sábado, 1 de febrero de 2020

Domingo Febrero 23 de 2020


“AMAR, MANDATO FUNDAMENTAL EN LA BIBLIA”

PRIMERA LECTURA
LEVÍTICO 19,1-2.17-18

El Señor habló a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tú hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor."" Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La liturgia de hoy nos invita a hacer una bella lección de humanismo, nacida y dirigida por Dios a su pueblo. La primera lección la encontramos en el libro del Levítico, “sean santos porque yo el Señor, su Dios, soy Santo”.  La santidad en las Sagradas Escrituras ante todo tiene una dimensión comunitaria, con consecuencias prácticas para la vida  social y cultural; ante todo ser santo es el que presta ante el amor compasivo y misericordioso, un servicio de total entrega a los más necesitados.  La santidad que Dios propone tiene que ver con dos aspectos: la justicia y la misericordia. Dios es Santo no por su trascendencia, sino por su encarnación y abajamiento en el dolor humano. Por tanto, no se es santo por ser de una religión, sino por obrar en amor, perdón, misericordia y compasión; santidad no es sustantivo sino verbo. Desde esta perspectiva, la santidad no es intimista, individual, es la prolongación de las obras a favor de la vida del prójimo.    

SALMO  RESPONSORIAL 102
R. / El Señor es compasivo y misericordioso

 Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo es un canto de alabanza a Dios por la bondad que ha tenido con el pueblo y con el salmista en particular. En medio de la fragilidad del ser humano se revela la grandeza del amor de Dios. Al asumir el Hijo de Dios nuestra propia fragilidad, nos permite participar con él de la misma herencia y nos revela la inmensidad del amor de Dios. 
SEGUNDA  LECTURA
1 CORINTIOS 3,16-23

“Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios”

 Hermanos: ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros. Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: "Él caza a los sabios en su astucia." Y también: "El señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos." Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La segunda lección de santidad se da en la carta a la comunidad de Corinto “¿No saben que son templo vivo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?”. Aquí Pablo quiere reafirmar la fe de una comunidad amenazada y perseguida, invitando a todos los fieles a constituir el templo de Dios. Se enfatiza en la sacralidad de la vida; la vida es sagrada. Nadie puede atentar contra el templo de Dios porque es sagrado; y la persona y la comunidad, es el gran templo sagrado de Dios.     

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 5,38-48

“Amad a vuestros enemigos”

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica; dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.  Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El evangelio de hoy, desde la comunidad de Mateo nos da la tercera lección a aprender: “Amen a sus enemigos y oren por sus perseguidores……” . Mateo enseña que la venganza es ajena al proyecto de Dios. Recurre a la ley del Talión “ojo por ojo, diente por diente. (Levítico 24, 10 s; Deuteronomio 19)”. Para hacernos ver que la venganza no es más que una señal de la dureza del corazón humano. Y que la venganza no repara el mal sufrido, ni sana las heridas y el dolor de  corazón. Jesús invalida la ley del Talión, añadiendo nuevas pautas de comportamiento: “Si uno te da una bofetada en la mejilla, ofrécele también la otra…..”.  Con este mandato, Jesús  entra en el corazón del ser humano, y borra y sana la violencia del plano personal y comunitario. Ya en el libro de Levítico se encontraba la fórmula del amor al prójimo ( Lev 19,17), pero ese prójimo hacía referencia solamente a los coterráneos a los miembros de la comunidad judaica. En la mentalidad del judaísmo del primer siglo se creía todavía que había que amar solamente a los miembros del pueblo de Israel y odiar a los gentiles, a todos los diferentes, a los impuros y malditos.
La comunidad de Jesús, es víctima de esas prácticas monoculturales, excluyentes y discriminatorias. La enseñanza de la liturgia de hoy, como toda la propuesta del evangelio no es una lección fácil de aprender, asimilar y llevar a la práctica. Pero que hacemos, el evangelio es así, es a veces muy duro, radical y sin ambigüedades:  Hay que amar, perdonar y bendecir a los enemigos. Esta nueva propuesta, la ética de verdadera fraternidad sólo será posible cuando nuestros corazones sean sanados y se abran al perdón, al amor y a la misericordia.     Preguntémonos en este día y para toda la semana, ¿Cómo esta nuestra mente y corazón frente a todos los que piensan y sienten diferente a nosotros?   

