jueves, 1 de junio de 2023

Martes 27 de Junio de 2023

 

 

“BUSCAR EL BIEN DE LAS PERSONAS COMO SI FUERA EL BIEN PROPIO”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 13,2.5-18

 

“No haya disputas entre nosotros dos, pues somos hermanos”

 

Abrán era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abrán, poseía ovejas, vacas y tiendas; de modo que ya no podían vivir juntos en el país, porque sus posesiones eran inmensas y ya no cabían juntos. Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abrán y los de Lot. En aquel tiempo cananeos y fereceos ocupaban el país. Abrán dijo a Lot: "No haya disputas entre nosotros dos, ni entre nuestros pastores, pues somos hermanos. Tienes delante todo el país, sepárate de mí; si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha yo iré a la izquierda." Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán, hasta la entrada de Zear, era de regadío (esto era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); parecía un jardín del Señor, o como Egipto. Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia levante; y así se separaron los dos hermanos. Abrán habitó en Canaán; Lot en las ciudades de la vega, plantando las tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.

El Señor habló a Abrán después que Lot se había separado de él: "Desde tu puesto dirige la mirada hacia el norte, mediodía, levante y poniente. Toda la tierra que abarques te la daré a ti y a tus descendientes para siempre. Haré a tus descendientes como el polvo; el que pueda contar el polvo podrá contar a tus descendientes. Anda, pasea el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar." Abrán alzó la tienda y fue a establecerse junto a la encina de Mambré, en Hebrón, donde construyó un altar en honor del Señor. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Hay varios temas que se entrecruzan en la primera lectura de hoy. Por una parte, es un ejemplo hermoso ver que estos parientes, tío y sobrino, Abraham y Lot, buscan una solución pacífica a sus diferencias. Es Abraham, el mayor, quien deja escoger al más joven, de modo que no haya división ni conflicto entre ellos. Obrando así, Abraham se exponía a quedarse con la parte menos apetecible de la tierra que tenían al frente, y de hecho eso fue lo que sucedió, pero este patriarca mostró su sabiduría prefiriendo perder eso y no la buena relación con su sobrino. Ese es un tema, que nos sirve de ejemplo. Pero hay otro tema, apenas sugerido pero quizá más sugerente. Al describir la tierra que Lot escoge, la Biblia usa estas palabras: "era como el paraíso." Nosotros recordamos que Dios prohibió a nuestros primeros padres volver al paraíso (Génesis 3,24). Alguien podría pensar que es un acto de dureza. En realidad, más que parte del castigo es parte de la salvación, como podemos aprender de los hechos que acontecieron a Lot y su familia. Esa tierra que "era como el paraíso" será el escenario de acontecimientos bochornosos y dolorosos. Esa es la tierra de Sodoma, donde la abundancia de bienes y placeres ha creado una raza de gente dedicada sólo a complacerse a sí misma y a buscar la satisfacción en el refinamiento y la exquisitez hasta llegara a la depravación. Lo que parecía un paraíso se convirtió en un infierno.

Si Dios, pues, prohibió a nuestros padres volver al paraíso, aquello fue un acto de misericordia que quería buscar medio para salvarlos, pues para un corazón próximo al pecado la abundancia de bienes asegurados y crecientes no es algo bueno, sino algo que conduce a la idolatría de la comodidad, la vanidad y el culto al placer.

 

SALMO RESPONSORIAL: 14

R. / Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

 

El que procede honradamente

y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua. R.

 

El que no hace mal a su prójimo

ni difama al vecino,

el que considera despreciable al impío

y honra a los que temen al Señor. R.

