domingo, 1 de diciembre de 2019

Miércoles 18 de Diciembre de 2019

“EL “DIOS CON NOSOTROS”,  ES EL MESÍAS PROMETIDO”

PRIMERA LECTURA
JEREMÍAS 23,5-8

“Suscitaré a David un vástago legítimo”

"Mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y lo llamarán con este nombre: "El-Señor-nuestra-justicia". Por eso, mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que no se dirá: "Vive el Señor, que sacó a los israelitas de Egipto", sino que se dirá: "Vive el Señor, que sacó a la raza de Israel del país del Norte y de los países adonde los expulsó, y los trajo para que habitaran en sus campos." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Jeremías padeció la persecución de su gente; era un profeta auténtico que miró con ojos liberadores el presente y futuro del pueblo. Las sucesivas deportaciones dejaban a su nación desolada y marchita, en tanto que el vigor de los deportados quedaba sometido a servidumbre en tierras lejanas. Así, movido por su tradición de fe, el profeta cultiva la esperanza de un nuevo éxodo liberador. La libertad es uno de los valores primeros a custodiar y a conquistar. La libertad se verifica social pero también personalmente. Muchos enemigos externos socavan la libertad humana; pensemos en factores socioeconómicos y ambientales, pero también a nivel personal como vicios y pasiones, aprensiones y pre-comprensiones. La libertad solo es tal si la voluntad tiene valores frente a sí; sin valores a elegir, la capacidad de determinación deriva en libertinaje. Se es “libre de” pero también “libre para" esta consiste en ejercer las opciones que llevan al crecimiento de la persona en armonía con los que le rodean. ¿De qué nos libera el nacimiento del Cristo? ¿Para qué empleamos la libertad que tenemos?
SALMO RESPONSORIAL: 71
R. /Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente.

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso;
que su gloria llene la tierra.
¡Amén, amén! R.

OREMOS CON EL SALMO
Por el contenido este es un salmo real. Que presenta entre otros, el ideal de buen gobierno que aquí se expresa, el cual se basa en la administración de la justicia, que mira especialmente a los pobres y desvalidos. Del buen gobierno se siguen paz y prosperidad, que aquí es de signo agrícola, no comercial y acoge al todo el universo.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 1,18-24

“Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David”

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados."
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"." Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Cuál sería la sorpresa del joven aldeano José al darse cuenta de que su novia estaba embarazada. Posiblemente muchos sentimientos encontrados pasaron por su cabeza. Uno de ellos, denunciarla públicamente; pero esto significaba que ella debería morir por lapidación a causa de su infidelidad y adulterio, crimen que las mujeres (no los varones) tenían que pagar con su propia vida. Pero la Escritura nos dice que él decidió abandonarla en secreto, tal vez alejándose de ella sin que nadie se diera cuenta. Posiblemente las críticas recaerían sobre él por ser un padre irresponsable, pero no pasaría de ahí. Sin embargo, el amor tan grande por la joven María le lleva a escuchar en su conciencia recta y justa la voz de Dios, que le indica el origen y el destino de aquel niño. Será el EMANUEL, el Dios con- nosotros, “Dios en persona que viene a salvarnos”. Entonces José se da cuenta de que él mismo tiene una misión en el plan de salvación de Dios. Su amor, su rectitud, su libertad responsable, se ven compensadas de alguna manera por la maravillosa misión que Dios le confía en sus manos: ser el rostro paterno para este niño en quien, humanamente, Jesús va descubriendo el rostro misericordioso y bondadoso del Padre Dios.

