lunes, 1 de mayo de 2023

Domingo 28 de Mayo de 2023

 

Fiesta de Pentecostés

 

“RECIBAN EL ESPÍRITU SANTO”

 

Celebramos hoy la fiesta de Pentecostés cincuenta días después de la Pascua. Fiesta del Espíritu Santo y de la «inauguración» de la misión de la Iglesia.

 

PRIMERA LECTURA

HECHOS DE APÒSTOLES  2,1-11

 

“Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar”

 

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería. Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban: "¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua."  Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Tuvo lugar el día de Pentecostés, fiesta de la siega en la que los judíos recordaban el pacto de Dios con el pueblo en el monte Sinaí, «cincuenta días» (=«Pentecostés») después de la salida de Egipto.

 

Estaban reunidos los discípulos, también cincuenta días después de la Resurrección (el éxodo de Jesús al Padre) e iban a recoger el fruto de la siembra del Maestro: la venida del Espíritu que se describe acompañada de sucesos, expresados como si se tratara de fenómenos sensibles: ruido como de viento huracanado, lenguas como de fuego que consume, Espíritu (=«ruah»: aire, aliento vital, respiración) Santo (=«hagios»: no terreno, separado, divino). Es el modo que elige Lucas para expresar lo inenarrable, la irrupción de un Espíritu que les libraría del miedo y del temor y que les haría hablar con libertad para promulgar la buena noticia de la muerte y resurrección de Jesús.

Por esto, recibido el Espíritu, comienzan todos a hablar lenguas diferentes. Algunos han querido indicar con esta expresión que se trata de "ruidos extraños"; tal vez fuera así originariamente, al estilo de las reuniones de carismáticos. Pero Lucas dice "lenguas diferentes". Así como suena. Poco importa por lo demás averiguar en qué consistió aquel fenómeno para cuya explicación no contamos con más datos. Lo que sí importa es saber que el movimiento de Jesús nace abierto a todo el mundo y a todos, que Dios ya no quiere la uniformidad, sino la pluralidad; que no quiere la confrontación sino el diálogo; que ha comenzado una nueva era en la que hay que proclamar que todos pueden ser hermanos, no sólo a pesar de, sino gracias a las diferencias; que ya es posible entenderse superando todo tipo de barreras que impiden la comunicación.

 

Y la venida del Espíritu significó para aquel puñado de discípulos el fin del miedo y del temor. Las puertas de la comunidad se abrieron. Nació una comunidad humana, libre como viento, como fuego ardiente. No sin razón dice Pablo: "Donde hay Espíritu de Dios hay libertad", y donde hay libertad, autonomía (el ser humano -y su bien- se hacen ley), y donde hay autonomía, se fomenta la pluralidad y la individualidad, como camino de unidad, y resplandece la verdad, porque el Espíritu es veraz y nos guiará por el camino de la verdad, de la autenticidad, de la vida, como dice Juan en su evangelio. Que venga un nuevo Pentecostés sobre nuestra vida, familia comunidad, sobre el mundo –es nuestra oración- para acabar con esta ola de intolerancia e intransigencia que nos invade. Así sea.

 

SALM O RESPONSORIAL: 103

R. / Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

 

Bendice, alma mía, al Señor:

¡Dios mío, qué grande eres!

Cuántas son tus obras, Señor;

la tierra está llena de tus criaturas. R.

 

Les retiras el aliento, y expiran

y vuelven a ser polvo;

envías tu aliento, y los creas,

y repueblas la faz de la tierra. R.

 

Gloria a Dios para siempre,

goce el Señor con sus obras.

Que le sea agradable mi poema,

y yo me alegraré con el Señor. R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este  Salmo es un canto de alabanza a Dios por las  maravillas de su acción en la creación desde el comienzo y en cada momento. Reconocer la belleza de la creación es reconocer la sabiduría del Creador. La grandeza de la acción fundadora de Dios se perfecciona en la nueva creación realizada en Cristo y llega a su término en los nuevos cielos y la nueva tierra que esperamos y ayudamos a construir. 

