martes, 1 de octubre de 2024

Viernes 25 de Octubre de 2024

 

“CONSTRUCTORES DE UNIDAD”

 

PRIMERA LECTURA

Efesios 4, 1-6

 

Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo

 

Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En el corazón de la vocación cristiana nace  el compromiso con la unidad de la Iglesia, ésta se expresa en comportamientos prácticos de humildad, paciencia, justicia, solidaridad y toda virtud que favorezca el amor. La unidad del cuerpo representa lo visible; la unidad de espíritu, lo interior; la unidad en la esperanza y en la fe nos indica que todos caminamos hacia un mismo destino; la unidad del bautismo nos hace miembros del cuerpo de Cristo, y el vértice de todo, está la unidad en el Padre que nos incorpora en la única familia de los hijos de Dios.

La unidad de la que nos habla el apóstol Pablo no se refiere solo al ámbito religioso, es obligatorio que todo cristiano sea un buen ciudadano, esto es consecuencia lógica de estar animados por el amor de Cristo; si actuáramos de tal forma la paz sería una realidad palpable en lugar de un simple buen deseo. La fe no se reduce a sermones dominicales, es el testimonio vivo de la esperanza y la caridad a las que nos convoca la palabra de Dios. Cualquiera que sea la iglesia a las que pertenezcamos, hacemos parte del único proyecto de Dios y Él está por encima de nuestras divisiones.

 

Salmo responsorial: 23

R./ Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

 

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

el orbe y todos sus habitantes:

él la fundó sobre los mares,

él la afianzó sobre los ríos. R.

 

¿Quién puede subir al monte del Señor?

¿Quién puede estar en el recinto sacro?

El hombre de manos inocentes

y puro corazón,

que no confía en los ídolos. R.

 

Ese recibirá la bendición del Señor,

le hará justicia el Dios de salvación.

Este es el grupo que busca al Señor,

que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

 

Después de enunciar las condiciones morales para que el culto a Dios tenga sentido, en el salmo se dramatiza la entrada de Dios, Rey de la gloria, en el templo. En la liturgia se aplica este salmo a la entrada de Cristo al santuario celestial, a su glorificación definitiva. De él también se puede decir que es el Rey de la gloria. La conducta de los que buscan al Señor debe corresponder a su profesión de fe.   

 

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 12, 54-59

 

Si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿Cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?

 

En aquel tiempo decía Jesús a la gente: "Cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: "Chaparrón tenemos", y así sucede. Cuando sopla el sur decís: "Va a hacer bochorno", y lo hace. ¡Hipócritas!: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer?. Cuando te diriges al tribunal con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo con él mientras vais de camino; no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues el último céntimo".  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Jesús cuando habla de los signos de los tiempos, en el Evangelio de Lucas, hace un fuerte cuestionamiento a la incapacidad que tiene el pueblo de Israel para reconocer el tiempo de salvación y liberación que se daban con su presencia. Hablamos de como en el tiempo cronológico ocurre la gran manifestación de Dios (Kairos). Jesús contrapone estas dos realidades en la parábola: saben interpretar el tiempo cronológico y no saben interpretar el tiempo de Dios. Los seres humanos somos capaces de identificar nuestras necesidades, tenemos inteligencia, razón, intuición, esperanza, conciencia, etc., pero pareciera que muchos han perdido esa capacidad dentro del pueblo de Israel y por eso no reconocer a Jesús, no aceptan el proyecto del Reino y no contribuyen con la causa de la justicia, viven inmersos en una sociedad autoritaria y legalista, Jesús quiere que el pueblo recobre su capacidad crítica, su conciencia, su capacidad de hacer leyes que les ayuden a vivir la verdadera practica del amor, la solidaridad y la justicia. ¿Qué signos reconocemos en nuestra sociedad actual?

