturales puramente exteriores. La advertencia final es no obstinarse en el mal camino, y una promesa de salvación para los fieles.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 12, 38-42

“Cuando juzguen a esta generación, la reina del sur se levantará”

En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver un signo tuyo." Él les contestó: -Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el de Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.
Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón."  Palabra del Señor.

 REFLEXIÓN
Existe una gran tentación entre las personas creyentes: esperar señales del cielo o signos especiales que confirmen alguna iniciativa o canonicen alguna determinada práctica. Y esta tentación era fuerte entre los jefes institucionales y los miembros de las corporaciones religiosas como los fariseos, los letrados e, incluso, los sacerdotes del Templo de Jerusalén. Pero, a pesar de las exigencias de estos personajes, Jesús no cae en la tentación de legitimar su propia persona y misión mediante estos signos que no convenían a la fe de los creyentes, sino a los prejuicios de sus adversarios. Jesús responde a estas excesivas y superficiales exigencias con un ejemplo de la Escritura en el que una princesa pagana responde mejor al talento de Salomón para gobernar que los propios súbditos del famoso rey. Nuestra cultura contemporánea también se siente tentada en la búsqueda de señales celestiales que confirmen sus peores temores por ejemplo respecto a catástrofes demográficas, ambientales o cósmicas. Como cristianos tenemos que tener la valentía de Jesús para afrontar los retos de cada día con la sabiduría que nos brinda la Palabra de Dios y creerle al Señor plenamente sin esperar signos y señales.

 ORACIÓN
Amado Señor, haznos sencillos de corazón, que no nos creamos superiores por el hecho de ser tus seguidores, sino que por el contrario, que sintiéndonos necesitados de ti logremos realizar tu obra con la certeza que nos has liberado y que esperas de nosotros actitudes y hechos de verdaderos(as) discípulos(as) y servidores(as) tuyos.   Amén.


“Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado”

Martes 19 de Julio de 2016


“EL CAMINO ADECUADO PARA SER HERMANOS Y HERMANAS”

PRIMERA LECTURA
MIQUEAS 7, 14-15. 18-20

“Arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos”

Señor, pastorea a tu pueblo con el cayado, a las ovejas de tu heredad, a las que habitan apartadas en la maleza, Pastarán en Basán y Galaad, como en tiempos antiguos; como cuando saliste de Egipto y te mostraba mis prodigios. ¿Qué Dios como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad? No mantendrá por siempre la ira, pues se complace en la misericordia. Volverá a compadecerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos. Serás fiel a Jacob, piadoso con Abrahán, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos. Palabra de Dios

REFLEXIÓN
La primera lectura de hoy nos ofrece en tono de súplica los dos grandes temas del Antiguo Testamento: la fidelidad y la misericordia. Son las dos notas características del Dios que se reveló a nuestros padres: es fiel y es compasivo. Porque es fiel, no rompe su alianza, sino que la cumple; porque es compasivo, permanece a favor de su pueblo, aunque el pueblo mismo no haya sido fiel. Es decir: es fiel pero sabe comprender, acoger y restaurar a los que no lo son. Miqueas ruega a Dios apoyándose en esos dos baluartes, que sabe que son firmes e inconmovibles. Por eso presenta al pueblo como ovejas descarriadas, y en ese sentido culpables, pero que ahora sufren "en medio de la maleza." La culpa se vuelve daño. El culpable, que por serlo merece castigo, en parte ha recibido ya ese castigo en el daño que se ha causado y se sigue causando. Por eso la intercesión de Miqueas casi se limita a presentar el estado lamentable de los culpables, para apelar de este modo a la piedad de Dios. En esto hay una enseñanza para nosotros. A veces concentramos nuestro aborrecimiento en los que obran mal sin tener en cuenta el daño que ellos mismo padecen. Este hecho nos hace amigos de la justicia pero distantes de la misericordia, con lo cual, en últimas, estamos apartándonos del modo de obrar de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 84
R./ Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Señor, has sido bueno con tu tierra,
has restaurado la suerte de Jacob,
has perdonado la culpa de tu pueblo,
has sepultado todos sus pecados,
has reprimido tu cólera,
has frenado el incendio de tu ira. R.

Restáuranos, Dios salvador nuestro;
cesa en tu rencor contra nosotros.
¿Vas a estar siempre enojado,
o a prolongar tu ira de edad en edad? R.

