lunes, 1 de abril de 2024

Sábado 13 de Abril de 2024


“CAMINEMOS CON ESPERANZA”


PRIMERA LECTURA

HECHOS DE LOS APÓSTOLES 6,1-7

 

Eligieron a siete hombres llenos de Espíritu

 

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas. Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron: "No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.  Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

Los cristianos no somos gente perfecta, esto hay que tenerlo muy claro, hasta ahora solamente vamos en camino de santidad, pero no de perfección; aunque intentamos serlo, no hemos acabado nuestro proceso de conversión, aunque algunos ya llevemos  nuestro tiempo andando por ese camino. Esto no es algo novedoso, siempre la humanidad ha pasado por estas situaciones. Por muy buena que sea una comunidad, no es perfecta, tampoco es extraño que en el camino haya habido momentos de crisis y tensión.

La primera comunidad de Jerusalén en los Hechos de los Apóstoles también paso por dificultades internas y externas; no era una comunidad ideal. Los diferentes grupos con sus diversas lenguas, aramea y griega, tenían problemas en la convivencia. La lengua no es sólo una gramática y un vocabulario: es el reflejo de una cultura y de una formación. La fe en Cristo une a todos los grupos pero la sensibilidad no cambia fácilmente y puede dar lugar a roces y tensiones como la que encontramos hoy en esta primera lectura. Es admirable la serenidad con que se resolvió el conflicto, con un oportuno diálogo entre los apóstoles y la comunidad. Así se llegó al nombramiento y ordenación a partir de la propuesta de nombres por parte de todos, de esos siete diáconos, y luego, a una razonable descentralización y división de funciones entre los apóstoles y los diáconos.

 

SALMO RESPONSORIAL: 32

R. / Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

 

Aclamad, justos, al Señor,

que merece la alabanza de los buenos.

Dad gracias al Señor con la citara,

tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

 

Que la palabra del Señor es sincera,

y todas sus acciones son leales

él ama la justicia y el derecho,

y su misericordia llena la tierra. R.

 

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,

en los que esperan en su misericordia,

para librar sus vidas de la muerte

y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo, es un canto de alabanza a Dios por su poder manifestado en la creación, en el gobierno de las naciones, en la ayuda concedida a su pueblo. El nuevo pueblo de Dios es más extenso que el solo Israel y tiene motivos más amplios aún para cantar su alabanza, con humilde confianza de ser objeto del amor de Dios

 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 6,16-21

 

Vieron a Jesús caminando sobre el lago”

 

Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos cinco o seis kilómetros, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y se asustaron. Pero él les dijo: "Soy yo, no temáis." Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El encuentro con Jesús Crucificado-Resucitado está marcado por la finalización de todo temor y miedo. Cuando un creyente tiene un encuentro existencial con Jesús el miedo y el temor desaparecen de su vida, de sus proyectos, de su existencia. Quien en la vida cristiana padece miedo y angustia no ha tenido un encuentro determinante con el Señor. En el relato evangélico Jesús se presenta a los discípulos como Aquel que vence todo miedo en la vida del creyente. Les dice: “Soy yo, no teman”. Hemos de tener una nueva experiencia de Dios en nuestra vida, gobernada por la palabra y la obra de Jesús de Nazaret. Él es la norma para acercarnos a Dios, porque fue él quien nos reveló definitivamente el rostro de Dios y la manera de relacionarnos con su Padre. Cuando nos acercamos a Jesús, y por medio de él al Padre Dios, hemos de aprender a vivir el gozo y la alegría que él sabe dar. Sigamos viviendo el tiempo de Pascua en alegría. Hagamos de nuestra vida un tiempo permanente de resurrección.

 

ORACIÓN

Amado Jesús ayúdanos a no temer, a confiar en que tú nos sostienes y caminas con nosotros aunque por nuestra condición no te veamos claramente. Gracias porque en medio de las dificultades nos das la certeza de tu apoyo y tu presencia, por eso no podemos dejar de comunicarnos contigo, con el Padre-Madre y el Espíritu Santo. Amén

 

“Aunque el mar de nuestra fe esté oscuro y confuso, no hay que temer porque Dios está entre nosotros”

Domingo 14 de Abril de 2024

  

“EL  VERDADERO ENCUENTRO CON JESÚS, NOS TRASFORMA Y NOS HACE SUS TESTIGOS”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS DE LOS APOSTOLES 3,13-15.17-19

 

Matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos

 