ORACIÓN
Señor Tú eres un Rey justo y prudente que haces que en la tierra se observe la ley y la justicia, que aunque humanamente se diga que procedes de David, tu verdadera procedencia es del Padre-Madre Creador y lleno de amor. Por eso anhelamos que tu Espíritu en todo momento nos lleve a esperar en ti como nuestro liberador, con la certeza que continuas cumpliendo tus promesas y nos acompañaras siempre. Amén  

“Aún a riesgo de perder la vida, hay quienes han dejado que el proyecto de Dios crezca, para que viva en comunión con quienes lo reciben”


Jueves 19 de Diciembre de 2019


“MUCHOS SE ALEGRARÁN CON SU NACIMIENTO”

Las lecturas de hoy nos presentan el anuncio de dos nacimientos y dos fortalezas. La llegada de cada ser humano a este mundo es una inmensa pregunta al futuro. La Historia misma es ante todo el tejido de las decisiones, pequeñas o grandes, que vamos tomando, y por ello la voluntad de cada persona es un elemento más de libertad para el conjunto de la humanidad. En este caso los dos nuevos seres humanos tendrán una característica en común: una inmensa fortaleza. La proverbial fuerza física de Sansón y el poder de la denuncia  hacen pareja en estas dos lecturas de hoy.

PRIMERA LECTURA
JUECES 13,2-7.24-25ª

“El ángel anuncia el nacimiento de Sansón”

En aquellos días, había en Sorá un hombre de la tribu de Dan, llamado Manoj. Su mujer era estéril y no había tenido hijos. El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: "Eres estéril y no has tenido hijos. Pero concebirás y darás a luz un hijo; ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro, porque concebirás y darás a luz un hijo. No pasará la navaja por su cabeza, porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer. Él empezará a salvar a Israel de los filisteos."
La mujer fue a decirle a su marido: "Me ha visitado un hombre de Dios que, por su aspecto terrible, parecía un mensajero divino; pero no le pregunté de dónde era, ni él me dijo su nombre. Sólo me dijo: "Concebirás y darás a luz un hijo: ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro; porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer hasta el día de su muerte."" La mujer de Manoj dio a luz un hijo y le puso de nombre Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo. Y el espíritu del Señor comenzó a agitarlo. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En las horas de mayor opresión, cuando todos los caminos parecen cegados, Dios viene en auxilio de su pueblo, aunque lo hace de una manera imperceptible: concede un hijo a una pareja infértil. Con aquel niño, Sansón, el Espíritu de Dios traerá alivio a su pueblo subyugado por los filisteos. El nacimiento de un niño despierta muchos sueños, pero también muchas aprensiones, sobre todo cuando la salud está mermada, crece el desempleo y no hay perspectivas halagüeñas de futuro. Los tiempos en los que se recomendaba una prole numerosa han cedido a las razonables recomendaciones de evitarlos a toda costa, debido a la incertidumbre que reina en los diversos órdenes de la vida. Los hijos pertenecen a un proyecto de vida razonable, no a la casualidad. Ellos son los depositarios de nuestras esperanzas e igualmente quienes proseguirán los proyectos de una vida mejor, más humana y equitativa. Abramos la ventana a la esperanza. Abramos los ojos a la vida que Dios hace florecer entre las esterilidades humanas. Dios nos abre las puertas a la esperanza.
SALMO RESPONSORIAL: 70
R. / Que mi boca esté llena de tu alabanza y cante tu gloria.

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R.

Contaré tus proezas, Señor mío,
narraré tu victoria, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R.

OREMOS CON EL SALMO

El salmista apela a su larga experiencia de anciano para expresar, en medio de la aflicción, su confianza inalterable en la ayuda del Señor. Él quiere dejar un testimonio de la gracia de Dios a las generaciones venideras.  Mezcla la petición con la acción de gracias. 
La comunidad en su oración también recurre a la memoria del pasado, expresa en el presente su fe y su confianza, y apoyada en la esperanza tiende la mirada hacia la consumación definitiva del Reino de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,5-25
“El ángel Gabriel anuncia el nacimiento de Juan Bautista”
En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto."
Zacarías replicó al ángel: "¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada." El ángel le contestó: "Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento." El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo: "Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Ayer contemplamos en la liturgia de la Palabra el anuncio del nacimiento de Jesús a José. Hoy le corresponde el turno a Zacarías, padre de Juan el Bautista. Lucas, cuyo relato es propio de su evangelio, pone especial énfasis en la ancianidad de Zacarías e Isabel y en la esterilidad de ésta; también en el carácter sacerdotal de Zacarías. No sólo nos dice que es anciano y sacerdote, sino que el anuncio del ángel Gabriel acontece en el Templo, cuando Zacarías está de servicio. Isabel y  Zacarías representan simbólicamente las instituciones del Primer Testamento, las cuales, por estar ya caducas y estériles, son renovadas y “fertilizadas” por el Espíritu de Dios. Zacarías e Isabel representan al resto de Israel que espera la venida del Mesías. Juan y Jesús serán, entonces, los eslabones que articulan la historia de la salvación. El anuncio del ángel deja a Zacarías sin palabra, porque el silencio es la actitud reverencial y de expectativa frente a Dios. Silencio, esterilidad, ancianidad, son símbolos de un pueblo que a pesar de todo confía enteramente en las promesas de Dios. – Abramos el corazón para que podamos percibir la presencia fascinante de Dios que viene a anunciarnos buenas y grandes noticias de liberación para nuestro pueblo.