¿No vas a devolvernos la vida,
para que tu pueblo se alegre contigo?
Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
En esta oración se refleja la situación espiritual de los que ya han pasado la prueba del exilio en Babilonia. La repatriación de los cautivos “ha cambiado la suerte” de Israel (v. 2) y es una prueba del amor del Señor hacia su Pueblo. Pero los vaticinios proféticos (Is. 60. 2) no se han cumplido plenamente, y la reconstrucción nacional se realiza en medio de las más duras penalidades. Por eso la comunidad suplica al Señor que manifieste su misericordia y le conceda la salvación (v. 8), es decir, que lleve a su pleno cumplimiento la obra comenzada. La última parte del Salmo (vs. 9-14) es un oráculo profético, que contiene la respuesta divina a la súplica del Pueblo y anuncia la definitiva restauración de Israel, en una era de justicia y prosperidad.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 12, 46-50

“Señalando con la mano a los discípulos, dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos"

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablan con él. Uno se lo avisó: Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo." Pero él contestó al que le avisaba: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre." Palabra del Señor
REFLEXIÓN
El evangelio nos permite reconocer el rostro de nuestra verdadera familia. Jesús define a sus discípulos como familia de él y de Dios. No pretende negar los vínculos biológicos, sino afirmar la primacía de los vínculos libremente elegidos en la comunidad del reino que acoge con cuidado, en equidad y diferencia a todos sus miembros. Somos una familia de discípulos de Jesús presentes en el mundo, en nuestra casa, en la escuela, la universidad, en diversos trabajos, oficios o profesiones, para hacer que acontezca, con testimonio de vida y con la palabra acogedora, el evangelio de justicia, a los más pequeños, los empobrecidos, marginados, explotados, desplazados, perseguidos, asesinados y desaparecidos. Esta condición de miembros de la familia de Dios es la que nos ha de mover a buscar siempre y por encima de todo: la paz, la solidaridad, la hospitalidad, la generosidad, el respeto, la compasión y la reconciliación en una humanidad rota e infligida por la guerra, las discriminaciones y las fronteras excluyentes. ¿Me siento parte de la familia de Jesús?.
  
ORACIÓN
Maestro Bueno, permite que nuestro corazón una vez alimentado por tu Palabra, hoy se convierta en una morada para ti, que aprendamos a tener confianza siempre  en tu poder , a estar abiertos siempre a tu misericordia, sabiendo que nada es imposible para ti. Queremos hacernos tus discípulos cumpliendo en ti la voluntad del Padre del Cielo. Amén

“Abramos el corazón a la presencia de Dios y cumplamos su voluntad” 

Miércoles 20 de Julio de 2016


“SER TERRENO BUENO PARA PRODUCIR ABUNDANTE FRUTO”

PRIMERA LECTURA
JEREMÍAS 1, 1. 4-10

“Te nombré profeta de los gentiles”
Palabras de Jeremías, hijo de Helcías, de los sacerdotes residentes en Anatot, territorio de Benjamín. Recibí esta palabra del Señor: "Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te nombré profeta de los gentiles."  Yo repuse: "¡Ay, Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho." El Señor me contestó: "No digas: "Soy un muchacho", que adonde yo te envíe, irás, y lo que yo te mande, lo dirás. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte." Oráculo del Señor.  El Señor extendió la mano y me tocó la boca; y me dijo: "Mira: yo pongo mis palabras en tu boca, hoy te establezco sobre pueblos y reyes, para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para edificar y plantar." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Es notable, en la primera lectura de hoy, cuánto puede brindarnos un texto tan breve. Destaquemos: Jeremías, que es sólo un "niño" o un "muchacho" y que es llamado desde su condición de inferioridad para ser revestido de la autoridad que viene de lo alto. ¿A quiénes elige Dios? ¿Esperamos que sea siempre a los más maduros, capacitados, poderosos o bien informados?  Y vemos también que es la  victoria sobre el miedo. Un valiente, se ha dicho, no es el que no siente temor, sino el que se sobrepone al temor. Las palabras del Señor a Jeremías muestran la fragilidad del profeta y a la vez la fortaleza de Aquel que al llamarle, le sostiene, y al encomendarle una misión lo capacita para realizarla. Finalmente, el oficio del profeta, en cuanto tal. Dios le dice: "pongo mis palabras en tu boca." De lo que se trata es en cierto modo de un "morir," porque ya no es buscar lo que uno quiere ni exponer lo que a uno le gustaría. Entregando su vida a Dios, de Dios recibe el profeta una nueva vida, con nuevo vigor y nuevas metas.
SALMO RESPONSORIAL: 70
R. / Mi boca contará tu salvación, Señor.

