sábado, 1 de marzo de 2025

Martes 04 de Marzo de 2025

 


“DESPRENDIMIENTO PARA SEGUIR A JESÚS”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 35,1-15

 

“El que guarda los mandamientos ofrece sacrificio de acción de gracias”

 

El que observa la ley hace una buena ofrenda, el que guarda los mandamientos ofrece sacrificio de acción de gracias; el que hace favores ofrenda flor de harina, el que da limosna ofrece sacrificio de alabanza. Apartarse del mal es agradable a Dios, apartarse de la injusticia es expiación. No te presentes a Dios con las manos vacías; esto es lo que pide la ley. La ofrenda del justo enriquece el altar, y su aroma llega hasta el Altísimo. El sacrificio del justo es aceptado, su ofrenda memorial no se olvidará. Honra al Señor con generosidad y no seas mezquino en tus ofrendas; cuando ofreces, pon buena cara, y paga de buena gana los diezmos. Da al Altísimo como él te dio: generosamente, según tus posibilidades, porque el Señor sabe pagar y te dará siete veces más. No lo sobornes, porque no lo acepta, no confíes en sacrificios injustos; porque es un Dios justo, que no puede ser parcial. Palabra de Dios

 

REFLEXIÓN

La primera lectura nos enseña cómo hacer ofrendas. No se trata de "comprar" a Dios, ni de comprar su amor, su benevolencia o sus favores.  La vida misma es una ofrenda agradable a Dios, cuando es una vida recta y justa: "cumplir la ley vale tanto como hacer muchas ofrendas; obedecer los mandamientos es como ofrecer sacrificios de reconciliación. Ser agradecido es como ofrecer la mejor harina a Dios, y dar limosna es como hacer sacrificios de alabanza. Lo que agrada al Señor es que te apartes del mal; si te apartas de la injusticia, obtendrás el perdón de tus pecados" (Sir 35,1-5). Por ello también la ofrenda no es un reemplazo de lo que la vida no ha sido, pues hay una indicación elocuente: "el sacrificio del justo es aceptado, su ofrenda no se olvidará" (Sir 35,9), y también nos dice Eclesiástico 35,15: "no confíes en ofrendas de cosas mal habidas, porque él es un Dios justo, y trata a todos por igual"

 Ofrecer nuestras cosas y ofrecernos a Dios es un acto de justicia y una expresión de gratitud, por eso "no te presentes al Señor con las manos vacías" (Sir 35,6). Lo que damos a Dios es un reconocimiento ante nuestra conciencia y ante los hermanos de la generosidad divina, y por esto ofrendamos de buena gana y con abundancia: "honra al Señor con generosidad y no seas mezquino en tus ofrendas; cuando ofreces, pon buena cara, y da los diezmos con alegría. Da al Altísimo como él te dio: generosamente, según tus posibilidades" (Sir 35,10-12). Una ofrenda generosa nos hace entender la lógica de Dios que no es la del comercio, en que se recibe tanto como se da, sino la lógica del amor y la alegría, en que todo se multiplica perfecta y maravillosamente: "siete" veces.

 

SALMO RESPONSORIAL: 49

R./ Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

 

"Congregadme a mis fieles,

que sellaron mi pacto con un sacrificio."

Proclame el cielo su justicia;

Dios en persona va a juzgar. R.

 

"Escucha, pueblo mío, me voy a hablarte;

Israel, voy a dar testimonio contra ti;

-yo, Dios, tu Dios-.

No te reprocho tus sacrificios,

pues siempre están tus holocaustos ante mí." R.

 

"Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,

cumple tus votos al Altísimo.

El que me ofrece acción de gracias,

ése me honra;

al que sigue buen camino

le haré ver la salvación de Dios." R.

