miércoles, 1 de mayo de 2019

Viernes 17 de Mayo de 2019


“ENCONTRAR EN JESÚS EL SENTIDO Y PROYECCIÓN PARA LA VIDA”


PRIMERA  LECTURA
HECHOS DE LOS APOSTOLES 13,26-33

“Dios ha cumplido la promesa resucitando a Jesús”

En aquellos días, habiendo llegado Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: "Hermanos, descendientes de Abrahán y todos los que teméis a Dios: A vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación. Los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las profecías que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que lo habían acompañado de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. Nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: "Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Leemos la segunda parte del discurso de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia. El apóstol afronta directamente el problema: a ese Jesús, a quien Dios ha enviado como el Mesías esperado, el pueblo judío no le ha sabido reconocer. Más aún, las autoridades de Jerusalén le han llevado a la muerte. Pero Dios lo resucitó. Pablo se atreve a anunciar claramente “os anunciamos que la promesa que Dios hizo a nuestro padres, nos la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús”.  Deberíamos seguir el ejemplo de Pablo en nuestra tarea evangelizadora: él anuncia directamente a Jesús como el Salvador, el Hijo de Dios, el que da sentido a la vida. A veces nosotros damos rodeos, tal vez por miedo a que el hombre o el joven de hoy no acepten el mensaje más profundo que tenemos para él. Es bueno que nos adaptemos a los oyentes, como hacía Pablo según se tratara de judíos o de paganos, que respetemos la preparación y el trasfondo cultural que cada persona tiene, como hacía él con la historia de Israel y sus personajes y también con los presupuestos culturales y religiosos de sus oyentes paganos.
SALMO RESPONSORIAL: 2
R. / Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy.

"Yo mismo he establecido a mi rey
en Sión, mi monte santo."
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho:
"Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy." R.

"Pídemelo: te daré en herencia las naciones,
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza." R.

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando. R.

OREMOS CON EL SALMO
La dinastía davídica es para Israel manifestación de una especial providencia de Dios. El escogió a David y a sus descendientes  y les prometió bienestar y perpetuidad. Después de la catástrofe nacional, las miradas se volvieron al futuro y se concentraron en la esperanza mesiánica. El NT aplica este salmo a Cristo (Hch. 4,25-26); ve en su persona y en su obra salvadora la plena y perfecta realización de las promesas hechas a David.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14,1-6

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino." Tomás le dice: "Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le responde: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Jesús aparece tranquilizando a sus amigos como el pastor que apacienta las ovejas. El seguimiento que les propone no es solo peregrinar, también es habitar. Los discípulos forman una nueva gran familia con el Padre y el Hijo. En el Espíritu todos son hermanos y hermanas. Tomás y Jesús hablan de lo mismo pero de distinta manera. Para Tomás la ida de Jesús es definitiva, como quien va a la muerte. Recordemos que a Tomás, aun después de la resurrección, le costará comprender que Jesús sea el Viviente. Para Jesús el camino hacia el Padre es una práctica constante que se prepara en la vivencia del amor leal a él y a su propuesta.
Jesús es la vida, es el único que la posee en plenitud y puede comunicarla. Es la verdad total, realidad plena de humanidad y divinidad. Él es el camino por el cual se llega al Padre para vivir una experiencia de comunión. Seguir a Jesús es adherirnos integralmente en la experiencia de identificación con el Padre que nos comunica vida plena. Esa vida es la verdad total que lleva a la humanidad, a la plena realización… itinerario vital que nos conduce a la identificación con el proyecto de Dios.

ORACIÓN
Señor, tu sabes que no es fácil comunicar buenas noticias en el mundo de hoy, saturado de ruido y plagado de información que cierra los oídos y el corazón de las personas, volviéndolas hostiles a tu mensaje. Por favor ayúdanos a ser difusores de tu Palabra, de tu Reino, de tu amor,  llénanos de  tu Espíritu  que nos lleve a  alcanzar la paz, el domino propio, la elocuencia y sabiduría para transmitir tu mensaje, como lo hacían los primeros discípulos. Amén

“No pierdas de vista que en la muerte  y resurrección de Jesús descubrimos la más grande prueba de amor y fidelidad”
 

Sábado 18 de Mayo de 2019


“CAMINAR AL ENCUENTRO DEL PADRE”


PRIMERA  LECTURA
HECHOS DE LOS APOSTOLES 13,44-52

“Sabed que nos dedicamos a los gentiles”

