lunes, 1 de enero de 2018

Miércoles 10 de Enero de 2018


“EL BIEN DEL HERMANO ES PRIMORDIAL”

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 3, 1-20

“Habla Señor, que tu siervo te escucha”

En aquellos días, el pequeño Samuel servía en templo del Señor bajo la vigilancia de Elí. Por aquellos días las palabras del Señor eran raras y no eran frecuentes las visiones. Un día estaba Elí acostado en su habitación; se le iba apagando la vista y casi no podía ver. Aún ardía la lámpara de Dios, y Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel y él respondió: "Aquí estoy. Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado". Respondió Elí: "No te he llamado; vuelve a acostarte. Samuel volvió a acostarse. Volvió a llamar el Señor a Samuel. El se levantó y fue a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy, vengo porque me has llamado". Respondió Elí: "No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte".

Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor. Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado". Elí comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho y dijo a Samuel: "Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: Habla Señor, que tu siervo te escucha". Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes: "¡Samuel, Samuel!" El respondió: "Habla, Señor, que tu siervo te escucha". Samuel crecía, Dios estaba con él, y ninguna de sus palabras dejó de cumplirse; y todo Israel, desde Dan hasta Berseba, supo que Samuel era profeta acreditado ante el Señor. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Samuel niño recibe el llamado de Dios en la oscuridad de la noche. Se ha dicho que en la noche se apagan las luces y se encienden las voces, y es verdad que desde un punto de vista físico oímos más en la quietud de la noche. La primera enseñanza de hoy es que a menudo estaremos más dispuestos para oír las inspiraciones del cielo si logramos sustraernos un poco de los intereses, ruidos y ocupaciones de esta tierra. El texto nos dice que “la palabra de Dios era escasa.” Notemos que escaso no significa débil. La palabra de Dios no es débil porque sabe abrirse paso en medio de las infidelidades de los hombres y llegar hasta Samuel. Esto es importante: Dios se abrirá paso; Dios hallará un camino.

En segundo lugar, vemos que no es débil la Palabra porque todo lo que Samuel habrá de pronunciar, aun siendo un criado en casa de Elí, es sumamente fuerte: la devastación de la propia casa de Elí, entre otras cosas. De aquí aprendemos que la fuerza de Dios no disminuye porque crezca su discreción, más se hace fuerte y avanza hasta cumplir su misión.


SALMO RESPONSORIAL: 39
Aquí estoy, Señor,  para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor: él se inclinó y escuchó mi grito.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor,
y no acude a los idólatras que se extravían con engaños. R.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y en cambio me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: "Aquí estoy". R.

Como está escrito en mi libro: "Para hacer tu voluntad".
Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este Salmo se encuentran reunidos dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero es un canto de acción de gracias por la liberación de un peligro grave. El segundo es una súplica para pedir la ayuda divina en un momento de desgracia, La obediencia de Cristo es el sacrificio perfecto que supera los antiguos sacrificios. Él nos muestra la fidelidad y el poder liberador de Dios. 
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1, 29-39

“Curó a muchos enfermos de diversos males”

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: "Todo el mundo te busca". El les respondió: "Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he venido". Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús distingue perfectamente lo urgente de lo prioritario. Lo urgente, atender a todos los que buscan alivio en sus palabras de liberación, sanación y sabiduría; lo prioritario, anunciar el reino de Dios a todo el pueblo sediento de esperanza. Esa claridad de discernimiento nace de su oración constante, que no le quita tiempo a su ministerio sino que lo alimenta y fortalece. Atrás deja un grupo humano que, como la suegra de Pedro, lo recibe y apoya; adelante, aparece el gran desafío de la misión. Todos los que seguimos a Jesús nos sentimos cautivados por sus palabras y por su estilo de vida; sus prioridades vitales son un referente al cual acudir en nuestro diario discernimiento. La sociedad en la que vivimos nos abruma con infinidad de ofertas para distraernos, que nos proveen de información inútil y nos crean necesidades superfluas; las palabras y el testimonio de vida de Jesús nos dan la claridad necesaria para distinguir lo prioritario de lo urgente. Debemos atender las urgencias de cada día, relacionadas con el trabajo, la familia, nuestro entorno y otras preocupaciones reales; pero no podemos perder de vista lo prioritario: seguir a Jesús y anunciar su mensaje.

ORACIÓN

Habla, Señor, que hoy queremos escucharte, somos tu siervos(as) aquí estamos como Samuel, como María de Nazareth, para cumplir tu voluntad, para hacer lo que debamos hacer, para construir en este día contigo un camino nuevo que nos lleve  al encuentro del amor, la justicia, la paz, la felicidad, a una tierra nueva donde mane leche y miel. Ayúdanos como discípulos(as) a apartarnos como tú a solas para orar y en la oración encontrar la fuerza y la luz para enfrentar los retos que la vida hoy nos exige. Amén.


