miércoles, 1 de enero de 2014

Viernes 24 de Enero de 2014


“VALORAR Y RESPETAR A LOS SERVIDORES DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
1SAMUEL 24, 3-21

“No extenderé la mano contra él, porque es el ungido del Señor”
En aquellos días, Saúl, con tres mil soldados de todo Israel, marchó en busca de David y su gente hacia las Peñas de los Rebecos; llegó a unos apriscos de ovejas junto al camino, donde había una cueva, y entró a hacer sus necesidades. David y los suyos estaban en lo más hondo de la cueva, y le dijeron a David sus hombres: "Este es el día del que te dijo el Señor: "Yo te entrego tu enemigo. Haz con él lo que quieras"". Pero él les respondió: "¡Dios me libre de hacer eso a mi señor, el ungido del Señor, extender la mano contra él!" Y les prohibió enérgicamente echarse contra Saúl, pero él se levantó sin meter ruido y le cortó a Saúl el borde del manto, aunque más tarde le remordió la conciencia por haberle cortado a Saúl el borde del manto.
Cuando Saúl salió de la cueva y siguió su camino, David se levantó, salió de la cueva detrás de Saúl y le gritó: "¡Majestad!" Saúl se volvió a ver, y David se postró rostro en tierra rindiéndole vasallaje. Le dijo: "¿Por qué haces caso a lo que dice la gente, que David anda buscando tu ruina? Mira, lo estás viendo hoy con tus propios ojos: el Señor te había puesto en mi poder dentro de la cueva; me dijeron que te matara, pero te respeté y dije que no extendería la mano contra mi señor, porque eres el ungido del Señor. Padre mío, mira en mi mano el borde de tu manto: si te corté el borde del manto y no te maté, ya ves que mis manos no están manchadas de maldad, ni de traición, ni de ofensa contra ti, mientras que tú me acechas para matarme. Que el Señor sea nuestro juez. Y que él me vengue de ti; que mi mano no se alzará contra ti. Como dice el viejo refrán: "La maldad sale de los malos...", mi mano no se alzará contra ti. ¿Tras de quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién vas persiguiendo? ¡A un perro muerto, a una pulga! El Señor sea juez y sentencie nuestro pleito, vea y defienda mi causa, librándome de tu mano".
Cuando David terminó de decir esto a Saúl, Saúl exclamó: "Pero ¿es ésta tu voz, David, hijo mío?" Luego levantó la voz, llorando, mientras decía a David: "¡Tú eres inocente, y no yo! Porque tú me has pagado con bienes, y yo te he pagado con males; y hoy me has hecho el favor más grande, pues el Señor me entregó a ti y tú no me mataste. Porque si uno encuentra a su enemigo, ¿lo deja marchar por las buenas? ¡El Señor te pague lo que hoy has hecho conmigo! Ahora, mira, sé que tú serás rey y que el reino de Israel se consolidará en tu mano". Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
David no era un hombre pacífico, en el sentido usual de esa palabra. Acostumbrado a enfrentar fieras y bestias, ya en sus tiempos de pastor, luego sabía bien que la ley en el combate suele ser: matar o morir. Y sin embargo, no atenta contra su evidente enemigo, Saúl, que ciertamente lo busca para matarlo. ¿Por qué?
Lo que hace diferente a Saúl en la opinión de David no es visible con ojos corporales. Resulta que Saúl ha sido ungido por Dios. Por respeto a esa unción, David respeta también al que la ha recibido; detiene su mano ante el ungido, aunque no se lo merezca.
Reconocer la presencia de Dios allí donde parece menos encontrarse es un don peculiar que de algún modo anticipa la mirada misericordiosa y creativa de Jesucristo, el que llamó a los pecadores para arrepentirse y convocó a los enfermos más que a los que se creían sanos.

SALMO RESPONSORIAL: 56
R. / Misericordia, Dios mío, misericordia.

Misericordia, Dios mío, misericordia,
 que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas,
mientras pasa la calamidad. R.

