jueves, 1 de mayo de 2014

Martes 20 de Mayo de 2014


“COMPARTIR Y ESPARCIR EL GOZO DE LA FE”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 14,19-28

“Contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos”

En aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad. Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe; después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios.
En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
No deja de ser un gran interrogante por qué hay dolores, incluso espantosos, dispuestos a acosar a los pregoneros y testigos de la gran victoria de Cristo. Uno tiene que preguntarse por qué odiaban tanto a Pablo, hasta el extremo de apedrearlo y arrastrarlo dándolo por muerto.
 Apedrear era la forma típica de exterminar a alguien, sacándolo de la comunidad de creyentes. Era la pena que estaba prevista en la Ley antigua para los que caían en idolatría o predicaban rebelión contra Yahvé. Apedreando a Pablo, aquellos hombres enceguecidos estaban diciendo que él era un traidor de la fe de los patriarcas y profetas. Cosa que tiene su dejo de ironía, porque en el capítulo 7 de los Hechos de los Apóstoles vemos que Pablo aprueba que apedreen a Esteban, el primer mártir de la Iglesia, precisamente por la misma causa por la que ahora es apedreado Pablo.
 Y así se cumple lo que dijo Dios a Ananías, aquel cristiano que fue enviado por Dios a sanar de su ceguera a Pablo, cuando la conversión en Damasco: “Yo le mostraré lo mucho que tiene que sufrir por mi causa... (Hch 9,16). Apedreado, vemos a Pablo padecer hoy el mismo castigo extremo que quiso para Esteban, aunque en la ocasión presente el desenlace no ha sido la muerte de Pablo, sino una resolución suya, aún mayor, de predicar el Evangelio que no puede ser sepultado con piedras.

SALMO RESPONSORIAL: 144
R. / Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que  hablen de tus hazañas. R.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Salmo alfabético de alabanza al amor de Dios que se extiende a todas las criaturas. El reinado del Mesías, reinado de amor y de paz, será eterno.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 14,27-31ª

“Mi paz os doy”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado." Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el Príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda yo lo hago."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La paz que Jesús ofrece a sus discípulos es la paz que surge del amor fraterno que los creyentes vivencian en medio de la comunidad. Es una paz distinta a la del “mundo”; no es el resultado de la violencia y el poder, sino que es el reflejo más bello de la sobreabundancia de Dios en el corazón del ser humano. Esta paz, dada por Jesús al mundo, es fruto de una armónica relación entre Dios y el hombre; es el resultado de un conocimiento profundo de Dios, gracias a la acción del Espíritu Santo. La partida de Jesús hacia el Padre representa el culmen de su misión profética y liberadora en la humanidad, lo cual debe alegrar a creyentes, ya que la obra de Dios se ve realizada en la entrega amorosa de Jesús en la Cruz y también en el envío misionero de los discípulos, quienes seguirán animados y orientados por la presencia vivificadora del Espíritu de Dios. Quien cree en Jesús no debe temer a la hostilidad y a la incredulidad del “mundo”, pues tiene la paz de Dios, tiene el conocimiento anticipado de las cosas venideras y sabe cuál es el camino que debe seguir para llegar a Dios.

ORACIÓN
Señor, cuando nos envías a la misión, debemos tener muy en cuenta que nos enseñaste la necesidad de compartir con nuestra comunidad lo que Dios hace a través nuestro, para que así todos y todas nos gocemos de la paz que Tú nos das, cuando cumplimos con la gran comisión. Gracias por permitirnos transmitir la llenura del espíritu que se une al tuyo para vivir y dar a conocer tu mensaje de fe y amor. Amén
  
“No es por la grandeza y multiplicidad de nuestras obras por lo que agradamos a Dios, sino por el amor y la paz con que las hacemos”



Miércoles 21 de Mayo de 2014

Miércoles 5ª semana de Pascua

“NADA SIN EL CONSENTIMIENTO DE LA COMUNIDAD”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 15,1-6

“Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia”

En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme a la tradición de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia. La Iglesia los proveyó para el viaje; atravesaron Fenicia y Samaría, contando a los hermanos cómo se convertían los gentiles y alegrándolos mucho con la noticia. Al llegar a Jerusalén, la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros los recibieron muy bien; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos.
Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, intervinieron, diciendo: "Hay que circuncidarlos y exigirles que guarden la ley de Moisés." Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Hoy encontramos los orígenes de la primera gran controversia que hubo de padecer, vivir y superar el cristianismo naciente. Las condiciones estaban dadas: hemos oído cómo aquellos hombres y mujeres se habían dispersado con ocasión de la persecución en Jerusalén, de modo que cada vez entraban en contacto con situaciones nuevas que nunca les hubieran alcanzado al abrigo del judaísmo conservador que se practicaba en la Ciudad Santa.