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo derrotado para siempre;
tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
inclina a mí tu oído, y sálvame. R.

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
 porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R.

Mi boca contará tu auxilio,
y todo el día tu salvación.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
El salmista apela a su larga experiencia de anciano para expresar, en medio de la aflicción, su confianza inalterable en la ayuda del Señor. Él quiere dejar un testimonio de la gracia de Dios a las generaciones venideras. Mezcla la petición con la acción de gracias. La iglesia en su oración también recurre a la memoria del pasado, expresa en el presente su fe y su confianza, y apoyada en la esperanza tiene la mirada hacia la consumación definitiva del Reino de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13, 1-9

“Cayó en tierra buena y dio grano”

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó de seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga." Palabra del Señor.

REFLEXION
Mateo inicia otro de los cinco discursos del nuevo Pentateuco, del nuevo Moisés que es Jesús. Como en el sermón de la montaña también aquí Jesús se sienta, pero esta vez a la orilla del lago. Se sienta como un maestro experto en la asignatura del Reino. Con las Parábolas Jesús quiere comunicar su experiencia más profunda de cómo Dios actúa en la Historia. Con esta primera parábola nos dice que Dios siembra el Reino con una generosidad excesiva, regando la palabra, en terrenos a veces imposibles para producir frutos. Jesús mismo explicará más tarde el sentido de esta parábola. La gente de Galilea, campesinos de tierras áridas y de caminos polvorientos entendían la comparación. Pero Jesús les dejaba pensando, buscando, sobre el sentido de la parábola. Como diciendo, ahora les toca a ustedes buscar, escudriñar el sentido. La parábola no es una doctrina para aprender de memoria, es una provocación para buscar cómo Dios interviene en la Historia y cómo nosotros gente del Reino tenemos que actuar en la cotidianidad sembrando las semillas del Reino. La Palabra está siempre lista, lo que hay que preparar diariamente es el terreno para recibirla. ¿Es nuestra vida cristiana tierra pedregosa o fértil?
  
ORACIÓN
Si Amado Dios, nos sentimos personas conocidas, llamadas y consagradas por ti, porque nos envías a anunciar la Buena Noticia, por eso te pedimos que nos ayudes a dar el fruto correspondiente a tan maravilloso encargo, pues ante este mundo tan fuera de tono de tu Reino a veces nos sentimos desfallecer. Pero te damos gracias porque tenemos la certeza que  siempre estas caminando a nuestro lado para tomarnos de la mano y seguir en la misión.  Amén.


“Una vida ejemplar es el mejor producto que ofrecemos a nuestros semejantes ”

Jueves 21 de Julio de 2016


“EN BUSCA DE UNA MAYOR FAMILIARIDAD CON DIOS”

PRIMERA LECTURA
JEREMÍAS 2, 1-3. 7-8. 12-13

“Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron aljibes agrietados”

Recibí esta palabra del Señor: "Ve y grita a los oídos de Jerusalén: "Así dice el Señor:
Recuerdo tu cariño de joven, tu amor de novia, cuando me seguías por el desierto, por tierra yerma. Israel era sagrada para el Señor, primicia de su cosecha: quien se atrevía a comer de ella lo pagaba, la desgracia caía sobre él -oráculo del Señor-. Yo os conduje a un país de huertos, para que comieseis sus buenos frutos; pero entrasteis y profanasteis mi tierra, hicisteis abominable mi heredad. Los sacerdotes no preguntaban: '¿Dónde está el Señor?', los doctores de la ley no me reconocían, los pastores se rebelaron contra mí, los profetas profetizaban por Baal, siguiendo dioses que de nada sirven.  Espantaos, cielos, de ello, horrorizaos y pasmaos -oráculo del Señor-.
Porque dos maldades ha cometido mi pueblo: Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron aljibes, aljibes agrietados, que no retienen el agua." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El texto de la primera lectura nos trae uno de los pasajes más hermosos del libro de Jeremías. Se trata de un recuento de la historia de la salvación desde una visión muy particular que hace el profeta, que organiza esta historia, como un acto de amor de Dios por su pueblo. Sin embargo, hay una constante: el pueblo abandona su Dios y se va tras de los ídolos. El último de los ídolos es más peligroso todavía: la falsa esperanza. Los falsos profetas con los que Jeremías debía luchar estaban llenando al pueblo de expectativas erróneas que nadad tendrían que ver con la voluntad de Dios; pero esos discursos casi siempre caen en buena tierra, porque la gente prefiere escuchar que le endulcen el oído con engaños facilistas que aceptar las verdades que trae el profeta que incomodan. Consecuencia de esto, el pueblo ha perdido a sus pastores y su misión u orientación hacia Dios.       


