martes, 1 de octubre de 2019

Domingo 06 de Octubre de 2019


“VIVIR EN LA CERTEZA DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
HABACUC 1, 2-3; 2, 2-4

“El justo vivirá por su fe”

¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches? ¿Te gritaré: "Violencia", sin que me salves? ¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes, surgen luchas, se alzan contiendas? El Señor me respondió así: "Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido. La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El profeta Habacuc nos pone en el contexto del diálogo entre el profeta y Dios, donde el primero toma la iniciativa y pregunta a Dios por la raíz del mal y el sufrimiento que lo rodea. La injusticia, la violencia y la desigualdad parecen convertirse en la única forma de vivir de la sociedad en muchos momentos, no sólo de la historia del pueblo de Dios, sino también de la historia de la humanidad. La queja del profeta es clara: no hay justicia; se vive en una violación sistemática de los derechos básicos provocados por la desorganización social y la confusión de su tiempo. Sin embargo, la respuesta del Señor, ante la situación, no se hace esperar. El Dios de la historia y la creación hace un llamado al “justo” a la fidelidad y a la confianza. Dios se encuentra con el ser humano en la justicia, en la resistencia pacífica y en la esperanza del ser humano en Él.

SALMO RESPONSORIAL: 94
R. /Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: "No endurezcáis vuestro corazón."

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
"No endurezcáis el corazón
como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron
a prueba y me tentaron,
aunque habían visto mis obras." R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es un canto litúrgico que expresa la alegría del pueblo fiel al Señor, es una invitación universal a reconocer la gloria y el poder de Dios. Nuestra liturgia también debe ser expresión de la alegría que nace de nuestra fe en la obra salvadora de Dios en Cristo. La invitación universal es más actual gracias al Evangelio. El juicio anunciado es juicio salvador.

SEGUNDA LECTURA
2TIMOTEO 1, 6-8. 13-14

No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor”

Querido hermano: Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor en Cristo Jesús. Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En la segunda carta a Timoteo el autor nos presenta de dónde procede el ser apóstoles del Señor: del plan divino de la salvación de Dios. Los creyentes hoy estamos exigidos a tomar conciencia que hemos recibido del Señor el don de la fe, de la fortaleza y de la caridad; por tanto, este don recibido demanda una respuesta oportuna. Ante la situación tan compleja, adversa y confusa de nuestra situación mundial, los carismas del Espíritu del resucitado se nos dan para dirigir a la comunidad humana con valentía y dar testimonio de la liberación y salvación del Señor. Dichos dones recibidos de la gracia de Dios, son también, tarea humana, y necesitan ser cultivados e incrementados constantemente para evitar caer en el absurdo y la desesperanza.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 17, 5-10

¡Si tuvierais fe ... !”

En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: "Auméntanos la fe." El Señor contestó: "Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: 'Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En el texto de Lucas vemos a los discípulos, conscientes de su poca fe, de su incapacidad para dar su adhesión plena a Jesús y a su mensaje. Por eso le piden que les aumente la fe. Jesús constata en realidad que tienen una fe más pequeña que un grano de mostaza, semilla del tamaño de una cabeza de alfiler. No dan ni siquiera el mínimo, pues con tan mínima cantidad de fe bastaría para hacer lo imposible: arrancar de raíz con sólo una orden una morera y tirarla al mar. Este mínimo de fe es suficiente para poner a disposición del discípulo la potencia de Dios.  O lo que es igual: si siguierais mi camino, si vivierais según el evangelio, tendríais la fuerza de Dios para cambiar el sistema.
En este evangelio la comunidad de Lucas hace alarde de ser adelantados o crecidos en la fe, aspirando a tener más fe . Por su parte, les advierte sobre los vacíos y debilidades que tienen en el crecimiento de su fe. Una fe que ni siquiera tiene el tamaño de las semillas más pequeña del campo. La fe de los discípulos naufraga en la cotidianidad de la vida, pues en la práctica  terminan actuando de la misma manera que un dueño de esclavos. Hacia el final de la lectura, recibimos el llamado a ser cumplidores  del deber actuando como simples administradores o servidores, no como dueños. Se trata de una lección de humildad, reconociendo que no somos indispensables. Esto significa que hemos de seguir las luces del Espíritu del Señor renunciando a pretensiones de intereses personales, de fama, poder, y lucro. Las tres lecturas de hoy se articulan en torno a la centralidad de la fe, asumida y vivida  en un contexto de injusticia, violencia, divisiones, rivalidades, y liderazgos distantes de los valores del Evangelio. Es ahí donde reconocemos la fuerza renovadora  y liberadora de la fe.  
     