En aquellos días, Pedro dijo a la gente: "El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y rechazasteis ante Pilatos, cuando había decidido soltarlo. Rechazasteis al santo, al justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos. Sin embargo, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, y vuestras autoridades lo mismo; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer. Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En la lectura de los Hechos encontramos de nuevo a Pedro, que se dirige a todo Israel y lo sigue   invitando a la conversión. Pedro tranquiliza a sus oyentes haciéndoles ver que todo ha sido fruto de la ignorancia, pero al mismo tiempo los anima a acoger al Resucitado como al último y definitivo don otorgado por Dios. La muerte de Jesús se convierte para el creyente en sacrificio expiatorio. No hay asomo de resentimiento ni de venganza, sino llamado al arrepentimiento para recibir la plenitud del amor y de la misericordia del Padre, que se concreta en la confianza y en la seguridad de haber recuperado aquella filiación rota por la desobediencia. El creyente, expuesto a las tentaciones, rupturas y caídas no tiene por qué sentirse condenado eternamente al fracaso o a la separación de Dios.

 

SALMO RESPONSORIAL: 4

R. / Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor.

 

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;

tú que en el aprieto me diste anchura,

ten piedad de mí y escucha mi oración. R.

 

Hay muchos que dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha,

si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?" R.

 

En paz me acuesto y en seguida me duermo,

porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

En este Salmo se refleja la confianza en Dios, quien da la paz y el descanso al dormir. Hoy en día muchos viven estresados, no tienen tiempo ni para su familia, ni para ellos mismos y por supuesto ni para su Dios, el Creador, pero es en ese momento de ir a dormir, cuando podemos meditar y reconocer la acción de Dios en nuestras vidas, su justicia y protección.

 

 

 

SEGUNDA LECTURA

1JUAN 2,1-5

 

Él es víctima de propiciación por nuestros pecados y también por los del mundo entero

 

Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. En esto sabemos que lo conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: "Yo lo conozco", y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Juan nos da hoy en su Primera Carta el anuncio gozoso del perdón y de la reconciliación consigo mismo y con Dios. El cristiano está invitado por vocación a vivir la santidad; sin embargo, las infidelidades a esta vocación no son motivo de rechazo definitivo por parte de Dios, más bien son motivo de su amor y su misericordia, al tiempo que son un motivo esperanzador para el cristiano, para mantener una actitud de sincera conversión.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 24,35-48

 

Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día

 

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: "Paz a vosotros." Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: "¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo." Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: "¿Tenéis ahí algo de comer?" Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: "Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse." Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En el evangelio nos encontramos una vez más con una escena pospascual que ya nos es común: los Apóstoles reunidos comentado los sucesos de los últimos días. Recordemos que en esta reunión,  están también los discípulos de Emaús que habían regresado a Jerusalén luego de haber reconocido a Jesús en el peregrino que los ilustraba y que luego compartió con ellos el pan.  En este ambiente de reunión se presenta Jesús y, a pesar de que estaban hablando de él, se asustan y hasta llegan a sentir miedo, porque creen que se trata de un fantasma. Los eventos de la Pasión no han podido ser asimilados suficientemente por los seguidores de Jesús. Todavía no logran establecer la relación entre el Jesús con quien ellos convivieron y el Jesús glorioso, y no logran tampoco abrir su conciencia a la misión que les espera.

Aclarar la imagen de Jesús es una exigencia para el discípulo de todos los tiempos, para la misma Iglesia y para cada uno de nosotros hoy. En nuestro contexto actual hay tantas y tan diversas imágenes de Jesús, que no deja de estar siempre latente el riesgo de confundirlo con un fantasma. He ahí el desafío para el evangelizador de hoy: clarificar su propia imagen de Jesús a fuerza de dejarse penetrar cada vez más por su palabra; por otra parte está el compromiso de ayudar a los hermanos a aclarar esas imágenes de Jesús.  Es un hecho, entonces, que aún después de resucitado, Jesús tiene que continuar con sus discípulos su proceso pedagógico y formativo. Ahora el Maestro tiene que instruir a sus discípulos sobre el impacto o el efecto que sobre ellos también ejerce la Resurrección.  Poco a poco los discípulos tendrán que asumir que a ellos les toca ser testigos de esta obra del Padre, pero a partir de la transformación de su propia existencia.  Las expectativas mesiánicas de los Apóstoles reducidas sólo al ámbito nacional, militar y político, siempre con característica triunfalistas, tienen que desaparecer de la mentalidad del grupo. No será fácil para estos rudos hombres re-hacer sus esquemas mentales, pero  no queda otro camino. El evento de la resurrección es antes que nada el evento de la renovación, comenzando por las convicciones personales. Este pasaje debe ser leído a la luz de la primera parte: la experiencia de los discípulos de Emaús.