Tuvieron así que encontrarse con sus hermanos judíos de la dispersión y ver cómo estos recibían de modos diversos, favorables o rabiosamente opuestos, la maravillosa y a la vez paradójica noticia de la redención en Cristo. Era pues cosa de tiempo para que se presentara lo que hemos visto hoy: judíos convertidos al cristianismo que quieren imponer la circuncisión, y por consiguiente la práctica de la ley de Moisés, a los cristianos que vienen del paganismo.

La pregunta de fondo que subyace en esto es: ¿qué lugar queda para la Ley de Moisés en el régimen nuevo? ¿La llegada de la gracia qué lugar deja a la ley? Es natural además que la pregunta venga de los fariseos, pues eran ellos los más entusiastas predicadores de la necesidad de la observancia de la ley para agradar a Dios.

Y si ahondamos más vemos que la pregunta alcanza al corazón mismo de nuestra fe. De lo que se trata es de saber por qué somos salvos y en virtud de quién. ¿Practicar la Ley de Moisés salva? Si es así, ¿no debería exigirse a todos que la practiquen, empezando por circuncidar a sus varones? Y si no salva, ¿por qué Dios dio una ley tan sabia y tan santa, si en el fondo era inútil? Tales son las graves cuestiones que explican el tono acalorado de la discusión de que nos habla hoy la  lectura. Fueron ellas las que condujeron a la celebración del Primer Concilio, celebrado en Jerusalén, del que escucharemos precisamente mañana.

SALMO RESPONSORIAL: 121
R. / Vamos alegres a la Casa del Señor.

¡Qué alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del Señor"!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.

Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto entonado por los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén para celebrar una fiesta. El encuentro con Dios es motivo de profunda alegría. La casa definitiva de Dios, el lugar de encuentro de Dios con la humanidad es Cristo, presente en su Iglesia. La paz es símbolo de todos los beneficios divinos.   

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,1-8

“El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante “

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La imagen de la vid expresa perfectamente el sentido último de la fe en Cristo: la necesidad de mantener una unión íntima con Jesús de Nazaret, una integración total con la experiencia de la resurrección, un vínculo estrecho con la voluntad de Dios, con el fin de vivir la promesa de la salvación. Jesús es la Vid y nosotros los sarmientos; este vínculo profundo convierte a la comunidad de discípulos en una viña sumamente fecunda, ya que ha logrado una verdadera identificación con la Palabra de Jesús; es decir, que la comunidad ha asumido libremente los valores del Reino como una continua práctica de vida, donde la fidelidad al amor y a la justicia de Dios la mantiene unida a Jesús; el discípulo o la comunidad que se separa del hilo que da la Vida (Jesús) no puede hacer nada, se seca, pierde su esencia, su razón de ser en el mundo; es juzgada por su esterilidad. Es vital, entonces, que la Iglesia actual se mantenga unida a la Vid verdadera, permanezca fiel a los valores del Reino para que pueda ofrecer verdaderos frutos de vida, paz y justicia a la humanidad, de lo contrario estaría yendo en dirección prohibida de la propia voluntad de Dios: Ser discípulos y discípulas de la Vida.

ORACIÓN

Bendito Jesús, mantenernos en tu Palabra nos hace tomar las dificultades y conflictos que se puedan presentar en nuestra vida y  comunidad , con  actitud de escucha, diálogo, fortaleza, buscando siempre soluciones y manteniendo la paz y unidad, guiados por la autoridad de Jesús y de los sabios mediadores de la comunidad. Ayúdanos por favor, a ser siempre guiados por tu Espíritu,  para que así lo hagamos en el día a día, en nuestras familias biológica y espiritual. Amén


“Los problemas que surgen en la comunidad deben ser solucionados entre todos(as), con actitud de escucha, diálogo y buscando mediaciones”  

Jueves 22 de Mayo de 2014

Jueves 5ª semana de Pascua

“EN LA IGLESIA HAY LUGAR PARA TODAS LAS PERSONAS”

