sábado, 1 de mayo de 2021

Jueves 27 de Mayo de 2021

 

“JESÚS SANA NUESTRA CEGUERA Y ACOMPAÑA NUESTRO CAMINO”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 42,15-26

 

“La gloria del Señor se refleja en todas sus obras”

 

Voy a recordar las obras de Dios y a contar lo que he visto: por la palabra de Dios son creadas y de su voluntad reciben su tarea. El sol sale mostrándose a todos, la gloria del Señor se refleja en todas sus obras. Aun los santos de Dios no bastaron para contar las maravillas del Señor. Dios fortaleció sus ejércitos, para que estén firmes en presencia de su gloria. Sondea el abismo y el corazón, penetra todas sus tramas, declara el pasado y el futuro y revela los misterios escondidos. No se le oculta ningún pensamiento ni se le escapa palabra alguna. Ha establecido el poder de su sabiduría; es el único desde la eternidad; no puede crecer ni menguar ni le hace falta un maestro. ¡Qué amables son todas sus obras!; y eso que no vemos más que una chispa. Todas viven y duran eternamente y obedecen en todas sus funciones. Todas difieren unas de otras, y no ha hecho ninguna inútil. Una excede a otra en belleza: ¿quién se saciará de contemplar su hermosura?  Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

"Voy a traer a la memoria las obras del Señor", con estas palabras empieza la primera lectura de hoy. Es interesante observar que estamos ya en el capítulo 42 del libro Eclesiástico y es bello notar cómo ellas marcan como una nueva etapa, a esas alturas de uno de los libros más voluminosos de la Biblia. En los anteriores capítulos hay centenares de reflexiones sobre la vida humana, las virtudes y los vicios, el amor y el valor, la amistad y los negocios. Después de todo ello, como en un nuevo comienzo, aparecen las palabras que hemos oído: ahora voy a recordar las obras del Señor.

Y las obras que este sabio autor recuerda van en dos grandes grupos: la naturaleza y la historia. Las de hoy corresponden al primer grupo. ¿Qué pondera de la creación este hombre sabio? Ante todo, que es de Dios y le pertenece; luego, que es manifestación de su gloria; en tercer lugar, que Dios penetra los secretos y honduras que escapan a toda inteligencia creada; finalmente, que las cosas creadas se complementan unas a otras, de modo que la explicación de algo siempre nos remite a la existencia y obrar de algo más. Ese balance maravilloso, ese refluir de vida y de significado entre todas las cosas, causa una íntima alegría que no es otra sino la percepción de la belleza en su fuente.

 

SALMO RESPONSORIAL: 32

R. / La palabra del Señor hizo el cielo.

 

Dad gracias al Señor con la cítara,

tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;

cantadle un cántico nuevo

/ acompañando los vítores con bordones. R.

 

Que la palabra del Señor es sincera,

y todas sus acciones son leales;

él ama la justicia y el derecho,

y su misericordia llena la tierra. R.

 

La palabra del Señor hizo el cielo;

el aliento de su boca, sus ejércitos;

encierra en un odre las aguas marinas,

mete en un depósito el océano. R.

 

Tema al Señor la tierra entera,

tiemblen ante él los habitantes del orbe

porque él lo dijo, y existió,

él lo mandó, y surgió. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es un canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que el solo Israel y tiene motivos más amplios aún para cantar su albazana, con la  humilde confianza de ser objeto del amor de Dios.   

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 10,46-52

 

“Maestro, haz que pueda ver”

 

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: "Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí." Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: "Hijo de David, ten compasión de mí." Jesús se detuvo y dijo: "Llamadlo." Llamaron al ciego, diciéndole: "Ánimo, levántate, que te llama." Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: "¿Qué quieres que haga por ti?" El ciego le contestó: "Maestro, que pueda ver." Jesús le dijo: "Anda, tu fe te ha curado." Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En el relato de la curación del ciego Bartimeo podemos encontrar una hermosa representación del itinerario espiritual de los discípulos y misioneros de Jesús. Nuestras cegueras nos pueden apartar del camino, hace falta tener la valentía y el coraje como Bartimeo que al oír pasar a Jesús se pone a gritar: “¡Ten piedad de mí!” y aunque otros lo quieren callar, él insiste con más fuerza: ¡Hijo de David, ten piedad de mí! Jesús escucha el grito de fe de Bartimeo, lo manda a llamar y le devuelve la vista. El relato termina diciendo: “lo seguía por el camino”. El que estaba en el margen del camino, Jesús lo incorpora a su seguimiento. Solo Jesús es capaz de devolvernos la vista, es decir, tener la capacidad de ver la vida con los ojos misericordiosos de Dios, el Padre cercano a los que están al borde del camino. ¿Cuáles son nuestras cegueras? ¿Le pedimos con fuerza e insistencia a Jesús que nos devuelva la vista? Con Bartimeo digamos: ¡ten piedad de nosotros!


