jueves, 1 de diciembre de 2016

Domingo 25 de Diciembre de 2016

Natividad del Señor

          “EN CRISTO CONOCEMOS TOTALMENTE A DIOS”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 52,7-10

 “Verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios”
¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: "Tu Dios es rey"! Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén; el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN

La lectura de Isaías es un canto de alabanza de la próxima liberación de Jerusalén. Dos imágenes enmarcan la lectura, por una parte la de los mensajeros que sobre los montes de Judá traen la noticia de la próxima liberación, y gritan: ¡Dios reina! La segunda imagen es la de los centinelas que gritan con júbilo porque ven el retorno de Dios a Sión y exclaman alborozados cómo el Señor ha consolado a su pueblo y ha rescatado a Jerusalén. Y es que en el contexto en que se escribe el libro de Isaías, la mayoría del pueblo de Israel se encuentra exiliado en Babilonia, son esclavos de los asirios. Sin embargo, ven como muy positivo que Darío asuma el poder, y ponen sus esperanzas en que él será el «rescatador», que les permitirá retornar a su tierra. Esta realidad es inminente, por lo que el escritor canta ya la alegría del retorno a la tierra. Para nosotros hoy, esos pies del mensajero anuncian el nacimiento del Señor, y nosotros, como los centinelas, proclamamos alegres la presencia del Salvador que se hace vida en medio de nosotros.
SALMO RESPONSORIAL 97
R/Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.

Tañed la cítara para el Señor
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo  corresponde a un himno de alabanza dirigido a Dios porque ha obrado maravillas y porque ha revelado la justicia a las naciones acordándose de la lealtad de Dios a Israel. El salmista invita a toda la creación (mar, ríos y montes) a aclamar a Yahvé que llega a juzgar el mundo con justicia y los pueblos con equidad. Esa felicidad la compartimos nosotros con el salmista cuando recibimos a Jesús que llega, que nace. Él es Dios mismo que se convierte en Buena Noticia, anuncio de salvación para todos los pueblos, que asume nuestra condición humana y por ello estamos alegres y cantamos llenos de júbilo y esperanza.
SEGUNDA LECTURA
HEBREOS 1,1-6

“Dios nos ha hablado por su Hijo”
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo. Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado que los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: "Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado", o: "Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo"? Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: "Adórenlo todos los ángeles de Dios." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Un decreto de amor nos cobija, una palabra de gracia nos protege, un designio de misericordia ha sido pronunciado a favor de nosotros. Es Cristo, es Él, en la humildad de Belén, quien nos invita a aprender el lenguaje siempre antiguo y siempre nuevo del amor. Junto al pesebre la humanidad recomienza, en el seno de María todo tiene una nueva oportunidad, un nuevo principio.
Hoy la carta a los hebreos refuerza aún más la alegría de esta celebración de la Natividad del Señor Jesús. Expresa que «muchas veces y de múltiples maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas, pero en estos últimos tiempos nos habló por medio de su Hijo a quien instituyó heredero de todo». Hermanos, estamos en los últimos tiempos pues la revelación a llegado a su plenitud en Jesucristo. Él es imagen de Dios invisible, quien le ve a él ve al Padre; pues al asumir la condición humana y al nacer en un establo, como un hombre pobre; Dios se ha manifestado como solidario con todos los hombres de la tierra y por medio de Jesús ha mostrado el camino de la salvación.
LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 1,1-18

“ La Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros”
En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."  Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

