sábado, 1 de noviembre de 2014

Jueves 6 de noviembre 2014



“LA ALEGRÍA DE HABER EXPERIMENTADO LA MISERICORDIA DE DIOS”

 PRIMERA LECTURA
FILIPENSES 3,3-8 a

“Lo que para mí era ganancia lo consideré pérdida comparado con Cristo
Hermanos: Los circuncisos somos nosotros, que damos culto con el Espíritu de Dios, y que ponemos nuestra gloria en Cristo Jesús, sin confiar en la carne. Aunque, lo que es yo, ciertamente tendría motivos para confiar en la carne, y si algún otro piensa que puede hacerlo, yo mucho más: circuncidado a los ocho días de nacer, israelita de nación, de la tribu de Benjamín, hebreo por los cuatro costados y, por lo que toca a la ley, fariseo; si se trata de intransigencia, fui perseguidor de la Iglesia, si de ser justo por la ley, era irreprochable.
Sin embargo, todo eso que para mí era ganancia lo consideré pérdida comparado con Cristo; más aún, todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Parece que la comunidad de Filipo tenía problemas, algunos de los judíos que se convirtieron al cristianismo querían imponer sus costumbres, especialmente la circuncisión y las tradiciones rituales judías. Pablo se pone como ejemplo a sí mismo, convertido del judaísmo, renuncia a todo aquello que ha sido superado por el evangelio de Cristo. Si el predica la liberación de la ley antigua no es porque no sea o no se sienta judío. Está orgulloso de pertenecer al pueblo de Israel: de haber sido circuncidado a los ocho días de nacer, como los buenos judíos, de pertenecer a la tribu de Benjamín, de ser “hebreo por los cuatro costados” y, en concreto, de ser fariseo, y como buen fariseo, haber sido irreprochable en el cumplimiento de la ley, como luego fue intransigente en la persecución de los cristiano. Pero ha pasado algo decisivo en su vida: se encontró con Cristo Jesús, y entonces todo lo anterior, “que para él era ganancia, lo consideró pérdida comparado con Cristo”. Todo lo demás lo dejó a un lado, “lo estimó basura”, “con tal de ganar a Cristo”. Los que ven nuestro estilo de vida tendrían que notar que los cristianos hemos hecho una opción por los valores de Cristo, por encima de otros valores humanos. Y ahora  ¿podríamos decir que todo lo que se considera “ganancia” según los criterios del mundo, lo hemos dejado en segundo término, porque hemos descubierto a Cristo en nuestra vida, y le damos el primer lugar?
SALMO RESPONSORIAL: 104
R. / Que se alegren los que buscan al Señor.

Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R.

Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un himno litúrgico de alabanza a Dios por las maravillas hechas en favor de su pueblo, recordando la historia desde los patriarcas hasta la entada a la tierra prometida. La historia de salvación de Israel hace parte de nuestra propia historia de salvación, pero ella se completa con la nueva alianza mediada por Jesucristo y con el ofrecimiento de salvación a todos los pueblos.    

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 15,1-10

“Habrá alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta”
En aquel tiempo se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos: "Ese acoge a los pecadores y come con ellos". Jesús les dijo esta parábola: "Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros muy contento; y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido". Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.
Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas para decirles "¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido". Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta".  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Los fariseos y los doctores de la ley se escandalizaban hasta el extremo porque Jesús acogía y comía con los pecadores, los recaudadores de impuestos, y hasta las mismas prostitutas, para enseñarlos y revelarles el rostro misericordioso de Dios Padre.
Los publicanos o recaudadores de impuestos eran personas contratadas por el gobierno de Roma para cobrar los impuestos. Tenían que entregar una cantidad determinada, pero para su manutención podía sobrecargar los impuestos. Tanto por su oficio como por su proceder eran considerados como “pecadores”.
En el texto de hoy Jesús una vez más, es observado y criticado por parte del rígido legalismo del poder judío. Pero a Jesús lo tiene sin cuidado ese tipo de comentarios, pues sabe muy bien que ha venido para cumplir la voluntad de Dios y no para agradar ni complacer a los hombres. ¡Y cuál es la voluntad de Dios sino que todos los hombres y mujeres se salven y realicen y lleguen así al conocimiento de la verdad!

