martes, 1 de marzo de 2016

Martes 08 de Marzo de 2016


“LEVÁNTATE  Y CAMINA”

PRIMERA LECTURA
EZEQUIEL 47,1-9.12

“Vi que manaba agua del lado derecho del templo, y habrá vida dondequiera que llegue la corriente”

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante -el templo miraba a levante-. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho. El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia levante. Midió mil codos y me hizo atravesar las aguas: ¡agua hasta los tobillos! Midió otros mil y me hizo cruzar las aguas: ¡agua hasta las rodillas! Midió otros mil y me hizo pasar: ¡agua hasta la cintura! Midió otros mil. Era un torrente que no pude cruzar, pues habían crecido las aguas y no se hacía pie; era un torrente que no se podía vadear. Me dijo entonces: "¿Has visto, hijo de Adán?" A la vuelta me condujo por la orilla del torrente. Al regresar, vi a la orilla del río una gran arboleda en sus dos márgenes. Me dijo: "Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente. A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Ezequiel nos regala una imagen poética sobre la reconstrucción que el Señor hará de su creación, la manera como la vivificará con su presencia. Cuando hay sequía reconocemos la importancia del agua como fuente de vida. A veces en las grandes urbes perdemos la importancia del agua porque basta con abrir el grifo y ya brota el agua. Pero para un campesino el agua, junto a la tierra, es la base de toda la existencia. El profeta Ezequiel, consciente de la importancia del agua para la vida de todos, toma esta figura para señalar que del templo brota agua que todo lo llena de vitalidad y crecimiento. Dios es la fuente viva como agua abundante que hace germinar la esperanza y la alegría al pueblo.

El agua que sale del templo (hacia oriente, quizá es la zona más árida) y que comienza siendo una fuente y un riachuelo, luego se hace un río caudaloso a pocos kilómetros de su nacimiento. Es decir, el poder vivificante se ha ido desarrollando, ganando en fecundidad y en calidad. Su salubridad llega hasta curar todo lo que toca, incluido el Mar Muerto, no hay procedimiento sencillo que lo logre, sobre todo: no lo había cuando Ezequiel nos cuenta que hay un agua tan poderosa, tan sana, tan santa, que tiene fuerza para limpiar y sanear el agua muerta de ese Mar. Esa agua hace que broten gran cantidad de árboles que producen toda la clase de frutos y hasta cosechas por mes; y en ella viven gran cantidad y variedad de peces. Agua limpia que limpia al agua sucia: algo que va contra nuestra experiencia. Lo que conocemos es que el agua sucia ensucia al agua limpia. Pero Dios puede transmutar la flecha del tiempo, por así decirlo, y vencer en las tierras de lo improbable y lo imposible. En definitiva, dar fecundidad, crear vida, es trabajar por la justicia, por el bienestar por el bien: el egoísmo, en cambio, crea muerte, crea aridez.
Y si Él puede hacerlo con esa agua muerta, ¿no lo podrá hacer con nuestras vidas, que han acumulado sal y pozos de muerte por el  pecado?

 SALMO RESPONSORIAL: 45
R. / El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En este salmo se destaca, sobre todo, la presencia de Dios en medio de su pueblo, juntamente con el sentimiento de seguridad a su sombra protectora. Fundamentalmente es un canto de triunfo y de confianza en Él por haber liberado a su pueblo de poderosos enemigos. Por eso, a pesar de las convulsiones de la historia que hacen temblar a los pueblos y vacilar a los reinos (Sal 45,7), el que es fiel encuentra en Sion (lugar de encuentro con Dios) la paz y la serenidad que brota de la comunión con Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 5,1-3.5-16
“Al momento aquel hombre quedó sano”
En aquel tiempo, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Ésta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos. Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice: "¿Quieres quedar sano?" El enfermo le contestó: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado." Jesús le dice: "Levántate, toma tu camilla y echa a andar." Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar. Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano: "Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla." El les contestó: "El que me ha curado es quien me ha dicho: Toma tu camilla y echa a andar." Ellos le preguntaron: "¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?" Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, aprovechando el barullo de aquel sitio, se había alejado. Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice: "Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor." Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado. Por esto los judíos acosaban a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La piscina de Betesda estaba dedicada a Esculapio, dios griego de la salud. Muchos acudían allí a buscar curación de sus enfermedades. Es el caso de este paralítico que no alcanza a entrar en la piscina cuando las aguas se mueven y ocurren las curaciones. El enfermo no tiene quien le ayude a entrar a la piscina para recobrar la salud. No encuentra apoyo ni solidaridad en nadie. Jesús le ordena que se levante y camine. Efectivamente, el paralítico queda sano por la palabra de Jesús. Jesús se revela como “agua que da vida”. Su palabra es palabra de vida. Le devuelve la fortaleza al enfermo. Se revela como el agua viva que libera de la esclavitud (parálisis) al enfermo (pueblo), le pide que se levante, curiosamente no lo levanta. Jesús no es paternalista, hace que el inválido se valga por sus propios medios para levantarse. A veces nosotros también necesitamos que nos motiven y acompañen a levantarnos para recuperar nuestras fuerzas y seguir caminando.
Veamos la actitud de los dirigentes judíos y  adversarios de Jesús, ante este hecho, están inconformes; no cuestionan que haya curado al paralítico, sino que lo haya hecho en sábado, el gran día del descanso de los judíos en honor de Dios. Jesús interpela tanto al paralítico curado como a los incrédulos judíos. Al primero le advierte que su liberación-sanación ha sido integral; ahora tiene la oportunidad de iniciar una vida nueva. A los dirigentes religiosos les declara que el Padre no cesa de trabajar. Esto debió sonar duro, blasfemo, a los oídos de los judíos que consideraban que Dios permanecía en permanente descanso. No, Dios es un Dios en permanente actividad creadora y salvífica. – Nuestras comunidades deben ser fuentes de vida y de esperanza para todos.