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la Palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: "Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra." Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron. La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio. Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Dios tiene caminos para hacer las cosas y casi siempre maravillosos, aunque impensados. Quien creería que el sábado siguiente a la predicación de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia, casi toda la ciudad, se congregó para oír la Palabra de Dios.  Ocho días después, la “buena nueva” había recorrido toda la ciudad.  En el mercado, en las calles, en las tiendas, en las casas, entre los vecinos. Y todos, curiosos de saber más cosas, se reunieron alrededor de  Pablo. Los judíos, al verlo, se llenaron de envidia y contradecían  con blasfemias cuanto Pablo decía. Este pasaje nos muestra un viraje decisivo en la historia de la Iglesia. Los apóstoles, después de haber predicado primero a los judíos en las sinagogas, se verán obligados a dirigirse preferentemente  a los gentiles, en los que hallaban unos oyentes más receptivos. Entonces, dijeron con valentía Pablo y Bernabé: “era necesario anunciaros  a vosotros en primer lugar la Palabra de Dios  pero ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, mirad, que nos volvemos a los gentiles”. El pueblo del Antiguo Testamento había sido elegido primero. Es verdad. Pero no podía monopolizar  la salvación de Dios. Su elección tenía que extenderse a todos los pueblos: esto estaba previsto y anunciado por los profetas. El Dios del Universo ama a todos los hombres y quiere salvarlos a todos.

SALMO RESPONSORIAL: 97
R. / Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salomo es un canto de aclamación a la realeza de Dios, Señor del universo y de la historia. El despliegue del poder  liberador de Dios llega a su punto culminante en la encarnación de su Hijo y en la victoria de este sobre la muerte y el error. 

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14,7-14

“Quien me ha visto a mí ha visto al Padre
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pascua es el tiempo propicio para comprender, a través de una actitud contemplativa y como experiencia de intimidad profunda, quien es Jesús y por qué Él nos revela al Padre. Cualquier tiempo litúrgico es bueno para este ejercicio, pero Pascua, es un tiempo oportuno, por todo el gozo y la alegría que da a la vida del creyente, la Resurrección de Jesús. Hemos de seguir haciendo el itinerario pascual experimentando todo lo bueno y bello que nos ofrece Jesús en su propio itinerario. Descubrir a Jesús como el Crucificado-Resucitado es entrar en el misterio de Dios y asumir quien es Dios para la vida de un cristiano. En perspectiva cristiana, Dios es el ser cercano. Es el amor que busca al ser humano permanentemente. Es el compañero de caminata. Es quien, sin pena, sin discriminar a nadie, se acerca a la vida humana sin importar como esté.  Aprendamos en Pascua que ver a Jesús es ver a Dios. Acojamos a Jesús, acojamos a Dios tal cual es.

ORACIÓN
En tu nombre clamamos al Padre nos ayude a vivir en gratitud por todo lo que nos ha dado como Dios que crea, se hace amigo y nos enseña a volver a la esencia del sentido de nuestra existencia; ayúdanos a acercarnos cada vez más  al  amor del Dios que nos  lleva a superar toda carencia y dificultad,  a encontrarle sentido a la vida. Amén


“Preocupémonos por conocer mejor la Palabra de Dios y así llegar a la perfecta comunión con Él”

Domingo 19 de Mayo de 2019


“EL AMOR FRATERNO, DISTINTIVO DE LA FE”


PRIMERA  LECTURA
HECHOS DE LOS APOSTOLES 14, 21b-27

“Contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos”

En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios. En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Palabra del Señor.
REFLEXION
El libro de los Hechos nos sigue presentado el éxito misionero de Pablo y Bernabé entre los gentiles, pues “Dios les había abierto la puerta a los no judíos para que también ellos pudieran creer” (v.27). Sus desvelos misioneros serían fuente de esa propagación del Evangelio que, extendiéndose a lo ancho del mundo “gentil”, llegaría hasta nosotros. Este equipo apostólico trabaja duramente por el evangelio y tiene como servicio la animación y exhortación de las comunidades, para que sean capaces de superar las dificultades y perseverar en la fe. Nos muestran como para conquistar los sueños hay que perseverar y esforzarse. La derrota y el fracaso no son cristianos. La lucha y el esfuerzo maduran y sostienen, transforman y moldean la vida de todo creyente.
SALMO RESPONSORIAL: 144
R. / Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío, mi rey.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

Que todas tus criaturas te den gracias,
Señor, que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R
.
Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R.

