viernes, 1 de julio de 2022

Viernes 15 de Julio de 2022

 


“JESÚS DEVUELVE A LA LEY SU SENTIDO ORIGINAL”

 

PRIMERA LECTURA

ISAÍAS 38, 1-6. 21-22. 7-8

 

“He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas”

 

En aquellos días, Ezequías cayó enfermo de muerte, y vino a visitarlo el profeta Isaías, hijo de Amós, y le dijo: "Así dice el Señor: "Da tus últimas instrucciones  a tu familia, porque vas a morir sin remedio y no vivirás."  Entonces, Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor: "Señor, acuérdate que he procedido de acuerdo contigo, con corazón sincero e íntegro, y que he hecho lo que te agrada." Y Ezequías lloró con largo llanto. Y vino la palabra del Señor a Isaías: "Ve y dile a Ezequías: Así dice el Señor, Dios de David, tu padre: "He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas. Mira, añado a tus días otros quince años. Te libraré de las manos del rey de Asiria, a ti y a esta ciudad, y la protegeré." Isaías dijo: "Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida, para que se cure." Ezequías dijo: "¿Cuál es la prueba de que subiré a la casa del Señor?" Isaías respondió: "Ésta es la señal del Señor, de que cumplirá el Señor la palabra dada: "En el reloj de sol de Acaz haré que la sombra suba los diez grados que ha bajado." Y desandó el sol en el reloj los diez grados que había avanzado. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

El texto de la primera lectura nos deja ver un momento existencialmente muy profundo: Ezequías, que se sabía enfermo, debe afrontar la realidad de una muerte próxima. Aunque no se rebela, sí se resiste: ora con ardor al Señor presentando su vida honesta y recta como un argumento para pedir más tiempo para vivir. ¿Cómo no reconocernos en su actitud? Si pensamos en tantos y tantas de nuestros contemporáneos que un día tienen que afrontar la noticia espantosa de una muerte muy próxima, por ejemplo por un cáncer, entendemos a Ezequías fácilmente. La señal que Dios da para aumentar la fe de Ezequías es casi más grande que la misma prolongación de su vida maltrecha por la enfermedad. Con el símbolo del reloj que retrocede las horas Dios muestra que el tiempo está en sus manos: lo pasado, lo presente y lo futuro. Finalmente, de hecho, el rey obtiene lo que quería y sus años se prolongan. Y sin embargo, si lo miramos bien, todo esto, maravilloso y todo como es, no deja de ser el aplazamiento de un dolor. Una muerte aplazada, sea por un milagro de un profeta o un milagro de un buen hospital del siglo XXI, sigue siendo muerte. La solución de la muerte no será aplazarla sino vencerla, y eso no vendrá por el milagro de una curación sino por la potencia de la resurrección.

 

SALMO RESPONSORIAL: ISAÍAS 38 

R/ Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.

 

Yo pensé: "En medio de mis días

tengo que marchar hacia las puertas del abismo;

me privan del resto de mis años." R.

 

Yo pensé: "Ya no veré más al Señor

en la tierra de los vivos,

 ya no miraré a los hombres

entre los habitantes del mundo." R.

 

"Levantan y enrollan mi vida

como  una tienda de pastores.

Como un tejedor, devanaba yo mi vida,

y me cortan la trama." R.

 

Los que Dios protege viven,

y entre ellos vivirá mi espíritu;

me has curado, me has hecho revivir. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Es un himno de acción de gracias que lleva por título: «Cántico de Ezequías”, rey de Judá, cuando estuvo enfermo y sanó de su mal. Se encuentra incrustado en una sección del libro del profeta Isaías de índole histórico-narrativa, que describe los dos movimientos típicos de las oraciones de acción de gracias: por un lado, se evoca la angustia del sufrimiento del que el Señor ha librado y, por otro, se canta con alegría la gratitud por la vida y la salvación recobrada.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 12, 1-8

 

“El Hijo del Hombre es Señor del sábado”

 

Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: "Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado". Les replicó: "¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y sus hombres sintieron hambre. Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa "quiero misericordia y no sacrificio", no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 Jesús anuncia un rostro de Dios que es la alegría de los humildes de corazón. Mateo nos introduce en el conflicto sobre la práctica del sábado. Jesús quiere llevar el sábado a su proyecto original. Es más, se coloca como Señor del sábado. Para Jesús primero es la vida y la felicidad de los hijos e hijas de Dios. Es un conflicto en la manera de entender el texto bíblico. Jesús interpreta la Biblia desde la experiencia del éxodo y de la alianza, los fariseos desde las normas de culto. En el fondo de todo este conflicto está la imagen de Dios radicalmente diferente que tiene Jesús y tienen los fariseos. O es un Dios Padre-madre que está preocupado por el sufrimiento y la vida plena de sus hijos e hijas o es un Dios castigador, Juez implacable, siempre pendiente del cumplimiento de las leyes. Para Jesús primero es la vida, saciar el hambre y luego el culto. Y el culto es la celebración de un gesto liberador de Dios, que sacó al pueblo de la opresión para que gozara de descanso y para que soñara la libertad del mundo futuro. Jesús recupera el sentido original del culto que es celebrar la vida.

 

ORACIÓN

Señor oramos sinceramente a ti, seguros(as) que no eres indiferente a nuestra súplica y lágrimas, que nos consuelas y levantas, proveyéndonos de lo que necesitamos para continuar el camino de la vida. Queremos caminar contigo como el centro de nuestra existencia basados en tu amor y no en legalismos que deshumanizan y atan. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Angela Piñeros en su cumpleaños. Amén.

 

 

“Quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta”

 

 

Sábado 16 de Julio de 2022

 

Nuestra Señora del Carmen

 

“HACER LA VOLUNTAD DE DIOS”

 

PRIMERA LECTURA

ZACARÍAS 2, 14-17

 

Alégrate y salta de júbilo, hija de Sión, pues he aquí que yo vengo a habitar dentro de ti, oráculo del Señor. Muchas naciones se unirán al Señor aquel día: serán para mí un pueblo, y yo moraré en medio de ti. Sabrás así que  el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti. El Señor tomará a Judá como lote suyo en la tierra santa y volverá a escoger a Jerusalén. “¡Silencio de todos ante el Señor, que se levanta en su santa morada”  Palabra de Dios.

 

 

REFLEXIÓN

En la primera lectura tenemos uno de los discursos del profeta Zacarías, quien trata de levantar el ánimo del pueblo que, recién llegado del destierro, aún contempla el Templo en ruinas. El profeta los invita a la alegría  y a confiar en que Dios está en medio de ellos. Los motivos de  alegría son tres: la presencia salvadora de Dios en medio de su pueblo, la venida del rey mesiánico y la gratitud de Dios, para con todas las naciones. En la Biblia la expresión “hija de Sión” es uno de los nombres del pueblo de Dios, designación poética de la ciudad santa, representada como  mujer y data de la época posterior al exilio, cuando Jerusalén se convirtió para los judíos en corazón y centro del pueblo escogido. 

 

Es de tener en cuenta que este y otros textos del Antiguo Testamento, han sido interpretados por la tradición de la Iglesia en clave mariana. Como lo hizo el Papa Juan Pablo II en una de sus enseñanzas que dice: El relato de la anunciación nos permite reconocer en  María a la nueva “hija de Sión”, invitada por Dios a una gran alegría. Expresa su papel extraordinario de la madre del Mesías, quien acoge el mensaje en nombre del pueblo de David y en nombre de la humanidad entera, ya que en la intención de Dios, el anuncio dirigido a ella se orienta a la salvación universal.       

 

 

SALMO RESPONSORIAL  LUCAS 1,46-55

R. / Mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador.

 

Mi alma glorifica al Señor;

Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

Porque puso sus ojos

en la humildad de su esclava. R.

 

Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

Porque ha hecho grandes cosas el Poderoso;

 Santo es su nombre,

 Y su misericordia llega de generación en generación, a los que le temen. R.

 

Hizo proezas con su brazo;

esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.

Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes.

 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos.

Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este texto corresponde al Magníficat, canto de alabanza de María de Nazaret a Dios por el favor que le había concedido a ella y, por medio de ella, a todo Israel. Lejos de llamar la atención u ocuparse en su situación personal, en este salmo ella traslada su atención y la nuestra hacia lo que implica para su pueblo Israel esto que le ha sucedido a ella. Su pensamiento está ocupado con las bendiciones que su embarazo conlleva para Israel. Refleja a una mujer conocedora y sujeta a la Palabra de Dios.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 12, 46-50

 

Mientras Jesús aún hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querían hablar.  Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar.  Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?. Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.  Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En el evangelio se nos describe una escena sencilla: la madre y los parientes de Jesús quieren saludarlo, y alguien se lo viene a decir a Jesús, con lo que Él aprovecha para anunciar el nuevo concepto de familia que se va a establecer en torno a Él; no van a ser decisivos los vínculos de la sangre sino la referencia total a Dios: “el que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre. Jesús no niega los valores de la familia; lo que le interesa es subrayar que el nuevo pueblo de Dios (la Iglesia) no se va a fundar en criterios de sangre y raza. Los que creen en Jesús cumplen la voluntad de su Padre y son una nueva familia. Incluso a veces, si hay oposición, Jesús nos enseña a renunciar a la familia y seguirle, a amarle a Él más que a nuestros propios padres.

También podemos aprender otra lección, que pertenecer a la Iglesia de Jesús, no es garantía última de que, en verdad, seamos “hermanos y madre de Jesús”, eso dependerá de si cumplimos o no la voluntad del Padre. La fe tiene consecuencias en la vida. El Señor nos pide coherencia en la conducta de cada día, para que podamos ser reconocidos como verdaderos seguidores y familiares de Jesús. María, entra en pleno en esta nueva definición de familia, porque ella dijo sí a la voluntad de Dios manifestada por la voz al ángel: “Hágase en mí según tu palabra” y la cumplió fielmente en su vida diaria.        

 

ORACIÓN

Bendecimos tu nombre, tu obra y todos los signos de tu amor generoso, que siempre acompañan nuestra vida. Te pedimos que en este día nos guíes en tu Espíritu, y nos ayudes a no llenar nuestra mente y nuestro corazón de simples y vacíos conocimientos y falsas comodidades y confort, sino más bien a poner nuestra vida desde nuestros talentos al servicio de los demás. Gracias Señor, por llamarnos a formar parte de tu familia. Si hacer tu voluntad nos hace, tu hermano, hermana y tu madre, como María, la joven campesina de Nazaret,  también nosotros queremos ser tus hermanos(as) y madre. Amén.     

 

“Que el Espíritu nos lleve a cumplir la voluntad del Padre, para ser hermanos de Jesús”

Domingo 17 de Julio de 2022

 

“DIOS QUIERE VISITARNOS Y COMPARTIR NUESTRA HISTORIA”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 18, 1-10A

 

“Señor, no pases de largo junto a tu siervo”

 

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra, diciendo: "Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo." Contestaron: "Bien, haz lo que dices." Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: "Aprisa, tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz una hogaza." Él corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase en seguida. Tomó también cuajada, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comieron. Después le dijeron: "¿Dónde está Sara, tu mujer?" Contestó: "Aquí, en la tienda." Añadió uno: "Cuando vuelva a ti, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo." Palabra de Dios

 

REFLEXIÓN

Hay un tema que une la primera lectura y el evangelio de hoy: las visitas. En el primer caso, hay una visita de Dios a la casa de Abrahán y Sara; en el segundo, una visita de Jesús a la casa de sus amigos Martha, María y Lázaro.

En ambos casos, la visita trae una transformación. Esto es muy evidente en la lectura del Génesis, pues el fruto de ese "paso" de Dios es una victoria sobre la esterilidad de esta pareja, que ya es anciana. Abraham, sentado ante la tienda, recibe con hospitalidad la visita del Señor y Dios lo premia con la fecundidad de Sara.  Como resultado de aquella visita divina vendrá su hijo, Isaac. Tres rasgos fundamentales caracterizan el texto: la fe de Abraham al reconocer al Señor. La hospitalidad con que se recibe al Señor y la familiaridad de Dios con Abraham y su familia. Es un bello ejemplo de la relación y acogida de Dios por el ser humano, la única posible para caminar.

Meditemos por un instante en eso: Dios que visita nuestra vida, nuestra casa, nuestra mente. ¿Estamos para recibirlo?, preguntémonos hoy si estamos en disposición de ser transformados interior y exteriormente por Dios, por su visita a nuestra vida.