Las instrucciones de Jesús basadas en la Escritura infunden confianza en el grupo; no se trata de un invento o de una interpretación caprichosa. Se trata de confirmar el cumplimiento de las promesas de Dios, pero al estilo de Dios, no al estilo de los humanos.  De alguna forma conviene insistir que el evento de la resurrección no afecta sólo al Resucitado, nos afecta como discípulos en la medida en que nos dejamos transformar para ponernos  en el camino de la misión. Nuestras comunidades cristianas están convencidas de la resurrección, sin embargo, nuestras actitudes prácticas todavía no logran ser traspasadas por ese acontecimiento.   Vivamos, renovémonos, dejémonos transformar por la Resurrección de Jesús.

 

ORACIÓN

Nos debatimos en una sociedad marcada por la injusticia social, la negación de la vida y la dignidad humana; te pedimos Señor  que en este tiempo pascual, con la ayuda del Espíritu Santo, quienes te seguimos podamos mostrar al mundo a Jesús resucitado y de qué  manera nos sigue transformando y resucitando con Él. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Pilar San Miguel en su cumpleaños. Amén.

  

“Para dar testimonio del Resucitado, no hay que enseñar doctrinas sino contagiar de su experiencia”

Lunes 15 de Abril de 2024


“EN BUSCA DE JESÚS”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS DE LOS APÓSTOLES 6,8-15

 

 

No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba

 

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Indujeron a unos que asegurasen: "Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios." Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: "Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés." Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel. Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

Hechos nos va haciendo un recorrido interesante del desarrollo de la primera comunidad cristiana. Y con el texto de hoy nos muestra que no sólo los apóstoles fueron protagonistas en la primera comunidad, porque hoy aparece uno de los diáconos recién ordenados, se trata de Esteban, dando testimonio de Cristo ante el pueblo y las autoridades, con la misma valentía y lucidez que Pedro y los demás apóstoles.

Esteban fue el primer mártir cristiano. Por lo que podemos leer, su manera de pensar y de hablar excitaba los ánimos, incluso de los judíos libertos, que se llamaban así porque, después de haber sido llevados como esclavos fuera de Palestina, habían sido liberados y devueltos, y que en principio se suponía que eran de un talante más abierto que los judíos de Jerusalén. Por eso tenían sinagoga propia. Pero aun a ellos les resulta inadmisible que Esteban, lleno del Espíritu, les muestre con su elocuencia cómo Jesús , el Resucitado, ha superado la ley y el Templo, y que sólo en él está la salvación. Por eso le acusan: “éste habla contra el Templo y contra las tradiciones que hemos recibido de Moisés”. Se cumple una vez más el anuncio que hizo Jesús a sus discípulos: cuando fueran llevados ante los tribunales, el Espíritu les sugeriría que tenían que decir.

 

SALMO RESPONSORIAL: 118

R. / Dichoso el que camina en la voluntad del Señor.

 

Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,

tu siervo medita tus leyes;

tus preceptos son mi delicia,

tus decretos son mis consejeros. R.

 

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:

enséñame tus leyes;

instrúyeme en el camino de tus decretos,

y meditaré tus maravillas. R.

 

Apártame del camino falso,

y dame la gracia de tu voluntad;

escogí el camino verdadero,

deseé tus mandamientos. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo el más largo de todos, presenta la excelencia de la ley de Dios, entendida como la manifestación de la voluntad de Dios para el ser humano. Su cumplimiento le asegura el bienestar y la dicha. La urgencia de cumplir siempre la voluntad de Dios nace da la misma fe. Para nosotros se trata de “la ley perfecta del amor” que se encuentra en el Evangelio y se encarna en el seguimiento de Cristo.  

 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 6,22-29

 

Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna

 

Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?" Jesús les contestó: "Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios." Ellos le preguntaron: "Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?" Respondió Jesús: "La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado." Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

En la vida cristiana hemos caído permanentemente en la tentación de confundir la necesidad con la fe. Esta es una verdadera traición a la vida cristiana. La fe para un discípulo de Jesús es hacer la voluntad del Padre y de manera  progresiva hacer el itinerario discipular hasta llegar a tener los mismos sentimientos de Cristo. Muchas veces seguimos a Jesús buscando solucionar un asunto de índole personal, necesidad o problema cotidiano. Jesús, en el relato evangélico, nos invita a trabajar por el alimento que perdura para la vida eterna, que es: “hacer la voluntad del Padre”. Pero ¿qué significa hacer la voluntad del Padre? De manera contundente hemos de decirlo: Hacer la voluntad del Padre es hacer el proceso de cristificación. Es decir, permitir que el Crucificado-Resucitado nazca, crezca, se desarrolle en nosotros y así poder parirlo y ofrecerlo al mundo desde y con nuestra propia vida. Revisemos nuestro seguimiento a Jesús. ¿Estamos dispuestos a hacer la voluntad del Padre en nuestra vida? ¿Somos conscientes de lo que significa vivir la hondura del cristianismo, en nuestra existencia?