OREMOS CON EL SALMO 
Este es un salmo de alabanza al amor de Dios que se extiende a todas las criaturas. El reinado del Mesías, reinado de amor y de paz, será eterno. Es una especie de  oración en forma de letanía, que proclama la intervención de Dios en la historia humana para llevar a toda la realidad creada a una plenitud  de salvación. Nosotros no estamos a merced de fuerzas oscuras, ni vivimos de forma solitaria nuestra libertad, sino que dependemos de la acción del Señor poderoso y amoroso, que tiene para nosotros un plan,  un “Reino” por instaurar.
SEGUNDA LECTURA
APOCALIPSIS 21, 1-5a

“Dios enjugará las lágrimas de sus ojos”
Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. Y escuché una voz potente que decía desde el trono: "Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado." Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Todo lo hago nuevo." Palabra del Señor.
REFLEXIÒN
Juan, el vidente de Patmos, alienta nuestra esperanza con su magnífica visión de “un cielo nuevo y una tierra nueva”, como la gran meta de nuestros esfuerzos por transformar las realidades de muerte que nos rodean y redimir al mundo con la fuerza vital arrolladora del Resucitado. Una nueva realidad de justicia, paz y amor fraterno habrá de traer “la nueva Jerusalén que descendía del cielo enviada por Dios y engalanada como una novia”. Es la esperanza maravillosa que podemos enarbolar frente a los catastrofistas que nos amenazan con una destrucción inexorable del mundo, sobre la base de supuestas profecías que en nada se condicen con las promesas de la Nueva Alianza que Cristo ha sellado con su pasión y su triunfo sobre la muerte. “Esta es la morada de Dios con los hombres –señala un entusiasmado Juan-; acampará entre ellos. Serán su pueblo, y Dios estará con ellos. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado. El que estaba sentado sobre el trono dijo: Ahora hago el universo nuevo”. Por eso tenemos que ver al  Apocalipsis como el gran Manifiesto de la Esperanza Cristiana. Es un canto colmado de certeza. Es una poesía que se eleva de en medio de la rutina que asfixia o la persecución que paraliza.  Caminar en la esperanza no es caminar en la irrealidad. Caminar en la amargura no es caminar en la realidad. Lo real tiene su arista de dolor pero tiene también su música propia, la que le dio Cristo muriendo en realidad para resucitar.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 13, 31-33A. 34-35

“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros”

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: "Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio nos presenta unos cuantos versículos del gran discurso de despedida de Jesús en la noche de la Cena, donde el Maestro entrega su testamento espiritual a los discípulos: el gran mandato del amor como signo visible de la adhesión de sus discípulos a él y de la vivencia real y afectiva de la fraternidad. El mundo podrá identificar de qué comunidad se trata si los discípulos guardan entre sí este mandato del amor. Jesús rescata la Ley, pero le pone como medio de cumplimiento el amor; quien ama demuestra que está cumpliendo con los demás preceptos de la Ley. Es posible que en la comunidad primitiva se hubiera discutido cuál debía ser su distintivo propio e inequívoco.  Para eso apelan a las palabras mismas de Jesús. En un mundo cargado de egoísmo, de envidias, rencores y odios, la comunidad está llamada a dar testimonio de otra realidad completamente nueva y distinta: el testimonio del amor.
Una de las principales causas por las que tantos cristianos abandonan la Iglesia radica justamente en la falta de un testimonio mucho más abierto y decidido respecto al amor. Con mucha frecuencia nuestras comunidades son verdaderos campos de batalla donde nos enfrentamos unos contra otros; donde no reconocemos en el otro la imagen de Dios. Y eso afecta la fe y la buena voluntad de muchos creyentes. Por cierto, no se trata de que nuestras comunidades y agrupaciones sean totalmente ajenas al conflicto, no; el conflicto es necesario en cierta medida, porque a partir de él se puede crear un ambiente de discernimiento, de afianzamiento de la fe y de las convicciones más profundas respecto al Evangelio; en el conflicto –llevado en términos de respeto y amor cristiano mutuo- aprendemos justamente el valor de la tolerancia, del respeto a la diversidad, y el mejoramiento de nuestra manera de entender y practicar el amor. Del conflicto así entendido -inevitable donde hay más de una persona-, es posible hacer el espacio para construir y crecer. Para ello hacen falta la fe, la apertura al cambio y, sobre todo, la disposición de ser llenados por la fuerza viva de Jesús. Sólo en esa medida nuestra vida humana y cristiana va adquiriendo cada vez mayor sentido y va convirtiéndose en testimonio auténtico de evangelización.