ORACIÓN

Amado Dios, hoy queremos orar como  clamo el Ciego Bartimeo, Señor ten piedad de nosotros, que podamos ver,  quita las cegueras de nuestra vida. Oramos con  la canción que dice: Dame tus ojos, quiero ver, dame tus palabras, quiero hablar, dame tu parecer. Dame tus pies, yo quiero ir, dame tus deseos para sentir. Dame lo que necesito para ser como tú. Déjame ver lo que tu ves, dame de tu gracia, tu poder. Déjame ver en tu interior para ser cambiado(a) por tu amor. Dame lo que necesito para ser como Tú. Amén.

  “El ciego espiritual es incapaz de amar, servir y confiar, su comportamiento es contrario al  querer de Dios ”

Sábado 29 de Mayo de 2021

 


“LA AUTORIDAD COMO SERVICIO”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 51,17-27

 

“Daré gracias al que me enseñó”

 

Doy gracias y alabo y bendigo el nombre del Señor. Siendo aún joven, antes de torcerme, deseé la sabiduría con toda el alma, la busqué desde mi juventud y hasta la muerte la perseguiré; crecía como racimo que madura, y mi corazón gozaba con ella, mis pasos caminaban fielmente siguiendo sus huellas desde joven, presté oído un poco para recibirla, y alcancé doctrina copiosa; su yugo me resultó glorioso, daré gracias al que me enseñó; decidí seguirla fielmente, cuando la alcance no me avergonzaré; mi alma se apegó a ella, y no apartaré de ella el rostro; mi alma saboreó sus frutos, y jamás me apartaré de ella; mi mano abrió sus puertas, la mimaré y la contemplaré; mi alma la siguió desde el principio y la poseyó con pureza. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 La primera lectura nos presenta un corazón que ha vivido prendado de la sabiduría. No se trata simplemente de llenar la cabeza de datos. La Biblia no tiene elogios para una persona que tiene mucha información pero poca formación. La divisa de esta alma es otra: "busqué ardorosamente el bien."  La sabiduría en la Biblia es el arte de vivir bien, y el bien vivir consiste en seguir el camino del Señor. Es así de sencillo, así de arduo, así de hermoso, así de posible, así de grande.

 

SALMO RESPONSORIAL: 18

R./ Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.

 

La ley del Señor es perfecta

y es descanso del alma;

el precepto del Señor es fiel

e instruye al ignorante. R.

 

Los mandatos del Señor son rectos

y alegran el corazón;

la norma del Señor es límpida

y da luz a los ojos. R.

 

La voluntad del Señor es pura

y eternamente estable;

los mandamientos del Señor son verdaderos

y enteramente justos. R.

 

Más preciosos que el oro,

más que el oro fino;

más dulces que la miel / de un panal que destila. R.

                                                    

OREMOS CON EL SALMO

 

Este salmo hace la alabanza de la revelación de Dios, primero en las obras de la creación y luego en la Ley, para terminar con una humilde oración. La revelación de Dios tiene su punto culminante en Jesús, Palabra definitiva de Dios, camino, verdad y vida.  

 

LECTURA DEL EVANGELIO          

MARCOS 11,27-33

 

“¿Con qué autoridad haces esto?”