 PRIMERA LECTURA
HECHOS  DE APÓSTOLES 15,7-21

“A mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios.”
En aquellos días, después de una fuerte discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros: "Hermanos, desde los primeros días, como sabéis, Dios me escogió entre vosotros para que los gentiles oyeran de mi boca el mensaje del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué provocáis a Dios ahora, imponiendo a esos discípulos una carga que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús."
Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron, Santiago resumió la discusión, diciendo: "Escuchadme, hermanos: Simón ha contado la primera intervención de Dios para escogerse un pueblo entre los gentiles. Esto responde a lo que dijeron los profetas: "Después volveré para levantar de nuevo la choza caída de David; levantaré sus ruinas y la pondré en pie, para que los demás hombres busquen al Señor, y todos los gentiles que llevarán mi nombre: lo dice el Señor, que lo anunció desde antiguo." Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que no se contaminen con la idolatría ni con la fornicación y que no coman sangre ni animales estrangulados. Porque durante muchas generaciones, en la sinagoga de cada ciudad, han leído a Moisés todos los sábados y lo han explicado." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Toda esta discusión que se presenta en lo que se ha llamado el Concilio de Jerusalén, capítulo 15 de los Hechos de los Apóstoles, puede parecer un problema muy alejado de nosotros. Como sabemos, el tema era si había que imponer a los no judíos, cuando se convertían a Cristo, la Ley de Moisés. Porque empezó a suceder que se convertían a la fe en Jesús, no solamente los que venían del pueblo de las promesas, es decir, los judíos, sino también otros, los gentiles, que no tenían ese pasado, que no tenían esa Ley de Moisés y que llegaban a la fe en Cristo. La pregunta entonces era si había que imponerles la Ley de Moisés. Lo que hemos escuchado en este día son las conclusiones de esa discusión, básicamente de lo que se trata es: no hay que imponerles la Ley de Moisés.

Ya para nosotros esto queda muy lejano, pero es lejano solamente en apariencia, preguntemos cuál es el sentido profundo, qué quería mostrar el Espíritu Santo con esta discusión, con esta clarificación, porque más que una discusión sólo de razones humanas, fue un proceso como de amanecer de la luz del Espíritu dentro de la comunidad de creyentes.

¿Qué era lo que quería mostrar el Espíritu ahí? Evidentemente, quería mostrar que el pueblo de la primera alianza, ese pueblo Judío era el servidor de la salvación, el diácono, el mesero de la salvación para los gentiles, pero que no tenía que imponer a los demás lo que él mismo había vivido. El pueblo tiene el llamado a experimentar la salvación, ofreciendo la salvación a todo el mundo.

SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente." R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Canto litúrgico que expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, e invitación  universal a reconocer la gloria y el poder de Dios. Nuestra liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra salvadora de Dios en Cristo. La invitación universal es más actual gracias al evangelio. El juicio anunciado es juicio liberador.   

 LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,9-11
“Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría llegue a plenitud”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El relato que la liturgia nos ofrece en este día exhorta a toda la comunidad creyente en Jesús de Nazaret a asumir como criterio de vida la práctica del amor, fruto de la relación profunda que tiene el discípulo con Jesús y su proyecto. El texto que leíamos ayer nos señalaba, a través de la figura de la vid y los sarmientos, la necesidad de permanecer unidos a Jesús para dar fruto en abundancia; en el relato de hoy, Juan nos señala que esa unión debe fructificar en la experiencia del amor, tal como la vivió Jesús con el Padre y que fue prolongada en la convivencia fraterna con sus discípulos. Por lo tanto, la experiencia del amor se convierte en criterio o mandato fundamental para poder participar en el misterio de la salvación, en la dinámica del amor fraterno y liberador del Padre con el Hijo y del Hijo con la humanidad. La participación en tal dinámica es esencial para que nuestra fe sea realmente una manera concreta de transformar la realidad de dolor y muerte que se presenta a diario en el mundo, pues el amor que ofrece Jesús es un amor práctico, un amor que libera y salva, que guarda la vida de toda la Creación.

