domingo, 1 de abril de 2018

Sábado 07 de Abril de 2018

“LA PASCUA TAMBIÉN ES DISCIPULADO Y MISIÓN”


PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 4,13-21

No podemos menos de contar lo que hemos visto y oído

En aquellos días, los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, viendo la seguridad de Pedro y Juan, y notando que eran hombres sin letras ni instrucción, se sorprendieron y descubrieron que habían sido compañeros de Jesús. Pero, viendo junto a ellos al hombre que habían curado, no encontraban respuesta. Les mandaron salir fuera del Sanedrín, y se pusieron a deliberar: "¿Qué vamos a hacer con esta gente? Es evidente que han hecho un milagro: lo sabe todo Jerusalén, y no podemos negarlo; pero, para evitar que se siga divulgando, les prohibiremos que vuelvan a mencionar a nadie ese nombre." Los llamaron y les prohibieron en absoluto predicar y enseñar en nombre de Jesús. Pedro y Juan replicaron: "¿Puede aprobar Dios que os obedezcamos a vosotros en vez de a él? Juzgadlo vosotros. Nosotros no podemos menos de contar lo que hemos visto y oído." Repitiendo la prohibición, los soltaron. No encontraron la manera de castigarlos, porque el pueblo entero daba gloria a Dios por lo sucedido.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En la primera lectura de ayer veíamos el enfrentamiento de Pedro con los líderes religiosos judíos, esa escena continúa hoy y el texto nos dice que los apóstoles están delante de las autoridades, después de haber pasado la noche en la cárcel.  Los miembros del Sanedrín no saben qué hacer. No acaban de entender la valentía y aplomo de unas personas incultas que dan testimonio de Jesús a pesar de todas las prohibiciones. Los que se creen sabios no han captado la voluntad de Dios, y los sencillos, si. Pero de por medio está el milagro que acaban de hacer los apóstoles con el paralítico, que les ha dado credibilidad ante todo el pueblo.  La nueva prohibición se encuentra de nuevo, con la respuesta de Pedro, lúcido y decidido a continuar su testimonio sobre Jesús. Los apóstoles muestran una magnífica libertad interior: los acusados responden acusando al tribunal por no querer entender los planes de Dios y el mesianismo de Jesús.  Nadie les podrá hacer callar a partir de ahora.  Éste es el fin del primer enfrentamiento con las autoridades de Israel. Luego vendrán otros, hasta que se consume la dispersión de los cristianos fuera de Jerusalén.

SALMO RESPONSORIAL: 117
R./ Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste.

Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
El Señor es mi fuerza y mi energía,
él es mi salvación.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos. R.

La diestra del Señor es excelsa,
la diestra del Señor es poderosa.
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor.
Me castigó, me castigó el Señor,
pero no me entregó a la muerte. R.

Abridme las puertas del triunfo,
y entraré para dar gracias al Señor.
Ésta es la puerta del Señor:
los vencedores entraran por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación. R.

OREMOS CON EL SALMO
El salmo continúa entonando himnos jubilosos de triunfo, pues se ha manifestado la mano poderosa del Señor, la mano del Señor ha hecho proezas, por eso el pueblo entra solemnemente en el templo de Jerusalén y canta las nuevas hazañas de su Dios. Israel es, en efecto, la piedra angular en el edificio de la salvación de la humanidad. Jesucristo se aplicó este texto a sí mismo, pues las clases dirigentes de Israel no le han querido reconocer como Mesías, cuando es la piedra angular del mesianismo. En efecto, Cristo es el punto de conjunción del Israel de las promesas y el de las realizaciones mesiánicas universalistas.
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 16,9-15