 

OREMOS CON EL SALMO

 

La parte central de este Salmo está constituida por la acusación que Dios dirige a su pueblo, para reprocharle su infidelidad a la Alianza. El Señor se manifiesta como acusador y como Juez. El motivo de la acusación es la infidelidad de Israel a las exigencias morales de la Alianza, no compensada por la observancia de prácticas culturales puramente exteriores. La advertencia final es una amenaza para los que se obstinan en el mal camino, y una promesa de salvación para los fieles.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 10,28-31

 

“Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna”

 

En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido." Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros." Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

En continuación con la escena del joven rico, viene la intervención de Pedro ante la exigencia de Jesús por el reino. Esta vez se refleja el desconsuelo de los discípulos que lo han entregado todo y ven en la radicalidad de Jesús que no basta lo hecho hasta el momento. No obstante, Jesús trata de dejarles algo claro: si bien, dejar casa, hermana, hermano, padre, madre, hijos y campos es muy importante, es mucho más significativo lo que se esconde tras esas renuncias: el reino de Dios. Luchar por el reino, asumir la causa de Jesús es algo no muy llamativo hoy día. Por eso, la reflexión de la lectura es a descubrir la profundidad del llamado de Dios a través de esa radicalidad de Jesús. Vivir la espiritualidad cristiana con esa radicalidad es algo contra corriente con los valores de este mundo, la invitación es a no desfallecer, a no perder el horizonte. El evangelio obliga al discípulo de Jesús a darlo todo: ¡ser o no ser, ésa es la cuestión! 

 

ORACIÓN

Amado Dios, hoy nos presentamos delante de ti, queremos ser ofrenda agradable para ti, siendo cumplidores de tu voluntad y tus mandatos. Ayúdanos a actuar con generosidad contigo y con los que nos rodean, a darlo y dejarlo todo, a dar sin esperar, a vivir bajo tu lógica de servicio, de compartir y no la lógica que nos presenta el mundo de acumular. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Angelica Rodríguez en su cumpleaños. Amén.

 

“Estamos llamados a renunciar a todo aquello que impida vivir la magnitud del amor de Dios”

 

Miércoles 05 de Marzo de 2025

 

Miércoles de Ceniza

“VOLVERSE A DIOS DE CORAZÓN”

 

Hoy estamos iniciando el tiempo de la cuaresma. Este es un momento para vivir con más hondura la misericordia de Dios en nuestras vidas. Los cuarenta días que hoy comienzan, son la invitación concreta a experimentar la acción del Padre Misericordioso que nos sigue dando posibilidades para volver a comenzar en la vida. La Cuaresma es tiempo de misericordia. Es un tiempo y es una pedagogía propicia para sentir que Dios apuesta y cree en nosotros. El Buen Padre Dios nos invita, desde hoy, a desandar el camino recorrido para volver a comenzar. No es una tarea fácil, pero Jesús nos va mostrando el camino, nos va indicando la manera de proceder, nos regala las pistas para que todo hombre y mujer que abraza su propuesta viva según el corazón de Dios.

 

PRIMERA LECTURA

JOEL 2,12-18

 

“Rasgad los corazones y no las vestiduras”

 

"Ahora -oráculo del Señor- convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas." Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios.

 

Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: "Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Volved a mí de todo corazón... primeras palabras de Dios al empezar la Cuaresma, efectivamente es lo verdaderamente esencial. Una invitación a entrar más y más en la intimidad del Señor. La expresión de la primera lectura nos impacta, pero es dada en lenguaje de amor: "Desgarren los corazones, no las vestiduras". Un corazón desgarrado es un corazón próximo al encuentro con el Señor, por más de una razón.

Ante todo, un corazón desgarrado es un corazón ABIERTO. Cerramos el corazón cuando no queremos escuchar; lo cerramos cuando no queremos sentir; lo clausuramos cuando preferimos no compadecernos de nadie sino de nosotros mismos; lo sellamos a fuego cuando pretendemos que podemos resolverlo todo y que no hace falta un Dios en nuestra vida. Un corazón cerrado es una tumba. Abrir el corazón es dejarlo respirar, dejarlo escuchar, dejarlo sentir. Pero para abrir un corazón que se sentía cómodo en su propia cárcel hay que desgarrarlo.