 

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?" Jesús les respondió: "Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme." Se pusieron a deliberar: "Si decimos que es de Dios, dirá: "¿Y por qué no le habéis creído?" Pero como digamos que es de los hombre..." (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.) Y respondieron a Jesús: "No sabemos." Jesús les replicó: "Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Según los especialistas esta confrontación directa de Jesús con el templo y sus autoridades es lo que lo llevaría a la condena de muerte. Quienes tenían el poder religioso y con ello el poder político y económico no toleran el llamado profético de Jesús: la conversión al Reino de Dios. Buscan la forma de desautorizarlo, de quitarle fuerza a su profecía. Por eso, cuestionan la autoridad con que lo hace. Pero el mayor respaldo de Jesús es la autenticidad de su propia vida, la coherencia entre lo que decía y lo que hacía, su profunda adhesión al proyecto del Padre. Esto propiciaba que la gente lo tuviera como verdadero profeta. No hablaba como los doctores o maestros de la ley. El timbre de su voz tocaba el corazón de sus oyentes porque hablaba con la fuerza del Espíritu. Esa autoridad es incuestionable. Este testimonio profético es lo que necesita nuestro mundo de hoy, hombres y mujeres que impulsados por el Espíritu de Jesús sostengan con sus palabras y sus obras la esperanza de su pueblo.


ORACIÓN

Señor queremos vivir en tu Sabiduría, queremos aprender el arte de  vivir bien pero tomados de tu mano,  que nuestro día a día y nuestras decisiones siempre las pongamos en tus manos. Guíanos Señor, es nuestro clamor. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Sandra Franco y Enrique Fonseca en su aniversario y recordamos el cumpleaños de Edgar Tautiva que goza de  la pascua eterna del Señor. Amén

 

 

“Dichoso(a) quien no tiene más gozo y alegría que las palabras y obras del Señor, no poder ni privilegios”

Domingo 30 de Mayo de 2021

 

Santísima Trinidad

 

“DIOS CON NOSOTROS EN EL PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO”

 

Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. La revelación de Dios como misterio trinitario constituye el núcleo fundamental  de todo el mensaje del Nuevo Testamento. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han estado siempre presentes en la historia de la humanidad, donando la vida y comunicando su amor, introduciendo y transformando el devenir de la historia en la comunión divina de las Tres personas. Por eso se puede hablar de una preparación de la revelación de la Trinidad divina antes del cristianismo,  como lo atestiguan los libros del Antiguo Testamento.

La iniciativa corresponde al Padre, que envía, entrega y resucita a su Hijo Jesús; la realización histórica se identifica con la obediencia de Jesús al Padre, que por amor se entrega a la muerte; y la actualización permanente  es obra del don del Espíritu, que después de la resurrección es enviado por Jesús de parte del Padre y que habita en el creyente como principio de Vida Nueva.

 

 PRIMERA LECTURA

DEUTERONOMIO 4,32-34.39-40

 “El Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro”

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

 

El Deuteronomio nos invita a revisar nuestra historia personal y comunitaria para descubrir en ella la presencia siempre amorosa y salvadora de nuestro  Dios, que nos da su Palabra, su cercanía, su amor misericordioso, sus signos de poder, su liberación. Si comparamos nuestra experiencia de Dios con la de otros pueblos, nosotros nos gloriamos de tener un Dios- Comunidad, todo Amor por nosotros, todo misericordia, que nos comprende, nos busca, nos entiende y nos salva siempre, dándonos la alegría y la felicidad plenas. “Reconoce, pues, y medita en tu corazón, que el Señor es Único; no hay otro”, y trata de vivir y cumplir su Palabra de Vida.  

 

SALMO RESPONSORIAL 32:

R./Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad


La palabra del Señor es sincera,

 y todas sus acciones son leales;

él ama la justicia y el derecho,

 y su misericordia llena la tierra. R.


La palabra del Señor hizo el cielo;

 el aliento de su boca, sus ejércitos,

porque él lo dijo, y existió,

él lo mandó, y surgió. R.


Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,

en los que esperan en su misericordia,

para librar sus vidas de la muerte

y reanimarlos en tiempo de hambre. R.


Nosotros aguardamos al Señor:

él es nuestro auxilio y escudo;

que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,

como lo esperamos de ti. R. 

OREMOS CON EL SALMO

 

Este Salmo es un canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que el solo Israel y tiene motivos más amplios aun para cantar su alabanza, con la humilde confianza de ser objeto del amor de Dios.    

 

 

SEGUNDA LECTURA

ROMANOS 8,14-17

“El espíritu de hijos adoptivos nos hace gritar: “¡Abba!”


