sábado, 1 de agosto de 2015

Jueves 06 de Agosto de 2015

 Transfiguración del Señor

“CONTEMPLAR LA BELLEZA DE DIOS NOS ANIMA Y TRANSFORMA”

PRIMERA LECTURA
DANIEL 7,9-10.13-14

“Su vestido era blanco como nieve”

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La primera lectura del libro de Daniel nos recuerda que Israel como el mundo de aquel tiempo y lugar se encontraba en un proceso de helenización de Oriente. La fuerza de la cultura griega invadía todo y se extendía con rapidez. Toda una nueva forma de entender la vida. Esto trajo una crisis profunda en todos los que se encontraban con su cultura y su fe. Con la llegada de Antíoco IV Epífanes, lo que en un primer momento no era más que una mayor promoción de la cultura griega, va a dar paso a una persecución abierta de los judíos que siguen fieles a su fe. A la irracionalidad de la intolerancia se suma la irracionalidad de la violencia. La «cultura superior» lleva consigo la prepotencia y termina por masacrar a personas sencillas, inocentes, que lo único que pretenden es vivir en paz ¿quiénes son los bárbaros?. En este clima surge el libro de Daniel invitando a resistir, retomando acontecimientos del pasado anima a resistir también ahora. En su segunda parte cambia de género literario y ante la presión y la inestabilidad por lo absurdo de la fuerza... no puede expresarlo en lenguaje convencional y surge el género de la apocalíptica. Todo el capítulo al que pertenece el texto de este día hace de bisagra entre las dos partes del libro. Los símbolos que utiliza el profeta Daniel se inspiran en la apocalíptica judía del siglo III a. C. La apocalíptica intentaba presentar las grandes opciones de Dios para el presente mediante símbolos litúrgicos, cósmicos y sobrenaturales. El blanco representa la máxima santidad, la presencia divina. Los tronos simbolizan la capacidad para gobernar la historia. El hijo del hombre, aquel ser humano capaz de hacer realidad la voluntad de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 96
R. / El Señor reina, altísimo sobre la tierra

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R.


OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
La frase inicial de este “Himno a la realeza del Señor” es una solemne proclamación, que anuncia el advenimiento del Reino de Dios, inaugurado por una teofanía de la que participan todos los elementos de la naturaleza. Esta manifestación del Señor como Rey significa el triunfo definitivo de la justicia  y es un motivo de júbilo para su Pueblo (vs. 8, 11). La exhortación final (v. 12) parece estar dirigida a la comunidad congregada en el Templo, que actualizaba culturalmente la victoria del Señor sobre sus enemigos y el establecimiento de su Reino.

SEGUNDA LECTURA
2PEDRO 1,16-19

“Esta voz del cielo la oímos nosotros”

Queridos hermanos: Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: "Éste es mi Hijo amado, mi predilecto." Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este texto es una de las pocas lecturas litúrgicas pertenecientes al último escrito, cronológicamente hablando, del Nuevo Testamento. No sólo por este motivo sino sobre todo por su contenido es claro que no fue obra del apóstol Pedro, primer Papa, aunque se le haya atribuido desde antiguo. Su intención es alentar a los cristianos de las generaciones siguientes a la primera a la permanencia y fidelidad, poniéndolos en guardia frente a posibles desviaciones. La certeza de la victoria total de Cristo se basa, entre otras cosas, en la Transfiguración, una especie de adelanto teológico de lo que Cristo es y representa para todos. Contrapone el autor esta realidad a mitos y leyendas poco de fiar. Y no es que la transfiguración haya de considerase, sin más, un hecho histórico. Se trata, mejor, de una aceptación y muestra de lo que el Señor Jesús, el Hijo atestiguado por el Padre, es y significa para todos los cristianos. Lo de menos es que se diera una voz perceptible por los testigos; lo realmente importante es que Jesús es el Hijo de Dios y ha de volver a culminar su obra comenzada. Es importante esta mención de Jesucristo como fundamento de la vida presente del cristiano, de su fe, de su realidad histórica en conjunto y, a la vez, la tensión hacia el futuro, hacia la realización completa.

LECTURA DE EVANGELIO
MATEO 17,1-9

“Su rostro resplandecía como el sol”

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías." Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: "Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo." Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levantaos, no temáis." Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Moisés representa a la ley y Elías a los profetas. La propuesta de Pedro de hacer tres chozas refleja el temor de los discípulos de bajar a Jerusalén, donde les espera el sufrimiento a causa de la Palabra de Jesús. Por eso prefieren la tranquilidad de la montaña. Con la Transfiguración, símbolo de resurrección, Jesús intenta tranquilizarlos confirmando que la vida finalmente triunfará frente a los proyectos de muerte. Jesús dice a sus discípulos que se levanten y no tengan miedo: “acercándose los toca y les alienta”, que es exactamente lo que hace a diario con nosotros cuando estamos angustiados y agobiados. Al final del relato desaparecen Moisés y Elías. Sólo ha quedado Jesús, el Hijo amado y predilecto, a quien hay que escuchar. El evangelista quiere dejar claro en las comunidades cristianas que el Antiguo Testamento, la realidad que nos rodea, nuestras actuaciones y relaciones, toda nuestra vida debemos leerla y vivirla desde Jesús. Él es nuestro punto de referencia. La experiencia de Jesús, a pesar de las dificultades, debe ser una experiencia extraordinaria que transfigure nuestro miedo en gozo y que nos anime a bajar de la montaña para enfrentar la realidad con la Palabra y con el testimonio.