Invoco al Dios Altísimo,
al Dios que hace tanto por mí.
Desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad. R.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Por tu bondad, que es más grande
que los cielos; por tu fidelidad,
que alcanza a las nubes. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 3, 13-19

“Llamó a los que quiso y los hizo sus compañeros”

En aquel tiempo, Jesús subió a la montaña, llamó a los que quiso, y se fueron con él. A doce los hizo sus compañeros, para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios: Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges -Los Truenos-; Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, que lo entregó.  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Jesús elige el grupo de los Doce para que vivan con él y para ser los primeros multiplicadores de su acción evangelizadora. Este texto debe ser leído en la lógica del seguimiento y del discipulado y no bajo una interpretación jerarquizante y exclusivista. Estos doce son llamados dentro de un grupo mayor de seguidores que, de acuerdo a sus posibilidades, continúan aprendiendo directamente de Jesús y acompañándolo en muchas de sus actividades. Los Doce son llamados a intensificar su experiencia, no a imponer sus criterios a los compañeros y compañeras del grupo. Ese llamado también implica la asunción de una preparación para la misión. El siguiente capítulo Marcos nos dará la síntesis de las enseñanzas de Jesús arropadas en imágenes y en un lenguaje sencillo y comprensible para todos. Además de la convivencia con Jesús y del envío a predicar, los Doce reciben también el poder para luchar contra el mal. La expulsión del maligno completa los tres elementos que caracterizan el llamado de los Doce. ¿Quiénes son estos hombres que reciben tal responsabilidad y reconocimiento dentro del grupo de seguidores de Jesús? Pues son personas simples y sencillas como nosotros, que ponen al servicio del evangelio todas sus capacidades y recursos.

 ORACIÓN
Dios de la Vida, Tú que venciste la muerte y nos diste la libertad, Tú que nos amas más allá de toda lógica y que nos llamas a hacer de esta vida una fiesta eterna contigo,  te pedimos que en este comienzo del Año Nuevo aumentes en nosotros la alegría de ser “Hijos de Dios”; que en esta misma alegría tu Espíritu suscite en todos nosotros un respeto y gratitud por todos los que sirven en tu Reino. Amén.


Sábado 25 de Enero de 2014


“ENCONTRARSE CON CRISTO PARA DARLO A CONOCER”

PRIMERA LECTURA
HECHOS 22,3-16

“Levántate, recibe el bautismo que, por la invocación del nombre de Jesús, lavará tus pecados”

En aquellos días, dijo Pablo al pueblo: "Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crié en esta ciudad; fui alumno de Gamaliel y aprendí hasta el último detalle de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran. Pero en el viaje, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" Yo pregunté: "¿Quién eres, Señor?" Me respondió: "Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues." Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz. Yo pregunté: "¿Qué debo hacer, Señor?" El Señor me respondió: "Levántate, sigue hasta Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer." Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco.

Un cierto Ananías, devoto de la Ley, recomendado por todos los judíos de la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo: "Saulo, hermano, recobra la vista." Inmediatamente recobré la vista y lo vi. Él me dijo: "El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados."" Palabra del Señor.


REFLEXIÓN
Hoy celebramos y nos regocijamos en la Fiesta de la conversión del San Pablo. Un hombre con una acción apostólica impresionante. Pablo, podemos decir, que es la imagen misma de ese anhelo que todo misionero debe tener, el anhelo de transmitir la buena noticia de Jesús, el anhelo de llevar, hasta los últimos confines, la noticia del Evangelio.
Pablo era un perseguidor de los cristianos, enemigo a muerte del Cristianismo. Pero yendo de camino hacia la ciudad de Damasco, él se encuentra con Jesús. Jesús, con su luz, lo deja deslumbrado y lo deja ciego. Pablo era un hombre muy instruido, por lo pronto sabía el arameo y sabía también el latín o el griego que era más común en el Imperio Romano. Un hombre con estudios, un hombre que había profundizado mucho en las Escrituras, un hombre que seguramente creía que veía muy bien, creía que todo lo tenía muy claro.
Y por eso es bello ver que Jesús derrama tanta luz sobre Pablo en el hecho de la conversión, que, volviéndolo ciego, lo invita a encontrar la verdadera luz.
Una lección también para nosotros hoy, a veces nos fiamos demasiado de nuestra propia opinión, a veces creemos que ya casi todo lo sabemos, pero hay una novedad maravillosa que no es otra sino la novedad del amor gratuito de Dios, y esa novedad hay que descubrirla con ojos nuevos. Dios le dio ojos nuevos a Pablo y quiere que nosotros también tengamos una mirada diferente.

SALMO RESPONSORIAL: 116
R. / Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R.