 

SEGUNDA LECTURA

1 CORINTIOS 12,3b-7.12-13

 

“Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo”

 

Hermanos: Nadie puede decir "Jesús es Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo. Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.

Porque, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todo hemos bebido de un solo Espíritu. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

Pablo enfatiza la acción del Espíritu en la vida de los creyentes y en la construcción de la Comunidad eclesial. Consciente de las divisiones que se vivían al interior de esta comunidad insiste en que los dones, los carismas, los ministerios y los servicios proceden de un mismo Espíritu. Por lo tanto todos los carismas, dones y ministerios están en función del crecimiento de la Iglesia. 

 Los carismas son múltiples y variados, responden a necesidades concretas de la iglesia en cada época, y a cada quien este Espíritu le regala su manifestación. El mismo Pablo, en el capítulo 14 de la primera Carta a los Corintios, insiste por siete veces, que el objetivo de los carismas es “la edificación de la  comunidad”. El Espíritu articula interiormente la misión de Jesús y la misión de la Iglesia. Necesitamos también de este Espíritu porque somos débiles, sembramos con frecuencia la discordia y la división, nos dejamos llevar de intereses personales y dejamos que el orgullo dirija con frecuencia nuestras acciones. El Señor resucitado nos quiere fuertes, valientes, generosos, dedicados a construir la comunión y la paz entre los hermanos.; por eso nos ofrece el don del Espíritu y con él somos capaces de edificar la iglesia y realizar la misión que el mismo Señor nos dio de ser testigos suyos por donde vayamos.

 

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 20,19-23

 

“Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo”

 

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."   Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

El cuarto evangelio de Juan presenta dos escenas contrastantes. En primer lugar, los discípulos encerrados en una casa, llenos de miedo y al anochecer. En segundo lugar, la presencia de Jesús que les comunica la paz, les muestra sus heridas como signo de su presencia real, se llenan de alegría y Jesús les comunica el Espíritu que los cualifica para la misión. El miedo, la oscuridad y el encerramiento de «la casa interior» se transforman ahora con la presencia de Jesús en paz, alegría y envío misionero. Son signos tangibles de la acción misteriosa y transformante del Espíritu en el interior del creyente y de la comunidad.

Resurrección, ascensión, irrupción del Espíritu y misión aparecen aquí íntimamente

articuladas. No son momentos aislados sino simultáneos, progresivos y dinamizadores en la

comunidad creyente. Jesús cumple sus promesas. Les ha prometido a sus discípulos que pronto regresará, que nos les dejará solos. Les ha dicho que el Espíritu Santo de Dios les asistirá para que entiendan todo lo que él les ha anunciado. Así lo hace. Ahora les comunica el Espíritu que todo lo crea y lo hace nuevo. Jesús sopla sobre ellos como Dios sopló para crear al ser humano. Ellos son las personas nuevas de la creación restaurada por la entrega amorosa de Jesús.

 

La violencia, la injusticia, la miseria y la corrupción en todos los ámbitos de la sociedad nos llenan de miedo, desaliento y desesperanza. No vemos salidas y preferimos encerrarnos en nosotros mismos, en nuestros asuntos individuales y olvidarnos del gran asunto de Jesús. Entonces es cuando él irrumpe en nuestro interior, traspasa las puertas del corazón e ilumina el entendimiento para que comprendamos que no nos ha abandonado. El sigue presente en nuestra vida y en el seno de la comunidad. Sigue actuando a través de muchas personas y organizaciones que se comprometen a cabalidad para seguir luchando contra todas las formas de pecado que deshumanizan y alienan al ser humano. El Espíritu de Dios sigue actuando en la historia aunque aparentemente no lo percibamos. No es necesario hacer tanta bulla para decir que el Espíritu está actuando. Muchas veces no lo sentimos porque actúa en forma muy sencilla a través de gestos que pueden pasar desapercibidos.