¡Id al mundo entero y proclamad el evangelio!
Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando. Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron. Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando a una finca. También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
La Resurrección de Jesús no es simplemente un evento histórico, sino una realidad concreta en la que Dios lo hace todo nuevo: “lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios”. Por lo tanto la Resurrección es mucho más: Es una experiencia existencial que transforma la vida de los hombres y de las mujeres, desde adentro. Desde la intimidad. Es un acontecimiento dinámico con una potencia siempre novedosa. Eso es los que María Magdalena sale a anunciar al grupo de los Once. Ella misma es testigo existencial de la obra de Dios, que hace nuevas todas las cosas haya pasado lo que haya pasado. Ella se convierte en la primera anunciadora de la vida que Dios ha regalado al mundo con la Resurrección del Hijo. Es imposible experimentar la realidad de la Resurrección y quedarse en silencio. Es imposible guardarse para si lo que Dios hace en la vida de cada uno. Será el mismo Resucitado quien envía a todos a anunciar la Buena Noticia. A proclamar el amor de Dios y a llevar la alegría de la salvación a todos.

ORACIÓN
La incredulidad es un rasgo característico de tus discípulos(as). Por eso hoy mi Buen Señor Resucitado te pedimos que nos liberes de todo signo de duda y desconfianza y nos ayudes a crecer en la fe en Ti, a caminar en la certeza de tu presencia en nuestra vida para desarrollar la misión que lleve a nuestro prójimo a descubrirte, acogerte y sentirse liberados como verdaderos(as) discípulos(as). Amén


“Luchar por la justicia y el derecho es deber de todas las personas, y más todavía si somos cristianos(as)”

Lunes 09 de Abril de 2018

La Anunciación
“EL GRAN MILAGRO”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 7,10-14;8,10

“Mirad: la virgen está encinta”
En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El Señor toma la iniciativa y ofrece generosamente un signo al rey para confirmar su palabra y robustecerle su fe vacilante. Se le da amplitud a Acaz para que escoja el signo que quiera, no importa que éste supere el horizonte de lo humano que es la tierra; aún se le presenta todo el dominio de Dios como terreno posible para que él pida el signo que quiera. La respuesta del Rey se interpreta desde la falsa religiosidad; de hecho, su declaración de no querer pedir signos a Dios para no tentarlo como lo hizo el pueblo en el desierto (Ex.17,7) expresa su falta de fe y se vuelve una tentación a Dios mismo.

SALMO RESPONSORIAL: 39
R./ Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: "Aquí estoy." R.

"-Como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad."
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.

No me he guardado en el pecho tu defensa,
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia y tu lealtad
ante la gran asamblea. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo contiene un canto de alabanza a Dios por haber experimentado su ayuda, lo que obliga a la persona a proclamar lo que Dios ha hecho con ella. También contiene una petición de ayuda de un justo perseguido. La obediencia de Cristo su obediencia, es el sacrificio perfecto que supera los antiguos sacrificios. Él nos muestra la felicidad y el poder salvador de Dios.
SEGUNDA LECTURA
HEBREOS 10,4-10

“Está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad"
Hermanos: Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: "Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad." Primero dice: "No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias", que se ofrecen según la Ley. Después añade: "Aquí estoy yo para hacer tu voluntad." Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El autor de la carta a los Hebreos relee el salmo 39 utilizado hoy como un salmo responsorial, como si fuera una declaración de intenciones del mismo Cristo al entrar en el mundo, es decir, en el acontecimiento de hacerse hombre. Allí declara: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”. La encarnación como actitud de obediencia se lleva a cabo el día de la anunciación a María. El día del anuncio comienza la peregrinación mesiánica que finaliza con la entrega salvadora de Cristo en la Cruz. Gracias al mismo testimonio de las Escrituras, podemos decir hoy que “la Virgen anunciada por el profeta es María de Nazaret, y su “Hijo” el Mesías. Así lo anuncia el ángel Gabriel a la Virgen.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,26-38

“Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo”
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Para sanar de raíz nuestras vidas, Dios decidió hacerse hombre. Se hizo un Hijo de Hombre. Sencillo, bueno, generoso y trabajador. Necesitaba un lugar para nacer y el Espíritu le preparó el seno de María. Necesitaba una familia para crecer y Dios le dio a José y María, quien guardaba las cosas en su corazón, siempre dispuesta para salir al paso de los nuevos desafíos de Dios. Dios quiso revalorizar a la mujer en María. Dios “decidió” habitar en medio de la humanidad, inserto en una familia, en un pueblo y una cultura. Asume la condición humana en todas sus dimensiones para salvar a la humanidad desde dentro, desde abajo, desde el mismo corazón del mundo. Y es una jovencita adolescente de Nazaret la que ha sido elegida desde siempre para colaborar activamente en este proyecto de Dios. Una campesina de una aldea insignificante de Palestina es capaz de intuir la propuesta de Dios y responder con todo su ser a la misión cuyas dimensiones no alcanza a comprender del todo. Esta joven, auténtica judía, que espera que Dios realice sus promesas, se constituye en modelo y ejemplo de creyente porque, como Abrahán, confía plenamente en la promesa de Dios y coloca todas sus posibilidades y cualidades al servicio de esta causa.
Recordemos también que como a María, Dios nos sigue anunciando muchas promesas para mantener viva la esperanza de nuestro pueblo. Dios nos llama, nos elige, nos propone, pero espera nuestra respuesta libre y voluntaria ¿Qué y cómo le responderemos?

ORACIÓN
Amado Dios, ayúdanos a acoger tu Palabra, como lo que  realmente es, Palabra que se encarna  y hace fecunda la existencia, alimento para las heridas y transmisora de buenas noticias. Gracias por permitir que una joven mujer de un corazón tan grande y amoroso como el tuyo, accediera a recibir al que nacería y cambiaría el rumbo de este mundo. Ayúdanos Señor también a seguir el ejemplo de María, para continuar generando vida y vida abundante. Amén.


“No nos cansemos de esperar en nuestra vida el milagro de Dios: su presencia en nuestro corazón”

Domingo 08 de Abril de 2018

“ALEGRÍA Y PAZ”


PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 4,32-35

Todos pensaban y sentían lo mismo

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Un signo concreto de la experiencia de la resurrección de los primeros discípulos es la fraternidad que conduce a la solidaridad y a la preocupación por los más pobres. Compartir los bienes económicos aparece en el Libro de los Hechos unido a la espiritualidad y clave del testimonio de vida, casi como si fuera una especie de profesión de fe. Y es que la resurrección de Jesús es el primer anuncio de un mundo nuevo que Dios quiere para los hombres y mujeres de todos los tiempos. La vida de los creyentes habrá de revestir esa actitud clara del compartir, especialmente contra quienes dentro de la misma comunidad quieren acaparar los bienes creados y de producción. Por tanto, lo central de la fe cristiana no es la observancia de leyes, normas, ritos, sacramentos, sino una relación personal con el Resucitado que nos lleva vivir una relación filial, fraterna y solidaria con los hermanos. Que ninguno de los miembros de la comunidad considere sus bienes como propios. Creer en la resurrección del Señor Jesús, es creer en un proyecto alternativo de vida nueva donde la dignidad del ser humano debe ser la prioridad y no el poder ni los bienes materiales. Las primeras comunidades cristianas comprendieron que para poder acercarse a la experiencia de la salvación prometida por Dios era necesario asumir una vida coherente, comprometida con la necesidad de los otros, como lo hizo el mismo Jesús.
SALMO RESPONSORIAL: 117
R. /  Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón: / eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia. R.

La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa.
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor.
Me castigó, me castigó el Señor,
pero no me entregó a la muerte. R.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo hace referencia a que los constructores del edificio de la historia humana no habían reparado en una piedra despreciable por su tamaño, pero que en los designios de Dios ocupa el lugar central de la vida espiritual de los pueblos, ya que es la clave en el proceso del establecimiento del Reino de Dios en la tierra.