ORACIÓN
Señor, que difícil es amar al prójimo y más si incluye a quienes nos han hecho daño, pero si Tú lo hiciste hasta llegar a la cruz, ¡qué gran ejemplo!!, como no lo hemos de hacer. Si perdonaste nuestros pecados y nos levantaste del fango, dándonos otra oportunidad, como no hacerlo con esa persona que se convirtió en enemigo. Bendícele, por favor, toca su corazón, reargúyele, para que un día se dé cuenta de su pecado y volviendo su rostro a ti cambe de vida. Amén

“Sólo el amor completa nuestra ser y lo lleva a plenitud”


Lunes 24 de Febrero de 2020


“DESDE LA FE LA HUMILDAD SE VUELVE FORTALEZA”

PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 3,13-18

“Si tenéis el corazón amargado por la envidia y las rivalidades, no andéis gloriándoos”

Queridos hermanos: ¿Hay alguno entre vosotros sabio y entendido? Que lo demuestre con una buena conducta y con la amabilidad propia de la sabiduría. Pero, si tenéis el corazón amargado por la envidia y las rivalidades, no andéis gloriándoos, porque sería pura falsedad. Esa sabiduría no viene del cielo, sino que es terrena, animal, diabólica. Donde hay envidias y rivalidades, hay desorden y toda clase de males. La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los acontecimientos científicos que vive nuestro tiempo nos proveen de un ejemplo elocuente de la diferencia entre conocimiento y sabiduría. Podemos amontonar conocimientos como para clonar seres humanos, pero ¿es eso sabio? ¿Adónde nos conduce? ¿Qué hará de la especie humana el concepto de utilizar un embrión para hacer repuestos que curen la enfermedad de otro ser humano?

Santiago da unos criterios de lo que es verdadera sabiduría: "intachable, pero además pacífica, tolerante, conciliadora, compasiva, fecunda, imparcial y sincera." El desenlace de esta sabiduría es vida, paz, salvación. Su raíz no está en la rivalidad ni en la ambición. Logra lo que quiere y no tiene que quitárselo a nadie, porque lo produce desde sí misma. Esta es la clase de conocimiento que Cristo trajo al mundo y que los que son de Cristo saben testificar con sus vidas.


SALMO RESPONSORIAL: 18
R. / Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.
                                   
Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
 y enteramente justos. R.

Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, roca mía, redentor mío. R.

OREMOS CON EL SALMO
En este Salmo se encuentran yuxtapuestos dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero celebra la gloria del Creador manifestada en la armonía y grandiosidad del firmamento . El segundo describe las excelencias de la Ley divina.  A pesar de estas diferencias, la unión de los dos poemas,muestra la manifestaciones de la gloria de Dios: una en la Creación y en las perfecciones del universo, y otra en la Revelación concedida a su Pueblo, fuente de felicidad y de vida para los que la aman y aceptan sus exigencias.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 9,14-29

“Tengo fe, pero dudo; ayúdame”

En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?" Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces."

Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos." Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe." Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame." Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él." Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie. Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?" Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración."  Palabra del  Señor.

REFLEXIÓN
La tentación más frecuente de las personas religiosas es la falta de fe. El evangelio nos habla de la falta de fe en la fuerza del evangelio que afecta a los escribas y a los discípulos de Jesús. Para los letrados o escribas, que eran profesionales de la interpretación jurídica de la Biblia, la fe se confunde con mucha frecuencia con la coherencia teórica de sus doctrinas. Bastaba con que sus interpretaciones de la Ley se mantuvieran dentro de los límites fijados por sus maestros para darse por bien servidos. Los discípulos de Jesús se contentaban con intentar cambiar las cosas, pero sin comprometerse realmente. Lo que Jesús propone es que hagamos de la fe una fuerza capaz de cambiar la realidad; en particular la realidad de la miseria, opresión y enfermedad que con frecuencia cerca la vida de las personas y les impide vivir en plenitud, como “Dios manda”. – Nosotros vivimos hoy en medio de una realidad desesperanzadora donde la lógica del lucro incesante parece encarnizarse en el agotamiento de los recursos del planeta y en la distribución no equitativa de las riquezas. Frente a ese aire de resignación pasiva, Jesús nos empuja a hacer de nuestra fe una fuerza de transformación.