ORACIÓN

Amado Jesús el paralítico necesitaba del agua de la piscina para sanarse, pero te encontró a ti que eres fuente de agua viva y quedó sano.  Ayúdanos a entender y creer también  que el poder de tu Palabra nos limpia, y purifica. Gracias, te damos por darnos de tu agua maravillosa, que nos sana, nos vivifica y con la cual nunca más tendremos sed. Amén.

“Más importante que la ley y las estructuras es la persona humana y su dignidad”



Miércoles 09 de Marzo de 2016


“EL PADRE Y JESÚS TRABAJAN SIEMPRE  A NUESTRO FAVOR”
           
PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 49,8-15

“Te he constituido alianza del pueblo, para restaurar el país”

Así dice el Señor: "En tiempo de gracia te he respondido, en día propicio te he auxiliado; te he defendido y constituido alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: "Salid", a los que están en tinieblas: "Venid a la luz." Aun por los caminos pastarán, tendrán praderas en todas las dunas; no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el bochorno ni el sol; porque los conduce el compasivo y los guía a manantiales de agua. Convertiré mis montes en caminos, y mis senderos se nivelarán. Miradlos venir de lejos; miradlos, del norte y del poniente, y los otros del país de Sin.  Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados. Sión decía: "Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado." ¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré."  Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Hay dos palabras que tienen una gran relación, y esas dos están en las lecturas de hoy: la primera es la palabra "restaurar", y la segunda, "resucitar". Restaurar es volver a su hermosura original, a su vigor primero, aquello que había decaído. De esto nos habla Isaías en el capítulo cuarenta y nueve, que es la primera lectura de hoy. Dios va a restaurar a su pueblo, y esto es una noticia de alegría y es el fruto de la compasión de Dios. Dios restaura a su pueblo. Hoy hemos leído uno de los pasajes más bellos del Antiguo Testamento. Dios declara y describe su amor tomando la tierna imagen del amor de una madre. Descubramos en este solo hecho cuánto se equivocan los que nos han dicho que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios que sólo sabe de guerras, iras, castigos y justicia implacable. La realidad es muy distinta: Dios declaró su amor desde antiguo y no lo ocultó a nuestros padres en la fe. ¿Por qué entonces no aceptaron ellos ese plan? ¿Por qué fue entonces necesaria la venida del Mesías y su dolorosa pasión? Tales preguntas nos conducen a misterios inescrutables, aunque hay cosas que alcanzamos a entender. La gran novedad del Nuevo Testamento no es que Dios nos hable de su amor sino que infunda ese mismo amor en nosotros a través del Don de su Espíritu. Sólo por el dolor de amor de Cristo, ofrecido en reparación de nuestras culpas, hay una grieta por la que ha podido entrar con ímpetu maravilloso el Espíritu de Dios para decir, en el secreto de nuestro corazón que sí, que es verdad, que nos ama.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R. /El Señor es clemente y misericordioso.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO

El salmista expresa su deseo de decir con gozo las alabanzas a su Dios, que es Rey de todo lo creado. Canta al eterno y siempre presente amor de Dios que es misericordioso y no nos trata como merecen nuestras fallas.  El no cierra los ojos ante el dolor y sufrimiento de sus hijos. Por eso quienes hemos puesto nuestra fe y confianza en él no solo lo debemos pedirle para que nos proteja, y nos ayude, sino para comprometernos de un modo especial a trabajar por su Reino de justicia, santidad y amor.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 5,17-30
“Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere”
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo." Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no sólo abolía el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios. Jesús tomó la palabra y les dijo: "Os lo aseguro: El Hijo no puede hacer por su cuenta nada que no vea hacer al Padre. Lo que hace éste, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que ésta, para vuestro asombro. Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo el juicio de todos, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo envió. Os lo aseguro: Quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no se le llamará a juicio, porque ha pasado ya de la muerte a la vida. Os aseguro que llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán. Porque, igual que el Padre dispone de la vida, así ha dado también al Hijo el disponer de la vida. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre. No os sorprenda, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio. Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