SEGUNDA LECTURA
1JUAN 5,1-6

Todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo

Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a Dios que da el ser ama también al que ha nacido de él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Palabra del Señor

REFLEXIÓN
La vida bautismal está expresada hoy en las dos primeras lecturas de la liturgia. Los creyentes en Cristo, con la Resurrección de Jesús, se saben victoriosos sobre el pecado y los antivalores del mundo, como son: el odio, la injusticia, la mentira, la ambición y el orgullo. Pero por encima de todo, luchan por “tener un solo corazón y una sola alma”, compartiendo solidariamente lo que son y lo que tienen, dando testimonio con poder de la Vida misma de Jesús y ganándose la aceptación general de quienes los rodean.  He aquí una primera propuesta para nosotros en esta Pascua.  El Espíritu de poder que regala Cristo Resucitado, conduce a todos a ser constructores de paz y reconciliación, amando y perdonando a quienes han hecho el mal, superando los deseos de venganza, tumbando muros de separación y construyendo la unidad entre los hermanos. Es un trabajo duro que necesita la Fuerza del Señor. Nosotros, los creyentes. Estamos invitados a ser portadores de reconciliación.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 20,19-31
Porque me has visto, Tomás, has creído, -dice el Señor-. Dichosos los que crean sin haber visto.
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado así también os envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos. Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor." Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo." A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: "Paz a vosotros." Luego dijo a Tomás: "Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente." Contestó Tomás: "¡Señor mío y Dios mío!" Jesús le dijo: "¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto." Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Tras la muerte de Jesús, la comunidad se siente con miedo, insegura e indefensa ante las represalias que pueda tomar contra ella la institución judía. Pero todo cambia desde el momento en que Jesús –que es el centro de la comunidad- aparece en medio, como punto de referencia, fuente de vida y factor de unidad. Su saludo les devuelve la paz que habían perdido. Sus manos y su costado, pruebas de su pasión y muerte, son ahora los signos de su amor y de su victoria: el que está vivo delante de ellos es el mismo que murió en la cruz. Si tenían miedo a la muerte que podrían infligirles "los judíos", ahora ven que nadie puede quitarles la vida que él comunica. Con su presencia Jesús les comunica su Espíritu que les da la fuerza para enfrentarse con el mundo y liberar a hombres y mujeres del pecado, de la injusticia, del desamor y de la muerte. Para esto los envía al mundo, a un mundo que los odia como lo odió a él.. La misión de la comunidad no será otra sino la de perdonar los pecados para dar vida, o lo que es igual, poner fin a todo lo que oprime, reprime o suprime la vida, que es el efecto que produce el pecado en la sociedad.
Pero no todos creen. Hay uno, Tomás, el mismo que se mostró pronto a acompañar a Jesús en la muerte (Jn 11,16), que ahora se resiste a creer el testimonio de los discípulos y no le basta con ver a la comunidad transformada por el Espíritu. No admite que el que ellos han visto sea el mismo que él había conocido; no cree en la permanencia de la vida. Exige una prueba individual y extraordinaria. Las frases redundantes de Tomás, con su repetición de palabras (sus manos, meter mi dedo, meter mi mano), subrayan  su testarudez. No busca a Jesús fuente de vida, sino una reliquia del pasado.
Necesitará para creer unas palabras de Jesús: «Trae aquí tu dedo, mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino fiel». Tomás, que no llega a tocar a Jesús, pronuncia la más sublime confesión evangélica de fe llamando a Jesús “Señor mío y Dios mío”. Con esta doble expresión alude al maestro a quien llamaban Señor, siempre dispuesto a lavar los pies a sus discípulos y al proyecto de Dios, realizado ahora en Jesús, de hacer llegar al ser humano a la cumbre de la divinidad realizado ahora en Jesús (Dios mío)..