“El objetivo de la presencia de Dios entre nosotros es devolver al ser humano su dignidad de hijos de Dios”

Jueves 11 de Enero de 2018


“ES TIEMPO DE CONFIAR”
PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 4, 1-11

“Derrotaron a los israelitas y el arca de Dios fue capturada”

Por entonces se reunieron los filisteos para atacar a Israel. Los israelitas salieron a enfrentarse con ellos y acamparon junto a Piedrayuda, mientras que los filisteos acampaban en El Cerco. Los filisteos formaron en orden de batalla frente a Israel. Entablada la lucha, Israel fue derrotado por los filisteos; de sus filas murieron en el campo unos cuatro mil hombres. La tropa volvió al campamento, y los ancianos de Israel deliberaron: "¿Por qué el Señor nos ha hecho sufrir hoy una derrota a manos de los filisteos? Vamos a Siló, a traer el arca de la alianza del Señor, para que esté entre nosotros y nos salve del poder enemigo". Mandaron gente a Siló, a por el arca de la alianza del Señor de los ejércitos entronizado sobre querubines. Los dos hijos de Elí, Jofni y Finés, fueron con el arca de la alianza de Dios. Cuando el arca de la alianza del Señor llegó al campamento, todo Israel lanzó a pleno pulmón el alarido de guerra, y la tierra retembló. Al oír los filisteos el estruendo del alarido, se preguntaron: "¿Qué significa ese alarido que retumba en el campamento hebreo?" Entonces se enteraron de que el arca del Señor había llegado al campamento, y, muertos de miedo, decían: "¡Ha llegado su dios al campamento! ¡Ay de nosotros! Es la primera vez que nos pasa esto. ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de esos dioses poderosos, los dioses que hirieron a Egipto con toda clase de calamidades y epidemias? ¡Valor, filisteos! Sed hombres, y no seréis esclavos de los hebreos como lo han sido ellos de nosotros. ¡Sed hombres, y al ataque!" Los filisteos se lanzaron a la lucha y derrotaron a los israelitas, que huyeron a la desbandada. Fue una derrota tremenda: cayeron treinta mil de la infantería israelita. El arca de Dios fue capturada, y los dos hijos de Elí, Jofni y Finés, murieron. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Este episodio del arca de la alianza en medio de los ejércitos israelitas, es uno de los primeros ejemplos, tal vez el primero de todos, de cómo Dios no soporta ser tratado supersticiosamente. Recordemos un texto que nos menciona el templo de los judíos en tiempos de Jeremías. "No andéis diciendo", predica Jeremías, "es el templo del Señor, es el templo del Señor" Jeremías 7,4. Le parecía imposible a mucha gente, que Jerusalén fuera tomada por Nabucodonosor, porque ahí estaba el templo del Señor. También les parecía imposible a estos israelitas, que los fueran a vencer los filisteos, si tenían en medio el arca de la alianza. Pero la segunda derrota que tuvieron, según la narración de hoy, fue peor, mucho peor que la primera, no sólo por haber perdido el arca, sino porque junto con el arca, se perdieron muchas más vidas, treinta mil, primero habían sido cuatro mil; junto con el arca y con esas vidas, se perdieron dos sacerdotes, los principales sacerdotes de Siló: Hofní y Finees. No toda confianza es una buena confianza y no toda certidumbre es de fiar. El pueblo de Dios se hizo falsas expectativas sobre el arca de la alianza. Pensaron probablemente que el arca tenía energías mágicas que les protegerían, no importa cuáles fueran las condiciones reales de ellos frente a Dios. Sin embargo, este uso erróneo del arca no fue apoyado por Dios. La Biblia no es un libro acerca de cómo conseguir superpoderes. Y, a pesar de que invocamos constantemente a Dios como el Todopoderoso, debemos tener en cuenta que el Dios Fuerte no tiene simplemente un inmenso juguete en sus manos para realizar cualquier deseo. El poder de Dios, nos dice  Santo Tomás,  es uno con su sabiduría y su misericordia.

Dios no soporta, Dios no admite ser tratado como un talismán, como un seguro de vida. Eso es volver a Dios una cosa, y Dios no es una cosa, ni una fuerza, ni una energía, ni un seguro como los seguros de vida. Cuando empezamos a tratar a Dios como un seguro, como un talismán, entonces estamos en el terreno de la magia y no en el terreno de la fe; estamos en el terreno de la superstición y no en el terreno de la alianza; estamos pretendiendo que Dios esté en nuestras manos, y no estamos poniéndonos en las manos de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 43
R./ Redímenos, Señor, por tu misericordia.

Ahora nos rechazas y nos avergüenzas,
y ya no sales, Señor, con nuestras tropas:
nos haces retroceder ante el enemigo,
y nuestro adversario nos saquea. R.