Las lecturas de estos días nos invitan a vivir la cuaresma como esperanza de vida. Los textos proféticos, por ejemplo, son invitación constante a reafirmar la esperanza. A veces se piensa que la cuaresma está relacionada solamente con penitencias, mortificaciones, abstinencias y ayunos externos. Dejar de comer carne roja para comer pescado, hacer largos viacrucis, entrar de rodillas en los templos, etc. Pero los textos seleccionados por la liturgia para iluminar estos tiempos son una constante invitación a la alegría porque vienen tiempos nuevos. Esperanza en una tierra nueva, abundancia de bienes para todos, invitación a la práctica de la justicia y de la solidaridad, restauración de las relaciones con Dios y con los hermanos, cuidado de la naturaleza, etc. Jesús se revela como la gran novedad para el pueblo. Él hace visible la voluntad de Dios. Creer en Jesús es adherirse a su persona, asumir su proyecto liberador como voluntad del mismo Padre. Qué bueno que aprovechemos este tiempo de cuaresma que nos prepara a la pascua, para revisar actitudes y situaciones que esclavizan y entristecen y superarlas y de este modo, el tiempo pascual sea la confirmación que Jesús está vivo y es el Señor de la vida y de la historia. ¿Qué actitudes podemos cultivar para que la cuaresma sea un tiempo de gozo y esperanza?

ORACIÓN
Durante este tiempo de cuaresma y  pascua nos enseñas que cumples el pacto que realizaste con el Padre Creador para cumplir sus promesas y que no te dejaste llevar por las tentaciones de este mundo. Señor danos de tu fuerza y la radicalidad de tu Espíritu para ser más como tú, para  no caer, ni desistir en el empeño de seguirte, para construir tu proyecto y amar a tu estilo, para sembrar caminos de justicia y solidaridad. Amén


“Dios no nos abandona, aunque sabe que muchas veces nos acarreamos nuestros propios males”

Jueves 10 de Marzo de 2016


“TESTIMONIO DE CRISTO”

PRIMERA LECTURA
EXODO 32,7-14
“Arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo”
En aquellos días, el Señor dijo a Moisés: "Anda, baja del monte, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un novillo de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: "Éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto." Y el Señor añadió a Moisés: "Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso, déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de ti haré un gran pueblo." Entonces Moisés suplicó al Señor, su Dios: "¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto, con gran poder y mano robusta? ¿Tendrán que decir los egipcios: "Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra"? Aleja el incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo. Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo, diciendo: "Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia para que la posea por siempre." Y el Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La primera lectura de hoy, tomada del libro del Éxodo, nos presenta una escena repetida en el camino del pueblo por el desierto: el pueblo se aparta de Dios para buscar ídolos; esa es una tentación constante de los seres humanos, porque necesitamos buscar amuletos, fórmulas, dioses y demás que nos sirvan inmediatamente para solucionar la vida, eso es algo viejo pero actual, porque nosotros seguimos teniendo la misma tentación. Buscamos soluciones inmediatas a nuestros problemas aunque sepamos que son ilógicas, efímeras, superfluas. Por más que Dios esté mostrando su voluntad, su estadía con nosotros, su presencia santificadora en nuestras vidas, seguimos buscando en otras realidades lo que el Señor nos da en todo momento.

Por otra parte veamos la intercesión que realiza Moisés ante Dios por el pueblo de Israel, el  hermoso diálogo que sostienen; después de que el pueblo ha pecado olvidándose de la Alianza que hace poco celebró con su Dios, este pueblo de corazón olvidadizo, se hizo un becerro de oro y le adoraba como si fuera su dios (pecado que describe muy bien el salmo de hoy), Yahvé habla a Moisés distanciándose del pueblo: “se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto…. Este pueblo es de dura cerviz: déjame que mi ira se encienda contra él”. Pero Moisés le da la vuelta a esta acusación, tomando la defensa de su pueblo ante Dios: “Porqué se va a encender tu ira contra el pueblo, que tú sacaste de Egipto”?. No es el pueblo de Moisés, sino el de Dios. Ése va a ser el primer argumento para aplacar a Yahvé. Además, le recuerda la amistad de los grandes patriarcas, para que perdone ahora a sus descendientes.
También utiliza otra razón: se van a reír los egipcios si ahora el pueblo perece en el desierto. Yahvé, además, había puesto una especie de “trampa” a Moisés: al pueblo le va a destruir, pero “de ti haré un gran pueblo”. Moisés no cae en la tentación: se pone a defender al pueblo. Hoy no lo leemos, pero más adelante le dice a Dios que si no salva al pueblo, lo borre también a él del libro de la vida. El autor de Éxodo parece como si atribuyera a Moisés un corazón más bondadoso y perdonador que a Yahvé. Y concluye: “Y el Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo”                
     
SALMO RESPONSORIAL: 105
R. / Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R.