ORACIÓN
Jesús, ratificas a través de un apóstol tuyo como es el pastor que has puesto a la cabeza de la denominación católica, Francisco, que no podemos rechazar a los que se equivocan o cometen maldad, hay que  acogerlos y estar abiertos a los más lejanos, hay que llamarlos y dejarlos envolver en la misericordia, ternura y el perdón del Padre que da a todos la posibilidad de encontrarlo y caminar hacia una vida de bondad. Señor queremos también tener esa mente abierta, amorosa, compasiva y misericordiosa para vivir así, como tú quieres. Amén

“No somos fruto de la casualidad, ni de la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios”


Viernes 23 de Mayo de 2014

Viernes 5ª semana de Pascua

“CONSTRUIMOS COMUNIDAD UNIDOS(AS) AL ESPÍRITU”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 15,22-31
“Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables”
 En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir algunos de ellos y mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas Barsabá y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y les entregaron esta carta: "Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia convertidos del paganismo. Nos hemos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado con sus palabras. Hemos decidido, por unanimidad, elegir algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. En vista de esto, mandamos a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de la fornicación. Haréis bien en apartaros de todo esto. Salud."
Los despidieron, y ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la Iglesia y entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras, se alegraron mucho. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La carta que envían con los delegados personales desde Jerusalén a todas partes donde hay convertidos del paganismo, sobre todo a Antioquía, tiene detalles muy interesantes:  Primero desautoriza a los que  “sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado”. Segundo, alaba cordialmente a “nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo”. Tercero, la decisión a la que llegan es “no imponeros más cargas que las indispensables”: por tanto queda reafirmada la convicción teológica de que la salvación viene de Jesús, y no hará falta que pasen por la Ley de Moisés los que se convierten del paganismo: ha triunfado la tolerancia y la interpretación pluralista de Pablo y Bernabé. A manera de conclusión se exigen las tres condiciones que había enumerado Santiago y que les parecieron a todos razonables: huir de la idolatría y de la fornicación, y no comer sangre o animales estrangulados. La decisión fue muy bien recibida: “al leer aquellas palabras alentadoras, se alegraron mucho”.

SALMO RESPONSORIAL: 56
R. / Te daré gracias ante los pueblos, Señor.

Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora. R.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En medio de la persecución, el salmista expresa su confianza en la ayuda de Dios y su agradecimiento. A pesar de todas las adversidades, hay una certeza que nadie puede invalidar: el amor de Dios 

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,12-17
“Esto os mando: que os améis unos a otros”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En los pasajes previos Jesús ha instado a sus discípulos a permanecer unidos entre sí y a
Él en el amor y en las obras. Ahora sintetiza todo lo dicho y hecho en un solo mandamiento: ámense entre ustedes como yo los he amado. Y la clave de este amor es
precisamente lo que él hará, dar la vida por los amigos, ése es el mayor amor, y ése amor es el que estamos llamados a vivir.
Jesús no los considera sirvientes, quienes no tienen opción más que de obedecer, sino que los llama amigos. Es un desafío, una invitación que se acepta de manera libre y
asumiendo un estilo de vida. Responder a la invitación de Jesús presenta un claro propósito: ¡dar frutos!. Entonces vuelve a poner en palabras el mandamiento, lo refuerza. Ahora sabemos qué hacer para poder dar fruto y de qué se trata ese fruto: nuestro amor mutuo, que es el amor con el que fuimos amados, aquel que nos hará trabajar para transformar las injusticias de nuestra sociedad, denunciar lo que atente contra el proyecto del Padre y anunciar su presencia. Comprometidos con este amor, que genera respeto, diálogo, diversidad, hasta dar la propia vida por el Reino.

ORACIÓN
Señor, la Palabra en este día nos permite identificar que tu proyecto es realmente comunitario, de personas que se aman y comprometidas contigo, en oración y discernimiento personal y colectivo, descubren tu voluntad para un sano vivir entre amigos(as) y  hermanos(as). Ayúdanos por favor a que, como familia y/o pequeñas comunidades, nos dejemos guiar por tu mensaje y en el Espíritu Santo, estemos cimentadas en el verdadero amor que Tú nos pides. Amén  


“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”

Sábado 24 de Mayo de 2014

Sábado 5ª semana de Pascua

“LA COMUNIDAD SE DEJA GUIAR POR EL ESPÍRITU”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 16,1-10

“     Ven a Macedonia y ayúdanos”
En aquellos días, Pablo fue a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo que se llamaba Timoteo, hijo de un griego y de una judía creyente. Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él. Pablo quiso llevárselo y lo circuncidó, por consideración a los judíos de la región, pues todos sabían que su padre era griego.

