domingo, 1 de diciembre de 2013

Sábado 7 de diciembre de 2013


“CONMOVERSE ANTE EL GRITO DESESPERADO DE MULTITUDES”
.
PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 30,19-21.23-26

“Se apiadará a la voz de tu gemido”
Así dice el Señor, el Santo de Israel: "Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, no tendrás que llorar, porque se apiadará a la voz de tu gemido: apenas te oiga, te responderá. Aunque el Señor te dé el pan medido y el agua tasada, ya no se esconderá tu Maestro, tus ojos verán a tu Maestro. Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a la espalda: "Éste es el camino, camina por él."
Te dará lluvia para la semilla que siembras en el campo, y el grano de la cosecha del campo será rico y sustancioso; aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas; los bueyes y asnos que trabajan en el campo comerán forraje fermentado, aventado con bieldo y horquilla. En todo monte elevado, en toda colina alta, habrá ríos y cauces de agua el día de la gran matanza, cuando caigan las torres.
La luz de la Cándida será como la luz del Ardiente, y la luz del Ardiente será siete veces mayor, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y cure la llaga de su golpe." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Concluimos la primera semana del Adviento, fortalecidos en la esperanza, gracias a la Palabra de Dios. De la mano del profeta Isaías, nos hemos ido adentrando en el plan de Dios, no solo para Israel sino para nosotros hoy: todo aquel que permanezca fiel experimentará la gracia salvadora de Dios.

Recordemos que la situación de Israel en tiempos de Isaías no era la mejor. Estaban amenazados por un pueblo más poderoso y a punto de ser expulsados de su tierra. En tales circunstancias Dios, por medio del profeta, anuncia a su pueblo un futuro diferente: sin llanto ni lamentos, con abundancia de pan y de agua y, sobre todo, con la seguridad de su compañía. El profeta nos asegura que nuestro Dios es un Dios cercano, que nos escucha y nos conoce por nuestro nombre: “Apenas te oiga, te responderá”. Si andamos desorientados, oiremos muy cerca su voz que nos dice: “éste es el camino, caminen por él”. Y si estamos heridos o nuestros corazones están destrozados, Él vendará nuestras heridas y reconstruirá lo que estaba destruido. Dios no se olvida de los suyos sino que se apiada de ellos, porque es rico en misericordia.

Si hay una noticia consoladora es aquella que hoy nos regala el profeta: Dios ya no se esconde. Se deja sentir y atiende las súplicas. Dulce noticia, porque si hay algo torturante es el silencio de Dios. La luz crece de tal modo que la luna se equipara al sol mientras el sol adquiere el brillo perfecto.
SALMO RESPONSORIAL: 146
R. / Dichosos los que esperan en el Señor.

Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R.

Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R.

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de acción de gracias a Dios por la reconstrucción de Jerusalén y el regreso de los desterrados, y la providencia con que gobierna el universo.
La restauración e Jerusalén es anticipo y símbolo de la redención obrada por Dios en Cristo. El sigue presente  en medio de su pueblo y le ofrece diariamente pruebas de su amor.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9,35-10,1.6-8

“Al ver a las gentes, se compadecía de ellas”
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies." Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
A estos doce los envió con estas instrucciones: "Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El evangelio de hoy presenta un excelente resumen de la actividad misionera de Jesús en la región de Galilea, inicialmente solo y luego con los discípulos, a través del envío misionero a anunciar el Reino de los cielos.

Aquí es importante recuperar tres dimensiones de la actividad de Jesús: Jesús maestro, que enseña y orienta al pueblo empobrecido, que se encuentra desconsolado sufriendo las duras políticas imperiales y los legalismos religiosos. El pueblo sufrido busca respuestas y salidas a su grave situación. Jesús entiende que su misión es dar a conocer el proyecto de vida digna.

La segunda dimensión es la de Jesús sanador – liberador. Las acciones terapéuticas de Jesús están en función de una causa mayor, devolver la dignidad humana a quienes la habían perdido a causa de la enfermedad, o se encontraban endemoniados, es decir, gobernados por el poder egoísta que se opone a la fraternidad, el amor y la solidaridad.

La tercera dimensión es la del envío misionero a anunciar el Reino de los cielos. Se presenta aquí a Jesús como un buen pastor preocupado por las ovejas perdidas. Es importante reconocer la figura de los discípulos misioneros; ellos son seguidores de Jesús, que intentan poner en práctica todos los aprendizajes.