La alegría del pastor que encuentra su oveja perdida o la de la mujer que encuentra su moneda es la misma, incluso en grado superior, a la que siente Dios cuando sus hijos que se han extraviado del camino se dejan encontrar por su amor y su misericordia infinita. Nuestro Padre Dios no puede permitir que ninguno de sus hijos más amados se pierda. El Dios de nosotros los cristianos es aquel que sale en busca del ser humano, que nunca lo abandona, que no se complace en la miseria ni en el sufrimiento. Dejémonos encontrar hoy de su infinita misericordia que nos renueva, purifica y transforma. Ante los ojos de Dios siempre somos valiosos: Él nos creó con amor y nos acompaña a lo largo de nuestra vida. Jesús revela este mismo criterio en todo el evangelio, cuando sale a buscar a diario a los pecadores, a los marginados, a los enfermos, a los niños, a las mujeres necesitadas, a los pobres, etc.; pero también Jesús se pone siempre al servicio del justo, pues su amor no es excluyente. Cuando una mamá cuida a su hijo enfermo no descuida a los otros, así también lo hace Dios.

ORACIÓN
Señor gracias por tu amor y misericordia infinita, porque el encuentro contigo es lo mejor que ha pasado en nuestras vidas, pues aún en medio de nuestra miseria tú te acercaste, nos invitaste a seguirte y trabajas en nuestro ser para ser personas sanas, restauradas, no tanto física como espiritualmente. Señor haz que nuestros sentimientos, emociones y acciones estén encaminadas a ti y a agradarte en  la realidad en que vivimos. Amén.

“La alegría del evangelio, llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”

Viernes 7 de noviembre de 2014


“DISPONER LAS HABILIDADES PARA DIOS”

PRIMERA LECTURA
FILIPENSES 3,17- 4,1
“Cristo transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso como el suyo”
Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros.
Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.

Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mí corona, manteneos así, en el Señor, queridos. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Si ser enemigo de la Cruz de Cristo es apoyarse en prácticas externas y humanas como las de la ley de Moisés, entendemos también qué significa ser amigo de la Cruz del Señor. Tal amistad consiste sobre todo en aceptar el bien propio del sacrificio de Jesús, que es nuestra salvación.  Del amor de Cristo recibimos un cuerpo nuevo y una ciudadanía nueva. No vale la pena dar demasiada importancia al vientre, es decir: qué alimentos están prohibidos o permitidos por la Ley; ni a la circuncisión, es decir: si soy o no judío de raza, o si mi genealogía es más o menos limpia que la tuya. Nuestras expectativas y nuestra gloria siguen otras sendas, fundadas en Cristo: "El transformará nuestro frágil cuerpo en un cuerpo glorioso como el suyo" (Flp 3,21).  Tampoco vale la pena anclarnos en los "elementos de este mundo" y encerrar nuestra lógica en pensamientos que sólo se refieren a cosas y prácticas que pasarán cuando este mundo pase. ¡Nuestra ciudadanía está en los cielos!, grita Pablo (Flp 3,20), proclamando la maravillosa libertad de los que no dependen de sí mismos sino de Dios en cuanto a su destino eterno.

SALMO RESPONSORIAL 121

R./Vamos alegres a la casa del Señor. 
¡Qué alegría cuando me dijeron:
 "Vamos a la casa del Señor"!
 Ya están pisando nuestros pies / tus umbrales, Jerusalén. R.
Allá suben las tribus,
 las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un canto entonado por los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén para celebrar una fiesta. El encuentro con Dios es motivo de profunda alegría. La casa definitiva de Dios, el lugar de encuentro de Dios con la humanidad es Cristo, presente en su Iglesia. La paz es símbolo de todos los beneficios divinos

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 16,1-8

“Los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz”
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.

Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido."  El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa." Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero:"¿Cuánto debes a mi amo?" Éste respondió: "Cien barriles de aceite."Él le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta."Luego dijo a otro:"Y tú, ¿cuánto debes?" Él contestó:"Cien fanegas de trigo."

Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta." Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que habla procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.» Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Una  buena clave para comprender mejor cada una de las parábolas narradas por Jesús es tratar de descubrir el doble objetivo que buscaba Jesús a través de ellas: denunciar y anunciar. Miremos qué es lo que denuncia Jesús aquí: salta a la vista que lo que Jesús quiere poner en evidencia es la tremenda corrupción administrativa de su tiempo, corrupción que toca todas las esferas del sistema; esto es, la política, la economía, la religión. ¿No nos hemos sentido admirados también nosotros por la diversidad de formas de corrupción que campea hoy en nuestros países o ciudades, pero sobre todo por la sagacidad y la astucia con que actúan los corruptos?
Cierto que esta no es una conducta que debamos imitar; aunque el administrador es felicitado por su patrón, es claro que la parábola está denunciando toda forma de corrupción; sin embargo, a partir de algo tan negativo Jesús invita a utilizar también la sagacidad y la astucia en las tareas de implantación del Reino. Y esa debería ser una súplica constante al Señor: que nos ayude a ser más sagaces, más astutos, más audaces en las tareas de denuncia y de anuncio del reinado de Dios entre nosotros.
ORACIÓN
Padre Amado, acércanos a tu corazón para que hoy se reflejen en nuestra vida tus sentimientos, todo lo bueno que viene de ti. Que nuestros actos sean reflejo de tu amor que nos conquisto, ese amor incondicional y perfecto, que podamos dar a nuestros hermanos un poco de lo que tú nos has dado y salir juntos a tu encuentro. Amén.



“Todas aquellas pericias que tenías para manejar el mundo, ponlas al servicio del amor en Jesucristo”



Sábado 8 de noviembre 2014


“DEPENDIÉNDO SOLO DE CRISTO”

PRIMERA LECTURA
FILIPENSES 4,10-19

“Todo lo puedo en aquel que me conforta”
Hermanos: Me alegré muchísimo en Cristo de que ahora por fin pudierais expresar el interés que sentís por mí; siempre lo habíais sentido, pero os faltaba la ocasión. Aunque ando escaso de recursos, no lo digo por eso; yo he aprendido a arreglarme en toda circunstancia. Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.
Vosotros, los filipenses, sabéis además que, desde que salí de Macedonia y empecé a predicar el Evangelio, ninguna Iglesia, aparte de vosotros, me abrió una cuenta de haber y debe. Ya a Tesalónica, me mandasteis más de una vez un subsidio para aliviar mi necesidad; no es que yo busque regalos, busco que los intereses se acumulen en vuestra cuenta. Éste es mi recibo: por todo y por más todavía. Estoy plenamente pagado al recibir lo que me mandáis con Epafrodito: es un incienso perfumado, un sacrificio aceptable que agrada a Dios.
En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Pablo usualmente ganó con sus propias manos los recursos materiales que necesitaba para subsistir. Sabemos por Hch. 18,3 que se dedicaba a tejer lonas para tiendas o toldos. Sin embargo, no hemos de mirarle como una persona autosuficiente o como alguien que no supiera valorar un regalo. Era escrupuloso en evitar que la gente creyera que él obraba por mezquino interés, pero sabía apreciar el apoyo no sólo espiritual, en la oración, sino también material, en el cubrimiento de sus necesidades.
Esto queda particularmente claro en la primera lectura de hoy, que nos presenta un episodio más de la relación de entrañable afecto que unió a este apóstol con una comunidad cristiana, la de Filipos. Los filipenses fueron solícitos de los gastos y estrecheces que veían que pasaba Pablo y él aceptó la bondad de ellos.
Lo más hermoso aquí es que Pablo, que estaba adaptado a todo, a vivir en abundancia o necesidad, se regocija en los bienes que recibe pero no tanto por lo que él mismo recibe sino porque está convencido que dar atrae bendiciones y por eso se goza al ver que sus amigos se están colmando de bendiciones gracias a todo lo que están dando y compartiendo. ¡Qué preciosa lección para nosotros!

SALMO RESPONSORIAL: 111
R. / Dichoso quien teme al Señor.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
 Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.

Dichoso el que se apiada y presta,
administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R.

Su corazón está seguro, sin temor.
Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un salmo alfabético. Siguiendo el tono de las reflexiones de los sabios, proclama la felicidad que gozará el que es bueno, clemente u compasivo. Las bienaventuranzas de Jesús proponen temas complementarios en relación con su proclamación de Reino de Dios, que él hace presente entre los hombres.    

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 16, 9-15

“Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras?
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:-«Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado.
Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?. Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»

Oyeron esto los fariseos, amigos del dinero, y se burlaban de él.