LECTURA DE EVANGELIO
MARCOS 16,15-18

“Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:
Debemos entender la conversión como un cambio de mentalidad. De hecho, la palabra griega equivalente significa literalmente “transformar la mente” para creer en el evangelio. Sin ese cambio de mentalidad, el evangelio es una locura o una necedad, como lo dice el mismo Pablo. Si estamos completamente alienados por los valores del mundo presente no podremos aceptar la libertad y la verdad de Jesús. O, a todo más, las veremos como algo que le queda bien a él, pero no a las personas que hoy lo siguen. La conversión de Pablo recorre ese mismo camino. Él es un fanático religioso, con educación superior y con todos los medios para llegar a ser un personaje famoso dentro de sus copartidarios; sin embargo, se ve contrariado por el llamado de Jesús, que lo invita a abandonar todo para abrazar el evangelio. Su cambio es tan radical que incluso hoy nos desconcierta. Nosotros, como Pablo, nos aferramos a los valores del mundo presente, incluso a aquellos que consideramos más legitimados por la costumbre religiosa, pero debemos preguntarnos si esos puntos de referencia y esos valores coinciden con la simple y demoledora exigencia del evangelio: el amor y la justicia.

ORACIÓN

Señor  Jesús, hoy queremos encontrarnos contigo, para darte a conocer especialmente a los que no saben de ti. Creemos firmemente que Tú tienes el poder para iluminar nuestra vida, para transformarla con tu Bendita Palabra, para arrancar de nuestro corazón el pecado que nos incapacita para amar y servir a los que nos rodean. Confiamos en Ti y nos ponemos en tus manos en este día con infinita confianza. Amén  

Domingo 26 de Enero de 2014


“HIJOS DE LA LUZ POR LA PALABRA”

PRIMERA LECTURA
ISAÍAS 8,23B-9,3

“En la Galilea de los gentiles el pueblo vio una luz grande”

En otro tiempo el Señor humilló el país de Zabulón y el país de Neftalí; ahora ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierra de sombras, y una luz les brilló. Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín. Porque la vara del opresor, y el yugo de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
 El canto poético de esta primera lectura comienza con una perfecta antítesis o contrarios. A las tinieblas y tierra de sombras se contrapone la luz que evoca la presencia liberadora del Señor. Y ante esta presencia que provoca un cambio, resuena un canto de victoria, de gozo y alegría. Se nos pone la imagen de dos alegrías elementales: la de la cosecha o recolección ( tiempo de paz) y la del reparto del fruto y del botín ( tiempo de servicio compartiendo el fruto recibido). Llegamos al momento culmen del poema; mediante tres claves o códigos, introducida por tres: "porque"( versículos 4,5 y 6), en los cuales se nos da el motivo o causa de la alegría; la opresión ha terminado, el cautiverio ya no existe más, ya suena la hora de la liberación. El Señor otorgará la victoria a su pueblo como en los tiempos de Gedeón; pero no una victoria pasajera, sino duradera, ya que la guerra no existirá ya más; y sobre todo la guerra violenta cesa, porque "nos ha nacido un niño" (navidad, versículo 6).Todo Israel de ahora en adelante vivirá en paz, bajo el cetro de este nuevo Pastor y Rey.      

SALMO RESPONSORIAL: 26
R. / El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.

SEGUNDA  LECTURA
1CORINTIOS 1,10-13.17

“Poneos de acuerdo y no andéis divididos”

Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo: poneos de acuerdo y no andéis divididos. Estad bien unidos con un mismo pensar y sentir. Hermanos, me he enterado por los de Cloe que hay discordias entre vosotros. Y por eso os hablo así, porque andáis divididos, diciendo: "Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Pedro, yo soy de Cristo." ¿Está dividido Cristo? ¿Ha muerto Pablo en la cruz por vosotros? ¿Habéis sido bautizados en nombre de Pablo? Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. Palabra del Señor.

LECTURA DEL EVANGELIO
MATEO 4,12-23

“Se estableció en Cafarnaún. Así se cumplió lo que había dicho Isaías”

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que habla dicho el profeta Isaías: "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló." Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos."

[Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.]

ORACIÓN
Padre Dios hoy queremos reconocer que todo lo que tenemos es producto de tu generosidad y de tu infinita misericordia, gracias Buen Padre por darnos tanto; Tú eres nuestro pastor, proveedor y protector, que en este día sales de nuevo a nuestro encuentro para darnos tu bendición y fortaleza para enfrentar las dificultades y limitaciones; hoy estamos convencidos que contigo somos más que vencedores, que por tu Palabra somos  hijos de la luz. Amén  


Lunes 27 de Enero de 2014


“UNGIDOS POR EL ESPÍRITU PARA ACTUAR EN LIBERTAD”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 5, 1-10

“Tú serás el pastor de mi pueblo Israel”

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David y le dijeron: "Hueso y carne tuya somos; ya hace tiempo, cuando todavía Saúl era nuestro rey, eras tú quien dirigías las entradas y salidas de Israel. Además, el Señor te ha prometido "Tú serás el pastor de mi pueblo Israel, tu serás el jefe de Israel"".

Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel. Tenía treinta años cuando empezó a reinar y reinó cuarenta años; en Hebrón reinó sobre Judá siete años y medio, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre Israel y Judá. El rey y sus hombres marcharon sobre Jerusalén, contra los jebuseos que habitaban el país. Los jebuseos dijeron a David: "No entrarás aquí. Te rechazarán los ciegos y los cojos. (Era una manera de decir que David no entraría)". Pero David conquistó el alcázar de Sión, o sea, la llamada: "Ciudad de David".
David iba creciendo en poderío y el Señor de los ejércitos estaba con él. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La historia de David es como historia  que no podía existir. Su padre casi no lo cuenta como hijo suyo; Goliat lo desprecia de corazón; Saúl quiere matarlo; los filisteos lo ven como un incapaz. Las apuestas siempre fueron en su contra; la gente que le rodeó siempre pareció demasiado pobre, demasiado sucia, demasiado digna de ser excluida. Y sin embargo, ahí le vemos: es él quien conquista Jerusalén; es él quien encuentra una morada para el Dios de Jacob; es él la imagen más acabada del Reino de Dios en todo el Antiguo Testamento.
La Biblia tampoco "canoniza" a David, simplemente. Es un hombre valiente pero puede ser engañador; es fuerte pero se deja llevar del egoísmo; es enamorado de Dios pero el corazón se le va detrás de más de una mujer. Ni siquiera él mismo es la mejor recomendación para sí mismo. Y esto no nos escandaliza, porque David fue, si bien lo pensamos, una creación de la gracia de Dios, que así quiso anticipar tantos rasgos del mensaje de la gracia que Cristo traería a esta tierra.

SALMO RESPONSORIAL: 88
R. / Mi fidelidad y misericordia / lo acompañarán.

Un día hablaste en visión a tus amigos:
He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo. R.

Encontré David mi siervo
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso. R.

Mi fidelidad y misericordia
lo acompañarán,
por mi nombre crecerá su poder:
extenderé su izquierda hasta el mar
y su derecha hasta el Gran Río. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 3, 22-30

“Satanás está perdido”

En aquel tiempo, unos letrados de Jerusalén decían: "Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios". El los invitó a acercarse y les puso estas comparaciones: "¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil, no puede subsistir; una familia dividida, no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre".

Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Los opositores dirigen a Jesús graves acusaciones, merecedoras de la pena de muerte. Pero, en su polémica no se dan cuenta que al descalificar la acción de Jesús descalifican la acción de Dios y, en definitiva, se descalifican ellos mismos. Al contrario de sus adversarios, Jesús tiene la capacidad de reconocer el bien y el amor allí donde se manifiestan, y de descubrir el mal, por camuflado y oculto que se encuentre. Para Jesús, el bien, el amor y el respeto rebasan las fronteras geográficas, étnicas o religiosas. Por esta razón acoge a los pecadores, cena en compañía de cobradores de impuestos, sana enfermos y libera poseídos; de igual forma renuncia a cualquier argumento que, aunque le permita someter a un adversario, lo ponga en riesgo de desconocer la acción de Dios en el mundo. Hoy los medios masivos de información quieren convencernos de la legitimidad de echar mano de cualquier recurso para descalificar al adversario, incluso bajo el pretexto de nobles causas.

Nosotros, como cristianos, debemos resistir y combatir tales pretensiones en nuestras palabras y en nuestras obras, porque eso contradice lo fundamental de Dios: el amor y el respeto.

ORACIÓN
En este nuevo comienzo te doy gracias y te bendigo, Buen Señor. A través de este devocional hoy quiero escuchar tu voz, tus palabras que están cargadas de amor y alimentan mi vida para ser fuerte y valiente frente a las adversidades que tenga que enfrentar. Creo, que si Tú vas conmigo Señor, nada temo, porque Tú me conduces por senderos seguros, por eso confío y me acojo hoy a tu Palabra y me abandono en tus promesas que bajo la unción del Espíritu Santo me hacen libre. Amén.   