 ORACIÓN
Bendito Jesús, gracias por enseñarnos que la humildad es generadora de vida y  comunión plena. Necesitamos entender que vivir en tu Palabra significa también permitirte actuar en nuestra vida personal y comunitaria, dejando que sea tu Palabra y no nuestra debilidad la que realice las obras en tu nombre. Amén


“Los hombres y mujeres que la Biblia exalta son los que han sido capaces de mostrarse humildes y necesitados de Dios”

Martes 25 de Febrero de 2020


¿NOS ABANDONAMOS AL PODER DE DIOS?

PRIMERA LECTURA
SANTIAGO 4,1-10

“Pedís y no recibís, porque pedís mal”

Queridos hermanos: ¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, que luchan en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis, ardéis en envidia y no alcanzáis nada; os combatís y os hacéis la guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para dar satisfacción a vuestras pasiones. ¡Adúlteros! ¿No sabéis que amar el mundo es odiar a Dios?

El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. No en vano dice la Escritura: "El espíritu que Dios nos infundió está inclinado al mal." Pero mayor es la gracia que Dios nos da. Por eso dice la Escritura: "Dios se enfrenta con los soberbios y da su gracia a los humildes." Someteos, pues, a Dios y enfrentaos con el diablo, que huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y Dios se acercará a vosotros. Pecadores, lavaos las manos; hombres indecisos, purificaos el corazón, lamentad vuestra miseria, llorad y haced duelo; que vuestra risa se convierta en llanto y vuestra alegría en tristeza. Humillaos ante el Señor, que él os levantará.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La buena y grande noticia es que el mal puede ser vencido. No es solamente un regaño, sino una voz de inmensa esperanza lo que nos da el apóstol cuando dice: "resistan al diablo y se alejará de ustedes." Además, la denuncia fortísima de su voz de profeta no es en contra de nosotros sino a favor nuestro. Aquello de "quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios," es una palabra que marca un camino, que indica una ruta de luz y de vida. Más allá de las trampas que se esconden en la seducción de las cosas de esta tierra, la predicación de los apóstoles quiere enamorarnos de aquello que no se ve pero que es más real y durable que todo lo que se ve.
Y está también la palabra sobre la humildad, con un rasgo propio: no es simplemente "abájense," sino "abájense ante Dios." Esto es clave: el cristiano no es un ser acomplejado ni derrotado, sino uno que sólo se doblega ante el Rey del Universo y depende de Él plenamente.

SALMO RESPONSORIAL: 54
R. / Encomienda a Dios tus afanes, que él te sustentará.

Pienso: "¡Quién me diera alas de paloma
para volar y posarme!
Emigraría lejos,
habitaría en el desierto." R.

"Me pondría en seguida a salvo de la tormenta,
del huracán que devora, Señor;
del torrente de sus lenguas." R.

Violencia y discordia veo en la ciudad:
día y noche hacen la ronda
sobre sus murallas. R.

Encomienda a Dios tus afanes,
que él te sustentará;
no permitirá jamás que el justo caiga. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es una lamentación por el mal que reina alrededor e incluso por la traición de un amigo y expresión de la confianza en Dios. Cristo experimentó de manera especialmente cruel el odio de sus enemigos y la traición de sus amigos; pero los venció con la fuerza del amor.
LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 9,30-37

“El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos”