 Hermanos: Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: "¡Abba!" (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En esta segunda lectura Pablo a la comunidad que se reúne en Roma, los invita en medio de las persecuciones del imperio a ser sus testigos, dando testimonio del espíritu de hijos adoptivos que declaran en Jesús  Dios como Padre (“Abba”), en una relación y comunión de intimidad, confianza y servicio. Esta experiencia es producida en el creyente solo por la acción del Espíritu Santo. Por el dinamismo creador, renovador, vivificador del Espíritu, es que nos hacemos en Jesucristo herederos de las promesas de Dios, participando de esta manera de la experiencia pascual de Jesús.


LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 28,16-20

“Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”


 En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: "Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Si nuestra experiencia de Dios es seria y fuerte, si realmente nos edificamos en Él como hijos suyos amados, toda nuestra vida se hará testimonio y evangelio ante los demás, pues no nos cansaremos de cantar las bendiciones de Dios y de contar a los otros lo que Dios hace por nosotros, por eso el Evangelio de hoy nos lanza comprometidamente en una tarea de discipulado. Anunciar a otros lo que nuestro Dios es y hace y proponerles una experiencia como la nuestra, para que se sumerjan en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo.  Esto es lo que significa originalmente el verbo “bautizar”. Que nosotros y nuestros hermanos con nosotros podamos sentirnos sumergidos en el  Amor de Dios Padre que nos llena,  en la salvación de Jesucristo que nos libera y en el poder y la fuerza del Espíritu

Santo que nos colma y nos alegra.

Y antes de terminar hablemos de la Santísima Trinidad  la fiesta que celebramos  hoy de  la cual nos habló  el Papa Juan Pablo II en una de sus homilías:

Dios  manifiesta  su presencia constante y amorosa en el entramado de la historia humana. En Jeremías el Señor exclama: "Yo soy para Israel un padre. ¿No es mi hijo predilecto, mi niño mimado? (Jr 31, 9. 20). La otra estupenda confesión de Dios la leemos en  Oseas 11, 1.3-4. 8: "Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. (...) Yo le enseñé a caminar, tomándolo por los brazos, pero no reconoció mis desvelos por curarlo. Los atraía con vínculos de bondad, con lazos de amor, y era para ellos como quien alza a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer.

De los anteriores pasajes de la Biblia debemos sacar como conclusión que Dios Padre de ninguna manera es indiferente frente a nuestras vicisitudes. Más aún, llega incluso a enviar a su Hijo unigénito, precisamente en el centro de la historia, como lo atestigua el mismo Jesús en el diálogo nocturno con Nicodemo: "Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él" (Jn 3, 16-17). El Hijo se inserta dentro del tiempo y del espacio como el centro vivo y vivificante que da sentido definitivo a la historia de la humanidad. Especialmente hacia la cruz de Cristo, fuente de salvación y de vida eterna, converge toda la humanidad con sus alegrías y sus lágrimas, con su  historia de bien y mal: "Cuando sea levando de la tierra, atraeré a todos hacia mí"  (Jn 12, 32).

Para descubrir debajo del flujo de los acontecimientos esta presencia secreta y eficaz, para intuir el reino de Dios, que ya se encuentra entre nosotros ( Lc 17, 21), es necesario ir más allá, y aquí es donde entra en acción el Espíritu Santo. Aunque el Antiguo Testamento no presenta aún una revelación explícita, es él quien mueve a los jueces de Israel, a David, pero sobre todo es él quien se derrama sobre los profetas, los cuales tienen la misión de revelar la gloria divina velada en la historia, el designio del Señor encerrado en nuestras vicisitudes. El profeta Isaías presenta una página de gran eficacia, que recogerá Cristo en su discurso programático en la sinagoga de Nazaret ( Lc 4, 18-19).

El Espíritu de Dios no sólo revela el sentido de la historia, sino que también da fuerza para colaborar en el proyecto divino que se realiza en ella. A la luz del Padre, del Hijo y del Espíritu, la historia deja de ser una sucesión de acontecimientos que se disuelven, sino que se transforma en un terreno fecundado por la semilla de la eternidad, un camino que lleva a la meta sublime en la que "Dios será todo en todos" (1 Co 15, 28).

 ORACIÓN

Amado Dios te pedimos que con la luz de tu Espíritu Santo logremos comprender el significado de tu Ser Padre, Hijo y Espíritu Santo. Personas que como comunidad perfecta nos reflejan el verdadero sentido de los valores básicos para un sistema de vida en el mundo, basado en el amor y  la unidad, que producen otros tan importantes, como son la justicia, solidaridad, ternura, servicio, orden y todos aquellos que se deben dar entre las familias, comunidades y sociedad. Amén.