ORACIÓN
Gracias Señor porque el Espíritu de poder que tu nos regalas nos fortalece y nos ánima para continuar a pesar de las situaciones difíciles, de incertidumbre; tu Espíritu nos conduce a ser constructores de paz y reconciliación, amando y perdonando  a quienes han hecho el mal, superando nuestros miedos, nuestros  deseos de venganza, tumbando muros de separación y construyendo comunidades unidas y solidarias. Ayúdanos a creer sin dudar,  a no ser  como Tomás, sino a tener una fe sólida e inquebrantable. Amén.


“Mantener viva la experiencia del encuentro con el Resucitado, hace a las comunidades más fraternas y con fuerza para evangelizar”

Lunes 09 de Abril de 2018

La Anunciación

“EL GRAN MILAGRO”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 7,10-14;8,10

“Mirad: la virgen está encinta”

En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros". Palabra de Dios.
REFLEXIÓN
El Señor toma la iniciativa y ofrece generosamente un signo al rey para confirmar su palabra y robustecerle su fe vacilante. Se le da amplitud a Acaz para que escoja el signo que quiera, no importa que éste supere el horizonte de lo humano que es la tierra; aún se le presenta todo el dominio de Dios como terreno posible para que él pida el signo que quiera. La respuesta del Rey se interpreta desde la falsa religiosidad; de hecho, su declaración de no querer pedir signos a Dios para no tentarlo como lo hizo el pueblo en el desierto (Ex.17,7) expresa su falta de fe y se vuelve una tentación a Dios mismo.

SALMO RESPONSORIAL: 39
R./ Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: "Aquí estoy." R.

"-Como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad."
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.

No me he guardado en el pecho tu defensa,
he contado tu fidelidad y tu salvación,
no he negado tu misericordia y tu lealtad
ante la gran asamblea. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo contiene un canto de alabanza a Dios por haber experimentado su ayuda, lo que obliga a la persona a proclamar lo que Dios ha hecho con ella. También contiene una petición de ayuda de un justo perseguido. La obediencia de Cristo su obediencia, es el sacrificio perfecto que supera los antiguos sacrificios. Él nos muestra la felicidad y el poder salvador de Dios.
SEGUNDA LECTURA
HEBREOS 10,4-10

“Está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad"
Hermanos: Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: "Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad." Primero dice: "No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias", que se ofrecen según la Ley. Después añade: "Aquí estoy yo para hacer tu voluntad." Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El autor de la carta a los Hebreos relee el salmo 39 utilizado hoy como un salmo responsorial, como si fuera una declaración de intenciones del mismo Cristo al entrar en el mundo, es decir, en el acontecimiento de hacerse hombre. Allí declara: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”. La encarnación como actitud de obediencia se lleva a cabo el día de la anunciación a María. El día del anuncio comienza la peregrinación mesiánica que finaliza con la entrega salvadora de Cristo en la Cruz. Gracias al mismo testimonio de las Escrituras, podemos decir hoy que “la Virgen anunciada por el profeta es María de Nazaret, y su “Hijo” el Mesías. Así lo anuncia el ángel Gabriel a la Virgen.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 1,26-38

“Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo”
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Para sanar de raíz nuestras vidas, Dios decidió hacerse hombre. Se hizo un Hijo de Hombre. Sencillo, bueno, generoso y trabajador. Necesitaba un lugar para nacer y el Espíritu le preparó el seno de María. Necesitaba una familia para crecer y Dios le dio a José y María, quien guardaba las cosas en su corazón, siempre dispuesta para salir al paso de los nuevos desafíos de Dios. Dios quiso revalorizar a la mujer en María. Dios “decidió” habitar en medio de la humanidad, inserto en una familia, en un pueblo y una cultura. Asume la condición humana en todas sus dimensiones para salvar a la humanidad desde dentro, desde abajo, desde el mismo corazón del mundo. Y es una jovencita adolescente de Nazaret la que ha sido elegida desde siempre para colaborar activamente en este proyecto de Dios. Una campesina de una aldea insignificante de Palestina es capaz de intuir la propuesta de Dios y responder con todo su ser a la misión cuyas dimensiones no alcanza a comprender del todo. Esta joven, auténtica judía, que espera que Dios realice sus promesas, se constituye en modelo y ejemplo de creyente porque, como Abrahán, confía plenamente en la promesa de Dios y coloca todas sus posibilidades y cualidades al servicio de esta causa.
Recordemos también que como a María, Dios nos sigue anunciando muchas promesas para mantener viva la esperanza de nuestro pueblo. Dios nos llama, nos elige, nos propone, pero espera nuestra respuesta libre y voluntaria ¿Qué y cómo le responderemos?

