jueves, 1 de noviembre de 2012

Sábado 24 de noviembre 2012



“LA HISTORIA, A PESAR DE TODO, ES HISTORIA DE LIBERACIÓN Y VIDA ETERNA”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 11,4-12

“Ambos profetas eran un tormento para la humanidad”

Me fue dicho a mí, Juan: "Éstos son mis dos testigos, los dos olivos y los dos candelabros que están en la presencia del Señor de la tierra. Si alguno quiere hacerles daño, echarán fuego por la boca y devorarán a sus enemigos; así, el que intente hacerles daño morirá sin remedio. Tienen poder para cerrar el cielo, de modo que no llueva mientras dura su profecía; tienen también poder para transformar el agua en sangre y herir la tierra a voluntad con plagas de toda especie.
Pero, cuando terminen su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra, los derrotará y los matará. Sus cadáveres yacerán en la calle de la gran ciudad, simbólicamente llamada Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado. Durante tres días y medio, gente de todo pueblo y raza, de toda lengua y nación, contemplarán sus cadáveres, y no permitirán que les den sepultura. Todos los habitantes de la tierra se felicitarán por su muerte, harán fiesta y se cambiarán regalos; porque estos dos profetas eran un tormento para los habitantes de la tierra."
Al cabo de los tres días y medio, un aliento de vida mandado por Dios entró en ellos y se pusieron de pie, en medio del terror de todos los que lo veían. Oyeron entonces una voz fuerte que les decía desde el cielo: "Subid aquí."
Y subieron al cielo en una nube, a la vista de sus enemigos.   Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Quedan, en el Apocalipsis, pasajes muy oscuros de los cuales no tenemos todas las claves. Hay que contentarse, entonces, con una interpretación global de ellos.
Por ejemplo el texto habla de , “mis dos testigos”... Los cristianos, en el mundo, tienen este papel: ¡ser testigos!.Testigo: es aquel que "dice lo que ha visto", lo que sabe.
El testigo ha tenido una experiencia, ha participado en un suceso y se compromete con él, se hace fiador. La cosa es a veces grave, cuando se trata de "un juicio". En tal caso se le pide que jure decir "toda la verdad y sólo la verdad". La primera y única cualidad del "testigo" es ser fiel: no inventar nada. Los que me miran vivir, al verme, ¿tienen ante sus ojos a un testigo fiel de Jesucristo? A través de mi modo de vivir, ¿se trasluce algo del rostro de Jesús?

"La Bestia que surge del Abismo".  La bestia, es el símbolo del Mal, personificado en Satán. El Apocalipsis abunda en escenas de este gran combate. Ya se trate de un gran Dragón, de una Serpiente, de Bestias... ¡que luchan contra Dios! Bajo la cobertura de su lenguaje simbólico, san Juan apuntaba al Imperio Romano, perseguidor, que, en su tiempo, representaba las fuerzas maléficas que trataban de oponerse a la Iglesia. Pero, esta revelación es válida para todos los tiempos: el drama durará hasta el fin del mundo.

Nos dice el pasaje bíblico: Sus cadáveres yacerán en la plaza de la Gran Ciudad... Y los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan felicitándose... refiriéndose que la opinión pública, en general, no era favorable a los cristianos. Se los tenía por gente aparte, gente que no quería hacer como todo el mundo, como unos ateos que rehusaban dar culto a los dioses oficiales, en particular a los emperadores.

“Pero, pasados los tres días y medio, un soplo de vida, procedente de Dios, los penetró y se pusieron de pie”, con lo cual nos dice que aquellos que han muerto, perseguidos, como Jesús... resucitan también como El. Y al final nos dice:  “subieron al cielo en la nube”, los cristianos, los testigos, están  y estamos verdaderamente asociados a todo el destino de Jesús. Como han "recibido la muerte", tienen también una resurrección, y una ascensión. Así que esta será siempre nuestra esperanza, por eso digámosle  hoy nuevamente: Señor Jesús, ayúdanos a vivir siempre de  tu vida.

SALMO RESPONSORIAL: 143
R. / Bendito el Señor mi Roca

Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea. R.

Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y mi refugio,
que me somete los pueblos. R.

Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 20, 27-40

“El Señor no es un Dios de muertos sino de vivos”
En aquel tiempo se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano". Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella". Jesús les contestó: "En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos están vivos".
Intervinieron unos letrados: "Bien dicho, Maestro". Y no se atrevían a hacerle más preguntas. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio de este día nos trae una de las definiciones más hermosas de Dios que se encuentran en la Sagrada Escritura: nuestro Dios no es un Dios de muertos sino de vivos. Por eso todo lo que tenga que ver con la muerte nada tiene que ver con ese Dios que nos ama infinitamente y que se encarnó en la persona de Jesús, precisamente para que tengamos vida y nada menos que vida en abundancia. Bellamente lo expresa el libro de la Sabiduría: “Dios no hizo la muerte ni goza destruyendo a los vivientes” porque es el Señor el que ama la vida.
También nosotros estaríamos en un error si creemos que la vida después de la muerte es una simple continuación de nuestra vida aquí en la tierra, pues se trata de una realidad totalmente diversa. Por ejemplo, el matrimonio es una realidad temporal, natural y necesaria para prolongar la especie; pero en la resurrección ya no habrá necesidad de esas realidades que eran necesarias para la persona durante su vida terrenal; la resurrección viene a ser aquel estado de vida absolutamente pleno.
Ojalá que todos, hombres y mujeres, jóvenes y niños asumiéramos hoy la consigna de amar la vida intensamente. La vida es muy linda, ¿por qué no disfrutarla y no destruirla? ¿Por qué ir en contra del proyecto de un Dios tan bueno que ama la vida?

ORACIÓN
A través del tiempo de existencia de esta tierra han sucedido tantas cosas no gratas, por estar apartados de ti, pero también han surgido personas tan valiosas entregadas a tu causa de liberación para alcanzar una vida de encuentro pleno contigo, aun en medio de las adversidades, conflictos y dolores. Si señor por que tu eres la esencia y razón de ser de esta existencia y por eso también anhelamos estar en tu presencia desde el ayer, el ahora y por siempre. Amén.

Domingo 25 de noviembre 2012



“CELEBRAMOS CON ALEGRÍA EL REINADO DE DIOS 

QUE NOS DA VIDA”

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

Llegamos con este domingo al final del año litúrgico. La conclusión es sencilla, y sirve de título para la solemnidad de hoy: Cristo es el Rey.
Como los pocos reyes que quedan en nuestro tiempo son casi sólo figuras decorativas, quizás nos cuesta descubrir el poder de esa expresión: el Señor reina, Cristo es el Rey. Tal vez la manera más directa de reconocer el poder evocador que aquí se esconde es tomar la frase de modo complementario, es decir, mirando nuestro ser en cuanto súbditos de ese rey. Aunque son equivalentes, las dos frases "Jesús es mi Señor" y "Yo soy siervo de Cristo" tienen diverso poder en el corazón y en la mente.
Pero no se trata de un asunto personal y devocional solamente, como podría sugerirlo una expresión en primera persona: "Él es mi Señor." Cristo es Rey de todos, no sólo de los que admiten su reinado. El nombre completo de esta fiesta es: Cristo Rey del Universo, o sea, Cristo como rey de todo y de todos.

PRIMERA LECTURA
DANIEL 7, 13-14
“Su dominio es eterno y no pasa”
Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La liturgia solemne de este día de triunfo, celebración de Cristo triunfador y Rey del universo; nos invita a levantar la mirada, a contemplar la esperanza ofrecida por Dios, creer y abandonarnos por el crucificado, para descubrir el honor y la gloria de Dios.
En este contexto el profeta Daniel nos hace partícipes de su visión nocturna sobre un hijo de hombre que tiene en sus manos un poder eterno y un reino que jamás será destruido.  Al llegar hoy al final del año litúrgico, la palabra de Dios ilumina nuestra vida nos abre inmensos horizontes de salvación, nos asegura que la salvación, el poder y el reino están en las manos del Señor.   Su poder eterno nos da la certeza de que, aunque tengamos que pasar por la muerte, nuestro destino final será una vida compartida con aquel que tiene la soberanía, la gloria y el reino adquiridos por amor en el madero de la cruz. 
  
Salmo responsorial: 92
R./  El Señor reina, vestido de majestad.

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R.

SEGUNDA LECTURA
APOCALIPSIS 1, 5-8

“El príncipe de los reyes de la tierra nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios”
Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra. Aquel que nos amó, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. Mirad: Él viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que lo atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén. Dice el Señor Dios: "Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Esta segunda lectura del libro del Apocalipsis nos proclama el triunfo de Jesucristo, que por amor nos purifico del pecado y nos ha constituido en un reino de servidores para Dios su Padre. Es un canto o himno de todos los redimidos, de aquellos que han lavado sus vestiduras en la sangre del Cordero.  Es la celebración del triunfo definitivo del amor  sobre el mal y la muerte, sobre el mal, de la cruz que vence el pecado y de la vida que sepulta definitivamente la muerte. Por eso levantemos hoy la mirada, miremos al que viene triunfante, celebremos con el traspasado viviente la victoria definitiva de la vida, de la gracia sobre el pecado.     