Este evangelio de Navidad nos presenta dos elementos importantes para la vida del cristiano: la Palabra y la Luz. La Palabra que nos viene de Dios se encarnó en Jesús hace más de dos mil años y vino a traernos un mensaje esperanzador. Sus palabras de vida eterna, como las describió Pedro, promueven vida digna para todos los seres humanos. Esa Palabra que existía desde la eternidad se manifestó humanamente en la persona de Jesús, quien habitó entre nosotros y vive hoy presente en medio de la humanidad sufriente y necesitada. Por medio de la Palabra somos iluminados y enviados a anunciar el Evangelio a todos los pueblos del planeta. Jesús es esa Luz verdadera que ilumina a toda persona. El vino al mundo, pero fue rechazado por los suyos y sigue siendo rechazado hoy por los que no comparten su proyecto de vida. Nuestra misión como seguidores de Cristo es la de ser testigos de esa Palabra y luz del mundo. Por eso, acoger la Navidad que hoy celebramos con gozo y esperanza requiere acoger de verdad el mensaje que vino a traernos el Redentor: “Ámense unos a otros como los he amado Yo”. Celebramos el misterio de  Jesús hecho hombre. Dios asume la condición humana en Jesús de Nazaret.
Los evangelios enfatizan las condición humilde de su nacimiento y señalan como condición para ese nacimiento la aceptación profunda y consciente por parte de José y de María, la lógica del actuar de Dios sucediendo en un pueblo pobre y sencillo. Hermanos y hermanas, ser seguidor de Jesús es asumir su mismo camino, el camino de los retos y desafíos de una cultura y de una época; una obediencia incondicional a Dios hasta la muerte. Por eso celebrar la Navidad no es solo un recuerdo, es luchar dentro de nuestros pueblos y nuestras circunstancias para que la dignidad de hombres y mujeres sea respetada, para que tengamos  condiciones dignas de vida, y por hacer de nuestros países lugares más acordes al sueño de Dios, el Reino. En este espíritu, esencia del cristianismo, ¡Feliz Navidad para todos!

ORACIÓN
Señor Jesús, tú que naciste de María y vives en ella, ven a vivir en nosotros con el Espíritu de santidad, con la plenitud de tu poder, con la perfección de tus caminos, por la fuerza de tu Espíritu desde esta nueva Navidad triunfa en nosotros, sobre todo poder adverso a tu proyecto y a la gloria del Padre. Ven y hoy nace en nuestro corazón, para que podamos compartir a los otros el amor que da verdadera vida que viene de ti. Amén

“Permitiendo que Jesús nazca  o permanezca en tu corazón, podrás regalar a otros el amor que Él te da día a día”


Lunes 26 de Diciembre de 2016


San Esteban

“QUE NUESTRAS OPCIONES SEAN SEGÚN JESUCRISTO”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 6,8-10;7,54-60

“Veo el cielo abierto”
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios." Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado." Y, con estas palabras, expiró. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Entre el día de ayer y el de hoy se dan inmensos contrastes. Ayer celebrábamos un nacimiento; hoy recordamos una muerte. Ayer se proclama la paz en cánticos del cielo; hoy un alud de insultos y pedradas que  ejercen violencia en la tierra. Ayer nos hemos gozado viendo el triunfo del amor; hoy parecieran imponer su lenguaje la intransigencia y el odio. Más hay también nexos profundos entre ambas celebraciones. La muerte de Esteban no es otra cosa que un nacimiento, un nacer para el cielo, y lo dice Esteban: “veo los cielos abiertos”. "nació Cristo en la tierra para que Esteban pudiera nacer para el cielo".
 Además, la paz de la natividad, según comentábamos en otra ocasión, no es ausencia de problemas sino superación interior del poder tiránico que los problemas quieren tener sobre nosotros. De acuerdo con ello, no están distantes la paz de la Navidad, en medio de tantos sinsabores, y la paz del martirio de Esteban, en medio de tantos insultos y piedras. Finalmente, es un mismo amor el que vence los obstáculos para que Cristo venga al mundo y el que vence las agresiones que pretenden impedir su reinado en nuestros corazones. El amor hizo la Navidad; el amor hizo al primer mártir.

SALMO RESPONSORIAL: 30
R. / A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Te has fijado en mi aflicción. R.

Líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este salmo hay elementos de petición de ayuda, que hace alguien injustamente perseguido, combinados con la acción de gracias por la liberación concedida. Expresa un profundo sentimiento de acción de gracias

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 10,17-22

“No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy estamos recordando a San Esteban y estamos mirando, no el comienzo sino el final de la vida, pero como lo dijimos previamente, esa muerte es en realidad el comienzo de otra vida. Ayer abundaba la palabra amor, y abundaban los cantos de alegría. El evangelio de hoy en cambio, nos presenta una perspectiva bastante oscura: "Todos os odiarán por mi Nombre" dice el texto. ¿pero qué tiene de odioso el Nombre de Jesús? , si Jesús lo que viene a anunciar es amor, misericordia, salvación. Pues porque Jesús viene  anunciar también, justicia, solidaridad, equidad, que rayan con buena parte de los principios que sigue el mundo.
Jesús no vino a esta tierra para enseñarnos sólo a ser buenas personas. Para ser buenas personas no necesitábamos de Jesús, el nos quiere en una dimensión que va más allá,  porque Jesús se dio todo, asimismo Jesús lo pide todo. Pero las dimensiones de la entrega de Jesucristo son más grandes, implican pasar por la Cruz. Jesús llega al extremo de la Cruz,  es un extremo de desolación, pero al mismo tiempo es una raíz de esperanza. En la Cruz encontramos toda esa tragedia del egoísmo humano, pero también encontramos que hasta el peor de los pecadores, tiene una luz de esperanza. Y la manera de amar de Jesús es al extremo, y es al extremo, porque Él quiere tener una palabra de amor que pueda llegar a todos, una palabra de amor que no excluya a nadie.   Ese amor total de Jesucristo está mostrando, que todos los rincones del corazón humano pueden ser alcanzados por el poder de Dios. Y aquí es donde el extremo de amor que Él da, se convierte en un extremo de exigencia, donde  Él se convierte en el Rey de todo lo que yo soy, Él se convierte en el Señor de toda mi existencia y quiere que renuncie  a los pequeños o grandes  imperios que me dominan.  Jesús entra en conflicto con todos los imperios del mundo. Y es allí donde el mundo nos odiará….   Pero sólo el que persevere  hasta el final se salvará (Mateo 10,22).

ORACIÓN
Señor como quisiéramos tener el gran don de darlo todo por tu causa. Ser mujeres y hombres llenos de la gracia del Espíritu y sabiduría, para anunciar y denunciar, como lo hacían los profetas, como lo hicieron tus apóstoles, como lo hizo Esteban y como lo hiciste tú y como lo siguen haciendo muchos(as)  discípulos(as) hoy. Amén.

“Con la asistencia del Espíritu Santo, seremos valientes defensores de la verdad”

Martes 27 de Diciembre de 2016

San Juan apóstol y evangelista

“TESTIGOS FIELES Y CREÍBLES”

PRIMERA LECTURA
1JUAN 1,1-4

“Os anunciamos lo que hemos visto y oído”
Queridos hermanos: Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La solemnidad del fragmento que leemos hoy en la primera lectura es impresionante. Hay una resonancia de autoridad, de seguridad. Se puede distinguir dos partes: La primera es como una apertura de un escrito peculiar y único en el Nuevo Testamento. Es una parte que hay que leer poco a poco para saborear el contenido experimentado y vivido. Después entramos en otra parte más directa, más interpelante que nos juzga y nos penetra: si decimos, si confesamos, si caminamos…. El autor ha dejado ya la introducción  y nos habla con la misma solemnidad, con la misma autoridad, pero nos pide cuentas, y, en el fondo, lo hace a la luz del mensaje que nos transmite, a la luz del criterio fundamental de la fe cristiana: la experiencia del logos de la vida.
Hay que prestar atención a la serie de verbos de experiencia que marcan el punto de referencia del testimonio del autor: hemos oído, hemos visto con nuestros ojos, hemos observado, lo que nuestras manos han palpado, lo que hemos visto y hemos oído os lo anunciamos. Pero es importante destacar que lo que anuncia y de lo que da testimonio el autor no es el Verbo visto, palpado y contemplado en el Verbo de la vida: Que Dios es luz. Lo que el autor ha visto palpado, contemplado es que Dios se ha manifestado. El objeto del testimonio del autor va más allá de lo que ven los ojos y palpan las manos.     
SALMO RESPONSORIAL: 96
R/ Alegraos, justos, con el Señor.