Al pasar por las ciudades, comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen. Las Iglesias se robustecían en la fe y crecían en número de día en día. Como el Espíritu Santo les impidió anunciar la palabra en la provincia de Asia, atravesaron Frigia y Galacia. Al llegar a la frontera de Misia, intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió. Entonces dejaron Misia a un lado y bajaron a Troas. Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio, de pie, que le rogaba: "Ven a Macedonia y ayúdanos." Apenas tuvo la visión, inmediatamente tratamos de salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Este texto nos narra cómo empieza el segundo viaje misionero de Pablo.  Ahora ya no lo acompaña Bernabé.  Lo acompañan Timoteo y Silas. Y parece que también iba con ellos Lucas, el autor del libro, porque en este relato aparece el “nosotros”. Puede parecer extraño que Pablo mande circuncidar a Timoteo, precisamente cuando su viaje es dar a conocer las decisiones más liberalizadoras de la reunión de Jerusalén.  Él no debe ver contradicción en el hecho. Por tanto, seguramente se deberá a que siendo Timoteo de madre judía, ya tenía que haber sido circuncidado antes, y la anomalía podía bloquear la relación con los cristianos procedentes del judaísmo. Lo importante es que sigue la evangelización. Y además con una creciente conciencia de que es el Espíritu Santo  el que les guía. Él es el que les dice que a tal región no vayan, y a tal otra, sí. No sabemos los medios porque ellos reconocían esta indicación del Espíritu. Pero en todo el libro de los Hechos es una constante este protagonismo del Espíritu y la obediencia de los discípulos a su voz.

SALMO RESPONSORIAL: 99
R. / Aclama al Señor, tierra entera.

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
 su fidelidad por todas las edades. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Aclamación litúrgica al Señor, pastor del pueblo, y canto de alabanza al amor de Dios. El amor de Dios por su pueblo se ha manifestado de manera más evidente en Jesucristo, pastor de la Iglesia, presente en medio de nosotros(as)    

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,18-21
“No sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: "No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra." Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Conocer al Padre exige de la comunidad creyente vivir de una manera distinta a la manera que el mundo vive, y por ello es odiada y perseguida. Jesús, en este relato, advierte a sus discípulos de las consecuencias que trae consigo seguirle de manera libre y radical; las consecuencias de poner como prioridad en la existencia humana no el poder ni la violencia, sino el amor incondicional a los más pobres y olvidados de la sociedad. Este odio por parte del mundo se produce por la falta de conocimiento de Dios, lo cual significa que el mundo no ha creído en la lógica del Reino, no ha creído en el abajamiento de Dios, en la encarnación de la divinidad en la historia de los seres humanos. El mundo no ha creído en ese derroche de amor otorgado por Dios, porque éste pone en evidencia el mal, el dolor y la injusticia que se comete; porque le es incómodo pensar en una nueva manera de vivir y comprender la Creación. – Quienes nos llamamos cristianos tenemos la misión y la responsabilidad de ser una “protesta” constante, desde nuestra cotidianidad, contra todo tipo de violencia que afecte a la dignidad del ser humano y de la Naturaleza.

ORACIÓN     
Señor, que pena, cómo descuidamos los seres humanos la comunión con tu Espíritu Santo, no tenemos conciencia de como Él guía, orienta e indicia lo que es correcto, por dónde debemos ir, aun en los detalles más cotidianos de la vida de servicio; ayúdanos por favor para que  como tus elegidos y elegidas nos impregnemos en esa comunión, ya que así, aun estando en el mundo, lograremos caminar en rectitud, testimonio verdadero y efectividad en el mensaje.  Amén   


“La comunidad no es solo reunión de personas que comparten los mismos ideales y proyectos, sino la que hace todo en relación estrecha con el Espíritu Santo”

Domingo 25 de Mayo de 2014

6º Domingo de Pascua

“¡FELICIDADES EL CONSOLADOR YA LLEGA!”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 8,5-8.14-17  

“Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo”

En aquellos días, Felipe bajo a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacia, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se lleno de alegría.
Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La palabra de Felipe, un misionero que lleva el mensaje de Jesús a nuevas fronteras, es escuchada con atención porque hay coherencia entre lo que dice y lo que hace. La palabra y el poder sanador de Felipe son motivo de alegría para la comunidad samaritana. Para que una comunidad se mantenga firme en el evangelio es necesario tener la fuerza y la gracia del Espíritu Santo, algo que solo se logra con la oración, la imposición de las manos como signo de herencia fraterna y el bautismo comprometido con la misión de Jesús. Los discípulos y discípulas de ayer y de hoy tenemos la gracia de haber recibido el Espíritu Santo a través del Bautismo y la imposición de las manos. El Espíritu Santo es el único que puede garantizar el éxito y la eficacia de la misión. Discipulado, Espíritu y misión son las marcas que identifican al misionero de Jesús.

