viernes, 1 de enero de 2016

Jueves 07 de Enero de 2016


“DIOS NOS CAPACITA PARA DAR Y RECIBIR AMOR”

PRIMERA LECTURA
1JUAN 4,19-5,4

“Quien ama a Dios, ame también a su hermano”
Queridos hermanos: Nosotros amamos a Dios, porque él nos amó primero. Si alguno dice: "Amo a Dios", y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Y hemos recibido de él este mandamiento: Quien ama a Dios, ame también a su hermano. Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a Dios que da el ser ama también al que ha nacido de él.
En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor de Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Un hecho en el que no solemos reparar es que el amor cristiano es fundamentalmente amor a los hermanos. El amor cristiano no es una vaga simpatía por la humanidad ni una romántica declaración del bien de la raza humana; tampoco puede traducirse en simple filantropía o en un programa político o de construcción de la sociedad, así se trate de aquella sociedad que nos parece que retrata mejor los valores del Reino.
El amor predicado por el apóstol es aquel que nace ante la obra del amor. Así como en el plano puramente humano amamos lo amable, según los sentidos o según los intereses, así en este nivel de la vida de la gracia que ha llegado por Jesús amamos lo amable, es decir, amamos la obra que Dios ha hecho en alguien, arrancándolo de las tinieblas y acercándolo a la luz. Estamos dispuestos a pensar el amor cristiano como una realidad sin fronteras y parece que al decir que amamos a los nacidos de Dios estamos encerrándonos sólo en los que son o piensan como nosotros. La cosa es más compleja. Cada amor se define por su objetivo, el amado, pero también por su motivo, su causa. El amor cristiano tiene siempre una causa: Dios y lo que nace de Dios. Esto implica que amamos a los que ya son de Dios y amamos a los que no son para que sean de él, para que nazcan de él. Amamos a todos pero esto no quiere decir que aprobamos ni que estamos de acuerdo con todos ni que nos parecen iguales todos. Con otras palabras: amamos a los que ya son hermanos, porque sentimos y sabemos que han nacido de Dios, y amamos a los que no lo son para que un día estén en comunión con nosotros, y con el Padre y el Hijo.
SALMO RESPONSORIAL: 71
R. / Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.

Él rescatará sus vidas de la violencia,
su sangre será preciosa a sus ojos.
Que recen por él continuamente
y lo bendigan todo el día. R.

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
El rey extenderá su dominio como un soberano sobre reyes vasallos: los enemigos y agresores serán derrotados, los demás rendirán homenaje. El imperio excede los pequeños reinos limítrofes, para abarcar todos los reyes y todos los pueblos: es decir, el rey terreno recibe el poder propio de Dios.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 4, 14-22ª

“Volvió con la fuerza del Espíritu”
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.  Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor." Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: "Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír." Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:
En el evangelio de hoy, Jesús es presentado como poseedor del Espíritu Santo. Esto significa que su predicación está acreditada por el mismo Dios y, por consiguiente, está dirigida a los privilegiados del Padre: los necesitados. La intención, pues, de este relato de Lucas es dar a conocer el rostro de Jesús, que es asumido como el “Salvador”. Esta concepción salvífica de Jesús es evidenciada a lo largo del evangelio de Lucas (por ejemplo, Jesús en las bienaventuranzas se dirige a los pobres reales, a los que pasan hambre y lloran de verdad) y es de relevante importancia porque con ella se quiere expresar que con Jesús la promesa de salvación ha llegado a su pleno cumplimiento. En la acción solidaria y fraterna de Jesús con los pobres y pecadores se expresan desde ya signos elocuentes de la presencia salvífica y liberadora de Dios en la historia; es decir, que en Jesús se cumplen las esperanzas más profundas del pueblo creyente y se hace realidad el Reino de Dios. Es importante que reconozcamos en Jesús su capacidad salvífica, la cual se expresa eficazmente en el amor desinteresado por los pobres.

ORACIÓN
Señor Jesús,  creemos firmemente que Tú eres un Dios de amor, misericordia y de victoria, que tienes poder, y que con la sangre de tu Hijo, hoy limpias y sanas todo nuestro ser. Estamos seguros de que con tu poder maravilloso hoy nos levantas de nuestras dificultades y postraciones, nos alientas con tu Espíritu para enfrentar todo lo que se opone a la construcción de tu amor y de tu Reino. Amén.  

“Quien se experimenta amado(a) está apto(a) para dar amor”

Viernes 08 de Enero de 2016

“EL ESPÍRITU NOS HACE TESTIGOS DE LA VIDA”

PRIMERA LECTURA
1ª JUAN 5,5-13


“La gloria del Señor amanece sobre tí”


Queridos hermanos: ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los testigos: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo. Si aceptamos el testimonio humano, más fuerza tiene el testimonio de Dios. Éste es el testimonio de Dios, un testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene dentro el testimonio. Quien no cree a Dios le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y éste es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La comunidad de Juan nos motiva a creer y crecer en la fe en Jesucristo, el enviado y testigo del Padre, la fe según Juan se traduce en vida. Esa es la gran afirmación de la primera lectura de hoy nuestra fe puesta no en algo “sino en alguien: Jesucristo el Señor es la que nos hace fuertes frente a las amenazas del mundo: el sufrimiento, las dificultades, las persecuciones, la enfermedad y el miedo…… El abandono confiado en el Señor y su proyecto de vida nos mantiene despiertos, con capacidad de lucha de superación hacia el futuro. La fe cristiana es confianza plena en el Dios que hace posible lo que parece imposible, que cumple sus promesas a veces por caminos desconocidos para nosotros.
Para la comunidad de Juan, el testimonio que Dios da acerca de Jesús su hijo es triple: el Espíritu, el agua y la sangre. El Espíritu desciende sobre Jesús en el Jordán el día de su bautismo, donde el Padre lo declara como su Hijo y lo capacita para su misión mesiánica. Y, al morir en la cruz, de su costado herido brota “sangre y agua”, como signos de salvación y santificación para su Iglesia lo cual atestigua el mismo Espíritu. Por lo tanto, todo aquel que opta libremente por Jesucristo, aceptándolo en su corazón como Señor y salvador y siendo bautizado en su nombre, asume su redención y acepta convertirse en Templo vivo del Espíritu Santo.