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean
justicia y derecho sostienen su trono. R.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un himno de alabanza a la realeza de Dios, quien manifiesta su grandeza en los fenómenos naturales y en los juicios de la historia. Se anuncia la venida de la luz para los justos. Es la luz anunciada es Cristo, que al venir a este mundo ilumina a toda la humanidad.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 20,2-8
“El otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro”
El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto." Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró... Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El evangelio nos presenta al que era muy amigo de Jesús (en otras versiones, el que Jesús más quería) como uno de los primeros testigos de la Resurrección al lado de María Magdalena y de Pedro. Estos discípulos, que estuvieron con Jesús, que escucharon sus palabras y fueron testigos de sus obras, no habían comprendido que según las escrituras Jesús debía resucitar de entre los muertos; y ahora el discípulo que era muy amigo de Jesús ve y cree: Jesús ha resucitado, su proyecto de vida, de justicia ha triunfado sobre la muerte. El evangelio de hoy nos invita a realizar nuestro discipulado en comunidad, a ser testigos de la llegada de quien vence la muerte. Llegar a entender que Jesús había resucitado no fue de la noche a la mañana, sino que pasaron varios años para lograr comprender el misterio de Dios. Hoy, la fe que se nos ha sido trasmitida por tradición nos invita a creer en ese Jesús que nace en medio de nosotros como el Hijo de Dios que busca la construcción del reino de vida, que vence toda clase de muerte, que está en nuestras familias, en las comunidades para darnos vida y vida en abundancia.

ORACIÓN
Cuando nos sabemos amados por ti, sin ningún interés, sino por tu don misericordioso, no nos queda  más que dejarnos amar y corresponder  con nuestra fe, transformación de vida, trato a los demás  y evangelización. Ayúdanos, por favor a continuar anunciando tu proyecto de vida con corazón dispuesto y generoso a la acción de Dios. Amén                                                                                                                                                                                                                                                                     
“Llevemos un mensaje de paz y esperanza al mundo carente de amor”


Miércoles 28 de Diciembre de 2016

Los Santos Inocentes

“LOS INOCENTES TAMBIÉN TIENEN VOZ”

Los días de la semana posterior a la Navidad conforman una "octava" es decir, un conjunto de ocho días que prolongan la meditación y la celebración de la fiesta mayor que les precede. En la actualidad se conserva sólo dos octavas: la de Pascua y la de Navidad. En la octava de Navidad no es tan fácil descubrir un hilo conductor, si vemos una variedad de fiestas que la tradición de veinte siglos nos ha entregado para estos días: San Esteban, San Juan Evangelista, y ahora los Santos Inocentes.


PRIMERA LECTURA
1JUAN 1,5-2,2

“La sangre de Jesús nos limpia los pecados”
Queridos hermanos: Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra. Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Continuamos hoy la lectura de la primera carta de Juan. El autor nos introduce en el primera gran tema de su exposición: En Jesucristo Dios ha manifestado su luz, y todo aquel que crea en Él debe caminar en la luz, es decir vivir en comunión con Dios, reconociendo que sólo por su poder podrá pasar de las tinieblas a la luz. No se trata de entrar en estados de angustia o complejos de culpa, sino de reconocer humildemente que tendemos al mal, a lo fácil, a lo que no es de Dios. Nadie puede decir que no tiene pecado. Sería engañarse a sí mismo e ir contra la luz. El Jesús de quien habla Juan es el que ha venido en Navidad y, a la vez, el de la Cruz, el que con su sangre nos purifica de todo pecado, no solo a nosotros, sino a todo el mundo. Él es quien aboga ante el Padre por nosotros y nos fortalece para vivir en la luz.

La invitación de Juan es a que vivamos en coherencia con nuestra fe en el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, a través de una conducta coherente, hecha de alegría y a la vez de seriedad exigente con nosotros mismos. Porque el pecado no se puede conjugar con la luz. La luz, en el lenguaje bíblico, es sinónimo de alegría, de vida, de verdad, de bondad, de pureza. Lo contrario de todo esto son las tinieblas, es la oscuridad, o la penumbra en la que a veces vivimos.

SALMO RESPONSORIAL: 123
R. /Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R.

Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R.

La trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este canto de liberación, Israel agradece al Señor que lo haya salvado de un gravísimo peligro. Varias imágenes se suceden para describir vívidamente la seriedad de la amenaza: las aguas torrenciales, las fieras a punto de devorar, la trampa del cazador, pero finalmente se reconoce que estuvo la protección de Dios. Debemos proclamar con el salmista que nuestro auxilio está en el nombre del Señor que hizo el cielo y la tierra.
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 2,13-18

“Herodes mandó matar a todos los niños en Belén”
Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto." Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: "Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven". Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El evangelio de Mateo hace referencia a la infancia de Moisés en Egipto, donde el Faraón, por miedo a una rebelión de esclavos, manda matar a todos los niños varones. “De Egipto llamé a mi hijo” es la expresión que identifica a Jesús con el nuevo Moisés que vendrá para liberar al pueblo de la esclavitud y la opresión. Es difícil decir a ciencia cierta si realmente estos hechos narrados en el evangelio de hoy sucedieron, pero lo que sí es cierto es que en tiempos en que se escribe el evangelio, y desde varios siglos antes, muchos cristianos, tanto niños como mujeres y hombres, murieron a causa de su fe. Mateo quiere dejar ver que el poder del imperio, la estructura injusta, el anti-reino, quiere destruir a quien va a traer el reino de justicia, de liberación y de vida, porque es una amenaza. Celebrar a los santos inocentes es celebrar la memoria de nuestros hermanos que nos legaron con su vida y con su sangre la esperanza en el reino de justicia y dignidad. Es ser conscientes hoy de que las estructuras de poder continúan aún destruyendo y asesinando la vida de personas inocentes que luchan por conseguir una vida digna y justa.
El evangelio no propone a las familias un modo para ser exitoso (no parece un éxito en la vida tener que huir por la noche), no propone caminos para llenarse de bienes (no deben tener muchos bienes quienes deben dejar todo para salvar la vida), no propone soluciones estables, (no es muy estabilizada la vida del que debe renunciar a sus hermosos proyectos, para hacer realidad los de Dios). ¡No! El evangelio nos propone un camino de felicidad, de alegría, de vida, pero que implica renuncias. Nos propone el camino de dejarnos desestabilizar por Dios, de dejarnos despertar por su palabra. Un camino que ya otros caminaron. Eso es lo que Dios tiene para proponernos.

ORACIÓN
Bendito Padre, que podemos decirte hoy, ¿Qué más podemos darte?, ¿Qué podemos hacer para engrandecer tu nombre ante los pueblos? Tú eres la mejor melodía de nuestra canción, tú eres la razón y sentido de nuestro existir. Tú eres el verdadero gozo de la Navidad. Por ti vale la pena seguir, luchar y batallar hasta alcanzar la meta de la salvación. Llénanos del gozo que nos trae tu Espíritu y permítenos actuar de acuerdo a lo que tú deseas de nosotros. Amén.   


“En los niños descubrimos el rostro de la inocencia y el amor de Dios para la humanidad”

Jueves 29 de Diciembre de 2016


“DESCUBRIR A CRISTO ES OBRA DEL ESPÍRITU”

PRIMERA LECTURA
1JUAN 2,3-11

“Quien ama a su hermano permanece en la luz”

Queridos hermanos: En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: "Yo le conozco", y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él. Queridos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado. Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo -lo cual es verdadero en él y en vosotros-, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya. Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La Primera Carta de Juan ya tuvo que tratar el tema de la gente que se creía muy iluminada pero que llevaba una vida oscura. Lo básico es que la vida tiene que resplandecer, y que una luz que se queda en el nivel del conocimiento no es la luz verdadera.
Juan nos dice dónde está la prueba de la verdadera fe: “en esto sabemos que le conocemos, en que guardamos sus mandamientos”. Y no como los gnósticos de fines del primer siglo, contra los que escribe esta carta, que daban prioridad absoluta al saber (gnosis, conocimiento), y con eso se sentían salvados, sin prestar gran atención a las consecuencias de la vida. No actuaban según ese conocimiento de Dios.
Más en concreto todavía, para Juan la demostración de que hemos dejado la oscuridad y entrado en la luz, es si amamos al hermano. Es la consecuencia de haber conocido el misterio del amor de Dios en esta Navidad: también nosotros tenemos que imitar su gran mandamiento, que es el amor. La teoría es fácil. La práctica no lo es tanto y las dos deben ir juntas.