 

 

Celebremos al Espíritu hoy, tengamos la experiencia de una nueva creación, de un poder grande que transforma, de una comunidad que se integra en la comunión, ( común- unión), de un anuncio alegre de Dios en medio de nosotros. Abrámonos a la acción del Espíritu de Jesús y dejemos que Él nos haga discípulos misioneros, que proclaman la alegría de la vida nueva que nos da el Resucitado.

  

ORACIÓN

Señor,  te pedimos hoy, infunde  una vez más el fuego de tu amor, el don de tu Espíritu en nuestra vida y comunidad para que con valentía podamos comunicar tus maravillas por la palabra y el testimonio. Somos débiles y fácilmente nos desviamos del camino, necesitamos permanentemente habitar bajo tu sombra, no nos sueltes de tu mano. ¡Llénanos de  Espíritu Santo! Oramos, damos gracias y bendecimos la vida de Susana Yotagri en su cumpleaños. Amén

 

 

“La Luz del Espíritu Santo nos hace dóciles a la voz de Dios para buscar siempre el bien y gozar de su consuelo”

 

Lunes 29 de Mayo de 2023


 Fiesta de María, Madre de la Iglesia

 

“PENTECOSTÉS: EL AROMA DEL PERFUME DE LA MADRE”

 

PRIMERA LECTURA

GÉNESIS 3,9-15

 

“Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer”

 

Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: "¿Dónde estás?" Él contestó: "Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí." El Señor le replicó: "Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?" Adán respondió: "La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí." El Señor dijo a la mujer: "¿Qué es lo que has hecho?" Ella respondió: "La serpiente me engaño, y comí." El Señor Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón." Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

La liturgia de la palabra de este día gira en torno al tema de realizar la voluntad de Dios. En el libro del Génesis encontramos como el querer igualarse a Dios, ignorando su voluntad, llevo a la desgracia al ser humano, quien fue expulsado del paraíso, pero desde el mismo comienzo se presentó también por amor misericordioso del Padre, la posibilidad de la salvación. Cuando el hombre peco, Dios no lo abandonó, al poder de la muerte como correspondía a su desobediencia, sino que se compadeció de él y decidió salvarlo. Cierto es que perdió la relación de amistad directa con el creador, pero al final recibió “el primer anuncio de la salvación”.

Si por una mujer (Eva) el mal sedujo a la humanidad, también por una mujer (María), llegará la redención, la esperanza del Mesías.    

 

SALMO RESPONSORIAL 86

R. / Alabad al Señor, todas las naciones.

 

Él la ha cimentado sobre el monte santo;

y el Señor prefiere las puertas de Sión

 a todas las moradas de Jacob.

¡Qué pregón tan glorioso para ti,

 ciudad de Dios! R.

 

"Contaré a Egipto y a Babilonia

 entre mis fieles;

filisteos, tirios y etíopes, han nacido allí."

Se dirá de Sión: "Uno por uno

todos han nacido en ella;

el Altísimo en persona la ha fundado." R.

 

El Señor escribirá en el registro de los pueblos:

"Éste ha nacido allí."

Y cantarán mientras danzan:

"Todas mis fuentes están en ti." R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo es un canto a Jerusalén considerada como la patria de todos los pueblos. Visión universalista de la salvación. Esta visión se realiza plenamente en la Iglesia, que se convierte, gracias a Cristo, en la patria de todos los seres humanos y de todas las razas y pueblos.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

JUAN 19, 25-34

 

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: Tengo sed.
Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús: «Todo se ha cumplido». E inclinando la cabeza, entregó su espíritu. Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. Palabra del Señor.

 REFLEXIÓN

Dentro del marco de este tiempo de Pentecostés, hoy la liturgia nos invita a reflexionar en torno a María como madre de la Iglesia. Desde la comunidad del discípulo amado María, al igual que las mujeres tienen un papel fundamental. La veremos en sus inicios en Nazareth, pasando por Belén, llegando a Jerusalén y enfrentando el drama de la cruz y posteriormente al igual que las otras mujeres la encontraremos liderando a la comunidad en Pentecostés (Hechos 1,14); de esta manera vemos como se inicia la misión materna iniciada por el Espíritu Santo en ella. La madre, sufriente junto a la cruz (Jn 19,25), acepta por amor el sacrificio de dolor junto a la cruz  que es el de su Hijo Jesús.  Así mismo, allí mismo Jesús en la cruz elije a sus discípulos como herederos de su amor volcándolos hacia la madre, confiándoselos a ella para que la recibieran con afecto filial.