Martes 28 de Enero de 2014


“CON ALEGRÍA CELEBREMOS Y EXPRESEMOS NUESTRA FE”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 6,12B-15.17-19

“Iban llevando David y los israelitas el arca del Señor entre vítores”

En aquellos días, fue David y llevó el arca de Dios desde la casa de Obededom a la Ciudad de David, haciendo fiesta. Cuando los portadores del arca del Señor avanzaron seis pasos, sacrificó un toro y un ternero cebado. E iba danzando ante el Señor con todo entusiasmo, vestido sólo con un roquete de lino. Así iban llevando David y los israelitas el arca del Señor entre vítores y al sonido de las trompetas. Metieron el arca del Señor y la instalaron en su sitio, en el centro de la tienda que David le había preparado. David ofreció holocaustos y sacrificios de comunión al Señor y, cuando terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en el nombre del Señor de los ejércitos; luego repartió a todos, hombres y mujeres de la multitud israelita, un bollo de pan, una tajada de carne y un pastel de uvas pasas a cada uno. Después se marcharon todos, cada cual a su casa. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La primera lectura nos ha presentado una fiesta, una de las más grandes fiestas que se recuerda en el Antiguo Testamento. Ayer oíamos cómo Dios le dio la victoria al rey David, para que pudiera tomarse la ciudad de Jerusalén y particularmente ese lugar bello que se llama el monte Sión, que es el centro espiritual, podríamos decir, desde el cual se va a irradiar la fe a todo el pueblo de Dios.

Ahora hay que llevar el arca del Señor hacia ese lugar que él ha conquistado. Porque David es consciente que tuvo la victoria, no por sus méritos, sino sobre todo, por la presencia, la fortaleza que le dio Dios.

Y entonces se organiza una gran fiesta, una procesión inmensa; hombres, mujeres, niños, todos participan. Hay danza, hay sacrificios de alabanza, hay cantos, hay júbilo y hay comida para todos. La procesión va avanzando hacia el monte Sión, y el día termina en una gran calma. Todos comieron pan, carne, pastel de uvas, y después cada uno se fue a su casa. Dios en esa escena, nos está mostrando lo que significa la alegría sana. Dios nos quiere también alegres, pero sana y santamente alegres. Dios quiere la alegría de todo el pueblo, una alegría limpia, una alegría que no deje remordimiento. Dios quiere la alegría que termina en la paz. Y esa escena del Antiguo Testamento nos presenta un retrato de la hermosa alegría, que conduce a la paz cuando Dios está en medio de su pueblo.
Nuestro Dios, no es un Dios aburrido, no es un Dios triste. Mal hacemos nosotros cuando presentamos nuestro camino con Él, como una cosa aburrida, como una cosa triste y tediosa. Con nuestro tedio, con nuestro aburrimiento, con nuestra falta de alegría, le estamos quitando seguidores a Dios. Tenemos el deber de presentar a nuestro Dios como lo que Él es, fuente de toda bondad, un Dios que se goza caminando con su pueblo, que quiere estar en medio de todos, y que quiere que los bienes alcancen para todos, como en esta hermosa fiesta que fue dirigida por el rey David.
Que Dios colme nuestra alegría, nos ayude a construir la justicia, y aliente nuestra esperanza hasta el día en que estemos en su presencia. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 23
R. / ¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor en persona.

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. R.

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra. R.

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. R.

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 3,31-35

“El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre”
En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dijo: "Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan." Les contestó: "¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?" Y, paseando la mirada por el corro, dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Seguir a Jesús significa aprender a obedecer a Dios. Y obedecer a Dios significa desandar muchos aprendizajes que han forjado nuestra vida. Los parientes de Jesús se rigen por la costumbre. Son personas muy religiosas, pero que piensan como todos los vecinos: que eso de anunciar el evangelio a los pobres es un asunto de los profesionales de la religión. Es decir, que ser sabio, profeta o consagrado es una tarea de un selecto grupo de élite y que quienes se atrevan a cambiar esa costumbre son locos o por lo menos hijos desobedientes. Jesús es plenamente consciente de esta limitación de su cultura y, en general, de casi toda cultura. Por eso decide escuchar primero a Dios y discernir su voluntad para decidir en libertad. Cierta gente de espíritu maligno, sus adversarios y hasta su familia intentan sacarlo de la familia del Reino que él está inaugurando con sus palabras y acciones. Él sabe cuál es su centro e invita a quienes lo buscan a buscar ese centro por medio de la escucha de la palabra de Dios y del discernimiento de su voluntad.
¿Queremos ser los hermanos y hermanas de Jesús que lo escuchan con atención o preferimos quedarnos afuera?