Nos haces el escarnio de nuestros vecinos,
irrisión y burla de los que nos rodean.
Nos has hecho el refrán de los gentiles,
nos hacen muecas las naciones. R.

Despierta, Señor, ¿por qué duermes?;
 levántate, no nos rechaces más.
¿Por qué nos escondes tu rostro
y olvidas nuestra desgracia y opresión? R.

OREMOS CON EL SALMO
Después de recordar lo que Dios había hecho en tiempos antiguos a favor de Israel, el salmista se lamenta por la situación presente de aflicción y opresión y pide a Dios que tenga compasión de su pueblo. En la calamidad o en la prosperidad el ser humano debe reconocer la soberanía y la santidad de Dios y debe recordar que siempre está en manos de Dios y de su amor.
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1,40-45

“La lepra se le quitó y quedó limpio”

En aquel tiempo se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: "Si quieres, puedes limpiarme". Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo: "Quiero: queda limpio". La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. El lo despidió, encargándoles severamente: "No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés. Pero cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El evangelio de Marcos nos sorprende con los sentimientos de Jesús. Frente al leproso se “conmueve hasta las entrañas”; Jesús, como buen maestro, comprende el significado de la proximidad de un leproso y, más aún, asume el riesgo al entrar en contacto con él. Quiere que esa persona encuentre su lugar en la compleja y excluyente sociedad de esa época, pero al mismo tiempo busca la mayor discreción en ese gesto que transgrede las leyes civiles y religiosas. Pero, la alegría de la salvación de este hombre desborda toda previsión y Jesús debe permanecer en la periferia el resto de su jornada misionera. Los sentimientos de una y otra parte afloran en este texto y golpean al lector que ve cómo el anuncio del evangelio se vive en medio de intensas y sobrecogedoras emociones. Dios se acerca a la humanidad en los gestos sanadores de Jesús y los beneficiarios de su acción no tienen miramientos a la hora de pregonar su bondad. Como creyentes podemos sentir lo mismo cada día: Dios nos abruma con su generosidad y nosotros no podemos cerrar nuestra boca ante una sociedad que censura cada vez más los sentimientos  del pueblo creyente.

Obtenido de "http://fraynelson.com/wiki/index.php?title=I181002a"
ORACIÓN.
Enséñanos, Señor Jesús, a encontrar el verdadero sentido de nuestra vida, a no quedarnos en lo accesorio sino apuntar a lo fundamental, a los que nos salva y nos libera, permítenos hoy en tu nombre, zafarnos de las cadenas que nos atan, las que nos ha impuesto esta sociedad esclavista, la cadena  que nos hemos acostumbrado a llevar por largos años. Hoy quiero ser sano(a) y libre. Amén.


“Como el leproso necesitado de la gracia de Dios, hoy le pedimos que nos sane del egoísmo, la soberbia, la vanidad y la indiferencia”

Viernes 12 de Enero de 2018


“CONFIANZA TOTAL”


PRIMERA LECTURA
1 SAMUEL 8, 4-22a

“Gritaréis contra el rey, pero Dios no os responderá”

En aquellos días, los ancianos de Israel se reunieron y fueron a entrevistarse con Samuel en Ramá. Le dijeron: "Mira, tú eres ya viejo, y tus hijos no se comportan como tú. Nómbranos un rey que nos gobierne, como se hace en todas las naciones. A Samuel le disgustó que le pidieran ser gobernados por un rey, y se puso a orar al Señor. El Señor le respondió: "Haz caso al pueblo en todo lo que te pidan. No te rechazan a ti, sino a mí; no me quieren por rey". Samuel comunicó la palabra del Señor a la gente que le pedía un rey: "Estos son los derechos del rey que os regirá: A vuestros hijos los llevará para enrolarlos en sus destacamentos de carros y caballería, y para que vayan delante de su carroza; los empleará como jefes y oficiales en su ejército, como aradores de sus campos y segadores de su cosecha, como fabricantes de armamento y de pertrechos para sus carros. A vuestras hijas se las llevará como perfumistas, cocineras y reposteras. Vuestros campos, viñas y los mejores olivares, os los quitará para dárselos a sus ministros. De vuestro grano y vuestras viñas, os exigirá diezmos, para dárselos a sus funcionarios y ministros. A vuestros criados y criadas, y a vuestros mejores burros y bueyes, se los llevará para usarlos en su hacienda. De vuestros rebaños os exigirá diezmos. ¡Y vosotros mismos seréis sus esclavos! Entonces gritaréis contra el rey que os elegisteis, pero Dios no os responderá".