ORACIÓN
Señor, en medio de un mundo difícil, nuestras fuerzas se pueden agotar y sentimos que nuestra fe se debilita, por eso como tus seguidores y seguidoras te pedimos que nos des más fe, para mantenernos comprometidos(as) en tu causa, con la certeza que, en tu sabia voluntad los árboles y las montañas de nuestra vida se moverán. Amén


“Si viviéramos con verdadera fe se moverían montañas”

Lunes 07 de Octubre de 2019


“LA ÚNICA LEY ES LA DEL AMOR”

PRIMERA LECTURA
JONÁS 1,1-2,1-11

Se levantó Jonás para huir lejos del Señor”

Jonás, hijo de Amitai, recibió la palabra del Señor: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y proclama en ella: "Su maldad ha llegado hasta mí."" Se levantó Jonás para huir a Tarsis, lejos del Señor; bajó a Jafa y encontró un barco que zarpaba para Tarsis; pagó el precio y embarcó para navegar con ellos a Tarsis, lejos del Señor. Pero el Señor envió un viento impetuoso sobre el mar, y se alzó una gran tormenta en el mar, y la nave estaba a punto de naufragar. Temieron los marineros, e invocaba cada cual a su dios. Arrojaron los pertrechos al mar, para aligerar la nave, mientras Jonás, que había bajado a lo hondo de la nave, dormía profundamente. El capitán se le acercó y le dijo: "¿Por qué duermes? Levántate e invoca a tu Dios; quizá se compadezca ese Dios de nosotros, para que no perezcamos." Y decían unos a otros: "Echemos suertes para ver por culpa de quién nos viene esta calamidad." Echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. Le interrogaron: "Dinos, ¿por qué nos sobreviene esta calamidad? ¿Cuál es tu oficio? ¿De dónde vienes? ¿Cuál es tu país? ¿De qué pueblo eres?" Él les contestó: "Soy un hebreo; adoro al Señor, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra firme." Temieron grandemente aquellos hombres y le dijeron: "¿Qué has hecho?" Pues comprendieron que huía del Señor, por lo que él había declarado. Entonces le preguntaron: "¿Qué haremos contigo para que se nos aplaque el mar?" Porque el mar seguía embraveciéndose. Él contestó: "Levantadme y arrojadme al mar, y el mar se os aplacará; pues sé que por mi culpa os sobrevino esta terrible tormenta." Pero ellos remaban para alcanzar tierra firme, y no podían, porque el mar seguía embraveciéndose. Entonces invocaron al Señor, diciendo: "¡Ah, Señor, que no perezcamos por culpa de este hombre, no nos hagas responsables de una sangre inocente! Tú eres el Señor que obras como quieres." Levantaron, pues, a Jonás y lo arrojaron al mar; y el mar calmó su cólera. Y temieron mucho al Señor aquellos hombres. Ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos. El Señor envió un gran pez a que se comiera a Jonás, y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches seguidas. El Señor dio orden al pez, y vomitó a Jonás en tierra firme. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El libro de Jonás es como una parábola extensa, o como una novela corta, que deja preciosas enseñanzas: sobre la misericordia sorprendente de Dios, y sobre la inesperada respuesta de Jonás y la respuesta misma que muchas veces nosotros damos.
Si hay una especie de constante en la Biblia es que a Dios le cuesta conseguir ayudantes. Moisés se queja de que no sabe hablar, Gedeón de que su familia es poco importante, Jeremías de que es muy joven, y Jonás, ya lo vemos hoy, no quiere ir a donde le envía el Señor, ni hacer lo que él le manda y sale huyendo de su destino.
Miremos la primera actitud de Jonás, la resistencia al llamado. Dios llama a Jonás para una misión, pero Jonás se resiste. Oyó la voz de Dios, y huyó de esa voz. Y lo que a él se le ocurrió para huir, fue tomar un barco para irse muy lejos. La historia continúa en que el barco está a punto de naufragar, la gente se pregunta qué está sucediendo, y Jonás tiene la honestidad de reconocer que él, con su rebeldía, ha trastornado el orden de las cosas, y que la única solución es que lo boten a él por la borda del barco. Así sucede, y ahí es cuando Jonás queda en el vientre del cetáceo, tres días y tres noches.
El relato también nos habla del corazón de Jonás: es un hombre que ama la justicia más que la propia vida. Es capaz de reconocer dónde está lo malo y dónde lo bueno, aunque ello implique morir él mismo. Por algo Dios le tiene una misión que consiste precisamente en denunciar el mal.