ORACIÓN 

Padre Bueno,  te damos gracias,  pero también intercedemos hoy por tantos hermanos que sufren y luchan por seguir sobreviviendo. Queremos que así como tú también   sentiste compasión de todos aquellos que andaban perdidos, desconsolados y sin esperanza, tu Espíritu mueva también nuestro corazón a sentir compasión y ocuparnos de  servir a muchos que hoy están necesitados. Regálanos tu amor, palabras y gestos bondadosos, ánimo y unción, para ser medicina y bendición para aquellos hermanos sufrientes que están en el camino. Amén.  

Domingo 8 de diciembre de 2013


Inmaculada Concepción
“PROCLAMAR LA ALEGRÍA DEL ENCUENTRO CON CRISTO”

PRIMERA LECTURA
GÉNESIS 3,9-15.20

“Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer”
Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: "¿Dónde estás?" Él contestó: "Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí." El Señor le replicó: "¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?" Adán respondió: "La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí." El Señor dijo a la mujer: "¿Qué es lo que has hecho?" Ella respondió: "La serpiente me engañó, y comí." El Señor Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón."
El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Esta primera lectura forma parte del relato yavista sobre la creación, cuyo esquema podríamos resumirlo así: creado el hombre en una tierra desierta es trasladado al jardín del Edén. Allí el Señor le impone un mandato; si lo cumple, vivirá feliz en el jardín…. Pero el hombre rompe el pacto y es expulsado del Edén. Aunque no se diga explícitamente, este esquema es un relato de Alianza. Muchas veces Israel ha roto el pacto con su Dios; la consecuencia no se hace esperar: el mal irrumpe en la historia del pueblo elegido.
El mal de Israel siempre se debe a la ruptura de esa Alianza. Y la meditación de esta continua experiencia vivida lleva al autor sagrado a interpretar el origen del mal en este mundo bueno, creado por Dios, como un acto libre del hombre. Las buenas relaciones del hombre con Dios y con su mujer se han roto. No olvidemos nunca que esa es una interpretación entre las muchas que se han dado a lo largo de la historia para explicar el origen del mal en nuestro mundo. El problema siempre es apremiante y miles de páginas impresas han tratado de explicarlo de alguna manera.

SALMO RESPONSORIAL: 97
R. / Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto de aclamación a la realeza de Dios, Señor del universo y de la historia.
El despliegue del poder salvador de Dios llega a su punto culminante en la encarnación de su Hijo y en la victoria de este sobre la muerte y el pecado.
SEGUNDA LECTURA
EFESIOS  1,3-6.11-12

“Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo”
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.
Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
A diferencia de lo que es habitual en las cartas de Pablo, la carta a los Efesios no incluye al empezar ninguna acción de gracias con referencia a la vida concreta de la comunidad a la cual se dirige, sino que se dispara de entrada con una acción de gracias por la obra salvadora de Dios, de la cual hoy leemos unos breves fragmentos, recortados, con el objeto de hacer resaltar, en esta fiesta, el hecho de que Dios elige a los suyos para su obra.
El himno comienza desde el cielo y desde antes del tiempo: todo proviene de Dios y es él quien lo ha realizado todo, según su voluntad. Se puede destacar que este “destino a ser sus hijos” no se refiere a la predestinación individual, sino que tiene un sentido general, referido a todos de manera colectiva. Se puede destacar un tema que se irá repitiendo a lo largo de la carta: que las obras salvadoras de Dios son fuente de alabanza de Dios mismo.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS ,1 26-31
  
“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.