ORACIÓN
Señor Jesús, con tu Pascua has encendido en nosotros el deseo de una vida nueva y nos has dado la fuerza para conquistarla. Ayúdanos a llenar nuestra vida de  tu amor, de constancia,  de ilusión y de esperanza, para ser testigos de tu novedad en nosotros y compartirla y extenderla a  nuestros hermanos. Amén


“En la medida en que vivamos el mandamiento del amor al estilo de Jesús, damos  testimonio de su sacrificio redentor”

Lunes 20 de Mayo de 2019


“GESTOS Y PALABRAS DE AMOR”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 14,5-18

“Os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo”

En aquellos días, se produjeron en Iconio conatos de parte de los gentiles y de los judíos, a sabiendas de las autoridades, para maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé; ellos se dieron cuenta de la situación y se escaparon a Licaonia, a las ciudades de Listra y Derbe y alrededores, donde predicaron el Evangelio.  Había en Listra un hombre lisiado y cojo de nacimiento, que nunca había podido andar. Escuchaba las palabras de Pablo, y Pablo, viendo que tenía una fe capaz de curarlo, le gritó, mirándolo: "Levántate, ponte derecho." El hombre dio un salto y echó a andar. Al ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de Licaonia: "Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos." A Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la ciudad, trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería ofrecerles un sacrificio.
Al darse cuenta los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando: "Hombres, ¿qué hacéis? Nosotros somos mortales igual que vosotros; os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen. En el pasado, dejó que cada pueblo siguiera su camino; aunque siempre se dio a conocer por sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia." Con estas palabras disuadieron al gentío, aunque a duras penas, de que les ofrecieran sacrificio. Palabra del Señor.
REFLEXION
Es bien interesante  las respuestas extremas que recibe este par de predicadores audaces, Pablo y Bernabé. En Iconio los quieren apedrear como si fueran lo peor del universo; en Listra los quieren adorar como si estuvieran por encima del mundo entero y ya se les pudiera llamar “dioses”. La actitud de estos grandes del apostolado nos muestra cómo responder cuando nos pretendan amarrar los lazos del miedo o de la vanidad. Perseguidos, no buscan la muerte ni se exponen a riesgos innecesarios, pero tampoco dejan de predicar. Aclamados, no fomentan la ovación ni se solazan en el aplauso, sino que obran varonilmente y proclaman claramente su condición de seres humanos como los demás, aunque bendecidos por la gracia que trae salvación.
 Aprendamos de este hecho también cuán variables son las opiniones que encontraremos si queremos seguir el camino del Señor. No faltará el que nos mire como basura, aunque es también probable que aparezca alguno que nos trate como si fuéramos grandes santos y magníficos testimonios de Dios. ¡Qué poco se puede confiar en las opiniones de la gente, que hoy nos desprecia y mañana nos alaba; hoy nos echan en olvido y mañana piden nuestra opinión; hoy se burlan de nosotros y mañana nos piden que oremos por sus intenciones!
SALMO RESPONSORIAL: 113
R. / No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria.

 No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿ Por qué han de decir las naciones:
"Dónde está su Dios"?  R.

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.

Benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un recuerdo poético de los acontecimientos del éxodo, el momento de fundación del pueblo de Dios. El éxodo seguirá siendo anticipación y símbolo de la más honda y universal liberación que Dios realiza por medio de Cristo.


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14,21-26

“El Defensor que enviará el Padre os lo enseñará todo”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él." Le dijo Judas, no el Iscariote: "Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?" Respondió Jesús y le dijo: "El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho." Palabra del Señor.