Reconozcamos que la voz de Dios, aunque Dios sea la fuente de toda bondad, es a veces una voz difícil de aceptar. Al igual que Jonás, Dios quiere que escuchemos su voz, cada uno de nosotros tiene un encargo del Señor, tenemos una misión,: y es ser sus testigos para el mundo. No es tarea fácil. Tal vez la realidad que nos rodea sea peor que Nínive y nos haga sentir miedo y dudar de que las cosas puedan cambiar. Tal vez sintamos la tentación de huir o permanecer indiferentes, creyendo que no somos capaces de transformar el mundo para Dios … pero entonces ¿Quién hará el trabajo?. Volvamos nuestra mirada a Jesús y aprendamos de Él, que aún en los momentos más difíciles de su vida, permaneció fiel al Padre, y triunfó y cumplió su misión.

SALMO RESPONSORIAL: Interleccional: Jonás 2,3-8
R. / Sacaste mi vida de la fosa, Señor.

En mi aflicción clamé al Señor,
y me atendió;
desde el vientre del infierno pedí auxilio,
y escuchó mi clamor. R.

Me arrojaste a lo profundo en alta mar,
me rodeaban las olas,
tus corrientes y tu oleaje pasaban sobre mí. R.

Yo dije: "Me has arrojado de tu presencia;
quien pudiera ver de nuevo tu santo templo." R.

Cuando se me acababan las fuerzas
me acordé del Señor;
llegó hasta ti mi oración,
hasta tu santo templo. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este texto denominado como la oración de Jonás, describe su experiencia mientras que estaba en el vientre del pez, en ella se reconoce la liberación como un hecho cumplido. Lo pasajes que hablan de oración contestada y de liberación quizá son expresiones de la  vigorosa fe de Jonás en la liberación y de la seguridad de origen divino de que se le preservaría la vida. Todas las veces que los hijos de Dios están en necesidad tienen el privilegio de recurrir a Él en procura de ayuda, no importa cuán inadecuado sea el lugar, el oído de Dios está abierto para sus clamores.


LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 10,25-37

“¿Quién es mi prójimo?”

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" Él le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?" Él contestó: "Amarás al Señor, tu, Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo." Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida." Pero el maestro de la Ley queriendo justificarse, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó en una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta." ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?" Él contestó: "El que practicó la misericordia con él." Díjole Jesús: "Anda, haz tu lo mismo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
“Misericordia quiero y no sacrificios”. La palabra “misericordia” muy usada en nuestro medio, particularmente religioso, significa sentir en el corazón, en las entrañas, el sufrimiento de la otra persona. Es un sentimiento que mueve a actuar en favor del otro, que no deja indiferente. Palabras sinónimas por su sentido podrían ser compasión: padecer con… solidaridad, hospitalidad. “Misericordia” no es solo un vocablo para describir un sentimiento humano. Misericordia revela el modo de ser y de actuar de Dios.
Miremos el relato que  comienza con una pregunta a Jesús ¿Qué he de hacer para recibir en herencia la vida eterna? La respuesta de Jesús está orientada al querer de Dios, amar a Dios implica una responsabilidad con el prójimo. Para los judíos el prójimo era el que pertenecía a un clan próximo a lazos de raza o de sangre. Jesús ilustra su respuesta con una situación límite, un hombre a punto de morir que necesita ayuda, y que darle la mano implicaba poner en riesgo la propia vida corriendo la misma suerte del hombre asaltado y cambiar los planes de viaje en pleno desierto. Los dos primeros viajeros pasaron de largo. El tercer viajero actúa de manera ejemplar, pone todos los bienes que tiene a disposición: tiempo, dinero, cabalgadura y rompe con las diferencias con los judíos. Es decir, el samaritano ayuda al enemigo y tiene compasión. El prójimo es el que se hace solidario en situaciones que menguan la vida. ¿De qué personas me he hecho samaritano?