ORACIÓN
Señor que nuestro encuentro diario contigo, nuestra oración nos vaya transformando, trasfigurando para ser más como tú. Ayúdanos por favor a escucharte más y a reconocerte como la luz que ilumina nuestro paso por esta  tierra.  Que no nos cansemos de buscarte, buscar de tu Palabra,  y salgamos  de nuestras comodidades a la acción en nuestra comunidades, a enfrentarnos al mundo que nos espera necesitado de amor, esperanza, solidaridad, justicia y paz.  Amén.


“Dispongámonos a escuchar a Jesús para vivir su mensaje en nuestra historia presente”

Viernes 07 de Agosto de 2015


“NUESTRA FE DEBE SER EL COMPROMISO DE LA CRUZ”

PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 4,32-40

“Amó a tus padres y después eligió a su descendencia”

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? .

Te lo han hecho ver para que reconozcas que el Señor es Dios, y no hay otro fuera de él. Desde el cielo hizo resonar su voz para enseñarte, en la tierra te mostró aquel gran fuego, y oíste sus palabras que salían del fuego. Porque amó a tus padres y después eligió a su descendencia, Él en persona te sacó de Egipto con gran fuerza, para desposeer ante ti a pueblos más grandes y fuertes que tú, para traerte y darte sus tierras en heredad, cosa que hoy es un hecho. Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
A partir de hoy, y durante cinco días, leeremos algunos pasajes del libro de Deuteronomio (la segunda ley), que contiene la despedida de Moisés, con el repaso que hace de los cuarenta años de marcha por el desierto y las normas (mandamientos) que recuerda a su pueblo. Ahora, cuando están a punto de entrar en Canaán, Moisés antes de morir, les deja como testamento la recomendación de que cumplan con la Alianza: escuchar al Dios que los amó y los eligió para ser su pueblo y que los sacó de la esclavitud de Egipto. Él es el “único Dios” (monoteísmo), que se ha revelado en la historia y exige de los suyos que guarden sus mandamientos.
Con mayor razón nosotros hoy debemos hacer memoria de las maravillas que Dios ha realizado y sigue realizando en nuestra vida, pues nos ha enviado a su Hijo para liberarnos a todos del pecado y de la muerte. Tenemos más razones para sentir admiración y gratitud hacia Dios para responder a su amor con el nuestro, intentando cumplir su voluntad en nuestras vidas.

SALMO RESPONSORIAL: 76
R. /Recuerdo las proezas del Señor.

Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas. R.

Dios mío, tus caminos son santos:
¿qué dios es grande como nuestro Dios?
Tú, oh Dios, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos. R.

Con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.
Guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón. R.

OREMOS CO N EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un himno de alabanza a Dios que ha mostrado su grandeza en la creación y en los grandes acontecimientos de la historia. La demostración del amor de Dios se completa y llega a su culmen en la encarnación y en la obra redentora de Jesucristo. Él es el poder y la sabiduría de Dios.     

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 16,24-28

“¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Seguir a Jesús no es huir de sí mismo, del mundo o de la vida. Seguir a Jesús es asumir la condición humana de una manera absolutamente nueva y radical. Negarse a sí mismo es abrazar con tal entusiasmo, alegría y decisión una causa que haga pasar a un segundo plano o haga desaparecer la angustia de ser y existir. Nadie puede olvidarse de sí mismo, si no es plenamente feliz con lo que hace, quiere y busca. Seguir a Jesús es asumir la alegría del día a día, las dificultades, los sinsabores y la plenitud del presente. Cargar con la cruz no se refiere a infligirse castigos, culpas o remordimientos propios o ajenos, sino a aceptar la condición humana limitada por la violencia, el sufrimiento, la inseguridad, el miedo y la incertidumbre. La cruz es la condición existencial del ser humano, que sólo puede ser redimida si se acepta y se soporta solidariamente. Es el reconocimiento del propio pecado cometido por acción, omisión o permisión. Estas dos exigencias confluyen en la condición básica para ser cristiano: Seguir a Jesús es asumir su causa y compartir su fe.