El pueblo no quiso hacer caso a Samuel, e insistió: "No importa. ¡Queremos un rey! Así seremos nosotros como los demás pueblos. Que nuestro rey nos gobierne y salga al frente de nosotros a luchar en nuestra guerra". Samuel oyó lo que pedía el pueblo y se lo comunicó al Señor. El Señor le respondió: "Hazles caso y nómbrales un rey". Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Hemos oído en los días pasados sobre los inicios de la misión profética de Samuel, cuando era un niño. Hoy le vemos casi al final de su carrera, como se sabe por lo que le dicen los ancianos de Israel: “tú ya eres viejo.”. Y ellos, también gente mayor, parecen preocupados con el destino de su nación. Por cierto, quizá recordamos que el niño Samuel recibió una misión difícil: tenía que denunciar los pecados de los hijos del sacerdote Elí, que hospedaba al mismo Samuel. Hoy, en cambio, los ancianos de Israel denuncian un cuadro parecido: “tus hijos no se comportan como tú.” Este hecho contiene una enseñanza para nosotros: a veces creemos que las nuevas personas no cometerán los viejos errores o pecados, pero, hablando en general, esto no es cierto. Para vencer al mal necesitamos algo más que cambios de personal. Los ancianos proponen un nuevo modo de gobierno. Los hechos subsiguientes mostrarían que este era un paso más en la vieja dirección: primero queremos cambiar las personas; luego, las instituciones: “¡ya no más jueces; ahora queremos reyes!”  Desde luego, no es que sea malo que haya relevos o reingeniería. Lo malo es esperar demasiado de esos cambios. Y Samuel se da cuenta de ello, pero el pueblo es terco. Samuel ve las caras ilusionadas de estos compatriotas suyos y ve que están esperando demasiado de ese cambio de gobierno. La historia que seguiremos oyendo, de los reyes de Israel y de Judá, mostrará que, otra vez, Samuel estaba en lo correcto. El problema no tendrá solución sino cuando llegue el rey de reyes.

SALMO RESPONSORIAL: 88
R./Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, ¡oh Señor!, a la luz de tu rostro;
tú nombre es su gozo cada día, tu justicia es su orgullo. R.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el Santo de Israel, nuestro rey. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es una lamentación con ocasión de la derrota sufrida por la nación y por la humillación del rey, que parecen contradecir las promesas hechas a David y sus descendientes. Como parte de la historia de salvación, las vicisitudes del pueblo de Israel, hace parte de nuestra propia historia y nos ayudan a comprender mejor los caminos de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 2, 1-12

 “El Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados”

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaúm, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos, que no quedaba sitio ni a la puerta. El les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico, y como no podían meterlo por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados quedan perdonados". Unos letrados que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: "¿Por qué habla éste así?. Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados fuera de Dios?" Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: "¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico: "Tus pecados quedan perdonados", o decirle: "Levántate, coge la camilla y echa a andar?" Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados..., entonces le dijo al paralítico: "Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa". Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios diciendo: "Nunca hemos visto una cosa igual". Palabra del Señor

REFLEXIÓN
Su enseñanza, sus curaciones, sus liberaciones y, sobre todo, su inmediata cercanía a los más excluidos del pueblo colocan a Jesús en el ojo del huracán. Al volver a Cafarnaún se encuentra con la expectativa del pueblo sencillo, que ya lo reconoce como un gran maestro; pero también se topa con la oposición de sus adversarios, que lo acusan de blasfemia – el pecado religioso más grave. El conflicto no se hace esperar. Los intérpretes autorizados de la Escritura consideran inapropiada la libertad con la que Jesús actúa. Consideran que son sólo ellos los únicos administradores de las enseñanzas religiosas. Jesús les muestra su error, al mostrarles cómo la tremenda fe del paralítico es suficiente para recibir el beneficio del perdón y la sanación. Así se enfrentan la costumbre humana y la novedad de Dios. Y de este enfrentamiento sale beneficiada una persona que de ahí en adelante puede decidir a dónde ir y qué hacer con su vida. Cada día enfrentamos una cultura que pretende decirnos quiénes somos, qué debemos hacer y sobre todo, qué es lo importante, basada únicamente en criterios de consumo, apariencia y poder. Jesús nos enseña a ser libres, así desfondemos el techo con nuestras decisiones.

ORACIÓN

Te bendecimos, te damos gracias y adoramos Padre Bueno. Hoy clamamos a ti, Señor Jesús, sánanos de las parálisis que tenemos, libera nuestro corazón y nuestra mente de todo lo que lo oprime; pero, Señor, sobre todo en este día danos la certeza de creer más en ti y nombrarte  como el rey de nuestro corazón y  vivir conforme a tu proyecto de vida. Amén.


“La verdadera fe, ora en petición no sólo por el bienestar individual, sino también por el de los demás”

Sábado 13 de Enero de 2018


“SEGUIRLO”

PRIMERA LECTURA
1 SAMUEL 9, 1-19

“Ese es el hombre de quien habló el Señor; Saúl regirá a su pueblo!