 

Un corazón desgarrado es un corazón DOLIENTE. Supone rompimientos, hay que desgarrar, rasgar....cambiar, implica que no hay éxodos sin desiertos, que no hay resurrección sin cruz. Volver el corazón, convertirse es asunto serio, de fondo y no de forma, de adentro y no de afuera, va a la raíz del corazón y no a las vestiduras.

 

SALMO RESPONSORIAL: 50

R. / Misericordia, Señor: hemos pecado.

 

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa;

lava del todo mi delito, / limpia mi pecado. R.

 

Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado:

contra ti, contra ti sólo pequé,

cometí la maldad que aborreces. R.

 

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;

no me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu. R.

 

Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

Señor, me abrirás los labios,

y mi boca proclamará tu alabanza. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es una confesión de un pecador arrepentido, que pide a Dios perdón e implora la misericordia divina. En la parábola del hijo pródigo y del padre compasivo (Luc. 15, 11-32), nos habla Jesús de la alegría que siente Dios por todo pecador que confiesa su pecado y vuelve a él.  

 

SEGUNDA LECTURA

2CORINTIOS 5,20-6,2

 

“Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable”

 

Hermanos: Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

A la vista de estos llamados de la gracia en la voz de Nuestro Señor y de sus profetas entendemos la expresión apremiante de San Pablo en la segunda lectura de hoy: "¡En nombre de Cristo les suplicamos que se dejen reconciliar con Dios!".

Esta época, esta cuaresma, es "un tiempo favorable". Lo mejor que podía sucedernos quiere sucedernos. Dios quiere llegar a nuestra vida y reconstruirla. Dios sabe quiénes somos; conoce lo escondido, y así como somos nos acepta; aunque no para dejarnos cuales somos sino para hacernos cada vez más imagen y semejanza suya. Este es el tono sereno y profundo de gozo que se esconde detrás del tiempo de cuaresma que hoy empezamos.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 6,1-6.16-18

 

“Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.

 

Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Dice un refrán árabe que Dios lo ve todo, hasta una hormiga negra, sobre un mármol negro, en una noche oscura. Jesús dice que el Padre Dios ve en lo más profundo de nuestros corazones, allí donde el orgullo y la vanidad no pueden estropear la gratuidad de nuestro amor. En espiritualidad se enseña que, cuando estamos en situaciones de crisis o conflictos, practiquemos la “oración de transparencia”. Nos colocamos en la presencia de Dios, transparentes, dejando que él lo mire todo. Él “ve” lo que hay en el fondo de nuestra oración, ayuno y limosna cuaresmales. Su mirada nos saca de nuestros escondrijos, escudriña los rincones más ocultos, él lo ve todo y descubre nuestros egoísmos, disimulos e hipocresías. De esa vergüenza nos salva el saber que quien nos está mirando así, a corazón abierto, es nuestro Padre, el Abba de Jesús, el que puede perdonarnos y sanarnos; y esto nos ayuda a abrirnos a su amor tan gratuito y generoso. Hoy es Miércoles de Ceniza. Abramos con sencillez el corazón a Dios, que nos espera en “lo secreto”, allí donde somos auténticamente nosotros mismos. Tal vez éste sea un buen punto de partida para una conversión sincera en este tiempo de Cuaresma, tiempo de cambio y conversión.

 

ORACIÓN

Señor prepara nuestros corazones para el encuentro contigo y con nosotros mismos, que este sea un tiempo de silencio y de reflexión fecundo; que tu Palabra nos guíe por nuestros desiertos, que sea luz en la oscuridad, que sea semilla que nazca para dar vida verdadera, agua para calmar nuestra sed, que nos de felicidad, que anime nuestras vidas y conforte nuestro interior. Gracias por estos cuarenta días que iniciamos hoy  para alimentar nuestro crecimiento espiritual. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Ramiro Urrea  en su cumpleaños. Amén   

 

 

“Se ora como se vive y se vive como se ora”

Jueves 06 de Marzo de 2025

 


“CONDICIONES PARA SEGUIR EL CAMINO DE DIOS”

 

PRIMERA LECTURA

DEUTERONOMIO 30,15-20

 

“Hoy te pongo delante bendición y maldición”

 

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob." Palabra de Dios.