REFLEXIÓN
El pasaje del evangelio de hoy resalta la convergencia de toda la historia de la salvación y el cumplimiento de las promesas en la persona de Jesús, el cual nació de María, la joven campesina de Nazareth, gracias a que ella acogió con obediencia y fidelidad el mensaje del Señor. La actitud de esta mujer y su camino de fe fue ejemplar en ella predominó la disponibilidad, la apertura a la iniciativa de Dios, la atención y observancia de su palabra.
María, mujer pobre, humilde y sencilla, de un lugar muy lejano del Templo de Jerusalén, le dice “sí” al proyecto de Dios, acepta lo increíble y lo más deseado en la historia de su pueblo, ser la madre del Mesías.
Los grandes planes de Dios suceden en lo sencillo, en lo que no es importante para la estructura social, política, económica y religiosa, es decir, en lo cotidiano, en los pobres. El evangelista encierra esta ejemplaridad espiritual de María en una frase muy sencilla: “Cúmplase en mi como tú lo has dicho”. María es la llena de gracia, no porque su humanidad fuera superior, sino por su humildad. Por eso Dios la enriqueció de dones que no guardó para sí, sino que comparte con todos la que la hemos aceptado como la discípula perfecta, modelo de mujer, de hija, de madre, de esposa. Su capacidad de percibir y acoger el misterio de Dios se deja ver en su turbación que no es miedo ni vergüenza, más bien reconocimiento de su condición de criatura y de pequeñez ante el creador. Con su apertura total al dinamismo de Dios, el momento definitivo de la historia comienza para la humanidad.
Celebrar la Inmaculada Concepción de María es comprometernos con los planes de Dios para con la humanidad: la salvación para todos, sin exclusiones ni divisiones. Y de preguntarnos cómo estamos aceptando hoy la voluntad de Dios en nuestra propia vida.
Las palabras: “No temas……el Señor está contigo”, nos recuerdan también que Dios está con nosotros y que hacemos parte de su proyecto salvador, porque los grandes planes de Dios suceden en lo sencillo de nuestra humanidad, traspasando barreras culturales o sociales.

ORACIÓN

Bendito Señor iniciamos este día dándote gracias y bendiciendo tú nombre, clamando que el fuego y el poder de tu bendito Espíritu libere las ataduras que nos oprimen y renueve las relaciones que entre nosotros se ha ido enfriando y muriendo. Señor Jesús enséñanos en estos días de adviento a edificar y bendecir la comunión con nuestros hermanos; ven que te necesitamos, ven que nuestra vida sin ti no tiene sentido. Amén.  

Lunes 09 de Diciembre de 2013


“A LA ESPERA DEL JUSTO JUEZ DE LA 

HISTORIA”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 35,1-10

“Dios viene en persona y os salvará”

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría. Tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, decid a los cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará."

Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque, lo reseco, un manantial. En el cubil donde se tumbaban los chacales brotarán cañas y juncos. Lo cruzará una calzada que llamarán Vía Sacra: no pasará por ella el impuro y los inexpertos no se extraviarán. No habrá por allí leones, ni se acercarán las bestias feroces; sino que caminarán los redimidos y volverán por ella los rescatados del Señor. Vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El Profeta Isaías anima la esperanza de Israel en el tiempo de crisis que están viviendo e invita al gozo, ya que Dios vendrá y los salvará, los redimidos de Yavhé volverán con alegría del destierro; Dios les acompaña y actúa a su favor en medio de su pueblo. El Señor no ignora la dificultad y el temor, pero tiene la fuerza para animar la fe de su pueblo.

 Y veamos aquí que Dios en persona viene y rescata a su pueblo. La noticia no puede ser mayor en su contenido y en su carga de esperanza. Vamos a ver la gloria de Dios, vamos a presenciar su formidable poder y a ver en acción su justicia.
Para los judíos este texto significaba algo muy concreto: el tiempo del destierro acabará, y las tierras áridas del camino que nos llevó a Babilonia ahora tendrán que presenciar la hermosa caravana de los rescatados. La "gloria de Dios" no era otra cosa que ese noble espectáculo en que brillaba con la elocuencia de los hechos quién era y es el Dios verdadero.
De allí podemos tomar enseñanza nosotros. Nosotros somos la gloria de Dios; somos la expresión visible de su poder; somos la señal de su compasión y de la hondura de su ciencia. Nuestra existencia redimida es un canto al que nos redimió, y por donde vayan nuestros pasos resonará el ritmo del corazón que nos amó hasta el extremo.
  
SALMO RESPONSORIAL: 84
R/ Nuestro Señor viene y nos salvará.

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
"Dios anuncia la paz / a su pueblo y sus amigos."
 La salvación está ya cerca de sus fieles,
 y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.
  
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 5,17-26
  
“Hoy hemos visto cosas admirables”

Un día estaba Jesús enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor lo impulsaba a curar.

Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de introducirlo para colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo, a causa del gentío, subieron a la azotea y, separando las losetas, lo descolgaron con la camilla hasta el centro, delante de Jesús. Él, viendo la fe que tenían, dijo: "Hombre, tus pecados están perdonados."