ORACIÓN
Señor hoy nos muestras como a pesar de nuestras esterilidades, existe vida y esperanza, que no debemos dudar sino confiar siempre en tus promesas. En este tiempo nos muestras  que naciste de una mujer en el seno de una familia, pero que procedes del mismo Dios, has logrado impregnar el mundo de tu verdadera esencia:  justicia, misericordia, unidad, paz, amor , servicio;  imprégnanos también de ti y del propósito de luchar por sembrar y construir un mundo diferente. Amén.  


“No sigamos tan distraídos(as) sin darnos cuenta que hemos nacido con una misión, por la que debemos ser motivo de alegría”

Viernes 20 de Diciembre de 2019

“SER OYENTES FIELES DE LA PALABRA”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 7,10-14

“Mirad: la virgen está encinta”

En aquellos días, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El rey no hace lo que el profeta le pide porque se niega a poner toda su confianza en Dios, escudándose en la piedad. La piedad difiere de la fe. Pensemos en que muchas de prácticas devocionales envuelven piedad, pero escasean en fe. Se asumen como ritos mágicos, en los que la persona participa pasivamente; esto mantiene la fe en un nivel infantil. La fe hace crecer y madurar a la persona; la va capacitando a asumir sus propias decisiones con responsabilidad ante Dios y la comunidad. Una fe madura establece con Dios un diálogo continuo y transformante. El rey de la lectura no quiere diálogo ni relación personal alguna. Con todo, Dios le garantiza un sucesor: ¡el pueblo tiene futuro! El próximo nacimiento de Cristo, es la señal más clara de que Dios es fiel, a pesar de las negativas y desatinos de parte nuestra. Nos da su Palabra para continuar el diálogo. Cristo es la firme señal para dialogar y crecer con él. ¿Cuáles son las señales que Dios nos da?
SALMO RESPONSORIAL: 23
R/ Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.

Ése recibirá la bendición del Señor,
 le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

OREMOS CON EL SALMO
Después de enunciar las condiciones morales para que el culto a Dios tenga sentido, en este Salmo se dramatiza la entrada de Dios, Rey de la gloria, en el templo. En la liturgia se aplica este salmo a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. De Él también se puede decir que es el Rey de la gloria. La conducta de los que buscan al Señor  debe corresponder a su profesión de fe.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,26-38
“Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo”
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin."
Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la primera lectura Isaías anuncia al Emmanuel, “Dios con nosotros”, que va a ser concebido por una joven virgen. El evangelio anuncia el nacimiento de Jesús. Una joven judía de Nazaret espera un hijo por obra del altísimo. María es una mujer cuatro veces marginada: por ser mujer, por ser pobre, por ser joven y por ser galilea. Sin embargo, ella es la que recibe el anuncio del ángel, en quien conoce la acción de Dios después de sorprenderse, después de su iniciativa para preguntar y entrar en diálogo. María, con su sí al proyecto de Dios, introduce a Jesús en la historia. Es en ese lugar de marginación y pobreza donde el proyecto de Dios va a fructificar por medio del sí consciente de María. Lucas quiere resaltar que Dios actúa en lo pequeño, en lo que la sociedad cree despreciable. Es precisamente en los pequeños, en los marginados del mundo donde Dios se complace. Los rostros campesinos, indígenas, afros, mestizos, desplazados, los abandonados por la sociedad son los privilegiados donde habita Dios y donde hace surgir su proyecto de vida. Hay que descubrir en esos rostros el rostro mismo de Jesucristo, el Hijo de Dios.