SALMO RESPONSORIAL: 35
R. / En ti, Señor, está la fuente viva.

Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso. R.

¡Qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias. R.

Porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUEMONOS A SU CONTEXTO
En este Salmo se contrapone vívidamente la maldad del impío a la bondad de Dios. Los versículos iniciales (2-5) presentan al impío como inspirado por una fuerza interior  -el Pecado- que lo induce a la rebelión contra Dios y a la práctica del mal. La segunda parte (vs. 6-l0) describe  la Providencia universal de Dios, el dador de toda vida, que colma de felicidad a sus fieles. El Salmo concluye con una súplica (vs. 11-12), en la que el salmista pide la protección divina para sí y para todos los fieles, y anuncia la destrucción de los malvados (v. 13).
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13, 10-17

“A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no”

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: Por qué les hablas en parábolas?" Él les contestó: A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: "Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo les cure." ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron."  Palabra del Señor

REFLEXIÓN
Los discípulos le preguntan a Jesús, ¿por qué escogió ese modo de hablar del Reino? Jesús responde que ellos como discípulos viven en comunidad y les es más fácil conocer los secretos del Reino. El discípulo vive con El en la intimidad del compartir la vida y así van conociendo la identidad del Mesías Jesús y de su Buena Noticia. Los otros, sobre todo las autoridades religiosas, que tienen una idea equivocada del Mesías, son oyentes de las parábolas. En las parábolas la gente pobre entiende las comparaciones de la cotidianidad, de la experiencia, de lo pequeño de cada día. Semillas, levaduras, sal, comidas, campos, tesoros escondidos, redes, pescas. Jesús les va a decir que en esas cosas de la vida está el dinamismo más precioso de la historia, el dinamismo del reinado de Dios. Para las autoridades religiosas, es incomprensible que el Reino de Dios pueda compararse y explicarse desde lo cotidiano. Miran pero no ven, oyen pero no escuchan. Las parábolas los deja más ciegos. Son insoportables para su conciencia religiosa. De alguna manera los deja más convencidos de sus ideologías. Sin embargo los pobres abren el corazón a las parábolas y se alegran de que Dios esté actuando así. 

ORACIÓN
Señor, perdón si hemos endurecido el corazón ante tu presencia y acción amorosa para con nosotros. Ayúdanos con el poder de tu Espíritu a esforzarnos para tenerte en verdad como centro de nuestra vida, para comprender y asimilar tu Palabra.  Gracias por ser nuestro gran Padre-Madre, amigo confidente, protector y formador. Amén.


“Todo lo que se necesita para un nuevo universo es una nueva mentalidad”

Viernes 22 de Julio de 2016


AHORA SOLO CABE LA ALEGRÍA Y EL COMPROMISO MISIONERO”

PRIMERA LECTURA
CANTAR DE LOS CANTARES 3, 1-4

“Encontré el amor de mi alma”

Así dice la esposa: “En mi cama, por la noche, buscaba el amor de mi lama: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando el amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: “¿Visteis al amor de mi alma?”. Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El Cantar de los Cantares es una obra poética del Israel del Antiguo Testamento. Este libro  es una colección de cantos de amor en el que el pueblo canta la plenitud de la unión personal que  desde un centro, ilumina y transfigura el mundo, elevándolo a su razón de ser: el amor. El amor no se agota en sí mismo, sino que se abre para el descubrimiento, el amor es grande e invencible porque es fuego que viene de Dios, y viene de Dios, porque “Dios es Amor”. El amor que plantea Cantar de los Cantares quiere manifestarnos la encarnación más alta del amor de Dios, ese amor hecho hombre se llama Jesucristo. Para llegar a entender a Dios como amor es de vital importancia amar plenamente a la humanidad. Cuando somos capaces de afirmar el amor humano, es posible descubrir en él la revelación de Dios que es amor.