Dios hablaba ya de aniquilarlos;
pero Moisés, su elegido,
se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Todo lo que hemos encontrado en la primera lectura, lo canta el salmista en este texto que era, seguramente, usado en el culto durante las celebraciones de las fiestas de Israel, especialmente en la Pascua que rememoraba la acción salvífica de Dios. Se hacen ídolos y  olvidaron a su salvador que había hecho prodigios en Egipto, pero por la intercesión de su elegido Dios perdona  a su pueblo. Así Jesús entregando su vida, logra reconciliarnos con el Dios de la vida y el amor.   

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 5,31-47

“Hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza”
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es válido. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es válido el testimonio que da de mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido realizar; esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su semblante, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis. Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ése sí lo recibiréis. ¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no dais fe a sus escritos, ¿cómo daréis fe a mis palabras?" Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Este pasaje es continuación del de ayer. Jesús habla del testimonio. Él no da testimonio de sí mismo, sino que es el Padre quien da testimonio de él. Pero ¿qué es el testimonio? Testigo significa hablar a favor de alguien, confirmar la veracidad de la otra persona; también tiene el sentido de dar constancia, certificar la autenticidad o idoneidad de la persona. En el relato de hoy es el Padre mismo quien da testimonio de Jesús. Es decir, que el actuar de Jesús está plenamente autenticado y legitimado por el Padre. Por tanto, todo lo que dice y hace Jesús está plenamente “autorizado” por el Padre, de tal manera que Jesús es la plena transparencia del Padre. Los fuertes cuestionamientos que Jesús hace contra el proceder de los escribas, fariseos y sacerdotes proceden del mismo Dios. Esto no lo pueden soportar los jefes de Israel; por eso buscan la manera de deshacerse de Jesús.  Nosotros, cuerpo de Cristo Jesús, partícipes de su pascua, también deberíamos ser transparencia del mismo Dios, de tal manera que todo nuestro obrar esté impregnado de la presencia de Dios. Ése es el trasfondo de la conversión cristiana. Oremos al Señor para que él sea quien hable en nosotros y por nosotros.

ORACIÓN
Señor, al encontrar personajes como Moisés, nos motiva su acción intercesora, para solicitar la liberación de un pueblo terco y ciego, igualmente que lo hace Jesús, Tu Hijo, a quien no le interesó morir en un tiempo y lugar, entregando su vida por nosotros, para salvarnos.  Ayúdanos por favor a que logremos intervenir en nuestra realidad para que con nuestro testimonio otros te conozcan y sean liberados; pon en nosotros también un corazón misericordioso, que interceda por todos los que nos rodean. Amén 


“Que la veracidad de nuestras palabras se sustente con signos creíbles”

Viernes 11 de Marzo de 2016


“EL MESÍAS PROMETIDO, RECHAZADO Y ULTRAJADO”

PRIMERA LECTURA
SABIDURÍA 2,1a.12-22

“Lo condenaremos a muerte ignominiosa”

Se dijeron los impíos, razonando equivocadamente: "Acechemos al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados, nos reprende nuestra educación errada; declara que conoce a Dios y se da el nombre de hijo del Señor; es un reproche para nuestras ideas y sólo verlo da grima; lleva una vida distinta de los demás, y su conducta es diferente; nos considera de mala ley y se aparta de nuestras sendas como si fueran impuras; declara dichoso el fin de los justos y se gloría de tener por padre a Dios. Veamos si sus palabras son verdaderas, comprobando el desenlace de su vida. Si es el justo hijo de Dios, lo auxiliará y lo librará del poder de sus enemigos; lo someteremos a la prueba de la afrenta y la tortura, para comprobar su moderación y apreciar su paciencia; lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien se ocupa de él."  Así discurren, y se engañan, porque los ciega su maldad; no conocen los secretos de Dios, no esperan el premio de la virtud ni valoran el galardón de una vida intachable. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Las lecturas de hoy nos invitan a encarar una dura realidad: el bien y los buenos resultan fastidiosos para un mundo lleno de pactos y alianzas con la maldad. Una vez que el mal se ha vuelto un buen negocio y una forma de vida que reporta los dividendos del placer y el lucro, la bondad sólo tiene un nombre: estorbo. Es tan grande la ilusión de fortaleza que crean las alianzas del mal que los malvados miran con cínico escepticismo los esfuerzos del que quiere ser bueno, y por ello disfrutan del morboso placer de preguntarse en qué parará toda esa virtud si es puesta a prueba. Su mente burlona y cruel necesita asegurarse de que no hay otra posibilidad ni otro camino que aliarse con el mal y por eso les parece imperioso aplastar al que no va por el camino que ellos juzgan único posible. Y así brotan, en borbotones de sevicia, sus palabras: "Veamos si es verdad lo que dice, comprobemos cómo le va al final. Porque si el justo es hijo de Dios, él lo asistirá y lo librará de las manos de sus adversarios. Probémoslo con ofensas y tortura: así veremos hasta dónde llega su paciencia y comprobaremos su resistencia. Condenémoslo a una muerte deshonrosa, pues, según dice, Dios lo librará". ¡Dios! ¡Cómo quisiéramos que estas palabras existieran sólo en los libros de terror y no que fueran, como son, el duro crisol por el que tantas almas buenas han de pasar!. Las vivió tu Hijo Jesús, hasta llegar a la muerte en la cruz, a la hora de la ignominia, pero las tuvo que pasar para luego llegar a la hora de a Resurrección, a la hora de la gracia y de la gloria. Así también nosotros a pesar de las circunstancias permaneciendo fieles y en el camino de la verdad, con la ayuda de Dios, saldremos adelante. Pensemos que  quizás cuando el corazón nuestro se parte, como en la Eucaristía,( el pan es partido y compartido) brotan ríos de agua, quizá en esos momentos brotan torrentes de misericordia capaces de convertir, de iluminar y  de salvar muchas vidas.

SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / El Señor está cerca de los atribulados.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo librará el Señor. R.

Él cuida de todos sus huesos,
y ni uno solo se quebrará.
 El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El salmista nos participa su experiencia del amor de Dios y nos invita a hacer nosotros mismos esa experiencia. Él siempre está cercano de aquellos que le aman y le son fieles. Y de quienes se alejan andando por su propia cuenta, no los ha abandonado sino que sale a buscarlos para llevarlos amorosamente de vuelta a Casa, para que todos vivamos como hijos e hijas suyas.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 7,1-2.10.25-30
“Intentaban agarrarlo, pero todavía no había llegado su hora”
En aquel tiempo, recorría Jesús la Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las tiendas. Después que sus parientes se marcharon a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas. Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron: "¿No es éste el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que éste es el Mesías? Pero éste sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene." Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó: "A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; a ése vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él, y él me ha enviado." Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. Cuántos profetas y mártires a lo largo de nuestra historia han sido perseguidos, calumniados y eliminados porque su palabra y su testimonio resulta incómodo para quienes se sienten seguros en su poder y en sus instituciones o estructuras religiosas, sociales, económicas y culturales. Lo mismo sucedía con Jesús que resultaba incómodo para las autoridades religiosas judías. Jesús se encuentra con un sistema religioso que no garantiza la dignidad del pueblo, como en sus orígenes, sino que oprime y reprime. Por eso su voz profética denuncia y desenmascara esta situación como contraria a la voluntad de Dios. Sus signos y señales se van volviendo problemáticas para los representantes de la religión y el estado. Por eso buscan la manera de eliminarlo. Pero Jesús no se deja atrapar fácilmente sino hasta cuando considere que ya está dadas las condiciones para que sus discípulos continúen la tarea.


En ninguna época de la historia del cristianismo ha sido fácil profesar públicamente la fe en el Dios que se revela en Jesucristo, practicar la justicia en nombre de Él y comprometerse con la vida de los demás. En nuestra época tampoco es fácil, y se cuenta por miles las personas asesinadas  por obrar rectamente y defender causas justas. La vivencia misma del Evangelio conlleva ese riesgo. Si a Jesucristo mismo le quitaron la vida por practicar la justicia en nombre de Dios a favor de los más necesitados de su tiempo, no ha de sorprendernos que hoy, en un mundo que da la espalda a lo sagrado, suceda lo  mismo con sus discípulos(as) misioneros (as) y con toda aquella persona que luche misericordiosamente por la justicia.

ORACIÓN
Necesitamos tanto, quienes nos consideramos tus seguidores, tener una vivencia auténtica del Evangelio, aunque eso nos lleve a renuncias y riesgos. Por favor, Señor, ayúdanos a emprender desde la fe acciones en bien de los necesitados y pobres que tengamos a nuestro alrededor, aún en medio del peligro y a lo que tengamos que renunciar. Amén.


“Si has tenido que sufrir desprecios y rechazos por ser fiel a tu fe, estas siguiendo las huellas de Jesús”

Sábado 12 de Marzo de 2016


 “NUNCA NADIE HA HABLADO COMO ÉL”


PRIMERA LECTURA
JEREMÍAS 11,18-20
“Yo, como cordero manso, llevado al matadero”

El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó lo que hacían. Yo, como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra mí planeaban: "Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra vital, que su nombre no se pronuncie más." Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón; veré mi venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Ante la inminente marginación de los malvados contra su labor, el profeta Jeremías acude a Dios, y pone en El toda su confianza. Solamente Él puede garantizarle que su palabra es transparente, que su autenticidad es plena y que lo que esta denunciando es obra de la revelación divina. Así como en los días anteriores reflexionábamos sobre el siervo de Yahvé Y Moisés como figuras de Jesús, hoy emerge Jeremías, un justo perseguido por su condición de profeta valiente. El texto que leemos hoy es la primera de las llamadas “confesiones de Jeremías”. Por gracia de Dios el profeta descubre las intenciones de sus enemigos, paisanos para quitarlo de en medio, pues sus palabras certeras y su estilo de vida les incomodan. Como el siervo sufriente en Isaías, Jeremías se siente como un cordero llevado al matadero. Consciente de su propia debilidad, pide ayuda a Yahvé en quien confía: “Pero Tú Señor de los Ejércitos, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón; veré mi venganza contra ellos, porque a ti  he encomendado mi causa.” El profeta lucha sinceramente entre su modo de ser y la misión que él encuentra plenamente desconcertante y contraria a su mentalidad.
En este tiempo de Cuaresma sería muy iluminador para nuestra vida leer todo el libro de Jeremías, tratando de descubrir la grandeza del corazón de este profeta que, con su testimonio de amor y paciencia, prefigura ya al Mesías Jesús, perseguido, calumniado y hecho burla a la mano de los pecadores.