ORACIÓN
Ayúdanos Amado Dios, a comprender desde nuestro limitado entendimiento la magnificencia de tu concepción. Que no nos podemos quedar en el cómo, sino en el para qué, comenzando por el gozo que se siente al reconocer a la fiel, bella y dispuesta  joven María de aquel “pequeño” pueblito de Nazaret, como la escogida para llevar en su ser al Dios de la vida y el amor. Amén.


“La Palabra de Dios se cumple siempre pero debe ser acogida y creída con fe por las persona y comunidad a la que se dirige”

Sábado 21 de Diciembre de 2019

“DIOS SE MANIFIESTA EN LOS HUMILDES”

PRIMERA LECTURA
CANTAR DE LOS CANTARES 2,8-14

"Llega mi amado, saltando sobre los montes"

¡Oíd, que llega mi amado, saltando sobre los montes, brincando por los collados! Es mi amado como un gamo, es mi amado un cervatillo. Mirad: se ha parado detrás de la tapia, atisba por las ventanas, mira por las celosías. Habla mi amado y me dice: "¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Porque ha pasado el invierno, las lluvias han cesado y se han ido, brotan flores en la vega, llega el tiempo de la poda, el arrullo de la tórtola se deja oír en los campos; apuntan los frutos en la higuera, la viña en flor difunde perfume. ¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Paloma mía, que anidas en los huecos de la peña, en las grietas del barranco, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz, porque es muy dulce tu voz, y es hermosa tu figura." Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Jesucristo, nuestro amado viene. El calendario parece acelerarse a medida que se llega esa fecha, entrañable y bella, en que la Iglesia entera se postra llena de gratitud ante el portal de Belén. La noticia, la buena noticia por excelencia, es esta y sólo esta: "¡Jesucristo viene!". La llegada de Jesús, cuyo solo nombre ya significa salvación, colma nuestra esperanza porque en él está cuanto puede desear rectamente el alma humana. Él es nuestra libertad, nuestra justicia, nuestra salud, nuestra paz.
Las Escrituras revelan que Dios es la vida y el amor. Él es nuestra fuente y vivimos vinculados a él. Cuando decimos que Dios es amor expresamos que las distintas expresiones del genuino amor humano manifiestan la vida divina entre nosotros; amamos y somos amados desde la cuna hasta la tumba. El amor motiva a crecer y a ser personas orientadas hacia la felicidad. El amor nos saca de nosotros mismos y nos lanza en busca del otro. También el enamoramiento y el deseo de la pareja expresan el anhelo de crecer, de transformarse en bien para la persona amada. Esa dinámica es la que experimentamos en el mensaje de hoy. El poeta del Cantar exalta el amor de los enamorados y el evangelio la fe en la vida que sella la fidelidad del amor de Dios. ¿Somos apasionados de la vida? ¿Es vital el amor para nosotros? ¿Vivimos de, en y para Dios?
SALMO RESPONSORIAL: 32
R./Aclamad, justos, al Señor, cantadle un cántico nuevo.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.

El plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es una invitación a celebrar la omnipotencia de la Palabra de Dios, puesta de manifiesto en la creación del mundo, y a reconocer el designio divino que dirige todos los acontecimientos, en especial el destino del pueblo elegido. La frustración de los planes de las naciones  no es más que el reverso de esa solicitud universal de Dios, siempre dispuesto a eliminar los obstáculos que se oponen a los designios de su Providencia. Pero Dios no está presente únicamente en los grandes acontecimientos de la historia, sino que penetra en el corazón de cada hombre y vela sobre los detalles más pequeños de la vida cotidiana.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,39-45