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará." Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Todos los seres humanos queremos tener el control de todo y de todos. El evangelio de hoy nos muestra cómo estos pensamientos que exaltan las ideologías de turno bajo la promesa del éxito, de la riqueza y del poder ilimitado son exclusivamente fantasías peligrosas que, con facilidad, se transforman en pesadillas de horror, miseria y sufrimiento. La conciencia humana sólo madura cuando alcanza el amor universal y desinteresado, es decir, la capacidad de servir incondicionalmente. El servicio prestado como cumplimiento de un deber moral o laboral es una tenue expresión de vocación más honda de la humanidad. El servicio prestado por amor, aun en las más extremas condiciones de carencia o de limitación, es expresión de esa madurez humana a la que Dios nos llama. Para servir no necesitamos el poder, entendido como riqueza, prestigio o control sobre los demás. Para servir necesitamos la escuela de sabiduría con la que Jesús nos forma como sus discípulos, amigos y hermanos. Jesús es plenamente consciente de que la misión que él mismo se ha propuesto realizar por amor a Dios desbordará los límites de su existencia y deberá continuarse por todas las personas que lo siguen con la fuerza del Espíritu de amor.

ORACIÓN
Señor, perdónanos porque por lo general nuestras oraciones van encaminadas solo a pedirte por nuestras necesidades y según lo que nos parece, nos olvidamos de darte gracias y sobre todo  de pedir, según tu mirada, lo que realmente nos conviene, sin ahorrarnos la cruz que nos otorga la redención y capacita para el servicio. Amén

“La oración es la ruta más directa para llegar al corazón de Dios”


Miércoles 26 de Febrero de 2020

Miércoles de Ceniza
  
“CAMINAR HACIA LA REVELACIÓN DEL ROSTRO PATERNO”

PRIMERA LECTURA
JOEL 2,12-18

“Rasgad los corazones y no las vestiduras”

"Ahora -oráculo del Señor- convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas." Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios.  Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho. Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: "Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo."  Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La drástica expresión de la primera lectura nos impacta: "desgarren los corazones". Sin embargo, un corazón desgarrado es un corazón próximo al encuentro con el Señor, por más de una razón. Ante todo, un corazón desgarrado es un corazón ABIERTO. Cerramos el corazón cuando no queremos escuchar; lo cerramos cuando no queremos sentir; lo clausuramos cuando preferimos no compadecernos de nadie si no es de nosotros mismos; lo sellamos a fuego cuando pretendemos que podemos resolverlo todo y que no hace falta un Dios en nuestra vida. Un corazón cerrado es un sepulcro. Abrir el corazón es dejarlo respirar, dejarlo escuchar, dejarlo sentir. Pero para abrir un corazón que se sentía cómodo en su propia cárcel hay que desgarrarlo.

Un corazón desgarrado es un corazón DOLIENTE. El pecado nos atrajo con la seducción de la alegría. El pecado utilizó a la belleza y se hizo acompañar de la risa para envolvernos en su encanto mentiroso. Dejar estas mieles duele y abandonar estas caricias es duro. Pero en ese dolor empieza un camino de genuina salvación, y por eso hemos de considerar como bendito ese sufrimiento primero que nos desprende por fin del engaño.

SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Misericordia, Señor: hemos pecado.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este Salmo es una confesión de un pecador arrepentido, que pide a Dios perdón e implora la misericordia divina. En la parábola del hijo pródigo y del padre compasivo (Luc. 15, 11-32), nos habla Jesús de la alegría que siente Dios por todo pecador que confiesa su pecado y vuelve a él.  


SEGUNDA LECTURA
2CORINTIOS 5,20-6,2

“Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable”

Hermanos: Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios. Secundando su obra, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda"; pues mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
A la vista de estos llamados de la gracia en la voz de Nuestro Señor y de sus profetas entendemos la expresión apremiante de San Pablo en la segunda lectura de hoy: " ¡En nombre de Cristo les suplicamos que se dejen reconciliar con Dios!".

Esta época, esta cuaresma, es "un tiempo favorable". Lo mejor que podía sucedernos quiere sucedernos. Dios quiere llegar a nuestra vida y reconstruirla. Dios sabe quiénes somos; conoce lo escondido, y así como somos nos acepta; aunque no para dejarnos cuales somos sino para hacernos cada vez más imagen y semejanza suya. Este es el tono sereno y profundo de gozo que se esconde detrás de la penitencia que hoy empezamos.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 6,1-6.16-18

“Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.

Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
La Iglesia nos propone este tiempo de cuaresma para ejercitarnos en la práctica del amor a un nivel mucho más profundo. Tres temas se nos presentan para vivir el amor que a lo largo de la historia cristiana han favorecido el incremento de la humanización. Estos temas son: Ayuno, limosna y oración. Estas tres realidades se nos presentan para incrementar la vida, en relación con el todo: conmigo mismo, con los otros y con Dios. El ayuno, es una propuesta que nos convoca al cuidado y equilibrio de la propia vida, para que ella quede abierta y disponible para los hermanos y para Dios. La limosna coloca al creyente en la horizontalidad del amor. La vida cristiana solo se vive en honda responsabilidad con la vida de los otros. Salvar a los hermanos, de las miserias y opresiones, es la tarea cristiana. La oración es la experiencia que, al colocar al creyente en relación con Dios, le capacita para seguir trabajando sobre su propia vida y sobre la transformación de la historia en solidaridad y justicia.
La Cuaresma ha sido considerada  dentro del año litúrgico, «un tiempo fuerte», junto con el Adviento y el tiempo pascual. Un tiempo con su peculiaridad propia, con su sentido de preparación de la Pascua, centro del año litúrgico.

ORACIÓN
Señor en este tiempo nos invitas a mirar hacia adentro, a despojarnos de todo lo que obstaculice el encuentro cara a cara contigo, Padre-Madre,  en lo secreto y escondido del corazón. Ayúdanos por favor, a dirigir la mirada en tres direcciones importantes, hacía nuestros adentros, las necesidades de los demás, tu ternura y la acción de tu Espíritu, para generar un cambio de actitud y una nueva vida en cada uno(a) de nosotros(as). Amén


“Con un corazón dispuesto y necesitado de volver a Dios podremos descubrirle y recibir su  amor misericordioso”

Jueves 27 de Febrero de 2020


“CUARESMA: TIEMPO PARA APRENDER A ELEGIR”

PRIMERA LECTURA
DEUTERONOMIO 30,15-20

“Hoy te pongo delante bendición y maldición”

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob." Palabra de Dios.

REFLEXIÓN

Dios nos invita a elegir y a la vez nos apremia a tomar una determinada opción. Parece contradictorio: el Dios que me hizo capaz de bien y de mal luego me invita a que elija el bien y rechace el mal. Tal vez por eso algún existencialista dijo que el hombre estaba "condenado" a ser libre. ¿Por qué Dios, que sabe cuál es mi bien, abre para mí la tremenda posibilidad de no elegir ese bien?
 Es que el bien no es en primer lugar una "cosa" que hacemos, sino aquello que somos, aquello que alcanzamos ser a través de los que decimos, pensamos, optamos y vivimos. Miremos en cambio en contraste con nosotros,  por ejemplo, a  los planetas, siguiendo rígidamente sus órbitas, o las plantas, cumpliendo las leyes de la biología, o los animales, obedeciendo sin protestas el curso de sus instintos. Esos bienes existen y tiene la altura y cualidad de los seres que los realizan, pero no pueden elevarse de allí a la consideración de su propio ser o de su propio obrar. Desconocen la majestad que revelan en una armonía que les precede y les domina en silencio.
Algo distinto quiso Dios para nosotros. Sólo en nosotros el pensamiento se levanta a la consideración de su propio origen y de su último fin. Somos las únicas creaturas visibles que pueden decir "no" a sus propios impulsos y detenerse a sí mismos en el curso de los deseos que parecerían inevitables.  Dios, pues, nos ha creado con su poder, nos educa con su sabiduría y nos mueve con su amor. Quiere hacer verdad y realidad en nosotros un bien nuevo, un bien inédito entre las creaturas visibles: el bien de aquel que, en libertad, con lucidez y amor, se levanta sobre sí mismo y saluda con gratitud a su Hacedor.

SALMO RESPONSORIAL: 1
R. / Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.