En los evangelios las pocas palabras de María siempre son palabras de madre. La madre y las mujeres y el discípulo amado son la clave y fundamento de la comunidad de Jesús. La madre con sus compañeras, representan todo el que da amor. María no solamente es madre de la comunidad sino signo del amor del Hijo que se debe compartir en la comunidad. María es madre de la Iglesia y, es más que simplemente la dimensión femenina de ella. La maternidad de María es algo grande de Dios, de hecho Dios ha querido nacer de una mujer para enseñarnos ese camino; que la mujer es signo generador de vida. Por eso hablar de Pentecostés es dejarnos llenar del Espíritu Santo y hacer que Él nos fecunde para que nos convirtamos cada vez más en generadores de vida para otros, con actitudes de ternura, de mansedumbre, de humildad, de esperanza, seguros que ese es el camino como el que un día escogió María allá en Nazareth. Al igual que el Hijo, María es algo más que una simple devoción. No se puede ver como un sustantivo, ni menos leer como un adjetivo; solamente como el Hijo, se puede conjugar como un verbo.    

 ORACIÓN

Señor gracias porque tu Espíritu nos revela el rostro materno de tu amor a través de María. Gracias María, mujer campesina, humilde y sencilla; todos tus hijos llenos de gozo hoy te proclamamos por siempre bienaventurada. Tú que acompañaste desde Nazareth y Belén hasta la cruz a tu Hijo, danos fortaleza ante el dolor y grandeza de corazón para amar como tú, a todos sin distinción, incluso los que nos han hecho daño. Oramos y recordamos hoy a Edgar Tautiva que se encuentra en la presencia del Señor. Amén

 “La fidelidad de la Madre: de Nazareth a Belén, de Belén a la cruz y de allí a Pentecostés ”

 

 

Martes 30 de Mayo de 2023

 

 

 

 “DIOS NO SE DEJA GANAR EN GENEROSIDAD”

 

PRIMERA LECTURA

ECLESIÁSTICO 35,1-15

 

“El que guarda los mandamientos ofrece sacrificio de acción de gracias”

 

El que observa la ley hace una buena ofrenda, el que guarda los mandamientos ofrece sacrificio de acción de gracias; el que hace favores ofrenda flor de harina, el que da limosna ofrece sacrificio de alabanza. Apartarse del mal es agradable a Dios, apartarse de la injusticia es expiación. No te presentes a Dios con las manos vacías; esto es lo que pide la ley. La ofrenda del justo enriquece el altar, y su aroma llega hasta el Altísimo. El sacrificio del justo es aceptado, su ofrenda memorial no se olvidará. Honra al Señor con generosidad y no seas mezquino en tus ofrendas; cuando ofreces, pon buena cara, y paga de buena gana los diezmos. Da al Altísimo como él te dio: generosamente, según tus posibilidades, porque el Señor sabe pagar y te dará siete veces más. No lo sobornes, porque no lo acepta, no confíes en sacrificios injustos; porque es un Dios justo, que no puede ser parcial.  Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

La primera lectura nos enseña cómo hacer ofrendas. No se trata de "comprar" a Dios, ni de comprar su amor, su benevolencia o sus favores.  La vida misma es una ofrenda agradable a Dios, cuando es una vida recta y justa: "cumplir la ley vale tanto como hacer muchas ofrendas; obedecer los mandamientos es como ofrecer sacrificios de reconciliación. Ser agradecido es como ofrecer la mejor harina a Dios, y dar limosna es como hacer sacrificios de alabanza. Lo que agrada al Señor es que te apartes del mal; si te apartas de la injusticia, obtendrás el perdón de tus pecados" nos dice la lectura de hoy.  Por ello también la ofrenda no es un reemplazo de lo que la vida no ha sido, pues hay una indicación elocuente: "el sacrificio del justo es aceptado, su ofrenda no se olvidará" (Sir 35,9), y también: "no confíes en ofrendas de cosas mal habidas, porque él es un Dios justo, y trata a todos por igual" (Sir 35,15)