ORACIÓN
Amado Dios que caminas con nuestras debilidades, gracias por enseñarnos, motivarnos y ser paciente, hasta lograr que nuestro ser asimile tu proyecto, lo anhele y luche por alcanzarlo. Por favor desde el corazón te decimos que deseamos amarte, amarnos y amar a nuestro prójimo hasta el extremo, solo así lograremos reconocer tu acción en el mundo. Amén.

“Pidamos al Señor no permita que nos alejemos de Él por ir tras falsas aspiraciones”


Martes 08 de Octubre de 2019


“LLAMADOS(AS) A LA ESCUCHA Y AL SERVICIO”

PRIMERA LECTURA
JONÁS 3,1-10

Los ninivitas se convirtieron de su mala vida, y Dios se compadeció”

De nuevo vino la palabra del Señor sobre Jonás: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo." Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando: "¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!" Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños.

Llegó el mensaje al rey de Nínive; se levantó del trono, dejó el manto, se cubrió de saco, se sentó en el polvo y mandó al heraldo a proclamar en su nombre a Nínive: "Hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, no pasten ni beban; vístanse de saco hombres y animales; invoquen fervientemente a Dios, que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios, quizá cese el incendio de su ira, y no pereceremos." Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Son tantos los ejemplos de dureza del corazón humano ante el llamado de Dios, son tantas las oportunidades en que los profetas parece que predicaron en el vacío, son tantas, en fin, las ocasiones en que la rebeldía se impone sobre la sensatez, que hoy no podemos sino alegrarnos de que los ninivitas hayan aceptado la palabra de Jonás. Por una vez, funcionó. El ejemplo de la conversión de estos paganos, que fueron capaces de oír a un profeta de una religión que no era la suya, fue citado más de una vez por Jesús. "Los hombres de Nínive se levantarán con esta generación en el juicio y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y mirad, algo más grande que Jonás está aquí."Mateo 12, 41, y también dijo: "de la misma manera que Jonás vino a ser una señal para los ninivitas, así también lo será el Hijo del Hombre para esta generación." Lucas 11,30.

Dios hizo fecundo a Jonás. Notemos que el común denominador en la Biblia, es que prácticamente a los profetas la gente no los oye: Isaías, Jeremías, Ezequiel; Samuel, lo que encontramos son profetas que no fueron escuchados. Jonás fue la excepción, fue un ministerio excepcional, después de haber traicionado su vocación, fue un ministerio muy humilde, valioso ante los ojos de Dios, y Dios le hizo fecundo, aunque hubiera resbalado.
Entendamos que Dios permanece y que Él puede bendecir nuestras palabras, que nuestro Dios es el Dios que resucita a los muertos, cambia nuestras realidades, está por encima de toda situación, nuestro Dios es el que nos hace nacer de nuevo y siempre nos da otra oportunidad.

SALMO RESPONSORIAL: 129
R./ Si llevas cuentas de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R.

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
 de todos sus delitos. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un humilde reconocimiento del pecado y acto de confianza en el perdón de Dios  para el salmista y para todo el pueblo. Con la misma convicción de que todos necesitamos el perdón de Dios, podemos hacer nuestra las palabras del salmista. En Cristo, Dios concede a todos el perdón   

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 10,38-42

“Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la mejor parte”