 

ORACIÓN

Ayúdanos Señor a interpretar los signos de los tiempos a la luz de la oración, el estudio de tu Palabra y la unidad de nuestra comunidad de fe. Permítenos ver, más allá de todo acontecer natural, personal, familiar, social, la luz y guía de tu Espíritu y que  sea quien nos mueva a vivir y actuar en cada momento de nuestra vida. Oramos,  damos gracias y bendecimos la vida de Estefanía Galeano en su cumpleaños. Amén

 

 

“No nos quedemos en lo superficial de la vida, sino que comprendamos la voluntad de Dios que nos exhorta a realizar siempre el bien”

Sábado 26 de Octubre de 2024

 

“DIOS ESPERA CON PACIENCIA”

 

PRIMERA LECTURA

Efesios 4, 7-16

 

Cristo es la cabeza; de Él todo el cuerpo se procura el crecimiento

 

Hermanos: A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Por eso dice la Escritura: "Subió a lo alto llevando cautivos y dio dones a los hombres." El "subió" supone que había bajado a lo profundo de la tierra; y el que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos para llenar el universo. Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Para que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados al retortero por todo viento de doctrina, en la trampa de los hombres, que con astucia conduce al error; sino que, realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo, del cual todo el cuerpo, bien ajustado y unido a través de todo el complejo de junturas que lo nutren, actuando a la medida de cada parte, se procura el crecimiento del cuerpo, para construcción de sí mismo en el amor. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En la comunidad cristiana cada miembro ha sido enriquecido con algún don especial para que trabajando coordinadamente logre la perfección del cuerpo de Cristo. Unidad no es sinónimo de uniformidad, por el contrario, la diversidad nos hace más ricos. San Pablo nos habla de la unidad que se manifiesta en la diversidad de carismas y ministerios destinados al servicio de la comunidad; cada quien ha sido instituido en un oficio, reconocido o humilde, pero esto no es para sentirse más importante o con más méritos, sino que todo converge para el crecimiento y perfección de la comunidad.

La Iglesia es como un cuerpo humano, la cabeza está en la parte superior y coordina todos los movimientos y funciones, así es Cristo, Él nos guía a todos nosotros que somos sus miembros; donde está Él, estamos nosotros y viceversa, porque ningún miembro se desincorpora del cuerpo para actuar por si solo así sea la cabeza también ella necesita de los hombros y de todo lo demás para mantenerse en su lugar. Nuestra diversidad de pensamientos y funciones no es obstáculo, sino un don de Dios para los demás.

 

Salmo responsorial: 121

R./ Vamos alegres a la casa del Señor.

 

¡Qué alegría cuando me dijeron:

"Vamos a la casa del Señor"!

Ya están pisando nuestros pies

tus umbrales, Jerusalén. R.

 

Jerusalén está fundada

como ciudad bien compacta.

Allá suben las tribus,

las tribus del Señor. R.

 

Según la costumbre de Israel,

a celebrar el nombre del Señor;

en ella están los tribunales de justicia,

en el palacio de David. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo es un canto entonado por los peregrinos que se dirigen al templo de Jerusalén para celebrar una fiesta, el encuentro con Dios es motivo de profunda alegría. La casa definitiva de Dios, el lugar de encuentro de Dios con la humanidad es Cristo, presente en su pueblo. La paz es símbolo de todos los beneficios divinos. 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

Lucas 13, 1-9

 

Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera

 

En aquella ocasión se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó: "¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera". Y les dijo esta parábola: "Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?" Pero el viñador contestó: "Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás". Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El Evangelio es una invitación a vivir la vida con intensidad, a dar frutos constantemente y a abonar la tierra con nutrientes. Es una invitación a vivir el amor y la misericordia de Dios, el proyecto del Reino. Estamos invitados a vivir de acuerdo a los criterios de Jesús, dando frutos, tal como lo explicita en la parábola de la higuera y el viñador. Todos hemos sido capacitados para hace el bien, para procurar caminos de justicia y de verdad, para construir un mundo centrado en la experiencia del amor y libre de cualquier clase de explotación y marginación; estamos invitados a mantener relaciones cordiales de respeto y tolerancia, estamos llamados a construir con otros un mundo posible. Así hacemos visible el proyecto de Dios, y nuestro ministerio de animar y acompañar a las comunidades tendrá sentido y fuerza, ya que el Señor nos ha constituido para ser servidores y ministros idóneos de su Palabra. ¿Qué frutos doy en mi comunidad? ¿Qué actitudes y comportamientos debo sacar de mi vida para ser signo creíble del plan de Dios?