SALMO RESPONSORIAL: 95
R/Alégrese el cielo, goce la tierra.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.

Proclamad día tras día su victoria.
 Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

El Señor ha hecho el cielo;
 honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un canto de alabanza al Señor de la creación y de la alianza. También presenta una amonestación al pueblo para recordarle las exigencias de la alianza La nueva alianza sellada con la Sangre de Cristo exige igualmente una correspondencia generosa al amor de Dios

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 2,22-35

“Luz para alumbrar a las naciones”

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En tiempos de Jesús era costumbre presentar al niño ante el Señor en el Templo de Jerusalén y ofrecer un sacrificio de purificación por él. Los pudientes sacrificaban un ternero, otros un cordero, y los más pobres un par de tórtolas. Lo que significa que José y María eran pobres, recalcándose así, nuevamente, el origen humilde de Jesús. Este niño es el que despierta el canto del viejo Simeón. Quien reconoce al Mesías es una persona pobre, en este caso un anciano. Al final se termina poniendo de manifiesto el destino de Jesús como signo de contradicción; y María también sufrirá por su hijo, compartirá el dolor de aquél que morirá en defensa de la vida. Muchos tienen el deseo de recibir al Salvador, el que traerá la justicia. Creer en un Dios hecho niño y pobre nos encara con un compromiso inaplazable por la justicia y la solidaridad. Debemos ver a Dios en lo pequeño, en los despreciados por la sociedad, en los pobres que claman justicia y dignidad. Hoy son nuestros pueblos los que escuchan y buscan la liberación de tantas situaciones infrahumanas. Recibamos al niño Jesús en el rostro de los necesitados de nuestra sociedad.

ORACIÓN
Gracias, Señor, finalizando este año, reconocemos todos los signos de bondad y misericordia para nosotros. Porque has dispuesto que tu Hijo fuera la luz que vino a iluminar nuestro sendero y a guiar todos los pueblos en la búsqueda de la verdad, la paz y la vida plena. Continúa Buen Señor, dándonos animadores que nos sigan motivando a seguir nuestro caminar hacia tu Reino. Amén.

“La fe es un don de Dios que debemos pedir y cultivar”


Viernes 30 de Diciembre de 2016

SAGRADA FAMILIA

“VIVIR INSPIRADOS EN LA FAMILIA DE NAZARETH”

PRIMERA LECTURA
ECLESIÁSTICO 3, 2-6. 12-14

“El que teme al Señor honra a sus padres”

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha.  Hijo mío, sé constante en honrar  a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la primera lectura, tomada del libro del Eclesiástico, escuchamos los consejos que un hombre, Ben Sirac, que vivió varios siglos antes de Jesucristo, da a sus hijos. El respeto y la veneración de éstos hacia sus padres es cosa agradable a los ojos de Dios, que éste no dejará sin recompensa. Los hijos que veneren a sus padres serán venerados a su vez por sus propios hijos. Todos estos consejos, aun conservando hoy plena validez, parecen insuficientes, puesto que están dados desde una mentalidad estrictamente rural, en donde otros aspectos de la vida familiar no son tenidos en cuenta. No sólo importa hablar hoy del respeto que los hijos deber a los padres, sino de la actitud de éstos con relación a los hijos. Esta insuficiencia resulta particularmente notable en momentos como los actuales, cuando la familia tiene planteados problemas de pérdida de sus funciones.
Desde una perspectiva cristiana, la familia continúa teniendo una función insustituible: ser una comunidad de amor en donde los que la integran puedan abrirse a los demás con una total sinceridad y confianza. Dejando aparte un poco,  los consejos que da San Pablo en la segunda lectura algunos circunstanciales y muy ligados a las costumbres y mentalidad de la época, la exhortación a la mansedumbre, a la paciencia, al perdón y, sobre todo, al amor, es algo realmente básico para la familia de nuestro tiempo.
SALMO RESPONSORIAL: 127, 1-2. 3. 4-5
R. / Dichosos los que temen al Señor
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás, dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
 que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

OREMOS CON EL SALMO
La felicidad de los justos -constituida por los sencillos goces de la vida familiar- es el tema central de este hermoso poema. Al final del Salmo (v. 5), el horizonte se amplía, y la felicidad personal aparece estrechamente vinculada con la prosperidad de Jerusalén, centro de la vida nacional y fuente de bendición para todo Israel.