ORACIÓN
Señor Jesús, Espíritu Santo, Padre Dios, te damos gracias, bendecimos y adoramos en el misterio de la comunión Trinitaria; te agradecemos por venir a nosotros para enriquecernos con tus bendiciones y tus dones. Te pedimos perdón porque con nuestro pecado impedimos que tu gracia se manifieste en nosotros. Celebramos hoy con mucha alegría tu paso triunfador en nuestras vidas. Nos entregamos hoy a Ti  para que con el poder de tu Espíritu nos renueves, sanes, liberes y santifiques con tus dones. Amén


Miércoles 29 de Enero de 2014


“SIGUIENDO EL RITMO DE LA PEDAGOGÍA DE DIOS”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 7,4-17

“Afirmaré después de ti la descendencia, y consolidaré su realeza”

En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Desde el día en que saqué a los israelitas de Egipto hasta hoy, no he habitado en una casa, sino que he viajado de acá para allá en una tienda que me servía de santuario. Y, en todo el tiempo que viajé de acá para allá con los israelitas, ¿encargué acaso a algún juez de Israel, a los que mandé pastorear a mi pueblo Israel, que me construyese una casa de cedro?" Pues bien, di esto a mi siervo David: "Así dice el Señor de los ejércitos: Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra.
Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y, cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa para mi nombre, y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo; si se tuerce, lo corregiré con varas y golpes como suelen los hombres, pero no le retiraré mi lealtad como se la retiré a Saúl, al que aparté de mi presencia. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."" Natán comunicó a David toda la visión y todas estas palabras. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
  
SALMO RESPONSORIAL: 88
R. / Le mantendré eternamente mi favor.

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades." R.

"Él me invocará: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora";
y yo lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra. R.

Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable;
le daré una posteridad perpetua
y un trono duradero como el cielo. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 4,1-20

“Salió el sembrador a sembrar”
En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y el gentío se quedó en la orilla. Les enseñó mucho rato con parábolas, como él solía enseñar: "Escuchad: Salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro poco cayó entre zarzas; las zarzas crecieron, lo ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno." Y añadió: "El que tenga oídos para oír, que oiga."
Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo: "A vosotros se os han comunicado los secretos del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que "por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen.""
Y añadió: "¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero, en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la simiente como terreno pedregoso; al escucharla, la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y, cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la simiente entre zarzas; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la simiente en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno."  Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Nos encontramos con una parábola que expresa en parte el fracaso de Jesús y de su obra. Pero no por eso Jesús deja de insistir para que la semilla del Reino florezca. No ha sido fácil para Jesús y para el naciente cristianismo la expansión del reinado de Dios. Muchas semillas han caído en terreno no apto para el surgimiento de la obra. Pero Dios sigue provocando a muchos hombres y mujeres; sigue insistiendo a tiempo y a destiempo; él sabe que aún en medio de la dureza y la aridez del terreno, en algún rinconcito algo nuevo tendrá que suceder. ¡Dios no falla!
Esta parábola hemos de leerla con mucha fe y confianza. Dios hace surgir su obra a veces dónde menos pensamos. No podemos bajar la guardia, pero hemos de ser consciente que la obra es de Dios y que él la hace fructificar en medio de las adversidades. Hoy vivimos una experiencia cristiana libre de hostilidad… Hace falta más riesgo, más problemas, más sinsabores a la hora de trabajar por la extensión del Reino. Cuando eso suceda, no perdamos la calma, Dios camina de nuestro lado. Maduremos nuestra fe y reconozcamos que Dios, en definitiva, es quien tiene la última palabra.

ORACIÓN
Padre misericordioso has nacer hoy en nuestra  vida, tu amor santificador, dame apertura para que otros reciban a través mio tu bendición que no se agota sino se acrecienta cuando se comparte; haznos ir más allá de nuestras capacidades y que podamos entender,  que a pesar de mi pecado, Tú nos sigues amando y contando con nosotros. Ayúdame a seguir tus pasos y tu pedagogía  de amor misericordioso. Amén.


Jueves 30 de Enero de 2014


“SABER USAR LA JUSTA MEDIDA EN TODO”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 7,18-19.24-29

“¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia?”