Los escribas y los fariseos se pusieron a pensar: "¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios?" Pero Jesús, leyendo sus pensamientos, les replicó: "¿Qué pensáis en vuestro interior? ¿Qué es más fácil: decir "tus pecados quedan perdonados", o decir "levántate y anda"? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados -dijo al paralítico-: A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa." Él, levantándose al punto, a la vista de ellos, tomó la camilla donde estaba tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios.

Todos quedaron asombrados, y daban gloria a Dios, diciendo llenos de temor: "Hoy hemos visto cosas admirables."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La expresión conmovida y conmovedora de la multitud en el evangelio de hoy hace eco maravilloso de lo anunciado por el profeta en la primera lectura de hoy. "Hoy hemos visto cosas extraordinarias" (Lc.5,26). La salud del paralítico engendra este grito de admiración. El paralítico sanado es "gloria" de Dios, y el lugar donde esa sanación ha sucedido, esto es, la palabra y el corazón de Cristo, son la fuente reveladora de esa gloria.

Veamos como la  salvación que Jesucristo nos ofrece no es sólo de cuerpo, sino es integral. En su proceso de bendición Jesús primero sana del interior (alma) y luego si obra la curación física de la persona. El pasaje del evangelio de hoy deja ver los contrastes que se pueden presentar en el anuncio del evangelio. Por una parte, una fe poco madura de multitudes que es movida más por lo sentimental y por el deseo de ver milagros, frente a una actitud de verdadera aceptación y confianza, que es la de aquellos que superan todo obstáculo para acercarse a Jesús y lograr de Él la devolución de la salud del cuerpo y del espíritu. Por otra parte, la fe de todos estos que creen, aunque sea de manera imperfecta, se contrapone a la actitud de quienes buscan desvirtuar el anuncio a como dé lugar, estos están representados en los maestros de la ley y los escribas.

El evangelio, además, deja ver la validez de la oración y los buenos actos de caridad y misericordia que podemos hacer unos por otros. Podríamos decir que el enfermo que es curado cumple un papel pasivo, los que hacen por acercarlo a Jesús (los camilleros) son quienes lo llevan y cumplen un papel activo, sin embargo a pesar de que Jesús ve la fe de aquellos camilleros no les dirige la palabra sino que perdona y sana al que lo está necesitando, seguramente todos los que vieron aquel milagro salieron trasformados por eso al final dice el pasaje que quedaron atónitos y decían: “Hoy hemos visto maravillas”

ORACIÓN
Señor Jesús,  gracias por este nuevo día. Gracias por la amistad contigo a través de día a día con tu palabra. El conocerte cada vez más nos llena de alegría, esperanza y fortaleza en los momentos difíciles; como el paralítico nos hemos sentido muchas veces impotentes y sin fuerzas para caminar, y nuestros hermanos  más cercanos, nos han acompañado y no nos han dejado solos(as) por ellos te damos gracias y te bendecimos y por todos aquellos que en sus oraciones interceden por nosotros. Tú poder y amor misericordioso nos ha levantado, nos das nuevas fuerzas y nos brindas una nueva oportunidad. Gracias Señor. Amén.       


Martes 10 de Diciembre de 2013


“PORTAR LOS SIGNOS DE LA CRUZ Y DE LA RESURRECCIÓN”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 40,1-11

Dios consuela a su pueblo
"Consolad, consolad a mi pueblo -dice vuestro Dios-; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados."
Una voz grita: "En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos -ha hablado la boca del Señor-." Dice una voz: "Grita." Respondo: "¿Qué debo gritar?" "Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, se marchita la flor, cuando el aliento del Señor sopla sobre ellos; se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece por siempre."
Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: "Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y hace recostar a las madres."
REFLEXIÓN
Con este pasaje de Isaías empieza lo que se suele llamar "el Segundo Isaías", es decir, la segunda parte de este libro, o probablemente la obra de un autor que se apoyó en el Primer Isaías para desarrollar esa maravillosa esperanza y plasmarla con un lenguaje tan bello. "Consolad, consolad a mi pueblo, dice el Señor; habladle al corazón a Jerusalén"
Son palabras destinadas a iluminar nuestra esperanza, palabras que verdaderamente surgen de un corazón lleno de la hermosura de Dios. Aunque sólo fuera por esa belleza literaria, nosotros debemos tomar el propósito, especialmente en Adviento; el Adviento es tiempo para acercarse a la Palabra, no de cualquier manera, sino como el discípulo se acerca al maestro, como el hambriento se acerca a ese alimento que le da la vida, como el sediento se acerca a la única fuente que puede calmar su sed.
El grito de amor y compasión nos traspasa: "¡consuelen a mi pueblo!". No estamos ante un juez implacable, ni frente a una norma anónima; no nos gobierna una ley inexorable, ni un destino ciego. Por grande y santo que sea el cielo, por puro y bello que sea Dios, sabe de tierras y miserias; entiende de dolores y pecados. En lo más alto hay un corazón. La suprema palabra no es una idea seca y fría, sino un corazón que palpita, que ama y que a su hora sabe gritar: "¡consuelen a mi pueblo!".