REFLEXION

La práctica de los mandatos de Jesús es la forma cómo todo ser humano le manifiesta su amor. El móvil  del «amor que se da, que se ofrenda» es lo sustantivo de la ética cristiana. Ahora, vivir con el mismo espíritu de Jesús supone actuar como «servidores y promotores de humanidad», creando relaciones «fraternas», como forma concreta de amar. La pedagogía del Espíritu nos capacita para sostener la vida en medio de las dificultades, para permanecer en el Padre, y para que la Palabra humanada de Dios, tome cuerpo en nosotros, cuando asumamos sus Causas, su Sueño de humanidad. Desde esta perspectiva, «vivir con el espíritu de Jesús» es «vivir y luchar por la Causa que lo movió», por ese Reinado de Dios. Esa Utopía de Jesús se construye con el amor, que implica transformar este mundo para convertirlo en el sueño de Dios. Para construirlo, necesitamos apoyar las muchas «causas» que quieren transformar la realidad, el corazón del mundo donde Dios y su Hijo han puesto su morada, en esa misma dirección. ¿Te atreves a vivir en el Espíritu?

ORACIÓN
Gracias mi Buen Dios, porque en tu Hijo Jesús, se recibe el verdadero sentido del amor del Padre que se prolonga con el regalo de tu Espíritu Santo. Ayúdanos  por favor a ser personas dignas de ese amor, con la transformación de nuestra vida, a ser obedientes a tu voluntad y tu proyecto, que sigamos viviendo este tiempo de Pascua y Resurrección guiados por ti y construyendo una vida comunitaria. Amén

“En el corazón de las personas es donde Dios quiere morar para actuar, es allí donde se libran las batallas trascendentales del ser”


Martes 21 de Mayo de 2019


“AMOR VERDADERO”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 14,19-28

“Contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos”

En aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad. Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe; después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios. En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
No deja de ser un gran interrogante por qué hay dolores, incluso espantosos, dispuestos a acosar a los testigos de la gran victoria de Cristo. Uno tiene que preguntarse por qué odiaban tanto a Pablo, hasta el extremo de apedrearlo y arrastrarlo dándolo por muerto.  Apedrear era la forma típica de exterminar a alguien, sacándolo de la comunidad de creyentes. Era la pena que estaba prevista en la Ley antigua para los que caían en idolatría o predicaban rebelión contra Yahvé. Apedreando a Pablo, aquellos hombres enceguecidos estaban diciendo que él era un traidor de la fe de los patriarcas y profetas. Cosa que tiene su dejo de ironía, porque en el capítulo 7 de los Hechos de los Apóstoles vemos que Pablo aprueba que apedreen a Esteban, el primer mártir de la Iglesia, precisamente por la misma causa por la que ahora es apedreado Pablo. Y así se cumple lo que dijo Dios a Ananías, aquel cristiano que fue enviado por Dios a sanar de su ceguera a Pablo, cuando la conversión en Damasco: “Yo le mostraré lo mucho que tiene que sufrir por mi causa... (Hch 9,16). Apedreado, vemos a Pablo padecer hoy el mismo castigo extremo que quiso para Esteban, aunque en la ocasión presente el desenlace no ha sido la muerte de Pablo, sino una resolución suya, aún mayor, de predicar el Evangelio que no puede ser sepultado con piedras.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R. / Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que  hablen de tus hazañas. R.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R.

OREMOS CON EL SALMO 
Este salmo  es una salmo de alabanza al amor de Dios que se extiende a todas las criaturas. El reinado del Mesías, reinado de amor y de paz, será eterno. Es una especie de  oración en forma de letanía, que proclama la intervención de Dios en la historia humana para llevar a toda la realidad creada a una plenitud salvadora. Contiene palabras de consuelo, con las que el Señor nos da una certeza para nuestra vida. 
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14,27-31ª

“Mi paz os doy”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado." Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el Príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda yo lo hago."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La paz que Jesús ofrece a sus discípulos es la paz que surge del amor fraterno que los creyentes vivencian en medio de la comunidad. Es una paz distinta a la del “mundo”; no es el resultado de la violencia y el poder, sino que es el reflejo más bello de la sobreabundancia de Dios en el corazón del ser humano. Esta paz, dada por Jesús al mundo, es fruto de una armónica relación entre Dios y el hombre; es el resultado de un conocimiento profundo de Dios, gracias a la acción del Espíritu Santo. La partida de Jesús hacia el Padre representa el culmen de su misión profética y liberadora en la humanidad, lo cual debe alegrar a creyentes, ya que la obra de Dios se ve realizada en la entrega amorosa de Jesús en la Cruz y también en el envío misionero de los discípulos, quienes seguirán animados y orientados por la presencia vivificadora del Espíritu de Dios. Quien cree en Jesús no debe temer a la hostilidad y a la incredulidad del “mundo”, pues tiene la paz de Dios, tiene el conocimiento anticipado de las cosas venideras y sabe cuál es el camino que debe seguir para llegar a Dios.