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 18, 33b-37

“Tú lo dices: soy Rey”
En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: "¿Eres tú el rey de los judíos?" Jesús le contestó: "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?" Pilato replicó: "¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?" Jesús le contestó:
"Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí." Pilato le dijo: "Conque, ¿tú eres rey?" Jesús le contestó: "Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesucristo, en la comunidad de Juan proclama su reinado delante de Pilatos, pero es  un reinado cuyo trono por amor es la cruz, en el cual no se triunfa sobre los otros quitándole la vida, sino, por el contrario dando la vida por ellos. El reino suyo no es de aquí, es el de la verdad y la justicia, pertenecen a este Reino los que escuchan su voz, la del revelador del Padre, la del enviado del Padre, la del que da su vida por sus ovejas y por sus amigos.  Contemplemos hoy al que es amor, el camino la verdad y la vida y esta crucificado. Siendo Él, la vida se entrega a la muerte, siendo  Él, Dios, muere como uno de  tantos   malhechores, pero resucita y sigue proporcionándonos  vida.
Celebremos y proclamemos con honor hoy el triunfo de Cristo Rey. Cristo Rey, porque su reino no es del mundo sino es el  Reino de Dios.   Porque la misión de Cristo es la verdad.   Porque el objetivo de Cristo es la liberación integral de todos los hombres.  Que hoy Él siga siendo el Rey y Señor de nuestras vidas, el “norte y la brújula que guía nuestros pasos.

ORACIÓN
Señor al descubrir y contemplar que estas en el trono de la plenitud del amor, la Cruz, ayúdanos a comprender y experimentar, que solo se puede reinar sirviendo al otro, dando la vida y entregándose a la muerte por la vida de todos. Nos gozamos, te alabamos y bendecimos por tu gran amor y porque sin merecerlo nos revelas la esencia de tu ser y de lo que debemos ser y hacer. Amén.

Lunes 26 de noviembre de 2012



“LA SALVACIÓN NO ES UN PRIVILEGIO, ES UN DON LIGADO A UNA VIDA JUSTA”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 14,1-5

“Llevaban en la frente los nombres de Cristo y su Padre”
Yo, Juan, miré y en la visión apareció el Cordero de pie sobre el monte Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que llevaban grabado en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre. Oí también un sonido que bajaba del cielo, parecido al estruendo del océano, y como el estampido de un trueno poderoso; era el son de arpistas que tañían sus arpas delante del trono, delante de los cuatro seres vivientes y los ancianos, cantando un cántico nuevo. Nadie podía aprender el cántico fuera de los ciento cuarenta y cuatro mil, los adquiridos en la tierra. Éstos son los que siguen al Cordero adondequiera que vaya; los adquirieron como primicias de la humanidad para Dios y el Cordero. En sus labios no hubo mentira, no tienen falta. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Varias veces el Apocalipsis compara la voz del Señor o en alabanza del Señor con "muchas aguas" ( Ap 1,15; 19,6). La experiencia enseña que el estruendo de las aguas es capaz de imponerse a cualquier voz que esté cerca por una sencilla razón física: las gotas de agua al chocar unas con otras en tan diversas velocidades, cantidades y ángulos producen un elenco de frecuencias que recubre casi cualquier sonido. Si la voz del Señor es como "muchas aguas" quiere decir que su Palabra domina sobre toda otra palabra, sobre cualquier palabra de pesimismo, de  amargura o falsedad.
El vidente  pasa a darnos otra descripción: un canto que nadie puede aprender, sino los elegidos. El canto une la idea de la palabra con la fuerza de la música. La palabra es la Palabra poderosa por excelencia, pues así se simboliza a Cristo en este libro; la música es símbolo de la inspiración, el compartir de un mismo espíritu.
El Apocalipsis en este texto nos da una razón además, para las bendiciones de los elegidos: sus labios son sinceros y su conducta irreprochable.  Los "labios sinceros", o mejor: labios "sin engaño" son aquellos que han mantenido el testimonio y no han caído en la "falsedad", que, en lenguaje de los profetas, es, sobre todo, la idolatría.  Algo parecido hay que decir de la "conducta irreprochable". Más que un apelativo moral, nos habla de  "aquellos en quienes está viva la gracia de la salvación". No excluye el esfuerzo, la voluntad, los buenos hábitos, pero se funda ante todo en la obra de Dios por Cristo. Aquellos que viven así, hasta esa dimensión de permanencia en la gracia primera, son los elegidos.

SALMO RESPONSORIAL: 23
R. Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 1-4

"Esta mujer ha dado todo cuanto tenia para vivir"