Ahora bien, el consuelo sólo es comprensible después del tiempo duro. Y el tiempo duro en el contexto de esta profecía tiene nombre propio: el destierro. Sólo que hay dos durezas en el destierro, como en todos los dolores que se enmarcan en la providencia de Dios: la dureza del castigo y la dureza de la medicina. Uno puede mirar los tiempos duros sólo como tiempos amargos, o puede mirarlos como purificación y preparación para una realidad nueva. El consuelo existe para quien espera un tiempo nuevo.
SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / Nuestro Dios llega con poder.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.

Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.
Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él gobierna a los pueblos rectamente." R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque, R.

delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto litúrgico que expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, e invitación universal a reconocer la gloria y el poder de Dios.
Nuestra liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra salvadora de Dios en Cristo. La invitación universal es más actual gracias al evangelio. El juicio anunciado es juicio liberador.  
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 18,12-14

“Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy encontramos a Jesús enseñando en medio del pueblo dedicado al pastoreo; acude a una experiencia posible, la pérdida de una oveja y lo que ella genera en el pastor.

El relato se ubica en la valoración de lo pequeño, en dejar claro cuál es la forma de actuar de Dios. En el corazón de Dios todos somos pequeños muy amados, dotados de libertad para poder optar por aquello que nos parezca mejor, aún a riesgo de perdernos en nuestros intereses. Aún así perdidos, Dios nos busca para reconciliarnos y hacernos volver al rebaño de la fraternidad.

La opción preferencial por los pequeños y por los que se pierden confronta, sin duda, nuestra experiencia cristiana. En la sociedad actual solemos mirar con cierto desprecio a quienes han sido víctimas de la violencia o padecen alguna enfermedad; con frecuencia juzgamos a otros de ser mala compañía, malas personas, malos trabajadores. Sin embargo, Dios nos pone ante el desafío de ir en busca de ellos y aportar a su conversión. Se trata de fomentar e implementar la acogida amorosa y fraterna en nuestra vida.

ORACIÓN

Padre misericordioso, somos tus hijos, en medio de nuestras debilidades y limitaciones, confiamos en ti, no permitas, Señor, que nunca nos alejemos ni olvidemos el perfume de tu amor; que nadie ni nada nos haga perder la ruta y olvidar el camino que nos conduce a ti. Como Padre Bueno, Maestro, Señor y Buen Pastor, ven hoy en nuestro auxilio; ven Señor, tú que nunca te olvidas de nosotros ven que te necesitamos. Amén.

Miércoles 11 de Diciembre de 2013


“EL DESCANSO ESTA EN LA INTIMIDAD DEL CORAZÓN”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 40,25-31
“El Señor todopoderoso da fuerza al cansado”
"¿A quién podéis compararme, que me asemeje?", dice el Santo. Alzad los ojos a lo alto y mirad: ¿Quién creó aquello? El que cuenta y despliega su ejército y a cada uno lo llama por su nombre; tan grande es su poder, tan robusta su fuerza, que no falta ninguno.
¿Por qué andas hablando, Jacob, y diciendo, Israel: "Mi suerte está oculta al Señor, mi Dios ignora mi causa"? ¿Acaso no lo sabes, es que no lo has oído? El Señor es un Dios eterno y creó los confines del orbe. No se cansa, no se fatiga, es insondable su inteligencia. Él da fuerza al cansado, acrecienta el vigor del inválido; se cansan los muchachos, se fatigan, los jóvenes tropiezan y vacilan; pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse. Palabra de Dios”
REFLEXIÓN
Dios es incomparable: así podría resumirse el mensaje de Isaías el día de hoy. Comparar a Dios es reducir a Dios, es poner al corazón en situación de escoger entre el Bien y los bienes. Y como los bienes, así en plural, tiene el encanto de lo inmediato, el alma que compara es generalmente alma propensa a la idolatría.
Es impresionante y brillante la descripción de la soberanía de Dios en este pasaje. Es el grande que conoce los detalles; es el inmenso al que nada se le escapa. Su conocimiento no es general, sino próximo, inmediato. Su grandeza no le aleja, su cercanía no le hace perder el conjunto. ¡Dios es bello y sabio!
Dios es también soberano porque "no se cansa". Así como su inteligencia no pierde el detalle en el conjunto ni el conjunto en el detalle, así su fuerza es magnífica en los ejércitos del alto cielo y compasiva en los pobres que se sienten agotados. Nadie lo cansa y él da fuerzas a los cansados. Nadie tiene lo que él tiene y por eso nadie da lo que él da, Él es  Incomparable.