SEGUNDA LECTURA
COLOSENSES 3, 12-21
“La vida de familia vivida en el Señor”
Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión.  Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.  Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.  Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo da algunos consejos para la convivencia con otros. Se requiere humildad, acogida mutua y paciencia. Y si fuese necesario, perdón. Así procede Dios con nosotros. Su actitud debe ser el modelo de la nuestra (v.12-13). Pero, “por encima de todo”, está el amor, de Él tenemos que revestirnos, dice Pablo empleando una metáfora frecuente en sus cartas (v.14). De este modo “la paz de Cristo” presidirá en nuestros corazones (v.15).
Si el amor es el vínculo que une a las personas, la paz se irá construyendo en un proceso, los desencuentros irán desapareciendo (los enfrentamientos también) y las relaciones se harán cada vez más trasparentes. En el marco de la familia humana, esos lazos son detallados en el texto del Eclesiástico (3,3-17).
LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 2,13-15.19-23

“Coge al niño y a su madre y huye a Egipto”
Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto".
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño." Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
 Recordar hoy a la familia de Nazaret no nos puede dejar en la mera contemplación, pensando que fue una familia perfecta; seguramente hubo situaciones difíciles como las hay en cada una de nuestras familias; pero por encima de todo hemos de pensar que fue una familia que supo enfrentar unida los problemas y las situaciones adversas de cada día. Eso nos debe animar para examinar cómo son las relaciones al interior de mi familia y rogar al Señor para que Jesús, María y José vuelvan a ser el modelo de esta familia moderna que enfrenta tan variados y difíciles problemas.
El Evangelio de hoy pinta con suficiente sencillez y claridad el drama del Niño Jesús como un migrante forzoso más sobre esta tierra. Como aquellos pequeños de África o de Asia, de Colombia o de Bolivia, que son arrancados de su suelo y deben partir a prisa, sin entender nada, hacia tierras desconocidas. Las causas pueden ser naturales, como la falta de lluvias, o humanas, como la violencia. No podemos separar el destino de Cristo del de tantos desplazados que pasan necesidad lejos de su lugar de sustento. Los desplazamientos forzosos suelen destruir las familias, desmembrarlas, someterlas a tensiones extremas que terminan por reventar los lazos del amor, la fidelidad y la confianza. Cuando pensamos en la situación de los migrantes o de los desplazados por la violencia es fácil caer en cuenta de sus duras condiciones de alimentación, abrigo o salud. Junto a eso sin embargo está aconteciendo siempre un dolor emocional que no es menor. Consuela mucho saber que el momento de penuria que vivió la Sagrada Familia no la destruyó sino que la unió más en el amor mutuo y en la absoluta confianza en Dios nuestro Padre.

ORACIÓN
Señor  y Dios Familia, gracias te damos hoy por todo tu amor y bendición derramados, en nuestras vidas, a través de esos seres maravillosos, pero también limitados que tú nos has regalado, como papá y mamá, por medio de los cuales tú nos diste la vida. Bendícelos, protégeles, regálales la salud y también sabiduría, serenidad y paciencia, para que puedan enfrentar las adversidades de la enfermedad y la vejez. A los que ya han partido concédeles el verdadero reposo, la vida eterna, la victoria de la resurrección y la gracia de contemplarte eternamente. Amén.  