Jesús les dijo:-«Vosotros presumís de observantes delante de la gente, pero Dios os conoce por dentro.La arrogancia con los hombres Dios la detesta.»
REFLEXIÓN
El relato de este día nos invita en la oración a usar bien el dinero. No se puede servir a Dios y al dinero, pero con el dinero si se puede servir a Dios, presente en las necesidades de los pobres, excluidos e indigentes. El dinero administrado rectamente, con justicia y sabiduría, se puede convertir en ofrenda y sacrificio que acepta a Dios con agrado y recompensa en bendición y, al mismo tiempo constituye una maravillosa ocasión para Él hacernos ricos ante Él por medio de nuestros donativos. Un ejemplo de generosidad sin medida lo encontramos en la comunidad de Filipos que nos recuerda la primera lectura, comunidad que ayudó a Pablo especialmente cuando se encontraba en momentos de gran dificultad.
Para conquistar el tesoro del cielo es necesario ser buenos administradores, esto es lo que representa ser fieles en lo mínimo o poco, en comparación con la inefable riqueza de la vida futura de gloria prometida por nuestro Padre Celestial. Pidamos hoy al Señor nos conceda un corazón generoso, sensible a las necesidades de los demás. Recordemos el sabio consejo del anciano Tobit a su hijo: “practica con tus bienes la limosna y no apartes tu rostro de ningún  pobre, porque así no apartará de ti su rostro el Señor”. Aprendamos también la serenidad y el equilibrio de San Pablo para afrontar las situaciones como se van presentando, dando siempre gracias a Dios por la abundancia y la prosperidad, pero también por la escasez y la adversidad.
La limosna en el antiguo testamento era muy apreciada y valorada por encima de los ayunos, sacrificios y prácticas similares., en el nuevo testamento se le dan nuevos motivos, como el amor al prójimo (ofrenda). La ofrenda no puede ser una mera obra exterior, sino que debe corresponder a una actitud interior.

ORACIÓN
Cuando nos das el don de la vida en Ti, comenzamos a comprender que nada de lo que tenemos nos pertenece, que todo lo recibimos por tu gran amor y misericordia. Por favor ayúdanos a compartir lo que recibimos con quienes te sirven y con los que padecen necesidades, para que te reflejes en ellos y descubran también que es por tu gracia que reciben la bendición de la solidaridad. Amén

“Hay personas tan pobres, tan pobres que de lo único que dependen es del dinero”



Domingo 9 de noviembre 2014


DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN

“EL TEMPLO ES EL PUEBLO QUE SE HACE COMUNIDAD”

La Catedral de San Juan de Letrán es la iglesia que sirve de sede al sucesor del apóstol Pedro, es decir, al Papa. Este, pues, es un día para meditar en el misterio y la bendición que significa el templo, y así lo sugieren las lecturas de hoy: el templo renovado de Jerusalén, según la visión de Ezequiel; el templo que forman los creyentes, según la doctrina del apóstol; el templo que es Cristo mismo según nos enseña el Evangelio.

PRIMERA LECTURA
EZEQUIEL 47, 1-2, 8-9, 12

 “El Señor me llevó en éxtasis a la tierra de Israel”
En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante -el templo miraba a levante-.
El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar.

Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho.

Me dijo:

-«Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente.

A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales.» Palabra de Dios.
REFLEXIÓN

En todas las culturas, los templos son expresión visible de la presencia de la divinidad, y también de la oración o la búsqueda de esa presencia por los hombres. Al templo acudimos con nuestras necesidades, preguntas, dolores, ofrendas o esperanzas, y en él esperamos encontrar luz, guía, consuelo, paz, remedio a nuestras dolencias y respuesta a nuestra indigencia. Ezequiel nos presenta un templo del que brotan la vida y la salvación. Un lugar de gracia. Un manantial de vida que sanea las aguas dañadas y que hace fecundos los árboles, con frutos deliciosos y nutritivos, y con hojas medicinales.

La imagen es muy fuerte: el río se va volviendo más y más impetuoso a medida que corre. Todo lo cambia a su paso avanza invencible restaurando el orden y la salud que se habían perdido. Si lo miramos bien, se trata de un retorno victorioso a la condición inicial del paraíso. Del templo sale una fuerza que hace posible el plan original de Dios. En el templo, pero más aún: desde el templo la redención nos acerca a la hermosura y la inocencia propias de la creación. Según esto, el templo es la señal visible de la acción progresiva de la gracia. Mientras la gracia tenga que seguir peregrinando, necesitamos de templos que marquen el ritmo de su caminar maravilloso.