ORACIÓN
Señor, cuando nos envías a la misión, debemos tener muy en cuenta que nos enseñaste la necesidad de compartir con nuestra comunidad lo que Dios hace a través nuestro, para que así todos nos gocemos de la paz que Tú nos das, cuando cumplimos con la gran comisión. Gracias por permitirnos transmitir la llenura del espíritu que se une al tuyo para vivir y dar a conocer tu mensaje de fe y amor. Amén  


“Instauremos ambientes propicios para que germine la auténtica paz, no solo la que busca ausencia de conflictos”

Miércoles 22 de Mayo de 2019

 “FRUTO ABUNDANTE”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÒSTOLES 15,1-6

“Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia”

En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme a la tradición de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia. La Iglesia los proveyó para el viaje; atravesaron Fenicia y Samaría, contando a los hermanos cómo se convertían los gentiles y alegrándolos mucho con la noticia. Al llegar a Jerusalén, la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros los recibieron muy bien; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos.
Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, intervinieron, diciendo: "Hay que circuncidarlos y exigirles que guarden la ley de Moisés." Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hoy encontramos los orígenes de la primera gran controversia que hubo de padecer, vivir y superar el cristianismo naciente. Las condiciones estaban dadas: hemos oído cómo aquellos hombres y mujeres se habían dispersado con ocasión de la persecución en Jerusalén, de modo que cada vez entraban en contacto con situaciones nuevas que nunca les hubieran alcanzado al abrigo del judaísmo conservador. Tuvieron así que encontrarse con sus hermanos judíos de la dispersión y ver cómo estos recibían de modos diversos la noticia de la redención en Cristo. Era pues cosa de tiempo para que se presentaran problemas, judíos convertidos al cristianismo que querían imponer la circuncisión, y la práctica de la ley de Moisés, a los cristianos que venían del paganismo. La pregunta de fondo que surge es: ¿qué lugar queda para la Ley de Moisés en el régimen nuevo, en qué lugar deja a la ley?
Y si ahondamos más vemos que la pregunta alcanza al corazón mismo de nuestra fe. De lo que se trata es de saber por qué somos salvos y en virtud de quién. ¿Practicar la Ley de Moisés salva? Si es así, ¿no debería exigirse a todos que la practiquen, empezando por circuncidar a sus varones? Y si no salva, ¿por qué Dios dio una ley tan sabia y tan santa, si en el fondo era inútil? Tales son las graves cuestiones que explican el tono acalorado de la discusión de que nos habla hoy la  lectura. Fueron ellas las que condujeron a la celebración del Primer Concilio, celebrado en Jerusalén, del que escucharemos precisamente mañana.

SALMO RESPONSORIAL: 121
R. / Vamos alegres a la Casa del Señor.

¡Qué alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del Señor"!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.

Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto entonado por los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén para celebrar una fiesta. El encuentro con Dios es motivo de profunda alegría. La casa definitiva de Dios, el lugar de encuentro de Dios con la humanidad es Cristo, presente en su Iglesia. La paz es símbolo de todos los beneficios divinos.   

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,1-8

“El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante “

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La imagen de la vid expresa perfectamente el sentido último de la fe en Cristo: la necesidad de mantener una unión íntima con Jesús de Nazaret, una integración total con la experiencia de la resurrección, un vínculo estrecho con la voluntad de Dios, con el fin de vivir la promesa de la salvación. Jesús es la Vid y nosotros los sarmientos; este vínculo profundo convierte a la comunidad de discípulos en una viña sumamente fecunda, ya que ha logrado una verdadera identificación con la Palabra de Jesús; es decir, que la comunidad ha asumido libremente los valores del Reino como una continua práctica de vida, donde la fidelidad al amor y a la justicia de Dios la mantiene unida a Jesús; el discípulo o la comunidad que se separa del hilo que da la Vida (Jesús) no puede hacer nada, se seca, pierde su esencia, su razón de ser en el mundo; es juzgada por su esterilidad. Es vital, entonces, que la Iglesia actual se mantenga unida a la Vid verdadera, permanezca fiel a los valores del Reino para que pueda ofrecer verdaderos frutos de vida, paz y justicia a la humanidad, de lo contrario estaría yendo en dirección prohibida de la propia voluntad de Dios: Ser discípulos y discípulas de la Vida.