SALMO RESPONSORIAL: 65 
R. / Aclamad al Señor, tierra entera.

Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: "¡Qué temibles son tus obras!" R.


Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.

Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna eternamente. R.

Fieles de Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi suplica
ni me retiró su favor. R.


SEGUNDA LECTURA
1PEDRO 3,15-18

“Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida”
Queridos hermanos: Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo; que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida. Palara del Señor.

REFLEXIÓN
La 2ª lectura sigue siendo, como en los domingos anteriores, un pasaje de la 1ª carta de Pedro. Escuchamos una exhortación que con frecuencia se nos repite y recuerda: que los cristianos debemos estar dispuestos a «dar razón de nuestra esperanza» a todo el que nos la pida. ¿Por qué creemos, por qué esperamos, por qué nos empeñamos en confiar en la bondad de Dios en medio de los sufrimientos de la existencia, las injusticias y opresiones de la historia? Porque hemos experimentado el amor del Padre, y porque Jesucristo ha padecido por nosotros y por todos, para darnos la posibilidad de llegar a la plenitud de nuestra existencia en Dios. Por esta misma razón el apóstol nos exhorta a mostrarnos pacientes en los sufrimientos, contemplando al que es modelo perfecto para nosotros, a Jesucristo, el justo, el inocente, que en medio del suplicio oraba por sus verdugos y los perdonaba. La breve lectura termina con la mención del Espíritu Santo por cuyo poder Jesucristo fue resucitado de entre los muertos.

LECTURA DEL  EVANGELIO
JUAN 14,15-21

“Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él." Palabra del Señor.

REFLEXIÒN
En la lectura del evangelio de san Juan, tomada de los discursos de despedida de Jesús que encontramos en los capítulos 13 a 17 de su evangelio, el Señor promete a sus discípulos el envío de un "Paráclito", un Defensor o Consolador, que no es otro que el Espíritu mismo de Dios, su fuerza y su energía, Espíritu de verdad porque procede de Dios que es la verdad en plenitud, no un concepto, ni una fórmula, sino el mismo Ser Divino que ha dado la existencia a todo cuanto existe y que conduce la historia humana a su plenitud.
Los grandes personajes de la historia permanecen en el recuerdo agradecido de quienes les sobreviven, tal vez en las consecuencias benéficas de sus obras a favor de la humanidad. Cristo permanece en su Iglesia de una manera personal y efectiva: por medio del Espíritu divino que envía sobre los apóstoles y que no deja de alentar a los cristianos a lo largo de los siglos. Por eso puede decirles que no los dejará solos, que volverá con ellos, que por el Espíritu establecerá una comunión de amor entre el Padre, los fieles y El mismo.
El «mundo» (en el lenguaje de Juan) no puede recibir el Espíritu divino. El mundo de la injusticia, de la opresión contra los pobres, de la idolatría del dinero y del poder, de las vanidades de las que tanto nos enorgullecemos a veces los humanos. En ese mundo no puede tener parte Dios, porque Dios es amor, solidaridad, justicia, paz y fraternidad. El Espíritu alienta en quienes se comprometen con estos valores, esos son los discípulos de Jesús.
Esta presencia del Señor resucitado en su comunidad ha de manifestarse en un compromiso efectivo, en una alianza firme, en el cumplimiento de sus mandatos por parte de los discípulos, única forma de hacer efectivo y real el amor que se dice profesar al Señor. No es un regreso al legalismo judío, ni mucho menos. En el evangelio de San Juan ya sabemos que los mandamientos de Jesús se reducen a uno solo, el del amor: amor a Dios, amor entre los hermanos. Amor que se ha de mostrar creativo, operativo, salvífico.
ORACIÓN
Señor, imploramos un nuevo Pentecostés, un  nuevo derramamiento de tu Espíritu sobre todos nosotros, un Pentecostés que anime la acción pastoral de toda la comunidad universal de tus seguidores y seguidoras; que en el verdadero encuentro contigo, nos dispongamos a que penetre tu unción y nos impulse a llevar la Buena Noticia a los más necesitados.  Amén