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano." Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Vivimos en ambientes de tremenda agitación y velocidad las 24 horas del día. Desde la mañana hasta la noche la gente va de un lado para otro como hormiguero que no para de deambular. Los tiempos para la gratuidad, el compartir, el disfrutar la vida se han esfumado por la grieta del fondo. No hay tiempo para la reflexión, la meditación y la oración. Incluso, los creyentes, los agentes de pastoral, los sacerdotes,  nos dejamos arrastrar fácilmente por el torrente vertiginoso de una vida sin calidad ni hospitalidad. Y no es que no haya que trabajar para ganar el sustento y de paso, aportar a la construcción de la sociedad. Jesús no cuestiona el trabajo de Marta, sino que exalta la actitud de María para acoger su persona y dejarse llenar de su palabra de luz y de esperanza. ¿Qué tiempo dedicamos a la reflexión y a la oración reposaba y sabrosa? ¿Qué espacios cualificados ofrecemos para compartir con calma y profundidad con nuestros familiares y compañeros? 

ORACIÓN
Cuando reconocemos tu Palabra, Señor, y nos disponemos a escucharla y sentirla encontramos paz, aliento e instrucción para la acción. Ayúdanos por favor a ser oidores (as), aquietándonos y atendiendo a tu amorosa sabiduría y enseñanza para salir luego a ponerla en práctica.  Amén    


“Que en nosotros(as) la gracia triunfe sobre el pecado, el amor sobre el egoísmo y la oración sobre el activismo”

Miércoles 09 de Octubre de 2019


“LA ORACIÓN CONSTRUYE LA COMUNIÓN”

PRIMERA LECTURA
JONÁS 4,1-11

“Tú te lamentas por el ricino, y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad?”

Jonás sintió un disgusto enorme y estaba irritado. Oró al Señor en estos términos: "Señor, ¿no es esto lo que me temía yo en mi tierra? Por eso me adelanté a huir a Tarsis, porque sé que eres compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, que te arrepientes de las amenazas. Ahora, Señor, quítame la vida; más vale morir que vivir." Respondíole el Señor: "¿Y tienes tú derecho a irritarte?" Jonás había salido de la ciudad, y estaba sentado al oriente. Allí se había hecho una choza y se sentaba a la sombra, esperando el destino de la ciudad. Entonces hizo crecer el Señor un ricino, alzándose por encima de Jonás para darle sombra y resguardarle del ardor del sol. Jonás se alegró mucho de aquel ricino.
Pero el Señor envió un gusano, cuando el sol salía al día siguiente, el cual dañó al ricino, que se secó. Y, cuando el sol apretaba, envió el Señor un viento solano bochornoso; el sol hería la cabeza de Jonás, haciéndole desfallecer. Deseó Jonás morir, y dijo: "Más me vale morir que vivir." Respondió el Señor a Jonás: "¿Crees que tienes derecho a irritarte por el ricino?" Contestó él: "Con razón siento un disgusto mortal?" Respondióle el Señor: "Tú te lamentas por el ricino, que no cultivaste con tu trabajo, y que brota una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad, que habitan más de ciento veinte mil hombres, que no distinguen la derecha de la izquierda, y gran cantidad de ganado?" Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La misericordia debería ser siempre una buena noticia, pero hay ocasiones en que tanto nos alegra que Dios se compadezca de nosotros como nos disgusta que se compadezca de los otros. Y esto es lo que refleja con una pizca de humor la primera lectura de hoy: Jonás considera que en esta ocasión Dios "se pasó de bueno". Jonás juzga a Dios. Da escalofrío decirlo, o escribirlo, pero es sencillamente lo que sucede en ese pasaje de hoy... y lo que sucede cada vez que tratamos de convencer a Dios de que haga justicia a nuestra manera, o en el tiempo y modo que estimamos mejor.

El texto deja ver cómo juzga Dios a quien lo juzga. Es algo parecido a lo que hizo Natán con el rey David, cuando éste había cometido el crimen de hacer matar a Urías, para quedarse con su esposa, Betsabé. En aquella ocasión (2 Sam 12,1-7), Natán puso a David a juzgar en un caso de un hombre que teniendo grandes rebaños había preferido robar la oveja a su vecino para dar un cierto banquete. Y cuando David saltó de ira, Natán le dijo: "¡Ese hombre eres tú!". Algo así sucede en el pasaje de hoy. Natán puso a David a hacer el papel de Dios, administrando justicia. En el pasaje de hoy, Dios pone a Jonás a sentir algo de lo que él siente. Jonás, puesto en el lugar de Dios, descubre que hasta un árbol que se marchita tiene su valor, y así aprende algo de cómo nos ama Dios y cuánto le "duele" que nos perdamos.