ORACIÓN
Gracias Señor por ese amor infinito hacia nosotros, que te llevo a dar a tu Hijo Único para salvarnos. Hoy como hijos y  discípulos(as) tuyos queremos desprendernos de nuestra vida, de nosotros mismos para seguirte, ayúdanos a vivir  conforme a tu querer y tu voluntad. Queremos confiarte nuestra vida, ayúdanos a llevar nuestra cruz y seguirte a pesar de las adversidades, en el  camino del amor y del servicio. Amén

“No hay más cruz, que la alegría de vencer el mal con la certeza del obrar de Dios en la vida”


Sábado 08 de Agosto de 2015


“LA FE NOS EXIGE ESTAR EN PLENA COMUNIÓN CON CRISTO”

PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 6,4-13

“Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón”
Moisés habló al pueblo, diciendo: "Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales. Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que juró a tus padres -a Abrahán, Isaac y Jacob- que te había de dar, con ciudades grandes y ricas que tú no has construido, casas rebosantes de riquezas que tú nos has llenado, pozos ya excavados que tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado, comerás hasta hartarte. Pero, cuidado: no olvides al Señor que te sacó de Egipto, de la esclavitud. Al Señor, tu Dios, temerás, a él sólo servirás, sólo en su nombre jurarás." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Este texto de Deuteronomio trae una frase que debemos sentir como nuestra: “Cuidado: no olvides al Señor que te sacó de Egipto”, la preocupación de Moisés, en su testamento, es que el pueblo tiene poca memoria: olvida fácilmente lo que Dios ha hecho; así como nosotros hoy que cuando nos llega la dificultad olvidamos todo lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas. El encargo último de Moisés es: “Escucha Israel, shema, Israel”, que es la oración principal de los judíos, aún hoy. Una oración que recitan los creyentes tres veces al día. El “shema” es el resumen de toda la espiritualidad del pueblo israelita. Es la actitud de apertura a Dios con todo el corazón. Amarle es la única respuesta al amor inmenso que Dios ha mostrado a su pueblo a lo largo de esos cuarenta años y ante la perspectiva de un don como el que les va a dar, la tierra prometida.

SALMO RESPONSORIAL: 17
R./Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador:
tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu Ungido. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo es una alabanza a Dios (puesta en boca de David) por la protección que obtuvo en su lucha contra diversos enemigos. La presencia de Dios se manifestó en medio de la tormenta. El tono guerrero de este Salmo podemos tomarlo como una imagen literaria y aplicarla a realidades nuevas, en el orden espiritual. También estamos en lucha con el pecado, con el mal, con la muerte. Dios es el único que puede iluminar nuestras tinieblas. Cristo el descendiente de David, es el Rey victorioso.     
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 17,14-20

“Si tuvierais fe, nada os sería imposible”
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: "Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo." Jesús contestó: "¡Generación perversa e infiel! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: "¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?" Les contestó: "Por vuestra poca fe. Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La pregunta de los discípulos es pertinente: “¿por qué no pudimos expulsarlo nosotros”? Y la respuesta de Jesús es contundente: “porque ustedes tienen poca fe”. El muchacho poseído es el símbolo de todo un pueblo que carece de los recursos suficientes para considerarse libre y, por lo tanto, sentir que está en camino de construir su proyecto de igualdad, de humanización. Los discípulos jamás llegarán por sí solos a transformar esa realidad que mantiene al pueblo en la marginación y en estado de deshumanización; ante todo ellos tienen que potenciar su fe y, sobre todo, hacerse conscientes de que es en la fidelidad a Dios y a Jesús y su propuesta como pueden comenzar a darse cambios en la sociedad.
Nuestro proyecto de cambio debe tener algo distinto a los proyectos meramente humanos que tantas veces encontramos en nuestro mundo. No somos agentes o trabajadores sociales al servicio de una determinada institución o de una ideología que propugne el cambio social; antes que nada somos seguidores de Jesús, quien nos exige una actitud y dinámica nuevas, basadas en la fe y en el convencimiento de que su propuesta es la única que puede generar formas de vida realmente nuevas.

ORACIÓN
Señor, a través de la Palabra de hoy comprendemos que necesitamos pedirte que nos regales la virtud de la fe , una fe auténtica, una fe en la que se confía plenamente en ti, sin titubear, una fe que mueva montañas. Señor queremos ser fieles a ti, danos del  don de un corazón que da y se compadece por otros,  condúcenos por el camino seguro en la construcción de una alternativa de una nueva de sociedad, el camino del Reino de Dios. Amén.

“Si nos conformamos con la fe que teníamos a los diez años, en la primera comunión, es lógico que nuestro musculo espiritual este raquítico” (Papa Francisco)


Domingo 09 de Agosto de 2015


“LA VIDA QUE NOS DA CRISTO ES PARA COMPARTIRLA CON LOS DEMÁS”