SALMO RESPONSORIAL: 7
R. / Señor, Dios mío, a Ti me acojo.

Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame,
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R.

Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
Tú que sondeas el corazón y las entrañas,
Tú, el Dios justo. R.

Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO

El salmista expresa su vocación de que Dios ama la justicia y aborrece la maldad, que al final el bien triunfará sobre el mal. Sus enemigos lo atacan injustamente, por eso confía en Dios. La historia de Jesús nos muestra que la victoria del bien y del mal no se realiza necesariamente en la vida presente de cada individuo. Pero el cristiano sabe también que el amor es más fuerte que la muerte.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN  7,40-53
“¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?”
En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: "Éste es de verdad el profeta." Otros decían: "Éste es el Mesías." Pero otros decían: "¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?" Y así surgió entre la gente una discordia por su causa. Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron: "¿Por qué no lo habéis traído?" Los guardias respondieron: "Jamás ha hablado nadie como ese hombre." Los fariseos les replicaron: "¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos." Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: "¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?" Ellos le replicaron: "¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas." Y se volvieron cada uno a su casa. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Jesús es causa de división y controversia, incluso para sus mismos adversarios. Su sabiduría, es decir, su coherencia de vida es tal que aun los que le desprecian y le persiguen quedan confundidos. Para algunos, Jesús es un profeta, para otros es el Mesías. Pero el problema es que, según la tradición, el Mesías no viene de un lugar marginal y lejano de la ciudad santa, Jerusalén, sino de Belén la tierra natal del profeta David. Los sacerdotes y los fariseos quieren acabar con Él porque, precisamente, se ha tomado el atrevimiento de cuestionar la validez del culto y de la ley. El culto estaba centrado prácticamente en el templo. También en las sinagogas se reunía la comunidad judía para leer la torá, cantar los salmos, escuchar la instrucción de los rabinos y hacer las oraciones prescritas. En el gran templo de Jerusalén se ofrecían lo sacrificios de toda clase y por diversos motivos: purificación, expiación y adoración.
Pero mientras los primeros manejaban la dominación ideológica los segundos se enriquecían con el negocio de los animales para el culto y los impuestos para el sostenimiento del templo. Jesús denuncia con fuerza esa realidad que nada tiene que ver con el plan de salvación de Dios. La única ley es el amor con todas sus implicaciones y el verdadero templo es el corazón (el espíritu del ser humano).

El pueblo lo admira, los dirigentes lo temen, muchos lo evitan, porque sus palabras son fuertemente cuestionadoras, tocan fibras interiores, desbaratan falsas seguridades, derriban estructuras mentales que impiden que la verdad del evangelio se transparente. Cuando el mensaje testimoniado y vivido cabalmente por Jesús se asume con fidelidad y radicalidad, sucede lo mismo. Hoy se necesitan hombres y mujeres que sean capaces de testimoniar, es decir, vivir con autenticidad el mensaje liberador de Jesús, aunque haya que pagar el precio de la persecución y el martirio.

ORACIÓN
Amado Jesús, ante ti nadie puede ser indiferente. Concédenos la valentía para mantenernos como tus discípulos(as), dejándonos transformar constantemente con tu Palabra para lograr ser  testigos y obreros que motivamos a quienes nos rodean para que atiendan tu llamado y emprendan el camino discipular de conversión, oración y acción, que restituye la vida y nos hace cambiar nuestro interior y nuestro entorno, demostrando que no ha sido en vano tu entrega y resurrección por la humanidad. Amén 


“Si captamos sus palabras y acciones,  Él nos concede la valentía para ser sus discípulos y dejarnos transformar”

Domingo 13 de Marzo de 2016


“EN LUGAR DE CONDENAR,  EL  QUIERE RESTAURARNOS Y DEVOLVERNOS LA VIDA”

La palabra proclamada hoy, nos deja inquietudes: deja de lado al evangelio de Lucas y toma un texto de Juan (8,1-11) sobre la pecadora perdonada; acude a Isaías (43,16-21), para insistir en que lo importante no es mirar atrás, hacia el pecado de injusticia, sino hacia adelante, todo cuanto Dios quiere hacer con nosotros. Reflexionemos:  ¿Qué pensar de todo esto?, ¿Qué sentido tiene al final de la Cuaresma?  