SALMO RESPONSORIAL: 102
R./ Bendice, alma mía, al Señor.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no nos trata como merecen nuestro pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto recitado en la liturgia de Jerusalén, en el que se hace reminiscencia de los grandes momentos de la historia sagrada  y se alude a otros sucesos no muy claros para nosotros. La comunidad alaba a Dios por su constante amor. Todos los pueblos deben reconocer la grandeza del Dios de Israel.
La historia de salvación tiene su culminación en la historia de Jesús y de la iglesia. La invitación a unirse al pueblo de Dios en su acción de gracias se hace aún más universal.     
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,28-30

“Venid a mí todos los que estáis cansados”
En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La Palabra de Dios hoy nos invita directamente al seguimiento de Jesús, a cargar con él su yugo para que resulte más liviano. Parece una paradoja que Jesús invite a los que están cansados a seguir cargando otros yugos, pero esto se puede comprender reconociendo que las cargas impuestas al pueblo por las clases poderosas eran prácticamente insoportables, sometían a las personas bajo el peso de las leyes, quitándoles su libertad y su dignidad.

Jesús llama a los que están cansados, a los afligidos, que han sido oprimidos por el peso de las estructuras sociales, económicas, políticas y religiosas del Imperio Romano y de la monarquía de turno; los está invitando a construir un proyecto en el que ser generoso, humano, solidario, acogedor, no represente una gran carga, sino una posibilidad de liberación.

Hoy nuestros pueblos están oprimidos bajo estructuras de muerte e injusticia que los poderosos han montado sobre la sangre y el hambre de muchos inocentes. La guerra, el desempleo, los altos costos de la vida, el endeudamiento, siguen siendo pesadas cargas que se oponen al proyecto de Dios, que atentan contra la justicia y la igualdad.

ORACIÓN

Señor Jesús, queremos pedirte hoy que nos sigas enseñando en tu Espíritu a confiar  plenamente en el amor del Padre Dios. Ayúdanos a tener la fuerza y el equilibrio, para enfrentar con sabiduría las dificultades, a vencer los temores y obstáculos que la vida a veces nos depara, a aprender de todas estas situaciones y a encontrar tu rostro en medio del dolor; te entregamos todo lo que hay dentro de nosotros, incluso aquello de lo que más nos cuesta entregar. Doblamos nuestro corazón ante ti, convencidos que tu eres el todo de nuestra vida. Amén.  