SALMO RESPONSORIAL: 85
R. /Tú, Señor, eres lento a la cólera, rico en piedad.

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti. R.

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
 rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica. R.

Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
"Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios." R.

OREMOS CON EL SALMO
Este poema contiene la oración confiada de un individuo -o mejor de un pueblo- que, hallándose en una situación crítica, experimentó la salvación de Dios. El siervo invoca a su Señor, el fiel apela a la fidelidad. El Dios único y universal, que obra maravillas, es sobre todo admirable porque mira y escucha, atiende y responde. Si el cristiano busca "una señal propicia" se le dará "la señal de Jonás", la resurrección de Cristo, que es la revelación suprema de la misericordia de Dios y el fundamento de nuestra confianza.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,1-4

“Señor, enséñanos a orar”

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos," Él les dijo: "Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Cuántas veces hemos pronunciado el Padre Nuestro en nuestra historia personal de vida. Con la oración del Padre Nuestro, Jesús quiere hacer conscientes a sus discípulos de su condición de hijos de Dios. La oración del cristiano es la oración de un hijo que se dirige a su Padre Dios con confianza filial. Al llamar a Dios Padre Nuestro, reconocemos que la filiación divina nos une a Cristo.
Miremos también como en este texto Jesús es presentado como modelo de oración. De ahí, la pregunta sobre la enseñanza de la oración. Los judíos tenían muchas prácticas de piedad y oraban en la sinagoga y en los hogares. La oración del Padre Nuestro en Lucas tiene cinco peticiones. (1) Santificar el nombre. Dios es santificado cuando su nombre es usado para la liberación de cualquier opresión. (2) La llegada del reino, cuya venida es la realización de las esperanzas y las promesas de Dios, donde se superan las frustraciones de los regímenes de turno. (3) El pan diario. Jesús invita a realizar un nuevo éxodo, en donde la experiencia de filiación y fraternidad genera una convivencia que garantiza la tierra, sus frutos y el pan para todos. (4) El perdón de las deudas. Jesús afirma que está aconteciendo el año de gracia por la Buena Nueva a los empobrecidos (Lc 4,16). (5) No caer en la tentación, vencer el pecado y la muerte con la promesa renovadora de Jesús. ¿Qué valor le doy a la oración en mi vida?

ORACIÓN
Gracias Señor porque en el encuentro íntimo contigo nos revelas tu voluntad para todos los que hemos atendido a tu llamado, con lo cual nos hacemos tus hijos. Por favor ayúdanos también a reconocer que es importante no solo la oración individual, sino la que comunitariamente hacemos con la intención de que haya liberación y bienestar para toda la humanidad. Amén


“Construyamos la comunión con el Padre Dios, la unidad con la comunidad espiritual y la fraternidad con nuestras familias”

Jueves 10 de Octubre de 2019


“CENTRALIDAD Y PROFUNDIDAD DE LA FE”

PRIMERA LECTURA
MALAQUÍAS 3,13-20ª

“Mirad que llega el día, ardiente como un horno”

"Vuestros discursos son arrogantes contra mí -oráculo del Señor-. Vosotros objetáis: "¿Cómo es que hablamos arrogantemente?" Porque decís: "No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes."
Entonces los hombres religiosos hablaron entre sí: "El Señor atendió y los escuchó." Ante él se escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su nombre. Me pertenecen -dice el Señor de los ejércitos- como bien propio, el día que yo preparo. Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo que lo sirve. Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven. Porque mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Leemos el texto de Malaquías que, más que un nombre, sería un título: “mensajero del Señor”. El momento histórico en que habla este mensajero sería, a mediados de siglo V AC, cuando el Templo de Jerusalén ya ha sido reconstruido y, por tanto, el culto y el sacerdocio están funcionando. El pueblo, desanimado porque aún no se cumplen las antiguas promesas entra en la apatía religiosa y en una actitud de desconfianza hacia Dios, lo cual se refleja en el culto y en la ética del pueblo. Como Job, aquí resuena la duda: “no vale la pena servir al Señor”. La pregunta es inquietante ¿por qué al malvado le va bien, mientras que al justo le va mal?. Malaquías entonces, responde en el día definitivo (el día final) se hará sentir la justicia divina. La suerte de los justos y de los malvados no podrá ser igual. En el último día se sabrá porque era necesario caminar según los preceptos del Señor.

¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena y por qué los que hacen el mal la pasan tan bien?. Es la pregunta de tantos que no entienden el silencio de Dios y quisieran que la cizaña fuera ya separada del trigo y que un rayo fulminara a todos aquellos que no reciben a Jesús. Pero Dios tiene paciencia. Jesús enseña a no precipitarse a no adelantar el juicio, sino a dar tiempo (un tiempo que no es eterno) a la libertad y a la conversión. Malaquías nos asegura que Dios aunque aparentemente calla, lleva cuenta de nuestras buenas obras, se da cuenta de todo y no se dejará ganar en generosidad, dando el ciento por uno a quienes permanezcan en su amor.

SALMO RESPONSORIAL: 1
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.”

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como árbol plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, introducción a todo el salterio, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la Ley. Se contrapone a la suerte que tendrán  los que siguen el camino opuesto. Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir el buen camino es seguir a Jesús, camino, verdad y vida.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,5-13

“Pedid y se os dará”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesús nos propone pedir al Padre a través de la oración, movidos por el Espíritu Santo, con fe, con el corazón abierto, con la certeza de que vamos a ser escuchados y con una actitud dispuesta a aceptar su voluntad, aun cuando no nos conceda de forma inmediata lo que hemos pedido. Pero no por eso vamos a juzgarle, ni vamos a sentir rencor contra él, ni tampoco le haremos responsable de nuestros errores. Tenemos que tener confianza y ser perseverantes en la oración, descubrir que la vida que tenemos no es tan absurda y complicada, reconocer abiertamente a través de los hechos el rostro de Dios que nos ama. Él es ternura, compasión, fluidez. Habremos de ser constantes en nuestras oraciones, pedir desde el alma, para tener una mayor comunicación con él como Padre. Ojalá compartamos la convicción de Jesús, de que Dios nunca dará nada que no sea útil y saludable para quienes se empeñan en vivir la Palabra y en seguir por el camino que él nos enseña. Y cuando invocamos a Dios, aún estaremos hablando y él ya nos habrá escuchado.

ORACIÓN
La imagen que tenemos de ti Padre Santo, es la que nos reveló tu Hijo Jesucristo, no la de un Dios lejano y castigador, sino la de un Padre y Madre  justo, liberador y que nos ama entrañablemente. Necesitamos de tu Espíritu Santo en todo momento, para no cansarnos de orar, de buscarte y para continuar transmitiendo esta imagen a nuestro prójimo de un Dios amoroso y misericordioso que nunca nos abandona y siempre quiere lo mejor para nosotros. Amén


“Vivamos una experiencia de fe profunda en la que permitamos que el Espíritu Santo transforme totalmente nuestra vida”

Viernes 11 de Octubre de 2019


“VIVIR DE LA FE EN EL HIJO DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
JOEL 1,13-15;2,1-2

“El día del Señor, día de oscuridad y tinieblas”