Había un hombre de Loma de Benjamín, llamado Quis, hijo de Abiel, de Seror, de Becorá, de Afiaj, benjaminita, de buena posición. Tenía un hijo que se llamaba Saúl, un mozo bien plantado; era el israelita más alto: sobresalía por encima de todos, de los hombros arriba. A su padre, Quis, se le habían extraviado unas burras, y dijo a su hijo Saúl: "Llévate a uno de los criados y vete a buscar las burras".

Cruzaron la serranía de Efraím y atravesaron la comarca de Salisá, pero no las encontraron. Atravesaron la comarca de Saalín, y nada. Atravesaron la comarca de Benjamín, y tampoco. Cuando Samuel vio a Saúl, el Señor le avisó: "Ese es el hombre de quien te hablé; ése regirá a mi pueblo. Saúl se acercó a Samuel en medio de la entrada y le dijo: "Haga el favor de decirme dónde está la casa del vidente". Samuel respondió: "Yo soy el vidente. Sube delante de mí al altozano; hoy coméis conmigo, y mañana te dejaré marchar y te diré todo lo que piensas". Tomó la aceitera, derramó aceite sobre la cabeza de Saúl y lo besó, diciendo: "¡El Señor te unge como jefe de su heredad! Tú regirás al pueblo del Señor y le librarás de la mano de los enemigos que lo rodean". Palabra de Dios. 

REFLEXIÓN

Samuel no estaba personalmente muy convencido de los beneficios de nombrar un rey sobre los israelitas. De todos modos, fue obediente a Dios, y, como escuchamos en la primera lectura, fue donde Saúl y le contó los planes inesperados que Dios tenía para con él. Esta es una lección para nosotros, porque vemos que el gusto personal no fue lo que tuvo fuerza en el corazón de Samuel, sino que él permitió a Dios que fuera el jefe y el que guía... todo el tiempo.

Una segunda lección nos viene de este mismo texto de hoy. Saúl no resultó recibiendo simplemente una distinción sino un encargo. Es verdad que Samuel le dijo: "El Señor te ha ungido como jefe de Israel, su pueblo," pero también añadió: "librarás a Israel de los enemigos que le rodean." El llamado y la misión, el honor y el deber van juntos, y esto es algo que debemos recordar todos, especialmente si hemos recibido un ministerio o servicio particular en la Iglesia.

SALMO RESPONSORIAL: 20
R./ Señor, el rey se alegra por tu fuerza.

¡Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
 y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios. R.

Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida y se la has concedido,
años que se prolongan sin término. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es una acción de gracias por las victorias que Dios ha concedido al rey en su lucha contra diversos enemigos; la presencia del Señor se manifestó en medio de la tormenta. Expresión de confianza en la futura ayuda del Señor. Hoy también estamos en lucha con el mal, con la muerte y Dios es el único que puede iluminar nuestras tinieblas. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 2,13-17

 “No he venido a llamar justos, sino pecadores”

En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del lago; la gente acudía a él y les enseñaba. Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme". Se levantó y lo siguió. Estando Jesús a la mesa en su casa, de entre los muchos que lo seguían, un grupo de recaudadores y otra gente de mala fama se sentaron con Jesús y sus discípulos. Algunos letrados fariseos, al ver que comía con recaudadores y otra gente de mala fama, les dijeron a los discípulos: "¡De modo que come con recaudadores y pecadores!" Jesús lo oyó y les dijo: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar justos, sino pecadores". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El poder de Jesús para perdonar los pecados se manifiesta en la llamada a un pecador público –recaudador de impuestos– y en el hecho de comer con pecadores. Jesús rompe los esquemas morales de su tiempo para regresar al origen del plan de Dios sobre el ser humano: que sean dignos de respeto y amor. Al llamar a su seguimiento a este pecador público y despreciado por considerarse tramposo y sin posibilidad de arrepentimiento, Jesús muestra su interés por entablar con estas personas una comunión de vida, ofreciéndoles confianza y perdón. Esta actitud de Jesús, nuevamente, trae el rechazo de quienes seguían las reglas de piedad y moral de la época, que el acercarse a estos pecadores ponían en peligro su pureza. Esto generó como consecuencia la indignación y protesta que transmiten a los discípulos de Jesús para que abandonen al Maestro. ¿Nos suena algo parecido en nuestros ambientes de Iglesia? Jesús nos recuerda, partiendo del dicho proverbial del médico de que  no necesitan médico los sanos, sino los enfermos y de que cuál es su misión y cuál es nuestra misión: eliminar de raíz el mal que nos agobia restaurando al hermano caído.
ORACIÓN.
Alabándote por este nuevo encuentro por tu palabra a través de este devocional, nos unimos a muchos hermanos que clamamos a ti, nuestro Buen Señor, pidiéndote en este nuevo día, vida en tu Espíritu. Queremos recibir de tu amor todo lo que tú sabes que hoy necesitamos y mucho más, abre nuestra mente, haznos misericordiosos sobre todo con el más pobre y el más necesitado, sobre todo aquel que ha caído para llevarlo a tus pies y que vuelva a tu camino. Bendito seas, por darnos tanto, gracias por darnos mucho más de lo que merecemos. Amén.