 

El que no presta dinero a usura

ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará. R

 

OREMOS CON EL SALMO

Este  salmo recalca la necesidad de unir el culto a Dios con la vida intachable. Al que sigue ese proceder Dios concede sus favores. Jesús nos enseña:   “Si al ir a presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda, delante del altar, y ve a reconciliarte primero con tu hermano. Entonces sí vuelve a presentar tu ofrenda”

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 7,6.12-14

 

“Tratad a los demás como queréis que ellos os traten”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas. Entrad por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El discurso de la montaña va llegando a su fin. La liturgia del día presenta tres recomendaciones de Jesús a sus discípulos y constata lo difícil que resulta asumirlas en la propia vida. 1) La doctrina de Jesús es comparable y se presenta en paridad de condiciones con las prescripciones de Moisés sobre los alimentos sagrados (Ex 22-30). Corresponde a la comunidad el discernimiento de sus destinatarios. 2) Jesús formula en positivo la máxima “no hagas a nadie lo que no quieras que te hagan” conocida en el judaísmo y el mundo antiguo (Tb 4,15). Su nueva formulación es mucho más exigente y se propone como síntesis de la instrucción del primer testamento. 3) Jesús aplica a su enseñanza un motivo ampliamente recomendado en las Escrituras (Dt. 30, 15-20). Optar por la ley de Cristo es elegir el camino que conduce a la vida y, sin embargo, la evidencia indica que pocos eligen transitarlo. 

 

ORACIÓN

Señor ayúdanos a tratar a nuestros semejantes como nos gustaría que nos trataran a nosotros(as); a preocuparnos por su bienestar, más que por el propio. Que entendamos que si así lo hiciéramos entonces tendríamos, menos conflictos, menos luchas de intereses, menos egoísmos, más solidaridad, justicia y paz; y se notaría que estamos amando a ejemplo tuyo. Amén 

 

 

“Que tratar a los demás como esperamos que los demás nos traten sea la premisa de Jesús que ejerzamos a diario”

 

Miércoles 28 de Junio de 2023

 

“POR NUESTROS FRUTOS NOS RECONOCERÁN”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 15,1-12.17-18

 

“Abrán creyó a Dios, y esto le valió la justificación, y el Señor hizo alianza con él”

 

En aquellos días, Abrán recibió en una visión la palabra del Señor: "No temas, Abrán, yo soy tu escudo, y tu paga será abundante." Abrán contestó: "Señor, ¿de qué me sirven tus dones, si soy estéril, y Eliezer de Damasco será el amo de mi casa?" Y añadió: "No me has dado hijos, y un criado de casa me heredará." La palabra del Señor le respondió: "No te heredará ése, sino uno salido de tus entrañas." Y el Señor lo sacó afuera y le dijo: "Mira el cielo; cuenta las estrellas, si puedes." Y añadió: "Así será tu descendencia."

Abrán creyó al Señor, y se le contó en su haber. El Señor le dijo: "Yo soy el Señor, que te sacó de Ur de los Caldeos, para darte en posesión esta tierra." Él replicó: "Señor Dios, ¿cómo sabré que yo voy a poseerla?" Respondió el Señor: "Tráeme una ternera de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón." Abrán los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves. Los buitres bajaban a los cadáveres, y Abrán los espantaba. Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán, y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso, y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. Aquel día el Señor hizo alianza con Abrán en estos términos: "A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al Gran Río Éufrates." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Es maravilloso pensar que todos nosotros somos como esas estrellas que veía Abraham en esa noche; en esa noche se le prometió a Abraham descendencia abundantísima, y nosotros somos esa descendencia; Dios nos pensaba con amor; Abraham nos miraba con ilusión en esa noche, y puede decirse que de la fe de este solo hombre, de esa fe que se sobrepone a las aves rapaces y a los terrores nocturnos, de esa fe hemos nacido todos nosotros. Somos inmensos como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas. Qué fruto maravilloso el que ha dado esta fe de Abraham, una fe probada hasta el extremo del sacrificio de su hijo, pero aunque no se tratara sólo de ese heroísmo, probada por su misma soledad, por la soledad del desierto; creyente en medio de un país de idólatras, Abraham es como una antorcha que brilla en la noche, y por eso Dios se le presenta también como un fuego nocturno que da garantía de la fidelidad de la promesa.