 

REFLEXION

El Deuteronomio fue escrito hacia la segunda mitad del siglo VII a.C, constituye la predicación de un grupo de creyentes que se habían asignado la tarea de profundizar las tradiciones de la Alianza. Nos recuerda vigorosamente las condiciones de la alianza divina. Si Yahvé hizo salir a su pueblo de Egipto y le dio la tierra prometida, le exige a cambio, una preferencia absoluta. Ante Israel se abren dos caminos: el de la idolatría que conduce a la muerte y el de la fidelidad que lleva a la dicha y a la posesión tranquila de la tierra dada por Dios. Dios respeta profundamente la libertad humana, propone la vida y la felicidad… pero el ser humano puede escoger la muerte y la desgracia. Queda claro que lo que Dios desea para nosotros es la felicidad, la bendición, la vida.

 

SALMO RESPONSORIAL: 1

R. / Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

 

Dichoso el hombre

que no sigue el consejo de los impíos,

ni entra por la senda de los pecadores,

ni se sienta en la reunión de los cínicos;

sino que su gozo es la ley del Señor,

y medita su ley día y noche. R.

 

Será como un árbol

plantado al borde de la acequia:

da fruto en su sazón

y no se marchitan sus hojas;

y cuanto emprende tiene buen fin. R.

 

No así los impíos, no así;

serán paja que arrebata el viento.

Porque el Señor protege el camino de los justos,

pero el camino de los impíos acaba mal. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la ley. Se contrapone a la suerte que tendrán los que siguen el camino opuesto. Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir “el buen camino” es seguir a Jesús, camino, verdad y vida. 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 9,22-25

 

“El que pierda su vida por mi causa la salvará”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Y, dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?" Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La palabra del Señor está ahí, y está para nuestra salvación: "el que quiera venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga".

La primera lectura nos invita a elegir y el evangelio de hoy también. El Deuteronomio nos pide elegir la vida; el Evangelio, elegir la Cruz. Sin embargo, es una misma elección, pues Jesús advierte: "el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, ése la salvará. Pues, ¿de qué le sirve a uno ganar todo el mundo, si se pierde o se arruina a sí mismo?" (Lc 9,25). Elegir la vida es elegir a Cristo, y elegir a Cristo es elegir al Crucificado. ¿Cuál es mi cruz? Sólo puedo conocerlo y decirlo en relación con la Cruz de Cristo. En esa Cruz habrá dolor y amor; sufrimiento y paz; es el límite de las fuerzas humanas y los extremos de la espiritualidad; se encuentra tragedia y providencia, abandono total y solidaridad sin límites; muerte que acecha y vida que asoma. Estas son las señales de la Cruz del Señor y las propias señales de nuestra cruz.

El quiere que abracemos su misma cruz. La que nos viene cuando empezamos a trabajar para bajar de la cruz a los crucificados por opresión e injusticia. Por eso, el anuncio de la pasión va acompañado de una propuesta de vida, realizada en el seguimiento de Jesús, que no termina en la muerte, sino en la resurrección. Una propuesta que nos invita a evitar el facilismo, el poder, la ley del menor esfuerzo, el conformarnos y no hacer nada por la injusticia. Quien no comprenda al Mesías crucificado no comprende la misión de Jesús. ¡Pero, cuánto nos cuesta aceptar la cruz como fuerza de vida!