R. El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar.
Que hiervan y bramen sus olas,
que sacudan a los montes con su furia:  R.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora.
Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan;
pero él lanza su trueno, y se tambalea la tierra. R.

Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:
Pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe,
rompe los arcos, quiebra las lanzas,
prende fuego a los escudos.
«Rendíos, reconoced que yo soy Dios:
más alto que los pueblos, más alto que la tierra». R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un himno a Dios presente en medio de su pueblo. Esa presencia le asegura la protección cuando sobreviene calamidades físicas, cuando los enemigos lo rodean, pues Dios en medio de su pueblo se hace más real con la encarnación del Hijo de Dios, quien es con toda verdad “Dios con nosotros” y quien nos asegura la paz.  


SEGUNDA LECTURA
1CORINTIOS 3,9b-11.16-17

Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios, y ustedes son un sembrado y una construcción que pertenecen a Dios. Yo fui el maestro albañil al cual Dios en su bondad encargó poner los fundamentos, y otro está construyendo sobre ellos. Pero cada uno debe tener cuidado de cómo construye,  pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, que es Jesucristo. ¿Acaso no saben ustedes que son templo de Dios, y que el Espíritu de Dios vive en ustedes?.  Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ese templo son ustedes mismos. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
El sentido más profundo al que nos lleva el mensaje de Pablo a la comunidad de Corinto y de hecho todo el mensaje de la liturgia de hoy es a considerarnos templos del Espíritu. La invitación del apóstol es clave como miembros del cuerpo de Cristo ( Iglesia) estamos llamados a un óptimo y sano comportamiento para no desentonar en la actitud para con los demás hermanos que formamos la comunidad. La comunidad de Corinto que sabe que por su historia, que la ciudad ha sido reconstruida un siglo antes, por eso Pablo el apóstol les dice: “Ustedes son la edificación de Dios. Yo, como buen arquitecto,  he puesto solamente los cimientos pero es otro que construye; pero nadie puede poner otros cimientos que el que ya está puesto, es decir Jesucristo”. Y agrega: “ ¿No saben ustedes que son el templo verdadero y vivo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?”, quien destruye el santuario de Dios que soy tu y soy yo, será destruido por Dios, porque el santuario de Dios ( la vida) es santo y ustedes son su santuario. Jesús es el templo y nosotros su santuario. El mensaje nos debe llevar con urgencia a cuidad y respetar la vida humana, por ser él la habitación de Dios, lugar de gracia y bendición para nosotros y los demás.              

LECTURA DEL EVANGELIO
JUAN 2, 13-22

“No conviertan la casa de mi Padre en un negocio"
Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:

-«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: -«¿Qué signos nos muestras para obrar así?»

Jesús contestó: -«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.» Los judíos replicaron:«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»

Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo habla dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Veamos, en primera instancia, la actitud de los personajes en el relato: los discípulos captan el evento como un rasgo del celo de Jesús por el templo. Los judíos, por su lado, rechazaban ese suceso pues ellos no ven problema en la relación templo-mercado-negocio, ni aceptan la autoridad de Jesús para cambiar dicha práctica. Las autoridades religiosas interpretan el hecho como una auténtica provocación; se trata de una conducta rebelde y desafiante. Además está cerca la fiesta de la pascua, en la cual se celebra la liberación de la esclavitud de Egipto, el texto comienza con esta alusión y termina con el anuncio de la pascua de Jesús. El maestro ingresa al templo, el lugar propuesto desde antiguo, en Israel, como espacio privilegiado donde se celebra la comunión y el encuentro entre Dios y el pueblo de sus preferencias.