Jueves 12 de Diciembre de 2013


Nuestra Señora de Guadalupe

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS  7 10-14; 8,10
 El Señor dijo también a Acaz: «Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal, ya sea abajo en lo más profundo o arriba en lo más alto.»  Acaz contestó: «No, yo no voy a poner a prueba al Señor pidiéndole una señal.»
Entonces Isaías dijo:
«Escuchen ustedes, los de la casa real de David.
¿Les parece poco molestar a los hombres,
que quieren también molestar a mi Dios?
 Pues el Señor mismo les va a dar una señal:
La joven está encinta
y va a tener un hijo,
al que pondrá por nombre Emanuel.
Hagan planes, que serán desbaratados;
propongan lo que quieran, que no se realizará,
porque Dios está con nosotros. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Al celebrar hoy la fiesta de la Guadalupana, es bueno aclarar que se celebra a María, no por sí misma, sino por lo que Dios hizo en ella:  “ en previsión de los meritos de Cristo Jesús”.  Por eso, toda fiesta mariana ante todo y en lo fundamental es una fiesta “Cristológica”. Tal vez, una de las cosas hermosas de celebrar esta advocación de la Virgen María, es ver en su rostro indígena  a nuestro pueblo latinoamericano, a nuestra propia raza, a nuestros campesinos, a nuestra propia tierra. María se identifica con cada uno, que orgullosamente reconocemos nuestras raíces, en gran medida aborígenes, recordándonos que Dios no ha hace acepción de personas, sino que mira con ojos de amor, bondad y misericordia, a los sencillos y humildes, no importando de la parte del mundo de donde provengan. Entonces sinteticemos diciendo que toda celebración mariana,  no es por ella misma, sino que Dios hizo en ella; por eso las lecturas de este día  tienen como centro a la persona de Jesús.
En la profecía de Isaías, Dios por medio de este se dirige al rey Acaz, quien se encuentra desesperado     por el temor a una posible invasión extranjera, al punto de casi ofrecer en sacrificio a su propio hijo, y le dice que no tema, que conserve su “fe” en Dios, y él y su dinastía estarán asegurados. Le promete un nuevo heredero, un descendiente, que afianzará su reino. Ese hijo será Ezequías, el rey piadoso que reinara en Jerusalén, pero, leído a la luz de la fe, en Jesús, detrás de ese contexto histórico se perfila el futuro y tan esperado Mesías. Esto lo concluye la primitiva comunidad cristiana cuando empezó a celebrar la llegada de la gran promesa a través del niño, que nacería de una virgen. Como suele ocurrir en la historia de Israel  es mucho tiempo después de realizada la profecía,  cuando esta resulta  esclarecida.
SALMO 66
R./ Oh Dios,     Que te alaben los Pueblos; 
 ¡Que Todos Los pueblos te alaben!

Que el Señor tenga compasión y nos bendiga,
que nos mire con buenos ojos,
para que todas las naciones de la tierra
conozcan su voluntad y salvación. R.

Que las Naciones griten de alegría, 
Pues tú gobiernas los pueblos estafa justicia; 
¡tú diriges Las Naciones del Mundo! R.

La tierra ha de dado do Fruto; 
¡Nuestro Dios nos ha bendecido! 
¡Que Dios nos bendiga! 
¡Que le honra Rinda El Mundo entero! R.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1, 39-48

Por aquellos días, María se fue de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea,  y entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.  Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se le estremeció en el vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. Entonces, con voz muy fuerte, dijo:
—¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo! ¿Quién soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Señor?  Pues tan pronto como oí tu saludo, mi hijo se estremeció de alegría en mi vientre.  ¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!
 María dijo:
«Mi alma alaba la grandeza del Señor;
 mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
Porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,
y desde ahora siempre me llamarán dichosa. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
En el evangelio de hoy, la comunidad lucana nos narra cómo María,  después de la anunciación no se queda instalada egoístamente en su propio bienestar, sino el Espíritu de Dios que lleva dentro de su vientre, la lleva al servicio, a la misión; dando a entender que lleva a Jesús en su corazón y vida por naturaleza   debe colocarse en una continua disposición  a la misión.  María emprende el camino, hasta la casa  (comunidad) de su prima Isabel, madre de Juan el Bautista, para ayudarla en los meses que le restan de embarazo; en esta misión se da el encuentro de dos generaciones:  María,  que representa al proyecto y generación nueva, traída por Jesús el Señor, e Isabel que representa la antigua alianza en la generación de los adultos mayores. Al saludo de María (palabra de bendición), el pequeño que se gesta en el vientre de Isabel “salta de alegría”, como reconocimiento al salvador que llega a visitarle. Entonces Isabel responde a aquel saludo también con una alabanza de bendición que exalta a María como la feliz, la bienaventurada, la llena de la gracia, del  favor de Dios.    Pero también reconoce la fe de María que libremente  “creyó” en el anuncio del ángel  y acepto el plan salvador y liberador de Dios. Ella, tú y yo que creemos, somos los favorecidos de Dios.
En María, Dios nos invita y enseña a estar abiertos a la acción del Espíritu, que todo lo puede, a la escucha de la palabra para ponerla en práctica, a optar con una disposición libre  a trabajar, por hacer realidad el Reino de Dios, que es amor , justicia, perdón  y solidaridad entre todos nosotros.
Esta experiencia de encuentro transformador entre María e Isabel se sigue dando a diario en personas que como tú y yo, le creemos al Señor y creemos en  sus promesas de bendición y vida.