PRIMERA LECTURA
1REYES 19,4-8

“Con la fuerza de aquel alimento, caminó hasta el monte de Dios”
En aquellos días, Elías continuó por el desierto una jornada de camino, y, al final, se sentó bajo una retama y se deseó la muerte: "¡Basta, Señor! ¡Quítame la vida, que yo no valgo más que mis padres!" Se echó bajo la remata y se durmió. De pronto un ángel lo tocó y le dijo: "¡Levántate, come!" Miró Elías, y vio a su cabecera un pan cocido sobre piedras y un jarro de agua. Comió, bebió y se volvió a echar. Pero el ángel del Señor le volvió a tocar y le dijo: "¡Levántate, come!, que el camino es superior a tus fuerzas." Elías se levantó, comió y bebió, y, con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La narración del primer libro de los Reyes está sumamente cuidada y llena de detalles que hacen de esta simple huida algo más profundo y simbólico. Para empezar, las alusiones al desierto, a los padres, a los cuarenta días y cuarenta noches de camino, al alimento, al monte de Dios, son demasiado claras y numerosas como para no reconocer en el camino de Elías el camino inverso al que realizó Israel en el éxodo. No se trata sólo de una huida; también hay una búsqueda de las raíces que terminará en un encuentro con Dios. También los grandes héroes como Elías y Moisés ( Num 11,15) han sentido nuestra debilidad. Elías, desanimado del resultado de su ministerio huye porque «no es mejor que sus padres» en el trabajar por el reino de Dios y es mejor reunirse con ellos en la tumba (v.4). Cuando el hombre reconoce su debilidad, entonces interviene la fuerza de Dios (2Cor 12,5.9). Con el pan y el agua, símbolos del antiguo éxodo, Elías realiza su propio éxodo (símbolo de los cuarenta días, v.8) y llega al encuentro con Dios. Tal como está narrado este episodio de Elías nos habla del camino, de los empeños, de las tareas demasiado grandes para hacerlas con las propias fuerzas y de la necesidad de caminar apoyados en las fuerzas del alimento que nos mantiene.
SALMO RESPONSORIAL: 33
R./Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.


OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Salmo didáctico de forma alfabética. El salmista nos participa su experiencia del amor de Dios y nos invita a hacer nosotros mismos esa experiencia. Jesús, más que nadie en este mudo, puede hablarnos del amor de Dios y puede hacérnoslo comprender en toda su profundidad.   

SEGUNDA LECTURA
EFESIOS 4,30-5,2

“Vivid en el amor como Cristo”
Hermanos: No pongáis triste al Espíritu Santo de Dios con que él os ha marcado para el día de la liberación final. Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda la maldad. Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo. Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor. Palabra del Señor.
REFLÉXIÓN
La segunda lectura es la continuación de esta exhortación apostólica que desciende a detalles hablando de aquello que el cristiano debe evitar (aspecto negativo) o debe hacer (aspecto positivo). Así, el cristiano puede trabajar en la edificación de la iglesia y no entristecer al Espíritu rompiendo la unidad (4,25-32a; 4,3). Este modo de vivir encuentra su fundamento en aquello que Cristo ha realizado o el Padre ha cumplido por Cristo. Vivir de manera cristiana y vivir en el amor como Cristo y el Padre (cf. Mt 5,48). Como el Padre perdona, así debe hacer el cristiano (v. 32b). Como Cristo ama y se dona en sacrificio, así hace el cristiano. La unidad es fruto del sacrificio personal. El tema de la imitación de Dios, consecuencia y expresión de ser hijos suyos, revela la referencia evangélica de esta exhortación de Efesios (Mt 4,43-48). El Espíritu es el elemento determinante del comportamiento cristiano. En línea con otros pasajes paulinos sobre el Espíritu, en éste su recepción se vincula (indirectamente) al bautismo y se le considera como sello/marca que identificará en la parusía ( advenimiento glorioso de Jesús al final de los tiempos)  a cuantos pertenecen a Cristo.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 6,41-51

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”
En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: "Yo soy el pan bajado del cielo", y decían: "No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?" Jesús tomó la palabra y les dijo: "No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios." Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan de vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El evangelio de Juan que hoy leemos comienza con el escándalo que se produce en los judíos porque Jesús se equipara al pan; pero más aún porque dice que ha “bajado del cielo”. Para ellos esto no tiene explicación, puesto que conocen a Jesús desde su infancia y saben quiénes son sus padres. Para ellos su vecino Jesús, visto en su sola dimensión humana, no guarda relación alguna con las promesas del Padre y con su proyecto de justicia revelado desde antiguo. Juan utiliza esta figura del escándalo y del no poder ver más allá de la dimensión humana de Jesús, para dar a conocer la dimensión que encierra la persona y la obra del Maestro. En primer lugar, la adhesión a Jesús es obra también de Dios; es él mismo quien suscita la fe del creyente y lo atrae a través de su hijo. Conocer a Jesús es apenas un primer paso en el cual se encuentran sus paisanos; pero adherir la propia fe a él es el siguiente paso, que exige un despojarse totalmente para poder encontrar en él el camino que conduce al Padre. Sólo este segundo momento permite descubrir que Dios se está revelando en Jesús tal cual es; esto es, un Dios íntimamente comprometido con la vida del ser humano y su quehacer. Jesús propone asumir el paso de la vida humana con un total compromiso. El alimento, que es indispensable para vivir, es utilizado como metáfora para hacer ver que más allá de la dimensión humana de cada persona hay otra dimensión que requiere también ser alimentada. El ser humano, llamado a trascenderse a sí mismo, tiene que esforzarse también continuamente para que su ciclo de vida no se quede sólo en lo material. Así pues, el conocimiento y aceptación de la propuesta de Jesús alimenta esa dimensión trascendente del ser humano, que es la entrega total y absoluta a la voluntad del Padre; y la voluntad del Padre no es otra que la búsqueda y realización de la Utopía de la Justicia en el mundo en todos los ámbitos (Reinado de Dios), para que haya «vida abundante para todos» (Jn 10,10).