Pero en tiempos de Jesús, el templo ya cumple otras funciones: el mercado, los sacrificios, las monedas, las ofrendas, las alcancías, etc., sin embargo, cada vez se aleja más del ideal de Dios.
El azote de Jesús muestra su intención, este sistema debe ser destruido y cambiado por uno nuevo donde ya no prime la injusticia, y la opresión. Su interés es arrancar de raíz y para siempre todo sistema interesado que no busque el bien común. La expulsión de todos y de las “ovejas” posee un sentido especial: oveja, en griego da a entender el falso pastor que se quiere meter al rebaño y someter con mentiras a las ovejas. Por eso Jesús reacciona y libera a los suyos. Jesús aprovecha este escenario para insistir en la necesidad de destruir el viejo templo y construir uno nuevo, que es Jesús mismo. Pero ni los discípulos, ni los judíos entendieron el mensaje que él les quería dar. El templo en tiempos de Jesús como lo puede ser hoy era una “cueva de ladrones opresores”, no solo por el mercado de la religión, sino también por su convivencia con el dios dinero, porque podría traer a los celotes, quienes en la revuelta contra Roma se refugiaron en el templo.

Ahora bien, la palabra no está destinada a los muros o las columnas sino, desde luego, a las personas, es decir, a la comunidad. La palabra de los apóstoles (Ef 2,20; cf. 1 Pe 2,5; Col 2,7) edifica a la comunidad, y es ella, en realidad, el templo que en el que Dios quiere habitar.

ORACIÓN
Buen Señor, llegar a ser templos tuyos es un gracia grande y una gran responsabilidad. Es dejar que tú vivas y reines en nosotros, con tus sentimientos, tus criterios, tu estilo y sobretodo, con tu propio amor. Queremos hoy abrirnos a ti, que tu vivas  y reines en nosotros y nos enseñes a amar como tu amas, para servir con alegría a nuestro prójimo y construir un mundo nuevo. Bendícenos en esta tarea y moldéanos con la acción de tu Santo Espíritu.  Amén

“No son las estructuras físicas lo que le interesan al Dios de la vida, sino que las estructuras sociales y religiosas practiquen la justicia y el amor”


Lunes 10 de noviembre 2014


“QUIEN DIRIGE LA VIDA DE LA COMUNIDAD ES MINISTRO DE LA MISERICORDIA”

PRIMERA LECTURA
TITO 1, 1-9

“Establece servidores siguiendo las instrucciones que te dí”
Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para promover la fe de los elegidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, según la piedad apoyada en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, había prometido esa vida desde tiempos inmemoriales; al llegar el momento, la ha manifestado abiertamente con la predicación que se me ha confiado, según lo dispuso Dios, nuestro salvador.

Querido Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos; te deseo la gracia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, salvador nuestro. Mi intención al dejarte en Creta era que pusieras en regla lo que faltaba y establecieses presbíteros en cada ciudad, siguiendo las instrucciones que te di.

El candidato, que sea un hombre sin tacha, fiel a su única mujer, con hijos creyentes, que no sean indóciles ni acusados de mala conducta. Porque el obispo, siendo administrador de Dios, tiene que ser intachable, no arrogante ni colérico, no dado al vino ni pendenciero, ni tampoco ávido de ganancias. Al contrario, ha de ser hospitalario, amigo de lo bueno, prudente, justo, fiel, dueño de sí.

Debe mostrar adhesión a la doctrina cierta, para ser capaz de predicar una enseñanza sana y de rebatir a los adversarios.
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La  lectura de hoy nos permite asomarnos a un momento muy singular de la vida de la Iglesia primitiva. Una primera generación de testigos declina y es preciso que el mensaje sea custodiado en su pureza y ofrecido con vigor a todos y en todas partes. Semejante coyuntura no podía escapar a la preocupación del apóstol que, precisamente porque no ha vivido para sí mismo sino para el Evangelio, escribe con rasgos vigorosos y profundos para definir en cuanto le es posible el cauce de la obra de la gracia en favor del pueblo santo.
Es hermoso percibir el alto sentido de responsabilidad que siente el apóstol. Sabe que la predicación es el gran instrumento querido por Dios para la realización de un designio antiguo y maravilloso, como no hay otro: la vida eterna. Este es el telón de fondo de toda su reflexión sobre la vida y el ministerio de los pastores al servicio de la Iglesia de Cristo.
Esta vida, por lo demás, no es una pura promesa, ni apunta sólo hacia el futuro. Tiene ya su expresión en la concreción de la fe. La fe es la circulación vital que liga a Pablo con Tito, a quien escribe, y por eso lo llama "verdadero hijo en la fe que compartimos". Así como en un organismo animal todo se pierde si deja de circular la sangre, así también, en este organismo vivo que es la Iglesia todo depende de la circulación vital de la fe.

R. Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
 el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón, / que no confía en los ídolos. R.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Después de enunciar las condiciones morales para que el culto  Dios tenga sentido, se dramatiza la entrada de Dios, Rey de la gloria, en el templo. En la liturgia se aplica este salmo a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. De él también se puede decir que es el Rey de la gloria, La conducta de los que buscan al Señor debe corresponde a su presión de fe.     

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 17,1-6

“Si siete veces vuelve tu hermano arrepentido, perdónalo”

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

-Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: "Lo siento", lo perdonarás.

Los apóstoles le pidieron al Señor: -«Auméntanos la fe.»

El Señor contestó: -Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera:


"Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería.
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Quien se ha comprometido con el proyecto de Jesús no puede ser arrogante, violento ni iracundo, todo lo contrario debe ser una persona hospitalaria, amable, dueña de sí misma, que sea capaz de anunciar y denunciar la conducta del adversario.
Pero el gran problema o enemigo característico del cristiano de todos los tiempos es la falta de capacidad para perdonar. No podemos ser tan ciegos para no reconocer que el perdón es una fuente de vida, de sanación y liberación. Qué otro medio sino el perdón nos ha dejado Dios para volver a una vida plena. Ojalá que nunca olvidemos que perdonar es el regalo más grande que podemos dar y debemos darnos. Quien perdona de corazón se brinda una nueva oportunidad de vida y, a la vez, permite que los demás vivan en armonía. Si no somos capaces de perdonar, podríamos convertirnos en motivo de escándalo para la gente sencilla.

Jesús tambien enseña a sus discípulos el elemento fundamental para permanecer unidos como comunidad alternativa y ser signo verdadero de la misericordia de Dios: la corrección fraterna. Únicamente quien tiene el don de la fe es capaz de perdonar ilimitadamente a su hermano, pues no tiene en cuenta la falta, el error, sino que tiene como prioridad la persona y su proceso de vida; el que actúa así es porque mira a su hermano y a su comunidad con los ojos de Dios y a reflexionado profundamente su querer: una comunidad fraterna y solidaria. El evangelio nos enseña que el perdón es un proceso de conversión personal y comunitario movido únicamente por la fe, por la acción misericordiosa de Dios con el fin de conducir a la comunidad a la santidad, es decir, a una vida regida por el amor y el servicio mutuo. El perdón entre los hermanos, así como el arrepentimiento y la corrección fraterna, es necesario para toda comunidad de creyentes, porque es la mejor forma de expresar que creemos en la misericordia de Dios y en una forma distinta de relacionarnos, en la que no nos condenamos ni nos juzgamos, sino que nos arrepentimos, enmendamos el error y perdonamos.

ORACIÓN
Maestro, nos enseñaste el valor de vivir en comunidad, de aprender a perdonarnos y a organizarnos para poder llevar un trabajo en la fraternidad, la tolerancia y la unión de fuerzas, ayúdanos a mantenernos firmes en ti para reproducir tu amor misericordioso. Amén.

“Si seguimos al pie de la letra el ejemplo de Jesús podremos evitar los escándalos,  la falta de perdón y de fe en las comunidades discipulares”


Martes 11 de noviembre 2014


“UNA VIDA AL SERVICIO DE LOS DEMÁS ESTÁ AL SERVICIO DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
TITO 2, 1-8. 11-14

“Llevemos una vida religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición del Dios y Salvador nuestro, Jesucristo”