 

ORACIÓN

Gracias Señor porque hoy tu Palabra nos lleva a reflexionar sobre el sentido de tu existencia desde el Padre Dios, quien nos amó primero y te envió para que nos volviéramos a reconciliar con Él. Por eso para ti es tan importante que sigamos no los signos externos, que no te busquemos solo por nuestras necesidades,  por “el alimento que no permanece”, sino por el que perdurará por siempre, por hacer tu voluntad en nuestras vidas. Ayúdanos Señor a no perder el norte en nuestra vida. Amén.

 

 

“Que no nos mueva el interés del pan material y/o la solución de problemas, para acercarnos a Dios”

Martes 16 de Abril de 2024

 

 

“EL VERDADERO PAN”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS DE LOS APOSTOLES 7,51-8,1a

 

Señor Jesús, recibe mi espíritu

 

En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas: "¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado."

Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios." Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado." Y, con estas palabras, expiró. Saulo aprobaba la ejecución.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Seguimos leyendo la pequeña historia de Esteban, el protagonista de la lectura de ayer.  Hoy encontramos un discurso bastante fuerte en contra de los judíos que no entienden el mensaje de Jesús. Delante del Sanedrin en pleno, pronuncia, con entereza un largo discurso, del que solo escuchamos aquí el final, pero que está lleno de frases mordaces y duras de parte del acusado a sus acusadores:  ¡hombres duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos!. ¡Sois como fueron  vuestros padres….. que mataron a los profetas!  Al oir sus corazones se consumían de rabia y rechinaban sus dientes contra él. Si nos damos cuenta esas frases mordaces, no son más que una reanudación de lo que decía Jesús y decían todos los profetas. Al final el texto termina, tristemente, con la sentencia de muerte contra Esteban.

 

SALMO RESPONSORIAL: 30

R. / A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

 

Sé la roca de mi refugio,

un baluarte donde me salve,

tú que eres mi roca y mi baluarte;

por tu nombre dirígeme y guíame. R.

 

A tus manos encomiendo mi espíritu:

tú, el Dios leal, me librarás

yo confío en el Señor

Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. R.

 

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,

sálvame por tu misericordia.

En el asilo de tu presencia los escondes

de las conjuras humanas. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es un canto de acción de gracias después de una enfermedad grave. El salmista reconoce que el Señor lo puso en peligro de muerte por un pecado de presunción; pero luego, en respuesta a su plegaria le dio una prueba evidente de su misericordia, haciendo que su dolor se convirtiera en alegría. Expresa un profundo sentimiento de confianza en el poder y amor de Dios. Esta son también las últimas palabras de Cristo en la cruz. En Él se cumple perfectamente la confianza en el poder y el amor de Dios, y en su resurrección se realiza con plenitud la liberación de la muerte y del mal, prenda y garantía de nuestra liberación definitiva.   

 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 6,30-35

 

No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo

 

En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: "¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo." Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo." Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan." Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Jesús es el verdadero alimento, el verdadero pan. Quien lo coma no vuelve a tener hambre. Estar unidos a Jesús es la garantía de la fidelidad a la causa del Padre. Esta fidelidad a Jesús necesita ser alimentada por la voluntad de Dios. Jesús es la expresión concreta de lo que Dios quiere de sus hijos. La experiencia de ser creyente es una realidad que se va formando en la persona de manera paulatina. El ser humano es el resultado de lo que come y de lo que bebe. Si comemos el cuerpo de Cristo y bebemos su sangre, no solamente como acto  litúrgico, sino en el vivir, actuar y hacer lo que Jesús hizo, entonces podremos decir que hemos comenzado un itinerario de adhesión a la voluntad del Padre celestial. Vivamos en nuestra vida de cristianos la experiencia de la cristificación. Abrámonos a la acción del Espíritu para ser saturados del Crucificado-Resucitado y manifestemos al mundo la acción de Dios en nuestras vidas. Este es nuestro compromiso pascual. Manos a la obra. 

 

ORACIÓN

Seguirte a ti Señor es comulgar con tu Proyecto de vida y tu mismo destino. Sólo una fe gratuita y desinteresada puede otorgarle a nuestra existencia un sentido nuevo, donde tú eres el alimento que da fuerza para enfrentar y resolver las situaciones a partir de la intensa comunión contigo. Que podamos seguir nuestro proceso de “cristificación” guiados y sostenidos por ti y tu Espíritu. Amén

 

 

“Acojamos a Jesucristo como regalo del amor del Padre, como aquello que necesitamos, el único que pude darle sentido, propósito y valor a nuestra vida, el único verdadero pan, verdadero alimento”