ORACIÓN
Amado Dios, ayúdanos a acoger tu Palabra, como lo que  realmente es, Palabra que se encarna  y hace fecunda la existencia, alimento para las heridas y transmisora de buenas noticias. Gracias por permitir que una joven mujer de un corazón tan grande y amoroso como el tuyo, accediera a recibir al que nacería y cambiaría el rumbo de este mundo. Ayúdanos Señor también a seguir el ejemplo de María, para continuar generando vida y vida abundante. Amén.


“No nos cansemos de esperar en nuestra vida el milagro de Dios: su presencia en nuestro corazón”

Martes 10 de Abril de 2018


“EL IDEAL DE COMUNIDAD”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES  4, 32-37

Todos pensaban y sentían lo mismo

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno. José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa Consolado, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Este texto es una muestra ideal de vida de una comunidad cristiana. Es una invitación, un reto, no para que digamos: qué lindos que eran los discípulos, sino para que nos sintamos movidos a vivir como Jesús quería, con una renuncia total y verdadera a cualquier pretensión de riqueza y no porque sea malo tener cosas, sino porque el tener es una tentación grande y sólo venciéndola podemos ser verdaderamente libres. Tal vez esta comunidad en la que yo vivo no piense que es posible vivir a la manera de Jesús, hace dos mil años tampoco creían que eso fuera posible. Sin embargo, cuando nos arriesgamos a vivir  de verdad, y nos aventuramos a ser felices, descubrimos como Jesús que no se necesita mucho y que es más lo que sobra que lo que conviene. Ser capaces de renunciar, es ser capaces de poner nuestra felicidad más allá de las cosas, de lo que tengo y de lo que puedo.  Este pasaje nos vuelve a cuestionar sobre nuestras esclavitudes, sobre nuestros tesoros, sobre nuestra incredulidad frente al: déjalo todo y sígueme.

SALM O RESPONSORIAL: 92
R. / El Señor reina, vestido de majestad.

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un Himno a la majestad de Dios, Rey y Señor de la creación. Esta se describe con el lenguaje de poemas orientales antiguos que hablan de la lucha entre el caos primitivo y el Dios Creador. La majestad de Dios sigue presente en sus enseñanzas y en el templo. La majestad de Dios resplandece más mientras más conocemos la inmensidad del cosmos; pero más admirable es su amor manifestado en el nuevo templo que es Cristo.    