SALMO RESPONSORIAL: 62
R. / Mi alma está sedienta de ti, mi Dios

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo ,
 mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
 como tierra reseca, agostada, sin agua. R.

¡Como te contemplaba en el santuario
Viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
Y mis labios te alabarán jubilosos. R.

Porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Un profundo anhelo de Dios  -bellamente expresado con la imagen de la tierra sedienta (v. 2)- es el sentimiento que domina todo este Salmo. Su autor podría ser un levita desterrado, que recuerda el tiempo en que vivía junto al Santuario, gozando de la intimidad con el Señor. En el silencio de la noche rememora aquellas horas felices, y ese recuerdo le sirve de consuelo (vs. 7-9). El versículo final indica que el salmista identifica su propia suerte con la de todo su Pueblo, representado en la persona del rey.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 20,1.11-18

“Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro."" María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto."Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La Iglesia recuerda hoy con especial cariño a María Magdalena: apóstol de los apóstoles y con ella celebra la presencia de las mujeres en el Movimiento de Jesús. Presencia desde los inicios de la Iglesia que sigue cuestionando nuestro modelo patriarcal. María Magdalena sigue un itinerario espiritual en búsqueda de Jesús hasta encontrarlo y convertirse al discipulado. No se rinde ante la evidencia de la muerte y del sepulcro de su amado Jesús. Viaja con él desde la Galilea campesina a la ciudad. Le acompaña en su pasión con otras mujeres. Ni la muerte, ni el sepulcro le rompe su itinerario de fe. No se rinde ante hechos evidentes. Su amor intuye más cosas. Imposible que este Jesús termine así. Esa es la música que suena en su corazón. Lo busca como a un Jesús del pasado. Ahora es un Viviente con una vida nueva. No lo reconoce en el jardinero como los discípulos de Emaús en el peregrino. María Magdalena lo reconoce por la manera como Jesús pronuncia su nombre: ¡María! con aquel acento de amor a su discípula amada. Allí descubre en la música de su voz, en el acento amoroso de su Amado Maestro que Él está vivo. Allí nace su vocación de ser la primera testigo de la resurrección. 

ORACIÓN
¡Ay Señor Jesús!, hoy también nos confrontas y con un tema bien importante que nos lanza a estos interrogantes: Somos el resultado de habernos encontrado personalmente contigo, con tu amor de Hijos de Dios?, nos interesamos de verdad, por los sufrimientos y necesidades de nuestro prójimo? Gracias, por enseñarnos como te interesas por los demás y como tratas de manera tan especial a la mujer y la envías a evangelizar. Amén.


“Dad gracias al Señor por la facultad que te da de amar, de sentir ternura, dolor y piedad por tus semejantes”

Sábado 23 de Julio de 2016


“CULTIVAR LA BUENA SEMILLA Y COMBATIR LA CIZAÑA”

PRIMERA LECTURA
JEREMÍAS 7, 1-11

“¿Creéis que es una cueva de bandidos el templo que lleva mi nombre? ”