Querido hermano: Habla de lo que es conforme a la sana doctrina.
Di a los ancianos que sean sobrios, serios y prudentes; que estén robustos en la fe, en el amor y en la paciencia.
A las ancianas, lo mismo: que sean decentes en el porte, que no sean chismosas ni se envicien con el vino, sino maestras en lo bueno, de modo que inspiren buenas ideas a las jóvenes, enseñándoles a amar a los maridos y a sus hijos, a ser moderadas y púdicas, a cuidar de la casa, a ser bondadosas y sumisas a los maridos, para que no se desacredite la palabra de Dios.  A los jóvenes, exhórtalos también a ser prudentes, presentándote en todo como un modelo de buena conducta. En la enseñanza sé íntegro y grave, con un hablar sensato e intachable, para que la parte contraria se abochorne, no pudiendo criticarnos en nada.  Porque ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo. Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y para prepararse un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras.   Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Cuando el apóstol Pablo ve llegada la hora de entregar el relevo a la próxima generación, una de sus mayores preocupaciones es, sin duda, qué va a pasar con el mensaje. Toda su vida ha estado dedicada a transmitir una buena nueva, la gran noticia de la salvación por la fe en la gracia de Cristo; pero este mensaje está en peligro, porque, como escuchábamos en la lectura de ayer, hay enemigos de la cruz, que son también enemigos de la gracia. ¿Cómo defender el verdadero mensaje, es decir, la "sana doctrina" de esta amenaza?. Como buen estratega, Pablo descubre cuáles son los flancos en mayor riesgo y trata de adelantarse a los movimientos del adversario. Su experiencia, intensa y extensa, le ha llevado a definir zonas de riesgo en las que ya ha visto daño. Por eso, al dar unas recomendaciones sobre la conducta de los miembros de la comunidad cristiana, añade a modo de justificación: "para que no se hable mal de la palabra de Dios". Es una preocupación evidente y fuerte, pues más adelante también dice: "nuestros adversarios... no podrán decir nada malo de nosotros".
El gran peligro para el mensaje es una vida incoherente; así como la gran bendición para la vida es el mensaje en toda su pureza y su fuerza. Pablo intenta asegurar ambas cosas: que la doctrina sea "sana" y que la vida sea "irreprochable". Una predicación sana limpia la vida; una vida limpia conserva sana la predicación.
SALMO RESPONSORIAL: 36
R. / El Señor es quien salva a los justos.

Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R.

El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre.
El Señor asegura los pasos del hombre,
se complace en sus caminos. R.

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
pero los justos poseen la tierra,
la habitarán por siempre jamás. R.

OREMOS CON EL SALMO Y ACERQUÉMONOS A SU CONTEXTO
Este es un salmo alfabético. La prosperidad que encuentra muchas veces los malos puede ser una tentación para los fieles. El salmista, en la perspectiva antigua de una justicia de Dios realizada aquí en la tierra, asegura que esa prosperidad es solo aparente y pasajera. El justo debe confiar en el Señor y seguir haciendo e bien. El Nuevo Testamento nos asegura que la amistad con Dios no puede ser frustrada ni siquiera por la muerte. El Reino de Dios empieza en germen en el tiempo  presente, pero solo tiene su plenitud en la vida eterna de Dios. 

LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 17, 7-10

“Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer”
En aquel tiempo dijo el Señor: "Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepárame la cena, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer."   Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Humanamente se entiende que toda acción, toda obra que realizamos, sea gratificada, compensada con algo, resaltada ante los demás; eso nos hace sentir bien, forma parte de los estímulos que necesitamos para crecer, para demostrar nuestras capacidades y talentos. Sin embargo, Jesús nos plantea hoy otra cosa muy diferente: no hay que esperar gratificaciones, ni aplausos, ni menciones especiales por las tareas que realizamos en la construcción del Reino, nos basta con saber que cada buena acción es un granito de arena que ponemos para que el Reino crezca; además, la gratificación más grande, la mejor compensación -porque sí la hay- es ver cómo el Padre multiplica por ciento el granito de arena que cada uno ponemos para la construcción de su Reino.
No se trata, por tanto, de buscar reconocimientos y aplausos; por quedarse en esto, muchos se sienten frustrados, su autoestima anda “bajo cero”, sus hermanos son unos inconscientes, unos ciegos y torpes que no ven las cosas buenas que hago... En estos casos, no estoy aportando a la construcción del Reino; tal vez estaré más bien luchando por inflar mi ego, pero no al Reino. Digamos con fe: “gracias, Señor, por permitirme trabajar en tu Reino; aumenta mis fuerzas, pero sobre todo, mi fe”.   
ORACIÓN
Señor ayúdanos a reflejar que te pertenecemos, que estamos a tu servicio, amando, dando y entregando con desinterés y gratuidad, y que solo estamos cumpliendo lo que nos has encomendado como tus discípulos(as). Muchos(as) necesitamos de esta gracia y muchos(as) otros(as) lo viven y son ejemplo, gracias por ellos y ellas. Amén 

“Dedícate  más a escuchar que a hablar, a admirar que ser admirado(a), a servir más que a ser servido(a)”