Después que Natán habló a David, el rey fue a presentarse ante el Señor y dijo: "¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia, para que me hayas hecho llegar hasta aquí? ¡Y, por si fuera poco para ti, mi Señor, has hecho a la casa de tu siervo una promesa para el futuro, mientras existan hombres, mi Señor! Has establecido a tu pueblo Israel como pueblo tuyo para siempre, y tú, Señor, eres su Dios. Ahora, pues, Señor Dios, mantén siempre la promesa que has hecho a tu siervo y su familia, cumple tu palabra. Que tu nombre sea siempre famoso. Que digan: "¡El Señor de los ejércitos es Dios de Israel!" Y que la casa de tu siervo David permanezca en tu presencia. Tú, Señor de los ejércitos, Dios de Israel, has hecho a tu siervo esta revelación: "Te edificaré una casa"; por eso tu siervo se ha atrevido a dirigirte esta plegaria. Ahora, mi Señor, tú eres el Dios verdadero, tus palabras son de fiar, y has hecho esta promesa a tu siervo. Dígnate, pues, bendecir a la casa de tu siervo, para que esté siempre en tu presencia; ya que tú, mi Señor, lo has dicho, sea siempre bendita la casa de tu siervo." Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 131
R. / El Señor Dios le dará el trono de David, su padre.

Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob. R.

"No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob." R.

El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
"A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono." R.

"Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono." R.

Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
"Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo." R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 4,21-25

“El candil se trae para ponerlo en el candelero. La medida que uséis la usarán con vosotros”

En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: «¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.» Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.» Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
Podríamos resumir la experiencia cristiana como la experiencia de la luz por excelencia. Cristo es la luz verdadera. Por lo tanto todo creyente en Jesús se convierte en luz. La luz de un creyente está en continuo crecimiento. Hemos de estar atentos para que la Luz de Cristo en la vida se acreciente más y más. La luz y las tinieblas ha de leerse y entenderse entre la distancia que existe entre la fe y la incredulidad.

Es urgente que reflexiones la experiencia bautismal en nuestro encuentro con el Señor, y la relación profunda que hay entre bautismo y luz. El bautismo convierte al cristiano en iluminado por la luz de Cristo muerto y resucitado. Asumir el cristianismo, con la radicalidad que implica seguir a Jesús, conlleva que el discípulo se hace luz de las gentes y se convierte en testimonio vivo del amor de Dios a la humanidad.

No olvidemos que todo cuanto hagamos y digamos tiene que estar gobernado por la Luz que es Cristo. Revisemos nuestra vida desde la experiencia de Jesús y comprometámonos a ser luz del mundo, para que por nuestra vida muchos hombres y mujeres lleguen a creer en Jesús.

ORACIÓN


Señor Jesús, permítenos en este día estar contigo, saber que Tú estás en la barca de nuestra vida, que en medio de las tormentas que tengamos podamos contar contigo y saber que Tú nunca nos abandonas, y que una sola palabra tuya hoy bastará para que se calme la tormenta más grande que estemos atravesando en este momento. Danos la sabiduría de tu Espíritu para saber usar siempre la justa medida en todo lo que hagamos. Amén.  

Viernes 31 de Enero de 2014


“HACER EL BIEN Y EVITAR EL MAL”

PRIMERA LECTURA
2SAMUEL 11,1-4A.5-10A.13-17

“Me has despreciado, quedándote con la mujer de Urías”

Al año siguiente, en la época en que los reyes van a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel, a devastar la región de los amonitas y sitiar a Rabá. David, mientras tanto, se quedó en Jerusalén; y un día, a eso del atardecer, se levantó de la cama y se puso a pasear por la azotea del palacio, y desde la azotea vio a una mujer bañándose, una mujer muy bella. David mandó a preguntar por la mujer, y le dijeron: "Es Betsabé, hija de Alián, esposa de Urías, el hitita." David mandó a unos para que se la trajesen. Después Betsabé volvió a su casa, quedó encinta y mandó este aviso a David: "Estoy encinta." Entonces David mandó esta orden a Joab: "Mándame a Urías, el hitita." Joab se lo mandó. Cuando llegó Urías, David le preguntó por Joab, el ejército y la guerra. Luego le dijo: "Anda a casa a lavarte los pies." Urías salió del palacio, y detrás de él le llevaron un regalo del rey. Pero Urías durmió a la puerta del palacio, con los guardias de su señor; no fue a su casa.

Avisaron a David que Urías no había ido a su casa. Al día siguiente, David lo convidó a un banquete y lo emborrachó. Al atardecer, Urías salió para acostarse con los guardias de su señor, y no fue a su casa. A la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y se la mandó por medio de Urías. El texto de la carta era: "Pon a Urías en primera línea, donde sea más recia la lucha, y retiraos dejándolo solo, para que lo hieran y muera." Joab, que tenía cercada la ciudad, puso a Urías donde sabía que estaban los defensores más aguerridos. Los de la ciudad hicieron una salida, trabaron combate con Joab y hubo bajas en el ejército entre los oficiales de David; murió también Urías, el hitita. Palabra de Dios.