Palabra del Señor que recibió Jeremías: "Ponte a la puerta del templo, y grita allí esta palabra: "¡Escucha, Judá, la palabra del Señor, los que entráis por esas puertas para adorar al Señor! Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, y habitaré con vosotros en este lugar. No os creáis seguros con palabras engañosas, repitiendo: 'Es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor.' Si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones, si juzgáis rectamente entre un hombre y su prójimo, si no explotáis al forastero, al huérfano y a la viuda, si no derramáis sangre inocente en este lugar, si no seguís a dioses extranjeros, para vuestro mal, entonces habitaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres, desde hace tanto tiempo y para siempre. Mirad: Vosotros os fiáis de palabras engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y desconocidos, y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y os decís: 'Estamos salvos', para seguir cometiendo esas abominaciones? ¿Creéis que es una cueva de bandidos este templo que lleva mi nombre? Atención, que yo lo he visto."" Oráculo del Señor. Palabra de Dios
REFLEXIÓN
En esta primera lectura, Jeremías el profeta, nos invita a reflexionar sobre una temática fundamental para la vida del pueblo: la justicia social y el culto. Para los hombres y mujeres es más fácil ofrecer un sacrificio que vivir como Dios quiere. Es más fácil vivir y peregrinar con las normas de adentro del templo, que vivir por fuera en la vida según la voluntad de Dios. Sin embargo, ningún sacrificio es agradable a Dios si no tiene una vida que lo sustente; por lo contrario muchos de los sacrificios ofenden a Dios. Por eso, el profeta se pone en un lugar estratégico para gritarle al pueblo lo que Dios le está diciendo: en las puertas mismas del templo.
Por ahí deben pasar todos, seguramente pensando que la ofrenda del sacrificio les dará la bendición de Dios, sin embargo, esa bendición no pertenece a quienes ofrecen holocaustos, sino a quienes viven según su voluntad; a quienes asumen su plan de vida (que es amor, misericordia, justicia y solidaridad con el más necesitado y débil). La fórmula “cueva de bandidos” que luego y más adelante utilizará Jesús, hay que saberla entender. A veces, el templo con su liturgia e hipocresía cuando no está acompañado del amor y de la misericordia se ha convertido en una cueva de bandidos, porque quien vive mal en su relación con el otro no puede refugiarse allí esperando recibir una bendición de Dios.
 Recordemos que el gran signo de ofrenda en el templo es primero reconciliarme con mi hermano, para que sea aceptada mi ofrenda. La invitación es a vivir una vida de fe  celebrativa en comunidad cuyo gran signo sea siempre la justicia y la misericordia; “culto, alabanza y justicia”, este sería el verdadero avivamiento, signo de la verdadera reconciliación y arrepentimiento o sea de compromiso social.

SALMO RESPONSORIAL : 83
R./¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
y la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza;
caminan de baluarte en baluarte. R.

Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Canto puesto en boca de los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén y expresan la alegría del encuentro con el Señor. El templo definitivo donde Dios se hace presente ente los seres humanos es Cristo y la nueva Jerusalén es la Iglesia. Dios invita a todos los pueblos a dirigirse a ella.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 13, 24-30
“Dejadlos crecer juntos hasta la siega”
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.” Palabra del Señor
REFLEXIÓN
En el Evangelio, la comunidad de Mateo nos presenta la parábola del trigo y la cizaña. Al decir “Otra Parábola” el evangelista la pone en conexión con la del sembrador. Pero así como ésta no trataba directamente del Reino, sino de las actitudes del hombre ante el mensaje del Reino, y en esta, es decir de la Cizaña, en cambio, trata directamente del reinado de Dios. La presencia de malas yerbas en un campo es cosa normal. La vida está llena de trigo y de cizaña. Mi vida, tu vida, nuestras familias, nuestras comunidades, nuestra sociedad, la historia entera está llena de trigo y de cizaña. La parábola nos enseña y nos invita a convivir con las semillas malas (cizaña) sin pretender arrancarlas, sin exclusivos fundamentalistas, ni exclusiones discriminatorias. La tentación de los discípulos y discípulas y la nuestra siempre es arrancar las malas yerbas de la historia. Este método ha causado grandes sufrimientos a la humanidad y sigue causándolos. Todos los egoísmos, sectarismos y exclusivismos, las guerras religiosas, económicas y políticas que buscan imponer modelos dominantes y eliminar lo diferente, son el pan cotidiano de la historia. En la comunidad de mujeres y de hombres del Reino de Jesús debe ser siempre diferente. Los que hemos optado por la semilla del Reino debemos sembrarla en los campos de la vida, en las realidades cotidianas, en las pequeñas comunidades cristianas, pero tenemos que saber convivir con la diferencia, con lo que la parábola llama el enemigo que siembra la cizaña. Hay que estar atentos al tentador que divide, el que causa dolor. El que hace tropezar y confundir está también atento para sembrar semillas falsas. Si no lo hacemos recogeremos al final frutos amargos. Pero solamente al final en la cosecha se separan definitivamente las dos semillas. Hay valdría la pena preguntarnos: ¿En nuestra vida cristiana, que hemos sembrado más, trigo o cizaña?

ORACIÓN
Gracias precioso Dios por todas aquellas personas que a lo largo de la historia han ejercido un trabajo desde su vida, para ser justos y hacedores de justicia verdadera. Gracias, porque aún sin merecerlo, te has fijado en nosotros(as) para que reconciliándonos contigo y haciéndote nuestro constante acompañante nos reveles la grandeza del verdadero amor y la manera de transmitirlo. Amén.