 

SALMO RESPONSORIAL: 14

“Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?”

 

El que procede honradamente

y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua. R.

 

El que no hace mal a su prójimo

ni difama al vecino,

el que considera despreciable al impío

y honra a los que temen al Señor. R.

 

El que no presta dinero a usura

ni acepta soborno contra el inocente.

el que así obra nunca fallará. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

En esta bellísima composición encontramos el código moral del fiel que aspira a vivir en intimidad con Dios en el santuario de Jerusalén. No se insiste en las purezas rituales, sino en las morales del corazón.  Sólo el hombre íntegro, justo y fiel puede tener acceso a la corte del Dios de Israel. La composición se cierra con una promesa de bendición. Se atribuye la composición al propio David.

 

SEGUNDA LECTURA

COLOSENSES 1, 24-28

 

“El misterio escondido desde siglos, revelado ahora a los santos”

 

Hermanos: Ahora me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A éstos ha querido Dios dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo. Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

Volvemos a encontrar en la segunda lectura de hoy el pensamiento de Pablo sobre el misterio de Dios y su revelación por medio de la predicación y lo que Pablo aporta a esa revelación por el sufrimiento. Cristo revela la riqueza de Dios en la pobreza de la cruz y el apóstol será el distribuidor de la misma a hombres y mujeres.  El apóstol Pablo es el portavoz de Dios, el encargado de proclamar el amor que Dios tiene a todos los seres humanos y su intención de reunirlos en la unidad de la iglesia, que es el Cuerpo de Cristo. El que acoge esta Buena Noticia, se abre a la vida. Pablo sabe bien que esta predicación le traerá el odio y la persecución por parte de los que continúan encerrados en el sectarismo, pero al él poco le importa, ya que es feliz pensando que participa así en la obra de salvación. Pablo respalda a sus comunidades con la constante oración, la atención espiritual y el acompañamiento en sus sufrimientos, así el mensaje de la salvación se hace cada vez más creíble pues se da junto al testimonio de vida.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 10, 38-42

 

“Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor”

 

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano." Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán." Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

En el evangelio de Lucas el camino de Jesús a Jerusalén marca una progresiva manifestación del Reino. A medida que avanza va formando a los discípulas y discípulos en actitudes de misericordia, de abandono de las pretensiones de poder, y en la atenta escucha de la Palabra. En ese camino, al igual que los misioneros que han venido anunciando su presencia, Jesús es recibido por dos mujeres en una casa de familia. Allí se topa con dos actitudes diferentes. Una de total atención y escucha, la otra, de afán por los quehaceres habituales y de distracción. El trajín de la vida cotidiana había atrapado a Marta y, probablemente, la había vuelto sorda a la Palabra de Dios. Ella recibe a Jesús, pero no lo escucha. Aunque Jesús entra a su casa, ella lo deja por puertas. Jesús propone un plan encaminado a formar verdaderos oyentes de la Palabra -auténticos discípulos- que Marta no está dispuesta a atender.

 

María, al contrario, comprende bien el proyecto de Jesús y rompe con los prejuicios culturales de su época. En lugar de andar atareada con los oficios domésticos “propios de las mujeres” (las “labores propias de su sexo”, como se ha dicho y pensado durante tanto tiempo), se pone “a los pies del Señor para escuchar su palabra”. Este gesto, reservado entonces culturalmente a los discípulos varones, la acredita como discípula.

Marta, al fatigarse con el interminable trabajo de la casa, cuestiona la contradictoria actitud de María e interpela al Maestro para que "ponga a la mujer en su sitio". Jesús le da una respuesta inesperada: felicita a María porque ha acertado en su elección y reprende a Marta por dejarse envolver en las preocupaciones cotidianas sin atender a lo importante. Efectivamente, María ha hecho la mejor opción, la única necesaria para ponerse en el camino de Jesús y ser su discípulo: ha decidido aprender a escuchar la Palabra y se deja interpelar por la presencia del Maestro.