ORACIÓN

Bendito Jesús, mantenernos en tu Palabra nos hace tomar las dificultades y conflictos que se puedan presentar en nuestra vida y  comunidad , con  actitud de escucha, diálogo, fortaleza, buscando siempre soluciones y manteniendo la paz y unidad, guiados por la autoridad de Jesús y de los sabios mediadores de la comunidad. Ayúdanos por favor también a ser siempre guiados por tu Espíritu,  a mantenernos unidos a ti, la vid verdadera, la única fuente de vida. Amén


“Permaneciendo firmemente unidos a Cristo podremos producir frutos de misericordia”

Jueves 23 de Mayo de 2019


“PERMANECER EN EL AMOR DE CRISTO PARA VIVIR FELICES”

PRIMERA LECTURA
HECHOS  DE APÓSTOLES 15,7-21

“A mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios.”

En aquellos días, después de una fuerte discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros: "Hermanos, desde los primeros días, como sabéis, Dios me escogió entre vosotros para que los gentiles oyeran de mi boca el mensaje del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué provocáis a Dios ahora, imponiendo a esos discípulos una carga que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús."  Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron, Santiago resumió la discusión, diciendo: "Escuchadme, hermanos: Simón ha contado la primera intervención de Dios para escogerse un pueblo entre los gentiles. Esto responde a lo que dijeron los profetas: "Después volveré para levantar de nuevo la choza caída de David; levantaré sus ruinas y la pondré en pie, para que los demás hombres busquen al Señor, y todos los gentiles que llevarán mi nombre: lo dice el Señor, que lo anunció desde antiguo." Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que no se contaminen con la idolatría ni con la fornicación y que no coman sangre ni animales estrangulados. Porque durante muchas generaciones, en la sinagoga de cada ciudad, han leído a Moisés todos los sábados y lo han explicado." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Toda esta discusión que se presenta en lo que se ha llamado el Concilio de Jerusalén, capítulo 15 de los Hechos de los Apóstoles, puede parecer un problema muy alejado de nosotros. Como sabemos, el tema era si había que imponer a los no judíos, cuando se convertían a Cristo, la Ley de Moisés. Porque empezó a suceder que se convertían a la fe en Jesús, no solamente los que venían del pueblo de las promesas, es decir, los judíos, sino también otros, los gentiles, que no tenían esa Ley de Moisés y que llegaban a la fe en Cristo. La pregunta entonces era si había que imponerles la Ley de Moisés,  hemos escuchado en este día  las conclusiones de esa discusión básicamente: no hay que imponerles la Ley de Moisés.

¿Pero qué era lo que quería mostrar el Espíritu ahí? Evidentemente, quería mostrar que el pueblo de la primera alianza, ese pueblo Judío era el servidor de la salvación, el diácono, el mesero de la salvación para los gentiles, pero que no tenía que imponer a los demás lo que él mismo había vivido. El pueblo tiene el llamado a experimentar la salvación, ofreciendo la salvación a todo el mundo.

SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente." R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, e invitación  universal a reconocer la gloria y el poder de Dios. Nuestra liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra salvadora de Dios en Cristo. La invitación universal es más actual gracias al evangelio. El juicio anunciado es juicio liberador.   

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,9-11
“Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría llegue a plenitud”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud." Palabra del Señor.
REFLEXION
En el evangelio, Jesús insiste en la urgencia de lo esencial: permanecer en Él por el amor, correspondiendo así al amor-relación con el Padre con la que Él nos ha amado. En tal sentido, se trata de una permanencia dinámica, efectiva y alegre en el ejercicio de amar. Es el camino de crecimiento que moviliza a la persona y a la comunidad humana por medio de la colaboración solidaria, la responsabilidad social y la capacidad de crear condiciones pacíficas y de justicia en las cuales nos realicemos plenamente como humanidad. La pedagogía de este amor exige transformar a los sujetos y las estructuras sociales en una nueva comunidad capaz de cumplir el derecho y el querer de Dios, que no es sino su proyecto de llevar hasta las últimas consecuencias las posibilidades de humanización. Este amor de Jesús trasciende todo vínculo piadoso y orienta a la comunidad al horizonte del reino: transformar las relaciones personales, sociopolíticas, religiosas y ecológicas «a compasión». ¿Tu fe en Jesús de Nazaret transmite densidad espiritual, alegría incondicional, responsabilidad? 