 

En esa noche, Abraham lo único que pudo ver fue ese fuego, unos animales feroces, unas aves rapaces y su corazón asustado. La mejor parte de la promesa no la pudo ver, pero sin esa fe de él no estaríamos nosotros aquí. Nosotros no vamos a ver la mayor parte de lo que estamos sembrando, es necesario que lo sembremos como Abraham, en fe, con esa mezcla de humildad y de miedo que da la fe; con esa mezcla de confianza, de alegría, de desconcierto que tiene la fe, así hay que sembrar; hay que sembrar más allá de nuestros miedos, más allá de la noche, más allá del cansancio, hay que sembrar, que si la semilla es buena, el fruto dirá qué fue lo que se sembró.

 

SALMO RESPONSORIAL: 104  

R. / El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

 

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,

dad a conocer sus hazañas a los pueblos.

Cantadle al son de instrumentos,

hablad de sus maravillas. R.

 

Gloriaos de su nombre santo,

que se alegren los que buscan al Señor.

Recurrid al Señor y a su poder,

 buscad continuamente su rostro. R.

 

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;

hijos de Jacob, su elegido!

El Señor es nuestro Dios,

él gobierna toda la tierra. R.

 

Se acuerda de su alianza eternamente,

de la palabra dada, por mil generaciones;

de la alianza sellada con Abrahán,

del juramento hecho a Isaac. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo es un himno de alabanza a Dios por las maravillas hechas en favor de su pueblo, recordando la historia desde los patriarcas hasta la entrada a la tierra prometida. La Historia de salvación de Israel hace parte de nuestra propia historia de salvación, pero ella se completa con la nueva alianza mediada por Jesucristo y con l ofrecimiento de salvación a todos los pueblos.   

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 7,15-20

“Por sus frutos los conoceréis”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

En la comunidad todo árbol (persona) que no dé buenos frutos será cortado. En nuestro mundo estamos llenos de espinos y lobos rapaces, y nuestras comunidades cristianas no son excepción. Pero, ¿cómo identificar a esas personas? Por sus frutos los conocerán. Quien hace las cosas sólo por ser reconocido, quien muestra intereses egoístas frente al hermano, quien quiere ser siempre el primero, el mandamás, y no se pone a servir desinteresadamente a los demás, ése no es de Cristo, porque él nos enseñó que la vida de un verdadero hijo de Dios es estar siempre dispuesto a servir sin ningún interés, haciendo presente el Reino en medio de todos. Dar frutos buenos no es más que amar y servir a la comunidad, a la humanidad. Al que ama no le cuesta dar esos frutos; es más, los expresa espontáneamente con su testimonio de vida, con el cariño desinteresado. Son valores que tenemos que ir rescatando en nuestro ser como cristianos, y seguir trabajando para que en el mundo sean erradicados el odio y la violencia. Esos son frutos imprescindibles para hacer presente el Reino en medio de todos.

 

ORACIÓN

Padre Santo Tú eres el Dios de justicia y amor. Por favor que al modelo de tu Hijo, reflejemos ser, a través de nuestras obras, personas justas, que vivimos en la esperanza de tu justicia Divina. Que logremos hacer el bien de manera tan natural que no nos esforcemos, sino que fluya desde nuestro corazón, como fruto de estar en tu promesa. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Yolanda Mateus en su cumpleaños. Amén  

 

“La fe abre caminos donde no parece que haya nada que hacer. Y Dios ya nos estaba guiando, aun antes de que nos diéramos cuenta”

 

Jueves 29 de Junio de 2023

  Santos Pedro y Pablo

 

Celebramos hoy la Fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. Fundados en Jesucristo, con su muerte, con su testimonio, le dan piso a nuestra vida de fe. ¡Benditos Apóstoles!


“PERSONAS ENTREGADAS A LA CAUSA DEL EVANGELIO”

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS 12,1-11

 

“Era verdad: el Señor me ha librado de las manos de Herodes”

 

En aquellos días, el rey Herodes se puso a perseguir a algunos miembros de la Iglesia. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos, decidió detener a Pedro. Era la semana de Pascua. Mandó prenderlo y meterlo en la cárcel, encargando su custodia a cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno; tenía intención de presentarlo al pueblo pasadas las fiestas de Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él.