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El anuncio del ángel convierte a María en la primera discípula, evangelizada y evangelizadora. Es la mujer que se convierte en profetisa de Dios y firme seguidora de su Hijo. Esta experiencia  de Dios en María la posibilita para que se convierta junto con su prima Isabel en protagonista de las promesas y del plan de Dios en medio de una sociedad fuertemente machista y patriarcal. María e Isabel, mujeres de la periferia, mujeres que aprendieron y mostraron con sus vidas y entrañas lo que es escuchar la Palabra y reconocer que la acción de Dios pasa por la realidad del pobre, del marginado. María e Isabel son las mujeres de fe y modelos que responden con toda su humanidad al proyecto salvador de Dios, siendo las predecesoras de la gente discriminada y excluida, de mujeres y pecadores de los que nadie esperaría que respondiesen con gratuidad y compromiso a su revelación histórica. Estas dos mujeres comprometen a los cristianos desde dos actitudes fundamentales para que el plan de Dios sea una realidad que germine de la tierra misma; el plan de la confianza en Dios que hace posible lo imposible, y el de la escucha y puesta por obra de su Palabra.

ORACIÓN
Señor Jesús, a pesar de nuestras dificultades hoy declaramos que creemos en ti, confiamos plenamente en tu sabia y poderosa voluntad. Sabemos que todo lo que anhela nuestro corazón llegara en su justo tiempo y momento si es para el bien de nuestra vida. Que así como María supo esperar y confiar y como premio recibió el regalo más grande del cielo, has que nuestro corazón sepa esperar en ti. Hoy nuestra  alma te alaba, Señor y nuestro espíritu, al igual que el de María proclama tu grandeza. Amén.

“María e Isabel, mujeres de la periferia, que aprendieron y mostraron con sus vidas y entrañas lo que es escuchar la Palabra y hacerla vida”


Domingo 22 de Diciembre de 2019


“JESÚS VIENE A TRAVÉS DE UNA FAMILIA LLENA DE AMOR”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 7,10-14

“Mirad: la virgen está encinta”

En aquellos días, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
En el texto  de Isaías del día de hoy  resuena ese anuncio esperanzador del nacimiento de alguien que estará permanentemente inserto en medio de su pueblo. Al parecer estas palabras del profeta al rey Acaz se dieron en un contexto en el que las esperanzas del mantenimiento de la seguridad del reino de Judá se centraban más en el poder político y militar, dejando a un lado la confianza en Dios.  Isaías ha visto los afanosos intentos del rey para aliarse con sus vecinos en orden a defenderse de las amenazas del reino del norte, quienes a su vez se han aliado con otros para defenderse del poderoso de turno. Para despertar de nuevo la confianza en Dios, el profeta se vale de un hecho probablemente histórico, el embarazo de alguna de las doncellas del rey. Así como esa joven dará a luz un primogénito, del mismo modo enviará Dios un descendiente davídico que asuma los destinos del pueblo, en medio del cual estará siempre; por eso su nombre “Emmanuel”, Dios con nosotros. Con base en esta profecía, se fue fomentando la idea de que el Mesías nacería de una virgen. Toda primeriza en Israel albergaba la esperanza de ser la madre del Mesías; todo ello debido a la misma terminología empleada tanto en el hebreo como en el griego y luego en nuestra lengua. Cuando Mateo relata la concepción de Jesús, se hace eco de esta profecía de Isaías y lo cita textualmente.

SALMO RESPONSORIAL: 23
R./Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

OREMOS CON EL SALMO
Después de enunciar las condiciones morales para que el culto a Dios tenga sentido, se dramatiza la entrada de Dios, Rey de la gloria, en el templo. En la liturgia se aplica este salmo a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. De Él también se puede decir que es el Rey de la gloria. La conducta de los que buscan al Señor  debe corresponder a su profesión de fe.
SEGUNDA LECTURA
ROMANOS 1,1-7