El más elevado tipo de persona es la que obra antes de hablar y profesa lo que practica”

Domingo 24 de Julio de 2016


“ORAR COMO JESÚS NOS ENSEÑA”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 18, 20-32

“No se enfade mi Señor, si sigo hablando”
En aquellos días, el Señor dijo: "La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave; voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la acusación; y si no, lo sabré." Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios: "¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocentes en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti hacer tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?" El Señor contestó: "Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos." Abrahán respondió: "Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?" Respondió el Señor: "No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco."Abrahán insistió: "Quizá no se encuentren más que cuarenta." Le respondió: "En atención a los cuarenta, no lo haré." Abrahán siguió: "Que no se enfade mi Señor, si sigo hablando. ¿Y si se encuentran treinta?" Él respondió: "No lo haré, si encuentro allí treinta."  Insistió Abrahán: "Me he atrevido a hablar a mi Señor. ¿Y si se encuentran sólo veinte?" Respondió el Señor: "En atención a los veinte, no la destruiré." Abrahán continuo: "Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?" Contestó el Señor: "En atención a los diez, no la destruiré." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Como suele suceder los domingos, hay un tema común entre la primera lectura y el evangelio, en este caso, el tema común es la oración y cuánto puede lograrse a través de ella. La primera lectura, nos muestra a Abraham, padre de la fe y antepasado de Israel, como gran intercesor ante  los habitantes de estas ciudades de Sodoma y Gomorra.  Abraham intercede a favor de los que, siendo inocentes, se hallan en medio de un pueblo corrupto y vil. Las ciudades de Sodoma y Gomorra han amontonado su propia destrucción, pero Abraham no quiere que en la catástrofe que habrá de llegar perezcan juntos los culpables con los honrados. Por eso ruega, apelando a la justicia de Dios, de un modo humilde pero persistente. De su ejemplo aprendemos esas dos cualidades que son muy propias de la oración cristiana: humildad y perseverancia.
Abraham nos muestra una actitud a imitar: apertura y ayuda a los demás. La negociación entre el intercesor y Dios, recuerda el estilo oriental (y muy latinoamericano, también) del regatear. Lo que se busca es acentuar la insistencia intercesora de Abraham y la magnitud del pecado de Sodoma y Gomorra. El texto es el mejor ejemplo de oración como diálogo audaz y comprometido con Dios, en el que vemos a Abraham hablar con el Señor y tratar de convencerlo a partir de su bondad y justicia, pero, al parecer, abusando de su confianza. El estilo y modo de proceder es, obvio, de una mentalidad semítica: poner en juego el honor de Dios, su reputación de justicia pero que muestran la confianza en Dios y la proximidad de los hombres a Él.
SALMO RESPONSORIAL: 137
R./ Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
 me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
 acreciste el valor en mi alma. R.

El Señor es sublime,
se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
 Cuando camino entre peligros,
me conservas la vida;
extiendes tu brazo contra la ira de mi enemigo. R.

Y tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este Salmo es un canto de acción de gracias a Dios y expresión de confianza en la protección divina. La invitación es a tener la certeza a que sabiéndose amados por Él aunque haya muchas dificultades, El escucha y da la valentía para salir adelante, porque somos hechura de sus manos. Esa acción de gracias es universal; el mundo entero debe expresarle gratitud
SEGUNDA LECTURA
COLOSENSES 2, 12-14
“Os dio vida en Cristo, perdonándoos todos los pecados”
Hermanos: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
A partir de este texto los cristianos consideraban la pila bautismal como un sepulcro en el que somos sepultados con Cristo; por otra parte, es también como la madre que engendra a la vida; de ahí, el expresivo ritual de la inmersión. Pero el ritual que representa esta muerte y esta resurrección sólo tiene eficacia si corresponde a la fe en Dios que resucitó a Cristo de entre los muertos. Esta expresa, pues, la vinculación entre bautismo y fe. La introducción al misterio de Cristo acontece en el bautismo, pero se funda en la fe. Haber resucitado significa en realidad vivir en Cristo, como consecuencia de haber obtenido el perdón de los pecados como resultado de la muerte del Señor. Siendo coherente, Pablo dice que “el perdón del pecado es liberación de la ley y  porque existe una correspondencia entre Ley, muerte y pecado ( Rom 7,7-9). La mejor expresión paulina al respecto se encuentra aquí como imagen. La Ley ha sido clavada en la cruz.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11, 1-13