 

En su camino Jesús va formando, pues, a sus seguidores en las actitudes indispensables para llegar a ser verdaderos discípulos. Una de esas actitudes es la de escuchar atenta y serenamente su Palabra. Actitud que exige romper con el ritmo loco e interminable de la vida cotidiana para ponerse, serena y atentamente, a los pies del Maestro. Esta elección que a los ojos de la eficiencia puede parecer superficial e inútil, es una condición fundamental para llegar a ser un auténtico discípulo.

 

Nosotros hoy nos enfrentamos a un ritmo de vida más agitado que el de épocas anteriores. Los medios proporcionados por la tecnología para ahorrar tiempo... también multiplican las ocupaciones y acaban haciéndonos caer en un activismo desenfrenado. Y el exceso de preocupaciones nos lleva a olvidarnos de lo fundamental….

 

Nuestro cristianismo se convierte así en un tímido cumplimiento de algunas obligaciones religiosas, sin espacio para la escucha de la Palabra. Se nos exhorta, se nos bombardea continuamente con mensajes que nos invitan a ser "eficaces, productivos y competitivos"... Pero con Marta y María, Jesús nos interpela y nos llama a respetar la jerarquía de valores y a poner en su sitio la "opción por lo fundamental": ponernos a sus pies y escuchar su palabra. Jesús nos invita a que nuestro cristianismo sea un verdadero discipulado.

 

Para aprender la lección del Maestro, debemos formarnos en la escucha atenta de la Palabra en la Biblia y en la vida. La Biblia no puede permanecer guardada en un cajón mientras nosotros nos ahogamos en el interminable torbellino de los quehaceres cotidianos. La Palabra de Dios está hecha para caminar con nosotros paso a paso, día a día, minuto a minuto. Para enseñarnos a vivir en comunidad la solidaridad que hace efectivo aquí y ahora el reinar de Dios. Para ayudarnos a escuchar la Palabra que Dios nos dirige en la difícil realidad de nuestros pueblos: en las inhumanas condiciones de las grandes ciudades, en la soledad y el aislamiento de los campos. Debemos pues optar por las actitudes que nos conviertan en verdaderos discípulos de Jesús y auténticos cristianos.

ORACIÓN

Señor Jesús, a través de tu Palabra te reconocemos hoy como nuestro único Señor Maestro y Salvador. Te damos gracias y te alabamos, porque hoy nos invitas como María a sentarnos a tus pies como maestros, como discípulos(as), atentos, que todo lo aprenden de tu Palabra, pero también, movidos por tu amor nos lanzas como Marta de Betania, a servir a nuestro hermanos sin afanes, y con el ánimo de seguir construyendo tu Reino en medio de nosotros. Que seamos discípulos(as) misioneros íntegros, gozosos y dispuestos siempre a colaborar contigo en el proyecto de la nueva sociedad que es la civilización del amor. Amén

 

“Estamos llamados a darle nuestra atención a lo que es mejor. Cuando recibimos a Jesús le permitimos que trabaje en nosotros, porque en la medida que Cristo nos cambia podemos convertirnos en verdaderos agentes de cambio”

Lunes 18 de Julio de 2022

 

“JESÚS, SIGNO POR EXCELENCIA DEL AMOR Y LA MISERICORDIA DE DIOS ”

 

PRIMERA LECTURA

MIQUEAS 6, 1-4. 6-8

 

“Te han explicado, hombre, lo que Dios desea de ti”

 

Escuchad lo que dice el Señor: "Levántate y llama a juicio a los montes, que escuchen los collados tu voz."

Escuchad, montes, el juicio del Señor; atended, cimientos de la tierra: El Señor entabla juicio con su pueblo y pleitea con Israel: "Pueblo mío, ¿qué te hice o en qué te molesté? Respóndeme. Te saqué de Egipto, de la esclavitud te redimí, y envié por delante a Moisés, Aarón y María." "¿Con qué me acercaré al Señor, me inclinaré ante el Dios de las alturas? ¿Me acercaré con holocaustos, con novillos de un año? ¿Se complacerá el Señor en un millar de carneros, o en diez mil arroyos de grasa? ¿Le daré un primogénito para expiar mi culpa; el fruto de mi vientre, para expiar mi pecado?" "Te han explicado, hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente, que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andas humilde con tu Dios." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Una vez que uno empieza a caminar, quizá con paso vacilante, por los caminos del Señor no tardan en aparecer preguntas que pueden ser difíciles de contestar y que terminan resumiéndose en una sola: ¿qué es lo que Dios quiere? ¿Cuál es su voluntad?