“Jesucristo, de la estirpe de David, Hijo de Dios”
Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el Evangelio de Dios. Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de los santos, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La segunda lectura está tomada de la carta de san Pablo a los romanos, más exactamente se trata del encabezamiento de la carta. Allí relata Pablo a los cristianos de Roma su vocación al apostolado, para lo cual fue elegido por el mismo Dios. Para Pablo está claro que el evangelio que él predica es Jesucristo mismo, su persona, su obra, su muerte y resurrección. Es muy importante para el apóstol subrayar que este Jesús es descendiente de David en cuanto a lo humano, pero que Dios le otorgó su Espíritu constituyéndolo en Mesías todopoderoso, Señor Único, resucitándolo de entre los muertos. Otra cosa que recalca Pablo es que su actividad evangelizadora le ha sido otorgada por puro don, por vocación; de ahí que su preocupación haya sido durante toda su vida el dar a conocer a la noticia de Jesucristo especialmente a los gentiles.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 1,18-24

“Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David”
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"." Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En el evangelio, Mateo nos narra el origen de Jesucristo. María estaba desposada con José, pero aún no vivían juntos. Ello indica que estaban en un período que llamaban desposorio o compromiso matrimonial, período que podía durar de seis meses a un año, tiempo prudente para el esposo construir o acondicionar la casa en donde recibiría a su esposa. En el entretiempo la novia seguía viviendo con sus padres, dependiendo de su papá hasta que pasara formalmente a depender de su marido. La promesa de matrimonio o desposorio implicaba completa fidelidad al novio; todo acto de infidelidad era adulterio, y como tal podía ser castigado conforme a la ley mosaica.
En esas circunstancias, pues, nos narra el evangelio que María resultó embarazada; pero aclara diciendo “por obra del Espíritu Santo”. El hecho haría sentir muy mal a José; sin embargo, agrega Mateo, que “era un hombre justo, y para no exponerla a la infamia, decidió abandonarla en secreto”. José hubiera podido hacer valer sus derechos, exigir el castigo previsto por la ley; con todo, sin darse cuenta, va colaborando también él con los planes divinos.
En estos planes divinos no todo está garantizado, pues en ellos también están involucradas la libertad y la voluntad humanas. Es una constatación que podemos hacer en toda la historia de la salvación partiendo desde el mismo paraíso. Parece que los planes de Dios caminaran sobre el filo de la navaja (!). Un ejemplo de ello lo tenemos en el relato que hoy nos cuenta Mateo. Pero en esos planes hay siempre una cosa muy importante que se llama diálogo. Precisamente en el diálogo con el ángel que le habla en sueños a José se nos muestra cómo Dios va incorporando a su proyecto a sus mismas criaturas. El silencio de aceptación de José es la respuesta que Dios nos pide también a nosotros. Le ponemos muchas trabas y condiciones a la obra de Dios. A veces intentamos “corregir” la manera como Dios actúa; ¡no es necesario! Basta que pongamos nuestra fuerza y voluntad al servicio del plan de Dios, lo demás Él sabe cómo lo hace. Aunque en nuestro pasaje se resalta la figura de José en su duda, en su aceptación de ser padre de Jesús y de ponerle el nombre, la verdad es que María, que apenas es nombrada, está también allí recordándonos su actitud de fe y sumisión a los planes de Dios que son vida para el hombre y la mujer de todos los tiempos.

ORACIÓN
Padre y Dios misericordioso, gracias por tu bendición y bendiciones. Tú nos amas tanto que nos has dado a tu hijo Jesús como Señor y salvador, y nos permites tener en Él una presencia viva y transformante de tu amor y misericordia. Gracias te damos porque Jesucristo es nuestro Dios y Salvador. Gracias porque en esta nueva Navidad podemos descubrir y acoger a Jesús, como el don por excelencia de tu generosidad. Padre permítenos por favor vivir siempre en Él, con Él y para Él y que demos testimonio a los demás de tanto amor y bendición inmerecida. Amén.