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 43, 16-21

“Mirad que realizo algo nuevo y apagaré la sed de mi pueblo”
Así dice el Señor, que abrió camino en el mar y senda en las aguas impetuosas; que sacó a batalla carros y caballos, tropa con sus valientes; caían para no levantarse, se apagaron como mecha que se extingue. "No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo. Me glorificarán las bestias del campo, chacales y avestruces, porque ofreceré agua en el desierto, ríos en el yermo, para apagar la sed de mi pueblo, de mi escogido, el pueblo que yo formé, para que proclamara mi alabanza." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El texto que leemos hoy del discípulo de Isaías es característico de su teología. Se lo ha llamado con frecuencia el “profeta del nuevo éxodo”.  Es interesante que presenta una larga introducción (vv.16-17) sobre el pasado haciendo memoria de los acontecimientos del éxodo (Ex 13-14),  con una serie de tiempos verbales que debemos tener presentes, “que traza, que hace salir”, “se apagaron, se extinguieron, por lo que el marco principal es el presente que pone al lector “en medio” de los acontecimientos, con lo que recuerda a Israel que su fe no radica en los acontecimientos del pasado sino en Dios que “hace” esas cosas.
Lo llamativo es que después de esta introducción nos viene a decir que: “no se acuerden de las cosas pasadas”. ¿Por qué no recordar lo que acaba de poner en la memoria? Ciertamente porque lo que viene “es nuevo”, ya no estamos ante un río que se seca para que un pueblo pase, sino ante un desierto que se llena de agua para que el pueblo beba; lo “nuevo” es el camino en el desierto, y el agua y la vegetación en ese lugar (35,6-7; 41,18-19). Es interesante recordar que el desierto es -para el tiempo del éxodo- un lugar terrible (“enorme y temible), allí Dios dio agua de la roca, y alimento del cielo; lo que ahora va a realizar —y realiza— es notablemente superior. Lo que quiere destacar el autor es que no hay que quedarse en los acontecimientos del pasado por más maravillosos que hayan sido; quedarse en los acontecimientos y no en Dios es una forma sutil de idolatría, lo que hay que recordar es a Dios que es quien las hizo, hace y hará. El éxodo es el acontecimiento ejemplar de la acción de Dios y por eso es modelo de acontecimientos nuevos, no es algo en lo que Dios se ha estancado en el pasado. La “sola memoria” puede ser peligrosa, no puede ser un permanecer “estancados”, no tiene valor si no va acompañada de la esperanza, si no prepara al futuro.
SALMO RESPONSORIAL: 125
R./El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares. R.

Hasta los gentiles decían: "El Señor ha estado grande con ellos." El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres. R.

Que el Señor cambie nuestra suerte, como los torrentes del Negueb. Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares. R.

Al ir, iba llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El tono de este poema, refleja elocuentemente la situación espiritual de los israelitas al término del exilio. El edicto de Ciro (538 a. C.), que autorizó la vuelta de los cautivos a la patria, había provocado un inesperado cambio político y era motivo de la más intensa alegría. Pero al mismo tiempo, la restauración nacional se realizaba en medio de muchas dificultades, y los vaticinios proféticos (Is. 40 - 55) no acababan de cumplirse plenamente. Por eso Israel pide al Señor que “cambie la suerte” de Sión (v. 4), para que la fatigosa siembra se transforme en una gozosa cosecha (vs. 5-6)
SEGUNDA LECTURA
FILIPENSES 3, 8-14

“Por Cristo lo perdí todo, muriendo su misma muerte”
Hermanos: Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él, no con una justicia mía, la de la Ley, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe. Para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos. No es que ya haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo corriendo a ver si lo obtengo, pues Cristo Jesús lo obtuvo para mí. Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde arriba llama en Cristo Jesús. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la carta a los Filipenses vemos que lo que ha cambiado a Pablo dando un nuevo enfoque a su vida es el “conocimiento de Cristo Jesús”, lo definitivamente importante es ese conocimiento.  Todo lo estimaba pérdida, comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Pablo dice :”Por él lo perdí todo”, Pablo quiere presentar el verdadero camino de la salvación cristiana. Y lo hace para salir al paso de quienes quieren entrometerse en la comunidad para robarles la libertad que les ha proporcionado el Evangelio. La sombra de los judaizantes que  planean sobre ella. Se han encargado a sí mismos, la tarea de "completar" el Evangelio de la gracia predicado por Pablo con elementos de la ley que Cristo ya ha llevado a su cumplimiento histórico-salvífico y que ha quedado integrada en el propio Evangelio en todo aquello que era integrable. El problema es alarmante para el Apóstol que se encuentra en esos momentos en prisión precisamente por el Evangelio de la gracia. Así se explica este fragmento orientado hacia el centro de todo que es Cristo. Así se entienden mejor afirmaciones como éstas: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas. Para Pablo el encuentro con Cristo en el camino de Damasco supuso un cambio tan radical en su vida que no puede, en modo alguno, permitir a una vuelta a las antiguas prácticas en las que él mismo vivió y por ellas perseguía a la Iglesia naciente.
Y también nos invita como lo hace Isaías en la primera lectura de hoy a mirar siempre adelante, nos dice: “Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante... Pablo se encontró con el Cristo glorioso. Por eso centra su atención siempre en el acontecimiento pascual de cruz-resurrección. Tiene en cuenta el pasado, pero le importa más la novedad del futuro siempre posible por el poder de Dios. La meta está en el futuro, no en el pasado. El hombre moderno necesita una respuesta a su angustiosa pregunta sobre su destino. Pablo responde desde la cárcel: Cristo Jesús, muerto y resucitado, es la respuesta que el hombre necesita. Pablo nos invita a actualizar el misterio pascual en nuestra propia experiencia, pero abiertos a un futuro seguro y cierto para lo que es necesario correr, como él, hacia la meta final. He ahí el secreto de este mensaje.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 8, 1-11
“El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?"  Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó sólo Jesús, con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