SALMO RESPONSORIAL: 147
R: / Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este salmo propone un canto de acción de gracias por la paz y la prosperidad de Jerusalén, y, sobre todo, por haberle dado el Señor la Ley por la que se distingue de todas las naciones, y que es prueba de la predilección divina por Israel. Los israelitas tienen una obligación especial de entonar alabanzas al Señor por haber fortalecido las murallas de la ciudad reforzando los cerrojos de sus puertas y difundiendo sus bendiciones sobre sus habitantes.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 5, 12-16
Una vez, estando Jesús en un pueblo, se presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús cayó rostro a tierra y le suplicó: "Señor, si quieres puedes limpiarme." Y Jesús extendió la mano y lo tocó diciendo: "Quiero, queda limpio." Y en seguida le dejó la lepra. Jesús le recomendó que no lo dijera a nadie, y añadió: "Ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés para que les conste." Se hablaba de él cada vez más, y acudía mucha gente a oírle y a que los curara de sus enfermedades. Pero él solía retirarse a despoblado para orar. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
En el relato de la curación de un leproso que nos trae el evangelio hoy, se puede constatar la realización del programa de vida que Jesús ha adoptado. Un leproso llega hasta Jesús; caso un poco inverosímil, pues de hecho alguien afectado por la lepra debía abandonar la comunidad, irse al lugar descampado y colgarse una campanilla al cuello; ante la posible presencia de alguien tenía que advertir su situación de impureza (cf. Lv 13,45). De todos modos, el leproso se acerca a Jesús para pedirle su sanación. En su acercamiento el enfermo corre el riesgo de ser rechazado; sin embargo, puede más en él su actitud de confianza y de fe; Jesús es tal vez su último recurso y lo arriesga decididamente. Aquí se pone a prueba la novedad que Jesús está aportando a la situación “normal” del pueblo. La respuesta de Jesús no se hace esperar: “quiero”, y lo toca. Tremenda novedad; nadie se atrevía a tocar a un leproso; quien lo tocara automáticamente quedaría impuro. También Jesús corre el riesgo de contaminarse; toca al enfermo e inmediatamente lo sana. Quizás nuestros corazones desagarrados, nuestras ataduras y la opresión que aún experimentamos, necesitan de esa fuerza liberadora de Jesús; basta entonces romper nuestra autosuficiencia, arriesgarnos a dejar en manos de Jesús nuestra vida y nuestras situaciones para sanar.

ORACIÓN
Señor, hoy queremos experimentar como nos sanas del pecado que hay nuestro corazón, ese que no nos permite ser felices, sino que nos mantiene esclavizados y atados. Nos presentamos delante de Ti, reconociendo tu poder y tu fuerza para transformarnos y transformar nuestra realidad; creemos firmemente en tu misericordia y en tu palabra que nos dice: “Que un corazón contrito y humillado Tú no lo desprecias”. Ayúdanos Señor a ser como Tú, que no seamos indiferentes ante las necesidades de los que nos rodean, a defender la vida, especialmente la del pobre y desvalido. Amén   


 “Las acciones de Jesús nos enseñan que debemos ser defensores de la vida y de la dignidad de las personas, en todo lugar ”

Sábado 09 de Enero de 2016


“EN JESÚS CONOCEMOS LA VOLUNTAD DE DIOS”
PRIMERA LECTURA
1 JUAN 5,14-21

Nos escucha en lo que pedimos”

Queridos hermanos: En esto está la confianza que tenemos en él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha. Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que le hayamos pedido.
Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y Dios le dará vida -a los que cometan pecados que no son de muerte, pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida-. Toda injusticia es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios lo guarda, y el Maligno no llega a tocarle. Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero yace en poder del Maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el Dios verdadero y la vida eterna. Hijos míos, guardaos de los ídolos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La primera lectura nos recuerda hoy que mientras vivamos en Cristo Jesús confiados en Él y en sintonía profunda con su persona y su proyecto de vida, nuestra oración cobra poder porque aprendemos a pedir según su voluntad, con la certeza de ser escuchados. Puede que en el seguimiento del Señor tengamos algunas caídas que pueden debilitar nuestra relación con Él, disminuyendo nuestra capacidad de percepción de su voluntad, pero Él mismo viene en nuestra ayuda, endereza nuestros pasos, y no nos deja abandonados a nuestra suerte, porque permanece siempre fiel a su amor misericordioso. Alejarnos de Dios es entrar en el mundo de la muerte, lejos de la comunión de la vida con Él. Cuando el ser humano se hace dios de sí mismo y criterio de su propia conducta egoísta y autosuficiente, está negando a Jesucristo que es la vida misma y crea de esta manera las condiciones para su propio fracaso y derrota, pues se convierte en idolatra. Tal vez una de las grandes razones aparte de la búsqueda desmesurara del tener, placer y poder es la mentalidad relativista del mundo actual en que vivimos, que lo hace creer que nada es malo y que la fe en Dios es un estorbo para su realización personal. Por eso estamos llamados, en cuanto a discípulos(as) de Jesucristo, a mantenernos vigilantes y abiertos a sus bendiciones, y dispuestos a llevar su Buena Noticia a quienes viven alejados de Él.

SALMO RESPONSORIAL: 149
R: El Señor ama a su pueblo.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas,
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO   

La danza es el cuerpo hecho oración. Salmo de gestos. Rúbrica de movimientos. El cuerpo habla con más elocuencia que la mente, y una inclinación rítmica vale por mil invocaciones. Si el que canta «reza dos veces», ¿qué no hará el que danza?. La danza compromete al danzante en presencia del pueblo. Es pública, abierta, manifiesta. La danza es una profesión de fe. El danzante tiene derecho a reclamar para sí la promesa solemne: «Si alguien se pone de mi parte ante los hombres, yo me pondré de la suya ante mi Padre que está en los cielos».