ORACIÓN
Qué bueno es Señor reconocer que Tú te haces pan de vida a través de tu Palabra, la cual nos enseña el verdadero sentido de la Eucaristía que es tu presencia viva en aquellas comunidades que se hacen pan de solidaridad, fraternidad y amor entre los hermanos y hermanas. Que en unidad con nuestras comunidades,  nos hagas fuertes para desarrollarnos en los batallares de la vida en el servicio de tu Reino. Amén.   

“La vida de Jesús en cada uno se fortalece en la escucha de la Palabra y en la comunidad que la transmite”


Lunes 10 de Agosto de 2015


Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir.

“SER SIGNOS DE VIDA EN UN MUNDO QUE VIVE VIOLENCIA Y MUERTE ”

PRIMERA LECTURA
2 CORINTIOS 9,6-10

“Al que da de buena gana lo ama Dios”
Hermanos: Recuerden que el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho. Cada cual dé lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por compromiso, pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmarlos de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario, puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura: “Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente”. Dios, que proporciona semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionará a ustedes una cosecha abundante y multiplicará los frutos de su justicia. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La liturgia de hoy, en esta celebración del diácono Lorenzo nos invita de nuevo a reflexionar en el tema del servicio, compartir, negarse en favor de los demás. En esta primera lectura, Pablo invita a la comunidad de Corinto para que no sean tacaños y se unan a la ofrenda a favor de la comunidad de Jerusalén. Les pide que sean generosos, sabiendo que dependiendo de la siembra, así será también la cosecha. Les presenta, además un argumento teológico: “¿Si Dios nos ha colmado de toda clase de favores, porque no compartir con los demás?, es lógico que nosotros seamos generosos con los otros, así Dios siempre premiará, bendecirá y no se dejará ganar en generosidad con el que comparte”. Ahora bien, no se debe dar por un interés egoísta, sino con alegría y amor. La ofrenda cristiana no consiste en dar de lo que nos sobra, sino en darnos a nosotros mismos con amor en todo lo que compartimos y entregamos. Por tanto la ofrenda no es solo dinero o cosas, sino también la donación generosa de nuestro tiempo, vocación, talentos o carismas a favor de los hermanos que más lo necesiten. El compartir debe buscar dar una respuesta integral del que lo necesita: en lo económico, en lo intelectual, cultural, en lo emocional,  y en lo espiritual. El compartir solidariamente con lo demás debe ser el gran testimonio de la comunidad del resucitado. 

SALMO RESPONSORIAL:  111  

R./Dichoso el que se apiada y presta.

Dichoso quien teme al Señor
Y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
La descendencia del justo será bendita. R.

Dichoso el que se apiada y presta,
Y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
Su recuerdo será perpetuo. R.

No temeré las malas noticias,
Su corazón está firme en el Señor
Su corazón está seguro, sin temor,
Hasta ver derrotados a sus enemigos. R.

Reparte limosna a los pobres,
Su caridad es constante,
sin falta alzará la frente con dignidad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Siguiendo el tono de las reflexionen de los sabios, proclama la felicidad que gozara el que es bueno, clemente y compasivo. Las bienaventuranzas de Jesús proponen temas complementarios en relación con su proclamación del Reino de Dios. Que Él hace presente entre los seres humanos.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 12, 24-26
“Si el grano de trigo muere, producirá mucho fruto” 
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, asegura para la vida eterna. El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre». Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
La comunidad de Juan, el discípulo amado, nos invita a reflexionar en la línea de la primera lectura, es decir, en la línea del darse, el compartir. El Señor Jesús nos recuerda que no se produce vida (fruto sin dar la propia); amar es darse sin límite, hasta desaparecer si es necesario. Solamente donde el amor que se comparte, libera, sana, y se realiza plenamente el ser humano. La muerte misma de quien  ama sin límites    se convierte en la culminación de aquel proceso de donación de sí mismo. “El desarrollo, crecimiento, realización o felicidad plena no depende de una religión o de la transmisión de una doctrina; sino de una muestra extrema de amor (si el grano de trigo no muere, no tendrá vida, permanecerá el sólo).
El verdadero discípulo(a) de Jesús colabora con Él, en la tarea de la construcción de una nueva sociedad: la de la civilización del amor, aún en medio de la hostilidad, los obstáculos y la persecución. Pero también no debe temer porque se encuentra con su maestro   en la dimensión del Espíritu, en el proyecto del hogar del Padre, es decir en el de la casa de Betania, o casa abierta. El hombre y la mujer verdaderamente poseídos por el amor son libres para vivir su presente y en cada presente se entregan totalmente; la entrega total en el amor en cada momento es el significado de morir. Podremos viajar, hacer muchas cosas, o tener grandes posesiones, pero nunca debemos perder de vista que lo importante y donde me estoy jugando el partido importante de la felicidad de la vida es el amor que hacemos compartido, en el servicio a los demás. Ese tiene que acabar siendo nuestro fin o nuestra más importante y auténtica riqueza.     