Jesús estaba viendo a los ricos echar dinero en los cofres de las ofrendas, y vio también a una viuda pobre que echaba dos moneditas de cobre. Entonces dijo:
--De veras les digo que esta viuda pobre ha dado más que todos; pues todos dan ofrendas de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
A Jesús le conmueve profundamente la escena que observa en el templo. Cómo es posible que los ricos depositen como ofrenda sólo aquello que les sobra, lo que les estorba en el bolsillo; en cambio la pobre viuda ofrece unas moneditas, que representan todo cuanto tiene para vivir.
pone en manos de Dios todo lo que tiene; pone su vida, expresando así que su única esperanza es la misericordia de Dios. Recordemos que también allá en el Antiguo Testamento la viuda de Sarepta puso a disposición del profeta Elías el puñado de harina que tenía en el jarro y, a cambio el Señor le suministró alimento durante mucho tiempo, hasta el día en que volvió la lluvia sobre la tierra.
La ofrenda del rico no es válida ante los ojos de Dios porque es interesada; tal vez el rico busca con ella calmar su conciencia, remediar su injusticia, tal vez exhibirse como generoso y devoto, o bien, junto con depositarla, proyecta acrecentar sus riquezas sin pensar en las necesidades de sus paisanos, ni en la exigencia propia de la ley de compartir los bienes con los más pobres.
Jesús nos quiere así demostrar que ni lo aparentemente valioso ni lo poderoso o dominante es esencial ante los ojos de Dios. En la escala de valores de la nueva sociedad lo primordial es el desprendimiento, la solidaridad, la capacidad de entrega y donación a favor del más necesitado. Dios se fija atentamente en la actitud del corazón de quien ofrece. Y no olvidemos que aquello que parece insignificante a los ojos de este mundo, tiene un valor inmenso según la lógica de Dios cuando viene de un corazón humilde, sencillo, dispuesto a entregarlo todo a cambio de nada. Aprendamos hoy del ejemplo de estas viudas generosas para ofrendar lo mejor de nosotros a Dios, siempre presente en los hermanos. Alguien decía que a Dios se le consagra todo el árbol, no solamente el palo y las ramas, sino también los frutos de óptima calidad.
La viuda aparece frecuentemente en la biblia junto al pobre, al huérfano y al extranjero para señalar a las categorías de personas más excluidas y desprotegidas del pueblo y las más necesitadas de la piedad, solidaridad y justicia dentro de la comunidad. Jesús actúa a favor de ella y sigue las perspectivas proféticas favoreciéndolas, sanando su dolor y soledad y destacando su generosidad.

ORACIÓN
Señor solo Tú puedes observar las intenciones que hay en nuestro interior. Por favor ayúdanos a ser conscientes que no somos dignos de creernos merecedores de tu amor y a desarrollar esa  humildad y sencillez de corazón necesaria para obrar con rectitud y dar, para la construcción de tu Proyecto, desde lo mucho o poco que tengamos y sin esperar nada a cambio.  Amén 

Martes 27 de noviembre 2012



“MIRANDO AL PRESENTE CONSTRUIMOS EL FUTURO 

CON OPTIMISMO Y ESPERANZA”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 14,14-19

Yo, Juan, miré y en la visión apareció una nube blanca; estaba sentado encima uno con aspecto de hombre, llevando en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. Del santuario salió otro ángel y gritó fuerte al que estaba sentado en la nube: "Arrima tu hoz y siega; ha llegado la hora de la siega, pues la mies de la tierra está más que madura." Y el que estaba sentado encima de la nube acercó su hoz a la tierra y la segó.
Otro ángel salió del santuario celeste llevando él también una hoz afilada. Del altar salió otro, el ángel que tiene poder sobre el fuego, y le gritó fuerte al de la hoz afilada: "Arrima tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque las uvas están en sazón."
El ángel acercó su hoz a la tierra y vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar del furor de Dios. Pisotearon el lagar fuera de la ciudad, y del lagar corrió tanta sangre, que subió hasta los bocados de los caballos en un radio de sesenta leguas.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La historia humana tiene una dirección; apunta a un desenlace. Esto, que puede parecernos natural a los creyentes, no fue conocido ni creído por la mayor parte del mundo antiguo. El hombre, individualmente considerado, o la sociedad humana, vista en su conjunto, era para los antiguos como un corcho que flota en las aguas de un océano sin ribera. Un corcho que se mueve pero no avanza. Para nuestra fe es esencial una afirmación: la historia avanza. En nuestros días y en nuestra propia vida hay algo que está madurando. Llegará la cosecha.
El Apocalipsis anuncia la llegada de la cosecha. Es el tiempo de la verdad; el tiempo para ver, no las hojas de las palabras, sino los frutos de las obras. La verdad aparece, todo engaño queda atrás, ninguna disculpa, ninguna retórica, ninguna publicidad es necesaria ni es posible: el trigo ha madurado. Una cosecha de trigo y cosecha de uvas. Si Israel fue llamada "viña de Dios" (Is 5,1; Mt 21,33ss), es porque hay un fruto  abundante y maravilloso que se espera.

SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / El Señor llega a regir la tierra.

Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente." R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,5-11

“No quedará piedra sobre piedra”
En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: "Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido."
Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?"
Él contestó: "Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca", no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida."
Luego les dijo: "Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los discípulos se quedan deslumbrados por la belleza del templo, así como cualquier ser humano se asombra ante la belleza de las criaturas y de las maravillas de la creación. Pero Jesús les hace caer en cuenta que se trata de una realidad material, por más preciosas que sean las piedras, siempre serán cosas perecederas. Si bien el templo es la casa de Dios recinto de oración y de encuentro de la comunidad a la hora de la verdad es algo relativo, pues las cosas materiales tienden a desaparecer con el paso del tiempo. Y, efectivamente el templo fue destruido en el año 70, no quedo de el piedra sobre piedra. Hay que recordar que cuando Lucas escribe este texto, Jerusalén acaba de ser saqueada por Tito. Aunque estos acontecimientos pertenecen al pasado cuando el evangelista redacta su obra, hay que entender esta descripción en sentido figurado: Jerusalén ha perdido su título de “Ciudad Santa”.
Jesús también llama la atención a aquéllos que se dejan impresionar por la majestuosidad e imponencia arquitectónica del templo de Jerusalén, pues con ello están legitimando, de cierta manera, la institución que representa y su forma de proceder con Dios y con el pueblo, sin la capacidad de criticar la estructura de muerte y marginación que existe detrás de estos muros. La respuesta que Jesús da a esta actitud, se proyecta al futuro y destino de la humanidad. Es una respuesta que surge de la esperanza en la pronta venida del reino de Dios, es decir, de la espera en una nueva forma de vida en la que Dios con su misericordia y su justicia reinará, destruyendo todas aquellas estructuras que producen violencia, hambre, marginación, muerte. Las palabras que emplea Jesús para referirse a la novedad de Dios pueden parecer desesperanzadoras, trágicas y violentas; sin embargo, es un lenguaje que tiene como fin exhortar a sus seguidores a interpretar la realidad desde los valores del reino, sin dejarse convencer ni desalentarse por los falsos profetas ni por la majestuosidad y las promesas de los poderes opresores.

El Señor Jesús nos invita hoy a estar preparados para enfrentar lo que venga, bueno o malo. Cimentados en su palabra, saldremos victoriosos de las más terribles hecatombes. Pero “no se asusten”, dice Jesús, “Pues esto tiene que suceder primero, pero el fin no vendrá inmediatamente”. Entonces ¿Cuándo vendrá? También los discípulos querían saber con exactitud cuándo sucederían todos esos acontecimientos. Pero eso no es lo más importante; en cambio si es fundamental que estemos preparados, ese día no nos sorprendan cual ladrón que ronda en las noches. La actitud del cristiano debe ser entonces de permanente vigilancia y esperanza en el Señor que vendrá, viviendo en nuestras comunidades los valores del Reino y construyendo así espacios alternativos de vida.

ORACIÓN
Señor tendemos a mirar lo que pudo haber sido y no fue y eso nos limita para pararnos en el hoy y darnos cuenta de todo lo provechoso que podemos vivir y de todo lo que somos capaces de hacer, desde ya, para ayudar a que las nuevas generaciones y nuestro ecosistema recuperen la esencia para la cual fueron creados. Necesitamos estar cada vez más adheridos a Ti para mirar con tus ojos. Amén.

Miércoles 28 de noviembre 2012


“EL GOZO Y LA ALABANZA EN MEDIO DE LA DIFICULTAD ES TESTIMONIO DE VICTORIA”

Tres grandes epopeyas se entrelazan en las lecturas de hoy: la pascua de los israelitas, la pascua del Cordero y la pascua de los que vencieron la bestia. Tres momentos de victoria, o quizá mejor: tres momentos de una gran victoria, la de Dios en favor de su pueblo.

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 15,1-4

“Cantaban el cántico de Moisés y el del Cordero”
Yo, Juan, vi en el cielo otra señal, magnífica y sorprendente: siete ángeles que llevaban siete plagas, las últimas, pues con ellas se puso fin al furor de Dios.
Vi una especie de mar de vidrio veteado de fuego; en la orilla estaban de pie los que habían vencido a la fiera, a su imagen y al número que es cifra de su nombre; tenían en la mano las arpas que Dios les había dado. Cantaban el cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: "Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente, justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de los siglos! ¿Quién no temerá, Señor, y glorificará tu nombre? Porque tú solo eres santo, porque vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, porque tus juicios se hicieron manifiestos."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hay un arco de luz que nos precede y nos sobrepasa, que va desde Moisés hasta el Cordero sacrificado, y luego desde Jesucristo hasta la gloria de la llegada en plenitud de su gloria, manifiesta a todos los pueblos. Cada pequeña victoria nuestra se inscribe en ese arco: hemos sido convocados a ser testigos y protagonistas de una gesta maravillosa; vamos a contemplar y a realizar la derrota de la bestia, vamos a cantar y a hacer una realidad la victoria de nuestro Cristo.
Ahora bien, hay que saber entender la victoria sobre la bestia. La bestia pierde incluso cuando pretende estar ganando terreno. Es la ley que vemos inscrita en la Cruz del Señor: allí donde el demonio pretendía estar venciendo estaba siendo vencido. La angustia ante la oposición del mundo es lo que da la victoria al enemigo. Lo inteligente, con la inteligencia de Dios ( 1 Cor 2,16), es aprovechar cada herida como anuncio y cada persecución como camino que conduce a nuevos modos y lugares de evangelización. El cristiano no se distingue porque todas las cosas le salen bien, sino porque sabe aprovechar y sale victorioso sostenido por el Señor de los momentos malos.