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 3,22-30

“Nadie puede tomarse algo para sí mismo”
En aquel tiempo, fue Jesús con sus discípulos a Judea, se quedó allí con ellos y bautizaba. También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salín, porque había allí agua abundante; la gente acudía y se bautizaba. A Juan todavía no le habían metido en la cárcel. Se originó entonces una discusión entre un judío y los discípulos de Juan acerca de la purificación; ellos fueron a Juan y le dijeron: "Oye, rabí, el que estaba contigo en la otra orilla del Jordán, de quien tú has dado testimonio, ése está bautizando, y todo el mundo acude a él." Contestó Juan: "Nadie puede tomarse algo para sí, si no se lo dan desde el cielo. Vosotros mismos sois testigos de que yo dije: "Yo no soy el Mesías, sino que me han enviado delante de él." El que lleva a la esposa es el esposo; en cambio, el amigo del esposo, que asiste y lo oye, se alegra con la voz del esposo; pues esta alegría mía está colmada. Él ha de ir aumentando en importancia, y yo disminuyendo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El evangelio de hoy nos trae un tema distinto. Juan, el Bautista, se despide. Su misión ha concluido. Su dedo ya señala al Esperado, el Bendito Mesías, y sus palabras ya anuncian al Cordero que quita el pecado. Ha preparado la Boda de su Amigo; ha vivido para ver el gran momento; toda su energía y su tiempo han sido también su ofrenda, y la hora de la ofrenda mayor ha llegado. Lo que permanece en el fondo de esta sección del evangelio de Juan es la pregunta por la superioridad del ministerio de Jesús, representado concretamente en su actividad bautismal.
Escuchamos en el evangelio de hoy entonces, el testimonio que da Juan el Bautista sobre sí mismo y sobre Jesús. La gente está acudiendo a Jesús y él poco a poco se va quedando solo; no obstante, esta situación la califica el Bautista como “gozo perfecto”; las cosas están ocurriendo como deben ocurrir: “es necesario que él crezca y que yo disminuya”; de ese modo, “el novio podrá quedarse con la novia”. Un hermosísimo ejemplo para nosotros. ¿Cuántas veces no nos habrá quitado el sueño o la tranquilidad el éxito y la mejor acogida de otros hermanos nuestros en la misión? Con nuestro estilo de vida ¿no estaremos muchas veces buscando el brillo personal, el reconocimiento y los honores, olvidándonos de que también nosotros somos sencillamente los que vamos preparando el camino para que llegue Jesús a la vida de la gente? Esos fracasos que a veces se perciben en nuestra misión ¿no tendrán como explicación el hecho de que muchas veces nos estamos anunciando a nosotros mismos y no a Jesús y su evangelio? Roguemos al Señor para que derrame sobre nuestras mentes y nuestros corazones ese mismo Espíritu que habitaba en el corazón de Juan para que así nuestro gozo sea perfecto cuando sintamos que estamos disminuyendo para que él crezca.

ORACIÓN
En este nuevo día,  te alabamos y bendecimos, Buen Señor, hoy disponemos nuestra vida para que vengas a reinar en nuestro corazón y  en todos los corazones de nuestro hogar, te dejamos plena libertad para que apartes de nosotros el mal, el pecado, manifestado en la envidia, el rencor, el orgullo, el odio; Señor ayúdanos a no creernos más que otros, sino a dejar que brilles Tú con  tu luz. Que a través de tu Espíritu y  tu santa y poderosa Palabra, siembres hoy en nosotros semillas de paz, conversión, amor misericordioso, reconciliación, tolerancia, humildad, y entrega al servicio a los demás. Amén.

“Oremos manifestando nuestras legitimas necesidades no nuestros caprichos y deseos”


Domingo 10 de Enero de 2016

Bautismo del Señor

“JESÚS ES UNGIDO CON EL ESPÍRITU DE DIOS”



En la Iglesia de Oriente, la Epifanía de Dios en Jesús se centraba en el Bautismo del Señor, por la manifestación gloriosa de la comunidad de Dios en este acontecimiento. En la Iglesia de Occidente, que es la nuestra, la manifestación de Dios se vive en tres acontecimientos: la adoración de los Magos (domingo anterior), el Bautismo de Jesús (este domingo) y las Bodas de Caná (el próximo domingo). Dios se manifiesta de muchas maneras en nuestra vida; lo importante es saberlo descubrir y contemplar agradecidos su acción en nosotros. Todo es presencia y manifestación de Dios, cuando sabemos descubrir su paso por nuestra vida.     

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 42,1-4.6-7

“Mira a mi siervo, a quien prefiero”

Así dice el Señor: "Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas. Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas." Palabra de Dios.


REFLEXIÓN
Un primer elemento lo encontramos en el texto de Isaías, quien nos habla de la actitud del siervo de Dios; éste ha sido llamado y asistido por el Espíritu para llevar a cabo una especial misión en el pueblo de Israel: hacer presente con su vida la actitud misma de Dios para con la humanidad; es decir, evidenciar que Dios instaura su justicia y su luz por medio de la debilidad del ser humano. Por tanto, la tarea de todo bautizado es testimoniar que Dios está actuando en su vida; signo de ello es su manera de existir en medio de la comunidad; debe ser una existencia que promueva la solidaridad y la justicia con los más débiles, pues en ellos Dios actúa y salva y en ellos se hace presente la liberación querida por Dios.

Sabemos que existe una verdad fundamental: Cristo es el Hijo de Dios. Más esa afirmación central no anula otras que son posibles, que vienen de la Escritura y que hacen mucho bien a nuestro entendimiento y gran misterio de Jesucristo; hoy vamos a centrarnos en Cristo como "Siervo" de Dios. Partamos de una base: proclamar el señorío de Dios es proclamar nuestra servidumbre hacia Dios. ¿Qué es, en efecto, un señor sin siervos? ¿Hay algo más ridículo que un señor que no tiene quién atienda a sus órdenes ni quién quiera agradarle con sus acciones? Si tomamos en serio que Dios es Señor hemos de tomar en serio que nosotros somos siervos suyos. Y tal es el mensaje de Cristo: mostrándose en obras y palabras como verdadero Siervo de Dios mostró con sus palabras y con sus obras que Dios es el Señor, es decir, mostró que Dios reina; nos dejó ver el Reino de Dios.
Isaías, en la primera lectura además, nos presenta un perfil de un siervo de Dios. De todas las características que él menciona, detengámonos en una, o mejor en la combinación de dos de ellas: compasivo y fuerte. No rompe la caña resquebrajada y a la vez manifiesta firmemente el derecho. Entiende al cansado pero no se cansa; acoge al caído mientras conserva su propio lugar y su propia misión. ¡Admirable virtud, que bien vemos brillar en Jesucristo!