REFLEXIÓN
La lectura de hoy nos presenta una historia escandalosa. Es el rey mismo del pueblo de Dios que comete varias faltas: adulterio, mentira, una mentira inteligente, traición, homicidio, abuso de poder; una lista grande de faltas la que se nos presenta hoy.

Esto no es raro en la Biblia. En la Biblia aparecen muchas historias tristes y aparecen muchas historias de pecado, de traición, de adulterio, de perversión, de locura, de avaricia, realmente aparecen todas las faltas de la humanidad.   
La Biblia no es un libro para olvidarse de cómo es el mundo, no es una especie de refugio, no es un escape. Hay algunos libros piadosos, hay algunos libros espirituales que presentan el encuentro con Dios como una especie de descanso, como una especie de escape de todo lo que nos rodea.
Cuando se habla de Dios como de una especie de luz amable, hermosa, y del encuentro con Dios y la oración como ese encuentro con esa luz, con esa paz, ahí hay algo que es cierto, y eso es bueno, pero el encuentro con Dios no es la búsqueda, dejando atrás los problemas de esta tierra. Dios no es una droga, sí es un amigo, sí es una sonrisa, es la luz de nuestra vida,

La primera lectura que hemos escuchado,  evidencia el obrar humano de  David, pero el salmo que proclamamos hoy nos muestra en cambio su arrepentimiento, el dolor de David por su pecado,  el reconocer su culpa, el  clamar misericordia, el volver a Dios . Entonces, la Biblia que nos muestra con toda su crudeza el pecado, luego nos muestra con toda claridad cómo arrepentirse del pecado y salir del pecado para encontrarse verdaderamente con Dios, como lo hizo David.
La Biblia obra como una medicina. Leer la Sagrada Escritura y meditarla; encontrar en ella nuestras propias debilidades y problemas, para luego, enseñados por la misma Palabra de Dios, cómo salir de esos problemas.
Desde luego, el corazón de la sagrada Escritura, su centro, es el Señor es Jesús, y con Él, especialmente con Él, con su vida, con su entrega y con su gloriosa resurrección, vamos encontrando la manera de leerla, de amarla y de permitir que sane toda nuestra vida.
Así  nos lo conceda Dios. Más Palabra de Dios entre nosotros y habrá más vida. Mucho más Biblia, porque la Biblia es como la vida, pero vista por los ojos de Dios y sanada con las manos de Dios.

SALMO RESPONSORIAL: 50
R. / Misericordia, Señor: hemos pecado.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre. R.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí la culpa. R.

LECTURA DEL EVANGELIO
MARCOS 4,26-34

“Echa simiente, duerme, y la semilla va creciendo sin que él sepa cómo”

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega."
Dijo también: "¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas." Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
El Reino de Dios tiene una fuerza interior que sólo Dios la da. Es lo que nos tiene que quedar claro del texto del evangelio que leemos hoy. Las dos parábolas nos enseñan que el Reino es inminente. Llegará, no por la fuerza de los hombres y mujeres, sino por obra exclusiva de Dios y nadie podrá detenerlo. Jesús de Nazaret ratifica con su propia vida que el Reino ya está en medio de la humanidad y que Dios lo hará germinar aunque fuerzas oscuras de opongan a la obra de Dios.
Dios siempre nos desconcierta. Dios no necesita medios y formas espectaculares para hacer que acontezca su obra en medio del mundo. Él se sirve de lo insignificante, muchas veces de lo ridículo, para hacer germinar su obra. El Reino de Dios necesita servidores fieles y sencillos, que dejen a Dios hacer lo propio. Hemos de revisar nuestro modelo de fe. También tenemos que revisar la manera como queremos que Dios acontezca en la historia, que muchas veces resulta ser una proyección de nuestro poder de dominio que intenta arropar a Dios, el Padre de Jesús, de nuestros interés mezquinos.

ORACIÓN
Te damos gracias, te bendecimos y te adoramos Señor Jesucristo. Te damos gracias porque en virtud del amor que el Padre y Tú profesas,  has tenido a bien derramar sobre nosotros la abundante gracia de tu amor por la acción del Espíritu Santo que se nos ha dado. Hoy te pedimos perdón por el mal que hemos hecho y por el bien que pudimos hacer y lo evitamos. Nos entregamos hoy a la acción de tu Espíritu reconciliador y santificador, que restaure nuestras vidas y nos lleve a ser sembradores del bien. Amén.