La noche antes de que lo sacara Herodes, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con cadenas. Los centinelas hacían guardia a la puerta de la cárcel. De repente, se presentó el ángel del Señor, y se iluminó la celda. Tocó a Pedro en el hombro, lo despertó y le dijo: "Date prisa, levántate." Las cadenas se le cayeron de las manos, y el ángel añadió: "Ponte el cinturón y las sandalias." Obedeció, y el ángel le dijo: "Échate el manto y sígueme." Pedro salió detrás, creyendo que lo que hacía el ángel era una visión y no realidad. Atravesaron la primera y la segunda guardia, llegaron al portón de hierro que daba a la calle, y se abrió solo. Salieron, y al final de la calle se marchó el ángel. Pedro recapacitó y dijo: "Pues era verdad: el Señor ha enviado a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de la expectación de los judíos."

 

REFLEXIÓN

En primer lugar, esta ese relato, del libro de los Hechos de los Apóstoles, que nos cuenta la liberación del Apóstol Pedro. Herodes se ensaña contra la Iglesia, la persigue, hace pasar a cuchillo a Santiago para darles gusto a los judíos, y como ve que la cosa gusta, entonces ya tiene listo a Pedro para presentarlo también al pueblo como un segundo trofeo de su gestión como rey.  Herodes, no tenía autoridad alguna para presentarse como rey;  Herodes no pertenecía a la dinastía del rey David, porque sus padres habían usurpado ese puesto hacía algún tiempo. Es por eso que  Herodes, tenía que estar contentando, por un lado al Imperio Romano, y por otro lado a los judíos. Pero Dios veía las cosas de otro modo. Resulta que Pedro está encadenado en la cárcel, y el día antes de ser presentado a los judíos, Dios lo saca de cárcel.   Dios se ríe de las cadenas, de las puertas, de los soldados y de las insensateces  de Herodes y saca a Pedro, ¿porqué? Porque la Iglesia estaba orando por él;  porque reconocía, en Pedro, el testigo privilegiado del acontecimiento de la Resurrección.

Esa es la grandeza de los apóstoles. Son los testigos por excelencia de  Aquél que murió en la Cruz y que verdaderamente ha resucitado. Y Aquél que murió por amor, resucito por la gloria del Padre para comunicarnos el Espíritu Santo. También hoy como ayer, diversas amenazas, diversos Herodes, diversas puertas de hierro, diversas cadenas y ataques, como a lo largo de todos los siglos, intentan silenciar la voz de Pedro,  y nuestra voz, pero el Señor siempre estará por encima de todos ellos.

 

SALMO RESPONSORIAL: 33

R. / El Señor me libró de todas mis ansias.

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R.

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

 Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

y lo salva de sus angustias. R.

 

El ángel del Señor acampa

en torno a sus fieles y los protege.

 Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

En este  salmo, el salmista nos participa su experiencia del amor de Dios y nos invita  hacer nosotros mismos esa experiencia. Jesús, más que nadie en este mundo, puede hablarnos del amor de Dios y puede hacérnoslo comprender en toda la profundidad.

 

SEGUNDA LECTURA

2TIMOTEO 4,6-8.17-18

 

“Ahora me aguarda la corona merecida”

 

Querido hermano: Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida. El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Así como Jesús dijo tantas palabras llenas de ternura, sabiduría y poder en esa Cena de despedida, así también cada persona, cuando se acerca la hora de la muerte y sabe que va a morir, de alguna manera hace su testamento, hace su resumen, recoge lo fundamental de sus opciones, intenta encontrar un sentido al conjunto de lo que ha sido su vida. Y esa es la imagen que nos aparece aquí, con el apóstol Pablo cercano a la muerte.  Es elocuente en sus palabras: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe",  él mira el conjunto de su vida, y de hecho puede hacer ese balance, está lleno de confianza y de paz.  "El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo".