SALMO RESPONSORIAL: 28
R: El Señor bendice a su pueblo con la paz.

Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R.

El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: "¡Gloria!"
El Señor se sienta por encima del aguacero,
el Señor se sienta como rey eterno. R.


OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Algunos estudiosos consideran este salmo como uno de los textos más antiguos del salterio. Es fuerte la imagen que lo sostiene en su desarrollo poético y orante. Se trata de la descripción progresiva de una tempestad. Se indica en el idioma original, hebreo, con un vocablo que significa simultáneamente “Voz” y “Trueno”. Se le ha llamado “El salmo de los siete truenos”, por lo que esta palabra se repite varias veces. El salmista concibe el trueno como un símbolo de la voz divina que con su misterio y trascendente e inalcanzable, irrumpe en la realidad creada hasta estremecerla y asustarla, pero que en su significado más íntimo es palabra de paz y armonía.


SEGUNDA LECTURA
HECHOS DE LOS APÓSTOLES 10,34-38

“Ungidos por Dios con la Fuerza del Espíritu Santo”

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: "Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos. Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él." Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
El segundo elemento está presente en el relato de los Hechos de los Apóstoles. La intención central de este relato es afirmar que el mensaje de salvación, vivido y anunciado por Jesús de Nazaret, es para todos sin excepción. La única exigencia para ser partícipe de la obra de Dios es iniciar un proceso de cambio (respetar a Dios y practicar la justicia), que consiste en abrirse a Dios y abandonar toda clase de egoísmo para poder ir, en total libertad, al encuentro del otro, pues es en el otro donde se manifiesta Dios. A ejemplo de Jesús, todo bautizado tiene el deber de pasar por la vida “haciendo el bien”; tiene la tarea constante de cambiar, de despojarse de todo interés egoísta para poder así ser testigo de la salvación.

Vemos en este texto como en casa de Cornelio, un extranjero, Pedro tiene su propia experiencia de la resurrección de Jesús en su vida y al mismo tiempo de la presencia pentecostal del espíritu del resucitado que le da nueva vida. Como resultado de este encuentro con el Dios de la vida representado en Jesús de Nazareth, comienza a abrírsele los ojos para romper con radicalidad, con su cultura y mentalidad judías y entender y aceptar el proyecto universal del Mesías que se ha cumplido en Cristo Jesús. Con gran convicción Pedro lleno del Espíritu da testimonio de Jesús y lo hace con palabras que muestran su contacto con él; habla de su propia experiencia de haber descubierto a Jesús como el ungido como el Espíritu que pasó por la vida haciendo el bien.

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 3,15-16. 21-22
“Jesús se bautizó. Mientras oraba, se abrió el cielo” 
En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: "Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego." En un bautismo general, Jesús también se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Hoy celebramos es Bautismo de Jesús, quien estuvo primero en la escuela de Juan, llamado el Bautista, porque proponía a todos los oyentes que renovarán su fe en Yavhé, en medio de la situación opresora por la dominación romana, y lo hicieran con un gesto simbólico de sumergirse en el agua del Jordán, para expresar su inmersión de Dios. Jesús mismo fue a vivir una experiencia fuerte de Dios en predicación y acogió su propuesta. Por eso, nos dice Lucas, “Bautizándose todo el pueblo, Jesús también fue bautizado”, pero agrega el evangelista que lo hizo en una actitud orante. Hay, pues, aquí dos detalles especiales de Lucas: Jesús se une al pueblo de Dios, y se sumerge en la experiencia bautismal con una actitud de oración intensa. Es que sólo en oración podemos sumergirnos plenamente en Dios para vivir nuestra vida creyente.
¿Qué hace Dios ante el gesto de entrega y sumisión de Jesús?. La respuesta del Padre Dios está en tres acciones concretas: Primero se abre el cielo. La experiencia tiene su sentido si vamos al Antiguo Testamento. Allí, se decía que, por la infidelidad y el pecado del pueblo santo, Dios tomó la decisión “cerrar el cielo” para no tener más comunicación y cercanía con su comunidad. Sólo en el Bautismo de Jesús, el Padre Dios volvió a abrir el cielo, y con él, la comunicación, la cercanía y la presencia junto a su comunidad. En segundo lugar, “Bajo el Espíritu Santo sobre Jesús”, lo que significa que, desde el Bautismo de Jesús, el Espíritu Santo lo llena y lo impulsa, para que todo lo que hace en el pueblo sea siempre “Bajo la acción del Espíritu”.  Por último, el Padre dejó oír su voz y nos presentó a Jesús para que lo acogiéramos. Por los papiros antiguos, hay dos lecturas posibles de la voz del Padre, apoyadas siempre en palabras del Antiguo Testamento. Unos se inspiran en el Salmo2,7: “Tú eres mi Hijo, hoy te he engendrado”, haciendo de Jesús el Hijo del Padre, el Rey consagrado como Mesías. La otra lectura se apoya en Isaías 42,1-7, y nos dice que Jesús es el Siervo de  Dios, su preferido, su  Amado y lleno del Espíritu para cumplir su misión; la cual es abrir los ojos a los ciegos, liberar a los oprimidos, iluminar a los que viven en tinieblas.
Por eso celebrar hoy el Bautismo de Jesús significa para nosotros contemplar el cielo abierto de Dios para nosotros, saberlo cercano y Salvador en Jesús. Significa también contemplar a Jesús como el lleno del Espíritu y acogerlo en nuestra vida como el Hijo Amado y especial del Padre, como aquel que puede salvarnos plenamente, abrir nuestros ojos y liberarnos de toda atadura y opresión, para que podamos, como Él, sumergirnos en Dios y vivir nuestro propio bautismo.     