“Como Jesús transformo la vida de Mateo, lo hizo su discípulo y misionero de su amor, así lo hará con quienes se lo permitamos”


Domingo 14 de Enero de 2018



“SIGNOS PARA EL MUNDO”

La primera y la tercera lecturas se complementan presentándonos el tema de la vocación: la vocación del pequeño Samuel en la primera, y la vocación o el llamado de Jesús a sus primeros discípulos.

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 3,3b-10.19

“Habla Señor, que tu siervo escucha”

En aquellos días, Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel, y él respondió: "Aquí estoy." Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado." Respondió Elí: "No te he llamado; vuelve a acostarte." Samuel volvió a acostarse. Volvió a llamar el Señor a Samuel. Él se levantó y fue donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado." Respondió Elí: "No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte." Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor. Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado." Elí comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho, y dijo a Samuel: "Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: "Habla, Señor, que tu siervo te escucha."" Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes: "¡Samuel, Samuel!" Él respondió: "Habla que tu siervo te escucha." Samuel crecía, y el Señor estaba con él; ninguna de sus palabras dejó de cumplirse. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

El libro de Samuel nos presenta la infancia del joven Samuel en el templo al cual fue consagrado por su madre en virtud de una promesa. El niño duerme, pero una voz lo llama. Creyendo que es la voz de su maestro Elí, con ingenua obediencia se levanta el niño tres veces en la noche acudiendo a su llamado. Samuel no conoce aún a Yahvé pero sabe de la constancia en la obediencia, sabe acudir al llamado, una vez más, aun cuando en las primeras ocasiones parecía haberse despertado en vano. Elí, comprendió que era Yahvé quien llamaba al niño y le enseñó entonces a crear la actitud de la escucha: “Habla señor, que tu siervo escucha”. Samuel sintió una voz pero no conocía de quién venía esa voz. La Escritura nos dice: "no conocía todavía al Señor" (1 Sam 3,7) y explica a renglón seguido: "no se le había revelado la palabra del Señor". De éstos hechos tan sencillos debemos aprender a relacionar tres verbos y tres acciones: conocer al Señor, escuchar su voz y recibir la revelación de su palabra. Notemos que Samuel escuchó la voz del Señor pero aún no conocía al Señor. El orden, pues, entre estas tres cosas es: escuchar la voz, recibir la revelación de su palabra y conocer al Señor.

La vida actual está llena de ruido, palabras que van y vienen, mensajes que se cruzan y con frecuencia los seres humanos perdemos la capacidad del silencio, la capacidad de escuchar en nuestra interioridad la voz de Dios que nos habita. Dios puede continuar siendo aquel desconocido de quien hablamos o a quien afirmamos, creer pero con quien pocas veces nos encontramos en la intimidad del corazón.Este texto sobre Samuel niño se ha aplicado muchas veces al tema de la “vocación”, palabra que, obviamente, significa “llamado”. Toda persona, en el proceso de su maduración, llega un día, una noche, a percibir la seducción de unos valores que le llaman, que con una voz imprecisa al principio, le invitan a salir de sí y a consagrar su vida a una gran Causa. Esas voces vagas en la noche, difícilmente reconocibles, provienen con frecuencia de la fuente honda que será capaz más tarde de absorber y centrar toda nuestra vida. No hay mayor don en la vida que haber encontrado la vocación, que es tanto como haberse encontrado a sí mismo, haber encontrado la razón de la propia vida, el amor de la vida. No hay mayor infortunio que no encontrar la razón de la vida y no encontrar una causa por la que vivir.

SALMO RESPONSORIAL: 39
R./Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor;
él se inclinó y escuchó mi grito;
me puso en la boca un cántico nuevo,
un himno a nuestro Dios. R.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio. R.

Entonces yo digo:
"Aquí estoy como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad."
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios;
Señor, tú lo sabes. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este Salmo se encuentran reunidos dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero es un canto de acción de gracias por la liberación de un peligro grave. El segundo es una súplica para pedir la ayuda divina en un momento de desgracia, La obediencia de Cristo es el sacrificio perfecto que supera los antiguos sacrificios. Él nos muestra la fidelidad y el poder liberador de Dios. 
SEGUNDA LECTURA
1ª CORINTIOS 6,13c-15a.17-20

“Vuestros cuerpos son miembros de Cristo”

Hermanos: El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo. Dios con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros.

¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él. Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

REFLEXIÓN
Pablo, en su carta a los Corintios, nos recuerda que el cuerpo es templo, y que toda nuestra vida está llamada a unirse a Cristo, por lo que es necesario discernir en todo momento, qué nos aleja y qué nos acerca al plan de Dios. Por que la relación con Dios, no hace referencia solamente a nuestra experiencia espiritual sino a toda la vida: el trabajo, las relaciones humanas, la política, el cuidado del cuerpo, la sexualidad... De manera que en todo momento en cualquier situación los cristianos debemos preguntarnos si estamos actuando en unidad con Dios y en fidelidad a su plan de amor para con todo el mundo.

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 1,35-42

“Vieron donde vivía y se quedaron con Él”

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: "Éste es el Cordero de Dios." Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: "¿Qué buscáis?" Ellos le contestaron: "Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?" Él les dijo: "Venid y lo veréis." Entonces fueron, y vivieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: "Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)." Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Juan nos relata el encuentro de Jesús con los primeros discípulos que elige. Es un texto del evangelio, obviamente simbólico, no un relato o “crónica” de un encuentro.
Dos discípulos de Juan le escuchan expresarse sobre Jesús como el “cordero de Dios”, y sin preguntas o vacilaciones, con la misma ingenuidad que el joven Samuel que hemos contemplado en la primera lectura, «siguen» a Jesús, es decir, se disponen a ser sus discípulos, lo que conllevará un cambio importante para sus vidas. El diálogo que se entabla entre ellos y Jesús es corto pero lleno de significado: “¿Qué buscas?”, “¿Maestro donde vives?”, Vengan y lo verán”. Estos buscadores desean entrar en la vida del Maestro, estar con él, formar parte de su grupo de vida. Y Jesús no se protege guardando las distancias, sino que los acoge sin trabas y los invita nada menos que a venir a su morada. Este gesto simbólico se ha comentado siempre como una de las condiciones de la evangelización: no basta dar palabras, sino hechos, no teorías, sino vivencias, no hablar de la buena noticia, sino mostrar cómo la vive uno mismo. O sea: la evangelización puede incluir una lección teórica, pero sobre todo tiene que ser un testimonio; el evangelizador no es un profesor que da una lección, sino un testigo que ofrece su propio testimonio personal. El impacto del testimonio de vida del maestro, conmueve, transforma, convence a los discípulos, que se convierten en testigos mensajeros.Seguir a Jesús, caminar con él, no puede hacerse sino por haber tenido una experiencia de encuentro con él. Las teorías habladas, incluyendo las teologías, por sí solas, no sirven. Nuestro corazón, y el de los demás, sólo se conmueve ante las teorías vividas, por la vivencia y el testimonio personal.

En la vida real el tema de la vocación no es tan fácil ni tan claro como lo solemos plantear. La mayor parte de las personas no pueden plantearse la pregunta por su vocación, no pueden elegir su vida, sino que han de aceptar lo que la vida les presenta, y no pocas tienen que esforzarse mucho para sobrevivir apenas. El llamado de Dios es, ahí, el llamado de la vida, el misterio de la lucha por la supervivencia  y por conseguirla del modo más humano posible. Este llamado, la «vocación» vivida en estas difíciles circunstancias del camino, son también un verdadero llamado de Dios, un llamado de vida.


ORACIÓN
Padre bueno, que hablas siempre en la historia y en lo profundo del corazón humano, y que a nosotros nos hablaste también en Jesús, nuestro hermano mayor, proponiéndonos en Él un camino de servicio y donación. Danos un espíritu atento a tu llamado, que podamos discernir ante tantas voces, que tengamos una actitud de búsqueda constante de tu Reino y que seamos siempre fieles a tu proyecto de vida, sin perder el norte de nuestra vida. Amén.

“Se necesitan profetas de vida inquebrantable, como la roca, que no se doblegan ante las dificultades”


Lunes 15 de Enero de 2018


“LA NOVEDAD DEL REINO”

Las lecturas de este día nos ayudan a tener un poco más de claridad sobre la virtud de la obediencia, sobre su grandeza y sobre cuál es su perfección y plenitud. En el caso de Saúl, nos encontramos con una desobediencia; en el caso de los discípulos de Jesús, nos encontramos con una aparente desobediencia. Saúl protesta y se considera obediente, y Jesús tiene que explicar por qué sus discípulos no son desobedientes.