OREMOS CON EL SALMO
Este salmo, introducción a todo el salterio, proclama la dicha de seguir fielmente la voluntad de Dios, manifestada para el israelita en la ley. Se contrapone a la suerte que tendrán los que siguen el camino opuesto. Jesús también proclama dichosos a los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Seguir “el buen camino” es seguir a Jesús, camino, verdad y vida. 
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 9,22-25

“El que pierda su vida por mi causa la salvará”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Y, dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El anuncio de la pasión por parte de Jesús a sus discípulos no solo es un episodio puntual y pasajero que se queda en el tiempo y en el espacio sino un verdadero itinerario de vida. La entrega de la vida no se hace de un momento a otro sino que implica recorrer un camino en fidelidad a la misión del Padre. La muerte en cruz es la plena manifestación de la misión cumplida, de la vida entregada y del amor donado “hasta las últimas consecuencias”. Por eso, la propuesta de Jesús es exigente, radical y sin medias tintas. No se puede ser cristiano, discípulo, misionero de Jesús si no se está dispuesto a entregar la vida minuto a minuto para que la obra de Dios se transparente en el mundo. La salvación integral y total de la humanidad pasa, necesariamente, por la donación  de la misma vida. Tampoco se trata de hacer acciones espectaculares y fantásticas. A veces una existencia ofrendada en el silencio y la sencillez de la vida ordinaria es más elocuente y efectiva para que el Reino de Dios se haga presente en medio de nuestro mundo. ¿Estás en disposición para recorrer este camino?

ORACIÓN
Amado Jesús necesitamos aprovechar estos cuarenta días de interiorización junto a ti y el sentido de tu caminar de Belén a Jerusalén, desde la humildad y sencillez del pesebre, el crecer en gracia y sabiduría en una familia, el enseñar la Buena Nueva y asumir al pobre y necesitado hasta tomar la decisión de obedecer por amor al Padre  y  a nosotros. Sí, elegiste asumir la Cruz al decir la verdad y proteger a los excluidos. Cuánto nos falta para esto, Ayúdanos a tomar la mejor elección en favor de tu Proyecto de vida. Amén 

 “Debemos combatir nuestro apego a las comodidades que nos llevan a elegir una mediocridad cómoda e insignificante”


Viernes 28 de Febrero de 2020


“AYUNAR PARA AGRADAR A DIOS”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 58,1-9A

“El ayuno que quiere el Señor”

Así dice el Señor Dios: "Grita a plena voz, sin cesar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino, como un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de Dios. Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios. "¿Para qué ayunar, si no haces caso?; ¿mortificarnos, si tú no te fijas?" Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad. No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: "Aquí estoy."" Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
Una de las prácticas  propias de la cuaresma, desde los primeros siglos del cristianismo, es el ayuno. Pero las raíces de esta práctica se extienden aún más atrás, hasta los tiempos mismos de los profetas y aún de Moisés. Grandes, pues son los bienes del ayuno, pero como casi todo lo bueno, era susceptible de desfiguración y fue perdiendo su verdadero sentido. Es lo que denuncia Isaías en su vigoroso texto de la primera lectura de hoy: "utilizan el día del ayuno para hacer lo que les da la gana y explotar a sus trabajadores; ayunan entre pleitos y riñas golpeando criminalmente con el puño". Lo grave aquí no es ayunar, sino utilizar el día de ayuno para hacer prevalecer los propios intereses. La maldad está en aparentar, de modo que el corazón se endurece precisamente cuando se muestra como más piadoso y atento al querer de Dios.
Antes que abstenerse de alimentos hay que abstenerse de pecados, sobre todo de los que lastiman a los hermanos, empezando por los más pobres. Es así entonces que lo primero que debe ayunar es la injusticia. Pero más que ayunar el alimento es  ante todo compartirlos con los que no lo tienen. Así entendemos cómo la perfección del ayuno está en la caridad a la que dispone.
El sentido el ayuno, supone algo que va más allá,  supone un renunciar a sí mismo para aceptar el Reino de Dios. El ayuno es  ponerle un límite a mis intereses, y  en ello entran los placeres, los gustos, etc.; poner un límite a todo ello para que los intereses de Dios ganen terreno en mí. El ayuno, no es un amor a la muerte, ni una aversión a la vida; sino  implica  de que mi yo pierda terreno para que la voluntad de Dios, que es liberadora, gane terreno, implica  descubrir que nos hace falta Dios,  para que Él venga a colmar nuestra hambre, para que  Dios ocupe el espacio que le dejamos  libre. Dios necesita que le dejemos reinar, que le dejemos el  cetro, que nos bajemos del  trono de nuestro   propio corazón y le demos amplio espacio a su voluntad, a su sabiduría y a su amor.

SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias. R.

OREMOS CON EL SALMO
El salmo 50 es el salmo cuaresmal por excelencia. El sentido profundo del pecado sólo existe para poder captar mejor la dimensión del perdón divino. El ser humano ha pecado "contra Dios" y sólo contra él... Sin duda, conoce las repercusiones sociales de su falta, pero en el acto litúrgico de la confesión pone el acento sobre Dios, que está en el origen de todas las cosas, tanto del perdón como del sentido último de todo pecado.


LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 9,14-15


“Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán”

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El ayuno ha sido releído, en el cristianismo, como una realidad penitencial y por lo tanto fue cargado de una visión negativa y desastrosa. Lo penitencial no ha sido claro en la Iglesia. En ese tema estamos “más perdidos que embolatados”. En la dimensión penitencial cristiana hay elementos muy fatales y fatalistas, que impiden al creyente hacer un itinerario profundo de conversión. Toda esa dimensión de fatalidad hizo del seguimiento de Jesús una realidad lúgubre y carente de alegría. Hoy nos encontramos con un trozo del Evangelio que plantea cosas tremendas y diferentes: Jesús es el novio y mientras el novio esté los amigos están convocados a vivir la alegría contagiosa. Frente a esas dos claridades que presenta el Evangelio estamos invitados a vivir el ayuno como le agrada a Dios: siendo solidarios con la causa de la libertad y de la justicia en favor de las víctimas. Basta de seguir mostrando un cristianísimo carente de alegría, con miedo a la novedad, a la libertad y que se dedica a mantener solo los ritos y el orden establecido.

ORACIÓN
Señor, ayúdanos por favor a hacer el ayuno agradable a Ti, ese que ya nos has enseñado, no en decidir tener el estómago vacío, sino en el compartir solidariamente ese alimento, con los que lo viven porque no hay otra opción. Que logremos ponernos en los zapatos del que tiene hambre, desnudez, la soledad del anciano o del encarcelado, del migrante, del abandono de los niños, del que sufre las injusticias cometidas a diario por nuestros gobernantes, la mentira y la traición disfrazada de bondad en los medios de comunicación. Amén 

“La más fuerte razón para la solidaridad es el amor de Dios que se revela en la atención al débil y necesitado”


Sábado 29 de Febrero de 2020


“COMUNIÓN DE BIENES CON LOS POBRES”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 58,9B-14

“Cuando partas tu pan con el hambriento..., brillará tu luz en las tinieblas”

Así dice el Señor Dios: "Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña; reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas.

Si detienes tus pies el sábado y no traficas en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia, y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob." Ha hablado la boca del Señor.  Palabra de  Dios.

REFLEXIÓN
Esta primera lectura nos ofrece una descripción de acciones típicas y propias de la conversión. La idea es: reemplaza tus obras malas por obras buenas. Y lo primero que nos llama la atención es esto, que la conversión se describe en términos de "obras" y no en términos,  de afectos, propósitos, sentimientos, resoluciones, ideas claras, conceptos diferentes, o lo que sea. Convertirse es aquí: obrar de otro modo.
Esto es importante afirmarlo porque nuestra sociedad y nuestro tiempo estiman que la vida sólo se reforma bajo el concepto de presentar un nuevo proyecto y que es la aceptación de esa nueva versión de mi "yo" la que abre la posibilidad de que yo mismo llegue a ser distinto. De este modo, el “yo” conserva siempre el control sobre todas las versiones de sí mismo, y en el fondo no cambia: no se convierte.
Así entendemos que toda conversión supone dos cosas: un acto de confianza, por el que entregamos el control del proceso de cambio a Otro, es decir, a Dios; y un acto de obediencia, por el que nos dejamos moldear y rehacer en sus manos, nos “hacemos barro en sus manos”. La confianza nos abre a una escucha profunda y sincera; la obediencia nos lleva a realizar aquellos actos concretos que van dando un perfil nuevo a nuestra vida.