SALMO RESPONSORIAL 97
R./ Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios Omnipotente. 

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.

Al Señor, que llega para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R.


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21,12-19

“Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá”
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Os echarán mano, os perseguirán, estregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas".Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

A los discípulos y misioneros de Jesús, a los que han optado radicalmente por vivir el evangelio, no les espera un camino fácil: serán llevados a las sinagogas y a las cárceles, ante reyes y magistrados por causa del nombre de Jesús. Ésta será una ocasión para que el discípulo de testimonio de su Maestro, asistido por el Espíritu Santo, que dará una elocuencia indecible para resistir el ataque de sus aguerridos adversarios.
En todo tiempo y lugar debemos recordar que la opción por Jesús cuando se vive con toda intensidad comporta sacrificio y sufrimiento. Porque el discípulo tiene que configurarse e identificarse con su maestro, también en la faceta dolorosa de la misión. Por consiguiente, debe estar dispuesto a tomar la cruz de cada día, que implica amenazas, persecuciones y hasta incomprensiones de los miembros del núcleo familiar, eclesial y social.
Es inevitable que en nuestra vida nos sobrevengan las tribulaciones, los momentos prueba, muchas veces dolorosos como la enfermedad, pero hay que recordar que Jesús nos da la seguridad al decirnos no solamente que no tengamos miedo sino que, precisamente en esas circunstancias tengamos el privilegio de testimoniar nuestra fe y que el Espíritu Santo pondrá en nuestros labios las palabras necesarias para nuestra defensa.

La palabra de hoy nos presenta las consecuencias que trae consigo el vivir con fe, esperanza y radicalidad los valores del Reino de Dios en medio de una sociedad que tiene como principio de vida la búsqueda del poder personal antes que la solidaridad y la fraternidad. Como lo hemos mencionado, la persecución, el enfrentamiento con las fuerzas del poder y el martirio son realidades que el discípulo y toda comunidad creyente deben asumir por causa de instaurar un nuevo orden de relaciones en el que el respeto por la vida y la dignidad del ser humano y de la naturaleza, la búsqueda de la justicia social, la solidaridad y la fraternidad entre los pueblos son fundamentos esenciales. Este ambiente hostil en el que va creciendo la comunidad de testigos y seguidores de Jesús, como aquella semilla de mostaza, es propicio para que todos los creyentes en la esperanza den testimonio del Dios de la Vida, resistiendo a toda calumnia, a toda forma de muerte y permanezcan con fidelidad en la construcción de experiencias comunitarias, y en nombre del Evangelio sigan defendiendo la vida.

ORACIÓN
¡Ay! Señor cuantos de los que han replicado y replican tu Evangelio no han sido entendidos, apoyados y respetados; a cuántos han sacrificado por declarar y dar a conocer el verdadero sentido de la existencia que es tu Proyecto de amor. Es una locura para el mundo ver a aquellos (as) que en medio del rechazo, el dolor y sufrimiento siguen orantes, transmitiendo la Palabra, sirviendo con gozo y alzando las manos a ti. Gracias por ellos y ellas. Amén.

  

Jueves 29 de noviembre 2012



 “EL FINAL SERÁ VICTORIOSO PARA QUIENES PERMANECEN Y CONFÍAN EN EL SEÑOR”

PRIMERA LECTURA
APOCALIPSIS 18,1-2; 19,1-3.9ª

“Cayó la gran Babilonia”
Yo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo; venia con gran autoridad y su resplandor iluminó la tierra. Gritó a pleno pulmón:

-« ¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de todo espíritu impuro, en guarida de todo pájaro inmundo y repugnante.»

Un ángel vigoroso levantó una piedra grande como una rueda de molino y la tiró al mar, diciendo:

«Así, de golpe, precipitarán a Babilonia, la gran metrópoli, y desaparecerá. El son de arpistas y músicos, de flautas y trompetas, no se oirá más en ti. Artífices de ningún arte habrá más en ti, ni murmullo de molino se oirá más en ti; ni luz de lámpara brillará más en ti, ni voz de novio y novia se oirá más en ti, porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra, y con tus brujerías embaucaste a todas las naciones. »  después en el cielo algo que recordaba el vocerío de una gran muchedumbre; cantaban:

-«Aleluya. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos. Él ha condenado a la gran prostituta que corrompía a la tierra con sus fornicaciones, y le ha pedido cuenta de la sangre de sus siervos.»

Y repitieron:

-«Aleluya. El humo de su incendio sube por los siglos de los siglos.»

Luego me dice:

-«Escribe: "Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero. " » Palabra del Señor.