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 15, 16-23

“Obedecer vale más que un sacrificio. elSeñor te rechaza hoy como rey”

En aquellos días, Samuel dijo a Saúl: "Déjame que te cuente lo que el Señor me ha dicho esta noche". Contestó Saúl: "Dímelo". Samuel dijo: "Aunque te creías pequeño, eres la cabeza de las tribus de Israel, porque el Señor te ha nombrado rey de Israel. El Señor te envió a esta campaña con orden de exterminar a esos pecadores amalecitas, combatiendo hasta acabar con ellos. ¿Por qué no has obedecido al Señor? ¿Por qué has echado mano a los despojos, haciendo lo que el Señor reprueba?" Saúl replicó: "¡Pero si he obedecido al Señor! He hecho la campaña a la que me envió, he traído a Agag, rey de Amalec, y he exterminado a los amalecitas. Si la tropa tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor de lo destinado al exterminio, lo hizo para ofrecérselas en sacrificio al Señor tu Dios en Guilgal".

Samuel contestó: "¿Quiere el Señor sacrificios y holocaustos o quiere que obedezcan al Señor? Obedecer vale más que un sacrificio; ser dócil, más que grasa de carneros. Pecado de adivinos es la rebeldía, crimen de idolatría es la obstinación. Por haber rechazado al Señor, el Señor te rechaza hoy como rey" Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La obediencia no tiene mucha carta de presentación social hoy por hoy. Sin embargo, ha sido y es una cualidad fundamental de los fieles. Podemos aprender de esta lectura cuánto la ama y la prefiere Dios, y por qué. Dios ciertamente no necesita de nuestras cosas, que en realidad son siempre más suyas que nuestras. Mas con los actos de nuestra voluntad pasa algo distinto. Cuando, en amor y obediencia nos resolvemos a seguir el camino del Señor, le damos algo que no  tenía antes, porque escogió no tenerlo de otro modo sino sólo a través de nuestra decisión y albedrío. Los actos de obediencia se acercan más a las acciones de Dios y reflejan mejor la dignidad y grandeza del ser que él nos ha dado. De este modo podemos comprender un poco más lo que dijo Samuel: "La obediencia vale más que el sacrificio; y la docilidad, más que la grasa de corderos."
SALMO RESPONSORIAL: 49
R. / Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.

No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa
ni un cabrito de tus rebaños. R.

¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza y
te echas a la espalda mis mandamientos? R.

Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios. R.

OREMOS CON EL SALMO
El Señor Juez Supremo, echa en cara a su pueblo el atribuir excesivo valor a los sacrificios de animales, y reprocha a los malos en lo poner en práctica las exigencias de la alianza. El nuevo Testamento reconoce que el sacrificio de Cristo supera y hace caducos los antiguos sacrificios, pero nos recuerda también la necesidad de vivir de acuerdo con nuestra profesión de fe. 

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 2, 18-22

“El novio está con ellos”

En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: "Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?" Jesús les contestó: "¿Es que pueden ayunar los amigos del novio mientras está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día sí que ayunarán". Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado, porque la pieza tira del manto -lo nuevo de lo viejo- y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El cristianismo es una forma de vida festiva. Estamos de fiesta con Jesús cuando lo hacemos efectivamente presente con nuestros comportamientos, actitudes y proyectos. Ciertas manifestaciones piadosas como los ayunos, la abstención de ciertos alimentos y las jornadas especiales de oración son auténticas en la medida en que conservan su referencia a la enseñanza de Jesús.

Los primeros cristianos enfrentaron el dilema de conservar la novedad de Jesús o de asimilarse a las costumbres religiosas del judaísmo y optaron por la fidelidad. El ayuno es bueno en una experiencia religiosa en la que se necesita recordarle al cuerpo que Dios es el dador de todo; pero mal harían los discípulos de Jesús si por el ayuno y las prácticas íntimas de piedad abandonaran la solidaridad con el más necesitado y la solicitud ante los excluidos sociales. Para los cristianos de aquel entonces, y para nosotros ahora, el reto no es la dieta alimenticia, sino la solidaridad con los necesitados y excluidos. Estamos de fiesta con Jesús y la alegría de esta fiesta la comunicamos a todas las personas que comparten nuestra fe y la compartimos con todos aquellos que experimentan el mundo presente como un “valle de lágrimas” ¡Vino nuevo en odres nuevos!

ORACIÓN
Amado Señor, enséñanos a estar atentos para descubrir cual es tu voluntad, a ser obedientes,  guíanos para que  tengamos claro que quieres de nosotros, que esperas de nosotros, que nos  propones cuando nos llamas. A vivir tu proyecto de manera auténtica, no dejándonos llevar por la cosas superfluas que no son importantes sino practicar lo verdaderamente importante: el amor, la solidaridad,  la equidad, la  justicia, el compartir con los más necesitados y excluidos. Ayúdanos y guíanos Señor. Amén

“Vivamos el evangelio como una novedad en nuestra vida, no como un parche sobre nuestro ser pecador y egoísta”