“El Espíritu Santo despierta el corazón y la conciencia de la persona, haciéndola más humana, con una vida nueva y real que viene de Dios y está en Dios”

Lunes 26 de Mayo de 2014

Lunes 6ª semana de Pascua

“ESCUCHAR LA PALABRA CON EL CORAZÓN”
PRIMERA LECTURA
HECHOS 16,11-15
    “El Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo”
En aquellos días, zarpamos de Troas rumbo a Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, colonia romana, capital del distrito de Macedonia. Allí nos detuvimos unos días. El sábado salimos de la ciudad y fuimos por la orilla del río a un sitio donde pensábamos que se reunían para orar; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiátira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo. Se bautizó con toda su familia y nos invitó: "Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa." Y nos obligó a aceptar. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
 Ha avanzado un buen trecho del tiempo pascual y es sano recordar que el primer día de la primera pascua del Nuevo Testamento fueron las mujeres las primeras en recibir la Buena Nueva, y las primeras también en transmitir su gozo y su testimonio a los Apóstoles.  Bueno recordarlo, porque el texto de la primera lectura de hoy nos presenta la figura discreta pero vigorosa de aquella mujer, Lidia, que abrió la puerta de la fe para Filipos, ya en Europa. Fue ella quien recibió en su casa a los predicadores del Evangelio, quien los hospedó con alegría, quien de alguna manera hizo posible el nacimiento de esa comunidad cristiana que le trajo tanto consuelo y soporte a Pablo: los filipenses.
Dios: concédenos aprender de esta mujer sencilla, abierta, humilde, franca y audaz; que nosotros, a ejemplo de ella, sepamos abrir nuestros hogares a la predicación, nuestros corazones al Evangelio, y nuestra voz a la proclamación de la fe que salva.

       SALMO RESPONSORIAL: 149
R. / El Señor ama a su pueblo.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas,
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Invitación universal a la alabanza con acompañamiento de música y de danzas. El salterio concluye con una invitación a la alabanza a Dios. La oración no se reduce a pedir dones, sino que tiene que ser sobre todo reconocimiento del amor y del poder divino.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 15,26-16,4ª

“El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí"

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga el Defensor, que os
enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará
testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio
 estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de
la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará
que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os
he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había
dicho."

REFLEXIÓN
El testimonio de Jesús, el testimonio que de Jesús dará el Espíritu Santo y el testimonio de sus discípulos para darle continuidad a la misión, es la clave para resistir a las amenazas de persecución y de muerte. Sin testimonio no hay misión y no hay Reino. Sin testimonio, todo lo que hagamos o digamos será falso. El testimonio del amor es lo único que permitirá a las comunidades sostenerse en los tiempos de crisis. Jesús anuncia la venida de un Defensor. Se trata de su propio Espíritu, quien los sostendrá, los animará y los ayudará a mantenerse firmes en la misión. Las duras circunstancias que vivirá la comunidad son claramente advertidas por Jesús: expulsión del culto, persecución y muerte. Jesús invita a estar siempre atentos a la presencia del Espíritu para poder discernir y resistir los contratiempos que vendrán. El Espíritu es signo de atención, preparación y resistencia. La obra de Dios continúa y no estarán solos. El Espíritu dará testimonio dentro y fuera de la comunidad confirmando su mensaje y su actuación. Cabría preguntarnos, ¿qué papel juega el Espíritu Santo en nuestras vidas y en nuestras comunidades? ¿Nos creemos autosuficientes o dejamos que el Espíritu sea el animador permanente de nuestra vida cristiana?

ORACIÓN
Bendito Padre, ayúdanos a comprender a muchos(a), que el anunciarte, no es la exposición de un compendio de teología y sus implicaciones morales, sino ante todo, es la proclamación de manera sencilla, familiar y amena del encuentro con la Palabra y la persona de Jesús, que da un nuevo horizonte a la vida, que toca el corazón y nos hace más humanos y más cercanos al Dios que nos ama tanto y anhela lo mejor para el mundo. Amén

“Aprendamos del testimonio de sencillez de la comunidad primitiva para llevar el Evangelio a las personas”