Ofrecer nuestras cosas y ofrecernos a Dios es un acto de justicia y una expresión de gratitud, por eso "no te presentes al Señor con las manos vacías" (Sir 35,6). Lo que damos a Dios es un reconocimiento ante nuestra conciencia y ante los hermanos de la generosidad divina, y por esto ofrendamos de buena gana y con abundancia: "honra al Señor con generosidad y no seas mezquino en tus ofrendas; cuando ofreces, pon buena cara, y da los diezmos con alegría. Da al Altísimo como él te dio: generosamente, según tus posibilidades" (Sir 35,10-12). Una ofrenda generosa nos hace entender la lógica de Dios que no es la del comercio, en que se recibe tanto como se da, sino la lógica del amor y la alegría, en que todo se multiplica perfecta y maravillosamente: "siete" veces (Sir 35,13).

 

SALMO RESPONSORIAL: 49

R. / Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

 

"Congregadme a mis fieles,

que sellaron mi pacto con un sacrificio."

Proclame el cielo su justicia;

Dios en persona va a juzgar. R.

 

"Escucha, pueblo mío, me voy a hablarte;

Israel, voy a dar testimonio contra ti;

-yo, Dios, tu Dios-.

No te reprocho tus sacrificios,

pues siempre están tus holocaustos ante mí." R.

 

"Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,

cumple tus votos al Altísimo.

El que me ofrece acción de gracias,

ése me honra;

al que sigue buen camino

le haré ver la salvación de Dios." R.

 

OREMOS CON EL SALMO

El Señor Juez supremo echa en cara a su pueblo el atribuir excesivo valor a los sacrificios de animales, y reprocha a los malos el no poner en práctica las exigencias de la alianza. El nuevo Testamento reconoce que el sacrificio de Cristo supera y hace caducos los antiguos sacrificios, pero nos recuerda también la necesidad de vivir de acuerdo con nuestra profesión de fe.  

 

LECTURA DEL EVANGELIO

MARCOS 10,28-31

 

“Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna”

 

En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido." Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros." Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

 

Pedro no se queda atrás y toma la palabra. Siente que su comportamiento es distinto al del hombre rico, por eso le reclama a Jesús: “Mira, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Implícitamente aflora una pregunta, si aquel hombre siendo rico se fue triste, ¿ qué  sucederá con nosotros? Jesús no parece aclararle su pregunta, le habla de una recompensa que se mueve desde la gratuidad: “Todo el que deje […] ha de recibir cien veces más”. No es una simple operación matemática, ni rigurosamente bancaria. El seguimiento de Jesús es un don, una gracia, que exige la ruptura con el propio programa de vida. Quien lo ha vivido puede dar testimonio de que ha recibido mucho más. Esto choca con la dinámica de nuestro mundo capitalista que se mueve desde el tener, la máxima ganancia y el poder. Como discípulos y misioneros debemos estar atentos con las motivaciones que tenemos para seguir a Jesús en la vocación a la que hemos sido llamados. ¿Reflexionemos hoy ,¿ Qué es lo que nos mueve para seguir al Señor? 

ORACIÓN

La ofrenda más agradable para ti, Bendito Señor, es que nos dispongas a seguirte, a negarnos a nosotros y hacer tu voluntad, a servir  a los más necesitados. Llénanos de tu gracia y poder, para no ser indiferentes al dolor ajeno y en tu nombre ser respuesta de amor y entrega, asumiendo un compromiso por la justicia, como lo recibimos de Ti.  Amén.