Pablo, a las puertas de la muerte, utiliza otras expresiones de su seguridad en el Señor: "Me aguarda la corona merecida con la que el Señor me premiará en aquel día, y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida" 2 Timoteo 4,8.  Miren estas palabras  que Dios nos conceda decir las también al final de nuestros días.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 16,13-19

 

“Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos”

 

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos contestaron: "Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas." Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo." Jesús le respondió: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Las respuestas que los discípulos dan a las preguntas de Jesús son correctas, pero cada una tiene implicaciones distintas. El común de la gente considera al Hijo del Hombre como un profeta. Y esto significa que esas personas, en consecuencia, se deben preparar para atender el llamado a la justicia, la verdad y la reconciliación que todo profeta hace al pueblo de Dios. No basta con decir que Jesús o alguien más es un profeta. Es necesario atenerse a las consecuencias de ese reconocimiento. Lo mismo pasa con la respuesta a la segunda pregunta. Si confesamos como Pedro que Jesús es el Mesías, el ungido de Dios, esas palabras tienen grandes implicaciones. La primera, comprender y asumir el significado que Jesús da a su propia misión que lo presenta como un siervo sufriente y no como un guerrero triunfante. Jesús abraza la voluntad del Padre hasta el fondo y es consecuente con las enseñanzas que proclamó en el sermón del monte. La segunda, es abrazar nuestra propia cruz y asumir la voluntad de Dios como criterio último y definitivo de nuestra propia existencia.

 ¿Preguntémonos hoy qué significa para nosotros que confesemos a Jesús como Señor de nuestra vida  y el  Ungido de Dios?

 

ORACIÓN

Amado Dios, Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo al contemplar tu acción misericordiosa que se revela en la debilidad humana, concédenos descubrir tu fuerza en la misma debilidad y tu grandeza en el perdón que nos concedes. Ayúdanos a servir con espíritu de docilidad, sabiendo que a pesar de las dificultades Tú, Señor, no abandonas a los que has elegido para anunciar tu Buena Nueva. Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Juan Esteban Henao. Amén.

 

“Pidamos la fuerza del Espíritu Santo para que con valor logremos vivir y enseñar los principios y vivencias de nuestro Salvador”

 

Viernes 30 de Junio de 2023

 

“LA FE Y LA VIDA EN MEDIO DE LAS ADVERSIDADES”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 17,1.9-10.15-22

 

“Circuncidad a todos vuestros varones en señal de mi pacto. Sara te va a dar un hijo”

 

Cuando Abrán tenía noventa y nueve años, se le apareció el señor y le dijo: "Yo soy el Dios Saday. Camina en mi presencia con lealtad." Dios añadió a Abrahán: "Tú guarda mi pacto, que hago contigo y tus descendientes por generaciones. Éste es el pacto que hago con vosotros y con tus descendientes y que habéis de guardar: circuncidad a todos vuestros varones." Dios dijo a Abrahán: "Saray, tu mujer, ya no se llamará Saray, sino Sara. La bendeciré, y te dará un hijo, y lo bendeciré; de ella nacerán pueblos y reyes de naciones."

Abrahán cayó rostro en tierra y se dijo sonriendo: "¿Un centenario va a tener un hijo, y Sara va a dar a luz a los noventa?" Y Abrahán dijo a Dios: "Me contento con que te guardes vivo a Ismael." Dios replicó: "No; es Sara quien te va a dar un hijo, a quien llamarás Isaac; con él estableceré mi pacto y con sus descendientes, un pacto perpetuo. En cuanto a Ismael, escucho tu petición: lo bendeciré, lo haré fecundo, lo haré multiplicarse sin medida, engendrará doce príncipes, y haré de él un pueblo numeroso. Pero mi pacto lo establezco con Isaac, el hijo que te dará Sara el año que viene por estas fechas." Cuando Dios terminó de hablar con Abrahán, se retiró.  Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Ya parecía poco probable, humanamente hablando, que Abraham pudiera ser padre cuando engendró a Ismael, que nació de la criada Agar. Del todo imposible que siendo casi centenario, pudiera llegar a ser padre de Isaac, engendrándolo en su propia esposa, estéril y de muy avanzada edad. Pero Dios lo hizo. Y si recorremos la Biblia, encontramos que nuestro Dios es el Dios de los imposibles, el Dios que parece gozarse abriendo caminos donde no los había. Contemos esterilidades vencidas: Sara, como estamos viendo, estéril. Rebeca, esposa de Isaac, estéril (Génesis 25,21); Raquel, la esposa preferida de Jacob, estéril (Génesis 29,31); la mamá de Sansón, estéril (Jueces 13,2); Ana, madre de Samuel, estéril (1 Samuel 1,2); Isabel, la mamá de Juan Bautista, estéril (Lucas 1,7). Todo esto indica que Dios se goza en vencer imposibles y mostrar así que él y sólo él es creador de todos.