ORACIÓN
Nos levantamos en este nuevo día, con el deseo y decisión, de agradecerte y bendecirte. Señor Jesús, eres el oxigeno fresco y el aliento de vida que nuestra vida respira. Te buscamos y anhelamos  en cada situación. Te amamos y toda nuestra vida se engrandece en tu amor.  Que así como tu presencia irrumpió en nuestro existir para darnos felicidad,  hoy tu presencia llegue a muchos, que todavía no te conocen y necesitan de ti, de una vida de esperanza, sentido, fortaleza, y propósito. Habítanos con tu Espíritu por completo, y muévenos  a entregarnos en servicio a los demás. Amén.

     

Viernes 13 de Diciembre de 2013


“¡QUE DIFÍCIL SE HACE LA OBEDIENCIA SIN ESCUCHA!”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 48,17-19

Si hubieras atendido a mis mandatos
Así dice el Señor, tu redentor, el Santo de Israel: "Yo, el Señor, tu Dios, te enseño para tu bien, te guío por el camino que sigues. Si hubieras atendido a mis mandatos, sería tu paz como un río, tu justicia como las olas del mar; tu progenie sería como arena, como sus granos, los vástagos de tus entrañas; tu nombre no sería aniquilado ni destruido ante mí." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Dios se queja de su pueblo. No hay sintonía. Llamó a penitencia por medio de Juan, y la respuesta fue de rechazo; llamó a amistad por medio de Cristo, y de nuevo el rechazo. La dureza del hombre desconcierta al mismo hombre si reflexiona un poco sobre ella.
Nos conmueve la palabra de Isaías. He aquí a un Dios que casi tiene que darle explicaciones a su pueblo. "Te instruyo por tu bien", dice el Señor, por si alguien no lo había entendido. El problema de nuevo es de sintonía: el bien que Dios quiere no es bien que el pueblo quiera. O tal vez estos bienes coinciden en el fondo, pero la obediencia a los mandatos, camino para el bien, no encuentra espacio en el corazón endurecido del pueblo.
Ahora bien, nosotros no podemos quedarnos contemplando el espectáculo de la desobediencia pasada. Es preciso que hoy y aquí creamos en la palabra del profeta: lo que Dios nos ordena nos lo ordena por nuestro bien. La gran mentira del demonio es: "Dios no te ama, no se ocupa de ti"; la gran verdad revelada por Cristo es: "Dios te quiere a ti; eres importante para él". Y desde ese amor y desde esa importancia que tienes ante él, te ordena sus mandamientos.
SALMO RESPONSORIAL: 1
R./El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
 da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Este salmo, introducción a todo el salterio, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la ley.  Se contrapone a la suerte que tendrán los que siguen el camino opuesto.
Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir “el buen camino” es seguir a Jesús, camino, verdad y vida.  
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 11,16-19

No escuchan ni a Juan ni al Hijo del hombre
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: "Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado." Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio." Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores." Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Parece que Jesús está decepcionado de la generación que lo escucha. Al menos así se deduce de la pregunta que hace y de la comparación que usa para responder. Sale a relucir la eterna inconformidad y la incoherencia que caracteriza a las generaciones de todos los tiempos. Pero también la incapacidad para leer los signos de los tiempos. A cada generación le cuesta valorar y aceptar lo diferente o lo diverso. No sabemos lamentarnos ni divertirnos según la ocasión. Juan había convocado a la penitencia, Jesús convoca a la alegría y al gozo. A ninguno de los dos les hacemos caso. Cuando la Biblia habla de sabiduría, hace referencia al proyecto de Dios y a los mecanismos y personas que usa para implementarlo. Juan y Jesús son agentes de ese plan, sus conductas son diversas, opuestas si se quiere, pero los dos están en la línea de la Verdad. Y al final, la misma Biblia lo dice, Jesús es la Sabiduría de Dios, lo que hizo convalidó el plan de Dios, y al final los que aparecemos equivocados somos nosotros, los seres humanos de todas las generaciones, incoherentes, inconformes, criticones y uniformados. ¡Cuánto nos falta para vivir los valores del Reino!

ORACIÓN

Padre Bueno,  de nuevo te bendecimos. Queremos que al comenzar este día tu Espíritu nos  enamore más de ti. Queremos que cada acto de nuestra vida se convierta en buena fragancia a tus pies. Queremos que a través de tu bendita y maravillosa palabra podamos vivir en la plenitud de tu amor. Que tu palabra, oración y servicio se conviertan en bendición  para otros en este día. Desde mis limitaciones, hoy clamo a ti, te busco, te llamo, te anhelo, te espero; ven Señor Jesús. Amén