 En efecto, la vida de pecado se caracteriza por una consigna: "voy a hacer mi deseo, haré lo que me venga en gana." Es lógico entonces que, cuando nos acercamos al Señor y su gracia nos transforma, empezamos a preguntarnos no por nuestros gustos, sino por los de Dios, y no por nuestra voluntad, sino por la suya.  Aunque no hay recetas para hallar la voluntad divina, sí hay en la Escritura un buen número de claves que nos ayudan especialmente a disponer el corazón para acoger el querer de Dios. Una de esas claves está en la primera lectura de hoy, que es como un precioso resumen de la Ley de Moisés: "practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios."

Justicia, misericordia y humildad son el regalo que nos da Miqueas, el profeta de Dios. O mejor: son el regalo del amor de Dios que quiere sintonizar nuestro corazón con el suyo y darnos vida abundante.

 

SALMO RESPONSORIAL: 49

R. / Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

 

"Congregadme a mis fieles,

que sellaron mi pacto con un sacrificio.

"Proclame el cielo su justicia;

Dios en persona va a juzgar. R.

 

"No te reprocho tus sacrificios,

pues siempre están tus holocaustos ante mí.

Pero no aceptaré un becerro de tu casa,

ni un cabrito de tus rebaños." R.

 

"¿Por qué recitas mis preceptos

y tienes siempre en la boca mi alianza,

tú que detestas mi enseñanza

y te echas a la espalda mis mandatos?" R.

 

"Esto haces, ¿y me voy a callar?

¿Crees que soy como tú?

Te acusaré, te lo echaré en cara.

El que me ofrece acción de gracias,

ése me honra;

al que sigue buen camino

le haré ver la salvación de Dios." R.

 

OREMOS CON EL SALMO

La parte central de este Salmo está constituida por la acusación que Dios dirige a su Pueblo, para reprocharle su infidelidad a la Alianza. El reproche está precedido por la descripción de la aparición de Dios, en la que se manifiesta como acusador y como Juez. El motivo de la acusación es la infidelidad de Israel a las exigencias morales de la Alianza, no compensada por la observación de prácticas culturales puramente exteriores. La advertencia final es no obstinarse en el mal camino, y una promesa de salvación para los fieles.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 12, 38-42

 

“Cuando juzguen a esta generación, la reina del sur se levantará”

 

En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver un signo tuyo." Él les contestó: -Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el de Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.

Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.

Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Existe una gran tentación entre las personas creyentes: esperar señales del cielo o signos especiales que confirmen alguna iniciativa o canonicen alguna determinada práctica. Y esta tentación era fuerte entre los jefes institucionales y los miembros de las corporaciones religiosas como los fariseos, los letrados e, incluso, los sacerdotes del Templo de Jerusalén. Pero, a pesar de las exigencias de estos personajes, Jesús no cae en la tentación de legitimar su propia persona y misión mediante estos signos que no convenían a la fe de los creyentes, sino a los prejuicios de sus adversarios. Jesús responde a estas excesivas y superficiales exigencias con un ejemplo de la Escritura en el que una princesa pagana responde mejor al talento de Salomón para gobernar que los propios súbditos del famoso rey. Nuestra cultura contemporánea también se siente tentada en la búsqueda de señales celestiales que confirmen sus peores temores por ejemplo respecto a catástrofes demográficas, ambientales o cósmicas. Como cristianos tenemos que tener la valentía de Jesús para afrontar los retos de cada día con la sabiduría que nos brinda la Palabra de Dios y creerle al Señor plenamente sin esperar signos y señales.

 

 ORACIÓN

Amado Señor, haznos sencillos de corazón, que no nos creamos superiores por el hecho de ser tus seguidores, sino que por el contrario, que sintiéndonos necesitados de ti logremos realizar tu obra con la certeza que nos has liberado y que esperas de nosotros actitudes y hechos de verdaderos(as) discípulos(as) y servidores(as) tuyos.   Amén.

 

“Es mala idea ponerle condiciones a Dios, lo que es buena idea es ver todas sus bendiciones, lo que hace por nosotros, su bondad, su belleza y su misericordia”