Bien lo resume en poesía el profeta Isaías: "Grita de júbilo, oh estéril, la que no ha dado a luz; prorrumpe en gritos de júbilo y clama en alta voz, la que no ha estado de parto; porque son más los hijos de la desolada que los hijos de la casada--dice el Señor. Ensancha el lugar de tu tienda, extiende las cortinas de tus moradas, no escatimes; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás hacia la derecha y hacia la izquierda; tu descendencia poseerá naciones, y poblarán ciudades desoladas. No temas, pues no serás avergonzada; ni te sientas humillada, pues no serás agraviada; sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y del oprobio de tu viudez no te acordarás más. Porque tu esposo es tu Hacedor, el Señor de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor es el Santo de Israel, que se llama Dios de toda la tierra. Porque como a mujer abandonada y afligida de espíritu, te ha llamado el Señor, y como a esposa de la juventud que es repudiada --dice tu Dios. Por un breve momento te abandoné, pero con gran compasión te recogeré. En un acceso de ira escondí mi rostro de ti por un momento, pero con misericordia eterna tendré compasión de ti --dice el Señor tu Redentor." (Isaías 54,1-8)

 

SALMO RESPONSORIAL: 127

R. /Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.

 

Dichoso el que teme al Señor

y sigue sus caminos.

Comerás del fruto de tu trabajo,

serás dichoso, te irá bien. R.

 

Tu mujer, como parra fecunda,

en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo,

alrededor de tu mesa. R.

 

Ésta es la bendición del hombre

que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión,

que veas la prosperidad de Jerusalén

todos los días de tu vida. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El salmo describe la felicidad doméstica del que es fiel al Señor. La paz en el hogar es prenda de la prosperidad de todo el pueblo y de la Comunidad Casa de Dios. 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MATEO 8,1-4

 

“Si quieres, puedes limpiarme”

 

En aquel tiempo, al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: "Señor, si quieres, puedes limpiarme." Extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Quiero, queda limpio." Y en seguida quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: "No se lo digas a nadie, pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Una vez proclamadas las palabras de la nueva Ley por Jesús en el sermón de la montaña, Mateo se propone mostrar la manera cómo Jesús pone en práctica aquello que proclamaba. Un leproso se acerca y se postra ante Jesús; por ser leproso, era un excluido, debía apartarse de los demás para evitar hacer impuros a quienes entrasen en contacto con él. Este leproso transgredió las normas legalistas de su religión. No le dice a Jesús que lo toque, pues cree que con la sola voluntad del “Señor” es suficiente para alcanzar la sanación. Una actitud que revela la fe que el hombre tiene en las obras de Jesús. El hombre padece dos enfermedades: la lepra, que lo convierte en impuro, y la enfermedad de la exclusión a la que era condenado por la sociedad. Jesús se compadece, lo toca y lo sana de su segunda enfermedad, la exclusión. En seguida lo cura de la lepra. Si el leproso transgrede la ley al aproximarse a Jesús, Jesús también la transgrede al tocarle para poder ayudarlo. De esta manera se revela un nuevo rostro de Dios, un Dios que va mucho más allá de los falsos legalismos sociales y religiosos. Un Dios que sana nuestras heridas y humillaciones.

 

ORACIÓN

 

Señor, hoy nos insistes en mantener la fe puesta en ti y en tu Palabra que son la roca que sostiene en medio de todos los momentos duros que pasamos en nuestro ser.  Ayúdanos a no desfallecer, porque has soplado sobre tus  hijos e hijas la fuerza que da tu Palabra y tu Espíritu. De esta manera podremos llevar esperanza y sembrar fe, en quienes no han logrado cimentar su vida en Ti.  Amén 

 

“Seamos felices en lo grande y en lo pequeño, en lo ancho y en lo angosto; porque nuestra felicidad es Jesucristo, sólo Él basta”