ORACIÓN
Señor cuando vamos entendiendo tu mensaje, que grato es saber que eres un Dios cuyo proyecto es ocuparse por los menos favorecidos y que siempre estás buscando la igualdad de derechos. Por eso nos invitas a ser sembradores, a seguirte, despojándonos de corazón de todo lo que nos hace insensibles al dolor humano y al amor por todo lo creado. Llénanos del Espíritu Santo  para aprender a morir a nosotros mismos y dar generosamente y en justicia, como Tú nos das. Amén

“Sé tan bueno(a) que tus semejantes consigan ver en ti el milagro de la bondad”


Martes 11 de Agosto de 2015


“SERVIR A LOS OTROS, UN CAMINO DE HUMILDAD Y ACOGIDA”

PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 31,1-8

“Sé fuerte y valiente, Josué, porque tú has de introducir al pueblo en la tierra”

Moisés dijo estas palabras a los israelitas: "He cumplido ya ciento veinte años, y me encuentro impedido; además, el Señor me ha dicho: "No pasarás ese Jordán." El Señor, tu Dios, pasará delante de ti. Él destruirá delante de ti esos pueblos, para que te apoderes de ellos. Josué pasará delante de ti, como ha dicho el Señor. El Señor los tratará como a los reyes amorreos Sijón y Og, y como a sus tierras, que arrasó. Cuando el Señor os los entregue, haréis con ellos lo que yo os he ordenado. ¡Sed fuertes y valientes, no temáis, no os acobardéis ante ellos!, que el Señor, tu Dios, avanza a tu lado, no te dejará ni te abandonará." Después Moisés llamó a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: "Sé fuerte y valiente, porque tú has de introducir a este pueblo en la tierra que el Señor, tu Dios, prometió dar a tus padres; y tú les repartirás la heredad. El Señor avanzará ante ti. Él estará contigo; no te dejará ni te abandonará. No temas ni te acobardes." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El libro de Deuteronomio pone en labios de Moisés, cuando ya está a punto de morir, las últimas recomendaciones para su pueblo y para Josué, a quien da la investidura como su sucesor. Moisés no va a poder entrar en la tierra prometida, pero va a producirse un “vacío de poder” en un momento tan delicado como éste, en que están ya a las puertas de Canaán y se disponen a iniciar su ocupación. En primer lugar, porque Moisés nombra a Josué como guía del pueblo en esta etapa de la entrada y el asentamiento en Palestina. Y sobre todo, porque Dios sigue acompañándoles a lo largo de todo el camino por el desierto. El texto nos deja ver un momento crucial en la historia del pueblo de Dios peregrino, cuando Moisés llega al ocaso de su vida y una aurora de llamado avanza sobre la frente de Josué. Tiempo oportuno para hacer unas cuantas reflexiones.  Miremos qué le gustó a Dios de Moisés, y recordemos también algunos pasajes que nos ayudan a descubrir quién es este Josué.
Hay tres elogios particulares que la Biblia da de Moisés:
Núm 12,3 leemos: "Moisés era un hombre muy humilde, más que cualquier otro hombre sobre la faz de la tierra".
En Éxodo 33,11 nos dice : "Acostumbraba hablar el Señor con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo".
"Moisés fue amado de Dios y de los hombres; su memoria es una bendición".
Josué aparece en primer lugar como un valiente guerrero que se apoya en la oración de Moisés para vencer al terrible Amalec (Éx 17,8-15). Luego Josué es en varios pasajes el "ayudante" de Moisés. Ayudante o acompañante que se sumerge con Moisés en la nube de la gloria divina (Éx 24,13-16). Luego, siendo un "joven" está junto a Moisés que ora en la Tienda del Encuentro (Éx 33,11). No es un hombre perfecto. Siente celos cuando Eldad y Medad profetizan sin permiso expreso de Moisés (Núm 11,27-28).
Más importante que todo: Josué es un elegido de Dios, que quiere que él, que ha estado en el Sinaí y ha probado el desierto, introduzca al pueblo en la tierra prometida (Núm 14,30)

INTERLECCIONAL: DEUTERONOMIO 32,3-12
R. / La porción del Señor fue su pueblo.

Voy a proclamar el nombre del Señor:
dad gloria a nuestro Dios.
Él es la Roca, sus obras son perfectas. R.

Acuérdate de los días remotos,
considera las edades pretéritas,
pregunta a tu padre, y te lo contará,
a tus ancianos, y te lo dirán. R.

Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad
y distribuía a los hijos de Adán,
trazando las fronteras de las naciones,
según el número de los hijos de Dios. R.

La porción del Señor fue su pueblo,
Jacob fue el lote de su heredad.
El Señor solo los condujo,
no hubo dioses extraños con él. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Cántico litúrgico que se remonta a los inicios de la historia del pueblo de Israel, con el que se concluye el libro del Deuteronomio. Es una invitación a la conversión, puesta en labios de Moisés en el momento de morir; es la última exhortación y como el testamento espiritual del gran caudillo que condujo a Israel desde Egipto al país de Canaán. Cuando Israel tome posesión de la tierra que Dios le ha preparado, debe estar atento en no olvidar al Señor, como, con tanta frecuencia, hizo mientras duró su peregrinación por el desierto.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18,1-5.10.12-14

“Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños”

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?" Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: "Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
 Cuando Mateo habla de los ‘pequeños’ se refiere a todas aquellas personas que viven su experiencia de Dios desde la simplicidad y desde la inmediatez de la vida cotidiana. La experiencia de fe no es exclusiva de teólogos, pastores, presbíteros, sino que es patrimonio del pueblo sencillo, de cada uno de nosotros, en cualquier lugar del mundo y en cualquier religión. Dios nos mira como pequeñitos; nos descubre siempre frágiles, siempre amenazados, siempre necesitados pero siempre sostenidos. Entonces ser como niños es entender esto. No es volvernos inmaduros, pero sí es, muy al contrario, alcanzar la verdadera madurez. La infancia espiritual no es la irresponsabilidad espiritual, sino es la conciencia: "Soy necesitado, soy necesitado, soy frágil", pero al mismo, tiempo: "Soy amado y estoy sostenido, estoy protegido", dependo del Señor, necesito de Él. Hacerse como niños es cambiar de actitud, convertirse, ser sencillos de corazón, abiertos no demasiado calculadores, ni llenos de sí mismos, sino convencidos de que no podemos nada por nuestras solas fuerzas y necesitamos de Dios. Por insignificantes que nos veamos a nosotros mismos, somos alguien ante los ojos de Dios, por insignificante que veamos a una persona de la que nos rodea, también es hijo de Dios y es importante para Él y debe serlo también para nosotros.

La parábola, también nos habla de la oveja perdida, centra la atención en el individuo que se ha alejado, reflejando así el valor de la persona como tal y dejando en claro que cada uno tiene una gran importancia y valor propio delante del Padre. Nos invita a mantener una preocupación constante por quienes se alejan; a que ante una deserción no incurramos en lo de siempre: “le faltó perseverancia; se desanimó…” Habría que examinar si las ausencias están motivadas porque ya no es tan atractiva nuestra manera de vivir el Evangelio, o si nuestro testimonio de vida contradice lo que predicamos.

 ORACIÓN
Al amanecer contigo Señor es grato encontrarse con tu Bendita Palabra que hoy nos enseña el sentido de tu Reino desde el signo de un niño(a), a ser humildes, sencillos, necesitados de ti, a sentirnos confiados y abandonarnos en ti, en tus brazos de Padre-Madre, así queremos vivir en ti, en medio de un mundo que muchas veces solo nos ofrece angustias, temores y sinsabores.
Fortalécenos y guíanos con tu Espíritu para también así mismo realizar acciones encaminadas a la misión de liberar y dar dignificación a los más humildes y sencillos y no permitas que nuestras ovejas se pierdan. Amén


“Si cada uno de tus días es una chispa de luz, al final de la vida habrás iluminado al mundo”

Miércoles 12 de Agosto de 2015


.“COMUNIDADES DE PERDÓN Y RECONCILIACIÓN”

PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 34,1-12

“Murió Moisés, como había dicho el Señor, y ya no surgió otro profeta como él”

En aquellos días, Moisés subió de la estepa de Moab al monte de Nebo, a la cima del Fasga, que mira a Jericó; y el Señor le mostró toda la tierra: Galaad hasta Dan, el territorio de Neftalí, de Efraín y de Manasés, el de Judá hasta el mar occidental, el Negueb y la comarca del valle de Jericó, la ciudad de las palmeras, hasta Soar; y le dijo: "Ésta es la tierra que prometí a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: "Se la daré a tu descendencia." Te la he hecho ver con tus propios ojos, pero no entrarás en ella."  Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en Moab, como había dicho el Señor. Lo enterraron en el valle de Moab, frente a Bet Fegor; y hasta el día de hoy nadie ha conocido el lugar de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento veinte años; no había perdido vista ni había decaído su vigor. Los israelitas lloraron a Moisés en la estepa de Moab treinta días, hasta que terminó el tiempo del duelo por Moisés.

Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés le había impuesto las manos; los israelitas le obedecieron e hicieron lo que el Señor había mandado a Moisés. Pero ya no surgió en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara; ni semejante a él en los signos y prodigios que el Señor le envió a hacer en Egipto contra el Faraón, su corte y su país; ni en la mano poderosa, en los terribles portentos que obró Moisés en presencia de todo Israel. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Concluimos hoy la lectura del libro del Deuteronomio que nos ha estado acompañando la última semana, reflexionando en el relato de la muerte del gran líder Moisés, ya que éste, a las puertas de la tierra prometida, y habiendo llevado a cabo la misión que Dios le había encomendado. Es tan sentido el relato de su muerte, a pesar de su brevedad, que una sola frase resume todo el sentido de su vida y misión. “Ya no surgió en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor hablaba cara a cara”. Al hacer un repaso cuidadoso de este personaje nos encontramos con un hombre orante, justo, solidario con su pueblo, de gran corazón, líder indiscutible, de una fe sólida y profunda, amigo de Dios. Esta es la importancia de Moisés para Israel, que creen ver en él al mismo Dios actuando a favor de su pueblo.
Qué bueno sería que se pudiese decir de cada uno de nosotros, de cada cristiano discípulo (a) de Jesucristo, de cada miembro de la Iglesia, lo mismo y más cosas positivas de las que se dicen de Moisés. Ojalá se dijera somos orantes y totalmente dependientes de Dios; solidarios y preocupados de corazón sincero por nuestros semejantes, especialmente por los más pequeños débiles y necesitados, llevando en nuestro corazón nuestras propias angustias. Y, sobre todo, sería maravilloso que el mudo al ver nuestra actitud humilde, servicial y desinteresada, de total sumisión a Dios, pudiese descubrir que ese es el camino que conduce a la verdadera fraternidad, a la verdadera justicia, a la solidaridad y a la paz.                  

SALMO RESPONSORIAL: 65
R. / Bendito sea Dios, que me ha devuelto la vida.

Aclama al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: "¡Qué temibles son tus obras!" R.

Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres.
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
haced resonar sus alabanzas. R.

Fieles de Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo:
a él gritó mi boca
y lo ensalzó mi lengua. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
El salmista entona un canto de alabanza a Dios por las maravillas que ha realizado en la historia de Israel y también en su historia personal. Invita al mundo entero a unirse a su alabanza. El anuncio del evangelio a todos los pueblos es una invitación a reconocer el poder salvador de Dios manifestado de forma clara en la persona y en la historia de Jesús de Nazaret. La Eucaristía es la acción de gracias del mismo Jesús y de la Iglesia o comunidad.

OREMOS CON EL SALMO
El salmista entona un canto de alabanza a Dios por las maravillas que ha realizado con el pueblo de Israel y también con su historia personal. Invita al mundo entero a unirse a su alabanza. El anuncio del evangelio a todos los pueblos es una invitación a reconocer el poder liberador de Dios manifestado en forma notable en la persona y la historia de Jesús de Nazaret. La Eucaristía es la acción de gracias del mismo Jesús y de la Iglesia
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18,15-20

“Si te hace caso, has salvado a tu hermano”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Tenemos clara la importancia que tiene la comunidad en nuestras vidas y en el mundo que nos rodea?.  Jesús cuestiona la forma de solucionar los problemas que tenemos en nuestras comunidades. Se da con frecuencia que los rumores y comentarios prevalecen sobre la verdad y el respeto que debemos a los demás. Jesús nos llama a dialogar, escuchar y enfrentar los problemas con los hermanos de forma directa y sin rodeos. Pero, si los problemas persisten, debemos pasar al ámbito de la comunidad, ya que es en ella donde compartimos nuestras alegrías y penas, nuestros altos y bajos; en la comunidad encontramos personas que nos acompañan, nos conocen y nos aman; la comunidad es, por tanto, el mejor espacio para discutir los problemas y buscar las mejores soluciones. Jesús recalca la importancia de la oración, pero en comunidad. Cuando compartimos nuestras vidas y sentimientos con nuestras comunidades, uno va creciendo en la perspectiva del Reino de Dios. El compartir la Palabra a la luz del trabajo comunitario, permite compartir otras experiencias de vida que lleva a enriquecer el mensaje y nos impulsa a combatir el individualismo reinante en la sociedad ya que la comunidad es la casa predilecta de Jesús.

ORACIÓN
Señor a lo largo de la historia de la humanidad has  escogido a tantas personas, encomendándoles misiones muy concretas y complejas, la Biblia narra de muchas de ellas, que con su dedicación, adheridas a ti y con los ojos del corazón han logrado guiar y servir a todo un pueblo. Hoy  a nosotros(as) en estos últimos tiempos, también nos dotas de dones y cambios para favorecer nuestro entorno y llevar a muchos (as) a conocerte, servirte y transformar su vida en Ti, ayúdanos hacerlo de manera constante, orante, coherente e iluminados y guiados siempre por tu Espíritu Santo.  Amén

“Es  en el seno de la comunidad donde se tejen los lazos de amor que llevan a buscar al hermano(a) extraviado(a) e iluminarle en su extravío”