“Pedid y se os dará”
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos."Él les dijo: "Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." Y les dijo: "Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La oración forma parte de la vida del pueblo judío. Los piadosos volvían su espíritu a Dios varias veces al día. Jesús aprende, desde el pueblo y su tradición a orar. Como buen judío, aprendió a hacerlo en la familia y en la sinagoga. En su ministerio, su oración adquiere una particularidad: su acercamiento a Dios, “su Abbá”. Lucas lo describe en oración varias ocasiones (3,21; 5,16; 6,12; 9,29). Lucas  muestra la transmisión más fiel de la oración con el Padrenuestro: PADRE, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: o sea que Dios sea conocido, dado a conocer, alabado, amado, bendecido, glorificado y agradecido por todas las personas del mundo. Que el nombre del Señor, o sea el mismo Dios, reciba estimación, amor veneración, y piadosa adoración por todos y cada vez más. VENGA TU REINO: es una oración misionera. Lo que buscan los misioneros es hacer que Dios reine en las personas de las tierras en que ellos están evangelizando desde sus culturas y costumbres. Que venga su Reino. Si primero buscamos el Reino de Dios, todo lo demás vendrá por añadidura. Es un deseo de que Dios reine en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro hogar, en la sociedad, en la nación y en el mundo entero. Y en cuantas naciones y personas todavía no reina! DANOS EL PAN DE CADA DÍA. Pedimos para cada día el pan, sin afanarnos por el futuro, porque Dios estará también en el futuro y El proveerá. Como el Maná del desierto, el pan de cada día es un don maravilloso de la bondad del Señor. Con esta petición del pan diario le estamos queriendo pedir que nos libre de tantas dificultades económicas, desempleo, inundaciones y sequía,  violencia, desplazamiento, injusticia social,  desprotección para la madre, niño, anciano, viuda abandonados.   Todos los días lo necesitamos, necesitamos de su pan,  por eso tenemos que pedirlo todos los días. PERDONANOS NUESTROS PECADOS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. San Agustín enseña que a algunos no les escucha Dios la oración que le hacen, porque antes no han perdonado a los que los han ofendido, o no le han pedido perdón al Señor por sus pecados. Sin pedirle excusas por los disgustos que le hemos proporcionado, ¿cómo queremos que nos conceda las gracias que le estamos suplicando?. Dios pone una condición para perdonarnos: no podemos obtener perdón del cielo, si no perdonamos en la tierra. El día del Juicio no tendrás disculpas: te juzgarán como hayas juzgado. Te condenarán si no quisiste perdonar a los demás, y te absolverán si supiste perdonar siempre.: El Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan. ÉL LES DARÁ EL ESPÍRITU SANTO. El objetivo final y el contenido de la oración cristiana es llegar a recibir el Espíritu que es capaz de renovar la faz de la tierra, incluidos nosotros. El Espíritu Santo es la fuerza que viene de lo alto con poder avasallador y aleja los vicios y nos trae muchos buenos pensamientos y deseos. El Espíritu Santo quiere ser nuestro Huésped, y es enviado por el Padre Celestial si se lo pedimos con fe y perseverancia. El Espíritu Santo es el que nos hace comprender la Palabra.  El Espíritu Santo cuando viene nos ofrece: orar mejor, arrepentirnos de nuestros pecados y tener deseo de dedicarnos a agradar a Dios.

ORACIÓN
Padre Bondadoso, te damos gracias, te alabamos y te bendecimos por esta nueva semana. Por la acción de tu Espíritu a través de la poderosa  Palabra que hoy nos regalas, permítenos tener voluntad y esfuerzo para lograr que tu Reino venga a  nuestra vida y a los nuestros, concédenos todo lo que tú sabes que necesitamos, para ser hijos agradecidos, creyentes convencidos y discípulos fieles de tu Hijo Jesús, que siempre estemos atentos a la escucha de tu Palabra y tocando a tu corazón a través de la oración para ser bendecidos y transformados compartiendo siempre en solidaridad con los más necesitados. Amén.

Seamos sensibles ante las necesidades de nuestros semejantes y dispongámonos a interceder por ellos en oración y en acción”