 

ORACIÓN

Dios de bondad, Tú que siempre nos miras con amor, haznos como Tú quieres, convierte nuestro corazón a tu proyecto, que aprendamos a tomar nuestra cruz, no nos dejes caer en la tentación de acomodarnos y volver la vida espiritual algo vacío y exterior, que tomemos radicalmente tu propuesta de vida y amor. Amén   

 

“La Cruz, consecuencia del compromiso asumido por Jesús de revelar la Buena Nueva”

 

 

 

Sábado 08 de Marzo de 2025

 

“QUE BRILLE LA LUZ EN LOS PECADORES”

 

PRIMERA  LECTURA

ISAÍAS 58,9B-14

 

“Cuando partas tu pan con el hambriento..., brillará tu luz en las tinieblas”

 

Así dice el Señor Dios: "Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña; reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas. Si detienes tus pies el sábado y no traficas en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia, y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob." Ha hablado la boca del Señor. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

El profeta hoy como el día de ayer nos ofrece sugerencias muy concretas: no pide poner suavidad y bondad en todas nuestras relaciones, estar atentos al deseo de los demás, a las necesidades de los más desprotegidos. La idea es: reemplaza tus malas obras, tu indiferencia, tu omisión, por obrar haciendo el bien. Convertirse es aquí: obrar de otro modo.Toda conversión supone dos cosas: un acto de confianza, por el que entregamos el control del proceso de cambio a Otro, es decir, a Dios; y un acto de obediencia, por el que nos dejamos moldear y rehacer en sus manos. La confianza nos abre a una escucha profunda y sincera; la obediencia nos lleva a realizar aquellos actos concretos que van dando un perfil nuevo a nuestra vida.

 

SALMO RESPONSORIAL: 85

R. / Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.

 

Inclina tu oído, Señor, escúchame,

que soy un pobre desamparado;

protege mi vida, que soy un fiel tuyo;

salva a tu siervo, que confía en ti. R.

 

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,

que a ti te estoy llamando todo el día;

alegra el alma de tu siervo,

pues levanto mi alma hacia ti. R.

 

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,

rico en misericordia con los que te invocan.

Señor, escucha mi oración,

atiende a la voz de mi súplica. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

 

Este salmo es una lamentación y súplica, expresada en términos bastante generales, permite que se aplique a diversas circunstancias. El salmista quiere seguir siempre el camino trazado por Dios. También nosotros tenemos muchas ocasiones de acudir a Dios en busca de su ayuda y pedirle que nos enseñe el camino trazado por el mismo Jesús, quien nos invita a tomar nuestra propia cruz y seguirlo.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 5,27-32

 

“No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan”

 

En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?" Jesús les replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La propuesta de Jesús de Nazaret, que responde a la lógica y a los criterios de misericordia del Padre Dios, va en contravía a las lógicas y criterios de la religión y de la sociedad. Jesús se alinea al querer de Dios. Él responde a las exigencias propias de la misericordia infinita del Padre que ama todo aquello que se ha perdido y escoge lo que para el mundo, la sociedad y la religión no cuentan. La Iglesia está llamada a ir en busca de los que no han experimentado el amor de Dios en sus vidas. Más que nunca cada cristiano está llamado a ir en busca de los que para los esquemas de la religión no cuentan. El seguidor de Jesús está invitado a manifestar al mundo el amor de Dios que no conoce fronteras, ni límites. Como Jesús hemos de salir al encuentro de los hermanos pobres, humildes y aquellos que se encuentran heridos por el pecado. Manifestemos, con actitudes concretas de acogida y de bondad, la misericordia infinita de Dios que Jesús de Nazaret enseñó a la Iglesia.

 

ORACIÓN

 

A través de la experiencia de caminar contigo, Señor, hemos aprendido el verdadero sentido que tiene para ti la oración, el ayuno y el servicio. Por favor mantennos despiertos con la luz y la fuerza de tu Espíritu para realizar lo hermoso de tu voluntad: pensar y actuar por y con el otro, sin dejar de amarnos y de amarte, sino solo entregando la vida por amor sin esperar nada a cambio. Feliz día y bendiciones a todas las mujeres en su día.  Amén

 

“Aprovechemos el tiempo de cuaresma para enfocar nuestra vida hacia Dios”