ORACIÓN
Amado Dios, infinitamente digno de todo amor, ayúdanos a permanecer en tu amor, que podamos renunciar a todo amor que no sea tuyo, y a todo cuanto quebranta el amor verdadero que debemos a nuestra familia, hermanos (as)  y comunidad. Señor queremos vivir con una  mente abierta, amorosa, compasiva y misericordiosa para con los demás. Amén


“Estaremos alegres y tranquilos si buscamos  soluciones inspiradas por Dios, frente a  tensiones y dificultades de nuestra vida” 

Viernes 24 de Mayo de 2019


“EL AMOR MÁS GRANDE A LOS AMIGOS”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 15,22-31

“Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables”

 En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir algunos de ellos y mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas Barsabá y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y les entregaron esta carta: "Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia convertidos del paganismo. Nos hemos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado con sus palabras. Hemos decidido, por unanimidad, elegir algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. En vista de esto, mandamos a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de la fornicación. Haréis bien en apartaros de todo esto. Salud." Los despidieron, y ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la Iglesia y entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras, se alegraron mucho. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La carta que envían con los delegados personales desde Jerusalén a todas partes donde hay convertidos del paganismo, sobre todo a Antioquía, tiene detalles muy interesantes:  Primero desautoriza a los que  “sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado”. Segundo, alaba cordialmente a “nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo”. Tercero, la decisión a la que llegan es “no imponeros más cargas que las indispensables”: por tanto queda reafirmada la convicción teológica de que la salvación viene de Jesús, y no hará falta que pasen por la Ley de Moisés los que se convierten del paganismo: ha triunfado la tolerancia y la interpretación pluralista de Pablo y Bernabé. A manera de conclusión se exigen las tres condiciones que había enumerado Santiago y que les parecieron a todos razonables: huir de la idolatría y de la fornicación, y no comer sangre o animales estrangulados. La decisión fue muy bien recibida: “al leer aquellas palabras alentadoras, se alegraron mucho”.

SALMO RESPONSORIAL: 56
R. / Te daré gracias ante los pueblos, Señor.

Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora. R.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria. R.

OREMOS CON EL SALMO
En medio de la persecución, el salmista expresa su confianza en la ayuda de Dios y su agradecimiento. A pesar de todas las adversidades, hay una certeza que nadie puede invalidar: el amor de Dios 

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,12-17
“Esto os mando: que os améis unos a otros”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En los pasajes previos Jesús ha instado a sus discípulos a permanecer unidos entre sí y a
Él en el amor y en las obras. Ahora sintetiza todo lo dicho y hecho en un solo mandamiento: ámense entre ustedes como yo los he amado. Y la clave de este amor es
precisamente lo que él hará, dar la vida por los amigos, ése es el mayor amor, y ése amor es el que estamos llamados a vivir.
Jesús no los considera sirvientes, quienes no tienen opción más que de obedecer, sino que los llama amigos. Es un desafío, una invitación que se acepta de manera libre y
asumiendo un estilo de vida. Responder a la invitación de Jesús presenta un claro propósito: ¡dar frutos!. Entonces vuelve a poner en palabras el mandamiento, lo refuerza. Ahora sabemos qué hacer para poder dar fruto y de qué se trata ese fruto: nuestro amor mutuo, que es el amor con el que fuimos amados, aquel que nos hará trabajar para transformar las injusticias de nuestra sociedad, denunciar lo que atente contra el proyecto del Padre y anunciar su presencia. Comprometidos con este amor, que genera respeto, diálogo, diversidad, hasta dar la propia vida por el Reino.

ORACIÓN
Señor, la Palabra en este día nos permite identificar que tu proyecto es realmente comunitario, de personas que se aman y comprometidas contigo, en oración y discernimiento personal y colectivo, descubren tu voluntad para un sano vivir entre amigos(as) y  hermanos(as). Ayúdanos por favor a que, como familia y/o pequeñas comunidades, nos dejemos guiar por tu mensaje y en el Espíritu Santo, estemos cimentadas en el verdadero amor que Tú nos pides. Amén  


“Jesús nos hace experimentar su amor para que sepamos que significa amar de verdad”