SALMO RESPONSORIAL: 85
R. / Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.

Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti. R.

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti. R.

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica. R.

OREMOS CON EL SALMO

Este Salmo es una lamentación y súplica, expresada en términos bastante generales, permite que se aplique a diversas circunstancias. El salmista quiere seguir siempre el camino trazado por Dios. También nosotros tenemos muchas ocasiones de acudir a Dios en busca de su ayuda y pedirle que nos enseñe el camino trazado por el mismo Jesús, quien nos invita a tomar nuestra propia cruz y seguirlo.
LECTURA DEL EVANGELIO
LUCAS 5,27-32

“No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan”

En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?" Jesús les replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Leví era un personaje despreciable para la sociedad de Jesús. Era “publicano”, es decir, un trabajador al servicio del gobierno. Su oficio era visto como “pecaminoso” tanto por el contacto con los paganos, como por las ganancias ilícitas que suponía el ejercicio de su cargo. Jesús, desafiando las lógicas de su tiempo, lo llama y convida a entrar en la anti-lógica del Reino. Es interesante cómo Jesús rompe todas las lógicas religiosas y sociales de su época. La acción de Jesús no puede generar otra cosa sino la murmuración de aquellos que se consideraban “justos” y “legales” en su sociedad; entonces vienen las preguntas recriminatorias. La acción de Dios no pueda estar en “cuidar la imagen”, en “mantener el orden”, o “el prestigio”. La propuesta de la alegría de Jesús ha llegado a los que la religión y la sociedad rechazan y marginan. Dios, a través de la persona de Jesús, es la posibilidad para aquellos que han sido condenados. ¿Estamos dispuestos a actuar, a nivel personal e institucional, como Jesús actuó?
ORACIÓN
A través de la experiencia de caminar contigo, Señor, hemos aprendido el verdadero sentido que tiene para ti la oración, el ayuno y el servicio. Por favor mantennos despiertos con la luz y la fuerza de tu Espíritu para realizar lo hermoso de tu voluntad: pensar y actuar por y con el otro, sin dejar de amarnos y de amarte, sino solo entregando la vida por amor sin esperar nada a cambio. Amén
“Aprovechemos el tiempo de cuaresma para enfocar nuestra vida hacia Dios”
y desastrosa. Lo penitencial no ha sido claro en la Iglesia. En ese tema estamos “más perdidos que embolatados”. En la dimensión penitencial cristiana hay elementos muy fatales y fatalistas, que impiden al creyente hacer un itinerario profundo de conversión. Toda esa dimensión de fatalidad hizo del seguimiento de Jesús una realidad lúgubre y carente de alegría. Hoy nos encontramos con un trozo del Evangelio que plantea cosas tremendas y diferentes: Jesús es el novio y mientras el novio esté los amigos están convocados a vivir la alegría contagiosa. Frente a esas dos claridades que presenta el Evangelio estamos invitados a vivir el ayuno como le agrada a Dios: siendo solidarios con la causa de la libertad y de la justicia en favor de las víctimas. Basta de seguir mostrando un cristianísimo carente de alegría, con miedo a la novedad, a la libertad y que se dedica a mantener solo los ritos y el orden establecido.


ORACIÓN
Señor, ayúdanos por favor a hacer el ayuno agradable a Ti, ese que ya nos has enseñado, no en decidir tener el estómago vacío, sino en el compartir solidariamente ese alimento, con los que lo viven porque no hay otra opción. Que logremos ponernos en los zapatos del que tiene hambre, desnudez, la soledad del anciano o del encarcelado, del migrante, del abandono de los niños, del que sufre las injusticias cometidas a diario por nuestros gobernantes, la mentira y la traición disfrazada de bondad en los medios de comunicación. Amén 

“La más fuerte razón para la solidaridad es el amor de Dios que se revela en la atención al débil y necesitado”