Jesús es el Maestro y el Señor. Él está sentado, enseñando y le llevan una mujer encontrada en adulterio.  A Jesús no van a buscarlo porque confíen en su buen criterio o porque reconozcan autoridad en su palabra, en realidad, en este drama ni Jesús ni la mujer son importantes. Ambos son rechazados por los escribas y fariseos. Jesús, porque buscan atraparlo, le quieren poner una trampa, la mujer porque es una simple excusa para ese objetivo. Quieren  ponerlo en la disyuntiva entre ser fiel a la ley de Moisés, y consentir en que la adúltera sea apedreada, con lo que su insistencia en la misericordia se revela “hipócrita”, o insistir en la misericordia con lo que se manifiesta como infiel a lo mandado por Moisés.  Juzgar y condenar, los hombres ya condenaron, falta que hable Jesús, para condenarlo también a él.

Jesús sabe bien que la mujer es pecadora y, según la ley, debe ser asesinada a piedra. Pero ¿qué actitud asume?. Guarda silencio ante la presión de la gente, que quiere la condene; no le tira piedra para destruirla, como pedía la ley; dialoga con ella, la perdona y la envía sin condenarla, pero dándole la confianza que no volverá a pecar como antes.
Monseñor Romero (mártir salvadoreño) en su célebre última homilía nos habla sobre este texto diciendo: “No encuentro figura más hermosa de Jesús salvando la dignidad humana, que este Jesús que no tiene pecado, frente a frente con una mujer adúltera... Fortaleza pero ternura: la dignidad humana ante todo... A Jesús no le importaban (los) detalles legalistas... Él ama, ha venido precisamente para salvar a los pecadores... convertirla es mucho mejor que apedrearla, ordenarla y salvarla es mucho mejor que condenarla... Las fuentes (del) pecado social (están) en el corazón del hombre... nadie quiere echarse la culpa y todos son responsables... de la ola de crímenes y violencia... la salvación comienza arrancando del pecado a cada hombre."
Sería casi sin sentido hacer una lista de todos los pecados de nuestro presente; sería sin sentido porque sería interminable: basta con leer casi cada página de los diarios... ¿Quién considera pecado sus opciones políticas que miran sus intereses y no lo que mejor beneficie la causa de los pobres? ¿Quién considera pecado su falta de solidaridad con los marginados de su mismo barrio o región? ¿Quién considera pecado su "no te entrometas", o su falta de compromiso para que los pecados desaparezcan?.¿Quién no considera un pecado atroz y gravísimo a una madre soltera, o todo lo relacionado con el sexo?.

Leído este texto en este tiempo de cuaresma, nos debe hacer pensar en nosotros mismos. En cómo le  hemos sido infieles  al Señor, hemos cometido muchos errores en la vida que merecerían la condena de Dios, la expulsión de la comunidad. Pero Dios es toda misericordia con nosotros, nos coloca también delante de Él, su silencio es más diciente, nos interroga y nos duele, pero nos regala vida y nos ofrece toda su confianza.  Ante la misericordia abundante que todo lo perdona y comprende, no queda sino sumergirse en ese océano de gracia y de bondad, para dejarnos lavar, perdonar, salvar y liberar. 
No miremos hacia atrás, al pasado que nos aprisiona, como Pablo (Fil 3,8), dejemos del lado nuestra historia de miseria y lancémonos hacia adelante, hacia el proyecto que Dios nos ofrece, para conocerlo a Él, experimentar el poder de su Pascua que se avecina, y vivir una vida diferente, centrada en Cristo y gastada al servicio de los hermanos.         

ORACIÓN
Señor, hemos reconocido con humildad nuestra necesidad de perdón y misericordia y estamos seguros que por tu infinito amor nos has absuelto, de la misma manera esperas que hagamos con nuestros semejantes. Ayúdanos para que también tengamos entrañas de misericordia hacia las personas que han caído y hecho daño, que podamos contener nuestro ímpetu y tendencia a señalar y tengamos la sabiduría para ayudarles en su proceso de arrepentimiento y perdón. Amén 

“Si pedimos tener entrañas de misericordia, podremos perdonar las ofensas”