“José, es llamado a ser padre terrenal de Jesús, a imagen del Padre de los cielos”

Lunes 23 de Diciembre de 2019


“LA MANO DEL SEÑOR NOS GUÍA Y ACOMPAÑA”

PRIMERA LECTURA
MALAQUÍAS 3,1-4.23-24

“Os enviaré al profeta Elías antes de que llegue el día del Señor”

Así dice el Señor: "Mirad, yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí. De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis. Miradlo entrar -dice el Señor de los ejércitos-. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata, como a plata y a oro refinará a los hijos de Leví, y presentarán al Señor la ofrenda como es debido. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos. Mirad: os enviaré al profeta Elías antes de que llegue el día del Señor, grande y terrible. Convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir yo a destruir la tierra."  Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
Los profetas no únicamente anuncian catástrofes y tragedias, como estamos a veces acostumbrados a pensar. Los profetas si es cierto que denuncian toda injusticia y atropello que vaya en contra del Reino de Dios, pero ante todo anuncian tiempos de esperanza, proclaman la utopía e indican los pasos necesarios para alcanzarla. En este texto Malaquías (que significa mi mensajero) nos habla de un regreso del Señor a su pueblo; un mensajero consolidará esta nueva alianza pactada desde antiguo y constantemente violada o infringida por la infidelidad de Israel. La presencia del mensajero de esta alianza significa que el Señor de la vida, acompañará desde su santuario a todo el pueblo que está atento a su voz y a su presencia. Para que esto sea posible es necesario dar varios pasos o movimientos previos: el primero de ellos es liberar a su pueblo de los pecados. Pero no de cualquier pecado sino del pecado más grave de todos; la violencia por la injusticia y la opresión que se había instalado en el corazón de la nación. La conducta corrupta de los gobernantes y poderosos y la decidía del pueblo eran los más claros síntomas de que se había infringido la alianza. Ante esta situación el profeta debe actuar para purificar con su acción radical la falta de carácter y temple de la nación. Dispuesto de este modo el pueblo y sus dirigentes, la nación podía encaminarse a renovar la alianza con Dios, por medio de un compromiso que consiste en el respeto del derecho y en la observancia de la justicia y misericordia.
SALMO RESPONSORIAL: 24
R./Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con sus fieles
y les da a conocer su alianza. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto a la bondad y al amor de Dios y petición humilde de orientación y enseñanza. El cristiano sabe que el amor de Dios se hizo presente de manera nueva e insuperable en la persona de Jesús. Él es quien debe guiarlo y enseñarle la verdad que conduce a la vida.  

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,57-66

“El nacimiento de Juan Bautista”
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo: "¡No! Se va a llamar Juan." Le replicaron: "Ninguno de tus parientes se llama así." Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre." Todos se quedaron extrañados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: "¿Qué va a ser este niño?" Porque la mano del Señor estaba con él. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El viernes pasado acompañamos al anciano Zacarías y a su mujer, Isabel, en el relato de la anunciación del nacimiento de su hijo Juan.  Hoy vamos a celebrar el nacimiento de este niño, Juan, que “irá delante del Señor a preparar su camino”. Todo nacimiento implica fiesta, por lo menos en la mayoría de los casos. Participemos, entonces de esta fiesta que va a durar dos días, hoy y mañana. Es la fiesta de la misericordia de Dios. Juan significa “Dios ha sido misericordioso” o “pleno de gracia”. El nacimiento de este niño revela la misericordia de Dios para con la humanidad. En el nacimiento de Juan podemos contemplar y experimentar la cercanía de Dios que tiene compasión-misericordia de todos nosotros. Es la respuesta de Dios a la tragedia humana que se manifiesta en la injusticia, la violencia, la opresión, la contaminación ambiental, la destrucción de la vida. Las víctimas de todas las formas de violencia y discriminación son objeto de la misericordia y la compasión. A ti y a mí, como a Juan, nos corresponde ser signo, sacramento, mediación humana de la misericordia divina mediante el ejercicio permanente de la caridad y la solidaridad. 

ORACIÓN
Continua, Señor, dándonos profetas y  pastores sabios, que siempre nos guíen al encuentro salvador  con tu Hijo. Infúndenos hoy el deseo de una conversión sincera, para que Cristo el Señor siga tomando forma en nosotros. Te damos gracias por todos los profetas y pastores que tú siempre colocas en nuestro caminar; bendíceles hoy. Amén.