Vestíos de luto y haced duelo, sacerdotes; llorad, ministros del altar; venid a dormir en esteras, ministros de Dios, porque faltan en el templo del Señor ofrenda y libación. Proclamad el ayuno, congregad la asamblea, reunid a los ancianos, a todos los habitantes de la tierra, en el templo del Señor, nuestro Dios, y clamad al Señor. ¡Ay de este día! Que está cerca el día del Señor, vendrá como azote del Dios de las montañas. Tocad la trompeta en Sión, gritad en mi monte santo, tiemblen los habitantes del país, que viene, ya está cerca, el día del Señor. Día de oscuridad y tinieblas, día de nube y nubarrón; como negrura extendida sobre los montes, una horda numerosa y espesa; como ella no la hubo jamás, después de ella no se repetirá, por muchas generaciones. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El oráculo de Joel es fuerte: un grito de dolor y de denuncia; también un llamado a emprender el camino del arrepentimiento y del temor al Señor. ¿Qué destacar en esta palabra vigorosa de hoy? Estamos ante un llamado esencialmente comunitario. Lo personal, como es la conversión, no riñe con lo genuinamente comunitario, nos dice el profeta: "Hagan penitencia y lloren...; giman, ministros del altar; vengan, acuéstense en el suelo... Promulguen un ayuno...". El motivo de la exhortación que hace el profeta a la penitencia y al ayuno es la catástrofe económica que se acaba de producir debido a una gran plaga de langostas que ha destruido las cosechas. Para el profeta es un claro juicio de Dios, contra el relajamiento del pueblo, que ha descuidado su vida de fe. Es un llamado al dolor, pero también a la reflexión. No hay penitencia sin dolor del alma por haber ofendido a Dios, eso está claro, pero el dolor de que aquí se trata no enceguece, no obnubila, no cierra sino que abre.
También hoy nosotros estamos llamados a escuchar la voz de Dios que nos invita a la conversión, a volver a nuestros pasos a Él, pues nuestra realidad actual, personal y comunitaria, está fuertemente marcada por una clara laxitud moral y religiosa, que nos va conduciendo a la decadencia y al fracaso.
¿Tendremos que esperar plagas, catástrofes, desgracias personales y colectivas para despertar de nuestra vida de fe?. Las bendiciones diarias que nos concede el Señor, deberían ser suficientes para cambiar de vida y seguir siempre sus caminos.

SALMO RESPONSORIAL: 9
R. /El Señor juzgará el orbe con justicia.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
proclamando todas tus maravillas;
me alegro y exulto contigo
y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. R.

Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío
y borraste para siempre su apellido.
Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
su pie quedó prendido en la red que escondieron. R.

Dios está sentado por siempre
en el trono que ha colocado para juzgar.
Él juzgará el orbe con justicia
y regirá las naciones con rectitud. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo muestra la alabanza del salmista a Dios por su justica y misericordia. El confía plenamente que Dios le librara de sus opresores y muestra la ayuda que El provee a quien esta desamparado. En este salmo se puede ver como son las cosas cuando el Señor pone todo en su lugar y atiende a los más débiles.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 11,15-26

“Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros”

En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: "Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios." Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "Volveré a la casa de donde salí." Al volver, se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
No hay cosa más tremenda que una difamación, calumnia o descalificación a una persona que sirve a su comunidad. Fue lo que pretendieron hacer con Jesús sus adversarios. Descalificarlo y desacreditarlo diciendo que las acciones sanadoras, salvadoras y  liberadoras que realizaba en favor del pueblo lo hacía en nombre del espíritu del mal. Por eso Jesús reacciona fuertemente contra esas falsas acusaciones. Les confronta sobre la actuación de sus discípulos. No los acusa pero los cuestiona directamente. Tampoco en el seno de la iglesia, en los grupos de oración  y pequeñas comunidades falta este tipo de acusaciones y desacreditaciones: se critica a los catequistas, animadores, ministros, líderes de la comunidad por pura envidia y egoísmo. Muchas comunidades y grupos apostólicos se terminan por habladurías y calumnias. Aprovechemos la oportunidad para realizar una revisión de vida a fondo, tanto personal como comunitariamente para identificar con honestidad los factores que van destruyendo o debilitando la vida comunitaria y familiar. Oremos por nuestros grupos y animadores para que no se desanimen ante las adversidades y conflictos.

ORACIÓN
Gracias Señor por este nuevo encuentro contigo, reconocemos nuestras debilidades, reconocemos te necesitamos en nuestro día a día. Que no dejemos que nuestra vida de oración, ni relación contigo se enfríe por dejarnos sumergir en nuestros propios afanes del día a día, o por las voces del mundo que nos alejan de tí. Que no dejemos que la crítica, la murmuración divida nuestras comunidades, fortalécelas y fortalece nuestros líderes  y que sabiamente con la ayuda de tu Espíritu logremos salir victoriosos en medio de las adversidades. Amén


“Encontremos en la oración los medios para estar siempre unidos y unidas a Dios y mantenernos lejos de la tentación y del mal”