 

La trinidad es un solo Dios, que creó y llenó todas las cosas”

Lunes 31 de Mayo de 2021

 Fiesta de la Visitación de María

 

“EN MARÍA EL SEÑOR VISITA A SU PUEBLO”

 

PRIMERA LECTURA

SOFONÍAS 3,14-18

 

“El Señor será el rey de Israel, en medio de ti”

 

Regocíjate, hija de Sión; grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva. Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta." Apartaré de ti la amenaza, el oprobio que pesa sobre ti. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Este texto es un salmo de alabanza a Sión por las maravillas que el Señor ha hecho en la ciudad Santa de Jerusalén. Yahvé ha perdonado a su pueblo y le ha suscitado una fuerza llena de esperanza “no temas” porque el Dios de todo poder está con el pueblo. Él ha protegido y sustentado su existencia. No desmayen tus manos porque tu Dios está en medio de ti.

 

SALMO RESPONSORIAL: INTERLECCIONAL: ISAÍAS 12,2-6

R. / Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.

 

El Señor es mi Dios y salvador:

confiaré y no temeré,

porque mi fuerza y mi poder es el Señor,

él fue mi salvación.

Y sacaréis aguas con gozo

de las fuentes de la salvación. R.

 

Dad gracias al Señor,

invocad su nombre,

contad a los pueblos sus hazañas,

proclamad que su nombre es excelso. R.

 

Tañed para el Señor, que hizo proezas,

anunciadlas a toda la tierra;

gritad jubilosos, habitantes de Sión:

"Qué grande es en medio de ti

el Santo de Israel." R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo corresponde al llamado “cantico de Isaías”. Es un himno de alabanza compuesto para celebrar la esperanza del glorioso reino del santo de Israel. La mención de aquel día, y el hecho de que haya cesado la indignación de Dios Padre, lo convierten en un himno mesiánico. Es una descripción del gozo de las personas cuando Jesucristo venga a reinar sobre la tierra. Aun ahora necesitamos expresar nuestra gratitud a Dios: agradecerle, alabarle y hablar a otros de Él.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 1,39-56

 

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

 

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá." María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El saludo de Isabel a María nació la oración que brota más espontáneamente cuando nos dirigimos a ella: el Ave María. Y del canto de María, el Magníficat, nos llega, como prolongación del Antiguo Testamento, la fe y esperanza de los pobres. La fe de María es profundamente realista y su canto expresa el proyecto igualitario de Dios. Es un canto subversivo porque subvierte el orden establecido. Dios actúa desde los pobres y en su favor. Todos deben recobrar su dignidad: los ricos devolviendo lo que han acaparado y los pobres trabajando por una vida más humana. De María aprendió Jesús la predilección de Dios por los pobres y la fuerza transformadora y humanizadora que el Reino de Dios hace germinar y madurar en la historia. Que nuestra fe se enriquezca meditando en la fe de estas mujeres que confían en la justicia del Reino. que dan gracias por la misericordia de Dios que ama y prefiere a los más pequeños y vulnerables y que ofrece su mano llena de bendiciones a todos.

 

ORACIÓN

Mujer, madre y amiga, tan real, tan humana, pero tan espiritual, es tu preciosa Madre Señor Jesús. Gracias porque en ella y en muchas otras mujeres nos has dignificado y has hecho presencia. Ayúdanos a hombres y mujeres a valorarlas, aprender de ellas y hacernos fuerza que genera vida, lleva a la resurrección, luchando por la transformación de vidas y sociedades en amor y justicia. Amén

 

“Para María de Nazaret, la fe es ponerse en camino e ir apresuradamente hacia quien necesita ayuda”

 

Viernes 28 de Mayo de 2021

 

“TODO TIEMPO ES BUENO PARA DAR FRUTOS DE AMOR”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 44,1.9-13

 

“Nuestros antepasados fueron hombres de bien, vive su fama por generaciones”

 