“El  Señor siempre  ha estado contigo, nunca te ha dejado y te enseña que todo lo que pasa en la vida tiene un sentido y es para bien”

Martes 24 de Diciembre de 2019


“EL SEÑOR HA PLANTADO SU MORADA”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 7,1-5.8B-12.14A.16

“El reino de David durará por siempre en la presencia del Señor”

Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda." Natán respondió al rey: "Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo." Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Esto dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los ariscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra. Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."  Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El rey David, una vez consolidada la situación militar y política del pueblo, lleno de buena intención religiosa, quiere construir un Templo para el Arca de la Alianza, o sea, una casa para Dios, dando por finalizada la etapa de la inestabilidad y de las peregrinaciones.
Natán le anuncia de parte de Dios que no será él, David, quien regale una casa a Dios, sino Dios quien le asegura a David una casa y una descendencia duradera, que en primer término es su hijo Salomón, pero que se entendió siempre como un anuncio del rey mesiánico futuro. Dios que le ha ayudado hasta ahora en sus empresas, le seguirá ayudando a él y a sus sucesores. La palabra “casa” juega, así con su doble sentido de edificio material y de dinastía familiar. Son los planes de Dios, y no los nuestros, los que van conduciendo la marcha de la historia. Durante mucho tiempo la profecía de Natán sostuvo la esperanza de Israel en la llegada de un rey bueno. La realidad histórica, por el contrario, fue muy amarga, pues los reyes hicieron verdaderas tropelías para con el pueblo. La esperanza, sin embargo, se mantuvo, a pesar de todo.

SALMO RESPONSORIAL: 88
R./Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
 anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad." R.

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades." R.

Él me invocará: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora."
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo  es una lamentación con ocasión de la derrota sufrida por la nación y por la humillación del rey, que parecen contradecir las promesas hechas a David y sus descendientes. Como parte de la historia de salvación, las vicisitudes del pueblo de Israel, hacen parte de nuestra propia historia y nos ayudan a comprender mejor los caminos de Dios.  

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,67-79
“Nos visitará el sol que nace de lo alto”
En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Lucas es un gran teólogo de la historia. Su obra está planteada como una obra de la salvación. Nos narra el cántico de Zacarías, una profecía que comienza alabando la acción de Dios en la vida de Israel. Zacarías celebra a un Dios que no se queda lejos ni indiferente a la situación que atraviesa el pueblo, sino que viene a él y desde adentro suscita una fuerza de salvación. Es un Dios que cumple sus promesas y se mantiene fiel a su juramento. Su deseo fundamental para con el pueblo es una vida en libertad, sin temor, orientada por la justicia. Juan es un signo de esa promesa de Dios que no se quedó en la historia, sino que continúa vigente. Es el profeta del Altísimo que va delante del Señor a preparar sus caminos, predicando el perdón de los pecados y la conversión del pueblo como condición para la salvación. Zacarías reconoce que la predicación de Juan hará posible que la luz que viene de lo alto (Jesús) se haga presente para guiar a los que viven alejados de Dios. Hoy, en nuestra realidad de violencia y muerte, Dios aún continúa con su promesa de liberación, está del lado del pobre, del oprimido, del excluido, del que no es nadie para la sociedad y reclama justicia.
El tiempo de Navidad que ya se próxima no puede quedar en la celebración de un acontecimiento histórico. Es un punto desde el cual ha de leerse el presente de pobreza y de dolor que exige la visita de Dios, “como lo había prometido a nuestros padres”.

ORACIÓN
Señor en este último día de Adviento, nos llenamos de gozo porque podemos celebrar en un sentido diferente tu Presencia en el mundo, en nuestras vidas. Si, ese Niño que nacerá humildemente en una pesebrera nos enseña que al igual que su madre y su padre adoptivo, es desde lo sencillo donde Él se manifiesta, no en los grandes templos de concreto, sino desde el primer templo de carne y hueso, el vientre de María y en el corazón de quienes te dejamos habitar. Gracias Señor porque, aún sin merecerlo, nos vas revelando el sentido del  cumplimiento de la promesa del Padre. Amén.


“El gran regalo de la Navidad es Jesús”