ORACIÓN
Bendito, alabado y adorado seas en este día, Buen Padre Dios. Danos hoy una Palabra con autoridad, una Palabra de bendición, una palabra que sea capaz de sanar y liberar, de construir espacios de reconciliación, una palabra de restauración, que construya puentes de diálogo,  una palabra que edifique a todos, una palabra de esperanza, que motive y lleve a saborear la vida eterna. Amén.  


“Que tu mayor deseo sea conocer, vivir y anunciar la acción de Jesús para portar el Espíritu que produce paz y justicia sobre las personas, familias y pueblos”

Lunes 11 de Enero de 2016


“PROFETAS POR ELECCIÓN DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 1, 1-8

“Su rival insultaba a Ana, porque el Señor la había hecho estéril”
Había un hombre sufita oriundo de Ramá, en la serranía de Efraím, llamado Elcaná, hijo de Yeroján, hijo de Elihú, hijo de Toju, hijo de Suf, efraimita. Tenía dos mujeres: una se llamaba Ana y la otra Fenina; Fenina tenía hijos, y Ana no los tenía. Aquel hombre solía subir todos los años desde su pueblo para adorar y ofrecer sacrificios al Señor de los ejércitos en Siló, donde estaban de sacerdotes del Señor los dos hijos de Elí, Jofní y Finés. Llegado el día de ofrecer el sacrificio, repartía raciones a su mujer Fenina para sus hijos e hijas, mientras que a Ana le daba sólo una ración; y eso que la quería, pero el Señor la había hecho estéril. Su rival la insultaba, ensañándose con ella para mortificarla, porque el Señor la había hecho estéril. Así hacía año tras año; siempre que subían al templo del Señor, solía insultarla así. Una vez Ana lloraba y no comía. Y Elcaná, su marido, le dijo: "Ana, ¿por qué lloras y no comes?, ¿por qué te afliges? ¿No te valgo yo más que diez hijos?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Es bastante incómoda en todo sentido la situación que describe la primera lectura de hoy: un hombre con dos mujeres, que además pelean entre sí, con el agravante de que la una humilla a la otra por algo de lo que no es culpable: su esterilidad. ¿Se puede aprender algo bueno de semejante cuadro?. Por lo pronto, notemos que Ana ora; su necesidad y su sentirse incomprendida la llevan a orar; Penina no tiene la necesidad y por eso tampoco le importa la oración. Y como no tiene la oración como prioridad en su vida tampoco tiene la cercanía del Dios que se compadece de los necesitados, ni menos conoce la sorpresa de ser escuchada y bendecida.
Desde este punto de vista, lo importante no es tanto el que sean o no mujeres; ni siquiera el tipo de cuestiones que les llevan a tener problemas. Lo que interesa es el contraste de dos actitudes: por un lado la prepotencia de quien se siente fuerte y por consiguiente humilla; por el otro, la indigencia de quien se siente débil y por eso ora. Así entendemos que el orgullo va en parte  más hermanado con la crueldad, mientras que la necesidad suele hacer pareja con la plegaria.
SALMO RESPONSORIAL: 115
R. / Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.

¿Cómo pagaré al Señor todo
el bien que ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor. R.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo;
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
Alguien que ha experimentado la protección divina en una grave aflicción da gracias al Señor.
 por su bondad y proclama ante la comunidad los beneficios recibidos de Dios. Nuestra  Eucaristía es la acción de gracias de la iglesia por los beneficios recibidos mediante Cristo,  y en ella  repitamos con el salmista “Alzaré la copa de la salvación invocando su nombre”. 


LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1,14-20

“Arrepiéntanse y crean en la buena noticia”
Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios; convertíos y creed la Buena Noticia". Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: "Venid conmigo y os haré pescadores de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo del Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:

La actividad profética de Juan el Bautista ha llegado a su fin, dando paso ahora a la proclamación definitiva del Reino de Dios a través de la vida y misión de Jesús de Nazaret. Como vemos, en el evangelio de hoy la actividad pública de Jesús se sintetiza en cuatro verbos fundamentales: Cumplir, estar cerca, arrepentirse y creer. Todos ellos hacen referencia directa a la experiencia vital del Reino de Dios; es decir, a una vida personal y comunitaria rebosante de la presencia de Dios, la cual se identifica por la vivencia consciente y libre de los valores del Reino: la Justicia, la Vida, la Solidaridad, la Misericordia, la Paz, el Amor. Jesús nos hace cercano el Reino de Dios; en él se cumple la promesa de salvación; en él Dios ha decidido actuar, revelar definitivamente todo el amor profundo que siente por la humanidad, inaugurando así un nuevo tiempo, un tiempo de esperanza y salvación. De manera que, es responsabilidad del ser humano acoger este ofrecimiento incondicional de Dios. La conversión y la fe son signos privilegiados de esa acogida, son la exigencia para un verdadero seguimiento del Maestro. Dios nos llama, como a los discípulos, a ser constructores de ese amor ofrecido por Dios en nuestras familias y en nuestras comunidades.

ORACIÓN
Perdónanos las veces que hemos seguido de largo, ignorando el sufrimiento y dolor del otro, perdónanos si en algún momento si  al débil, al que esta triste y al que  ha caído,  nos hemos aprovechado de su dolor  y mal. Señor llénanos de tu misericordia, queremos escucharte, somos tus siervos, y estamos aquí para cumplir tu voluntad, para proclamar tu Buena Nueva, para construir contigo un camino nuevo para otros, para llevarles a una nueva tierra donde  mana leche y miel. Amén.    


“Cada profeta, a su tiempo, dará a conocer la Palabra de Dios, aún a riesgo de su propia vida”

Martes, 12 de Enero de 2016


“LA AUTORIDAD DE JESÚS ES EL SERVICIO”
PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 1, 9-20

“El Señor se acordó de Ana, y dio luz a Samuel”

En aquellos días, después de la comida en Siló, mientras el sacerdote Elí estaba sentado en su silla junto a la puerta del templo del Señor, Ana se levantó y, desconsolada, rezó al Señor deshaciéndose en lágrimas e hizo este voto: "Señor de los ejércitos, si te dignas mirar la aflicción de tu esclava, si te acuerdas de mí y no me olvidas, si concedes a tu esclava un hijo varón, se lo ofreceré al Señor para toda la vida y la navaja no pasará por su cabeza". Mientras repetía su oración al Señor, Elí la observaba. Ana hablaba para sus adentros: movía los labios, sin que se oyera su voz. Elí, creyendo que estaba borracha, le dijo: "¿Hasta cuándo vas a seguir borracha? Devuelve el vino que has bebido". Ana respondió: "No es eso, señor; no he bebido vino ni licores; lo que pasa es que estoy afligida y me desahogo con el Señor. No me tengas por una mujer perdida, que hasta ahora he hablado movida por mi gran desazón y pesadumbre".