 

ORACIÓN

Señor Tú esperas que como seguidores(as) tuyos(as) logremos una transformación radical en nuestra vida. Ayúdanos por favor a que así sea para que con nuestra experiencia colaboremos a otros a encontrar el camino de la verdad y la vida, que permitamos cambios desde el interior de nuestro ser, y que no seamos como la higuera sino que demos mucho fruto y continuemos con el  proceso de transformación de sociedades y comunidades que están lejos de tí y no te reconocen.  Amén

“La lógica del mundo incluye el descarte de aquellas personas que parecen adversarios o que se dice que sobran; en la lógica cristiana nadie sobra porque cada uno es fruto del designio amoroso de Dios, que además quiere comunicarle su gracia”

 

Domingo 27 de Octubre de 2024

 


“EL MILAGRO DE LA FE”

 

PRIMERA LECTURA

Jeremías 31, 7-9

 

Guiaré entre consuelos a los ciegos y cojos

 

Así dice el Señor "Gritad de alegría por Jacob regocijaos por el mejor de los pueblos: proclamad, alabad y decid: El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel. Mirad que yo os traeré del país del norte, os congregaré de los confines de la tierra. Entre ellos hay ciegos y cojos, preñadas y paridas: una gran multitud retorna. Se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos: los llevaré a torrentes de agua, por un camino llano en que no tropezarán.  Seré un padre para Israel, Efraín será mi primogénito." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

El libro de Jeremías nos muestra un aspecto de la manifestación de Dios al que no estamos acostumbrados: la ternura. Dios nos ama sin importar si vamos por la vida como ciegos o cojos, es decir, si a duras penas podemos caminar o si apenas vemos o presentimos por dónde vamos. Dios nos ama, así estemos en un estado de vulnerabilidad o debilidad absoluta, como lo puede estar una mujer encinta o una madre que recién ha alumbrado a su hija. Dios nos ama incluso si hemos huido de él y nos hemos refugiado en el último confín de la tierra. Y la razón de ese amor no es otra que la de sentirnos hijos suyos, la de habernos engendrado por su amor, la de hacernos partícipes de su reino. Una de las insistencias de Jesús era la de vivir la experiencia amorosa de Dios como la esencia sobre la que se funda y funde nuestra vida; y no porque ello estuviera a tono con la sensibilidad religiosa de su tiempo.

 

Salmo responsorial: 125

R. / El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

 

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,

nos parecía soñar:

la boca se nos llenaba de risas,

la lengua de cantares. R.

 

Hasta los gentiles decían:

"El Señor ha estado grande con ellos."

El Señor ha estado grande con nosotros,

y estamos alegres. R.

 

Que el Señor cambie nuestra suerte,

como los torrentes del Negueb.

Los que sembraban con lágrimas

cosechan entre cantares. R.

 

Al ir, iba llorando,

llevando la semilla:

al volver, vuelve cantando,

trayendo sus gavillas. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo presenta el recuerdo de la alegría que experimentó el pueblo al regresar del destierro e invocación de una nueva intervención divina en un nuevo peligro. La liberación de Israel seguirá siendo presagio y figura de la redención que realizó Cristo y esta será prenda de liberación definitiva en la consumación del Reino de Dios. 

 

SEGUNDA LECTURA

Hebreos 5, 1-6

 

Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec

 

Hermanos: Todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para presentar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo. Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón. Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: "Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy", o, como dice otro pasaje de la Escritura: "Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

La carta a los Hebreos, afianza y confirma esa dimensión del poder de Dios manifestado como compasión y misericordia. Jesús consagra nuestra vida a Dios por medio de su vida y su Palabra. El redime nuestras faltas y nos encamina por una experiencia en la que convertimos en fortalezas nuestras infaltables debilidades humanas. El nos ofrece un camino de redención que supera el puro precepto religioso, la simple justificación sentimental o un vacío racionalismo abstracto. Dios es el que llama, y nosotros somos quienes podemos responderle. Ya no queremos un gurú o un experto en religión, sino un hermano o una hermana que camine con nosotros y nos ayude a realizar esa vocación por la cual nos hemos hecho cristianos.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