Hagamos el elogio de los hombres de bien, de la serie de nuestros antepasados. Hay quienes no dejaron recuerdo, y acabaron al acabar su vida: fueron como si no hubieran sido, y lo mismo sus hijos tras ellos. No así los hombres de bien, su esperanza no se acabó; sus bienes perduran en su descendencia, su heredad pasa de hijos a nietos. Sus hijos siguen fieles a la alianza, y también sus nietos, gracias a ellos. Su recuerdo dura por siempre, su caridad no se olvidará. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

Está claro que hay en el ser humano el amor a la vida y, por ello mismo, un rechazo espontáneo y fortísimo a la muerte. En este sentido muchos quisieran la  inmortalidad. Sin embargo, no está claro qué significa eso de no morir. La idea de una vida simplemente prolongada, años y años, no suena muy atractiva. Morir no atrae, pero envejecer tampoco es lo más emocionante para la mayor parte de la gente. Y si soñamos con una edad prolongada llena de fuerzas físicas y capacidades mentales, todavía no está claro que estaremos libres del cansancio y del  hastío. Uno se encuentra gente que teniendo fuerzas ya no tiene anhelos ni metas. La inmortalidad es algo más que mucha energía y muchos años.

El Eclesiástico enfoca la cuestión de otro modo. Hay personas que han pasado por la vida como si no hubieran vivido. Esa es la verdadera "muerte." En términos más familiares a nuestro pensamiento Occidental diríamos: una vida sin propósito es como una muerte larga. En el mismo sentido: la inmortalidad es ante todo la característica de los "hombres de bien." al que se refiere el texto ¿Qué los  caracterizaría? Cuatro cosas: (1) su esperanza no se acaba; (2) sus bienes perduran; (3) fueron fieles a la alianza con Dios y supieron engendrar esa fidelidad en su descendencia; (4) su recuerdo dura por siempre.

 

SALMO RESPONSORIAL: 149

R./ El Señor ama a su pueblo.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

que se alegre Israel por su Creador,

los hijos de Sión por su Rey. R.

 

Alabad su nombre con danzas,

cantadle con tambores y cítaras;

porque el Señor ama a su pueblo

y adorna con la victoria a los humildes. R.

 

Que los fieles festejen su gloria

 y canten jubilosos en filas:

con vítores a Dios en la boca;

es un honor para todos sus fieles. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Esta salmo es un canto de alabanza al Dios de las victorias. La verdadera victoria de Dios es la victoria sobre el mal y sobre la muerte, realizada en Cristo.  Es un himno de alabanza al Redentor. Es un salmo de victoria en el Dios de Israel y contra los enemigos de Israel. Parece ser que la ocasión fue el triunfo de Nehemías contra los hostiles vecinos que querían impedir sus planes.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 11,11-26

 

“Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios”

 

Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, derecho hasta el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: "Nunca jamás como nadie de ti." Los discípulos lo oyeron.

Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo: "¿No está escrito: "Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblo"? Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos." Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: "Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado." Jesús contestó: "Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tírate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El texto del evangelio de hoy se abre con un enigmático relato de la maldición de la higuera. En cierta forma viene hacer una prefiguración de la purificación del templo. Jesús reacciona con molestia ante un templo que se ha convertido: “cueva de asaltantes”. Nos podría sorprender esa reacción violenta de Jesús: volcando mesas, tirando sillas, impidiendo que la gente entre en el templo. La fuerza de este gesto profético de Jesús nos advierte del peor peligro que tiene la religión: convertirlo en un negocio. Hacer del culto, del templo, de la relación con Dios una mercancía que se pueda vender y hacer ganancia. Esta acción profética de Jesús sigue teniendo una gran actualidad para nuestros días. Desafortunadamente son muchos los que se siguen aprovechando a costa de la religión y sobre todo de la fe de la gente sencilla. Frente a una religión donde se busca manipular a Dios con el dinero, Jesús invita a sus discípulos a tener una auténtica relación con Dios su Padre basada en la confianza absoluta.

 ORACIÓN

Señor queremos vivir una vida con sentido, que tu seas el Norte de nuestra vida, que  no vivamos vivir por vivir,  sino una vida con propósito,  no queremos ser como la higuera que se seca y no da fruto, ayúdanos y fortalécenos Señor para permanecer en Ti y dar fruto abundante para ponerlo al servicio de los que no rodean.  Amén 


“La vida tiene sentido si es fecunda. El Eclesiástico que leemos hoy mira a las vidas que han dejado un legado, y Cristo quiere que demos fruto, aunque no parezca tiempo de cosecha”