Entonces dijo Elí: "Vete en paz. Que el Señor de Israel te conceda lo que le has pedido". Y ella respondió: "Que tu sierva halle gracia ante ti". La mujer se marchó, comió, y se transformó su semblante. A la mañana siguiente madrugaron, adoraron al señor y se volvieron. Llegados a su casa de Ramá, Elcaná se unió a su mujer, Ana, y el Señor se acordó de ella. Ana concibió, dio a luz un hijo y le puso de nombre Samuel, diciendo: "¡Al Señor se lo pedí!". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Es oportuno preguntarnos por qué leemos hoy el primer libro de Samuel. Como hemos dicho ya, el tiempo ordinario es una espaciosa contemplación del misterio de Cristo a lo largo de los evangelios. Ahora bien, como los evangelios son la culminación de cuanto fue anunciado en el Antiguo Testamento, es natural que la primera lectura de la mayor parte del tiempo ordinario venga del Antiguo Testamento para que veamos de modo más completo quién es este Jesús, que fue anunciado y esperado desde tiempos tan antiguos.
La primera lectura empieza en los orígenes de la dinastía del rey David, porque precisamente Jesús será el verdadero "David." Y para entender de dónde viene el rey David hay que ir a los orígenes de la monarquía misma, que arranca de los tiempos del profeta Samuel, hijo de Ana. Con Samuel se divide la historia entre jueces y monarcas. Samuel abre la historia de la monarquía en Israel, de una manera polémica y de una manera difícil, a veces casi en contra de su propia voluntad, abre la etapa de la monarquía y prepara la llegada de ese rey David.
Y veamos a Ana, no deja de ser conmovedor ver que en la esterilidad vencida de esta pobre mujer hay una señal del amor divino que finalmente conduce a la designación de David como rey de Israel y de Judá.
A lo largo de ese camino iremos descubriendo que hay ciertas "constantes," como, por ejemplo, la alegría de los humildes. Desde el cántico de Ana, madre de Samuel, hasta el cántico de María, madre de Jesús, hay una continuidad en la alegría de todos los que se han sentido abandonados y humillados por el mundo pero han descubierto en Dios su fortaleza y su victoria.

SALMO RESPONSORIAL: 1 SAMUEL 2,1.4-8
R. / Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador.

Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R.

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R.

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece. R.

El levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO

Corresponde a la oración profética de Ana. Aquí habla de “su poder”  pero quiso decir su fortaleza en el Señor. Se regocijó en el hecho de que Dios le había dado un hijo. Resultó victoriosa sobre los que se burlaban de ella por ser estéril, y se alegró en su salvación. Había experimentado una liberación. Reconoce a su Dios como refugio, fortaleza, y quien escucha a los débiles, por eso se postra delante de Él ya que experimenta su bendición porque se dispuso a hacer su voluntad.


LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1,21-28

"Les enseñaba con autoridad”

Llego Jesús a Cafarnaúm y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: "¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios". Jesús lo increpó: "Cállate y sal de él". El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: "¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen". Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea. Palabra del Señor.


REFLEXIÓN:
Una enseñanza nueva, con autoridad. El primer signo del reino lo hace Jesús en una sinagoga y en día de sábado. Quiere convertir la sinagoga y el sábado en un lugar de liberación de los oprimidos y no en una escuela de amenazas para los sufrientes. Jesús va a enseñar de una manera diferente, con autoridad. La gente se asombra de su metodología de enseñanza. Sus palabras no son la repetición de un manual aprendido, de un catecismo de preguntas y respuestas. Su palabra es un acontecimiento liberador. Empezó a hablar y actuar. Quiere desterrar del corazón de los seres humanos las mentiras de la ideología dominante, esos espíritus impuros que nos han inyectado en el alma y que no nos permiten ser libres. Su palabra quiere acabar con ese dominio del mal que está anidado en el corazón de la gente. Son las mentiras del imperio romano y las mentiras de la sinagoga. Así hace con nosotros, nos libera de las mentiras de los anuncios comerciales, nos libera de la corrupción económica y del pecado que destruye la vida. Seguirle a Él es una invitación para liberarnos de los espíritus inmundos que amenazan la vida de los seres humanos y del planeta y para convertirnos en cuidadores de la vida. 

ORACIÓN 

Señor Jesús, danos una palabra con autoridad, un palabra que sea capaz de sanar, de construir espacios de bendición, una palabra que libere, que construya puentes de reconciliación, que nos lleve a la verdad,  una Palabra como la tuya, mi Señor, que tiene Vida Eterna. Amén.

“Con la autoridad de la Palabra de Jesús, podremos continuar su obra de rescatar y sanar vidas  apartadas de Él”

Miércoles 13 de Enero de 2016


“JESÚS: LA MISERICORDIA ENCARNADA DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 3, 1-20

“Habla Señor, que tu siervo te escucha”