REFLEXIÒN
La primera  lectura de hoy nos sacude con un grito de alegría: "¡cayó Babilonia!". Para quienes amamos la paz puede resultar difícil compartir una alegría que en el fondo nace de la derrota o el fracaso del contendor. La cosa suena violenta, sobre todo si hemos visto en la televisión cómo, por ejemplo, algunos palestinos danzaban de gozo cuando cayeron las torres gemelas del World Trade Center. Parece simplemente repugnante alegrarse de una derrota.
Pero, ¿Qué diríamos si pudiéramos ver derrotado el odio? ¿Qué sentiríamos si un día se pudiera declarar vencida al hambre en el mundo? ¿No danzaríamos si un día tuviéramos la certeza de estar enterrando los racismos y las discriminaciones étnicas?
Hay que alegrarse de la caída de Babilonia. Hay que alegrarse cuando el mal resulta mal negocio, en la medida en que ello llame a conversión y le dé una oportunidad al bien y a la gracia. La ciudad caída es morada de animales repugnantes. Vivir en ella se vuelve imposible, pero sobre todo, indeseable. Y eso es maravilloso: que el mal ya no sea deseable; que se le caiga la careta al mal y se vea qué es en verdad. El mal sin careta ya no hace daño, porque es horrendo: ya no engaña, ya no es deseable.

SALMO RESPONSORIAL: 99
R: Dichosos los invitados al banquete de la boda del Cordero.

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.

"El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades." R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 21, 20-28

“Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo que Dios ha señalado”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción.

Entonces, los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito.

¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días!

Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo.

Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora.

Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán.

Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.

Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.» Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La liturgia de la palabra nos ofrece para esta temporada una selección de textos que hace referencia a los últimos tiempos (escatología). No se trata de textos que anuncien destrucción y caos, sino que hacen presente una realidad nueva, es decir, “revelan” algo desconocido: revelan el sentido profundo de nuestra realidad presente permitiéndonos ver esa verdad que es la palabra definitiva de Dios sobre el mundo.  La destrucción de la ciudad de Jerusalén no debe ser equiparada con la destrucción o final del mundo; más bien debe ser interpretada como la oportunidad precisa para que la comunidad creyente abra su horizonte de misión y lleve el testimonio de Jesús de Nazaret fuera de las fronteras de Israel, es decir, a los pueblos paganos. Podemos decir que este tiempo en que la ciudad de Jerusalén va a ser entregada en manos de los paganos es un tiempo de Dios, donde Él ofrece a todas las naciones del mundo conocido la salvación prometida a Israel. Lucas pretende expresar, por medio de un lenguaje apocalíptico, la fuerza salvífica y liberadora de Jesús, el cual ha sido enviado para hacer presente de manera definitiva el Reino de Dios.

Jesús nos invita hoy a eliminar nuestras ansiedades y temores que podamos tener con respecto al fin del mundo y nos ofrece la alternativa de una vida que se deja guiar por la confianza en el amor del Padre, en una actitud de entrega y de amor que ya ha vencido la muerte. La venida del Hijo del Hombre es una buena noticia que debe llenarnos de mucho entusiasmo y esperanza, podríamos considerarla como el cumplimiento de todos nuestros deseos, en el encuentro con el Señor. Para este momento crucial debemos prepararnos continuamente con alma, vida y corazón. Tenemos suficientes motivos hoy para levantar la cabeza con esperanza, porque ya llega la hora de nuestra liberación.
Tengamos esta certeza en el corazón: en un mundo donde vemos tantas maldades y donde nos duele el hecho de no percibir con claridad como obra la justicia de Dios, en efecto, en este mundo, Jesús, nuestro Señor resucitado, culminará su obra de justicia y hará que reine la fraternidad en la vida.

ORACIÓN
Amado Dios te necesitamos tanto para seguir contigo en medio de un mundo tan difícil que arrastra un sistema sumido en el egoísmo, el poder, consumismo, la violencia y la depredación del medio ambiente, donde la misma naturaleza reclama su justicia, y tu Espíritu,que nos mantengamos fieles. Por eso hoy ese mismo Espíritu nos lleva a declarar que te exaltamos y reconocemos como nuestro Padre-madre, Maestro, Pastor y verdadero gobernante. Amén

Viernes 30 de noviembre 2012



“HERMOSA TAREA ES CONOCER, VIVIR Y ANUNCIAR 

LA BUENA NUEVA”

Fiesta San Andrés, apóstol 

PRIMERA LECTURA
ROMANOS 10, 9-18

“La fe nace del oir, y ésta consiste en hablar de Cristo”

Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor, y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación. Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con la boca se reconoce a Jesucristo para alcanzar la salvación.
La Escritura dice: "El que confíe en él, no quedará defraudado." No hay diferencia entre los judíos y los no judíos; pues el mismo Señor es Señor de todos, y da con abundancia a todos los que lo invocan. Porque esto es lo que dice: "Todos los que invoquen el nombre del Señor, alcanzarán la salvación." Pero ¿cómo van a invocarlo, si no han creído en él? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oir, si no hay quien les anuncie el mensaje? ¿Y cómo van a anunciar el mensaje, si no son enviados? Como dice la Escritura: "¡Qué hermosa es la llegada de los que traen buenas noticias!"
Pero no todos han aceptado el evangelio. Es como dice Isaías: "Señor, ¿quién ha creído al oir nuestro mensaje?" Así pues, la fe nace al oir el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo.
Pero yo pregunto: ¿Será tal vez que no oyeron el mensaje? ¡Claro que lo oyeron! Porque la Escritura dice: "La voz de ellos salió por toda la tierra, y hasta los últimos rincones del mundo llegaron sus palabras."  Palabra del Señor.

REFLEXIÒN
Qué texto tan hermoso el que escribe Pablo a los Romanos “Si tus labios profesan que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo resucito de entre los muertos te salvaras”. Palabra que hoy sigue calando fuerte en nosotros, que hemos confesado más de una vez el señorío de Jesús, que tenemos más de una experiencia fuerte de su presencia, que hemos sentido su poder y reconocemos su grandeza.
Invocar al Señor debe conducirnos a una actitud existencial, porque creer no es mover los labios, como un ejercicio vacío sino como manifestación profunda de lo que acontece en nuestra vida.
Cuando abrimos nuestro ser a su presencia y dejamos que actúe en lo que somos y hacemos, cuando no vivimos nosotros sino es Él quien vive, entonces cada palabra, cada acto, cada situación por la que atravesamos es una muestra de esa experiencia salvadora con el Señor. Así toda la tierra escuchará nuestro pregón, el tuyo, el mío, el de muchos que hemos dejado que Cristo venga y se apodere de nuestro ser.

SALMO RESPONSORIAL: 18
R: / A toda la tierra alcanza su pregón.

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
 el día al día le pasa su mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 4,18-22

“Inmediatamente, dejando la barca, lo siguieron”
Jesús iba caminando por la orilla del Lago de Galilea, cuando vio a dos hermanos: uno era Simón, también llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores, y estaban echando la red al agua. Jesús les dijo:
--Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.
Al momento dejaron sus redes y se fueron con él.
Un poco más adelante, Jesús vio a otros dos hermanos: Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en una barca arreglando las redes. Jesús los llamó, y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hacemos una primera pausa en la secuencia del tiempo de adviento para recordar y celebrar el discipulado desde la vida del apóstol Andrés, hermano de Simón Pedro; ellos junto con los hermanos Zebedeo hacen parte del primer grupo de apóstoles elegidos por el Señor Jesús. Andrés fue uno de los primeros discípulos de Juan Bautista, en convertirse al seguimiento o discipulado del Señor Jesús.
Son personas del común que aceptan sin condiciones la invitación hecha por el Maestro, dejan atrás los miedos, los fracasos, las comodidades, e inician una nueva forma de vida inspirada y sostenida por la fe en aquél que proclama y realiza el Reino de Dios: Jesús de Nazaret.
Mateo, en este relato vocacional, nos ofrece elementos esenciales del discipulado cristiano.
En primer lugar, consideremos que es el Señor quien llama, Él toma la iniciativa e invita a mujeres y hombres a su seguimiento, se acerca y lanza su propuesta e invitación: “Ven y sígueme”. La persona queda en libertad para aceptar esa invitación o rechazarla. En segundo lugar, el seguimiento supone una entrega sin medida ni reservas, para toda la existencia y para toda la vida, no por pasar el rato. La entrega es incondicional, con todo lo que implica el camino apostólico; por eso el discípulo sigue y acepta para sí, el mismo destino de privaciones, de renuncias, de donación y entrega de su Maestro Jesucristo.
Hoy, nosotros, estamos llamados a continuar la obra iniciada por Jesús, ser discípulos/as oyentes y servidores, testigos fieles y apasionados de esa Palabra, con el fin de trascendernos y hacernos libres.
Que el modelo discipular de San Andrés, aquel que es robusto y viril, nos conceda la gracia de ir asumiendo en nuestra vida la actitudes y los sentimientos del Señor Jesús para ser sus testigos hasta los confines del mundo. Empecemos bien este adviento para ser mejores receptores del llamado de Jesús: “Vengan hoy conmigo y los haré pescadores de hombres”.

ORACIÓN
Señor Jesús, eres la Buena Noticia, el modelo del hombre y la mujer nuevos(as). Como no darte gracias por habernos llamado y permitirnos caminar contigo para conocerte, aprender a vivir a tu estilo y ser transmisores de tu Palabra, haciéndonos generadores(as) de la civilización del amor. Bendita tu luz, bendita tu mirada en mi y en mis hermanos y hermanas; continúa fortaleciéndonos y llenándonos de Tí. Amén