 

 “No podrás llevar contigo nada de los que has recibido, sino lo que has dado. Un corazón enriquecido por el servicio, el amor, el sacrificio y el valor “ (San Francisco de Asís)

 

 

 

Miércoles 31 de Mayo de 2023

 

Fiesta de la Visitación de María

 

“EN MARÍA EL SEÑOR VISITA A SU PUEBLO”

 

PRIMERA LECTURA

SOFONÍAS 3,14-18

 

“El Señor será el rey de Israel, en medio de ti”

 

Regocíjate, hija de Sión; grita de júbilo, Israel; alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva. Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta." Apartaré de ti la amenaza, el oprobio que pesa sobre ti. Palabra de Dios.

 

REFLEXIÓN

Este texto es un salmo de alabanza a Sión por las maravillas que el Señor ha hecho en la ciudad Santa de Jerusalén. Yahvé ha perdonado a su pueblo y le ha suscitado una fuerza llena de esperanza “no temas” porque el Dios de todo poder está con el pueblo. Él ha protegido y sustentado su existencia. No desmayen tus manos porque tu Dios está en medio de ti.

 

SALMO RESPONSORIAL: INTERLECCIONAL: ISAÍAS 12,2-6

R. / Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.

 

El Señor es mi Dios y salvador:

confiaré y no temeré,

porque mi fuerza y mi poder es el Señor,

él fue mi salvación.

Y sacaréis aguas con gozo

de las fuentes de la salvación. R.

 

Dad gracias al Señor,

invocad su nombre,

contad a los pueblos sus hazañas,

proclamad que su nombre es excelso. R.

Tañed para el Señor, que hizo proezas,

anunciadlas a toda la tierra;

gritad jubilosos, habitantes de Sión:

"Qué grande es en medio de ti

el Santo de Israel." R.

 

OREMOS CON EL SALMO

Este salmo corresponde al llamado “cantico de Isaías”. Es un himno de alabanza compuesto para celebrar la esperanza del glorioso reino del santo de Israel. La mención de aquel día, y el hecho de que haya cesado la indignación de Dios Padre, lo convierten en un himno mesiánico. Es una descripción del gozo de las personas cuando Jesucristo venga a reinar sobre la tierra. Aun ahora necesitamos expresar nuestra gratitud a Dios: agradecerle, alabarle y hablar a otros de Él.

 

LECTURA DEL EVANGELIO

LUCAS 1,39-56

 

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

 

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá." María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.

 

REFLEXIÓN

El saludo de Isabel a María nació la oración que brota más espontáneamente cuando nos dirigimos a ella: el Ave María. Y del canto de María, el Magníficat, nos llega, como prolongación del Antiguo Testamento, la fe y esperanza de los pobres. La fe de María es profundamente realista y su canto expresa el proyecto igualitario de Dios. Es un canto subversivo porque subvierte el orden establecido. Dios actúa desde los pobres y en su favor. Todos deben recobrar su dignidad: los ricos devolviendo lo que han acaparado y los pobres trabajando por una vida más humana. De María aprendió Jesús la predilección de Dios por los pobres y la fuerza transformadora y humanizadora que el Reino de Dios hace germinar y madurar en la historia. Que nuestra fe se enriquezca meditando en la fe de estas mujeres que confían en la justicia del Reino. que dan gracias por la misericordia de Dios que ama y prefiere a los más pequeños y vulnerables y que ofrece su mano llena de bendiciones a todos.

ORACIÓN

Mujer, madre y amiga, tan real, tan humana, pero tan espiritual, es tu preciosa Madre Señor Jesús. Gracias porque en ella y en muchas otras mujeres nos has dignificado y has hecho presencia. Ayúdanos a hombres y mujeres a valorarlas, aprender de ellas y hacernos fuerza que genera vida, lleva a la resurrección, luchando por la transformación de vidas y sociedades en amor y justicia. Amén

 

“Para María de Nazaret, la fe es ponerse en camino e ir apresuradamente hacia quien necesita ayuda”