En aquellos días, el pequeño Samuel servía en el templo del Señor bajo la vigilancia de Elí. Por aquellos días las palabras del Señor eran raras y no eran frecuentes las visiones. Un día estaba Elí acostado en su habitación; se le iba apagando la vista y casi no podía ver. Aún ardía la lámpara de Dios, y Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios. El Señor llamó a Samuel y él respondió: "Aquí estoy. Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado". Respondió Elí: "No te he llamado; vuelve a acostarte. Samuel volvió a acostarse. Volvió a llamar el Señor a Samuel. El se levantó y fue a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy, vengo porque me has llamado". Respondió Elí: "No te he llamado, hijo mío; vuelve a acostarte". Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor. Por tercera vez llamó el Señor a Samuel, y él se fue a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado". Elí comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho y dijo a Samuel: "Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: Habla Señor, que tu siervo te escucha". Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes: "¡Samuel, Samuel!" El respondió: "Habla, Señor, que tu siervo te escucha". Samuel crecía, Dios estaba con él, y ninguna de sus palabras dejó de cumplirse; y todo Israel, desde Dan hasta Berseba, supo que Samuel era profeta acreditado ante el Señor. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Samuel niño recibe el llamado de Dios en la oscuridad de la noche. Se ha dicho que en la noche se apagan las luces y se encienden las voces, y es verdad que desde un punto de vista físico oímos más en la quietud de la noche. La primera enseñanza de hoy es que a menudo estaremos más dispuestos para oír las inspiraciones del cielo si logramos sustraernos un poco de los intereses, ruidos y ocupaciones de esta tierra. El texto nos dice que “la palabra de Dios era escasa.” Notemos que escaso no significa débil. La palabra de Dios no es débil porque sabe abrirse paso en medio de las infidelidades de los hombres y llegar hasta Samuel. Esto es importante: Dios se abrirá paso; Dios hallará un camino.

En segundo lugar, vemos que no es débil la Palabra porque todo lo que Samuel habrá de pronunciar, aún siendo un criado en casa de Elí, es sumamente fuerte: la devastación de la propia casa de Elí, entre otras cosas. De aquí aprendemos que la fuerza de Dios no disminuye porque crezca su discreción, más se hace fuerte y avanza hasta cumplir su misión.

SALMO RESPONSORIAL: 39
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor:
él se inclinó y escuchó mi grito.
Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor,
y no acude a los idólatras
que se extravían con engaños. R.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y en cambio me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: "Aquí estoy". R.

Como está escrito en mi libro:
"Para hacer tu voluntad".
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En este Salmo se encuentran reunidos dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero (vs. 2-11) es un canto de acción de gracias por la liberación de un peligro grave. El segundo (vs. 14-18) es una súplica para pedir la ayuda divina en un momento de desgracia, y se vuelve a encontrar en el Salmo 70, en forma independiente. Los vs. 12-13 sirven de lazo de unión entre estas dos partes, que originariamente estaban separadas.


LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1, 29-39

“Curó a muchos enfermos de diversos males”

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: "Todo el mundo te busca". El les respondió: "Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he venido". Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios. Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
Jesús distingue perfectamente lo urgente de lo prioritario. Lo urgente, atender a todos los que buscan alivio en sus palabras de liberación, sanación y sabiduría; lo prioritario, anunciar el Reino de Dios a todo el pueblo sediento de esperanza. Esa claridad de discernimiento nace de su oración constante, que no le quita tiempo a su ministerio sino que lo alimenta y fortalece. Atrás deja un grupo humano que, como la suegra de Pedro, lo recibe y apoya; adelante, aparece el gran desafío de la misión. Todos los que seguimos a Jesús nos sentimos cautivados por sus palabras y por su estilo de vida; sus prioridades vitales son un referente al cual acudir en nuestro diario discernimiento. La sociedad en la que vivimos nos abruma con infinidad de ofertas para distraernos, que nos proveen de información inútil y nos crean necesidades superfluas; las palabras y el testimonio de vida de Jesús nos dan la claridad necesaria para distinguir lo prioritario de lo urgente.

Debemos atender las urgencias de cada día, relacionadas con el trabajo, la familia, nuestro entorno y otras preocupaciones reales; pero no podemos perder de vista lo prioritario: seguir a Jesús y anunciar su mensaje.

ORACIÓN
Señor Jesús, Bendito seas en este nuevo día y nuevo encuentro contigo, en el día a día con la Palabra. Hoy venimos a pedirte, que nos enseñes a escucharte  y a escuchar  tu voz en los otros. Señor sánanos de nuestras sorderas emocionales y espirituales que no nos dejan escucharte y escuchar la voz del sufrimiento y dolor de los demás. Señor, sánanos y libéranos de todo lo que nos enferma y ata; regálanos  la certeza de creer en Ti y nombrarte el Rey de nuestro  corazón y vivir conforme a tu propuesta de vida. Amén.


“Seguir a Jesús implica entregar la vida por la liberación del ser humano e invitarlo a ponerse de pie para entrar en la dinámica del Reino” 

Jueves 14 de enero de 2016


“DIOS ACTÚA EN EL HOY DE NUESTRA EXISTENCIA”

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 4, 1-11

“Derrotaron a los israelitas y el Arca de Dios fue capturada”

Por entonces se reunieron los filisteos para atacar a Israel. Los israelitas salieron a enfrentarse con ellos y acamparon junto a Piedrayuda, mientras que los filisteos acampaban en El Cerco. Los filisteos formaron en orden de batalla frente a Israel. Entablada la lucha, Israel fue derrotado por los filisteos; de sus filas murieron en el campo unos cuatro mil hombres. La tropa volvió al campamento, y los ancianos de Israel deliberaron: "¿Por qué el Señor nos ha hecho sufrir hoy una derrota a manos de los filisteos? Vamos a Siló, a traer el arca de la alianza del Señor, para que esté entre nosotros y nos salve del poder enemigo". Mandaron gente a Siló, a por el arca de la alianza del Señor de los ejércitos entronizado sobre querubines. Los dos hijos de Elí, Jofni y Finés, fueron con el arca de la alianza de Dios. Cuando el arca de la alianza del Señor llegó al campamento, todo Israel lanzó a pleno pulmón el alarido de guerra, y la tierra retembló. Al oír los filisteos el estruendo del alarido, se preguntaron: "¿Qué significa ese alarido que retumba en el campamento hebreo?" Entonces se enteraron de que el arca del Señor había llegado al campamento, y, muertos de miedo, decían: "¡Ha llegado su dios al campamento! ¡Ay de nosotros! Es la primera vez que nos pasa esto. ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de esos dioses poderosos, los dioses que hirieron a Egipto con toda clase de calamidades y epidemias? ¡Valor, filisteos! Sed hombres, y no seréis esclavos de los hebreos como lo han sido ellos de nosotros. ¡Sed hombres, y al ataque!" Los filisteos se lanzaron a la lucha y derrotaron a los israelitas, que huyeron a la desbandada. Fue una derrota tremenda: cayeron treinta mil de la infantería israelita. El arca de Dios fue capturada, y los dos hijos de Elí, Jofni y Finés, murieron. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Este episodio del arca de la alianza en medio de los ejércitos israelitas, es uno de los primeros ejemplos, tal vez el primero de todos, de cómo Dios no soporta ser tratado supersticiosamente. Recordemos un texto que nos menciona el templo de los judíos en tiempos de Jeremías. "No andéis diciendo", predica Jeremías, "es el templo del Señor, es el templo del Señor" Jeremías 7,4. Le parecía imposible a mucha gente, que Jerusalén fuera tomada por Nabucodonosor, porque ahí estaba el templo del Señor. También les parecía imposible a estos israelitas, que los fueran a vencer los filisteos, si tenían en medio el arca de la alianza.