Marcos 10, 46-52

 

Maestro, haz que pueda ver

 

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: "Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí." Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: "Hijo de David, ten compasión de mí." Jesús se detuvo y dijo: "Llamadlo." Llamaron al ciego, diciéndole: "Ánimo, levántate, que te llama." Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: "¿Qué quieres que haga por ti?" El ciego le contestó: "Maestro, que pueda ver." Jesús le dijo: "Anda, tu fe te ha curado." Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El evangelio de Marcos narra la curación del ciego Bartimeo, el último “milagro” de Jesús narrado por Marcos. Tradicionalmente este pasaje se ha incluido en el género “milagro”, pero si se lo examina bien, carece de algunos elementos típicos de este género y estamos, más bien, ante un relato, basado tal vez en un hecho histórico, que acentúa, sobre todo, la importancia de la fe como fundamento del discipulado.

 

El relato, está cargado de detalles. Marcos nos indica el lugar donde sucede este episodio: a la salida de Jericó, la ciudad de las palmeras en medio del desierto de Judá, la puerta de entrada en la tierra prometida, paso obligado para los peregrinos que venían de Galilea, por el camino del Jordán, a Jerusalén, ciudad de la que dista algo más de 30 kilómetros. Hay, además, una alusión explícita al nombre del ciego: Bartimeo, el hijo de Timeo. Mateo y Lucas no mencionan este detalle. Junto con el de Jairo es el único nombre propio que aparece en Marcos antes de iniciar el relato de la pasión. El protagonista es un hombre ciego, doblemente pobre, por tanto.  El diálogo comienza con una petición de Bartimeo: “Ten compasión de mí”. La petición va precedida por el título mesiánico de hijo de David. La gente lo manda callar para que no moleste. Y cuando el ciego se entera de que Jesús lo llama, “suelta  el manto” y, de un salto, se acerca (Detalle que aparece también en 2Re 7,15). El diálogo posterior se narra de una forma esquemática: pregunta (¿Qué quieres que haga por ti?), petición (“Maestro, que pueda ver”) y respuesta (“Anda, tu fe te ha curado”). Como hemos dicho, faltan el gesto y las palabras de la curación, como suele describirse. Pero la importancia de todo  esto recae en la  fuerza de la fe. Esta es la que permite pasar de las tinieblas a la luz, del borde del camino al interior del camino, de la pasividad de quien mendiga a la actividad de quien sigue a Jesús hasta el final.

Hoy se habla mucho de las terapias sanadoras a través de la medicina natural, de las técnicas psicológicas, de los flujos de energía, etc, ... y de los problemas psicosomáticos, que se curan de un modo también psico-somático... Los milagros se desnudan y se nos hacen mucho más explicables, mucho más del día a día. La vida está llena de «milagros» La fe mueve montañas, ya lo dijo Jesús. Los milagros de nuestra fe no tienen por qué ser milagros-milagros, estrictamente sobrenaturales... Al menos, muchos de los de Jesús de Nazaret parece que no lo fueron, y los nuestros de hoy día todavía es más difícil que lo sean. Tal vez necesitemos simplemente «educar los ojos» con esa inteligencia emocional, ecológica, espiritual (no en la visión lineal en la que nos educaron en el viejo paradigma)... y volver a echar mano de la fe, del «coraje de existir» y dejar tanta charlatanería e ideas que nos desvían y distraen y  creerle verdaderamente a Jesús.

 

ORACIÓN

Cuando tu presencia y tu palabra nos interpela, comenzamos a clamar tu ayuda para seguirte,  para despertar del letargo y comenzar a ver diferente la vida porque permitimos que camines a nuestro lado. Ayúdanos a confiar en tu actuar sanador y liberador a asumir una existencia de encuentro contigo, con el otro y así lleguemos a convertirnos en verdaderos discípulos(as) necesitados(as) y cuidados(as) por Ti. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Deisy Pizza en su cumpleaños. Amén

 

 

“Podemos medir la certeza de Dios en nuestro corazón cuando apreciemos el amor de Dios en el rostro de nuestro prójimo”