“La vida en familia no es fácil, pero cuando se le permite a Dios entrar y que permanezca en cada hogar contaremos con su presencia y amor”


Sábado 31 de Diciembre de 2016

“PROYECTAR A DIOS DESDE LA PALABRA”

PRIMERA LECTURA
1JUAN 2,18-21

“Estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis”
Hijos míos, es el momento final. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es el momento final. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros. En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Da que pensar eso de que en el siglo I ya Juan nos hable de que estamos en la última hora (1 Jn 2,18). Idea que no era sólo suya. La Carta a los Hebreos habla de "estos tiempos, que son los últimos...". Tales palabras resuenan de modo particular en el último día del año civil.
Juan ve llegada la última hora por la multiplicación de anticristos, palabra que aquí debe entenderse en el sentido general de "adversarios de la propagación del Evangelio". Las enseñanzas de estos adversarios pueden deducirse del conjunto de advertencias que trae la Carta. ¿Quién es el embustero sino aquel que niega que Jesús es Cristo?. La negación de Jesús es la negación de la verdad, de su promesa de salvación.
Juan hace eco además de la convicción de la Iglesia Primitiva, preocupado por la situación de los creyentes, deteniéndose a explicar los criterios para la verdadera fe: la fidelidad a lo que “habeís oído desde el principio”. El criterio fundamental de la verdadera fe esta ciertamente en lo que se oyó desde el principio, pero no en cuanto al contenido de su doctrina, sino más bien en su esencia en cuanto al Verbo hecho vida, escuchado, visto, palpado, el criterio fundamental:  Jesucristo.

SALMO RESPONSORIAL: 95
R. / Alégrese el cielo, goce la tierra.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

OREMOS CON EL SALMO 
Este salmo, es un canto de los desterrados que, desde Babilonia, retornan a Israel, para gozar en ella de la libertad. A nosotros(as), los(as) cristianos(as), nos habla del triunfo final de Dios en el último día; y también de nuestra vocación sacerdotal, consistente en invitar a la humanidad a celebrar a Dios. Nuestro día no sólo debe cantar al Señor, sino ser también una invitación a las familias de los pueblos a que aclamen la gloria y el poder del Señor.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 1,1-18
“La Palabra se hizo carne”
En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas, y la tinieblas no la recibieron. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."  Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy meditamos sobre el “prólogo del Evangelio de San Juan”. En la profundidad de la
teología  joánica se destaca este pasaje, que hace “apertura” de la obra joánica. En la obertura de una obra musical se entrecruzan todos los temas que se van a ejecutar a lo largo de la obra. Así mismo, Juan sintetiza de manera magistral el objetivo y el sentido de su evangelio. El  logos, el Verbo… La Palabra de Dios se humaniza, se sumerge en la historia y en la cultura, por medio de la persona de Jesús, para traer la luz al mundo entero. Es una oferta de salvación de Dios para la humanidad. Pero la humanidad en general, en uso de su libertad, no aceptó esa oferta, sino que la rechazó. La Palabra no fue escuchada ni acogida más que por unos pocos; los oídos de la mayoría se volvieron sordos y el corazón se cerró a esta Palabra de vida y salvación. – Hoy nos preparamos para despedirnos del año 2016 y dar la bienvenida al 2017. Que la Palabra de Dios humanizada en Cristo Jesús sea el criterio de discernimiento para revisar el año vivido y vislumbrar el proyecto para el nuevo año. Demos gracias al Dios de la vida por todos los dones y bendiciones recibidos durante este año que termina y coloquemos nuestros planes para el próximo año en su presencia.

ORACIÓN
Bendito Buen Señor, gracias por tu bendición y bendiciones a lo largo de este año que hoy termina, gracias por todo el derroche de tu amor misericordioso a lo largo de este caminar bíblico de nuestro Día a Día con tu Palabra. Sigue tomando el control de nuestra vida y nuestra familia para el nuevo tiempo y año que se aproxima y que en fe sabemos que va a ser un año maravilloso en ti. Ayúdanos Señor para que sepamos hacer del día a día de este nuevo año, una oportunidad para trabajar y experimentar tu amor, la verdadera paz, la alegría y la bendición. Amén 

 “Al pensar en el año que viene tengamos la confianza de dejarnos guiar por el Espíritu que se nos ha dado”