Pero la segunda derrota que tuvieron, según la narración de hoy, fue peor, mucho peor que la primera, no sólo por haber perdido el arca, sino porque junto con el arca, se perdieron muchas más vidas, treinta mil, primero habían sido cuatro mil; junto con el arca y con esas vidas, se perdieron dos sacerdotes, los principales sacerdotes de Siló: Hofní y Finees.
No toda confianza es una buena confianza ni toda certidumbre es de fiar. El pueblo de Dios se hizo falsas expectativas sobre el arca de la alianza. Pensaron probablemente que el arca tenía energías mágicas que les protegerían, no importa cuáles fueran las condiciones reales de ellos frente a Dios. Sin embargo, este uso erróneo del arca no fue apoyado por Dios.
La Biblia no es un libro acerca de cómo conseguir superpoderes. Y, a pesar de que invocamos constantemente a Dios como el Todopoderoso, debemos tener en cuenta que el Dios Fuerte no tiene simplemente un inmenso juguete en sus manos para realizar cualquier deseo. El poder de Dios, nos dice Santo Tomás, es uno con su sabiduría y su misericordia.
Dios no soporta, Dios no admite ser tratado como un talismán, como un seguro de vida. Eso es volver a Dios una cosa, y Dios no es una cosa, ni una fuerza, ni una energía, ni un seguro como los seguros de vida. Cuando empezamos a tratar a Dios como un seguro, como un talismán, entonces estamos en el terreno de la magia y no en el terreno de la fe; estamos en el terreno de la superstición y no en el terreno de la alianza; estamos pretendiendo que Dios esté en nuestras manos, y no estamos poniéndonos en las manos de Dios.
La aplicación y la enseñanza que hay que destacar, es que esta primera lectura nos invita a revisar nuestro corazón, ¿cómo esta?, ¿cómo esta nuestra relación con Dios?, ¿está enteramente en Dios? Recordemos que una relación viva y sincera con Dios, le abre la puerta a su obra.


SALMO RESPONSORIAL: 43
R. / Redímenos, Señor, por tu misericordia.

Ahora nos rechazas y nos avergüenzas,
y ya no sales, Señor, con nuestras tropas:
nos haces retroceder ante el enemigo,
y nuestro adversario nos saquea. R.

Nos haces el escarnio de nuestros vecinos,
irrisión y burla de los que nos rodean.
Nos has hecho el refrán de los gentiles,
nos hacen muecas las naciones. R.

Despierta, Señor, ¿por qué duermes?;
levántate, no nos rechaces más.
¿Por qué nos escondes tu rostro
y olvidas nuestra desgracia y opresión? R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS  A SU CONTEXTO
En un momento de grave crisis nacional  -consecuencia de una derrota- Israel se dirige al Señor para implorar su ayuda. El recuerdo de las antiguas victorias (vs. 2-9), y su contraposición con la calamidad presente (vs. 10-17), confiere mayor dramatismo a la súplica. La alternancia entre el singular y el plural (vs. 5-6, 7-8) indica que el salmista, en alguna medida, encarna el destino de toda la nación. Esta es una de las características propias del rey, y por eso se puede pensar que es él quien pronuncia la súplica, como representante de todo el pueblo.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 1,40-45

“La lepra se le quitó y quedó limpio”

En aquel tiempo se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: "Si quieres, puedes limpiarme". Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo: "Quiero: queda limpio". La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él lo despidió, encargándoles severamente: "No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés. Pero cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes. Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
El evangelio de Marcos nos sorprende con los sentimientos de Jesús. Frente al leproso se “conmueve hasta las entrañas”; Jesús, como buen maestro, comprende el significado de la proximidad de un leproso y, más aún, asume el riesgo al entrar en contacto con él. Quiere que esa persona encuentre su lugar en la compleja y excluyente sociedad de esa época, pero al mismo tiempo busca la mayor discreción en ese gesto que transgrede las leyes civiles y religiosas. Pero, la alegría de la salvación de este hombre desborda toda previsión y Jesús debe permanecer en la periferia el resto de su jornada misionera. Los sentimientos de una y otra parte afloran en este texto y golpean al lector que ve cómo el anuncio del evangelio se vive en medio de intensas y sobrecogedoras emociones. Dios se acerca a la humanidad en los gestos sanadores de Jesús y los beneficiarios de su acción no tienen miramientos a la hora de pregonar su bondad.

Como creyentes podemos sentir lo mismo cada día: Dios nos abruma con su generosidad y nosotros no podemos cerrar nuestra boca ante una sociedad que censura cada vez más los sentimientos del pueblo creyente.

ORACIÓN.
Padre Bueno,  gracias porque nunca nos has abandonado, porque siempre has estado con nosotros cuando más te hemos necesitado, te amamos y te damos gracias por ser siempre fiel. Danos hoy tu vida, llévanos a vivir contigo; a recibir de tu amor y en el, todo lo que necesitamos; gracias Señor, porque no te cansas de amarnos y bendecirnos, sanarnos, no importándote nuestra condición. Bendito seas por darnos tanto, que nuestra vida sea testimonio vivo de tu acción en nosotros. Amén. 


“La acción misericordiosa de Dios a favor nuestro se realiza en el hoy de nuestras realidades concretas”