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,5a.7b-15

Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: "Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu." Nicodemo le preguntó: "¿Cómo puede suceder eso?" Le contestó Jesús: "Y tú, el maestro de Israel, ¿no lo entiendes? Te lo aseguro, de lo que sabemos hablamos; de lo que hemos visto damos testimonio, y no aceptáis nuestro testimonio. Si no creéis cuando os hablo de la tierra, ¿cómo creeréis cuando os hable del cielo? Porque nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
El encuentro con Cristo, resucitado por el amor infinito del Padre, tiene que hacer posible el surgimiento de una nueva humanidad, con otra lógica, con otro proyecto. Es lo que le plantea Jesús a Nicodemo. El encuentro entre el Maestro de Nazaret y el Maestro de Israel (Nicodemo), deja claro que la religión no ayuda a los hombres y mujeres a encontrarse con la vida de Dios, sino que hace que el ser humano se llene más de angustias, de dolores más profundos y de muerte. Nicodemo es un experto en religión. Pero en ese volverse experto en asuntos religiosos, descuidó la vida del Espíritu cerrándose a la posibilidad de vivir la vida de Dios en su propio ser. Hoy estamos invitados a vivir la experiencia de conversión que Jesús le propone a Nicodemo. La conversión no es un simple cambio de actitud, de pensamiento o de sentimiento. La conversión que Jesús propone es desandar el camino que hayamos recorrido, para comenzar a caminar desde la lógica de Dios, teniendo los sentimientos de su Hijo Jesús. 

ORACIÓN
Señor así como el agua que creaste para mantener la vida, nos quita la sed,  limpia y alimenta ayúdanos para que  tu Espíritu nos lleve a entender  el sentido de tu paso por la vida, donde lo importante no es la pretensión de riqueza y poder, sino abrir el corazón para permitir que acontezca en nosotros el milagro de la libertad y el amor.


“La verdadera fraternidad no consiste simplemente en sentirse miembros de una misma comunidad, sino en disponer los bienes y la vida misma para que todos puedan vivir con dignidad”

Miércoles 11 de Abril de 2018


“PERSECUCIÓN Y BUENAS OBRAS”


PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 5,17-26

Los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo enseñando al pueblo

En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido -la secta de los saduceos-, llenos de envidia, mandaron prender a los apóstoles y meterlos en la cárcel común. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera, diciéndoles: "Id al templo y explicadle allí al pueblo íntegramente este modo de vida." Entonces ellos entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con los de su partido, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos israelitas, y mandaron por los presos a la cárcel. Fueron los guardias, pero no los encontraron en la celda, y volvieron a informar: "Hemos encontrado la cárcel cerrada, con las barras echadas, y a los centinelas guardando las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro." El comisario del templo y los sumos sacerdotes no atinaban a explicarse qué había pasado con los presos. Uno se presentó, avisando: "Los hombres que metisteis en la cárcel están ahí en el templo y siguen enseñando al pueblo." El comisario salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Seguimos el comportamiento de la primera comunidad y de los discípulos, seguimos el apostolado que está en cabeza de Pedro. Y nos encontramos hoy con que, de nuevo, han ido a parar a la cárcel los apóstoles.  Los ha mandado detener el Sanedrín, sobre todo el grupo de los saduceos. Pero el ángel del Señor les libera y les anima a seguir dando testimonio. Se repite a dinámica de la Pascua de Jesús: la muerte y la resurrección, la persecución y la liberación. Y  los apóstoles obedientes una vez más, e íntimamente convencidos de lo que hacen, -se ponen a enseñar en el templo- ya de buena mañana. La obra de Dios sigue adelante: no tiene barreras. Las autoridades tienen que volver a mandar que los detengan, aunque con miedo al pueblo.  A la fe en Cristo Jesús que predican, los apóstoles la llama el ángel: “ese modo de vida”. Y es que no se trata sólo de conocimiento, sino un estilo que revoluciona la vida entera de los seguidores de Jesús.
SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un himno de alabanza a Yahvé por su palabra creadora y su dominio de la historia. El plan de Dios es un plan de salvación que no pueden frustrar los planes humanos adversos; que incorpora en su realización las acciones de los hombres, conocidos por Dios. La confianza, como enlace del hombre con el plan de Dios, se convierte en factor histórico activo, para encarnarse en la historia de la salvación


LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,16-21
Dios mandó su Hijo para que el mundo se salve por él
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN

El juicio que Dios plantea al mundo nada tiene que ver con las ideas extrañas, violentas y de película de Hollywood que hemos fijado en el imaginario personal y comunitario. Dios establece el juicio de manera clara y sencilla. El Evangelio de hoy lo deja claro: “El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz”. Entonces el juicio se resuelve en sabernos ubicar en la historia: si vivimos según el instinto o si lo hacemos según el Espíritu. Esto nos hace definirnos en la historia de manera clara. Estar de parte de Dios y de su obra exige ubicarnos del lado del Espíritu, caminar en la lógica del Espíritu y ser fiel al Espíritu que es el mismo Cristo crucificado-resucitado. La experiencia de conversión se va verificando en la vida del creyente a medida que entra en una lógica comunitaria y de solidaridad. La invitación es a dejarnos tocar por Dios, para que comencemos a vivir como Jesús.

ORACIÓN
Cuán grande es el amor de Dios, por tu pueblo que sobrepasa todo entendimiento. Entregar a su hijo único para que los seres humanos restablezcan la comunión con el Padre y comprendan el sentido de la vida en comunidad realmente no tiene comparación. Gracias por tu bendito amor y ayúdanos a no apartarnos de ti ni de tu proyecto liberador y comunitario para toda  tierra. Amén.


“Con valentía y en medio de las adversidades, hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”

Jueves 12 de Abril de 2018


“¿ACEPTO O RECHAZO A JESÚS?”

PRIMERA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 5,27-33

Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo

En aquellos días, los guardias condujeron a los apóstoles a presencia del Sanedrín, y el sumo sacerdote les interrogó: "¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre." Pedro y los apóstoles replicaron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen." Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Se nos vuelve a mostrar que Jesús transformó la vida de los hombres.  Éstos que eran discípulos miedosos que abandonaron a Jesús en su camino del calvario, ahora son hombres decididos a darlo todo. Por eso aparecen de nuevo los apóstoles dándonos ejemplo de valentía y coherencia. Pedro insiste en el arrepentimiento de las autoridades judías. Les recuerda cómo Dios transforma la muerte del justo en camino de redención. Por esto, Jesús es propuesto como Guía y Salvador. La furia de los saduceos no se hizo esperar, por fortuna, un hombre prudente evitó un castigo mayor y aconsejó una salida diplomática. La comunidad, a pesar del castigo, sale fortalecida de este enfrentamiento y continúa dando testimonio y transformando la situación de los marginados.


SALMO RESPONSORIAL: 33
R. / Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R.

OREMOS CON EL SALMO
El salmista participa su experiencia del amor de Dios e invita al ser humano a hacer esa experiencia también.  Jesús, más que nadie en este mundo, puede hablar del amor de Dios y puede hacérnoslo comprender en toda su profundidad. 

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,31-36
“El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano”

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica la veracidad de Dios. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
 Jesús es la Palabra definitiva del Padre. Él que ha venido de Dios, es quien puede decirnos quien es el Padre Dios porque lo conoce y viene de Él. Jesús sigue ampliando la visión a Nicodemo. El diálogo iniciado, y que hemos venido reflexionando en días pasado, no termina. Jesús ahonda la cuestión y manifiesta la urgente necesidad de adherirse total y plenamente a él para experimentar la vida de Dios. Jesucristo es la Vida Eterna que el Padre da a todos los que le aman. Esta Vida que Jesús ofrece es un don y un regalo para salvación del mundo. ¿Qué hemos de hacer para entrar en esa Vida que Jesús ofrece? ¿Hay que tener méritos para recibirla? No. Nada de eso. La Vida Eterna consiste en abrir el corazón, la mente y la vida a Jesús. Haciendo eso Dios ya está dando su salvación a través del Hijo Amado en quien ha recapitulado todas las cosas. Abrámonos al amor infinito del Padre. Abrámonos a la Vida Eterna que ha traído Jesús. Dejémonos alcanzar por el amor de Dios. 

“Quien cree en Jesús y pone toda su confianza en Él, no teme a la muerte, sino que participa de una vida nueva y espera el encuentro definitivo”